7/11/2026

Cómo Israel usa la violencia sexual contra la población palestina desde su fundación

 Es un sistema de dominio, opresión y borrado»


Fuentes: El Diario [Foto: La prisión israelí de Ofer, próxima a Jerusalén, donde los testimonios del informe denuncian que se produjeron agresiones sexuales a presos palestinos (Jamal Awad/Europa Press)]

El informe ‘Un Estado depredador’ recopila múltiples evidencias de prácticas sistemáticas de violencia y tortura de palestinos desde la fundación de Israel

Un nuevo informe elaborado por la organización Palestinian Feminist Collective (Colectivo Feminista Palestino) y la Internacional Progresista ha recopilado múltiples casos de empleo de violencia sexual por parte de Israel contra los palestinos a lo largo de las décadas, desde la fundación misma del Estado Israelí en 1948 hasta la actualidad, con especial énfasis en los casos sucedidos desde octubre de 2023, cuando comenzó la operación genocida contra Gaza que siguió a los atentados de Hamás.

El trabajo, que lleva por título A predatory state (Un Estado depredador), sistematiza a lo largo de más de 180 páginas la evidencia documental y los testimonios recogidos de múltiples fuentes —desde declaraciones de supervivientes a investigaciones de historiadores, relatos de juristas e informaciones de prensa— para llegar a la conclusión de que el empleo de la violencia sexual representó una estrategia de “deshumanización institucionalizada para ejecutar un daño y castigo colectivo a los palestinos y tratar de reducir la resistencia a una situación de subyugación colectiva”. Descarta, en ese sentido, el relato de las autoridades israelíes según el cual los casos de violencia son sucesos aislados, y concluye que son parte de un plan coordinado.

Un ejemplo flagrante, a juicio de los autores, es el uso de perros en prácticas de violencia sexual, mencionadas en un epígrafe específico. “Sostenemos que la única forma de que un perro viole a un humano es que haya sido entrenado para ello”, denuncian. Alegan que el objetivo de este proceder es infundir terror en los palestinos; y llaman la atención sobre la circunstancia de que la dimensión y frecuencia con el que se repiten se hayan acrecentado desde el nombramiento como ministro de Seguridad Nacional de Israel en 2022 del colono ultraderechista Itamar Ben-Gvir.

Violencia sexual desde 1948

El informe refiere casos documentados de violencia sexual desde la fundación del Estado de Israel y las matanzas y expulsión de los palestinos de sus hogares que siguieron a esta, la llamada Nakba (catástrofe). Menciona el caso de una violación en grupo reconocida por un mando militar y que figuraba en los archivos israelíes, un suceso desclasificado y después declarado nuevamente secreto, además de documentación recopilada por los primeros historiadores revisionistas israelíes —como Benny Morris o Ilan Pappé— que cuestionaban el relato oficial de una ocupación pacífica de terrenos prácticamente baldíos.

El informe divide cronológicamente en cinco etapas la represión israelí desde la fundación del Estado hasta 2023, con profusión de sucesos de violencia sexual. A partir de esa fecha el relato es todavía más minucioso y divide las conductas entre “humillación sexual” y “tortura sexual y violación”, distinguiendo si las víctimas son hombres o mujeres (incluidos niños y niñas) y si las actuaciones tienen “intención genocida”.

Testimonios reiterados

La casuística es múltiple. Uno de los testimonios, tomado de un trabajo previo de la ONG Euromed, es de una mujer detenida que denuncia una penetración anal con un pene artificial. En otro, recogido anteriormente por el Palestinian Center for Human Rights, una mujer identificada por las iniciales N.A., detenida en un control en Gaza en 2024, relata violaciones por más de un soldado, algunas en el mismo día, además de torturas físicas y psicológicas. “No puedo describir lo que sentí, a cada momento deseaba morir”, expresaba.

Una de las instalaciones en las que se denunciaron abusos es la prisión de Ofer en Jerusalén, mencionada en varias ocasiones en el informe. Uno de los abogados que visitó a presos en este establecimiento, Khaled Mahajna, señala que algunas de estas agresiones sexuales se realizaban delante de otros reclusos de forma deliberada “para dar una lección a todos los detenidos y hacerles ver que cualquiera de ellos podría ser sometido a métodos tan brutales”.

El trabajo lo firman The Palestinian Feminist Collective (PFC), que se identifica como un cuerpo de feministas árabes y palestinas basadas principalmente en Norteamérica, y la Internacional Progresista, un movimiento de partidos de izquierdas, sindicatos y ONG de todo el mundo cuyos impulsores iniciales fueron el político griego Yanis Varoufakis y el senador estadounidense Bernie Sanders.

La relatora de la ONU avala el trabajo

La relatora especial de la ONU para Palestina, Francesca Albanese, ha elogiado el trabajo. “Es hora de comprender que los crímenes contra los palestinos —incluida la violencia sexual y de género que se ha investigado y denunciado minuciosamente en este informe— no son una suma de abusos aislados, sino un sistema de dominación, opresión y borrado […]”

“Los Estados parecen alegar ignorancia para eludir sus obligaciones legales de prevenir y castigar el genocidio, poner fin a la complicidad, investigar y enjuiciar a los responsables, y desmantelar las estructuras que permiten que persistan tales crímenes. El informe es un llamamiento a todos los ciudadanos responsables para que se mantengan unidos, no solo para poner fin al genocidio, sino para luchar de una vez por todas contra este modelo de poder ‘testosterónico’ que se arraiga y crece a través de la subyugación y la represión”, reclama Albanese.

Fuente: https://www.eldiario.es/internacional/israel-violencia-sexual-palestinos-fundacion-sistema-dominio-opresion-borrado_1_13344909.html

El manual de la ultraderecha para atacar a las feministas en América Latina

 Por Ester Pinheiro

Fuentes: Pikara magazine [Foto: Javier Milei, Nayib Bukele y José Antonio Kast (de izda. a dcha.)]

Con la toma de posesión del presidente antiabortista José Antonio Kast en Chile, y con los recientes resultados electorales en Perú y Colombia, las activistas advierten que su agenda podría repetir los retrocesos ya vistos en otros países de la región.

Desde 2019, los gobiernos de extrema derecha en América Latina, desde Brasil y El Salvador hasta Argentina, han estado adoptando estrategias similares para atacar los derechos de las mujeres y la población LGBTQ+ y debilitar las políticas de salud sexual y reproductiva.

