10/24/2026

CDMX lanza mastógrafo móvil gratuito para detectar cáncer de mama

 

En el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, que se conmemora cada 19 de octubre, la Secretaría de Salud Pública de la Ciudad de México anunció la campaña “Chichihualli, el mastógrafo móvil”, con la que busca acercar estudios gratuitos de detección a mujeres de entre 40 y 69 años.

Bajo el lema “¡No lo dejes pasar! Detectar a tiempo el cáncer de mama salva vidas”, la iniciativa promueve el acceso a la mastografía, un estudio radiológico que permite identificar alteraciones en las mamas, incluso antes de que sean perceptibles mediante la exploración física.

De acuerdo con la información difundida por la dependencia, el estudio se realiza de manera gratuita y dura aproximadamente 15 minutos. Para solicitar una cita en el mastógrafo móvil más cercano, las interesadas pueden comunicarse al 55 5038 1709.

La campaña busca facilitar el acceso a este servicio de salud y promover la detección oportuna de una enfermedad que representa uno de los principales problemas de salud pública para las mujeres en México.

 En el #DíaMundialDelCáncerDeMama, te recordamos que la detección oportuna salva vidas.

Si tienes entre 40 y 69 años, acude a realizarte tu mastografía de 1 a 2 años según indicación.

 Ubica tu unidad Chichihualli al 55 5038 1709 o escanea el QR.… pic.twitter.com/JPyySiV0Hg— Secretaría de Salud Pública de la Ciudad de México (@SSaludCdMx) October 19, 2026

Mastografía, una herramienta para la detección oportuna

El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente entre las mujeres mexicanas y constituye una de las principales causas de muerte por cáncer en esta población, de acuerdo con información de la Secretaría de Salud.

La mastografía permite identificar lesiones que pueden no presentar síntomas en sus primeras etapas. Sin embargo, encontrar una alteración no significa necesariamente que exista cáncer: cuando se detectan imágenes sospechosas, el personal médico puede solicitar estudios complementarios para establecer un diagnóstico.

La Secretaría de Salud señala que la mastografía de detección se recomienda a mujeres de entre 40 y 69 años sin síntomas sospechosos, conforme a los lineamientos de detección correspondientes. La periodicidad debe considerar las indicaciones del servicio médico y los antecedentes de cada paciente.

Además, es importante que las mujeres conozcan sus mamas y acudan a valoración médica si identifican cambios, como bultos, modificaciones en la piel, hundimientos o secreciones inusuales por el pezón. Ante estos signos, no deben esperar a una campaña de detección para buscar atención.

¿Cómo solicitar una mastografía gratuita en CDMX?

La campaña “Chichihualli, el mastógrafo móvil” invita a las mujeres de entre 40 y 69 años a solicitar una cita para realizarse el estudio sin costo.

Para conocer la ubicación del mastógrafo móvil más cercano, pueden comunicarse al 55 5038 1709, número proporcionado por la Secretaría de Salud Pública capitalina.

La detección oportuna, el diagnóstico adecuado y el acceso al tratamiento son fundamentales para mejorar el pronóstico de quienes desarrollan cáncer de mama. Acercar los servicios de salud a las mujeres es parte de los esfuerzos necesarios para reducir las barreras de acceso a la atención médica.

Cáncer de mama y cervicouterino: la desigualdad también limita el acceso a la detección oportuna

 

En México, detectar oportunamente el cáncer de mama y el cervicouterino no depende únicamente de que las mujeres conozcan los síntomas o acudan a revisiones médicas. Las barreras económicas, la saturación de los servicios públicos, las responsabilidades de cuidados y, en algunos casos, el control que ejercen sus parejas sobre sus decisiones de salud también pueden retrasar la atención y poner en riesgo sus vidas.

En el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, que se conmemora cada 19 de octubre, la Fundación Luis Pasteur llamó a mirar más allá de las campañas de sensibilización y reconocer las condiciones que dificultan el acceso de las mujeres a la prevención, el diagnóstico y el seguimiento médico.

Lucía Hidalgo Garza, directora de la organización, y la doctora Ariadna Martínez, jefa médica, coincidieron en que la detección temprana requiere servicios accesibles, información confiable y atención sensible a las necesidades de las pacientes.

La Fundación Luis Pasteur cumple 29 años de trabajo en la prevención y detección del cáncer de mama y cervicouterino, con énfasis en mujeres en situación de vulnerabilidad. Su modelo combina atención en su sede en la Ciudad de México con jornadas comunitarias realizadas mediante unidades médicas móviles.

La desigualdad también retrasa la atención médica

Para Hidalgo Garza, uno de los principales obstáculos es la dificultad de compatibilizar las consultas con las jornadas laborales y las responsabilidades de cuidados que recaen sobre las mujeres.

La necesidad de trasladarse, esperar durante horas para conseguir una cita o acudir en distintos días para completar los estudios puede provocar que posterguen sus revisiones. A ello se suman los costos de la atención y la incertidumbre sobre qué ocurrirá si reciben un resultado anormal.

“Creo que son, quizás, el principal. Sí creo que es la proximidad”, explicó la directora, al señalar que los servicios no solo deben estar cerca, sino funcionar en horarios compatibles con las actividades cotidianas de las pacientes.

La doctora Ariadna Martínez advirtió que estas barreras tienen consecuencias concretas. Durante su experiencia en jornadas comunitarias, ha conocido casos de mujeres a quienes sus parejas les impiden acudir a revisiones médicas.

Como ejemplo, relató el caso de una mujer de 35 años, con cinco hijas e hijos, que acudió a la Fundación después de separarse de su esposo. Durante la atención le detectaron una lesión cancerosa localizada en el cuello uterino y requirió un procedimiento conocido como conización.

El caso, señaló la especialista, muestra cómo el control de la pareja puede limitar el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo y acceder a servicios de salud.

Martínez también identificó la desinformación como un obstáculo para la detección oportuna, particularmente las creencias de que la mastografía puede provocar cáncer o que un resultado positivo al virus del papiloma humano (VPH) necesariamente significa que existió una infidelidad.

A esto se suma, dijo, la falta de sensibilidad de parte del personal médico y la saturación de los servicios sanitarios, condiciones que pueden dificultar que las pacientes reciban explicaciones claras y una atención adecuada.

El cáncer no debe convertirse en motivo de culpa

Uno de los principales retos para prevenir el cáncer cervicouterino es combatir los prejuicios relacionados con el VPH, una infección de transmisión sexual muy común que puede afectar a mujeres y hombres.

Hidalgo Garza subrayó que tener el virus no significa necesariamente desarrollar cáncer y tampoco permite concluir que una persona haya sido infiel o tenga una vida sexual con múltiples parejas.

Una persona puede adquirir el VPH incluso si ha tenido una sola pareja sexual. Aunque muchas infecciones desaparecen por sí solas, algunos tipos de alto riesgo pueden provocar lesiones que, sin detección y atención oportunas, evolucionen hacia un cáncer.

Por ello, la directora llamó a dejar atrás la culpa y priorizar el cuidado de la salud. “En lugar de tenerle miedo a los estudios, aprovechemos qué maravilloso que tenemos, que estamos en una época donde existen muchas maneras de cuidarnos”, expresó.

La prevención también incluye la vacunación contra el VPH. La Fundación ha incorporado esta medida a sus actividades y realiza campañas en coordinación con instituciones públicas. La vacuna protege contra determinados tipos del virus asociados con el desarrollo de cáncer, por lo que ampliar su cobertura entre niñas, niños y adolescentes es una herramienta importante para reducir el riesgo futuro.

En el caso del cáncer de mama, las especialistas señalaron que tampoco es suficiente confiar únicamente en la autoexploración o esperar a identificar una bolita. Algunas lesiones iniciales no producen síntomas perceptibles, por lo que los estudios de detección y la valoración médica son fundamentales.

¿Qué estudios pueden ayudar a detectar estos cánceres?

La Fundación Luis Pasteur realiza citologías, pruebas de detección del VPH, colposcopias, biopsias y ultrasonidos, según las necesidades de cada paciente. También brinda orientación para determinar el seguimiento que requiere cada resultado.

En materia de cáncer de mama, Martínez destacó la importancia de acudir a revisiones periódicas y consultar con personal médico sobre los estudios apropiados para cada edad y antecedente clínico.

