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11/06/2019

Aprueban diputados la consulta popular y la revocación de mandato



La consulta popular y la revocación de mandato quedarán inscritos en la Constitución una vez que la Cámara de Diputados aprobó la minuta que reforma y adiciona diversas disposiciones a esa norma. Con el dictamen se establece la importancia de instruir y regular el derecho de los ciudadanos a participar en ambos procesos.
En el caso de la revocación, ésta deberá ser solicitada por tres por ciento del padrón electoral (aproximadamente 2 millones 700 mil personas en edad de votar) y para que sea vinculante tendrá que participar 40 por ciento del padrón mínimo de 17 estados del país. Los panistas, únicos opositores al dictamen, argumentaron que será una reforma irrealizable en los hechos.
El dictamen, que fue turnado a las legislaturas de los estados para sus efectos constituciones (se requiere el aval de 17 congresos estatales), fue aceptado en lo general con 372 votos a favor y 75 en contra.
El documento señala que las consultas populares podrán ser sobre temas de trascendencia nacional y regional, y se realizarán el primer domingo de agosto. Para dirimir temas nacionales tendrán que ser respaldadas por al menos el dos por ciento de los inscritos en la lista nominal de electores.
No podrá ser objeto de consulta popular la permanencia o continuidad en el cargo de los servidores públicos de elección popular, el sistema financiero, ingresos, gastos y el Presupuesto de Egresos de la Federación, ni las obras de infraestructura en ejecución.
Pasos a seguir
Por lo que hace a la revocación de mandato del presidente de la República, el procedimiento seguirá los siguientes pasos: será convocado por el INE a petición de la ciudadanía, en número equivalente, al menos, al tres por ciento de los inscritos en la lista nominal de electores, siempre y cuando en la solicitud correspondan a por lo menos 17 entidades federativas y que representen, como mínimo, el tres por ciento de la lista nominal de electores de cada una de ellas. A los 30 días siguientes de recibir la solicitud, el INE verificará el requisito establecido y emitirá inmediatamente la convocatoria al proceso para la revocación de mandato.
Sobre el particular, Enrique Ochoa Reza, diputado del PRI, dijo estar a favor de esta minuta, pero en contra del mecanismo para sustituir al presidente de la República en caso de que, por revocación de mandato, se pierda la presidencia.

Periódico La Jornada

4/29/2019

De la consulta, la cancelación y la deuda en Texcoco, al plan y la protesta en Santa Lucía



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La decisión es obedecer el mandato de los ciudadanos, de modo que se van a construir dos pistas en el aeropuerto militar de Santa Lucía, se va a mejorar el actual aeropuerto de la Ciudad de México y se va a reactivar el aeropuerto de Toluca, dijo como presidente electo, Andrés Manuel López Obrador (AMLO).
Con esas palabras, el 29 de octubre de 2018 y luego de cuatro días de consulta nacional donde 30 por ciento de los participantes consideró que se debía mantener la construcción del aeropuerto de Texcoco, el político resolvió parar la obra que en cuatro años duplicó su costo por el incremento en el tipo de cambio y que llevaba 21 por ciento de avance, de acuerdo con Javier Jiménez Espriú, secretario de Comunicaciones y Transportes.
Desde marzo del año pasado lo dijo frente a empresarios: de ganar las elecciones, no habría aeropuerto en Texcoco, pues contaba con estudios en los que se asentaba que era viable cancelarlo y construir dos pistas en Santa Lucía con un costo de 40 mil millones de pesos.
El tema dominó la agenda de la mayor parte de 2018 e implicó que el empresariado, comandado por Carlos Slim, propusiera que se concesionara a la iniciativa privada, incluso una semana antes de que se decidiera que la obra insignia del gobierno de Enrique Peña Nieto se suspendería sin alcanzar una tercera parte de su construcción.
Para octubre, la cancelación dejó de ser una advertencia de campaña, y un sistema aeroportuario se prometió para funcionar en tres años, a más tardar cuando acabe 2021. El sector empresarial protestó y las calificadoras desplegaron revisiones a la baja de los bonos del aeropuerto y de la deuda soberana. Estas últimas e instituciones financieras recortaron pronósticos de crecimiento apelando a la incertidumbre que sembró el parar la obra.
Pendiente también quedó el pago anticipado de los recursos recogidos en el mercado internacional y nacional. Pese a que AMLO ya había anunciado la cancelación de la obra, el contrato de los tenedores de la Fibra E no permitía detenerla sin un acuerdo previo. Hacienda negoció la compra anticipada de mil 800 millones de dólares, de un total de 6 mil millones de dólares en poder de los inversionistas internacionales. El resto de esa cantidad aún debe pagarse por medio de la tarifa de uso de aeropuerto en los próximos 20 años.
También se pagaron los 34 mil millones de pesos, más el interés acumulado a lo largo de un año, adquiridos con inversionistas mexicanos, entre ellos cuatro administradoras de fondos de ahorro para el retiro (Afore). No obstante, se mantiene una deuda de alrededor de 40 mil millones más en gastos no recuperables, de acuerdo con Jiménez Espriú.
Hasta ahora, lo que hay sobre la construcción en Santa Lucía es un plan maestro diseñado por Grupo Rioboó que daba un costo estimado ahora en 70 mil millones de pesos, monto que se elevó más de 10 por ciento una vez que una manifestación de impacto ambiental, elaborada por el Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México, expuso que faltó de considerar el cerro de Paula.
Con el mismo plan elaborado por la firma de José María Rioboó, se adjudicó a la francesa Navblue el estudio aeroespacial, mismo que no se ha entregado.
Sin proyecto ejecutivo, sin estudios geológicos y aeronáuticos, el Presidente anunció el inicio de construcciones para hoy, 29 de abril. La Secretaría de Comunicaciones y Transportes matizó: a falta de todos los estudios, se trata de un acto simbólico, la colocación de la primera piedra.
Más allá del empresariado, se mantienen las reticencias de los vecinos de la obra, que reclaman la falta de diálogo por parte de las autoridades. La escasez de agua es la primera demanda que se pide atender.

Periódico La Jornada

3/29/2019

Sobre consultas y falacias



En la medida de lo posible, quisiera hablar de lógica y no tanto de política, quisiera hablar de maneras de argumentar.
El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se ha estado engolosinando con los métodos basados en consultas públicas pensando que de ese modo se ejerce y garantiza la democracia en México. Sin embargo, la manera concreta en que lo ha hecho contiene graves errores metodológicos y al menos una falacia que es necesario develar.
Es completamente cierto que cualquier decisión democrática, para que lo sea, tiene que ser una decisión mayoritaria. Si una comunidad quiere comportarse de manera democrática, entonces tiene que respetar las decisiones de la mayoría. Pero de ello no se desprende que cualquier decisión mayoritaria que tome, por ese simple hecho ya sea democrática. Razonar de ese modo es cometer una falacia que se llama afirmación del consecuente. Un ejemplo análogo sería razonar: La enfermedad X causa siempre la muerte, por tanto toda muerte es causada por la enfermedad X.
Pero volvamos a nuestro asunto. Ninguna decisión mayoritaria puede ser democrática si implica vulnerar los derechos de algunas personas, aunque sean muy minoría. Uno de los fundamentos históricos de la democracia es que todas las personas somos iguales en derechos y obligaciones, que todos somos iguales ante la ley, y ese es un principio que debe ser respetado en cualquier decisión que se tome. Una mayoría, o incluso la totalidad de una comunidad puede decidir, por ejemplo, linchar a un criminal o violar a una mujer, pero como el carácter propio de esa decisión es ofensivo para la integridad de la víctima, no puede ser considerada una decisión democrática.
Exagero deliberadamente para que se comprenda el punto. En las consultas ordenadas por AMLO, lo que se ha puesto en cuestión son justamente derechos de personas o comunidades, se pone a votación si éstas pueden gozar de sus garantías individuales o comunitarias o si les van a ser sustraídos, si las mujeres pueden gozar de derechos reproductivos o no. El resultado de las votaciones es lo que menos importa. Lo que me interesa resaltar es que este procedimiento implica una potencial violación de garantías individuales. Voy más lejos aun, se tiene la capacidad de decidir impunemente la destrucción ambiental, la devastación, la desertificación y la muerte de miles de individuos no humanos. Así, los derechos humanos y de la naturaleza, como normas universales de convivencia, desaparecen de la escena y se ven sustituidos por decisiones coyunturales de tal o cual grupo de personas.
Esta manera de proceder es lógicamente falaz, éticamente inadmisible y legalmente inválida.
Existe un segundo error metodológico cometido por AMLO, quien no se ha cansado de repetir que el pueblo es el que debe decidir, que el pueblo no es ya más un menor de edad al que se le tiene que estar diciendo lo que tiene que hacer.
Pero surge una duda. Si es en realidad el pueblo quien debe decidir y los gobernantes obedecer esas decisiones populares ¿por qué es AMLO quien tiene que decidir previamente cuáles son los asuntos sobre los cuales tiene que decidir el pueblo, cuáles son los procedimientos que han de usarse, los lugares y fechas en las que esas decisiones han de ser tomadas? ¿No existe aquí, para decir lo menos, una incoherencia lógica descomunal?
Una última consideración: el método de las consultas públicas que AMLO ha usado pretendiendo que es una de sus aportaciones más originales, tiene poco de original: las comunidades indígenas lo han utilizado desde hace siglos y ahora es AMLO quien se lo apropia. En tiempos recientes fue el EZLN primero y después el CGH durante la huelga de 1999-2000 quienes lo emplearon en varias ocasiones, con una diferencia sustancial con las consultas de AMLO. Se llevaron a cabo para decidir asuntos de naturaleza meramente táctica y en todo caso para consultar la ampliación de derechos y libertades, como la consulta hecha en 1998 sobre la ley de derechos y cultura indígenas. Nunca han sido usadas para restringir o cuestionar derechos de nadie.
Todo esto es muy pertinente para reflexionar en las formas de uso del lenguaje y las prácticas que le corresponden en relaciones específicas de ejercicio del poder, o para decirlo con más precisión, para comprender cómo el lenguaje proveniente del sistema de dominación entraña cada vez más una distorsión de la realidad y de ataque a principios de libertad y justicia, y sin embargo se presentan falsamente como ejercicios de democracia directa.
*Investigador en el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM

