2/21/2026

Violencia contra mujeres en niveles alarmantes, México incluido: Reem Alsalem

 

Reem Alsalem permanecerá en México con una agenda de trabajo los días 16, 17 y 18 de febrero, en una visita no oficial para escuchar a organizaciones y defensoras de derechos humanos en el marco de este encuentro internacional.

Reem Alsalem fue recibida entre aplausos por defensoras e integrantes de organizaciones civiles bajo el lema: “Se siente, se siente, la relatora está presente”. En el presídium la acompañaron Kenia López Rabadán, diputada del PAN y presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados; Anaís Burgos, diputada de Morena y presidenta de la Comisión de Igualdad de Género; y Patricia Olamendi Torres, abogada y experta feminista cofundadora de «Nosotras Tenemos Otros Datos» y de la “Red de Mujeres en Plural”.

Reem Alsalem, expuso que México hay un aumento de la violencia contra mujeres y niñas perpetrado tanto por actores estatales como no estatales.

Asimismo, que hay desapariciones persistentes de mujeres, deficiencias en la investigación, la reparación del daño y no existe apoyo suficiente a las familias que buscan a mujeres y niñas desaparecidas. Añadió que una de las razones por las cuales se presentan estos fenómenos son la impunidad y la falta de acceso efectivo a la justicia. 

Refirió que, si bien México ha asumido compromisos importantes, “por ejemplo, durante su examen periódico universal en 2024, el gobierno mexicano aceptó la abrumadora mayoría de las recomendaciones, incluidas aquellas relativas a la armonización de marcos jurídicos sobre feminicidio, desaparición y violencia basada en género y el fortalecimiento de la capacidad de las fiscalías y la protección de las defensoras y periodistas. Sin embargo, pese a los avances normativos, la violencia contra las mujeres continúa en niveles epidémicos y alarmantes también en este país”.

La relatora expresó que la paradoja “de nuestro tiempo está en el reconocimiento jurídico, el cual se ha ampliado, pero la violencia persiste y en algunos ámbitos se intensifica.” 

En su intervención, Alsalem realizó un recuento del panorama internacional que enfrentan las mujeres. Destacó que, a nivel mundial, en 2024 se documentó el asesinato de 48 mil mujeres; 35% de los casos fueron perpetrados por sus parejas. Esto equivale a 37 mujeres asesinadas por cada 20 hombres, lo que, subrayó, representa apenas la “parte visible de la crisis”.

Esta mañana Cimacnoticias informó el contexto de violencia generalizada contra mujeres en el país. Las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) indican que en 2025 se registraron 721 víctimas de feminicidio en México y 2 mil 074 homicidios dolosos contra mujeres, aunque el número podría ser mayor si se considera la narrativa oficial que sostiene una disminución histórica del delito, afirmación que ha sido cuestionada por organizaciones de la sociedad civil como el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) y Causa en Común.

En 2025 México registró 721 casos de feminicidio. Sinaloa ocupó primer lugar

Si bien reconoció avances legislativos, señaló que la violencia continúa perpetuándose de distintas formas y que, hasta ahora, las mujeres solo gozan del 77% de los derechos de los que disponen los hombres. A ello se suman fenómenos emergentes que ha estudiado como los discursos que legitiman ataques, la sexualización, la mercantilización y la deshumanización de mujeres y niñas.

Uno de los puntos centrales fue el borrado de las mujeres a través del lenguaje. Explicó que la eliminación del término “mujer” para sustituirlo por expresiones como “persona gestante” o “persona femenina” genera confusión entre sexo, género e identidad de género. A su juicio, esta confusión no solo invisibiliza a las mujeres, sino que también provoca problemas estadísticos y debilita la formulación de políticas públicas.

Asimismo, instó a los Estados a erradicar la prostitución, pues afirmó que, en su mayoría, las víctimas son mujeres, niñas y niños, mientras que los hombres suelen desempeñar el papel de proxenetas. Señaló que esta práctica vulnera derechos humanos fundamentales y se vincula con la tortura, la trata y la violencia sexual. Además, advirtió que denominarla “trabajo sexual” invisibiliza la violencia que enfrentan las víctimas.

Añadió que dicha práctica no se alinea con las experiencias de las mujeres ni con el derecho internacional. Respecto al consentimiento, sostuvo que este pierde validez en contextos de prostitución y pornografía. Por ello, recomendó adoptar el llamado modelo nórdico, cuya política —según explicó— ha reducido la demanda de compra de actos sexuales al tratar a las mujeres como víctimas, brindarles apoyo integral y sancionar a los compradores.

La prostitución, agregó, está estrechamente ligada a la pornografía, la cual alimenta un sistema más amplio de explotación basado en normas patriarcales, profundiza la desigualdad y normaliza la violencia física. Propuso reconocerla como un sistema de explotación y violencia, regular sus contenidos y penalizar su consumo y producción por vulnerar derechos fundamentales.

Finalmente, abordó la gestación subrogada. Señaló que mujeres son sometidas a violencia económica y psicológica mediante contratos abusivos. Además, indicó que las infancias son separadas de manera inmediata de sus madres, lo que puede generar afectaciones a la salud, al desarrollo y al bienestar psicológico. A su vez, las mujeres enfrentan el riesgo de caer en redes de trata y explotación sexual.

Ante esta realidad, sostuvo que no existe un sistema eficaz para investigar el destino de las infancias y sus madres, y cuestionó que la capacidad de compra prevalezca sobre los derechos humanos. Aunque se promueve la gestación subrogada altruista, afirmó que las estadísticas muestran que la participación disminuye cuando no existe un incentivo económico, lo que evidencia que el factor monetario suele ser determinante.

La Relatora también destacó la labor de las mujeres en la sociedad, particularmente la de periodistas y defensoras, quienes han visibilizado las violencias que enfrentan mujeres y niñas. No obstante, advirtió que contra ellas se ejerce violencia —frecuentemente digital— como mecanismo de censura. Consideró que esto envía un mensaje preocupante a adolescentes y niñas, por lo que exhortó a los Estados a adoptar medidas firmes para frenar estos ataques.

Por su parte, Patricia Olamendi Torres, abogada y experta en derechos humanos, señaló que en México persisten avances y retos relacionados con la dominación de los cuerpos de las mujeres. Indicó que el país duplicó los casos de trata en el último año y alertó que muchos se clasifican como rapto, lo que provoca el ocultamiento estadístico de diversas situaciones de violencia.

Olamendi Torres, refirió que México es uno de los países con más altos índices en pornografía y prostitución infantil, sobre todo en zonas turísticas, señaladas como focos para este “negocio” del crimen organizado. Agregó que en el último año se han duplicado los casos en materia de trata de personas.

Manifestó su preocupación por quienes insisten en legalizar la prostitución y lo consideran un trabajo, ya que es una forma de explotación donde nadie puede ser dignificado. “Tienen que saber que están volviendo empresarios a tratantes y proxenetas, lo que nos parece gravísimo”. Hizo un llamado a todas y todos a reflexionar sobre la sociedad que están construyendo, las atrocidades que se están validando y para exigir respeto a la vida, libertad y seguridad de las mujeres.

Por su parte, la diputada Anais Miriam Burgos Hernández (Morena) señaló que las reformas constitucionales recientes refuerzan la igualdad sustantiva como principio rector, la vida libre de violencia como obligación reforzada, la participación paritaria en la vida pública, y el reconocimiento de la autonomía y la dignidad de todas las mujeres. 

Dijo que las mexicanas cuentan con un marco normativo creado por la lucha histórica de miles de mujeres por la igualdad y protección. “Tenemos la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias, la Ley de Igualdad entre Mujeres y Hombres, la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, entre otras”, agregó. 

Indicó que en 2025 se registraron 786 presuntos feminicidios y más de 2,300 homicidios dolosos de mujeres. Los delitos sexuales superaron las 71 mil carpetas y el 64 por ciento de las víctimas de violación son menores de 18 años. Advirtió que la violencia se agrava cuando confluyen factores como origen indígena, discapacidad, orientación sexual, pobreza o ruralidad.

La impunidad y la falta de acceso efectivo a la justicia genera aumento de la violencia contra mujeres y niñas.

Los medios y la visita de la relatora

 

.- Hoy comienza una serie de actividades en el marco de la visita de la Relatora Especial sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, Reem Alsalem quien estará en México 16, 17 y 18 de febrero de este 2026.

La relatora recibirá informes de organizaciones expertas en la defensa de los derechos de las mujeres y las niñas y las violaciones a sus derechos humanos como el feminicidio, desapariciones, trata de personas y vientres de alquiler, entre otros.

