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2/02/2019

Feministas latinoamericanas unidas por Venezuela


8 de marzo antiimperialista!

comunicado de la Cátedra Libre de feminismos populares de América Latina “Martina Chapanay”

Desde la Cátedra Libre de feminismos populares de América Latina “Martina Chapanay” repudiamos el intento golpista de Estados Unidos, la Unión Europea y los gobiernos cómplices contra la República Bolivariana de Venezuela y el gobierno de Nicolás Maduro. Apoyamos la lucha de las mujeres venezolanas contra la guerra económica del imperialismo norteamericano y sus alianzas.
La Revolución Bolivariana que defienden las mujeres de los sectores más marginados de Venezuela significó un giro en sus vidas. En la historia de este proceso revolucionario las mujeres, lesbianas, negras, indígenas y mestizas, cuidando, creando, y saliendo a las calles, se revolucionaron una y otra vez. Se transformaron en protagonistas de la vida política en el trabajo territorial de las comunas y consejos comunales, día a día, de casa en casa, creando poder popular. Han combinado la lucha cotidiana por la sobrevivencia personal, con la defensa de la Revolución. El tiempo libre se ocupó en el tiempo colectivo, del trabajo y de la militancia activismo, en la vida comunal.
Desde el feminismo aportaron a la construcción de poder popular, participando activamente, transversalizando sus demandas.
El feminismo popular en Venezuela se esforzó en crear las comunas antipatriarcales, que inventan modalidades de poder popular, en las que el pueblo organizado autogestiona tanto el plano de la producción como de la reproducción de la vida.
En las comunas las mujeres aportaron a la transformación del modelo económico, construyendo una economía que además de ser colectiva, de socializar el excedente para el bien común fortaleció el socialismo en el territorio en concreto.
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999) no solo incorporó y reconoció las nuevas generaciones de derechos contenidos en tratados y convenciones internacionales sino que fue redactada utilizando un lenguaje no sexista, lenguaje que visibiliza a las mujeres. La Constitución Bolivariana, reconoce que el trabajo del hogar aporta a la economía del país.
La Ley Orgánica para el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (2007) reconoce 21 formas de violencia; entre ellas el femicidio, y la inducción al suicidio considerada una variable de violencia psicológica. La ley orgánica del proceso social del trabajo, tiene una gran cantidad de beneficios para las mujeres trabajadoras, con propuestas elaboradas por las feministas en debates colectivos.
Las mujeres se han incorporado como facilitadoras o como participantes en diferentes misiones que les han permitido tener acceso a beneficios en educación, salud, consumo, créditos, etc. de los que habían sido históricamente excluidas. Además se ha dado un desarrollo de nuevas organizaciones (puntos de encuentro -según fuentes oficiales 15.000 en el país), red de usuarias de créditos, sindicatos de amas de casa, y su participación en lo que se ha llamado mesas de agua, comité de tierras urbanas, entre otras), lo que ha permitido ir creando un nuevo tejido social y una conciencia e identidad política en defensa del proyecto político nacional.
El Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) reconoció los esfuerzos de Venezuela para promover la igualdad de género con la creación del Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades para las Mujeres (2003), La Ley de Promoción y Protección de la Lactancia Materna (2007), la Comisión Nacional de Justicia de Género (2011) y el Ministerio del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género (2007) y los programas sociales destinados a lograr la participación de la mujer en los proyectos de generación de ingresos. El mismo objetivo tuvo la creación del Banco de Desarrollo de la Mujer, con el fin de democratizar el capital a través de un sistema de microcréditos para las mujeres de los sectores populares del país. El Ministerio de la Mujer, por su parte, desarrolló el Programa de Defensoras Comunales, comuneras formadas para proveer asesoría jurídica y acompañamiento psicológico en los barrios, y los Centros de Atención y Formación Integral de la Mujer (CAFIM), donde hay atención en salud, asesoría legal, formación, y se trabaja conjuntamente con los movimientos sociales.
