1/27/2018

AL AIRE !!!! DESDE GUELPH EN ONTARIO, CANADA !!!

¡¡¡ AL AIREEEE !!! 

CFRU

ALTERNATIVA LATINAMERICANA
y
TIEMPO DE MUJERES 

por la Democracia

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la radio comunitaria de la
Universidad de Guelph en Ontario, Canadá 

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Alternativa Latinoamericana y Tiempo de Mujeres 

1/21/2018

El culto de lo malo


Leonardo García Tsao

Foto
Fotograma de la cinta de James Franco
Es curioso ese fenómeno de apreciar películas malas, que uno siempre ha asociado con una especie de esnobismo a la inversa. Soy tan inteligente, tan superior, que me puedo dar el lujo de admirar una mierda, es lo que parecen expresar todos esos cultistas de lo malo.
Esto parece pensar James Franco en cada escena de su película The Disaster Artist, Obra maestra, una recreación socarrona del caótico rodaje de The Room (2003), considerada por quienes la han visto como una de las peores realizaciones de todos los tiempos. El mismo Franco reconoce haber sido uno de los admiradores de la única película dirigida a la fecha por un Tommy Wiseau, quien tuvo que colocar un espectacular en Los Ángeles con su teléfono personal para conseguir espectadores. (No confundir la cinta con La habitación, de 2015, el melodrama de Lenny Abrahamson).
Según narra la comedia, Wiseau era un actor fracasado en San Francisco que traba amistad con Greg Sestero (Dave Franco, hermano del director), otro actor sin chamba. Ya que nadie los quiere, ambos deciden filmar su propia película, financiada completamente por el primero con fondos inagotables, cuyo origen es totalmente misterioso (otros misterios: nadie conoce la edad de Wiseau ni su procedencia, o por qué habla con un extraño acento europeo).
Tan ignorante que compra todo el equipo de filmación en vez de rentarlo y rueda simultáneamente en 35 mm y video de alta definición, Wiseau resulta ser una pesadilla de prepotencia para sus colaboradores, incluso Sestero, quien empieza a distanciarse de su amigo cuando comprueba que no las tiene todas consigo. Como actor protagónico, Wiseau es incapaz de aprenderse los diálogos que él mismo ha escrito, obligando a numerosas tomas e insiste durante una secuencia amorosa que deben verse sus nalgas para poder vender la película.
El resultado es, por supuesto, horrendo. En el estreno con todos los participantes de la filmación, los espectadores empiezan a carcajearse ante el humor involuntario de la mayoría de las escenas. Wiseau se da cuenta, bajo su instinto de supervivencia, que debe fingir que todo fue intencional.
Emparentada de cierta manera con Ed Wood (1994), la hilarante comedia de Tim Burton, en la medida que ambas son celebraciones del cine imposiblemente inepto, The Disaster Artist no participa, empero, del tono afectuoso que permeaba a esa realización. Franco interpreta con gracia a Wiseau; sin embargo, lo hace con abierta condescendencia. Y aunque en talk shows y la ceremonia de entrega de los Globos de Oro, el actor/realizador ha paseado a Wiseau como si fuera su compadre, en realidad lo lleva como patiño de un chiste que él mismo no ha acabado de entender.
Según lo demuestra la secuencia final de créditos en que se ven en comparación escenas de la película original y su imitación, Franco se esmeró en recrear con fidelidad la grotesca incompetencia de Wiseau. Uno recuerda la inutilidad del Psicosis (1998), de Gus Van Sant, aunque de signo contrario. Aquí se trata de mimetizar lo malo para el disfrute del espectador, que también participa de la misma actitud de superioridad.
De sempiternas gafas oscuras, el fallido cineasta de infladas pretensiones acaba siendo una figura patética que ha sido utilizada como blanco de burlas. Por mucho que The Disaster Artist pretenda ser un homenaje a aquellos que quieren hacer cine a toda costa, lo que yace en el fondo es una malicia a compartir. Calificada esa sensación como Schadenfreude en alemán, la película invita a reírnos de la desgracia ajena. Que lo logre es otra cosa.
The Disaster Artist: Obra maestra (The Disaster Artist)
D: James Franco/ G: Scott Neustadter, Michael H. Weber, basado en el libro de Greg Sestero y Tom Bissell/ F. en C: Brandon Trost/ M: Dave Porter/ Ed: Stacey Schroeder/ Con: Dave Franco, James Franco, Seth Rogen, Ari Graynor, Alison Brie/ P: Good Universe, New Line Cinema, Point Grey Pictures, RabbitBandini Productions, Ramona Films, Rat-Pac Dune Entertainment. EU, 2017.
Twitter: @walyder

