6/27/2026

CEDAW dictamina contra Cefereso 16. Violó derechos de 22 mujeres privadas de su libertad

.-Ciudad de México.- Cimacnoticias ha documentado la situación de violencia, tortura así como tratos crueles e inhumanos contra las mujeres internas del Centro Federal de Rehabilitación Social n.º 16 (CEFERESO 16) y la Organización de las Naciones Unidas, criticó a esta prisión por violar los derechos de 22 mujeres detenidas, según determinó el Comité de las Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW).

Les temas en los que se pronunció la CEDAW son: uso desproporcionado de la prisión preventiva oficiosa (automática), falta de contacto de mujeres privadas de libertad, con sus familiares y falta de acceso a atención médica para mujeres privadas de libertad.

Esta no es la primera vez que un organismos de derechos humanos se pronuncia sobre el tema. Por ejemplo, en 2023, tras el presunto suicidio de 12 mujeres internas del Cefereso 16, la Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió una recomendación en la que se destacó la falta de medidas adecuadas para garantizar el acceso a la salud en ese lugar.

En febrero del 2025 Cimacnoticias publicó la investigación Prisión feminicida mexicana, ahí se relataron las violaciones a derechos humanos contra mujeres reclusas del Centro Federal de Readaptación Social femenil número 16 en el estado de Morelos, único centro penitenciario federal para mujeres en México y es considerado uno de los más grandes en América Latina. 

Según datos del Gobierno de México del 9 de diciembre del 2024, la empresa asociada al adjudicatario del Cefereso 16 es Capital Inbursa cuyo propietario es el empresario Carlos Slim.

Hoy, la ONU señala contra este Cefereso

«El uso obligatorio y prolongado de la prisión preventiva oficiosa (automática) para determinados tipos de delitos en México, junto con la falta de atención médica específica según su género y de garantías de proximidad a las familias en la única prisión federal para mujeres del país, violó los derechos de 22 mujeres detenidas».

El Comité hizo publico su dictamen tras examinar un caso presentado por 22 mujeres detenidas en prisión preventiva en el Cefereso 16, algunas de ellas desde 2009.

Los cargos contra ellas están relacionados con el crimen organizado. Según la Constitución mexicana, estos delitos requieren la prisión preventiva oficiosa (automática) en la fase de imputación. Sin embargo, años después, la mayoría de los procedimientos no han avanzado y no han tenido audiencias relevantes en los tribunales federales, mientras que tres de ellas fueron absueltas en 2023-24, más de 10 años después.

«Estas mujeres han permanecido en prisión preventiva durante un período excesivamente prolongado, algunas de ellas durante más de 15 años, sin que se revisara adecuadamente la medida de detención y sin que se evaluara, desde una perspectiva de género, su impacto desproporcionado sobre ellas como mujeres», afirmó Erika Schläppi, miembro del Comité.

Según la información presentada al Comité, el número de mujeres en prisión preventiva oficiosa en México aumentó un 10,3 % en los primeros seis meses de 2020, en comparación con el aumento del 1,9 % en el caso de los hombres. En general, el 51,7 % de las mujeres detenidas se encontraban en prisión preventiva oficiosa a nivel federal en 2020, en comparación con el 41,34 % de los hombres.

En este mismo informe el organismo señala que el Cefereso 16 carece de personal médico continuo y permanente, incluidos médicos generales, ginecólogos, psiquiatras y pediatras, necesarios para la atención de las mujeres detenidas.

Además, confirmaron el aislamentio, porque determinar que la mayoría de las mujeres detenidas no reciben visitas de sus familias, ya que estas viven lejos y carecen de recursos económicos.

Víctimas

El Comité recibió testimonios escritos de las 22 peticionarias. Entre ellos, Patricia Melo Tapia, quien, según sus familiares, fue puesta en prisión preventiva oficiosa tras su detención en junio de 2011. Padecía gastritis y colitis y solicitó un traslado que permitiera a su hija visitarla más fácilmente, pero se le denegó.

A pesar de las reiteradas peticiones de su abogado para que recibiera el tratamiento médico adecuado, falleció en 2020 a causa de un shock séptico no tratado, insuficiencia hepática aguda y un probable cáncer de ovario.

Ivonne Hernández Carbajal, detenida en septiembre de 2012, alegó que ella y sus dos hijos adolescentes fueron torturados en el momento de la detención. Posteriormente, ambos hijos fueron internados en instituciones y ella afirmó que no había recibido visitas durante ocho años. También describió años de alergias e insomnio sin tratar.

Las peticionarias presentaron su denuncia ante el Comité, alegando que México había violado sus derechos en virtud de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, y afirmaron que se habían visto afectadas de manera desproporcionada por las políticas públicas y la legislación.

En sus conclusiones, el CEDAW sostuvo que la prisión preventiva oficiosa en México en este caso era el resultado tanto de disposiciones legales como de prácticas judiciales arraigadas que imponen la medida de forma automática, sin evaluar las circunstancias individuales, lo que violaba el principio de proporcionalidad y «excluía injustificadamente» a las mujeres de medidas alternativas o atenuantes.

El Comité también consideró que la prisión preventiva prolongada tenía efectos desproporcionados en las mujeres, especialmente en lo que respecta a su capacidad para mantener el contacto con sus familias. El Comité advirtió además que las reformas constitucionales de 2024 y 2025 habían agravado este problema estructural al ampliar los delitos sujetos a prisión preventiva oficiosa y restringir la revisión judicial significativa de su necesidad, proporcionalidad y razonabilidad.

El Comité también señaló que México no refutó las denuncias específicas de atención médica inadecuada y consideró que el hecho de que los centros de detención no atendieran las necesidades específicas de las mujeres constituía una discriminación.

«Estas mujeres detenidas se enfrentan a una discriminación estructural debido a la falta de medidas alternativas atenuantes que tengan en cuenta las cuestiones de género, como consecuencia de la incapacidad del Gobierno para atender sus necesidades específicas y de la ausencia de mecanismos eficaces con enfoque de género apara la revisión de las decisiones relacionadas con las prisiones», afirmó Schläppi.

El Comité pidió que se concedieran reparaciones integrales y adecuadas, incluida una indemnización económica a las 22 víctimas.

Instó a México a que, con carácter urgente, garantizara una atención médica y psicológica especializada y adaptada a sus necesidades.

En consonancia con la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso García Rodríguez y otros contra México, el Comité también pidió a México que modificara las disposiciones constitucionales y legislativas y eliminara la prisión preventiva oficiosa obligatoria, que tiene un efecto desproporcionado en las mujeres, y que revisara las medidas cautelares de las demandantes desde una perspectiva de género, incluidas las responsabilidades de cuidado, con el fin de poner fin a la prisión preventiva oficiosa siempre que fuera posible y sustituirla por alternativas no privativas de libertad.

También instó al Estado parte a adoptar medidas urgentes para mitigar los daños causados por la detención prolongada, entre otras cosas facilitando los traslados a centros más cercanos a las familias, teniendo en cuenta las consideraciones de género y el papel de las mujeres como principales cuidadoras.

Futbol en el paraíso de la explotación sexual infantil

 

.-Cimac Foto.-Ciudad de México.- La justa deportiva internacional que más afición congrega en el mundo ya inició la semana pasada en la Ciudad de México y según cifras de ONU Mujeres esta edición será la más vista a nivel mundial con más de 6 mil millones de espectadores, lo que la convertirá en la más vista en la historia de los medios globales pero con esta culminación especialistas en derechos humanos han advertido vendrá un incremento en redes delictivas, especialmente aquellas consumidoras de la explotación sexual infantil.

Esto ya había sido puntualizado con antelación por diversos organismos de derechos humanos, por ejemplo, Human Rights Watch en enero de este año denunció que la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) no había implementado protección a la niñez en este sentido y que tampoco existía un marco claro e integral para proteger a las niñas y adolescentes de la trata de personas, la explotación sexual, el trabajo infantil y el desplazamiento familiar, entre otras formas de violencia y abuso.

FIFA carece de protocolos contra trata infantil rumbo al Mundial 2026: Human Rights Watch

Esta advertencia dista de ser una especulación. Se sabe que el turismo sexual suele tener picos significativos en contextos de eventos deportivos, esto según la Comisión Nacional de Derechos Humanos, además es territorio fértil para estos delitos.

«México está considerado uno de los principales países de tránsito y destino del turismo sexual infantil». CNDH

Esta situación ya había sido advertida desde diciembre del 2025, por UNICEF, el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México, así como la Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras (ANCH), cuando anunciaron una alianza para prevenir la explotación sexual infantil en entornos turísticos, comunitarios y digitales en México.