La Sexodiversidad en Venezuela también ha tenido diversos logros dentro la Revolución Bolivariana. Tal como lo afirma la Base Lésbica de Venezuela “unos de los primeros, ha sido la derogación de la Ley de Vagos y Maleantes, (…) ley aprobada en 1939, con la cual se reprimía principalmente a la comunidad lésbica, gays, transexual (…). Eran condenados sin juicio, sin abogado y sin debido proceso a más de dos años de encierro en la cárcel de El Dorado, Estado Bolívar”.
La militancia sexodiversa revolucionaria ha concretado una serie de leyes destinadas a la protección y reconocimiento de sus derechos. Entre ellas podemos encontrar la Ley para la Regularización y Control de Arrendamiento de Vivienda, la Ley de Instituciones del Sector Bancario, y la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras. Estas tres leyes reglamenta la igualdad de condiciones al acceso y disfrute de garantías sociales, laborales y económicas, sin discriminación racial, religiosa, y/o sexogenérica. En relación a la identidad de género, la Revolución Bolivariana introdujo en la Ley Orgánica de Registro Civil (artículo 146) la reglamentación del cambio de nombre propio, estipulando que “toda persona podrá cambiar su nombre propio cuando este no se corresponda con su género, afectando así el libre desenvolvimiento de su personalidad”.
La movilización y organización de la comunidad LGBTI venezonala ha logrado que se discutan las condiciones para una reforma orgánica de la Constitución y el Código Civil en lo tocante a las garantías sexodiversas de la población. Desde el 2014 las organizaciones sociales encaminadas en este objetivo, han dado discusiones amplias de cara al Estado y las Iglesias. Gracias a estos procesos organizativos el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) estableció en el 2016 un criterio aprobatorio sobre la doble maternidad en casos de reproducción asistida y familias homoparentales (2016). Según lo estipulado por el TSJ dicha sentencia “interpreta el artículo 75 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en el sentido de que la jefatura de las familias pueden ejercerlas las familias homoparentales, y por ende el Estado brindará protección sin distinción, a la forma de conformación de la familia, incluyendo a los niños, niñas y adolescentes nacidos en familias homoparentales, gozando de todos los derechos y garantías consagradas a favor de las personas en el ordenamiento jurídico al igual que cualquier otro niño que haya nacido dentro de una familia tradicional’.
La revolución bolivariana significa un antes y después para todo en Venezuela. Durante estos años el pueblo venezolano ha encabezado grandes victorias para la consecución de garantías sociales, culturales y jurídicas, inimaginables sin la participación combativa de las mujeres y diversidades organizadxs. Cada garantía es el reflejo de la constancia revolucionaria que concreta históricos procesos de organización y acumulación políticas. La toma de conciencia de los sectores populares sólo ha sido posible gracias a la coherencia infatigable de las organizaciones de base. No está demás resaltar que gracias a la Revolución hay hoy un saldo organizativo de las luchas encabezadas por el feminismo y las organizaciones sexodiversas, antaño suprimidas de todos los espacios de decisión y participación social. Seguramente en esta senda hay mucho por construir.
Este # 8M las feministas latinoamericanas nos unimos para elevar un grito de intransigencia contra la injerencia estadounidense en Venezuela. Creemos que dentro del gran ciclo de procesos independentistas en Nuestra América, el feminismo debe jugar un rol central dada la lucha anti-colonialista que nos ha hermanado. Somos las hijas de Juana Azurduy, Manuelita Saenz, y Martina Chapanay. Somos la sangre viva de la historia que nos condena a vivir resistiendo, siempre, en sorora dignidad.
Por eso, desde la Cátedra de Feminismos Populares de América Latina Martina Chapanay, gritamos por Venezuela:
“¡FEMINISMO, SOCIALISMO, Y ADELANTE!”
INVITAMOS a las feministas de la patria grande a SUMARSE y FIRMAR el siguiente comunicado en APOYO a la REVOLUCIÓN BOLIVARIANA Para leer y firmar, ingresar al enlace: http://bit.ly/2Xl3tvZ

