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12/20/2011

El globo


Vitral
Por:

El mayor problema que enfrenta Enrique Peña Nieto es la sobrevaloración. Es probable que en su entorno lo hayan visto cerca de ser el mesías, muy en el tono de la admiración y sometimiento ante los hombres del poder. Es lo que se podemos llamar el síndrome de la hora: cuando los “poderosos” preguntan la hora, el sequito contesta “las que usted diga”. Es una metáfora que define a muchos empresarios, líderes, mandatarios y, en general, a los que viven en el mundo de la políticos.

Por lo que se ve, Peña Nieto vive en una burbuja de la cual está saliendo riesgosamente. Dicho de otro modo: podría estar empezando a desinflarse el globo. No es que EPN deba estar al tanto de todo; es obvio que muchas cosas se salen de la mente de manera involuntaria aunque se sepan. El gran asunto es que da la impresión que no tiene la más pálida idea de lo que le hablan, a lo que se suma la evidencia de su falta de tablas. No sabe qué hacer cuando le preguntan algo que no sabe o no recuerda. Se pone nervioso, se confunde en el uso del lenguaje, y en lugar de juguetear con la situación, abre la zanja de su incapacidad.

Está metido en un lío mayor porque cada vez que abre la boca, se le van encima y ni modo que se la viva de aquí a las elecciones de “pechito”; no le va alcanzar con ello. El lío se debe también a que el escarnio y la burla están a todo lo que dan, y también porque está en el centro de una muy justificada preocupación porque Peña Nieto quiere ni más ni menos que ser el Presidente del país. Con el perfil que está mostrando, la preocupación puede terminar por ser un juego de niños para lo que viene.

La polémica sobre los libros tiene muchas formas de verse. Por supuesto que el que no lea es un handicap serio. No leer y no recordar significa que en su formación escolar, olvídese de los últimos años de su vida profesional, no le apareció la lectura como un hábito ya de menos para pasar los exámenes finales en la Universidad Panamericana, la cual, por cierto, parece que no hizo en este renglón bien su chamba.

Se les está desinflando el globo y no parecen existir muchas alternativas. Si siguen en la idea de que el descarte, más que las presuntas virtudes de los otros candidatos, van a definir la elección, la apuesta es cara y de riesgo. López Obrador puede crecer en medio del vacío y puede pegar su confusa y mesiánica idea de la República Amorosa. Josefina Vázquez Mota o el “delfín” Ernesto Cordero (se ve cerca el final de Santiago Creel como precandidato) van a tener el apoyo irrestricto, contundente, y definitivo de Los Pinos como ya se puede ver. Todo los precandidatos y candidatos están cuestionados. Ni emocionan ni levantan pasiones. La bronca para Peña Nieto es que se ha puesto en la mira, a lo mejor al rato el turno será de los otros, pero por lo pronto, en el hoy, como diría otro “letrado”, es su momento.

El voto de definición no está sólo en donde se ha centrado la crítica, el escarnio y la burla. El asunto está en que el crecimiento de las redes sociales es exponencial y, a este paso, van a jugar un papel más importante. Peña Nieto tiene que cambiar de estrategia y asesores. Si no evita con inteligencia, sensibilidad y humor lo que le viene puede ser brutal. Hemos sido de la idea desde hace algunos meses de que las elecciones del año que viene van a ser muy peleadas; hoy ya parece ser que no hay duda.

Es cuestión de tiempo para que las encuestas vayan conformando el nuevo escenario y en una de esas nos encontramos con que las grandes ventajas se diluyen. Peña Nieto se ve sin chiste y más allá de que “doña tele” tarde que temprano trate de darle una “ayudada” ya trae el síndrome del globo, los cuales al paso de los días truenan, se desinflan o se hacen bofos.

12/10/2010

Ciudad Juárez y las comparaciones


Vitral | Javier Solórzano

La numeralia nunca refleja el drama. Treinta mil muertos en Ciudad Juárez o en Río de Janeiro son 30 mil muertos, son seres humanos, dice Antanas Mockus. Si se quiere comparar con números para suponer que así conoceremos qué ciudad es más violenta, a algo se va a llegar.

Cuando se hace aparece la inquisitiva molestia de los habitantes de las ciudades a las que los números hacen más o menos violentas. La tentación de compar puede quitar del camino la mirada crítica y analítica.
Si a Juárez se le ve en función de números se pierde, como dice Gustavo de la Rosa, el sentido y el drama de la violencia cotidiana. El gobierno pareciera nadar de muertito. Desde que se instrumentó el fallido Todos Somos Juárez, el gobierno administra el conflicto. La no información tremendista, dura y dolorosa, no es sinónimo de que el problema vaya a resolverse. Los nuevos gobiernos, estatal y municipal, poco o nada han aportado. Las comparaciones con Río de Janeiro recuerdan las que hizo el Presidente hace algunos meses. En aquella ocasión Calderón decía que se habla injustamente sobre México.

Comparó a nuestro país con la violencia de Brasil y Centroamérica. Como todo es relativo, al final lo dicho por Calderón pareció más un comentario de mal gusto que un intento de defensa.
Río de Janeiro está bajo un proceso que habrá que seguir con atención. Las autoridades federales, con apoyo pleno de las locales, realizaron operativos que han logrado sacar de las favelas a un buen número de poderosos narcos. Habrá que esperar en qué acaba, pero sin duda un dispositivo de esta naturaleza muestra la voluntad de lo que se quiere hacer y de lo que se busca a futuro con juegos olímpicos, mundial de futbol o sin ellos.

En Juárez puede haber menos muertos, pero no hay una estrategia que permita vislumbrar la posibilidad de que la descomposición social pueda ser revertida. ¿Qué es lo que hace diferente a Juárez?

Que no hay avances, que la descomposición social es grave y evidente, que muchos de sus habitantes están migrando, y que por más que haya programas en busca de cambiar las cosas, simple y sencillamente no se avanza.
No comparemos. Veamos lo que pasa y enfrentémoslo porque la tentación de comparar puede llevarnos a olvidar la gravedad de la situación.

Citemos de nuevo a De la Rosa: “Con comparaciones o sin ellas, los retamos a que se vengan a vivir para acá para que sientan y vean lo que pasa”.
¡OOOUUCHCH! Si usted viviera en Washington, trabajara como académico y pudiera, por trabajo, viajar por Latinoamérica, ¿vendría a dirigir el PRD para arreglar las alianzas, las elecciones sin rumbo del Edomex, la presidencial y, además, intentar sofocar a las tribus que un día dicen una cosa y luego otra en medio de un partido que está al borde del rompimiento?

11/19/2010

Que ya se acabe...!



Vitral | Javier Solórzano


Parece que no se van a poder hacer muchas cosas de aquí al final del sexenio, y quizá lo único que nos queda es esperar a que se termine. No es una invitación al pesimismo, más bien es realismo puro. Lo grave es que nada nos garantiza que el futuro medido en sexenios vaya a ser diferente. Por lo pronto, no se ve por dónde pueda cambiar la dinámica de lo que estamos viviendo. El problema en el que estamos es que además de todo lo que nos rodea, no se tiene claro el justo tamaño de lo que pasa. Algunas circunstancias son tangibles: la insuficiente “guerra” contra el narcotráfico; la inseguridad; la desigual situación económica; la inconsistente vida democrática; la falta de reformas de fondo, debido a la actitud protagónica y endiabladamente partidista de los legisladores; la corrupción que llega a permear en casi todos los ámbitos de la vida del país.

Otras situaciones, a pesar de que no son medibles, están ganando su derecho de piso. El estado de animo en el país no ayuda en nada. No es casual ni tampoco es una invención de nadie, digamos que es. No es producto ni de los críticos del gobierno ni de los agrios o malhoras. Hablamos de la esperanza sin tenerla, porque bien sabemos que no se ve la salida del túnel, por más que se asuma la idea del lugar común del “tarde que temprano vamos a salir”. No hay salida, porque lo que estamos haciendo no es lo indicado. La “guerra” contra el narcotráfico ha cobrado al momento 30 mil muertes, y no se ve que se vaya a ganar, es ingenuo pensarlo.

Lo que ha venido pasando nos ha metido en un callejón sin salida. Al enfrentar al narco sin estrategias colaterales, se ha provocado que se presenten fenómenos de descomposición social. Los adolescentes y niños que se están uniendo a la delincuencia organizada, son la prueba de la impotencia de gobiernos estatales y federales. Han sido y son incapaces de abrir espacios de otra naturaleza. Los jóvenes no encuentran otro tipo de motivaciones o razones para hacer algo diferente.

