3/07/2026

Este 8M la resistencia crece en Latinoamérica y el Caribe: IPAS LAC

 

Frente a este escenario, la respuesta no ha sido el silencio. Miles de defensoras, organizaciones sociales, profesionales de la salud, educadoras y activistas continúan trabajando por el acceso a estos derechos, incluso en contextos adversos.

“Cuando los derechos sexuales y reproductivos se cuestionan, defenderlos es también defender la democracia”, señala Diana Moreno Pabón, directora Ejecutiva de Ipas Latinoamérica y el Caribe (Ipas LAC), al subrayar que la región vive un momento de tensiones, pero también de organización y esperanza. “Lo que está en juego es la posibilidad de que millones de personas vivan con autonomía, información y dignidad”.

En toda la región, voces diversas siguen acompañando, informando y defendiendo los derechos sexuales y reproductivos, demostrando que los avances existen porque hay personas que los sostienen todos los días. Desde quienes garantizan el acceso a la interrupción legal del embarazo hasta quienes impulsan educación sexual integral, acceso real a métodos anticonceptivos y políticas públicas basadas en evidencia.

“Aquí seguimos”

En el marco del 8 de marzo, en Ipas LAC recogimos testimonios en distintos países latinocaribeños para visibilizar a quienes trabajan en el avance de estos derechos en contextos adversos. “Aquí seguimos”, afirman defensoras y activistas que, pese a la desinformación, el estigma o la criminalización social y penal, continúan ampliando el acceso efectivo desde el territorio.

  • “Aun enfrentando la política de la crueldad, aquí seguimos avanzando porque estamos en resistencia”. Majo Corvalán, Asociación por los Derechos de las Mujeres, Argentina.
  • “Reconocemos que, en contextos restrictivos, el simple hecho de sostener espacios feministas y de formar lideresas genera incidencia y también la posibilidad de una victoria comunitaria”. Vanessa Siliezar, Unidad de Desarrollo Integral de la Mujer y la Familia (UDIMUF), Honduras.
  • “Aquí estamos porque una vida digna, y que valga la pena vivirse, es algo que va a pasar si lo construimos todes juntes. Y eso me convoca, me convoca a intentarlo”. Laura Valenciano, Realizing Sexual and Reproductive Justice, Costa Rica.

Latinoamérica y el Caribe ha demostrado que los avances e intentos de retroceso conviven en un mismo escenario. En este contexto la acción colectiva ha sido determinante para proteger libertades, fortalecer marcos legales y exigir su implementación efectiva.

Este 8M, no solo convoca a la movilización y a la memoria histórica. Es también un recordatorio de que los derechos conquistados requieren ser sostenidos colectivamente.

Conoce la historia del 8M «Día Internacional de la Mujer»

 

El 8 de marzo como día conmemorativo fue establecido por la Organización de las Naciones Unidas en 1975 y dos años más tarde fue proclamado por su Asamblea, aunque sin duda, esta fecha encuentra sus orígenes en las manifestaciones de las mujeres quienes reclamaban a comienzos del siglo XX el derecho al voto, así como mejores condiciones de trabajo, ciudadanía e igualdad.

También ese año fue declarado el Año Internacional de la Mujer y las Naciones Unidas conmemoraron por primera vez el Día Internacional de la Mujer. Dos años después, la Asamblea General de las Naciones Unidas formalizaron oficialmente el día, pese a que su primera celebración se remonta al 28 de febrero de 1909, cuando el Partido Socialista de América designó el día en recuerdo de la huelga de trabajadoras del sector textil el año anterior en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos.

Desde esa fecha la ONU y sus agencias han trabajado en la lucha de género de manera incansable. Los grandes resultados y propuestas se materializaron en 1995 con la aprobación de la Declaración y la Plataforma de Beijing, una hoja de ruta histórica firmada por 189 gobiernos, que establece la agenda para la materialización de los derechos de las mujeres.

Cuatro años después, en 1979, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), el instrumento internacional más exhaustivo, que tiene como principal objetivo proteger los derechos humanos de las mujeres. La Convención exigió que los Estados Miembros eliminen la discriminación contra las mujeres en la esfera pública y privada, incluido el ámbito familiar, y se propuso alcanzar la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres, tanto en las leyes como en la vida real.

Cabe resaltar que la CEDAW es el segundo instrumento internacional más ratificado por los Estados Miembros de la ONU, el cual México firmó en 1980 y lo ratificó el 23 de marzo de 1981.

Este Día internacional se conmemora alrededor del mundo para hacer conciencia sobre la importancia de empoderar a las mujeres en todos los entornos, proteger sus derechos y garantizar que éstas puedan alcanzar todo su potencial; de igual forma sirve para visibilizar la desigualdad y discriminación que aún viven las mujeres en todo el mundo, así como hacer efectivos sus derechos, incluyendo la necesidad de eliminar la brecha salarial, a fin de que las mujeres reciban la misma remuneración por realizar el mismo trabajo que los hombres, incrementar la presencia de las mujeres en puestos de liderazgo y eliminar la doble jornada de trabajo.

Con información de Naciones Unidas y la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Primeras manifestaciones

Se conmemora el Día Internacional de la Mujer en numerosos países europeos y en Estados Unidos. La fecha fue el 19 de marzo en conmemoración de la Revolución y de la Comuna de París. Además del derecho de voto y de ocupar cargos públicos, exigieron el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral.

Derecho al voto en Rusia

Como reacción ante los dos millones de soldados rusos muertos en la guerra, las mujeres de Rusia escogieron el último domingo de febrero para declararse en huelga en demanda de «pan y paz». Los dirigentes políticos criticaron el oportunismo de la huelga, pero ellas la hicieron de todos modos.

Cuatro días después el Zar se vio obligado a abdicar y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho de voto. Ese histórico domingo fue el 23 de febrero, según el calendario juliano utilizado entonces por la Rusia zarista, o el 8 de marzo, según el calendario gregoriano utilizado en otros países.

Estados Unidos

De conformidad con una declaración del Partido Socialista de los Estados Unidos de América, el día 28 de febrero tuvo lugar el primer Día Nacional de la Mujer, tradición que se siguió al último domingo de febrero hasta 1913. No obstante, un hito relevante del movimiento de mujeres en Estados Unidos se remonta a 1848.

Mujeres indignadas por la prohibición que impedía a las mujeres hablar en una convención contra la esclavitud, las norteamericanas Elizabeth Cady Stanton y Lucretia Mott, congregan a cientos de personas en la primera convención nacional por los derechos de las mujeres (Nueva York).

En el marco de los movimientos en pro de la paz que surgieron en vísperas de la primera guerra mundial, las mujeres rusas conmemoraron su primer Día Internacional de la Mujer el último domingo de febrero, organizando mítines clandestinos. En el resto de Europa, las mujeres organizaron reuniones en torno al 8 de marzo del año siguiente para protestar por la guerra o para solidarizarse con el resto de mujeres.

En medio de los estragos de la Primera Guerra Mundial, tuvo lugar en La Haya (Países Bajos) una gran reunión de mujeres el 15 de abril. Participaron más de mil 300 mujeres provenientes de 12 países.

Incendio en la Fábrica

 El de 25 de marzo de 1911, más de un centenar de mujeres murieron en el incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist de Nueva York, suceso violento que señaló las pésimas condiciones laborales en las que se encontraban las trabajadoras, en espacial las inmigrantes. Este hecho fue uno de los hechos más simbólicos de la conmemoración pero no fue el único.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el 8 de marzo comenzó a tomar protagonismo en muchos países incluso antes de ser reconocido por la ONU.

Dinamarca

En Copenhague (Dinamarca), cientos de participantes de 17 países reunidas en la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas (la primera había tenido lugar en 1907) decidieron organizar anualmente una jornada de la mujer teniendo por objetivo reforzar su lucha para obtener el sufragio de las mujeres.

Mujeres en México trabajan más en la informalidad o con jornadas extendidas en el ámbito formal

 jornada.com.mx

Clara Zepeda
En vísperas del Día Internacional de la Mujer, el Inegi informó que 13.6 millones de mujeres ocupadas trabajan en la informalidad, sin seguridad social ni prestaciones.
En vísperas del Día Internacional de la Mujer, el Inegi informó que 13.6 millones de mujeres ocupadas trabajan en la informalidad, sin seguridad social ni prestaciones. Foto: María Luisa Severiano

Ciudad de México. En México, más de la mitad de las mujeres ocupadas en el mercado laboral lo están en la informalidad; toda vez que, entre las mujeres que se observa una mayor subocupación, -es decir, que aún teniendo un empleo manifiesta la necesidad y disponibilidad de trabajar más horas a la semana-, tienen niveles de instrucción de medio superior y superior, reportó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En vísperas del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora cada 8 de marzo, el Inegi precisó que en México hay alrededor de 103.1 millones de personas de 15 años y más, de las cuales 53.1 por ciento (54.7 millones) son mujeres y 46.9 por ciento (48.3 millones) son hombres.

Con datos al tercer trimestre de 2025, el Inegi destacó que de la población femenina, 24.3 millones de mujeres están ocupadas en el mercado laboral, el 55.9 por ciento (13.6 millones) se empleó en la informalidad, --sin seguridad social, prestaciones ni registro fiscal, principalmente--.

Según posición en la ocupación, 9.4 por ciento se desempeña como trabajadora no remunerada, una proporción de más del doble que entre los hombres (4.5 por ciento). En tanto, 3.5 por ciento de las mujeres es empleadora, mientras que el porcentaje de hombres en el mismo rubro fue de 6.7 por ciento.

Entre las mujeres se observó una mayor subocupación, detalló el Inegi, en aquellas que contaban con niveles de instrucción medio superior y superior (39.7 por ciento) y con secundaria completa (35.3 por ciento), en comparación con los hombres con niveles de instrucción similares (36.8 y 32.3 por ciento, respectivamente).

