Mostrando las entradas con la etiqueta Gustavo de la Rosa. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Gustavo de la Rosa. Mostrar todas las entradas

11/10/2024

Las vergüenzas del pasado

 Gustavo De la Rosa

“Así todos los abogados de bien, los abogados que trabajamos sin perversas interpretaciones de la ley, hoy vemos como se avergüenzan nuestros colegas, de los argumentos que los defensores de la Suprema Corte De Justicia exponían”.

ministros-de-la-scjn
“Esos 5 votos por el chanchullo, son una evidencia de la necesidad de cambiarlos, que 5 de ellos hayan tratado de hacer bueno el argumento de que 6 es igual a 8”. Foto: SCJN vía Cuartoscuro

Las familias muy grandes, suelen guardar secretos que ocultan cual si fueran informaciones de la estrategia de la guerra.

Así abogados de México tendrán que esconder la vergüenza, por haber guardado silencio frente a todas las barbaridades, estupideces y sofismas usadas como argumentos jurídicos en contra del Constituyente Permanente por los opositores a la reforma del poder judicial.

Cuando era niño crecí en un pueblo muy particular, Francisco I. Madero Coahuila, Chávez para los amigos, era el centro comercial de una zona muy amplia de ejidos, era un pueblo que aumentaba de 5 mil habitantes de lunes a jueves a cerca de 20 mil los fines de semana, pero al fin era un pueblo pequeño donde todos se conocían y todo se sabía.

Recuerdo que una familia distinguida cargaba con una gran vergüenza, porque enfrentaban un problema que no podían resolver. Y la información y detalles del secreto pronto se convertían en rumores y los rumores en chismes y un balde de vergüenza más para la familia. El problema era que la matriarca esposa y madre de la primera generación compuesta por unos 4 hijos,2 y 2, vivía una obsesión por conocer y disfrutar de la amistad y en ocasiones de los placeres que proporcionaban hombres jóvenes fuertes y guapos.

Pero a pesar de que el patriarca, porque así se conducía frente a la sociedad, con voz fuerte determinante y acostumbrado a resolver los problemas mediante órdenes tajantes, pistola al cinto, era incapaz de contener las búsquedas de juventud de su esposa a quien quería irremediablemente, o estaba convencido de la promesa de estar con ella hasta que la vida lo separara. Aquella historia recorría por todo el pueblo, incluso la comentábamos los niños de primaria, y los lugareños, tenían el temor de que aquel hombre poderoso, en algún momento perdiera la paciencia y fuera una tragedia lo que terminara con aquella irregular relación, desde luego cabe aclarar que el señor, al igual que los hombres machos como Jorge Negrete tenía no solo parejas extramaritales sino hijos a los que reconoció y acostumbraba ponerles casa y pensiones para que no pasaran miserias.

Pero los miembros de la familia original, los hermanos y los hijos de aquellos personajes tan respetados e influyentes en el pueblo, vivían con una constante vergüenza, que les molestaba cuando sus padres asistían a las reuniones comunitarias amables, atentos y muy cariñosos en público, al parecer también lo eran así en sus relaciones internas familiares. Pero los hijos de aquella pareja y después los nietos cargaban con la vergüenza de lo que habían hecho sus padres y los irritaba encontrar hermanos de otras mujeres y dudaban entre ellos de ser todos hijos del mismo papá.

Eran puras vergüenzas por la vida del pasado, aunque era un pasado que esperaban no se repitiera, lo que más los avergonzaba eran los argumentos y justificaciones que cuando enfrentaban a su madre. Todo eran sofismas y justificaciones tontas, de porque no se había separado del padre y finalmente concluía, es que aquí en esta casa esta el dinero que necesitamos.

Así todos los abogados de bien, los abogados que trabajamos sin perversas interpretaciones de la ley, hoy vemos como se avergüenzan nuestros colegas, de los argumentos que los defensores de la Suprema Corte De Justicia exponían. con tanto cinismo y tanto desconocimiento del derecho tratando de presentarlo como una novedad. Y como en el nuevo amanecer, me llaman y me piden una recomendación para inscribirse en la convocatoria para jueces de distrito, y un empujón político.

La última vergüenza, con la que concluyen su rosario de tonterías , es la total falta de ética y congruencia al tratar de aplicar el número de seis votos para reformar la constitución que había reducido a 9 el número de ministros, a la corte que funciona con 11. 8 votos son una mayoría calificada de 11, similar a los 86 del senado.

Esos 5 votos por el chanchullo, son una evidencia de la necesidad de cambiarlos, que 5 de ellos hayan tratado de hacer bueno el argumento de que 6 es igual a 8. Es una vergonzosa triquiñuela similar a la que argumentaban los internos del CERESO cuando decían que, si habían robado una joyería, pero que las joyas robadas no eran de oro y eso les creo problemas para venderlas en el mercado negro, que la joyería robada era un fraude y por lo tanto ellos eran victimas.

Así como los delincuentes, se atrevieron los ministros que votaron para quedarse con los artículos robados mientras declaraban que no tenían suficiente oro. ¿Quién puede confiar en esos criterios jurídicos? escuchar esos argumentos y ver esos 5 votos me dio vergüenza, de ser abogado como ellos, la misma vergüenza que sentían los hijos de la familia de Chávez por qué sus padres trataban de justificar sus devaneos sociales con los pretextos más increíbles e inaceptables por los pueblerinos de Chávez, cuando lo único que cuidaban era el dinero común.

Los argumentos que dieron los que pretendían modificar la constitución son argumentos que desde primer año de la carrera conocíamos y sabíamos que eran inaceptables.

Aprendimos desde los 70s como un principio indiscutible la suprema jerarquía constitucional, esta es la soberanía del país construida en México desde el pacto federal de 1823-24. El Presidente de la República no reemplazo al Rey, fue el Congreso Constituyente quien lo reemplazo.

Y hay dos tipos de constituyentes, el Originario, que funciona una sola vez y es convocado con ese fin, y el permanente que funciona específicamente para modificar la constitución aprobada por el primero. Ahora al constituyente permanente le dicen reformador o de cualquier forma, pero como decía Aristóteles, “las herramientas funcionan para lo que fueron hechas, para un propósito” y ese poder de reformar la constitución en las circunstancias cotidianas de la vida nacional es el que está escrito en la constitución y solo ese puede modificarlo.

Aprendimos además que el Congreso de la Unión con facultades expresas en el artículo 73, el Ejecutivo en el 89 y el Judicial en los artículos 103 al 107, todos de la constitución eran jerárquicamente inferiores y sometidos a la letra de la carta fundamental y a las facultades expresas y limitadas ahí.

Aprendimos que el Estado se integra por El Territorio, La Población y La Soberanía. Y quienes vivimos en la línea divisoria con Estados Unidos, hemos comprobado que mitad del puente, hay una línea y un pequeño monumento que dice Estados Unidos Mexicanos de un lado y Estados Unidos de Norteamérica del otro y que de este lado de la línea se aplica la constitución mexicana y del otro lado la constitución “gabacha”, nunca decimos que de este lado la soberanía la dicta la Suprema Corte de Justicia.

Aprendimos que la facultad y la posibilidad de reformar la constitución mediante mayorías representativas electas por el pueblo, bajan la presión de las crisis sociales, sin verse obligadas las masas mexicanas a hacer otra revolución.

Por eso cuando escuchábamos los argumentos de los defensores de la actual corte de justicia que aspira a ser superior al poder Constituyente, me daba vergüenza que hubiera abogados que estuvieran dispuestos a olvidar todo lo que aprendimos en la escuela de Derecho como la estructura jurídica que conforma el sistema jurídico mexicano. Y querían inventar otro nuevo a base de ocurrencias, mentiras y oportunismo intelectual. Afortunadamente, un ministro tuvo la lucidez necesaria para escapar de la jaula de los ocasionados. Otra vez la Patria se ha salvado y este peligro contingente puede haberse superado. Aunque al abrir el manicomio ya salieron a pedir la intervención directa del imperio para que los nombren gobierno provisional de México, como en Vietnam y en Afganistán se establecieron gobiernos títeres de los Yanquis, corruptos hasta la medula, hasta que los sacaron a patadas y de emergencia por los aeropuertos.

Gustavo De la Rosa

Es director del Despacho Obrero y Derechos Humanos desde 1974 y profesor investigador en educacion, de la UACJ en Ciudad Juárez.

Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que SinEmbargo.mx no se hace responsable de los mismos

9/01/2024

Mexicanos al grito de guerra…

 sinembargo.mx

Gustavo De la Rosa

En situaciones complicadas como las que vive México hoy en día, muchas palabras solo sirven para justificar posiciones ambiguas o ambivalentes. En circunstancias así, solo hay dos opciones: apoyar a tus dirigentes nacionales o a los adversarios de ellos.

En estos momentos en que el país es amenazado por extranjeros, se debe tomar una posición en defensa de nuestras instituciones, porque si permitimos que los procesos legislativos sean contaminados por fuentes reales con intereses ajenos a la voluntad del pueblo mexicano, desp


ués permitiremos más y más intervencionismo en México.

El origen de todo el problema y todos los problemas que vamos a enfrentar está en el resultado de las elecciones presidenciales, elecciones que barrieron totalmente con la fuerza electoral de la oposición. Los resultados de la votación directa demuestran que la oposición está disuelta en la solución pluripartidista, pluriétnica y pluriclasista de México.

La Coalición liderada por Morena ganó la presidencia de la república, 30 de 32 senadurías por mayoría y 256 de 300 distritos en Diputados federales. Es una mayoría abrumadora en territorio. Y esos resultados produjeron pánico en las filas de las clases sociales de élite, los financieros, los militantes de derecha y los inversionistas transnacionales que coinciden ideológicamente más con la derecha mexicana que con el principio de respeto a la voluntad de cada pueblo.

La voluntad directa expresada en las urnas sobrepasa con mucho el 66% de la mayoría calificada para empezar el cambio a la constitución en el Congreso de La Unión, mismo que deberá concluir cuando 17 estados ratifiquen esos cambios.

Los votos de mayoría directa son los votos reales y, desde que México se constituyó en república, los votos directos representan las mayorías de territorios concretos, bien estados o bien distritos electorales, y gana la voluntad que se emite en cada distrito o en cada estado porque los votantes de cada distrito conocen o tienen mucho mayores posibilidades de conocer a quienes están nombrando como representantes.

Ellos, los adversarios, saben perfectamente, porque saben contar y analizar políticamente, lo que significa una fuerza real por territorio del 85% del electorado. Y se han unido en una alianza de facto, de hecho, conspirativa, la estructura política de las asociaciones civiles, la estructura política de los inversionistas mexicanos, brindándole todo el apoyo a los que fueron derrotados abrumadoramente por Morena y sus aliados.

Y, como yo voté para senadores de Chihuahua por Morena y para diputada federal por la que propuso Morena, entendiendo que esta reacción feroz de los reaccionarios es producto de mi voto, sin más palabras ni análisis, asumo mi responsabilidad y apoyo, en todas sus consecuencias, la decisión del Presidente de la República en las negociaciones, convenios y conflictos que enfrente ante La Santa Alianza de la derecha internacional.

Y comparto la invitación a todos aquellos que, como yo, votamos por Morena y sus aliados, apoyar a Andrés Manuel y a Claudia Sheinbaum, no solo en una postura confrontativa, sino en todo lo que decidan y operen para poder resolver de la mejor manera esta confrontación.

Por eso “Mexicanos al grito de guerra”.

Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que SinEmbargo.mx no se hace responsable de los mismos.

8/28/2023

Negar los libros a los niños es una infamia

 Author image

Gustavo De la Rosa

No hay punto de comparación entre la importancia del derecho de un Estado a participar en un proceso de adquisición y el derecho de todos los niños del estado de Chihuahua a recibir sus libros para el año que empieza.

sinembargo.mx
Gustavo De la Rosa
Leticia Ramírez Amaya, Secretaria de Educación Pública, con los nuevos libros de texto de la SEP en el Salón Tesorería de Palacio Nacional. Foto: Rogelio Morales, Cuartoscuro
Leticia Ramírez Amaya, Secretaria de Educación Pública, y los nuevos libros de texto de la SEP en el Salón Tesorería de Palacio Nacional. Foto: Rogelio Morales, Cuartoscuro.

El Gobierno del estado de Chihuahua está circulando en redes sociales una explicación del porqué interpuso la controversia constitucional para detener el proceso de entrega de los libros a los niños.

Estas son sus razones:

1.- Tienen una carga ideológica, dando un ejemplo el libro destinado a maestros de secundaria, donde se pregunta si desconoce el papel hegemónico de los grandes medios de comunicación y sus efectos.

2.- Presenta la historia reciente desde la interpretación de la 4T y el ejemplo es que el libro de sexto año incluye la política agroalimentaria del Gobierno de AMLO.

3.- Promueven la hipersexualidad de los niños al publicar el aparato reproductivo masculino, y pedirle a un niño o niña de quinto año que lo dibuje en erección.

4.- Publica en el libro para maestros de quinto año un arcoíris con dos mujeres dándose un beso inocente.

5.- Distorsiona la inclusión porque en el libro de primer año para maestros y padres explica que existe el sistema de lenguaje Braille, cuando los niños no saben leer.

6.- Promueve la discriminación porque hay una historia donde un niño, a quien abandonaron sus padres, tiene miedo ir a la escuela porque se van a burlar de él.

7.- Porque no invitaron a los padres a participar en la elaboración de los libros.

8.- Carece de metodología para la lectura porque les pide a los alumnos que, escribiendo el alfabeto, encuentren las letras de su nombre. Y les pide que lleven un libro a la escuela y que escriban en su cuaderno una descripción del personaje del cuento. Porque la Gobernadora supone que los niños no saben leer.

9.- Falta una metodología para enseñar matemáticas porque en dos imágenes les pide sumar y restar fresas y multiplicar mangos, y la Gobernadora se pregunta ¿cómo multiplicar los mangos?

10.- Desplaza el pensamiento científico porque hay un ejemplo donde un médico recomienda que, además de las medicinas, el paciente tome una infusión y la abuelita de la casa recomienda varias.

11.- Se hicieron sin planes y sin probar sus contenidos con los niños, niñas y adolescentes.

Eso publica la Gobernadora, pero además de ser falso porque la razón de la controversia constitucional es otra, demuestra que los expertos que la rodean son tremendamente ignorantes y prejuiciosos; o lo escribió ella, lo cual es más grave. Ninguna de las razones alegadas son proporcionales a los ejemplos que exhibe y algunos son francamente un alarido de desconocimiento, como el de los mangos para multiplicarlos, y simplemente lo comentamos: multiplicar significa sumar cuantas veces se repite un número de objetos, es decir, multiplicar ocho por cinco significa sumar cinco veces ocho, u ocho veces cinco  y el ejemplo es perfecto; multiplicar cuatro mangos por dos mangos es una representación gráfica de sumar dos veces cuatro mangos y al final tendrías ocho mangos.

Decir que hay carga ideológica porque se reconoce el papel influyente en la cultura de los medios de comunicación y se les asigna el sentido que los propietarios de los medios les dan es gritar: “Nunca leí a Mc Luhan”, y quien hable del papel de los medios sin haberlo hecho es un ignorante.

Hipersexualidad, porque los niños a los 10 años descubren que han tenido erecciones y las niñas se informan de ello, es la defensa de la oscuridad. Asustarse porque un maestro mayor de 18 años vea un arcoíris con dos mujeres besándose no tiene palabras que lo califiquen, y así los invito a que busquen calificativos para todas las demás razones de la gobernadora. Pero la verdad de los hechos es otra:

El argumento jurídico de controversia constitucional es el alegato de la Gobernadora de que “al no convocar al Estado de Chihuahua, la Subdirección de Adquisiciones, a participar en todas las etapas de la elaboración de los libros de texto, vulnera la competencia concurrente del Estado de Chihuahua”. Es decir, según la Gobernadora, la Subdirección de Adquisiciones estaba obligada a invitar expresamente al Estado de Chihuahua en todas las etapas del proceso de elaboración de los libros de texto. Y al no hacerlo afecta un derecho competencial del Estado.

Este punto de vista, como todos los argumentos jurídicos, tiene motivo de reflexión, aunque la Secretaría de Educación Pública (SEP) alega que sí se le invitó y que incluso la Secretaría de Educación y Deporte participó y que todos los maestros y padres de familia fueron convocados públicamente a diferentes foros en el estado de Chihuahua. L0 cierto es que, aunque la Gobernadora tuviera la razón, los libros ya están elaborados y el día 28 inician clases. En tales circunstancias impedir que los niños reciban sus libros es una infamia, no hay punto de comparación entre la importancia del derecho de un Estado a participar en un proceso de adquisición y el derecho de todos los niños del estado de Chihuahua a recibir sus libros para el año que empieza.