Desde Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC) realizamos nuestra labor y también nos acercamos a la relatora para compartir datos de la situación de violencia contra mujeres, particularmente a periodistas.

La libertad de expresión para las mujeres periodistas en el país enfrenta un deterioro persistente.

Durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018–2024), CIMAC documentó mil 189 agresiones contra mujeres periodistas, lo que representa un incremento del 117% respecto al periodo presidencial anterior. Estas cifras evidencian un patrón sostenido de hostilidad institucional y sociopolítica hacia las mujeres que ejercen el periodismo, particularmente hacia aquellas que investigan, cuestionan o incomodan al poder. Lejos de disminuir, esta violencia continúa en ascenso. En lo que va del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum, CIMAC ha registrado 416 agresiones contra mujeres periodistas.

Las agresiones documentadas no se limitan a hechos aislados, sino que configuran un entramado de violencias físicas, digitales, simbólicas e institucionales. En numerosos casos, estas violencias fueron perpetradas o legitimadas desde el poder mediante discursos públicos que desacreditaron, ridiculizaron o buscaron silenciar a mujeres periodistas, debilitando su credibilidad profesional y exponiéndolas a nuevas agresiones por parte de actores sociales y digitales.

El Informe sobre la violencia contra las mujeres periodistas de la relatoría (6 de mayo de 2020) reconoce que las periodistas viven la desigualdad día a día en su labor y el riesgo es específico para ellas “las periodistas y las trabajadoras de los medios de comunicación operan en un entorno en que la violencia de género sistemática y estructural forma parte de su rutina diaria”.

El sexismo está presente en la dinámica de los medios “se espera que se ajusten a roles estereotipados y a imágenes sexualizadas de las mujeres y que actúen en un contexto de relaciones de poder desiguales entre hombres y mujeres.

Las periodistas son blancos de ataque “por ser muy visibles y por expresarse abiertamente, también se enfrentan a la discriminación intersectorial y a la violencia de género debido a otras características, como la raza, la religión, el origen étnico, entre otras.

El impacto de estas agresiones es profundo y sostenido. Tal como recogen los testimonios de “Voces en resistencia”, la violencia digital trasciende la pantalla: lo digital penetra lo doméstico, lo íntimo y lo cotidiano. Afecta la seguridad, la salud física y emocional, las relaciones familiares y la continuidad del trabajo periodístico, obligando en algunos casos al abandono de coberturas, al cierre de espacios informativos o al desplazamiento forzado interno.

La misma relatoría alerta sobre la violencia en línea, así como la violencia sexual en las redacciones y fuera de ellas, utilizadas como instrumentos para socavar la credibilidad de las periodistas y disuadirlas de trabajar en los medios de comunicación.

Las condiciones laborales también son una forma de violencia. La relatoría destaca que las periodistas “también se ven afectadas por la falta de flexibilidad de las jornadas laborales, el acceso parcial o nulo a servicios de guardería a precios razonables y de calidad, políticas inadecuadas en materia de licencias parentales. Implementar acciones para atender las desigualdades y violencias en las empresas de medios, es un gran pendiente.

He referido muchas veces el rol transformador de las periodistas en la cobertura de los derechos humanos de las mujeres, esta cobertura también las coloca en riesgo. “Aquellas que informan sobre cuestiones feministas también reciben amenazas por el tipo de historias que cubren, pues a menudo han contribuido a un cambio de actitudes que se ha traducido a su vez en un rechazo público de la violencia de género en tanto que violación de los derechos humanos.”

Los medios de comunicación contribuyen de manera fundamental a informar sobre la violencia contra las mujeres y las niñas como un fenómeno sistemático y generalizado, es responsabilidad del Estado de prevenirla y combatirla, en particular si informan teniendo en cuenta las cuestiones de género y con sensibilidad hacia las víctimas.

Es necesario reafirmar el compromiso por los acuerdos de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing en materia de medios de comunicación: el primero es aumentar el acceso de las mujeres y su participación en la expresión de sus ideas y la adopción de decisiones en los medios de difusión y por conducto de ellos, así como en las nuevas tecnologías de comunicación; y el segundo consiste en fomentar una imagen equilibrada y no estereotipada de la mujer en los medios de difusión.

Desde esta evidencia, la participación de CIMAC representa un espacio clave para visibilizar la responsabilidad de los Estados en la prevención, protección y reparación de la violencia contra las mujeres periodistas, así como para reflexionar sobre los efectos de los discursos públicos estigmatizantes y la urgencia de políticas que garanticen condiciones reales para el ejercicio de la libertad de expresión.

Desde CIMAC sostenemos que sin mujeres periodistas libres, seguras y reconocidas no hay democracia posible.

La violencia que enfrentan no es un problema individual ni sectorial, sino una amenaza directa a los derechos humanos, a la libertad de expresión y al derecho de la sociedad a estar informada.

El diálogo con la Relatora Especial de Naciones Unidas constituye una oportunidad clave para visibilizar estas violencias, fortalecer alianzas y avanzar hacia transformaciones estructurales que garanticen la vida, la dignidad y la voz de las mujeres periodistas.

Avanza ley contra acoso sexual y acecho en el Código Penal Federal

 

Dicha aprobación se da en el marco del Encuentro Internacional para la Erradicación de la Violencia contra Mujeres y Niñas que se llevó a cabo durante el 16, 17 y 18 de febrero y el cual contó con la participación de la Relatora Especial sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, Reem Alsalem de la ONU, misma quien alertó sobre el incremento de la violencia a nivel mundial, incluido México.

Cabe recordar que, dicha iniciativa se propuso como parte del Plan Integral contra el Abuso Sexual de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a raíz de su propia experiencia cuando en noviembre de 2025 vivió acoso sexual mientras se encontraba caminando a la Secretaría de Educación Pública y se detuvo para hablar con simpatizantes. En ese momento, un hombre invadió su espacio personal, se acercó a ella y ejerció acoso callejero pero su equipo de seguridad lo contuvo antes de que concretara un abuso sexual.

Además, la ley contra el acecho fue elaborada debido al caso de Valeria Macías, docente y ahora activista quien fue víctima de acecho por más de ocho años por parte de un ex alumno. En 2018, mientras impartía clases en la Universidad de Nuevo León, se relacionó profesionalmente con David “N” quien comenzaría a acecharla por medio de 300 correos electrónicos al día hasta que encontró su perfil personal en redes sociales y posteriormente su número telefónico.

En consecuencia, de estos actos, Valeria acudió con las autoridades para presentar una denuncia hacia su agresor misma que no procedió porque “el ministerio público sólo atendía casos de violencia física”. Para 2021, comenzó a recibir amenazas de muerte, con temor y sin la protección de las autoridades, decidió contar su historia en redes sociales, por medio de un video, mismo que se mediatizo llegando a oídos de las autoridades.

En el mismo periodo de tiempo, David “N” fue arrestado, pasando tan sólo 8 meses en prisión, ya que su detención era por “acecho” y delito aun no existía dentro del Código Penal Federal, por lo tanto, su caso no tenía sustento legal. Posteriormente se volvió a emitir una orden de aprehensión en contra del acusado, mismo que se encontraba en calidad de prófugo, consiguiendo un amparo que le conseguiría deslindarse de la orden de captura.

La violencia contra las mujeres puede manifestarse de diversas formas, la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia reconoce estas violencias, así como «cualesquiera otras formas análogas que lesionen o sean susceptibles de dañar la dignidad, integridad o libertad de las mujeres» como la violencia familiar, feminicida, a través de interpósita persona, labora, en la comunidad, institucional, política, digital y mediática. No obstante, persisten otras formas de violencia que aún no han sido reconocidas o castigadas, pero que se siguen reproduciendo.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México el 70.1% del total de mujeres de 15 años y más han experimentado al menos un episodio de violencia a lo largo de su vida que puede derivarse en violencia psicológica (51.6%), física (34.7%), sexual (49.7%), y económica o patrimonial (29.0%), según los resultados de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021.

Ley contra el acoso sexual

El dictamen aprobado por la Cámara de Diputados establece la modificación del Capítulo I del Título Decimoquinto del Código Penal Federal para ser nombrado como «Acoso Sexual, Abuso Sexual, Estupro y Violación». Asimismo, su artículo 259° Bis establece una pena de uno a tres años de prisión y hasta seiscientos días de multa a quien incurra en el delito.