En lo que respecta al nivel de ingreso por trabajo, el 46.7 por ciento de las mujeres percibe hasta un salario mínimo y 5.6 por ciento no recibe ingresos, en contraste con la proporción de hombres en estos mismos rubros (34 y 4.8 por ciento, respectivamente). Destaca que 25.6 por ciento de las mujeres tenía ingresos de uno y hasta dos salarios mínimos, en contraste con 33.6 por ciento de los hombres.

Violencia de género en el trabajo: las señales de alerta que NO debes ignorar y cómo puedes actuar


Yareli Rafael

¿Alguna vez has sentido que tus ideas en el trabajo solo son escuchadas cuando las dice un hombre? ¿Te han asignado tareas de limpieza u organización que no te corresponden? La violencia de género en el entorno laboral va mucho más allá de los gritos, puede que se disfrace de "bromas", falta de oportunidades o exigencias que agotan tu salud mental.

La psicóloga feminista Elia Paulina González define a esta violencia como cualquier acto de poder que utiliza el género para controlar, excluir o dañar a una mujer con el objetivo es promover la idea de que las mujeres son "menos capaces" o están "disponibles" para todo.

¿Cómo identificar la violencia de género en tu trabajo?

No siempre es fácil notar cuando se está viviendo violencia, especialmente cuando se trata de violencia simbólica o psicológica. Sin embargo, existen señales muy claras que la experta invita a reconocer:

El gaslighting laboral: cuando cuestionas una injusticia y te responden que "eres muy sensible" o que "te falta liderazgo".


Asignación de tareas de cuidado:pedirle a una mujer que sirva el café o coordine los festejos de la oficina solo por ser mujer, mientras sus compañeros hombres se enfocan en tareas de crecimiento.


Mansplaining: cuando un hombre te explica algo de manera condescendiente, asumiendo que no lo sabes.


Acoso digital: el uso de IA para manipular imágenes, el odio en redes sociales o compartir contenido íntimo sin consentimiento.

https://www.milenio.com/comunidad/violencia-de-genero-en-el-trabajo-como-identificarla-que-hacer


"Si sientes que tienes que 'prepararte mentalmente' para ver a un colega, o si tus ideas son ignoradas pero celebradas cuando las dice un hombre, eso es violencia", advierte la especialista.


¿Por qué las mujeres no denuncian el acoso laboral?

Frecuentemente se cuestiona a la víctima por su silencio, pero la psicóloga propone preguntarte: ¿por qué los hombres siguen violentando?

Es importante tener presente que el silencio no es una elección libre, sino una consecuencia del miedo y de un sistema de justicia que suele revictimizar.

Las razones principales por las que no se denuncia son:

Miedo a la represalia: la frase "si denuncias, te cierras las puertas en otros lados" es una amenaza real en muchos sectores.


Estructuras patriarcales: muchas empresas son piramidales y, si quienes deciden son amigos del agresor, el sistema protegerá al violentador para "evitar el escándalo".


Costo social y familiar: señalar a un agresor puede implicar un abandono incluso dentro del círculo cercano.


¿Qué impacto tiene en la salud mental?

La violencia en el trabajo no se queda solo en la oficina, sino que se va a casa con la víctima. Esta puede tener consecuencias en la salud mental, provocando ansiedad crónica, insomnio y el síndrome de burnout, por mencionar algunos.

Un efecto psicológico común es el "síndrome de la impostora". Según la especialista, el entorno está diseñado para que la mujer falle o se rinda, haciéndole creer que ella es el problema.

"El trabajo deja de ser un lugar de desarrollo para ser un lugar de supervivencia. El daño puede derivar en estrés postraumático o, en casos extremos, en suicidio feminicida", señala la psicóloga.


¿Qué pueden hacer las empresas para cambiar esto?

Para que el entorno cambie, no bastan las "amonestaciones" o los cursos superficiales, se recomiendan:

Protocolos de cero tolerancia: la denuncia no debe depender del jefe inmediato (quien podría ser el agresor o su amigo).


Sanciones reales: las consecuencias deben ser ejemplares para detener el ciclo de violencia.


Educación para hombres: desarrollar programas que fomenten hombres con valores como la vulnerabilidad, el respeto y la integridad.


Eliminar la disponibilidad 24/7: esta cultura castiga principalmente a las madres y fomenta la precarización laboral.


¿Qué hacer si estás viviendo violencia laboral?

Si dudas de tu realidad o sientes que tu entorno te hace cuestionar tu valor, el primer paso es no aislarse. La especialista recomienda documentar todo como los correos electrónicos, tomar capturas de pantalla y anota fechas de los incidentes.

Finalmente, apoyarte en personas fuera de tu círculo laboral inmediato y tener un acompañamiento especializado, si es posible con perspectiva feminista para validar lo que estás viviendo.

'Rebeladas' revive la historia del colectivo Cine Mujer, pionero del cine feminista en México


La historia del cine feminista en México no empezó con discursos, ni en las redes sociales, sino con un grupo de mujeres que, en los años setenta, decidió que la cámara podía ser una herramienta de conciencia y de transformación.

El documental Rebeladas recupera ese momento inicial y lo pone en diálogo con el presente: una conversación entre generaciones que revela cómo las imágenes también pueden trazar la genealogía de una lucha.

https://www.milenio.com/espectaculos/cine/rebeladas-asi-nacio-el-cine-feminista-en-mexico-en-los-anos-setenta

Dirigido por Tabatta Salinas Caballero y Andrea Gautier Sansalvador, el documental revisita la historia del colectivo Cine Mujer, un grupo de realizadoras que, en plena efervescencia del feminismo latinoamericano, comenzó a filmar temas relacionados con los problemas de género que definían a la sociedad mexicana de entonces. Sus películas, realizadas muchas veces con recursos mínimos, no solo documentaban la realidad: buscaban transformarla.

 Rebeladas: El documental que reconstruye el origen del cine feminista en México

A través de material de archivo y conversaciones actuales, Rebeladas reúne a algunas de las protagonistas de ese movimiento: la artista feminista Mónica Mayer; la productora Maru Tames; la documentalista Maricarmen de Lara; la cineasta María Novaro; la fotógrafa Ana Victoria Jiménez; y la animadora Lupita Sánchez. Cada una siguió caminos distintos, pero todas comparten un punto de origen común: haber entendido que contar historias desde la experiencia de las mujeres era también una forma de intervenir en la realidad.

Para Tabatta Salinas, acercarse a ellas fue una experiencia profundamente transformadora y necesaria en tiempos de cambio: 

“Nuestras protagonistas no solo fueron una fuente de inspiración como cineastas, sino también como feministas y como mujeres. Acercarnos a ellas fue revelador e inspirador —contó en entrevista con MILENIO—, como cineastas de otra generación, son un ejemplo para nosotras y nos sentimos muy afortunadas de haberlas conocido en esos tres niveles: como creadoras, como feministas y como mujeres”.


 'Rebeladas' revive la historia del colectivo Cine Mujer | Especial

En los años 70 y 80, cuando el colectivo comenzó a trabajar, muchos de los temas que abordaban eran considerados tabú incluso dentro de los círculos culturales. Bajo la consigna feminista de que lo personal es político, las integrantes de Cine Mujer convirtieron el cine en un espacio para pensar el cuerpo, el trabajo, la sexualidad y la autonomía desde la experiencia femenina. Lo sorprendente, como subraya el documental, es que gran parte de esas discusiones siguen vigentes hoy.

La lucha continúa

Estas problemáticas son como el gas: siempre se expanden y encuentran nuevos rincones. Ahora tenemos la violencia digital. También está mucho más presente la problemática de las mujeres trans y su resistencia. Nos parecía importante ver cómo han evolucionado estos temas y, desde su mirada, hacer un balance entre una época y la otra, porque muchas de las problemáticas que ellas abordaron como pioneras del cine en México hoy siguen siendo retomadas por nuevas generaciones de cineastas”, explicó Salinas.


“Si en aquella época el foco estaba en el acceso a derechos reproductivos o en las desigualdades dentro del hogar y el trabajo, hoy las luchas feministas enfrentan nuevos territorios, como la violencia digital o los debates en torno a la identidad de género y las condiciones de vida de las mujeres trans. En ese sentido, el documental no se limita a reconstruir una historia sobre las mujeres y sus luchas a través del cine: también propone un balance entre generaciones”, agregó la documentalista.


 'Rebeladas': Pionera del cine feminista en México | Especial

“Ellas araron la tierra y gracias a eso hoy podemos plantear estas discusiones de otra manera”, dijo Salinas sobre el trabajo del colectivo y cómo éste abrió un camino que hoy continúan nuevas cineastas y activistas. Esas voces eran diversas y dieron paso a trayectorias muy distintas, algunas integrantes del colectivo permanecieron en el cine; otras encontraron en el arte, la televisión o la fotografía otros espacios de intervención. Esa pluralidad, lejos de diluir el relato, revela la amplitud del legado que dejaron.

Andrea y yo quisimos mostrar desde su sentido del humor hasta cómo, a lo largo de los años, han trabajado sin quitar el dedo del renglón”, dijo Salinas, “después de cuarenta o cincuenta años siguen siendo congruentes con sus convicciones” y eso ofrece Rebeladas, “esta película está inspirada en las nuevas generaciones: las jóvenes que toman las calles, que se organizan en colectivas para acompañar abortos o denunciar feminicidios y transfeminicidios. No es solo el 8 de marzo. Es una lucha de todos los días”.


