5/25/2019

Se prepara la quinta edición de Feminasty, arte por y para mujeres


 Espacio para exponer obra de cualquier artista


Con el objetivo de generar comunidad y tejer redes de apoyo, llega la quinta edición de Feminasty, un evento que busca abrir espacios artísticos para mujeres y personas no binarias.
Feminasty es una colectiva feminista que desde abril de 2018 tiene como propósito construir espacios seguros para exponer la obra de cualquier artista.
El evento surgió como una idea de bazar entre amigas; sin embargo, se transformó en un evento al que acudieron más de 30 artistas y más de mil asistentes que disfrutaron de fotografía, música, poesía, arte gráfico e instalaciones hechas por mujeres.
Luego del éxito decidieron realizar más ediciones y el próximo 26, 27 y 28 de julio llegarán a la quinta presentación de este evento ahora en La Nana, Laboratorio de Arte Urbano Comprometido, ubicado en la colonia Guerrero, Ciudad de México.
Para “Maremoto”, ilustradora, diseñadora textil y una de las organizadoras del evento, es necesario contar con espacios que estén gestionados por mujeres, “desarrollados por mujeres, curados por mujeres y que todo sea enteramente hecho por mujeres, porque solamente nosotras entendemos las necesidades que tenemos”.
En entrevista con Cimacnoticias “Maremoto” afirmó que en México no hay oportunidades para artistas jóvenes. “Las chicas que participan se nos han acercado a decir que, si no hubieran expuesto con nosotras, quizá nunca habrían tenido la oportunidad de hacerlo en otro espacio. Nos gusta creer que abrimos espacios e hicimos camino para las demás”.
Han llevado el proyecto a Guadalajara, en la casa taller de José Clemente Orozco, donde expusieron a artistas locales. “Estaba llena, el patio y la azotea estaban abarrotados. Nos dijeron que en dos días llegó más gente de la que llega en dos meses, eran aproximadamente dos mil asistentes”, detalló “Maremoto”.
Para Feminasty, la interseccionalidad es fundamental en las artistas que exponen y el tipo de obras y disciplinas que buscan exhibir, por eso cuentan con diversas categorías.
Algunas de las secciones son arte visual, desde la cual se busca mirar y entender cómo diversas violencias marcan el día a día de las mujeres; audiovisual, donde se generan y difunden materiales con nuevas subjetividades y puntos de vista que buscan dejar de excluir a creadoras.
Otra sección es danza y performance, a través de la cual se busca omitir la mirada tradicional y masculina, e incorporar las diversas dimensiones de las corporalidades y la interacción con el público.
A través de la música se pretende reclamar espacios sin violencia y buscar experiencias y presentaciones musicales de aquellas personas que han sido discriminadas y aisladas. Otras secciones son talleres y conversatorios, zineteca, fotografía y textil.
Para enviar propuestas la convocatoria estará abierta hasta el 9 de junio y los requisitos se pueden consultar en nastyfeminasty.com. A pesar de que la convocatoria está dirigida a mujeres y personas no binarias, el evento es abierto a todo el público. “Queremos que entren personas a un sitio en el que escuchan, vean y disfruten; un espacio seguro donde sientan que pueden conocerse y platicar”, concluyó “Maremoto”.

CIMACFoto: César Martínez López
Por: Berenice Chavarría Tenorio
Cimacnoticias | Ciudad de México.

Acoso escolar, discriminación, adicciones, embarazos tempranos vive niñez y adolescencia oaxaqueña


 Encuesta revela condiciones graves en esta población
   

Oaxaca es tercer lugar en embarazo adolescente, lo que origina la deserción escolar, reproduce los ciclos de pobreza y marginación, condena a niñas menores de edad y sus parejas a círculos de pobreza y no hay claridad en los entornos escolares para frenar el acoso escolar y adicciones.
Esos son los problemas de gran magnitud que prevalecen en la niñez y adolescentes de Oaxaca, reveló la encuesta realizada a ese sector poblacional del Instituto Nacional Electoral (INE).
La Consulta Infantil y Juvenil 2018, realizada a nivel nacional, arrojó datos graves para este sector en Oaxaca, al que toda la clase política califica como el futuro de México, pero poco hace por ella a largo plazo.
En la consulta participaron 179 mil 423 niños, niñas y adolescentes de Oaxaca. El INE instaló 904 casillas con el apoyo de las 10 juntas distritales. De comunidades y pueblos indígenas, participaron 100 mil 971 menores de edad. Con alguna discapacidad, participaron 28 mil 301.
El delegado del INE-Oaxaca, Edgar Humberto Arias Alba, alertó que uno de los temas trasversales que se consultaron tenían que ver con las percepciones de niñas, niños y adolescentes sobre aspectos relacionados con liderazgo en el trabajo y en el hogar, y la percepción u opinión de quién debería dirigir en el trabajo, la respuesta con mayor resultado fue papá y mamá por igual, de igual manera en el hogar.
Refirió que aunado a la consulta, la ONG Internacional Bullying Sin Fronteras para América Latina y España, realizó un estudio entre abril de 2017 y abril de 2018 y en el caso de México, los casos de Bullying van en aumento. En Oaxaca concretamente, 7 de cada 10 niñas, niños y adolescentes sufren todos los días algún tipo de acoso en el entorno escolar, un alto nivel de niñas, niños y adolescentes han manifestado por medio de la consulta que han padecido violencia.
Así mismo en la Consulta Infantil y Juvenil 2018 (CIJ 2018) se fijó como objetivo principal el promover que niñez y adolescencia ejerzan su derecho a participar y a expresar su opinión sobre los asuntos y los problemas que les afectan, facilitando que se escuchen y tomen en cuenta sus opiniones y propuestas.
Arias Destacó que se ha avanzado en los roles de mujeres y hombres, lo cual fue reflejado en la consulta.
Con esta visión de la niñez y juventud Oaxaqueña se busca detonar el desarrollo de directrices y políticas de estado, impulsadas desde la sociedad civil y de instituciones, para que esas situaciones, vivencias y propuestas de niñas, niños y adolescentes tengan eco y no se pierdan en simples números.
Será en el mes de octubre cuando se socializará a las instituciones y organizaciones participantes y comprometidas el resultado de las mesas de análisis que se realizaron, así como los temas de la agenda, posteriormente el Grupo Coordinador Estatal en un evento público entregará a la Cámara de Diputados Local la presentación y resultados de la agenda para que se lleven a cabo las políticas públicas para la atención a niñas, niños y adolescentes de Oaxaca.

CIMACFoto: Itandehui Reyes Díaz
Por: Jaime Guerrero
Cimacnoticias/pagina3.mx | Oaxaca, Oax .-

Sara López González Las mujeres no queremos ser más, sino que se escuche nuestra palabra



Sara tardó mucho en olvidar los ruidos de la cárcel, los golpes de la puerta y los madrazos que la hacían brincar del susto durante los once meses que estuvo encerrada por su lucha contra las altas tarifas de la energía eléctrica. La primera vez que escuchó cerrarse la reja de la prisión, sintió “coraje, rabia, impotencia” de saberse ahí injustamente. Salió libre gracias a la presión nacional e internacional y de inmediato se reincorporó a la lucha, ya no sólo contra las tarifas injustas, sino también por la defensa del territorio maya. Hoy, además, es integrante del Concejo Indígena de Gobierno por Campeche.
Sara López González nació en el municipio de Candelaria hace 52 años. Sentada en medio de las flores que adornan el patio delantero de su casa, rememora el momento en el que, junto a su colectivo, decidió involucrarse en la iniciativa del Congreso Nacional Indígena y ser parte de una propuesta que pretende “organizar al pueblo”. En el 2006 participó en La Otra Campaña, iniciativa del EZLN que, al margen de los partidos políticos y de la estructura electoral, recorrió el México de abajo llamando, al igual que ahora, a organizarse para enfrentar el despojo, la explotación, el desprecio y la represión que ofrece el capitalismo.
El Concejo Indígena de Gobierno, explica Sara, “no llama a tomar la silla presidencial, sino al autogobierno y a organizarnos desde los pueblos. Y así como estamos organizados en una comunidad, queremos hacerlo a nivel estatal, a nivel Península y a nivel nacional”. El trabajo que le corresponde como Concejala, señala, “es recorrer la región y explicar la propuesta”. En realidad, insiste, “no queremos llegar a la presidencia ni convertirnos en partido político. No queremos ser como un partido, no somos aquellos corruptos que viven de los demás”. Y justo le corresponde explicar las diferencias.
Por Campeche hay otros ocho concejales,  y entre ellos, “dos compañeros que viven cerca de la frontera con Guatemala, quienes tienen un trabajo específico en la defensa de la tierra”. A los tres les preguntan los mayas qué soluciones ofrecen a los problemas de la región. Y la anticlimática respuesta es que el CIG no ofrece soluciones, “pues ésas se construyen con los pueblos, que no hay una receta de cómo gobernar”. Y el ejemplo que se desglosa es el de las Juntas de Buen Gobierno zapatistas, que tampoco ofrecen un manual, pero son una posibilidad real. “Ni Marichuy, que es la vocera, ni el CIG, vamos a decir, ‘te vamos a dar tantos proyectos’ para que resuelvas tus problemas’. Eso no es, porque entonces caeríamos en el mismo juego de gobierno y los partidos políticos”.
En el momento en el que Sara explica las dificultades en la organización, sus nietos regresan de la escuela jugando con radios walkie-talkie. Al entrar se detiene uno en seco. “Aquí, llamando, a mi abuela la están entrevistando, cambio y fuera”. Su hermanita se acerca de inmediato y pega el brinco sorprendida. La abrazan, la llenan de besos y siguen jugando y correteando por la casa que comparten con ella.
“Es por ellos, por los hijos y los nietos por los que luchamos”, dice Sara. Y continúa con su opinión sobre los partidos políticos, que “nos dividieron”, señala. Su propaganda “entra en los pueblos y comunidades y nosotros vamos a contracorriente, no tenemos los medios para cambiar la ideología de la gente. Es muy duro, se necesita un trabajo muy fuerte para que los pueblos vean las cosas de manera diferente”. La Concejala maya insiste en que la propuesta del CIG no termina con el proceso electoral, “pues es un proceso y una lucha de resistencia muy larga, que seguiremos después del 2018, se gane o no se gane, se vote o no se vote. El objetivo es organizar este país, a los pueblos indígenas y no indígenas, los del campo, los de la ciudad. Por lo menos ya lo iniciamos, y lo vamos a terminar cuando nos vayamos a la otra vida”.
La iniciativa del CIG tiene como vocera a una mujer y, en general, son mujeres las que participan en el recorrido que María de Jesús Patricio, mejor conocida como Marichuy, realiza por el México de abajo. Sara explica que con una mujer como vocera indígena “queremos decirle al mundo que aquí estamos y lo que queremos es la vida para todos y para todas. Es una mujer indígena que lleva la palabra de todos los pueblos y de las mujeres, para decirle a este sistema capitalista que existimos y que decimos ‘ya basta’”.