Apuntaron que:

«Los eventos deportivos internacionales, tales como la Copa Mundial suelen estar asociados con un aumento en los reportes de violencia familiar y con mayores riesgos de explotación sexual infantil y violencia contra niños, niñas, adolescentes y mujeres».

Las cifras documentadas por la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), de enero de 2015 a junio de 2025, contabilizaron 2 mil 963 personas de 0 a 17 años víctimas de trata en el país, de las cuales 2 mil 218 fueron mujeres.

REDIM advirtió que la Ciudad de México, un de las sedes mundialista, también es una de las más peligrosas para las infancias, ya que concentró el 23% de las víctimas de trata de personas, de las cuales casi el 80% fueron niñas y adolescentes, una proporción incluso mayor a la registrada a nivel nacional.

CDMX concentra cuarta parte de víctimas de trata; 80% son niñas y adolescentes

La misma REDIM presentó el año pasado junto con el Centro de Estudios Sociales Antonio Montesinos (CAM), el estudio Análisis de Contexto Infancia Cuenta “Informe sobre Trata de Personas y Reclutamiento por grupos de la delincuencia organizada de niñas, niños y adolescentes en la Ciudad de México”, donde identificaron a las alcaldías y municipios conurbados donde niñas, niños y adolescentes enfrentan mayores vulnerabilidades, como Iztapalapa, Tláhuac, Ecatepec y Nezahualcóyotl.

Este escenario sería solo uno de los tantos corredores de explotación sexual infantil en México.

Por tanto, México al ser un territorio que favorece, pervive y acontece el violento turismo sexual infantil, el Mundial de futbol traería consigo consumidores de esta delictiva industria y alcanza esta determinación por el número de víctimas.

Según el Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPNINA) indican que el número de víctimas del turismo sexual en México es de más de 20 mil niñas, niños y adolescente y el 36% de estos casos son cometidos por ciudadanos procedentes de Estados Unidos y Canadá, mismos países sedes de este evento deportivo.

Esta situación no es nueva, ha sido mapeada por diversas instituciones e incluso legisladores. En mayo del 2025, el Congreso de la Ciudad de México, aprobó un dictamen que reformó la Ley de Turismo de la Ciudad de México para contribuir a erradicar la trata de personas, explotación sexual o cualquier otra actividad ilícita que involucre niñas, niños y adolescentes.

En el dictamen aprobado expusieron que:

«México ocupa el segundo lugar en estas conductas delictivas, sólo por detrás de Tailandia, y es el primer lugar en consumo de pornografía de este tipo. Destinos turísticos como Acapulco, Cancún, Guadalajara, Tapachula y Tijuana son identificados como puntos donde se ofrecen estos servicios ilícitos, con más de 20 mil infantes víctimas de estas prácticas».

Es por ello que se han hecho intentos paliativos pero que no han tocado la estructura que sostiene a estas industria delictivas las cuales atentan contra la niñez.

Por ejemplo, en septiembre del 2025, la Comisión de Turismo en la Cámara de diputados, aprobó por unanimidad una reforma a la Ley General de Turismo con el objetivo de prevenir la trata de personas y la explotación sexual infantil. En ella se modificaron las fracciones X Bis y X Ter del artículo 58°, en materia de seguridad y protección de niñas, niños y adolescentes en el sector turístico.

Con esta ley, las y los prestadores de servicios tendrán obligación de solicitar identificación oficial a las personas que hagan uso de sus servicios, lo que permitirá generar un registro que complemente las acciones de prevención y persecución del delito de trata de personas. Asimismo, se solicitará de manera obligatoria a los turistas acreditar la tutela, patria potestad, guarda o custodia.

Esta medida es paliativa porque más allá de una ley, se necesitaría un esfuerzo para reducir la demanda de explotación sexual, desarticular las redes criminales que ya operan, prevenir el inicio de otras, erradicar la corrupción de las instituciones y estructura que la sostiene, eliminar las condiciones de vulnerabilidad en la que viven las víctimas, garantizar protección a las y los víctimas sobrevivientes; transformar una cultura consumidora de este delito, mejorar sistemas de investigación, eliminar la impunidad, etc.

Pero ¿cuánto ocurre este tipo de delitos? UNICEF, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, agencia de la ONU dedicada a proteger los derechos de las niñas, niños y adolescentes en más de 190 países y territorios, puntualiza que la explotación sexual ocurre cuando:

«Un grupo de personas o una persona involucra a niñas, niños o adolescentes en actos sexuales para satisfacción propia o de otras personas a cambio de cualquier tipo de beneficio, dinero, especias, protección, regalos».

La misma UNICEF considera que las modalidades de explotación sexual de niñas, niños y adolescentes son diversas y generalmente se presentan de forma relacionada y simultánea​: Actos sexuales remunerados o con promesa de remuneración; Utilización de imágenes de niños en pornografías; Explotación sexual comercial en viajes y turismo; Trata de niñas, niños y adolescentes con fines de explotación sexual comercial; Utilización de niños y niñas en espectáculos sexuales; Matrimonio forzado o parejas forzadas.

Ahora, la trata de personas está definida en el Protocolo de Palermo, como:

La captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos.

Contra la trata

La organización Reinserta presentó al inicio de este mundial, una iniciativa para promover la prevención y denuncia de las distintas formas de violencia que afectan a niñas, niños y adolescentes durante eventos masivos: Juntos Somos VAR-Vemos, Alertamos y Reporta al 089.

Reinserta coincidió en que:

«Para este Mundial de fútbol más de 20 mil niñas, niños y adolescentes podrían estar en riesgo de abuso y explotación».

Es por ello que Mercedes Castañeda, cofundadora de Reinserta, hizo un llamado a fortalecer la participación ciudadana frente a las distintas formas de violencia que afectan a niñas, niños y adolescentes. Destacó que la prevención no depende únicamente de las instituciones, sino también de la capacidad de la sociedad para reconocer señales de riesgo, actuar oportunamente y denunciar posibles situaciones de violencia.

Durante la presentación de esta iniciativa Karla Jacinto, sobreviviente de trata de personas y actual colaboradora de Fundación Libera México, compartió su testimonio y alzó la voz por la protección de la niñez. A través de su experiencia, invitó a reflexionar sobre los mecanismos de captación, las formas en que ciertas violencias son normalizadas socialmente y la importancia de escuchar a quienes han sobrevivido a estos delitos. Su participación recordó la necesidad de colocar a las víctimas y sobrevivientes en el centro de las estrategias de prevención, atención y acceso a la justicia.

Sin duda esta situación no es particular de México, Areli Zarai Rojas Rivera en El combate a la trata de personas como un reto de seguridad nacional, determina que combatir este delito es un reto a nivel global para todos los países, así que llamó a enfrentar la situación desde una perspectiva de Seguridad Nacional. Advirtió de su alcance y crecimiento como industria:

«La trata de personas se ha convertido en el cuarto delito más lucrativo a nivel mundial, según datos del Departamento de Estado de Estados Unidos; pues este delito se ha colocado solo detrás del narcotráfico, el tráfico de armas y la piratería».

La explotación sexual infantil es uno de los delitos que podría repuntar en estos días durante la justa deportiva, no obstante, no es la única violación a derechos humanos que se hace presente.

La Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos «Todos los Derechos para Todas, Todos y Todes» (Red TDT), también advirtieron del riesgo que existe de profundizarse en esta justa deportiva, las políticas de contención, invisibilización y desplazamiento contra poblaciones históricamente excluidas.

Externaron su preocupación por el incremento de acciones de desplazamiento forzado, desalojos, persecución a personas migrantes, limpieza social de personas en situación de calle, violencias institucionales contra poblaciones prioritarias, vulneraciones al derecho a la protesta y a la libertad de expresión, racismo, clasismo y el aumento de la militarización en las sedes mundialistas CDMX, Guadalajara, Monterrey.

Más de 16 millones de mujeres futbolistas enfrentan brecha salarial y baja participación directiva

 

.-Ciudad de México.-El Mundial de futbol que se desarrolla en este momento y cuyas sedes son México, Estados Unidos y Canadá ha traído ha abierto la puerta para emprender un análisis de la participación de las niñas y mujeres en este deporte y aunque según datos de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) dicen que cada vez hay más espacios para ellas en este deporte, los cierto es que siguen enfrentando brecha salarial y subrepresentación en puestos de poder.

La FIFA publicó un informe nombrado Fútbol femenino: encuesta a las federaciones miembro 2023, en el que señalaron en ese año las mujeres y niñas participantes en el fútbol federado aumentó en 25% en comparación con el 2019, lo que se tradujo en más de 16 millones.