La especialista explicó que, de acuerdo con el esquema de atención que maneja la Fundación, se recomienda el ultrasonido mamario anual entre los 20 y los 39 años, y a partir de los 40 años la mastografía, idealmente complementada con ultrasonido cuando esté indicado. Los antecedentes familiares y otros factores de riesgo pueden modificar estas recomendaciones.

La autoexploración también permite conocer los cambios habituales del cuerpo, pero no sustituye los estudios de detección. Entre las alteraciones que requieren valoración médica se encuentran la aparición de una masa, cambios en la piel o el pezón y secreciones inusuales.

Para el cáncer cervicouterino, las pruebas de detección permiten identificar alteraciones antes de que se conviertan en una enfermedad avanzada. La periodicidad de los estudios depende de la edad, los resultados previos y el tipo de prueba utilizada, por lo que es importante seguir las indicaciones del personal médico.

Las especialistas enfatizaron que un resultado anormal no equivale automáticamente a un diagnóstico de cáncer. En algunos casos se requieren estudios adicionales, como una colposcopia o una biopsia, para determinar si existe una lesión y cuál es el tratamiento adecuado.

La atención debe continuar después del diagnóstico

La directora de la Fundación explicó que su modelo no se limita a realizar estudios: también contempla la explicación de resultados, el seguimiento de las pacientes y la canalización a otras instituciones cuando necesitan procedimientos o tratamientos que exceden su capacidad.

La organización mantiene vínculos con servicios públicos y entidades de salud, aunque Hidalgo Garza reconoció que la saturación hospitalaria puede dificultar la continuidad de la atención.

En las jornadas comunitarias, el equipo de salud puede atender aproximadamente a 45 mujeres al día, de acuerdo con la directora. La organización también trabaja con promotoras voluntarias que facilitan el contacto con las comunidades y contribuyen a generar confianza entre las pacientes.

Para Martínez, esta cercanía resulta fundamental: escuchar a otras mujeres que ya acudieron a consulta y recibieron atención puede ayudar a que más personas superen el miedo y la desconfianza.

Ambas coincidieron en que el acceso a la salud debe garantizarse durante todo el año y no únicamente durante octubre. La prevención requiere información clara, servicios oportunos y condiciones que permitan a las mujeres tomar decisiones sobre su bienestar.

“Que no tengan miedo, que el cáncer sí se cura, si se detecta a tiempo”, señaló Martínez al llamar a las mujeres a buscar atención en espacios donde se sientan seguras y reciban un diagnóstico adecuado.

La detección oportuna no puede depender exclusivamente de la iniciativa individual: también exige reducir las barreras económicas, fortalecer los servicios de salud y reconocer que la autonomía, el tiempo y las condiciones de vida de las mujeres son parte de su derecho a la salud.

Medios feministas se reunirán en México para debatir el futuro del periodismo

 

El encuentro se realizará en el Centro Cultural de España en México, ubicado en República de Guatemala 18, en el Centro Histórico, con una agenda que contempla mesas de análisis, diálogos magistrales y talleres sobre herramientas digitales, seguridad, defensa jurídica y verificación de información.

Entre los principales ejes de discusión se encuentran los 100 años de periodismo feminista, los retos que enfrentan los medios en distintos contextos políticos, las condiciones laborales de las periodistas y el papel de la inteligencia artificial en la producción informativa.

La iniciativa busca propiciar el intercambio de experiencias entre medios de diferentes países y construir propuestas para el futuro del periodismo feminista.

Periodismo feminista ante los desafíos actuales

La primera jornada, el miércoles 4 de noviembre, estará dedicada a reflexionar sobre la trayectoria del periodismo feminista y los desafíos que enfrenta en el contexto global.

Uno de los espacios centrales será el diálogo magistral La urgencia de un periodismo feminista, en el que se analizará la importancia de estos medios frente a las transformaciones políticas, sociales y tecnológicas, así como su papel en la defensa de los derechos de las mujeres y la libertad de expresión.

La agenda también contempla una revisión de los 100 años de periodismo feminista, con énfasis en los antecedentes del periodismo de mujeres y las circunstancias que impulsaron la creación de medios con una perspectiva feminista.

Este recorrido permitirá recuperar las experiencias que abrieron espacios informativos propios para las mujeres y reconocer las aportaciones de quienes han construido una tradición periodística comprometida con visibilizar sus derechos, demandas y condiciones de vida.

 ¡Es oficial! El primer Encuentro Internacional de Medios Feministas está aquí 
Por primera vez, nos reunimos desde distintos territorios para tejer redes, compartir estrategias y fortalecer la comunicación feminista en el mundo.

 4 y 5 de noviembre
 Centro Cultural… pic.twitter.com/TQimwOEt3f— CIMAC.org (@prensacimac) October 9, 2026

Violencia contra periodistas e inteligencia artificial

Uno de los ejes centrales del encuentro será la discusión sobre los retos actuales del periodismo feminista en un contexto de restricciones a los derechos de las mujeres, violencia contra las comunicadoras y cambios tecnológicos en la producción y circulación de información.

La mesa Retos actuales del periodismo feminista abordará las condiciones que enfrentan las periodistas en distintos países, particularmente ante el avance de gobiernos fundamentalistas, las violencias que buscan limitar su trabajo y las estrategias de resistencia y articulación feminista.

La inteligencia artificial también formará parte de la discusión sobre los desafíos del ecosistema informativo. Su desarrollo plantea preguntas sobre la reproducción de sesgos sexistas, la generación de contenidos y las herramientas necesarias para evitar que las tecnologías digitales reproduzcan las desigualdades presentes en los medios.

Durante la tarde del 4 de noviembre se realizarán talleres simultáneos sobre herramientas digitales para periodistas y herramientas para afrontar situaciones de riesgo. La jornada concluirá con un recorrido feminista por la Ciudad de México para visitar antimonumentos, espacios que forman parte de la memoria pública y de las exigencias de justicia de distintos movimientos sociales.

Mujeres en las direcciones y transformación de las redacciones

El jueves 5 de noviembre, la segunda jornada estará dedicada a las transformaciones dentro de los medios de comunicación y a las propuestas para fortalecer el periodismo feminista.

La mesa Cambios de poder en los medios abordará la participación de las mujeres en puestos directivos y las modificaciones en las formas de organización del trabajo periodístico para incorporar sus necesidades y experiencias. También se discutirá cómo desarrollar contenidos y estrategias digitales capaces de cuestionar los sesgos sexistas de los algoritmos.

Otro de los espacios estará dedicado a las editoras de género y las redes de periodistas, con el objetivo de intercambiar experiencias sobre las estrategias editoriales que incorporan la perspectiva de género en las noticias y el papel de las redes para impulsar cambios en las prácticas informativas.

La agenda también incluye talleres sobre herramientas jurídicas para mujeres periodistas y verificación de información, orientados a fortalecer las capacidades de las comunicadoras frente a los riesgos que implica su labor y a los desafíos de la circulación de contenidos en entornos digitales.

Agendas para el futuro del periodismo feminista

La última parte del encuentro estará dedicada a construir propuestas para el futuro de los medios feministas. El espacio Agendas para el futuro buscará poner en común experiencias y perspectivas sobre las prioridades que deberán orientar el trabajo de estos medios en los próximos años, así como los retos para sostener espacios informativos que coloquen en el centro los derechos humanos de las mujeres.

Con dos jornadas de intercambio y formación, el primer Encuentro Internacional de Medios Feministas propone articular experiencias de distintas regiones para reflexionar sobre las condiciones en que se ejerce el periodismo, las transformaciones de las redacciones y la necesidad de construir narrativas que contribuyan a una mayor representación de las mujeres.

La cita buscará vincular la memoria de quienes abrieron camino en el periodismo feminista con las propuestas de quienes hoy buscan sostenerlo y transformarlo frente a los desafíos políticos, económicos y tecnológicos.

Sin futuro no hay presente I

 Escrito por Lucía Melgar Palacios 

.-De pronto pareciera que Europa está de cabeza. ¿Qué pasa en Francia, España, Italia, Portugal, Bélgica, Albania?  

Las manifestaciones aparentemente simultáneas en estos países no pueden verse como un simple contagio: el malestar social, cultural, está presente desde hace años ahí y en otras partes del mundo. El descontento por las condiciones y decadencia de la educación, la falta de vivienda,  el deterioro de los servicios públicos, el autoritarismo y la corrupción, entre otras fallas, no es nuevo, ni re-surge por azar.