Y ante el conflicto de dos derechos la Constitución, la convención de los Derechos del niño y todos los tratados internacionales de la materia han establecido una prioridad: el interés superior de la niñez. Este interés está por encima de todo argumento jurídico, por eso repito: la suspensión de entrega de los libros a los niños es una infamia que sólo son capaces de cometer seres carentes del mínimo sentimiento de piedad por los más vulnerables.

Gustavo De la Rosa

Es director del Despacho Obrero y Derechos Humanos desde 1974 y profesor investigador en educacion, de la UACJ en Ciudad Juárez.

3/21/2020

A perseguir feminicidas


Gustavo De la Rosa
"Para perseguir a los feminicidas debemos entonces encontrar la fórmula jurídica que corresponda con la definición sociológica de los mismos".

“La definición de feminicidio, desde el punto de vista sociológico, implica el homicidio de una mujer por razones de género e indica que existen varones con un odio tan profundo contra ellas, que son capaces de asesinarlas por el sólo hecho de ser mujeres”. Foto: Crisanta Espinosa, Cuartoscuro
¿Qué es un feminicida? Esta es una pregunta que debe ser contestada para poder enfocar los esfuerzos y las energías en contra de los depredadores de las mujeres, y que nos permitirá perseguirlos penalmente con relativa facilidad, además, debe ser una reflexión jurídica concreta, con los pies bien firmes en el Derecho, la sociedad, y lo que actualmente sucede.
La definición de feminicidio, desde el punto de vista sociológico, implica el homicidio de una mujer por razones de género e indica que existen varones con un odio tan profundo contra ellas, que son capaces de asesinarlas por el sólo hecho de ser mujeres; sin embargo, para convertir este hecho infame en un delito que pueda ser perseguido por las fuerzas del Estado, es indispensable que cumpla los requisitos del Artículo 14 constitucional, acerca del debido proceso.
De acuerdo con este artículo, nadie puede ser enjuiciado penalmente más que por un delito que haya sido tipificado como tal, o por un tribunal que no se haya instalado, con anterioridad a los hechos; este principio general de los derechos humanos, que viene desde Inglaterra y que ha sobrevivido a monarcas, tiranos y golpes de Estado, protege del abuso de poder, de los crímenes de Estado y de la persecución política a mujeres y hombres por igual.
Con esto en cuenta, para perseguir a los feminicidas debemos entonces encontrar la fórmula jurídica que corresponda con la definición sociológica de los mismos y que permita perseguir al máximo de asesinos que victimicen a la mujer sólo por serlo. 
Desde la segunda mitad de la década de los 90 he charlado con grandes mujeres que han dedicado sus mayores esfuerzos a la lucha contra los feminicidas en Ciudad Juárez, personas como Esther Chávez Cano, Irma Campos Madrigal, Luz María Castro, Alma Gómez, Cecilia Pego, y las integrantes de Nuestras Hijas de Regreso a Casa, e incluso tuve conversaciones con una de las primeras madres que alzó la voz y denunció la muerte de su hija como feminicidio; también he conversado con los agentes investigadores y los encargados de levantar los cadáveres de las mujeres entre los años de 1993 y 2000.
Estas conversaciones me han llevado a proponer, desde hace tiempo y de manera informal, la necesidad de tipificar el feminicidio con los elementos característicos que pude observar durante los tres años que dirigí el Cereso de Ciudad Juárez.
Lidié con sujetos que asesinaron a mujeres por el simple hecho de serlo, sin embargo, en esos casos se analizó el homicidio como un crimen circunstancial, porque es más fácil comprobar que el asesino aprovechó algún momento de vulnerabilidad de la víctima, que comprobar que su mentalidad lo llevó a matarla por ser mujer; aún así, existía un elemento coincidente en las mecánicas delincuenciales de los feminicidas que conocí y los casos que estudié personalmente: estos sujetos, una vez que daban el primer golpe en contra de la mujer, se volvían frenéticos, enseñándose contra la víctima en vida o su cadáver. Además, muchas de sus víctimas no tenían algún vínculo previo con ellos.
Pero, ¿quiénes fueron estos feminicidas de carne y hueso, y qué fue lo que hicieron que me permite decir que los conocí y que pude obtener los datos necesarios para atreverme a presentar una definición de feminicidio con la que podamos perseguir, encarcelar, enjuiciar y sentenciar a monstruos de naturaleza similar? Los Rebeldes.
Estos hombres, algunos de los cuales pueden tipificarse como feminicidas, operaban como bailarines en fiestas particulares o espectáculos exclusivos para mujeres, aunque según las investigaciones también se habían organizado para brindar protección a un grupo de prostitutas, muchas de ellas trabajadoras de maquiladora con salarios bajos.
Al comienzo de la década de los 90 empezaron a denunciarse y descubrirse los cuerpos abandonados de mujeres, asesinadas con brutal ferocidad, en terrenos baldíos, particularmente en el gran polígono conocido como el lote Bravo; los Rebeldes no estaban involucrados en estos homicidios, pero la sensación de que un sujeto llevaba más de dos años aniquilando a mujeres impunemente, despertó la idea en ellos de que podían cometer delitos con la misma impunidad y acabaron por golpear a una de sus “protegidas” hasta matarla.
Arrojaron el cuerpo de la víctima en un terreno baldío en el norponiente de la ciudad, a 40 kilómetros del lote Bravo, y al pasar los días, y advertir que su crimen había quedado impune, asesinaron a una segunda mujer, después a una tercera y a una cuarta, hasta sumar, presuntamente, ocho víctimas del sexo femenino. Aunque en un comienzo sólo dos de los miembros del grupo buscaban agredir a las mujeres vulnerables que estaban bajo su resguardo, los demás, unos u otros en distintas ocasiones, también se unían a la agresión una vez que empezaba. Finalmente cinco de ellos fueron sentenciados por homicidio.
Los otros feminicidas con los que tuve interacción, de los cuales se detuvo a unos siete, eran un grupo de conductores de autobuses de transporte de pasajeros, específicamente de personal de las fábricas industriales; su modus operandi consistía en conducir y dejar a los trabajadores de la empresa en sus domicilios hasta que, de forma circunstancial, una mujer quedaba sola en la unidad de transporte. Una vez que ella estaba sola, el chofer, muchas veces apoyado por su ayudante, cerraba las puertas del vehículo y la agredía sexualmente. 
Ellos no la conocían ni habían tenido trato con ella, sólo aprovechaban la circunstancia de que se había quedado sola al final del viaje. Estos tipos cometieron entre ocho y 12 homicidios, en cinco o seis casos participó el mismo sujeto y en los demás participaron otros; aunque siempre existió algún grado de comunicación entre ellos, no operaban como una organización, sólo aprovechaban la ocasión y transmitían a los demás sus crímenes como grandes hazañas. 
A ellos y a los Rebeldes detenidos los conocí, hablé con ellos, con los sicólogos que los atendieron, con los agentes que se hicieron cargo y con los internos que los acompañaron en sus celdas, por eso puedo hoy determinar que dos de los Rebeldes y tres de los choferes eran feminicidas, criminales que sí odiaban a las mujeres por el hecho de serlo, que canalizaban ese odio en el momento en que tenían la oportunidad y que las asesinaron por razones de género.
Algo más que observé en casos de violadores detenidos fue que muchos de ellos, aunque aprovechaban la oportunidad y circunstancia para someter a su víctima, luego de ejercer su poder sobre ella (mediante la penetración con alguna parte de su cuerpo o un objeto) la dejaban con vida y siempre justificaban su crimen diciendo que fueron provocados.
Por eso me atrevo a publicarlo primero, para presentar posteriormente en las discusiones del Congreso del Estado acerca de la redacción del delito de feminicidio porqué debe ser sancionado con una pena mayor a la del homicidio calificado, y como una primera idea, muy elemental que deberá de ajustarse y discutirse, me atrevo a proponer esta redacción:
Se sancionará como feminicidio al homicida que prive de la vida a una mujer con brutal ferocidad o que aproveche un momento de indefensión de la víctima, o que sea una mujer con quien no tenía trato ni relación previa, sancionándosele con un 50 por ciento más de la pena adicional al homicidio calificado genérico.