La FIFA consideró que ahora más niñas y mujeres pueden dedicarse profesionalmente a su pasión dentro y fuera de los terrenos de juego, debido al trabajo realizado dentro de las 211 federaciones miembro (FM) de la FIFA repartidas por todo el planeta, y a los miles y miles de miembros del ecosistema mundial que las apoyan.

No obstante este aumento, persiste la subrepresentación de ellas en el futbol porque solo están en el 12% en los comités ejecutivos de las federaciones, 9% son árbitras y 5% entrenadoras.

La FIFA también informó que las federaciones miembro ya cuentan con una estrategia de futbol femenino, en un 88%. El 55% de las federaciones miembro han implantado un sistema de licencias de clubes en su primera división nacional de la liga femenina. De las tres fuentes de ingresos principales (días de partido, derechos audiovisuales e ingresos comerciales), estos últimos representan actualmente el mayor porcentaje en el fútbol femenino.

Y el 34 % de las primeras divisiones nacionales femeninas de categoría absoluta cuentan con un patrocinador específico del fútbol femenino.

Para entender cómo evoluciona la participación de las mujeres en el fútbol, la misma FIFA informó que el Mundial de Futbol femenil del 2019 en Francia, supuso «una edición récord en cuanto al número de telespectadores, al llegar a una audiencia global superior a los mil millones de personas en 205 territorios de todo el planeta. Esta cifra representó un aumento del 30 % con respecto a la audiencia de la edición de 2015 celebrada en Canadá, que tuvo un alcance de 764 millones de telespectadores.

La misma FIFA señaló que la participación de las niñas y mujeres ha crecido de forma considerable en países como Brasil (con un factor de crecimiento del 5500 % desde 2019), México (2900 %) e Inglaterra (2720 %).

Detalló también que es la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol, más conocida como Concacaf, la que registra el mayor porcentaje de mujeres y niñas que participan en fútbol federado (43%). No obstante, el mayor crecimiento se ha observado en las FM de la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol​, ​referida comúnmente por su acrónimo UEFA, donde más de 3.3 millones de mujeres y niñas adicionales participan en fútbol federado en 2023, lo que representa el 32 % de la cifra global (en comparación con el 14 % de 2019).

La Brecha Salarial

En cuanto a salarios, la Global Sports Salaries Survery 2017 (Encuesta mundial sobre salarios deportivos 2017), demostró que entre atletas de élite, las mujeres ganan en promedio solo el 1% de lo que ganan los hombres y ninguna mujer figura en la lista Forbes 2025 entre las 50 personas deportistas mejor pagadas del mundo, y los premios económicos en el deporte femenino siguen siendo considerablemente menores que en el masculino.

Por ejemplo, detallaron que en 2023, la Copa Mundial Femenina otorgó 150 millones de dólares en premios, lo que representó un aumento del 300 % respecto a 2019, pero sigue siendo apenas un tercio de los 440 millones entregados en el Mundial masculino de Catar 2022.

Detallaron que Noruega se convirtió en 2017 en el primer país en ofrecer igualdad salarial a sus selecciones nacionales femenina y masculina, una iniciativa que luego replicó Brasil, Gales y Australia.

En 2022, la selección femenina de fútbol de Estados Unidos logró un acuerdo histórico de igualdad salarial tras una larga batalla legal, estableciendo condiciones salariales iguales en competencias internacionales, incluida la Copa Mundial, y contemplando una compensación de 22 millones de dólares por discriminación histórica.

Sin embargo, muchas ligas y equipos femeninos siguen enfrentando desigualdades profundas. En 2024, un jugador promedio de la National Basketball Association (NBA) ganaba aproximadamente 80 veces más que una jugadora promedio de la Women’s National Basketball Association (WNBA), liga de baloncesto profesional en los Estados Unidos.

Las atletas continúan enfrentando salarios más bajos, menos oportunidades de patrocinio, menor visibilidad mediática y condiciones de competencia desiguales.

En Argentina, el salario mensual promedio de las futbolistas de la Primera División es de 225 dólares, mientras que la selección masculina —campeona del Mundial 2022— recibió 42 millones de dólares. También se registran casos de impago de salarios en equipos femeninos de Jamaica, Colombia, Nigeria y Sudáfrica, informaron.

Un estudio reciente del sindicato internacional de futbolistas FIFPRO indicó que el 29 % de las jugadoras encuestadas no recibió ningún pago por su participación en torneos clasificatorios para la Copa Mundial.

Al hacer este recuento de datos, observamos que aunque la participación de niñas y mujeres crece en el futbol, no así sus salarios y participación en puestos de dirección deportiva.

OCNF exige revisión urgente de la Alerta de Violencia de Género en Guanajuato


CIMACFoto: César Martínez López

Lamentablemente, este caso no es un hecho aislado, informaron las defensoras.

Detallaron que el feminicidio de Jessica Magdalena forma parte de un contexto grave de violencia feminicida y desapariciones que persiste en Guanajuato. De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas, No Localizadas y Localizadas, hasta la fecha se reportan 10 mil 354 mujeres desaparecidas en la entidad, sin que exista aún claridad sobre cuántas han sido localizadas.

Además, según información oficial, Guanajuato se encuentra entre los seis estados que concentran alrededor del 51% de los casos de niñas y mujeres desaparecidas en el país. Estas cifras evidencian una crisis estructural que el Estado no ha logrado atender de manera eficaz.

Ante este escenario, el OCNF considera urgente que la Secretaría de las Mujeres revise las medidas establecidas en la declaratoria de Alerta de Violencia de Género para Guanajuato, emitida en septiembre de 2024.

Esto debido a que en la solicitud de declaratoria de la Alerta de Género para Guanajuato se establecieron acciones concretas en materia de prevención, seguridad y legislación.

Entre ellas, garantizar el acceso público a la información sobre desaparición de mujeres, adolescentes y niñas y su relación con contextos de violencia contra las mujeres; implementar estrategias con perspectiva de género y enfoque de derechos humanos para atender la desaparición; poner en marcha un programa estatal de búsqueda con perspectiva de género, interseccionalidad y enfoque de derechos humanos; y armonizar la normativa local en materia de feminicidio y desaparición.

Las defensoras del OCNF señalaron como «preocupante» que a casi dos años de su activación, sigue sin existir un dictamen claro, público y actualizado del grupo interinstitucional y multidisciplinario, a cargo de la Secretaría de las Mujeres federal, que evalúe el cumplimiento de esas medidas. Esta falta de seguimiento y evaluación efectiva es inadmisible, porque impide saber si las medidas implementadas fueron realmente adecuadas, si resultaron suficientes o si el Estado las está aplicando debidamente para proteger la vida e integridad de las mujeres.

Cabe mencionar que la Alerta de Violencia de Género fue creada como una herramienta para prevenir, atender y erradicar la violencia contra las mujeres, adolescentes y niñas. No sustituye la política ordinaria del Estado; la obliga a fortalecerse cuando no está dando resultados. Por eso, si no se evalúa, pierde sentido, y si no se corrige lo que no funciona, la vida de las mujeres seguirá en riesgo.

A más de 18 años de la creación de este mecanismo en el país, advirtieron las defensoras: sigue siendo evidente que su implementación ha enfrentado resistencias institucionales tanto a nivel federal como local.

Por eso concluyeron en su comunicación pública que si la violencia feminicida persiste y las desapariciones continúan, el Estado está obligado a revisar qué está fallando en la búsqueda e investigación para la prevención y en la atención inmediata a estas violencias.

Por lo que hicieron un llamado para revisar y fortalecer las medidas de la alerta de género, consideradas por el grupo de trabajo para atender esta problemática, con la finalidad de verificar si deben ser reforzadas o corregidas.

Alicia Vargas, Meche Rodríguez y Tamara Romero, pilares del futbol femenil

 

Ciudad de México.- En el marco de la exposición fotográfica ‘La pelota también es de ellas‘, en el Palacio de Minería, se llevó a cabo el conversatorio ‘Evolución del futbol femenil en México’, el cual contó con las voces de Alicia Vargas, Meche Rodríguez y Tamara Romero, quienes han luchado, en distintos momentos y contextos por el futbol de mujeres.

Vargas, una de las mexicanas más destacadas del siglo XX, recordó sus inicios en el futbol y el cómo luchó por ganarse un lugar en la cancha; por su parte, Rodríguez, explicó que llegó a la capital del país persiguiendo el sueño del futbol, pues en su natal Torreón, ya no había ligas femeniles; finalmente, Romero, apuntó hacia dónde debería ir el balompié de mujeres en la actualidad, desde su posición en la parte directiva y administrativa.