Cursar una carrera, corta o licenciatura, está dejando de ser para muchos la razón de la movilidad social. Hace más de un año estábamos en Apatzingán. Un joven como de 20 años, después de seguirnos insistentemente, se paró ante nosotros y surgió un diálogo bizarro. Más allá de los detalles, lo que nos llamó la atención fue el hecho de que presumiera de manera juguetona su “trabajo”, por el cual ya tenía una camioneta, armas, celular, y la posibilidad de pagar el seguro social de su mamá.

No queremos al país porque no nos gusta, y no nos gusta porque no nos estamos gustando nosotros mismos. No se ve la salida. Lo único que pudiera ser signo de cambio es que termine el sexenio. Suponemos que estrategias y ambientes podrían airearse. Lo delicado es que lo que viene no es para darle rienda suelta al optimismo porque no suena esperanzador. Sin embargo, es la oportunidad de que les digamos a los suspirantes lo que queremos. No vemos otra forma para salir del túnel en el que andamos. Se requiere de un golpe de timón, y se da con la sociedad o incrementaremos nuestra desesperanza, y lo más grave es que seguiremos sin querernos día con día.

¡OOOOUUUUCHCHCHCH!

En pleno Centenario, Marcelo Ebrard está haciendo su fiesta con los alcaldes de, por lo menos 90 países. Junto con la innegable importancia del encuentro está el placeo al cual, por cierto, no está invitado el Presidente.
Fuerzas armadas: reforma indeseable

Editorial La Jornada
El titular del Ejecutivo federal, Felipe Calderón Hinojosa, envió ayer al Senado de la República un proyecto de reforma a las leyes Orgánica y de Ascensos y Recompensas de las Fuerzas Armadas para que el personal de servicio adscrito al Ejército y la Fuerza Aérea –ingenieros, arquitectos, médicos, veterinarios, administradores, abogados, entre otros profesionistas con formación militar, así como el personal de intendencia y de transporte– pueda ser reclasificado al manejo de armas e incorporarse a las tareas de combate contra la delincuencia organizada.

Aunque el propio Calderón señaló que la intención de esta medida es mantener la operatividad de los organismos del Ejército y la Fuerza Aérea Mexicana, es de suponer que, en caso de prosperar, la iniciativa tendrá el efecto contrario: el debilitamiento de los pilares técnico, administrativo y logístico de las fuerzas armadas; la introducción del desorden y el caos en la institucionalidad militar, y el riesgo de una dislocación mayúscula en su funcionamiento.

El argumento de que la reclasificación del personal de servicio ahorrará tiempo y recursos al Estado, toda vez que ya cuenta con formación militar, resulta cuando menos cuestionable: si bien es cierto que quienes se dedican a las tareas mencionadas tuvieron que recibir entrenamiento castrense alguna vez, si la modificación referida resultase aprobada, nada garantizaría que se encontraran en forma y condiciones para combatir cuando fuesen requeridos para ello. La aprobación de la propuesta supondría, pues, un factor adicional de debilidad de las fuerzas públicas frente el poder de fuego de las organizaciones criminales y provocaría un mayor deterioro de las corporaciones militares del país, en un momento en que su sentido y funcionamiento se encuentran distorsionados –con la decisión de mandarlos a la calle a cumplir con tareas que les son constitucionalmente ajenas– y en el que el respeto y la confianza que les dispensó históricamente la población se han empezado a convertir, en varios puntos del territorio nacional, en temor y repudio.

Por lo demás, la afirmación presidencial de que la medida comentada se aplicaría sólo en situaciones de emergencia vuelve a poner en evidencia una desarticulación entre el discurso oficial y la realidad. En el momento presente, la multiplicación de la violencia y las afectaciones a la seguridad pública, la elevada cuota diaria de muertes y otros delitos asociados al narcotráfico, la proliferación de casos de atropellos y asesinatos de civiles a manos de uniformados –policías o militares–, entre otros elementos, configuran una situación de emergencia que no es nueva –se ha mantenido desde que se implantó la actual estrategia de seguridad, hace casi cuatro años– y que no desaparecerá con la intensificación del uso de la fuerza militar para hacer frente a los problemas de seguridad pública y de legalidad. Por el contrario, tal crisis se hará más aguda.

La catastrófica circunstancia nacional hace urgente que el gobierno emprenda un cambio de fondo en su fallida estrategia de seguridad y de combate a la delincuencia, y ello tendría que incluir la liberación de las fuerzas armadas de las tareas policiales que les han sido impuestas. En cambio, la decisión de mantener y ampliar la presencia de la fuerza militar en las calles –para colmo, con la incorporación de personal ajeno a las tareas de combate– pondría a la institucionalidad castrense en el riesgo de una desarticulación y un descrédito mayúsculos.

11/12/2010

Unos vehementes, otros apresurados


Vitral | Javier Solórzano


No se puede pasar por alto la plática entre empleados de dos laboratorios que dio a conocer la tv, a pesar de que sigue sin estar claro a qué se refieren. Se intuye, se presupone y se señala, pero no se ve con nitidez hacia dónde van ni en dónde terminarán las presunciones. El IMSS se metió aún más en el centro del huracán. Las condiciones en las que está tienden a ser inquietantes a lo que se suma que sus funcionarios se han encargado de darnos un panorama sobre la vida del Instituto. No tiene una semana que lanzaron una frase, que parece amenaza: “reforma o quiebra”. El IMSS, con todo y su adversidad, sigue siendo el foco y guía de la salud en el país pero es evidente que está en problemas y, por lo que sé, algunos quieren que tenga aún más.

Llama la atención la difusión que se ha hecho de las conversaciones, a estas alturas sólo falta que pase en programas de deportes y espectáculos. Llama también la atención la prontitud, en pleno vuelo rumbo a Corea del Sur, con la que respondió el presidente a través de Twitter. Se dio respuesta a una presunción, lo que derivó en colocar en la mira a Daniel Karam, director del IMSS. Karam ha tratado de explicar algo que queda la impresión que aunque esté en su ámbito de responsabilidades, no está a su alcance. Es evidente que lo han metido, y quizá se ha metido, en la presunción de un problema mayor.

Sorprende la rapidez con la que reaccionó el gobierno. Muchos casos de igual magnitud que han formado parte de investigaciones exhaustivas en diversos medios, no han merecido atención inmediata o al menos una palabra de Twitter. Contadas ocasiones se le ha enviado a este tipo de trabajos algún tipo de señal, que al menos manifieste algún interés oficial. ¿Por qué al Presidente le dio por responder de inmediato y en otros casos no lo ha hecho? ¿Cuál es la razón del vehemente interés de la televisora en el asunto? La sobre atención al tema, ¿forma parte de una lucha contra la corrupción o estamos ante un caso de conveniencias del cual tarde que temprano terminaremos por enterarnos?

Reiteramos, no se puede menospreciar la presunción derivada de las conversaciones; pero, se tiene que considerar que aún hay muchas pistas por descubrir y nudos por deshacer. A unos les dio por la denuncia con base a una grabación, según dicen, que les llegó el mismo día; por cierto al igual que al director del IMSS. Otros ni tardos ni perezosos les dio por el Twitter para tirar línea y mandar guiños a quienes dieron a conocer la información. Veremos en qué acaba, y dónde está la mano que mece la cuna.

¡OOUUCHCH! Bush publicó una suerte de biografía, en la cual, por cierto, parece que no estaba enterado de nada. Recuerda la negativa de Fox para sumarse a esa mascarada de la invasión a Irak. Fox se echó adelante y nos recordó que no le tomó la llamada como “50 veces” al hijo del otro ex presidente. No estaría mal que reconociera a Adolfo Aguilar Zinser, quién lo convenció de ello.

11/05/2010

Vitral | Javier Solórzano La nueva tele El lugar común dice que lo que no pasa por la televisión, no pasa. Es la mejor manera de concederle a la telev

Vitral | Javier Solórzano


El lugar común dice que lo que no pasa por la televisión, no pasa. Es la mejor manera de concederle a la televisión su papel de tótem de la sociedad, y es una forma de rendirse ante ella. El peso de la tele es evidente, pero también es cierto que no cualquier tele y no cualquier canal. Hay televisión que se ve e influye y hay otra que es comparsa. Ya sea una u otra, en estos tiempos ya no son los únicos con peso real en el mercado de la información. Pueden tener audiencia, pero está claro que cada vez está más compartida la influencia. Si bien, juegan a tener un nivel de atrevimiento, por cierto relativo, difícilmente pasan de cánones y esquemas establecidos. La estructura y las formas políticas en que se basa la vida de la televisión, por más obvio que sea, recordémoslo, está apalancada con el poder político.

