4/11/2026

Solo 7.8% de países en el mundo están gobernados por mujeres: IBD


Escrito por Lizbeth Ortiz Acevedo 
Foto de Ron Lach .- Ciudad de México.- Aunque en los últimos años se ha acelerado el acceso de las mujeres a los cargos más altos del poder ejecutivo, la brecha de género en las jefaturas de Estado y de gobierno en el mundo sigue siendo significativa, ya que solo alrededor del 7.8% de los países del mundo están gobernados por mujeres, esto de acuerdo con un estudio realizado por la Dirección General del Análisis Legislativo del Instituto Belisario Domínguez (IBD).

La investigación titulada Presidentas y primeras ministras de 2000 a 2025: una mirada global y análisis de casos concretos, destaca que, en los últimos 15 años, el número de mujeres que han ocupado estos cargos ha crecido a un ritmo más rápido que en periodos anteriores.

Sin embargo, en los últimos 25 años (2000-2025), el promedio anual de mujeres que han ocupado simultáneamente estos cargos en el mundo es de apenas 12.

Hasta 2025, solo 15 mujeres encabezaban gobiernos entre los 193 Estados miembros de la ONU, lo que representa alrededor del 7.8% del total.

Lo anterior significa que por cada mujer al frente de un gobierno, hay aproximadamente 12 hombres en la misma posición, resalta el estudio.

Del 2008 a 2010 se duplicó la cifra, pues de 7 mujeres pasaron a 15 y, a partir de 2010, se ha sostenido e, incluso, aumentado el número, excepto en los años 2016, 2017 y 2018, donde se identifican 12 mujeres en dichos cargos simultáneamente alrededor del mundo.

Con 15 mujeres ocupando el cargo de presidentas o primeras ministras entre los 193 Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas (excluyendo a la Ciudad del Vaticano y a Palestina), se observa que solo alrededor del 7.8% de los países del mundo están gobernados por mujeres.

El estudio del Instituto Belisario Domínguez (IBD) recordó que la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW por sus siglas en inglés) aprobada el 18 de diciembre de 1979 por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su resolución 34/180, con entrada en vigor el 3 de septiembre de 1981 (ONU, 1979) y ratificada por 189 países, tiene como finalidad que los Estados Parte, quienes condenan la discriminación contra la mujer en todas su formas, consagren en sus marcos constitucionales y legislaciones aplicables “el principio de la igualdad del hombre y de la mujer y asegurar por ley u otros medios apropiados la realización práctica de ese principio” (Inciso a, artículo 2).

El estudio advierte que, pese a los avances normativos y a las reformas institucionales impulsadas desde finales del siglo XX, la representación política de las mujeres en los puestos de mayor decisión pública sigue siendo limitada. En ese sentido, refiere que contar con marcos jurídicos es una condición necesaria, pero no suficiente para garantizar liderazgos femeninos sostenidos.

Asimismo, el análisis de casos concretos muestra patrones relevantes. En países como Alemania, Chile, Brasil, México y Nueva Zelanda, las primeras mujeres en encabezar el poder ejecutivo han provenido de partidos u organizaciones políticas de orientación progresista o de izquierda.

En particular, los casos de Dilma Rousseff y Claudia Sheinbaum reflejan cómo el electorado no solo respaldó a las candidatas, sino también la continuidad de los proyectos políticos iniciados por sus antecesores.

En la región de las Américas, dieciséis mujeres ocuparon la presidencia o jefatura de gobierno en ese periodo. Todas han desempeñado funciones efectivas en el Poder Ejecutivo. El caso de Paula-Mae Weekes y de Kangaloo de Trinidad y Tobago difiere del resto, ya que han sido Jefas de Estado y sus funciones son predominantemente ceremoniales.

En Argentina, en 1974, al morir Juan Domingo Perón, su esposa, María Estela Martínez de Perón, asumió la presidencia hasta el golpe militar.

Haití tuvo a su primera mujer presidenta en 1991, cuando Ertha Pascal-Trouillot asumió el cargo tras un periodo de crisis política. Además, “es la primera mujer afrodescendiente en llegar a la presidencia en el continente”. El caso de Bolivia también debe mencionarse, pues Lidia Gueiler Tejeda fue la primera mujer presidenta constitucional de ese país entre 1979 y 1980.

Además se menciona a Mireya Moscoso de Panamá; Michelle Bachelet de Chile; Portia Simpson-Miller de Jamaica; Laura Chinchilla de Costa Rica; Kamla Persad-Bissessar de Trinidad y Tobago (primera ministra); Dilma Rousseff de Brasil; Mia Mottley de Barbados; Paula-Mae Weekes de Trinidad y Tobago (presidenta-jefa de Estado)⁴; Xiomara Castro de Honduras; Dina Boluarte de Perú; Claudia Sheinbaum Pardo de México y Jennifer Geerlings-Simons de Surinam, han sido las primeras mujeres en su país en tener el máximo cargo.

La investigación concluye que cerrar la brecha de género en el acceso al poder no solo implica reformas legales, sino también transformaciones culturales, fortalecimiento institucional y condiciones políticas que permitan la permanencia y consolidación de liderazgos femeninos en el largo plazo.

Los feminismos populares contra la guerra neocolonial en América Latina


Fuentes: Instituto Tricontinental de Investigación Social

El imperialismo sabe que, para destruir una nación, debe destruir la voluntad de quienes sostienen el tejido social. En la guerra híbrida, la mujer no es una víctima pasiva, sino una combatiente que reorganiza la voluntad colectiva en cada comuna y en cada territorio.

Este 8 de marzo, día en el que el mundo honra a la mujer trabajadora, nosotras y nosotros rendimos homenaje a las mujeres antiimperialistas de nuestro continente. Ellas, con sus cuerpos-territorios, su intelecto y ejemplos, escriben hoy las páginas más dignas de la historia contemporánea de Nuestra América.

Atravesamos una etapa marcada por la agresión Trump —una profundización de la guerra híbrida— y una guerra neocolonial que se despliega mediante la impunidad financiera y el extractivismo voraz. El avance de las ultraderechas en la región no es casual; busca imponer un modelo de despojo donde el peso de la deuda asfixie la soberanía de los pueblos. Ante la resistencia a la invasión directa y la guerra silenciosa de las Medidas Coercitivas Unilaterales (MCU) contra Cuba y Venezuela, el feminismo popular emerge no solo como protesta, sino como la columna vertebral de la supervivencia y la dignidad.

Mujeres ante el Monumento a las Heroinas de la Resistencia y la Independencia. Caracas, 2025. (Prensa MinMujer).

I. Las 3 lecciones de la agresión Trump y la guerra neocolonial en América Latina

La historia reciente de Nuestra América, marcada por la sombra de la doctrina Monroe y su actualización bajo el “Corolario Trump” —que persiste como lógica de Estado en Washington—, nos deja tres lecciones fundamentales sobre la naturaleza de la guerra actual contra la soberanía.

1. El cuerpo de la mujer como primer territorio de defensa

El ataque del pasado 3 de enero contra Venezuela no fue solo una incursión militar; fue una afrenta a la dignidad de un pueblo que ha decidido ser libre. En esa jornada, 12 mujeres entregaron su vida en combate. Nueve de ellas eran soldadas, integrantes de la Guardia de Honor Presidencial.

El imperialismo entiende que, para quebrar a una nación, debe quebrar la voluntad de quienes sostienen el tejido social. En la guerra híbrida, la mujer no es una víctima pasiva, sino un cuadro combatiente que reorganiza la voluntad en cada comuna y en cada territorio.

Esta lección se hermana con la siembra de Berta Cáceres en Honduras. Hace una década, la élite extractivista creyó que al asesinar a Berta apagaría la voz del pueblo Lenca. No comprendieron que su cuerpo, al igual que el de las milicianas y comuneras venezolanas, representa la resistencia contra las represas y el capital transnacional.

La detención ilegal de la luchadora social Cilia Flores es un intento más de secuestrar este símbolo de dignidad y resistencia política. Detenida ilegalmente en Estados Unidos, Cilia Flores es una reconocida luchadora social y política. Ella fue abogada de los oficiales que se rebelaron durante las insurrecciones militares de 1992, entre ellos el comandante Hugo Chávez. Este día, las mujeres del mundo pedimos su liberación y retorno a Venezuela.