Son las voces de las protagonistas quienes cuentan la historia, la de los obstáculos, pero también la de las alegrías que les ha dado la pelota, en un mundo que por años les gritó que no era su lugar. 

“Nuestro récord nunca podrá ser superado”

Al recordar lo vivido hace 50 años, Alicia Vargas fue contundente: “en 1970, el machismo era demasiado como para que aceptaran que las mujeres incursionáramos en el futbol”, esto al ser cuestionada sobre las razones por las cuales, tras su éxito con la Selección, el futbol femenil en México se estancó. 

Cuando regresaron del Mundial de Italia, Vargas recuerda que les dieron un enorme recibimiento, en gran medida por la cobertura que realizó el periodista Manelich Quintero, de El Heraldo de México.

“La gente nos ubicaba un poco, vino el segundo Mundial y ya existían muchísimas ligas, bastantes equipos femeniles, fue un boom, todo mundo quería jugar futbol, veías a niñas y niños, estaba menos criticado, muy leve, porque el machismo no puede cambiar de un año a otro”.

Vargas acepta que hubo situaciones extra futbol que mermaron el desarrollo del balompié de mujeres. “Nosotras logramos en dos años lo que los hombres no habían podido en 40 años, íbamos como la espuma, para arriba, tercer lugar y subcampeonas mundiales, con un récord Guiness de más de 110 mil personas en el Azteca, que nadie nos lo va a quitar porque el estadio ya está reducido.

“Pedíamos dos millones de pesos para todas, pero la prensa se nos fue encima porque ‘éramos amateurs’, y les dije que tenían razón, pero entonces que les regresen el dinero de las entradas (…) pensamos que nos tendieron un cuatro ‘los de pantalón largo’ del futbol varonil”.

La historia del futbol femenil la han construido ellas: Tamara Romero, Alicia Vargas y Meche Rodríguez.

Tamara Romero, luchar desde fuera de la cancha 

Tamara Romero, quien después de ser jugadora profesional, se ha mantenido en el futbol femenil, pero desde la parte administrativa y directiva, aceptó que hay muchos retos a los que todavía se enfrentan las mujeres y el balompié femenil en general.

Asimismo, Romero se permitió recordar varios momentos cruciales en su carrera, como cuando conoció a Meche Rodríguez y al Club Laguna, el primer equipo femenil del que fue parte. “Mi mamá sabía que tenía talento porque todos se lo decían y quiso apoyarme (…) uno de sus regalos de cumpleaños fue llevarme a Diálogos en Confianza, en Canal Once, donde estaba Meche, representando a Club Laguna (…) ahí mi mamá se acercó contigo, porque yo no sabía que habían equipos femeniles”. 

La exfutbolista de Pachuca, Gallos y Mazatlán aceptó que su momento más difícil en el futbol fue quedar fuera de la Selección Mexicana previo a un Mundial, cuando llevaba todo un proceso en categoría juvenil. “Caí en depresión, pero la familia es lo principal (…) en especial, en mi caso, mi madre, que me cuidó en este mundo frívolo, en medio del machismo”.

Afortunadamente, su madre la cobijó y la impulsó a levantarse de aquel momento, fue así que llegó al Centro de Formación de Cuauhtémoc Blanco y pudo volverse a enamorar del futbol.

Tamara Romero agradece las lecciones que le dio el futbol pues han forjado sus decisiones de vida. 

Las fallas en la estructura del futbol femenil

Sobre su papel fuera de la cancha, Romero destacó que hay mucho por cambiar: “ves a entrenadores que son exjugadores y no conocen la formación en femenil, y la mayoría de los clubes los ponen por ‘ayudar’ y eso ha afectado (…) siempre tenemos un hombre atrás, nunca te dan la oportunidad de tomar todas las decisiones.

“No se abrirán espacios porque hay compadrazgo, eso me da mucho coraje, entrenadores que tienen 20 años en la institución y los van moviendo a la femenil, ¿qué mensaje te da?, que no les importa, a la oveja negra la mandan allá, si llega alguien que sí sabe de futbol femenil, no lo dejan (…) a veces van directoras técnicas de la Selección Mexicana y ni siquiera saben con quién están hablando (…) me tocó un entrenador que no tenía ni idea de quién era Lizbeth Ovalle”.

Incluso, Romero criticó el favoritismo que ya suele darse en el futbol femenil profesional: “es el favoritismo, es que ‘me llevo bien con el papá y la vamos a impulsar para Selección porque es Méxicoestadounidense’, ¿y el respeto para las mexicanas?, llega una Méxicoestadounidense, la apoya el club y ya está ahí”. 

Meche Rodríguez: en busca del sueño 

“El amor de mis amores es el futbol”, así de claro lo dice la originaria de Coahuila. Rodríguez explicó la razón por la cual arribó a la CDMX, el 19 de septiembre de 1985, el día del terremoto, y es que en su tierra natal se había apagado la llama del futbol femenil, la que nació en los años 70 tras el Mundial en México.

Actualidad y desafíos del futbol femenil, de eso y más hablaron Tamara Romero, Alicia Vargas y Meche Rodríguez.

Meche, como se le conoce en el mundo del futbol femenil, confesó que llegó a la capital para formar su equipo y jugar, sin embargo, la vida la convirtió en formadora: “Tamara no lo sabe, pero fue la niña más pequeñita que me pidió la oportunidad de jugar y yo me vi reflejada y pensé ‘le voy a hacer su sueño realidad’, de ahí nació mi escuela de futbol, el Club Laguna”.

La entrenadora también hizo énfasis en que el hecho de poder dirigir en la Primera División, es decir, en la Liga MX Femenil, fue un sueño cumplido, aun cuando eso representó descuidar al Laguna, la escuela que ha sostenido por décadas. 

“Veo hacia atrás y siento orgullo por haber hecho lo que hice, porque nunca pensé en mí, sino en la niña que soñaba, para que llegaran lo más alto que pudieran (…) a lo largo de mi carrera creo que he aportado en la formación de muchas jugadoras, no lo hice por un interés, lo único que siento es satisfacción de verlas cumplir sus sueños porque para eso trabajé”.

Tanto Vargas, como Romero y Rodríguez coincidieron en que el camino en la cancha no ha sido sencillo, pero el futbol les cambió la vida y las convirtió en las mujeres empoderadas que hoy son.

Miedo a migrar. Del otro lado

.-¿Alguna vez alguien ha sentido miedo? ¿Saber que el salir de tu casa podría significar el ya no regresar? ¿O, quedarte en casa y vivir con el temor de que alguien va a tocar tu puerta o derribarla para llevarte encarcelado?

Todo lo anterior y más te da temor y te pone en un estado completamente de indefensión. Tú mente no descansa y posiblemente te la pases pensando en lo peor que te puede suceder antes y después de ser detenido o detenida. Principalmente por lo que se sabe o dice de los centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos )ICE por sus siglas en inglés.

Lo que hace años era alegría y algarabía tanto dentro como a los alrededores de Nueva York, se transformó en silencio interno por lo que hoy significa el no retornar a tu hogar o que alguien te saque para siempre de él.

Esto hoy se recrudece por el simple y sencillo hecho de querer una vida mejor para ti y para tus hijos y para quienes dejaste en tu país de origen cometiendo el único “crimen” de no contar con la autorización oficial para vivir en los Estados Unidos de América (USA).

Ayer por la tarde llegó un recado por texto de que elementos del ICE andaban en el pueblo de Bloomfiel, New Jersey, la información la distribuyó el propio condado.

De inmediato, inician las llamadas entre la raza:

— ¿Ya sabes? …sí. Es la respuesta. Acompañado de: —Todo bien.

Por la mañana llega otro mensaje informando que por Home Depot se llevaron a un connacional.

— “Se siente re feo ver cómo se lo llevan”. La reacción de Jorge.

Jorge no contestaba la llamada y vino el mensaje: “repórtate”.

Entra la desesperación combinada con el temor y viene la llamada a la prima de Jorge, quien, tampoco contesta.

A mandar mensaje a María. No contesta.

Por fin llama la prima de Jorge y pregunta: “¿qué pasa?”

—Jorge no contesta y andan los del ICE por aquí.

—A mi tampoco me contesta.

—Esos del ICE andan por todos lados sin hacer ruido. Se aparecen y se llevan de uno en uno. Ya no como antes, como al principio, como en Mineápolis y Saint Paul, lugares donde iniciaron los “comités vecinales”, los cuales han sido retomados en la mayoría de los estados y que, gracias a ellos, los y las inmigrantes se mandan notificaciones de la presencia de ICE, e incluso se ayudan entablando conversaciones de sus experiencias para contar con planes de ayuda en caso de detención.