El filme también plantea una pregunta que atraviesa varias de sus conversaciones: ¿puede el cine seguir siendo una forma de acción política? Para muchas de las protagonistas, la respuesta sigue siendo afirmativa. En su momento, la cámara fue una herramienta para hacer visible lo que se vivía en lo cotidiano; hoy continúa siendo un espacio para generar diálogo, “ellas tomaron esa idea de que lo personal es político y utilizaron el cine como una herramienta para intentar cambiar la realidad”, explicó Salinas.

 'Rebeladas' revive la historia del colectivo Cine Mujer | Especial

“Lo sorprendente es que siguen ahí, en la lucha. Y son maravillosas”, agregó la cineasta sobre el trabajo de cada una de las mujeres que ofrecieron su testimonio para Rebeladas, documental que llegará a salas a partir del 6 de marzo en la Cineteca Nacional, donde permanecerá en cartelera al menos un mes. Posteriormente se proyectará en espacios como Cinemanía, La Casa del Cine y Cine Tonalá, además de funciones especiales acompañadas por algunas de las películas originales del colectivo.

Para su directora, la película también busca abrir un diálogo intergeneracional: que las jóvenes feministas de hoy puedan reconocer en estas cineastas a quienes comenzaron a trazar el camino décadas atrás, “nos ilusiona que las chicas de las nuevas generaciones reconozcan la memoria y la importancia del trabajo de las que nos antecedieron. Las luchas en distintas generaciones al final son las mismas, y es una lucha no solamente de nosotras, sino también de ellos. Si no estamos todos, todas y todes juntos”.

Y además

Rebeladas es una llamada de atención para reflexionar sobre las raíces de los problemas que hacen de México uno de los lugares más peligrosos en el mundo para ser mujer. En ese sentido, Rebeladas no es solo una película sobre el pasado del cine feminista en México. Es también una invitación a mirar el presente con memoria y a entender que, detrás de cada conquista, siempre hubo mujeres que decidieron filmar, y vivir, desde la rebeldía.

Mujeres neurodivergentes enfrentan machismo, falta de diagnóstico y estigmas


Ibeth Cardona

Las mujeres han emprendido acciones para contrarrestar las violencias que sufren en distintos ámbitos, pero las que son neurodivergentes enfrentan una doble vulnerabilidad: diagnósticos tardíos o inexistentes que invisibilizan sus condiciones y un entorno social que reproduce distintas formas de agresión

La violencia contra las mujeres en México no solo se expresa en agresiones físicas o feminicidios. También se manifiesta en exclusiones y estigmas que pesan en la vida de quienes no encajan en los moldes sociales de género, como ocurre con mujeres neurodivergentes, cuyas experiencias suelen permanecer invisibles incluso dentro de las agendas feministas.

En el país, la violencia hacia las mujeres ha persistido y se ha agudizado de diferentes formas y en prácticamente todos los ámbitos que las rodean. Tan solo de enero a octubre de 2025 fueron asesinadas de manera violenta 2 mil 378 mujeres y 2 mil 901 fueron desaparecidas, de acuerdo con el registro de Amnistía Internacional.

https://www.reporteindigo.com/nacional/mujeres-neurodivergentes-enfrentan-machismo-falta-de-diagnostico-y-estigmas-20260305-0103.html

La violencia feminicida no es la única que se expande. El machismo también se reproduce en otros espacios y se adapta a las dinámicas contemporáneas, como el entorno digital. Según cifras del Módulo sobre Ciberacoso (MOCIBA, 2024) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 10.6 millones de mujeres han sido víctimas de violencia digital, es decir, una de cada 5 mujeres.

Ante este panorama, se han tejido múltiples redes de apoyo: desde colectivos de búsqueda hasta espacios que colocan la interseccionalidad como eje central y buscan atender la diversidad de realidades que atraviesan a las mujeres, entre ellas indígenas, afrodescendientes, transexuales, antiespecistas, ambientalistas y neurodivergentes.

Sentirse diferente ante falta de diagnóstico

Lourdes Arellano recuerda que desde la infancia mostraba comportamientos que entonces nadie sabía interpretar. Era muy ordenada y solía “acomodar” las cosas, pero cuando alguien alteraba ese orden entraba en crisis, lo que resultaba difícil de comprender para su familia, que desconocía que se trataba de “crisis de autista”.

A Lu le diagnosticaron TDAH a los 21 años y, un año después, autismo. El diagnóstico tardío provocó que durante gran parte de su infancia se sintiera “diferente” al resto de sus compañeros de escuela. Además, las dificultades para socializar la llevaron a preguntarse si había algo mal en ella.

    “Esto sucede mucho con las niñas autistas: pasan desapercibidas. Yo tenía estos rasgos muy marcados; era la niña a la que a cada rato llamaban de la escuela porque mis compañeros me hacían llorar, porque no podía socializar con ellos”, cuenta.

    “Esto sucede mucho con las niñas autistas: pasan desapercibidas. Yo tenía estos rasgos muy marcados; era la niña a la que a cada rato llamaban de la escuela porque mis compañeros me hacían llorar, porque no podía socializar con ellos”, cuenta.

Lu explica que muchas mujeres aprenden a socializar de manera distinta: observan y estudian los contextos sociales para poder encajar. Ese esfuerzo por adaptarse hace que numerosas mujeres neurodivergentes no reciban un diagnóstico durante la infancia.

También recuerda que, debido al TDAH, era una niña muy distraída, lo que provocó que se sintiera constantemente juzgada, incluso dentro de su propia familia, por no cumplir con los estereotipos sobre cómo “debe ser” una mujer.

Sesgos de género invisibilizan casos de neurodivergencia 

Lourdes señala que la neurodivergencia en México también tiene un sesgo de género, lo que ha generado que muchas mujeres sean diagnosticadas tardíamente. Esto a causa de que distintos síntomas son camuflajeados con estereotipos.

Apunta que estudios como el manual del diagnóstico de trastornos del DSM-5, en condiciones del neurodesarrollo como TDAH  señala que el autismo es más predominante en hombres. Cuando realmente ahora se sabe que por cada niña autista hay un niño con la misma condición.

Mucho de los síntomas de alguna neurodivergencia, añade, son asociados con la socialización que se le da a las mujeres: “Desde que somos niñas nos dicen, ‘tienes que ser calladita, tienes que estar tranquilita y tienes que ser amable’ (...) una niña autista cuando desarrolla intereses específicos, la gente no ve raro que una niña colecciona muñecas, que las ponga en fila, que esté obsesionada con algún artista, que le guste mucho leer”, describe.

Un espacio para las mujeres neurodivergentes

La joven de 24 años ahora es parte de Locas Unidas y Orgullosas MX, un espacio donde ha encontrado a mujeres que comparten su condición y un abrazo para sentirse más segura de sí misma.

La colectiva nació de la urgencia de tejer redes de mujeres con esta condición. Dicha iniciativa partió de Miriam Rodríguez, una divulgadora sobre el tema en México, a ella se unió Miglethy Sosa, mejor conocida como “Feminista Neurodivergente”. A Locas Unidas y Orgullosas se fueron sumando otras organizaciones como Nosotros en el espectro y Autistas de México A.C., quienes ahora marchan juntas cada 8 de marzo como una forma de resistencia y de hacer presencia que la neurodivergencia existe.

Locas Unidas y Orgullosas MX buscan construir un feminismo que se centre en sus experiencias, necesidades y exigencias como eje político social y político. Pues enfatizan que las mujeres neurodivergentes se enfrentan a múltiples violencias desde la invisibilidad y la exclusión del sistema patriarcal, científico, educativo, laboral y de salud en el que aún no se reconoce, ni respeta la diversidad neuronal.

De acuerdo con la colectiva las mujeres neurodivergentes enfrentan tasas desproporcionadas de diagnósticos erróneos, problemas de salud mental y barreras sistemáticas que profundizan la desigualdad estructural.

Ser autista aumenta el riesgo para las mujeres

Durante su infancia y adolescencia, Lu tuvo que adaptarse a su entorno social para encajar, bajo un diagnóstico que desconocía, lo que la llevó a un intento de suicidio a los 20 años y en vez de encontrarse con un ambiente sano y de ayuda se topó con burlas por su condición

“Cuando una mujer llega por un intento de suicidio o por un ataque de ansiedad, muchas veces los médicos lo único que hacen es burlarse de ti o decir, ‘ah, está loca’ o darte un calmante (...) cuando tenía 20 años yo tuve un intento de suicidio, estuve internada y los médicos se burlaron de mí en mi estancia, decían ’es que eso le pasó porque se enojó’ y se burlaban. Creo que el paciente psiquiátrico siempre ha sido visto como un problema, como una burla, como algo a lo que hay que tener miedo, cuando la realidad es que también somos personas”, describe.

De acuerdo con el Departamento de Psiquiatría, Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh dentro del Programa de Regulación de las Emociones en Adultos, Niños y Adolescentes Autistas se dio a conocer que investigaciones apuntan a que las personas autistas tienen más probabilidad de cometer suicidio que las personas no autistas.

Lourdes cuenta que durante su adolescencia sostuvo relaciones violentas, ya que caía en la ingenuidad, añade que como mujeres neurodivergentes, vivir bajo esta condición las vuelve más susceptibles a ser víctimas de otro tipo de violencias.

“Hay una estadística que dice que más del 90 por ciento de las mujeres autistas hemos vivido o hemos sido víctimas de abuso sexual en algún punto de nuestras vidas o lo serán (...) todo este desconocimiento que hay hacia lo que significa ser una mujer neurodivergente y que no hay estudios relacionados con nosotras, hace que muchas veces nosotros lleguemos al médico, lleguemos al psicólogo, lleguemos al psiquiatra y no sepan identificar adecuadamente nuestros rasgos o nuestros síntomas, porque ellos se están basando en este estudio, estos síntomas primordialmente masculinos”, declara.

