5/23/2026

Los diez rasgos de una derecha acomplejada

 Héctor Alejandro Quintanar

"La derecha mexicana carece de liderazgos y prestigio, y por eso tiende a buscarlos afuera".

Los diez rasgos de una derecha acomplejada. Por Héctor Alejandro Quintanar

Desde el terreno de los reaccionarios y panfletistas de poca monta, mucho se pregona acerca de que las izquierdas tienen como característica central algún tipo de resentimiento; cuestión que se expone como si fuera una especie de pecado original que en automático anula sus posiciones políticas. Así, poco importa si desde el espectro izquierdista se dice alguna verdad, ésta será menospreciada porque tiene como motor, presuntamente, a un emisor resentido con algo.

De nada serviría argumentar con los trabajos históricos de don Luis Villoro o Wright Mills, quienes explicaron que las ideas políticas suelen construirse a partir de que el individuo, en su biografía, suele detectar ciertas carencias sociales -sean propias o sean de otros- que merecen ser resarcidas. Y ese proceso de desear solucionar esas ausencias y reflexionar sobre la mejor forma de hacerlo es politización pura. Y tampoco de nada serviría argumentar que en la vida individual y social existen resentimientos legítimos, que moldean la visión y conducta de las personas. No se trata aquí de describir cómo es que se conectan las cuestiones materiales con las emociones válidas -existentes en todo ser humano- en la formación de las ideas, sólo se resalta una obviedad, y esas que la idea de un resentimiento, por sí misma, no anula o falsea a algún emisor que hable desde esa emoción.

De lo que no se habla mucho, sin embargo, es de algo que toma mayor forma en el espectro político y que se exhibe con más nitidez en coyunturas como la de los días recientes, donde una Gobernadora panista abre las puertas a la injerencia estadounidense, o se recibe a una politiquilla española como Díaz Ayuso como cantante de pop en una gira por México. Y eso que no se habla demasiado y que debería exponerse es que un fundamento central de ciertas derechas es, llanamente, una personalidad acomplejada, recurrente a las exageraciones o peor, autoengaños, compensatorios, que se convierten en un imaginario colectivo digno tanto de estudio como de alarma. Ante eso, aquí una lista breve, un decálogo de rasgos de una derecha mexicana acomplejada, mismo que tiene más fines de ánimo jocanti que sociológicos, pero quizá, como suele ocurrir en la broma, alguna verdad se cuele.

  1. Importa liderazgos de afuera, porque sabe que adentro no importa. Así, desde traer al franquista José María Aznar en febrero de 2006; al golpista brasileño Sergio Moro en 2017; al facho Santiago Abascal y al partido Vox en 2021, a la nobiliaria Cayetana Álvarez en 2024; hasta invitar a la reaccionaria Isabel Díaz Ayuso en 2026, son hechos que marcan una pauta persistente: la derecha mexicana carece de liderazgos y prestigio, y por eso tiende a buscarlos afuera. Lo curioso es que lo hace entre personajes anodinos cuando no abiertamente desprestigiados, corruptos o antidemocráticos.
  2. No sólo tergiversan la historia: de plano la falsifican. Ello, porque es muy pesado asumir el complicado pasado mexicano, donde hubo un exterminio y conquista multifactoriales cuyas taras, como el racismo, tienen vigencia hoy. Por eso, en vez de asumir realidades con madurez y crítica, les resulta mejor inventarse un encuentro amoroso encabezado por un padre aventurero como Hernán Cortés y una legión civilizatoria que vino a quitarle lo salvaje a los indios. Ficción que, curiosamente, se asemeja mucho al discurso del fascismo de Vox en Europa, obsesionado en decir que España nació en el siglo VIII en la Batalla de Covadonga contra los moros, para reivindicar el catolicismo; y en decir que ellos después ejercieron un colonialismo bueno y evangelizador en América, a diferencia de Inglaterra, que ejerció un colonialismo malo y exterminador en sus colonias norteñas de Aridoamérica.
  3. Conferir su identidad a banalidades propias de la diversidad humana. Así, son capaces de negar la crítica a las taras del colonialismo en México con argumentazos del estilo “de no ser por España hoy no hablarías español”; o “de no ser por España no habría tacos de carnitas”. Eso sí, se enojan con facilidad de forma febril y zapatean con fiereza el suelo cuando alguien les recuerda que la lengua española actual o la cocina ibérica serían imposibles sin el legado árabe en ellas; enojo tal cual le ocurre a los neofranquistas de Vox, a quienes se les olvida que a su amada momia dictatorial, Francisco Franco, sentía reverencia por el mundo árabe por su estancia militar en Marruecos.
  4. La prepotencia con el de abajo y el servilismo con el de arriba. Si bien esta característica es propia de la personalidad autoritaria tan frecuente en las derechas, tratan de esconderla en la parte más mítica del mestizaje y la negación de que existan aún estructuras de desigualdad en México. Eso sí, cuando una politicastra del Partido Popular español viene a México y ni se digna a escribir correctamente el nombre del país que la recibe, se publican panfletos bochornosos donde se justifica su bravata; en un acto de sumisión que nos recuerda al besamanos de los presidentes de derechas frente a Trump, en la reunión del Escudo de las América, donde les dijo que, aunque fueran mayoría, no aprendería “su maldito idioma”.
  5. Dota de autoridad intelectual a la pacotilla del pensamiento. Así, entes esperpénticos como el ripioso cantantucho Nacho Cano (con su visión supremacista de la Conquista), o el poetastro de quinta Carlos Baute (con sus invectivas racistas en Madrid) se tornan no sólo en epítome de la manera de pensar de las derechas, sino en sus filósofos más insignes.
  6. Recurre a plataformas mediáticas no para informarse, sino para confirmar sus prejuicios. Desde Goebbels, para quien una mentira repetida mil veces se torna en verdad; hasta Raymundo Rivapalacio, para quien “la verdad ya es irrelevante”; el acto de informarse es innecesario, pues basta escuchar a las estridencias más engañadoras o a las letrinas más sucias -estilo la Derecha diario, dirigida por un gachupín de apellido Negre y un ciberpiojo anodino del tío Richi-, para lograr lo obvio: no el construir una visión crítica de la realidad, sino encerrarte en un mundito de prejuicios azuzados por quien te dice no la verdad, sino lo que quieres escuchar.
  7. Mide con criterios distintos fenómenos parecidos y simultáneos. Así, es capaz de comparar a los mexicas con los nazis porque hacían sacrificios humanos, pero no interpreta con el mismo rasero las matanzas religiosas que al mismo tiempo se perpetraban en todos los pueblos europeos y la inquisición.
  8. Posee una identidad frágil pero una autopercepción de superioridad sólida. Con esa tara, es capaz de sentirse europeo con ínfulas nobiliarias y heráldica pura sólo porque uno de sus treinta y dos tataratatara abuelos nació en alguna aldea perdida del sur español, aunque él haya nacido en Zapopan o Cholula.
  9. Enfatiza precisamente que quien le cuestiona los ocho anteriores elementos es justamente porque está resentido o le tiene envidia.
  10. Por último, y como toda franja de derechas más sectarias, es un victimario con discurso de víctima. Aunque reproduzca los peores vicios vigentes desde el sistema de castas, como el racismo, él se sentirá agraviado si se critica algún privilegio de clase y aludirá a entelequias del estilo del “racismo a la inversa”.

En suma, mucho del discurso de las derechas mexicanas que se postran ante aventureros políticos foráneos que vienen aquí a ocultar sus iniquidades locales, es un disfraz compensatorio, un intento de sentirse ajenos a un país como México, del cual para ellos sobresale una paradoja: se sienten dueños de él aunque en el fondo lo detesten.

Vientres subrogados, un tema no prioritario en Durango

 

Mientras que en Sinaloa se permite y en Coahuila está prohibida, en Durango la gestación subrogada carece de un marco legal. Actualmente, existen pocas probabilidades de que, a corto plazo, surja una postura clara al respecto.