2. La economía de la resistencia es femenina

En Cuba, la “guerra silenciosa” de las MCU ha tomado la forma de un asedio energético sin precedentes. Al impedir la llegada de combustible, Washington busca transformar la vida cotidiana en un infierno de carestías. Sin embargo, en la isla, la resistencia tiene rostro de mujer. Son ellas quienes, mediante la organización popular y los vínculos comunitarios, inventan soluciones diarias para sostener la vida frente al bloqueo.

Esta economía de la resistencia no busca el lucro, sino la reproducción de la vida. Mientras el sistema financiero internacional utiliza la deuda para disciplinar a las naciones, las mujeres cubanas y venezolanas oponen una economía de cuidados colectivizados. En Venezuela, el 80% de los liderazgos de las comunas y consejos comunales son mujeres. Ellas deciden, planifican y ejecutan los proyectos que mantienen a flote la estructura social bajo el bloqueo. La lección es clara: el socialismo en Nuestra América sobrevive porque las mujeres han transformado el ámbito de lo privado en un espacio de gestión política y resistencia económica frente a la agresión imperialista.

3. La solidaridad y la paz como diplomacia de los pueblos

La reciente acción del gobierno de Claudia Sheinbaum en México, enviando buques con 1.200 toneladas de ayuda a Cuba, rompe con la lógica de la sumisión financiera. La “sororidad” no es solo un concepto interpersonal, sino una categoría política internacional.

Lo vemos también en la movilización de las organizaciones populares que, desafiando presiones externas, coordinan el envío de ayuda y el apoyo mutuo entre naciones asediadas. El 21 de marzo vio el arribo del Convoy Nuestra América, organizado por diversos movimientos y organizaciones populares. Esta solidaridad popular es la que permite que Cuba resista y que Venezuela profundice su modelo comunal.

Cuando México desafía las presiones de Washington para asistir a la isla y cuando las mujeres se auto convocan en brigadas feministas como Brigada Internacionalista por la Paz Cilia Flores, se está practicando un feminismo que prioriza la vida de las familias y las comunidades por sobre los dictámenes del capital transnacional. La solidaridad es la ternura —y la estrategia— de los pueblos.

Gabriela Barraza (Argentina), Viviremos y venceremos, 2021. Disponível em eltricontinenal.org.

II. Las 3 tareas a las que nos convocan los feminismos populares

El diagnóstico no basta; la coyuntura exige una hoja de ruta que blinde los procesos populares contra la reacción patriarcal y extractivista.

1. Institucionalizar la gestión comunal de poder popular

En Venezuela, cerca del 80% de los liderazgos en los consejos comunales son ejercidos por mujeres. Ellas son las voceras de calle, las que planifican proyectos y ejecutan el presupuesto soberano. Frente al avance de la ultraderecha, la respuesta es más poder popular. La tarea urgente es fortalecer la Consulta Popular Nacional y el modelo de comunas. Es allí donde el feminismo popular hace gestión y responde a la ofensiva imperialista.

Debemos asegurar que los recursos del territorio sean gestionados por quienes los habitan y defienden, cerrando el paso a la impunidad de las milicias (en Brasil, grupos armados parapoliciales y paramilitares) y las estructuras ilegales de poder como las que intentaron silenciar a Marielle Franco en Brasil.

2. Desmantelar la impunidad del extractivismo neocolonial

No podemos avanzar hacia el futuro sin cerrar las heridas de la impunidad. Las historias de Berta Cáceres en Honduras y Marielle Franco en Brasil son faros, pero también recordatorios de la ferocidad del capital.

  • Justicia para Berta: A diez años de su asesinato, la tarea es desmantelar el modelo extractivista que asesina a quienes defienden los bienes comunes. El castigo a los autores intelectuales del asesinato de Berta es una deuda pendiente de toda la región contra las transnacionales.
  • Justicia para Marielle: La reciente condena de los hermanos Brazão en Brasil es una victoria contra las milicias y el poder paraestatal. La tarea es erradicar las estructuras de violencia política que dañan los tejidos populares e  intentan silenciar a las mujeres negras, faveladas y disidentes que ocupan espacios de poder.

Berta y Marielle nos enseñaron que defender el territorio indígena, campesino, afro y defender la vida en las ciudades es la misma lucha. Sus nombres son banderas que alimentan nuestra resistencia diaria contra el patriarcado, el colonialismo, el racismo y el capitalismo.

3. Empujar la reforma agraria popular y la soberanía alimentaria

Como nos enseñan las compañeras campesinas del Movimiento Sin Tierra, una tarea urgente para el feminismo popular es la defensa de la tierra. La reforma agraria popular es el derecho de las mujeres a decidir sobre la producción y la semilla frente al agronegocio extractivo. Para las mujeres, la tierra es el espacio de reproducción de la cultura y la vida. Sin soberanía alimentaria, la soberanía nacional está incompleta. Debemos fortalecer los lazos entre las campesinas y las trabajadoras urbanas para garantizar que el alimento sea un derecho y no una mercancía de la deuda.

III. Mensaje de Berta Cáceres

Para las mujeres de Nuestra América, la lucha es por la vida misma. Berta Cáceres, guardiana de los ríos y de la dignidad de los pueblos, nos dejó un mandato que sacude la conciencia de todo el continente:

¡Despertemos, humanidad! Ya no hay tiempo. Nuestras conciencias serán sacudidas por el hecho de estar contemplando la autodestrucción basada en el capitalismo, el racismo y el patriarcado. En nuestras cosmovisiones somos seres surgidos de la tierra, el agua y el maíz. De los ríos somos custodios ancestrales… ¡Demos la vida, si es necesario, por la defensa de la humanidad y del planeta!

Este grito de Berta es nuestra brújula. Ante la agresión neocolonial, nuestra respuesta es la unidad, la custodia de nuestra tierra y la rebeldía inquebrantable.

¡Vivan las mujeres que luchan! ¡Viva Nuestra América libre y soberana! ¡Venceremos!

Carmen Navas es politóloga venezolana e investigadora de la Oficina Nuestra América del Instituto Tricontinental de Investigación Social.

Maisa Bascuas es politóloga argentina, profesora e investigadora de la Universidad de Buenos Aires; Pilar Troya es investigadora y militante feminista ecuatoriana y ha trabajado sobre políticas públicas de igualdad y el movimiento de mujeres; ambas son coordinadoras del Departamento de Feminismos del Sur Global del Instituto Tricontinental de Investigación Social.

Fuente: https://thetricontinental.org/es/feminismos-populares-america-latina/

Julieta Campos y Anais Nin

Elena Poniatowska

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▲ Anais Nin se regodeó en sus complejas relaciones sexuales con hombres y mujeres que relató en frecuentes sesiones de sicoanálisis.Foto tomada de Wikipedia

Charles Thorvald Nin era sobrino de la escritora Anais Nin, autora favorita de Henry Miller, quien la festejó a lo largo de toda su carrera. Tuve la oportunidad de conocer a Anais gracias a que Charles Thorvald Nin se casó con mi hermana, Kitzia, aunque tanto él como ella la consideraran muy, muy atrevida.

En México, la novelista Julieta Campos de González Pedrero se convirtió en una ferviente admiradora de Anais Nin. Apenas fue presidenta del Pen Club Mexicano (después del filósofo Ramón Xirau), Julieta viajaría a Miami para conocerla y hacerle el regalo de su admiración. Las dos escritoras compartieron el mismo origen: la isla de Cuba. Me pregunto si allá la reconocen porque Miguel Barnet o Roberto Fernández Retamar, quienes vivieron a fondo la revolución cubana, no me hablaron de ella, seguramente porque los traté antes de la revolución y Anais creció y se formó en Estados Unidos.

Anais Nin adquirió muchísima fama en los 50 en Estados Unidos porque Henry Miller le profesó una devoción cotidiana y la levantó en un altar. Su pasión fue tanta que se veían casi todos los días en Estados Unidos y convirtieron su vida en una novela. El escritor de todos los escándalos consideró que la joven Anais lo sabía todo de la sicología femenina y la libertad sexual. Un grupo de genios se reunían todas las noches para festejar su talento, brindar en fiestas en Nueva York y figurar en periódicos de esa misma ciudad y en París. Todos los ojos estaban puestos en los escándalos que un puñado de originales y excéntricos podía provocar.