En un contexto de políticas de austeridad y, ahora, inflación creciente, la toma de las calles apunta en más de un sentido a las grietas del orden establecido, a los huecos detrás de la fachada de la “eficiencia” neoliberal. Juventudes y poblaciones diversas alzan la voz contra un sistema sociopolítico cada vez más excluyente y depredador que amenaza el futuro y asfixia el presente.

En Francia, las manifestaciones pacíficas, iniciadas en septiembre,  surgieron por la frustración de estudiantes de liceo (preparatoria) ante las pésimas condiciones de sus escuelas, la falta de profesores, la carga de trabajo, provocadas por los constantes recortes constantes al financiamiento de la educación pública desde hace una década.

La extensión de estas protestas responde, en parte, a un deterioro general de la educación en liceos y universidades, donde profesores y estudiantes también padecen estos recortes, agudizados por la inflación.

En Madrid y Lisboa las acampadas se alzan contra la abismal falta de vivienda,  los alquileres exorbitantes, la primacía de la especulación inmobiliaria sobre el derecho a un techo y, en Portugal, también contra la des-regulación que ha permitido un aumento brutal las rentas (124%) en una década.

En Albania,  las demandas por una educación asequible se han fundido ya con las protestas que desde hace meses denuncian  un proyecto turístico , financiado por el yerno de Donald Trump, que  depredaría una zona ecológica protegida.

Con variantes y matices diversos, estas movilizaciones exigen reflexionar sobre la insostenible desigualdad socioeconómica y las amenazas que obturan el futuro de las nuevas generaciones: la crisis climática, la IA, la política de la crueldad, la cosificación del planeta, la devaluación del ser humano. 

Desafortunadamente, junto a estas protestas pacíficas, se han dado estallidos de violencia destructiva, desenfrenada en Francia, cuyo impacto medios, redes y políticos han intensificado.  

Como sucede en México, grupos de encapuchados, estos grandes y muy organizados, aprovecharon las manifestaciones para sembrar destrucción y, al margen de éstas (según las propias autoridades), vandalizaron edificios, negocios, bienes públicos, en varias ciudades.

La policía no bastó para contener tanta y tan  intensa violencia. El saldo: 2,400 detenciones, muchas de menores de edad, manifestantes y policías heridos, pérdidas millonarias en comercios, incendio de edificios históricos… y empañamiento de las demandas legítimas de la población. 

Consternados, los alcaldes de París, Lyon y Marsella expresaron su estupor ante una violencia nunca vista (ni imaginada). Estos últimos insistieron en que debe discernirse entre  manifestaciones legítimas y violencia destructora. Hablaron incluso de una “falla colosal” del Estado que, en efecto, no previó la magnitud de las protestas ni, al parecer, se preocupó por prevenir la violencia  que, en grados menores, puede acompañar la movilización social. 

A menos que, como hemos visto en México, las “fuerzas del orden” (en algunas zonas al menos) hayan preferido cargar contra los manifestantes y dejar campo libre a los encapuchados.  

El Estado  en cualquier democracia, han recordado personajes de la política y la academia en Francia, tiene la obligación de garantizar a la vez las libertades y el orden, en este caso, el derecho a manifestarse con seguridad y libertad.  

Enfatizar la urgencia de restablecer el orden sin dar a la vez respuestas políticas viables a estudiantes y sociedad,  como ha hecho esta semana el gobierno macronista, o descalificar las demandas legítimas de cientos de miles por las violencias de una minoría, como hace la ultraderecha – a la que se han unido el gobierno y varios partidos al estigmatizar a la “ultra izquierda” como responsable de lo sucedido,  implica negar un malestar real y apostar por un futuro peor. 

Más que respuestas inmediatas y maniqueas, hacen falta preguntar  por los orígenes, dinámica y motivos de las violencias, distinguir entre vandalismo, manipulación política,  seudo-anarquismo, estrategia autoritaria… 


Desapariciones en México, el desafío que Naciones Unidas pone ante la Asamblea General

 

La crisis de desapariciones en México llegó a la Asamblea General de Naciones Unidas, donde el Comité contra la Desaparición Forzada (CED) presentó los resultados de su procedimiento sobre el país y planteó la necesidad de movilizar la cooperación internacional para atender esta problemática.

Durante la presentación de su informe anual, este 20 de octubre, el presidente del Comité, Juan Pablo Albán, señaló que existen indicios bien fundados para considerar que en México se han cometido desapariciones forzadas que podrían constituir crímenes de lesa humanidad.

El procedimiento, previsto en el artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, se activó por primera vez respecto de México y permite llevar la situación ante la Asamblea General de la ONU para que considere posibles medidas de cooperación internacional.

De acuerdo con el Comité, su determinación no establece que exista una política federal para cometer desapariciones forzadas ni busca determinar responsabilidades penales individuales. Su propósito es movilizar apoyo para fortalecer las acciones de prevención, búsqueda, investigación y esclarecimiento de los hechos.

Tras concluir el procedimiento, corresponde a la Asamblea General considerar las opciones para impulsar esa cooperación. El Comité, por su parte, mantendrá sus funciones de seguimiento y diálogo con el Estado mexicano.

Gobierno mexicano rechaza interpretación del Comité

Durante la sesión, el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, Arturo Medina, reiteró que el Gobierno de México rechaza la interpretación del Comité sobre el alcance y la aplicación del artículo 34 de la Convención.

El funcionario defendió las acciones institucionales para atender las desapariciones y sostuvo que la búsqueda de personas constituye una prioridad nacional. También afirmó que el Estado mexicano no tolera ni consiente este delito.

Medina señaló que las desapariciones que anteriormente se ordenaban desde las altas esferas del poder político ahora son perpetradas principalmente por el crimen organizado y, en algunos casos, por autoridades municipales.

Asimismo, informó que durante este año fueron localizadas más de 16 mil personas, en su mayoría con vida, aunque no precisó cuántas. Entre las medidas que destacó se encuentran el fortalecimiento de las comisiones de búsqueda y los mecanismos de identificación humana.

En respuesta, Albán reconoció las acciones mencionadas por la representación mexicana y expresó su expectativa de que los procesos de cooperación internacional se mantengan en el tiempo, incluido el diálogo con el propio Comité.

El presidente del CED también señaló que, según la información presentada por la delegación mexicana, durante el último año fueron localizadas 16 mil personas de las más de 136 mil que figuraban en los registros oficiales citados durante la sesión.

Ante la Asamblea General de la ONU, el Gobierno de México reiteró su rechazo a la interpretación del Comité contra la Desaparición Forzada sobre el alcance y la aplicación del artículo 34 de la Convención.

Durante la presentación del informe anual del Comité, el subsecretario…— Azucena Uresti (@azucenau) October 20, 2026

Mujeres desaparecidas y madres buscadoras, una crisis con impactos diferenciados

La crisis de desapariciones en México también requiere una perspectiva de género que permita identificar los riesgos específicos que enfrentan las mujeres y las niñas, así como las violencias que atraviesan quienes buscan a sus familiares.

Las mujeres desaparecidas pueden enfrentar riesgos vinculados con la violencia de género, la trata de personas y la explotación sexual. Por ello, las investigaciones deben considerar las circunstancias de cada caso, activar mecanismos de búsqueda oportunos y evitar prejuicios que retrasen la localización de las víctimas.

La perspectiva de género también permite reconocer que las consecuencias de las desapariciones se extienden a quienes permanecen en la búsqueda. Madres, hermanas, esposas e hijas han asumido tareas de rastreo en campo, documentación de casos y exigencia de investigaciones ante la falta de respuestas institucionales.

Esta labor, que debería contar con el respaldo y la protección del Estado, expone a las mujeres buscadoras a amenazas, agresiones y otras formas de violencia. El informe Desaparecer otra vez: Violencias y afectaciones que enfrentan las mujeres buscadoras en México, presentado por Amnistía Internacional en octubre de 2026, documenta los riesgos y las afectaciones que enfrentan quienes sostienen estas búsquedas.

Las madres buscadoras se han convertido en protagonistas de la exigencia de verdad y justicia, pero también en defensoras de derechos humanos que realizan una labor indispensable para localizar a sus seres queridos y visibilizar las omisiones de las autoridades.

Su experiencia evidencia que la crisis no termina con la denuncia de una desaparición: continúa mientras las familias carecen de información, las investigaciones no avanzan y no existen garantías suficientes para ejercer el derecho a buscar.