Aunque diversas voces coinciden en la necesidad de legislar, en el Congreso del Estado el asunto no es prioritario; incluso, tampoco ha sido integrado formalmente en la agenda de los colectivos feministas. Pese a las advertencias de que la «renta de vientres» podría ocurrir en la clandestinidad —exponiendo a mujeres en situación vulnerable a ser víctimas de delitos—, esto no ha sido un factor determinante para analizar el tema con seriedad.

Iniciativa que no prosperó

El 8 de marzo de 2022, la entonces diputada local por Morena Marisol Carrillo Quiroga presentó una iniciativa de reforma al Código Civil de Durango con el objetivo de brindar un marco legal a la maternidad subrogada.

Dicha reforma no prosperó y la legisladora solo leyó su iniciativa, la cual ni siquiera pasó a la Comisión de Justicia para su análisis.

— Se quedó en la congeladora. Se votó en contra, ni siquiera pudo pasar. Fue nada más una narrativa-, recuerda.

A cuatro años de aquella presentación, Carrillo Quiroga comparte que su principal objetivo era regular esta actividad, sobre todo por el riesgo a la salud, tanto física como mental, implica para las mujeres, además de que se podrían exponer a ser víctimas de algún delito.

Desde su punto de vista, pasará mucho tiempo más para que se hable de este asunto en el Palacio Legislativo duranguense.

— Son prejuicios, es miedo… en Durango se ponen muchas éticas cerradas-, considera.

No figura en agenda legislativa

La diputada local del PRI Sughey Torres declara que en estos momentos la maternidad subrogada no está en su agenda legislativa como grupo parlamentario, pues se le ha dado prioridad a otros temas que interesan a la ciudadanía, como educación y seguridad.

— Sí recuerdo que en la Legislatura pasada hubo un pronunciamiento acerca del tema. Por supuesto que si se dan las condiciones hay que trabajar. Aquí en el Congreso del Estado tenemos toda la apertura de cualquier tema-, señala.

Al ser un asunto de salud, dijo que sí requiere regulación, aunque habría que ver cuál es la estadística en Durango de personas que quieran usar ese método.

Por su parte, el legislador panista Fernando Rocha Amaro, subraya que en su partido están a favor de la familia tradicional y la vida.

— Con estos temas siempre habrá pronunciamientos tanto a favor como en contra, no es un tema que se deba tomar a la ligera, lo principal es salvaguardar a los niños y la dignidad de las mujeres-, expresa.

Fernando Rocha

Pie de foto: El diputado Fernando Rocha Amaro señaló que el PAN no presentará alguna iniciativa sobre la gestación subrogada. Crédito: Facebook

El diputado local establece que él está a favor de que se regule la actividad, pero aclara que por parte de su partido no tienen pensado presentar alguna iniciativa al respecto.

En lo que compete a Morena, se solicitó una entrevista con Sandra Amaya Rosales, tres veces diputada local, quien se negó con el argumento de que “no traía el tema”.

Sandra Amaya, legisladora local de Morena, prefirió no hablar de la subrogación de vientres. Crédito: Facebook

Tema poco prioritario

La maternidad subrogada tampoco ha sido prioritaria para los colectivos feministas en Durango, pase a que es un asunto que involucra directamente a las mujeres. Incluso, no hay una postura unánime al respecto.

Julieta Hernández Camargo, presidenta de la Asociación de Sí Hay Mujeres en Durango, se pronuncia a favor de que exista un marco normativo de los llamados “vientres de alquiler”, esto para evitar la clandestinidad.

La activista Julieta Hernández expuso que regular la gestación subrogada evitaría posibles casos de explotación de mujeres. Crédito: Facebook

Manifiesta que en la actualidad México se ha convertido en un punto de “turismo reproductivo”, donde personas extranjeras vienen a buscar a mujeres sin recursos económicos con el objetivo de contratarlas para la maternidad subrogada.

— Sí se da la desigualdad y la explotación de las mujeres. Es mejor que se den reglas claras de cómo hacerlo-, señala la activista.

Jennifer de la Torre, activista feminista, reconoce que por parte de los colectivos no han impulsado el tema en el Congreso local, como lo hicieron con la despenalización del aborto, que no ha sido aprobada por legisladoras y legisladores locales.

— En lo personal a mí me gustaría que fuera una ley prohibitiva, en donde no se permita el uso de los vientres de alquiler como una forma de mercantilizar los cuerpos de las mujeres, pero al final esperamos que se pongan las reglas claras-, dice.

Ambas activistas coincidieron en no conocer, hasta ahora, casos locales de rentas de vientres documentados.

No hay clínicas especializadas

La maternidad subrogada se realiza mediante técnicas de reproducción asistida, como lo es la fertilización in vitro convencional, pero también la Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides (ICSI) y la Inyección Fisiológica Intracitoplasmática de Espermatozoides (PICSI), estas dos últimas, ameritan una mayor tecnología.

En Durango no se cuenta con la infraestructura para realizar estos tratamientos especializados, según indica Janeth Corral Macías, vicepresidenta del Colegio de Ginecología y Obstetricia en la capital del estado.

Dice que, en la mayoría de los casos, las pacientes con problemas de fertilidad y que buscan tratamientos más avanzados se van a otras partes del país, por ejemplo, Mazatlán, Sinaloa.  

— Este tema (maternidad subrogada) evidentemente también es un tema ético que se debe poner sobre la mesa, porque no solo estamos hablando del derecho reproductivo de la mujer que desea tener un bebé, sino del riesgo reproductivo que tiene la paciente que está subrogando el útero, generalmente estas mujeres son pagadas-, sostiene.

La doctora agrega que como gremio estarían en la mejor disposición de participar en mesas de trabajo con vías a establecer un marco legal a la maternidad subrogada.

De acuerdo a la información que brinda la página del Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia, en la ciudad de Durango solo hay cuatro especialistas en biología de la reproducción humana con certificación. En Gómez Palacio, que es el segundo municipio en población, no hay ninguno.

Sin embargo, datos de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) indican que, de enero de 2004 a marzo de 2026, no se dieron licencias sanitarias relacionadas con reproducción asistida en el estado. En Sinaloa, entidad vecina donde sí está regulada la práctica, existen siete clínicas con autorización federal.

Si no está prohibido, ¿está permitido?

Ante la falta de leyes, surge la duda sobre la validez de los contratos civiles. Eduardo Favela, director del Bufete Jurídico de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED), puntualiza que cualquier acuerdo de este tipo en la entidad estaría en la ilegalidad.

El académico Eduardo Favela señaló que la subrogación se tendría que restringir para evitar que la gestación se vea como un comercio. Crédito: Citlalli Zoé Sánchez

Subraya que, al existir una compensación económica, podría interpretarse como un trato comercial sobre la vida humana.

— Al no estar regulado, no hay forma de saber qué destino real tendrá ese bebé al nacer-, explica.

Para el jurista es indispensable un marco legal que proteja a la mujer gestante, a los padres de intención y, sobre todo, garantice el bienestar de las infancias.

Recuerda que la única vía para adoptar es mediante el DIF, a través de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes.

Hasta el último corte brindado por el DIF Estatal, en el presente sexenio 2022-2028 iban 42 adopciones, además, 21 niños y niñas, entre 5 y 17 años de edad, estaban en posibilidad de ser adoptados, sin embargo, la mayoría de las parejas o personas solteras buscan bebés.

Hace unas semanas, la bancada del PAN presentó una iniciativa de reforma a la Ley de Adopciones del Estado de Durango. La propuesta busca agilizar los trámites administrativos y garantizar el acompañamiento necesario a las mujeres que decidan entregar a su hijo o hija en adopción después del parto.

** Este trabajo fue realizado bajo la coordinación y propuesta de la Comisión de Investigación de la Red Nacional de Periodistas (RNP).