3/28/2019

Consultas frente a los conflictos socioambientales?



El mecanismo de la consulta ciudadana, consulta popular o ejercicio participativo, según el caso y la dificultad de posicionar esta pieza clave de la nueva forma de gobernar, está siendo un dispositivo legitimador de medidas repudiadas por sectores importantes de la población, en su mayoría, comunidades y pueblos que en lugar de ser consultados sobre qué tipo de proyectos de desarrollo quisieran impulsar, son objeto de una idea de desarrollo, bienestar y progreso que se les impone desde el Estado.
La consulta sobre el NAIM trajo al frente una vieja batalla de los pueblos de Atenco y del lago de Texcoco, que habían sido reprimidos y encarcelados por su resistencia al proyecto, que se había ido imponiendo con mecanismos empleados por distintas agencias del Estado: consultas amañadas, división de las comunidades mediante prebendas, represión, cárcel y asesinatos.
La esperanza que surgió al ver que un proyecto de tal magnitud e intereses creados se pudiera detener, parecía ofrecer otra forma de dirimir los conflictos socioambientales, una donde las comunidades serían realmente tomadas en cuenta, donde no resultarían despojadas de sus tierras y sus formas de vida destruidas.
Pensábamos que las consultas estaban ahí para escuchar a los afectados. Pero no ha sido así. Las consultas subsecuentes han sido usadas para avalar proyectos de gran impacto socioambiental, desacreditando opiniones contrarias y alternativas propuestas. Incluso han servido para evitar cumplir con requisitos reglamentarios como estudios de impacto ambiental, de seguridad, de protección civil, derechos humanos y más. En el caso del denominado Tren Maya, ese tren que va porque va, no es claro si habrá una consulta apegada a derecho o si se va a hacer pasar por buena la consulta ya hecha.
Un parteaguas en estos efectos antidemocráticos de la consulta ha sido lo ocurrido en Morelos. Esta vez no hubo revisión de contratos, de permisos otorgados por las entidades responsables, en fin, todo lo que hubiésemos esperado para la reconsideración de proyectos que este gobierno heredó. No. La decisión estaba tomada.
Para ganar la consulta en contra de los pueblos y comunidades afectadas por el Proyecto Integral Morelos (PIM), el Ejecutivo movilizó no sólo el encono y la deslegitimación de una lucha con la que había sido solidario sólo cuatro años atrás, en 2014, cuando se refirió a la termoeléctrica en Huexca, con la frase ya célebre de esto es venir a poner un basural en Jerusalén. Se mostró lo que serán las consultas si permitimos que se sigan haciendo como hasta ahora: un operativo clientelar e intimidatorio del Estado. En sólo un segundo los antes interlocutores pasaron a ser estigmatizados como grupos opositores de izquierda radical conservadora y más aún, el no rencoroso Presidente, los acusó de ser los que no habían votado por la Cuarta Transformación, los que no creían en las elecciones o si acaso habían votado lo había hecho por el PRI o el PAN.
El Ejecutivo debe reflexionar sobre los efectos de su actitud y palabras en un escenario contencioso donde el mismo gobierno operaba e intervenía en la consulta, organizándola y a la vez promoviendo el voto por el sí de múltiples maneras. Su discurso deslegitimó una lucha y desprotegió a sus actores. El crimen de Samir Flores Soberanes acaecido el 20 de febrero, tres días antes de la consulta, forma parte del clima confrontacional que desató la actuación del gobierno, y hasta que no se muestre lo contrario, seguirá formando parte del proceso intransigente y autoritario de esta consulta.
Uno de los peores discursos del Ejecutivo fue el del 10 de febrero en el Almeal, Cuautla, caracterizado por un comunero del Apatlaco: llegó comprando voluntades, dividiendo conciencias. Tras la sentencia de “el pueblo decide, pero si decide por el no, seguiremos comprando energía eléctrica al extranjero”, siguió lo que siguió.
El diseño de la consulta estaba ya puesto para que ganara el , al incorporar ciudades como Cuernavaca y Yautepec y más comunidades de Morelos lejanas a las afectadas. Garantizaban la preponderancia de la aceptación de lo inevitable –pues si ya está construida, ¿qué tanto son 100 metros más de tubería para conectarla? Un razonamiento utilitario y divisionista.
Con prisa y plagada de irregularidades: la votación fue sobre papeletas no foliadas, con propaganda por el sí en el reverso, sin supervisión ciudadana, con fuerte presencia policial sobre todo el segundo día, y con algo que el superdelegado Flores ha balbuceado un par de veces: viejas prácticas de acarreo. En todo caso eso opera en su contra, personas de la tercera edad, tras firmar su registro para la beca pasaban a votar, así como servidores públicos, concentrados en el homenaje del Día de la Bandera, aprovecharon para votar la orientación presidencial. Esto junto con muchos usuarios de la CFE buscando una reducción en su recibo de luz. Se desató una maquinaria de conveniencias contra los derechos de comunidades que ven sus tierras, su agua, su paisaje radicalmente amenazado. Hay que decir también que aunque la supuesta consulta era sobre la termoeléctrica, el ciudadano al votar aceptaba el PIM (dos termoeléctricas, un gasoducto y un acueducto), proyecto del cual nunca se informó, no sabemos sus alcances, ni el sustento de su necesidad.
La consulta popular, que en primera instancia debería ser un ejercicio democrático y de involucramiento y politización de la ciudadanía, un ejercicio para dar voz a quienes nunca son escuchados, se convirtió en la práctica rediviva de la vieja cultura política clientelar de la cual queremos salir.
Así las cosas, con todo y consulta, en Morelos el no apenas empieza.
* Socióloga de la UNAM

11/26/2018

Estos son los resultados de la Segunda Consulta de AMLO



Los programas prioritarios del futuro gobierno de Andrés Manuel López Obrador fueron aprobados con un promedio del 90% de votos

Proyectos como el Tren Maya, el Tren Transpeninsular y la Refinería de Dos Bocas tienen el visto bueno de la ciudadanía que votó en la Segunda Consulta Ciudadana de Andrés Manuel López Obrador.