8/06/2019

Otra vez la muerte en Paso del Norte


Gustavo De la Rosa
“La angustia de marcar los números, que no contestan, de familiares, que son muchos, y amigos, que son más, que viven en El Paso y la profunda tristeza y dolor cuando se van conociendo”. Foto: Andrés Leighton, AP
Desde Juárez sólo me atrevo a comunicar los sentimientos, las angustias, las tristezas y el golpe que representó a nuestra moral comunitaria y a la convicción de que Juárez y El Paso somos una misma ciudad, apenas dividida por un río y un muro, el ataque armado que cobró al menos 22 vidas y dejó 24 lesionados en un centro comercial de esta pequeña ciudad norteamericana, la más segura de Estados Unidos.
Todos llegamos aquí desde muy lejos y somos las mismas personas, familias, la misma cultura y los mismos idiomas, un español lleno de americanismos y un inglés lleno de mexicanismos; estamos demasiado cerca como para ser objetivos y demasiado adoloridos para poder reflexionar.
Sólo podemos expresar lo que sentimos durante y después del hecho; esa primera incredulidad y sorpresa al escuchar de otras bocas lo que sucedía; la negación de lo registrado y reportado por los noticieros; la ira y coraje al saber el número de víctimas y lo que movió al tirador a cometer tal acto de terrorismo supremacista; la decepción de entender que, en el país más avanzado del norte de América, un sujeto pueda asesinar a decenas asegurando que está deteniendo una invasión y revelando así que la demencia racial se ha vuelto colectiva, justificada con mensajes de odio.
La angustia de marcar los números, que no contestan, de familiares, que son muchos, y amigos, que son más, que viven en El Paso y la profunda tristeza y dolor cuando se van conociendo, poco a poco, los nombres de los que murieron y de los lesionados: una maestra de la universidad y esposa de un alto funcionario miembro de una familia cercana desde hace varias décadas; los hijos de dos matrimonios conocidos con los que se platicó por lo menos del clima, el dólar y la política, y la esposa de un empresario destacado.

7/24/2019

Otros 45 días


Gustavo De la Rosa
“Cada país debe controlar sus fronteras, aplicando sus leyes y respetando los derechos humanos de los migrantes, y eso no estaba sucediendo; los migrantes entraban libremente, sin ninguna protección ni legitimidad, y se les insertaba en el mundo de la invisibilidad y de la ilegalidad”. Foto: Omar Martínez, Cuartoscuro
México y Polonia enfrentan una terrible desventaja por su ubicación geográfica; están ubicados junto a grandes imperios y, cuando estos quieren ejercer su fuerza y dominio, siempre acaban fastidiados.
Aunque México tiene la fortuna de que nadie quiere enfrentarse con el gigante al norte, Polonia es el primer país que invaden, destruyen y utilizan como paso los ejércitos en conflicto; así sucedió cuando las guerras entre los reyes, cuando Napoleón intentó conquistar Europa, y durante la Primera y Segunda Guerra Mundial. Aún pese a estas dificultades los polacos, al igual que los mexicanos, han logrado, sólo con gran esfuerzo ante la adversidad y el ataque extranjero, mantener su identidad y sus ansias de libertad.
México nunca había enfrentado una situación tan ruda ni tan áspera como la que está enfrentando ahora en su relación con Estados Unidos, con las políticas migratorias y electorales de Donald Trump. Los anteriores presidentes norteamericanos habían logrado cooptar a los de México sin ningún esfuerzo y con una sola llamada telefónica (sobre todo nuestros cinco anteriores, que parecían de la misma camada).
El Ejecutivo mexicano siempre estuvo dispuesto a cumplir los deseos del emperador del norte; como Miguel de la Madrid y Salinas de Gortari, que desarticularon la economía de Estado y nos dejaron endeudados y sin patrimonio; Fox con su vergonzoso “comes y te vas” a Fidel Castro, y Calderón con su Plan Mérida y el operativo Rápido y Furioso, que no fueron otra cosa más que un obsequio de vidas inocentes, como las de los polacos que cayeron en las invasiones militares, para controlar el ingreso de droga a Estados Unidos y que terminaron como un sangriento fracaso.
La crisis migratoria de Centroamérica, en plena coyuntura electoral de Estados Unidos, puso en aprietos al Presidente López Obrador y se tuvo que negociar con la espalda contra la pared un problema que desde antaño debió haberse regularizado y normalizado, porque ninguna nación puede tener abiertas sus fronteras a otros y simplemente servir de puente para quienes aspiran a vivir en el país vecino.
Cada país debe controlar sus fronteras, aplicando sus leyes y respetando los derechos humanos de los migrantes, y eso no estaba sucediendo; los migrantes entraban libremente, sin ninguna protección ni legitimidad, y se les insertaba en el mundo de la invisibilidad y de la ilegalidad. Esto no quiere decir que los tratemos de ilegales, sino que, al permitirles su ingreso al margen de la ley, quedan a disposición de los criminales, obligados a transportarse en las peores condiciones y como víctimas de las peores agresiones de la delincuencia organizada y la delincuencia oportunista, que ve a un ser vulnerable y aprovecha para abusar de él.
La crisis llevó a la necesidad de establecer un diálogo diplomático entre México y Estados Unidos, y lo primero que debía acordarse era la regulación jurídica y el control de los migrantes centroamericanos y de otros países que busquen llegar aquí, porque debemos ser claros y honestos y reconocer que a México se ingresa para permanecer en México, y se deben realizar los trámites migratorios necesarios para convertirse en un migrante en esta nación, protegido por nuestras leyes y nuestra autoridad, que debe respetar sus derechos humanos.
Aquí existe un mundo paralelo delincuencial que, a diferencia del mundo clandestino en Estados Unidos integrado por migrantes que no necesariamente están involucrados con el crimen ni a su merced, aquí los que no hayan realizado los trámites pertinentes están a merced de los delincuentes uniformados y los vestidos de civil, y la verdad es que a veces estos intercambian su ropaje.
Pertenezco a una familia migrante que, en 1957 y precisamente cuando murió Pedro Infante, salió de Francisco I. Madero, cercano a Torreón, Coahuila, y se trasladó a Ciudad Juárez; entre algunos de mis hermanos, fuimos 11, había la intención de migrar a Estados Unidos, pero éste no era el objetivo de mis padres.
Era evidente que, estando en Juárez, a algunos de ellos se les presentaría la oportunidad de emigrar al norte, pero esa no era la intención, esta es la lógica del migrante que se mueve a otra ciudad para tener una mejor perspectiva de vida; pero la lógica del migrante que planea viajar específicamente para cruzar la frontera en los próximos días, semanas o meses, es la de un transeúnte.
Igualmente, si se pide asilo en México es para quedarse en México, no para pasar a pedir asilo en otro país; el asilo es una figura para salvar la vida del solicitante en circunstancias y condiciones muchas veces temporales, y debe demostrarse la urgencia y el alto riesgo de cambiar de residencia. Yo he enfrentado esas circunstancias.
Por esto, y bajo riesgo de enfrentar la ira de mis amigos derechohumanistas y de izquierda, considero que los 45 días obtenidos en la negociación entre Ebrard y Mike Pompeo son un logro positivo; México tiene que tomar control de sus fronteras y debe facilitarle a quienes necesiten asilo de su patria las condiciones para que lo reciban. Me preocupó el trato agresivo que muchos migrantes ejercieron en contra de las autoridades migratorias en el sur del país y que fue publicado y diseminado a través de las redes y por los medios noticiosos.
Vivo en la frontera y para nosotros los problemas de los migrantes son el pan de cada día; hemos visto la evolución de la frontera norteamericana, desde su origen poroso, cuando uno de los empleos que se ejercía era de pasa mojados, cruzando a migrantes en llantas de tractor desde una orilla del río hasta la otra y mojándose en el trayecto; hasta la política agresiva de los últimos 15 años, que hace rato levantó el muro que quiere volver a levantar Trump. Ese muro ya está ahí, defendido por agresivos agentes migratorios.
Esta crisis migratoria sí alteró la, ya de por sí, alterada forma de vida de los juarenses; por eso muchos ciudadanos dan la bienvenida a la decisión de regular el tránsito de migrantes por México. Tenemos más de seis meses enfrentando esta crisis, y hasta ahora hemos logrado mantener la cordura y evitar caer en actitudes xenofóbicas o agresivas colectivas contra los migrantes, aunque los que hoy acusan a AMLO de ser blandito eran los mismos que impulsaban actitudes de persecución en contra de los migrantes.
Así que, con sinceridad y honestidad, bienvenidos estos 45 días.
Nota: Parte del material fue tomado de un discurso de Juan Carlos Loera, Delegado del Bienestar en Chihuahua. En El Paso Texas.

3/27/2019

La voracidad contra los sin techo


Gustavo De la Rosa
Han pasado más de 10 años de la trágica inundación, los dueños de las casas las han reconstruido y las mantienen en pie pese a la inestabilidad del terreno. Foto: El Diario de Juárez.