5/04/2018

La batalla de Puebla, una victoria antiimperialista.


DE PARTIDO COMUNISTA DE MÉXICO 


Ismael Hernández

La historia de todas las sociedades es la historia de la lucha de clases, de la lucha entre opresores y oprimidos, dicen Marx y Engels en el Manifiesto del Partido Comunista. Y el proletariado es la última clase oprimida de la historia, es la heredera de las luchas milenarias de todos los explotados y dominados y es la que en nombre de todos ellos, logrará la real y definitiva emancipación.

La clase obrera debe conocer y aprender de todas las luchas libertarias del pasado. En el caso de los trabajadores mexicanos, son de particular importancia la Guerra de Reforma y la Intervención francesa y, dentro de ese largo proceso, la batalla del 5 de mayo en Puebla.

Luego de haber derrocado la última dictadura de Santa Anna, de haber logrado promulgar una constitución liberal y de haber derrotado la contrarrevolución de los conservadores en la Guerra de Tres Años o Guerra de Reforma (1857-1860), parecía que estaban por fin abiertas las puertas para una modernización capitalista de México. Sin embargo, como en otros procesos revolucionarios, los reaccionarios contaban todavía con una carta: la intervención extranjera. El pretexto fue la moratoria declarada por Juárez al pago de la deuda.

Este asunto tuvo una resonancia mundial y el propio Marx se ocupó de él desde su diminuto apartamento en Londres. Marx definió la coyuntura en estos términos:

“Se recuerda que el partido liberal en México, bajo Juárez, Presidente Oficial de la República, controla actualmente a casi todos los puntos del país; que el Partido Católico bajo el General Márquez ha sufrido derrota tras derrota y que la banda de ladrones organizada por dicho partido ha sido replegada en la Sierra de Querétaro y se ha vuelto dependiente de la alianza con Mejía, el jefe indio de allá. La última esperanza del Partido Católico era la intervención española.”

Los conservadores lograron involucrar a Espala, Inglaterra y Francia. De acuerdo con Marx, los motivos de estas potencias europeas para involucrarse en una guerra civil del otro lado del océano eran diversos, unos internos de cada uno de esos países (Bonaparte necesitaba un distractor de sus asuntos domésticos, que no marchaban bien; a España se le habían ido a la cabeza sus triunfos “baratos” en Marruecos y Santo Domingo y empezaba a soñar con la reconquista del país) y otro general: aprovechar la Guerra Civil en los Estados Unidos para posesionarse de una parte del territorio del continente americano. Oficialmente, los motivos aducidos por las potencias eran contradictorios y ridículos. Oficialmente, la expedición tenía por único objetivo hacer que el gobierno mexicano pagara sus deudas, para lo cual no era necesario invadir el país; por otro lado aducían motivos “humanitarios” como reestablecer el orden en el país (el cual ya había sido reestablecido desde la derrota de los conservadores); sin embargo, las últimas aventuras imperiales de los Estados Unidos (Afganistán, Irak, Siria, Libia) nos muestran que cuando las potencias intervienen en un país supuestamente para establecer el orden, producen lo contrario, lo sumen en el caos absoluto.

Con toda claridad, Marx sentenció:

“La proyectada intervención en México por parte de Inglaterra, Francia y España, en mi opinión, es una de las empresas más monstruosas que jamás se haya registrado en los anales de la historia internacional. Se trata de una idea típicamente palmerstoniana, que asombra a los no iniciados por la locura del propósito y la imbecilidad de los medios empleados.”

Debido a los propios reacomodos de la política europea y a la hábil diplomacia del enviado de Juárez a negociar con las potencias que tenían bloqueado el Puerto de Veracruz, al final solamente Francia se lanzó a la aventura de invadir el país, derrocar al gobierno legítimo de Juárez e instaurar una monarquía; todo ello con el fin de abrir una cabeza de playa en el continente para la expansión del imperialismo francés.

La agresión injustificable de una potencia gobernada por una monarquía reaccionaria, la de Napoleón III, en contra de un país con un gobierno destacadamente republicano, liberal y progresista; desató el repudió unánime de todas las fuerzas que pudiéramos considerar de izquierda: desde los liberales y republicanos más radicales hasta los comunistas; desde el escritor Víctor Hugo y el revolucionario italiano Guissepe Garibaldi hasta Karl Marx. Cambiando lo que haya que cambiar, en el siglo XIX México fue lo que Vietnam en el siglo XX: un pequeño David que derrotó al gigante imperialista y que concitó solidaridad y simpatía en el mundo entero.

Los franceses pensaron que la conquista del país sería un paseo, con la soberbia propia de los imperios, pensaron que no tendrían la menor resistencia. Sin embargo, el mundo entero quedó asombrado cuando fueron derrotados el 5 de mayo de 1862. Sin entrar en los pormenores de la batalla, los cuáles son interesantísimos, por cierto; el hecho es que su resultado sorprendió al mundo, infringió una dolorosa humillación a Napoleón III y llenó a los mexicanos de esperanza en la victoria, la suficiente para resistir hasta el triunfo definitivo en mayo de 1865. Podemos decir que simbólicamente, los imperialistas estaban derrotados desde ese día.