Por otra parte, ya no se sabe nada en los medios de comunicación. Después de la manifestaciones tan fuertes, ahora no sale nada.

Por acá por Nueva York y Nueva Jersey, todos andan al corre y corre. Luego del anuncio del titular del ICE, Markwayne Mullin sobre su despliegue de personal durante el mundial de la copa del futbol.

Los y las inmigrantes ya no transitan en las calles, ya no se ven ni sus sombras. Van del camión o del tren o del automóvil corriendo a su trabajo y a su casa sin parar. Ya no salen ni a comprar nada. Antes los fines de semana salían a comer, al mall o comprar cositas y ahora ya ni eso. Todos tienen mucho miedo.

En la mayoría de los negocios “ya no se paran ni las moscas”, asegura la prima de Jorge.

—Yo ya no salgo ni a la esquina. Mando a mis hijos. Ellos tienen sus papeles y pues no les da miedo nada.

Por fin se corta la llamada a la prima de Jorge, porque Jorge está llamando.

—¿Qué hay? Contesta Jorge.

—¿Por qué no contestas? Se le pregunta y añade: Se corta la llamada por acá donde ando.

— Ya me tenías preocupada.

—Sí, ya sé andan por acá esos canijos. Llevándose al que se encuentran. Ya sabes, uno sale con la protección de Dios.

—Tu prima me dice que ni a ella le contestas las llamadas.

—Este teléfono se corta y ando muy ocupado.

Jorge ya quedó de reportarse, para que nadie ande con la preocupación marcada.

María, en tanto, contesta muy quedito:

—Sí ya sé.

No quiere que nadie se entere que está en su casa. Antes se acompañaba de su música. Pero desde que llegó Trump al gobierno, su música ya no suena. Y no es la única. Ya los connacionales no hacen ruido. La música es la que extraña y bastante.—Deje y le mando texto. Comenta María y de inmediato cuelga.

—Sí, ya sé. Las únicas palabras de María.

Así como María, las demás connacionales no desean escuchar ni decir nada.

Se la pasan entre cuatro paredes. La ventaja es que ahora ya sale el sol y calienta.

Pasó el feroz invierno que también las traía con frío y miedo.

El miedo se transpira por todos y cada uno de los poros. Incluso hasta para quienes tienen papeles de residencia y de ciudadanía que son de piel morena.

La amenaza de la deportación y de que se llevaría a cabo ya se sabía desde la campaña electoral de Donald Trump. Su triunfo trajo consigo, la incertidumbre de la verdadera clase trabajadora de este país.

No se mira a anglosajones por las calles cuidar a bebés, limpiando casas, trabajar dentro de las cocinas de los restaurantes e incluso en las construcciones de casas o edificios.

Hace un par de semanas se empezó a hablar de la falta de carpinteros, mecánicos, plomeros, electricistas y demás trabajadoras y trabajadores de fábricas.

La crueldad es la palabra de sentimiento que brota para quienes se encargan de lastimar, de separar a las familias de la clase trabajadora de este país formado por inmigrantes.

Cifras estiman que son más de 60 mil las detenciones hasta este momento (reportó CIMAC a principios de este año), y de las cuales podrían ser 22 por ciento de mujeres, de acuerdo a reportes de medios de comunicación y redes sociales, y señalan que las mujeres, incluso, son detenidas con todo y estar embarazadas y son separadas de sus hijos en los propios centros de detención.

Sería bueno, que el gobierno de México pusiera sobre la mesa de negociaciones comerciales, o propusiera una acción humanitaria conjunta con el resto de los países de mundo la reforma migratoria, el respeto y trato digno a las y los mexicanos y demás seres humanos que viven en este país.

Ya han muerto como 12 mexicanos en los centros de detención, y sólo se les va en anunciar sus famosas cartas de inconformidad diplomáticas. Y a ninguna le han dado respuesta.

Es inhumano y muy lastimoso afectar la salud mental de las y los inmigrantes no solo de quienes habitan en los Estados Unidos, sino de todo el mundo.

Basta de medidas antiinmigrantes y sí a la convivencia duradera.

MESECVI rechaza ley que elimina la figura del feminicidio en Perú

.-Washington, D.C.- El Comité de Expertas del Mecanismo de Seguimiento de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, “Convención de Belém do Pará” (MESECVI) expresó su profunda preocupación y rechazo frente al Proyecto de Ley N°10342, actualmente en trámite en el Congreso de la República del Perú, que propone eliminar la figura penal del feminicidio y sustituirla por la de “asesinato de pareja”.

Dicha iniciativa, de ser aprobada, comprometería el cumplimiento de las obligaciones asumidas por el Estado peruano en virtud de la Convención de Belém do Pará y de otros instrumentos internacionales en materia de derechos humanos de las mujeres, afirmó el organismo.

Hay que señalar que el Comité de Expertas es el órgano técnico del MESECVI, responsable del análisis y evaluación del proceso de implementación de la Convención de Belém do Pará. Está integrado por Expertas independientes, designadas por cada uno de los Estados Parte entre sus nacionales, quienes ejercen sus funciones a título personal.

Fueron precisamente quienes señalaron que ha tenido conocimiento, a través de la preocupación manifestada por organizaciones de la sociedad civil y otras actorías relevantes, así como de información difundida por medios de comunicación, de que la iniciativa en discusión propone una redefinición sustancial del delito de feminicidio, al reemplazarlo por una figura penal limitada a los asesinatos cometidos en el marco de relaciones de pareja, eliminando la referencia a la muerte violenta de mujeres por razones de género y excluyendo supuestos comprendidos en la tipificación vigente.

Detallaron que el CEVI observa con especial preocupación que los cambios legislativos propuestos debilitarían las capacidades estatales para prevenir, atender, investigar, sancionar y reparar la muerte violenta de mujeres y niñas.

Asimismo, afectarían o impedirían el acceso efectivo a la justicia para las víctimas y sus familiares y podría favorecer la impunidad de los responsables de actos de violencia contra las mujeres. También comprometería la capacidad del Estado para producir información especializada, formular políticas públicas basadas en evidencia y desarrollar respuestas oportunas e integrales frente a la violencia contra las mujeres.

En este sentido, el Comité recordó que la Convención de Belém do Pará, de la cual el Perú es Estado Parte, reconoce que la violencia contra las mujeres puede ocurrir tanto en el ámbito privado como en el público y en cualquier relación interpersonal, en la comunidad o incluso ser perpetrada o tolerada por el Estado.

De igual modo, los artículos 7 y 8 obligan a los Estados a actuar con la debida diligencia para prevenir, investigar, sancionar y erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres, así como a adoptar medidas progresivas que eviten retrocesos en su protección.

Frente a ello, el CEVI enfatizó que la protección de los derechos humanos en general y en específico los derechos de las mujeres, es de carácter evolutivo; retroceder en la tipificación del femicidio/feminicidio llevándolo al ámbito privado, implica el incumplimiento de dicho carácter.

Desde su Declaración sobre el Femicidio de 2008, el Comité recordó que:

«Los femicidios/feminicidios constituyen la manifestación más grave de discriminación y violencia contra las mujeres y los definió como la muerte violenta de mujeres por razones de género, ya sea que ocurra en el ámbito privado, en la comunidad o sea perpetrada o tolerada por el Estado. Asimismo, ha sostenido que su reconocimiento jurídico constituye una herramienta fundamental para visibilizar esta forma específica de violencia, combatir la impunidad y garantizar el acceso a la justicia para las mujeres y sus familias».

En la misma línea, la Ley Modelo Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Muerte Violenta de Mujeres por Razones de Género (femicidio/feminicidio), desarrollada por el Comité de Expertas, reconoce la importancia de tipificar el feminicidio como parte de la respuesta integral frente a esta forma de violencia. Asimismo, subraya que la tipificación penal no resulta suficiente por sí sola, sino que debe ir acompañada de políticas públicas y acciones estatales coordinadas e intersectoriales orientadas a su prevención, atención, investigación, sanción y reparación.

Por todo lo anterior, el Comité de Expertas hizo un llamado a las autoridades del Estado peruano y, en particular, al Poder Legislativo, a preservar y consolidar los avances alcanzados en materia de tipificación del feminicidio y a continuar fortaleciendo las respuestas integrales dirigidas a prevenir, atender, investigar, sancionar y reparar esta forma de violencia que atenta contra los derechos humanos de mujeres y niñas.