En México, Julieta Campos se convirtió en leal seguidora de Anais y la celebró en la Revista de la Universidad a partir del momento en que encabezó el Pen Club de México

Anais Nin detalló crudamente en sus novelas sus relaciones amorosas y su escritura le fascinó a Henry Miller, que en una época fue considerado uno de los grandes autores de la literatura estadunidense. No sé si ahora los jóvenes lo sigan leyendo porque ya las relaciones íntimas de infinidad de parejas no escandalizan a nadie, pero en su época las descripciones, tanto de Miller como de Nin, causaron sensación, incluso en Nueva York, la capital del escándalo.

Anais Nin se regodeó en sus complejas relaciones sexuales con hombres y mujeres que relató en frecuentes sesiones de sicoanálisis. Condenaba la vida amorosa burguesa por su falta de imaginación y se lanzó a una odisea sexual que abarcó todo el mundo, incluyendo los siete mares.

De ascendencia cubana, Anais Nin escribió a partir de los 11 años, principalmente en inglés, aunque también lo hizo en francés y español, ambas sus lenguas maternas y en sus infinitos diarios se reflejó su honestidad a lo largo de 35 mil páginas. Al poco tiempo, conoció el éxito de sus letras y de una personalidad excéntrica y libertaria.

En los años 30 Anais formó parte de la “ lost generation” y llamó la atención del mundo literario y de todos los famosos. Era una mujer pequeña que parecía una muñequita capaz de provocar huracanes. Su vida amorosa fue un escándalo que atrajo a Henry Miller, quien también se dedicó a llamar la atención y hacer alarde de sus proezas de cama. Sus diarios se volvieron la biblia de muchos lectores jóvenes y viejos en busca de nuevas sensaciones y actos desenfrenados. Escandalizarse se hizo moda para después convertirse en una regla de vida.

Ángela Anais Juana Antolina Rosa Edelmira Nin Culmell nació el 21 de febrero de 1903 en Neuilly-sur-Seine, una comuna francesa ubicada en el departamento de Altos del Sena, de la región de Isla de Francia y el área metropolitana de París. Hija del compositor Joaquín Nin, quien fue un gran músico cubano, y de la cantante Rosa Culmell, Anais vivió en Nueva York y a los 11 años la separación de sus padres la hizo escribir un diario dirigido ante todo a su progenitor, a la manera de Franz Kafka. Supe de ella porque mi hermana Kitzia, en segundas nupcias, se casó con su sobrino Charlie Thorvald Nin, quien nunca tomaba en cuenta a su célebre tía. En México, quien sí habló mucho de ella, tanto en la UNAM como en el Pen Club, fue mi amiga la escritora Julieta Campos.

Conocida por La casa del incesto (1936), Ciudades interiores (1959) y sus diarios, que exhibieron su vida sobre todo sexual, Anais Nin mantuvo una apasionada relación con el novelista de los escándalos Henry Miller y su esposa, June. Anais Nin falleció de cáncer de cuello uterino el 14 de enero de 1977, en Los Ángeles, California, y se convirtió en un ícono feminista, imposible de imitar en el siglo XX, donde todo el mundo corre, no a la cama sino al trabajo.

Julieta Campos, la novelista de origen cubano, se distinguió por ser crítica de la literatura contemporánea, especialmente la hispanoamericana y la francesa, pero también por ser una mujer sensible, apasionada de Cuba y más tarde de Tabasco, y por amar la vegetación de la tierra del gran poeta Carlos Pellicer. Durante una época salvó la vida al Pen Club de México que revivió a partir del momento en que ella lo presidió. Gabriel Zaid, poeta y colaborador crítico de la revista Vuelta, la felicitó con entusiasmo.

Para mí fue muy agradable viajar con Julieta Campos cuando ambas nos ocupamos del Pen Club. Compartí actividades como el encuentro de escritores en Acapulco, con sesiones en el hotel El Mirador, que figura en su novela Tiene los cabellos rojizos y se llama Sabina.

Julieta Campos llevó cursos de perfeccionamiento del idioma inglés en la Universidad de Michigan (1953), fue becada por la Alianza Francesa de Cuba e hizo estudios en París (1953-1954), donde obtuvo un diploma en literatura francesa contemporánea en la Sorbona. Ahí mismo conoció a Enrique González Pedrero, con quien tuvo un hijo también escritor, Emiliano González Campos, quien ha pasado la mayor parte de su vida en la casa paterna, en Tepoztlán.

Durante una intensa época, Anais Nin, leyó las obras de Virginia Woolf y Thomas Mann, quienes forjaron su vocación de escritora. Relata Julieta Campos en su texto Influencias literarias: “Fue como si encontrara, separados en dos escrituras singulares, la expresión de algo que en mí, yo ya percibía como una ambivalencia: por un lado, una sensibilidad dispuesta a percibir, en lo más pequeño y cotidiano, la esencia misma de la vida […] Por otro, una inquietud intelectual ansiosa por entender esa otra dimensión de la existencia que se refleja en la actividad social y política, eso que Joyce llamó, alguna vez, la pesadilla de la historia, entonces muy temprano, pues, descubrí en la lectura de estos autores lo que sería mi vocación”.

Gracias a ella, el Pen Club cobró vida y recuerdo que ambas viajamos a una reunión presidida por Mario Vargas Llosa, en Sao Paulo, Brasil. Antes, el Pen Club Mexicano había estado totalmente muerto y Julieta le dio un viento nuevo que lo llevó a buen puerto.

Julieta Campos fue traductora durante 10 años para el Fondo de Cultura Económica y más tarde para la editorial Siglo XXI. Gran amiga de Arnaldo Orfila Reynal, quien fue director del Fondo de Cultura Económica, nunca dejó de apoyarla tanto en la UNAM como en sus proyectos editoriales. Julieta dictó conferencias, participó en mesas redondas e impartió cursos y acabó siendo Secretaria de Turismo en la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal de Andrés Manuel López Obrador, quien la admiraba y la quería mucho. Antes, en Tabasco, al lado de Enrique González Pedrero, Julieta promovió al Teatro Campesino de la extraordinaria María Alicia Martínez Medrano, a quien también apoyaron Cristina y Carlos Payán, quien dirigió La Jornada.

Julieta Campos también colaboró como crítica literaria en los suplementos de Novedades y Siempre! y en la Revista de la Universidad de México que durante años dirigió Jaime García Terrés, la Revista Mexicana de Literatura, Diálogos en manos de Ramón Xirau, Plural y Vuelta, las dos revistas de Octavio Paz. Julieta recibió el Premio Xavier Villaurrutia en 1974 por su novela Tiene los cabellos rojizos y se llama Sabina, pero yo preferí Muerte por agua, su primera novela que tanto recuerda su vida en La Habana.

Entre sus obras se encuentran: Cuadernos de viajes (2008), La imagen en el espejo (1965), Oficio de leer (1971), Función de la novela (1973), La herencia obstinada (1982), Un heroísmo secreto (1988) y cuando su marido fue gobernador de Tabasco, además de invitar al Teatro Campesino, impulsó todas las artes y todavía tuvo tiempo para dedicarse a su propia escritura al publicar Bajo el signo de Na Bolón (1988), Tabasco: un jaguar despertado. Alternativas para la pobreza (1996), La forza del destino (2004), Celina o los gatos (1968) y Muerte por agua. Logró el reconocimiento de los franceses del “ Nouveau Roman”, incluyendo la admiración de la novelista Nathalie Sarraute, a quien ella presentó en México en el Instituto Francés de América Latina (IFAL).

En su cumpleaños número 80, Ignacio Solares, colaborador de Vuelta, mencionó que la obra de Julieta gira en torno a su obsesión por la muerte “Algo único en ella. Un tema con el cual me identifico en lo personal plenamente. Para Julieta, la muerte tiene su punto de partida, como debe ser, en el acto creador, por eso en ella Eros y Tánatos son apenas discernibles. La muerte es siempre ‘lo otro’, ‘la otra’ posibilidad”.

Muy amiga de Margo Glantz, traté a Julieta cuando ambas viajamos como representantes del Pen Club México que ahora, en 2026, no sé si vive o duerme en los brazos de Morfeo, como me lo dice mi gran amigo el profesor de Comunicación de la FES Acatlán Rodrigo Ávila Bermúdez.

