2/07/2026

Renovar la alianza por el periodismo feminista

 

.- Hace 32 años, del 12 al 17 de febrero de 1994, comunicadoras de 80 países se reunieron en Bangkok para hablar de la “comunicación como fuente de poder para las mujeres”.

La representación mediática y las alianzas entre comunicadoras fueron ejes centrales de la discusión para avanzar en el reconocimiento de los derechos humanos de las mujeres.

Un año después, en 1995, en la Cuarta Conferencia Internacional de las Mujeres en Beijing, se reafirmó la importancia de la comunicación como una herramienta indispensable para avanzar en la igualdad.

Los Estados presentes se comprometieron a avanzar en 12 esferas de acción, una de ellas, los medios de difusión.

Erradicar los contenidos estereotipados que reproducen la opresión de las mujeres y potenciar su participación en las industrias de medios fueron los dos objetivos centrales del Capítulo J. Las mujeres y los medios de difusión, los cuales serían retomamos por UNESCO para establecer los indicadores de género para los medios de comunicación.

En paralelo, en 1994 mujeres periodistas de todo el país fundaron la Red Nacional de Mujeres Periodistas en México, la primera que buscaba construir una estrategia para producir periodismo que colocara en el centro a las mujeres frente a la narrativa imperante excluyente de la mitad de la humanidad.

Las organizaciones hacían su parte: implementaron un monitoreo global de medios que analizara la presencia de las mujeres en las noticias. Revelaron que de cada 100 noticias, solo 17 consultaban a las mujeres en ese primer GMMP de 1995. A 30 años de este hallazgo, solo hemos avanzado 7 puntos porcentuales.

En el último GMMP, de cada 100 noticias las mujeres tenemos presencia en 24 de ellas, es decir, la exclusión permanece. El poco avance es gracias al trabajo de académicas feministas y organizaciones que, como Comunicación e Información de la Mujer A. C. (CIMAC), apostamos a la sensibilización y capacitación del periodismo feminista y, principalmente, al trabajo de las mujeres periodistas que, como caballos de troya, incorporan el enfoque de derechos humanos de las mujeres en su labor periodística, no porque los medios lo soliciten sino porque, ellas, convencidas del rol social de los medios, ejercen la libertad de expresión con la convicción de amplificar la voz de otras mujeres.

Si son ellas quienes transforman la agenda mediática, se hace necesario revisar en qué condiciones ejercen su labor periodística. Lo hacen en desigualdad, precarizadas y víctimas de violencia al interior de las redacciones y con riesgos en las coberturas, aún así, las periodistas son quienes acompañan a otras mujeres en la búsqueda de justicia, en la exigencia de sus derechos y hacen eco de sus demandas a través de sus espacios periodísticos.

Hoy presentamos los resultados del Proyecto de Monitoreo Global de Medios (GMMP, por sus siglas en inglés) que evidencian lo que aún nos falta por trabajar: colocar a las mujeres en el lugar que les corresponde, desde la justicia y la dignidad, mostrar sus aportes y sus condiciones de vida.

Los próximos 6, 7 y 8 de febrero, la Red Nacional de Mujeres Periodistas, se reunirá en la Ciudad de México para conversar y renovar su alianza para ejercer el periodismo a favor de las mujeres.

El periodismo feminista, es también abortista cuando exige el derecho a decidir; es sufragista cuando defiende los derechos políticos de las mujeres; es de datos y de investigación cuando evidencia las desigualdades que todas vivimos en el día a día; es colaborativo cuando, en una profesión que compite por la exclusiva.

Ellas se vuelven aliadas para posicionar narrativas que devuelvan a las mujeres su lugar: la mitad del mundo.

Frente al riesgo para ejercer el periodismo en México, las periodistas hemos señalado que el riesgo se vive también con marca de género y que sus impactos trascienden a los ámbitos en que la desigualdad nos ha rezagado como la tarea de cuidados. Un trabajo no remunerado que hace funcionar el resto del mundo.

Renovar la alianza por el periodismo feminista significa ser conscientes de que defender la libertad de expresión es defender el derecho a la información de la sociedad y que erradicar la violencia contra las periodistas es fundamental para avanzar en la igualdad.

Exigen a México publicar informe tras visita del Subcomité para la Prevención de la Tortura ONU

 

.- ciudad de México.-Integrantes del Subcomité de las Naciones Unidas para la Prevención de la Tortura (SPT) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estuvieron en México del 25 al 30 de enero de 2026 para evaluar al país en materia de derechos humanos y la erradicación contra la tortura así como examinar las medidas adoptadas tras la evaluación realizada en su visita anterior en el 2016 y aunque esta delegación ya concluyó, defensoras de derechos humanos han exigido al Estado mexicano hacer público el informe de resultados de esta visita.

Es de resaltar que este informe 2026 es de carácter confidencial, a menos que el Gobierno mexicano decida hacerlo público, como ocurrió con los informes posteriores en las visitas de esta misma delegación en 2008 y 2016. Este contendrá las observaciones y recomendaciones.

El Centro de Derecho Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, recordó que tras la visita de este Subcomité de las Naciones Unidas para la Prevención de la Tortura (SPT) en el 2016, el informe de resultados fue publicado dos años después porque la sociedad civil organizada lo solicitaron por transparencia ante la negativa del Estado a hacerlo público.

Pero hoy, en este 2026, el Centro Pro, detalló que esta visita se da en el marco de:

«Incremento significativo de las personas privadas de la libertad en el país, la ampliación del catálogo de delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa, la inadecuada operación del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNPT) y el debilitamiento institucional de la CNDH, la reciente publicación de la Ley General en materia de Extorsión –con la que se podrían validar pruebas obtenidas mediante tortura– y la inminente regulación de la figura de “jueces sin rostro” en el próximo periodo legislativo».

Hay que señalar que México firmó y ratificó el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura (OPCAT), por lo que se comprometió a dar acceso total a esta delegación para llevar a cabo este tipo de visitas.

Por su parte, Cimacnoticias, realizó la investigación Prisión feminicida mexicana, en donde se reveló que el Centro Federal de Readaptación Social femenil número 16 en el estado de Morelos, único centro penitenciario federal para mujeres en el país y considerado uno de los más grandes en América Latina, se ha convertido en uno de los capítulos más violentos en la historia de México contra las mujeres

A finales del 2023 la prensa nacional informó que en el Cefereso 16 se suscitó una oleada de presuntos suicidios entre las mujeres internas. Por su parte, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) dieron a conocer en noviembre de ese año un total de ocho casos, una cifra que se ha duplicado a lo largo de los años y deja en vilo cuál es la cantidad precisa de internas quienes han muerto violentamente al interior del Centro, pues ex-internas aducen torturas sistemáticas.

Sobre este tema, el Instituto Federal de la Defensoría Pública (IFDP) consideró que la Fiscalía General de la República (FGR) debía investigar esos suicidios de mujeres ocurridos bajo el protocolo de feminicidios. 

“Todas las muertes ocurridas dentro de Centros Federales consideradas como violentas, deben ser investigadas por la Fiscalía General de la República, debiéndose deslindar todas las responsabilidades por acción u omisión de las autoridades correspondientes, y tratándose de muertes de mujeres, deben investigarse como feminicidios”, señaló.

