10/31/2026

Cuidar a familiares con discapacidad afecta el sueño, la salud y el empleo de las mujeres

 

Las labores de cuidado de familiares con discapacidad tienen consecuencias en la salud, el descanso y la autonomía económica de las mujeres. Una investigación del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) documentó que 76.2 por ciento de las personas cuidadoras consultadas dejó de trabajar, 74 por ciento descuidó su salud y 69.1 por ciento redujo sus horas de sueño debido a estas responsabilidades.

Los hallazgos forman parte del estudio Percepción de las necesidades de cuidados y asistencia para infantes y jóvenes con discapacidad psicosocial, intelectual y múltiple. Resultados desde una perspectiva de derechos humanos, que recoge las experiencias de familias y personas cuidadoras.

Los datos muestran cómo la atención permanente de una persona con discapacidad puede limitar el acceso de las mujeres al empleo remunerado y al autocuidado, además de representar una carga económica para los hogares.

En el marco del Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, que se conmemora el 29 de octubre, estos resultados ponen sobre la mesa la necesidad de fortalecer los servicios de asistencia y construir redes de apoyo que no dejen la responsabilidad exclusivamente en las familias.

Las mujeres cuidadoras enfrentan afectaciones a su salud y empleo

Durante el panel Cuidados, discapacidad múltiple y movilidad social: de las necesidades de las familias a la acción pública, Mónica Orozco Corona, investigadora externa del CEEY y una de las especialistas que participaron en el estudio, explicó que las responsabilidades de cuidado también afectan las posibilidades de las mujeres de generar ingresos propios.

De acuerdo con los resultados difundidos, 76.2 por ciento de las personas cuidadoras consultadas reportó haber dejado de trabajar; 74 por ciento señaló que descuidó su salud, y 69.1 por ciento indicó que dejó de dormir lo suficiente.

Estas afectaciones no se limitan al tiempo que exige atender a una persona. También pueden traducirse en pérdida de ingresos, menor autonomía económica y dificultades para acudir a consultas médicas o mantener actividades personales.

La distribución desigual de los cuidados implica que, cuando una persona requiere asistencia continua, las mujeres pueden asumir una parte importante de las tareas cotidianas y postergar sus propias necesidades.

Por ello, el estudio plantea la importancia de contar con apoyos que permitan atender a las personas con discapacidad sin que sus familiares tengan que renunciar al trabajo o a su bienestar.

Familias gastan miles de pesos al mes en cuidados

La atención de familiares con discapacidad también representa un gasto constante. Durante la presentación del estudio, Orozco Corona señaló que los costos económicos de los cuidados pueden oscilar entre 5 mil y 10 mil pesos mensuales, de acuerdo con los gastos reportados por las familias participantes.

Entre las necesidades que requieren desembolsos directos se encuentran los pañales, el transporte accesible, las terapias y los servicios de rehabilitación. La investigación reportó que 92.9 por ciento de las familias consultadas gastaba recursos propios en pañales; 91.5 por ciento, en transporte accesible, y 88.4 por ciento, en terapias y rehabilitación.

Estos gastos se suman a la dedicación de tiempo de quienes proporcionan la asistencia. Cuando las cuidadoras dejan de trabajar o reducen sus oportunidades laborales, la presión económica puede aumentar porque el hogar debe cubrir las necesidades de la persona atendida mientras pierde parte de sus ingresos potenciales.

La investigadora también advirtió que los apoyos económicos disponibles no necesariamente cubren el conjunto de necesidades de las familias, por lo que se requieren servicios y recursos complementarios.

La mayoría de las familias necesita cuidados permanentes

Margarita Garfias Hernández, fundadora de Familias y Retos Extraordinarios y de la colectiva Yo Cuido México, señaló que 78.2 por ciento de las personas entrevistadas indicó que su hija, hijo o familiar requiere cuidados permanentes o continuos.

Estas necesidades pueden involucrar atención médica, educación, movilidad, rehabilitación, asistencia personal y accesibilidad. Por ello, la respuesta no puede limitarse a un apoyo económico aislado: requiere servicios coordinados que respondan a las distintas circunstancias de cada familia.

La falta de alternativas suficientes puede concentrar las responsabilidades en una sola persona y dificultar que las cuidadoras mantengan sus empleos, continúen sus estudios o atiendan su salud.

Durante el panel, María Estela Álvarez Corona, secretaria de Bienestar de Tlaxcala, expuso el caso de una mujer de 75 años que cuidaba a sus tres hijos con discapacidad permanente en condiciones de pobreza. El ejemplo mostró cómo las necesidades de asistencia pueden agravarse cuando las familias carecen de recursos económicos y redes de apoyo.

Día Internacional de los Cuidados: la necesidad de repartir responsabilidades

El 29 de octubre se conmemora el Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, una fecha que permite visibilizar la importancia de estas tareas para el sostenimiento de la vida y la necesidad de avanzar hacia sistemas de atención inclusivos.

Los resultados del CEEY apuntan a que las familias necesitan algo más que recursos para cubrir gastos: también requieren servicios accesibles, asistencia personal y condiciones laborales compatibles con las responsabilidades de cuidado.

Desde una perspectiva de género, esto implica reconocer que el cuidado no debe recaer de manera desproporcionada en las mujeres ni obligarlas a elegir entre atender a sus familiares, conservar su empleo y cuidar su propia salud.

Fortalecer los apoyos públicos y las redes de asistencia es fundamental para que las personas con discapacidad puedan ejercer sus derechos y para que quienes las cuidan también tengan acceso al descanso, el trabajo remunerado y una vida digna.

¿Quién es Lana Nusseibeh, la diplomática emiratí que busca dirigir la ONU?

 

Lana Zaki Nusseibeh es una diplomática de Emiratos Árabes Unidos con una trayectoria de más de una década en Naciones Unidas. Su país la nominó el 21 de octubre de 2026 para ocupar la Secretaría General del organismo, en una contienda internacional que continúa sin alcanzar un consenso entre las principales potencias.

Su candidatura abre nuevamente el debate sobre la ausencia de mujeres en el máximo cargo ejecutivo de la ONU, institución fundada en 1945 y que, en más de ocho décadas de historia, nunca ha tenido una secretaria general.

¿Quién es Lana Nusseibeh?

Nusseibeh es ministra de Estado de Emiratos Árabes Unidos y enviada de su país ante Naciones Unidas y la Unión Europea. Antes de asumir sus responsabilidades ministeriales, fue representante permanente de Emiratos Árabes Unidos ante la ONU entre 2013 y 2024.

Durante esos años participó en las negociaciones multilaterales sobre paz y seguridad, asistencia humanitaria, desarrollo sostenible, derechos humanos y reforma institucional. También encabezó la delegación emiratí durante la participación de su país como miembro electo del Consejo de Seguridad en el periodo 2022-2023.

En ese órgano, integrado por 15 países, Nusseibeh ocupó en dos ocasiones la presidencia durante el periodo de su país como miembro electo. Asimismo, fue vicepresidenta de la Asamblea General y presidenta de la Junta Ejecutiva de ONU Mujeres.

Su experiencia diplomática incluye el trabajo para impulsar acuerdos internacionales en asuntos humanitarios. Entre ellos destaca su participación en los esfuerzos que llevaron a la adopción de la resolución 2720 del Consejo de Seguridad, aprobada en diciembre de 2023, que estableció un mecanismo para facilitar la entrega de ayuda humanitaria a la población de Gaza.