En 2007 una inusitada inundación en esta reseca ciudad dejó inhabitables más de 3 mil casas que se habían construido en el lecho de una laguna desecada por los propietarios del terreno para impulsar sus empresas constructoras y sus negocios productivos con Infonavit; cuando bajaron las aguas los habitantes de esas viviendas, que se refugiaron un par de semanas en albergues improvisados, regresaron a lo que había sido su hogar y reconstruyeron el barrio.
Meses después fueron informados que los fraccionamientos afectados, Palmas y Almeras, habían sido declarados inhabitables, por lo que el valor de las propiedades era cero y no podrían venderlas ni liberar las escrituras gravadas con una hipoteca pagada con los mismos recursos del Infonavit. Aun así algunos siguieron pagando su mensualidad porque la empresa nunca comunicó a los empleadores que el crédito del trabajador era prácticamente inexistente.
Desde entonces, el Infonavit ha sumado muchas de estas viviendas legalmente a su cartera como casas recuperadas y ha realizado subastas y ventas masivas de algunas de ellas por el precio ridículo de 35 mil pesos, según cuentan los habitantes de la zona. Han pasado más de 10 años de la trágica inundación, los dueños de las casas las han reconstruido y las mantienen en pie pese a la inestabilidad del terreno mientras que el Gobierno ha sido incapaz de buscar una solución a la situación jurídica que afecta a esos juarenses, en su mayoría trabajadores de maquiladora.
Pero ahora repentinamente surgieron, como venidos del infierno, abogados que dicen ser representantes de los nuevos propietarios de los fraccionamientos, y llegaron exigiéndole a los vecinos que desalojaran sus viviendas en un plazo perentorio de entre 15 días y un mes. Primero dieron amenazas y desplantes a la manera de capos de pacotilla, pero en estos últimos días la alarma en la zona ha crecido porque los juzgados civiles de Ciudad Juárez empezaron a notificar a algunos de los vecinos que en Nayarit o en Sinaloa se han abierto juicios en su contra para arrebatarles sus viviendas, y que si quieren defenderse tendrán que contratar abogados en aquellos estados, porque de alguna forma estas inmobiliarias pueden tramitar los juicios a más de mil kilómetros de distancia.
En estos casos se descubre una perversa complicidad entre las autoridades del Infonavit, los notarios públicos, y las inmobiliarias y constructoras que pueden comprar e intercambiar la propiedad de casas que no están dentro del mercado por haber sido declaradas inhabitables, y pueden acudir a los juzgados a pedir órdenes de desalojo y desposesión de las viviendas de quiénes las compraron hace 20 años y que las reconstruyeron una década después para seguir viviendo en ellas, a sabiendas que otra gran inundación volverá a expulsarlos de ellas y destruirá todos sus bienes.
Además del riesgo de que la naturaleza reclame sus pertenencias, estos juarenses ahora deben temer a los buitres de los negocios inmobiliarios que se criaron a la sombra de los créditos del Fobaproa, de las protecciones a los políticos y los hijos de millonarios, y que pueden comprar a precios de regalo créditos o juicios contra esta masa depauperada de trabajadores que algún día se emocionó al ser notificada de que había sido beneficiada con un crédito de vivienda, y ahora se encuentra a las puertas de la calle.

11/07/2018

La vieja política y los nuevos negocios

sinembargo.mx
Gustavo De la Rosa
Los 750 mil votos por Santa Lucía son votos contra la corrupción, no contra el capital ni contra la inversión extranjera. Foto: Cuartoscuro
En la década de los 70 conocí las ideas de Guillermo Rousset acerca del desarrollo económico de México, ideas después desarrolladas por Francisco Soto Angli, y sobre la consolidación de una nueva clase social: la burguesía financiera. Esta surge de la acumulación de capital por transferencia de recursos públicos a familias favorecidas, al mismo tiempo protegidas por otro sector social que basaba su crecimiento en la administración indebida de los fondos públicos, identificado como la burguesía burocrática.
En su momento me pareció muy atractivo su análisis porque me permitió comprender las relaciones entre el capital y el poder político, que por aquellos años se enfrentaron representados en el grupo Monterrey y Luis Echeverría. Las diferencias entre los dos sectores se agudizaron en 1982 durante la crisis petrolera del Gobierno de López Portillo y todo culminó con la expropiación de la Banca Nacional. Pero no había buenos o malos, porque ambos eran bastante perversos y buscaban su propio enriquecimiento.
Con Salinas de Gortari los financieros se fortalecieron al asaltar las riquezas del Estado, privatizar la banca y destruir el ejido; ese fortalecimiento, la globalización de la economía, y las precarias inversiones de la burguesía mexicana, que prefirió al mercado mundial ofreciendo mano de obra barata en lugar de insertarse con inversiones de riesgo, llevaron a un atraco del erario disfrazado de inversión pública, con grandes ganancias para los beneficiados (que repartieron con los gobernantes corruptos), y hundieron al país en la miseria política y humana que nos deteriora más día a día.
Después del primero de julio se estableció un nuevo equilibrio de fuerzas e inversiones en México y ahora es indispensable reconstruir la fortaleza del país, separar los negocios de la política y poner condiciones a los capitales para que compitan en condiciones de igualdad bajo un sólido Estado de derecho, en el que los inversionistas depositen su capital procurando ganancias lícitas y razonables, derivadas de la calidad de sus productos y servicios y no de los favores o pactos con los gobernantes.
Pero esta lucha por mejores condiciones de inversión para todos parece que será más difícil que la lucha por el triunfo democrático, porque además sólo tenemos seis años para empezar la construcción de un nuevo México, donde sean prioridad los pobres, los jóvenes y las mujeres.
La lucha por el nuevo aeropuerto sólo ha sido el primer asalto y es fundamental que los inversionistas actuales comprendan que también se necesita su participación activa, sin ideologías excluyentes: los 750 mil votos por Santa Lucía son votos contra la corrupción, no contra el capital ni contra la inversión extranjera; son votos contra el monopolio de negocios y política que nos trajo hasta aquí.

10/24/2018

La utopía prometida


Gustavo De la Rosa
El fin de semana AMLO, de visita por Chihuahua, describió su esperanza para un país diferente. Foto: Cuartoscuro
El nuevo México que augura López Obrador no puede construirse en un solo sentido, y sólo con la inclusión de la ciudadanía se le puede vislumbrar; aunque el Gobierno puede cambiar internamente (y creo que sería fácil porque está en pocas y poderosas manos), la transformación del país es más compleja y muchos elementos se deben conjugar para alcanzarla.
El fin de semana AMLO, de visita por Chihuahua, describió su esperanza para un país diferente y señaló cómo ejecutará los cambios desde el poder para alcanzar la felicidad del pueblo: la utopía por excelencia. Sorprende escuchar de alguien que está a un mes y algunos días de asumir el poder, ya no como argumento de campaña sino como auténtico propósito, que el país debe buscar la felicidad de sus habitantes.
Aristóteles define así la felicidad: “vivir de acuerdo con lo más excelente que hay en nosotros mismos. Y parecerá que cada uno de nosotros consiste precisamente en esto, que lo principal es también lo mejor”, pero, ¿será posible en este México plantearse la felicidad del pueblo como objetivo? ¿Quién puede ser feliz si la realidad social es una desgracia y una miseria? La felicidad es un asunto del Estado, que incluye a la población y el territorio, y no sólo al Gobierno, aunque sus políticas influyen mucho.
Aunque la discusión académica en torno a la felicidad como proyecto del Estado se ha reanimado últimamente, este concepto era fundamental en el ideario de Morelos, quien impulsó la redacción del Artículo 24 en la Constitución de Apatzingán: “La felicidad del pueblo y de cada uno de los ciudadanos consiste en el goce de la igualdad, seguridad, propiedad y libertad. La íntegra conservación de estos derechos es el objeto de la institución de los gobiernos, y el único fin de las asociaciones políticas”.
Es importante, en un país que viene de una revolución armada y de una larga lucha civil por el respeto al voto del ciudadano, escuchar que el próximo presidente se propone buscar la felicidad de los mexicanos; porque un país que busque la felicidad la puede lograr si sustituye la inercia del capital por el deseo de igualdad.
Sólo podemos ser felices y esperar un México mejor si individualmente, y colectivamente, somos capaces de construirnos dejando de lado las transas, superando los conflictos de interés, acabando con las prácticas de acumulación salvaje de capital y dándole la oportunidad a nuestro vecino de mejorar también.