En esta investigación, Cimacnoticias informó sobre encierros prolongados de las internas en el momento de su ingreso, aislamiento, impedimento para que las internas contacten a sus equipos legales, restricción, castigos corporales, distribución de comida podrida, medicalización generada a través de distribución de sustancias controladas y traslados ilegales de mujeres de otros centros de reclusión para mantener este sitio poblado.

Por su parte el Observatorio Contra la Tortura, en su informe 2023, detalló la crisis de derechos humanos que atraviesa a nuestro país. Durante 2023, se iniciaron 4 mil 592 investigaciones por el delito de tortura y tratos inhumanos o degradantes en México, sin embargo, menos del 1% fueron judicializadas, es decir, no avanzaron lo suficiente para llegar ante una persona juzgadora.

Del universo total de 4 mil 592, sólo 18 casos fueron judicializados y en 10 casos se logró dar con 3 responsables: 7 policías municipales, 2 sistemas penitenciarios y 1 caso en la secretaría de seguridad pública estatal.

Fuente: Observatorio contra la Tortura

De acuerdo con los datos segregados de su informe, las mujeres representan el 14% de los casos, aunque en realidad, como ya se advertía, puede ser mucho mayor porque una buena parte de la población decide no denunciar. Además se detalló que las entidades que acumulan las mayores violatorias en contra de mujeres fue: Michoacán de Ocampo con 193 casos registrados, seguido por el estado de México con 167, la Ciudad de México con 123 y finalmente, Puebla con 49.

Asimismo, ese 14% de los casos corresponden a 865 víctimas mujeres y de ellas, sólo 3 casos lograron judicializarse: una en estado de México, otra en Jalisco y la última en Oaxaca.

El Observatorio contra la Tortura, encontró que el 82.5% de las víctimas en nuestro país no recibe un peritaje médico basado en el Protocolo de Estambul. Los pocos exámenes que sí se realizan, los hace la Fiscalía (95.6%) y al momento de lanzar sus resultados, el 91.8% descartan la tortura por ser «no coincidente».

Fuente: Captura de pantalla Observatorio contra la Tortura

Cabe señalar que durante la conferencia de prensa, integrantes del Observatorio Contra la Tortura durante el 2024, afirmaron que al hablar de tortura, siempre existe la participación de las autoridades. Asimismo, recordó que las fuerzas armadas no están capacitadas para atender asuntos de carácter público y que, si bien existen serias deficiencias estructurales, era responsabilidad del estado robustecer a sus autoridades civiles sin necesidad de meter a la fuerza castrense.

La visita

La delegación del el Subcomité de las Naciones Unidas para la Prevención de la Tortura (SPT) estuvo compuesta por: Carmen Comas-Mata, jefa de la delegación (España), Marco Feoli Villalobos (Costa Rica), Maria Luisa Romero (Panamá) y Martin Zinkler (Alemania), con el apoyo de dos miembros de la Secretaría.

Las y los expertos de la ONU, detallaron que prestarían especial atención a la implementación de las recomendaciones formuladas por el Subcomité tras su visita de 2016, así como a los avances y desafíos que han surgido desde entonces.

«Estamos aquí para examinar la implementación y el impacto de nuestras anteriores recomendaciones, para ver qué funciona en la práctica y qué aspectos aún necesitan mejorarse», declaró Carmen Comas-Mata, jefa de la delegación del SPT.

Cabe señalar que México ratificó el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura (OPCAT) en 2005 y estableció su Mecanismo Nacional de Prevención en 2007, que se encuentra dentro de la Institución Nacional de Derechos Humanos del país, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

El Subcomité ya visitó México en 2008 y 2016. Al igual que en misiones anteriores, la delegación del Subcomité informó sostendría una visita en lugares donde las personas están privadas de libertad y mantendrían entrevistas confidenciales con detenidos y el personal que trabaja en dichas instalaciones.

La delegación también se reunirá con las autoridades mexicanas, el organismo nacional de supervisión conocido como Mecanismo Nacional de Prevención (MNP) y otras partes interesadas para evaluar los avances logrados por las autoridades en la prevención de la tortura mediante medidas legislativas, políticas, administrativas y de otro tipo. Cuando sea pertinente, la delegación también realizará visitas conjuntas con el MNP.

“Consideramos esta visita una oportunidad para seguir trabajando de forma constructiva con el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura y otros actores implicados en la prevención de la tortura”, declaró Comas-Mata.

“Un sistema nacional integral para la prevención de la tortura requiere un Mecanismo Nacional de Prevención independiente, imparcial y con los recursos necesarios para realizar visitas periódicas a todos los lugares de privación de libertad y para operar en estrecha cooperación con las instituciones correspondientes y la sociedad civil”, añadió.

De acuerdo con el Centro Pro, en último informe del Subcomité de las Naciones Unidas para la Prevención de la Tortura (SPT) a México, «se constató el carácter generalizado de la tortura en el país», esto tras acudir a 32 lugares de privación de la libertad en Baja California, Coahuila, Guerrero – donde se les negó la entrada a instalaciones militares-, Ciudad de México, Morelos, Nuevo León y Veracruz, y realizó recomendaciones al Estado, entre las que destacan por continuar siendo un pendiente: 

  1. La publicación del informe de la visita a fin de contribuir a la prevención de la tortura y la difusión de las recomendaciones. 
  2. Garantizar la calidad de la defensa pública otorgada a las personas privadas de la libertad, así como que estas puedan ejercer su derecho a la defensa desde el primer momento de su detención.
  3. A fin de que las alegaciones de tortura y malos tratos no queden en la impunidad, garantizar que estas sean objeto de una investigación de oficio, pronta, exhaustiva e imparcial por órganos independientes.
  4. Que las declaraciones realizadas como resultado de la tortura no sean utilizadas como prueba en ningún procedimiento, salvo en contra de la persona acusada de tortura. 
  5. Establecer un registro unificado a nivel nacional de detenciones, incluyendo a personas migrantes y personas privadas de la libertad. 
  6. Que el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNPT) lleve a cabo más visitas periódicas no anunciadas
  7. Que las personas privadas de la libertad puedan denunciar cualquier acto de totura ante el MNPT de manera confidencial y sin temor a sufrir represalias.
  8. Mejorar las condiciones estructurales, de personal y de servicios de los lugares de privación de la libertad, notando la falta de gobernabilidad, sobrepoblación penitenciaria y condiciones deficientes en estos espacios.
  9. Evaluar las condiciones en las que las mujeres son sometidas a violencias institucionales en detención. 
  10. Garantizar que las autoridades con facultades para privar a personas de su libertad implementen estándares de uso racional y proporcionado de la fuerza, así como la implementación de mecanismos de supervisión para prevenir, detectar y sancionar la tortura en contra de personas detenidas.

Cartografía de partidos políticos de derecha en México

 

No sobra decir que la ideología ultraderechista tiene un avance significativo en el mundo como Estados Unidos con Donald Trump; Argentina con Javier Milei; en El Salvador con Nayib Bukele; Italia con Giorgia Meloni, en Alemania con Friedrich Merz de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) / Unión Social Cristiana (CSU) y de forma muy reciente en Japón con Sanae Takichi y Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano en Bolivia.

En México ya tenemos intentos previos de partidos conservadores que intentan obtener registro ante la autoridad electoral, por ejemplo, el partido de Movimiento Viva México fundado por el actor y político ultraderechista Eduardo Verástegui cuando el pasado 24 de febrero de 2025 el Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó su registro para que en un plazo de un año lograra reunir los requisitos para formalizarse como partido.