Con los recientes resultados electorales en Perú y Colombia, donde parece que tomarán posesión Keiko Fujimori y Abelardo de la Espriella, respectivamente, otro líder de extrema derecha ha llegado al poder en la región: José Antonio Kast, en Chile. Hijo de un alemán, quien fue miembro del partido nazi, Kast asumió un mandato de cuatro años en marzo. Desde entonces, colectivos feministas chilenos se han movilizado en respuesta a posibles reformas y políticas de su gobierno que podrían amenazar los derechos conquistados tras décadas de lucha. El gobierno de Kast, considerado el mayor giro a la derecha en Chile desde el fin de la dictadura militar en 1990, ya empieza a mostrar indicios de su agenda. Es importante comprender qué cambios podrían producirse durante su presidencia.

Cambios en la educación sexual en las escuelas

Kast pretende reformar la educación sexual en las escuelas. Durante su primera campaña presidencial en 2017, abogó por la eliminación de programas escolares y contenidos curriculares que, según él, «promueven el aborto y las llamadas ideologías de género». El año pasado, volvió al tema prometiendo «garantizar una educación sin ideologías”.

La propuesta contrasta con la del expresidente de izquierda Gabriel Boric. En enero de 2026, el Gobierno de Boric reanudó un proyecto de ley para ampliar la educación sexual en las escuelas, lo que enfrentó una fuerte oposición de parlamentarios de extrema derecha, quienes la calificaron de «ideológicamente motivada». El texto fue aprobado por un Comité de educación del Congreso en marzo pero aún debe pasar por otros trámites legislativos antes de convertirse en ley. La postura de Kast se hace eco de discursos ya conocidos en Brasil, como el movimiento ‘Escuela sin partidos políticos’, alimentada durante el Gobierno de Jair Bolsonaro (2019-2022), quien buscó restringir la educación sexual asociándola con la “sexualización temprana” y el “adoctrinamiento ideológico”. En El Salvador, el presidente Nayib Bukele, en el poder desde 2019, también adoptó medidas similares. En 2022 el Ministerio de Educación ha eliminado del currículo de secundaria los materiales sobre educación sexual, prevención de la violencia de género y orientación sexual.

Violencia digital

La violencia digital, como el acoso en línea y el discurso de odio, ha sido utilizada como herramienta por movimientos de extrema derecha y gobiernos. En Chile, Martín de la Sotta, director de Chile Necesita ESI, una organización que promueve la educación sexual, afirma que los ataques en redes sociales se han intensificado desde la campaña presidencial de Kast el año pasado, con el objetivo de intimidar y silenciar a los activistas. El propio De la Sotta fue víctima de una campaña coordinada de acoso digital. «Me tomaron fotos en una fiesta y las publicaron en internet diciendo: ‘Este es el pedófilo que quiere abusar de sus hijos’, y cosas por el estilo», dijo.

Emilia Schneider, la primera parlamentaria abiertamente transgénero de Chile, reelegida el año pasado, también fue victima de ataques en línea. Fotos de ella antes de su transición comenzaron a circular en las redes sociales. «Su nombre es Emilia, pero publicaron las imágenes llamándola ‘Emilio’», dijo de la Sotta.

Feministas exiliadas

Las amenazas y las campañas de intimidación han llevado a periodistas y voces feministas a abandonar sus países de origen cuando escriben sobre género, denuncian violaciones de los derechos humanos o critican las políticas de gobiernos de extrema derecha.

La periodista argentina Luciana Peker afirma que el acoso en línea que sufrió se intensificó tras la publicación de un reportaje sobre el aumento de casos de feminicidio en 2022, resultando en amenazas de muerte. En diciembre de 2023, diez días después de que el presidente de extrema derecha Javier Milei asumiera el cargo en Argentina, ella abandonó el país. «La violencia provenía de sectores vinculados a quienes entraron en el Gobierno de [Milei], por lo que no existían condiciones seguras para hablar, escribir, vivir o trabajar», dijo Peker.

En Brasil, después de la elección de Bolsonaro en 2018, un patrón de intimidación similar llevó a la especialista en derechos reproductivos Debora Diniz a abandonar el país. Afirma haber recibido repetidamente acoso en línea y amenazas de muerte de grupos de extrema derecha tras su testimonio ante el Tribunal Supremo Federal en defensa de la despenalización del aborto. Diniz explica que la cuestión de género es fundamental en la estrategia de la ultraderecha. «Controlar a las mujeres —cuándo, cómo y con quién tienen hijos— significa controlar la reproducción de la vida social y, en última instancia, la reproducción del poder», afirmó.

Dinámicas de intimidación similares también fueron documentadas en El Salvador bajo el gobierno de Bukele. Según Cristosal, una organización local de derechos humanos, decenas de activistas y periodistas mujeres se vieron obligadas a abandonar el país debido al ambiente represivo.

Obstáculos para acceder al aborto

Kast abogó por el retorno a una prohibición total del aborto, incluso en casos de violación, y afirma que «defiende la vida desde la concepción hasta la muerte natural», una opinión compartida por los miembros de la Iglesia Católica en Chile y por sus partidarios evangélicos. Tras la reforma legal de 2017, el aborto está permitido actualmente solo en tres casos en Chile. Riesgo para la vida de la mujer, violación o inviabilidad fetal. Cerca de 80 por ciento de la población chilena está a favor del aborto, al menos bajo ciertas circunstancias.

“Nuestros derechos nunca están garantizados. Dependen de que alcemos la voz»

La Administración anterior de Boric propuso un proyecto de ley para permitir que las mujeres tengan un aborto hasta las 14 semanas. El proyecto avanza lentamente en el Congreso, pero enfrenta importantes obstáculos en las comisiones lideradas por partidarios de Kast. «Es poco probable que sea aprobado», afirma Anamaría Arriagada, presidenta del Colegio Médico de Chile, la asociación médica nacional.

Activistas advierten que podría volverse más difícil para las mujeres en Chile acceder al aborto. Incluso antes de que Kast llegara al poder, en casos de aborto que involucran violación, casi la mitad de los profesionales de obstetricia que trabajan en hospitales públicos se han declarado objetores de conciencia. “Bajo un gobierno autoritario que se opone a los derechos humanos, es muy posible que los profesionales de la salud que se oponen al aborto se sientan con mayor libertad para negar la atención médica [del aborto]”, afirmó Ingrid Narbona, abogada de la Red de Profesionales por el Derecho a Decidir en Chile. Añadió: “Cuando se restringen los derechos, las mujeres no dejan de necesitar abortos; recurren a opciones inseguras o ilegales”.

En El Salvador, Bukele adoptó una retórica similar a la de Kast con respecto a la «defensa de la vida desde la concepción», en un país donde el aborto está completamente prohibido. Aunque en el pasado había defendido el aborto en circunstancias limitadas, Bukele comenzó a adoptar una postura firmemente antiaborto, llegando incluso a describirlo como un «gran genocidio».