I am standing to be Secretary-General because I believe this is a moment to act with greater urgency: to act earlier, bring people together across difference, and drive the work forward until it produces concrete results. That is how we rebuild trust in the United Nations and… pic.twitter.com/l9CyzWeHXH— Lana Nusseibeh (@Lana_Nusseibeh) October 22, 2026

¿Qué propone para dirigir Naciones Unidas?

Al anunciar su candidatura, Nusseibeh planteó que la organización debe recuperar capacidad de acción frente a los conflictos internacionales, fortalecer la diplomacia y traducir sus compromisos en resultados concretos.

Su propuesta coloca la paz y la seguridad en el centro de su agenda, con énfasis en la prevención de conflictos, la negociación de acuerdos humanitarios y la participación de actores regionales y mediadores en los procesos de resolución de disputas.

También propone cambios para mejorar el funcionamiento interno de Naciones Unidas, entre ellos establecer prioridades más claras, reducir duplicidades, fortalecer la rendición de cuentas y acercar los recursos y las decisiones a las comunidades donde se implementan los programas.

En materia de derechos humanos, sostiene que estos deben abordarse de manera vinculada con la paz y el desarrollo, y que la organización debe aplicar el derecho internacional de manera consistente. Estos planteamientos forman parte del programa que presentó para buscar la Secretaría General.

¿Podría convertirse en la primera mujer secretaria general de la ONU?

La candidatura de Nusseibeh se presenta en un momento de incertidumbre sobre la sucesión de António Guterres, cuyo segundo mandato concluye el 31 de diciembre de 2026.

El Consejo de Seguridad tiene un papel determinante en el proceso: debe recomendar una candidatura a la Asamblea General, que realiza el nombramiento. Sus cinco miembros permanentes —China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia— cuentan con poder de veto, por lo que el respaldo de estos países resulta decisivo.

Las votaciones informales realizadas hasta octubre no habían producido un consenso sobre una candidatura. La nominación emiratí se incorporó a la contienda después de la sexta ronda de consultas del Consejo, celebrada el 16 de octubre.

Si fuera elegida, Nusseibeh se convertiría en la primera mujer en dirigir Naciones Unidas y en la segunda persona de Medio Oriente en ocupar el cargo, después del egipcio Boutros Boutros-Ghali, quien fue secretario general entre 1992 y 1996. También sería la primera persona de un país árabe del Golfo en asumir esa responsabilidad.

Su nominación vuelve a colocar sobre la mesa una pregunta que ha acompañado a la organización desde su creación: ¿cuándo llegará una mujer a encabezar la institución multilateral más importante del mundo? La respuesta dependerá de las negociaciones entre los Estados miembros y del procedimiento de selección que continuará en las próximas semanas.

Muere Dolores Huerta, referente de la lucha obrera latina en EU

 

Dolores Huerta, sindicalista, feminista y defensora de los derechos civiles, murió este 28 de octubre a los 96 años, informó su familia. La activista estadounidense de ascendencia mexicana dedicó más de seis décadas a organizar a las personas trabajadoras agrícolas, exigir mejores condiciones laborales y promover la participación política de las comunidades latinas en Estados Unidos.

Huerta fue cofundadora de la Asociación Nacional de Trabajadores Agrícolas, creada en 1962. Desde esa organización impulsó huelgas, boicots y negociaciones para conseguir mejores salarios, prestaciones y protección para quienes trabajaban en el campo.

Su trayectoria también estuvo marcada por la defensa de los derechos de las mujeres y las personas migrantes, así como por su participación en campañas de registro electoral y en movimientos por la justicia social.

Organizar a las personas trabajadoras del campo

Nacida el 10 de abril de 1930 en Dawson, Nuevo México, Dolores Clara Fernández —su nombre de nacimiento— creció en California después de que su madre se trasladara con ella y sus hermanos a Stockton.

Estudió y trabajó como maestra de primaria. Sin embargo, las condiciones de pobreza que enfrentaban las familias agrícolas y las necesidades de las niñas y los niños que acudían a sus clases la llevaron a involucrarse en la organización comunitaria y sindical.

En la década de 1950 comenzó a trabajar en iniciativas para fortalecer la participación política de la población mexicoestadounidense y defender los derechos de las comunidades de bajos ingresos. Más tarde, se concentró en la organización de las personas jornaleras, muchas de ellas migrantes y sin garantías laborales suficientes.

A partir de 1965, Huerta participó en las movilizaciones de trabajadores agrícolas que derivaron en el boicot nacional a las uvas de California. La campaña, que contó con la participación de trabajadores filipinos y latinos, buscaba presionar a las empresas productoras para que reconocieran los derechos laborales de quienes cosechaban sus productos.

Las huelgas y los boicots contribuyeron a que distintas empresas firmaran contratos colectivos con el sindicato. En 1975, California aprobó una ley que reconoció el derecho de negociación colectiva de las personas trabajadoras agrícolas, una conquista en la que la organización sindical tuvo un papel central.

Huerta también impulsó medidas relacionadas con la seguridad social, el acceso a servicios de salud, los descansos durante la jornada y la protección frente a las condiciones de riesgo en el campo.

Una consigna que trascendió fronteras

La frase «¡Sí, se puede!» se convirtió en una de las consignas más reconocidas del movimiento encabezado por Huerta y sus compañeras y compañeros de lucha. Su mensaje trascendió las movilizaciones sindicales y llegó a campañas políticas y movimientos sociales.

En 2012, el entonces presidente estadounidense Barack Obama le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad, el máximo reconocimiento civil del país. Durante la ceremonia, Obama destacó la influencia de la activista y reconoció que había retomado su consigna para su campaña presidencial de 2008.

Huerta también promovió la participación de las mujeres latinas en la vida pública y defendió los derechos de las comunidades migrantes. Su trabajo contribuyó a visibilizar que las condiciones laborales, la desigualdad económica, el racismo y las barreras de género se entrecruzan en la experiencia de muchas mujeres trabajadoras.

En 2002 fundó la Dolores Huerta Foundation, organización dedicada a fortalecer el liderazgo comunitario, la participación cívica y la formación de nuevas generaciones de activistas.

A lo largo de su vida fue detenida en numerosas ocasiones durante protestas pacíficas. En 1988 sufrió lesiones graves durante una movilización en San Francisco contra las posiciones del entonces vicepresidente George H. W. Bush respecto al boicot agrícola. La agresión policial le provocó fracturas de costillas y lesiones en el bazo.

Pese a ello, continuó participando en campañas por los derechos civiles, la igualdad de género y la justicia social.

Las violencias detrás del movimiento sindical

En 2026, Huerta hizo públicas denuncias de violencia sexual contra César Chávez, su compañero en la fundación del sindicato, por hechos ocurridos décadas atrás. Relató que en dos ocasiones fue sometida a encuentros sexuales mediante presión y fuerza, y que ambos derivaron en embarazos.

La activista explicó que guardó silencio durante aproximadamente seis décadas por temor a que revelar lo ocurrido afectara al movimiento de trabajadores agrícolas al que había dedicado su vida. Sus declaraciones se conocieron en medio de otras denuncias contra Chávez por abuso sexual.

Su testimonio abrió una discusión sobre las violencias ejercidas contra las mujeres dentro de organizaciones que también han sido fundamentales en las luchas por los derechos humanos y laborales.