Las mujeres somos unas chingonas

Sara piensa que aún son pocas las mujeres que deciden libremente salir a luchar y tienen un compromiso con el pueblo. O puede que no sean pocas, aclara, pero no se ven. Y esto, dice, “también se debe a la violencia que existe contra ellas, en muchos sentidos. Con el simple hecho de que te griten que la comida está caliente o está fría, o que el café no les gustó, eso ya es violencia”.
En la cultura maya, como en la mayor parte de culturas del mundo, existe el machismo y la violencia contra la mujer. “Todos somos explotados, hombres y mujeres de todo el mundo, pero la mujer lo es más, y está más relegada, le dicen que sólo sirve para la casa, para hacer las tortillas, la lavada, la planchada, todo el trabajo doméstico”. Y nosotras, afirma Sara, “somos más que eso”.
Las mujeres “somos milusos porque tenemos la capacidad de hacer muchas cosas. Pero queremos tener el espacio que nos corresponde, en la lucha y en todo, tanto en lo local como en lo nacional. Que no nos relegue ni el sistema ni la casa ni la lucha. No queremos ser más, sino que se escuche nuestra palabra. No es que vayamos a la delantera, sino a un lado del compañero, porque así vamos a reconstruir este país. Queremos demostrar a los compañeros que nosotras no nos estamos queriendo sentir más que ellos, sino que queremos que se nos reconozca y se nos respete, en la lucha y en todo”.
Por ejemplo, “cuando organizamos talleres en Xpujil asisten casi puros hombres. En la reunión de delegados del Concejo Regional Indígena de Xpujil hay únicamente dos o tres mujeres. Las mujeres participan en sus comunidades, pero aún no como representantes, pues es complicado. No me van a dejar mentir los compañeros luchadores sociales, porque los vas a ver a ellos, pero a la compañera no, ella se va a quedar cuidando al hijo o a la hija. Es algo diferente a lo que hacen los compañeros zapatistas, porque allá el hombre ya se queda a cuidar a los hijos y les hace de comer”.
La cotidianidad, tanto en las comunidades como en las colonias, continúa la Concejala, “es que tú no puedes sonreír si pasa un compañero o un hombre porque entonces ya le estás coqueteando, pero si eres hombre sí puedes. Y a nivel nacional e internacional la violencia es contra las mujeres, a ellas las violan y las matan. Yo no digo que no haya asesinatos de hombres, pero las que están en riesgo son las mujeres jóvenes, señoras, ancianas. Es decir, la violencia la viven en su casa y luego afuera, en la sociedad y en las calles”.
Cuando estuvo presa, Sara leyó literatura de las mujeres zapatistas. “Lo recuerdo mucho porque me causó risa reconocer la situación. Decía una zapatista: ‘yo le dije al compañero tal que los invitamos a que se organicen bien porque por ellos no avanzamos. Las mujeres siempre vamos, pero si no avanzamos es por nuestros compañeros hombres”. Nada mejor dicho, dice Sara. Nosotras, insiste, “somos más aceleradas, más ágiles en hacer las cosas. Somos fuertes, valiosas y con grandes capacidades. Podemos hacer muchas cosas al mismo tiempo. Somos madres, hermanas, hijas, abuelas, luchadoras, organizadoras. Somos unas chingonas”.Sara piensa que aún son pocas las mujeres que deciden libremente salir a luchar y tienen un compromiso con el pueblo. O, aclara, puede que no sean pocas, pero no se ven. Y esto, dice, “también se debe a la violencia que existe contra ellas, en muchos sentidos. Con el simple hecho de que te griten que la comida está caliente o está fría, o que el café no les gustó, eso ya es violencia”.

| Las mujeres queremos tener el espacio que nos corresponde, en la lucha y en todo, tanto en lo local como en lo nacional. Que no nos relegue ni el sistema ni la casa ni la lucha |

En la cultura maya, como en la mayor parte de culturas del mundo, existe el machismo y la violencia contra la mujer. “Todos somos explotados, hombres y mujeres de todo el mundo, pero la mujer lo es más; y está más relegada, le dicen que sólo sirve para la casa, para hacer las tortillas, la lavada, la planchada, todo el trabajo doméstico”. Y nosotras, afirma Sara, “somos más que eso”.
Las mujeres “somos milusos porque tenemos la capacidad de hacer muchas cosas. Pero queremos tener el espacio que nos corresponde, en la lucha y en todo, tanto en lo local como en lo nacional. Que no nos relegue ni el sistema ni la casa ni la lucha. No queremos ser más, sino que se escuche nuestra palabra. No es que vayamos a la delantera, sino a un lado del compañero, porque así vamos a reconstruir este país. Queremos demostrar a los compañeros que nosotras no nos estamos queriendo sentir más que ellos, sino que queremos que se nos reconozca y se nos respete, en la lucha y en todo”.
Por ejemplo, “cuando organizamos talleres en Xpujil asisten casi puros hombres. En la reunión de delegados del Concejo Regional Indígena de Xpujil hay únicamente dos o tres mujeres. Las mujeres participan en sus comunidades, pero aún no como representantes, pues es complicado. No me van a dejar mentir los compañeros luchadores sociales, porque los vas a ver a ellos, pero a la compañera no, ella se va a quedar cuidando al hijo o a la hija. Es algo diferente a lo que hacen los compañeros zapatistas, porque allá el hombre ya se queda a cuidar a los hijos y les hace de comer”.
La cotidianidad, tanto en las comunidades como en las colonias, continúa la Concejala, “es que tú no puedes sonreír si pasa un compañero o un hombre porque entonces ya le estás coqueteando, pero si eres hombre sí puedes. Y a nivel nacional e internacional la violencia es contra las mujeres, a ellas las violan y las matan. Yo no digo que no haya asesinatos de hombres, pero las que están en riesgo son las mujeres jóvenes, señoras, ancianas. Es decir, la violencia la viven en su casa y luego afuera, en la sociedad y en las calles”.
Cuando estuvo presa, Sara leyó literatura de las mujeres zapatistas. “Lo recuerdo mucho porque me causó risa reconocer la situación. Decía una zapatista: ‘yo le dije al compañero tal que los invitamos a que se organicen bien porque por ellos no avanzamos. Las mujeres siempre vamos, pero si no avanzamos es por nuestros compañeros hombres’. Nada mejor dicho”, dice Sara. Nosotras, insiste, “somos más aceleradas, más ágiles en hacer las cosas. Somos fuertes, valiosas y con grandes capacidades. Podemos hacer muchas cosas al mismo tiempo. Somos madres, hermanas, hijas, abuelas, luchadoras, organizadoras. Somos unas chingonas”.