Años de movilización por parte de grupos feministas y defensa de los derechos de las mujeres ayudaron a asegurar la liberación de 81 mujeres encarceladas en virtud de las estrictas leyes antiaborto del país. Sin embargo, en una señal del entorno cada vez más represivo, el Grupo Ciudadano para la Despenalización del Aborto en El Salvador anunció su disolución legal en febrero.

Propagación del fundamentalismo cristiano

La propagación gradual y a menudo silenciosa de la influencia antigénero y antirreligiosa más allá de los pasillos del poder, infiltrándose en otras instituciones, es una característica central de la estrategia de la extrema derecha en América Latina, según Giselle Carino, directora de Fòs Feminista una alianza mundial para la defensa de los derechos sexuales y reproductivos. «Esto se extiende a los consejos médicos nacionales y a los comités de bioética, donde la gobernanza técnica puede ser remodelada de acuerdo con agendas conservadoras», afirma.

En enero, la Comisión Nacional de Bioética de Argentina fue reestructurada formalmente bajo la tutela del Ministerio de Salud. Según Carino, el cambio refleja una tendencia más amplia en la que “los expertos independientes en ética han sido marginados y reemplazados por actores más cercanos a redes religiosas”, suscitando inquietudes sobre cómo podría interpretarse en la práctica el acceso al aborto. Carino también traza paralelismos entre esta estrategia de la extrema derecha latinoamericana y el movimiento MAGA, liderado por Donald Trump en Estados Unidos, lo que apunta a una alineación regional más amplia en torno a políticas nacionalistas y anti-género.

En Brasil, Bolsonaro ha dependido en gran medida de las iglesias evangélicas y de los pastores para movilizar a los votantes, utilizando la retórica cristiana para oponerse al aborto y a los derechos LGTBIQA+. Los parlamentarios evangélicos de partidos de extrema derecha continúan trabajando contra los derechos de las mujeres y de la agenda de salud reproductiva.

Las activistas por los derechos de las mujeres en toda América Latina están demostrando que es posible resistir las estrategias de la extrema derecha

En El Salvador, Bukele frecuentemente utiliza un lenguaje cristiano para justificar sus políticas, llegando incluso a afirmar que Dios le había hablado. En una publicación en redes sociales expresó su oposición al aborto y al matrimonio entre personas del mismo sexo, y destacó el «apoyo de Dios» para construir lo que él describe como un «país más justo».

Kast, miembro del Movimiento de Schönstatt, una red católica ultraconservadora, sigue una línea similar. Kast basa sus acciones políticas en valores católicos conservadores y declaró en 2017 «Creo en Dios, creo en la patria, creo en la familia.» Desde que asumió la presidencia el número de servicios religiosos celebrados en el palacio presidencial chileno de La Moneda han aumentado de uno a hasta cuatro por semana.  Kast ya ha dejado clara su postura respecto a los derechos LGTBIQA+. No ha firmado la Declaración regional sobre los derechos LGBTQ+ en la Organización de los Estados Americanos.

Recortes en la financiación de los derechos de las mujeres

Kast comenzó su presidencia declarando un “gobierno de emergencia” con un enfoque en la seguridad, la migración y la economía. Para contener el gasto público, prometió una reducción de 6.000 millones de dólares (unos 5.300 millones de euros) de gasto público. «Es imposible realizar recortes drásticos en el gasto público sin afectar la salud y los derechos reproductivos», afirmó Arriagada.

Luz Reidel, subdirectora de defensa de políticas en Miles, una organización de derechos sexuales y reproductivos, declaró: «Al presentar la situación como un ‘gobierno de emergencia’, Kast permite que las autoridades resten prioridad a ciertos servicios, haciendo que el aborto y la salud sexual parezcan menos urgentes». Este patrón se repite en la región.

En Argentina, bajo medidas de austeridad implementadas por Milei, se suspendieron al menos 13 programas relacionados con cuestiones de género. incluyendo iniciativas destinadas a la inclusión de las personas transgénero. Incluso bajo la administración de Milei, la financiación para políticas de lucha contra la violencia de género se redujo en aproximadamente 89 por ciento entre 2023 y 2024. El programa ‘Acompañar’, que brinda apoyo a las sobrevivientes de la violencia, sufrió una reducción en su presupuesto reducido en un 90 por ciento y el número de beneficiarias descendió de más de 100.000 en 2023 a tan solo 434 en 2024.

Lenguaje prohibido

Los líderes de extrema derecha de Argentina, El Salvador y Brasil han estado tomando medidas para eliminar o restringir términos y categorías relacionados con el género, la sexualidad y la identidad, argumentando que no están alineados con las posiciones oficiales de sus gobiernos. En 2024, el gobierno de Milei prohibió el uso de «lenguaje inclusivo» en la administración pública y en los documentos oficiales, incluidas las formas de lenguaje que reconocen a las personas LGTBIQA+, clasificándolas como «distorsiones ideológicas». En El Salvador, Bukele emitió un decreto similar, prohibiendo el uso de lenguaje inclusivo en las escuelas públicas y los materiales gubernamentales, calificándolo de «español inapropiado» e «ideología de género». Un informe de El Faro tuvo acceso a una guía de estilo educativa, que reveló la prohibición de términos como «feminismo», «feminista», «inclusión», «masculinidades», «orientación sexual» y referencias a la comunidad LGTBIQA+ y al cambio climático.

De manera similar, en Brasil, el expresidente Bolsonaro rechazó el uso de un lenguaje neutro en cuanto al género, afirmando que es «perjudicial para los valores tradicionales» y que «malcría a los niños». Como legislador, Kast también ha criticado públicamente el lenguaje inclusivo. En una publicación en X escribió: “Basta ya de tonterías. Exijamos que en Chile la gente hable correctamente y deje de copiar malas ideas del extranjero”. «Aunque todavía no existe un precedente formal concreto para la prohibición de ciertos términos lingüísticos en Chile, esto entra dentro de lo que podemos esperar de este gobierno», afirmó Reidel.

Desmantelamiento de instituciones de mujeres

Kast inició su administración con cambios institucionales que, según activistas, debilitan las políticas de igualdad de género. Hasta la fecha, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile ha despedido empleados y empleadas de una división dedicada a promover una política exterior feminista. La elección de Kast para dirigir el Ministerio de la Mujer y la Igualdad de Género también generó inquietudes tras el nombramiento de Judith Marín, una figura evangélica que lleva años haciendo campaña contra el aborto. «No tiene experiencia en temas relacionados con el género. Obviamente es decepcionante», dijo Reidel.