El Comité reafirma que la prevención y erradicación del feminicidio requiere fortalecer las capacidades estatales y los marcos normativos e institucionales desarrollados para garantizar una respuesta efectiva frente a esta forma extrema de violencia contra las mujeres.

Esas no son las formas

 

.-Ocupar el espacio público es político. Hay expresiones que son bienvenidas y están «las otras». Las que usamos las mujeres, que generalmente “no son las formas”.

Desde edades tempranas las mujeres somos socializadas para ocupar menos espacios, cerrar las piernas, jugar en la orilla del patio, hablar bajito, meter la panza… mientras la enseñanza estereotipada permite a los hombres desde muy niños a ocupar los parques, dar pasos amplios y salir solos.

A través de la reproducción de estereotipos de género en el uso del espacio público aprendemos a “medirnos”. Se determina nuestra forma de vestir, los horarios en los cuales poder salir e incluso lugares donde sí y donde no estar. Y la narrativa social acompaña esa mirada sexista, de tal manera que cuando una mujer es víctima de violencia es común escuchar: “mira cómo iba vestida”, “andaba sola en la calle a deshoras”, entre otras expresiones que han naturalizado el rechazo a nuestra libertad.

En el marco de la inauguración del mundial y de dos partidos que ha jugado y ganado México, las muestras de la fiesta mundialera mexicana han inundado las redes como una expresión de pasión, nacionalismo, pero también de misoginia y violencia.

Durante este tiempo que lleva la justa deportiva se han documentado violencias contra mujeres en el espacio público como la toma de fotografías no consentidas a los cuerpos de las asistentes a partidos, así como agresiones sexuales que incluyen tocamientos o contacto no deseado.

Así como hombres liderando la destrucción de mobiliario urbano: señales de tránsito y monumentos; consumo de bebidas alcohólicas que derivaron en jóvenes orinando en las jardineras, peleas, así como actos vandálicos en Reforma y el Ángel de la Independencia en Ciudad de México. Todo con un desenlace: basura por toneladas.

Quizá la parte más indignante sean los rostros sonrientes de hombres jóvenes cubriéndose de la lluvia con las pancartas de personas desaparecidas e insultando a madres buscadoras.

Sin embargo, la respuesta del Gobierno de la Ciudad de México fue:

Después de la gran celebración de anoche por el triunfo de la Selección Mexicana, nuestro personal de limpieza trabajó desde las primeras horas del día para dejar en óptimas condiciones el Ángel de la Independencia y Paseo de la Reforma. Celebrar también significa cuidar los espacios que son de todas y todos. Recuerda que la mejor jugada siempre será poner el ejemplo y depositar la basura en su lugar.

Lo que molesta no es ocupar el espacio público o los lemas de las manifestaciones. Molesta quién las realiza.

Lejos de los escenarios, tarimas, luces y protección policial para los festejos futboleros, las manifestaciones sociales, particularmente las feministas y de buscadoras se topan con accesos restringidos, vallas, el cuerpo policial desplegado y rechazo a cualquier manifestación de iconoclasia.

La iconoclasia tiene un fuerte componente simbólico, su objetivo no es destruir por destruir, sino cuestionar el significado de ciertos espacios y visibilizar una problemática social urgente. Los bienes materiales pueden restaurarse, mientras que las vidas perdidas a causa de la violencia y la desaparición no pueden recuperarse.

El verdadero debate no debería centrarse únicamente en las paredes pintadas o los monumentos intervenidos, sino en las condiciones de violencia e impunidad que motivan la protesta. Y en las expresiones de la masculinidad violenta exacerbada en el mundial.

El punto crítico para la presencia de las mujeres en el espacio público es cuándo somos bienvenidas y cuándo somos castigas por ello. Ahora lo somos, por ejemplo, para celebrar que besemos extranjeros. Así como en otras ocasiones como cuando un alcalde prometió “mujeres buena onda” para celebrar el Día del Padre, pero también para observar la tortura pública de una joven en Irán condenada a recibir latigazos por desafiar el uso del velo obligatorio al cantar sin él.

Jefa de gobierno: ¡Esas no son las formas!

Además del pago por 135 millones de pesos por transmitir los partidos, ¿Cuánto nos cuesta limpiar la ciudad tras las celebraciones violentas? ¿La Alianza para la Inclusión y la Prosperidad, integrada por más de 30 empresas participantes en las actividades mundialistas de la capital pagarán por la limpieza tras los destrozos? Por si fuera poco, se instalarán nuevos puntos sede para ver los partidos de la selección.

¿Quién si fue bienvenido al mundial? Un pato. Un pato que fue invitado a la conferencia mañanera, mientras la realidad de las madres buscadoras es negada, sus voces ignoradas y nunca recibidas.

Presidenta: ¡Esas no son las formas!

Fue solo un partido ganado con el mínimo, 1-0 y causó tal euforia. Jugado en el estado Akron en Zapopan, Jalisco cerca de dónde fueron halladas 400 bolsas con restos humanos localizadas en al menos 10 fosas clandestinas.

¿Qué pasará en los partidos siguientes? En el estadio Monterrey ya hay manifestaciones de madres buscadoras, donde el gobernador ha invitado a “disfrutar”.

Katia García, primera mexicana árbitra central en un Mundial varonil

 

Katia García liderará las acciones arbitrales del partido entre Países Bajos y Túnez, en la jornada 3 del Grupo F, en la Copa del Mundo varonil 2026; con esto, se convertirá en la tercera mujer que funge como central en un torneo masculino de esta índole, detrás de la francesa Stéphanie Frappart (2022) y la estadounidense Tori Penso (2026). 

Además, la central estará acompañada de la también mexicana Sandra Ramírez como asistente uno; el cuerpo arbitral lo completan el español José Enrique Aranjo como asistente, así como los paraguayos Juan Gabriel Benítez y Milciades Saldívar, como cuarto árbitro y reserva, respectivamente. 

Un hito para el arbitraje mexicano femenil 

Hace aproximadamente 10 años, Katia García comenzó su carrera en el arbitraje, con actividad en la Tercera División y en categorías juveniles, todas en la rama varonil; posteriormente avanzó a la División de Ascenso y, por supuesto, cuando esta apareció, en la Liga MX Femenil. 

Con un desarrollo que ha incluido pruebas físicas como intelectuales durante todos estos años, García fue apuntándose los requisitos suficientes para su internacionalización. El gafete FIFA lo obtuvo en el 2019, por ello es que puede presumir sus participaciones en la Copa del Mundo Femenil Australia-Nueva Zelanda 2023 y en los Juegos Olímpicos de París 2024. 

Los techos de cristal rotos en la Liga MX 

Pasaron 20 años para que una mujer volviera a pitar en un partido de Primera División en México: el 9 de marzo de 2024, Katia García dirigió las acciones del Pachuca contra Gallos, luego de que dos décadas atrás lo hiciera Virginia Tovar, el 22 de febrero de 2004. 

A Tovar, los jugadores la mandaron a “lavar los platos” y directamente le dijeron “no tiene capacidad” y tiempo después confesó que algunos directivos se encargaron de retrasar su debut a causa del machismo (firmaron un documento para que no le dieron partidos); sin embargo, ella comenzó el camino que hoy recorre, aunque no sin el rechazo, todavía, de gran parte de la sociedad y del mismo gremio, sobre todo del futbol varonil. 

El trabajo de García ha destacado, no por ser mujer, sino por su profesionalismo, pero también por ser vocal en cuanto a la lucha de las mujeres en el futbol: “el arbitraje no es cuestión de de género, sino de capacidades“, dijo en entrevista con Fox Gol Femenil. 

Su actividad en el Mundial 2026

En esta Copa del Mundo, García ha aparecido en tres partidos como cuarta árbitra: Países Bajos vs. Japón, Inglaterra vs. Croacia y Estados Unidos vs. Australia. 

Tras estas participaciones, la silbante será central del juego entre Países Bajos y Túnez. 

¿Cuándo?

25 de junio

17:00 (tiempo de México)

La inteligencia artificial se equivoca al interpretar a las mujeres

 

La inteligencia artificial promueve estereotipos anticuados sobre el papel y el desempeño de la mujer en la sociedad. Por ello, ONU Mujeres requiere cambios en cada ciclo de vida de esa tecnología. Imagen: Elma Okic / ONU.- Corresponsal de IPS

NACIONES UNIDAS – A medida que la inteligencia artificial (IA) transforma el modo en que las personas trabajan, se comunican y se informan, esa tecnología reproduce estereotipos de género y excluye a las mujeres de decisiones sobre el futuro digital, advirtió un reporte de ONU Mujeres.