Cooperación internacional, una vía para fortalecer las búsquedas

México registra más de 136 mil personas desaparecidas en los registros oficiales citados durante la presentación del informe. Frente a esta dimensión de la crisis, la cooperación internacional representa una posibilidad para fortalecer las capacidades de búsqueda, el análisis forense y las investigaciones, así como para examinar posibles vínculos entre autoridades y grupos del crimen organizado.

El procedimiento ante Naciones Unidas también coloca en la discusión la necesidad de garantizar la participación de las familias y de las organizaciones que acompañan los casos, además de proteger a quienes denuncian y buscan a sus seres queridos.

Para las mujeres y niñas desaparecidas, esto implica investigaciones que consideren los contextos de violencia de género y los riesgos particulares de cada caso. Para las madres buscadoras, requiere medidas de protección, atención integral y condiciones seguras para continuar con su labor.

La discusión ante la Asamblea General abre una nueva etapa para examinar qué medidas de cooperación pueden contribuir a atender la problemática. Mientras el Gobierno mexicano defiende las acciones emprendidas y cuestiona las conclusiones del Comité, las familias mantienen una exigencia central: conocer el paradero de sus seres queridos, acceder a la verdad y obtener justicia.

Retiran obras sobre feminismo del Museo Nacional de Colombia, un retroceso para la memoria de las mujeres

 

El retiro de piezas vinculadas con el feminismo, los derechos de las mujeres y las luchas sociales del Museo Nacional de Colombia abrió un debate sobre censura cultural, memoria histórica y el reconocimiento de las poblaciones históricamente excluidas de los relatos oficiales.

Más de 30 piezas fueron retiradas de las exposiciones permanentes del recinto por decisión del Gobierno colombiano, entre ellas objetos y documentos relacionados con la historia de los movimientos feministas, la conquista del voto femenino y las primeras campañas contra la violencia de género. La medida también afectó materiales sobre los derechos de las personas LGBTIQ+, la violencia política y los procesos de paz.

La decisión provocó protestas y cuestionamientos de especialistas, quienes advirtieron que retirar estos elementos sin una evaluación curatorial conocida puede reducir la pluralidad de la historia que el museo tiene la responsabilidad de preservar y compartir con la sociedad.

 El Gobierno colombiano ordenó retirar decenas de obras del Museo Nacional de Bogotá vinculadas al feminismo, la diversidad sexual y el proceso de paz con las FARC. La medida se enmarca en una iniciativa contra el wokismo y el lenguaje inclusivo, y ha provocado críticas por…— Alerta News 24 (@AlertaNews24) October 17, 2026

Retirar las piezas feministas también significa excluir su historia

Entre los materiales retirados se encuentra un ejemplar del periódico Nuestras Mujeres, una publicación de la década de 1950 vinculada con la promoción del sufragio femenino en Colombia, así como un afiche relacionado con las primeras luchas contra la violencia de género.

Estos objetos no son únicamente piezas de exhibición. Constituyen testimonios de los procesos colectivos mediante los cuales las mujeres disputaron su exclusión de la vida política y exigieron el reconocimiento de sus derechos.

La presencia de estos materiales en un museo nacional permite explicar que derechos como votar, participar en las decisiones públicas y vivir libres de violencia no son concesiones espontáneas, sino resultado de décadas de organización, movilización y resistencia feminista.

Por ello, su retiro plantea una pregunta central: ¿qué historia se cuenta cuando desaparecen los rastros materiales de las luchas que permitieron ampliar los derechos de las mujeres?

La exclusión de estas piezas de las salas no significa que los acontecimientos históricos dejen de existir, pero sí puede limitar su visibilidad y las oportunidades de que nuevas generaciones conozcan cómo se construyeron esos derechos.

¿Por qué es un retroceso para el feminismo?

Los museos nacionales contribuyen a definir qué acontecimientos, personajes y procesos se reconocen como parte de la historia colectiva. Cuando las experiencias de las mujeres y sus movimientos sociales pierden espacio en estas instituciones, también se debilita su reconocimiento como protagonistas de la transformación política y social.

Durante mucho tiempo, los relatos históricos privilegiaron las experiencias de los hombres en el poder, los conflictos militares y las instituciones, mientras que las contribuciones de las mujeres, las poblaciones indígenas, las comunidades afrodescendientes y otros grupos excluidos recibieron menor atención.

La incorporación de perspectivas feministas en los espacios culturales busca ampliar esa mirada y mostrar que la historia de una nación también se construye desde las luchas por la igualdad, la autonomía, la participación política y una vida libre de violencia.

En ese sentido, retirar materiales sobre el sufragio femenino y las movilizaciones contra la violencia de género puede representar un retroceso en la representación pública de esas conquistas.

El problema no radica en que los museos revisen sus exposiciones. La actualización de sus contenidos forma parte de su labor. La preocupación surge cuando los cambios se realizan sin criterios curatoriales transparentes, sin una explicación pública suficiente o bajo directrices que buscan excluir determinadas perspectivas por razones ideológicas.

La discusión, por tanto, trasciende la permanencia de objetos específicos: involucra el derecho de la sociedad a conocer una historia plural y a cuestionar las decisiones sobre qué memorias merecen ocupar un espacio público.

Una disputa política sobre la memoria histórica

De acuerdo con información publicada por El País, las piezas fueron retiradas en el contexto de la llamada “contrarrevolución cultural” impulsada por el presidente colombiano Abelardo de la Espriella. La administración ha defendido la necesidad de revisar los contenidos del museo y ha cuestionado que los espacios culturales funcionen como instrumentos de adoctrinamiento político.

Sin embargo, especialistas en museología señalaron que las exposiciones afectadas fueron resultado de años de investigación y trabajo curatorial, orientados a representar la diversidad histórica, social y política de Colombia.

La controversia evidencia una tensión fundamental: los museos públicos no deberían depender de las preferencias ideológicas de cada administración para decidir qué experiencias históricas pueden conocer las personas visitantes.

Cuando una autoridad sustituye el debate académico y curatorial por decisiones que privilegian una sola interpretación del pasado, existe el riesgo de que la historia se convierta en una herramienta para legitimar el proyecto político de quienes gobiernan.

Especialistas y ciudadanía cuestionan la decisión

Las críticas se extendieron entre profesionales de la cultura y sectores de la ciudadanía. La Red Latinoamericana de Historia Pública difundió el manifiesto La memoria no se desmonta, respaldado por cientos de personas investigadoras, historiadoras, antropólogas, museólogas, artistas y gestoras culturales.

En el documento, la red exigió explicaciones públicas sobre los motivos del retiro, los procedimientos utilizados y el destino de las piezas. También defendió la autonomía curatorial del museo y su responsabilidad de preservar las memorias de quienes históricamente han sido excluidos.

El manifiesto sostiene que un museo nacional no pertenece al gobierno de turno, sino que es una institución pública al servicio de la sociedad. Desde esta perspectiva, su función no consiste en construir una versión única y conveniente del pasado, sino en conservar y poner en discusión su complejidad.

Las protestas frente al recinto también expresaron el rechazo a la desaparición de las piezas. Las personas manifestantes llevaron imágenes de los objetos retirados para hacer visible aquello que ya no podía encontrarse en las salas.

La movilización mostró que la memoria histórica no depende exclusivamente de los espacios institucionales: también se defiende mediante la organización ciudadana, la protesta y la exigencia de rendición de cuentas.

La memoria de las mujeres también es patrimonio

El caso del Museo Nacional de Colombia recuerda que la igualdad no depende únicamente de que existan leyes que reconozcan derechos. También importa que las instituciones educativas y culturales reconozcan los procesos históricos que hicieron posibles esas conquistas.

Para las nuevas generaciones, encontrar referencias al sufragio femenino, a los movimientos feministas y a las luchas contra la violencia de género permite comprender que los derechos actuales tienen una historia y que su garantía requiere participación social.

Borrar o reducir la presencia de esas experiencias en los espacios públicos puede contribuir a presentar la desigualdad como un asunto secundario y a invisibilizar a quienes la enfrentaron.

La memoria histórica no es una versión inmutable del pasado: debe investigarse, discutirse y actualizarse. Pero esa revisión requiere rigor, transparencia y pluralidad, especialmente cuando se trata de historias atravesadas por la discriminación y la violencia.

Por ello, la discusión en Colombia no se limita a las piezas que dejaron de exhibirse. También pone sobre la mesa quién tiene el poder de decidir qué historias se cuentan, cuáles quedan fuera y qué lugar ocupan las luchas de las mujeres en la memoria colectiva.