Mujeres latino-canadienses que desafían la brecha de género en la IA

 [Reportaje] 

Con solo un 22% de mujeres trabajando en el sector de la inteligencia artificial, la brecha de género amenaza con perpetuar la desigualdad en este sector. En Canadá, María Becerra y Natalia Muñoz utilizan esta nueva tecnología, transformando los obstáculos en una oportunidad de liderazgo y equidad.

Female working with Artificial Intelligence technology at City, Technology and AI concept, Internet Thinking and Data

De acuerdo con un estudio de la Universidad de Harvard, las mujeres adoptan las herramientas de IA a un ritmo 25% menor que los hombres.

Foto: Getty Images / Vithun Khamsong

Maria-Gabriela Aguzzi
El sector de la informática ha sido históricamente dominado por los hombres. Ahora, esa gran brecha de género también se ha extendido al desarrollo de la IA, una herramienta caracterizada por su rápida evolución.

Esa falta de representación y presencia de las mujeres en el campo de la Inteligencia Artificial (IA), añade un nuevo nivel de complejidad que amenaza con ampliar la división digital y perpetuar estereotipos si las mujeres no toman los espacios que les corresponden en diseño, desarrollo y uso diario.

Según el Foro Económico Mundial, actualmente solo el 22% de los profesionales en el sector de la IA son mujeres. Además, un estudio de la Universidad de Harvard encontró que las mujeres adoptan las herramientas de IA a un ritmo 25% menor que los hombres.

En un artículo publicado por la Universidad de Ottawa, en el marco de la serie Voces Emergentes Globales en Inteligencia Artificial y Sociedad, la necesidad de diversificar es respaldada por investigadores que advierten sobre el creciente riesgo de "automatizar la desigualdad".

Aunque Canadá implementó las Evaluaciones de Impacto Algorítmico  (nueva ventana)para promover la transparencia y mitigar los sesgos en las decisiones automatizadas, el artículo señala que estas herramientas estáticas no bastan por sí solas. Para evitar que la tecnología reproduzca prejuicios históricos, es imperante adoptar metodologías feministas y garantizar la participación de equipos diversos desde el diseño inicial de los algoritmos.

Notable disparidad

La experiencia de María Becerra ilustra los efectos de esa brecha. La ingeniera colombiana residente en Canadá desde hace siete años y creadora de AI Ladies Lounge, conoce esa realidad de primera mano. Al asistir a diversos foros y reuniones de tecnología, notó de inmediato ese desequilibrio de género. .

“Hay un gap, una brecha enorme, en la cantidad de mujeres que asisten a conferencias del sector tecnológico. Y cuando voy a eventos vinculados a la IA el número [de mujeres participantes] es es mucho más deprimente", explicó en entrevista con RCI.

Une femme prend la parole devant un public.

De origen colombiano e ingeniera de profesión, María Becerra hace un paralelismo entre la IA y la llegada de la calculadora: no se puede frenar la tecnología, sino aprender a usarla de forma inteligente.

Foto: Cortesía / María Becerra

De acuerdo con Becerra, quien vive en Toronto, Ontario, esta falta de participación comienza desde la juventud, agravada por la escasez de referentes femeninos que inspiren a las nuevas generaciones.

Si las niñas ven que el sector está lleno de hombres, muchas no se sienten cómodas entrando en ese mundo. Hacen falta modelos a seguir.
Una cita de María Becerra, ingeniera radicada en Toronto, creadora de AI Ladies Lounge.

Becerra también señaló el factor miedo que muchas mujeres experimentan al momento de adoptar herramientas de inteligencia artificial. Ese temor puede surgir tanto de la sensación de estar haciendo "trampa" al utilizarlas, como de la idea de estar "alimentando la máquina" que, en un futuro cada vez menos lejano, podría contribuir a la desaparición de ciertos empleos.

Para superar la resistencia y ese miedo a que las máquinas reemplacen el pensamiento humano, el enfoque de María Becerra es claro: "lo que me ha funcionado es reemplazar el temor con conocimiento, porque muchas veces el temor se origina en la falta de conocimiento sobre el tema".

Feminismo e IA

Natalia Muñoz, comunicadora de origen chileno y consultora de mercadeo digital radicada en Mississauga, en la provincia de Ontario, también refleja este esfuerzo por democratizar la inteligencia artificial.

Como creadora de la comunidad "Anatomía digital", ha integrado la IA en absolutamente todos los procesos de su negocio y busca enseñar a otras emprendedoras a hacer lo mismo.

Según ella, la baja adopción femenina tiene raíces sociales vinculadas al machismo, agregando que lo que denomina como "autosabotaje", que es esa voz interior constante que indica a las mujeres el "no puedo o no debo", lo que la convierte en el mayor obstáculo para la participación y la innovación.

Un groupe des femmes posent pour une photo.

Encuentro celebrado en las oficinas de PwC, organizado conjuntamente por Lovable y la organización sin fines de lucro AI Ladies Lounge. Fundada por María Becerra en diciembre de 2024, esta comunidad impulsa el uso de la inteligencia artificial y el desarrollo de carreras tecnológicas entre mujeres.

Foto: Cortesía / María Becerra

"Las mujeres tenemos esta vocecita en nuestra mente que nos dice que no podemos, que es difícil, que es complejo". Sin embargo, resaltó que los beneficios operativos de adoptar la IA son innegables para las emprendedoras.

Hoy día yo puedo hacer cosas que antes me hubiera tomado semanas o quizá meses hacer.
Una cita de Natalia Muñoz, comunicadora y creadora de Anatomía digital

A pesar del gran avance tecnológico, la experta en mercadeo digital, recalcó que el factor humano es y seguirá siendo irreemplazable.

Une femme regarde la caméra avec un téléphone dans la main.

Natalia Muñoz, comunicadora de profesión, creó una comunidad, Anatomía digital y es consultora de mercadeo en línea. Asegura que utiliza la IA en todos los procesos de su negocio, pero advierte que ella siempre tiene la última decisión.

Foto: Cortesía / Kahli Dorantes

"La inteligencia artificial hoy día tiene neuronas [...] pero le falta el cerebro en sí, le falta el controlador, y ese controlador somos nosotros", afirmó.

Por ello, ve a estas plataformas simplemente como una herramienta a su favor. "Todo lo que creo con la inteligencia artificial es una amplificación de mí, no es otra persona, es una amplificación de mí, es como si fuera yo, pero con múltiples manos y brazos y cabezas extras".

Pasando a la acción

Para canalizar ese conocimiento y tratar de desarmar los temores colectivos, María Becerra fundó en diciembre de 2024 la organización sin fines de lucro AI Ladies Lounge, una iniciativa que realiza eventos presenciales mensuales en Toronto y sus alrededores, la mayoría de ellos gratuitos.

El propósito central de este proyecto -donde las latinas ya representan el 15% de las asistentes- es fomentar el aprendizaje práctico y la experimentación directa.

Basada en la filosofía de "aprender, compartir, construir y crecer", esta iniciativa busca que las participantes se familiaricen sin intermediarios con las herramientas tecnológicas, logrando así reemplazar el miedo inicial por conocimiento, despertando el entusiasmo de las mujeres ante las nuevas posibilidades.

Becerra considera que la respuesta de algunas instituciones educativas suele ser la prohibición debido a la falta de formación adecuada. Lo compara, de hecho, con la llegada de la calculadora: no se puede detener el avance tecnológico, sino que es necesario aprender a utilizarlo de manera inteligente. Como ejemplo, cita iniciativas pedagógicas donde los estudiantes analizan textos generados por IA para desarrollar su pensamiento crítico.

Illustration d'une silhouette de tête avec des réseaux de points reliés. Au milieu de la tête apparaissent les lettres I A devant un arrière-plan d'ondes graphiques.

Impulsando la equidad digital: latinas en Canadá fomentan la adopción de la IA a través de la práctica y la experiencia interactiva.

Foto: Radio-Canada

En esa misma línea, AI Ladies Lounge colaboró recientemente con la Universidad de Toronto para capacitar a grupos subrepresentados en herramientas de programación simplificada (soluciones low-code), con el fin de hacer la tecnología más accesible.