De acuerdo con la revista cientifica Frontiers in Behavioral Neuroscience apunta que las investigaciones revelan que la violencia sexual afecta aproximadamente al 30 por ciento de las mujeres de la población general y entre dos y tres veces más a las mujeres autistas. Enfatiza que investigaciones que combinan psicometría y entrevistas en profundidad sobre la experiencia interna de una mujer adulta autista, revelaron que 9 de cada 14 participantes fueron violadas por su pareja romántica o desconocidos.

Esto debido a que el espectro autista se caracteriza por dificultades para la comunicación social por lo que se les complica decodificar las intenciones y emociones ocultas del resto de las personas. 

¿Qué necesitan las mujeres neurodivergentes?

Desde la organización Locas Unidas y Orgullosas MX señalan que una de las principales necesidades de las mujeres neurodivergentes es el acceso a diagnósticos oportunos y no patologizantes, que reconozcan la diversidad neurológica sin estigmas y con enfoques que respeten sus experiencias de vida. Asimismo, subrayan la importancia de garantizar servicios de salud mental y física con una perspectiva interseccional y adaptados a sus necesidades específicas.

La organización también advierte sobre la urgencia de impulsar políticas educativas que contemplen apoyo psicoemocional y el reconocimiento de la neurodivergencia dentro de las escuelas. 

Es fundamental, indican, el reconocimiento de la neurodivergencia como una condición de discapacidad, a fin de impulsar programas de apoyo y estrategias de sensibilización que contribuyan a reducir las desigualdades de oportunidades que actualmente viven en ámbitos como la salud, el empleo, la educación y el entorno familiar.

Atender las violencias

Pese a la implementación de políticas públicas y avances en materia de género, la violencia machista aún permea a las mujeres de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública a enero de 2026, el 72.3 por ciento de las víctimas de trata de personas fueron mujeres.

De enero a agosto de 2025 se registraron un total de 5 mil asesinatos contra mujeres de los cuales 597 fueron tipificados como feminicidio, asimismo para el primer mes de 2026 ya se contabilizaban 54 víctimas de feminicidio y 128 casos de mujeres víctimas de homicidio doloso.

Cabe destacar que en el caso de las víctimas de corrupción de menores, el 66.4 por ciento de las víctimas también fueron mujeres, contabilizando un total de 168 víctimas durante enero de 2026.

Ante esto, las mujeres siguen convocando a atender las agresiones que sufren desde los diferentes sectores a los que pertenecen, pues se enfrentan a la violencia, precarización, despojo y falta de derechos sexuales y reproductivos.

8M, con desafíos por inseguridad, violencia extrema, migración...


Matan al día a más de una mexicana bajo tortura

Asesinatos de mujeres con crueldad se triplican en 5 años; crímenes y brutalidad evidencian escenario de alto riesgo para buscadoras en nuestro país, advierten expertos

LA CIFRA DE CASOS pasa de 171 en 2020 a 608 en 2025, de acuerdo con el registro de la organización Causa en Común Foto: Especial

El 15 de enero de 2025, el cadáver de una niña fue localizado dentro de bolsas de plástico sobre las escaleras del edificio donde vivía, en Cuautlacingo, Puebla; el 23 de enero, hombres armados asesinaron en su casa a una maestra de secundaria y secuestraron a sus hijos, a quienes después hallaron sin vida, en Juventino Rosas, Guanajuato; el 14 de febrero, una niña de ocho años fue localizada enterrada al lado de la cama de sus padres en Huauchinango, Puebla.

EL DATO: LA ORGANIZACIÓN define a la crueldad extrema el asesinato de una mujer a la que le hayan infringido lesiones o mutilaciones infamantes o degradantes.

El 13 de marzo, una mujer que conducía una camioneta de transporte urbano fue degollada por un hombre en Acapulco, Guerrero; el 21 de marzo fue localizado el cuerpo semienterrado de una policía en Zempoala, Hidalgo; el 9 de mayo se registró el hallazgo del cuerpo de la activista María Dolores Patiño, atada de manos y con la cabeza cubierta, en Culiacán, Sinaloa; el 25 de noviembre una menor que había sido secuestrada fue hallada sin vida al detener a su agresor, quien también asesinó a los padres de la víctima, en San Jerónimo, Zacatecas.

Estos casos forman parte del registro de los 608 asesinatos de mujeres con crueldad extrema reportados por Causa en Común durante 2025, el año en el que, en promedio, más de una mexicana murió en situación de tortura al día.

La cifra representa un incremento del 20 por ciento de asesinatos bajo estas circunstancias en relación con 2024, cuando se reportaron, según el conteo de la organización civil, 505 casos. El número fatal muestra un aumento todavía más acentuado —de 255 por ciento— si se compara con los registros que aportó en 2020, cuando se consignaron 171 asesinatos de mujeres con crueldad extrema.

La politóloga y especialista en seguridad, Nancy Angélica Canjura, advirtió a La Razón que la mayor parte de los asesinatos de mujeres en México están vinculados con la violencia machista.

30 Por ciento de los homicidios de mujeres se clasifican como feminicidio

La investigadora y miembro de la Red de Politólogas explicó que, en promedio nacional, alrededor del 30 por ciento de los homicidios de mujeres son tipificados como feminicidio, mientras que cerca del 70 por ciento se registra como homicidio doloso, lo que refleja posibles fallas institucionales en la clasificación de los casos.

“Cuando existe un boom de asesinatos de mujeres que pueden catalogarse como feminicidio, eso se vuelve un foco rojo para los gobiernos y muchas veces no hay interés político por visibilizar el problema”, dijo.

TIPIFICACIÓN ERRÓNEA. Canjura explicó que, en algunos estados, las fiscalías clasifican los casos como homicidio doloso cuando la escena del crimen presenta características asociadas con delincuencia organizada, por ejemplo cuando las víctimas son halladas con impactos de arma de fuego o abandonadas en vehículos.

La especialista advirtió que este tipo de criterios puede invisibilizar feminicidios, ya que los agresores pueden manipular la escena del crimen para simular una ejecución vinculada con grupos criminales.

También mencionó que la participación de mujeres dentro de grupos delictivos existe, pero no es estadísticamente significativa para explicar el fenómeno general de la violencia contra mujeres, aunque se observa con mayor frecuencia en estados como Guanajuato y Guerrero.

Canjura también alertó sobre inconsistencias entre los datos oficiales y los registros de organizaciones civiles.

Por ejemplo, mientras autoridades reportaron cinco feminicidios en Oaxaca durante 2025, el monitoreo de Causa en Común documentó 25 asesinatos de mujeres con crueldad extrema. Casos similares se detectaron en Coahuila, Colima y Guanajuato.

CUANDO existe un boom de asesinatos de mujeres que pueden catalogarse como feminicidio, eso se vuelve un foco rojo para los gobiernos y muchas veces no hay interés político por visibilizar el problema

NANCY CANJURA Politóloga y especialista en seguridad

EN TÉRMINOS estadísticos cualquier hombre es un potencial agresor para una mujer, todas las formas de violencia que sufren, en más de un 99%, lo sufren a manos de un hombre”

ISAAC SILES Investigador del CIEG-UNAM

La especialista señaló que estas discrepancias podrían estar relacionadas con cambios metodológicos recientes en las estadísticas federales, donde algunos casos podrían estar siendo clasificados como “otros delitos contra la vida”, categoría que ahora incluye tentativa de homicidio o tentativa de feminicidio.

En ese sentido recordó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha establecido lineamientos para que toda muerte violenta de una mujer se investigue inicialmente bajo el protocolo de feminicidio, con el fin de evitar errores o manipulaciones en las investigaciones.

POTENCIALES AGRESORES. Isaac Alí Siles Bárcenas, investigador en el Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dijo que la violencia que las mujeres padecen es cotidiana, desde el acoso hasta el feminicidio, que es la máxima expresión de violencia en su contra. Por ello, plantea algunos llamados a la acción para los hombres, quienes tienen la responsabilidad de poner fin a las violencias contra las mujeres.

“En términos estadísticos cualquier hombre es un potencial agresor para una mujer, porque todas las formas de violencia que las mujeres sufren, en más de un 99 por ciento, lo sufren a manos de un hombre. Tenemos que mostrar de maneras activas que estamos en contra de eso. Creo que es importante que los hombres compartan esta idea, que lo vocalicen entre sus grupos y que se organicen para posicionarse en contra de eso y hacer cosas en consecuencia”, dijo.

Asesinatos y violencia evidencian alto riesgo para madres buscadoras

Por: Claudia Arellano

La búsqueda de personas desaparecidas en México se ha convertido en una labor marcada por el riesgo y la violencia. De acuerdo con organizaciones de derechos humanos, quienes encabezan esta lucha —principalmente madres buscadoras— enfrentan amenazas, agresiones, incluso asesinatos mientras intentan localizar a sus familiares.

El caso más reciente fue el asesinato de Rubí Patricia Gómez Tagle, madre buscadora e integrante del colectivo Corazones Unidos por una Misma Causa, ocurrido en Mazatlán, Sinaloa. Rubí Patricia inició su labor tras la desaparición de su hijo Édgar Daniel López Gómez Tagle, ocurrida el 25 de mayo de 2025.

De acuerdo con información de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa (FGJE), el cuerpo de Rubí Gómez fue localizado dentro de su domicilio con lesiones producidas presuntamente por un arma punzocortante.

EL DATO: LAS MUJERES han protagonizado la búsqueda y logrado que se garanticen sus derechos, la creación de leyes, políticas públicas e instituciones especializadas.

Hace menos de seis meses, el 14 de octubre de 2025, la organización documentó también la desaparición de María de los Ángeles Valenzuela, integrante del mismo colectivo.