En una conferencia de prensa Enrique Calderon Alzati, director de la Fundación Arturo Rosenblueth y el equipo de AMLO, brindaron los siguientes resultados:

    Primera pregunta sobre Tren Maya 89.9% contestaron que sí 6.6% por no 3.6% participaciones anuladas

    2a Pregunta, sobre Tren Peninsular 90.3% contestaron que sí, no 5.8% y 3.9% votos nulos

    3a Sobre refinería Dos Bocas 91.6% sí, 4.6% no, 3.8% nulos

    4ª Sobre plantación arboles frutales y maderables 94.7% sí, 1.7% no y 3.6% nulo

    5ª Sobre aumentar pensión adultos mayores 93.3% sí, 3.2% no, 3.5% nulos

    6ª Sobre becas y capacitación laboral a jóvenes que no estudian o trabajan 91.1% sí, 5.2% no y 3.7% nulo

    7ª Sobre becas a alumnos de bachillerato 90.1% sí, 6% no y 3.7% nulos

    8a Sobre becas a discapacitados 92.9% sí, 3.4% no. 3.7% anulados

    9a Sobre la garantización universal de servicios de salud 95.1% sí, 1.6% no y 3.3% anulados

    10a Sobre cobertura gratuita de internet 91.6% sí, 4.4% no y 3.9% nulos

11/25/2018

No seré rehén de nadie, dice AMLO a gobernadores

“Se acabaron los moches

No voy a ser rehén de nadie. No voy a dejarme chantajear por nadie, advirtió el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, a los gobernadores del Partido Acción Nacional (PAN) que se pronunciaron en contra de los coordinadores estatales de su gobierno, los llamados superdelegados. Consideró que los mandatarios están nerviosos porque se acabaron los moches y no serán llamados a negociar el presupuesto. Se acabaron las transas, aseguró.
Aunque señaló que los gobernadores son libres de expresarse, advirtió: “Que quede claro, ya no va a haber partidas de moches. Ya no es de que ‘a ver, vamos a negociar, me quedo callado, no critico, pero me vas a dar un presupuesto especial, un trato especial’. Ya no se va a manejar el presupuesto de manera discrecional”.
En entrevista tras emitir su voto en la consulta nacional sobre los 10 proyectos prioritarios de su gobierno, dijo que el Presupuesto de Egresos de la Federación se enviará al Congreso antes del 15 de diciembre, el cual será aprobado por los diputados porque esa es su facultad y ya no hay más.
No es que los gobernadores estén ahora protestando, presionando, para ver si los llamamos, nos sentamos a negociar y que tengan ellos presupuestos extraordinarios. No, eso ese acabó. Ya no hay esos acuerdos, esas transas que se hacían, resaltó en la explanada central de la alcaldía Tlalpan.
–¿Eso tiene molestos a los mandatarios? –se le preguntó.
–Eso yo creo que los trae nerviosos porque no ha habido esos acuerdos ni los habrá –respondió.
Sobre la advertencia del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el PAN de que interpondrán recursos ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación por los superdelegados, manifestó que los mandatarios están en su derecho de hacerlo porque son libres.
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▲ Al acudir a emitir su voto en la consulta nacional para programas prioritarios de su gobierno, Andrés Manuel López Obrador advirtió que ya no habrá manejo discrecional del presupuesto.Foto José Antonio López
Va a haber como nunca respeto a la legalidad, un auténtico estado de derecho. Ya no va a haber como hasta ahora, estado de chueco, expresó.
Recordó que los poderes Legislativo y Judicial son independientes y que respetará la decisión que tomen. Hay que acostumbrarse a que ya se acabó el régimen antidemocrático, autoritario; se acabó el régimen corrupto, hay que avisarles, dijo.
López Obrador señaló que mantiene diálogo con los gobernadores, pero no voy a ser rehén de nadie. No voy a dejarme chantajear por nadie. Yo nada más tengo un amo y un mandato; el amo que tengo es el pueblo de México y el mandato que me dio el pueblo es acabar con la corrupción y voy a cumplir.
Sobre el tema, el próximo coordinador de los delegados estatales, Gabriel García, señaló que no hay superdelegados y garantizó que se respetará la autonomía de los gobernadores.
Está bien que se lleven los cauces legales, es correcto, y si les asiste la razón, así será, pero creo que no han revisado bien el proyecto que representan los delegados estatales, quienes se van a coordinar con la máxima autoridad en los estados: los gobernadores.
El próximo secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, afirmó que no habrá desaparición de poderes como advirtió el senador Félix Salgado Macedonio.
Descartó que los Ejecutivos estatales vayan a estar supeditados. No, eso no es posible. Los estados son soberanos, y no pueden someterse a ninguna autoridad; eso no significa que no construyamos mecanismos de coordinación para dar mayor eficacia al trabajo conjunto que tenemos que realizar particularmente en el tema de la seguridad, señaló.

Periódico La Jornada

11/21/2018

Estas son las preguntas de la primera consulta legal de AMLO que organizará el INE

El Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, se comprometió en #AristeguiEnVivo a una consulta que se realizará una vez que el Congreso modifique el artículo 35 de la Constitución. El ejercicio sería organizado por el INE.

(Foto: Especial)

Andrés Manuel López Obrador, Presidente electo, se comprometió a promover la primera consulta ciudadana legal organizada por el INE en la que se preguntaría sobre tres temas: 

uno, la posibilidad de enjuiciar por actos de corrupción a los exmandatarios Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón, así como al actual jefe del Ejecutivo, Enrique Peña Nieto.

Dos: si debe contar con un consejo asesor empresarial en el que participarían, entre otros, Ricardo Salinas Pliego (de TV Azteca), Bernardo Gómez (de Televisa) y Olegario Vázquez Aldir (de Grupo Imagen).

 Y tres: la pertinencia de que esté en funciones la Guardia Nacional.

Las preguntas concretas serían:

¿Crees que AMLO deba tener un grupo asesor de empresarios en el que participe Ricardo Salinas Pliego (TV Azteca), Bernardo Gómez (Televisa) y Olegario Vázquez  Aldir (Grupo Imagen), entre otros?

“¿Crees que el presidente debe promover que se juzgue para que haya justicia y no sólo se persiga a chivos expiatorios y se revisen las responsabilidades en delitos de corrupción a Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto?; y

“¿Crees que el Presidente de la República debe promover o no una Guardia Nacional para México?”

En entrevista en #AristeguiEnVivo, detalló que esa consulta se aplicaría una vez que el Congreso reforme el artículo 35 de la Constitución que hoy impone demasiados “candados” a la consulta popular.
Uno de ellos es que sólo se puede aplicar durante una elección federal (cada tres años), por lo que la modificación iría en el sentido de que se realice “en cualquier momento y para cualquier tema”.
Incluso, apuntó que esta consulta se realizaría “pronto”, en cuanto asumiera la Presidencia de la República.
Está muy limitada la posibilidad de consulta, son muchos los requisitos, alrededor de 2 millones de firmas, no se permite hacerla cuando se piensa que se afectan los recursos del gobierno como la Reforma Energética, fue la excusa”, apuntó.
Añadió que esa reforma a la Carta Magna ampliará los temas sobre los que se pueden hacer consultas. “Cualquier tema será factible de consulta, que no haya candados para que el ciudadano decida y participe”.
Señaló que “es muy importante consultar a los ciudadanos. Para no equivocarnos lo mejor es preguntar. Estamos empeñados en transitar a una democracia participativa“.
También descartó que la gente vaya a abusar de este mecanismo. “Estoy seguro que solicitarán consultas, referéndum, plebiscitos cuando se requiera. Se cree que la gente es irresponsable y no actúa con seriedad pero es una concepción equivocada“.
La modificación al 35 constitucional también incluirá la figura de revocación del mandato. Y para que él no sea objeto de una eventual destitución, “lo que va a suceder es aplicarme a fondo, no equivocarme a tanto”.
López Obrador destacó que no se debe olvidar “que es el pueblo el que tiene las riendas del poder, no pensemos que somos absolutos”.

Opositores al #TrenMaya “no tienen información”; no se va a derribar un solo árbol: #AMLOenAristeguiNoticias

El Presidente electo aseguró que la construcción de la vía para el Tren Maya, lejos de provocar una "devastación ecológica" permitirá que se siembren 100 mil hectáreas de árboles frutales y maderables.

El Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, restó validez a las preocupaciones que organizaciones de la sociedad civil y académicos le externaron en una carta sobre la construcción del Tren Maya y en entrevista para #AristeguiEnVivo señaló que en realidad, estas personas, a pesar de tratarse de expertos, “no tienen información” sobre las implicaciones reales de la construcción de la vía ferroviaria.
“La devastación ecológica no tiene ningún sentido”, señaló en referencia al “grave riesgo a la sustentabilidad ecológica del territorio mexicano” que señalaron los firmantes, pues aseguró que contrario a eso, el Tren Maya cruzará por los estados de Chiapas, Quintana Roo, Yucatán, Campeche y Tabasco sin atravesar la reserva ecológica de Calakmul. 
“No se va a tumbar un sólo árbol, al contrario vamos a sembrar 100 mil hectáreas”, aseguró el mandatario que entrará en funciones este 1 de diciembre al pedir mesura a los opositores,
Incluso, les cuestionó por qué no señalan que la vía que recorrerá el tren aprovechará los casi 780 kilómetros ya existentes desde la época de Lázaro Cárdenas, que cruza desde Palenque a Valladolid y que actualmente es solo utilizada para el transporte de carga.
Organizaciones como el Colegio de Antropólogos de Yucatán, Greenpeace México y el Grupo Ecologista del Mayab, entre otros firmantes, exhortaron a López Obrador a no realizar la consulta programada para el próximo 24 y 25 de noviembre.
En ella, además de consultarse el tema del Tren Maya, se cuestionará sobre otros nueve puntos clave para la próxima administración.
Sin embargo, López Obrador resaltó que el próximo gobierno está empeñado en “transitar a la democracia participativa”, lo cual implica que cualquier tema que sea factible a consultar se hará y que la nueva administración trabajará para que “no haya candados para que el ciudadano decida y participe”.