Apoyo desde la ONU a decisión olímpica sobre mujeres biológicas

 

La atleta sudafricana Caster Semenya encabeza la competencia de los 800 metros femeninos en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. La experta de las Naciones Unidas en materia de violencia contra las mujeres ha respaldado la decisión del COI de que solo quienes hayan nacido como mujeres biológicas puedan competir en las disciplinas de deporte femenino. Imagen: Celso Pupo / The Conversation  Corresponsal de IPS

GINEBRA – La relatora de las Naciones Unidas sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, Reem Alsalem, celebró la decisión del Comité Olímpico Internacional (COI) de permitir solo a mujeres biológicas competir en el deporte femenino.

“La nueva política se basa en el sentido común, los hechos y la ciencia. Restablece la dignidad, la equidad y la seguridad de las mujeres y las niñas en el deporte olímpico”, afirmó Alsalem, experta que actúa por mandato del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en esta ciudad suiza de Ginebra.

El 26 de marzo, el Comité Ejecutivo del COI aprobó que la elegibilidad para la categoría femenina se determine mediante una prueba de detección del gen SRY, sólo presente en los hombres biológicos, que deberá dar negativo.

El cribado se realiza mediante una muestra de saliva, un frotis bucal o una muestra de sangre y suele llevarse a cabo una sola vez en la vida.

La nueva norma comenzará a aplicarse en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, sin carácter retroactivo.

Pero Alsalem opina que “eso no impide que el COI ofrezca reparaciones adecuadas por las injusticias del pasado, como presentar una disculpa a las atletas a las que se les negó una competición justa, y considerar la concesión de medallas paralelas con carácter retroactivo”.

“Tales medidas demostrarían un reconocimiento del daño sufrido por las atletas, y señalarían un compromiso genuino con la rendición de cuentas y el restablecimiento de sus derechos, incluidas garantías de que no volverá a suceder”, afirmó la especialista jordana en derechos humanos.

No está claro si alguna mujer trans compite a nivel olímpico. Ninguna mujer que haya realizado la transición tras nacer como hombre compitió en los Juegos, los de París en 2024.

La relatora de la ONU señaló que “la presencia del gen SRY es fija a lo largo de toda la vida y constituye un indicador de gran precisión del desarrollo sexual masculino”.

Dijo que “acojo con satisfacción esta política como una medida necesaria, proporcionada y legítima para garantizar la protección de las mujeres y las niñas, en consonancia con el derecho y las normas internacionales de derechos humanos”.

“Los enfoques basados en la evidencia, incluido el reconocimiento de la realidad material del sexo, deben guiar el desarrollo, el seguimiento y la revisión de las políticas deportivas a todos los niveles”, abundó.

Alsalem anteriormente había criticado el antiguo «Marco sobre equidad, inclusión y no discriminación por motivos de identidad de género y variaciones de sexo» del COI, porque consideraba que “sustituir las categorías de competición femeninas por categorías mixtas hace que las atletas pierdan oportunidades, incluidas medallas”.

Hasta ahora, el COI dejaba las normas sobre elegibilidad por sexo en manos de las federaciones de cada deporte, en lugar de aplicar un criterio universal.

El atletismo, la natación, el ciclismo y el remo ya habían impuesto restricciones, pero otras disciplinas permitían que mujeres trans y DSD (diferencias o desórdenes del desarrollo sexual) compitieran en la categoría femenina si no superaban un cierto umbral de testosterona.

El veto del COI afectará a casi todas las atletas con DSD. Esa condición, poco frecuente, hace que las hormonas, los genes o los órganos reproductivos de una persona combinen características masculinas y femeninas.

Hasta ahora, las atletas con DSD que no habían pasado por la pubertad masculina podían competir en el deporte femenino siempre que mantuvieran la testosterona dentro de ciertos límites.

El cambio de política ha sido criticado por activistas de los derechos trans, algunos médicos y por el Gobierno de Francia.

La relatora de la ONU replica que “contrariamente a lo que se ha informado, la política no descalifica a nadie para participar en deportes o competir profesionalmente en categorías correspondientes a su sexo biológico”.

“Más bien, garantiza que las mujeres y las niñas no se vean en desventaja ni excluidas de una competición significativa y justa en su propia categoría”, expresó.

Finalmente, Alsalem instó, tanto a las asociaciones deportivas de competición como a las de carácter no competitivo, a armonizar sus políticas con las normas del COI para la protección de la categoría femenina en el deporte.

En 2026, México registra 28 niñas, niños y adolescentes víctimas de pornografía infantil

 

Esta fecha se conmemora cada 4 de abril para recordar que la explotación sexual infantil es una forma de violencia y abuso de los derechos humanos de las niñas, niños y adolescentes quienes son víctimas de redes de trata que los obligan a participar en actividades sexuales con personas adultas, además son llevadas a un mercado organizado por redes criminales que puede verse como explotación o trata infantil, abuso sexual sin o con contacto, así como la difusión de imágenes a través de internet.

La sexualización de las niñas, niños y adolescentes también contribuye a generar estereotipos de género sexistas que pueden terminar en casos graves de violencia de género o desigualdad. De acuerdo con la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), la violencia sexual se presenta con frecuencia entre las niñas.

Datos del Registro de lesiones 2010 a 2024 de la Secretaría de Salud indican que en los hospitales del país se atendieron a 10 mil 613 personas de 0 a 17 víctimas de violencia sexual de los cuales 9 mil 849 fueron mujeres, es decir, el 92. por ciento. No obstante, REDIM advierte que el número documentado no corresponde con la totalidad de las víctimas a nivel nacional.

La organización también especifica que la población adolescente representa una proporción significativa de las víctimas de violencia sexual, ya que alrededor de tres a cuatro casos de este tipo de violencia que fueron atendidos oscilaban entre los 12 y 17 años.

Afectaciones en el crecimiento de las niñas

El análisis del Centro de Estudios para el Logro de la Igualdad de México (CELIG) llamado «Hipersexualidad, una constante en su crecimiento. Niñas niños y adolescentes expuestos» existen efectos negativos en las niñas y niños cuando se rompe el equilibrio y se saltan etapas en su crecimiento.

Entre los cero a los 18 meses de edad están en la etapa oral, del año a los 3 años en la etapa anal, entre los 3 a los 6 años en la etapa fálica, entre los 6 a los 12 años en la lactancia y entre los 12 a los 18 años en la genital.

Dentro de dicha clasificación, se agrega una nueva etapa la cual es la preadolescencia que corta la etapa de la niñez. El CELIG expone que detrás del aceleramiento de la infancia están los motivos comerciales para impulsar una imagen prefabricada como anzuelo comercial para vender productos: «Todo es un negocio en una sociedad ultra materialista, todo es susceptible de generar ganancia, incluyendo la infancia».

En consecuencia, las niñas, niños o adolescentes llevan a cabo actividades que no pertenecen a su edad como seguir dietas, presentar problemas alimentarios, preocuparse por ir al gimnasio o realizarse cirugías estéticas a edades tempranas debido a la ansiedad para conseguir validación social.

Paralelamente, pueden existir afectaciones a nivel social, pues la identidad personal y la autoestima de estas niñas y adolescentes queda dictada por medios que no se ajustan a los cánones reales provocando una percepción errónea sobre su apariencia.

Esto ocurre con frecuencia cuanto se utiliza el sexo y la actitud sobre la sexualidad femenina como enganche para vender productos. La cultura promueve el mercado sexual ligado a patrones que catalogan a las mujeres como objetos y accesorios.

El informe del CELIG describe que la hipersexualización también puede generar bulimia, depresión ansiedad y una visión violenta y distorsionada sobre la sexualidad cuando hay conductas sexuales prematuras.

Para el Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes algunas recomendaciones para evitar la hipersexualización son: evitar el incentivo a niñas y adolescentes a usar maquillaje, vestimenta o accesorios que las y los haga ver como personas adultas; no preguntarles si tienen novia o novio; no fomentar expresiones o bailes con movimientos sexuales; no besarlos en la boca o presionarles para que besen a alguien incluso si es un familiar.

Implicaciones de hipersexualizar a las niñas

De acuerdo con el Centro de Estudios para el Logro de la Igualdad de México (CELIG) de la Cámara de Diputados, la hipersexualización infantil es la sexualización de las expresiones, posturas o códigos de la vestimenta considerados demasiado precoces.