Según el informe Desaparecer otra vez: violencias y afectaciones que enfrentan las mujeres buscadoras en México, publicado en julio de 2025 por la organización Amnistía Internacional, al menos 30 familiares de personas desaparecidas fueron asesinados entre febrero de 2011 y mayo de 2025 en el país.

Del total de víctimas, 16 son mujeres, entre ellas 11 madres buscadoras, además de dos hermanas, dos esposas y una activista. El documento señala que 2022 fue el año más letal para las mujeres buscadoras, con seis asesinatos registrados. Aunque para 2025 se sumó el caso de otra mujer buscadora en agosto y, a inicios de este 2026, uno más, lo que arroja un total de 18 mujeres buscadoras en el periodo 2025-2026.

Actualmente, México enfrenta una crisis de desapariciones con más de 128 mil personas desaparecidas o no localizadas, lo que ha llevado a que madres, hijas y esposas se organicen en 234 colectivos de búsqueda en todo el país.

DESDE ese día entré a un inframundo que nunca imaginé. Buscar a mi hijo me llevó a conocer lugares y personas que jamás pensé que existían, a vivir experiencias y violencias que no sabía que existían

LUCÍA CARRILLO Madre buscadora y activista

El estudio de AI señala que la búsqueda de personas desaparecidas está estrechamente vinculada con condiciones de pobreza, ya que las familias deben asumir gastos adicionales para continuar con las investigaciones.

Carmen Lucía Carrillo compartió con este diario que la desaparición de su hijo Daniel Velasco en 2022 la llevó a un “inframundo” de búsqueda.

Daniel desapareció en Guadalajara en 2022, tenía 27 años cuando fue secuestrado por dos hombres —uno de ellos armado—, quienes lo obligaron a subir a una camioneta SUV azul con vidrios polarizados mientras limpiaba parabrisas en la ciudad.

“Desde ese día entré a un inframundo que nunca imaginé. Buscar a mi hijo me llevó a conocer lugares y personas que jamás pensé que existían, a vivir experiencias y violencias que no sabía que existían”, relató Lucía Carrillo.

Durante su búsqueda, la madre activista señala que recibió información sobre un supuesto campo de entrenamiento criminal conocido como La Escuelita, donde presuntamente serían llevadas algunas de las personas desaparecidas.

“Daniel quería salir adelante. Cuando nació su hijo decía que tenía que esforzarse más para darle una vida mejor”, recordó su mamá.

La desaparición de Ana Amelí García Gámez, una joven de 19 años desaparecida desde el 13 de julio, llevó a su madre, Vanessa Gámez, a lanzar un llamado urgente a las autoridades para que prioricen la seguridad en la capital del país antes de concentrar esfuerzos en la organización de la Copa Mundial de la FIFA 2026.

La madre buscadora dijo en entrevista a La Razón que ha cuestionado que mientras se destinan recursos al torneo internacional —cuyo partido inaugural está programado para el 11 de junio de 2026 en el Estadio Azteca— las familias deben asumir por cuenta propia la búsqueda de sus seres queridos.

234 Colectivos de búsqueda en todo el país

“Si alguien viene solo puede desaparecer. Es un lugar hermoso, pero peligroso”, advirtió la madre, quien también señaló la falta de vigilancia, conectividad y presencia institucional en el Ajusco. Una zona que dice insegura.

La mujer explicó que, como muchas madres buscadoras, ha tenido que aprender técnicas de rastreo y análisis del terreno con el apoyo de colectivos ciudadanos para continuar con la búsqueda de su hija.

En búsqueda del “sueño americano”, mujeres van solas con la violencia

Por: Yulia Bonilla

Sobornos, discriminación, acoso y otras agresiones sexuales de mayor impacto son los “tristes acompañantes” con las que mujeres migrantes cuentan haber hecho su camino al salir de su país en espera de algún día tener mejores condiciones económicas y un hogar estable para ellas y sus familias, de las que muchas veces se ven obligadas a separarse en el recorrido hacia un “sueño” que ahora ya no saben en donde perseguir, a más de un año del endurecimiento de las políticas antimigratorias en Estados Unidos que les cerró la puerta al sueño de prosperar en aquel país.

En su segundo intento por llegar a la frontera norte y cruzar a territorio norteamericano, Gladys quedó varada en México, engañada a cambio de un equivalente a 20 mil pesos que pagó por poder conseguir un permiso que, le aseguraron, le haría pasar la frontera sin inconvenientes y poder trabajar para enviar el dinero a la familia de dos hijos, su madre y una hermana más pequeña que dejó en Venezuela.

EL DATO: Autoridades migratorias detuvieron, en 2025, a 155 mil 730 personas extranjeras con irregularidad migratoria, de éstas, 47 mil 982 eran mujeres.

“Yo he andado sola, sola en todo esto. A mí, mis tristes acompañantes han sido cuando me roban el dinero para pagar papeles allá en Chiapas, que pidiendo un plato de comida me echaran de un lugar… Una vez que me quisieron tocar pero yo les dije que tenía una enfermedad y me dejaron tranquila. No, no, en esto una la pasa muy mal la verdad”, cuenta cabizbaja pero alerta, mientras recoge la mesa de una fonda del centro de la Ciudad de México en la que trabaja desde hace unas semanas.

En 2025, las autoridades migratorias interceptaron a 155 mil 730 personas extranjeras en condición migratoria irregular, de los cuales 47 mil 982 fueron mujeres. Para este año, la estadística disponible a enero indica que se han recibido a 4 mil 107 migrantes; de ellos, 992 son mujeres.

Yo he andado sola, sola en todo esto. A mí, mis tristes acompañantes han sido cuando me roban el dinero para pagar papeles allá en Chiapas, que pidiendo un plato de comida me echaran de un lugar

Gladys, migrante venezolana

No obstante, Eunice Rendón, coordinadora de Agenda Migrante, apunta que lo perceptible en la realidad deja ver que cada año son más las mujeres que han decidido sumarse a los contingentes para abandonar sus países de origen y llegan a México.

Describe el tránsito de mujeres como un trayecto más complejo dentro de lo difícil que ya resulta migrar, debido a las condiciones a las que quedan vulneradas.

“Quedan expuestas a lo que todos: robos, sobornos, extorsión, que eso todos lo sufren, pero además a violencia física y no física, como racismo, xenofobia, acoso, insultos, lesiones, enfermedades por condiciones complejas o alguna discapacidad por los mismas cosas que van pasando en los trayectos, violencia física, etcétera”, describe en entrevista con La Razón.

Aunado a esto, advirtió que la vulnerabilidad de su seguridad se ha incrementado con el paso de los años, al incorporarse otras tácticas criminales como el reclutamiento con fines de explotación sexual.

Pero el riesgo ya no se corre únicamente en el camino, al llegar a las fronteras, sino ya desde el uso de la tecnología, donde criminales también han comenzado a recurrir a las herramientas digitales para delinquir contra migrantes.

“Al final de las redes sociales sí se ha identificado algunas prácticas como reclutamiento engañoso de mujeres para esquemas de trata… las llevan cerca de la frontera y luego llaman a sus familiares para pedirles rescate. Entonces también ha derivado en extorsión, algunos de estos engaños también por promociones en donde utilizan las redes y la Inteligencia Artificial para para los engaños”, afirmó.

“Lieny” recuerda que uno de los primeras “mentiras” de las que tuvo que escapar fue el de ser modelo con las redes sociales, pero que más tarde descubrió que el objetivo de aquellos a los que se acercó era el de prostituirla.

“Veo muchas allá paradas, a lo mejor las conocí pero yo no me fui con ese grupo que nos iba a traer para acá. Yo me vine en otro y ya no sé si fue mejor porque me robaron los policías que te revisan en los centros cuando pasas la frontera, pero en el camino encuentras otros que te quieren para otra cosa y por la necesidad aceptas”, cuenta.

Marchas del 8M: colectivas convocan a movilizaciones en todos los estados

Por: Claudia Arellano

Colectivas feministas, organizaciones civiles y grupos ciudadanos convocaron a marchas, concentraciones y actividades en diversas ciudades del país con motivo del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora el 8 de marzo.

Bajo el lema internacional “Derechos, Justicia, Acción: Para todas las mujeres y niñas”, se prevé una amplia participación en movilizaciones que buscarán exigir igualdad de género, visibilizar la violencia contra las mujeres y demandar justicia.

Como cada año, miles de mujeres tomarán las calles y plazas públicas en distintas entidades del país para expresar sus demandas y recordar la lucha histórica por sus derechos.

Movilizaciones en Cdmx. En la capital del país, la movilización iniciará alrededor del mediodía, aunque distintas colectivas convocaron a reunirse previamente en varios puntos.

Entre los principales lugares de concentración se encuentran el Monumento a la Revolución, donde la reunión será a las 10:00 horas, y la Glorieta de las Mujeres que Luchan, con cita a las 11:30 horas.

Posteriormente, los contingentes marcharán hacia el Zócalo.

Resguardan Palacio Nacional y la Catedral por la marcha del 8M ı Foto: Cuartoscuro

Marchas en otros estados. En Aguascalientes, la movilización comenzará alrededor de las 15:00 horas frente a la Fiscalía General del Estado y avanzará hacia Plaza de la Patria; en Tijuana, el Frente Feminista local convocó a reunirse en la Glorieta Las Tijeras a la 13:00 horas, con salida estimada a las 15:00.

En Chihuahua, la Asamblea Feminista del estado citó a las participantes en la Glorieta de Pancho Villa a las 15:00 horas, para marchar hacia Plaza del Ángel; en Toluca, colectivas convocaron a concentrarse a las 10:00 horas en el Parque Vicente Guerrero y posteriormente iniciar la movilización desde la Alameda Central al mediodía.