La consulta ciudadana en la administración AMLO 

“Es muy importante consultar a los ciudadanos, para no equivocarnos lo mejor es preguntar”, aseguró el tabasqueño e hizo referencia a la próxima reforma al artículo 35 de la Constitución en la cual entra el derecho de los mexicanos a “votar en las consultas populares sobre temas de trascendencia nacional”, así como su propuesta de someter al escrutinio nacional la revocación de mandato.
“Lo que va a suceder es que debo aplicarme a fondo, no equivocarme tanto” aseguró.
López Obrador señaló que actualmente “está muy limitada la posibilidad de consulta, son muchos los requisitos y no se permite hacerla  cuando se piensa que se afectan los recursos del gobierno como la Reforma Energética, esa fue la excusa”.
El futuro presidente explicó que hasta ahora se ha creído que la gente “puede abusar del mecanismo” por ser irresponsable y no actuar con seriedad pero él aseguró que la gente lo hará bien y comenzará a solicitar consultas, referéndum y plebiscitos “cuando se requiera”.

La estrategia gubernamental que financiará los proyectos

Al ser cuestionado por la periodista Carmen Aristegui sobre la estrategia que su gobierno utilizará para financiar tanto el Tren Maya, el tren para conectar el Istmo de Tehuantepec, la refinería en Dos Bocas, Tabasco, y más proyectos, López Obrador aseguró “tener todo previsto”.
“El presupuesto es de 5 billones 300 mil millones pero puede crecer a 5 billones 500 mil millones, depende del crecimiento económico y tenemos planeado crecer mínimo, el 2% para empezar, pero mi pronóstico es el de 4%”, dijo al apuntar que el reto es crecer al doble de lo que ha crecido el país en 30 años.
Sin embargo, aceptó que “hay partidas que no se pueden modificar” como es el pago de servicio de la deuda que indica que hasta ahora “fue un fracaso la política económica”.
Explicó que cuenta con tres partidas que son: en primer lugar, el gasto de operación del gobierno. “Ahí hay como 800 mil millones y se puede hacer un ajuste de hasta 30% de gastos de operación lo que significa reducir oficinas y frenar la corrupción en compras y contratos“.
Por otro lado, hizo referencia a los subsidios en los cuales hay entre 400 y 500 mil millones; sin embargo, detalló que es importante ser cuidadoso en esa partida pues ahí se encuentran contemplados los programas sociales.
Por último hizo referencia a la inversión pública. “Estamos haciendo el ajuste, esto cuesta alrededor de 400 mil millones más otros compromisos que vamos a cumplir a modo que vamos a liberar alrededor de 500 mil millones“, aseguró.

El país ha cambiado 

Andrés Manuel López Obrador aseguró que a los neoliberales no les importó, hasta ahora, la zona sureste del país, tanto que “ni siquiera la privatizaron”.
Yo soy de allá, conozco perfectamente esas comunidades, he ido y es una de las zonas más bellas del mundo, pero toda esa región está abandonada”, dijo el Presidente electo quien responsabilizó de eso al decrecimiento registrado en los estado del sureste de la República. 
Según detalló, con el neoliberalismo el crecimiento económico en México se ha dado en pequeños islotes, cuando la región en la que planea trabajar es la de mayor potencial en recursos naturales; aunque al mismo tiempo “vive la paradoja de ser la más pobre”. 
“Es tiempo de avisar a algunos que ya cambió el país, ahora también cuentan los de abajo, no sólo las élites”, enfatizó.
Por eso sus planes de reforestación se concentrarán en “ejidos abandonados, aquellos en donde está la gente más humilde”. Esto para que se frene la migración “y no se pierdan culturas”.

11/16/2018

La marcha fifí, un modesto elemento desestabilizador

Norman F. Pearl

Este fue un ejercicio democrático del pueblo, sí, de una pequeña porción del pueblo, que tiene claro la necesidad de apoyar y protegerse a sí mismos como grupo dominante

El pasado domingo 11 de noviembre, en la Ciudad de México, tuvo lugar una entusiasta marcha reivindicatoria en recuerdo de lo que pudo ser el NAIM.  Ciertamente no fue un evento masivo ni apoteósico (eso es muy difícil de lograr) pero sus pequeños contingentes  lograron transmitir algunas consignas claras siempre en un ambiente de fiesta y  de alegría, cuyo marco era digno de un pequeño carnaval de nuestros pueblos. Hubo globos, banderas, pancartas, tortas, refrescos, gritos y emociones. Los participantes, quienes suponían ésta sería la marcha mejor cubierta de la historia, por el evidente interés de algunos en su éxito,  aprovecharon al máximo sus  oportunidades de mostrarse, eso sí, con la dignidad y buen gusto que lucen y portan sus hermosos accesorios.
Este fue un ejercicio democrático del pueblo, sí, de una pequeña porción del pueblo, que tiene claro la necesidad de apoyar y protegerse a sí mismos como grupo dominante, que vislumbra el riesgo de perder privilegios a manos de la misma democracia que día a día crece a pesar de sus esfuerzos y temores. Este grupo, cuya demanda básica, al margen del interés y decisión  popular, era continuar con el aeropuerto en el lago de Texcoco pasando por alto los acuerdos que el siguiente gobierno tuviera con prácticamente todos los constructores, y en donde prevaleció el sentido común y el amor por nuestro país. Este grupúsculo, que aceptó la manipulación, y entendió había que hacer algún escándalo que minara credibilidades y ofreciera “beneficios” a  sus bandos  que han sido vulnerados por el enorme desprestigio.
Las caras visibles que los partidos eligieron como convocantes son los siguientes:
Isabel Miranda de Wallace (Alto al Secuestro) figura advenediza que logró cierta notoriedad por un secuestro y desaparición de alguien que sugieren nunca existió. La señora Wallace, desde entonces, ha estado ligada a los presidentes en turno. Ella fue candidata a jefa de gobierno en la ciudad de México por el PAN en  2012. Se le considera —por su ambigüedad— prianista.
Raúl Vásquez Osorio (Coordinadora Ciudadana APN) panista desde hace más de diez años, miembro de “el Yunque”, radical grupo de ultraderecha del propio partido. De la cuenta de esta organización panista sale el comunicado de prensa convocante por Facebook.
Laura Elena Herrejón (Movimiento Pro vecino) Fue candidata a diputada por el PRI,  ciudad de México en 2015, en ese año era la secretaria de Vinculación con la sociedad civil del CEN del PRI. Antes (2006) fue candidata al Senado por Nueva Alianza. Como podemos observar, nada es producto de la casualidad, la también llamada “marcha del berrinche” fue organizada de forma deliberada por el PRI y el PAN con el único propósito de lastimar la gestión del próximo gobierno.
El priísmo eligió a la Sra. Herrejón para que hiciera la convocatoria al suceso a través de su cuenta de Twitter.
Algunas frases desarrolladas por la  organización durante la caminata:
—Con tus consultas a México, tú insultas.
—Es un grave error, creerle a Obrador.
—El peje actuó muy mal, con su consulta ilegal.
—No te hagas guey, no te salgas de la ley.
—Este pueblo que te mira “no tolera la mentira”.
—Sí a la experiencia, no a la ocurrencia.
Burlas por usuarios de redes sociales hacia la marcha fifí:
—NAIM aguanta, la oligarquía se levanta.
—Fifí marchando también se está bronceando.
—Texcoco aguanta, Polanco se levanta.
—Andrés entiende, el lago sí se vende.
—Texcoco escucha, las Lomas en la lucha.
—En avión y no en camión, aunque deba hasta el calzón.
Quisimos ayudar en la convocatoria con este tweet: “La famosa marcha ‘fifí’, movimiento a favor del statu quo y la sana corrupción, dará inicio éste día a las 11:00 horas. El color elegido es el negro, como símbolo luctuoso por las pérdidas (económicas) que estamos sufriendo. Deben llevar atuendos lindos porque estarán todos los medios”.
La creación de las organizaciones “ciudadanas” por parte de los partidos políticos  les confiere un sitio de subordinación y uso que les margina de una participación verdadera. Los mexicanos estamos hartos de estas prácticas grotescas y encubiertas.