El placer sexual también es un derecho y América Latina busca abrir la conversación

 

Durante décadas, la educación y las políticas de salud sexual han concentrado buena parte de sus esfuerzos en prevenir embarazos no planeados e infecciones de transmisión sexual. Sin embargo, esta perspectiva ha dejado en segundo plano una dimensión fundamental de la sexualidad: el placer, el bienestar y la capacidad de las personas para decidir sobre sus propios cuerpos.

Frente a esta situación, el Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos (Promsex), en Perú, impulsa una iniciativa que busca ampliar la conversación sobre sexualidad en América Latina y reconocer el placer como parte del ejercicio de los derechos sexuales.

Rossina Guerrero, directora ejecutiva de Promsex, explicó en entrevista para Efeminista que la propuesta parte de la necesidad de transformar la manera en que se comprende la sexualidad humana, históricamente atravesada por prejuicios, culpa y mecanismos de control.

La iniciativa busca generar evidencia mediante estudios, capacitar a personas formadoras y personal de salud, y llevar información a las familias, las juventudes y las mujeres para contrarrestar la desinformación que persiste alrededor de la sexualidad.

El placer de las mujeres frente a los mandatos de género

Reconocer el placer como parte de la salud sexual también implica cuestionar las desigualdades que históricamente han limitado la autonomía de las mujeres sobre sus cuerpos y deseos.

Los mandatos de género han asociado la sexualidad femenina con la reproducción y la satisfacción de las necesidades de otras personas. Bajo esta lógica, el deseo de las mujeres ha quedado subordinado a las expectativas de sus parejas, mientras que su disfrute no siempre se considera una dimensión necesaria de las relaciones sexuales.

Guerrero señaló que las mujeres han enfrentado la exigencia de complacer a sus parejas sin que necesariamente se tome en cuenta si desean mantener relaciones sexuales o si estas les resultan satisfactorias.

Por ello, incorporar el placer a la atención de la salud sexual supone reconocer a las mujeres como sujetas de deseo y con capacidad para decidir qué quieren, qué no quieren y bajo qué condiciones desean relacionarse.

Esta perspectiva también permite identificar prácticas violentas que pueden normalizarse dentro de las relaciones. Preguntarse por el bienestar de ambas personas, explicó Guerrero, ayuda a reconocer que la sexualidad no debe reducirse a una práctica en la que solo importa la satisfacción de una de las partes.

Consentimiento y educación sexual integral

La propuesta de Promsex también plantea que el placer y el consentimiento deben formar parte de las conversaciones sobre salud sexual, particularmente en la atención que reciben adolescentes y jóvenes.

Para Guerrero, los servicios de salud no deberían limitarse a proporcionar información sobre prevención de embarazos o infecciones de transmisión sexual. También necesitan abrir espacios para preguntar si las relaciones son consentidas y placenteras, así como identificar posibles situaciones de violencia.

Esta mirada coloca en el centro la autonomía corporal y la posibilidad de establecer relaciones basadas en el respeto, el reconocimiento mutuo y la ausencia de coerción.

La educación sexual integral es fundamental para avanzar en ese sentido. Además de ofrecer información sobre el funcionamiento del cuerpo y la prevención de riesgos, debe proporcionar herramientas para reconocer los límites personales, expresar deseos, identificar situaciones incómodas y construir relaciones libres de violencia.

En el caso de niñas y niños, Guerrero destacó la importancia de que puedan identificar aquello que les incomoda y reconocer que ninguna persona tiene derecho a tocar sus cuerpos sin su consentimiento.

La especialista también rechazó los discursos que presentan la educación sexual como una amenaza para las infancias y adolescencias. De acuerdo con su planteamiento, hablar de sexualidad no implica promover determinadas prácticas o identidades, sino brindar información para comprender el cuerpo, reconocer derechos y prevenir violencias.

América Latina enfrenta retrocesos en educación sexual

La necesidad de ampliar la educación sexual integral ocurre en un contexto en el que, según Guerrero, distintos gobiernos de América Latina se oponen a incorporar esta perspectiva en las escuelas o están debilitando políticas que ya habían sido aprobadas.

La directora de Promsex advirtió que la eliminación del enfoque de género y la reducción de los contenidos integrales de educación sexual representan retrocesos para el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos.

También señaló que los discursos discriminatorios contra las personas trans y las políticas que debilitan las instituciones encargadas de promover la igualdad forman parte de un escenario que amenaza los avances alcanzados en la región.

Como antecedente, la especialista recordó que en 2020 la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) estableció, en una sentencia contra Ecuador, la importancia de incorporar contenidos específicos e integrales sobre sexualidad y reproducción en los programas educativos.

Este precedente refuerza la relevancia de garantizar información que permita a niñas, niños y adolescentes conocer sus derechos, identificar situaciones de violencia y desarrollar herramientas para tomar decisiones informadas.

Para Guerrero, defender la educación sexual integral significa también disputar los discursos que buscan restringir el reconocimiento de la diversidad y la autonomía corporal.

Violencia obstétrica en Guanajuato persiste ante la falta de consentimiento médico

 

Episiotomías sin autorización, tactos vaginales sin información previa y métodos anticonceptivos impuestos son algunas de las prácticas que enfrentan mujeres durante la atención del embarazo, parto y posparto en Guanajuato, donde las quejas por violencia obstétrica siguen sin traducirse en suficientes resoluciones y garantías de no repetición.

Una investigación de Yajaira Gasca Ramírez y Melissa Esquivias, publicada por POPLab el 13 de abril de 2026, documentó testimonios de mujeres que vivieron intervenciones médicas sin consentimiento, así como obstáculos para acceder a la justicia ante presuntas vulneraciones de sus derechos sexuales, reproductivos y de salud.

De acuerdo con el reportaje Maternidad sin voz: prácticas médicas sin consentimiento persisten en Guanajuato, la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato (PRODHEG) abrió 24 expedientes de queja entre 2020 y 2026 relacionados con violencia obstétrica, esterilización forzada o negligencia durante el embarazo. Sin embargo, únicamente emitió dos resoluciones con recomendaciones.

En uno de los casos, la institución acreditó violaciones al derecho a la salud de una madre y su hijo; en otro, determinó que se vulneraron el derecho de una persona gestante a vivir una vida libre de violencia y su derecho al consentimiento informado.

Violencia obstétrica vulnera la autonomía de las mujeres

La violencia obstétrica no se limita a las agresiones físicas durante el parto. También comprende tratos degradantes, humillaciones, procedimientos realizados sin información suficiente y decisiones médicas que desconocen la voluntad de las pacientes.

La investigación de POPLab documentó el caso de Elena, quien recibió una episiotomía —un corte en el perineo para ampliar la abertura vaginal— sin que el personal médico le solicitara autorización. Se enteró de que había sido intervenida cuando escuchó al médico comentar el procedimiento con un colega.

Después del nacimiento de su hija, Elena también enfrentó obstáculos para acceder al método anticonceptivo definitivo que había solicitado. El médico cuestionó su decisión por considerarla joven y le recomendó otras opciones.

El reportaje también recupera la experiencia de Alejandra, a quien colocaron un dispositivo intrauterino (DIU) después del parto, pese a que no deseaba utilizarlo. Según su testimonio, el personal médico justificó la intervención como parte de una política de natalidad de la institución.

Alejandra señaló que la colocación le ocasionó complicaciones de salud y que, ante las dificultades para conseguir una cita en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), consideró acudir a un hospital privado para retirarlo.

Otro testimonio es el de Julieta, quien relató experiencias de maltrato desde su primer embarazo, cuando tenía 18 años. Además de recibir comentarios que cuestionaban su edad y su decisión de embarazarse, denunció intervenciones sin consentimiento y presión para aceptar anticonceptivos después del parto.

Estas experiencias muestran cómo la violencia obstétrica puede manifestarse tanto en la atención clínica como en los juicios morales sobre la maternidad y las decisiones reproductivas de las mujeres.

Quejas con resoluciones tardías

Las dificultades para acceder a la justicia también quedan reflejadas en los tiempos de resolución de las quejas.

Según la investigación, uno de los expedientes de la PRODHEG correspondió a una mujer atendida en el Hospital Materno Infantil de Irapuato, quien denunció haber sido obligada a desvestirse en un espacio público y sometida a tactos vaginales sin que le explicaran previamente el procedimiento.

La queja se abrió en 2021 y se resolvió hasta 2024. La Procuraduría acreditó vulneraciones a sus derechos a la salud y a una vida libre de violencia, particularmente por la falta de privacidad y de información durante la revisión médica. No obstante, otros señalamientos de la paciente fueron desechados por falta de pruebas.