Comete el delito de abuso sexual quien, sin el consentimiento de la víctima y sin el propósito de llegar a la cópula, realice en el ámbito público o privado cualquier acto de naturaleza sexual, la obligue a observarlo o la haga ejecutarlo sobre si, para un tercero o para el propio sujeto activo. También se considera abuso sexual cuando se obligue a la víctima a exhibir su cuerpo. Se entiende por acto sexual los tocamientos, caricias, roces corporales, exhibiciones o representaciones sexuales explícitas.” —Nuevo artículo 259° del Código Penal Federal.

La pena puede aumentar hasta en una mitad cuando la conducta se lleve a cabo en relaciones laborales, docentes, domésticas o cualquiera que implique la subordinación; en escenarios que involucren a personas menores de edad, adulta mayor, con discapacidad o en situación de vulnerabilidad; así como actos de vigilancia o seguimiento. Si quien comete el delito es una persona servidora pública que abusa de su poder, se le destituirá del cargo y serán inhabilitado hasta por un año.

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Dicho episodio visibilizó la existencia de 9 mil 930 llamadas de emergencia relacionadas con incidentes de acoso u hostigamiento sexual a nivel nacional, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). Así como las estrategias fallidas del Estado mexicano para frenar esta violencia como la segregación de mujeres en el transporte público, la campaña fallida «tu denuncia es la mejor defensa» o hasta el Silbato Vive Segura en Ciudad de México para alertar sobre un posible delito en el espacio público.

Antes de su tipificación a nivel federal, el acoso sexual no se encontraba tipificado en el Código Penal Federal y solo en 26 entidades federativas se consideraba como un delito, mientras que en Aguascalientes, Baja California, Chihuahua, Colima, Hidalgo y Tabasco esto no sucedía así. También se detectó que el acoso sexual no era un delito autónomo en cuatro entidades, ya que se regula dentro del delito de hostigamiento sexual, según refiere la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

Ley contra el acecho

La Cámara de Diputados también aprobó cambiar la denominación del Capítulo I, Título Decimoctavo, como «Acecho, Amenazas y Cobranza Extrajudicial Ilegal», así como adicionar el artículo 281° Bis para establecer una pena de dos a cuatro años de prisión y hasta cuatrocientos días de multa a quien incurra en el delito, el cual es descrito como realizar actos de vigilancia, seguimiento, acercamiento o contacto no deseado, de intimidación o de cualquier forma de intromisión.

También se considera acecho cuando generen en la persona ofendida un daño en su salud psíquica o que alteren el normal desarrollo de su vida cotidiana; y se realice de forma reiterada, sin consentimiento, sin estar legítimamente autorizado o por cualquier medio. La pena puede aumentar hasta en una mitad en escenarios donde se realicen contra una persona menor de edad, adulta mayor con discapacidad o en situación de vulnerabilidad.

El acecho sólo será contemplado como delito cuando trasgreda la cotidianidad de la víctima, genere un riesgo a su integridad, altere sus labores diarias, la restrinja de su libertad para tomar decisiones o ponga en riesgo su vida. A su vez, sólo se imputará cuando exista un antecedente reiterado de este comportamiento: si utiliza armas, se viola una orden de protección o restricción judicial, se cometió el delito anteriormente o se práctica contra una persona menor que no comprende el significado del hecho.

Actualmente, existe una cifra oculta de mujeres víctimas de acecho, ya que este no era un delito reconocido en toda la república; siendo que la mayoría de los casos de desapariciones forzadas o feminicidios preceden del acecho y su tipificación puede prevenir los casos, resultando fundamental distinguirlo del acoso sexual y hostigamiento, ya que generalizarlos abre un vacío legal que vulnera a las mujeres víctimas del mismo.

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Expertos de ONU piden investigación independiente sobre red de trata Jeffrey Epstein

 

En 2005, Jeffrey Epstein fue señalado por varias adolescentes ante delitos sexuales y tráfico sexual, pero en 2008 evitó los cargos por un acuerdo judicial. La impunidad en el caso parecía intocable, hasta que, en 2015 la sobreviviente Virginia Louise Giuffre interpuso una demanda por difamación, la cual sirvió para revelar a profundidad la red de tráfico sexual del empresario, quien murió en prisión por aparente suicidio.

Tras un ir y venir de señalamientos entre Virginia y Ghislaine Maxwell, pareja de Jeffrey Epstein y socia de negocios, se abrió una demanda por difamación en un tribunal de Nueva York que se resolvió en 2017 manteniendo bloqueados algunos documentos relacionados al caso hasta 2025 cuando se aprobó en noviembre de 2025 la Ley de Transparencia de Archivos Epstein por la Cámara de Representantes y más tarde el Senado, aun cuando el presidente Donald Trump presionó para que esto no sucediera, ya que su nombre aparece en los archivos.

El 24 de diciembre, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos publicó el primer lote, el cual contuvo 13 mil 488 archivos que expuso fotografías del empresario junto con personajes como Donald Trump; Peter Mandelson, exministro británico y exembajador del Reino Unido en Estados Unidos; el príncipe y duque de York, Andrew Mountbatten-Windsor; entre otros nombres. Para enero de 2026, se reveló el segundo lote con un total de 3 millones de archivos que incluyeron 2 mil vídeos y 180 mil imágenes.

Ante la falta de la publicación completa, en febrero de 2026 un grupo de sobrevivientes de Epstein mencionaron durante una conferencia de prensa que ellas mismas publicarían la lista de nombres de las personas que estuvieron involucradas en la red de trata del magnate: «hemos estado discutiendo y creando nuestra propia lista. Sabemos los nombres. Muchas de nosotras fuimos abusadas por ellos. Ahora, juntas como sobrevivientes confidencialmente compilaremos los nombres de todos.»

Lo que advierten expertas de ONU

Las personas expertas y relatoras de las Naciones Unidas advirtieron que los actos realizados por Jeffrey Epstein podrían equivaler a esclavitud sexual, violencia reproductiva, desaparición forzada, tortura, trato inhumano y degradante, e incluso feminicidio, ya que fueron cometidos en un contexto de creencias supremacistas, racismo, corrupción, misoginia extrema, mercantilización y deshumanización de mujeres y niñas de diversas partes del mundo.

Las personas expertas fueron Reem Alsalem, Relatora Especial sobre la violencia contra mujeres y niñas, sus causas y consecuencias; Attiya Waris, Experta Independiente en los efectos de la deuda externa y otras obligaciones financieras; George Katrougalos, experto independiente en la promoción de un orden internacional democrático y equitativo; Balakrishnan Rajagopal, Relator Especial sobre la vivienda adecuada como parte del derecho a un nivel de vida adecuado, y sobre el derecho a la no discriminación en este contexto; Michael Fakhri, Relator Especial sobre el derecho a la alimentación; Ana Brian Nougrères, Relatora Especial sobre el derecho a la privacidad; Heba Hagrass, Relatora Especial sobre los derechos de las personas con discapacidad; Mariana Katzarova, Relatora Especial sobre la situación de los derechos humanos en la Federación Rusa; Isabelle Mamadou, Bina D’Costa (Miembros), Grupo de Trabajo de Expertos sobre Personas de Ascendencia Africana.

Señalaron que los archivos Epstein sugieren la existencia de una empresa criminal global que plantea nuevas implicaciones sobre el nivel de impunidad en crímenes cometidos contra las mujeres. Debido a su alcance transnacional, acusaron que puede tratarse de crímenes contra la humanidad pues estos ocurren cuando se cometen actos como esclavitud sexual, violación, prostitución forzada, trata, persecución, tortura o asesinato como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil.

Pese a la gravedad del delito, las personas expertas y relatoras de las Naciones Unidas remarcaron las fallas en el cumplimiento de la Ley de Transparencia de Archivos Epstein donde se expuso información sensible de las víctimas y limitando la rendición de cuentas. con solo una persona cercana bajo investigación refiriéndose a Ghislaine Maxwell quien lleva en prisión desde 2022 y enfrenta una pena de 20 años por su participación en la red de trata.

Las personas expertas y relatoras de las Naciones Unidas señalaron que parte del derecho internacional determina que los Estados están obligados a prevenir, investigar y castigar la violencia contra mujeres y niñas, incluidos los actos cometidos por actores privados y que el proceso de liberación de información sobre los archivos Epstein subrayan la necesidad de implementar procedimientos operativos estándar que coloquen a la víctima en el centro protegiendo su privacidad.

«La falta de protección de su privacidad les pone en riesgo de represalias y estigma. La reticencia a divulgar información completa o ampliar las investigaciones ha dejado a muchos supervivientes sintiéndose retraumatizados y sometidos a lo que describen como «manipulación institucional»» -personas expertas y relatoras de las Naciones Unidas.