Nos dicen que la hipersexualización infantil es un fenómeno que puede proyectarse en diferentes ámbitos como la publicidad, la industria de la moda, las series de televisión, los programas infantiles y videoclips. Desde estos espacios, las infancias suelen adoptar una imagen adulta o se les incita, sobre todo a las niñas, a replicar la indumentaria, estilos o comportamientos.

El CELIG explica que las niñas suelen optar por dicho rol como ideal ante la falta de un sentido crítico de su entorno adulto, es decir, que a temprana edad aprenden que su valor reside en cómo se visten y actúan construyendo así una autoestima e identidad basada en una imagen estereotipada. En consecuencia, cuando crecen se desarrollan siendo vulnerables buscando alcanzar el patrón estético.

La exposición sobre la hipersexualización tuvo lugar a finales del siglo XX cuando diversos autores cuestionaron que las mujeres, especialmente jóvenes, aparecían en contenidos audiovisuales como videoclips, programas, videojuegos o letras de canciones de forma erotizada.

Fue en 2007 que la American Psychological Association (APA) publicó el informe Sexualitation of girls donde incluyó cuatro indicadores: la reducción del valor de una persona por su atractivo y comportamiento sexual, confundir el atractivo físico con «ser sexy», convertir a la persona en un objeto de uso sexual, e imponer una sexualidad inapropiada en las niñas.

Greg Bailey, primer director ejecutivo varón de la Mother’s Union, organización benéfica internacional emitió 14 recomendaciones contra la hipersexualización y pidió:

Frenar la venta de ropa de corte adulto, facilitar el bloqueo de contenidos inapropiados en internet, vigilar videos musicales, mejorar los códigos de vestimenta escolar, revisar las directrices publicitarias, mayor conciencia parental, mejorar la educación sexual en las escuelas, formar al personal docente, involucrar a la industria de la moda, supervisión de organismos reguladores, promover modelos a seguir positivos, investigación continua y colaboración intersectorial.

Legislación en México

En el mes de marzo de este 2026, la diputada panista Paulina Rubio Fernández presentó una reforma a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes para prevenir, atender y sancionar la hipersexualización infantil y proteger el desarrollo de las infancias y su dignidad.

Con ello se busca adicionar una fracción XIV Bis al artículo 4° para definir el concepto de hipersexualización que define:

«Es la tendencia a enfatizar el valor sexual de las y los menores de edad, utilizándolos publicitariamente en actitudes, expresiones o códigos de vestimenta precoces e inadecuados para su edad, y que los menores viven inmersos en una realidad llena de connotaciones sexuales.» -Paulina Rubio Fernández, diputada del PAN.

De acuerdo con la funcionaria, su proyecto no pretende coartar la libertad de las mujeres de vestir y tener una imagen bajo sus propias decisiones o reprochar cómo las mujeres viven su sexualidad; sino que las niñas y adolescentes, que se encuentran en formación no sean víctimas de estereotipos o presiones para vivir experiencias adultas que no corresponden con sus necesidades cognoscitivas.

Los abriles de Vilma

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Por Daily Sánchez Lemus. Resumen Latinoamericano, 07 de abril de 2026.

Abril es un mes de victorias para la Revolución Cubana, un mes donde las flores muestran sus mejores colores, de acontecimientos históricos inolvidables, donde los pioneros y jóvenes cubanos celebran…y también es el mes de Vilma. Un mes hermoso para el nacimiento de una heroína especial y para uno de sus más hermosos y emancipadores legados.

Dos nacimientos en abril: el de Vilma y el de esos espacios que fundó para cuidar de nuestros hijos y poder sumarnos nosotras a la construcción de la patria nueva.

Nace una guerrillera en abril

Vilma nació el 7 de abril de 1930 en la indómita ciudad y ella, indómita como su ciudad, combinaba esta cualidad con una ternura que la hacían sobresalir. Aquella joven, cuya familia tenía todas las condiciones económicas para una vida sin sobresaltos, decidió luchar por la justicia y arriesgar la vida por ello. Estudiaba en la Universidad de Oriente y tras el golpe de estado del 10 de marzo de 1952 comprendió que había que tomar partido por el bien, por lo cual se convirtió en una combatiente imprescindible del movimiento 26 de Julio en la clandestinidad santiaguera.

Alborozados nos abrazamos todos y empezó en diferentes grupos una animada conversación. También había venido V-A Espina, la simpática santiaguera que tan útil había sido a su Movimiento 26 de Julio.

“V-A Espina”, así hacía referencia a Vilma en su diario de campaña el joven Raúl Castro Ruz, el 16 de febrero de 1957, tras el encuentro con los compañeros que fueron del llano a la primera reunión de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio tras el desembarco del 2 de diciembre de 1956. Para el joven capitán, que la había conocido en los días de México, aquella muchacha inteligente, esbelta y muy viva, le había ganado elogios y reconocimiento de su papel en la lucha en la ciudad.

Vilma, la muchacha que bajo los nombres de Alicia, Mónica, Débora o Mariela se convirtió en una de las más buscadas por los esbirros de la tiranía, fue apoyo decisivo de Frank País, protagonista de las acciones del 30 de noviembre, coordinadora de abastecimientos para la Sierra, una de las dirigentes más reconocidas del Movimiento en Oriente, guerrillera del primer Frente en marzo de 1958 y luego definitivamente del Segundo Frente Oriental, donde tuvo que quedarse pues su vida corría peligro en el llano.

Una juventud que entregó a la causa de su patria y luego del triunfo revolucionario, con cual había sabido empuñar las armas.

Para nosotras, la igualdad no constituye solo un principio de justicia social, sino que es además una incuestionable reivindicación histórica y un derecho humano fundamental.[1]

Así expresó en 1989 en una reunión de líderes femeninas socialistas realizada en La Habana, donde señaló que ese había sido la guía desde 1959 y la fundación de la Federación de Mujeres Cubanas en 1960. Consecuente con la conquista de ese derecho, el 10 de abril de 1961 –también abril–, hace 65 años, en medio de un año convulso de la joven Revolución, se fundaban los círculos infantiles.

Precursores en la educación para la igualdad

Fidel en la clausura del III Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas, a su lado Vilma Espín Guillois, Secretaria de la FMC y el General de Ejército Raúl Castro Ruz, el 8 de marzo de 1980. Foto: Jose L. Anaya / Sitio Fidel Soldado de las Ideas.

El 27 de septiembre de 1962, en el informe al primer Congreso de la FMC, Vilma señaló:

“La creación de los círculos infantiles constituye, entre nuestras tareas, la que más profundamente llevamos en el corazón. Y hemos de llevarla adelante pese a todas las dificultades.”[2]

Y Vilma se refería a todas las posibles dificultades: las subjetivas y las objetivas. No debemos olvidar que cinco días después de la creación oficial de los Círculos, el 15 de abril de 1961 se produjeron los bombardeos a aeropuertos cubanos como preludio de la invasión a Playa Girón. Precisamente, en Ciudad Libertad, uno de los sitios atacados, radicaba la escuela de asistentes de círculos infantiles, -donde se preparaban más de mil muchachas- al lado de la de los artilleros antiaéreos, y a pesar de aquel ataque, todas decidieron mantenerse firmes en la escuela y se graduaron en el mes de junio.

Para Vilma, para la Revolución, siempre ha sido indispensable que las mujeres tengamos todos los derechos, incorporarnos al trabajo y a la construcción de la sociedad nueva, y tener un lugar seguro donde cuidar a nuestros hijos.

Nacía así, una nueva etapa en la vida de las cubanas: la posibilidad de liberarse del patriarcado que las resumía a las labores domésticas. Comenzarían entonces nuevas batallas por la emancipación de la mujer en actividades laborales diversas y otros -ámbitos de la sociedad; pero esta primera que significaba la posibilidad de salir de la casa sin descuidar la seguridad de su familia, era uno de los más importantes por lo que representaba además en el camino a la igualdad dentro de las propias familias.

Una de las evidencias del éxito educativo de estas instituciones ha sido la facilidad del transito institucional desde ellos hacia la escuela, pues se adaptan con mayor facilidad y asimilan con más rapidez gracias al programa educativo que se realiza desde la infancia temprana. Son, además, pioneros en la educación para la igualdad pues, como expresara Vilma en el acto por el 40 aniversario de estas instituciones, desde su inicio la Federación y los ministerios de Educación y Salud se propusieron eliminar estereotipos sexistas desde la educación mediante juegos de roles y otras actividades que enseñan a los niños a compartir deberes y derechos.