En otro caso, relacionado con la atención de un recién nacido prematuro en el Hospital General de León, la resolución llegó en octubre de 2025, pese a que los hechos ocurrieron en 2019 y la queja se formalizó en 2022.

La investigación también documentó una recomendación emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en 2024 por un caso de violencia obstétrica y negligencia médica en una unidad del IMSS en Irapuato. La mujer atendida perdió a su hija pocos días después del parto.

La CNDH acreditó violaciones a los derechos humanos a la vida y a la salud de madre e hija, al interés superior de la niñez, a una vida libre de violencia obstétrica y al acceso a la información en materia de salud.

Además, la Comisión Estatal de Arbitraje Médico de Guanajuato reportó 28 quejas clasificadas como atención de embarazo, parto y puerperio entre 2020 y 2026. Por su parte, el Instituto de Salud Pública del Estado de Guanajuato informó haber recibido 17 quejas relacionadas con violencia obstétrica o atención médica durante el embarazo entre 2019 y 2025, sin precisar el seguimiento dado a estas últimas.

El consentimiento informado es un derecho

La Norma Oficial Mexicana NOM-007-SSA2-2016 establece criterios para la atención de las mujeres durante el embarazo, parto y puerperio, así como de las personas recién nacidas. Entre sus disposiciones se encuentran el respeto a la dignidad de las pacientes y el consentimiento informado para los procedimientos médicos, de acuerdo con las condiciones clínicas aplicables.

La violencia obstétrica puede incluir tactos vaginales reiterados sin explicación, episiotomías sin autorización, medicalización excesiva del parto, cesáreas injustificadas, negación de servicios de salud reproductiva y agresiones verbales o humillaciones.

En la investigación, Alhelí Balderas, abogada del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), señaló que el problema tiene un carácter estructural. La organización ha documentado estas prácticas mediante el acompañamiento a mujeres en distintas partes del país.

Balderas también advirtió sobre las deficiencias en la capacitación del personal sanitario y la falta de condiciones adecuadas para brindar atención, como la disponibilidad de especialistas, personal e insumos médicos.

A estas barreras se suman los impactos emocionales. Jimena Meillón, psicóloga del colectivo Tejiendo Comunidades para Ellas, explicó a POPLab que las experiencias de violencia obstétrica pueden afectar la salud mental y derivar en ansiedad, depresión posparto y estrés postraumático.

La pérdida de autonomía también tiene consecuencias en la confianza personal y en la capacidad de las mujeres para tomar decisiones sobre su cuerpo y sus derechos reproductivos.

Por ello, garantizar una atención obstétrica respetuosa requiere que las instituciones de salud no solo reconozcan los derechos de las pacientes en sus normas, sino que aseguren su cumplimiento, mecanismos efectivos de denuncia, atención integral y medidas para evitar que estas prácticas se repitan.

Fuente original: Yajaira Gasca Ramírez y Melissa Esquivias, Maternidad sin voz: prácticas médicas sin consentimiento persisten en Guanajuato, publicada en POPLab el 13 de abril de 2026. Leer la investigación completa en POPLab.

Isabel Allende retoma la historia de La casa de los espíritus con nueva novela

La escritora chilena Isabel Allende ganó el Premio Planeta de Novela 2026 con La hora antes del alba, una obra que recupera la historia de Alba Trueba, protagonista de la saga familiar iniciada con La casa de los espíritus, y explora las consecuencias de la dictadura, la memoria y la reconstrucción de la vida después de la violencia.

El galardón, dotado con un millón de euros, fue anunciado el pasado 15 de octubre durante la ceremonia de la edición número 75 del Premio Planeta, celebrada en Barcelona, España, y presidida por los reyes Felipe VI y Letizia.

«Esta novela cierra el universo de La casa de los espíritus«, afirmó Allende al recibir el reconocimiento.

La autora, de 84 años, explicó que desde la publicación de su primera novela, en 1982, había recibido preguntas de lectoras y lectores sobre el destino de Alba, nieta de Clara del Valle y Esteban Trueba. Más de cuatro décadas después, decidió retomar su historia.

Isabel Allende retoma la historia de Alba Trueba

En La hora antes del alba, la escritora vuelve a una familia que ha atravesado conflictos personales y transformaciones políticas para narrar las secuelas de la represión en la vida de Alba.

La protagonista enfrenta las consecuencias del encarcelamiento y la tortura durante la dictadura de Augusto Pinochet en Chile. Desde esa experiencia, la novela aborda la dificultad de reconstruir la vida después de la violencia y la importancia de preservar la memoria frente a los intentos de borrar el pasado.

La obra también recupera algunos de los temas que han marcado la trayectoria literaria de Allende: las relaciones familiares, el exilio, la violencia política y las experiencias de las mujeres en contextos de autoritarismo.

Durante la ceremonia del premio, la autora relacionó su nueva novela con el escenario político actual y las amenazas a los sistemas democráticos.

«Cuando veo tantas democracias amenazadas por el autoritarismo extremo e incluso el fascismo, vuelvo a sentir el temor que me obligó a salir del país después del golpe en 1973», señaló.

El exilio y la historia personal de Isabel Allende

La trayectoria de la escritora está vinculada con la historia política de Chile. Nacida en Lima, Perú, en 1942 y criada en Chile, Allende salió de su país después del golpe de Estado de 1973 que derrocó al presidente Salvador Allende, su tío, y dio inicio a la dictadura encabezada por Pinochet.

La experiencia del exilio ha atravesado parte de su producción literaria, en la que la memoria individual y colectiva se entrelaza con acontecimientos históricos y con las experiencias de mujeres que enfrentan pérdidas, desplazamientos y relaciones de poder.

Su primera novela, La casa de los espíritus, publicada en 1982, se convirtió en una de sus obras más reconocidas. La historia de varias generaciones de la familia Trueba combina elementos del realismo mágico con conflictos familiares y transformaciones sociales y políticas.

Con La hora antes del alba, Allende vuelve a ese universo para contar lo que sucede después de los acontecimientos de su primera novela y dar continuidad a la historia de Alba.

Un premio con récord de participación

La edición 2026 del Premio Planeta recibió mil 424 novelas, la cifra más alta registrada en la historia del certamen. El escritor español Sergio Hernández Carrasco resultó finalista con La añoranza, por la que recibió un reconocimiento de 200 mil euros.

El premio a Allende se suma a una trayectoria internacional de casi tres décadas de publicaciones, con títulos como Eva Luna, Paula y Largo pétalo de mar, además de La casa de los espíritus.

Estrella, una mujer trans indocumentada que fue deportada a México tras pasar nueve años presa en EE.UU.: “Estoy de pie y sigo viva”


Nos acompaña la periodista y presentadora del podcast Latino USA, María Hinojosa, quien comparte la historia de Estrella Diamantina González, una mujer transgénero indocumentada y originaria de México, sobreviviente de la trata de personas, que quedó atrapada en el sistema penal y de inmigración de Estados Unidos. En julio, Estrella fue liberada de una prisión para hombres de Texas donde había cumplido una condena de nueve años, pero no quedó en libertad. Inmediatamente después la trasladaron a un centro de detención para inmigrantes y luego la deportaron. Hinojosa, que viene cubriendo el calvario de Estrella desde hace una década, fue a recibirla en México, momento que quedó reflejado en un nuevo documental de audio que cuenta la historia de Diamantina González, llamado “Estrella: la inmigrante imperfecta”.

Transcripción
Esta transcripción es un borrador que puede estar sujeto a cambios.

AMY GOODMAN: Esto es Democracy Now! Democracynow.org. El informativo de guerra y paz. Soy Amy Goodman.

Poco después de la investidura del primer mandato de Trump, en febrero de 2017, una de las primeras personas que fue detenida por agentes de Inmigración dentro de una sala de un tribunal fue Estrella Diamantina González, una mujer trans de México, quien estaba allí para obtener una orden de protección contra su novio. Pero nunca lo logró. Estrella pasó la mayor parte de la década siguiente atrapada en los sistemas penal y de inmigración de Estados Unidos. Este verano, después de cumplir una condena de nueve años en una prisión para hombres de Texas, Estrella fue deportada a México. María Hinojosa fue la primera periodista en entrevistar a Estrella después de ese arresto en el tribunal, y se ha mantenido en comunicación con ella desde entonces. Hinojosa, quien es la presentadora de Latino USA y es ganadora del Premio Pulitzer, ha lanzado un nuevo documental en audio sobre Estrella, su vida, su deportación y la evolución de la relación entre ambas. Se llama “Estrella: la inmigrante imperfecta”.