YouTube se ha convertido en el centro de atención que ya no puede ignorar la televisión. Las experiencias en Estados Unidos han colocado a las grandes cadenas de televisión en nuevos escenarios. Las que se andan reinventando son las que están entrando en una nueva etapa, la cual va más allá de simplemente sobrevivir.

¿Cuál es la razón por la cual los narcos suben sus mensajes a YouTube? La respuesta esmúltiple, pero sin duda es algo que ellos y nosotros sabemos: la efectividad y rapidez conque llegan sus mensajes. Está claro que la televisión termina por potenciarlo, pero sin elmensaje original, no hay información alguna. YouTube está siendo el eje de una más de lastragedias en las que estamos metidos.

Dos presuntos sicarios aparecen en pantalla respondiendo preguntas de sus amenazantes interlocutores. Dicen, o no les queda de otra que decir, que los 20 michoacanos secuestrados ya están muertos y que se encuentran en una fosa ubicada en Tuncingo, Guerrero. Las autoridades no dan crédito al video, pero al igual que los medios, acuden de inmediato a la zona. Un día después, los presuntos sicarios aparecieron ejecutados, en tanto que las autoridades se avocan a buscar la narcofosa. Fueron descubiertos 18 cadáveres, y sin saberse hasta ahora si son los michoacanos secuestrados, el asunto ya se convirtió en un drama más, perdido en nuestra abrumadora cotidianeidad.

YouTube es el espacio de los narcotraficantes y de los ciudadanos. La televisión empieza a jugar otro rol y en tanto que no acuda a otros procesos informativos se irá moviendo de manera inevitable a un lento pero seguro camino de aislamiento. No se trata de que se meta en el mundo del narco y termine por entrevistar a los sicarios. De lo que se trata es de que vea en las manifestaciones a través de YouTube, el pensamiento, y sienta la respiración de una sociedad urgida de espacios. Las nuevas tecnologías, tarde que temprano, se popularizaran en el país. Los medios convencionales, ya hasta les llaman viejos; no han sabido entrarle al nuevo juego, entre otras razones porque están metidos en tal cantidad de intereses y soberbia, que los llevaa colocarse como gobernantes alternos. Si quiere saber que pasa vaya a YouTube, siquiere saber lo que dicen que pasa ya sabe a dónde acudir.

¡OOOOUUUCHCHCHCH! No fue uno, fueron varios los que hicieron hasta lo imposible, con todo y su respectivo enojo, por juntar al de "ni los veo ni los oigo" con el suspirante capitalino en Madrid. No pudieron...

9/24/2010

El revanchismo

Luis Javier Garrido

El bicentenario del inicio de la revolución de Independencia está siendo conmemorado en los hechos por el gobierno de Felipe Calderón, más allá de los festejos con fuegos artificiales, con decisiones que la comprometen cada vez más, y el sábado 18 La Jornada informó, con base en documentos oficiales, que agentes estadunidenses antiterroristas trabajan ya en las aduanas mexicanas.

1. América Latina y México constituyen un escollo fundamental en la pretensión hegemónica de Estados Unidos, según lo sustentó Noam Chomsky en una conferencia magistral el martes 21 en la UNAM –con motivo del centenario de la institución–, pero el gobierno de derecha que tiene México está empeñado en destruir lo antes posible todo vestigio de independencia de nuestro país.

2. Las políticas del gobierno de facto de Felipe Calderón han estado determinadas en estos cuatro años tanto por el cumplimiento de una serie de pactos y componendas que hizo con los intereses mafiosos que le ayudaron en 2006 a encaramarse en la silla presidencial, como por la aplicación sumisa de los programas de los organismos financieros internacionales y de las directrices de Washington para desmantelar la nación, pero no han dejado de estar marcadas también por el viejo espíritu revanchista de la derecha mexicana, que afloró como pocas veces en los festejos oficiales del bicentenario del inicio de la revolución de Independencia, y está ya marcando la sucesión del 2012 en un coctel depredador.

3. Los festejos oficiales, marcados por la simulación de la derecha en el poder que se pretendió nacionalista, sirvieron sin embargo a Calderón y a sus amigos para impulsar la campaña que lleva ya varios años para rescribir con ánimo cada vez más revanchista la historia de México con el pretexto de que la visión predominante presenta a los personajes históricos como héroes de bronce y la suya busca tornarlos de carne y hueso (aunque sin ideas), con lo que se pretende que no hubo una revolución de Independencia sino una violencia sin sentido, permitiéndose incluso el gobierno en sus festejos del día 15 la licencia de presentar como figura popular encarnando al gigante de 20 metros al contrarrevolucionario Benjamín Argumedo, lo que fue oportunamente denunciado por Pablo Moctezuma, en lo que se entendió como una abierta provocación al pueblo.

4. ¿Cómo puede entonces un gobierno de individuos que se han asumido como enemigos abiertos de la Revolución Mexicana conmemorar el próximo 20 de noviembre el centenario del inicio de ésta si no es mediante la simulación? El PAN nació en 1939 como un partido intransigente que no tenía más propuesta que destruir el proyecto posrevolucionario, y a ello se ha abocado desde 2006 con singular frenesí Calderón, quien se asume como ideólogo fanático del panismo: a terminar con todo vestigio de la reforma agraria, a cancelar los derechos de los trabajadores y de los sindicatos, a tornar inexistente el artículo 27 entregando las riquezas estratégicas de México al capital extranjero, a destruir el sector paraestatal liquidando Petróleos Mexicanos, el IMSS y el ISSSTE. Más allá de lo que puedan invocar en los programas neoliberales de los organismos financieros, a los panistas los mueve un profundo sentido de revanchismo.

5. El mejor ejemplo de lo que acontece en México lo ha dado por eso en estos meses la ejemplar lucha del Sindicato Mexicano de Electricistas: al defender en un principio una empresa estatal, Luz y Fuerza del Centro, al servicio de los mexicanos, del intento oficial de cederle sus funciones a las trasnacionales españolas, a las que se hallan asociados los calderonistas, para que lucren; al defender un recurso estratégico de la nación, como es la energía, vital para un desarrollo soberano del país, ante el empeño de Calderón de entregarlo al extranjero; al hacer valer los derechos de los trabajadores a mantener su empleo –ahora con la figura del patrón sustituto– contra Calderón y su secretario Lozano empeñados en acabar con el sindicalismo; al hacer valer en suma el orden constitucional contra las acciones oficiales para pisotearlo.

6. El descaro oficial de Calderón al reconocer el 16 de septiembre en el discurso oficial de los festejos patrios que él asume como su misión histórica en Los Pinos terminar con el viejo orden para establecer un nuevo orden, y su empeño para identificar al PRI como el orden caduco y presentar al PAN como el futuro, aunado a su empecinamiento con romper la alianza PRI-PAN que lo llevó ilegalmente al cargo, abre sin embargo un nuevo escenario en el país. Ni los llamados a acuerdos o pactos o a una supuesta unidad nacional pueden ser entendidos ya por los panistas al cuarto año del sexenio más que como una sumisión a la visión integrista que enuncian, marcada por el revanchismo histórico.

7. El intento de Calderón y de sus amigos por terminar en México con el régimen federal no es por lo mismo más que un elemento que se suma a una visión conservadora que no encuentra ya límites en su misión depredadora, y que cree tontamente que está haciendo también con ello emerger al régimen político neoliberal del mañana. Calderón ha insistido una y otra vez con ánimo centralista en establecer un mando único policiaco en su supuesta “guerra contra el narco”, lo que terminaría con las policías judiciales o ministeriales estatales y las policías preventivas municipales, atentando contra la Constitución y el régimen federal. No es de sorprender por lo mismo que se haya resucitado el viejo proyecto salinista de denominar oficialmente a nuestro país México en vez de Estados Unidos Mexicanos.