“Tiempo compartido”, la película mexicana en Sundance

Es la única película que representa a México en este encuentro fílmico internacional, fundado por Robert Redford, el cual cada año se lleva a cabo en Park City, Utah, Estados Unidos.
Hofmann –quien vuelve hacer mancuerna con el escritor y productor Julio Chavezmontes, como ocurrió con Halley (2012)– manifiesta a Proceso que Sundance permitirá llevar a su nuevo filme a más ciudades:
“Y quizá conseguir una mejor distribución en otros países e igual en plataformas digitales, que ahora están de moda. Como que a partir de Sundance nos empiezan a llegar ofertas interesantes. Este festival pone a la cinta en la mira para que podamos llegar a un público más amplio.”
El realizador ubica a Tiempo compartido como una tragicomedia, protagonizada por Luis Gerardo Méndez y Miguel Rodarte acompañados de Andrés Almeida, Casandra Ciangherotti, Montserrat Marañón y el estadunidense Roy Frank Mitte.
Platica que Rodarte y Méndez “se salieron de su zona de confort” en este proyecto producido por México y Holanda, “porque realizan papeles muy diferentes”. El director nacido en la Ciudad de México hacia 1980 adelanta:
“Es una película muy humana. La trama se desarrolla en una semana en un hotel masivo, durante la temporada alta. Ahí, dos familias pasan por una crisis personal en un ambiente en donde no pueden demostrar lo que les ocurre, porque deben exteriorizar que la están pasando bien.”
Al instante, Hofmann especifica:
“Deseaba poner a estos personajes orgánicos en un ambiente artificial. En estos grandes hoteles en donde estás un tanto obligado o casi por contrato a pasarla bien, a sonreír y gozarla, tomar piñas coladas, bailar en la alberca e ir a los bufetes, supuestamente todo es felicidad…”
Por lo mismo, la cinta también es una crítica del consumismo y de la globalización, asienta.
–¿Cuál fue su intención con esta película?
“La intención mía y del coescritor ChavezMontes era justo empezar a jugar con los tonos de comedia. La historia inicia con cosas muy a la slapstick [payasada]y de pronto, empieza a tornarse más y más seria y un poco más siniestra conforme avanza la trama. Empiezas riéndote y luego ya no tanto. Mi finalidad es que el público termine reflexionando.”
Hofmann estudió la licenciatura en Artes Cinematográficas en el Arts Center College of Design, en Pasadena, California. Halley recorrió más de 50 festivales alrededor del mundo, entre ellos el 42 Festival Internacional de Cine de Rotterdam, Holanda, y el 29 Festival de Cine de Sundance.
La nueva ola del cine
–¿Qué diferencias existen entre Halley y Tiempo compartido?
–Muchísimas. Siempre me gusta tomar riesgos de proyecto en proyecto. También soy un cineasta que va empezando su carrera, entonces me permito cometer errores y me gusta jugar con el medio. Creo que es un salto cuántico en todos los sentidos de Halley a Tiempo compartido.
“La segunda es una película con un presupuesto mucho mayor. Entonces es más ambiciosa en todos los sentidos. Escribimos un guión más clásico que invita a un público vasto. Halley es una película de tres personajes, prácticamente muda; no tiene ni siquiera una historia, es filosófica, grotesca. Es un largometraje que hice en otro periodo de mi vida en donde estaba pasando por un momento mucho más oscuro personalmente.”
Hofmann editó Tiempo compartido en Holanda, por lo que se le interroga por qué lo hizo en los Países Bajos, y platica:
“Es extraño, pero por alguna razón los holandeses tienen un gran interés en la nueva ola de cine mexicano. Parte de la postproducción de mi primer filme la pagó un fondo holandés que se llama Hubert Bals Fund [HBF, ver https://iffr.com/en/hubert-bals-fund-0], que destina apoyo a países en desarrollo.”
Advierte:
“Por cierto, creo que está a punto de quitar a México de esa lista… Para Tiempo compartido el HBF nos apoyó con el guión. Yo estuve prácticamente un año viviendo de este fondo en lo que escribía la película con Julio. Luego nos invitaron al Festival Internacional de Cine de Rotterdam a la parte del mercado y ahí conseguimos unos coproductores holandeses de una casa productora que se llama Circe y tuvimos apoyo de otro fondo de cine de Holanda, Netherlands Film Fund. Sin la ayuda de los holandeses quizás seguiríamos buscando dinero para la postproducción, que fue la más complicada, porque tenemos efectos visuales. Se elaboró un tratado visual muy padre, bastante minucioso.”
La cinta es producida por Piano y Julio Chavezmontes y Eficine, y aún no tiene fecha para su estreno comercial en México.
“Nunca había trabajado en algo de esta escala, con tanta gente. Hubo ocasiones que tuvimos 300 extras en escena. Llenamos salones, albercas… Y también es la primera vez que hago una labor actoral tan profunda desde los ensayos”, redondea.
Este texto se publicó el 14 de enero de 2018 en la edición 2150 de la revista Proceso.