Los mayas, vida y resistencia actual y no piezas de museos

La maya es una de las culturas de Mesoamérica más conocidas en el mundo y, por lo mismo, una de las más explotadas por el turismo y la industria cultural. Mercancía de charlatanes que estudian sus misterios “sobrenaturales” y de empresas que sobreexplotan los recursos naturales y sus vestigios arqueológicos, esta cultura milenaria es vida y resistencia actual. Los libros de historia separan el glorioso pasado de un presente que se opone a dejar de existir y que reivindica sus sitios sagrados como propios, aunque para gobiernos y empresas sean sólo escenarios de conciertos de moda.
Descendiente de la cultura que inventó el cero, de astrónomos, cazadores y de hombres y mujeres que levantaron maravillas arquitectónicas, Sara tiene que pagar una cuota para ingresar al sitio arqueológico de El Tigre, ubicado a unos kilómetros de su casa. Se dice que en este imponente lugar, probable capital de los acalanes, Hernán Cortés asesinó a Cuauhtémoc. Sara camina altiva por las construcciones. La gente de aquí es heredera de los chontales que crecieron a orillas del río Candelaria y ella, aunque de madre tabasqueña, nació aquí y se reconoce maya.
De niña, Sara corría en el monte, molía el maíz y hacía las tortillas. Más grandecita, recuerda, jugaba canicas, trompo, chácara y fútbol, pues se juntaba con puros hombres. Lo de la comidita y las muñecas no se le dio porque su papá, dice, “yo creo que quería un varón”.
Su formación política empezó con los jesuitas. La teología de la liberación le abrió otros mundos cuando apenas tenía 14 años de edad y fue creciendo con talleres de fe y política. “En ese tiempo trataba de captar las ideas y luego, en las reuniones de jóvenes, difundía las lecciones que aprendía, sin saber hasta dónde iba a llegar”. En la iglesia, el padre José Martín del Campo la ponía a rezar, pero le decía que el verdadero trabajo cristiano estaba afuera.

| Empezamos a convocar a la gente de Candelaria que tuviera problemas con sus recibos y se juntaron 80 personas. Así iniciamos la lucha |

Después Sara se fue a Xpujil y ahí se metió de lleno al trabajo de las comunidades eclesiales de base y organizó un taller sobre cooperativismo con un grupo de jóvenes mujeres. Trabajaban también con la soya, en ese momento no transgénica, y sus formas de procesamiento, apicultura y tiendas.
La joven Sara empezó a salir de Campeche para realizar trabajo comunitario. Y así llegó a cortar café a la Nicaragua sandinista. También trabajó con los refugiados guatemaltecos que llegaron a Campeche y Quintana Roo, a quienes impartía talleres de herbolaria y de odontología.
La palabra tenacidad es la que mejor representa a esta mujer concejala que de niña sólo estudió la primaria, pero se empeñó en terminar la secundaria en el Instituto Nacional de Educación para Adultos. Luego tomó talleres de odontología y medicina general con alumnos de la UAM Xochimilco y con médicos de otros países que llegaban a Campeche a proporcionar capacitación para que después ella y sus compañeras entraran a las comunidades a las que no llegaban servicios de salud.
Pata de perro como ninguna, hizo de su mamá una cómplice para las salidas que el padre le impedía, pues la tradición indicaba que sólo hasta después de casarse podía irse de la casa paterna. Ella y su madre se las arreglaron para que esto no sucediera. No era noviera, así es que con su primer amor duró 16 años casada. Tuvo con él cuatro hijos, todos hoy mayores de 30 años. Luego se volvió a casar y de ese matrimonio nació su quinto hijo, hace 20 años. Y entre uno y otro jamás dejó de luchar. Amamantaba al mismo tiempo que se involucraba en la defensa de los derechos humanos de la comunidad y en la defensa del territorio.
El divorcio en una comunidad no es nada sencillo ni común. Sara lo enfrentó y se salió de su casa con sus cuatro hijos de entonces. En ese momento cargaba una orden de aprehensión en su contra, así es que su huida fue doble, pues su ex esposo amenazaba con entregarla. Había participado durante dos semanas en un bloqueo carretero por la falta de agua en Xpujil y era perseguida. Sus compañeros de lucha la escondían en la montaña y su esposo llegaba a buscarla amenazando con entregarla, lo que la obligó a salir de la comunidad, donde dejó todas sus pertenencias. Con sus cuatro hijos y un poco de ropa regresó a Candelaria. Y volvió a empezar.
En ese momento la gente estaba muy enojada por los altos cobros de energía eléctrica. Sara puso una farmacia en el centro y le llegaba el recibo de mil pesos, pero empezó a triplicarse la tarifa y ya no podía pagar. Luego, junto a su familia, instaló una purificadora de agua, pero prácticamente trabajaban para pagar la luz. “Empezamos a convocar a la gente de Candelaria que tuviera problemas con sus recibos y se juntaron 80 personas. Así iniciamos la lucha”. Eran ella, su nueva pareja y su cuñado los que convocaban. Los mismos que se integrarían después al movimiento zapatista de La Otra Campaña.

Nueve meses tras las rejas

Fueron años de lucha y organización en los que miles de personas conformaron un movimiento de resistencia y se negaron a pagar los excesivos cobros. En 2009, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) la demandó por el delito inventado de privación ilegal de la libertad a un funcionario. Les llegaron citatorios a ella y a su compañero y dos abogados les fueron facilitados por la entonces senadora Rosario Ibarra de Piedra, quien se unió a la defensa encabezada por David Peña, de la Red Nacional de Resistencia Civil contra las Altas Tarifas Eléctricas.
La Procuraduría General de la República (PGR) la perseguía y se establecieron mesas de diálogo cuyos acuerdos no se cumplieron. El movimiento pactó permitir la instalación de casillas para las elecciones municipales y estatales a cambio de que desistieran de las demandas. “Se firmó la minuta y dejamos instalar las casillas, pero antes de eso hubo un corte masivo de energía eléctrica, lo cual violaba el acuerdo con el gobierno, pues no se trataba sólo de que no nos detuvieran, sino de que tampoco atentaran contra el servicio. Fuimos muchos a exigirle al responsable de la CFE que reinstalara el servicio, quien dijo que iría con nosotros, pero en realidad él sólo estaba viendo quiénes participábamos”.
El representante de la CFE les dijo que no tenía camioneta para acompañarlos, que si podía irse con Sara, y ella, con cierta ingenuidad, dijo que sí. “Yo iba manejando y al lado iba el representante de la CFE, y por eso me acusaron de privación ilegal de la libertad”. El gobierno lo tenía todo planeado. Dejaron que pasaran las elecciones y enseguida la detuvieron a ella y a otros cuatro compañeros. Era el 9 de julio de 2009.
A las cinco de la mañana la despertaron los madrazos en la puerta de su casa. Sara escuchó los gritos de sus hijos y se incorporó “sin saber qué chingados hacer”. Tomó el celular para resguardar la lista de contactos. Entraron. “No sentí miedo, sino odio, coraje, impotencia”. A ella y a su compañero se los llevaron en una camioneta con la cabeza entre las piernas durante tres horas y media.

| En la cárcel, Sara volvió a sacar su carácter y, pese al miedo, se rebeló contra los malos tratos. Fueron, sin duda, los nueve meses más difíciles de su vida |

“Llegamos a la PGR en Campeche y yo iba toda adolorida, con los ojos hinchados y calentura. Cuando bajamos vi a los otros tres compañeros de la lucha detenidos, entre ellos el encargado de moverse si nos detenían. La otra compañera estaba llore y llore. Me sentía responsable porque nosotros los invitamos a la resistencia y ellos aceptaron. Traté de ser fuerte. Después de que nos tomaron las fotografías en diferentes poses, nos metieron al penal San Francisco Kobén”. Y ahí, a punto de separar a los cinco activistas en las secciones de hombres y mujeres, los detenidos se abrazaron y se despidieron. Los acusaron de privación ilegal de la libertad a un funcionario y de obstrucción de un servicio público.
En la cárcel, Sara volvió a sacar su carácter y, pese al miedo, se rebeló contra los malos tratos y enfrentó lo mismo a los custodios que a la directora del penal. Fueron, sin duda, los nueve meses más difíciles de su vida. Los abogados consiguieron que para salvaguardar su integridad los mantuvieran en un lugar seguro y juntos. “Aquí no hay lugar seguro, pero los voy a mandar a la clínica, ahí van a estar los cinco”, les dijo la directora.
Más de cien tapetes tejió Sara durante esos meses y leyó cuanto libro se le acercó. Empezó también a escribir parte de su vida, los momentos que vivía en la cotidianidad de la cárcel, la rabia y el dolor que sintió al enterarse del asesinato de su amiga, la también activista y defensora Beatriz Cariño Trujillo, la caída de su hijo que le hizo perder la memoria, entre otras angustias que se mitigaban al escribirlas. Afuera las cosas no estaban mejor. A sus hijos los seguía la policía y hasta helicópteros sobrevolaban por encima de la casa. “Fue una cacería tremenda, había 36 órdenes para los compañeros”, situación que no le permitía mucho tiempo para la tristeza. Desde la cárcel sostenía reuniones con gente del movimiento y diseñaban estrategias. En la cárcel, el día de su detención, pudo ver las listas con los nombres de sus compañeros con órdenes de aprensión, memorizó los que pudo y en cuanto tuvo oportunidad se los comunicó para que escaparan.
En torno a su encierro se organizó una campaña nacional e internacional exigiendo su liberación. Los cinco se pusieron en huelga de hambre durante 15 días y Amnistía Internacional se ocupó del caso. Creció la presión hasta que fueron liberados bajo fianza. Y más tardaron en ser liberados que en darle continuidad a un trabajo organizativo que ni en la cárcel soltaron.
Son once años ya desde que iniciaron el movimiento contra el servicio y las tarifas impuestas por la CFE. Las demandas del movimiento son que la energía eléctrica se considere un derecho humano y tener una cuota bimestral “que se pueda pagar”. Negarse a pagar fue el primer acto de resistencia pacífica. Empezaron a organizarse alrededor de 80 personas, pero en un lapso de dos o tres meses ya eran más de 3 mil de 30 comunidades de Campeche. Una de las protestas más representativas fue cuando la CFE acudió a instalar nuevos medidores. La gente los quitó todos “porque nada más servían para robar, ya que la CFE los maneja a su antojo”.
La represión es la respuesta que se tiene a su demanda de una tarifa justa. Unos días antes de la entrevista detuvieron a uno de sus compañeros. Sara fue a la cárcel a verlo y junto a la familia tramitaba su liberación. La CFE “avanza en su trabajo de imponernos medidores digitales. Nosotros nos oponemos y viene el hostigamiento y la represión. El jueves detuvieron al compañero José Alberto Villafuerte García sin orden de aprehensión. Se lo llevaron diciendo que le harían unas preguntas en el juzgado y se lo llevaron al Cerezo Francisco Kobén, pidiéndonos una fianza de 250 mil pesos”. A Villafuerte lo acusaron de robo de energía eléctrica, a pesar de los acuerdos firmados con la Secretaría de Gobernación y con representantes de la CFE a nivel nacional. “Ésa es la situación actual del movimiento”, resume.