En Guadalajara, distintas colectivas realizarán movilizaciones desde el mediodía en la Glorieta de los y las Desaparecidas, mientras que otro contingente se concentrará por la tarde en el Parque Morelos; en Cuernavaca, la marcha partirá a las 10:00 horas desde la Glorieta de Tlaltenango con destino a la Plaza de Armas.

En Monterrey, las actividades comenzarán a las 14:00 horas frente al Palacio de Gobierno, donde también se instalarán espacios de asesoría legal y psicológica; la movilización arrancará a las 17:30 horas; en Oaxaca de Juárez, el punto de reunión será la Fuente de las Ocho Regiones a las 14:30 horas.

En Puebla, la concentración será a las 15:00 horas en El Gallito, en Paseo Bravo, para marchar hacia la Fiscalía estatal; en Cancún, se convocó a una megamarcha pacífica y transincluyente desde el Malecón Tajamar a las 16:00 horas, con destino al ayuntamiento.

También habrá movilizaciones en estados como Sonora, Sinaloa, San Luis Potosí, Tamaulipas, Tlaxcala y Veracruz, donde colectivas ya difundieron rutas y horarios en redes sociales.

El Día Internacional de la Mujer reconoce la lucha histórica de las mujeres por la igualdad de derechos, la justicia y la erradicación de la violencia de género.

La conmemoración está vinculada a movimientos obreros femeninos surgidos entre finales del siglo XIX y principios del XX. Posteriormente, en 1975, la Organización de las Naciones Unidas comenzó a conmemorar oficialmente la fecha y, en 1977, su Asamblea General invitó a los países a establecer el 8 de marzo como día dedicado a los derechos de las mujeres y la paz internacional.

https://www.razon.com.mx/mexico/2026/03/07/8m-con-desafios-por-inseguridad-violencia-extrema-migracion/

Feministas para leer este 8M

 

.-Ciudad de México.- En el marco del Día Internacional de la Mujer conmemorado cada 8 de marzo, Cimacnoticias se dio a la tarea de recopilar una serie de autoras y pensadoras feministas cuyas obras resultan clave para comprender la historia, los debates y las transformaciones del movimiento feminista para quienes buscan su primer acercamiento con el movimiento, así como profundizar sus contextos, corrientes y luchas.

Rita Segato

La escritora, antropóloga y activista feminista Rita Laura Segato nació el 14 de agosto de 1951 en Argentina, aunque ha vivido en Venezuela, Irlanda del Norte, Estados Unidos y Brasil. Sus experiencias de vida la han ayudado a convertirse en investigadora sobre estudios de género y violencia sexual hacia las mujeres, ella introdujo el concepto de femigenocidio no sólo en la teoría sino también en la esfera jurídica y legal.

Su trabajo la ha hecho acreedora de diversos premios y reconocimientos como el Premio Latinoamericano y Caribeño de Ciencias Sociales CLACSO en 2017, premio Daniel Cosío Villegas en Ciencias Sociales en El Colegio de México en 2020, y el Premio Konez de Platino en Ensayo Antropológico y Sociológico otorgado por la Fundación Konex en 2024. También fue nombrada Doctora Honoris Causa por instituciones como la Universidad Autónoma de Entre Ríos, Universidad Nacional de Salta, Universidad de El Salvador y la Universidad de Salamanca.

Hasta el momento ha escrito 17 libros, el primero titulado «Las estructuras elementales de la violencia» publicado en 2003 el cual sostiene que la violencia contra las mujeres es una respuesta al sistema social, político y económico donde los hombres son socializados para querer disponer de las mujeres, sus cuerpos y vidas.

Después de años de investigación, su postura sobre la violación concluye que la persona que ejerce violencia sexual no es un enfermo sino «un hijo sano del patriarcado» que se muestra como sujeto moral por excelencia mientras que las mujeres son el sujeto vulnerable para él y la violación es una forma de castigo ante la fragilidad moral. Para Rita Segato, la cultura de la violación se encuentra en todos los espacios.

Gracias a su trabajo con hombres acusados por delitos sexuales en la cárcel de Brasilia describió la existencia de los mandatos de la masculinidad, es decir, normas sociales no escritas que determinan cómo deben comportarse los hombres y de los cuales son impuestos por la sociedad y a menudo son puestos a prueba a través del cuerpo de las mujeres.

Crédito: Universidad de Guadalajara

Sayak Valencia

La poeta, filósofa, teórica del feminismo, ensayista mexicana y artista de performance Sayak Valencia nació en Tijuana en el año de 1980 y cuenta con un Doctorado en Filosofía, Teoría y Crítica Feminista por la Universidad Complutense de Madrid. Desde el año 2022 cofundó un grupo feminista interdisciplinario denominado «La línea» que se dedica a la teoría, escritura, producción audiovisual, editorial y la acción en el espacio público.

Es profesora investigadora en el Departamento de Estudios Culturales del Colegio de la Frontera Norte y del Centro de Investigaciones Conacyt; así como miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Ha publicado varios libros, diversos artículos académicos, ensayos, poemas en países como España, Alemania, Francia, Polonia, México, Argentina, Brasil, Chile, Colombia y los Estados Unidos.

Impulsó el concepto de capitalismo gore en su libro con el mismo título que fue publicado en 2010 para hacer referencia al gore cinematográfico, la idea principal es que el sistema capitalista «se alimenta de sangre» por lo que la tortura, la violencia y la muerte se convierten en mercancía para el comercio y esto se da a través de actividades del crimen organizado que realiza actividades como el secuestro, robo de órganos y asesinato.

No obstante, México tiene varios ejemplos sobre cómo la violencia vende, por ejemplo, en 2010 la empresa MAC lanzó una campaña sobre una línea de productos inspirada en los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, Chihuahua.

Por otro lado, el concepto de Sayak Valencia también ha sido usado para describir cómo los medios de comunicación se benefician de la nota roja o la difusión de imágenes violentas, entre ellas los cuerpos de las mujeres.

Para Sayak Valencia al exhibir o lucrar con imágenes violentas se quita responsabilidad a los perpetradores y a las autoridades correspondientes que no llevan a cabo las diligencias correspondientes para resolver los delitos de feminicidio. Por ello, la investigadora señaló como urgente que se trabaje de forma cotidiana en la construcción de la empatía y solidaridad.

Crédito: fotografía retomada de Facebook «Sayak Valencia»

Ochy Curiel

La feminista decolonial Rosa Ynés Curiel Pichardo conocida como «Ochy» es originaria de Santiago, República Dominicana, es Doctora y Máster en Antropología Social por la Universidad Nacional de Colombia, docente de la misma institución, y cofundadora del Grupo Latinoamericano de Estudios, Formación y Acción Feminista (GLEFAS). Ha dedicado su vida a ser una activista dominicana y teórica del feminismo latinoamericano y caribeño y desarrollado investigaciones de antropología social en torno al feminismo autónomo, lésbico, antirracista y decolonial.

Desde la década de 1980 se inició en el activismo feminista participando en movimientos como el afro-antirracista, lésbico-feminista, además de pertenecer a la corriente autónoma feminista. Se ha movido por el activismo en el ámbito académico y ha logrado publicar artículos sobre la imbricación de raza, sexo, sexualidad y clase en revistas y libros donde destaca su libro «La Nación Heterosexual: Análisis del discurso jurídico y al régimen heterosexual desde la antropología de la dominación».

Ochy Curiel es una de las principales exponentes del feminismo descolonial, señala que la modernidad occidental fue gracias al colonialismo, la expansión del capitalismo y la instalación del racismo, por lo que, la descolonización implica un «proceso de desenganche de todo síndrome colonial» comprendiendo que el racismo, el heterosexismo y el clasismo son formas de opresión que operan de forma simultánea y sus consecuencias

Para la feminista, el feminismo a nivel global esta atravesado por la colonialidad la cual se manifiesta en múltiples aspectos. La primera es la representación hegemónica universal de la mujer a partir de la experiencia de mujeres europeas, blancas y de clase media sin considerar la existencia de otras mujeres presionadas por la étnia, la clase y la sexualidad. La segunda por la dependencia intelectual eurocéntrica de las producciones teóricas tanto en la academia como en el movimiento social.

Crédito: Flickriver

bell hooks

Gloria Jean Watkins (1952-2021) mejor conocida su seudónimo bell hooks tomado de su bisabuela materna Bell Blair Hooks, fue una autora y activista social feminista estadounidense profesora que realizó diversos escritos en torno a la raza, el feminismo y la clase. Publicó alrededor de 40 obras como artículos académicos, ensayos, libros y poesía para infancias, apareció en documentales y participó en conferencias públicas.

Comenzó su carrera académica en 1976 enseñando inglés y estudios étnicos en la Universidad del Sur de California, más tarde enseñó en otras instituciones como la Universidad de Stanford, la Universidad de Yale y el City Collage de Nueva York antes de unirse a Berea College en Berea, Kentucky durante 2004 donde fundó el Bell Hooks Institute en 2014.

Lanzó su primera obra fue el libro titulado «Y allí lloramos» en 1978, pero su primera obra relevante fue «¿No soy mujer?: Las mujeres negras y el feminismo» en 1981 publicado por el South End Press y escrito en sus años como estudiante, lo que ganó el reconocimiento como una contribuyente influyente en el movimiento feminista.

Su pensamiento examina el impacto histórico del sexismo y racismo en las mujeres negras, su devaluación, los roles de género, el retrato de los medios de comunicación, su lugar en el sistema educativo, la marginación de lo negro y el desprecio por los problemas de raza y clase dentro del feminismo. Desde la publicación de «¿No soy mujer?: Las mujeres negras y el feminismo» se convirtió en un referente, pensadora política de izquierda.

Crédito: fotograma entrevista

La inteligencia artificial afectará más al empleo femenino

 Este artículo forma parte de la cobertura de IPS sobre el Día Internacional de la Mujer, que este año tiene como lema “Derechos, justicia y acción por y para todas las mujeres y niñas”.