Este es un clip de un video que acompaña al documental. Comienza con Estrella bajando de un autobús y viendo a María, que la está esperando en la Ciudad de México.


ESTRELLA GONZÁLEZ: ¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Estabas aquí esperándome!


MARÍA HINOJOSA: Este es el momento preciso en que Estrella y yo nos abrazamos por primera vez después de casi una década de conocernos. Estrella es mi fuente, pero a lo largo de los años se ha vuelto una persona muy especial para mí. Nuestros encuentros habían sido a través del acrílico y de las rejas. Ya perdí la cuenta de cuántas veces hemos hablado por teléfono durante estos años.


Nuestra relación se fue profundizando de una manera que quizás pone a prueba las viejas normas sobre cómo debe ser una relación entre una periodista y su fuente. Le dije a Estrella que si el gobierno de Estados Unidos la deportaba después de que la liberaran de la prisión, yo iría a darle la bienvenida.

AMY GOODMAN: Para ampliar sobre el tema, nos acompaña en Nueva York María Hinojosa, periodista ganadora del Premio Pulitzer y fundadora de Futuro Media. Estrella nos habla desde México.

Es un honor tenerlas con nosotros. Acabamos de ver ese video de su encuentro en la Ciudad de México tras la deportación de Estrella. Primero, María, ¿qué significó esto para usted?

MARÍA HINOJOSA: Mira, es que tienes que imaginarte que yo tenía nueve años hablando con Estrella, visitándola de vez en cuando en la cárcel. Pero nunca nos habíamos podido tocar. Y durante esos nueve años de comunicación hablamos cosas muy profundas sobre el trauma, sobre lo que ella vivió, pero nunca nos pudimos tocar. Entonces, para mí, ir a la Ciudad de México después de que Estrella fue deportada sin… bueno, fue una deportación ilegal, según sus abogados. Entonces, finalmente poder verla después de que ella fue deportada a Tapachula en un bus para llegar a la Ciudad de México. Fue un momento impresionante porque es como encontrarte una persona que es una fuente para ti como periodista, pero, como humana, es tener la posibilidad de darle un abrazo. Y Estrella es una persona impresionante en todos los sentidos, pero, históricamente lo que le pasó a ella, ella fue el chivo expiatorio para ver cuántos derechos se les puede negar a una persona simplemente por ser indocumentada y en el caso de ella, indocumentada, trans, gay, deportada, con una sentencia criminal, todas estas cosas. Pero es un ser humano que me ha dado a mí mucha esperanza, Amy, muchísima esperanza.

AMY GOODMAN: Y, Estrella, ¿cómo vivió ese momento? Había estado en prisión durante nueve años. Luego la deportaron a México y, entonces, cuando bajó del autobús en la Ciudad de México, vio a la mujer, la periodista, que la había estado visitando durante esos años.

ESTRELLA GONZÁLEZ: Fue algo muy maravilloso. Fue una sorpresa tan grande al bajar del autobús y mirar la primera persona, que era María Hinojosa. No me lo esperaba, que una periodista, que ella fuera a correr y que yo pudiera ver con mis ojos que la primer persona, fuera ella. Poder abrazarme, reír con ella, llorar en ese momento. Fueron muchos años los que estuvimos bajo un vidrio, unas visitas, entrevistas. Estaba emocionada, Me sentía en ese momento contenta porque ella se encontraba a mi lado, aunque estaba desconcertada, estaba perdida. No sabía qué iba a pasar con mi vida. Lo único que sabía es que María estaba ahí. Era la persona, la única persona que estuvo ahí en ese momento y le agradezco por haber estado en ese momento conmigo.

AMY GOODMAN: ¿Puede hablar de ese recorrido que hizo desde el momento en que entró en un juzgado para obtener una orden de alejamiento contra su novio abusivo, para luego acabar en prisión durante casi una década, y allí hacer su transición y encontrar el amor, y finalmente ser deportada? Y tener a María Inojosa, esta periodista ganadora del Premio Pulitzer, con ustedes a lo largo de ese viaje, visitándolos continuamente, haciéndoles preguntas o hablando con ustedes por teléfono para documentar todo esto.

ESTRELLA GONZÁLEZ: El comenzar mi transición, mi tratamiento hormonal, ese fue el punto importante para mí. Esa fue la primera base, la fuerza. Yo sabía que iba a pasar nueve años en prisión, aunque fueron más, más de nueve. Necesitaba construirme como mujer. Comencé el tratamiento. Cuando María llega a mi vida, fue un clic entre nosotras. Yo abrí mi corazón, ella lo abrazó. Ella abrió su corazón, nos abrazamos. Ella vivió paso a paso, día a día, años por años, esa transformación como mujer trans. No lo viví sola, ella lo vivió conmigo.

Encontré el amor en un hombre que me hacía sentir viva dentro de esa prisión. Había una razón por la que yo tenía que seguir viviendo, la periodista María, por un lado, mi pareja, que siempre me apoyó, que siempre estuvo conmigo y tenía que luchar, tenía que seguir. Había momentos difíciles en los que yo corría el teléfono y la única persona que podía ayudarme en ese momento, en algún momento difícil dentro de la prisión, en algún momento que un guardia me gritara o me insultara, yo corría al teléfono y le marcaba a María Hinojosa: “María, está pasando esto”, “Oh, María, me pasó esto”. A través de ella yo podía sentirme a salvo, a través de mi pareja yo podía sentirme a salvo, protegida. Fueron momentos muy difíciles y yo creo que sin María y sin Cool yo no hubiera podido soportar los abusos que existen dentro de la prisión.

AMY GOODMAN: Hable de eso, María.

MARÍA HINOJOSA: Lo que pasa es que tienes que imaginarte que eres una mujer en una cárcel de puros hombres. ¿Qué significa eso? Al comienzo, cuando Estrella empezó su [condena], pues fue muy difícil porque la gente la trataba muy mal, la insultaba, llegó a ser asaltada, violada, maltratada, torturada, le negaban comida, frío en la celda, calor en la celda. Entonces, en este tiempo, Estrella decide tomar esta decisión de usar estos diez años que iba a estar en la cárcel para hacer algo con su vida. Y lo interesante, Amy, es que mientras que ella aboga para conseguir las hormonas, para hacer la transición —-que ella lo hizo absolutamente sola, ella fue la que consiguió esas hormonas—-, pues yo quedé un poco impresionada por ella, la verdad. O sea, no solamente era mi fuente, sino que estaba yo viviendo, presenciando un ser humano con un deseo de vivir, con un deseo de amar.

Y sabes qué, la otra persona, que yo estaba leyendo el libro, que hizo lo mismo con su vida, es el sobreviviente del Holocausto del Auschwitz que es Viktor Frankl, el filósofo. Yo decía, es que él estaba viviendo en un campo de concentración con toda la oscuridad, pero él encontró sentido a la vida a través del amor. Entonces yo decía, es que Estrella para mí es una persona que está viviendo lo mismo y me está enseñando a mí cómo vivir, cómo vivir más plenamente.

AMY GOODMAN: Quiero que veamos un video en el que usted, María, le pregunta a Estrella sobre la importancia de encontrar el amor en la cárcel.


MARÍA HINOJOSA: ¿Qué tan importante fue para ti encontrar un amor dentro de la cárcel?


ESTRELLA GONZÁLEZ: Es lo que me hizo sentirme viva, lo que no me hizo morir, o lo que no me hizo suicidarme. Me sentí amada. Y encontrar un buen hombre.


MARÍA HINOJOSA: Encuentras a Dios dentro de la cárcel. ¿Qué tan importante fue esa relación? ¿Y ahora cómo ves tu relación con Dios?


ESTRELLA GONZÁLEZ: Comencé a sentirme amada. Que eso de ser homosexual o ser una mujer trans y no la ama Dios, no existe. Dios nos ama a todos por igual. Dios no tiene complejo, Dios no juzga.

AMY GOODMAN: Estrella, ¿puede continuar a partir de ahí?