11/15/2018

Pide AI escuchar a los pueblos indígenas antes de empezar a construir el Tren Maya

Los detalles del proyecto, en la web

A 10 días de la consulta sobre los proyectos de desarrollo propuestos por el gobierno electo, el equipo de transición lanzó una página web sobre el Tren Maya para informar a la ciudadanía de los detalles del proyecto, en el que se especifica las rutas, estaciones y ventajas de dicho medio de transporte. Por su parte, Amnistía Internacional (AI) pidió que antes de que la obra se lleve a cabo se escuche a los pueblos indígenas de la región.
En el sitio www.tren-maya.mx, se explica que la obra contempla la rehabilitación, modernización y actualización de las vías existentes, además de la realización previa de mesas de trabajo, sondeos, consultas a pueblos originarios y grupos científicos de trabajo.
Destaca que el tren será de vocación mixta, ya que transportará a pasajeros locales, turistas y también será utilizado para carga. Su velocidad máxima será de 160 kilómetros por hora y la ruta total contempla 15 estaciones distribuidas en mil 525 kilómetros que estarán divididos en tres secciones: Tramo Golfo, Tramo Caribe y Tramo Selva.
Al hablar sobre el proyecto, AI recordó que dicha ruta atraviesa por cinco entidades y pasa por comunidades indígenas.
Las nuevas autoridades deben garantizar que este megaproyecto se llevará a cabo sólo si los pueblos indígenas potencialmente afectados han dado su consentimiento previo, libre e informado, indicó Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de la organización.
Recordó que México ha suscrito convenios internacionales, los cuales le obligan a aplicar mecanismos de consulta que adviertan si los intereses y territorios indígenas pueden verse perjudicados.
La consulta informada debe cumplir con los criterios y requerimientos de participación e información necesarios para la toma de decisiones, incluidos estudios de impacto ambiental, social y de ejercicio de derechos humanos, agregó AI.
Sobre dicha consulta, que el equipo de transición realizará los días 24 y 25 de este mes, Josefa González Blanco, próxima titular de Semarnat, recordó que se acudirá a los pueblos indígenas con un acercamiento en sus lenguas y siguiendo estándares internacionales.
Explicó que habrá dos mecanismos: uno será la consulta de opinión para que los ciudadanos digan si quieren o no el Tren Maya, y el segundo será establecido por ley y en convenios internacionales para consultar a los pueblos nativos.
Queremos escuchar a los ciudadanos para tomarlos en cuenta. No queremos imponer, agregó la próxima funcionaria federal.
Un buen proyecto como el tren que el próximo gobierno se propone construir no necesita de tanta consulta, afirmó Rafael García González, presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles.
No hay que consultar tanto las cosas cuando hay seguridad en lo que se hace; cuando hay honestidad y transparencia, y eso esperamos del próximo gobierno, que no tenga miedo, que tome las decisiones apoyado por un pueblo que votó por él, pero que él tome las decisiones, apuntó.

Corresponsal
Periódico La Jornada

11/12/2018

Alistan dictámenes para la revocación de mandato y la consulta popular



El presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado Eduardo Ramírez Aguilar manifestó que se trabaja en los dictámenes de las iniciativas de la eliminación del fuero, la consulta popular, la revocación de mandato, reformas al artículo 19 de la Constitución para incorporar al catálogo de delitos graves el robo de hidrocarburos y la corrupción, entre otros.
Para el tema del fuero, manifestó que se está revisando la minuta de la Cámara de Diputados, porque la idea es que nadie tenga fuero, no sólo los legisladores y el presidente de la República, sino también a los funcionarios del Poder Judicial de la federación, que incluya además a los congresos estatales y a los organismos autónomos.
De igual forma, explicó, se trabaja en el dictamen de la revocación del mandato, para que se aplique a las autoridades electas; sin embargo, parece que no se podría aplicar al próximo gobierno, sino hasta el que se elija en 2014. Eso es algo que se analiza a detalle.
Respecto a la consulta popular, dijo que ahí se trabaja en una reforma para quitarle los candados que hoy tiene, es decir, que no tenga que darle el visto bueno la Suprema Corte de Justicia de la Nación y, el otro, es quitarle el que sólo se pueda realizar cuando haya un proceso electoral así como modificarla también para que se puedan llevar a consulta la construcción de infraestructura y que no sea sólo el Instituto Nacional Electoral el que pueda organizarla sino que también la puedan hacer los ciudadanos.
Ramírez Aguilar refirió que para esta semana se prevé que se apruebe una reforma constitucional para establecer el principio de austeridad republicana. Esto es para que los tres poderes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial realicen su trabajo en una marco de eficiencia financiera.
Y también deberá aprobarse la reforma constitucional para facultar al Congreso de la Unión a legislar en la materia y establecer un medio
de defensa legal para que no queden en estado de indefensión quienes se vean perjudicados.

Periódico La Jornada

11/08/2018

…Y en eso que llega AMLO

La consulta sobre el #NAIM es tan sólo una probadita de lo que es una democracia participativa



Los recientes resultados de la consulta popular ciudadana sobre el proyecto aeroportuario, son una señal más de que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) es duro y va enserio. Estos resultados nos hablan de que la 4ta transformación, sin vacilaciones, está del lado de la Madre Tierra. Por otra parte, los resultados de esta consulta popular nos hablan de que la 4ta transformación no contempla dentro de sus proyectos el atender los caprichos de los señores del dinero. Con esta consulta popular ha quedado al desnudo el poder económico, los acostumbrados a mandar y, a la brava, imponerle cosas al pueblo. “¿Preguntarle a los ignorantes?, ¿con qué objeto?”, entre otras cosas, cuestionaban los “expertos” analistas políticos conservadores, acostumbrados a menospreciar al pueblo.

Es entendible, los señores del dinero tienen miedo de pedir la opinión del pueblo porque saben que estarían acabados. Por eso estaban acostumbrados a hacer las cosas a escondidas del pueblo, a mantener al pueblo desinformado, a perpetrar fraudes electorales, entre otras sinvergüenzadas.

AMLO ha llegado para poner las cosas en su lugar. Si no fuera por AMLO, quién se habría enterado de lo despilfarrador de dicho proyecto; quién se habría enterado del daño ambiental que éste traía consigo; quién se habría enterado de que los señores del dinero, vía Enrique Peña Nieto, esperaban dejar una “gran obra” que les siguiera dejando una ganancia (nada austera) a larguísimo plazo y a costillas de México.

Que se vayan… acostumbrando los políticos tradicionales a la opinión del pueblo. Que se vayan… acostumbrando los señores del dinero a no entrometerse en los asuntos que no les competen. Que se vayan… acostumbrando los grandes corruptos a los alcances de esta 4ta transformación.

Esta consulta popular ha sido un mensaje, en forma de pregunta irrefutable, que AMLO le ha lanzado a la mafia del poder: ¿Quién manda en México?