La batalla de Puebla nos da una enseñanza de oro: es posible derrotar a los imperios, por poderosos que sean.

Los republicanos del mundo festejaron el fracaso final de Napoleón, para sopesar el impacto mundial que tuvo el triunfo mexicano, debemos citar la carta que Víctor Hugo escribió Juárez:

“Europa en 1863 se arrojó sobre América. Dos monarquías atacaron su democracia, la una con un ejército, el más aguerrido de los ejércitos de Europa, que tenía por punto de apoyo una flota tan poderosa en el mar como el mismo en la tierra; que tenía para respaldarlo todas las finanzas de Francia, recibiendo reemplazos sin cesar; bien comandado, victorioso en África, en Crimea, en Italia, en China, valientemente fanático de su bandera; que poseía en profusión caballos, artillería, provisiones, municiones formidables. Del otro lado, Juárez.

Por una parte dos imperios, por la otra un hombre. Un hombre, con sólo un puñado de hombres. Un hombre arrojado de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo, de rancho en rancho, de bosque en bosque, amenazado por la infame fusilería de los consejos de guerra, perseguido, errante, atacado en las cavernas como una bestia feroz, acosado en el desierto, proscrito. Por Generales, algunos desesperados; por soldados, algunos desnudos. Ni dinero, ni pan, ni pólvora, ni cañones. Los matorrales por ciudades. Aquí la usurpación llamándose legitimidad; allá el derecho, llamándosele bandido.

La batalla de uno, contra todos, ha durado cinco años.

[…]

Y un día, después de cinco años de humo, de polvo y de ceguera, la nube se ha disipado y entonces se han visto dos imperios caídos por tierra. Nada de Monarquía, nada de ejércitos; nada más que la inconformidad de la usurpación en ruina y sobre este horroroso derrumbamiento, un hombre de pie. Juárez y al lado de ese hombre, la libertad.”

Sin embargo, al final de su carta, Víctor Hugo pedía a Juárez le perdonara la vida al emperador Maximiliano, decía que ese gesto de magnanimidad sería su mayor victoria y la peor derrota de los monárquicos de uno y otro lado del Atlántico pues le deberían la vida a la república. Pero Juárez, como buen jacobino, como buen heredero de Robespierre, decidió “darle una lección” a Europa y fusilarlo en el Cerro de las Campanas.

Ahora que la lucha ya no es por destruir el orden feudal sino por destruir el capitalismo; ahora que ya no se trata de expropiar a los latifundistas sino a los burgueses; ahora que ya no se trata de derribar la monarquía e instaurar la república sino de formar un Estado popular que barra la contrarrevolución y, luego, de extinguirlo para dar paso a la más libre autogestión de la sociedad; ahora, en el siglo XXI, cuando la lucha y el mundo ya son otros, y nuestras tareas históricas son otras ¿qué podemos aprender de Juárez, la Guerra de Reforma y la lucha contra la Intervención?

Podemos aprender y recuperar muchas cosas, entre ellas, primero, tenemos que aprender la actitud intransigente de Juárez, la defensa férrea de su programa y su proyecto. Lo que debemos aprender de Juárez y los liberales del siglo XIX es su radicalidad y audacia. Por otro lado, la tragedia mediocre de los liberales moderados, que apoyaron a Maximiliano con la idea de presionarlo “desde dentro” y hacerlo correrse a posiciones progresistas, debe servirnos de lección. En segundo lugar, podemos aprender de la batalla de pueblo que ningún imperio es invencible. La memoria de esta gloriosa victoria alimentará la lucha de los explotados de México contra otras intervenciones y por el triunfo de otra revolución, ya no liberal, sino de la revolución socialista.

6/08/2012

¡Crear uno, dos, tres Cherán!

 
 
Gilberto López y Rivas
En la digna comunidad purépecha de Cherán Kéri, en el estado de Michoacán, tuvo lugar el Encuentro nacional de resistencias autónomas anticapitalistas, del 24 al 27 de mayo, al cual asistieron alrededor de 500 integrantes de organizaciones, colectivos, movimientos, comunidades, pueblos y redes del país y de lejanas naciones como Alemania, Noruega y Uruguay.
 