“Lo que pueden parecer acciones inconexas están, en realidad, interconectadas; todo forma parte de la misma estrategia”

En Argentina, Milei ha disuelto el Ministerio de la Mujer, Género y Diversidad en 2024, el organismo responsable de las políticas de igualdad de género y de la lucha contra la violencia contra las mujeres. Activistas afirman que estas acciones forman parte de un esfuerzo más amplio, simbólico y práctico para revertir los avances en igualdad de género mediante el desmantelamiento de las instituciones públicas. “Lo que pueden parecer acciones inconexas están, en realidad, interconectadas; todo forma parte de la misma estrategia”, declaró Giselle Carino.

En Brasil, durante el Gobierno de Bolsonaro en 2019, el Ministerio de la Mujer fue reorganizado y renombrado Ministerio de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos. Según Reidel, sustituir el término «género» por «familia» supone un cambio simbólico pero políticamente significativo que se aleja de las políticas de igualdad y refuerza los «roles sociales tradicionales».

Resistencia

Las activistas por los derechos de las mujeres en toda América Latina están demostrando que es posible resistir las estrategias de la extrema derecha. En las últimas décadas, los movimientos por los derechos de las mujeres han combatido con éxito la violencia de género y han ampliado los derechos reproductivos mediante las protesta, procesos judiciales, procedimientos constitucionales y campañas en redes sociales. Argentina Ni Una Menos, fundada en 2015, surgió en respuesta a los altos niveles de feminicidio en el país. Desde entonces, el movimiento ha movilizado a millones de personas para marchar en las calles, inspirando también un activismo similar contra la violencia de género en Perú y Uruguay. La Marea Verde, movimiento liderado por feministas en Argentina también dio lugar a manifestaciones masivas desde principios de la década de 2000, que fue fundamental para la legalización del aborto en Argentina en 2020. El movimiento también inspiró reformas legales similares en toda la región, incluyendo Colombia y México.

Más recientemente, en Chile, apenas tres días antes de que Kast asumiera el cargo, aproximadamente 500.000 personas participaron de las protestas del Día Internacional de la Mujer en Chile, la más grande desde la pandemia.Como explicó María Francisca Di Biase, abogada chilena y activista de género que participó en la marcha: “Nuestros derechos nunca están garantizados. Dependen de que alcemos la voz. Necesito seguir luchando y marchando”.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en Fuller, una redacción independiente y sin ánimo de lucro dedicada a informar sobre las experiencias de las mujeres y las personas de género diverso en todo el mundo. Editado originalmente por Anastasia Moloney y Charlie Brinkhurst-Cuff.

Ester Pinheiro. Priodista independiente, gerente de comunicación y podcastera en Feminismos del Sur.

Fuente: https://www.pikaramagazine.com/2026/07/el-manual-de-la-ultraderecha-para-atacar-a-las-feministas-en-america-latina/

WhatsApp, redes sociales y apps de citas: así opera la sextorsión contra niñas, adolescentes y mujeres

 

La sextorsión continúa expandiéndose como una de las expresiones más frecuentes de la violencia digital y afecta especialmente a niñas, adolescentes y mujeres, quienes enfrentan amenazas de difusión de contenido íntimo obtenido mediante engaños, perfiles falsos o manipulación en redes sociales y aplicaciones de mensajería.

El Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México informó que, desde 2021, ha brindado atención en 8 mil 696 casos de sextorsión, de los cuales mil 376 corresponden a niñas, niños y adolescentes, es decir, poco más de una tercera parte del total.

¿Qué es la sextorsión?

La sextorsión es una forma de violencia digital en la que una persona obtiene, mediante engaños, manipulación o confianza, fotografías, videos o contenido íntimo de otra persona y posteriormente la amenaza con difundir ese material para exigir dinero, más imágenes, favores sexuales o cualquier otro tipo de beneficio. Este delito afecta de manera particular a mujeres, niñas y adolescentes, quienes enfrentan un mayor riesgo de violencia basada en género en los espacios digitales.

En el caso de las mujeres, este delito reproduce distintas formas de violencia de género al utilizar la intimidad y la sexualidad como mecanismos de control, intimidación y extorsión, mientras que para niñas y adolescentes el riesgo es aún mayor debido a que cualquier imagen o video íntimo constituye material de abuso sexual infantil.

Redes sociales y mensajería, principales vías de contacto

De acuerdo con el Consejo Ciudadano, cuatro de cada diez casos inician en aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Telegram; otro 38% comienza en redes sociales como Facebook e Instagram; el 11% en aplicaciones de citas y el 2% en videojuegos en línea, donde las principales víctimas son niñas, niños y adolescentes.

Además, en 58% de los reportes, los agresores exigen dinero para evitar la difusión del material íntimo obtenido mediante engaños.

Advierten nueva modalidad de engaño

El Consejo también identificó un nuevo mecanismo de extorsión. En él, hombres son contactados por perfiles que aparentan pertenecer a mujeres jóvenes. Después de intercambiar contenido sexual, una tercera persona se presenta como el supuesto padre de una menor de edad y exige dinero bajo la amenaza de presentar una denuncia penal.

Aunque esta modalidad tiene como objetivo extorsionar a hombres, el organismo advirtió que se sostiene en la utilización de perfiles falsos de mujeres jóvenes y en la explotación de la violencia sexual en entornos digitales.

¿Cómo prevenir la sextorsión?

El Consejo Ciudadano recomienda pensar dos veces antes de compartir fotografías o videos íntimos, no aceptar solicitudes de personas desconocidas y desconfiar de quienes intentan generar confianza rápidamente o llevar la conversación al ámbito sexual. Si ocurre una amenaza, pide dejar de responder, guardar las conversaciones como evidencia, bloquear al agresor y denunciar.

En el caso de niñas, niños y adolescentes, exhortó a no compartir ningún tipo de contenido íntimo y acudir de inmediato con una persona adulta de confianza para recibir apoyo. Asimismo, recordó que brinda atención psicológica y asesoría jurídica gratuita las 24 horas para víctimas de este delito.

“La industria de explotación sexual se ha convertido en multinacional del crimen”

 
diariodelanzarote.com

Rosa Cobo Badía es doctora en Ciencias Políticas y Sociología, profesora de Sociología del Género en la Universidad de A Coruña y presidenta de la Red Académica Internacional de Estudios sobre Prostitución y Pornografía. Se sitúa en la corriente del feminismo radical, al reconocerse genealógicamente heredera del movimiento de los años 70 del pasado siglo, que sostenía que el origen del poder patriarcal estaba en el dominio de la sexualidad y de la reproducción de las mujeres. “Nada que ver con extremismos. Uy, si pedimos cosas bien normaluchas”, dice con una gran sonrisa. Atiende a Diario de Lanzarote al término de su ponencia inaugural en las Jornadas organizadas por la asociación Mararía y dedicadas al cuerpo femenino como territorio de control.