Antes de ese paso, Eduardo Verástegui contendió por la presidencia de México durante las elecciones de 2024 como candidato independiente, pero al no alcanzar el número de firmas requeridas por el INE perdió la oportunidad de participar. El pasado 31 de diciembre de 2025 el presidente de Movimiento Viva México José Mireles Verástegui anunció en su cuenta de X que el partido no continuaría su proceso para formalizar la organización como partido político nacional.

Para octubre de 2025, el Partido Acción Nacional (PAN) anunció su renovación y relanzamiento con el eslogan «libertad, patria y familia» considerado como un guiño a la ultraderecha mundial, ya que estas frases son referencias para mantener la simpatía de su base religiosa de acuerdo con el artículo “Estrategias discursivas de los nuevos grupos conservadores mexicanos contra la ‘ideología de género’.

A pesar de esta renovación, la postura del PAN ante temas como el aborto siguen siendo las mismas, es decir, rechazan la interrupción de un embarazo. Un ejemplo ocurrió en 2023, tras la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que declaró inconstitucional penalizar el aborto voluntario, el partido manifestó su desacuerdo bajo el argumento de que defiende la vida “desde la concepción hasta la muerte natural”.

Ahora, nuevos frentes de ultraderecha se están reconfigurando en el país los cuales se podrían oficializar antes de que comiencen las elecciones intermedias de 2027 donde se renovará el Congreso de la Unión.

Nuevos frentes de ultraderecha

México Tiene Vida

Desde el norte del país en Nuevo León nació la asociación llamada México Tiene Vida A.C. cuya postura es de ultraderecha y su principal consigna es defender el derecho a la vida, es decir, anteponerse a los derechos reproductivos de las mujeres; sin embargo, este año podría alcanzar su registro como partido oficial nacional antes de las próximas elecciones de 2027.

De acuerdo con su página oficial de Facebook, la asociación ya cuenta con 303 mil 739 personas afiliadas y 202 asambleas realizadas cumpliendo así con los requisitos de la Ley General de Partidos Políticos (LGPP) la cual establece como condiciones mínimas la elaboración de 20 asambleas en 20 entidades o 200 asambleas en 200 distritos electorales, así como 3 mil personas afiliadas por entidad o 300 por distrito electoral.

«Estamos comprometidos a trabajar arduamente para promover leyes y políticas que reflejen nuestra ideología pro vida y nuestros valores éticos y morales» describe el fundador de México Tiene Vida, Jaime Ochoa Hernández en su página web. Como ideología de ultraderecha aducen el rescate de «la dignidad de la vida humana» y recuperar los «valores éticos y morales» poniendo en el centro a la familia.

Su emblema está compuesto por la figura de un águila en vuelo con la forma de V de color azul y tanto su nombre como el logo apuestan por defender «el derecho a la vida». De acuerdo con su declaración de principios, México Tiene Vida reconoce la vida desde el momento de la concepción hasta su fin natural. Asimismo, impulsan la familia como institución que se logra a través del matrimonio para generar «continuidad de la sociedad» y crear «nuevos miembros en la familia».

Sin embargo, México Tiene Vida nació en 2023 bajo el nombre de Vida cuando el político y empresario Jaime Ochoa Hernández decidió conformar un nuevo partido el cual fue aprobado por el INE en ese año. Este hombre fue exmilitante del partido Bronco Independiente liderado por el exgobernador de Nuevo León y excandidato a la presidencia de México en el 2018, Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón conocido como «el bronco» y quien estuvo preso por desvío de recursos.

Pese a que el periodista Luis Cárdenas le cuestionó Jaime Ochoa Hernández si México Tiene Vida tenía una postura de ultraderecha en entrevista para MVS Radio, éste lo definió como una postura de derecha, con militantes cristianos y creyentes del modelo de familia «original» que se oponen al aborto y a los matrimonios igualitarios.

Fotografía retomada de Facebook «México Tiene Vida Nacional»

Construyendo Solidaridad y Paz

Otra organización también está a punto de alcanzar su registro como partido oficial nacional, ya que el pasado 25 de enero publicó en su red social de Facebook que alcanzaron 268 mil 925 personas afiliadas y la realización de 285 asambleas. Apenas un año atrás, en enero de 2025 la agrupación había anunciado su intención de convertirse en partido político.

Cabe recordar que, Construyendo Solidaridad y Paz nació de la organización civil Construyendo Sociedades de Paz A.C. y de acuerdo con el medio Político MX ha sido señalada por estar encabezado por Armando González Escoto y Edith Carolina Anda Gonzáles, exmilitantes del Partido Encuentro Social (PES) fundado por Hugo Eric Flores Cervantes con ideología de derecha.

El PES nació en 2014 y desintegrado en 2018 cuando perdió su registro después de las elecciones presidenciales y fue miembro de la coalición Juntos Haremos Historia junto con MORENA y el Partido del Trabajo.

Posteriormente, se transformó en el Partido Encuentro Solidario; sin embargo, perdió su registro en 2021 después de las elecciones intermedias ya que no alcanzó el 3% de la votación requerida. En su momento, ambos partidos se posicionaron en contra de los derechos sexuales y reproductivos e incluso presentaron proyectos para retroceder en derechos ya conquistados.

En 2015 la entonces diputada del PES, Norma Edith Martínez Guzmán propuso reformar el Artículo 10-Bis de la Ley General de Salud para establecer que los profesionales, técnicos, auxiliares y prestadores de servicio social podrían hacer valer la objeción de conciencia para no participar en procedimientos que fueran contra sus principios como el aborto.

En ese mismo año, los exdiputados del PES Alejandro González Murillo y Melissa Torres Sandoval propusieron reformar la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos para crear la Comisión ordinaria de “Familia” en la Cámara baja a fin de “promover principios y valores en la institución familiar y el matrimonio”.

En septiembre de 2016 el PES propuso modificar la Constitución federal para establecer que el Estado reconocería el “derecho humano al matrimonio entre un hombre y una mujer”, así como la protección de la vida de sus miembros desde la fecundación, esto para restringir el derecho al aborto y el matrimonio igualitario; no obstante, la idea no avanzó. Ahora parece que los ideales del PES continuarán a través de Construyendo Solidaridad y Paz.

Fotografía retomada de Facebook «Construyendo Solidaridad y Paz»

El derecho a decidir en peligro

La extrema derecha defiende una visión conservadora y promueve políticas que limitan derechos individuales en favor de un orden tradicional basado en la identidad nacional, la religión y la autoridad de Estado. Entre sus principales características se identifica el ultraliberalismo, ultraconservadurismo, patriotismo, racismo, xenofobia, negación al cambio climático y sobre todo su oposición a ideologías progresistas como los derechos de las mujeres.

Los derechos sexuales y reproductivos son los más atacados por esta ideología. Cabe recordar que fueron reconocidos en la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo (CIPD) que se llevó a cabo en El Cairo, Egipto, durante 1994 y, posteriormente, en la Conferencia Mundial de la Mujer realizada en Pekín, China, en 1995.

Particularmente, las sociedades patriarcales siguen negando la autonomía reproductiva, la cual es definida por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) como «la autodeterminación y la capacidad de las mujeres de determinar, su fecundidad y sus decisiones reproductivas –incluido el aborto– así como vivir una vida libre de violencia y una sexualidad plena”. 