Los mexicanos necesitamos una gran transformación, pero no es difícil: cada uno de nosotros debe decidirse a transformarse y renunciar a las ventajas y privilegios que ha conseguido sobre los demás a través del engaño y la ilegalidad. Es posible que en este país todos vivamos bien si se le da prioridad a quienes viven en la pobreza y se crean nuevas fórmulas que permitan transferir la riqueza del Estado a un mayor número de sus habitantes.
La cuarta transformación no es una obra de arquitectura estatal, es una reingeniería social responsabilidad de todos y cada uno de los ciudadanos del país. Debemos trabajar por nuestra felicidad, y la de los demás mexicanos (con o sin documentos).


6/24/2018

Solalinde, Tatiana y Gonzalo aterrizan el cambio

sinembargo.mx
Gustavo De la Rosa

La frontera sólo podrá cambiar si se logra desterrar la corrupción de las dependencias federales. Fotos: Cuartoscuro
El padre Solalinde, pequeño de estatura y delgado de complexión pero con un corazón enorme, estuvo en Juárez, un infierno para los migrantes, para denunciar la corrupción que invade al país y que deben sobrevivir los desarraigados que viajan desde Centroamérica y de los estados del sur para integrarse a la fuerza laboral aquí, que sobrevive con un salario menor a un dólar por hora de trabajo (aunque aun así dicen ellos que aquí se está mejor que en su país o estado de origen).
Solalinde se dirigió a los juarenses que participamos en las diferentes campañas de Andrés Manuel para explicarnos la aparición de la virgen de Guadalupe como una voz originalmente a favor de los indígenas, e insistió que el llamado de Cristo es para atender a los pobres, aunque ha sido secuestrado de tiempo en tiempo por la jerarquía eclesiástica.
También llegó Tatiana Clouthier, quien se reunió con los empresarios que han sabido aprovechar la oportunidad que brinda la frontera para desarrollar de forma exitosa sus negocios pese a estar limitados por empresas extranjeras con mano de obra semiesclava. Ella los felicitó por el impulso que han dado a la economía aquí y reconoció lo injusto del reparto de los recursos, generados por la población juarense, a favor de los negocios de la alta burocracia y sus amigos.
Además, planteó la necesidad de que en Ciudad Juárez la economía regional se humanice y mejoren las condiciones de vida de los trabajadores, los salarios que se les pagan a los empleados industriales y que se atiendan las necesidades más importantes de las mujeres trabajadoras (que ni siquiera tienen suficientes espacios para dejar a sus hijos e irse a trabajar); también manifestó que las asociaciones civiles, que generosamente sustituyen al Estado en esa obligación, han sido incomprendidas por el Gobierno y la industria.
Con esto, es obvio que los migrantes y los trabajadores de esta ciudad coinciden en sus circunstancias de vida y requieren de un acercamiento diferente por parte de los juarenses y de una mejor comprensión de la importancia económica de estos seres humanos para la ciudad.
Finalmente, Gonzalo López Beltrán habló muy preciso sobre la estructura de Morena: no se permitirá la corrupción en el interior del partido, ni del Gobierno. Advirtió que no se trata de sustituir a Peña Nieto por su padre sino de empezar un cambio profundo, y quienes tienen mayor obligación de realizar este cambio para bien son los militantes de Morena; además les leyó la cartilla: “sería una canallada tomar dinero de la jornada electoral para ustedes”.
Los tres fueron claros y directos sobre el México que esperan desarrollar en sus respectivas áreas y en términos más claros no podían coincidir los importantes visitantes. Esta frontera sólo podrá cambiar si se logra desterrar la corrupción de las dependencias federales que atienden los problemas poblacionales generados por la migración, y que aquí en Ciudad Juárez se han convertido en aves de rapiña que abusan de los más necesitados; no hay nada más corrupto en Juárez que el Instituto de Migración, la Aduana fronteriza, la Procuraduría General de la República, la Policía federal (con su división de Caminos).
Hicieron hincapié en que, para que pueda cambiar la realidad local, deben mejorar las condiciones de vida y salariales de los trabajadores industriales que ya suman más de 250 mil y que ocupan a otros 200 mil trabajadores indirectos, y en cómo esa gran potencialidad de mercado interno se pierde por la baja capacidad de compra.
Nos dijeron que sí hay voluntad para combatir la corrupción, impulsar la zona franca en la frontera, aumentar los salarios, asumir la responsabilidad de atender a los hijos de las trabajadoras y a los migrantes, y que sí saben de lo que están hablando. Así que, como dicen los cholos en los barrios de la ciudad, “con eso”.

6/20/2018

La ignorancia de Anaya

sinembargo.mx
Gustavo De la Rosa


Ahora Anaya le reclama a López Obrador que resultara más inteligente que él. Foto: Mario Jasso/Cuartoscuro.
Ricardo Anaya tiene fama de ser muy inteligente; cuando ingresó joven a la política se le conoció como el chico maravilla por su agilidad mental y habilidad para responder preguntas complejas, pero se nota ignorante y arrogante en sus mensajes y sus reacciones inmediatas a problemas concretos. La máxima centenaria “lo que Natura non da, Salamanca non presta” en su caso es más bien “lo que Salamanca non presta, Natura non da”.
La política no es un arte que dependa de la creatividad, imaginación o agilidad mental, sino una disciplina que ha sido pensada y repensada por los grandes filósofos, con tanta información acumulada que es imposible para una sola persona, por inteligente que sea, construirla de la nada; por eso es que podemos ver a este tipo listo, inteligente y sin escrúpulos realizar acciones impresionantes, como eliminar a Margarita Zavala de la contienda y contaminar la ideología del Partido Acción Nacional (PAN) con su alianza con el de la Revolución Democrática (PRD), para después cometer los peores errores que han sido señalados como estupideces por los grandes pensadores de la política.
Sun Tzu, sobre la guerra, plantea un principio fundamental: ganar la guerra sin llegar a la batalla; y esto sólo se logra si eres capaz de conocer al enemigo y el terreno donde se va a realizar la batalla; si Anaya hubiera tenido el cuidado de leer a uno de los teóricos de la política, habría tenido cuidado de conocer el territorio de la política mexicana y de su partido, y advertido que traicionar a Margarita lo convertiría en traidor, perdería credibilidad y a partir de ahí nadie le iba a dar la cara. Por eso todos celebramos cuando Andrés Manuel López Obrador cuidó su cartera.
Conocer el terreno de la contienda es saber que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) representa por lo menos el 30 por ciento del electorado y que sólo ganará aquel que logre una fuerte migración de esos votos a su causa, pero Anaya cerró toda posibilidad de esto cuando amenazó con encarcelar a Enrique Peña Nieto. Él no amenazó al Presidente de la República porque crea que es posible hacerlo, sino porque es un ignorante de la historia política de este país; desconoce que el problema más grave que enfrentó Benito Juárez cuando ya era Presidente establecido fue decidir el fusilamiento de Maximiliano, porque en un país de tlatoanis la vida de los tlatoanis debe respetarse.
Algún técnico en mercadotecnia le aconsejo que la propuesta de encarcelar a Peña Nieto le iba a acarrear muchas buenas voluntades de mexicanos, pero esto significa que Anaya es más un publicista que un propagandista político. Si quiere ganarle al PRI sin llegar a la batalla debe tener cuidado de respetar la figura del Presidente de la República, porque defenderlo es el último reducto que le queda al tricolor; cuando este partido estuvo fuera del poder supo ser crítico y duro con los presidentes Vicente Fox y Felipe Calderón pero nunca los confrontó, más bien intentó degradar la institución presidencial.
Realizar esta amenaza a sabiendas de que no lo va a lograr y sin que exista una gran movilización ciudadana para enjuiciarlo penalmente es no conocer la actitud del pueblo; le faltó hacer las cuentas y encuestas sobre cuántos mexicanos soñaban con meter a la cárcel al Presidente porque no leyó a otro teórico de la política, el Presidente Mao, que dijo: “el que no cuenta no tiene derecho a hablar”.
También en ese caso se nota que Anaya ignoró a uno los clásicos indispensables: Nicolás Maquiavelo, quien advierte a aquellos que quieran tomar el poder que antes de la batalla se debe conseguir el apoyo de por lo menos una parte mínimamente significativa de las fuerzas del adversario. Nunca entendió que estando dividida la voluntad electoral en tercios, la única manera de ganar consistía en restarle votos a alguno de los dos rivales.
No pudo hacer el análisis concreto de la situación concreta porque nunca leyó a Lenin, y lo que analizó fueron sus deseos y sus truculencias, sustituyó la realidad por sus pensamientos y le dio la oportunidad a AMLO (quien sí sabe de teoría política) a que dividiera al PRI y logrará sumar a todos los ex priistas a su favor. Ahora Anaya le reclama a López Obrador que resultara más inteligente que él.
México necesita un gran político en estos momentos, y la inteligencia política sólo funciona cuando se le añade honestidad y credibilidad. El único candidato que tiene estos atributos es Andrés Manuel, porque a Anaya ya no le cree ni su mamá.