-Sus investigaciones plantean que la novedad de la prostitución en el siglo XXI es la fusión entre los intereses patriarcales y los intereses capitalistas.

-Lo primero que hay que decir es que la prostitución, en los últimos años, se ha convertido en una vindicación central de la agenda política del feminismo, algo que no ha ocurrido en sus tres siglos de historia, pese a la preocupación y las críticas del XIX y de la última década de los setenta. El segundo elemento importante es que la prostitución, que antes respondía a intereses patriarcales, es decir, hombres que querían acceder a las mujeres sexualmente por un precio, ahora experimenta una fortísima implantación, cuando aparecen las políticas económicas neoliberales. ¿Por qué? Porque el capitalismo neoliberal necesita un mercado global. Muchos países en el mundo, que no podían engancharse a ese mercado global, tuvieron que acudir a las economías ilícitas, a las economías criminales, y una de ellas fue la prostitución. La industria de la explotación sexual se convierte así en una multinacional del crimen, en una industria global que exporta mujeres de países del sur a países del norte; ellas envían remesas de dinero al país de origen y eso reactiva el consumo, la economía y evita la quiebra de las élites económicas.

-En la misma línea, asegura que la escalada de la prostitución ha sido posible por la complicidad de algunos estados y de algunas instituciones del capitalismo internacional.

-Efectivamente. Un fenómeno social tan relevante como es el de la prostitución, el segundo negocio en términos de beneficios a escala global en el marco de las economías ilícitas, tiene que tener muchos apoyos. El primero es el del mercado, obviamente; y el segundo, el del Estado. Pero también contribuye un sector de las industrias culturales, una parte muy amplia de los medios de comunicación, junto a organizaciones no gubernamentales, integrantes importantísimos de la academia... Es imposible que una práctica social que se traduce en un negocio global, que salva la economía de muchos países en el mundo, pueda funcionar con el único apoyo de los mercenarios y de los proxenetas sobre los que se asienta la industria prostitucional.

-Hablamos de economías ilícitas que operan en sociedades que, a su vez, toleran estas prácticas.

-La prostitución en la mayor parte de los países del mundo, también en España, está socialmente tolerada o regulada. Pero eso es una cosa distinta a la industria que trafica con mujeres, con procesos de acumulación económica intensísimos que no son legales. Es un dinero que no pasa por los circuitos de la legalidad salvo en el nudo que conecta la economía ilegal con la economía financiera ilegal; se produce así un blanqueo de dinero que legaliza una buena parte de lo que se ha obtenido ilegalmente.

“La abolición de la prostitución es un proyecto político feminista civilizador”

-¿Cómo argumenta su defensa del abolicionismo frente a la regularización de la prostitución?

-Respecto a la abolición, mis posiciones son clarísimas. Yo soy una de las personas que ha investigado sobre esto y que estimo que la abolición de la prostitución es un proyecto político feminista fuertemente civilizador. Sobre este asunto, hay tres posiciones: la regulacionista, que pretende legalizar la prostitución con el objetivo clarísimo de ofrecer garantías jurídicas a la industria proxeneta, a la industria del sexo; luego está el prohibicionismo, por el que se prohíbe la prostitución y se arremete con detenciones y con sanciones a las mujeres que están en prostitución; y finalmente está el abolicionismo, que considera que la prostitución es una institución fundacional del sistema patriarcal; que quiere acabar con esa práctica social y para eso propone perseguir a la industria criminal, perseguir el proxenetismo, perseguir a quienes se autodenominan empresarios del sexo, y a toda la cadena de mercenarios que circulan desde el país de origen hasta el país de destino. Por otra parte, tenemos la pretensión de sancionar a los puteros. No está bien aprovecharse de mujeres que están en situación de vulnerabilidad y ejercer violencia contra ellas, porque los daños psicológicos y físicos son inmensos. También consideramos que es muy necesario implementar planes de sensibilización y planes coeducativos en las escuelas, donde se refuerce entre niños y niñas la igualdad y la educación afectivo sexual. Igualmente son necesarias las políticas públicas de igualdad para las mujeres que están en prostitución, porque si no son sujeto de políticas públicas, entonces volverán a la prostitución. Soluciones habitacionales, terapia psicológica para ellas y para sus hijos e hijas, cualificación profesional... Esto es el abolicionismo.

-¿Acabará el abolicionismo con la prostitución?

-No lo sabemos, pero, ¿va a disuadir a muchos proxenetas de que este no es el país adecuado? Sí, por supuesto que sí. ¿Va a hacer posible que, como ha ocurrido en Suecia, generaciones de jóvenes no crean que la salida natural es la prostitución? Yo creo que sí, que es perfectamente posible. Eso es lo que queremos, dar un golpe irreversible a un tipo de actividad y a un sistema que orienta la mirada masculina hacia todas las mujeres. Los varones que van a la prostitución y los que creen que la prostitución es algo normalizado, asumen que todas las mujeres son potencialmente prostituibles. Que todas vamos a decirles que sí, que todas nos morimos por tener relaciones. Hay que destruir ese imaginario sexual que es un imaginario de violencia contra las mujeres y que tiene un gran impacto fuera del sistema prostitucional. Lo decía Esther Torrado: un vídeo porno norteamericano puede poner en pie una práctica de violencia en Camboya. Porque la prostitución y la pornografía son las dos caras de la misma moneda, y esa moneda se llama industria de la explotación sexual. Y la industria de la explotación sexual coloniza las cabezas de nuestros adolescentes, de nuestros jóvenes, que se pasan horas y horas viendo pornografía y después tratan de llevarla a la práctica con sus novias, con sus amigas, con sus compañeras. El resultado es un tejido de violencia que produce un enorme malestar en las chicas, que quisieran otro tipo de relación.

“Prostitución y pornografía son las dos caras de la industria de explotación”

-La violencia sexual continúa siendo un gran caballo de batalla, con un sistema que duda sistemáticamente de las víctimas.