De cara al futuro cercano, la comunidad ya tiene programados dos eventos presenciales y gratuitos en Toronto. El primero, organizado en conjunto con She learns AI, se llevará a cabo el 25 de mayo en el BMO de Mirvish Village, en el marco de la Toronto Tech Week.

Este encuentro consistirá en un panel enfocado en el talento, donde diversas mujeres relatarán cómo incursionaron en el sector tecnológico y cómo han utilizado la inteligencia artificial para alcanzar puestos de liderazgo.

Posteriormente, el 24 de junio, realizarán una reunión en las oficinas de la compañía de servicios financieros Deloitte. Allí se prevé una conversación con ejecutivas del banco canadiense Royal Bank (RBC), orientada a seguir fortaleciendo el aprendizaje y el desarrollo de redes de contactos entre las asistentes.

A medida que latina-canadienses como María Becerra y Natalia Muñoz trabajan para educar, empoderar y derribar barreras de género, culturales y técnicas en Canadá, el camino hacia la equidad digital avanza, aunque es un trabajo en permanente construcción.

Frente a la Inteligencia Artificial, una innegable revolución tecnológica que define el presente, queda en el aire una pregunta crucial: ¿se llegará a cerrar la brecha de género en el uso de esta nueva herramienta?

Maria-Gabriela Aguzzi

Cáncer de ovario, el de mayor mortalidad en México

 

Con el objetivo de diagnosticar en etapas tempranas el cáncer de ovario, la Secretaría de Salud detalló que muchos de los casos de cáncer de ovario llegan en etapas tardías en las que la mortalidad es muy alta, sin embargo, cuando se diagnostica en etapa temprana, la probabilidad de sobrevida es del 90 por ciento.

En el Día Mundial de Cáncer de Ovario, la oncóloga adscrita al servicio de ginecología y obstetricia del Hospital Juárez de México (HJM), Itzel Samantha Garduño Sánchez, explicó que si bien los síntomas de este padecimiento en muchos casos son inespecíficos, la recomendación es buscar atención médica ante cualquier señal de dolor.

“Se recomienda que, ante cualquier sintomatología, no hay que minimizarla. El dolor nunca es normal, el tener dificultad para comer no es normal, el tener dificultad para evacuar, para orinar no es normal, entonces ante cualquier síntoma por mínimo que sea hay que acudir con un médico especialista”, remarcó.

El cáncer de ovario no tiene síntomas específicos, incluso se ha encontrado que hasta el 95 por ciento de las pacientes refieren sintomatología que no se asocia a enfermedades del tracto genital femenino. Sin embargo, entre los síntomas se destacan hinchazón o distensión abdominal; sensación de pronta saciedad al comer; pérdida de peso; dolor en zona pélvica; fatiga; dolor de espalda; estreñimiento; necesidad frecuente de orinar; tenesmo vesical (sensación frecuente de querer orinar sin poder hacerlo).

Tras precisar la importancia de adoptar estilos de vida saludables para disminuir problemas como la obesidad, que es uno de los factores de riesgo, Garduño Sánchez destacó que, en el caso del Hospital Juárez de México, en 2025 esta institución otorgó mil 74 consultas por cáncer de ovario. 

La especialista informó que existen diversos factores de riesgo que se asocian al desarrollo de cáncer de ovario como el inicio de menstruación temprana (menor a 12 años), infertilidad, menopausia tardía, no haber tenido hijos o nuliparidad, síndrome de ovario poliquístico, o endometriosis.

Asimismo, detalló que se ha encontrado que la terapia de reemplazo hormonal en la menopausia aumenta el riesgo para padecer cáncer de ovario en algunos tipos, así como tener familiares de primer grado con este tipo de cáncer; algunas mutaciones de genes -que también se asocian para cáncer de mama-, obesidad y el consumo de tabaco y alcohol.

Para la especialista, éste es un tipo de cáncer ginecológico que también engloba el cáncer de trompa uterina o trompa de falopio y el peritoneo (capa de tejido que cubre los órganos de la pelvis); y se caracteriza por el crecimiento descontrolado de las células de estos tejidos, lo que da lugar a la formación de tumores. 

El 90 por ciento de los casos de cáncer de ovario son de origen epitelial, pero existen muchos otros tipos dependiendo en qué célula del ovario empiece a desarrollarse el crecimiento anormal, a estos últimos se les denomina de células germinales y del estroma. 

El cáncer de ovario de tipo epitelial por lo general se presenta a partir de los 55 años en adelante, con una media de edad de 63 años; sin embargo, el de células germinales, que se asocia a mutaciones genéticas, puede presentarse en menores de 40 años.

Finalmente, mencionó que el tratamiento dependerá de la etapa clínica y las características moleculares que tenga el tumor; en la etapa 1 y 2, casi siempre inicia con cirugía seguido de quimioterapia.

En etapas avanzadas 3 y 4, suele iniciarse con quimioterapia y después se practica una cirugía de intervalo con la finalidad de llevar a una citorreducción óptima, es decir, quitan toda la lesión sin dejar residuos de la enfermedad en la pelvis y la cavidad abdominal y casi siempre va seguida de más tratamiento con quimioterapia. En estos estados se tiene que ver el tipo de variantes moleculares o si hay mutaciones genéticas para determinar otro tipo de terapias de mantenimiento, como medicamentos dirigidos a esa molécula para poder controlar la enfermedad

La especialista indicó que actualmente no existen pruebas de tamizaje para el cáncer de ovario, pero están disponibles guías internacionales que indican la prescripción de estudios como marcadores tumorales y ultrasonidos endovaginales, principalmente en pacientes mayores de 40 años y en quienes presentan factores de riesgo establecidos como los de tipo genético.

Mujeres con síndrome de ovario poliquístico, propensas a depresión y ansiedad

 

Durante el seminario “Síndrome de ovario poliquístico en México: de la adolescencia a la vida adulta”, Lozano Esparza añadió que, además de sus implicaciones reproductivas, este trastorno representa un importante problema de salud pública, debido a su asociación con enfermedades metabólicas y cardiovasculares, así como a su impacto económico.

La investigadora en epidemiología con enfoque en salud reproductiva y cáncer explicó que el SOP no presenta solo alteraciones hormonales, sino que tiene un fuerte componente psicosocial. Las mujeres, dijo, con este diagnóstico presentan mayores niveles de depresión, ansiedad y menor calidad de vida, debido a la relación entre los síntomas físicos y las normas sociales que prevalecen sobre la feminidad. 

Asimismo, al dar a conocer los resultados de esta investigación que fue su tesis de doctorado en la Universidad de Washington y que utilizó datos del Estudio de la Salud de las Maestras (ESMaestras) del INSP, indicó que las mujeres con peso persistentemente alto o con aumento de peso desde edades tempranas presentaron mayor riesgo de desarrollar el SOP. 

Por otro lado, una dieta rica en frutas y vegetales mostró una tendencia hacia menor riesgo; el patrón denominado “lácteos y tradicional”, que incluye alimentos como tortilla, maíz, frijoles y lácteos, se asoció con un mayor riesgo; sin embargo, este es un hallazgo que requiere mayor investigación.

Este estudio también exploró cómo las mujeres mexicanas viven y entienden el síndrome de ovario poliquístico. 

Respecto a experiencias corporales, las participantes reportaron angustia emocional relacionada con síntomas visibles como aumento de peso y vello corporal, así como preocupaciones profundas sobre fertilidad e identidad femenina.

Relacionado con el sistema de salud, muchas mujeres describieron experiencias de atención médica marcadas por diagnósticos tardíos, consultas superficiales y, en algunos casos, percepciones de juicio o minimización de sus síntomas. También se identificaron barreras estructurales como tiempos de espera prolongados y servicios saturados.

Acerca de la adaptación, las respuestas variaron entre resiliencia activa y sentimientos de limitación, reflejando la complejidad de vivir con un trastorno crónico.