Los objetivos de la reunión fueron:

1) Debatir e intercambiar experiencias en torno a la resistencia contra un sistema que busca que vidas, salud, cuerpos, energía, educación, conocimientos y saberes sean meras mercancías.

 2) Denunciar, protestar, detener la guerra impuesta por los poderosos y el imperio estadunidense como estrategia para establecer un control contrainsurgente sobre los territorios, ciudades y carreteras, en la que el pueblo pone los muertos, presos y desaparecidos, mientras se pretende sembrar el terror y la pasividad.

 3) Proteger, preservar, defender a la madre tierra y la biodiversidad, los bosques, el agua, y luchar contra la depredación y la contaminación que provocan las corporaciones capitalistas.

4) Fortalecer y seguir construyendo organización desde abajo, autonomía, poder popular, democracia directa, autodeterminación, autogestión, autorregulación, para que los de abajo recuperen el control de sus vidas, su presente y su futuro.

Conformado en su gran mayoría por jóvenes y arropado por mensajes de apoyo de colectivos de Europa y Estados Unidos, y de intelectuales de diversas latitudes, encabezados por Pablo González Casanova y Michael Löwy, el encuentro expresó en todas sus etapas una cálida solidaridad con el municipio de Cherán, cuyo consejo comunitario autónomo resiste los ataques del crimen organizado, a la par que las presiones permanentes de los partidos políticos y las estructuras estatales que consideran una herejía la decisión del pueblo de regirse por usos y costumbres.

La reunión se organizó en mesas de trabajo que discutieron en torno a estos cuatro ejes, así como plenarias centrales, destacando la profundidad de los análisis de los participantes y la contribución de hombres y mujeres de Cherán, quienes relataron el proceso de toma de conciencia colectiva que experimentan desde hace un año –impulsado, por cierto, en un inicio por las mujeres– y del papel jugado por los mecanismos antiguos de acción colectiva, como los barrios, ahora resignificados, y por los nuevos, como el propio consejo, las comisiones comunales, las fogatas y barricadas de autodefensa. Parafraseando al Che, se propuso ¡crear uno, dos, tres Cherán!

La mesa articulatoria, al igual que durante el diálogo de San Andrés, fue la de Construcción de autonomías y alternativas de organización, en la que se destacaron las dificultades y trances de los diferentes procesos autonómicos, aunque se constató que vale la pena correr todos los riesgos necesarios para avanzar en la puesta en práctica de alternativas a la desigualdad e injusticia que promueven los estados y empresas capitalistas. Se enfatizó la pluralidad de los ejercicios autonómicos, por lo que debe emplearse el plural del término: las autonomías. Así, es necesario entender las autonomías desde nuestras localidades, comunidades, barrios y organizaciones y proyectarlas hacia afuera.

A partir de nuestras propias investigaciones sobre las prácticas autonómicas en América Latina, coincidimos plenamente en la comprensión de las autonomías –expresada en el Encuentro– como un proceso integral que comprende múltiples dimensiones, como son la económica, la política, la social y la cultural. Es importante romper con las divisiones que el mundo capitalista ha impuesto entre estos aspectos de la vida y entender que no puede haber autonomía si ésta no comprende la realidad social como un todo. Por ello, las autonomías son procesos que involucran no a elites o políticos profesionales, sino a todos y todas, desde una perspectiva colectiva.

Las conclusiones sobre autonomías trascienden a las mismas e identifican sus límites y grandes obstáculos:

 a) la realidad de la explotación y dominación capitalistas;

b) la guerra contra el pueblo, contra jóvenes y mujeres; y c) el proceso de ocupación integral imperialista de nuestros países a través de una clase trasnacionalizada. Pese a ello, las autonomías son precisamente estrategias de resistencia al capital tejidas por los pueblos desde un análisis autocrítico constante, repensándolas y transformándolas, “aprendiendo de las demás experiencias, acercándonos, conviviendo, solidarizándonos… pensamos que nuestros procesos son importantes por sí mismos, pero se vuelven trascendentes en la medida en que se encuentran con los otros”.