La devastadora palma africana, el despojo y la explotación

El camino a Candelaria está tapizado de sembradíos de palma africana, cultivo que destruye el medio ambiente y la diversidad cultural. Los investigadores Agustín y León Enrique Ávila Romero han documentado que en Campeche la siembran nuevos actores con mayor capital y con grandes extensiones de tierras, con prácticas similares a las que se dan en África, Sudamérica y Asia. El modelo de negocios que promueve, basado en una agricultura de contrato, explican los hermanos Ávila, “impulsa a los campesinos a desmontar la floresta para sembrar palma, lo que mercantiliza la economía campesina y deteriora las prácticas culturales propias de los grupos campesinos e indígenas con la llegada de agentes externo”. Las empresas transnacionales, explican, ven en este cultivo “un nicho de oportunidad” para abastecer de aceite a la industria alimentaria y de cosméticos, y en un segundo término convertir a biodiesel la pasta obtenida.
Sara López advierte que el gobierno de Campeche anunció la siembra de 120 mil hectáreas de palma africana en el estado, entre Candelaria, Palizada y Escárcega. “En muchas comunidades lo están rechazando, pero en otras lo están viendo como un medio de subsistencia, pues desconocen el problema de devastación, contaminación del suelo y aire”. El monocultivo de palma africana, continúa la Concejala, consume mucha agua y poco a poco va secando nuestro río, los arroyos, los ojitos de agua que hay en algunas comunidades”. De hecho, dice, “en la comunidad Pedro Baranda la sembraron hace muchos años y se secó el ojo de agua”.
Otra de las consecuencias del cultivo es que “donde se siembre ya no se podrá sembrar otra cosa porque la tierra queda infértil. Y la otra es la contaminación de la tierra, agua y aire por todos los pesticidas que utilizan”. Sara explica que es un círculo vicioso, pues la contaminación del agua incrementa la mortandad de los peces. Ejemplifica: hay una procesadora de aceite de la palma africana a la altura del río Candelaria, y este año, con las inundaciones, la planta empezó a tirar mucho aceite directo al río, lo que provocó la muerte de la fauna marina.

| Donde se siembre la palma ya no se podrá sembrar otra cosa porque la tierra queda infértil. Y la otra es la contaminación de la tierra, agua y aire por todos los pesticidas que utilizan |

Con la renta o venta de sus tierras para el monocultivo de palma, explica, la tierra se va empobreciendo y el campesino ya no puede sembrar frijol ni maíz, ni siquiera picante. Entonces llegó el gobierno con un programa de créditos para que los campesinos se dedicaran a la ganadería, “se endeudaron, cayeron en cartera vencida y ya no se pudieron recuperar”, por lo que muchos decidieron migrar a Estados Unidos o a los centros turísticos de la península, donde trabajan como albañiles o meseros. San Antonio y Florida son dos de las ciudades con grupos de campechanos ofreciendo su mano de obra, entre ellos el hijo de Sara que se va por periodos de dos años.
Campeche también padece la invasión de los cultivos transgénicos que llegó de la mano de los menonitas. La zona conocida como los Chenes es la más afectada, pero muy cerca de Candelaria, en el camino a Chetumal, “ya se puede ver a los menonitas sembrando soya transgénica”. Rumbo a Hopelchén, al oriente de la capital de Campeche, empieza la invasión de sorgo y soya. Desde ahí los empresarios distribuyen la semilla de la transnacional Monsanto, la madre de todos los males.
Otro ejemplo de la arremetida actual contra los pueblos mayas está en el pueblo ch’ol de Xpujil, la comunidad en la que Sara vivió muchos años. Aquí los pobladores originales han sido desplazados por la imposición del decreto de Reserva de la Biósfera de Calakmul, que les restringe el acceso a su territorio. La Concejala explica que “cuando declararon la reserva, desalojaron a varias comunidades y muchas que están dentro del núcleo de la reserva ahora no pueden sembrar. Si quieren hacer una casa y cortar una palma, no pueden porque están dentro de la reserva, y sí los pueden meter a la cárcel”. Justo hace unos días, una mujer con su leña fue detenida por los soldados, “pues ellos no pueden cortar leña en la reserva porque los detiene el ejército, pero los empresarios sí entran y hacen lo que quieren”.
Y a la lista de agravios se suma la invasión de proyectos turísticos en las paradisíacas playas de Ciudad del Carmen o Champotón, entre otras, donde les están arrebatando las tierras a base de engaños promovidos desde el gobierno. Es la privatización de los recursos naturales, explica Sara, y su trabajo como defensora la lleva a dar información a los pueblos y advertirles que si admiten la concesión del río Candelaria, “pronto serán maleteros en sus propias tierras”.
La conclusión es clara, dice Sara: “Si no nos organizamos, nos van a quitar lo que nos corresponde”.

Todo ha valido la pena

Tiene 52 años y, sin chistar, asegura que “todo ha valido la pena”, incluidos los reclamos de sus hijos por haberlos dejado mucho tiempo solos, como cuando se fue al corte de café a Nicaragua. “Ellos han estado conmigo antes de la cárcel, durante la cárcel y después de la cárcel. Sí apoyan, están de acuerdo con la lucha, y ahora son grandes y tienen que trabajar. Por eso yo soy la que anda movida y la única loca de la familia”.
De cabello largo, negro y rizado, guapa, alta y de sonrisa serena, Sara López rehace nuevamente su vida al lado de un nuevo compañero. Disfruta la vida y la lucha y su pasión es el baile, tanto que “si diario hubiera bailes, yo diario bailaba”. Y lo mismo le da a la cumbia, a la salsa o al rock. No deja de escuchar a Silvio Rodríguez, música de los 80, de Los Ángeles Negros o tríos. Y antes, durante y después de la entrevista revisa su teléfono que no para de sonar. Se actualiza en las redes sociales y por medio de ellas mantiene contacto con el resto de los concejales.

| En el CIG nada está hecho, sino que tenemos que ir aprendiendo y haciendo. Es vivir la práctica y la teoría, hacerlo nosotros sin depender de nadie |

Dentro del Concejo Indígena de Gobierno ha ocupado la comisión de prensa, por lo que le ha tocado lidiar con las urgencias del gremio periodístico. “En el CIG nada está hecho, sino que tenemos que ir aprendiendo y haciendo. Es vivir la práctica y la teoría, hacerlo nosotros sin depender de nadie”.
Su compañero actual le reclama tiempo, pero “el movimiento, la lucha, es mi vida. Así me conoció, y es muy difícil que lo deje”. Aunque a veces, reconoce, le hace falta el apapacho y la compañía, sobre todo en días como éste en el que detienen a un compañero y la tristeza la carcome. “Como persona y como mujer necesitas también el apoyo”, dice sonriendo.

Empresarias, políticas, defensoras, deportistas y artistas, entre las mujeres más poderosas