La historia de Huerta permite reconocer la participación de las mujeres en movimientos sociales cuyos liderazgos públicos estuvieron frecuentemente ocupados por hombres, así como las desigualdades que enfrentaron incluso dentro de esos espacios.

Hasta sus últimos años, la activista continuó participando en encuentros públicos, movilizaciones y actividades en defensa de los derechos de las comunidades latinas.

Su legado permanece ligado a la organización colectiva de las personas trabajadoras agrícolas, a la defensa de los derechos civiles y a la exigencia de condiciones de vida dignas para quienes históricamente han enfrentado mayores barreras para ejercer sus derechos.

Laura Itzel Castillo comparece con pendientes en justicia e igualdad sustantiva

 

La igualdad sustantiva, el acceso a la justicia y la prevención de las violencias contra las mujeres siguen siendo desafíos para el Estado mexicano. Así lo reconoció Laura Itzel Castillo Juárez, titular de la Secretaría de las Mujeres, durante su comparecencia ante el Pleno de la Cámara de Diputados, realizada este 28 de octubre como parte del análisis del Segundo Informe de Gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo.

A menos de dos meses de asumir el cargo, el 3 de septiembre de 2026, Castillo Juárez afirmó que su gestión buscará consolidar los avances de la institución y atender las tareas pendientes. Sin embargo, los propios temas que expuso colocan sobre la mesa retos que van más allá de la continuidad de los programas: garantizar que las leyes se traduzcan en derechos efectivos, fortalecer las instituciones encargadas de investigar las violencias y reducir las brechas que afectan a millones de mujeres.

Durante su mensaje, la secretaria señaló que, incluso si se mantiene el ritmo actual de avance, México tardaría poco más de 100 años en alcanzar la igualdad sustantiva, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) citados por ella.

La funcionaria reconoció que persisten barreras económicas, sociales, territoriales y étnicas que impiden a las mujeres ejercer plenamente sus derechos, por lo que sostuvo que la política de igualdad debe priorizar a quienes enfrentan pobreza, exclusión y discriminación.

(1/3)Durante la comparecencia que realicé ante la Cámara de Diputadas y @Diputados_MX, presenté los avances y desafíos de la Secretaría de las @mujeresgobmx para garantizar el ejercicio pleno de los derechos de TODAS y avanzar hacia una igualdad sustantiva que se refleje en la… pic.twitter.com/hftAy1cXwd— Laura Itzel Castillo Juárez (@LauraI_Castillo) October 29, 2026

Feminicidio y acceso a la justicia, entre los pendientes

Uno de los desafíos centrales es garantizar el acceso a la justicia para las víctimas de violencia de género. Castillo Juárez reconoció que el feminicidio continúa siendo una de las expresiones más extremas de violencia contra las mujeres.

La secretaria reportó una disminución de 5 por ciento en el promedio diario de feminicidios entre 2015 y el periodo de enero a septiembre de 2026. No obstante, advirtió que esa reducción no es suficiente para considerar resuelto el problema.

“Como mujer, con ninguna cifra nos podemos dar por satisfechas”, expresó durante su comparecencia.

También señaló que, mediante la Línea 079, opción 1, se ha identificado que 33 por ciento de las llamadas corresponde a situaciones de violencia crítica. Según explicó, la detección oportuna permite brindar atención especializada e intervenir antes de que la violencia escale.

A estos desafíos se suma la necesidad de que las fiscalías cuenten con áreas especializadas para investigar delitos relacionados con las violencias contra las mujeres y actúen con perspectiva de género.

En ese contexto, Castillo Juárez mencionó la iniciativa de Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar el Delito de Feminicidio, presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum ante el Congreso de la Unión. Su discusión y eventual implementación serán parte del proceso para evaluar si los cambios normativos se traducen en mejores condiciones de prevención, investigación y acceso a la justicia.

Refugios y presupuesto para 2027

La atención a mujeres en riesgo también forma parte de los retos de la dependencia. De acuerdo con las cifras presentadas por Castillo Juárez, durante 2026 la Secretaría apoyó 90 proyectos de refugios, casas de emergencia y casas de transición en 30 entidades federativas.

Hasta junio de este año, estos espacios atendieron a 11 mil 559 personas, entre mujeres y sus hijas e hijos, mediante 454 mil 449 servicios psicológicos, jurídicos, médicos y de trabajo social.

Para 2027, el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación contempla un incremento de 17 millones 640 mil pesos para estos espacios respecto de 2026, según informó la secretaria.

Aunque el aumento anunciado representa un dato relevante para el seguimiento presupuestal, el reto también consiste en garantizar que los recursos sean suficientes y oportunos para sostener la atención especializada y la protección de quienes necesitan salir de contextos de violencia.

La titular afirmó que la dependencia busca mantener la colaboración con gobiernos y organizaciones de la sociedad civil que operan refugios, y aseguró que la Secretaría continuará abierta a atenderlas.

Secretaría plantea revisar las alertas de violencia de género

Otro de los asuntos que Castillo Juárez puso sobre la mesa fue la revisión de las Alertas de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM).

La secretaria consideró que este mecanismo requiere analizar sus objetivos, efectividad y seguimiento a la luz de los cambios institucionales realizados desde 2018. Sostuvo que las alertas surgieron en un contexto distinto al actual y planteó la necesidad de revisar su funcionamiento.

Esta postura abre un tema relevante para la rendición de cuentas: cómo evaluar la eficacia de las alertas sin debilitar las medidas de prevención, protección y respuesta ante la violencia feminicida, ni dejar sin atención las demandas de las mujeres y organizaciones que han recurrido a ellas.

En su mensaje, la funcionaria también destacó el acuerdo de colaboración voluntaria suscrito con Google, Meta y TikTok para combatir las violencias digitales, así como las acciones de coordinación entre dependencias federales.

No obstante, la existencia de acuerdos y mecanismos institucionales no sustituye la necesidad de evaluar sus resultados, su alcance y la respuesta que reciben las mujeres que denuncian violencia.

De los programas a los derechos efectivos

Al reconocer los pendientes de la institución, Castillo Juárez señaló que la igualdad requiere fortalecer la autonomía económica de las mujeres y redistribuir el trabajo doméstico y de cuidados. También destacó la necesidad de transformar las relaciones de desigualdad en los espacios digitales y en la vida cotidiana.

La secretaria se comprometió a mantener la coordinación con instituciones federales y congresos locales para avanzar en la armonización legislativa en materia de igualdad sustantiva.

Tras su llegada a la dependencia, la tarea será dar seguimiento a estos compromisos y evaluar si las políticas, los recursos y los mecanismos de coordinación se traducen en mejores condiciones de vida para niñas, adolescentes y mujeres.

La propia funcionaria reconoció que los avances normativos e institucionales no cumplen su propósito si no llegan a las comunidades. El desafío, por tanto, será convertir los programas y compromisos presentados ante el Congreso en garantías efectivas de igualdad, protección y acceso a la justicia.

Violencia digital con IA, cuando se fabrican imágenes íntimas sin consentimiento

 

Una imagen compartida en redes sociales puede convertirse en contenido íntimo que nunca existió. Para ello, no es necesario que la persona retratada haya participado ni autorizado su creación: basta con que alguien utilice herramientas de inteligencia artificial (IA) para fabricar imágenes sexuales falsas. Aunque el contenido sea manipulado, la violencia y sus consecuencias son reales.