En la clausura del encuentro, los participantes se pronunciaron en favor de la libertad de todos los presos políticos del país, y en especial, por la libertad de Alberto Patishtán y Francisco Santiz López, miembros de las bases de apoyo del EZLN. Se decidió, asimismo, continuar y profundizar el intercambio iniciado, manteniendo comunicación permanente para actuar unidos cuando sea preciso en una red de resistencias autónomas anticapitalistas. Se convoca a quienes no pertenecen a ninguna organización a que se integren a algún comité, célula o colectivo que permita estar enlazados para luchar. Se propone a las organizaciones participantes una comunicación y coordinación horizontal, respetando las diversidades pero también atendiendo a la necesidad de coordinarnos cuando sea imperioso. Finalmente, a las organizaciones o colectivos o individuos que puedan conformar alguna forma organizativa y sientan afinidad con nuestros planteamientos anticapitalistas y de autonomía, los invitamos a comenzar a explorar su participación en esta red, si encontramos el modo de respeto y el modo de hacer política donde podamos construir y caminar juntos.

Al hermano Juan Chávez

6/03/2012

La "trampa Tucídides": guerra de EU por temor al ascenso de China

Bajo la Lupa

Alfredo Jalife-Rahme
Foto
Trabajador industrial de Zibo, Shandong, en la semana recienteFoto Reuters
 
Un analista posmoderno debe estar siempre en interacción con sus lúcidos lectores, quienes han mostrado, para mi gran asombro, una gran cultura y un enorme interés sobre la geoestrategia de China.
 
Fueron muy tonificantes los profundos comentarios y las acertadas correcciones de los lectores el miércoles pasado sobre Vulnerabilidades de China: alimentos, hidrocarburos, control financierista y portaviones (ver Bajo la Lupa, 30/5/12).

Los principales militares de Estados Unidos, general Martin Dempsey, jefe de estado mayor de las fuerzas conjuntas, y general James Cartwright, anterior vicedirector de las fuerzas armadas conjuntas, durante una conferencia en Virginia Beach, Virginia, Guerra conjunta, se pronunciaron en contra de un conflicto con Rusia y China.

El general Martin Dempsey advirtió sobre el peligro de caer en la trampa de Tucídides: decretar la guerra simplemente por temor al poder ascendente de China.

En su Historia de la guerra del Peloponeso, el genial Tucídides (siglo V a.C.) redactó que lo que hizo la guerra inevitable (sic) fue el crecimiento del poder de Atenas y el miedo que esto provocó en Esparta.

A juicio del general Martin Dempsey existe amplia historia sobre el trato de una superpotencia con una potencia en ascenso, por lo que Estados Unidos debe ser la superpotencia que rompa ese paradigma. Indicó que existen excelentes (sic) relaciones militares con China a nivel de servicio y que se está tratando de elevarlas uno o dos puntos.

En efecto, el general Martin Dempsey hace mucho que ha advertido en contra de caer en la trampa de un conflicto con China simplemente por el temor de su acenso como potencia global.

Los dos importantes militares son unas palomas frente a los superhalcones del Partido Republicano y su flamante candidato Mitt Romney (el tercer Bush), quienes en su vida no han disparado una arma pero están dispuestos a detonar la tercera guerra termonuclear contra China y Rusa, valiéndose del inflamatorio contencioso de Irán.

En la principal conferencia del 15 de mayo, el general James Cartwright fustigó el proceso en el Congreso y el ala ejecutiva (sic) donde se están acumulando recursos para llevar agua al molino de la estrategia bélica de la administración Obama, que se basa primordialmente en el concepto de batalla aire-mar (air-sea battle: ASB).

El concepto ASB ha sido desarrollado conjuntamente por la fuerza aérea y la marina en contra de medidas anti acceso/ negación de territorio (anti access/ area denial): tomadas por ciertos (sic) países para mantener a las fuerzas de Estados Unidos lejos de un rango en caso de un conflicto.
El antecedente de ASB fue la doctrina batalla aire-tierra (air-land battle: ALB) de la década de los 80, en la que el ejército terrestre y la fuerza aérea desarrollaron un plan de batalla en contra de la formación de tanques soviéticos estacionados en Europa.

El Pentágono es muy ambiguo en admitir que ASB está destinado a China y, en menor medida, a Irán.
¿El teatro de batalla en Irán sería la experimentación de ASB contra China?