-Cuando una mujer pone una denuncia, la violencia no es intangible ni abstracta. Otra cosa muy distinta es que los jueces crean en la palabra de la víctima. En el caso del futbolista Dani Alves, había indicios mucho más potentes que los que han provocado la destitución del fiscal general del Estado, por poner un ejemplo. Había una cámara, había una chica jovencita que fue evaluada por policías y por servicios médicos, había pruebas... pero Dani Alves está en la calle. No puede legislarse acerca del deseo. No tiene por qué. Pero sí hay que legislar acerca de la violencia sexual. Pero de nada sirve si el juez decide no creer la palabra de la víctima. Cuando yo voy a poner una denuncia porque digo que me han robado la cartera, ningún policía lo duda. Pero si voy y digo que me han violado, entonces sí lo dudan. La pregunta es por qué hay palabras que son dignas de ser creídas y palabras que no tienen ninguna credibilidad.

-Llega el 8 de marzo y los titulares se empeñan en señalar la división del movimiento feminista español. ¿Es posible reaccionar a las nuevas invectivas patriarcales desde la desunión y el enfrentamiento?

-El feminismo se ha separado desde el año 2021 por una razón ideológica de fondo, que tiene que ver con una agenda política atravesada por los nervios de la violencia sexual, que incluye la prostitución, la pornografía, y en otro sentido también los vientres de alquiler, y de la feminización de la pobreza y la precarización de las mujeres en el mercado laboral, en su acepción más amplia. Pero un sector de la nueva izquierda, que no comparte estas prioridades, necesitado de construir un sujeto político de cambio social, se apropió del feminismo y lo vació de contenido. Han querido tener una marca de distinción respecto a un movimiento que ellos estimaban que estaba controlado por el PSOE. Han decidido que esto les era políticamente muy rentable. Pero la realidad es que ha habido organizaciones feministas que han estado acogidas por el PSOE y también por Izquierda Unida, y otras que somos perfectamente autónomas. Ahora, dicho esto, yo creo que es enormemente importante que enfaticemos aquello que nos une y que debilitemos aquello en lo que no estamos de acuerdo. El feminismo es un movimiento social que puede ser enormemente relevante a la hora de articular posiciones que sean críticas contra la derecha extrema, porque la derecha extrema intenta acabar con derechos de las mujeres. Y para responder a eso, sería muy importante que tendiésemos puentes, que hablásemos y que fuésemos capaces de salir de una polarización general, en la que el feminismo también está, porque si la derecha extrema llega al poder, va a perjudicarnos a todas.

Rosa Cobo, durante las jornadas de la mujer organizadas por la asociación Mararía. 

“En el caso Alves había más indicios que en el del fiscal general del Estado”

-Entre las disputas más enconadas se encuentra la disolución del género.

-El tema trans es uno de los debates más fuertes que separan a las mujeres que se autodesignan feministas, y sobre este asunto hay varias cosas que me preocupan mucho, como que se confunda o se crea que es lo mismo la igualdad entre hombres y mujeres que la diversidad. El movimiento LGTB contiene una reivindicación social con su propia legitimidad, por el trabajo desarrollado por su proyecto; y el feminismo es otra cosa. Son dos movimientos sociales distintos, tienen dos agendas políticas distintas; y las feministas tenemos cierto malestar porque no queremos que aquellos derechos que hemos conseguido ni aquellos espacios que hemos conquistado sean ocupados por quienes no han dado la lucha como la hemos dado nosotras. El colectivo LGTB tiene sus propias reivindicaciones que llevar adelante, al mismo tiempo que ponen en pie un proyecto político. Pero nosotras tenemos ya proyecto político, tenemos historia, tenemos genealogía, tenemos espacios y tenemos derechos alcanzados. Y hasta que no haya una clarísima distinción entre un movimiento y el otro, entre una agenda y la otra, entre los derechos que nosotras hemos conseguido y los que ellos quieren conseguir, hasta que eso no se produzca, va a haber una situación de mucha tensión política. No estoy en contra de la diversidad para nada, pero no es el objetivo político del feminismo. Nuestro objetivo es crear derechos para las mujeres. El sistema patriarcal puede erosionar a otros colectivos, pero está creado para la subordinación de las mujeres.

-Otro asunto al que ha prestado atención ha sido el de las prácticas que, bajo un paraguas cultural e identitario, pueden enmascarar atentados al principio de igualdad.

-Desde luego, partimos de la idea fundamental de que todas las culturas son respetables, y sobre todo, las que ha inferiorizado Occidente. Pero lo que a veces no son respetables son algunas de las prácticas que tienen lugar dentro de cada cultura. ¿Por qué? Porque aunque son explicadas como prácticas culturales, en realidad son prácticas patriarcales. ¿Cómo podemos distinguir una práctica patriarcal? Fácil: el burka y las distintas formas de velación son prácticas patriarcales porque son solamente asumidas por las mujeres. ¿Van tapados los varones? No. ¿Van velados los varones? No. ¿Llevan un burka y ven el mundo cuadriculado? No. Pues eso es una práctica patriarcal. Intervenir es complejísimo porque las élites patriarcales de esas culturas bien se empeñan en convencer a sus mujeres de que se trata de señas de identidad cultural. Y lo que es muchísimo peor, sectores de la izquierda que han hecho suya esa misma idea. En todo caso, las formas de velación total, incluido el burka, deben ser completamente prohibidas y deben de tener efectos en las ayudas que reciben las personas migrantes.

Marcela Lagarde llama a fortalecer la pluralidad del feminismo

 

La antropóloga, feminista e investigadora mexicana Marcela Lagarde y de los Ríos afirmó que uno de los principales retos del movimiento feminista es fortalecer su capacidad de negociación en los espacios de poder sin renunciar a su diversidad política e ideológica. Durante la Master Class Claves feministas para la negociación en los espacios de poder, sostuvo que el feminismo no responde a un pensamiento único, sino que encuentra su fortaleza precisamente en la pluralidad de voces, agendas y formas de acción.

Al reflexionar sobre los desafíos que enfrentan las mujeres en la toma de decisiones, Lagarde explicó que es necesario distinguir el poder entendido como dominación —que históricamente ha subordinado a mujeres y niñas— de un poder democrático y transformador, capaz de impulsar la igualdad y la justicia.

«La cuestión es resolver de frente la opresión», planteó, al señalar que las feministas deben generar herramientas y recursos que permitan estructurar una política con perspectiva feminista capaz de disputar las relaciones de poder.

La académica sostuvo que el feminismo ha construido, durante décadas, una visión histórica propia que ha permitido reconocer la condición de las mujeres y diseñar agendas específicas para enfrentar las desigualdades.

La pluralidad, una fortaleza del feminismo

Lagarde enfatizó que las mujeres participan en distintos ámbitos y organizaciones, por lo que resulta imposible hablar de una sola voz dentro del movimiento.

«El feminismo es un pensamiento basado en la pluralidad política, ideológica y de acción», afirmó.