8. El desastre en el estado de Veracruz, con gobierno priísta, ha llevado con esa visión al gobierno calderoniano, y es un ejemplo del desastre actual, a una disputa con éste por los recursos de emergencia ya que pretende manejarlos todos la Sedeso con fines electorales y centralistas, sin importarle la población civil en desgracia: imponiendo su visión maniquea y revanchista.

9. La disputa entre el PRI y el PAN por el 2012, que se ha exacerbado ya desde ahora, agrava la situación crítica que existe en el país. PRI y PAN coinciden en el mismo modelo económico y social neoliberal y si acaso divergen en cuanto a la celeridad con la que debe imponerse y a su profundidad (pues los priístas son partidarios de conservar un margen de maniobra para el Estado nacional y no coinciden con el PAN en lo tocante al papel de la Iglesia católica), ambas fuerzas políticas son corresponsables de las actuales políticas de depredación de la nación.

10. El proyecto de la derecha estadunidense de presentar a México como un Estado fallido o inviable, lo que crea según los halcones de Washington las condiciones para facilitarles una mayor intervención en las decisiones internas de nuestro país, y que ha sido impulsado por Calderón con su utilización anticonstitucional de las fuerzas armadas, avanza en tanto inexorablemente. El miércoles 22, durante una audiencia en el Senado, Janet Napolitano (secretaria del Interior), reiteraba que la inseguridad ha crecido en México con el gobierno panista, cuyas acciones han fracasado –y utilizó para sustentar su tesis el llamado de los periodistas de El Diario de Ciudad Juárez del día 20, en el que éstos sostienen curiosamente que los narcos son las autoridades de facto–, lo que avaló el republicano y también arizoniano John McCain, ex candidato presidencial, concluyendo los dos que la seguridad interna de Estados Unidos se halla cada vez más amenazada por el escenario mexicano.

Vitral | Javier Solórzano Zínser

“No es bienvenido”

1. Después de la cruda por el “Desfile de las Rosas”, el mega “Siempre en Domingo”, reflexiones, análisis, películas, series de tv, críticas, más lo que falta, tomando en cuenta que viene el Centenario, debería de llegar el tiempo de pensar más en el futuro y echar al archivo de la memoria colectiva el pasado. Resulta más fácil recordar, fustigar o enfrentarse por los llamados “héroes de la patria”, que pensar en lo mucho que hay que hacer. Pensar en futuro significa ponernos de acuerdo, y es evidente que está más que difícil llegar a acuerdos sobre lo que debemos hacer.

No es sólo pensar cómo vamos diseñando lo que viene, es ante todo la actitud. Hay muchos asuntos que no se pueden resolver en lo inmediato, la clave está en cómo se abordan, cómo se piensan, y sobre todo, en cómo se establecen ante la sociedad. No es sólo pensar el país del futuro a 20 o 30 años, por ejemplo; es la actitud bajo la cual hoy se enfrentan los abrumadores problemas. Termina por destruir más que por construir bajo premisas falsas, como suponer que quien gobierna es poseedor de la verdad. La democracia les importa en la medida en que les beneficia, los puntos de vista opuestos son menospreciados o señalados como una reacción, más que imaginarlos como parte de análisis, razonamientos o de una oposición genuina. Los que piensan diferente terminan por ser menospreciados. La llamada “verdad”, en lugar de ser discutida, pasa a ser un acto de autoridad.

2. Hechos recientes confirman el pensamiento aldeano y carente de autocrítica bajo el que se abordan los problemas. Bajo el inmediatismo en que se ha estancado el gobierno de Calderón, la respuesta fácil y ligera provoca enconos, como de nuevo vino a pasar en Ciudad Juárez. Al igual que se acusó a los jóvenes de Salvárcar de haberse matado entre ellos por un lío de pandillas, ahora el funcionario, del que todos dicen que es muy listo pero que por lo que se vio quizá no sea tanto, Alejandro Poiré, en lugar de construir escenarios, lo único que terminó haciendo es confirmar la falta de visión de Estado.

En lugar de sumar, restan, y hasta ponen cara de enojo. En vez de investigar lo que pasó con el fotógrafo de El Diario, para construir escenarios en un asunto de suyo grave, materialmente se abalanzan para hacer a un lado su responsabilidad como gobierno. Ni siquiera se dan cuenta que cuando dicen que Luis Camilo Santiago fue asesinado por “causas personales”, se le está victimizando hasta en dos ocasiones. La primera está dada por la muerte, la segunda es la interpretación y el dejo de dudas que queda entre familiares y amigos del significado de eso que llaman “causas personales”.

Las evidencias sobre el fracaso del gobierno en Juárez no son una buena noticia y están a la vista. El Presidente no regresa porque, como bien dice Gustavo de la Rosa, “no es bienvenido”. En lugar de buscar salidas, cierran la puerta con doble llave. En lugar de hablar con los directivos de El Diario, se suben al púlpito e interpretan versiones, las sueltan y siembran dudas. Restan no suman. Han dejado a un lado la sensatez y su sentido constructivo. Creen que son presente y futuro y no se han dado cuenta de que por la forma en que ven la vida en Ciudad Juárez, tiene un pie fuera.¡OOOOUUCHCHCH! No fue sólo Néstor, él asume su responsabilidad como lo ha hecho siempre. ¿Y los dueños apá? ¿Quién juzga a los juzgadores?
http://www.javiersolorzano.com/

9/17/2010

México: gloria e infierno

Espacio civil | Emilio Álvarez Icaza L.

Las celebraciones del Bicentenario y del Centenario sacaron a relucir lo mejor y lo peor de nuestro querido México, expusieron descarnadamente nuestras fortalezas y debilidades, glorias e infiernos.

Por momentos, los mexicanos nos sentimos en la gloria, aspirando más a nuestros sueños que viviendo nuestras realidades. La gente salió a celebrar o celeb
ró “desde la comodidad de su hogar”, como se empeñó en promover la publicidad oficial, uno de los momentos que más emocionan a los mexicanos. Sin saber exactamente cómo o por qué, la magia de los desfiles multicolores y el grito de ¡Viva México!, siguen siendo espacios comunes que emocionan y hacen vibrar a ricos y pobres, grandes y chicos, hombres y mujeres, izquierdas y derechas, heterosexuales y diversos, etc.

Por momentos, los desfiles, el grito, las luces, los cohetes, la música, la fiesta y la alegría hacen que mexicanos y mexicanas vivamos la gloria.También, por momentos, se hace a un lado que estas celebraciones nos costaron casi 3 mil millones de pesos, el equivalente a 12 meses de salario mínimo para cerca de 166 mil personas, o 600 mil minicomputadoras para estudiantes de secundaria, o 150 escuelas rurales o 100 millones de becas alimentarias, en
tre muchas otras, eso sin considerar los gastos que realizan gobiernos estatales y municipales.

Se hace a un lado que
en países como Chile y Argentina, la preparación de su bicentenarios empezó hace 10 años, que tuvimos más de cinco encargados formales para estas fiestas en los últimos cuatro años, que las obras monumentales serán para celebrar el 201 aniversario ¡!Este gasto, cercano al despilfarro, poco ayudó a repensar nuestro país de cara al futuro, a reconocer que las promesas fundamentales de independencia y vigencia de derechos sociales son sólo una ilusión para la gran mayoría.

Esta oportunidad de proyectar un nuevo pacto social que nos saque de nuestros infiernos se dejó pasar. Las pequeñeces y limitaciones gubernamentales, las mezquindades de nuestros políticos y las calamidades que
sufrimos, se sumaron para que estas celebraciones no nos dejaran un camino claro a seguir los próximos años. Volvimos a perder otra oportunidad para ponernos en donde la gente de este país aspira y merece.

Las fiestas bicentenarias hicieron que por momentos la gente, lo mejor y razón de ser de este país, probara la gloria y se olvidara de los infiernos en que vive. Pobreza, inseguridad, migración, impunidad, desigualdad, corrupción, discriminación y muchos otros. En las fiestas patrias parece que brilló la gloria, qué bueno, y en el resto de nuestros días parece que imperan los infiernos, qué dramático.
Vitral | Javier Solórzano Zínser

Nuevo montaje

Cuando fueron liberados los periodistas secuestrados en Gómez Palacio, la policía federal hizo del acto un autoelogio. Nadie puso en duda su versión, aunque resultó extraño que los hayan traído con tanta prontitud al DF para una singular conferencia de prensa. Se les estaba exponiendo, pero suponíamos que la situación estaba bajo control.La versión oficial fue que los periodistas fueron rescatados.

