Aunque
ya inició la apertura del sector, el ciudadano de a pie no verá una
baja en los precios del gas, de la luz o de la gasolina.
En 2014 se completó la reforma energética tras la aprobación de 21 leyes secundarias y algunos reglamentos, pero ¿qué beneficios habrá para la ciudadanía en este año con la apertura del sector que ya inició?
“El ciudadano no va a sentir en 2015 absolutamente ningún
cambio, ni en materia de petróleo, ni en energía eléctrica ni en el
tema del gas. Lo que pueda ocurrir este año con la reforma energética no traerá beneficios para el ciudadano, pues no es una reforma con beneficios a corto plazo”,
explicó en entrevista Raymundo Tenorio, director de las carreras de
Economía de la Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey, Campus
Sante Fe.
En diciembre de 2013 se aprobaron los cambios constitucionales que
permiten la participación de privados en el sector energético y, tras
más de 100 horas de discusión legislativa, el Congreso avaló en agosto
pasado las leyes reglamentarias que la complementaron.
Y aunque los promocionales del gobierno federal a favor de la reforma insistían en que con ésta bajarían los precios del gas y de la energía eléctrica, en este 2015, el primer año con la reforma energética, no se concretarán ninguna de esas promesas.
“¿Por qué no baja la tarifa eléctrica? La Comisión Federal
de Electricidad (CFE) todavía no empieza a invertir y a utilizar gas
para generar energía, sólo eso le permitirá tener procesos más baratos
y reducir los costos. Actualmente está arrancando el proceso
de conversión y hasta que éste no se complete —y no tenemos fecha para
que eso suceda— y veamos cómo funciona, no sabremos sí será posible
bajar las tarifas en el recibo de luz”, explicó el académico.
En el caso del Gas LP los cambios llegarán en 2016 cuando privados podrán importarlo y un año después venderlo,
lo que permitirá que el precio deje de ser fijo en todo el país
—impuesto por el gobierno federal— y se maneje por la oferta y la
demanda.
Sin embargo, lo anterior no garantiza que el precio se vaya para abajo, pues puede ocurrir lo contrario dependiendo de la participación privada y de los costos de importarlo.
¿Y la gasolina?
En el caso del combustible, hay una buena noticia: en este 1 de enero de 2015 se aplicó el último gasolinazo, que fue del 1.9%.
Además se establece un precio máximo para la gasolina y los gasolineros tienen la libertad de ajustarlo a la baja por cuestiones de competencia,
aunque los mismos empresarios del ramo reconocen que no están en
condiciones de vender a un monto menor del máximo, pues terminarían
perdiendo porque en el mercado todavía no hay condiciones para manejar precios diferenciados.
Por lo tanto, será hasta 2017 cuando los ciudadanos verán un cambio real de la apertura energética
pues empresas privadas nacionales y extranjeras ya podrán tener
gasolineras y vender combustible con sus propias marcas; por lo que
éste deja de ser un negocio exclusivo de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Los cambios visibles siguen hasta 2018, cuando esas empresas
ya no estarán obligados a vender en sus gasolineras el combustible de
Pemex y podrán empezar a traer el suyo, con lo que finalmente
podría haber cambios significativos en el precio del combustible pues
se abre la competencia entre gasolinas de diferentes marcas. En ese
año, por lo tanto, se liberará el precio.
Pero entonces, ¿ya inició la apertura energética?
Aunque el ciudadano común no notará en este 2015 algún cambio por la reforma energética, la apertura del sector a la iniciativa privada inició en diciembre pasado con el arranque de la llamada Ronda Uno.
En la Ronda Uno el gobierno federal abrió 14 bloques de exploración en aguas someras para que empresas nacionales y extranjeras concursen
para participar en la producción de crudo, lo cuál, podrán hacerlo en
alianza con Pemex o tras la firma de contratos de producción, utilidad
compartida o licencias que les permitirán hacerlo solos.
El anuncio de qué empresas privadas participarán por primera vez
—tras siete décadas de ser una industria estatal— en la exploración de
hidrocarburos se dará a conocer en el primer trimestre de 2015.
“Lo que sí va a caminar en 2015 son estas asignaciones, licitaciones y concesiones de la llamada Ronda Uno.
Es posible que haya otro cambio, las empresas pueden estar en
condiciones de emplear a personas y generen empleos. Pero por lo que se
incluye en esta primera Ronda los nuevos empleos serán máximo unos
8,000”, dijo el investigador Raymundo Tenorio.
La apertura energética comenzará en la práctica cuando se dé a
conocer el nombre de las empresas que participarán en la producción de
hidrocarburos y se decida de qué forma será su participación en el
sector, si trabajarán con Pemex o lo harán por su parte.
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