Cabe recordar que, tras la pugna por lograr que el Congreso y el Senado aprobaran la Ley de Transparencia de Archivos Epstein en noviembre de 2025, la organización World Without Exploitation (WorldWE) expuso en su campaña «El coraje es contagioso: Apoya a los sobrevivientes de Epstein» que parte de la lucha por hacer público las investigaciones documentadas contra Jeffrey Epstein era frenar la revictimización derivaba a señalamientos en una narrativa impulsada desde el mismo magnate.

Por ahora, un grupo de las sobrevivientes de Epstein se reunieron con Reem Alsalem, Relatora Especial sobre la violencia contra mujeres y niñas, sus causas y consecuencias, misma quien en su informe «La prostitución y la violencia contra las mujeres y las niñas» publicado en mayo de 2024 describe las consecuencias de prácticas como la prostitución donde mujeres suelen ser robadas, drogadas o vendidas a redes de tratas para ser utilizadas con el fin de ejercer abuso sexual o violencia sexual, exponiéndolas incluso al feminicidio.

Cifras del informe señalan que la forma más común de la trata de personas es la explotación sexual de las mujeres y niñas, ya que representa el 79%, por otro lado, alrededor del 75% de las víctimas son expuestas en internet con anuncios publicitarios para facilitar el contacto.

La Relatora menciona en su informe que el Protocolo contra la Trata de Personas indica que cuando persiste un acto como la captación, se emplea un medio (abuso de poder o posición de vulnerabilidad) y se tiene una finalidad (explotación), entonces el consentimiento de la víctima no se puede tomar en cuenta para validar o normalizar la violencia que experimentó.

Las personas expertas y relatoras de las Naciones Unidas instaron a las autoridades estadounidenses a remediar las fallas en la publicación de los archivos Epstein, así como garantizar transparencia para comprender los métodos empleados en la red de trata del magnate, reparar el daño a las víctimas y poner fin a la impunidad para los perpetuadores: «Deben levantarse los plazos de prescripción que impiden la persecución de delitos graves atribuidos a la empresa criminal de Epstein», apuntaron.

«La falta de investigación y enjuiciamiento eficaz por parte de los gobiernos de los responsables de estos delitos, incluso por complicidad o aquiescencia, cuando exista jurisdicción, corre el riesgo de socavar los marcos legales destinados a prevenir y responder a la violencia contra mujeres y niñas (…) es imprescindible que los gobiernos actúen con decisión para responsabilizar a los perpetradores», afirmaron los expertos. «Nadie es demasiado rico o demasiado poderoso para estar por encima de la ley.» advirtieron.

Marcha de las mujeres negras, reparación para salir de las políticas de la precariedad

 resumenlatinoamericano.org

Foto: Fran Silva

Por Soledad Domínguez. Pikara Magazine. Resumen Latinoamericano, 19 de febrero de 2026

Una multitudinaria marcha antirracista ha recorrido la ciudad de Brasilia para exigir buen vivir, justicia climática y afrofuturos.

Brasilia es una ciudad que impone distancia y que no se siente a escala humana. Las manifestaciones públicas parecen pequeñas en sus inmensas dimensiones. Los edificios gubernamentales están todos alineados como piezas de un futuro imaginado: cóncavos, axiales y distanciados.

Ese corazón geométrico del poder central brasileño se vio envuelto en una presencia viva que lo volvió cuerpo, memoria y afecto por la Marcha de las Mujeres Negras que reunió a más de 350.000 participantes brasileñas, latinoamericanas, norteamericanas y del mundo que, el pasado mes de noviembre, recorrieron las arterias de estas grandes avenidas y ocuparon espacios de poder público. Con el lema de “Reparación y buen vivir”, mujeres negras y afrodescendientes se hicieron presentes en actos junto a autoridades del Supremo Tribunal Federal, del Parlamento Nacional, además de eventos culturales del que ellas fueron las protagonistas.

Esta marcha antirracista, cuya primera edición tuvo lugar en 2015, es una de las expresiones más fuertes, emotivas y activas del mundo feminista de enfoque interseccional que la hace única. “La interseccionalidad es la clave de este evento y lo que realmente tiene futuro por hacer visible la manera en que las personas somos afectadas por las discriminaciones en toda la amplitud de la diversidad que sufrimos”, dice Ana Irma Rivera, activista feminista afrodescendiente puertorriqueña y exsenadora en su país.

Flore May, mujer afromaya y activista mexicana de Afropoderosas, guarda con una sonrisa la vivencia de esos días: “La alegría de las personas fue notable. Ver a todas, sin importar la barrera del lenguaje ni las diferencias fenotípicas, unidas y sonriendo”. La marcha no se agotó en un evento único, tuvo más de 70 actividades y debates paralelos, fruto de más de un año de trabajo en 16 comités temáticos, globales, nacionales y globales. En clave “amefricana”, como propuso Lelia González, feminista, filósofa y militante del movimiento negro quien creó el término “amefricanidade” para conceptualizar la experiencia afrodescendiente en el continente, todas las participantes marcharon con las banderas en alto.

Una de las participantes en la marcha. / Foto: Yane

Una de las participantes en la marcha. / Foto: Yane

Las mujeres negras representan cerca del 28 por ciento de la población en Brasil. En México, la población afro en general supera los 2,5 millones de personas, alrededor del dos por ciento del total, mientras que en Uruguay los datos de 2023 indican que está alrededor del 10,5 por ciento. La realidad más amplia es que cerca del 25 por ciento de la población de América Latina y el Caribe -unos 150 millones de personas- se identifica como afrodescendiente, un componente central en la construcción histórica, cultural y política de la región, cuyas trayectorias han sido sistemáticamente invisibilizadas, estigmatizadas o reducidas a estereotipos, un proceso que ha afectado de manera particularmente profunda a las mujeres negras. “Nunca estuvimos en los libros de historia, nunca nos hablaron en el colegio de afrodescendencia, y aun así siempre estuvimos ahí”, resume Milene Molina, activista afrochilena e integrante de Colectiva de Mujeres Negras Luanda, presente en Brasilia.

Los principios del manifiesto, en el Congreso Nacional de Brasil

El manifiesto de la marcha lo dice sin rodeos: “Solo alcanzaremos el buen vivir si existen acciones concretas de reparación que reconozcan la centralidad de la participación activa de la población negra en la construcción de las naciones”. No es una consigna aislada, sino el resultado de un proceso político de aprendizaje y organización colectiva con fuerte marca de la experiencia histórica de lucha de las mujeres negras en Brasil. “En 2015 marchamos por el buen vivir; en 2025 entendimos que era necesario nombrar con claridad la reparación, decir qué justicia exigimos y cómo se construye”, explica Fabiana Pinto, integrante del Comité Nacional de la Marcha. Lejos de quedar anclado en la herida, el texto también mira hacia adelante. “Después de la Marcha de 2015 hubo un crecimiento del movimiento de mujeres negras: surgieron nuevas organizaciones y otras se fortalecieron”, remarca la comunicadora y activista Alane Reis, del Movimento de Mulheres Negras.

La reparación es una práctica política que busca revertir las desigualdades heredadas de la esclavitud y el colonialismo

Esta edición retomó y actualizó las demandas de la Carta de las Mujeres Negras de 2015 e insistió en el reconocimiento público de la deuda histórica del Estado brasileño con ellas. Para las mujeres negras, la reparación es una práctica política concreta que busca revertir en el presente las desigualdades heredadas de la esclavitud y el colonialismo. Reparación y buen vivir son dos ideas inseparables para disputar un modelo de desarrollo que sigue produciendo exclusión, violencia y racismo. “Cuando hablamos de reparación estamos hablando de políticas públicas, de presupuesto nacional, de fondos y de condiciones reales para que la población negra pueda vivir con dignidad”, agrega la lideresa Pinto.