No se detuvo a nadie, se dijo, porque se trataba de salvarles la vida evitando una situación que saliera de control. La versión no fue cuestionada. Los periodistas no dijeron algo que pusiera en duda la versión. Los medios donde laboran se dijeron satisfechos y por razones que suponemos obvias no se volvió a hablar del tema. Se dijo, con razón, que lo importante era que estaban bien.Alejandro Hernández Pacheco de Televisa Torreón ofrece desde El Paso otra versión. Acompañado del abogado y defensor de migrantes Carlos Spector, cuenta que no fueron liberados por la SSP.

Los trajeron al DF para hablar con el Presidente, al cual, por cierto, nunca vieron, y desde que fueron liberados al grito de “¡córranle!”, no tienen seguridad alguna. Los periodistas, dice Alejandro, fueron liberados, no sin antes ser torturados por, al parecer, gente del Chapo Guzmán. Alejandro está solicitando asilo en EU. La SSP no ha negado la versión. Con fiestas o sin ellas, este asunto debiera hacer reaccionar de inmediato a las autoridades. No es la primera vez que se les acusa de montajes.

El caso Florence Cassez, que está a nada de reabrirse; la detención de la Lore en el secuestro del joven Martí; y la controvertida detención de Sandra Ávila, la cual, no casualmente, coquetea a la cámara en cuanto se da cuenta de su cercanía, son pruebas de una práctica que genera dudas e incredulidad. El caso Florance Cassez es irrefutable.¿Qué necesidad de dar una versión diferente sobre un as
unto tan sensible? ¿Cuál es la versión de los medios en donde trabajan los periodistas? De nada sirve detener delincuentes si por la forma en que se hace se provoca una controversia legal que los puede dejar fuera de la cárcel.

Para terminar con presunciones de montajes: a las dudas sobre la detención de La Barbie, ¿qué necesidad de mostrar al muy hablador capo si a la mera hora todo lo que dijo no vale porque no estaba su abogado?

¡OOUUUCHCH!

Se encontraron casualmente en el lobby del Marriot el astronauta José Hernández y Los Tigres del Norte. José les contó q
ue en su adolescencia, cuando iba y venía de la pizca de algodón cerca de Stockton en California, no hacía otra cosa que escuchar a los de Sinaloa. Fue una plática inesperada y recordable. Los Tigres del Norte jamás imaginaron que algún día serían escuchados en el espacio. Son mexicanos de primera y segunda generación en EU que están dando la cara por sus orígenes.

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El padre Hidalgo y la capital
José Antonio Crespo

Determinó, el 2 de noviembre, retirarse de las puertas de la capital. Esa decisión provocó que sus huestes se redujera
n a la mitad.

Con 80 mil hombres frente a la capital, Miguel Hidalgo tuvo la opción de entrar a ella o continuar la lucha en "la provincia", como se dice desde entonces. En el Monte de las Cruces se había librado una importante batalla, el 30 de octubre. El coronel español Torcuato Trujillo llamó a parlamentar a los jefes insurgentes, pero traicionó su palabra, pues los atacó cuando éstos se acercaban con banderas de tregua. Entre las fuerzas realistas se hallaba Agustín de Iturbide que, como teniente, cumplía su primera acción militar. Ya ante la posibilidad de entrar a la capital, el virrey Francisco Javier Venegas preparó la defensa, pero no con un ejército (que estaba fuera), sino con ciudadanos voluntarios, sirvientes reclutados a la fuerza, y dos mil mujeres llamadas "Patriotas Marianas". Los insurgentes enviaron una propuesta de rendición que el virrey rechazó, pese a conocer la desesperada situación en que se hallaba la ciudad. El 2 de noviembre, Hidalgo determinó retirarse de las puertas de la capital. Esa decisión provocó que las huestes de Hidalgo se redujeran a la mitad, pues muchos retornaron decepcionados a su casa al esfumarse la magnífica oportunidad de saquear la "Ciudad de los Palacios". En su retirada, se encontraron con las fuerzas de Félix María Calleja, el 7 de noviembre, en Aculco, y sufrieron una fuerte derrota.

Frente a la propaganda triunfalista que desplegó el gobierno, Hidalgo respondió publicando una carta dirigida al propio virrey, explicando las "verdaderas razones" de su retiro. Se dijo informado de que su retirada se había tomado como derrota, "cosa que puede desalentar a los pusilánimes". El principal motivo aducido fue la falta de parque (igual que el general Anaya dijo a los norteamericanos tras su derrota en Churubusco). Escribió también Hidalgo: "El vivo fuego que por largo tiempo mantuvimos en el choque de las Cruces debilitó nuestras municiones en términos que, convidándonos la entrada a México las circunstancias en que se hallaban, por este motivo no resolvimos su ataque, y sí retroceder para habilitar nuestra artillería". Y aclaró que el descalabro de Aculco, a manos de Calleja, tampoco fue una derrota, sino un "repliegue táctico", argumento siempre recurrido por los derrotados que no se reconocen como tales (lo mismo en la guerra que en la política). Dijo que de esa refriega "no resultó más gravamen que la pérdida de algunos cañones y unos seis u ocho hombres". No logró convencer a la opinión pública de que iba ganado la guerra, aunque no lo pareciera. Y es que, tanto el retiro de la Ciudad de México como la batalla de Aculco, habían en efecto constituido serias derrotas de la insurgencia; una de imagen, y otra militar. Y, entonces, el padre de la patria prometió: "No dilataré en acercarme a esa capital de México, con fuerzas más respetables y temibles a nuestros enemigos", amenaza que ya no tuvo oportunidad de cumplir.

¿Fue el de Hidalgo un repliegue táctico, como afirmó? Probablemente. Ha habido historiadores que sostienen que la decisión de Hidalgo en realidad respondió a que tenía preocupación por la suerte de los capitalinos, pues habiendo presenciado las masacres en Celaya y Guanajuato, pensó en la matachina que se armaría en la capital, y su sentido ético simplemente no se lo permitió. Esa suele ser la versión preferida por la historia oficial.

Pero don José María Luis Mora, el gran ideólogo e historiador liberal, nunca se convenció de ello: "Esta falta indisculpable aun para el hombre de más vulgares nociones, se ha querido disculpar en Hidalgo, suponiendo que fue impulsado a cometerla por el deseo de evitar a México los desórdenes que sus masas le causarían en una violenta ocupación; el crédito que merece semejante suposición puede valuarse por lo que pasó en Celaya, Guanajuato y Valladolid". En efecto, más tarde demostró nuevamente Hidalgo no ser movido precisamente por la misericordia, al ordenar la ejecución sistemática y gradual de sus prisioneros españoles (civiles) en Guadalajara, violentando salvoconductos y promesas solemnes de respetar la vida de los cautivos. Algo sobre lo cual dice el mismo Mora: "Estos miserables eran sacados en la oscuridad de la noche y muertos a machetazos o puñaladas.

Tales atrocidades no necesitan comentario ni merecen disculpa, y ellas fueron el principio de otras muchísimas que, provocando represalias, contribuyeron a empapar de sangre todo el suelo mexicano". Cuando ya preso, le preguntaron a Hidalgo por qué no celebró siquiera un juicio a sus víctimas de origen español, respondió: "No era necesario: sabía que eran inocentes".

9/03/2010


La tragedia interminable

Vitral | Javier Solórzano
Los migrantes recorrieron el país sin que nadie los quisiera ver. No hay forma de explicar lo que pasó si no es por la complicidad y la corrupción entre zetas, todo apunta a ellos, y las autoridades.

“Lo reconocí por la camisa que le había comprado antes de que se fuera”. Esto dijo la madre de uno de los migrantes asesinados, al verlo boca abajo en la dantesca escena en el terreno baldío de San Fernando, Tamps. Cuando vio las fotos ya no le fue tan fácil la identificación. Las autoridades mexicanas sacaron las fotos de los cadáveres 4 días después del hallazgo. Los cuerpos ya estaban en descomposición. Algunos casos se veían los huesos, los morenos se veían blancos y la putrefacción era evidente. En lugar de imprimir las fotos de inmediato, como se debe hacer, dejaron pasar el tiempo. Quizá fue incapacidad, complicidad o corrupción; o quizá todo junto.