Desde esa diversidad, explicó, cada mujer reivindica distintas causas y formas de participación, mientras el reconocimiento de las diferencias se convierte en la base para construir acuerdos y fortalecer la negociación política.

Para Lagarde, reconocer a las otras mujeres como sujetas políticas, con capacidad de diálogo e intercambio, permite generar consensos antes incluso de establecer negociaciones con otros actores políticos.

Asimismo, señaló que una de las claves para disputar los espacios de poder consiste en que las propias feministas asuman la responsabilidad democrática de identificar y erradicar las causas que sostienen la dominación patriarcal, al tiempo que construyen alternativas para sustituir ese modelo.

«La pregunta no sólo es reconocer la dominación, sino imaginar cómo sería una sociedad sin ella y qué proponemos como alternativa», reflexionó.

¿Qué sigue para la agenda feminista?

Lagarde sostuvo que uno de los debates centrales para el movimiento consiste en definir la agenda de los próximos años. Afirmó que el feminismo constituye una visión del mundo y de la vida, por lo que la participación política de las mujeres debe entenderse como una acción legítima y transformadora, no como una concesión otorgada por otros actores.

«La negociación no pretende que alguien nos otorgue derechos, sino participar en la política con una visión abierta, democrática y firme», sostuvo.

Reconoce la agenda impulsada por Claudia Sheinbaum

Durante su participación, Marcela Lagarde también destacó la relevancia histórica de que México tenga por primera vez una presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo.

Consideró que la mandataria ha ido construyendo una agenda pública que incorpora diversos temas impulsados históricamente por el movimiento feminista y afirmó que ello refleja décadas de innovación política y de construcción colectiva de las mujeres.

En ese contexto, subrayó que los derechos sexuales y reproductivos siguen siendo indispensables para garantizar la libertad de las mujeres y ampliar sus posibilidades de decidir sobre sus proyectos de vida.

Transformar el orden patriarcal

Finalmente, Lagarde sostuvo que el objetivo del feminismo no debe limitarse a defender a las mujeres frente a las expresiones conservadoras, sino avanzar hacia una transformación profunda del orden social.

Afirmó que el movimiento busca constituir a las mujeres como sujetas plenas de derechos, libertades y participación democrática, mediante la construcción de un poder moderno que sustituya las estructuras patriarcales.

Recordó que el feminismo es una expresión de la modernidad y que su fuerza radica en la capacidad de cuestionar críticamente la experiencia de las mujeres, bajo la premisa de que «lo personal es político», principio que, dijo, ha permitido transformar tanto las vidas individuales como las estructuras sociales.

Violencia contra las mujeres en México: feminicidio, violación y violencia familiar mantienen cifras en 2026

 

La violencia contra las mujeres continúa siendo una de las principales problemáticas de seguridad y derechos humanos en México. Durante los primeros cinco meses de 2026, el país registró cientos de víctimas de feminicidio, además de miles de denuncias por violencia familiar, delitos sexuales y llamadas de emergencia relacionadas con agresiones contra mujeres, de acuerdo con el más reciente Informe sobre violencia contra las mujeres, elaborado por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

El reporte, con corte al 31 de mayo de 2026, reúne información de las carpetas de investigación iniciadas por las fiscalías estatales y de las llamadas realizadas al número de emergencias 911, con el propósito de dimensionar la magnitud de la violencia que enfrentan las mujeres en el país.

Aunque el informe incorpora una nueva metodología para el registro y clasificación de delitos con perspectiva de género, las cifras reflejan que las distintas formas de violencia contra las mujeres siguen presentes en prácticamente todo el territorio nacional.

Feminicidios y homicidios mantienen la violencia extrema

El informe dedica un apartado al seguimiento de los feminicidios registrados entre enero y mayo de este año, así como a su distribución por entidad federativa, grupos de edad y municipios donde se concentra la mayor incidencia.

Uno de los datos que destaca es que 36.5 por ciento de los delitos de feminicidio se concentran en 20 municipios del país, lo que evidencia que la violencia feminicida mantiene focos rojos en determinadas regiones. Entre ellos aparecen municipios como Juárez, Chihuahua; Culiacán, Sinaloa; Reynosa, Tamaulipas; Venustiano Carranza y La Magdalena Contreras, en Ciudad de México; Hermosillo y Cajeme, Sonora, así como Tapachula, Chiapas.

Además de los feminicidios, el documento también analiza las víctimas mujeres de homicidio doloso y homicidio culposo, delitos que continúan afectando a mujeres de distintas edades en las 32 entidades del país. En este sentido, los cinco estados que registran más feminicidios son:

  • Sinaloa: 34
  • Ciudad de México: 20
  • Estado de México: 20
  • Chiapas: 14
  • Morelos:13
Fuente: Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP)

Violencia familiar y delitos sexuales siguen entre los principales problemas

Más allá de la violencia letal, el informe muestra que la violencia ejercida dentro del hogar continúa siendo uno de los delitos con mayor incidencia en México.

El SESNSP presenta un seguimiento de los casos de violencia familiar registrados desde 2015, así como un comparativo de los delitos ocurridos entre enero y mayo de este año, su distribución por entidad y las tasas por cada 100 mil habitantes. El reporte también documenta la persistencia de los delitos sexuales, particularmente las violaciones simples y equiparadas, cuya incidencia continúa registrándose en todo el país.

A ello se suman otros delitos que afectan principalmente a mujeres y niñas, como la trata de personas, la corrupción de menores, la extorsión y el secuestro, cuyos registros también forman parte del informe nacional.

Por ejemplo, los datos arrojan que las entidades con el mayor número de mujeres víctimas de secuestro de enero a mayo de este 2026 son:

  • Chihuahua: 15
  • Michoacán: 4
  • Veracruz: 4
  • Morelos: 3
  • Tabasco: 3

Mientras que los delitos de género por entidad de enero a mayo de 2026 son 2,000. Los cinco estados que ocupan estos lugares son:

  • Veracruz: 1,120
  • Querétaro: 654
  • Guerrero: 195
  • Baja California Sur: 13
  • Aguascalientes: 6

Sobre los delitos de violación simple y equiparada por entidad, hay un registro de 8,253 casos.

  • Estado de México: 1,125
  • Ciudad de México: 994
  • Nuevo León: 551
  • Chihuahua: 521
  • Guanajuato: 464

Las llamadas al 911 muestran una violencia que muchas veces no llega a denunciarse

Además de las carpetas de investigación, el informe incorpora las estadísticas de llamadas de emergencia al 911 relacionadas con violencia contra las mujeres, violencia familiar, violencia de pareja, abuso sexual, acoso u hostigamiento sexual y violación.