Jayathma Wickramanayake, responsable de Tecnologías Digitales en esa entidad de las Naciones Unidas, ONU Mujeres, consideró que “lo más preocupante es que no se trata de un fallo de diseño, sino de una laguna política real que quedó completamente sin resolver”.

De 138 países evaluados en todo el mundo, solo 24 hicieron referencia al género en sus estrategias nacionales de IA, y apenas 18 incluyeron medidas sustantivas con perspectiva de género.

“Los modelos de IA extraen sesgos de décadas de textos escritos por personas, sobre personas, en un mundo donde las mujeres eran clasificadas dentro del ámbito del hogar y la familia, y los hombres dentro del ámbito de los negocios y la carrera profesional”, señaló la experta esrilanquesa.

Según ONU Mujeres, cuando investigadores pidieron a grandes modelos lingüísticos que simplemente completaran una oración que comenzaba con el género de una persona, una de cada cinco respuestas resultó ser sexista o misógina.

La evidencia sugiere que el problema está muy extendido. Un estudio de 133 sistemas de IA reveló que 44 % presentaba sesgos de género, mientras que más de una cuarta parte mostraba sesgos tanto de género como raciales.

En algunos casos, los sistemas de IA han generado respuestas que presentan a las mujeres como objetos sexuales o como subordinadas a los hombres.

Estudios recientes demuestran que, a medida que la IA generativa se ha convertido en parte de la vida cotidiana de miles de millones de personas -desde redactar correos electrónicos hasta planificar campañas y crear presentaciones-, las desigualdades también se están reforzando a través de algoritmos discriminatorios.

Tan solo en el Reino Unido, por ejemplo, 88 % de las agencias de publicidad y medios de comunicación ya utilizan esta tecnología de alguna forma.

Para muchas mujeres y niñas, los riesgos van más allá de los estereotipos. Las mujeres ya sufren niveles desproporcionados de abuso en línea, y la IA está facilitando la creación y propagación de algunas formas de violencia.

Según datos de ONU Mujeres, casi una de cada cuatro defensoras de derechos humanos, activistas y periodistas encuestadas declaró haber sufrido violencia en línea asistida por IA.

En ese estudio, 12 % de las encuestadas afirmó que sus imágenes personales se habían compartido sin su consentimiento, mientras que seis por ciento informó haber sido blanco de deepfakes o imágenes y vídeos manipulados.

A medida que el contenido generado por IA se convierte en la norma, crece la preocupación de que el acoso, la manipulación y el abuso basado en imágenes sean más difíciles de detectar y prevenir.

Al mismo tiempo, las mujeres siguen estando infrarrepresentadas en las industrias que desarrollan esta tecnología, lo que suscita preocupación por el hecho de que el futuro de la inteligencia artificial se esté construyendo sin que sus perspectivas se vean reflejadas en el proyecto.

Aunque se espera que la IA impulse el crecimiento en todos los sectores centrados en la tecnología, las mujeres representan solo 30 % de la fuerza laboral mundial en el campo de la IA, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

ONU Mujeres advierte que las personas que construyen estos sistemas no reflejan adecuadamente la diversidad de las poblaciones a las que están destinados a servir.

Según la entidad, sin una mayor participación de las mujeres y otros grupos subrepresentados, los prejuicios existentes corren el riesgo de arraigarse en las tecnologías futuras.

El impacto económico de la IA también puede ser desigual. Las mujeres tienen casi el doble de probabilidades que los hombres de ocupar puestos de trabajo con alto riesgo de automatización fuera del sector de la IA.

Esos efectos pueden verse agravados por otros factores, como la raza, la discapacidad, los ingresos y la ubicación geográfica.

A medida que la IA transforma los mercados laborales, ONU Mujeres advierte que las comunidades que ya se enfrentan a la exclusión podrían quedar aún más rezagadas si no se toman medidas específicas.

Abordar los prejuicios no es solo una cuestión de derechos, según ONU Mujeres, sino que también tiene sentido desde el punto de vista comercial.

Un estudio de la Alianza contra los Estereotipos, una iniciativa convocada por ONU Mujeres, reveló que la publicidad libre de estereotipos de género genera mejores resultados comerciales.

Las marcas que utilizan publicidad inclusiva registraron un mayor crecimiento en ventas, una mayor fidelización de clientes y un mayor poder de fijación de precios que sus competidores.

A medida que la IA influye cada vez más en el mercadeo y la creación de contenido, es probable que las organizaciones que integren la inclusión en sus procesos de IA se beneficien, mientras que aquellas que no lo hagan pueden enfrentarse a riesgos comerciales y de reputación.

ONU Mujeres exige que la igualdad de género -y los derechos y experiencias de las mujeres y las niñas- se integren en cada etapa del ciclo de vida de la IA, desde el desarrollo hasta la implementación y la gobernanza.

América Central cuida con desigualdad y con sistemas débiles

 

Ana Alvarado cuida desde hace cinco años a su padre, Manuel de Jesús Alvarado, de 85 años, en su vivienda del cantón El Tránsito, en Santa María Ostuma, en el centro de El Salvador, en un contexto donde, en América Central, el peso del cuidado recae mayoritariamente en las mujeres. Imagen: Edgardo Ayala / IPS.-Edgardo Ayala

SANTA MARÍA OSTUMA, El Salvador – Los esfuerzos por establecer políticas sobre cuidados en América Central avanzan lentamente, con rezagos estructurales y sin una red pública de servicios, como centros de cuido para niños y personas mayores, que evite que el peso del trabajo recaiga en su mayor parte en las mujeres.

El financiamiento siempre limitado en las siete naciones centroamericanas impide ampliar esos servicios, de modo que la construcción de un sistema integral de cuidados sigue siendo un objetivo lejano en la región, conformada por Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.

El istmo está marcado por profundas brechas socioeconómicas, con altos niveles de desigualdad, informalidad laboral y limitaciones fiscales que condicionan la capacidad de los Estados para ampliar sistemas de protección social para una población conjunta de 53 millones.

Detrás de las brechas estructurales en la provisión de cuidados, las dinámicas cotidianas se traducen en arreglos familiares donde la responsabilidad recae de forma desigual en una sola persona, generalmente una mujer cercana al familiar frágil, en el caso de los adultos mayores.

“Tal vez me hubiera gustado tener mis propias cosas, trabajar para tener mi casa, mi familia, pero ya era el destino que me tocaba”: Ana Alvarado.

“Aquí estamos siempre pendientes de mi papá, él es un hombre fuerte, gracias a Dios”, dijo a IPS Ana Alvarado, de 51 años, responsable del cuidado de su padre, Manuel de Jesús Alvarado, de 85 años.

Ana y su padre viven en el cantón El Tránsito, un asentamiento rural del distrito de Santa María Ostuma, en el centro de El Salvador.

Ana relató que ella trabajaba en San Salvador, la capital del país, distante unos 70 kilómetros. Pero hace cinco años asumió el cuidado permanente de su padre, luego de una serie de complicaciones médicas graves que incluyeron múltiples cirugías y una infección que dejó secuelas en el estado de salud de él.

“Casi se nos muere”, contó.

Su padre, sentado a su lado asintió, y comentó: “No todo el tiempo pasa uno con toda la energía de cuando uno es joven, se nota el avance de la edad y los golpes de las enfermedades”.

“Me tocó venirme a mí, porque era la única soltera. Me tocó estar aquí. Mis hermanos aunque quisieran estar aquí no pueden, ellos trabajan en San Salvador y ya tienen su hogar”, dijo Ana entre comprensiva y resignada.

Integrantes del Centro de Estudios de la Mujer de Honduras,
 una de las organizaciones que impulsan la creación de una ley 
de cuidados en su país, junto a un cartel con el lema “Hora de Cuidar”.
Imagen: Cortesía del CEM

El peso sobre las mujeres

Los cuidados se entienden como el conjunto de actividades necesarias para sostener la vida diaria y el bienestar de las personas, que incluyen desde la atención a niños y personas mayores o enfermas y dependientes hasta el trabajo doméstico asociado a esas tareas.

Según el enfoque de ONU Mujeres, se trata de un trabajo esencial para el funcionamiento de la sociedad y la economía. Comprende tanto el cuidado no remunerado dentro de los hogares como los servicios de cuidado pagados, y que tiende a recaer de forma desproporcionada sobre las mujeres.

Las mujeres del Triángulo Norte de Centroamérica continúan asumiendo la mayor parte del trabajo de cuidados no remunerado, según el informe Estado de situación del sector de cuidados en Guatemala, El Salvador y Honduras, publicado en octubre de 2025.