Los llamados deepfakes son imágenes, audios o videos creados o alterados mediante inteligencia artificial para representar situaciones que no ocurrieron. Cuando estas herramientas se utilizan para generar contenido sexual de mujeres sin su consentimiento, se convierten en un instrumento de violencia digital que vulnera su privacidad, intimidad y autonomía.

La facilidad para producir y difundir estas imágenes ha convertido el fenómeno en un problema que va más allá de la tecnología. El debate también involucra el derecho de las mujeres a decidir sobre su propia imagen y a establecer límites que deben respetarse tanto dentro como fuera de internet.

De acuerdo con información difundida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), entre 90 y 95 por ciento de los deepfakes que circulan en línea corresponden a imágenes pornográficas no consentidas y alrededor de 90 por ciento de estas representan a mujeres. Los datos, retomados de investigaciones de Sensity AI, evidencian la dimensión de género de esta forma de violencia digital.

En México, los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) también muestran el impacto diferenciado del ciberacoso. De acuerdo con los resultados del Módulo sobre Ciberacoso (MOCIBA) 2024, 22.2 por ciento de las mujeres usuarias de internet de 12 años o más experimentó alguna situación de ciberacoso. Entre quienes fueron víctimas, 34.5 por ciento manifestó haber sentido miedo.

Aunque el ciberacoso comprende distintas formas de agresión y no exclusivamente la creación de imágenes mediante IA, estas cifras permiten dimensionar el contexto de violencia al que se enfrentan las mujeres en los entornos digitales.

Detrás de estos datos hay niñas y mujeres que pueden experimentar exposición, acoso e intimidación. La creación y difusión de imágenes íntimas sin consentimiento puede afectar sus relaciones personales, su vida social y profesional, además de restringir su libertad para participar en espacios digitales sin temor a que su imagen sea utilizada para agredirlas.

El consentimiento también debe respetarse en internet

“Que una imagen haya sido creada con inteligencia artificial no significa que el daño sea artificial o menos real. El consentimiento también es digital y no desaparece cuando entramos a internet. Una fotografía pública no es una autorización para utilizarla de forma violenta y, mucho menos, para crear contenido sexual. Todas y todos tenemos derecho a decidir cómo se utiliza nuestra imagen, dentro y fuera de las pantallas”, explicó Angie Contreras, vocera de Mujeres Vivas, Mujeres Libres.

La respuesta frente a estas agresiones no puede consistir en restringir la libertad de las mujeres ni en responsabilizarlas por las fotografías que publican. El problema está en quienes utilizan herramientas digitales para crear, difundir o comercializar contenido sexual sin consentimiento, así como en quienes lo emplean para amenazar, humillar o ridiculizar a las personas representadas.

También corresponde a las plataformas digitales establecer mecanismos efectivos para prevenir y atender estas agresiones, responder ante la difusión de contenido íntimo no consentido y evitar que sus herramientas se utilicen para vulnerar los derechos de las mujeres. A su vez, las instituciones deben garantizar vías accesibles de denuncia y protección.

Lo que está en juego no es solamente la privacidad, sino también la autonomía de las mujeres: su libertad para decidir sobre su cuerpo, su intimidad y su imagen, establecer límites y exigir que sean respetados en los espacios digitales.

“Nos han enseñado a tener cuidado con lo que compartimos, con lo que publicamos y hasta con las fotografías que nos tomamos. Pero ¿por qué la responsabilidad siempre termina recayendo en nosotras? No deberíamos tener que limitar nuestra libertad para evitar que alguien más vulnere nuestros derechos. El consentimiento también significa que nuestras decisiones y nuestros límites sean respetados”, señaló Lizeth Mejorada, portavoz de Mujeres Vivas, Mujeres Libres.

Prevenir la violencia digital sin limitar la libertad de las mujeres

Enfrentar la violencia digital requiere medidas concretas: información accesible, mecanismos efectivos de prevención y protección, herramientas para denunciar y responsabilidades claras para quienes desarrollan, ofrecen y utilizan estas tecnologías.

La creación de imágenes sexuales falsas sin consentimiento no deja de ser una agresión porque el contenido no corresponda a un hecho real. Su impacto depende también de la exposición, el hostigamiento y el uso que otras personas hagan de esas imágenes.

La inteligencia artificial puede fabricar imágenes, pero no consentimiento. Que algo pueda crearse no significa que exista el derecho a hacerlo.

#SonCuidados busca visibilizar la desigualdad en el trabajo doméstico y de cuidados

 

Las mujeres en México dedican casi 40 horas semanales al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, mientras que los hombres destinan poco más de 18 horas. Esta diferencia refleja una distribución desigual de las responsabilidades que sostienen la vida cotidiana y limita el tiempo de las mujeres para trabajar, estudiar y desarrollarse profesionalmente.

Ante este panorama, ONU Mujeres México lanzó la campaña #SonCuidados, una iniciativa que busca visibilizar estas labores y promover una distribución más equitativa entre mujeres y hombres, así como entre las familias, las comunidades, las empresas y el Estado.

La campaña se presentó en el marco del Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, que se conmemora cada 29 de octubre, con el propósito de acercar el tema a distintas audiencias mediante contenidos audiovisuales y materiales pedagógicos.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el valor económico del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado representó casi una cuarta parte del Producto Interno Bruto (PIB) de México en 2024. Las mujeres aportaron 72.6 por ciento de ese valor.

No habrá autonomía económica de las mujeres si el trabajo de cuidados sigue siendo invisible y desigualmente distribuido. ​#HablemosDeCuidados pic.twitter.com/74HkwaGy78— ONU Mujeres (@ONUMujeres) October 29, 2026

El trabajo de cuidados representa 24% del PIB de México

Las cifras de ONU Mujeres muestran que las tareas domésticas y de cuidados constituyen una contribución fundamental para la economía, aunque una parte importante de ellas no recibe remuneración.

En México, el valor económico de estas actividades equivalió a aproximadamente 24 por ciento del PIB en 2024. Sin embargo, la mayor parte de esa aportación correspondió a las mujeres, lo que evidencia la desigual distribución de una responsabilidad indispensable para el funcionamiento de los hogares y la sociedad.

La brecha también se refleja en el tiempo destinado a estas labores. En el país, las mujeres dedican casi 40 horas semanales al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, mientras que los hombres destinan poco más de 18 horas, de acuerdo con las cifras citadas por ONU Mujeres.

A nivel mundial, las mujeres dedican tres veces más tiempo que los hombres al trabajo de cuidados no remunerado, según datos de ONU Mujeres correspondientes a 2025.

Además, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reportó en 2024 que 708 millones de mujeres en edad de trabajar estaban fuera del mercado laboral debido a sus responsabilidades de cuidado no remuneradas. Entre los hombres, la proporción equivalía a uno de cada 20.

En América Latina y el Caribe, las mujeres dedican entre 22 y 43 horas semanales al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, según el país. En contraste, los hombres destinan entre siete y 20 horas, de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Tres de cada cuatro personas cuidadoras en México son mujeres

La desigualdad también se observa en quiénes asumen directamente las tareas de cuidado. Según datos del INEGI de 2022, las mujeres representaban 75.1 por ciento de las personas que brindaban cuidados en México, frente a 24.9 por ciento de los hombres.