Varias participantes de la marcha en el Parlamento de Brasil. /Foto: Lissandra

Varias participantes de la marcha en el Parlamento de Brasil. /Foto: Lissandra

Estas demandas no quedaron solo enunciadas en documentos, tomaron voz, cuerpo y escena en uno de los espacios que aún expresan con mayor claridad la postergación histórica de las mujeres negras en la vida política y pública: el Parlamento de Brasil donde la representación de mujeres negras suma 9 parlamentarias federales de un total de 513 escaños. El Palacio Legislativo se volvió por unas horas un espacio de visibilidad de esa ausencia y de las desigualdades que atraviesan a las mujeres negras en Brasil. En la sesión solemne en homenaje a la Marcha Nacional de las Mujeres Negras, la ministra de Derechos Humanos y Ciudadanía, Macaé Evaristo, rodeada de diputadas y otras autoridades -todas mujeres negras-, puso en palabras un reclamo urgente hacia el interior de la democracia brasileña: que a las mujeres negras se les permita vivir. Fue una escena de visibilidad política en un espacio históricamente vedado a esas voces. Allí se leyó un documento que enumeró proyectos y compromisos posibles del Estado para la defensa de la vida de las mujeres negras y de la población negra en general. La diputada Talíria Petrone, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL) por el estado de Río de Janeiro, lo expresó con claridad. “No hay reconstrucción posible que no pase por las manos de las mujeres negras. No hay bien vivir posible que no pase por nuestras manos. Porque nuestra existencia en este país está marcada por la tragedia y el dolor, también es cierto que no hay piedra sobre piedra sin nuestro trabajo, nuestra fuerza, nuestra ancestralidad, nuestra resistencia, nuestra ciencia, nuestros saberes y nuestras culturas”, afirmó.

«La justicia climática impacta directamente la vida de las mujeres negras, de sus territorios y sus formas de organización»

Justicia climática

Pocas semanas antes de la marcha, la ciudad de Belém do Pará, en la Amazonia brasileña, fue sede de la COP30, el mayor evento mundial sobre cambio climático. Las mujeres del Comité por la Justicia Climática de la Marcha de las Mujeres Negras estuvieron presentes. “Nuestro trabajo fue movilizar y construir una agenda común para mostrar que la justicia climática impacta directamente la vida de las mujeres negras, de sus territorios y sus formas de organización”, cuenta Maria Malcher, mujer negra brasileña es integrante de ese comité.

En el marco de esa conferencia internacional, fue un logro que el término “afrodescendientes” quedara incorporado a los documentos oficiales. Cuando esto sucede, algo se está moviendo y cambiando. “Al entrar un término en el documento final, se empieza a existir como categoría política”, subraya Malcher. En Brasil, las poblaciones negras están atravesadas por la pérdida de territorios, la gentrificación y el racismo ambiental: el Plan de Acción de Género de Belém (GAP 2026–2034) reconoce que la crisis climática impacta de manera desproporcionada en mujeres negras, indígenas, afrodescendientes, quilombolas y defensoras ambientales, e incorpora una mirada interseccional.

Un momento de la masiva manifestación. /Foto: Fran Silva

Un momento de la masiva manifestación. /Foto: Fran Silva

Pero el núcleo del planteo fue más allá y buscó incomodar: la Marcha de las Mujeres Negras insistió en que reparación no es compensación ambiental. “No alcanza con ofrecer créditos de carbono o soluciones verdes aisladas de otros aspectos sociales, culturales”, advierte Malcher. “Parafraseando a la filósofa y lideresa Sueli Carneiro, la reparación a la que nos referimos en la convocatoria de esta marcha significa salir de las políticas de la precariedad y caminar hacia políticas de prosperidad”.

Futuros ancestrales

“Tenemos mujeres urbanas y mujeres rurales en el corazón de Brasil, en el corazón de toda nuestra América del Sur”, dice Janira Sodré, educadora, fundadora de Coletiva Pretas de Angola. “Muchas veces quedamos invisibilizadas por otras narrativas, pero somos muchas, nuestros territorios son múltiples y estamos aquí. Todas existimos”, agrega.

«Hablamos de afrofuturos, de un futuro ancestral, construido por mujeres negras”

Para Sodré, el futuro del movimiento de mujeres negras es un futuro posible, pero lejos del modelo que destruye el planeta y profundiza las desigualdades. Ella evoca “afrofuturos”: entendidos como futuros que, paradójicamente, también son ancestrales. Futuros sostenidos en saberes heredados y que están hilvanados en formas de relación con la naturaleza. Muchos de ellos ya existen en comunidades quilombolas, formadas por descendientes de africanos esclavizados en Brasil que mantienen una relación histórica, comunitaria e identitaria con sus territorios. “En esas comunidades las mujeres viven el bioma y lo preservan. No es romanticismo, sino prácticas económicas, sociales y culturales que entienden la vida como interdependencia”, dice la activista y educadora.

Las lideresas no ven posible prometer finales o futuros cerrados porque siguen marchando, tejiendo redes entre lo local y lo global, entre la memoria y el porvenir en ciudades amazónicas y megaurbes de geografías cóncavas, como Brasilia. “Afrofuturas” son ellas que miran hacia adelante abrazando su pasado y resignificándolo. “Si el futuro existe será lejos del modelo actual que destruye la vida; por eso hablamos de afrofuturos, de un futuro ancestral, construido por mujeres negras”, afirma Sodré.

Fuente: Pikara Magazine

IA avanza y presencia de mujeres en sector tecnológico sigue siendo baja

 

Desde pobreza extrema en niñas y mujeres, hasta agua limpia y saneamiento; son algunos de los objetivos que tiene el Plan sobre el Progreso en el Cumplimiento de Desarrollo Sostenible de la ONU, con objetivos a cumplirse para 2030, con enfoque a poner fin a la pobreza, lograr la igualdad de género y que las niñas y mujeres de todo el mundo disfruten de paz y prosperidad.

Sin embargo, el informe especifica que no en todos los aspectos ha habido un avance favorable para las mujeres, como por ejemplo en la industria, innovación e infraestructura; se reporta que solo el 65% de la población femenina a nivel mundial tuvo acceso a internet, a diferencia del 70% de los hombres. Y en trabajo decente y crecimiento económico; el 27.6% de los empleos de mujeres queda potencialmente expuesto a la IA generativa, en comparación con el 21.1% de los hombres.

La Inteligencia Artificial ha pasado de ser una promesa innovadora a ser un factor de cambio que está transformando el mercado laboral, automatizando tareas y creando nuevas oportunidades de trabajo. Pese a ello, también está generando que las mujeres sean desplazadas de sus empleos y que sean afectadas de otras maneras.

Mientras que en 2024 la ONU reportaba el incremento de la Inteligencia artificial con una capacidad de reemplazar 48 millones de empleos femeninos (3.7 por ciento) frente a 27 millones de los empleos masculinos (1.4 por ciento), ahora, en este último año, las cifras se han elevado y han cambiado el panorama de empleo para las mujeres.

Las evidencias de América Latina y el Caribe confirman que las empleadas jóvenes en medios rurales con un nivel de educación entre medio y alto que se desempeñan en el ámbito financiero, bancario, de seguros o públicos, son quienes corren mayor riesgo.  

Para poder enfrentar la brecha digital dentro del género, se considera indispensable invertir en tecnologías para facilitar el acceso y alfabetización digital, capacitación adaptada a las necesidades de las mujeres y apoyar la transición laboral. Sin embargo, la misma ONU ha estimado en el informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo titulado «la próxima gran divergencia» que la Inteligencia Artificial podría aumentar el crecimiento anual del PIB 2 puntos porcentuales y elevar hasta un 5% la proactividad en sectores como la salud y las finanzas.

Mientras países como China, Singapur y Corea del sur realizan inversiones en infraestructura y habilidades de IA, otros aun luchan por fortalecer la brecha y alfabetización digital, generando un desequilibrio de capacidades y problemas de conectividad, una barrera fundamental que limita las oportunidades de las mujeres a conseguir trabajos remunerados.

Mujeres en la ciencia

Como cada año, se conmemora del Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia el 11 de febrero, y se pone sobre la mesa un desafío que persiste al paso de los años: la baja participación femenina en los campos de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Lo que genera que haya una desigualdad en la creación de tecnologías y en el algoritmo de la inteligencia artificial.

Mientras la IA sigue en constante avance, la presencia femenina en el sector tecnológico sigue siendo baja: la UNESCO emitió un mensaje en esta conmemoración, donde se indica que solo el 35% de todos los estudiantes relacionados con las ciencias, tecnologías, ingenierías y matemáticas son mujeres. Y hasta la fecha, solo 2 mujeres han sido galardonadas con un Premio Nobel en una disciplina científica.

Mujeres como Kay Firth Butterfield, la primera directora de ética de IA del mundo; Elham Tabassi del NIST, que encabeza iniciativas sobre estándares éticos de IA; Miriam Vogel de EqualAI y NAIAC, defendiendo la igualdad de la IA; Paula Goldman de Salesforce; y Navrina Singh de Credo AI, que abogan por el uso de IA responsable son solo algunos de los muchos ejemplos de mujeres que lideran el camino en este espacio.