En la actualidad, los círculos infantiles, afectados por la situación económica del país derivada del bloqueo genocida contra nuestra patria, siguen apostando por mantener su trabajo a pesar de condiciones materiales muy difíciles, con el esfuerzo también de las asistentes que han permanecido firmes en ellos. Estas condiciones objetivas no debemos perderlas de vista pues cuidar por lo esencial en ellos, es cuidar lo más preciado de nuestro país que son nuestros hijos, y también dar continuidad al legado de Vilma. Aunque existan hoy otras alternativas para el cuidado de los pequeños, los círculos infantiles tienen un valor histórico, simbólico y concreto en sus resultados educativos desde hace 65 años; por lo cual resulta apremiante que sigan siendo ese espacio donde las trabajadoras cubanas dejamos felices y confiadas a nuestros hijos para salir al combate cotidiano de la Patria.

Los abriles de Vilma

Fidel Castro junto a Vilma Espín, Celia Sánchez (en el centro) durante el acto de fundación de la
Federación de Mujeres Cubanas (FMC) en el teatro Lázaro Peña en La Habana, 23 de agosto de 1960. Foto: Mujeres / Sitio Fidel Soldado de las Ideas

Este mes celebramos 96 años del nacimiento de una de nuestras flores guerrilleras, de una heroína recordada, querida y sobre todo muy necesaria en momentos en los que aún quedan por conquistar espacios y derechos para las mujeres cubanas y del mundo. “Las luchas de Vilma”, como diría nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien vio en ella al ejemplo de la mujer cubana capaz de representar los logros de nuestra patria. Las luchas de Vilma por nosotras, por las familias cubanas, siguen vigentes hoy.

Estudiar el pensamiento de Vilma Espín, acercarnos a su dimensión histórica y también interpretar sus ideas y acciones que permitieron desatar las alas de las mujeres cubanas y lograr una revolución dentro de otra, es una necesidad en estos tiempos difíciles para aprender más de justicia social, de humanismo, responsabilidad social, sensibilidad y patriotismo.

“Si algún mérito personal me corresponde es haber sido fiel a esos ideales, de ser martiana de raíz, de sentir en mi mejilla la injusticia, de amar, como amo desde que nací, a mi pueblo.”[3]

[1] Aguilar, Carolina y Yolanda Ferrer: Vilma Espín Guillois. El fuego de la libertad, Editorial de la Mujer, 2015, p.356.

[2] Ob. Cit., p.423.

[3] Ob.cit. p. 30.

Madres estudiantes podrían contar con servicios de cuidado infantil en universidades

 

La iniciativa pretende agregar la fracción XIV al artículo 9 de la Ley General de Educación, así como adicionar un artículo 37° BIS a la Ley General de Educación Superior. Con ello a las autoridades educativas y las instituciones de educación superior se les podrá solicitar que promuevan acciones de flexibilidad académica para que las madres estudiantes puedan equilibrar sus responsabilidades con sus actividades escolares hasta concluir sus estudios.

De acuerdo con la diputada Ivonne Ortega, es el Estado quien debe garantizar el derecho a la educación en condiciones de igualdad y eliminar barreras que dificulten la formación académica, sobre todo en grupos sociales como las mujeres quienes en ocasiones se enfrentan a condiciones de vulnerabilidad.

La diputada de MC señala que la maternidad no debe ser un impedimento para que una mujer pueda concluir sus estudios universitarios o de posgrado; sin embargo, enfatizó que, en México, muchas de ellas no cuentan con una red de apoyo, políticas o mecanismos institucionales que les permita seguir estudiando en estas condiciones o hacerlo de forma digna.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México existen 56 millones de mujeres de las cuales se estima que el 67% son madres. La Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica del 2023 especifica que hay 21 millones 211 mil 500 mujeres entre 15 a 49 años con al menos una hija o hijo nacido vivo.

No obstante, los datos del INEGI muestran que las mujeres comienzan a convertirse en madres a edades muy jóvenes: 7.7% de las madres registradas son adolescentes entre 15 a 17 años, 36.2% son jóvenes de 20 a 24 años y 62.6% son mujeres de 25 a 29 años. Dichas edades coinciden con la vida escolar de las mujeres, ya que se encuentran entre la preparatoria y la universidad.

Crédito: Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI)

El acceso a la educación es una herramienta vital para que las mujeres puedan alcanzar la igualdad de género porque les permite desafiar y definir los roles y estereotipos ya establecidos en sociedades patriarcales, no obstante, aunque cada vez más mujeres van ganando espacios en los niveles educativos es una realidad que el promedio de su educación es de apenas 9.6 años comparados con los hombres cuyo promedio asciende a 9.8 años.

Aun así, las estadísticas muestran que esta brecha poco a poco se va revirtiendo, pues las mujeres conforman la mayoría de las matrículas en bachillerato, universidad y posgrado. Entre 2017 a 2018 por cada 100 hombres matriculados en todos los niveles educativos, desde la primaria hasta la educación superior, había 101.2 mujeres inscritas. Para el ciclo escolar 2022 a 2023, por cada 100 hombres hubo 114.6 mujeres.

Aun así, las estadísticas de abandono escolar documentadas por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) señalan que entre 2019 y 2022 medio millón de mujeres de todas las edades abandonaron la escuela y que 2 de cada 5 de ellas lo hizo ante la falta de recursos, el matrimonio o embarazos que limitaron sus oportunidades para seguir estudiando.

De acuerdo con la diputada Ivonne Ortega, la maternidad temprana es un factor determinante en la deserción escolar de las mujeres. Se estima que seis de cada diez estudiantes que se embarazan abandonan la escuela, mientras que 12 por ciento de ellas interrumpe sus estudios en el bachillerato por el embarazo o nacimiento de su hija o hijo.

«Tenemos la necesidad de contar con políticas de conciliación entre estudios y maternidad, pues esas responsabilidades inciden significativamente en la continuidad de las trayectorias académicas femeninas» -Ivonne Ortega.

La realidad de ser madre y estudiante

En sociedades patriarcales, cuando una mujer se convierte en madre muchas veces debe interrumpir su proyecto de vida como los estudios profesionales para poder atender una tarea que históricamente recae en las mujeres: el cuidado de su hija o hijo. En 2025, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) reconoció esta actividad como un derecho que se interrelaciona con otros.

De esta manera, el cuidado se describe como una necesidad básica, ineludible y universal que ayuda a la existencia de la vida humana y el funcionamiento de la sociedad. Es así que el cuidado es un conjunto de acciones que preservan el bienestar humano, como la asistencia, a quienes dependen de otra persona o requieren apoyo de forma temporal, permanente, así que se trata de una actividad necesaria para asegurar condiciones dignas de vida.

De acuerdo con la investigación «Ser madre y estudiante. Una exploración de las características de las universitarias con hijos» en México, las diferencias del paso de la juventud a la adultez se acentúan según algunas características como el sexo, el nivel socioeconómico, el grado educativo, la zona geográfica. Ante esto, son las mujeres quienes experimentan transiciones más notorias.

En ellas recae el peso de la familia como parte de sus responsabilidades, es decir, que quedan a cargo del cuidado de las hijas e hijos, así como el matrimonio o la maternidad. Aquellas que pertenecen a sectores con menos económica suelen iniciar su vida sexual, conyugal y reproductiva a edades más jóvenes, una situación que se refleja en las estudiantes.

Dentro de ese estudio, al que se encuestaron a madres universitarias, se observa que cuando deciden retomar sus estudios enfrentan diversos retos para poder ejercer la maternidad y seguir estudiando como tener que ingresar a las modalidades abiertas o realizar un examen único de conocimientos mediante el acuerdo 286 de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Para tomar esta decisión suelen cumplir con una serie de condiciones como «la disposición de tiempo para acomodar sus horarios en función del cuidado de los hijos, tener la solvencia económica para pagar sus gastos y adecuarse a los itinerarios escolares luego de haber tenido largos periodos de interrupciones», según detalla la investigación.

Antes de ello, ya realizaron pausas largas o concluyeron el periodo de crianza, algunas de ellas ingresaron a la par de sus hijas e hijos a la universidad. También se caracterizan por ser madres autónomas, es decir, que de forma independiente se encargan de la crianza y el sostenimiento económico de sus hijas e hijos sin el apoyo del padre.