Parte de la autonomía reproductiva es que el Estado brinde información en materia de planificación familiar y salud reproductiva y, sobre todo, que las mujeres tengan el derecho a ser libres de interferencias sobre sus decisiones reproductivas. Esto también está respaldado por la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW).

Hasta ahora, México ha logrado la despenalización del aborto en 24 entidades federativas más el caso especial de Aguascalientes donde el límite para interrumpir un embarazo es hasta la sexta semana. Asimismo, este año el Congreso de Guanajuato tiene la obligación de eliminar los artículos que criminalizan el aborto del Código Penal local por orden de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

El derecho de las mujeres a decidir libremente sobre lo que sucede en su vida y cuerpo está avanzando, no obstante, podría quedar en peligro ante la llegada de grupos conservadores en el país quienes aún desean mantener el control sobre los cuerpos de las mujeres en el nombre de defender la vida.

2025, el año del fútbol femenino

ipsnoticias.net

Salma Paralluelo jugando con el FC Barcelona en marzo de 2024. Imagen: Meer
Gustavo González

SANTIAGO – El 21 de agosto de 2025 el club Orlando Pride, uno de los más importantes de la liga de fútbol femenino de los Estados Unidos, anunció la contratación de la mediocampista mexicana Lizbeth Jacqueline Ovalle. La transferencia desde el club Tigres de Nuevo León de la Maga Ovalle, como se la conoce, ascendió a 1,5 millones de dólares, la más alta en la historia del balompié profesional de mujeres.

El paso de esta joven mexicana de 26 años a un club estadounidense marca un hito. En la última década el fútbol femenino ha tomado un protagonismo relevante, que sin embargo está aún lejos de igualar las danzas de millones de contratos en su equivalente masculino.

La catalana Aitana Bonmatí, considerada por la Federación Internacional de Fútbol Asociado (Fifa) la mejor jugadora del mundo, reconocida con el Balón de Oro en los tres últimos años, opinó que noticias como la transferencia de la Maga Ovalle serán cada vez más frecuentes.

Cierto que lo desembolsado por el Orlando Pride por la jugadora mexicana está muy lejos de las astronómicas cifras de los contratos del portugués Cristiano Ronaldo, el argentino Lionel Messi, el francés Kylian Mbappé o el brasileño Neymar Junior.

Un desequilibrio que se justificaría por el trayecto histórico de un fútbol masculino que cobró partida de nacimiento en 1904, mientras la azarosa trayectoria del fútbol femenino recién encontró validación en Europa en 1970, para mantenerse como una actividad casi amateur hasta inicios del presente siglo, cuando se generalizó su profesionalización.

El primer mundial organizado por la Fifa fue el que se jugó en Uruguay en 1930, año en que era innecesario precisarlo como competencia masculina. Este 2026 se jugará en Canadá, México y Estados Unidos su versión vigésimo tercera, con el récord de 48 selecciones participantes y 104 partidos desde el 18 de junio.

(Paréntesis necesario: Un Mundial que, como el anterior, de Qatar, estará revestido de polémica por la sumisión del actual presidente de la Fifa, el ítalosuizo Gianni Infantino, al presidente Donald Trump, para quien creó en noviembre un Premio de la Paz, violando los principios de neutralidad de la federación).

El primer mundial de fútbol femenino se disputó en China en 1991. Desde entonces se ha jugado en nueve ocasiones, la última en 2023 con organización conjunta de Australia y Nueva Zelanda. La décima copa está programada para 2027 en Brasil con selecciones de 32 países.

La Fifa y sus filiales regionales determinaron que todas las asociaciones nacionales deben tener ligas masculinas y femeninas y, al igual que en el caso de los varones, han organizado campeonatos mundiales en categorías adulta, sub20 y sub17. También se replican las grandes competencias internacionales de clubes, con los torneos europeos como los más competitivos.

La “industria” del fútbol femenino está ganando terreno y 2025 fue en muchos sentidos un año de avances, con estadios llenos para finales de campeonatos de selecciones y de clubes, sobre todo en Europa.

El continente americano es otra gran plaza, con Estados Unidos que ha sido cuatro veces campeón mundial. Brasil es también una potencia mundial, mientras México y Colombia muestran grandes progresos en los últimos años.

Alex Morgan, la Maga y Jenni

La llegada de la Maga Ovalle al club Orlando Pride tiene una buena carga de simbolismo, sumada a su millonaria contratación. El club estadounidense le asignó en su camiseta el número 13, el mismo que llevó durante años Alex Morgan, jugadora histórica del club y la selección, que en septiembre de 2024, a los 34 años, decidió retirarse del fútbol profesional tras anunciar que estaba embarazada de su segundo hijo.

Futbolista, escritora y modelo, Morgan es una figura insoslayable en la historia del fútbol femenino, por sus éxitos deportivos y su activismo en las luchas por la igualdad en las condiciones económicas de las mujeres con los varones en el balompié. Una lucha todavía en desarrollo y que tiene ya algunos resultados.

Alex Morgan y Megan Rapinoe iniciaron en el año 2019 el movimiento en pro de equiparar los sueldos en las ligas masculinas y femeninas y terminar con tratos discriminatorios hacia las jugadoras. Ambas fueron valores fundamentales para que ese mismo año Estados Unidos alcanzara su cuarta corona en la justa mundial disputada en Francia.

También en 2019 las jugadoras de la liga española se declararon en huelga con la exigencia de mejores salarios. Un movimiento que dio sus frutos, porque la Federación Española de Fútbol aumentó el apoyo a la liga femenina de tres millones de euros a 27 millones. Sin duda este apoyo financiero contribuyó a que en el mundial de 2023 España alcanzara la cima derrotando en la final a Inglaterra.

Balompié femenil y también feminista. En una imagen que se reprodujo en todos los medios, el entonces presidente del fútbol español, Luis Rubiales, estampó un beso en la boca a la capitana Jenni Hermoso y la alzó en vilo por la cintura durante la premiación. El repudio a este gesto se expandió desde las jugadoras hispanas a otras ligas y finalmente Rubiales tuvo que dimitir del cargo y llevado a juicio.

Hermoso, que para entonces militaba en el Pachuca de México, requirió a su vez ayuda sicológica para sobrellevar una situación que la expuso mediáticamente y la obligó a distanciarse temporalmente de las prácticas deportivas, hasta que en 2024 fue contratada por Tigres, el equipo de Maga Ovalle, con quien protagonizó el 3 de marzo de 2025, un gol histórico, que le valió a la mexicana el Premio Marta de la Fifa en diciembre.

Fue en un partido contra el Gudalajara, en que Hermoso lanzó un centro “bombeado” al área rival. Un balón que Ovalle proyectó con la suela de su botín, en una contorsión o zambullida de espaldas al arco, para clavar el gol en un ángulo imposible para la arquera. Una jugada poética, que la futbolista bautizó como el “camaroncín”, mientras algunos comentaristas la llamaron “el escorpión invertido”.

La brasileña Marta Vieira dio el nombre a este premio al mejor gol femenino del año, en una réplica del Premio Puskas que la Fifa otorga a los hombres. Fue la primera galardonada en 2024 con un tanto que convirtió vistiendo precisamente la divisa del Orlando Pride.