Las mujeres llevamos años cuestionando la noción anticuada de que el desarrollo de la IA pertenece únicamente a quienes programan y construyen algoritmos (un campo que, aunque está cambiando, sigue siendo mayormente dominado por hombres) durante años.

Dejar a la población femenina fuera de esta conversación y la cobertura no solo pasa por alto las diversas perspectivas necesarias para la innovación responsable, sino que tampoco se reconoce el papel importante de la ética, la gobernanza y la consideración de las implicaciones sociales en el desarrollo de la IA.

“Desde el punto de vista tecnológico, la brecha digital de género está dejando atrás a las mujeres y las niñas en todos los ámbitos de la vida política, económica, cultural y social, lo que se traduce en un aislamiento y un acceso limitado a herramientas e información fiables. Lograr la igualdad de género significará superar estas vulnerabilidades, y esto es especialmente cierto para las mujeres que trabajan en los sectores cultural y creativo”

Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO

La UNESCO advierte que esta ausencia de representación femenina en el diseño e implementación de la IA tiene consecuencias concretas. En aplicaciones domésticas y laborales, los sistemas pueden perpetuar estereotipos: en aplicaciones sociales que cuentan con su propia IA, se pueden generar deepfakes que terminan afectando a las mujeres. Todo generado por los mismos desarrolladores de este software que son principalmente hombres, lo que se puede conocer como “algoritmo patriarcal”.

Los sistemas de IA son desarrollados en base a grandes cantidades de datos históricos. Desafortunadamente toda esta información a menudo refleja las desigualdades y sesgos presentes en la sociedad.

El sesgo patriarcal en la IA refleja y amplifica las desigualdades de género existentes en la sociedad. Sin embargo, el ciberfeminismo está trabajando para crear un futuro más equitativo. A través de la diversificación de datos, el desarrollo de algoritmos inclusivos y la promoción de la equidad en la industria tecnológica, es posible mitigar estos sesgos y avanzar hacia una sociedad más justa.

Teatro UNAM presenta Hasta encontrarte, una obra sobre madres buscadoras

 

El montaje explora la desaparición a través del incesante viaje de Alma, una madre en la búsqueda de su hija. Se trata de un viaje de transformación en el que, al aprender a vivir en un estado de dolor e incertidumbre interminable, Alma lentamente también desaparece.

Hasta encontrarte surgió del proyecto de investigación Los desaparecidos (The Disappeared) respaldado en 2022 por el programa International Collaboration Grants del British Council, del cual derivaron dos piezas sonoras — disponibles en español e inglés en plataformas— basadas en entrevistas a familiares de víctimas de desaparición forzada, autoridades, periodistas, colectivos de búsqueda y defensores de derechos humanos.

“Creo que la mirada del público alimenta la obra. Con el paso de las funciones hemos comprobado su pertinencia, su necesidad y la fuerza que tiene la historia para mover a los espectadores”, compartió Vicky Araico. Este diálogo constante con la audiencia ha permitido que este unipersonal de teatro físico evolucione sin perder su cuidado ni su profundidad.

Este unipersonal, coproducido por Teatro UNAM, Ad Infinitum (Reino Unido) y El Ingenio del Caldero (México), aborda el tema de la desaparición de personas desde la perspectiva de las familias que buscan a sus seres queridos.

Hasta encontrarte se presentó en 2024 en el Teatro Santa Catarina de la UNAM, donde ofreció una temporada con funciones de localidades agotadas. En 2025 fue reconocida por la Asociación de Críticos y Periodistas de Teatro (ACPT) como Mejor Unipersonal del Año, además, Vicky Araico recibió los premios a Actriz en Rol Principal y Coreografía/Movimiento Escénico. Asimismo, en los Premios del Público Cartelera de Teatro, obtuvo los galardones a Mejor Actriz y Mejor Dramaturgia, consolidándose como una de las propuestas escénicas más destacadas.

El año pasado se presentó en el 43° Festival de Otoño de Madrid, donde su encuentro con públicos internacionales permitió realizar ajustes sutiles que reforzaron su alcance:

“Hicimos modificaciones muy sencillas en el final, sólo para ubicar la relación de la audiencia con el fenómeno de las desapariciones. En Madrid fue muy claro comprobar la universalidad del tema; al finalizar el público estaba profundamente conmovido, incluso impactado”, señaló la creadora. Esta conexión con espectadores de distintos contextos, explica Araico, se sostiene en elementos universales como la pérdida, el duelo y la necesidad de alcanzar el sosiego.

El unipersonal busca contribuir a la sensibilización sobre el fenómeno de las desapariciones, visibilizando la huella de dolor que permanece en la vida de las familias de las víctimas. Entre las reacciones que más han marcado a Vicky Araico se encuentran las de personas buscadoras que han asistido a las funciones: “Son las más confrontativas. Me recuerdan la importancia del trabajo y la necesidad de hacerlo. Aunque para ellas es muy fuerte, siento calma al saber que consideran que la obra les representa dignamente y da visibilidad a su dolor”.

Sostener en el tiempo una obra que aborda un tema tan doloroso ha implicado un compromiso ético permanente, como aseguró su intérprete: “El motor es el respeto; y en mi caso, mi porcentaje de derechos de autor está destinado a familiares de personas desaparecidas”. Así, Araico refuerza el vínculo entre la creación artística y la responsabilidad social; además, dentro de su trayectoria, esteunipersonal le ocupa hoy un lugar central, asegura que, hasta ahora, es el trabajo artístico que más la ha retado.

Hasta encontrarte cuenta con un lenguaje de teatro físico; dirección escénica y dramaturgia de Nir Paldi, diseño de espacio y vestuario de Aldo Vázquez Yela, diseño de iluminación de Xóchitl González Quintanilla, con la asistencia de Sara Alcántar y diseño sonoro de Dan Pollard; así como la producción de Mia Lake, con asistencia de Teresa Cedillo y la asistencia de dirección en México de Sofía Guerrero.

El regreso a la UNAM tiene para Vicky Araico, directora artística de El Ingenio del Caldero A.C., un significado especial: “Me siento muy contenta de volver a Teatro UNAM, mi alma máter. Las personas que no han podido ver la obra tendrán la oportunidad de hacerlo en el Centro Cultural Universitario y a precios muy accesibles”, finalizó.

Hasta encontrarte se presenta en el Foro Sor Juana Inés de la Cruz (Insurgentes Sur 3000, Centro Cultural Universitario) del 31 de enero al 28 de febrero, con funciones los jueves y viernes a las 20 horas, sábados a las 19 horas y domingos a las 18 horas. Las localidades tienen un costo general de $150, con 50% de descuento para estudiantes, docentes con credencial vigente, exalumnos de la UNAM y personas beneficiarias del INAPAM. Los #JuevesPUMA el precio es de $30 para el público en general.

Defensoras entregan informes sobre violencia contra mujeres en México a Relatora Reem Alsalem

Además de la Relatora, en el encuentro estuvieron presentes Patricia Olamendi Torres, abogada y experta feminista cofundadora de «Nosotras Tenemos Otros Datos» y de la “Red de Mujeres en Plural”, la diputada Xóchitl Arzola Vargas, la periodista y feminista Ivonne de la Cruz Domínguez, la antropóloga María Alberti Manzanares, y Alma Margarita Oseguera directora del Centro Cultural Esperanza Rodríguez A.C.

En dicha reunión participaron 199 organizaciones de la sociedad civil y 371 integrantes quienes pasaron a la tarima para advertir sus preocupaciones sobre las diferentes formas de violencia que persisten en México como feminicidios, desapariciones, trata de personas, prostitución, sustitución de la categoría sexo por identidad de género, violencia vicaria, entre otras. Dichos informes fueron entregados a la Relatora Reem Alsalem en su visita no oficial a México.

La diputada Xóchitl Arzola Vargas remarcó que la transformación de la violencia contra las mujeres no es solo es una tarea del Gobierno, sino una responsabilidad compartida entre el Estado, la sociedad y la comunidad internacional: «Su trabajo como relatora especial nos recuerda que la violencia contra las mujeres no es un problema local, sino un fenómeno global que exige respuestas integrales, coordinadas y basadas en derechos humanos» describió la funcionaria.