6/06/2018

Ganará López Obrador

Gustavo De la Rosa 

“¿Por qué, si Anaya está más cercano a los muchachos, no los ha convencido? Por mentiroso y porque nunca tiene una respuesta clara y precisa a las preguntas que se le hacen, siempre empieza dando explicaciones”. Foto: Misael Valtierra, Cuartoscuro 

Los nuevos votantes y los votantes del norte, que han emigrado buscando una solución a la crisis endémica de México, serán los que darán el triunfo a López Obrador. 

Alrededor de 12 millones de mexicanos estrenarán su credencial de elector y el 40 por ciento de ellos votará por AMLO porque, pese a tener menos de 24 años, estos jóvenes preocupados por su futuro lo prefieren para encargarle el destino de la patria. Ellos suman a su voto histórico poco más de 5 millones de sufragios. 

¿Por qué, si Anaya está más cercano a los muchachos, no los ha convencido? Por mentiroso y porque nunca tiene una respuesta clara y precisa a las preguntas que se le hacen, siempre empieza dando explicaciones. Cuando fui director del Cereso identificábamos a los mentirosos porque ante una pregunta inesperada y de respuesta rápida, empezaban a rodear para inventar la respuesta; el sicólogo bautizó esto como el síndrome de la piña (porque acá en el norte le decimos piñeros a los mentirosos). 

Los jóvenes acostumbrados a respuestas rápidas y precisas se identifican más con la forma de hablar de AMLO, porque aunque para los que estamos acostumbrados a la conversación oral nos parece lento, para los que viven en la comunicación digital el timing de AMLO es como en los chats: la respuesta tarda segundos mientras la escribe su interlocutor y así habla AMLO, como si estuviera escribiendo en un teclado. 

Mientras que los galimatías del candidato blanquiazul y el lenguaje cleptoburocrático de Meade están en otro mundo de la comunicación y a tres semanas y dos días del término de la campaña es imposible que suceda el milagro que espera Anaya, porque “ milagros sólo a los santos” y él es un infame pecador. 

El otro grupo de votantes nuevos está integrado por los hijos de la crisis, aquellos que nacieron a finales de los setenta y vivieron cuando el peso perdió tres ceros (y mil pesos se convirtieron en uno), a quienes la crisis bancaria del 94 y la solución a la misma mediante el Fobaproa causó una profunda desilusión tras jugarse todo con Fox, y que han visto la crisis económica continuar pesa a la bonanza petrolera mundial. Ellos le dieron una nueva oportunidad al PAN con Calderón, sólo para ver cómo la crisis económica se convirtió en crisis de seguridad. 

Finalmente, ellos decidieron cambiar su voto y elegir a un contemporáneo, con la esperanza de que tendría la habilidad de resolver el problema de seguridad y poder manejar poco a poco la crisis con su oferta de reformas estructurales. Esto también fracasó. 

Debemos advertir que los hijos de la crisis no llevan partido tatuado en el brazo, ellos votan inteligentemente y buscan la solución a los dos grandes problemas qué nos destrozan: La mala economía y la violencia inusitada para un país civilizado. Hoy han logrado comprender qué el gran obstáculo para superar estas dos crisis es la corrupción reflejada en el PAN y el PRI. 

Ellos tienen presente la imagen de los generales y los policías persiguiendo ciudadanos inocentes y conviviendo con los delincuentes, de las grandes empresas que no pagaron impuestos porque los subsidiaron con los recursos petroleros y que pudieron así duplicar o triplicar sus ganancias. Estos ciudadanos que han vivido la crisis económica son básicamente los ciudadanos del norte que votaron dos veces por el PAN y después por el PRI, y ahora están dispuestos a votar por Morena. No habrá milagro para Anaya. 

Hay otros electores que habían dividido sus votos o que se habían abstenido en las dos elecciones presidenciales anteriores: los que pasaron su infancia en los primeros 90 y que ahora han terminado su carrera Universitaria. Ellos, como profesionistas, tienen que aceptar empleos por tres o cuatro salarios mínimos o dedicarse a la práctica privada como emprendedores, aunque los que siguen este camino han topado con pared en el Gobierno de Peña Nieto porque no hay posibilidad de que se desarrollen con un mercado interno sofocado por bajos salarios y las escasa capacidad de compra de los mexicanos. 

El otro sector muy importante que votará por AMLO es el de los campesinos que han vivido cómo el tratado de libre comercio los ha dejado apenas en niveles de supervivencia. Los del PAN y el PRI nunca comprendieron que estas gentes quieren trabajar y producir de manera más eficiente, y equivocadamente creyeron que a los ciudadanos rurales se les controla electoralmente con programas de limosna disfrazada de programas para el desarrollo. 

Ellos están rescatando su dignidad de hombres productivos pero no pueden competir en un mercado mundial dominado por los productores de grandes cantidades en las enormes llanuras del medio oeste norteamericano, es como subir al ring a un excelente peso gallo mexicano contra un gigante de peso completo de Detroit. AMLO ofrece para ellos la posibilidad de producir y vender en México a precios razonables. 

También ha aumentado la cantidad de universitarios que votarán por AMLO, porque simplemente consideran que “cuando veas las barbas de tu vecino cortar pon las tuyas a remojar”: si ven que sus compañeros egresados hace unos años no consiguen empleo y sus pequeñas empresas fracasan en un par de años, reflexionan que los regímenes del PRI y del PAN no ofrecen oportunidades reales. 

Así, la base de 30 por ciento de electores duros de Morena ha llegado al 50 por ciento, y sigue creciendo. No habrá milagro para Anaya o Meade, tendrán que conformarse con platicarle a sus nietos: “Cuando yo fui candidato”. 

5/25/2018

AMLO ganará pero, ¿cómo gobernará?



“¿Cómo gobernar a México sin corrupción?”.
Foto: Omar Martínez, Cuartoscuro 

Escribo esto antes del debate porque entiendo, como Muñoz Ledo, que la victoria de Morena es inevitable; no tiene caso gastar el tiempo en pensar las trampas que pueda utilizar el régimen cleptoburocrático para evitar perder, porque nada aparte de una barbaridad puede salvarlo. 

Lo que me empieza a preocupar, y creo que lo hará los próximos años, es ¿cómo gobernar a México sin corrupción? ¿Cómo cambiar las prioridades sociales del estado, y cómo lograr que los mexicanos paguemos impuestos? Esos no son problemas menores y nuestro voto debe convertirse además en participación ciudadana, por el bien del país. 

Acá en Juárez saben que voy AMLO, y me han comentado cosas increíbles respecto a qué pasará si gana. 

Un empresario me dijo que un amigo de él tiene pendiente una importante devolución de impuestos y que conseguirla antes de diciembre implica perder un porcentaje de la misma, la duda que no lo deja dormir es si mejor espera hasta después de enero de 2019 para recibirla, pues podría significar menos porcentaje perdido. Adviértase que él ya da por perdida una parte de lo que legalmente le pertenece y lo que lo angustia es saber con quién perderá menos. 

Un constructor me platicó que su tío invirtió una buena cantidad para convertirse en la primera opción para una serie de concursos de obra pública, y me preguntó si yo tenía una idea de a quién habría que respetarle el porcentaje de obra después de las elecciones (a veces creo que hablan por ellos mismos). 

El líder de un grupo de fayuqueros (contrabandistas a menor escala) me preguntó qué efectos tendría para ellos una zona libre, porque su negocio es la mercancía china y la hermandad de abogados de narcos menores sudan de las manos ante la posibilidad de que se cierren las ventanillas del MP Federal y tengan que defender a sus clientes en juicios orales. 

Realmente es difícil contestarles: ¿Cuantos años tardará el nuevo gobierno en terminar con la telaraña de intereses, gestores y coyotes que se mueven en torno a las dependencias federales? Y eso sin tocar el tráfico de indocumentados, armas y drogas, porque mis exalumnos juegan en ligas menores. 

También hay que tomar en cuenta las propuestas de AMLO durante su discurso en Oaxaca, cuando dio cuenta de las verdaderas necesidades de las escuelas: Un espacio digno para profesores y estudiantes, agua potable, baños, patios de recreo, techos de lámina, almuerzos y comida para los niños, y hasta paredes y caminos en algunos casos; la posibilidad de un Congreso adverso; los cacerolos que tomarán las calles por cualquier motivo (manifestaciones que deben respetarse plenamente por ser un derecho humano, independientemente de sus intenciones), y el fuego amigo, que será notable dada la diversidad del frente político que se ha reunido en torno a él. 