La dependencia aclaró en el informe que estas llamadas no constituyen denuncias penales, sino reportes ciudadanos sobre probables incidentes de emergencia. Sin embargo, representan un indicador importante para dimensionar casos que posiblemente nunca llegan a denunciarse formalmente ante las autoridades.

Una nueva metodología con perspectiva de género

El informe de 2026 también marca un cambio en la forma en que se registra la incidencia delictiva en México. A partir de este año comenzó a aplicarse una nueva metodología que incorpora una mayor desagregación de delitos relacionados con la violencia contra las mujeres, como la violación a la intimidad sexual, además de separar la información por sexo y grupos de edad de las víctimas. De acuerdo con el SESNSP, estos cambios buscan fortalecer la generación de estadísticas con perspectiva de género y mejorar el análisis sobre las distintas violencias que enfrentan las mujeres.

Aquí puedes consultar el informe completo: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/1020106/Info-delict-violencia_contra_las_mujeres_May26_compressed.pdf

Cuatro mujeres buscan hacer historia y convertirse en la primera secretaria general de la ONU

 

A casi ocho décadas de la creación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el organismo internacional podría tener por primera vez a una mujer al frente de su Secretaría General.

De las seis candidaturas oficiales registradas para suceder a António Guterres quien deja el cargo el 31 de diciembre de 2026, cuatro corresponden a mujeres, una representación sin precedentes en la contienda para ocupar el máximo cargo del sistema multilateral.

En este contexto, la campaña internacional 1 for 8 Billion, integrada por organizaciones de la sociedad civil que promueven un proceso de selección más transparente y abierto, publicó una actualización de los perfiles de todas las personas candidatas, en la que analiza sus posturas sobre algunos de los principales desafíos que enfrenta Naciones Unidas.

Las cuatro mujeres que aspiran al cargo son:

  • Michelle Bachelet
  • María Fernanda Espinosa
  • Rebeca Grynspan
  • Carolyn Rodrigues-Birkett

Los otros dos candidatos son Rafael Grossi y Macky Sall.

¿Qué analizó la campaña 1 for 8 Billion

La coalición elaboró perfiles a partir de las declaraciones públicas, documentos de visión, intervenciones durante los diálogos interactivos ante la Asamblea General y otras participaciones públicas de las personas candidatas.

El objetivo es facilitar que gobiernos, sociedad civil y ciudadanía conozcan las propuestas de quienes buscan dirigir la ONU en un momento marcado por conflictos armados, crisis climática, retrocesos democráticos y crecientes desigualdades.

Los análisis comparan las posturas de cada candidatura sobre ocho temas prioritarios:

  • Prevención de conflictos, paz y seguridad.
  • Acción humanitaria.
  • Desarrollo sostenible y desigualdad.
  • Derechos humanos.
  • Igualdad de género.
  • Cambio climático.
  • Participación de la sociedad civil.
  • Reforma del sistema de Naciones Unidas.

¿Qué proponen las candidatas?

  • Michelle Bachelet: Propone una ONU más independiente, ágil y eficiente, con una Secretaría General que tenga presencia en terreno y capacidad de mediación en conflictos antes de que escalen. Coloca los derechos humanos como eje transversal de la organización y sostiene que el organismo debe defender el derecho internacional sin dobles estándares. Defiende la igualdad de género, los derechos de las mujeres y una mayor participación de la sociedad civil. También respalda reformas para fortalecer la transparencia institucional e incluso ha planteado que la persona titular del cargo ocupe un solo mandato, para reforzar su independencia.
  • María Fernanda Espinosa: Centra su propuesta en reconstruir la confianza en el multilateralismo mediante una ONU más cercana a las personas y a los Estados miembros. Impulsa una reforma institucional que haga al organismo más eficiente sin debilitar sus capacidades. Defiende un liderazgo basado en el diálogo, la diplomacia preventiva y la presencia constante en las regiones en conflicto. En desarrollo, propone fortalecer el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), combatir las desigualdades y garantizar que los países tengan mayor apropiación de las políticas de la ONU. También coloca la igualdad de género y la acción climática entre sus prioridades.
  • Rebeca Grynspan: Su principal eje es la prevención de conflictos. Propone fortalecer la mediación política, reorganizar desde el primer día la Oficina Ejecutiva de la Secretaría General para crear una capacidad permanente de mediación y mantener un diálogo constante con el Consejo de Seguridad. También impulsa una reforma financiera que permita atender la deuda y la vulnerabilidad climática de los países en desarrollo. Plantea una ONU más flexible, eficiente y con mayor representación del Sur Global. En materia de derechos humanos, los vincula con la prevención de conflictos y sostiene que las violaciones sistemáticas deben ser una señal de alerta temprana para la acción internacional.
  • Carolyn Rodrigues-Birkett: Su candidatura enfatiza la necesidad de una ONU más transparente, íntegra y cercana a los Estados pequeños y en desarrollo. Ha defendido el fortalecimiento del multilateralismo, el respeto al derecho internacional, la cooperación entre regiones y una mayor inclusión de los países del Caribe y del Sur Global en la toma de decisiones. También ha respaldado compromisos de integridad, transparencia y rendición de cuentas durante la campaña para la Secretaría General, así como la reforma del sistema de Naciones Unidas para hacerlo más representativo y eficaz.

Mientras que los dos únicos hombres de la contienda cuentan con las siguientes propuestas:

  • Rafael Grossi: Propone una ONU más eficiente y con mayor capacidad para prevenir conflictos mediante la diplomacia y la mediación. Plantea fortalecer la respuesta del organismo ante crisis internacionales, modernizar las operaciones de paz y enfrentar desafíos como el cambio climático, la inteligencia artificial y los riesgos nucleares. También impulsa una gestión más transparente y orientada a resultados.
  • Macky Sall: Su propuesta se centra en fortalecer el multilateralismo y dar mayor representación al Sur Global, especialmente a África. Promueve una reforma de la gobernanza de la ONU, el impulso al desarrollo sostenible, la reducción de las desigualdades y una mayor cooperación internacional para enfrentar conflictos, pobreza y cambio climático.

Una elección con posibilidad de romper un techo histórico

La posibilidad de que una mujer encabece la ONU ha sido impulsada durante años por organizaciones internacionales y numerosos Estados miembros, que sostienen que, desde la fundación del organismo en 1945, ningún secretario general ha sido mujer.

Aunque el proceso de elección continúa y la decisión final dependerá de las negociaciones entre los miembros del Consejo de Seguridad y posteriormente de la Asamblea General, la presencia de cuatro mujeres entre las seis candidaturas convierte la contienda de 2026 en la más diversa en la historia del organismo.