Los resultados subrayan que el síndrome de ovario poliquístico no debe entenderse únicamente como un trastorno endocrino, sino como una condición compleja influida por factores biológicos, sociales y culturales.

Este estudio representa un elemento importante hacia una comprensión más completa del SOP en México y resalta la necesidad de mejorar la detección temprana, fortalecer la atención integral en el sistema de salud y desarrollar estrategias de prevención desde etapas tempranas de la vida.

Las maestras rurales, la fuerza vital del proyecto educativo local

 

Es importante resaltar que México tiene 1.2 millones de personas docente en educación básica, de los cuales 878 mil son maestras y 378 mil son maestros, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocuapación y Empleo (ENOE) 2020. La disparidad entre ambos géneros no es un hecho aislado, sino una consecuencia de la feminización de ésta labor debido a los roles y estereotipos de género que recaen en las mujeres.

Datos del Observatorio Laboral del Servicio Nacional de Empleo evidencian la tendencia a la subrepresentación de maestras en la docencia. Por ejemplo, son mujeres el 97.4% de los profesionistas en educación básica y nivel primaria, así como el 67% de aquellos dedicados a educación básica y nivel secundaria. En otras áreas de formación relacionados con la docencia, también son ellas quienes acaparan las estadísticas.

Su alta presencia en los espacios educativos responde a la idea arraigada y desde una perspectiva machista de que las mujeres deben hacerse cargo del cuidado, la crianza, y la atención emocional, mientras que a los hombres se les ha vinculado con la fuerza, racionalidad o trabajos considerados masculinos. Dichos pensamientos llevaron a que la enseñanza sea vista como una extensión de las tareas no remuneradas asignadas tradicionalmente a las mujeres.

El artículo «Acerca de la feminización de profesiones. Caso: la docencia en preescolar en la Cuidad de México» explica que el reforzamiento de la sociedad sobre la creencia de que las mujeres poseen una «capacidad natural» para educar y cuidad a las niñas y niños ocasiona que la división sexual del trabajo y las expectativas de género consoliden la docencia como una profesión mayoritariamente femenina.

Aunque el magisterio mexicano está conformado mayoritariamente por mujeres, ellas no han alcanzado las cúpulas del poder sindical y educativo. Sin embargo, son las que sostienen gran parte del proyecto educativo en el ámbito local y comunitario, y por ello son reconocidas como sujetas del saber pedagógico, tejedoras del conocimiento y actrices movilizadoras, de acuerdo con la investigación El aula multigrado en tensión. Una aproximación desde el saber pedagógico de maestras rurales.

El informe «Educación rural. Entre el olvido y la reivindicación» indica que el mundo necesita 44 millones de docentes para alcanzar las metas educativas de desarrollo sostenible en 2030. Además, señala que en América Latina la práctica docente es más importante en la educación rural, puesto que, de su trabajo depende las oportunidades educativas de la comunidad.

Sin embargo, el trabajo de estas maestras implica transformar su vida, dejar a sus propias familias y mudarse a las comunidades rurales, ubicadas en zonas serranas, montañosas y apartadas, donde las condiciones materiales son precarias y el acceso implica largos traslados. Es así que su labor no solo es impartir clases, sino adaptarse a contextos de marginación y aislamiento, así como construir vínculos con poblaciones que enfrentan pobreza, falta de servicios y dificultades para acceder a la educación.

En muchas de estas comunidades, las docentes trabajan en escuelas multigrado, donde una sola persona debe atender simultáneamente a niñas, niños y adolescentes de distintas edades y niveles educativos. Es decir, que en el mismo salón pueden convivir estudiantes que apenas aprenden a leer con otros que ya realizan operaciones matemáticas complejas o cursan contenidos más avanzados, lo que las obliga a desarrollar estrategias pedagógicas múltiples y sostener el proceso educativo de varias generaciones al mismo tiempo.

Unsplash, Shelby Murphy Figueroa https://unsplash.com/es/fotos/un-grupo-de-ninos-pequenos-parados-uno-alrededor-del-otro-ehbdjKA6G4I?utm_source=unsplash&utm_medium=referral&utm_content=creditShareLink

En México, la educación multigrado está reconocida en el Artículo 43° de la Ley General de Educación, la cual determina que el Estado debe ofrecer este tipo de educación en centros educativos ubicados en zonas altas, indígenas y de marginación. A su vez, asegurarse que se cuente con personal docente capacitado, ofrecer un modelo educativo y promover condiciones pedagógicas, administrativas, de recursos didácticos, seguridad e infraestructura.

La educación multigrado también se focaliza en que los saberes locales, las lenguas originarias y los vínculos comunitarios para que sean parte esencial del proceso educativo, según afirma el Gobierno de México.

Este sistema se ha mantenido desde el 2022, datos del informe «Principales Cifras del Sistema Educativo Nacional 2024-2025″ de la Secretaría de Educación Pública señalan que en 2025 hubo 12 millones 838 mil 201 alumnas y alumnos bajo este sistema tan solo en educación primaria.

Gráfico de Secretaría de Educación Pública

La investigación “El aula multigrado en tensión. Una aproximación desde el saber pedagógico de maestras rurales” señala que la organización de estudiantes de diferentes grados en una sola aula nace a partir de factores económicos y administrativos en un alto número de países de África, Asia y América Latina, como una alternativa pedagógica.

En donde las maestras no solo se encargan de la docencia, sino que asumen otros roles como la gestión escolar de cada plantel educativo, llevar a cabo proyectos transversales comunitarios, o aspectos pedagógicos y didácticos con cada grupo multigrado.

Constantemente, las maestras deben sostener simultáneamente procesos de aprendizaje en distintos niveles, incluyendo preescolar y primaria, lo que implica una atención constante o diferenciada. El artículo apunta que la heterogeneidad no solo incrementa la carga de trabajo, sino que recae en mujeres que, por su posición de género en el sistema educativo, suelen asumir mayor responsabilidad en tareas de cuidado y acompañamiento individualizado dentro del aula.

En el ámbito administrativo, el principal desafío es el desconocimiento estructural del multigrado por parte de las autoridades educativas y directivos escolares. Las políticas y guías pedagógicas están diseñadas por escuelas homogéneas, lo que obliga a las maestras a adaptar continuamente lineamientos que no corresponden a su realidad. Esta falta de reconocimiento institucional sobrecarga a las docentes con responsabilidad de «resolver» la adaptación del sistema a la realidad rural sin apoyo suficiente.

A ello se suma una sobrecarga laboral debido a que deben atender la gestión operática que interrumpen su trabajo en el aula, atender visitas, inventarios, gestión de materiales y múltiples requerimientos institucionales, lo que incrementa el estrés y la carga de trabajo invisible. En un sistema donde el cuidado y la organización recaen en las mujeres, esas tareas se naturalizan como parte de su sol sin reconocimiento o redistribución institucional.

Asimismo, el artículo indica que existe una transformación en las dinámicas familiares que reduce el compromiso con la escuela y traslada a las maestras las responsabilidades ampliadas de cuidado y formación. Esto refuerza la expectativa de que las maestras, como mujeres, asuman simultáneamente roles de enseñanza, contención y cuidado e incrementa la carga emocional y laboral, al tiempo que invisibiliza el carácter colectivo del proceso educativo.

Existen otros casos donde las maestras no cuentan con formación inicial contextualizada para el multigrado rural, lo que las obliga a construir su saber pedagógico desde la experiencia cotidiana.

Los programas de capacitación están diseñados para docentes de un solo grado lo que evidencia un desconocimiento institucional de su realidad laboral. Esta brecha formativa reproduce desigualdades de género, al exigir a las mujeres compensar con trabajo adicional la ausencia de preparación adecuada.

La articulación favorece, pero no es suficiente

 

.- El fin de semana un grupo de organizaciones civiles integrantes del Espacio OSC participamos en el Segundo Encuentro de la Red Nacional de Mecanismos de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, la RED PRO, realizado en la ciudad de Durango con la presencia de 13 mecanismos estatales que incluyeron a Baja California, Chihuahua, Veracruz, Estado de México, Guanajuato, Sinaloa, Nuevo León, Querétaro, Yucatán, Jalisco, Ciudad de México y Durango, además del Mecanismo de Protección Federal.