ESTRELLA GONZÁLEZ: Voy a regresar un poquito mi vida atrás. Cuando yo era muy pequeño, era un niño afeminado, aunque dentro de mí yo siempre me sentí niña, y mi abuela decía que yo era un engendro del diablo, que Dios nunca iba a amarme por ser esta persona homosexual, por ser afeminado. Pero un día, el hombre del cual me enamoré, él me dijo Dios te ama como tú eres. Dios ama el corazón, Dios no mira un cuerpo, Dios mira un corazón. Y él me dijo: “Baby, tú tienes un gran corazón, tú tienes un buen corazón. Por eso me enamoré de ti. Comienza, comencemos juntos a buscar el amor de Dios”.

Y comenzamos juntos a buscar el amor de Dios. Fuimos aceptados, por fin, una pareja gay en la iglesia. Bailábamos, cantábamos, orábamos. Cuando llegábamos a la iglesia era tan hermoso cómo el pastor nos recibía con gusto, cómo el pastor me señaló varias veces y dijo: “Así, así se canta, así se busca a Dios nunca dejes”. Los que trabajaban, los mismos presos, para la iglesia son el copo, son la pareja que demuestran buscando siempre a Dios. Había un grupo, estaba el grupo de estudio bíblico y se hacía más grande. Y yo miraba cómo la gente se acercaba a mi pareja a pedirle opinión de Dios, cómo se busca a Dios, cómo esto… Pues yo quería sentirlo, yo quería saber que realmente Dios me amaba. Hasta que llegó el momento y hoy mi pareja trabajamos mucho juntos, nos enfocamos dos, tres veces al día. Estábamos demostrándole al mundo que, por ser una pareja gay, Dios nos amaba igual que a otras personas.

MARÍA HINOJOSA: Amy, sabes qué, lo impresionante de esto es que la historia de Estrella lo que hace es que rompe estas barreras que uno tiene en sus mentes. O sea, Estrella en una cárcel de hombres encuentra ser aceptada por su iglesia cristiana. Son los cristianos los que le dan la bienvenida a Estrella y a su pareja, Cool. Por una parte tú dices: “Cómo esto es posible?”. Pero es que Estrella tiene un corazón que ella atrae el amor y por otra parte, Estrella, siendo la persona más odiada, o sea, la gente trata de engendrar el odio ante ella porque es trans, inmigrante, indocumentada, con un récord criminal, todas estas cosas, la persona más odiada, más vulnerable, pero es la persona que me ha mostrado qué tipo de humanidad uno tiene que tener para sobrevivirlo.

AMY GOODMAN: María, es interesante que no solo Estrella encontró el amor en la cárcel. Su hijo también encontró el amor mientras trabajaba con usted en este proyecto.

MARÍA HINOJOSA: Pues sí, imagínate que… Esto es lo que Estrella y yo manejamos en términos de una relación entre fuente y periodista. Hablamos mucho sobre lo que son las reglas de fuente a periodista. Yo no influenciaba la vida de Estrella, yo no me metía en la vida de Estrella, pero sucede que un día, cuando íbamos a visitarla, yo consigo a una persona en Texas para hacer el video y mi hijo Raúl venía conmigo desde Nueva York para hacer el sonido cuando íbamos a entrar en la cárcel. Llegamos al aeropuerto de Dallas, me recoge Keren Carrión, que es la videógrafa, mi hijo Raúl Ariel, estaban ahí en frente del carro, yo atrás, me dormí una siesta. Dos horas después, cuando llegamos a la cárcel, me di cuenta de que Keren y mi hijo Raúl se habían enamorado. Y este amor, que ya se van a casar en cuestión de semanas, es Estrella la que creó este amor. Y para ella, para Estrella, como Víctor Frankl, el amor es fundamental. Así que ella creó una historia de amor profunda.

AMY GOODMAN: Estrella, ¿qué opina de que el hijo de María se vaya a casar ahora, luego de conocer a la camarógrafa cuando trabajaban para contar su historia?

ESTRELLA GONZÁLEZ: Yo creo que el amor atrae al amor. Yo soy una persona que siempre lucha por el amor, por el amor verdadero, el amor real. Y yo creo que el amor está en cualquier parte del mundo y llega a ti en el momento que menos te lo esperas. Para mí fue algo hermoso, que yo estaba en una relación tan hermosa y que el hijo de María y Keren vinieran a hacer un trabajo periodístico a una prisión de máxima seguridad y ahí estaba el amor. Para mí, el amor entre ellos nació dentro de una prisión, pero fue una conexión, el amor hacia mi pareja, el amor hacia María, el amor que surgió entre su hijo y esta chica y, sobre todo, el amor a Dios. Fue una conexión impactante, varios tipos de amor, pero al final seres humanos amándonos unos a otros.

AMY GOODMAN: María, quiero pasar ahora a la parte del documental en la que usted y Estrella hablan del presidente Donald Trump.


ESTRELLA GONZÁLEZ: Donald Trump no me puede quitar el amor que yo siento por mi hombre. Donald Trump no puede quitarme el amor que yo siento por mí misma. Donald Trump no puede quitarme mi felicidad. Y voy a luchar para poder decirle un día al señor presidente Donald Trump: “Me aplastaste. Me pisoteaste como mujer trans, pero estoy de pie y sigo viva. Tú no me puedes robar mi corazón. Es lo único que no puedes. Mi corazón no es inmigrante. Mi corazón me pertenece. Y eso no puedes quitármelo”.

AMY GOODMAN: Escuchábamos a Estrella hablando con María Hinojosa en la Ciudad de México, después de ser deportada. María.

MARÍA HINOJOSA: Bueno, lo que pasa es que tienes que darte cuenta que Estrella es la persona que Donald Trump enfoca y quiere dañar más por su estatus de ser una mujer trans, inmigrante, indocumentada, mexicana. Y las políticas de Donald Trump… Si no fuera por Donald Trump, Estrella estaría aquí en los Estados Unidos, estaría viviendo con una visa de refugiada por ser víctima de abuso y de la trata de personas. Si no fuera por Donald Trump, Estrella estaría libre viviendo en este país. Un país que ha dicho le damos la bienvenida a los refugiados y a la gente que no tiene ningún tipo de poder. Entonces, lo opuesto es lo que ocurre. Donald Trump pone la mira hacia una persona como Estrella y dice: “Vamos a fregarte la vida, vamos a hacerte la vida imposible”. Y lo que Estrella dice es que “me pueden hacer la vida imposible, me pueden aplastar, pero no me van a callar y no van a a quitarme la posibilidad de sentir amor por la vida”. Así que yo creo que la respuesta de Estrella en este momento de decir: “Tratas de aplastarme, pero no me puedes amargar el corazón”. Y eso, entre muchas cosas, es lo que yo he aprendido de Estrella. Yo como periodista, aprendiendo algo de la vida con una fuente. Y a veces las fuentes terminan cambiándote la vida tal como Estrella me la cambió a mí.

AMY GOODMAN: Estrella, ¿qué le da esperanza ahora que María Hinojosa estrena este documental sobre su vida, su encarcelamiento, su deportación y la forma en que el Gobierno de Trump ha denigrado a la comunidad trans y a la comunidad inmigrante? María realizó este documental y está escribiendo un libro. El pódcast está disponible en todas las plataformas. ¿Qué significa esto para usted?

ESTRELLA GONZÁLEZ: En estos momentos de mi vida, que hoy sale el documental y que María está escribiendo un libro sobre nosotras, sobre su vida, creo que soy la voz de todas las mujeres trans asesinadas, de todas las mujeres trans calladas, que no pueden salir de una tumba y poder levantar su voz. Hoy soy yo la voz de todas esas mujeres, porque soy una mujer trans que va a expresar cómo se nos trata a nosotras las mujeres trans. También soy la voz de todos los latinos en este momento, de todos los latinos deportados injustamente, de todos esos niños separados de su familia, las esposas, los esposos. Tengo mi pareja en Estados Unidos y yo sé lo que siento estar tan lejos, el oír su voz todos los días por diez minutos. Me puedo imaginar una madre separada de sus hijos. Hoy es el día en que mi voz sirve para las mujeres trans. Mi voz sirve para todos nosotros, los inmigrantes que hemos sido deportados injustamente sin tener la oportunidad de mirar un juez, sin que haya alguien que mire el caso de nosotros.

AMY GOODMAN: Estrella Diamantina González y María Hinojosa, muchas gracias por estar con nosotros. El documental de María se estrena en español bajo el título “Estrella: la inmigrante imperfecta”. También está disponible en inglés. Para ver nuestra entrevista en inglés, visite democracynow.org. Soy Amy Goodman. Gracias por acompañarnos.
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