Cada año aparecen casos relevantes para la historia del fútbol femenino. Una historia que además de deportiva es sobre todo otra lucha feminista, donde las mujeres han tenido que derrotar prejuicios y discriminaciones para conquistar su espacio en las canchas y estadios.

Se trata de una lucha contra estereotipos instalados en la sociedad, el menosprecio de sus colegas hombres, la falta de apoyo de dirigentes de clubes, autoridades gubernamentales y espónsores e incluso contra la indiferencia del periodismo deportivo en muchos países.

Linda Caicedo, Salma Paralluelo y Melchie Dumornay

Linda Caicedo tenía cinco años cuando ingresó a una escuela de fútbol para menores en Villa Gorgona, en el colombiano Valle del Cauca. Fue la única niña en ese establecimiento, concebido solo para la formación de niños, ya que entonces predominaba allí la idea de que el popular deporte era cuestión de varones.

A sus 18 años, esta joven fue una de las estrellas del Mundial de Fútbol Femenino 2023. La selección colombiana fue el equipo latinoamericano de mejor desempeño, llegando a los cuartos de final donde fue eliminada por Inglaterra, que a la postre sería vicecampeona, derrotada en la final por España.

En las campeonas hispanas brilló también una muchacha de 19 años, Salma Paralluelo Ayingono, hija de una emigrante de Guinea Ecuatorial, jugadora del Barcelona, tradicional rival también en el fútbol femenino del Real Madrid, donde juega Linda Caicedo, fichada después del Mundial.

El mundial de 2023 consagró igualmente a Melchie Dumornay. A sus 22 años, esta joven nacida en Haití, el país más pobre de América Latina, es la gran estrella del Olympique de Lyon, el club femenino más poderoso de Francia, donde juega la arquera chilena Christiane Endler.

Las mujeres están siendo cada vez más protagonistas del fútbol, un deporte-espectáculo que mueve millonarios presupuestos, desde las contrataciones y sueldos de jugadores cuyo solo nombre llena estadios, hasta los ingresos por publicidad y sobre todo los derechos de televisación de partidos y campeonatos.

Un negocio que no reconoce fronteras físicas y que, sin embargo, es también un fenómeno social, un territorio de sueños para niños pobres que improvisan un balón para jugar en playas, calles o sitios eriazos y que sueñan con emular a Edisón Pelé o Armando Maradona. Un negocio de marcas que producen en serie las auténticas camisetas de Lionel Messi, Kylian Mbappé y Cristiano Ronaldo que portan con orgullo empobrecidos emigrantes.

Es este el terreno donde las mujeres comienzan a abrirse paso, en otro frente de lucha contra el machismo y el patriarcado.

Este artículo se publicó originalmente en Meer.

RV: EG

México registra más de 200 mil niñas y adolescentes en matrimonios infantiles

 

En 2019, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió como inconstitucional que las niñas, niños y adolescentes contrajeran matrimonio siendo menores de edad, esto después de que la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Aguascalientes llevara un caso a discutir. En junio de ese mismo año, entraron en vigor las reformas al Código Civil Federal que prohibe la práctica sin la existencia de dispensas legales, un acto administrativo que exonera a una persona de cumplir la ley.

De esta manera se reformó el Artículo 148° del Código Civil Federal para establecer que la edad mínima para contraer matrimonio era a partir de los 18 años. Antes de dicha modificación, la ley permitía a hombres de 16 años y mujeres de 14 años estar en uniones tempranas, así como a las autoridades locales y familiares tramitar dispensas o consentimiento para llevarlo a cabo.

No obstante, para 2020 el Censo de Población y Vivienda identificó que niñas y adolescentes de entre 12 a 17 años casadas superan al triple la cantidad registrada en hombres de la misma edad: 76 mil 322.

Tan solo en ese año se documentaron 26 casos nuevos de matrimonio infantil en mujeres. siendo esta la menor cifra documentada desde 2011 cuando los datos alcanzaron los 57 mil 982 casos según información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Gráfica del informe «Voces de niñas y adolescentes. Una aproximación a las causas de los matrimonios infantiles» de Save the Children

Para organizaciones como Save The Children, la disminución fue el resultado de la reforma al Código Civil Federal; sin embargo, las cifras siguen variando pues en el 2010 las uniones informales de las niñas y adolescentes constituyó el 78% de los casos y para 2020 aumentó a 94%.

El informe sombra «Prácticas nocivas: matrimonio, embarazo y venta de niñas y adolescentes», publicado en seguimiento de las recomendaciones del Comité CEDAW al Estado Mexicano en ocasión del X informe de México, documentó que en 2021 los casos fueron 42 y en 2022 disminuyeron a 27 mostrando que la situación persiste.

Datos desglosados por Save The Children indican que la mayoría de las niñas y adolescentes casadas tienen entre 15 a 17 años.

Por su parte, el Censo de Población y Vivienda (2020) analizados por la organización muestran que la brecha entre mujeres y hombres se disparan a partir de los 13 años debido a la primera menstruación. Asimismo, entidades como estado de México, Chiapas, Veracruz, Puebla, Guanajuato y Michoacán lideran la lista con mayor incidencia.

Gráfica del informe «Voces de niñas y adolescentes. Una aproximación a las causas de los matrimonios infantiles» de Save the Children

El informe sombra «Prácticas nocivas: matrimonio, embarazo y venta de niñas y adolescentes» presentado ante la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW por sus siglas en ingles) durante 2025, advierte que los mecanismos de denuncia y protección como el Programa Nacional para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes; el Protocolo de Atención a Niñas y Adolescentes en Riesgo de Matrimonio Infantil; y la reforma del senado que exige que los tres niveles de gobierno implementen estrategias integrales que garanticen la protección de la infancia; o la resolución de la SCJN no han sido suficientes.

El informe da cuenta que a nivel estatal 31 de 32 entidades federativas establecen los 18 años como requisito absoluto, a excepción de Yucatán que permite dispensas al ser el Poder Ejecutivo capaz de autorizar matrimonios infantiles.

Algunos estados (Querétaro, Guanajuato) enfatizan la eliminación de dispensas anteriores. Otros (Campeche) detallan protocolos de verificación de edad por registros civiles.

En varios casos se especifica que las reformas implican la derogación de artículos que permitían dispensas (como en Coahuila, Hidalgo o Sonora) y la reubicación de las disposiciones legales en códigos familiares (como en Michoacán y Oaxaca), lo que refleja un esfuerzo por alinear los marcos jurídicos estatales con los estándares internacionales en derechos humanos; sin embargo, el informe sombra denunció que: «incluso en los estados donde se ha prohibido el matrimonio infantil, este se realiza sin dificultad»

Ser niña y estar atada a un matrimonio infantil

De acuerdo con Save The Children en su informe «Voces de niñas y adolescentes. Una aproximación a las causas de los matrimonios infantiles», las mujeres son las principales afectadas por los matrimonios y uniones infantiles tempranas y forzadas (MUITF), los cuales abarcan todas las formas en que se presentan la unión formal o informal entre dos personas cuando una de ellas o ambas son menores de 18 años.

La organización señala que algunos factores que motivan su práctica es la falta de recursos económicos, que impulsa la unión temprana para reducir la carga económica; las normas sociales y de género que reafirman el papel de las mujeres destinados a la maternidad, el trabajo doméstico o de cuidado; el género y la sexualidad para tener el control sobre sus cuerpos; los contextos de violencia y conflictos armados; y como una decisión personal donde no hay coerción sino una alternativa de plan de vida.