Las mujeres están sobrerrepresentadas en trabajos administrativos susceptibles de automatización, y subrepresentadas en posiciones relacionadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Por ello, la Organización Internacional del Trabajo advierte de que la inteligencia artificial generativa no está entrando en un terreno laboral neutral y se requieren políticas que amplíen el acceso de las mujeres a esas competencias. Imagen: Freedom Makers.- Corresponsal de IPS

GINEBRA – Un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte que la inteligencia artificial (IA) generativa afectará más a los empleos de las mujeres que a los de los hombres, al tener sus ocupaciones casi el doble de probabilidades de estar expuestas a esa tecnología.

La IA generativa está transformando el mundo del trabajo, con el potencial de impulsar la productividad, impulsar la creación de empleo y mejorar su calidad, pero sus impactos distan mucho de ser neutrales en cuanto al género, indica el estudio.

Anam Butt, coautora del estudio de la OIT, afirmó que “las mujeres se concentran en ocupaciones con mayor probabilidad de estar expuestas a la automatización y siguen estando subrepresentadas en los empleos relacionados con la IA, enfrentándose a mayores riesgos, pero con menos oportunidades, debido a este cambio tecnológico”.

Expuso que “las normas sociales discriminatorias, la desigualdad en las responsabilidades de cuidado, y las políticas económicas y laborales que no abordan plenamente las necesidades de mujeres y hombres, siguen determinando quiénes acceden a qué ocupaciones y en qué condiciones”.

“La IA generativa no está entrando en un mercado laboral neutral”, resumió Butt.

El informe “Gen AI, segregación ocupacional e igualdad de género en el mundo del trabajo”, muestra, en primer lugar, que las mujeres están sobrerrepresentadas en los trabajos más susceptibles a la automatización.

Por contraste, siguen estando subrepresentadas en ocupaciones relacionadas con la IA -y en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas-, y los propios sistemas de IA a menudo reflejan y reproducen los sesgos de género arraigados en las sociedades.

Mujeres concentradas en trabajos de alto riesgo

En los países con datos disponibles, el estudio revela que las ocupaciones con predominio de mujeres tienen casi el doble de probabilidades de estar expuestas a la IA generativa que las de predominio masculino.

Alrededor de 29 % de las ocupaciones con predominio femenino están expuestas a esa IA, en comparación con 16 % de las ocupaciones con predominio masculino.

La diferencia es más marcada al considerar el alto riesgo de automatización: 16 % de las ocupaciones con predominio femenino se encuentran en las categorías de mayor exposición, en comparación con solo tres por ciento de las de predominio masculino.

Estos riesgos están estrechamente vinculados a la segregación ocupacional.

Las mujeres se concentran mayormente en puestos administrativos y de apoyo, como secretarias, recepcionistas, auxiliares de nómina y auxiliares de contabilidad, donde muchas tareas son rutinarias y codificables y, por lo tanto, presentan un mayor riesgo de ser sustituidas por IA generativa.

En cambio, los hombres están más representados en la construcción, la manufactura y los oficios manuales, donde las tareas son más difíciles de automatizar.

A nivel nacional, las mujeres están más expuestas a la IA generativa que los hombres en 88 % de los países analizados. En varias economías, más de 40 % del empleo femenino está expuesto a es IA, como Suiza, el Reino Unido y Filipinas, así como en los pequeños Estados insulares en desarrollo del Caribe y el Pacífico.

En general, en los países de altos ingresos, 41 % de los empleos están expuestos a la IA generativa, en comparación con tan solo 11 % en los países de bajos ingresos, lo que refleja las diferencias en las estructuras ocupacionales y la preparación digital.

Si bien se espera que la IA generativa impulse el crecimiento del empleo en sectores con uso intensivo de tecnología, las mujeres siguen estando ampliamente excluidas de estas oportunidades.

A nivel mundial, las mujeres representaban solo alrededor 30 % de la fuerza laboral en IA en 2022, apenas cuatro puntos porcentuales más que en 2016.

También están subrepresentadas en empleos relacionados con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, especialmente en campos de alta demanda como la ingeniería y el desarrollo de software.

El estudio apunta que este desequilibrio es importante: cuando las mujeres no participan en puestos relacionados con la IA ni en puestos de toma de decisiones, tienen menos probabilidades de beneficiarse de nuevas oportunidades laborales y del desarrollo de habilidades.

Al mismo tiempo, las empresas pierden talento, diversidad e innovación.

Y se ha demostrado que los sistemas de IA entrenados con datos sesgados o incompletos perjudican a las mujeres en la contratación, las decisiones salariales, la calificación crediticia y el acceso a los servicios.

Esos riesgos se agravan para las mujeres que enfrentan múltiples formas de discriminación interrelacionadas, como la discriminación por motivos de raza, etnia, discapacidad o situación migratoria. Sin salvaguardias, la IA generativa puede amplificar estas desigualdades a gran escala.

La OIT subraya que el impacto más generalizado de la IA generativa probablemente se refiera a la calidad del empleo, más que a su cantidad.

Esa IA puede modificar tareas, intensificar la carga de trabajo, aumentar la supervisión o reducir la autonomía. Sin embargo, si se diseña e implementa de forma responsable, también puede mejorar las condiciones laborales, aumentar la productividad y promover la conciliación de la vida laboral y personal.

“El impacto de la IA generativa en el empleo femenino no está predeterminado”, afirmó Janine Berg, del Departamento de Investigación y coautora del informe.

Por ello, destaca que “integrar la igualdad de género en el diseño, la implementación y la gobernanza de la IA generativa es esencial, junto con abordar la segregación ocupacional, ampliar el acceso de las mujeres a las competencias y garantizar su representación en puestos relacionados con la inteligencia artificial”.

A-E/HM

 

América Latina, robusta en leyes de género, pero débil en su aplicación

 Este artículo forma parte de la cobertura de IPS sobre el Día Internacional de la Mujer, que este año tiene como lema “Derechos, justicia y acción por y para todas las mujeres y niñas”.

La discriminación de género tiene en la violencia a las mujeres su peor expresión. Este grave problema que causa 11 feminicidios por día en la región de América Latina y el Caribe, persiste pese al robusto andamiaje legal para su prevención, sanción y erradicación. En la imagen, una mujer levanta un cartel en defensa de las niñas durante una movilización en la capital de Perú. Imagen: Mariela Jara / IPS
Mariela Jara

LIMA – América Latina y el Caribe es una región con uno de los marcos más robustos en materia de legislación a favor de los derechos de las mujeres y la igualdad de género, pero que sin embargo se topa con su débil aplicación y una dura y cotidiana realidad de discriminación y violencia.

Con una población femenina muy diversa, estimada en más de 339 millones de habitantes, la región exhibe crudas estadísticas en relación a la situación de las mujeres.

La pobreza afecta a tres de cada 10 mujeres, mientras que más de la mitad de trabajadoras se encuentra en la informalidad, sin condiciones laborales dignas ni protección social. Se estima que 11 mujeres mueren cada día víctimas de feminicidio.

Esas evidencias de la desigualdad de género se exacerban cuando se entrecruzan con la condición de orientación sexual, situación económica, ubicación territorial u origen étnico, y se tornan horrorosas con los datos del Banco Mundial de que la región registra la tasa más alta de embarazo adolescente por detrás de África Subsahariana.

“Es evidente que no todos los tiempos son los mismos, hay ciclos, hay eras. Hay un cambio de era como yo creo es el que estamos viviendo. Y en esta en particular hay una interpelación a la agenda de igualdad y tenemos que tener una enorme claridad para eso”: Alejandra Mora.

Este 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, que este año tiene como lema “Derechos, justicia y acción por y para todas las mujeres y niñas” e invita a reflexionar sobre lo avanzado en las últimas décadas, los obstáculos viejos y nuevos para ensanchar el camino hacia la igualdad y no discriminación por razón de género, y lo que se podría hacer hacia adelante.

Ello en una región donde se agitan olas regresivas que atacan las medidas para igualar el ejercicio del poder y de los derechos entre mujeres y hombres, buscando suprimirlas, en un fenómeno que también sucede en otras partes del mundo.

La abogada y jurista costarricense Alejandra Mora, secretaria ejecutiva de 
 la Comisión Interamericana de Mujeres, foro hemisférico integrado por 
 delegadas de 33 países que son parte de la Organización de Estados Americanos. 
Destaca a IPS el aporte del organismo intergubernamental con normas en favor 
de la igualdad de derechos de las mujeres y la erradicación de la violencia de género.
 Imagen: CIM

Un siglo hablando de igualdad entre mujeres y hombres

Hace 98 años nació la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM), con participación de los 33 países que conforman la Organización de Estados Americanos (OEA).

Fue el primer organismo intergubernamental de mundo dedicado a promover los derechos humanos de las mujeres, en tiempos en que ellas eran consideradas seres inferiores en capacidades a los hombres, destinadas al ámbito doméstico y privadas de ciudadanía y decisión propia. Desde su surgimiento en 1928, impulsa políticas de cara a la igualdad de género.

Su secretaria general, Alejandra Mora, reconocida jurista y abogada costarricense, es una heredera de esas primeras luchas, en las que intentaban ser reconocidas por la Unión Panamericana de países de la región, que precedió a la OEA.

En diálogo con IPS desde su sede en Washington, Mora indicó que siempre recuerda al Consejo Permanente que de aprobarse el Tratado de Igualdad de Derechos que presentaron las mujeres en el siglo pasado, hubiese sido el primero sobre igualdad del mundo y aportado por el continente americano. “Pero no fue así, lo que crearon fue ‘un cuarto propio’ que fue la CIM. Y esto es muy importante”, puntualizó.