Todo esto nos hace suponer que, después de la victoria electoral, los partidarios de Andrés Manuel tendremos que seguir activos, solidarios y vigilantes. En estas fechas es cuando más reclamos le hacemos a Fox por no haber hecho su tarea de limpiar la casa, dejando un basurero lleno de roedores. 

Por Gustavo De la Rosa
Es director del Despacho Obrero y Derechos Humanos desde 1974 y profesor investigador en educacion, de la UACJ en Ciudad Juárez.

5/11/2018

"Así no", gritan ellos; "así sí", hay que contestar


Gustavo De la Rosa
“El México que ellos quieren es uno donde los poderosos puedan seguir traficando influencias en la política y en los negocios…”. Foto: Moisés Pablo, Cuartoscuro
Otra vez una simple declaración en el calor de la contienda política produjo una respuesta empresarial desmesurada.
Alejandro Ramírez, dueño de Cinépolis, amplió el sentido del desplegado del Consejo Mexicano de Negocios contra AMLO en estos términos: “… las descalificaciones infundadas no ayudan a generar confianza y, por otro lado, cancelar el aeropuerto. Todo eso genera incertidumbre: el tema de cómo van a revisar la reforma energética, cómo van a cancelar la reforma educativa, la amnistía para criminales…”.
Pero Ramírez está tomando partido contra un candidato a la Presidencia de la República sólo por diferencias de opinión sobre su proyecto de país; no puede ocultarse en una supuesta imparcialidad cuando hipócritamente manifiesta que “han sido respetuosos con los planteamientos de López Obrador, aun cuando no comparten sus ideas y propuestas”. Por obligación legal él y los suyos deben ser respetuosos de todos los candidatos; no están facultados para determinar si cumplen o no la ley.
Los puntos que tienen en desacuerdo con AMLO son los fundamentales para reconstruir al país o dejarlo así; el México que ellos quieren es uno donde los poderosos puedan seguir traficando influencias en la política y en los negocios, y rechazan la separación de estos sectores; insisten en mantener la construcción del aeropuerto cueste lo que cueste, pese a todas las evidencias de su disfuncionalidad y saber que será un perjuicio grave para la Ciudad de México.
No aceptan revisar la reforma energética pese al fracaso de la misma ni sienten la rabia de los ciudadanos al pagar 20 pesos por litro de Premium, sólo les interesa repartirse entre ellos los recursos energéticos; insisten en mantener la misma estrategia educativa, imponiéndola a fuerza de fusil e ignorando el rechazo ciudadano y magisterial que sentencian a México al atraso científico.
Quieren continuar con esta guerra sangrienta que se ha vivido desde 2008, sin pensar siquiera en la posibilidad de brindarle una oportunidad a la paz; y finalmente quieren luchar contra la corrupción sin primero enfrentar el tráfico de influencias, lo que es imposible pues justamente es allí en donde se origina.
Y aun así el Consejo niega el hecho de que Anaya les pidió auxilio, aunque el desplegado y las declaraciones de Ramírez le brindan todo el respaldo a su candidatura, y además las palabras de ambos son tan similares que no se sabe si Ramírez apoya a Anaya o viceversa.
Por otro lado, AMLO propone restablecer el Estado de derecho, lo que significaría terminar con el tráfico de influencias, revisar el costo y pertinencia de las obras públicas, regresar las fuerzas armadas a sus cuarteles, reformar para mejor la reforma educativa y acabar con la narcoguerra fratricida que vive el país.
Pero estas acciones son apenas las mínimas necesarias para empezar a gobernar con la ley en la mano, y los empresarios anayistas hasta a esto se oponen, ¿cómo se pondrán entonces cuando se investigue el pacto con Odebrecht, el enriquecimiento inexplicable de los líderes del PRIAN y el lavado de dinero con obras públicas, y cuando se les cobren los impuestos que deben?
Ahora es el momento de las grandes decisiones, ¿aceptamos los riesgos de cambiar al país o mejor la dejamos de ese tamaño y nos vamos con Anaya, para otros seis años de la misma miseria de nación que actualmente soportamos?

5/04/2018

Ellos son los expropiadores

sinembargo.mx
Gustavo De la Rosa


Menudo escándalo han ocasionado los adversarios de AMLO por las declaraciones de Taibo II, acusándolo ahora de tener un proyecto expropiatorio; pero lo que dicen ellos y los comentaristas a modo es un insulto a la inteligencia de los mexicanos, y no somos tontos. Leamos las declaraciones con serenidad:
Paco Ignacio plantea una situación hipotética, algo que quizá, tal vez, en algún momento pudiera suceder, para nada se propone una política pública; su hipótesis señala que algunas empresas se presentaran ante AMLO a exigirle que gobierne según su dictado, con Slim al frente.

“Paco Ignacio plantea una situación hipotética, algo que quizá, tal vez, en algún momento pudiera suceder, para nada se propone una política pública…” Foto: Tercero Díaz, Cuartoscuro

Claro está que, si AMLO gana las elecciones, Slim no va a encabezar una comisión para amenazarlo; ese hombre es deshonesto pero no es pendejo, ¡imagínenselo renunciando a todos los Sanborns y distribuidores Telcel, y sus millones de usuarios que tiene en México! Para irse a un país como Costa Rica, con menos de 5 millones de habitantes, apenas la quinta parte de la CDMX y área conurbada.
Hasta aquí la hipótesis de Taibo II es más bien un argumento de novela, no un análisis de la realidad probable; pero se convierte en una caricatura matutina con su final, de a tiro “todos somos Espartaco”, de dos o tres millones de mexicanos afuera de Palacio Nacional gritando “exprópialos, exprópialos”.
Taibo nos cuenta esta historia para hacernos reflexionar que no basta con votar, que cuando gane AMLO vamos a tener que apoyarlo. Sólo un idiota con el cerebro lavado por el Yunque puede creer que Andrés Manuel está proponiendo la expropiación como política pública cuando, en cambio, el régimen del PRIAN sí ha expropiado en diversas ocasiones la riqueza del país.
Primero a los campesinos, cuando Salinas de Gortari reformó la ley agraria para destruir a los ejidos y devastó el campo: Todavía importamos el 80 % de los granos alimenticios, pese a que en los 70 éramos exportadores.
Después a los trabajadores con sus ahorros en el Infonavit cuando, al quitarle tres ceros al peso, sus ahorros de 100 mil pesos reunidos durante 20 años se convirtieron en apenas 100. A mí me ha tocado ir a reclamar fondos de ancianos abandonados y recoger cheques de 200 o 300 pesos.
Luego con el Fobaproa expropiaron nuestros ahorros y obligaron a todos los mexicanos a pagar las cuentas de los grandes inversionistas y deudores de los bancos que declararon sus cuentas como impagables, y que posteriormente vendieron los créditos recuperables a grupos de usureros (como los hijos de Martha Sahagún) quienes se hicieron millonarios con inversiones ridículas.
Me consta que, al menos en Ciudad Juárez, de todos los inversionistas rescatados por el Fobaproa sólo un empresario pago su crédito directo al banco, el ingeniero Contreras, y que a un inversionista, que recibió un préstamo de 6 millones de pesos, la empresa usurera compradora de su crédito le está cobrando más de 80 millones de pesos. Eso es expropiar.
También Meade expropió a Pemex al obligarlo a pagar impuestos al Gobierno por el 102 y 104 por ciento de sus ingresos en los mejores años de la bonanza petrolera, para con esos recursos sostener los egresos del país sin cobrar impuestos a los ganadores de la economía mexicana. Ahora la empresa quebró con la reforma energética y acabarán vendiéndola como fierro viejo.
Fox expropió la industria azucarera por utilidad pública; Calderón expropió a los trabajadores de Mexicana de Aviación, sus empleos y su comodidad, y Lozano expropió la Compañía de Luz y Fuerza del Centro y la cerró, destruyendo al sindicato y dejando en la precariedad a cientos de trabajadores.
Finalmente, han expropiado los minerales nacionales (y los han enviado por toneladas a Canadá) y los fondos de pensiones de las Afores de los trabajadores para pagar por adelantado el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (Slim ha declarado, cínicamente, que su familia no invirtió en el NAICM, sino que todo vino de las Afores).
Ahora comprendo con claridad quiénes son los expropiadores y quiénes los expropiados, y por qué nos quieren ver la cara de pendejos a los mexicanos cuando gritan “AMLO nos quiere expropiar”.