Estas responsabilidades incluyen actividades que suelen pasar inadvertidas por considerarse parte de la vida cotidiana: preparar alimentos, limpiar y ordenar el hogar, cuidar a niñas, niños y adolescentes, acompañar a personas mayores o con discapacidad y brindar apoyo emocional.

Aunque son indispensables para el bienestar físico y emocional, cuando recaen desproporcionadamente en las mujeres pueden reducir su tiempo disponible y limitar su autonomía económica, desarrollo profesional y participación política.

ONU Mujeres plantea que el problema no es cuidar, sino que estas tareas se distribuyan de manera desigual y se consideren una responsabilidad exclusiva de las mujeres.

#SonCuidados propone reconocer, reducir y repartir estas tareas

La campaña #SonCuidados busca que las personas identifiquen el trabajo de cuidados en su vida cotidiana y reconozcan que todas necesitan cuidar y recibir cuidados a lo largo de la vida.

La propuesta se articula en torno a tres acciones: reconocer el valor de estas labores, reducir las cargas que pueden evitarse o hacerse menos demandantes y repartir las responsabilidades de forma más justa.

La iniciativa contempla dos dimensiones de corresponsabilidad. La primera se refiere a la distribución del trabajo entre mujeres y hombres; la segunda, a la participación de las familias, las comunidades, las empresas y el Estado.

A través de videos y contenidos pedagógicos, ONU Mujeres México busca ampliar la conversación sobre el derecho a cuidar, recibir cuidados y ejercer el autocuidado, así como mostrar que una organización más equitativa beneficia al conjunto de la sociedad.

 Cuando las personas cuidan, trabajan.​

​Aunque no reciban remuneración, aunque no figure como empleo, sigue siendo trabajo. ​

Figuras públicas se suman a la campaña de ONU Mujeres

Para ampliar el alcance de #SonCuidados, participarán las embajadoras de Buena Voluntad de ONU Mujeres México Karla Souza, Ximena Sariñana y Marion Reimers.

También se sumarán las voceras y los voceros Eréndira Ibarra, Mabel Cadena, Fernanda Castillo, Erik Hayser, Alfonso Dosal y Diego Alfaro, además de personas aliadas como Lizeth Selene, Rebeca Landa, Priscila Arias, conocida como La Fatshionista, Natalia Téllez, Nacho Tahhan y Caloncho.

La estrategia de difusión se concentrará principalmente en redes sociales e incluirá un video como pieza central, así como materiales audiovisuales con información pedagógica. Más de 30 figuras públicas y personas creadoras de contenido también participarán en la difusión.

#SonCuidados es una campaña de ONU Mujeres México en colaboración con la Secretaría de las Mujeres del Gobierno de México, el Gobierno del Municipio de Puebla, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ) en México y el Centro Global de Excelencia en Estadísticas de Género (CEEG).

Aprendiz de bruja

.-En medio mundo se celebra el 31 de octubre el Día de las Brujas (hoy mejor conocido como Halloween). Y yo voy a celebrar ser aprendiz de una. Le explico:

La primera imagen que nos llega cuando decimos “bruja” es el de una mujer fea feísima y mala malísima. Parte de la imagen incluye sombrero negro puntiagudo, escoba, caldero y gato, negro de preferencia.

¿No resulta extraño que la palabra “brujo” no nos traiga una imagen similar? 

Lo primero que tenemos que saber es que es una manipulación mediática con intereses comerciales. Como un Deepfake pero de la Edad Media.

En esa época el negocio de fábrica y venta de cerveza era de mujeres. ¿En qué la preparaban? ¡Adivinó! En un caldero.

¿Y la escoba? Para mantener limpio el espacio. ¿Y el gato? Para ahuyentar ratones. ¿Y el sombrero? Para que en los lugares de venta fueran localizadas rápidamente. Así que no eran mujeres despreciadas. Al contrario. Eran muy apreciadas. 

Hasta que la naturalista y también abadesa Hildegarda de Bingen (1098-1179), descubrió que el lúpulo permitía conservar la cerveza por largo tiempo. Entonces, el negocio se volvió muy lucrativo y los monjes se lo apropiaron.

Y no tuvieron miramientos para destruir a la competencia. Primero hicieron de las características de esas mujeres una imagen grotesca. Y luego, al llamarlas brujas, podían ser torturadas y quemadas como hicieron con millones de mujeres. 

Muchas de esas otras mujeres fueron grandes conocedoras de la herbolaria. Por eso curaban y atendían partos (lo cual representó una gran competencia para los médicos).  De igual manera eran insumisas, leían, hablaban, opinaban.

Por eso desde el feminismo se comienza a reivindicar la figura de la bruja como una mujer rebelde, que se niega a ser sometida. Y en ese camino, la psiquiatra junguiana Jean Shinoda Bolen da un paso más. 

Ella escribe: “…ha llegado el momento de rescatar y redefinir el término ‘anciana’ entre el montón de palabras despectivas que se utilizan para denominar a las mujeres maduras, y conseguir que la acción de convertirse en ‘bruja’ sea un supremo logro interior característico de la tercera fase de la vida”.

En su libro Las brujas no se quejan, Shinoda Bolen explica que una mujer no se convierte en anciana por el hecho de volverse vieja. Y que ser una bruja se relaciona con transformaciones internas que las ancianas pueden cultivar y, con ello, generar impactos externos positivos.

“Las cualidades de la bruja -afirma- son los rasgos distintivos a través de los que una anciana se distingue”.  

En su libro describe y analiza las 13 cualidades que propone:

  • No se quejan
  • Son atrevidas
  • Tienen mano para las plantas
  • Confían en los presentimientos
  • Meditan a su manera
  • Defienden con fiereza lo que más les importa
  • Deciden su camino con el corazón
  • Dicen la verdad con compasión
  • Escuchan su cuerpo
  • Improvisan, no imploran
  • Ríen juntas y saborean lo positivo de la vida.

Sostiene, además, que hasta que la vida concluya, todas seguimos estando “en el proceso”.

Por eso digo que este 31 celebraré ser aprendiz de bruja. ¿Celebra conmigo?

www.cecilialavalle.com contacto@cecilavalle.com @cecilia.lavalle.t

¿Qué pasa después de la cárcel? Mujeres liberadas denuncian abandono institucional y falta de reinserción social


“Esas mismas obligaciones que tuvimos que pagar por una sentencia, lo hayamos hecho o no, ya las cumplimos. Yo ya cumplí mi obligación, ahora quiero mi derecho”, señala Paula Tercero, integrante de la organización Artículo 20.

La mujer pasó más de 18 años privada de la libertad en un centro penitenciario de la Ciudad de México, tras ser sentenciada por un delito de alto impacto. Pocos meses antes de obtener su libertad fue trasladada al Centro Federal de Readaptación Social (CPS) 16, traslado que en su momento calificó de involuntario.

En entrevista relató que, al salir, no recibió orientación ni apoyo alguno. El centro de reinserción de la capital le indicó que correspondía a la autoridad federal atenderla, a pesar de que no cometió un delito del fuero federal y de que solo permaneció unos meses en el CPS 16.

    “Yo ya no estoy peleando porque si era inocente o no, a la sociedad ya le pagamos el delito que se nos atribuyó. Ahora que va a hacer el Estado y la misma sociedad para ayudarnos a reinsertarnos”, exige la mujer.