La reconstrucción de los hechos supone que los migrantes fueron secuestrados en Veracruz y Tabasco. Los transportaron a casas de seguridad en donde les hicieron “las propuestas”. Aceptaban o serían asesinados. El migrante ecuatoriano sobreviviente quizá se haya salvado, al igual que el hondureño, porque aceptaron la “propuesta” pensando en huir. Las autoridades locales no respetaron ni a los muertos ni a los diplomáticos. Enviaron al DF los cadáveres como si fueran reses. El chofer que llevaba los cadáveres no sabía lo que llevaba y, además, en el DF atropelló a una mujer que perdió una pierna.

A los diplomáticos los tuvieron casi dos días sin información. El INM confirmó su desfasamiento con la realidad. En junta con funcionarios de los gobiernos de donde eran originarios los migrantes, su directora ofreció algo así como asilo al ciudadano ecuatoriano. Un funcionario de la SRE le puso freno: “Con respeto señora, si en algún lugar no hay seguridad para este hombre es en México. Lo mejor es que regrese a Ecuador”.

Los migrantes recorrieron el país sin que nadie los quisiera ver. Fueron ejecutados con el tiro de gracia. La saña fue brutal. En algunos casos les incrustaron cuchillos en el cuello. Murieron unos juntos a otros sin saber quién estaba a su lado. Se cree que los asesinos eran más o menos ocho fuertemente armados. No hay forma de explicar lo que pasó si no es por la complicidad y la corrupción entre zetas, todo apunta a ellos, y las autoridades.

Sólo se han entregado cadáveres de 16 hondureños, de los cuales 4 han sido regresados debido a que no fueron identificados; los otros 58 estaban a 32 grados chocando en el DF. Los diplomáticos siguen en el peregrinar en medio de un absurdo e insensible papeleo. Estamos ante:
1. Ausencia de una política migratoria. 2. Incapacidad y corrupción de autoridades locales. 3. Violencia brutal de los criminales. 4. Muerte de 72 migrantes que pareciera no conmover a las autoridades, mientras en Honduras, en ceremonia que encabezó el presidente Lobo, fueron recibidos con todos los honores y en medio de la solidaridad.

¡OOOUUCHCH! Así como lo vimos durante 7 minutos con 12 segundos llegó a la PGR, riéndose. Poco faltó para que saludara de mano.

8/27/2010

La barbarie



Vitral | Javier Solórzano

Setenta y dos migrantes recorrieron el país sin que ninguna autoridad se diera cuenta. La única forma de explicarlo es por la complicidad y corrupción. Si cruzaron por Chiapas no hay forma de que no se percataran porque todo está a la vista. Si alguien conoce el flujo de los migrantes son las autoridades. Sólo actúan si no les queda de otra, o si no les han entregado la “cuota”. Los migrantes cruzan el país por rutas conocidas. Pasan por Veracruz y Tabasco para desde ahí dirigirse a Tamaulipas, destino final en México, y después Estados Unidos.

Hace poco más de dos años en Quintana Roo, un camión oficial transportaba migrantes centroamericanos para deportarlos. En medio de la “nada”, así lo dijo uno de los agentes que iba en el operativo, apareció un grupo armado e interceptó violentamente el vehículo. Bajaron a los agentes de migración, los sometieron y se llevaron a los migrantes. Días después los “secuestrados” aparecieron en Ciudad Hidalgo, Texas. En el colmo, la directora del Instituto Nacional de Migración aseguró que había mucha corrupción en la institución, la cual es evidente que hoy en día está corregida y aumentada.

Está documentada la relación entre los cárteles de la droga y los polleros. Se asocia también con la trata de personas, prostitución, venta de órganos, de armas y de niño. Dirán que hay un mercado para ello y que es uno de los riesgos de la vecindad con EU, se dirá también que estamos en medio de bandas internacionales. Podrán decir lo que quieran, pero desde donde se vea estamos bajo la impunidad. La tragedia de los 72 migrantes, más el ciudadano ecuatoriano que milagrosamente se salvó, confirma la descomposición social y la corrupción.

Por más que se asegure que se le está cerrando el paso al narco, y que por ello los cárteles utilizan estrategias como la de obligar a los migrantes a integrarse en sus estructuras, es un hecho que al no tener definida una política de Estado en materia de migración, lo que pasó en San Fernando será susceptible de repetirse muchas veces más.

Los migrantes sólo importan cuando se trata del dinero que nos envían de EU. Al no hacerse un seguimiento de ellos, de no ser el buscarlos para corromperlos, tanto los nacionales como los extranjeros terminan por recorrer el país bajo la ley de la selva en medio de cárteles de la droga, polleros, autoridades corruptas, temperaturas extremas, más todo lo que se les vaya presentando.

Ha sido brutal la violencia ejercida en contra de los migrantes en San Fernando. Es además doloroso y, permítamelo decirlo, triste. El país continúa en evidencia y los fantasmas no se van. Estamos ante la violencia; la incapacidad para gobernar; la corrupción y la complicidad; ante una clase política oportunista; ante cárteles brutalmente violentos, despiadados y corruptores; y ante jóvenes que por la falta de oportunidades optan por la vida corta y fácil la cual terminan por convertir en su mejor esperanza. Esta es nuestra forma de vida a la que ahora hay que sumarle 72 migrantes asesinados.

¡OOUUCHCHCH! Ni cómo entenderlo. Fue gobernador interino y se le acusó de su política violenta contra el PRD, incluso lo denunciaron. El estado es gobernado por un candidato que postuló el PRD, pero ahora resulta que van en busca del otrora “represor” para “limpiar” de caciques Guerrero.

Lavado de dinero: combate e interrogantes

Editorial La Jornada.
En un acto encabezado por el titular del Ejecutivo federal, Felipe Calderón Hinojosa, en la residencia oficial de Los Pinos, el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Ernesto Cordero, presentó una nueva estrategia para el combate y la prevención del lavado de dinero. La propuesta incluye el envío de una iniciativa al Congreso de la Unión para prohibir los pagos en efectivo por la adquisición de cualquier bien inmueble, así como por la compra de vehículos, joyería, boletos de apuestas o sorteos y títulos accionarios con un valor de más de 100 mil pesos. Asimismo, se plantea establecer bases de datos de movimientos financieros y mejoras en el uso de información de inteligencia para supervisar las transacciones internacionales. A decir de Calderón Hinojosa, con estas acciones se podrá cortarle en buena medida recursos a la criminalidad, lo cual implica propinarles un golpe certero en una parte neurálgica, en una parte central de su operación y funcionamiento.

La estrategia anunciada tiene, en principio, elementos positivos –como el reconocimiento de la necesidad de golpear el nervio económico y financiero de las organizaciones delictivas–, por más que resulte tardía: medidas como las descritas, más otras de mayor calado, debieron adoptarse cuando menos al inicio de la actual guerra contra el narcotráfico, que ha cobrado más de 28 mil vidas y ha sembrado violencia, temor y zozobra en todo el territorio nacional. Es razonable pensar que la estrategia oficial contra la delincuencia organizada no habría tomado un derrotero tan trágico ni estaría teniendo un costo tan exasperante en vidas humanas, en desintegración institucional y en angustia generalizada, si se hubiera empezado por debilitar financieramente a las corporaciones criminales antes de lanzar sobre ellas el poder militar del Estado.

Hoy día, los propósitos del gobierno federal en materia de combate al lavado de dinero y su capacidad para llevarlos a cabo contrasta con realidades tan apabullantes como los datos que publicó The Washington Post en su edición de ayer: México y Estados Unidos incautan menos de uno por ciento del dinero en efectivo que atraviesa la frontera común, un monto que apenas hace mella en los cárteles de la droga.

Por otra parte, es cuestionable que medidas coyunturales como las comentadas sean eficaces para combatir una problemática de naturaleza estructural, como la que representa el lavado de dinero. El monto que ingresa anualmente al país por actividades ilícitas podría ser de 10 mil millones de dólares al año, si se atiende a las cifras de excedentes difíciles de explicar en el sistema financiero, reportadas recientemente por la propia SHCP, o bien de entre 30 o 40 mil millones de dólares, si se hace caso a diversas estimaciones extraoficiales y de agencias de seguridad privada e inteligencia.

En todo caso, no queda claro que las acciones delineadas ayer por Cordero basten para combatir una actividad delictiva que ha adquirido, en años recientes, una dimensión de sector de la economía, y que involucra necesariamente a circuitos financieros integrados por bancos, casas cambio, centros bursátiles y negocios diversos.