La RED PRO fue creada en mayo de 2024 con el objetivo de propiciar el diálogo y la colaboración entre mecanismos de protección estatales para la implementación de medidas en favor de periodistas y personas defensoras de derechos humanos en riesgo por el ejercicio de su labor.

Las falencias en materia de protección han sido ampliamente documentadas. En el Informe Las formas del asedio (2025), analizamos los retos para incorporar la perspectiva de género en las intervenciones del mecanismo de protección para atender la violencia contra mujeres periodistas.

Entre las principales fallas identificadas destaca la tendencia a desestimar amenazas o ataques, que la percepción de riesgo del personal analista se imponga frecuentemente a la de las solicitantes, introduciendo un alto grado de subjetividad atravesado por prejuicios de género, clasismo, racismo y estereotipos misóginos; el incumplimiento sistemático de plazos legales, la falta de seguimiento a las solicitudes, la ausencia de canales seguros de comunicación y la carencia de empatía y sensibilidad por parte de algunas personas funcionarias.

Persisten deficiencias como la ausencia de análisis contextuales integrales, la falta de visitas de campo, la inexistencia de mapeos de actores relevantes y la desconexión entre los riesgos identificados y las medidas recomendadas. Además, la incorporación de enfoques diferenciales sigue siendo limitada, especialmente en relación con el género, el territorio y las condiciones particulares del ejercicio periodístico.

Continúan siendo insuficientes las acciones frente a agresiones sexuales, campañas de desprestigio basadas en estereotipos sexistas, violencia digital, amenazas con connotaciones sexuales y ataques dirigidos a los entornos familiares de las periodistas, entre otras.

La creación de la Red PRO atiende dos desafíos: la falta de comunicación y coordinación interinstitucional y se fortalece con el diálogo abierto, estructurado y permanente con las organizaciones de la sociedad civil que acompañan y monitorean situaciones de riesgo y agresiones a personas defensoras y periodistas. Sin embargo, no es suficiente, la violencia requiere cambios estructurales para lograr la protección integral.

Es indispensable asegurar recursos suficientes y sostenidos para el Mecanismo; fortalecer los procesos de evaluación de riesgo mediante capacitación constante con perspectiva de género, enfoque interseccional y sociocultural; e incorporar metodologías que incluyan trabajo de campo, atención a víctimas, mapeo de actores agresores y análisis contextual profundo. También es urgente garantizar una atención más humana y diferenciada para las periodistas que solicitan apoyo.

Durante el Encuentro, las organizaciones participantes compartimos nuestra experiencia en el acompañamiento a periodistas en riesgo. Expusimos las acciones que hemos tenido que implementar frente a las ausencias institucionales y la falta de confianza en las autoridades.

Es una labor compleja que realizamos con recursos limitados, pero que se fortalece a través de alianzas y redes y desde CIMAC participamos activamente en el Espacio de Organizaciones de la Sociedad Civil para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas (Espacio OSC), así como en alianzas nacionales e internacionales dedicadas a la defensa de los derechos humanos de las mujeres, la libertad de expresión y la perspectiva de género.

Celebro que las instituciones retomen y repliquen estas prácticas de articulación en red. Con la creación de la RED PRO y la reciente conformación de la Red Interamericana de Protección, y espero que estos esfuerzos se traduzcan en una mejor comunicación interinstitucional, mayor reconocimiento de la labor periodística y más protección y justicia para las periodistas.

En su intervención, Jenny Bernal, presidenta de la RED PRO, realizó un acto de memoria dedicado a Javier Valdez y Miroslava Breach, periodistas asesinados. Ese gesto nos recuerda que trabajamos con personas; no son solo “beneficiarias”, sino periodistas cuyos proyectos de vida que han sido violentamente obstaculizados.

Y de acuerdo con la declaración de Culiacán: “los mecanismos son necesarios para garantizar entornos seguros y revertir contextos de violencia”. Frente a ello surgen preguntas urgentes: ¿cómo actuar ante las nuevas formas de agresión? ¿Cómo responder a contextos de violencia cada vez más complejos? Considero fundamental incorporar a la Secretaría de las Mujeres en casos específicos de mujeres periodistas y seguir insistiendo en que garantizar la libertad de expresión implica también garantizar el derecho de las mujeres periodistas a una vida libre de violencia.

Este Encuentro ocurre en un contexto de criminalización contra la defensa de derechos humanos en Durango.

El Frente Unido de los Pueblos en Defensa de la Vida, el Territorio y el Agua, así como de los Pueblos de La Laguna en Defensa de la Vida, el Territorio y el Agua, quienes enfrentan represalias por su oposición a la instalación irregular de la empresa transnacional Chemours Company en Gómez Palacio, tras años de lucha, en los que enfrentaron represión policial, detenciones arbitrarias y agresiones contra personas defensoras, lograron impedir la instalación de una planta que produciría 65 mil toneladas de cianuro.

Mujeres migrantes sostienen la vida en la frontera sur pese a violencia

 

Chiapas, México.–En la frontera sur de México, las mujeres migrantes continúan enfrentando violencia institucional, precariedad y riesgos diferenciados mientras sostienen redes de cuidado y supervivencia en contextos marcados por la militarización y las políticas de contención migratoria.

Frente a este escenario, la Red Mesoamericana Mujer, Salud y Migración ha consolidado durante los últimos años una agenda regional enfocada en visibilizar las violencias específicas que atraviesan las mujeres en movilidad y en defender el derecho al libre tránsito desde una perspectiva de género y derechos humanos.

La organización regional advirtió recientemente que, pese a que México cuenta con tratados internacionales y marcos jurídicos amplios para la protección de mujeres, personas refugiadas y población migrante, persiste una brecha significativa entre la legislación y su aplicación efectiva en territorios fronterizos.

El informe Análisis de políticas públicas sobre prevención, atención y erradicación de la violencia basada en género contra mujeres en contextos de movilidad humana en México, documenta que las mujeres migrantes continúan enfrentando obstáculos estructurales como revictimización institucional, barreras de acceso a justicia, discriminación y falta de atención integral.

“La movilidad humana en la región mesoamericana no ocurre en condiciones neutrales”, señala el análisis impulsado por la Red. Muchas mujeres migran huyendo del feminicidio, violencia doméstica, persecución criminal, pobreza extrema o desplazamiento territorial, pero al llegar a México encuentran nuevas formas de vulnerabilidad relacionadas con la burocracia migratoria, la violencia institucional y la precarización cotidiana.

En estados fronterizos como Chiapas, estas condiciones se profundizan debido a la saturación de servicios, el aumento de operativos migratorios y la prolongación de los tiempos de espera para regularización o solicitudes de asilo.

La Red Mesoamericana sostiene que las políticas de contención migratoria implementadas en la región han incrementado los riesgos para mujeres y niñas en tránsito, particularmente en materia de violencia sexual, explotación laboral y acceso limitado a servicios de salud sexual y reproductiva.

Uno de los hallazgos más preocupantes del informe es el subregistro sistemático de mujeres migrantes víctimas de violencia. De acuerdo con el documento, muchos sistemas institucionales no incorporan adecuadamente la condición migratoria dentro de sus mecanismos de registro, lo que dificulta dimensionar el impacto real de la violencia basada en género en contextos de movilidad humana.

La organización también alertó sobre la creciente feminización de la migración regional. Entre 2019 y 2025, las mujeres representaron el 30 por ciento de la población migrante irregular, frente al 22 por ciento registrado en años anteriores. Además, en 2025 constituyeron el 45 por ciento de las nuevas solicitudes de asilo en México.

Para defensoras y organizaciones territoriales, estos datos evidencian que las mujeres ya no ocupan un lugar secundario dentro de los procesos migratorios regionales, sino que forman parte central de una movilidad atravesada por desigualdad, violencia y estrategias de supervivencia.