Revista Forbes enlista 100 nombres
   


Irene Espinosa la subgobernadora del Banco de México, la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y la actriz Yalitza Aparicio figuran entre las 100 mujeres más poderosas del país 2019, una lista compuesta por la revista Forbes.
“Se trata de mujeres que, más allá del éxito que han obtenido, están inspirando a aquellas jóvenes y niñas que vienen detrás para que sigan su camino y superen cualquier obstáculo que aparezca ante ellas”, dice el editorial de la revista, que enlista a empresarias y políticas tanto como a activistas, deportistas y artistas que han destacado durante el último año.
Con excepción de la Secretaria de Economía, Graciela Márquez Colín, todas las ministras del gabinete paritario de Andrés Manuel López Obrador aparecen en la lista, también con los presupuestos que manejan, algunos muy incrementados a comparación del año pasado. Por ejemplo, la Secretaria de Bienestar, María Luisa Albores, maneja las pensiones para adultos mayores, y la Secretaria de Trabajo, Luisa María Alcalde, el programa de becas para jóvenes.
Olga Sánchez Cordero aparece con la cita: “La mirada femenina tiene que estar presente más que nunca en la vida pública de este país. Yo llevo 50 años trabajando arduamente para alcanzar mis metas y demostrar que las mujeres somos iguales o más capaces que los hombres.”
En el ámbito de la economía, se observa que hay muchas mujeres en posiciones de poder en el sector automotríz, como Alicia del Valle, directora del complejo San Luis Potosí de General Motors México, Rosángela Guerra, directora de Lincoln México, Maru Escobedo, CEO de BMW Group México, y Mayra González, presidenta de Nissan Mexicana.
Irene Espinosa, del Banco de México, opinó que “seguimos con una cultura muy estereotipada, que le asigna a la mujer un rol de cuidados. Quien tiene ambiciones profesionales es socialmente castigada.” En su ascenso a puestos de poder, dijo haber contado con la ayuda de hombres con una visión más abierta. Pero en la mayoría de los casos, agregó, los hombres tendrían una “inercia de voltear a ver sólo a los hombres cuando existe una vacante en una posición de liderazgo.”
En la lista de Forbes también figuran dos periodistas, Carmen Aristegui y Lydia Cacho, quien este año finalmente logró una disculpa pública por la tortura que sufrió a manos de agentes del Estado en 2006. También aparecen nombres como el de María Salguero, quien elabora el Mapa Colaborativo de Feminicidios en México, Rocío Culebro, Directora Ejecutiva del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia, María Josefina Menéndez, Directora de Save The Children México, y María Amparo Casar, Presidenta de Mexicanos Unidos contra la Corrupción y la Impunidad.
El éxito de la película Roma también dejó su huella en la lista. No solamente aparecen las dos actrices Marina de Tavira y Yalitza Aparicio, quien opinó que “faltan más liderazgos femeninos”, también se reconoce la labor de la productora musical de la cinta, Lynn Fainchtein, y de las defensoras Marcelina Bautista, Fundadora del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar, y Marcela Azuela Gómez, Fundadora de Hogar Justo Hogar.
Las editoras de Forbes enfatizaron que la lista no representaba un ranking, que simplemente reconocía las mujeres “que están abriendo puertas.” Por eso, entre las mujeres directoras y fundadoras de empresas no faltaban las académicas, deportistas, músicas y artistas. La integrante más pequeña fue Adhara Pérez, niña de 7 años que ya concluyó primaria y secundaria y actualmente prepara su bachillerato. De esa manera, podría convertirse, en agosto, en estudiante de la Universidad de Arizona, donde fue invitada para estudiar Astrofísica.

Imagen retomada de Twitter
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México

La delgada línea entre tradición y trata infantil en África occidental


Hadijatou Mani fue liberada este año de su condición de esclavitud como “quinta esposa” de un anciano musulmán de Níger, que la “adquirió” por un puñado de dinero para ser sirvienta y esclava sexual. Crédito: Anti-Slavery International
COTONOU, Benín, 6 may 2019 (IPS) - Cuatro adolescentes nigerianas de 15 y 16 años se sientan juntas en un autobús en Cotonou, la capital comercial de Benín, para emprender la última parte de su viaje a Malí, donde se les ha asegurado que sus nuevos esposos las aguardan.
Partieron de sus hogares en el  este de Nigeria, donde, según le dijeron sus padres, concertaron su matrimonio con connacionales que viven en Malí.
“Cuatro compatriotas me pidieron que les trajera esposas jóvenes porque quieren casarse. Estoy seguro de que serán felices”, dice a IPS un traficante de personas, que solo se identifica como Wiseman, mientras el autobús donde ya abordaron las cuatro chicas se apresta a partir hacia Bamako, la capital maliense. A IPS no se le permite hablar con las adolescentes, que parecen ansiosas.
Wiseman aseguró que “negocié con los padres y les di un pago inicial como dotes, eso seguramente les ayudará a comenzar un pequeño negocio o compran semillas para la agricultura. Estas chicas son afortunadas porque trabajarán y realizarán los deberes de las esposas, por lo que sus vidas deberían mejorar mucho”.
Pero en realidad, nadie sabe sus verdaderas intenciones tanto de él como de los hombres que le “encargaron” encontrar a las chicas, si es que ellos existen.
Pathfinders Justice Initiative (Iniciativa de Exploradores por la Justicia), una organización internacional no gubernamental dedicada a la prevención de la esclavitud sexual, dice que Nigeria es un país de origen, tránsito y destino de la trata de mujeres y niñas, una actividad que tiene su foco en la Ciudad de Benin, en el sureño estado nigeriano de Edo, considerada un centro de tráfico sexual.
Nigeria se ubica en el puesto 32 de entre 167 países con el mayor número de personas en situación de esclavitud (1,38 millones), según el informe del Índice Global de Esclavitud  2018. Si bien Nigeria cuenta con leyes contra el tráfico y la trata, al menos un millón de personas son víctimas de estos delitos cada año, según la Agencia Nacional para la Prohibición del Tráfico de Personas (Naptip, en inglés).
Naptip, que opera en colaboración con las autoridades de Malí, considera que casi 20.000 niñas nigerianas fueron obligadas a prostituirse en Malí, donde trabajan en hoteles y clubes nocturnos tras ser vendidas a redes de trata y prostitución por traficantes de personas.
La población infantil, la más vulnerable
En África occidental, niñas y niños siguen siendo los más vulnerables a la trata.
El último Informe global sobre la trata de personas de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) encontró que los niños y niñas y adolescentes se encontraban entre las mayores víctimas de tráfico y trata dentro de la región.
A fines de abril, la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) rescató a 216 víctimas de la trata, incluidos 157 niñas y niños, oriundos de Benín, Burkina Faso, Níger, Nigeria y Togo. Interpol integra un grupo de trabajo mundial, conformado para abordar el delito de la trata.
Algunas de las víctimas de la trata laboraban como trabajadoras sexuales en Benín y Nigeria, mientras que otras lo hacían en jornadas interminables en mercados y locales de comida. Varías de las rescatadas tenían apenas 11 años, tenían señales de haber sido golpeadas y se les había asegurado que nunca más verían a sus familias.
Cuarenta y siete personas fueron arrestadas.
La pobreza juega un gran papel en el tráfico y la trata de mujeres y niñas en África occidental. Crédito: Linda de Volder/CC 2.0
“Muchas niñas y  niños se envían a estos mercados para realizar trabajos forzados. Se trata de grupos del crimen organizado que solo buscan hacer dinero. No les importa que los menores sean forzados a la prostitución, trabajen en condiciones terribles o vivan  en las calles”, dijo el director de Interpol para el crimen organizado y emergente, Paul Stanfield. “Todos están detrás del dinero”, remarcó.
Benín, punto de tránsito del tráfico
Benín, un país de bajos ingresos, siempre ha sido un punto de tránsito para los migrantes de África occidental que buscan llegar en forma irregular a Marruecos, Argelia y Túnez, y desde ahí, finalmente, a Europa.
La ciudad de Cotonou parece ser un punto de tránsito del tráfico de niñas y mujeres hacia África occidental y del norte, que pasan por esta ciudad desde el sur cuando son transportadas a sus países de destino.
Togo, Burkina Faso, Benín y Malí tienen leyes contra el tráfico y la trata infantil, pero nada cubre la trata de personas mayores de 18 años, según datos  la ONUDD, también conocida por su sigla en inglés, UNODC. Níger no tiene leyes contra estos delitos.
El libre movimiento de bienes y personas dentro de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental parece facilitar esta situación, ya que los oficiales de inmigración corruptos hacen la vista gorda por unos pocos dólares, en los puestos fronterizos.
Tráfico y trata, delitos diferentes

Los delitos de tráfico y trata de personas están conectados en ocasiones, pero tienen características y fines diferentes, según la Oficina de las Naciones Unidos contra la Droga y el Delito (ONUDD). 

El tráfico es siempre transfronterizo e implica el traslado ilícito de personas de un país a otro, realizado “en condiciones peligrosas o degradantes”, a cambio de beneficios financieros o de otro tipo.

La trata puede producirse dentro del propio país de la víctima o en otro país y es "la acción de captar, transportar, trasladar, acoger o recibir personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad” para obtener un beneficio económico.

Su fin, precisa la ONUDD, es “de explotación, que incluye prostitución, explotación sexual, trabajos forzados, esclavitud, retirada de órganos y prácticas semejantes”.

Una gran diferencia de los dos delitos es que en el tráfico, las personas migrantes “consienten”, mientras que las víctimas de la trata, por el contrario, “nunca han consentido o, si lo hicieron inicialmente, ese consentimiento ha perdido todo su valor por la coacción, el engaño o el abuso de los traficantes”.