A su vez, la Relatora Especial Reem Alsalem recordó que su visita no oficial a México se caracteriza por ser de estilo académico para poder participar en las conferencias entorno al Encuentro Internacional para la Erradicación de la Violencia contra Mujeres y Niñas; por lo que sus alcances son limitados a diferencia de una visita oficial donde se pide permiso al gobierno del Estado mexicano para mirar la situación de mujeres y niñas de manera amplia y hacer recomendaciones al Consejo de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, aun así escuchó a las mujeres presentes y recibió varios informes sobre la situación que atraviesa México.

CIMAC Foto

Feminicidios

Uno de los temas que más se repitió entre las participaciones fue la violencia feminicida, la diputada Xóchitl Arzola Vargas sostuvo que se trata de la expresión más brutal de violencia estructural contra las mujeres y aunque México avanzó en su tipificación durante 2012 en el Código Penal Federal, esta forma de violencia ha evolucionado, por lo que planteó la necesidad de ampliar los agravantes.

Desde la organización Sobrevivientes de Feminicidio en México A.C., organización pionera en sobrevivientes de feminicidio, Carolina Ramírez Suárez denunció que durante el proceso que busca justicia, persisten acciones que hacen que las víctimas desistan como el aplazamiento de audiencias, reinicio de procesos tras años de litigios, liberaciones de agresores por «fallas técnicas», impedimentos para que las familias sean consideradas víctimas indirectas, que las infancias tengan que convivir con el agresor, falta de garantía al derecho a la salud, lo que consideró como tortura institucional.

La periodista Soledad Jarquín Edgar y madre de María del Sol Cruz Jarquín, víctima de feminicidio, apuntó que persisten dos fenómenos que no se han cubierto en cuanto a la violencia feminicida: la prevención, así como la atención para una justicia pronta y expedita con consecuencias reales y cuantificables.

Advirtió que en el delito de feminicidio persiste una impunidad de 56.6% de acuerdo con datos del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, lo que quiere decir que el 60% de los asesinatos violentos de mujeres no son castigados. Añadió que desde el año 2000 a 2025 no ha surgido «ninguna estrategia real y masiva que haga conciencia en las personas sobre la discriminación y la violencia cotidiana» que aparecen solo en fechas emblemáticas.

Alertad de Género

Desde el punto de vista de María Concepción Pelis Corral, académica participante en el mecanismo de alerta de género en el estado de Durango, dicha herramienta ha servido para que el Estado atienda los casos de violencia de género, pero enfrentó retrasos principalmente ante la creación de la Secretaría de las Mujeres en enero de 2025, acusó que la herramienta es usada como parte de una «simulación».

«La ley y el mecanismo de alerta han sido fundamentales para para visibilizar la violencia de género, pero su aplicación ha estado marcada por lagunas legales, falta de recursos, inmigración, política y ausencia de transparencia y bueno, mientras tanto el largo y sinuoso camino del mecanismo continúa dando tumbos» -María Concepción Pelis Corral, académica participante en el mecanismo de alerta de género en el estado de Durango.

Ofelia Flores Lemos presidenta de Fundación de Género, una de las tres organizaciones solicitantes de la ley de violencia de género para el estado de Colima, denunció que las alertas de violencia se han vaciado de contenido y que, tras la desaparición de instancias federales de seguimiento como la Secretaría de las Mujeres, no existe claridad sobre quién garantiza su cumplimiento, por lo que exigió incorporar formalmente a las organizaciones solicitantes en los grupos de implementación.

Violencia vicaria

Gabriela Pablo Saucedo, vocera de la colectiva Madres Libertarias, trajo a la discusión que la violencia vicaria debe ser reconocida como una violencia machista desde las instancias internacionales, ya que en muchos casos es la antesala del feminicidio. Describió que al igual que las 400 mujeres que integran la colectiva ella escapó de un matrimonio y relación con violencia doméstica y tras su divorció, se han enfrentado a violencia institucional por acusaciones falsas en su contra, una represión característica de este tipo de violencia.

En relación a la violencia vicaria y doméstica, Guadalupe López describió que los procesos de divorcio y custodia se convierten en mecanismos de empobrecimiento y sometimiento para las mujeres, principalmente por ministerios públicos «sumisos», juzgados que dilatan procedimientos, solicitudes de peritajes costosos, resoluciones jurídicas sin perspectiva de género, cargas procesales desproporcionadas, resistencia sistemática a recibir órdenes de protección pronta y eficaces, falta de representación jurídica o recursos judiciales efectivos (impugnaciones, medidas cautelares o el juicio de amparo) y más.

Datos proporcionados por Guadalupe López indican que los juicios pueden durar hasta cuatro o más años dejando un impacto en la salud física y emocional., además, el costo oscila entre 10 mil a 200 mil pesos lo que equivale a 500 a 11 mil dólares. Esto no garantiza que las mujeres denunciantes obtengan justicia, sobre todo porque en México existe el 90% de impunidad en procesos legales, lo que desalienta la denuncia y «profundiza las desigualdades entre mujeres y hombres».

Trata, explotación sexual y desapariciones

Liliana Lomelí es parte de una organización feminista con más de 15 años de trabajo respecto a la violencia contra las mujeres y niñas. Tras un análisis de la situación que se enfrentan en los estados de Yucatán, Campeche y Quintana Roo determinó que existen patrones que combinan la violencia sexual, trata, desaparición y explotación en un contexto de impunidad sostenida principalmente contra niñas y adolescentes.

Entre los escenarios a los que se enfrentan se encuentran la violencia sexual en contextos de incesto, matrimonios serviles y uniones de facto; el lucro de fotografías íntimas que se distribuyen por redes digitales; denuncias de acoso y hostigamiento sexual en espacios educativos con omisiones institucionales y discursos públicos que minimizan las denuncias; así como la convergencia del turismo masico con economías informales, crimen organizado y flujos migratorios.

La defensora Imelda Marrufo añadió que la trata opera con frecuencia en contextos donde las fronteras están marcadas por la precarización laboral, la presencia del crimen organizado y la corrupción. Reparó en el riesgo sobre la clasificación de los casos de trata de personas, desaparición de mujeres y el feminicidio, ya que las fiscalías no hacen el cruce directo entre estos delitos, lo cual señaló constituye como una «falla institucional».

Desde Tlaxcala, Edith Méndez directora del colectivo Mujer y Utopía A.C. afirmó que la trata de personas forma parte de la violencia feminicida. Denunció que, pese a antecedentes históricos del delito en la región, el gobierno estatal dejó de iniciar carpetas de investigación, lo que calificó como negación institucional del problema. También cuestionó iniciativas para regular la gestación subrogada en un estado con redes activas de explotación.

Mujeres periodistas

Cirenia Celestino Ortega, periodista y directora de Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC), mencionó que durante la administración de Andrés Manuel López Obrador se documentaron mil 189 agresiones contra mujeres periodistas siendo un aumento de 117% respecto al periodo anterior; sin embargo, lejos de disminuir continua en aumento, pues durante el sexenio de Claudia Sheinbaum Pardo ya se han registrado 416 agresiones que derivan en violencia psicológica, física, digital, simbólica e institucional.

También relacionó que el informe sobre violencia contra mujeres periodistas elaborado por la relatoría en 2020 reconoce que ellas son blanco de ataques por ser visibles y expresarse en libertad. Además de estas violencias, la relatoría afirma que se ven afectadas por factores como la flexibilidad de jornadas laborales, el acceso nulo o parcial a guarderías, la brecha salarial y otras violencias que derivan en la precarización laboral.


La periodista Sara Lovera propuso realizar un cambio sobre la violencia contra las mujeres a través de tres acciones urgentes: declarar un año de cambio de contenidos en los medios; promover una conferencia mundial sobre la industria cultural y la violencia contra las mujeres, especialmente para analizar cómo sus contenidos normalizan la mercantilización del cuerpo de las mujeres; y la firma de un compromiso con las y los dueños de los medios, en un proceso gradual de cambio de contenido.

Contar historias desde el feminismo. «Llamarse Olimpia», retrato de la defensora digital

 

.- Ciudad de México.- Se dio a conocer que el próximo 6 de marzo, el documental «Llamarse Olimpia» será estrenado en cines, el cual narra el camino de la defensora de los derechos de las mujeres Olimpia Coral Melo por impulsar una iniciativa de ley que penaliza la violencia sexual digital.

Este documental contó con la participación de la cineasta mexicana Indira Cato quien compartió con Cimacnoticias los retos que enfrentó durante el proceso en un contexto en que las mujeres han sido relegadas de la industria del cine.

Este tipo de violencia tiene vigencia, de acuerdo con el último reporte anual ‘Violencia sexual digital contra las mujeres en México’ del Frente Nacional para la Sororidad (FNS), la violencia sexual digital es un tipo de violencia de género relacionada con el ejercicio de la sexualidad por medio de la tecnología.