De hecho, los aportes de este órgano han sido trascendentales en la arquitectura normativa para la igualdad de género, que desde sus inicios defendió el derecho al sufragio femenino, el acceso a la educación, al empleo, la protección de la maternidad, entre otros.

Entre los primeros logros están dos Convenciones Interamericanas, una sobre la Concesión de los Derechos Políticos de la Mujer, y otra sobre Concesión de los Derechos Civiles en 1948, que abrieron las puertas al reconocimiento al voto femenino.

Las convenciones interamericanas de Derechos Humanos, al tener un carácter vinculante, obligan a los Estados partes de la OEA a realizar cambios en su legislación para adecuarla a los nuevos marcos, lo que implicó la aprobación de leyes favorables al reconocimiento de los derechos de las mujeres.

En esa ruta, un hito especialmente significativo para sacar de entre las sombras un problema extendido que afectaba a las mujeres en todo su ciclo de vida, pero que no se admitía como tal en una región marcada por el patriarcado y el machismo, lo constituyó la aprobación en 1994 de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer.

Conocida como la Convención de Belem do Pará, por haber sido adoptada en esa ciudad brasileña, es el único instrumento jurídico vinculante en el mundo sobre el problema de la violencia de género.

A más de tres décadas de su aprobación, Mora releva su trascendencia, tras recordar que el proceso comenzó con una investigación sobre la situación de la violencia en la región, a partir de la cual la CIM redactaría el texto del instrumento jurídico, pero no desde un escritorio en Washington, sino en consulta con las mujeres de los países.

“La gran maravilla fue poder juntar las experiencias y generar un instrumento de la calidad que tiene la Convención. Ha cumplido más de 30 años, cuenta con el mecanismo de seguimiento que es el Mesecvi, y tiene la ventaja de que sigue siendo útil para las nuevas formas de violencia, como la digital”, remarcó.

La pobreza y falta de oportunidades limita el desarrollo de tres de cada 
 10 mujeres de América Latina y el Caribe, evidenciando la persistente 
 discriminación de género en la región. En la imagen, mujeres de Brasil 
 marchan por las calles de la ciudad de Belem do Pará llamando la atención 
del valor del trabajo femenino. Imagen: Mariela Jara / IPS

Violencia: problema que persiste pese a las normas

 La Convención de Belem do Para ha sido ratificada por todos los países de la OEA a excepción de Estados Unidos. Ha brindado el marco para las leyes de prevención, sanción y erradicación de la violencia. Como dice Mora, secretaria ejecutiva de la CIM desde 2019, rompió la dicotomía entre lo público y lo privado.

Y su importancia es trascendental. La violencia a las mujeres por razón de género se considera un atentado a sus derechos humanos que impacta en su vida, su desempeño laboral, su salud física y mental. Se presenta desde la infancia y pasa por la adolescencia, juventud y adultez, siendo considerada una pandemia por su alta prevalencia.

“Antes de la Convención yo era abogada de víctimas de violencia en mi país y las mujeres llegaban y nosotras no podíamos poner las denuncias porque nos decían ‘arréglenlo entre ustedes’, ‘arréglenlo con la familia porque esto no es un asunto público’”, recordó Mora.

Agregó que después de Belem do Pará, “la gran transformación es que nosotras podíamos acudir y poner las denuncias, las abogadas podíamos acompañar los procesos. Nos resignificó el mundo, pero también cambió la arquitectura institucional pues en aquel entonces no teníamos ningún órgano especializado que viera los temas de violencia”.

Efectivamente, los países de la región, según un reporte de ONU Mujeres del 2024, tienen leyes para enfrentar alguna forma de violencia contra las mujeres. Pero solo 42 %, es decir 14 de ellos, cuenta con una ley integral. Estos son Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.

El informe Panorama legal para la eliminación de la violencia contra las mujeres en los países de América Latina y el Caribe, indica que ni uno solo de los países del Caribe ha aprobado una legislación al respecto.

Pese al claro avance normativo, también es cierto que no se ha erradicado el problema, que persiste en una región donde nació el delito de feminicidio, el homicidio de una mujer por razón de su género.

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en la región se encuentran 14 de los 25 países con más feminicidios ocurridos en el mundo (El Salvador, Honduras, Guatemala, Bahamas, Guyana, Belice, Venezuela, Colombia, Brasil, República Dominicana, Panamá, Puerto Rico, México y Suriname).

A ello se suma lo que especialistas y feministas regionales denominan una reconfiguración de la violencia ante la expansión del internet y el surgimiento de diferentes plataformas virtuales que diseminan discursos de odio o ponen en riesgo la vida y seguridad de las mujeres, en particular niñas, adolescentes y jóvenes.

Asimismo, el desempeño de las entidades del Estado mantiene graves deficiencias: desde la falta de establecimientos cercanos a las mujeres en zonas rurales; carencia de personal especializado que integre en su servicio no solo la perspectiva de género, sino también intercultural, en una región donde existe la diversidad de población indígena y afrodescendiete.

También persisten los prejuicios en la sociedad y las instituciones que responsabilizan a la mujer de la violencia por su vestimenta o actitud, inclusive en casos de violación sexual a niñas y adolescentes.

Sin embargo, es claro que sin la Convención de Belem do Pará, el problema ni siquiera sería considerado como tal, se mantendría como un asunto privado en el que no tiene intervención ni responsabilidad la sociedad ni el Estado, con derecho a ser resuelto por el jefe varón de la familia.

Mora destacó que después de la Convención los temas de violencia se ven en órganos especializados, y que las pruebas se hacen de manera distinta “porque este problema que ocurre en las calles, no es lo mismo cuando sucede dentro de las casas”. Además, que se valora la especificidad y coloca actores nuevos, pues la violencia la comete no solo el cónyuge, sino también era el Estado.

La informalidad y precariedad caracterizan el empleo femenino en la región, donde más de la mitad 
de las trabajadoras carece de seguridad y protección social según reportes de organismos de Naciones Unidas.
 Imagen: Mariela Jara / IPS

Tiempos de cuestionamiento del derecho a la igualdad de género

Con todo lo avanzando, la secretaria ejecutiva de la CIM reconoce que existen grandes retos por superar. Como mejorar la implementación, el acceso a la justicia, la reparación a las víctimas y sus familias, la comprensión por parte de la institucionalidad del sistema judicial sobre el ciclo de la violencia por el que transitan las mujeres.

Son desafíos que suman al contexto actual en que en países como Argentina, Perú, Ecuador, El Salvador, Nicaragua, están desmontando la arquitectura de reconocimiento y protección de derechos de las mujeres, al amparo de gobiernos autoritarios, ultraconservadores o no, que además están limitando los marcos de su institucionalidad democrática.

Analistas diversas han alertado sobre las consecuencias de la ola regresiva de derechos de las mujeres en la región.

Ello implica trabajar por erradicar leyes sexistas que niegan el reconocimiento de derechos o lo obstaculizan, como suelen ser normativas que invisibilizan a las mujeres lesbianas y trans, las que penalizan el acceso al aborto por violación y otras causales, o las que criminalizan a las defensoras de derechos.

Pero también defender los logros en materia de derechos políticos, sexuales y reproductivos, o de representación política paritaria, los que vienen siendo atacados por sectores de posición fundamentalista, de confesiones religiosas, que han logrado ser electos como legisladores en sus países, y están colocando mensajes que demonizan los avances de las mujeres, su autonomía y libertad para decidir, y aprobando leyes retrógradas.

Como señala la secretaria ejecutiva de la CIM, “es evidente que no todos los tiempos son los mismos, hay ciclos, hay eras. Hay un cambio de era como yo creo es el que estamos viviendo. Y en esta en particular hay una interpelación a la agenda de igualdad y tenemos que tener una enorme claridad para eso”.

El llamado de Naciones Unidas este año por el 8 de Marzo es a derribar las barreras que impiden que se alcance la igualdad de género en el acceso a la justicia debido a la existencia de leyes que discriminan a las mujeres, o porque su marco es débil para protegerlas, o porque persisten estereotipos discriminatorios.

Dicho de otro modo, cómo hacer que las leyes pasen del papel a transformar las vidas de las mujeres de la región, y puedan vivir libres de violencia, de brecha salarial, de pobreza, de sobrecarga de trabajo, de violencia sexual y embarazos forzados.

Ello mientras las luchas de las mujeres, de feministas, no cesan en las calles ni en la incidencia política, aun cuando en muchos países se ha puesto a las organizaciones de sociedad civil como blanco de ataques para hostigarlas y afectar su trabajo.

La Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia 
Contra la Mujer es única en el mundo. Con más de 30 años de vigencia, aporta 
el marco legal para luchar contra el fenómeno de la violencia por razón de 
género. Pero como en otros campos de los derechos de las mujeres, los avances 
normativos contrastan con la debilidad en su aplicación. Imagen: Mariela Jara / IPS

No solas, juntas: camino para afrontar retrocesos y débil implementación de las normas

 En el cómo hacerlo, Mora considera la estrategia de alianzas “para no caminar solas en un mundo que requiere tender puentes”, de modo que se puedan hacer frente a los diversos desafíos de la implementación, pero considerando “el gran principio igualdad desde las diferencias que caracterizan a las mujeres de la región, sin invisibilizarlas».

Una iniciativa concreta es un programa especializado de la CIM que tiende puentes a la academia, la filantropía, la empresa privada, las oenegés. Con estas últimas, 1600 que se sumaron a la convocatoria, está en marcha un proceso de capacitación a mujeres en el llamado Good Camp Feminista para fortalecer procesos de transformación en los territorios.

“Vayamos caminando juntas, es más efectivo que caminar solitas”, expresó. Y destacó la importancia de la responsabilidad de sentirse herederas de las luchas legadas por las predecesoras.