Y señala que ahora, en libertad, ha sido abandonada y dejada a su suerte para poder lograr nuevamente su reintegración a la sociedad, pese a que los penales mexicanos llevan en sí mismos el nombre de su objetivo: reinserción social.
Autoridades omiten apoyo de ley a personas que salen de la prisión

Mujeres egresadas del Centro Federal de Readaptación Social o Cefereso 16 han manifestado falta de cumplimiento del artículo 207 de la Ley Nacional de Ejecución Penal, que establece servicios de atención postpenitenciaria. Afirman que esos servicios no existen en la práctica para quienes salen de una prisión federal.

Ese artículo señala que las autoridades corresponsables, en conjunto con la Unidad de servicios postpenales, parte de la Autoridad Penitenciaria, deben establecer centros de atención y formar Redes de Apoyo Postpenal para apoyar a liberados, externados y sus familias, con el fin de facilitar la reinserción, procurar una vida digna y prevenir la reincidencia.

Estos servicios buscan crear espacios de orientación y desarrollo personal, laboral, cultural, educativo, social y de capacitación, y promover en la sociedad la aceptación de la persona liberada. Además, establece que debe haber coordinación entre la Federación y los estados.

Cabe destacar que el 16 de junio de 2016 fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el decreto que expidió dicha Ley Nacional de Ejecución Penal.

Ante lo cual la organización señala que las autoridades llevan una década sin establecer centros de reintegración social a mujeres que en algún momento estuvieron privadas de libertad en centros federales, pues reclaman que en el caso local sí existen estos espacios.

https://www.reporteindigo.com/nacional/que-pasa-despues-de-la-carcel-mujeres-liberadas-denuncian-abandono-institucional-y-falta-de-reinsercion-social-20261023-0078.html

"En Ciudad de México hay programas de temas laborales para que empresas les ayudan (a las personas liberadas) para que puedan empezar a trabajar, con proyectos de emprendimiento (...) Tenemos compañeras que viven en la calle, que están en temas de prostitución. Porque no hay programas de reinserción”, declaró Viridiana Molina, activista de Artículo 20.

Reinserción social en la ley pero no en la realidad

El Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Reinserción Social, es el encargado de administrar centros federales, cuyo reglamento fue publicado el 2 de agosto de 2024. En el reglamento vigente no se identifica la asignación de apoyos asistenciales a liberados y sus familias, y apoyo técnico y económico cuando el presupuesto lo permitiera.

A partir de la renovación se indica la creación de una Dirección General de Reinserción Social y Servicios Postpenales. Entre sus funciones están canalizar a las personas liberadas a programas sociales de otras autoridades e instituciones y proponer convenios con autoridades, organizaciones civiles y entidades privadas. Sin embargo, no identifican atención postpenal que operen directamente por el órgano ni apoyos económicos, de alojamiento o de traslado para quienes salen de prisión.

“Para las personas que salimos de una prisión federal no existen proyectos postpenitenciarios. No existe ni el centro de reinserción ni nada nada por el estilo. Para las personas que salimos del fuero federal, existe el proyecto desde hace 10 años donde se tienen que hacer convenios de temas de reinserción, cosa que no tienen ellos”, señaló Molina al enfatizar que han buscado acercarse al Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Reinserción Social.

De acuerdo con Molina, desde el año pasado han intentado comunicarse con el Órgano y este año fueron enviados dos escritos, sin respuesta, por lo que acudieron a la Secretaría de Gobernación donde mantienen un plantón pacífico desde el 16 de agosto.
Mujeres exprivadas de la libertad exigen redes de apoyo

El artículo establece que las autoridades corresponsables, en coordinación con la Unidad de servicios postpenales de la Autoridad Penitenciaria, deben establecer centros de atención y formar redes de apoyo postpenal.

Por otro lado, exigen capacitación laboral, vinculación con empresas y apoyo al autoempleo. En la cuestión del bienestar y salud solicitan atención médica, psicológica y psicosocial, además de asesoría jurídica gratuita para recuperar la custodia de sus hijas e hijos, pues muchas de ellas son madres.

Parte de sus exigencias está obtener documentos de identidad y regularizar sus antecedentes penales. Reclaman también un programa específico para mujeres, atención prioritaria para quienes no tienen red familiar, un plan individual de seguimiento y una mejor coordinación entre instituciones.

Además, solicitan transparencia sobre presupuesto, programas y personas atendidas, y un mecanismo accesible para presentar solicitudes y quejas. Piden que las autoridades informen qué servicios ya existen, quiénes son los responsables, qué plazos y recursos requeriría implementar el resto, y que respondan por escrito de manera fundada y motivada.
En 2026, han muerto 792 personas privadas de la libertad

Entre enero y agosto de 2026, 792 personas privadas de la libertad murieron en los penales del país por causas naturales o enfermedad, y otras 55 se quitaron la vida, de acuerdo con los cuadernos estadísticos mensuales de Prevención y Reinserción Social.

Los decesos por muerte natural o enfermedad promediaron 99 al mes. Mayo fue el mes con más decesos reportados, con 127, y julio se posicionó con la menor cifra registrando 81. De las 792 muertes, 754 ocurrieron en centros estatales y 38 en federales.

En el desglose por entidad lideró el Estado de México con alrededor de 120, Sonora con 116 y la Ciudad de México con 97, seguidos de Baja California con 63, Puebla con 30, Chiapas con 29 y Jalisco 27.

Raquel Guadalupe García Estrada, originaria de Acapulco, Guerrero pasó 10 años y ocho meses privada de su libertad: ocho años en el penal estatal de reinserción social de Acapulco, para después ser trasladada al Cefereso 16 y terminar el resto de su pena.
Los fallecimientos en prisión pueden ser por causas naturales o por suicidio.
Los fallecimientos en prisión pueden ser por causas naturales o por suicidio.

La mujer señala que las violaciones a derechos humanos son una cadena que comienza desde que entran en custodia del Estado pues, en su caso, acusa alteraron su expediente para acusarla de ser "jefa de organización" con el fin de poder trasladarla a un Centro Penitenciario Federal, a pesar de que su situación jurídica era de índole familiar y no tenía relación con el crimen organizado o secuestro.

Relata que durante su proceso un agente ministerial admitió abiertamente que necesitaban encarcelar personas para cumplir con cuotas de recursos.
Denuncian falta de atención médica al interior de los penales

Durante su instancia en el CPS 16, detalla, vivió una falta grave de atención médica, alimentación deplorable, insalubridad y corrupción que derivaron en fallecimientos evitables y, pese a solicitar la atención, el personal custodio las deja en desamparo y en muchas ocasiones a la muerte en custodia.

“Lupe Merino. Ella tenía un problema de cáncer y llevaba un tratamiento, estuvo como 15 días, estuvo muy mal en la estancia hasta que, de plano, la llevan al hospital y en menos de un mes fallece. ¿Por qué? Por negligencia médica. Por eso falleció porque la directora no le quiso dar la atención porque no creía que ella traía cáncer. Murió la señora al mes que cayó ahí (en el CPS 16). Es muy frustrante ver como tus compañeras fallecen y te quedas pensando, si ellas murieron, ¿qué me espero yo, no? ¿Qué espero yo de que de que no me pase algo?”, cuenta Raquel.
Suicidio, presente en penales federales

Aunque los suicidios en las cárceles mexicanas disminuyeron de 11 casos en enero a dos en agosto de 2026, su distribución evidencia una problemática persistente en los centros penitenciarios federales. De los 55 fallecimientos por esta causa registrados en el periodo, 12 ocurrieron en instalaciones federales, que alojan apenas 7.7 por ciento de la población penitenciaria, pero concentran 22 por ciento de los casos.