Son entonces, las niñas y las mujeres propensas a sufrir violencia de género, violencia sexual u otras modalidades de violencia nacidas de la virtualidad. Algunas formas que el FNS ha registrado son producción no consentida de material íntimo sexual; difusión de contenido íntimo no consensuado; robo o usurpación de identidad con fines de explotación sexual; acoso sexual digital; grooming; sextorsión; amenazas; acecho; ofrecimiento de servicios sexuales no autorizados; y ahora la alteración de imágenes con inteligencia artificial para su venta con fines sexuales. 

Olimpia fue sobreviviente de este tipo de violencia y desde su propia experiencia ha emprendido una importante causa a nivel Latinoamérica para configurar la Ley Olimpia y con ello castigar este tipo de delito.

El documental

Detrás de la elaboración del documental «Llamarse Olimpia» estuvo un equipo conformado en su mayoría de mujeres. Indira Cato se involucró en cada parte del proceso como en la dirección, guión, edición y producción; mientras que Jazmín Cato Sosa colaboró con el guión, Laura Miranda estuvo en la dirección de fotografía, Alicia Segovia en la edición, Aarón Esquenazi en la música y Hugo Chávez Carvajal en la producción.

Durante 2025, el documental se presentó en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, el Festival Internacional de Cine de Morelia donde ganó un premio al Mejor largometraje Documental Mexicano, y en el Zanate Festival de cine documental mexicano llevándose el Premio del Público. Por ello, se espera que pueda ser considerada para los Premios Oscar que se llevarán a cabo en marzo de 2026.

Sin embargo, la idea del proyecto comenzó cinco años atrás en 2020 cuando Indira Cato conoció a Olimpia Coral Melo a través de redes sociales mientras la defensora de los derechos de las mujeres estaba impulsando la Ley Olimpia para sancionar la violencia sexual digital en los estados de la República y a nivel federal a raíz de su historia personal. Su lucha visibilizó por primera vez la violencia contra las mujeres desde el espacio digital e inspiró a la cineasta a contar esa historia.

«Me pareció que era muy importante contar un poquito más allá, profundizar más y poder acompañar la causa que ya había avanzado un montón, pero seguía avanzando y seguiría avanzando.» -Indira Cato, cineasta.

Después de escribirle a Olimpia por redes sociales para plantearle la idea del documental, el proyecto comenzó a tomar forma. Primero, Indira Cato se acercó a la defensora para conocerla y hacer un vínculo, ya que consideró importante que se sintiera cómoda, acompañada y no vulnerada. Con el tiempo encontró a un equipo de trabajo para grabar completamente de mujeres, principalmente, porque los espacios por los que se mueve la defensora están habitados por mujeres a quienes también quería hacer sentir cómodas y seguras en el proceso de filmación.

Cuando Indira Cató buscó recomendaciones para conformar a su equipo, siempre le hablaron de hombres, más tarde, se daría cuenta de las dificultades que atravesaban las mujeres en la industria del cine quienes a pesar de contar con los conocimientos y experiencia son relegadas y minimizadas. Cuando encontró a cada una de sus compañeros, cada uno pudo ser por primera vez la jefa de su departamento: «ya habían trabajado antes, pero nunca habían dirigido», compartió la cineasta.

Esta es una situación generalizada en todos los países donde las mujeres constantemente son relegadas de la industria del cine. El informe «Hollywood Diversity» de 2023 indica que las mujeres solo representaron el 38.6% de los papeles principales siendo esta una disminución de cinco puntos porcentuales respecto a 2019.

Asimismo, el 74.5% de las películas protagonizadas por mujeres obtuvieron un presupuesto inferior al resto. Otros datos reveladores son que las mujeres ocupan el 14.6% de los puestos de dirección en las principales películas de cine, es decir, solo 1.5 de cada 10 directores de cine son mujeres; y solo el 36% de las personas escritoras de guiones son mujeres.

El informe concluye que las mujeres continúan enfrentando desigualdades en el cine tradicional mientras que se les inculca el mito de la meritocracia, siendo que detrás enfrentan exclusión, bajos presupuestos, y falta de oportunidades solo por su género. Aunque las brechas se cierran más cuando se trata de películas de streaming, una vía por la cual obtienen mayores oportunidades.

«No estamos acostumbradas a ver mujeres y menos mujeres jóvenes juntas y produciendo un proyecto que pueda estar en competencia. Ha sido superbonito también sentir que estamos creciendo juntas y que estamos tomando estos espacios, pero también ha sido muy lindo darnos cuenta, por ejemplo, pues cuando nos premian o cuando son las proyecciones siempre se nos acercan chicas diciéndonos, «Oye, este esto me inspira mucho, yo quiero hacer cine» eso me da mucha esperanza.» -Indira Cato, cineasta.

Contar historias de mujeres desde el feminismo

Otros retos que el equipo de Indira Cato enfrentó fue dignificar a las víctimas del algoritmo patriarcal desde una mirada feminista. A la pregunta «¿Cómo se debe representar a las mujeres en el cine, sobre todo cuando se trata de experiencias de violencia?» La cineasta respondió que la visión de las mujeres es importante y sobre todo hacerle caso al instinto: «hay cosas que no se sienten bien y como mujeres lo sabemos».

Por ello, la cineasta reconoció la importancia de seguir su intuición y poner en el centro el consentimiento del material. Desde el inicio de las grabaciones Indira Cato y su equipo se acercó con las defensoras digitales y aquellas que acompañaron a Olimpia Coral Melo en su lucha para comunicarles lo que iban a hacer y hacerles saber si querían o no ser grabadas.

Esta dinámica se llevó a cabo incluso en el momento de edición donde les mostraron cómo iba quedando el documental y se decidía qué partes cortar o dejar:

«muchas veces, digo, tenemos muy buenas intenciones y queríamos hacer esto, pero también sabemos que hay cosas que quizás no vemos o que quizás involuntariamente están poniéndolas en riesgo, revictimizándolas o vulnerando, para nosotras era importante que ellas mismas vieran la película y nos ayudaran como a identificar estas cosas y construir en conjunto pues un proyecto donde se sintieran dignamente representadas», describió la cineasta.

No obstante, uno de sus mayores retos fue retratar a Olimpia y a otras mujeres que fueron víctimas de violencia sexual digital con dignidad para conocerlas a fondo y mostrar quienes eran las mujeres que impulsaron no solo una ley sino la lucha para tipificar la práctica como un delito sin hipersexualizarlas o revictimizarlas y por ello, cuando se hablaba de los casos la directora utilizó el recurso visual de representarlo con plantas en la pantalla para salir de la narrativa común donde las mujeres se muestran sexualizadas o como víctimas.

El recibimiento del documental en México

Elaborar el documental «Llamarse Olimpia» tomó un lapso de cinco años y desde el 2025 ha estado proyectándose en varios estados de la República. El pasado 25 y 26 de octubre se presentó en la Ciudad de México con dos funciones. Durante la segunda, más de 200 mujeres de distintas edades se apropiaron del espacio público para disfrutar del filme y compartir una experiencia colectiva de resistencia y memoria.

La proyección del documental comenzó con su inclusión en festivales; sin embargo, la para 2026 se planea incluir una ruta para que el público general pueda ver el material comenzando con su emisión en cines o espacios alternativos como escuelas, universidades, foros y eventualmente llegar a las plataformas digitales. Indira Cato añadió que se buscará que las funciones no sean aisladas, sino que puedan implementarse charlas, talleres o capacitaciones relacionadas con el tema.

La cineasta compartió que, hasta el momento, el documental ha tenido un buen recibimiento:

«hemos tenido muy lindas reacciones de todas las mujeres que se sienten muy representadas y conectadas con estas mujeres, incluso si no han sido directamente víctimas de violencia sexual digital, porque pues la gran mayoría de nosotras hemos sido víctimas de otro tipo de violencia de género y yo creo que nos atraviesa de igual manera y también hemos tenido reacciones muy positivas de parte de los hombres, están creando diálogo, están empezando a cuestionarse la forma de habitar el internet y eso a mí me parece que es que es una ganancia extra».

Ahora, se espera que el documental pueda ser nominado para ganar un Oscar en la próxima emisión de los previos en marzo de 2026, esto porque en el Festival Internacional de Cine de Morelia donde participaron y ganaron un premio al Mejor largometraje Documental Mexicano, ofrece la oportunidad de ser considerado para dicho premio.