Por esta razón, algunas de ellas deben cubrir jornadas laborales, escolares o domésticas distribuyendo su tiempo en diversas actividades lo que afecta su rendimiento académico o deben dejar a sus hijas e hijos al cuidado de terceras personas, aceptar trabajos de medio tiempo sin buena remuneración económica, o suspender sus estudios.

La investigación refiere que, tras el nacimiento del primogénito, las mujeres buscan actividades económicas o empleos formales para tener ingresos desde el comercio informal, en la misma universidad y en sus ratos libres, por lo que, los ingresos obtenidos se destinan al sustento de sus hijas e hijos o en el apoyo al gasto familiar.

Ante este panorama, se vuelve urgente que los espacios universitarios cuenten con políticas y medidas para facilitar el cuidado infantil y que las madres estudiantes no tengan que interrumpir su proyecto de vida.

Cientos de mujeres protestan en Cuba contra bloqueo de EU


Conmemoran también el natalicio de Vilma Espín, heroína de la revolución

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▲ Las inconformes celebraron en La Habana la resistencia frente a las agresiones imperialistas.

La Habana. Cientos de mujeres se reunieron ayer en un parque de La Habana para protestar contra la política de Estados Unidos hacia Cuba y contra el cerco energético impuesto por el presidente, Donald Trump, en el marco del natalicio de Vilma Espín, fundadora de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), que convocó a la concentración.

En el encuentro también se conmemoraron los 96 años del nacimiento de Vilma Espín, patriota independentista del siglo XIX, reconocida como heroína de la república de Cuba por su papel en el movimiento revolucionario cubano.

El movimiento global feminista Marcha Mundial de las Mujeres, convocó a una jornada de 24 horas de solidaridad con Cuba realizada ayer, en honor a Espín, para respaldar a la resistencia de las cubanas frente al recrudecimiento de las agresiones imperiales.

El mitin fue encabezado por la viceprimera ministra Inés María Chapman y la vicecanciller Josefina Vidal, quienes respondieron a la convocatoria de la FMC, organización vinculada estrechamente con el gobierno y el Partido Comunista.

En la manifestación destacaban carteles en los que se leía “Abajo el bloqueo” estadunidense contra la isla, banderas cubanas, fotografías del fallecido comandante, Fidel Castro, así como de Vilma Espín, quien también fue esposa del ex mandatario Raúl Castro.

“La política de abuso tiene que parar”

La viceprimera ministra Inés María Chapman, y la vicecanciller Josefina Vidal encabezaron la manifestación. También estuvo presente Mariela Castro, hija de Espín y de Raúl Castro. “Esta política de abuso tiene que parar. El pueblo de Cuba no merece esto. Es el sistema más completo, abarcador, más largo de medidas coercitivas que se ha impuesto contra todo un país”, aseveró la vicecanciller Vidal a Ap.

Vidal fue una de las negociadoras del histórico acercamiento entre Cuba y Estados Unidos en 2014, con la administración de Barack Obama. En enero, Trump impuso un cerco petrolero a Cuba tras atacar a Venezuela y secuestrar al entonces presidente Nicolás Maduro, privando a la isla de un aliado clave para su sostenimiento energético.

La falta de combustible paralizó a la nación caribeña y provocó desabastecimiento de alimentos al tiempo que afectó el sistema de salud y el transporte público. Las jornadas laborales fueron recortadas y muchos vuelos cancelados. El cerco energético agudizó la crisis que durante los últimos cinco años ha golpeado a la isla y llevó a una oleada migratoria récord.

Trump dijo que está dispuesto a “tomar” la isla mientras su secretario de Estado, Marco Rubio –un ex senador hijo de cubanos exiliados– exigió la liberación de presos y reformas económicas liberales. Cuba produce apenas 40 por ciento del combustible que consume. La semana pasada, el buque ruso Anatoly Kolodkin arribó a la isla con 730 mil barriles de crudo, el primero en tres meses. Trump aseveró que no le importaba su llegada y Moscú indicó que seguirá apoyando a la isla.

Foto Xinhua
Periódico La Jornada
Miércoles 8 de abril de 2026, p. 26

Expertos y promotores de derechos advierten sobre una crisis de violencia obstétrica

 

Un nuevo informe del Fondo de Población de las Naciones Unidas detalla cómo las mujeres sufren malos tratos generalizados durante el parto en la región intercontinental de Europa Oriental y Asia Central. Imagen: UNFPA.- Ed Holt

BRATISLAVA – Gobiernos y profesionales de la salud deben implementar cambios sistemáticos para hacer frente a una “crisis” de violencia obstétrica (VO) en la región transcontinental de Europa Oriental y Asia Central (EOAC), afirmaron expertos y defensores de los derechos humanos consultados por IPS.

El llamado se produce después de que el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) publicara el 12 de marzo un informe que detalla cómo las mujeres sufren malos tratos generalizados durante el parto en la región.

“Este informe es una llamada de atención. Todas las partes interesadas deben garantizar que los derechos de las mujeres sean respetados y protegidos en todos los establecimientos del sistema de salud y más allá”, dijo a IPS Tamar Khomasuridze, asesora de salud sexual y reproductiva del UNFPA para Europa Oriental y Asia Central.

El informe, titulado «Atención respetuosa en la maternidad: experiencias y perspectivas de las mujeres en Europa Oriental y Asia Central», destaca lo que el UNFPA calificó como una “crisis generalizada, aunque a menudo oculta, de OV que viola los derechos humanos fundamentales y la dignidad de las mujeres”.

La encuesta, basada en respuestas en línea de más de 2600 mujeres que dieron a luz recientemente y realizada en 16 países y territorios de la región, también conocida como Eurasia, reveló que 67 % de las encuestadas reportó al menos una forma de maltrato, incluidos procedimientos médicos sin consentimiento, abuso verbal y físico, y graves vulneraciones de la privacidad.

Casi la mitad (48,1 %) de las mujeres se sometió a procedimientos obstétricos, como episiotomías, cesáreas o la administración de oxitocina, sin su consentimiento informado.

Mientras tanto, alrededor de 24 % de las mujeres encuestadas informó haber sufrido abuso verbal, incluidos gritos y humillaciones, y uno de cada 10 soportó abuso físico o sexual durante el trabajo de parto o en exámenes ginecológicos.

Por ejemplo, 12 % de las encuestadas indicó haber sido inmovilizada físicamente durante el parto, como ser atadas a la cama o sometidas a contacto físico agresivo bajo el pretexto de facilitar el alumbramiento. Poco más de 10 % experimentó distintas formas de abuso sexual, desde tocamientos inapropiados hasta formas más graves de agresión (manipulación irrespetuosa de los genitales).

La encuesta también reveló una enorme falta de conciencia sobre la VO entre las mujeres de la región: casi 54 % de las encuestadas afirmó no estar familiarizada con el término “violencia obstétrica”. Y entre quienes sabían que habían sido víctimas, muy pocas denunciaron los hechos: solo 2 % de las mujeres maltratadas presentó una denuncia formal, a menudo debido a la falta de confianza en los mecanismos de rendición de cuentas o al temor a represalias.

La investigación previa sobre el alcance de la VO en la región es limitada y los expertos señalan que es difícil evaluar si la situación ha cambiado en los últimos años.

Pero activistas sostienen que el informe subraya que sigue siendo un problema grave.

“La violencia obstétrica siempre existió, pero durante mucho tiempo permaneció invisible, normalizada e integrada en lo que se percibía como ‘práctica médica estándar’», dijo a IPS Alina Andronache, experta en políticas públicas de género del Centro de Asociación para el Desarrollo en Moldavia, quien colaboró en la elaboración del informe del UNFPA.

Puntualizó que «el cambio más importante de la última década no necesariamente está en la prevalencia del fenómeno, sin, dijo o en su mayor visibilidad a nivel público, jurídico e institucional, incluida su incorporación en la agenda global de derechos humanos y salud pública”.

“El informe presenta un panorama mixto: el reconocimiento y la visibilidad del fenómeno están aumentando, pero la prevalencia de experiencias de abuso, coerción y falta de consentimiento sigue siendo alarmantemente alta”, añadió.

Activistas de derechos señalan que el fenómeno está estrechamente vinculado con actitudes más amplias hacia las mujeres en la región.