Sobre los controles fronterizos, Wiseman soslaya profundizar en el tema y solo dice que sabe “cómo manejarlos”. En cuanto a su responsabilidad en el bienestar de las chicas que traslada precisa: “No soy un trabajador social, soy un hombre de negocios y un asistente. Ayudo a las personas a obtener buenas esposas y a las familias de las niñas a salir de la pobreza por el dinero que reciben a cambio. El resto es historia”.
Cuando IPS le cuenta el caso de las cuatro chicas nigerianas a Hassan Badarou, un promotor comunitario y líder religioso de Benín, este asegura que “podrían ser utilizadas como esclavas sexuales por esos hombres que las adquirieron, o ser vendidas a sindicatos del crimen para servir como prostitutas en Mali o mucho más lejos, en el norte de África”.
“Es una pena que los padres permitan que sus hijas se vayan del país a cambio de unos pocos dólares. Todo esto no sucedería si no fueran pobres”, reflexionó.
Pobreza, cultura y trabajo infantil
La pobreza desempeña un papel muy importante en el tráfico y la trata de mujeres y niñas en la región. Pero también la cultura.
En 2014, una amiga de la familia de Suzie vino a recoger a la niña de 12 años de su casa en el norte de Benín.
“Ella prometió ayudarme a asistir a la escuela después de trabajar en su casa durante un año, pero no lo hizo”, dijo Suzie a IPS en el idioma local, el fon, a través de un traductor.
“Las cosas empezaron a ir mal cuando comencé a recordárselo. Ella dejó de pagarme mi salario y aumentó mi carga de trabajo y redujo mis comidas de dos a una por día. También comenzó a golpearme cada vez que protestaba”, dijo esta adolecente de 16 años que vive en Cotonou.
Además, con el paso del tiempo, los miembros masculinos de la familia para la que trabajaba, comenzaron a acosarla sexualmente. Suzie rechazaba sus crecientes avances como podía, hasta que finalmente escapó porque no soportaba más la situación.
Policía, no por favor
Pero para ella acudir a la policía para denunciar estos incidentes no era una opción. Al preguntarle porque no lo hizo, explica que “no podía hacer eso, la mujer que me trajo es como una tía, así que denunciarla hubiera generado un conflicto entre su familia y la nuestra”.
Badarou, el líder religioso, cuanta que le ha tocado mediar en varios casos como el de Suizie.
“Si vieses la forma en que estas mujeres maltratan a estas chicas, te haría llorar. He documentado muchos casos de abuso y he tratado de mediar entre algunas de estas mujeres y las chicas”.
Pero por muy abusiva que sea la situación, lo que Badarou nunca va a hacer es meter por medio a la policía.
“Todos somos hermanos y hermanas de este país y creemos en resolver nuestros problemas en armonía y paz a través del diálogo. Además, no es nuestra cultura informar de nuestros problemas a la policía”, detalla sobre una cultura institucionalizada en África occidental que reconoce que es muy difícil de romper.
“Ante esta cultura profundamente arraigada de ‘ayuda mutua’ mediante ‘la entrega’ de sus niñas a una persona bien establecida que vive en las ciudades, incluso las Naciones Unidas y las organizaciones de ayuda a la infancia no tienen más remedio que hacer la vista gorda”, dice el líder religioso.
No es que no hagan nada al respecto, puntualiza, “pero no se puede romper la cultura social, especialmente en una región como esta donde prevalecen las condiciones de pobreza”.
Richard Dossou parece estar de acuerdo. Explica a IPS que el amigo de su tío, un padre de 18 hijos, está buscando “buenos samaritanos” de Benín que reciban a algunas de sus hijas, ya que él no puede mantenerlas.
“Planeo viajar a su aldea para negociar con él con miras a tomar incluso una, no como esposa, sino como sirvienta. Luego veremos cómo nos va. Nos ayudamos mutuamente de esta manera como defensa de la pobreza y la miseria en la región”, dice Dossou.
En Benín, la pobreza afecta a 40 por ciento de la población de casi 11 millones, mientras que en Nigeria viven en situación de pobreza extrema 88,9 millones de los 188 millones de habitantes, un 47 por ciento, según un informe publicado en  2018 por el Reloj Mundial de la Pobreza, un índice que actualiza la situación del problema a nivel global.
Jakub Sobik, gerente de comunicaciones de Anti-Slavery International, una organización que trabaja por el fin de la esclavitud moderna en el mundo, comentó a IPS que existe una delgada línea entre las normas culturales y el tráfico y la trata infantil.
Sobre si práctica en África occidental de “entregar” a las niñas se puede considerar una costumbre cultural y una forma de ayudar a las familias a salir de la pobreza, Sobik es tajante: “Esos son casos de trata infantil, así es cuando las niñas son reclutadas o albergadas con el fin de explotarlas”.
“La esclavitud no ocurre en el vacío, está sustentada por muchos factores, entre ellos la pobreza, la discriminación, la falta de acceso a la educación y las oportunidades de trabajo decente, la falta de Estado de derecho y las prácticas que son aceptadas culturalmente en las sociedades”, explica en un diálogo electrónico desde Londres, sede de su organización.
A menudo, considera, los padres son “engañados acerca de las condiciones que tendrán sus hijos, y los entregan con la genuina creencia de que tendrán una mejor oportunidad de educación y mejores oportunidades de vida en las ciudades, en otros círculos sociales”.
Añade que en algunas sociedades se acepta que los niños trabajen, porque ha sido la norma durante generaciones. “Tenemos mucho que hacer para cambiar esa situación y ofrecerles a los niños y niñas infancia, educación y las oportunidades de vida que merecen”, reflexiona.
Pero por ahora, las cuatro chicas nigerianas inician ya su viaje en el autobús que les quitará “la pobreza” o “la libertad”. Mientras, en Cotonou, Suzie recorre las calles oscuras de la ciudad con Zemidjan, un conductor de moto-taxi, que parece tener entre 40 y 50 años y que ella presenta como su novio.

T:MF

Mujeres nahuas, víctimas de bandas criminales, también toman las armas

Embestida de los Ardillos lleva 4 meses, dicen

Claman por ayuda de gobiernos federal y estatal para desplazados

▲ En videos difundidos por la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-PF, se observa a varias mujeres indígenas armadas, del municipio de Chilapa de Álvarez, Guerrero. Las nahuas dijeron que decidieron defenderse porque fueron desplazadas, junto con sus familias, por los grupos de la delincuencia organizada que operan en la región de la Montaña Baja del estado.

Chilpancingo, Gro., Mujeres nahuas del poblado Rincón Tapila, municipio de Chilapa de Álvarez, anunciaron que tomaron las armas porque fueron desplazadas, junto con sus familias, por los grupos de la delincuencia organizada que operan en la región de la Montaña Baja de Guerrero.
En videos difundidos por la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Pueblos Fundadores (CRAC-PF), como lo hicieron niños de Rincón de Chautla, del mismo municipio el pasado 12 de mayo, las mujeres indígenas se presentaron empuñando armas de fuego, algunas cargando a sus bebés.
El gobierno del estado, a través del vocero de seguridad, Roberto Álvarez Heredia, señaló al respecto que el video difundido en redes sociales fue con el propósito de llamar la atención, porque de acuerdo con el reglamento de la CRAC-PF, a la organización se le permite reclutar mujeres.
En su presentación mujeres y niñas recuerdan que desde el 19 de diciembre de 2018 huyeron de sus hogares para refugiarse en Rincón de Chautla, debido a los ataques del grupo criminal Los Ardillos, y por ser sobrevivientes de violencia decidieron tomar las armas para defenderse. Acusan que en esa fecha, 12 personas desaparecieron, la mayoría menores de edad, y hasta hoy no existen acciones oficiales de búsqueda de las autoridades.
Tras un enfrentamiento armado entre integrantes del Movimiento por la Paz y Justicia (civiles armados al servicio de Los Ardillos) contra miembros de la CRAC-PF, 12 personas fueron privadas de su libertad, señalaron en su momento comisarios de los pueblos.
Las mujeres reclamaron a los tres niveles de gobierno la falta de apoyos para enfrentar a la delincuencia y las carencias con las que viven los desplazados. Hasta hoy, dijeron, no existe reparación del daño para las víctimas del ataque del grupo delictivo; además dejamos todo por el miedo, salimos huyendo sin comida, ropa, ni cobertores.
“Hacemos un llamado a los tres órdenes de gobierno, porque fuimos atacados por delincuentes del grupo Los Ardillos, nos atacaron a tiros y duró una hora el enfrentamiento”, aseguró Rosaura N, comandante de la CRAC-PC-PF.
También piden al presidente Andrés Manuel López Obrador que envíe la Guardia Nacional (para que) atienda nuestras demandas (de seguridad); estamos ubicados en una cañada de montaña, con puro cerro de piedra; además, lo que producimos maíz, frijol y calabaza es el sustento familiar de cada año para nuestros niños y los pueblos nahuas del estado de Guerrero.
Otra mujer afirma que llevan cuatro meses de resistir la embestida de los 200 sicarios de Los Ardillos, y no hemos recibido ningún apoyo de los tres niveles de gobierno.
Por eso solicitamos la construcción de viviendas, (entrega de) víveres, de medicamentos, un maestro de prescolar, equipo y uniformes para los policías comunitarios, ve-hículos, radios y una ambulancia para que apoye a la comunidad.
Autoridades están ciegas
En tanto, una menor de edad acusa al gobierno de Guerrero y a sus funcionarios de estar ciegos, (porque) nosotros, los niños de Rincón de Chautla, jugamos pateando botes y las autoridades no se dieron cuenta de que el 30 de abril (Día del Niño), no hubo juguetes; el 10 de mayo tampoco hubo regalos para nuestras madres.
Agrega: “nuestra formación no es que lo piensa el gobierno (de ser niños violentos). Nosotros queremos vivir en tranquilidad y paz como nuestros antepasados, siguiendo la frase ‘donde el pueblo y la autoridad obedece’, los pueblos originarios nos regimos por usos y costumbres”, concluye la niña.
En un comunicado de prensa, el vocero de seguridad, Roberto Álvarez Heredia, dijo que el anuncio de la CRAC-PF no tiene la intención de que realicen actividades de la policía, pues dijo, los consejeros le aclararon que de acuerdo con sus reglas, reclutan mujeres que ayudan a reducar a quienes son detenidas por infracciones menores, atienden a víctimas de delitos, entre otras diligencias, propias de su género.
Asimismo, el gobierno del estado anunció el envío de apoyos sociales para las comunidades indígenas de Chilapa de Álvarez, como construcción de aulas, entrega de láminas para vivienda, así como médicos y medicinas para una clínica rural, entre otros.