En suma, la visión unidimensional en la que se ha sustentado el combate a los fenómenos delictivos, junto con los efectos desastrosos de más de dos décadas de aplicación de las políticas neoliberales, han provocado que, en la circunstancia actual, la industria delictiva represente uno de los ramos más dinámicos y pujantes en el terreno económico. Ante esa perspectiva, y por incómodo que resulte, es necesario preguntarse si se cuenta con un plan para cubrir el boquete financiero que dejaría en la economía una reducción significativa del lavado de dinero en caso de que la estrategia anunciada ayer por el secretario de Hacienda obtenga la aprobación del Legislativo, se aplique en la práctica y resulte exitosa.

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8/24/2010

Entrevistas de radio


Teresa Lanzagorta, directora de Servicios a la Juventud
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2010-08-24 12:30:07


México será sede de la Conferencia Mundial de la Juventud 2010. Sobre este tema, platicamos con la maestra Priscila Vera, directora del Instituto Mexicano de la Juventud.






Arnoldo Kraus, profesor de la Facultad de Medicina y Filosofía de la UNAM Descarga este archivo
2010-08-23 13:26:41


Sobre la discusión de la Suprema Corte en el tema de Mexicana de Aviación, los nuevos accionistas y los problemas de la aerolínea, hablamos con Lizette Clavel Sánchez, secretaria general de la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación de México.



Nora Patricia Jara conversó con Eugenio Aguirre, coautor del libro “Pecar como Dios Manda” una investigación sobre la historia de la sexualidad en México.


La periodista Lydia Cacho nos contó sobre su más reciente libro: “Esclavas del poder”.


Joaquín Aguilar, Director en México de “La red de sobrevivientes por abuso sexual” Descarga este archivo
2010-08-23 13:29:38

8/13/2010

El trancazo

Luis Javier Garrido

Los graves problemas del país no dejan de crecer, pero el gobierno de Felipe Calderón insiste en seguirlos agravando, al tiempo que prosigue su campaña mediática de amedrentamiento de la gente con vistas al 2012.

1. Los llamados Diálogos por la Seguridad, organizados por el gobierno a puerta cerrada en Los Pinos como parte de su estrategia política y mediática, han proseguido pese al fracaso estrepitoso de sus dos primeras sesiones, y como era de suponerse, las dos más recientes no han contribuido más que a continuar exhibiendo el fracaso de la llamada “guerra contra el narco”. Lo menos que se ha dicho es que la violencia y el baño de sangre en el que el gobierno ha hundido a México fracasó por completo si su objetivo era en realidad luchar contra el crimen organizado, y que dichos diálogos no buscan más que objetivos políticos.

2. Los objetivos de los tales diálogos fueron evidentes desde un principio, pues lo que buscaban los panistas era a) desviar la atención de los grandes problemas nacionales, b) tratar de diluir la responsabilidad oficial por los crímenes cometidos en esta guerra y, al mismo tiempo, tornar corresponsables (o cómplices) de estas políticas oficiales a otros actores y fuerzas políticos con el argumento perverso de que quien no respalda las acciones de Calderón y de sus amigos está coludido con el crimen organizado y, en consecuencia, c) legitimar el escenario de violencia e ilegalidad en el que Calderón ha hundido al país por meros intereses de facción.

3. La intentona de la extrema derecha en el poder de comprometer a otros actores en sus políticas delirantes de supuesta lucha contra el narco, aceptadas no como acciones del gobierno panista sino como políticas de Estado –y por lo mismo legales e institucionales–, fue acaso el aspecto más perverso de la intentona fallida de Calderón, que muy pronto quedó desenmascarada.

4. Las sesiones de Felipe Calderón en el Campo Marte con los dirigentes de los partidos el martes10, con los ministros de la Suprema Corte el miércoles 11 y de ayer con los gobernadores, se saldaron no tan sólo por la insistencia de buena parte de los invitados en que fracasó la estrategia oficial, en que ésta se halla fundada en acciones completamente anticonstitucionales e ilegales y en que deben legalizarse las drogas.

5. La respuesta más contundente a la exigencia delirante de Calderón de instaurar una unidad nacional en torno a él y a su guerra se la dio Beatriz Paredes (presidenta nacional del PRI) en la mesa del 10 de agosto, quien le recordó que su estrategia tiene objetivos de política partidista, por lo que ninguna fuerza social ni política puede contribuir a un escenario construido con fines mediáticos y electorales. Es muy difícil llamar a la construcción de acuerdos y consensos –les recordó a Calderón y a sus colaboradores– cuando su gobierno ha estado generando un ambiente de descalificación y de polarización, con palabras que, como era de suponerse, suscitaron la ira de Los Pinos, desde donde se empezó a orquestar una campaña más, tras el trancazo recibido, precisamente para descalificar en los medios a los partidos vituperándolos y señalando que carecen de propuestas.

6. La llamada guerra contra el narcotráfico ha sido un gran crimen contra la nación, que se ha manifestado como una serie de acciones descabelladas que han hundido al país en la más absoluta ilegalidad. La guerra librada por Calderón instaura un escenario de violación impune, continua y permanente de las garantías individuales por parte de las fuerzas militares, navales y policiales. No sólo hace actuar a las fuerzas armadas en abierta violación a la Constitución, en funciones que no tienen, sino que violenta las autonomías de los estados y las libertades municipales, fundamento de la organización constitucional de la República. Y por si fuera poco, pervierte por completo los procesos judiciales y torna inexistentes las garantías de seguridad jurídica. Instaura, en suma, un Estado de ilegalidad, como reconocieron el día 11, durante un simposio, Diego Valadés y otros juristas del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

7. La tal guerra es hoy el principal problema de los mexicanos, pues no ha resuelto la cuestión que pretendía atacar sino que la ha hecho mucho mayor: el narcotráfico florece y las fuerzas armadas y policiales, sin excepción, se hallan inmersas en la mayor corrupción de su historia, al igual que las instancias administrativas y financieras del Estado. Y lo más grave es que estas políticas han comprometido seriamente la soberanía del país, pues las agencias estadunidenses controlan ya las acciones de marinos y soldados y dirigen la supuesta guerra en función de los intereses de Washington.

8. Mientras en América Latina gobiernos de diverso signo buscan impulsar reformas para enfrentar los problemas centrales de educación, salud, trabajo y vivienda que aquejan a las mayorías, en México, dilapidando los recursos del pueblo en una macrocampaña de carácter político, Felipe Calderón lleva al país cada vez más hacia el fascismo. La pretensión de los panistas de instaurar un clima de terror generalizado se ha intensificado con la complicidad de muchos, como acontece en una de sus vertientes más viles: la de amedrentar a los medios para mejor someterlos. Carlos Navarrete (senador del PRD) contribuía ayer a esa campaña tratando de convencer a los periodistas de que su actividad está cada vez más amenazada por el narcotráfico.

9. Las regresiones planeadas por este gobierno no han terminado aún, como se ve. La insistencia de Calderón en que el Congreso le autorice –en violación a la Constitución– crear un mando policial único en el país sería un paso importante en la fascistización de México, pues le permitiría al PAN instaurar el Estado centralista por el que pugnaron los conservadores en la primera mitad del siglo XIX. El gobierno espurio pretende no darse cuenta de que si bien los cuerpos policiales se hallan penetrados por el narco, también lo está la Policía Federal, mucho más que aquéllos, y que además ésta se halla ya en buena medida bajo el control de agencias estadunidenses.

10. La campaña del gobierno en radio y televisión sobre el narcotráfico no puede ocultar su sesgo electoral. No obstante, cuenta con la abierta complicidad del IFE, que se muestra incapaz de frenar a un gobierno obsesionado por engañar al pueblo, de ahí que el futuro inmediato suponga para los mexicanos resistir a la política oficial de mentiras y engaño.

Vitral | Javier Solórzano

Era suya y la dejaron ir

Las reuniones del Presidente con los partidos políticos estuvieron cerca de lo patético. De nuevo quedó en evidencia por qué los partidos tienen una baja credibilidad y hasta cierto punto repudio.
Los Diálogos por la Seguridad han resultado ser multiusos. Por una parte, le han servido al Presidente para impulsar su propuesta de diálogo nacional, y por otro lado le han servido para conocer directamente lo que se piensa sobre su estrategia de seguridad, la llamada “guerra”. Las reuniones han sido desiguales. Los encuentros más rescatables fueron los que han protagonizado los especialistas, la llamada sociedad civil, y en algún sentido el de los gobernadores.