11/04/2018

La consulta sobre el NAIM y su significado real

Veamos. La interpretación que le dan algunos a dicha decisión es que sirvió para saber quién manda efectivamente, es decir, que se trata de un “round” ganado por los convocantes en la pugna entre gobierno entrante y cúpulas empresariales. Otros señalan que la reacción de tales cúpulas descalificando la medida, es con el fin táctico de calar a la autoridad electa, ya en funciones reales de gobierno aun antes de tomar posesión formalmente.
El problema de fondo no es saber quién manda, o si es un “round” de una pugna entre rivales, o si los empresarios están calando al entrante. No, esa no es la cuestión, sino otra muy distinta de gravedad crítica. Los tiempos que corren exigen una reflexión objetiva, seria y honda del sentido de la decisión tomada en el contexto de las circunstancias.
Son tiempos convulsos por la actitud insolente de los energúmenos racistas del país norteño, por la inseguridad, la violencia, el hambre, la desigualdad, prevalecientes en México, por el éxodo de migrantes forzados a dejar su tierra natal y a buscar refugio y porvenir, porque sus vidas peligran, porque si se quedan en su patria, sus hijas son violadas, sus hijos enrolados en las maras o sacrificados por el crimen organizado, porque sus condiciones económicas son de miseria.
No se trata de ver quién manda. Eso es evidente en un régimen que se considere medianamente democrático. Se trata de ver cómo se ejerce el poder obtenido a través del voto, si democráticamente o no, si conforme a derecho o no.
Esa es la cuestión que se resume en el principio de la legitimidad de ejercicio del poder político frente al de la legitimidad de origen. Muchos regímenes han llegado democráticamente al poder mediante el voto tantas veces emocional de las masas mayoritarias, y después al ejercerlo de manera facciosa contraria al bien común, esos regímenes se deslegitiman para desgracia de la nación.
El derecho legitima al poder político; si al primero se le hace a un lado con desprecio, se está ante la pura fuerza, ante el mandato desnudo. Si el poder político se subordina al derecho, entonces lo político entra, dice Recaséns Siches, en el ámbito de los valores de la cultura, y se transforma en autoridad, en ordenamiento racional, justo, por lo que el pueblo le otorga su consentimiento. La coerción solo sirve de auxiliar de la ley, en casos de resistencia al ordenamiento, pero no es lo esencial del mismo, sino su justicia que persuade y justifica la obediencia libre.
Por eso, no basta que un gobierno cuente con la legitimidad de origen, necesita, invariablemente, convalidarla con la del ejercicio del buen gobierno.
“Hay que gobernar bien para lograr el único orden posible, el de la justicia”, sentenció Camus en 1945. Para ejercer el poder democráticamente primero que nada debe ceñirse éste al derecho y a sus fines: justicia, seguridad y bien común o solidaridad. Un ingrediente fundamental de la gestión del bien común por parte de la autoridad, es el fomento del ambiente propicio para que, a través del discurso racional, no del capricho o de la ocurrencia o del interés particular, se resuelvan los grandes problemas de un país, con el fin de que el argumento más sensato para resolverlos, sea el que prevalezca (Habermas).
Pues bien, la consulta convocada por el poder entrante no fue democrática, no fue conforme a derecho. Se incumplieron flagrantemente los requisitos mínimos establecidos por las leyes federales sobre consultas públicas. No fue legal precisamente porque las autoridades electas deben ajustarse al régimen constitucional de obligaciones mínimas y derechos máximos. Ello significa que solamente pueden actuar estrictamente conforme a las facultades que el derecho les otorgue en su caso. Y no se ajustaron.
Aunque electas, son autoridades y ya no pueden apelar al principio que aplica a los ciudadanos particulares, de que lo que no está prohibido les está permitido, principio que deriva de que la Constitución establece para ellos, los particulares, deberes máximos y derechos mínimos. Y por otro lado, tampoco es legal porque de inicio, la materia de la consulta es de naturaleza técnica por lo que debió ser debatida en su momento, por expertos especializados en las diferentes vertientes del asunto, convocados por el nuevo gobierno. No debió ser ello objeto de una consulta popular, por evidencia inapelable.
A mayor abundamiento, en puridad, el gobierno entrante ya está ejerciendo el poder, fuera de tiempo, pero ejerciéndolo con decisiones de gobierno que tienen consecuencias jurídicas, políticas y económicas para todo mundo. Más cuando el resultado de dicha consulta fue la base para la decisión de gobierno de cancelar la obra del NAIM.
Entonces, debió cumplirse con la Constitución y la ley. Es patético al respecto, lo dicho en el Senado con motivo del debate sobre dicha consulta, por un expanista convertido ahora en fanático morenista: que dicha ley federal de consultas populares, es digna de ser pateada en palabras menos en palabras más. ¡Qué legisladores de pacotilla! ¡Que insolencia, la de la saciedad de poder que hace escarnio del ciudadano y de la ley!
Y no fue democrática porque no fue legal ni representativa por el número ínfimo de casillas y boletas en el contexto del padrón electoral.  Además, fue inducida, sin controles ni supervisiones al contarse los votos. Al ser la materia de la consulta al pueblo de índole técnica, altamente especializada, resulta ser la misma, un instrumento de adulación propio de los regímenes demagógicos tan bien estudiados por Aristóteles en su Política, hace dos mil quinientos años, pero vigente en todo su alcance en el tema que nos ocupa, ya que el poder y su naturaleza siguen en lo sustancial siendo lo mismo.
Se adula al pueblo en todo momento y para toda materia, con el propósito de que la masa irreflexiva al servicio del mito, reproduzca mansamente la voluntad y las decisiones del gobernante en turno. Y la consecuencia es que el derecho de verdad, es reemplazado por los plebiscitos populares que reflejan invariablemente la voluntad de los caudillos y sus aliados de siempre.
Los grupos oligárquicos por regla, tarde o temprano se doblegan ante el poder, pues su dios es el dinero, nunca por naturaleza el decoro. Al nuevo gobierno lo rodea celosamente un selecto grupo de neoliberales deseosos de encumbrarse en el escalafón del poder y ¡qué poder! Ya se palpa pues no hay contrapesos, es un poder prácticamente absoluto con sus fiscales no independientes y su Ley de Seguridad Interior a punto de estrenarse.
La consulta pasada sobre la viabilidad técnica del NAIM, en suma, es precursora de la convocatoria de muy factibles plebiscitos de otro alcance. De hecho, esa probabilidad -no desmentida. por cierto-,   ya la están señalando instituciones de dentro y fuera del país. Es imperdonable la ceguera e ignorancia culpable de tantos seudointelectuales y editorialistas. Y más detestable, la zalamera actitud de otros. Hay, no obstante, quienes, en los medios, han asumido una actitud inteligente, crítica y valiente, digna de elogio y esperanza.
Ojalá que haya una rectificación en la manera en que apunta el ejercicio del ya actuante poder electo, pero es remota, ya que como dice Francisco de Quevedo, en política, cuando así se comienza, así se acaba. Tiempo de penuria, de reflexión, de oración, de resistir con armas pacíficas, con la palabra y la conducta insobornables que no se suman al rebaño.  La filosofía es arma poderosa porque enseña a identificar y comprender los escollos, las negras sombras que se tienden sobre la libertad.

Aversión por la democracia

Tan sólo por la fecha de su realización era imposible convocar a una consulta constitucional sobre la construcción en Texcoco de un nuevo aeropuerto, cinco cuadras adelante del que ahora funciona y cuya Terminal 2 aún no se ha pagado por completo.
Los adversarios de López Obrador no quisieron entender que con la convocatoria a la consulta sobre el proyecto de aeropuerto en Texcoco se estaba usando un método propio de la oposición en un país sin consultas legales. El presidente electo y la nueva mayoría en el Congreso siguen en la oposición y ahí seguirán hasta el 1 de diciembre, cuando lleguen a ser la fuerza gobernante del país.
Para hacer una consulta constitucional, AMLO, ya como presidente, hubiera tenido que esperar dos años y medio. Esto lo saben los furibundos críticos de la consulta, pero fingen ignorancia del texto constitucional.
Más allá del aeropuerto como proyecto “fabuloso” e igual negocio, el problema político medular es el método para tomar decisiones sobre asuntos controvertidos y de trascendencia. Quienes llenaron de denuestos la consulta, en realidad tienen aversión hacia todas ellas, hacia los nuevos vientos de la democracia.
Hay países en donde el pueblo ya vota casi todas las leyes importantes. En Suiza también se sufraga a veces en materia fiscal.
Las derechas mexicanas postulan que la consulta ciudadana, como método, es indeseable porque el sistema de democracia formalista, puramente representativa, se podría venir abajo con la aplicación de métodos plebiscitarios.
Sin embargo, muchos derechistas saben que los sistemas que admiten la democracia directa no cancelan las elecciones periódicas, pero fingen ignorancia. Las consultas directas y los comicios coexisten.
El problema para esas derechas es que el sistema del formalismo representativo ya no sería el único y que la ciudadanía tendría derecho a tomar decisiones. Este derecho es el que molesta. Tales liberales derechistas viven en el siglo XIX.
El único argumento a favor de la construcción del puerto aéreo en Texcoco era la cuantía de las inversiones físicas ya realizadas, cuyo valor, sin embargo, es menor al valor que tiene el aeropuerto Benito Juárez que quería cerrarse para siempre jamás.
El gran problema era que la decisión de levantar el “fabuloso” aeropuerto de Texcoco fue tomada sin consultar a nadie, pero además era económicamente lesiva para el país y técnicamente perjudicial. Cerrar dos aeropuertos (Benito Juárez y Santa Lucía) para poder construir uno nuevo carece de sentido práctico. Estambul acaba de inaugurar un aeropuerto nuevo y tendrá ahora dos, como corresponde a toda megalópolis, en algunas de las cuales se cuentan hasta cinco.
Además de la polémica sobre la validez de la consulta popular como método de gobernar, se ha abierto otra discusión. ¿Qué país somos y cuál queremos ser? ¿Podemos tener un México de obras “fabulosas” o, en lugar de éstas, necesitamos una infraestructura productiva que se levante en todas las regiones del país?
Más en concreto, ¿queremos una creciente centralización de las conexiones aéreas o debemos promover interconexiones múltiples en las diversas regiones? ¿Necesitamos un “fabuloso” aeropuerto en una sola ciudad para promover inversiones productivas o requerimos una extensa infraestructura de trasporte terrestre, marítimo y aéreo para comunicar a México consigo mismo y con el resto del mundo?
El proyecto de aeropuerto en Texcoco es una muestra de las extraviadas políticas económicas de los neoliberales, muy dados a realizar actos de relumbrón que no sirven para promover crecimiento y redistribución del ingreso.
Peña Nieto inició cuantiosos desembolsos para un “fabuloso” aeropuerto cuando tenía muchas obras inconclusas abandonadas, entre ellas hospitales. Hay también aquí asuntos de moralidad en el ejercicio de funciones públicas.
El debate sobre el lío del proyectado aeropuerto de Texcoco y el cierre del actual, junto con el de Santa Lucía, nos arroja enseñanzas adicionales en materia de democracia y gestión pública: no al verticalismo ni al uso del poder para fomentar fabulosos negocios privados. Hay que buscar caminos diferentes.