Foto tomada del video
Sergio Ocampo Arista Corresponsal
Periódico La Jornada

Transnacionales mineras, la segunda “colonización” en América Latina


Diario Co Latino

Mujeres defensoras de derechos humanos, procedentes de América Latina, concordaron en que los proyectos extractivos transnacionales se han convertido en la segunda colonización de los pueblos del continente, que las mujeres continúan siendo las más vulnerables, en la lucha social de sus territorios, sus recursos naturales y las comunidades.
Convocadas al IV Encuentro Regional de la Alianza Centroamericana Frente a la Minería (ACAFREMIN), mujeres defensoras de Bolivia, Perú y Haití, expusieron las duras circunstancias en que viven las poblaciones, a la sombra de proyectos mineros, que lejos de generar progreso en las comunidades han roto el tejido social y generado violencia en su interior.
La Rinconada, en la provincia de San Antonio de Putina, departamento de Puno, Perú, la conocen también como “tierra de nadie”, que coloca a la mujer en un riesgo grave permanente, en donde el dominio masculino y las leyendas heredadas vulneran sus derechos individuales.
Leny Olivera, quien trabaja en Democracy Center Bolivia, habló sobre la criminalización del movimiento social y cómo las mujeres son vulneradas en sus derechos humanos, señalando casos graves en Bolivia y Perú, que termina condenándolas a vivir permanentemente, en pobreza extrema, excluidas socialmente por reforzamiento de patrones culturales.
Olivera habló sobre La Rinconada (Perú), un proyecto minero que se enclava a cinco mil 100 metros sobre el nivel del mar, que se considera uno de los lugares más altos en el mundo.
“En La Rinconada se refuerza el machismo que nos llegó con la Colonización, además de otras formas de dominación, hacia las mujeres, a través los mitos (invenciones) que se van construyendo socialmente. Y no significa que sea parte de la cultura andina, pero, en La Rinconada, las mujeres están expuestas a riesgos y peligros, porque los mineros aseguran encontrar el mineral más fácil si tienen relaciones sexuales o violan a mujeres jóvenes vírgenes o sea, de menos de 20 años. Entonces, en estos lugares se encuentran muchas mujeres jóvenes, a las que llevan con engaños o promesas de trabajo, que ya estando allí son vulneradas o pueden ser violadas por extranjeros, gente que no son del lugar y luego quedan estigmatizadas, no pueden salir fácilmente y se incrementan las experiencias de prostíbulos, la trata y tráfico de personas, te pueden botar hasta en el río y nadie puede reclamar. Es como si la vida de las mujeres no valiera nada”, relató.
A esa situación se suma que muchas mujeres están comenzando a trabajar, al interior de las minas y no por decisión propia, han quedado viudas, otro grupo son madres solteras. Entonces tratan de buscar un sustento para sus familias, pero son repelidas por los mineros.
“Los mineros dicen que las mujeres no puede entrar a la mina, porque se va a enojar o se pondrá celoso el tío, dicen. El tío es una deidad que los mineros tienen al que invitan a beber alcohol o pichar coca (hojas de coca en la boca), para evitar que les pase una desgracia dentro de la mina y aunque no puedo generalizar que todos los mineros son así, pero en La Rinconada, la vida llega a ese extremo”, aseveró.
En cuanto a la vivencia de la segunda colonización, Olivera reiteró que es una “invasión”, que lleva al riesgo y vulnerabilidad a las comunidades y Pueblos Indígenas o afrodescendientes y en especial las mujeres y las defensoras de derechos.
“El contexto es igual, simplemente los actores han cambiado, son empresas transnacionales, organismos como el Banco Mundial o Fondo Monetario Internacional, que tienen control e intereses para beneficiar minorías acaudaladas, de países del Primer Mundo, a costa de la explotación y subordinación de las poblaciones en América Latina, entonces, todos los acuerdos a nivel internacional que en teoría defienden los derechos humanos de indígenas y comunidades son limitadas, pero la resistencia sigue estando presente en la lucha en América Latina, en donde muchos mueren en defensa de sus territorios”, reconoció Olivera. Mientras, Joseline Colas Noel, de JPIC Haití, narró como están destruyendo el ecosistema de la isla y cómo influye que el territorio sea víctima de muchas catástrofes, señalando como un proyecto minero que abandonó su equipo con restos de cianuro, continúan contaminando a la población y recursos naturales.
“Nos preocupa que compañías internacionales estén interesadas en la explotación de minas de Haití. Explotaciones de minas que no aportan nada al país. Solo entre 1996 a 1997, el Estado ha dado 57 permisos de explotación que representa el 15 % del territorio haitiano. En donde viven 11 millones de habitantes, la situación es difícil, y la situación política mucho más, cuando la población entendió que los fondos de PetroCaribe, no han sido utilizado en bienestar social como escuelas, hospitales y servicios básicos”, manifestó.
Sobre reformas jurídicas, Angie Lee Gardy, del Grupo de Apoyo a Refugiados de Haití, enfatizó, que la propuesta de una nueva Ley de Medio Ambiente (1976), no garantiza la protección del agua, suelo y aire. Ni responsabiliza a las empresas a reparar daños ocasionados al territorio y tenemos empresas mineras de Canadá y Estados Unidos.
“Han elaborado un anteproyecto de ley de mina incompleta, que quita los derechos y autoridad al parlamento, y crea la Autoridad Minera, que sería la única que daría los permisos, donde la empresa puede explotar todo lo que encuentre en esa área, si hay un río, pues lo toma y no tiene que reportarlo a ninguna otra institución del Estado, al generar daños al medio ambiente. Es una situación grave, aunque no ha sido firmada por el parlamento, consideramos que Haití puede desaparecer”, puntualizó.
 

5/24/2019

AMLO: administrar o vencer la corrupción


Como es de comprenderse, lo trascendente no es la separación de Germán Martínez, sino el debate sobre los planes del gobierno de López Obrador para combatir la corrupción a lo largo y ancho de la administración pública. ¿Es posible alcanzar el éxito si se comienza con hacer concesiones a los circuitos de la gran corrupción? Sabemos que no se puede de un momento a otro acabar con la mordida callejera y de ventanilla, pero eso no debería poder decirse de la corrupción realizada por mafias que operan dentro y fuera del Estado.
La austeridad es un tema diferente al de la lucha contra la corrupción, aunque uno y otro tienen muchas conexiones. Una administración austera no busca gastar menos, sino más, pero en lo que es debido, sin derroche. La plataforma de lucha contra la corrupción no busca “ahorrar” dinero, sino evitar el robo, con lo que se preservan fondos para usarlos en otros propósitos señalados como prioritarios.
Se han reducido programas y partidas de gasto puramente operativo, burocrático, pero sobre todo se han combatido sobreprecios, desviación de fondos, aviadurías, moches y grandes mordidas, amén de huachicoleos. Esto apenas empieza; así lo debemos esperar y exigir.
Si López Obrador aflojara el paso, de seguro que el nuevo gobierno fracasaría. Precios alterados de insumos, pagos en demasía, negocios con recursos públicos, concesiones amañadas, contratos a modo, peculados y muchas más formas de corrupción han formado parte del sistema político. No estamos hablando de “vicios”, sino de articulaciones delincuenciales construidas dentro del poder político.
Queda por completo claro que el Estado corrupto no existe en forma aislada, sino articulado a la economía y a la cultura. No debería, por tanto, combatirse sólo mediante tiros de precisión, por lo que se está usando la denuncia pública y el desmantelamiento de estructuras legales para modificar al Estado, incluyendo políticas como las salariales y las garantías de derechos sociales.
A México, como a otros países, le ha tocado un capitalismo salvajemente neoliberal, pero al mismo tiempo una de las peores combinaciones de aquél: la corrupción como sistema. De tal suerte, la redistribución del ingreso y el establecimiento del Estado democrático y social no son factibles sin un proceso simultáneo de desarticulación del Estado corrupto.
Las cifras de condonaciones fiscales dadas a conocer por Andrés Manuel hace unos días se nos revelan como una fotografía política: véase el primer año de mandato de Peña Nieto, con más de 200 mil millones de pesos de impuestos condonados, que fueron parte del pago de financiamientos políticos ilícitos y demás apoyos para gastos electorales y para otros mecanismos de poder. Todas las aportaciones privadas se pagaban y, al mismo tiempo, en esas exacciones se creaban nuevos fondos para financiar la futura actividad política. Ésta, en México, ha sido muy cara: de una forma o de otra todo el dinero tenía que ser aportado por el Estado.
La nueva administración no podía arribar a entidades y organismos públicos con la idea de ir mejorando las cosas. Esa actitud hubiera sido un error fatal. Si se quiere transformar hay que remover el aparato administrativo anterior. Esto incluye al Seguro Social, donde desde tiempos muy remotos ha sido una tradición ocupar las delegaciones en los estados como referentes políticos de grupos y figuras del poder. Ya no se hable, por sabido, de los sobreprecios de los insumos médicos: esos sí que son “inhumanos”.
Pero como es hasta cierto punto natural, cada error administrativo ha de ser magnificado por los conservadores para defender su viejo Estado corrupto. Hasta ahora, la resistencia ha sido moderada, pero quizá pronto se haga virulenta. Si el gobierno de AMLO mantiene la firmeza suficiente podrá ganar esa lucha. Pero si empezara a postergar acciones y a ceder ante los circuitos de la corrupción con sus referentes en empresas y políticos tradicionales, todo se vendría abajo. Es más, para algunos, el ritmo actual es aún lento y no va a tomar velocidad organizando insustanciales subastas de aviones y automóviles, las cuales resultan ridículas en lugar de espectaculares.
Si no se admite el freno o la tesis de la cautela, entonces es preciso empujar. Si así fuera, se podría empezar a combatir la corrupción cotidiana, la que golpea más directamente a la ciudadanía: bajar hasta el primer peldaño de la escalera, el más alejado de la cúspide del poder.