A estas cifras se suman 19 intentos de suicidio y seis homicidios, mientras que los antecedentes del Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) 16, destinado a mujeres, mantienen bajo escrutinio las condiciones de atención a la salud mental y la protección de las personas privadas de la libertad.

Por entidad, Sinaloa encabeza la lista con seis suicidios, seguido de la Ciudad de México, Sonora, Tabasco y Baja California, con cinco casos cada uno.

En los centros federales, los Cefereso Oriente, Sonora, Oaxaca y Femenil Morelos registraron dos suicidios cada uno. En cuanto a los intentos de suicidio, Sonora y Jalisco concentraron cuatro casos, respectivamente.

    Portada | En los últimos seis meses, en México, decenas de miles de personas ingresaron a prisión, lo que contribuyó a que la sobrepoblación carcelaria alcanzara cifras históricas. https://t.co/prNV0DvxvU https://t.co/sSp7CejdHP— Reporte Índigo (@Reporte_Indigo) August 5, 2026 

El Cefereso 16 reportó dos suicidios durante el periodo analizado, ocurridos en abril y julio. Aunque la cifra representa una disminución frente a años anteriores, entre 2020 y 2025 se documentaron 21 mujeres que se quitaron la vida en este centro penitenciario.

La recurrencia de estos casos motivó a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) a emitir la Recomendación 276/2023, dirigida al órgano federal penitenciario, en la que solicitó atender la vulnerabilidad de las mujeres privadas de la libertad y los riesgos de suicidio.

Por su parte, la Defensoría Pública Federal también señaló deficiencias en la atención de la salud mental, entre ellas la falta de especialistas y medicamentos suficientes, así como la omisión de solicitudes de atención psicológica. La institución sostuvo que las condiciones del penal pudieron constituir actos de tortura y estar relacionadas con las muertes registradas en 2022 y 2023, periodo en el que se reportó el mayor número de casos.
Denuncian omisiones y les cierran las puertas

“Desde que empezamos a denunciar el tema de los suicidios de Morelos, ellos literal dijeron, ‘no queremos tener relación ni comunicación’, cuenta Viridiana Molina al señalar que pese a buscar el acercamiento con el Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Reinserción Social la respuesta ha sido nula.

Ahora a esta falta se suman las demandas de la reinserción social de las mujeres que ya se encuentran liberadas, y retoma que la respuesta ha sido la misma por parte de las autoridades responsables, ausente.

En el caso de Raquel, actualmente se encuentra fuera de prisión bajo un "beneficio de libertad incondicionada".

Cuenta que, al salir, acudió a diversas dependencias como la Secretaría de la Mujer y el DIF para solicitar el apoyo postpenitenciario, pero todas las instituciones le negaron la ayuda argumentando que dichos beneficios no aplican para personas que aún se encuentran en un proceso legal.

“Que las personas que salimos tengamos este apoyo porque salir y no tener nada te despojan de todo. Te despojan de tu familia, te despojan de tu lugar de vivienda. Te despojan de todo lo que hay en alrededor”, finaliza Raquel.

CIDH alerta por violencia contra niñas reclutadas; Tejiendo Redes cuestiona reforma

 

El reclutamiento de niñas, niños y adolescentes por el crimen organizado puede exponerles a explotación, violencia y otras graves violaciones a sus derechos humanos. En el caso de las niñas, los riesgos incluyen formas diferenciadas de violencia basada en género, una situación que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) advirtió desde junio de 2026 y que vuelve a cobrar relevancia ante las recientes reformas legislativas en México.

El 12 de junio de 2026, hace más de cuatro meses, la CIDH llamó a los Estados de las Américas a fortalecer las medidas de protección frente al reclutamiento forzado por organizaciones criminales. En su pronunciamiento, señaló que las víctimas suelen ser captadas entre los 13 y 15 años, aunque advirtió que también ocurre a edades más tempranas.

El organismo internacional identificó que las niñas enfrentan riesgos particulares de violencia basada en género y que las personas menores de edad reclutadas pueden ser incorporadas a actividades que van desde la vigilancia y el transporte de bienes ilícitos hasta la explotación sexual, el tráfico de drogas y otras formas de violencia.

La CIDH también alertó que la magnitud del reclutamiento podría estar subestimada por el subregistro, el temor a represalias y las dificultades para denunciar en territorios bajo control criminal. Por ello, insistió en que niñas, niños y adolescentes deben ser reconocidos como víctimas que requieren protección especializada, recuperación y restitución de derechos.

Niñas enfrentan riesgos diferenciados ante el reclutamiento

La violencia que enfrentan las niñas puede adquirir características específicas debido a las desigualdades de género y a las condiciones de sometimiento impuestas por las organizaciones criminales. Entre los riesgos identificados por la CIDH se encuentra la violencia basada en género, mientras que la explotación sexual figura entre las actividades a las que pueden ser incorporadas las víctimas del reclutamiento.

Esta dimensión requiere respuestas institucionales que consideren las necesidades particulares de las niñas y eviten reducir su situación a la participación en actividades ilícitas. La atención debe contemplar las circunstancias de su captación, las violencias que pudieron experimentar y las condiciones necesarias para que puedan desvincularse de manera segura de las redes criminales.

En su pronunciamiento, la Comisión también identificó mayores condiciones de vulnerabilidad para niñas, niños y adolescentes indígenas, afrodescendientes, migrantes y habitantes de territorios afectados por la criminalidad organizada.

No obstante, México continúa sin contar con información pública suficiente para dimensionar la magnitud del reclutamiento infantil. La falta de registros desagregados impide establecer cuántas niñas son captadas, qué edades tienen, para qué actividades son utilizadas y qué formas de violencia enfrentan durante el reclutamiento.

Las cifras sobre violencia letal permiten observar parte del contexto, aunque no deben confundirse con estadísticas de reclutamiento. De acuerdo con la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), durante 2025 fueron asesinadas 817 personas de entre 0 y 17 años en el país. De ese total, 178 fueron feminicidios y homicidios dolosos de niñas y mujeres adolescentes, mientras que 639 correspondieron a homicidios dolosos de hombres.

Estos datos no identifican cuántas víctimas fueron previamente reclutadas por grupos criminales, pero muestran la violencia que afecta a la niñez y adolescencia mexicana y la necesidad de fortalecer los mecanismos para identificar y atender sus riesgos específicos.

Tejiendo Redes Infancia cuestiona reformas legislativas

La advertencia de la CIDH se suma a la postura de Tejiendo Redes Infancia, organización que el 20 de octubre cuestionó la respuesta legislativa mexicana frente al reclutamiento criminal.

Ese día, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad, con 419 votos, un dictamen para incorporar el reclutamiento criminal a la Ley General en materia de Trata de Personas. La propuesta fue enviada al Senado de la República para continuar su proceso legislativo.

Tejiendo Redes Infancia lamentó que la reforma no establezca, a su juicio, una política integral que contemple la prevención, la identificación de víctimas, su desvinculación segura de las organizaciones criminales y la restitución de sus derechos.