11/02/2018

Consulta: dos mensajes


Pedro Miguel

Un mes antes de que Andrés Manuel López Obrador tome posesión como presidente constitucional, su equipo ha ganado una primera partida de enorme relevancia en contra de la corrupción oligárquica y del régimen al que le queda menos de un mes de vida: la anunciada cancelación de las obras para construir un aeropuerto en Texcoco, previa realización de una consulta por medio de la cual se invitó a la sociedad a manifestarse en pro o en contra de ese proyecto y de su alternativa, la ampliación de la actual base aérea militar de Santa Lucía para convertirla en un aeropuerto mixto comercial/militar, la recuperación de la terminal aérea de Toluca y la renovación del Benito Juárez, a fin de hacer frente al incremento del tráfico aéreo en el centro del país sin recurrir a un megaproyecto como el que pretendió hacer el peñato en Texcoco: con un historial de represión y despojo a las comunidades de la zona, enormes y evidentes inconsistencias técnicas, opacidad administrativa y contractual, el gigantesco dispendio que implicaría cerrar la terminal aérea en funciones y un impacto ambiental muy ominoso para la localidad y para toda la cuenca del valle de México.
En el ejercicio, que contó con el apoyo de la Fundación Arturo Roseblueth, participó sólo una pequeña fracción del padrón electoral, y no tuvo la formalidad de un acto de gobierno por la simple razón que el próximo presidente aún no lo ejerce. Ello no implica que se haya tratado de una consultailegal, como la califican los comentócratas adeptos al viejo régimen, porque ningún capítulo de las leyes vigentes prohíbe la realización de esta clase de referendos ciudadanos. No hubo sesgo, porque en los sitios que promovieron la consulta y en los vinculados al próximo gobierno fueron subidos los documentos técnicos para que los consultara cualquiera que quisiera hacerlo, además de que en las propias papeletas de votación se presentó un resumen de las ventajas y desventajas de ambas soluciones.
La oposición se entrampó en su propio berrinche y optó mayoritariamente por negarse a participar en la consulta y por desconocer su legitimidad. A última hora, contratistas y políticos mexiquenses acarrearon a los centros de votación locales a trabajadores de la obra aeroportuaria para que sufragaran por la continuación del NAIM; en la mañana del jueves 25 de octubre –día en que inició el referendo– algunos periodistas calaron la aplicación empleada para el ejercicio para demostrar que permitía votar más de una vez, y otro tanto hicieron unos cuantos priístas y panistas, ansiosos por exhibir un supuesto mecanismo fraudulento. La vulnerabilidad se debía a un ancho de banda insuficiente que impedíaavisaral sistema central que ya había sido emitido un sufragio asociado a una determinada clave de elector para que se bloqueara la posibilidad de votos repetidos. La falla fue corregida ese mismo día y para la tarde la aplicación funcionaba con normalidad. Los únicos que se exhibieron como tramposos fueron esos pocos propagandistas de los partidos opositores que, en efecto, hicieron fraude.
El resultado abrumadoramente favorable alNoal aeropuerto en Texcoco generó la ira de las cúpulas empresariales y del PRI y el PAN. Algunos contratistas movieron sus hilos y lograron tres o cuatro reacciones adversas a los resultados del ejercicio en organismos financieros y empresariales del exterior. La oposición y sus publicistas intentaron sembrar el pánico entre los inversionistas, crear una turbulencia cambiaria grave y provocar una inmediata fuga de capitales. No lo consiguieron. Si la moneda nacional experimentó a principios de esta semana un retroceso frente al dólar, lo mismo ocurrió con las divisas argentina, colombiana y chilena, entre otras, en el contexto de un fortalecimiento coyuntural de la moneda estadunidense, y otro tanto ocurrió con las bolsas de valores de diversos países.
Además de un triunfo de primer orden para los pueblos en resistencia y para la causa ambientalista, la cancelación del aeropuerto en Texcoco fue una victoria política para el próximo gobierno y para la sociedad en general. El primero dejó firmemente sentada su determinación de ejercer el poder en consulta con la ciudadanía, no con los consejos de administración de los consorcios que durante 30 años han engordado con dinero público fácil y que terminaron por imponer sus dictados al poder político. Para esa connivencia de poderes político y económico el mensaje fue claro: se acabó; no habrá más megaproyectos concebidos para satisfacer los apetitos de ganancia de diversos giros –el de la construcción, el inmobiliario, el transporte aéreo mismo– y en detrimento de las finanzas públicas, el ambiente y el bienestar de las poblaciones.
La sociedad, por su parte, recibió un mensaje claro: además del Proyecto de Nación 2018-2024, que fue abrumadoramente aprobado en las urnas el primero de julio, las decisiones estratégicas de gobierno le serán sometidas a consulta.
Twitter: @navegaciones

10/30/2018

Legitimidad de la consulta



Los burócratas electorales y ­los expertos en demoscopia se creen los únicos dueños de la opinión pública y no quieren permitir a nadie invadir su terreno. Desde su punto de vista cualquier esfuerzo de sondeo ciudadano que no los involucra debe ser descalificado de antemano como un ejercicio “ilegal” o “sesgado”.
Pero Andrés Manuel López Obrador insiste en romper esquemas y se niega a someterse a las viejas reglas del juego. Frente a quienes exigían una y otra vez que escogiera el camino de los movimientos sociales o de los partidos políticos, decidió formar un auténtico “partido movimiento”, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que luchara simultáneamente en las calles y en las urnas. 
De la misma manera, la consulta ­organizada por el equipo de transición del presidente electo sobre la ubicación del nuevo aeropuerto internacional es un ejercicio innovador que rompe esquemas al combinar estrategias utilizadas históricamente por la oposición política con el ejercicio del poder gubernamental. 
Desde hace varios lustros, grupos ciudadanos de diverso signo han recurrido al mecanismo de la consulta popular para empujar sus agendas. El Ejército Zapatista de Liberación Nacional, por ejemplo, realizó una serie de consultas importantes durante su momento de mayor auge, con el fin de convocar a la ciudadanía para pronunciarse a favor de los derechos de los pueblos indígenas. También hubo una consulta ciudadana muy significativa durante los noventa en favor de la reforma política del entonces Distrito Federal. En años más recientes se ha organizado una amplia diversidad de consultas a favor de diferentes causas ciudadanas.
Estas iniciativas no son ejercicios formales que cuenten con el aval o el permiso del establishment, sino estrategias de movilización social y de resistencia popular. En lugar de convocar a una marcha para demostrar la fuerza ciudadana en favor de una causa, a veces es más efectivo invitar a los ciudadanos a expresar sus opiniones en las urnas. Aunque las consultas son menos vistosas que las marchas, normalmente logran una participación más alta.
El detalle respecto a la consulta actual es que quien organiza no es un grupo social o ciudadano de oposición, sino el equipo que pronto tomará las riendas del poder. Esta mezcla de estrategias de la oposición con el ejercicio gubernamental es lo que tanto irrita a los voceros del estatus quo, pero es simultáneamente lo que también le da su gran valor porque rompe el molde del viejo estilo del ejercicio el poder.
López Obrador ya ha expresado su preferencia respecto a la mejor estrategia para atender el problema de la sobresaturación de tráfico aéreo en el actual aeropuerto de la Ciudad de México. El presidente electo quiere cumplir con su promesa de campaña de cancelar las obras en Texcoco, mantener abierto el aeropuerto actual y construir dos nuevas pistas en la base militar de Santa Lucía. Además, los estudios técnicos, ambientales, legales y presupuestales realizados por su equipo demuestran que esta opción es perfectamente factible y viable.
Sin embargo los intereses alineados contra el proyecto de López Obrador son muy poderosos. 
Por ejemplo, un reporte reciente del Project on Organizing, Development, Education and Research (PODER) demostró que grupos empresariales controlados por Carlos Slim, Carlos Hank, Olegario Vázquez e Hipólito Gerard cuentan con la mitad de los contratos del proyecto de Texcoco, por un monto total de 155 mil 732 millones de pesos. Asimismo existen personas que no tienen intereses directos en el negocio de Texcoco y que también apoyan la opción de mantener las obras iniciadas.
Así que en lugar de tomar la decisión de manera unilateral y solitaria desde la cúpula del poder, al estilo de los tecnócratas de la época neoliberal, o de convocar a marchas masivas para respaldar y vitorear la decisión del nuevo líder de la nación, al estilo de los regímenes fascistas, López Obrador ha tomado el camino democrático de consultar directamente a la ciudadanía su opinión antes de actuar en el ámbito de las políticas públicas. 
Esta acción no tendría por qué generar nerviosismo en los mercados o entre los inversionistas. Las decisiones consensuadas siempre son más sólidas y duraderas que los exabruptos cupulares. El sector privado también tiene que empezar a acostumbrarse a vivir en un contexto democrático en el que la última palabra la tenga la ciudadanía, no sus cuates y sus cómplices en Los Pinos. 
La institucionalidad democrática es lo que realmente generará la estabilidad, la concordia y la paz que tanto necesita México para crecer y desarrollarse como se merece.  
www.johnackerman.blogspot.com