Ante este panorama, la Red Mesoamericana Mujer, Salud y Migración ha impulsado redes de acompañamiento comunitario, asesoría jurídica y atención psicosocial en distintos puntos de la región mesoamericana, además de acciones de incidencia enfocadas en libre tránsito, acceso a salud, protección internacional y derechos de mujeres migrantes.

Las recomendaciones presentadas por el informe incluyen fortalecer vías migratorias seguras, incorporar perspectiva de género en procesos judiciales y mejorar los sistemas de registro institucional para reconocer adecuadamente la condición migratoria de las víctimas.

Sin embargo, para organizaciones y defensoras, el debate va más allá de las reformas técnicas.

En un contexto donde la frontera sur se piensa cada vez más desde la seguridad y la contención, las organizaciones insisten en recordar que las mujeres migrantes no son únicamente población vulnerable, sino sujetas de derechos.

Desde México, Guatemala, Honduras, El Salvador; donde convergen movilidad humana, militarización y desigualdad territorial, las redes comunitarias continúan sosteniendo espacios de acompañamiento y resistencia frente a una crisis humanitaria prolongada.

“Un Halcón en mi ventana”, el libro que vindica la participación de mujeres en el 68

 

En entrevista con el periodista Carlos Puig, la también autora del libro “Los Demonios del Edén”, publicación que reveló una red internacional de pederastia encabezada por los empresarios Succar Kuri y Kamel Nacif, lo que le costó una demanda por difamación, calumnia y un largo camino en la búsqueda de justicia tras su tortura y detención de Cancún a Puebla en 2005, contó cómo surgió la idea de esta nueva novela presentada ayer en el Museo Nacional de Antropología e Historia.

Cacho dijo que este proyecto nació después de haber realizado la miniserie “Somos valientes” y que originalmente pensaba en un documental sobre la participación de las mujeres en estos movimientos que no estaba documentada, que fueron borradas de la historia y que no fue rescatada por las periodistas feministas.

“Si tu googleas mujeres del 68, te aparecen 7 nombres”, por lo que agregó que uno de los fines de esta novela es reivindicar la participación de otras mujeres de todo el país en el movimiento estudiantil y los otros movimientos que lo acompañaron, como el de indígenas o el de los mineros.

Sin embargo, la falta de presupuesto para realizar el documental, la llevó a pensar en una novela, que si bien no es una vivencia personal porque ella tenía 5 años de edad en ese tiempo, resultó de testimonios de personas muy cercanas a ella.

“Yo cuento en el libro un montón de anécdotas que son reales, de las que me acuerdo cuando era adolescente ya que hablaban mis tíos que sí participaron en el 68 con sus novias que siguen siendo amigas de la familia a las que consulté cuando estaba escribiendo la novela”.

Enfatizó cómo desde la ficción pudo rescatar los nombres de aquellas que desaparecieron en Santa Martha Acatitla por ejemplo, o que se fueron a algún pueblo y ya nadie supo más de ellas y que ya no pueden hablar porque ya se murieron, estuvieron en Lecumberri, les dieron enfermedades rarísimas o simplemente desaparecieron.

Recordó que en ese momento convergieron con el movimiento estudiantil otros en los que participaban mujeres afromexicanas que acudían a las marchas, las mujeres indígenas que estaban haciendo toda la reivindicación para proteger y defender a los mineros en todo el país; es decir, no sólo sucedía el 68, pero se ha contado siempre desde esta mirada épica, centralista y masculina, incluso, dijo la periodista, algunas mujeres periodistas también lo han hecho así, de lo que sucedió en el Instituto Politécnico Nacional y en la Universidad Nacional Autónoma de México.

“Para mí era muy importante hacer esto y contar también cómo México, la sociedad civil, se convirtió en la punta de lanza para Latinoamérica para combatir las dictaduras, para combatir la opresión política, la opresión militar y para cuando se dieron cuenta en Argentina, Chile, Guatemala; México ya había roto todos esos paradigmas y eso me parece que es fenomenal porque se nos olvida lo que hemos logrado”.

“Es una novela que muestra el dolor del pasado. Ya sabemos lo que pasó, ahora qué va a pasar después. Si no conocemos esto desde frente, no vamos a entender lo que viene detrás de nosotros para atropellarnos; y es la militarización de un país, y es cómo se construye la corrupción y cómo de destruyen los derechos de las personas y cómo si la sociedad civil no toma las calles el pasado vuelve a atropellarnos de nuevo”.

Para una mamá joven, un México sin oportunidades

 

Foto CIMAC: Dalia Pixley

Ubiquemos el panorama general. En México hay 39.2 millones de mujeres quienes son madres de las cuales 2 millones 38 mil tienen entre 15 a 19 años, según cifras actualizadas al 2026 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Ellas son quienes están enfrentando estas limitantes expuesta en dicha encuesta.

Para estas mujeres alcanzar un empleo bien remunerado, que les permita el pago de una vivienda y empatar todo esto con una maternidad plena es una situación compleja en este país, por el contrario, les representa limitantes.

Una de ellas es Alessandra, una mujer de 24 años quien dedica su vida a las labores de cuidado de su familia y materna a su bebé de dos años de edad. Vive en pareja y cuenta con el apoyo de su familia, situación que agradece tener porque conoce historias distintas.

En este país la mayoría de las mujeres quienes son madres viven en pareja, así lo determina el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, al informar que el 45.7% de las madres de 15 años y más se encuentran casadas y 23.6% estuvieron alguna vez unidas (separadas, divorciadas o viudas).

A esto, le siguieron las madres quienes declararon estar en unión libre y las solteras quienes representaron el 20.1 y 10.6%, respectivamente, es decir, en su mayoría se encuentran en una vida en pareja, sin embargo los roles tradicionales de género las lleva a ejercer la labor de cuidados ellas solas.

Alessandra decidió y planeó su maternidad, afirma que experimenta felicidad al ejercerla pero no rechaza lo difícil que ha sido. Para sostenerla resolvió renunciar a su carrera universitaria, a su autonomía y a su libertad, afirmó. Todo esto a cambio del ejercicio de la maternidad y la vida en pareja.

“Es difícil describirte cómo me siento a veces, supongo que solo una madre podría entenderme. Solo es por momentos, pero ver que mi hija es feliz conmigo o por mí me devuelve todo lo que dejo de sentir. Ser mamá me ha cambiado la vida y me dio nuevas razones para vivirla porque sinceramente antes de enterarme que estaba embarazada yo tenía muchos conflictos. Pero mi hija me ha demostrado que todo siempre se soluciona.

Alesandra junto con su pareja rentaron un departamento en el centro de la Ciudad de México, un logro que le llevó tiempo. Ahora este lugar le permite maternar de mejor manera. Aunque a veces eso implica estar la mayor parte del tiempo sola, ya que su pareja trabaja horas extra para cubrir los pagos. A lo largo del día enfrenta soledad, afirma.

“En mi experiencia, ser madre me resulta fácil porque no trabajo fuera de casa, pero estar casi todo el tiempo sola, me complica. Yo solía salir mucho a fiestas y con amigos, y ahora todo eso ha cambiado, pero sinceramente no me arrepiento, estoy feliz con mi hija y lo que he construido con mi pareja en este tiempo. Ya casi no salgo por dedicarle todo mi tiempo a mi bebé, pero mis amigas vienen a verme a la casa y es ahí cuando agradezco que sigan en mi vida y me acepten en sus vidas en esta nueva etapa.”

Alessandra afirma que «ser madre suele ser un proceso complicado», porque todo el tiempo se enfoca en su bebé y suele olvidarse de si misma, de sus estudios, pasatiempos y todo se convierte en una rutina diaria.

Comienza su día en punto de las seis de la mañana para desayunar junto a su esposo antes de que él se vaya a trabajar. Después sus labores consistirán en combinar el cuidado de su bebé con la ida al mercado, limpieza del departamento, preparar la comida y esperar a su compañero sentimental para sostener también esa vida en pareja.