No obstante, cuando niñas y adolescentes se encuentran en este tipo de uniones se afecta su desarrollo integral exponiéndolas a otros tipos de violencia como abuso sexual, venta de niñas, sobrecargada del trabajo de cuidados, explotación del trabajo doméstico y agrícola, embarazo adolescente e incluso la muerte materna.

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Los datos expuestos por la organización muestran que las niñas casadas antes de los 14 tienen mayor riesgo de dejar de estudiar que los niños en su misma situación, porque el 70% de niñas y adolescentes quienes tuvieron al menos una hija o hijo al unirse o casarse, cuando son menores de 14 años es probable que persistan casos de violencia sexual y coerción por parte de un familiar o conocido.

En adherencia, el 33% de las niñas y adolescentes casadas que ya son madres no están afiliadas a un servicio de salud lo que pone en riesgo su vida durante el embarazo, parto y puerperio.

Otro dato importante a resaltar es que las complicaciones en el embarazo son la sexta causa de fallecimiento en adolescentes de entre 15 a 17 años y en 2020 las niñas y adolescentes que murieron por muerte materna estaban casadas o en uniones tempranas.

El embarazo a temprana edad también produce que la madre experimente violencia obstétrica, al menos el 35.5% de mujeres entre 15 y 24 años que vivieron un parto mencionaron vivir violencia obstétrica.

Además, solo el 52% de niñas y adolescentes casadas están afiliadas al Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI) y el resto no cuenta con acceso a guarderías gratuitas proporcionados por los sistemas de seguridad social.

50 mil niñas, niños y adolescentes de AL y el Caribe mueren por la violencia

 

La organización advierte que la violencia puede provenir de personas cercanas como padres, madres, personas cuidadoras, amistades o parejas; así como personas desconocidas: la policía, agentes, integrantes de pandillas o el crimen organizado los más comunes.

Lo más complejo de la esta situación, advierten es que tras vivir o presenciar violencia a temprana edad aumenta el riesgo de experimentarla más veces y perpetuar un ciclo.

De acuerdo con el informe “Violencia contra niños, niñas y adolescentes en Latinoamérica y el Caribe” de UNICEF, cada día millones de infancias en la región conviven con diversas formas de violencia que pueden derivarse de condiciones como la pobreza, deficiencia de los sistemas de protección infantil, delincuencia, conflictos armados o la discriminación por edad, raza y género.

La organización apunta que no todas las niñas, niños y adolescentes están en riesgo de sufrir violencia, sino que ciertos grupos suelen estar en condiciones de mayor vulnerabilidad. Cuando se trata de mujeres la violencia que viven es diferenciada por su género y esto obedece a un sistema estructural de desigualdad y discriminación que reproduce relaciones de poder desiguales, normaliza la violencia y las coloca en una posición de mayor exposición y riesgo.

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Para las mujeres, el feminicidio se constituye como el mayor acto de violencia en su contra. Datos del informe indican que en 2023 la región registró que las jóvenes de entre 15 a 29 años representaron el 20.3% de las víctimas de este delito en al menos 11 países con un total de 145 casos. Por otro lado, hubo otros 24 casos que involucraron a niñas de entre 0 a 14 años.

El informe señala que el feminicidio puede darse en situaciones de violencia en pareja, rechazo a una insinuación sexual, no ajustarse a los roles de género o debido al machismo realizado por la pareja, familiares, personas de la comunidad o desconocidos y el riesgo es mayor en contextos de pobreza, violencia generalizada, delincuencia o impunidad.

La violencia sexual también se incluye en las agresiones ejercidas principalmente en mujeres. Entre el 1% al 25% de las jóvenes de la región afirmaron haberla sufrido durante su infancia o adolescencia. Trinidad y Tobago, Granada, y México fueron los tres países con mayores registros.

Alrededor del 28% de las mujeres de 15 años o más que estuvieron casadas o sufrieron violencia sexual por parte de su pareja y dicha cifra se colocó por encima de la media mundial que está en 24% y la cifra real podría ser mayor, ya que muchos casos no se denuncian. El informe agrega otros factores que pone en riesgo a la niñez como grupos armados que la utilizan como forma de control.

Otras formas de violencia

En 2019, el homicidio fue la principal causa de muerte entre mujeres y hombres adolescentes de 10 a 19 años. Aunque para 2022 la cifra disminuyó, fueron los asesinatos de mujeres entre 15 a 17 años los que aumentaron. El motivo detrás fue la violencia armada donde las infancias están siendo reclutadas por las pandillas para transportar armas, ser vigías o mensajeros de drogas, mientras que las niñas enfrentan abuso sexual, trata o explotación.

El informe describe que el reclutamiento suele hacerse en línea, lo que lleva hablar de la violencia digital como otra forma de agresión en su contra. Las prácticas comunes son presionar para que compartan imágenes sexuales y contenido explícito a través del sexting y grooming, realizar producciones de contenido sexual con abusos transmitidos en directo, la difusión de imágenes sexuales de la niñez o el uso de la inteligencia artificial para crear deepkafes.

La violencia digital también es empleada por las infancias en contra de sus compañeras o compañeros a través del sexting, el ciberacoso o compartiendo contenido íntimo sin su consentimiento. Datos del informe señalan que en Argentina, Panamá y San Vicente el 20.4% de las y los jóvenes declararon haber experimentado ciberacoso en los últimos 12 meses. Tan solo el Argentina (21%) y Uruguay (16%) se reportó haber vivido comportamientos ofensivos en línea.

Un factor de este tipo de violencia puede ser el bullying, el cual según UNESC, se trata de un patrón de comportamiento y no un evento aislado que puede implicar maltrato verbal, físico, acoso sexual y ciberacoso dentro y fuera del espacio escolar. Si bien las y los niños están expuestos a vivir maltrato físico derivado de esta violencia, las niñas están propensas a pasar por violencia psicológica.

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Las víctimas de bullying suelen experimentar depresión, ansiedad, pensamientos suicidas, aislamiento social y bajo rendimiento escolar. Los datos de la región revelan que 1 de cada 4 niña, niño y adolescente vive bullying.

En América Latina y el Caribe la proporción de niñas y niños quienes pasan por esta violencia es similar: 25% en mujeres y 25.3% en hombres. Los países con mayor incidencia son Brasil, Perú y Guyana para ambos géneros.

Por último, la disciplina violenta es otro patrón de detectado contra las infancias porque se cree que es la única forma de enseñar respeto y buen comportamiento. Personas adultas recurren a medios físicos o psicológicos para disciplinar y poner límites. La organización señala que estos métodos no funcionan, por el contrario, pueden ocasionar un daño en su salud, bienestar y aprendizaje.

En América Latina y el Caribe al menos 6 de cada 10 niñas, niños y adolescentes entre 0 a 14 años fueron sometidos a la disciplina violenta dentro de los hogares y la escuela. En Surinam, Haití y las Islas Turcas y Caicos, las cifras son más altas, ya que afecta a 8 o 9 de cada 10 infantes. Cuando existen condiciones de discapacidad incrementa y el abuso emocional es la forma más común de este tipo de agresiones.