Las reuniones del Presidente con los partidos políticos estuvieron cerca de lo patético. De nuevo quedó en evidencia por qué los partidos tienen una baja credibilidad y hasta cierto punto repudio. Se dedicaron, en la mayoría de los casos, a quejarse. No quedó claro a qué fueron el PRI y el PRD si en el fondo no estaban de acuerdo con la reunión. El colmo sería que hayan ido porque no les quedaba de otra.

El caso del PRD está ya cerca de ser para psiquiatra. Su presidente se dedicó a reclamar. No llevaba ni cinco minutos de terminada la reunión cuando una de las tribus del partido pidió su renuncia. El motivo: sentarse con el “espurio”. Jesús Ortega debió haber cuidado las formas, si ya le iba a dar la mano a Calderón se la debió dar bien y no como apareció en las fotografías de los diarios. Quizá fue un solo momento el que captaron los fotógrafos y fue la de malas, pero invariablemente hay que estar “a las vivas”.
La otra parte del PRD que es para psiquiatra es la que tiene que ver con López Obrador. El PT no acudió al encuentro porque no reconoce a Calderón, en tanto que el PRD, partido al cual pertenece AMLO y al cual postuló directamente como su candidato a la Presidencia, terminó por sentarse con el “espurio” en el Campo Marte.

El PRI optó por entrarle también al terreno de los reclamos. Se siente agraviado por la lamentable ejecución de su candidato a gobernador en Tamaulipas, en un país en donde casi todos, con razón, se sienten agraviados. El PRI sigue con sus cuentas alegres sobre el 2012 y la mayoría de sus pasos van por esta ruta.

El PAN poco o nada aportó. Su presidente, el cual actúa como una extensión de Los Pinos, igualito al PRI al que tanto criticaban, lo único que hizo fue repetir lo que se dice desde la Presidencia. Al día siguiente, por cierto, César Nava trató de atemperar los ánimos entre Calderón y Fox y por supuesto que no lo logró. La discusión sobre la legalización de las drogas es algo menor, lo mayor es prevalecer con su candidato hacia el 2012.

De las discusiones sobre seguridad la de los partidos fue la más olvidable. A estas alturas los partidos siguen con la idea de que pesan más allá de lo que les dan las determinaciones legales y no quienes supuestamente representan. Perdieron la oportunidad de enfrentar públicamente al Presidente en un asunto que ha transformado al país. En su cara Calderón les dijo que “vamos ganando la guerra 8 a 1” y se quedaron como si nada.

¡OOOUUUCHCHCH! Tres inteligentes mujeres discutieron con conocimiento de causa el miércoles la Ley Arizona en el Canal del Congreso. La embajadora Olga Pellicer, la senadora Rosario Green y la periodistas Rossana Fuentes Berain ofrecieron innumerables pistas. Coinciden en que “esto está feo y se va a poner peor, por lo menos en los próximos 24 meses”. Próximo domingo y lunes a las 10 de la noche, en el Canal del Congreso.

8/06/2010

La triste realidad nuestra...

Espacio Civil | Emilio Alvarez Icaza

Miedos, medios y medidas

Por la vía del ataque a las y los periodistas, nuestra democracia está en grave riesgo, pues sin libertad de expresión ésta simplemente no se da. Las señales de alarma llevan ya varios años activadas y no pasa nada, bueno, lamentablemente sí pasa, las agresiones y el nivel de violencia en contra de la libertad de expresión van en dramático ascenso. México es, desde hace tiempo, el segundo país más peligroso para el ejercicio del periodismo, ¡sólo superado por Irak! ¿Cómo llegamos a un contexto en el que los periodistas son moneda de cambio para la delincuencia?

Los comunicadores se enfrentan a un escenario en el que se actualizan las dos hipótesis de violación a los derechos humanos, es decir, por la acción y la omisión del Estado. Esta última toma cada vez tintes más graves. La PGR y su Fiscalía especializada han mostrado una incapacidad alarmante, lo que en gran medida explica lo que hoy vivimos. El mensaje permanente es que en este país se ejerce el periodismo bajo propio riesgo y cuenta. Ante los ataques a los periodistas, la impunidad es la norma, no hay culpables.

El Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos) ha trabajado este tema como pocas entidades, públicas o civiles, en nuestro país, y hace años viene informando sistemáticamente lo que sucede y la debilidad, casi nulidad, de la respuesta del Estado mexicano a este desafío. Cencos reportó recientemente que “desde el año 2000, al menos 57 periodistas han muerto y 10 permanecen desaparecidos. Sólo de 2009 a lo que va de 2010 se contabilizan, al menos, 17 asesinados y dos desapariciones”. Destaca que la mayoría de las víctimas daban cobertura a temas relacionados con el narcotráfico y la corrupción política y que se trata de muertes y desapariciones de periodistas de ámbito local.

Ante esto ¿qué medidas tomar? Retomo algunas propuestas de Cencos: la radical transformación del desempeño de la PGR y su fiscalía especializada; la federalización de los delitos contra la prensa, aún atorada en la Cámara de Diputados, y atención a las recomendaciones de organismos internacionales. También las empresas y directivos de los medios de comunicación pueden contribuir a la protección de los periodistas, entre otras formas, garantizando las condiciones laborales adecuadas para su desempeño profesional.

Los periodistas tienen sus propias tareas, como desarrollar criterios comunes para dar cobertura a los temas de violencia, narcotráfico y corrupción política, así como códigos para la protección de medios y colegas agredidos. A la sociedad toda, nos queda transformar la indignación en acción, tomar medidas eficaces para que no se pierdan los medios al servicio de la democracia.

Vitral | Javier Solórzano

Los cuatro de Durango

Hace unos meses, el ex presidente de Colombia, César Gaviria expresó que en amplios sectores de la sociedad no se estaba tomando con seriedad al narco. Puso como ejemplo a los periodistas y a las clases altas del país. El ejemplo de Colombia, dijo, es exactamente “lo que no deben hacer y lo que deben hacer”. Gaviria se refería a cómo en su país pasaron de la pasividad a la acción concertada como mecanismo de sobrevivencia.

En una sociedad dividida, los periodistas no son la excepción, más bien confirmamos la regla. En muchos casos se ha partido de que los trabajadores de los medios secuestrados o asesinados por el narco, “seguro no eran inocentes”. El secuestro de “los cuatro de Durango”, muestra una nueva fase. Si de por sí ya se habían dado casos en los que la delincuencia organizada tomaba como rehenes periodistas, en el mejor de los casos, ahora han entrado en otro terreno igual de delicado, el de querer imponer líneas informativas.

No parece que se haya tomado aún conciencia de lo que pasó. Se secuestró a 4 periodistas para pedir como rescate la difusión de información. Independientemente de que la SSP haya puesto en escena una conferencia de prensa evitable, lo cierto es que los periodistas se vieron tocados como pocas veces. No darle la debida importancia a lo ocurrido es un error y es más delicado cuando, desde el propio gremio, se menosprecia lo sucedido. Igual pasó hace días, cuando se señaló a Pepe Cárdenas por tener información sobre el secuestro de el Jefe Diego; quien lo hace lo mueve la envidia o la sinrazón.

Son pocos a estas alturas los espacios de la sociedad que no han sido tocados por el narco. La única forma de enfrentarlo es con un cambio de estrategia del gobierno. Viene bien la propuesta del Presidente sobre discutir la legalización de las drogas, y construir una nueva actitud de periodistas y los dueños de los medios. La solidaridad del gremio no es otra cosa que el respeto a nuestra profesión y, a estas alturas, un acto de sobrevivencia.

Debemos atender la experiencia de los colombianos. Sin haber erradicado al narco (no hay manera), han logrado atajarlo. Debieron tomar medidas drásticas en donde los medios jugaron, sin perder su independencia y capacidad de maniobra, un papel clave. Después de lo de Durango, algo es definitivo: los periodistas debemos unirnos, y si no lo entendemos, lo que viene puede ser una escalada interminable. Hay que atender lo que pasa, pero también construir lo que queremos; hay que pensar cómo queremos el futuro. Es absurdo seguir sólo en la impugnación y el reclamo como forma de vida.

¡OUUUUCHCHCH! “Tenía que pasar algo así para que se den cuenta de lo que vivimos en muchos estados desde hace varios años. Se meten hasta la redacción y hasta nos dicen cómo quieren la primera plana”. Voz del viejo y muy querido maestro y periodista de Saltillo.