El reporte establece que en los tres países persisten patrones similares en la organización del cuidado que profundizan las brechas de género.

En los tres las mujeres dedican entre tres y cinco veces más tiempo al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que los hombres, lo que se refleja en una menor participación laboral femenina.

Cerca de 70 % de las mujeres guatemaltecas permanece fuera de los sistemas laborales regulados, al igual que 66,7 % de las salvadoreñas y 64,7 % de las hondureñas. Muchas terminan incorporándose a ocupaciones precarias, caracterizadas por bajos ingresos, ausencia de protección social y escasas oportunidades de capacitación.

“En Guatemala, las mujeres continúan asumiendo la mayor parte del trabajo de cuidados no remunerado, lo que les impide incorporarse al mercado laboral, continuar sus estudios o dedicar tiempo a su propio bienestar”, afirmó a IPS Maritza Velásquez, de la Asociación de Trabajadoras del Hogar a Domicilio y de Maquila y de la Red Guatemalteca por los Cuidados.

Velásquez actuó como coordinadora del estudio.

La investigación también encontró que la provisión de cuidados en la región sigue descansando principalmente en arreglos familiares informales, debido a la falta de marcos normativos coherentes y mecanismos de financiamiento sostenibles, un modelo que reproduce desigualdades de género a lo largo del ciclo de vida de las mujeres.

“Hemos visto que las mujeres se dedican definitivamente más tiempo de su vida a cuidar a otros que a cuidarse ellas mismas”, acotó Velásquez.

Ante este panorama, el estudio propone destinar al menos el equivalente a 1 % del producto interno bruto (PIB) a un fondo plurianual de cuidados para ampliar la infraestructura social y reducir el déficit de servicios dirigidos a la primera infancia, personas mayores y población dependiente.

Actividad en un centro diurno en San José de Costa Rica, donde se 
apoya el cuidado de los adultos mayores, como parte de las mejoras
 del Sistema Nacional de Cuidados y Apoyos, que se considera 
el más avanzado hasta ahora en América Central. Imagen: Sinca

Pocos avances reales

El avance de las políticas de cuidados en América Central muestra distintos niveles de desarrollo entre países, con brechas importantes en su institucionalización y alcance.

Mientras Guatemala, Honduras y El Salvador apenas comienzan a construir marcos más sistemáticos para organizar la provisión de cuidados, todavía con iniciativas fragmentadas y limitaciones de financiamiento, Costa Rica se ubica en una etapa más avanzada.

Esa nación aprobó en 2022 la Ley del Sistema Nacional de Cuidados, que dio base legal a su implementación, con una red estatal que articula servicios públicos y privados para personas adultas y en situación de dependencia, a fin de protegerlas y dar apoyo a los cuidadores, remunerados o no, para mejorar la calidad de vida de las dos partes.

En El Salvador, la política de cuidados existe como marco, pero su alcance sigue siendo muy limitado en la práctica.

“Es un instrumento poco conocido y con limitaciones para volverse operativo, pues carece de un presupuesto”, señaló a IPS Carmen Urquilla, de la Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz, al referirse a la Política Nacional de Corresponsabilidad de los Cuidados, aprobada en el 2023.

Esa iniciativa no es una ley aprobada por la Asamblea Legislativa, sino un instrumento de política pública del Poder Ejecutivo.

Esto significa que no tiene rango legal vinculante, sino que funciona como un marco de orientación para acciones institucionales y programas. Su implementación depende, en la práctica, de la voluntad política y de la asignación de recursos presupuestarios.

La experta salvadoreña explicó que uno de los principales desafíos no está en la definición del problema, sino en la falta de recursos para traducirlo en servicios concretos como centros de atención infantil o espacios de apoyo para personas mayores.

También advirtió que el énfasis del enfoque vigente tiende a centrarse más en quienes reciben cuidados que en la organización del sistema que los sostiene.

En Guatemala, la discusión sobre cuidados se mantiene en una fase inicial y con avances intermitentes.

“El avance es muy incipiente”, afirmó la guatemalteca Velásquez, al señalar que no existe aún una política pública consolidada.

La dirigente señaló que algunos acercamientos institucionales en materia de cuidados fueron impulsados desde la Secretaría Presidencial de la Mujer durante el gobierno de Alejandro Giammattei (2020-2024), pero advirtió que estos procesos han perdido continuidad con el cambio de administración hacia el actual gobierno de Bernardo Arévalo.

La activista agregó que la transición entre ambas gestiones ha implicado la interrupción o ralentización de varias iniciativas previas, lo que ha afectado la posibilidad de darles seguimiento sostenido dentro del aparato estatal.

Según explicó, esa inestabilidad ha dificultado la construcción de un sistema sostenido y con participación formal de las organizaciones sociales.

Velásquez agregó que, aunque se han retomado conversaciones recientes, el proceso sigue sin una hoja de ruta clara y sin mecanismos estables de articulación entre Estado y sociedad civil. En su visión, el país aún se encuentra en una etapa de definición básica de qué tipo de sistema de cuidados se quiere construir.

En Honduras, el debate ha avanzado hacia propuestas más estructuradas, aunque sin aprobación legislativa.

“El país aún no cuenta con una ley aprobada, pero sí con borradores y mesas de trabajo”, explicó a IPS Suyapa Martínez, directora del Centro de Estudios de la Mujer de Honduras.

La especialista explicó que existe una iniciativa de Ley del Sistema Integral de Cuidados presentada por una diputada de oposición, mientras el gobierno trabaja en una propuesta propia, con la intención de fusionarlas y avanzar hacia una normativa común.

Sin embargo, advirtió que el avance de esta agenda ha estado marcado por vaivenes políticos y cambios de prioridades con la llegada de un nuevo gobierno, lo que ha impedido darle continuidad sostenida a los esfuerzos previos y consolidar un marco legal estable para el sistema de cuidados.

Tras el gobierno de Xiomara Castro (2022-2026), en enero de este año llegó a la presidencia de Honduras el ultraconservador Nasry Asfura, promovido por el presidente estadounidense, Donald Trump.

Retrato de Manuel de Jesús Alvarado y su esposa, María Cristina López, 
cuando eran más jóvenes, que destaca en la sala familiar. López falleció 
en 2010, a los 62 años, y años después, tras sufrir varias enfermedades, 
el esposo requirió cuidados permanentes, que quedaron en manos 
de su hija, Ana Alvarado. Ella debió dejar su vida en San Salvador 
y trasladarse a la comunidad rural del padre. Imagen: Edgardo Ayala / IPS

Buenas leyes, pero de momento lejanas

La activista hondureña explicó que la propuesta de sistema integral de cuidados contempla una combinación de transferencias económicas y expansión de servicios públicos, con la creación de bonos para personas cuidadoras y apoyos directos a hogares que realizan estas tareas.

A esto se sumarían centros diurnos para personas mayores, programas de atención domiciliaria y servicios de asistencia para personas con discapacidad, como parte de una red de apoyo que busca reducir la sobrecarga actual en las familias.

La implementación de este esquema, señaló Martínez, requeriría una inversión significativa, estimada en alrededor de 29 millones de dólares en un período de cuatro años, según los estudios preliminares incluidos en la propuesta.


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En ese contexto, señaló que una de las principales referencias para el diseño del sistema es la experiencia de Uruguay.

Ese país cuenta desde 2015 con un Sistema Nacional Integrado de Cuidados, que reconoce el cuidado como un derecho humano, en lo que fue un modelo pionero en América Latina que se sustenta en la corresponsabilidad y el financiamiento compartido del Estado, las familias, el mercado y la comunidad.

En 2024, Panamá siguió parcialmente ese modelo al establecer un Sistema de Cuidado de Personas, que “garantiza el derecho al cuidado, el pleno bienestar y el desarrollo de las personas, así como a la protección de su autonomía”, brindando apoyo legal a las personas bajo cuidado y sus cuidadores. Pero el sistema enfrenta aún desafíos en su aplicación.

En el caso hondureño, Martínez advirtió que el proceso aún depende de acuerdos políticos y de la definición de recursos sostenidos para su implementación.

Mientras tanto, la cuidadora salvadoreña, Ana Alvarado, señaló que le habría gustado continuar trabajando o desarrollar un proyecto propio, pero terminó reorganizando completamente su vida para atender a su padre.

Contó que ella recibe apoyo financiero de sus hermanos para medicamentos y otros gastos de su padre, ellos se mantienen muy pendientes de él, pero el cuidado cotidiano recae casi por completo en ella.

“Tal vez me hubiera gustado tener mis propias cosas, trabajar para tener mi casa, mi familia, pero ya era el destino que me tocaba”, afirmó Ana.