Para la UNICEF, algunas formas de cambiar la situación de violencia que atraviesa este sector es cerrando los vacíos legales para que todas y todos estén protegidos legalmente, brindando formación y capacitación a personas trabajadoras en primera línea, apoyando a madres y padres enseñando cómo interactuar establecido límites, invirtiendo en entornos de aprendizaje seguros, y ampliando los servicios de respuesta en los departamentos gubernamentales.

El matrimonio infantil: una violación disfrazada de tradición

 

.- El amor romántico sirve de coartada para una de las violencias más normalizadas contra las niñas: el matrimonio infantil. En México, la ley lo prohíbe, pero la realidad demuestra que no basta con escribir derechos si no se garantizan.

Las niñas no son esposas ni madres. Sin embargo, miles de ellas continúan siendo casadas con hombres que, en muchos casos, les triplican la edad, en un contexto donde esta práctica sigue siendo tolerada socialmente y minimizada por las instituciones.

La permanencia del matrimonio infantil revela los límites de la legislación cuando no va acompañada de acciones efectivas del Estado para desmontar prácticas que vulneran de forma sistemática los derechos de niñas y adolescentes.

Desde 2019, el artículo 148 del Código Civil Federal establece con claridad que la edad mínima para contraer matrimonio en México es de 18 años, sin excepción alguna, incluso cuando exista consentimiento de madres y padres. Casar a una niña o adolescente menor de edad es ilegal en cualquier parte del país.

No obstante, la ley no se cumple. Desde la reforma constitucional de 2011, el interés superior de la niñez debe prevalecer en todas las decisiones del Estado. A pesar de ello, persiste una inercia social e institucional que permite la violación cotidiana de este principio.

De acuerdo con Save the Children, más de 313 mil niñas, niños y adolescentes de entre 12 y 17 años viven en unión conyugal informal o en matrimonio temprano en México, una cifra que evidencia la distancia entre la norma jurídica y la vida de miles de niñas.

Para ellas, el matrimonio implica consecuencias devastadoras: siete de cada diez abandonan la escuela, enfrentan mayores probabilidades de vivir en pobreza y quedan atrapadas en relaciones de dependencia económica y emocional, con altos niveles de violencia.

A escala global, cada año 12 millones de niñas son obligadas a casarse, es decir, 28 niñas cada minuto. Estas uniones no ocurren en el vacío: se sostienen con la anuencia de familias, comunidades y Estados que, por acción u omisión, permiten que esta violencia continúe.

La existencia de una prohibición legal no garantiza su erradicación. Para que la ley cumpla su función protectora debe aplicarse. Cuando quienes tienen la responsabilidad de hacerlo consideran “normal” el matrimonio infantil, la norma se convierte en letra muerta.

Casarse antes de los 15 años incrementa en 50 por ciento el riesgo de sufrir violencia por parte de la pareja. Además, el embarazo en niñas y adolescentes no es un hecho deseable ni romántico: las complicaciones derivadas del embarazo y el parto se encuentran entre las principales causas de muerte en niñas de 15 a 19 años.

Reducir la respuesta del Estado con medidas punitivas resulta insuficiente si no se acompaña de políticas públicas integrales, recursos suficientes y mecanismos de vigilancia. La experiencia mexicana demuestra que las leyes, sin implementación efectiva, no protegen.

El matrimonio infantil no es una costumbre cultural inocente: es una violación grave a los derechos humanos que arrebata a las niñas su infancia, su educación y su autonomía.

Revertir esta realidad exige instituciones fortalecidas, una visión de Estado y políticas públicas con enfoque de derechos y perspectiva de género.


No más leyes que no se aplican. Hagamos que las que existen protejan efectivamente a las niñas.

En 2025 México registró 721 casos de feminicidio. Sinaloa ocupó primer lugar

 

Sinaloa encabezó la lista de entidades con más casos, al contabilizar 69 casos, cuando en 2024 ocupaba la duodécima posición con 26. El estado de México se ubicó en segundo lugar con 56, lo que representa una reducción respecto al año anterior. Le siguieron Chihuahua (49), Ciudad de México (44) y Veracruz (43). En conjunto, estas cinco entidades concentraron el 36.2 por ciento del total nacional.

Gráfica del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP)

Anteriormente, Cimacnoticias documentó que el repunte en Sinaloa pudo deberse al incremento de violencia asociada al inicio de la guerra interna del crimen organizado registrada desde principios de septiembre de 2024 entre las facciones conocidas como “los mayitos” y “los chapitos”, ambos grupos fundados por Ismael El Mayo Zambada y Joaquín El Chapo Guzmán Loera, quienes actualmente se encuentran presos en Estados Unidos.

En el ámbito municipal, el norte del país volvió a concentrar los mayores registros: Culiacán (Sinaloa), Ciudad Juárez y Chihuahua (Chihuahua), Tijuana (Baja California) y Reynosa (Tamaulipas) fueron los municipios con más casos de feminicidio. En la capital del país, la alcaldía con mayor incidencia fue Iztapalapa.

Por grupo de edad, las mujeres mayores de 18 años representaron la mayoría de las víctimas, con 610 casos; Sinaloa y Chihuahua reportaron las cifras más altas en este sector. En el caso de niñas y adolescentes de 0 a 17 años se contabilizaron 63 víctimas, principalmente en el Estado de México y Jalisco. Además, en 48 expedientes no se especificó la edad.

En cuanto a homicidio doloso de mujeres, durante 2025 se registraron 2 mil 74 víctimas. Guanajuato (327), Baja California (189), estado de México (172) y Michoacán (141) concentraron alrededor del 40 por ciento de estos delitos.

Gráfica del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP)

Los problemas en los registros de feminicidios

Aunque las estadísticas oficiales apuntan a una reducción del feminicidio, diversas organizaciones han cuestionado esa interpretación. Anteriormente, María de la Luz Estrada Mendoza, directora del OCNF, ha señalado que persisten deficiencias en la correcta tipificación del delito, lo que distorsiona los datos.

Desde 2007, el OCNF ha documentado y sistematizado información sobre violencia contra las mujeres, monitorea la actuación de las autoridades en la procuración e impartición de justicia, brinda acompañamiento jurídico a familiares de víctimas e incide en la implementación de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

La sentencia del caso Mariana Buendía, emitida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en marzo de 2015, estableció que toda muerte violenta de una mujer debe investigarse bajo el protocolo de feminicidio. Sin embargo, aún se registran asesinatos clasificados como homicidios dolosos o incluso suicidios.

Organizaciones como Amnistía Internacional han denunciado fallas en las investigaciones, entre ellas la pérdida o manejo inadecuado de evidencias, inspecciones deficientes del lugar de los hechos y diligencias periciales realizadas de manera tardía. También han advertido que las fiscalías no siempre agotan todas las líneas de investigación ni actúan con la debida perspectiva de género, lo que deriva en la omisión de indicios de violencia sexual o en la incorrecta clasificación de los casos.

A ello se suma la deficiente implementación de medidas de protección. Aunque existen mecanismos judiciales, como órdenes y medidas cautelares, la falta de coordinación entre autoridades y los retrasos administrativos obstaculizan su aplicación oportuna.

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A inicios de 2025, la titular del SESNSP, Marcela Figueroa Franco, aseguró que el feminicidio había disminuido 26 por ciento durante los primeros 100 días del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. No obstante, María de la Luz Estrada sostuvo que, por el contrario, se registró un incremento del 5 por ciento.