10/26/2018

De consultas, migrantes y aeropuertos


Para esas personas que no paran de afirmar que la consulta es una farsa porque no la organiza el INE (como si el INE/IFE —ese que Wondelberg tanto defiende— fuera una garantía de algo), para los que afirman que es ilegal porque no la hace el gobierno en funciones (porque los únicos con derecho a preguntar son ellos), o los que no la bajan de estúpida porque cómo le van a preguntar a la gente sobre algo que no sabe (como si se necesitara saber pilotear aviones para decidir lo que hace el gobierno con los impuestos), y para todos aquellos que están en contra del aeropuerto, pero dicen que la consulta no es la forma, por favor vengan a iluminarme con sus soluciones, porque enfrentarse al gran capital no es un juego de niños —¿acaso mañana irán a poner el cuerpo para parar las máquinas? (yo sé que algunos sí y los admiro por eso más que a nadie)—, para todos unos mínimos apuntes de persona a persona:
Hace unos días las personas en México pegaron el grito en el cielo porque sus redes sociales se llenaron de comentarios racistas en contra de la caravana migrante —ya leí cientos de publicaciones sobre por qué en realidad es miedo a los pobres, pero la discriminación no tiene un solo componente—, "la gente tiene derecho a migrar", "no existen las fronteras", "todos somos migrantes", exclamaban por aquí y por allá, porque claro, hay que defender a las personas del odio.
Pero, ¿por qué la caravana abandonó Honduras? Por la pobreza, por supuesto, aunque la pobreza no es algo que exista así nada más, la pobreza está directamente relacionada con la riqueza de unos cuantos. En pocas palabras, los ricos del mundo —incluyendo a ese señor que tanto idolatran acá porque es el gran empresario mexicano— existen porque debajo de ellos hay una masa inmensa de gente pobre, que trabaja de sol a sol y no puede siquiera comprar algo de comer a sus hijos. Son los grandes capitales —en contubernio con los gobiernos del mundo—, los que despojan a las comunidades de su tierra, su agua, su aire. Son ellos los que plantan bosques muertos en Chile, los que secan lagos en México, los que destruyen el medio ambiente en Honduras. Son ellos los que no paran de hablar de inversión y dinero, dinero que nunca llega acá abajo, porque la riqueza capitalista es sólo para unos cuantos (o todavía creemos que el mercado y la distribución un día se regularán solos, ¡por favor!).
Los migrantes hondureños salieron de Honduras porque, después del golpe militar a Zelaya, las políticas de despojo y los megaproyectos de muerte crecieron de manera exponencial. Los grandes capitales no iban a detenerse. En 2016, mataron a Berta Cáceres, digna defensora de la tierra de su pueblo. Los migrantes salieron de Honduras porque no tenían de otra, porque para sobrevivir debían partir. Y está bien defender su derecho al libre tránsito, pero debemos tener claro que fueron orillados a abandonar sus casas, fueron obligados a dejar su tierra —que no su nación, porque el arraigo no se trata de naciones—, porque ahí ya no había nada para ellos, porque les quitaron todo en nombre de la inversión y del progreso.
La migración es una decisión no sólo económica, también política, y por lo tanto también lo debe ser su defensa. Si vamos a defender a los migrantes, debemos hacerlo pensando en que la migración no siempre es algo que decidan los sujetos, sino que son orillados por el mismo sistema que les arrebata la vida. ¿No deberíamos entonces defender el derecho a preservar la vida —y con vida me refiero no sólo a un corazón que late, sino al mundo que nos da comida, nos da agua, nos da aire?
Hay muchas palabras que se parecen entre el contexto de Honduras y el nuestro: despojo, destrucción, pobreza, pero esas palabras no salen en la televisión, ahí sólo hablan de progreso, inversión, crecimiento económico. El golpe militar en Honduras fue en 2009, desde entonces el 30% del territorio nacional se ha dado a concesiones mineras, los ríos fueron privatizados y el aire pasó a ser de las trasnacionales. El despojo en su máxima potencia. Nueve años después más de diez mil personas abandonan sus casas buscando no un "mejor futuro", porque eso es absurdo, sino la posibilidad de futuro. Detrás de esa migración. hay decisiones políticas que permitieron la destrucción de todo en beneficio de unos cuantos, de los mismos de siempre.
En México no estamos mejor, las mineras canadienses lo están destruyendo todo, la privatización del agua es casi inminente y los grandes capitales quieren construir un nuevo aeropuerto, disque para traer turistas y progreso a este país en eterno desarrollo. ¿Cuánto dura el desarrollo? ¿A qué hora llega el progreso? ¿Por qué seguimos hablando de lo mismo? Ezequiel Martínez Estrada, un gran ensayista argentino, escribió alguna vez que los ferrocarriles no traían progreso, sino extraían riqueza. Conectadas con el mar, las vías férreas argentinas conducían la materia prima a su destino final, las grandes potencias (creo que Galeano también habla de esto). Así me imagino el aeropuerto de muerte, un centro distribuidor del despojo. Ya no tenemos ferrocarriles, hace varias décadas que podemos transportar por el aire lo que le pertenece a otros. La destrucción no sólo será en el lago de Texcoco ni en las comunidades aledañas, será en todo el país. Es importante que sepamos que frenar un mega proyecto es construir la posibilidad de frenarlos todos.
Por favor no se confundan, esta lucha no es sólo por los patos, es una lucha política en la que asentamos el derecho de las y los de abajo —incluyéndonos a todos nosotros— a existir en el mundo, a vivir dignamente. Ningún avión de primera clase nos dará eso, la dignidad está en otro lado. El rechazo al nuevo aeropuerto es una decisión política, no técnica. Ir a la consulta a decir NO al nuevo aeropuerto es defender el derecho a la vida, a la acción, a alzar la voz contra aquellos que quieren destruir el mundo. Si el aeropuerto se construye, las comunidades que viven al rededor del lago de Texcoco tendrán que abandonar sus tierras, como lo hicieron los hermanos hondureños, porque los megaproyectos no traen bienestar para los de abajo, sólo traen pobreza. Defender a unos y no a otros es hacerle el juego al capitalismo, es aceptar sin resistencia alguna que nos quiten todo.
En 2006, el estudiante de economía, Alexis Benhumea, fue asesinado por el Estado mexicano, en el famoso mayo rojo. ¿Qué hacía ahí? Estaba defendiendo el derecho de los de abajo a la vida, a la tierra, igual que Berta Cáceres lo hacía en Honduras. Para construir su "progreso", los grandes capitales saben que deben despojarlo todo. Pero nuestra dignidad nunca muere. Rechazar el aeropuerto es una decisión política en la que reivindicamos a todos aquellos que han muerto en la lucha de los pueblos, aquí, en Honduras, en Chile, en Argentina (nunca olvidaremos a Santiago Maldonado). Rechazar el aeropuerto, en la consulta, en los medios, en el frente de lucha es una decisión política con la defendemos nuestro derecho a la vida. Esto no se trata de expertos o no expertos, de patos o no patos, se trata de que es momento de decir ya basta al despojo, a la pauperización o a lo explotación de los pueblos. Así como creen que los migrantes tienen derecho a una vida digna, así también es preciso reflexionar cómo se construye y se defiende esa vida, porque la respuesta no está en irse al otro lado, la respuesta está aquí, justo frente a nuestros ojos. ¡Ya basta de megaproyectos de muerte! ¡Ya basta de que nos quiten todo!
Mientras nos perdemos en frivolidades sobre la legalidad o ilegalidad de un ejercicio de reflexión pública, los de arriba saben que pueden ganarnos, porque no hemos construido un frente unificado, porque parece más importante cuestionar la capacidad crítica de los sujetos, que entender que las personas saben lo que significa la tierra, la dignidad, la vida. Escuchen a nuestros hermanos hondureños, pongan atención a sus palabras, el despojo que ellos sufren, el que los obligó a migrar, es el mismo que sufren los que viven alrededor del lago, los que viven junto a los cerros destruidos, los que vivimos en esta ciudad y en esta nación de "tercer mundo". ¿Cuántos mundos hay en esta jerarquía absurda? En realidad sólo hay uno, y ha llegado el momento de recordar que no es —no debe ser— la propiedad privada de unos cuantos, sino el lugar de vida de los pueblos.