La organización señaló que esta decisión repite un patrón legislativo observado el 4 de marzo de 2026, cuando 415 diputadas y diputados aprobaron una reforma al artículo 201 del Código Penal Federal para agravar las penas del delito de corrupción de menores.

Aunque la nueva propuesta reconoce el reclutamiento criminal dentro de la legislación en materia de trata, la organización advirtió que siguen pendientes medidas para garantizar la protección especializada de las víctimas y su recuperación.

Tejiendo Redes Infancia sostuvo que el reconocimiento legal del delito no sustituye una política de Estado capaz de prevenir la captación, investigar las estructuras criminales y ofrecer alternativas seguras a quienes consiguen salir de ellas.

La organización también señaló la necesidad de atender el reclutamiento mediante redes sociales, videojuegos y otras plataformas digitales. Aunque el dictamen contempla los medios electrónicos como posibles instrumentos del delito, consideró necesario establecer medidas específicas de detección, denuncia e investigación, así como obligaciones para prevenir la captación de personas menores de edad.

CIDH pide protección integral y prevención

La postura de la CIDH no se limita a reconocer los riesgos del reclutamiento. En su Resolución 1/26, Crimen organizado y derechos humanos en las Américas, adoptada el 28 de febrero de 2026, el organismo recomendó respuestas integrales que incorporen la prevención social de la violencia, el fortalecimiento de los sistemas de protección y la reparación de las víctimas.

En su pronunciamiento del 12 de junio, la Comisión reiteró la necesidad de tipificar de manera autónoma el reclutamiento forzado de niñas, niños y adolescentes, reconocerles como víctimas de especial protección y garantizar medidas de recuperación, reintegración y restitución de derechos.

En ese contexto, Tejiendo Redes Infancia llamó a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y al Senado a impulsar una política nacional que incluya mecanismos de identificación de víctimas, atención psicosocial especializada, protección de sus familias, reintegración comunitaria y reparación integral, con presupuesto y mecanismos de evaluación pública.

También pidió abrir un proceso de parlamento abierto con participación de organizaciones especializadas, colectivos de familias buscadoras, instituciones académicas y organismos internacionales, además de garantizar mecanismos seguros y significativos para escuchar a niñas, niños y adolescentes.

Para la organización, el Senado tiene ahora la responsabilidad de revisar el alcance del dictamen y asegurar que la respuesta del Estado no se limite al aumento de penas, sino que contemple las condiciones sociales que facilitan la captación y las necesidades de quienes han sido reclutados.

¿Por qué continúa la venganza del Gobierno contra la diputada Ilhan Omar?

 Un historial de hostilidad racista

Fuentes: Mundo Obrero - Imagen: Diputada por Minnesota Ilhan Omar.

Ilhan Omar nació en Somalia y tenía 12 años cuando su familia se trasladó a EE.UU. Luego, obtuvo la ciudadanía estadounidense.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que incluye al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), ejecutó una orden de registro en la residencia de la diputada Ilhan Omar (demócrata por Minnesota) en Washington, D.C., el 12 de octubre. Según los informes, los agentes buscaban «pruebas de fraude y declaraciones falsas en su documentación de inmigración».

Testigos presenciales del barrio afirmaron que vieron cómo sacaban cajas de su vivienda. Además, los vecinos oyeron fuertes golpes en la puerta de la casa de la Sra. Omar a las 4 de la madrugada de ese lunes. Ella no se encontraba allí.

La hermana de la Sra. Omar, Sahra Noor, y otro miembro de la familia recibieron una citación para comparecer ante un gran jurado. Al enterarse del registro de su domicilio, Omar criticó al n.º 47 (este número se refiere al presidente Trump), afirmando que su objetivo era «atacar a sus enemigos políticos y utilizar las fuerzas del orden federales como arma». (Washington Post, 12 de octubre)

Los abogados de Omar enviaron una carta al Departamento de Justicia en la que afirman que el registro de su residencia «viola los derechos constitucionales de la congresista Omar y amenaza la separación de poderes», debido a que dicha diligencia estuvo motivada por un ataque en su contra por parte del «número 47». (Washington Post, 16 de octubre). Los abogados exigen, además, la devolución inmediata de todas las cajas que fueron retiradas de su domicilio.

Ilhan Omar nació en Somalia y tenía 12 años cuando su familia se trasladó a EE.UU. y obtuvo la ciudadanía. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) está investigando si el difunto padre de Omar falsificó cierta información en sus documentos de inmigración.

Fue elegida por primera vez para la Cámara de Representantes de los Estados Unidos en 2018, al ganar las elecciones en el 5.º distrito congresional de Minnesota. Minnesota alberga la mayor comunidad de inmigrantes somalíes de los Estados Unidos, con una población de más de 61.000 personas.

Un historial de hostilidad racista y sexista

El actual inquilino de la Casa Blanca ha expresado un desprecio absoluto hacia Omar desde su primer mandato hasta la actualidad. No hace falta ser un genio para entender por qué. Ella no es una socialista revolucionaria, pero, aunque no es miembro oficial de los Socialistas Democráticos de América (DSA), sí se identifica como socialista democrática. Ha apoyado el «Medicare para todos» y ha condenado el genocidio israelí en Gaza.

Las principales razones del odio del n.º 47 hacia Omar son que es una mujer procedente de Somalia —país al que él ha descartado como un «no-país»—. Se trata de la misma Somalia, situada en el Cuerno de África, cuya población se opuso a la invasión estadounidense en ese país (1992-94), llevada a cabo bajo el pretexto de la «ayuda humanitaria».

Este último ataque político contra Omar forma parte de la guerra xenófoba y fascista del n.º 47 contra los migrantes, especialmente contra los migrantes de color procedentes del Sur Global. Y dado que Omar ganó su escaño en el Congreso gracias al apoyo masivo de la comunidad somalí, Minneapolis fue blanco de ICE a principios de este año, lo que condujo a los asesinatos de Renée Good y Alex Pretti por defender a los migrantes.

Si el n.º 47 se saliera con la suya, todos los somalíes serían detenidos y deportados de vuelta a su país de origen. Afortunadamente, los residentes no migrantes de Minneapolis han mostrado una amplia solidaridad con sus hermanos migrantes organizando grupos de vigilancia que alertan a la gente cuando el ICE ha invadido sus barrios.

El derecho a la autodeterminación es primordial 

Los recientes acontecimientos relacionados con Ilhan Omar van mucho más allá de la necesidad de defender a una sola persona. No se trata de apoyarla como política demócrata: su partido, al igual que el Partido Republicano, representa el racismo, la guerra y los intereses de la clase dominante multimillonaria.

No se puede separar a Ilhan Omar de la comunidad somalí que la eligió como su representante —lo cual es su derecho. Los somalíes de Minnesota siempre la han defendido cuando ha sido objeto de ataques. El DHS y su aparato armado, el ICE, son extensiones del Estado represivo, cuyo objetivo es perseguir a los migrantes. Los migrantes somalíes se encuentran entre los más oprimidos de nuestra clase debido a la estrategia de «divide y vencerás» de la supremacía blanca.

Con el fin de forjar la unidad de la clase trabajadora y fortalecer así a nuestra clase para la lucha anticapitalista, todo movimiento revolucionario debe defender el derecho fundamental a la autodeterminación de un pueblo oprimido, incluido el derecho a votar para elegir a sus representantes, derecho que se ve constantemente amenazado por la burguesía imperialista.

Fuente: https://www.workers.org/2026/10/95491/