“Inhabilitar para ocupar cargos” y “congelar cuentas bancarias”, una vacilada de risa para corruptos


Pedro Echeverría V.

1. Dicen los poderosos delincuentes de “cuello blanco”: si por las acusaciones de corrupción por muchos años, por décadas, me inhabilitan para ocupar cargos públicos por 10 años o por 20, la realidad es que no los necesito; al contrario quedaría con tiempo libre para hacer negocios y viajar por el extranjero. Si además me congelan lo poco que tengo en cuentas bancarias, ¿serían tan bobos por no tener idea de que mis miles de millones están en los “paraísos fiscales” y otros lugares donde poseo libertad para moverlos?

2. La realidad es que sólo tengo miedo a que me expropien todas mis propiedades y las de mis familiares y que me metan a la cárcel; otros castigos los puedo resbalar con dinero para trasladarme a otros países. Si los abogados han demostrado a través de muchas décadas su efectividad para defender a cualquier delincuente, y las instituciones siguen contando con el mismo personal directivo que con “regalitos” te sirve, pienso que no hay que perder el tiempo poniéndose nervioso. ¿Estará jugando AMLO?

3. En México, se califica como “delincuentes de cuello blanco” a aquellos cuyos robos y saqueos van del millón de pesos a los miles de millones de dólares. Son los altos gobernantes y empresarios, socios del narcotráfico, que difícil o raramente llegan a pisar la cárcel porque son tan grandes las cantidades de las que se apropian que les alcanza para sobornar y contratar buenos abogados. Más aún sus grandes negocios no pagan impuestos y cuando por compromisos los han pagado, los gobiernos se los han devuelto.

4. Los “delincuentes comunes o de huarache” son los miserables, sin empleo, que llenan las prisiones por robarse una cartera o una cantidad que no llega a 20 mil pesos; además no cuentan con una cantidad en dinero para pagarse la fianza o para contratar un abogado. Así de extrema es la situación de la llamada “justicia” en México. El gobierno de López Obrador está obligado a hacer “circo, maroma y teatro”, es decir, hacer todo lo que con buenas intenciones pueda hacer, para sortear las mil y un trampas que le han tendido sus enemigos del poder.

5. Si no fuera López Obrador como es, es decir con gran paciencia, inteligencia y conciencia, a) ya se hubiese entregado en los brazos de los más grandes corruptos, b) hubiese renunciado a su proyecto de cambio de régimen o c) metido a prisión a unos 500 corruptos (ladrones y asesinos) encabezados por los expresidentes. Es decir, ya hubiese tomado cualquiera de los tres caminos que se vislumbran. Pero ha adoptado el camino más difícil: paciencia, mucha paciencia. El problema es que por este camino corre el peligro de un golpe de Estado.

6. No puede olvidarse que desde 1982, año de la imposición del neoliberalismo y la firma con EEUU y el FMI de una total dependencia, México ha vivido el saqueo de su economía y la acumulación de riquezas en manos de grandes políticos, empresarios y el imperio, más grande que se tenga memoria. Durante 37 años, desde el gobierno de De la Madrid (1982/88) hasta el gobierno de Peña Nieto (2012/18) no ha habido funcionario público y poderoso empresario que no se haya convertido en multimillonario. Espero que pueda López Obrador… lo dudo. (23/V/19)



Salud, corrupción y AMLO



Utopía 

Eduardo Ibarra Aguirre

Como es natural, la renuncia de Germán Martínez a la dirección del Instituto Mexicano del Seguro Social fue sobredimensionada por informativos que privilegian el escándalo y las notas que tiñen de rojo pantallas y papeles, por la comentocracia que desempeña muy bien su papel opositor al gobierno de la cuarta transformación ante la subrayada debilidad de la oposición partidista y en menor medida la legislativa. Lo cual está bien siempre que los propósitos no sean extraperiodísticos.
Natural porque se trata de la primera renuncia en el gabinete ampliado del gobierno del presidente Andrés Manuel. Y está redactada según los analistas en términos “muy duros” e involucra a la columna vertebral del programa de gobierno, el combate a la corrupción y la austeridad republicana.
No es dable una conducta distinta de las estrellas del oligopolio mediático cuando Ricardo Monreal logró el acuerdo de las bancadas del Senado con las leyes reglamentarias de la Guardia Nacional –menos la abstención exhibicionista de Emilio Álvarez-Icaza–, consenso y legitimidad por convicción, pues las secundarias no requieren mayoría calificada y muestra a Morena (nombre del registro ante el IFE) como fuerza gobernante incluyente, capaz de construir mayorías en iniciativas de ley que lo ameritan por el papel que jugarán, mismas que ya cuestiona la representante en México de la británica Amnistía Internacional. Por supuesto que las observaciones son bienvenidas, pero la soberbia tiene límites y no se diga el respeto a la representación del Senado como garante de la Federación. ¿O hace lo mismo AI en Reino Unido y Estados Unidos?
López Obrador planteó el problema de la sobrerreacción en términos claridosos, en la mañanera del jueves 23 al asegurar que su gobierno no despide personal del sector salud, como se informa sin mediar fuente y hasta en sus comentarios sesgados Valeria Moy reconoció el 22 que son “una especulación”.
Para AMLO se trata de trascendidos, que tienen columnas firmadas con seudónimo en los diarios para expresar las opiniones de los dueños. “No se está despidiendo a nadie, es propaganda para afectarnos… Es el hampa del periodismo, se usa mucho que la calumnia cuando no mancha tizna… Ayer tuve una reunión con el sector salud y no hay despidos”. 
Refrendó Obrador el compromiso para que cada mexicano tenga acceso a servicios de salud eficientes –sin gentilicio como hace meses usó el noruego en una evidente exageración–, como una misión que se encuentra entre sus prioridades y demandará gran esfuerzo. Mas insistió en que para ello será insoslayable el combate a la corrupción en el sector salud, la existencia de la cual permite que pese a que el 2018 el IMSS y el ISSSTE compraron medicamentos por 55 mil millones de pesos hay desabasto que, apunto yo, es la característica sistémica de por lo menos 3.6 décadas. “El saqueo al Instituto estaba a la orden del día”, me compartió un experimentado médico.
Y la decisión presidencial de que la corrupción “terminará en el sector salud” afecta poderosos intereses particulares que no son ajenos a la mediocracia. A Leo Zuckermann, por ejemplo, le parecen chiquitos (lo ilustró con dos dedos), los 400 mil millones de pesos que condonaron Vicente Fox y Felipe Calderón a sus amigos empresarios.
 El hecho es que el eje del sistema de salud pública, el IMSS, atiende a 80 millones de mexicanos y para ello cuenta con 1.44 médicos por 1 000 habitantes, cuando los indicadores internacionales establecen que debe ser 3.4 médicos por cada 1 000; tiene 2.7 enfermeras por cada 1 000 afiliados, cuando lo recomendable es 9 por cada 1 000.  
Acuse de recibo
“La trabajadora de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos Paloma Ruiz Rodríguez, denunció que es víctima de discriminación por parte de esta instancia, tras negársele nuevamente la cobertura médica que cubre el tratamiento de los tres tipos de cáncer que padece”, informa CIMAC Noticias. El enlace es éste:https://www.cimacnoticias.com.mx/noticia/trabajadora-de-la-cndh-con-c-ncer- denuncia-discriminaci-n (...) Usted puede leer en http://www.forumenlinea.com/: Laicismo “a la carta” (Elio Masferrer Kan). La relación Estado e iglesias (Guillermo Buendía). La multifacética generación de la Reforma (Pablo Cabañas Díaz). Una incipiente oposición; Se llama: Lucero Roveglia; Alto al ecocidio en la Ciudad de México (Jorge Meléndez Preciado). Contra AMLO, guerra psicológica fallida; Migraciones: Una puerta se cierra y otra se abre; Le buscan pero no le encuentran a López Obrador (Miguel Ángel Ferrer). Transformación moral desde el aparato estatal (José Luis Ortiz Santillán)… Por favor, ahora que se está conmemorando la Nakba, es decir la Catástrofe que cayó sobre el pueblo palestino al mismo tiempo que los sionistas celebraban la creación de Israel, les ruego que lean este artículo. Y si están con los derechos humanos de cada palestino, lo divulguen entre sus contactos. Laura C.:https://www.jornada.com.mx/2019/05/18/opinion/022a1mun#”.