“El informe muestra claramente que la violencia obstétrica no es solo un problema de prácticas médicas inadecuadas, sino que está profundamente arraigada en estructuras sociales y culturales más amplias —en particular la discriminación de género, los desequilibrios de poder entre pacientes y personal médico, las jerarquías institucionales rígidas y normas que socializan a las mujeres para aceptar la autoridad sin cuestionarla, incluso en contextos altamente íntimos y vulnerables como el parto”, explicó Andronache.

Destacó el hallazgo de que 58,4 % de las encuestadas cree que una madre debe aceptar cualquier intervención en beneficio del niño, incluso si puede perjudicarla, mientras que 19,6 % considera que los médicos pueden tomar decisiones sin el consentimiento de la mujer para proteger al niño.

“Estas percepciones reflejan una profunda internalización de la idea de que la autonomía corporal de las mujeres puede suspenderse durante el parto en favor de una autoridad médica percibida como incuestionable.», dijo Andronache

Detalló que «esta internalización tiene dos consecuencias principales: legitima prácticas abusivas o coercitivas, que dejan de percibirse como violaciones de derechos y pasan a considerarse intervenciones ‘necesarias’ o ‘médicamente justificadas’, y contribuye directamente a la falta de denuncias y a la dificultad de reconocer la violencia obstétrica como tal».

«Si las mujeres son socializadas para creer que no tienen derecho a negarse, a hacer preguntas o a negociar intervenciones, entonces sus experiencias no se identifican necesariamente como abuso, sino como una parte ‘normal’ del parto”, explicó.

El informe incluye un llamado a la acción que establece medidas clave para abordar los problemas sistémicos de la VO en los países de EOAC.

Entre ellas se encuentran legislación para proteger a las mujeres contra la VO; formación centrada en los derechos humanos para todo el personal sanitario a fin de transformar las actitudes clínicas y garantizar la dignidad en la atención, así como la implementación de mecanismos de monitoreo y otras medidas para asegurar la rendición de cuentas; y el fortalecimiento de la educación y la sensibilización sobre la VO.

El UNFPA señala que su llamado a la acción fue respaldado por todos los países incluidos en la encuesta y otros actores, y que formará parte de los planes de acción nacionales sobre VO.

Sin embargo, no está claro cuán fácil será lograr cambios significativos, especialmente en una región donde algunos países tienen culturas sociales muy conservadoras y problemas más amplios en materia de derechos de las mujeres.

El informe mostró que, entre las encuestadas de países de Asia Central, como Kazajistán, Kirguistán y Uzbekistán, alrededor de dos tercios de las mujeres desconocían la VO. Según el informe, esto se debe en parte a normas tradicionales en torno al rol de las mujeres y el parto, que pueden hacer que sean menos proclives a hablar sobre el abuso obstétrico.

Khomasuridze admitió que existen “por supuesto sensibilidades en distintos países” de la región, pero se mostró confiada en que, con la ayuda de diversos actores, incluidos organizaciones de la sociedad civil, grupos de derechos de las mujeres y asociaciones de pacientes, se implementarán cambios.

Andronache acotó que en los países donde predominan políticas conservadoras y actitudes sociales arraigadas, es crucial que “el mensaje se adapte al contexto”.

“En sociedades más conservadoras, el enfoque no debe percibirse como confrontativo o ideológico, sino enmarcarse como una cuestión de seguridad, dignidad y calidad de la atención tanto para la madre como para el niño. Hacer hincapié en la salud, el respeto y la comunicación puede ser más fácilmente aceptado que un discurso centrado exclusivamente en los derechos”, afirmó.

Añadió que es fundamental que las mujeres sean informadas sobre la VO durante su interacción con el sistema de salud: los cursos prenatales deberían ser accesibles e incluir, junto con la información médica, explicaciones claras sobre los derechos de las mujeres, el consentimiento informado y lo que implica una atención respetuosa.

Mientras tanto, la información debe llegar a quienes más la necesitan, especialmente en zonas rurales y comunidades con menor acceso a la educación.

“Esto requiere mensajes simples, en lenguajes accesibles y a través de canales en los que las mujeres ya confían, incluidos proveedores de salud, líderes comunitarios u otras mujeres que compartan sus experiencias”, dijo Andronache.

Y añadió: “La concienciación no se construye solo mediante la difusión de información, sino también creando un espacio en el que las mujeres se sientan capaces de hacer preguntas, entender lo que les sucede y reconocer cuándo no se respetan sus derechos”.

Sin embargo, incluso en lugares donde hay mayor conciencia, persisten problemas graves de VO.

El estudio encontró que la conciencia sobre la VO es mayor en países de Europa Oriental, en parte porque las iniciativas de defensa de los derechos de las mujeres durante el parto han contribuido a aumentar la visibilidad del problema. Sin embargo, la VO está muy extendida en algunos de estos Estados.

En la encuesta, las tasas más altas de insatisfacción con la experiencia de parto se registraron entre encuestadas de los Balcanes Occidentales (Albania, Serbia y Kosovo).

En 2022, un estudio realizado por abogados en Serbia concluyó que las mujeres en el país son sometidas regularmente a diversas formas de violencia en clínicas de maternidad y hospitales, incluidos no solo abusos verbales y humillaciones por parte del personal, sino también exámenes físicos violentos y procedimientos invasivos sin consentimiento.

En enero de 2024, Marica Mihajlovic, una mujer romaní, denunció que durante el parto su médico saltó sobre su abdomen, la golpeó y la insultó con expresiones racistas. Su bebé murió poco después de nacer.

Un informe de 2023 sobre la VO en Moldavia incluyó testimonios de decenas de víctimas, algunas de las cuales quedaron con graves secuelas físicas y de salud mental.

Además de tener que enfrentar los daños físicos y psicológicos de estas experiencias, las víctimas de VO en la región suelen encontrar importantes obstáculos para obtener reparación.

“Las mujeres que son conscientes de la violencia obstétrica y desean actuar se encuentran, en la práctica, con una forma de distancia, no solo física, sino también emocional e institucional. En teoría, los mecanismos de denuncia deberían estar ‘al alcance’: ser fáciles de entender, accesibles y seguros. En la práctica, en muchos países esta distancia es demasiado grande”, explicó Andronache.

Señaló que muchas mujeres que quieren denunciar enfrentan sistemas complejos y burocráticos. También se ven desalentadas por la sensación de que denunciar no cambiará nada o, peor aún, “que se las pondrá en la posición de tener que demostrar su sufrimiento, ser cuestionadas o incluso invalidadas”.

“En ausencia de mecanismos claros y creíbles de rendición de cuentas, denunciar no se percibe como una solución, sino como un proceso largo, incierto y emocionalmente desgastante”, afirmó.

Algunas también encuentran que, tras una experiencia difícil o traumática, simplemente no cuentan con los recursos emocionales para iniciar un proceso formal. “Buscan calma, recuperación y la posibilidad de cuidar a su hijo. La pregunta ‘¿vale la pena pasar por esto?’ se vuelve muy real”, dijo Andronache.

Si bien el informe identifica la magnitud de la crisis de OV en la región y los cambios necesarios para revertirla, o al menos reducirla, no se espera que haya mejoras sustanciales de la noche a la mañana, independientemente del grado de compromiso de los gobiernos con las recomendaciones del UNFPA.

“Algunos cambios pueden implementarse relativamente rápido. Por ejemplo, establecer mecanismos de denuncia claros y accesibles, informar a las mujeres, introducir procedimientos más transparentes o brindar formación básica al personal médico. Estos dependen en gran medida de la voluntad política y la capacidad organizativa y pueden lograrse en un plazo relativamente corto», afirmó Andronache.

Y añadió: “Sin embargo, el aspecto más difícil es la transformación de las mentalidades, tanto dentro del sistema médico como en la sociedad en general. Una transformación profunda hacia un sistema en el que las mujeres se sientan seguras para hablar y que responda con responsabilidad y respeto es un proceso a largo plazo que puede llevar una década o más. En esencia, se trata de un cambio cultural, no solo normativo”.

Khomasuridze coincidió.

“Nosotros y nuestros socios tenemos un largo camino por recorrer. El progreso depende de la acción a nivel nacional y estamos muy bien posicionados en los países de EECA para acelerar los avances, trabajando con gobiernos, asociaciones profesionales, organizaciones de la sociedad civil, grupos de mujeres y asociaciones de pacientes para garantizar que esta agenda transformadora se implemente”, afirmó.