En su informe sombra presentado ante el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW), titulado Informe al Comité CEDAW ante la Décima Evaluación al Estado mexicano, el OCNF documentó que entre 2015 y abril de 2025 fueron asesinadas 34 mil 715 mujeres en el país, y sólo el 24.6 por ciento de esos casos se investigaron como feminicidio.

La estimación se acerca a la de Causa Común quien en su informe «Incidencia delictiva y algunas anomalías» expuso que las víctimas de feminicidio representan el 24% y que ocho de cada diez asesinatos de mujeres no son investigados como feminicidios, aunque hay variaciones dentro de los estados como Guanajuato, siendo el que mayores registros presenta con 249 casos de homicidio doloso, de los cuales solo el 4% se investiga como feminicidio.

Causa Común advirtió que las cifras son proporcionadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), pero la organización encontró que varios delitos se reclasifican o se diluye su número debido a la metodología que han utilizado para obtener dichos resultados. Particularmente, especificaron que ambas instituciones utilizan diferentes metodologías, criterios y definiciones para construir sus reportes.

Mientras que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, emplea las carpetas de investigación abiertas en fiscalías, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, utiliza actas de defunción expedidos por servicios médicos del país. La primera institución diferencia a las víctimas de homicidio doloso y las de violencia feminicida, mientras que la segunda no lo hace, sino que contabiliza muertes accidentales, suicidios y una cuarta subcategoría llamada «eventos de intención no determinada».

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La organización también apuntó que la falta de homologación del delito de feminicidio en los códigos penales de las entidades ocasiona que no todas cataloguen el asesinato de una mujer como feminicidio. Esto es apoyado en el informe sombra «Tipificación y protocolo de feminicidio. Un abismo de la ley a su aplicación y el caso de la medida correctiva 33 en la AVGM de Zacatecas» el cual establece que es la falta de uniformidad lo que genera confusión jurídica y desigualdad en la procuración de justicia, lo que obstaculiza la recopilación estadística y la construcción de políticas públicas nacionales.

«Las mujeres están cambiando el país solas»

 Violencia contra las mujeres

Fuentes: https://www.articulo14.es/

Cuatro expertos analizan por qué la lucha contra las violencias machistas está siendo liderada por las mujeres. Un avance colectivo frente a la resistencia social y el negacionismo.


En el escondite inglés solo se avanza cuando el otro no mira. Basta un segundo de distracción para dar un paso al frente. Si te descubren moviéndote, pierdes.

Durante años, la lucha de las mujeres contra las violencias machistas se ha movido exactamente así: a escondidas, en los márgenes, aprovechando los momentos en los que nadie quería mirar de frente. No porque no existiera, sino porque no se consideraba un asunto central. Y cuando alguien decidía detenerse a observarla, la reacción solía ser la misma: apartar la vista y seguir adelante.

“Eres bueno. No te dediques a la violencia machista”

El médico forense y profesor universitario, Miguel Lorente, cuenta que cuando empezó a investigar la violencia de género, recibió un consejo de un compañero que hoy resulta revelador. Le dijo que no se especializara en ese ámbito, que probara con el ADN, que él era bueno y era mejor dejar la violencia “a ellas”.

La frase no es una anécdota aislada, sino el reflejo de una lógica profundamente instalada, que décadas después continúa vigente en muchos ámbitos. La violencia machista no se entiende como una cuestión que interpelara al conjunto de la sociedad, sino como un asunto sectorial, casi identitario. Algo que deben estudiar, denunciar y gestionar las mujeres. El resto, parece, puede seguir avanzando sin mirar.

Una imagen de una manifestación feminista

Ese reparto implícito de responsabilidades tuvo un efecto claro en el pasado: si la violencia machista era un asunto periférico, también lo era la tarea de romper el silencio. Y durante años, hacerlo fue un gesto solitario, costoso y profundamente penalizado.

La red que sostiene

Ahora, romper el silencio ya no es un salto individual, sino un movimiento colectivo. No nace de una decisión repentina, sino de un entramado que sostiene antes, durante y después de hablar. “Las revelaciones individuales se producen porque existe siempre una red de apoyo detrás capaz de sostener la revelación del secreto”, explica la investigadora y experta en violencia sexual, Bárbara Tardón. En ese sostén están —señala— el feminismo, las profesionales que acompañan, las organizaciones y las comunicadoras feministas, que crean un espacio donde la palabra no cae al vacío. Cuando esa red no existe, el silencio vuelve a imponerse.

Esa fuerza colectiva no es nueva ni excepcional. “La historia del feminismo nos recuerda que es un movimiento fuerte”, señala Tardón, incluso cuando el contexto es hostil. En un momento de reacción antifeminista y negacionismo, insiste, el feminismo vuelve a demostrar su capacidad de resistencia, una solidez que lo hace “impermeable” y que el patriarcado “nunca está preparado para imaginar hasta dónde”.

“Un cambio de las mujeres para las mujeres”

Ese sostén no se queda en el acompañamiento. También empuja. Para el letrado Isaac Guijarro, del despacho Olympe Abogados, ahí está la clave del cambio. “Son las mujeres las que siempre dan el primer paso”, afirma, las que se adelantan cuando todavía no hay garantías ni protección. No esperan a que el terreno sea seguro ni a que el sistema reaccione. “Después llegan los abogados, los medios o las instituciones”, señala, “pero antes ha habido una mujer que ha decidido hablar”. Ese gesto inicial, sostenido por el feminismo y sus redes, es el que fuerza el movimiento, incluso cuando hacerlo tiene un coste personal y social elevado.

La investigadora y experta en violencia sexual, Bárbara Tardón

Sin embargo, Lorente cree que esta oleada de testimonios no significa que todos hayan hecho el mismo viaje. “No hay una mayor conciencia social crítica frente a la violencia contra las mujeres. No se actúa por responsabilidad social, sino por empatía, por vínculo, por solidaridad. Sigue viéndose como algo propio de quien comparte esas circunstancias. En el fondo, el esquema es el de siempre: lo masculino como universal y lo femenino como particular. No parece un cambio social, sino un cambio de las mujeres para las mujeres.”

En ese punto sitúa la jurista, investigadora y experta en violencia sexual, María Naredo, el sentido de lo que está ocurriendo ahora. Las mujeres, insiste, no hablan porque quieren, sino porque pueden: tras haber atravesado el miedo, la culpa o la vergüenza, y porque existe un contexto social capaz de sostener ese relato. No es solo un proceso individual, sino el resultado de unas condiciones que, por primera vez, empiezan a hacerlo posible.

Como en el escondite inglés, el avance se ha producido mientras otros no miraban. Mientras los hombres seguían jugando a no ver, las mujeres han ido dando pasos, uno a uno, hasta que el movimiento ha dejado de poder ignorarse.


Si algo de lo que has leído te ha removido o sospechas que alguien de tu entorno puede estar en una relación de violencia puedes llamar al 016, el teléfono que atiende a las víctimas de todas las violencias machistas. Es gratuito, accesible para personas con discapacidad auditiva o de habla y atiende en 53 idiomas. No deja rastro en la factura, pero debes borrar la llamada del terminal telefónico. También puedes ponerte en contacto a través del correo 016-online@igualdad.gob.es o por WhatsApp en el número 600 000 016. No estás sola.

Fuente: https://www.articulo14.es/violencia-contra-las-mujeres/las-mujeres-estan-cambiando-el-pais-solas-20260118.html