Los proponentes de ASB no se atreven a tocar ni siquiera con el pétalo de una rosa sin espinas a Rusia, cuyo arsenal nuclear puede hacer desaparecer del mapa a Estados Unidos en 15 minutos; los dos, Estados Unidos y Rusia, se extinguirían mutuamente. Corre una broma geoestratégica, de que en caso de una guerra entre Estados Unidos y Rusia el gran vencedor resultaría China.

El general James Cartwright criticó a quienes ven en el ASB el Santo Grial para el Pentágono en el futuro y señaló que su grave problema versa en la innecesaria demonización de China, lo cual no está en los mejores intereses de nadie. So what?

El general James Cartwright reconoció que la reciente estrategia pivote –la doctrina Obama para Asia: retiro de tropas de Irak y Afganistán y reposicionamiento en las salidas de los mares de China (mar del Sur, mar Amarillo y mar del Este)– ha sido interpretada como si Estados Unidos hubiese abandonado al resto del mundo para concentrarse en contener a China. Rechaza que esto sea así pero reconoce la contradicción inherente entre la estrategia pivote de Obama para Asia y el concepto ASB, con el fin de formular una estrategia homogénea.

Esta búsqueda de la estratégica cuadratura del círculo se complica más debido a la impugnación de Rusia en contra del despliegue de Estados Unidos de su escudo misilístico de defensa en Europa, por lo que el general James Cartwright aconsejó reconsiderar la estrategia de Estados Unidos con China y Rusia antes de entrar a un conflicto estratégico (sic) con ambos.

El general James Cartwright divulgó las dos preocupaciones que le han sido expresadas en su diálogo con Rusia: 1) la posibilidad de que el escudo misilístico de defensa de Estados Unidos sea capaz de alcanzar y tocar su sistema intercontinental balístico de misiles (ICBM, por sus siglas en inglés) y, por consecuencia, desajustar el equilibrio de poder”; 2) la potencialidad de que se genere un escenario en que Estados Unidos lance un ataque preventivo y luego utilice el escudo misilístico para eliminar sus fuegos residuales (v.gr. lanzamiento de represalias de sus remanentes ICBM).

The last but not the least: la preocupación de Rusia sobre el escudo de misiles de Estados Unidos (Block IIB Standard) a instalar en Polonia y Rumania, que el general ruso Nikolai Makarov ha amenazado destruir en forma preventiva.

Al unísono de la mencionada conferencia de Virginia Beach, se celebró un debate sobre el concepto ASB bajo los auspicios de Brookings Institution en Washington en el que el jefe de estado mayor de la fuerza aérea, general Norton Schwartz, y el almirante Jonathan Greenert, jefe de operaciones navales, intentaron convencer a su audiencia de las supuestas bondades del ASB, negando que estuviese destinado a cualquier potencial adversario en particular. ¡Cómo no! ¿Cuál sería entonces su utilidad, en última instancia, en momentos del recorte del presupuesto del Pentágono y de la grave crisis económica de Estados Unidos?

Lo que emergió de la discusión en Brookings Institution fue el reparto de tareas de la fuerza aérea y la marina con la necesidad de Estados Unidos para mantener la libertad militar de acción en cualquier parte del mundo. ¡Uf!

Según el almirante Jonathan Greenert, no se trata de una campaña particular, sino de un importante objetivo estratégico para el acceso (sic), es decir, Estados Unidos no puede permitir la inaccesibilidad de cualquier punto del planeta que considere fundamental para el libre intercambio global de bienes y servicios.

Se desprende que la palabra acceso es jerárquicamente prioritaria para la presencia de Estados Unidos en el océano Pacífico, responsable en gran medida del crecimiento económico y la estabilidad en la región, como ha sucedido en las pasadas décadas. Ergo, la estratégica cuadratura del círculo que no despejó el general James Cartwright, su colega más bélico, el almirante Jonathan Greenert la resolvió a su manera sofista: conectó el concepto ASB con el pivote estratégico en la Cuenca del Pacífico.

A mi juicio, si se trata del océano Pacífico, es evidente que todo tipo de contramedidas se aplica específicamente a China y a su economía orientada a las exportaciones. La palabra acceso se refiere a los mares de China que son su oxigenación al océano Pacífico. Estados Unidos desentierra a Tucídides 26 siglos más tarde.