Alessandra se enfoca en estas labores de cuidado que la absorben, incluso se cuestiona cómo hacen esas mismas labores otras mujeres quienes además salen a hacer ejercicio o a laborar fuera de casa, ofrece sus respetos para quienes logran combinar todas las actividades.

«A mi sinceramente no me da el tiempo ni la energía, tal vez cuando mi bebe esté más grande pueda volver a enfocar mi vida en mi o al menos ya que vaya a la escuela para entretenerme yo también haciendo las tareas.”

De acuerdo a la estadística realizada por el INEGI; en cuanto al tiempo que dedican las madres a sus actividades diarias se encuentra en primer lugar la realización de labores del hogar, con un promedio de 20.5 horas semanales.

En segundo lugar, está el cuidado sin paga de niñas, niños, adolescentes, personas de la tercera edad, personas con alguna enfermedad o con discapacidad con un total de 17.3 horas y por último el estudio o cursos de capacitación con un enfoque de 10.3 horas.

“Yo me enfoco principalmente en las tareas del hogar y en el cuidado de mi hija, que ir a hacer la despensa, el mercado, las citas al pediatra, lavar la ropa, el quehacer, no tengo mucho tiempo de hacer cosas para mí. Desde hace como 2 meses no he podido ir a hacerme las uñas porque no me da tiempo.

Alessandra confiesa que su rutina no le permite tomar la decisión de salir de casa repentinamente, debe organizarse con uno o dos días de anticipación. Debe seguir una estricta rutina.

Datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL),  apuntan una tercera parte de las mujeres en América Latina y el Caribe se dedican a esta tarea, además, México es el cuarto país donde predominan mujeres de 15 años y más que se encuentran fuera del mercado laboral por dedicarse al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado.

Periodista y disidente: la crítica de Elena Poniatowska al poder

 

Poniatowska celebra una prolífica carrera donde a través de diversos géneros como la entrevista o la crónica logró narrar y legar un acervo histórico de los hechos más importantes de la segunda mitad del siglo XX en México, pero su biografía no se podrá escribir sin recordar su confrontación y crítica al poder.

Su pluma ha sido fundamental para narrar en clave de mujeres en una época donde pocas se atrevían. A lo largo de su carrera, Poniatowska ha combinado literatura y periodismo con esa perspectiva social y feminista, por ejemplo retrató a Tina Modotti, Leonora Carrington y Jesusa Palancares, es decir, dio espacio a experiencias de mujeres frecuentemente invisibilizadas.

Hoy Poniatowska cumple 94 años y más de medio siglo de trayectoria periodística, la mexicana nacida en París se le recordará sin duda por su carrera la cual inició en el periódico Excélsior desde donde pudo desarrollar ese periodismo cercano a los movimientos sociales.

No perdamos de vista que ella se abrió paso entre redacciones periodísticas atiborradas de hombres a donde llevó testimonios de mujeres, estudiantes, indígenas y defensoras a quienes narraba lejos de esquemas oficialistas de la época.

Desde ese momento se le conoció por narrativa y ese tejido fino entre literatura y periodismo. Ella privilegió los testimonios de sobrevivientes y testigos de los hechos, lo que le permitió transformar el género y volverse un referente.

Además de su prolífica carrera como escritora y periodista su presencia en la esfera pública y política de México ha sido trascendental, fue una pieza clave para el arribo de la izquierda al poder. Ella lo hizo al sumarse como simpatizante del movimiento del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, a quien se unió y le agregó seguidores del ámbito cultural.

No obstante, Elenita, como le llamaba cariñosamente López Obrador , tuvo el arrojo de lanzar sendas críticas a su administración por «olvidarse de la cultura» y pensar que había traicionado las causas que les enlazaban.

Así lo manifestó durante su participación en la Feria Internacional del Libro de Monterrey del 2022 cuando impartía el conversatorio «Escribir a los 90».

Esa no fue la única vez que Elena Poniatowska criticó a la presidencia obradorista. Durante un evento ocurrido en el 2025, en el senado de la República, donde se le haría un homenaje a su trayectoria al poner su nombre a una de las salas del recinto, la periodista tuvo acercamiento con las y los compañeros de la prensa quienes cubrían el evento y transmitió de nueva cuenta una crítica más al obradorato:

«López Obrador tuvo siempre la costumbre de tomar la palabra y a veces hubiera sido bueno que se oyeran las voces de las mujeres, incluso de los niños y de muchos mexicanos que tienen cosas que decir y que no hemos podido oír”, expresó.

Además fue crítica con la decisión de militarizar las labores de seguridad en el país por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador, de quien fuera simpatizante desde el 2006, pero esto no le impidió emitir estas críticas y recordarle la falta de diálogo en sus conferencias matutinas.

Recordemos que el movimiento de izquierdas en México considera el movimiento del 68 como un punto de quiebre el cual marcó a toda una generación, luego que el 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas, de Tlatelolco en la Ciudad de México, militares y grupos de choque reprimieran a estudiantes y civiles manifestantes provocando una matanza que aún se recuerda.

Aquella generación que vivió esos hechos rompieron con el esquema de partido y democracia establecida. Las y los jóvenes de esa época rompieron con la imposición de «el milagro mexicano» y comenzaron a amalgamar un movimiento de izquierdas a partir de la conciencia colectiva que les había dado esa experiencia.

Poniatowska documentó los hechos de aquel 2 de octubre, en su libro La noche de Tlatelolco, lo logró con su práctica periodística a ras de suelo mediante entrevistas a sobrevivientes y familiares, por lo que esta formación que ella vivió, le impidió entender la decisión del ex presidente López Obrador de militarizar el país cuando llegó a la presidencia.

Esa militarización está ligada con la creación de la Guardia Nacional (GN) en 2019 por parte del ex presidente Andrés Manuel López Obrador. Pese a su carácter militar, esta institución estaba ligada a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y nació con la tarea de intervenir en la de seguridad pública de México.

Ahora, la Guardia Nacional pasó a formar parte de la Secretaría de Defensa Nacional (SEDENA), un organismo del que también dependen el Ejército y la Fuerza Aérea Mexicanos.

Otro momento crucial para los movimientos de las mujeres ha sido la confesión por parte de Poniatowska a sus 88 años, cuando declaró haber vivido violencia sexual en su juventud por parte del también escritor Juan José Arreola, considerado de los máximos exponentes de la literatura latinoamericana.

Declaró que ella tenía 22 años, era una joven entusiasmada con «el maestro». Una revelación que sacudió no solo al ámbito artístico y cultural, sino a nutrió a los movimientos de mujeres que estaban en auge en el mundo y quienes recurrían al ámbito digital para denunciar violencias de género vividas en distintos ámbitos, lugares y tiempos, pero que nunca que lograron exponer, denunciar o evidenciar para obtener justicia.

A Elena Poniatowska se le conocerá por ser periodista, cronista, precursora y disidente.

Sus premios

Es fundadora de publicaciones como La Jornada, El Día, Novedades, El Financiero, The News y El Nacional. Escribió en varios suplementos y revistas, como México en la Cultura, Siempre, Nexos, Vuelta, Proceso, Fem, entre otros.

Los premios y reconocimientos que ha recibido en su carrera son múltiples. Es doctora Honoris Causa por la Universidad de Sinaloa, la Universidad Autónoma del Estado de México, la Universidad Autónoma de Puebla, la New School of Social Research, en Nueva York, y la Florida Atlantic University.

En 1979 recibió el Premio Nacional de Periodismo; en 1997, la medalla “Gabriela Mistral” y el Premio Iberoamericano de Narrativa Proartes.

De igual forma, pertenece al Sistema Nacional de Creadores de Arte en la categoría de Creador Emérito. Fue jurado en varios premios a nivel nacional, así como en el “Neustadt International Prize for Literature Norman”, en Oklahoma, y recibió el Premio Internacional de Novela “Rómulo Gallegos” en Caracas, Venezuela; entre otros reconocimientos.