Rostros de una mujer

Carlos Bonfil

Cuatro vidas y una sola mujer. La apuesta es singular y atractiva. A partir de un recuento parcialmente autobiográfico de su guionista Christelle Berthevas, el realizador francés Arnaud des Pallières (Michael Kolhaas, 2013), construye en Rostros de una mujer (Orpheline/Huérfana, 2016), el relato, cronológicamente fragmentado, de una experiencia femenina. Cuatro actrices interpretan el papel de una misma mujer –de la niñez a la edad madura– que adopta nombres diferentes ante los hombres que la violentan o protegen. Una forma camaleónica de aprovechar su condición de orfandad (sin padres, sin domicilio fijo, sin amarras domésticas ni arraigo alguno, como la joven vagabunda Sandrine Bonnaire en Sin techo ni ley, de Agnès Varda), para diversificar sus nombres –Kiki niña, Karine adolescente, Sandra joven inquieta, Renée mujer profesionista– y declinar así sus identidades como estrategia límite de supervivencia.

Una vez iniciado el relato, cuando la maestra de primaria Renée (Adèle Haenel) ve de pronto alterada su existencia por la reaparición de una amiga que tiempo atrás la precipitó en una trama criminal, la acción avanza de modo retrospectivo. La policía interviene para deshacer de un golpe la nueva identidad de quien se sentía a salvo del peso de la justicia. Ya en la cárcel, pareciera como si la joven se aplicara a reconstruir su pasado. Cada fragmento de su biografía está marcado por una figura masculina que representa la explotación sexual, el paternalismo interesado, la generosidad afectiva, o el abuso que culmina en golpes. Renée aparece luego como una Sandra (Adèle Exarchopoulos), un poco más joven, que va templando su carácter en una resistencia instintiva, casi animal, frente a toda esa adversidad cotidiana. Su personalidad anterior, como Karina adolescente (Solène Rigot), sabía arreglárselas en las calles y en los bares, en sus múltiples huidas del sórdido cuarto donde un hombre hacía las veces de padre sustituto y amante. Todo en ella anticipaba ya la relación de poder, la tensión de fuerzas con el mundo masculino que habría de decidir, en el futuro, su pequeño mundo sentimental. Sin un espacio para la serenidad ni la plenitud amorosa, como una bestia acorralada que buscara a tientas y sin reposo una mínima posibilidad de salida. El prólogo, para muchos otros dorado, de la infancia, habrá de ser para la Kiki niña (Vega Cuzitek), sólo el arranque de una larga pesadilla.
La apuesta narrativa del cineasta francés y su guionista podría parecer un enredo innecesario, un acertijo insustancial y fatuo. Sin embargo, esa impresión es, a la postre, inexacta: la historia fluye con soltura y con transiciones muy finas, en buena medida debido al gran talento de las actrices que parecen comprender muy bien la densidad sicológica de sus personajes, el peso dramático de todo lo que ha precedido en el relato de su experiencia y de lo que habrá de seguir.
Los sentimientos encontrados de la protagonista con cada una de sus múltiples parejas masculinas, y con alguna femenina, su continuo alejamiento de toda responsabilidad y compromiso, la manera tan ambivalente con que vive la maternidad o la eventual entrega generosa de algún amante, permanecen como enigmas sembrados a lo largo del relato. La bella luz interior del filme homónimo de la francesa Claire Denis es aquí una densa penumbra inescrutable. Sorprende así que en esta época de abusos sexuales y misóginos viralizados en las redes se proponga un retrato femenino tan multifacético y complejo, sin reduccionismos ni imperativos de corrección política. Rostros de una mujer describe, de modo novedoso y sugerente, un accidentado itinerario hacia una posible madurez afectiva.
Se exhibe en la sala 8 de la Cineteca Nacional y en cines comerciales.
Twitter: @Carlos.Bonfil1

La lluvia, la playa y otras rolas



Antonio Malacara/III

Los presagios y pronósticos de lluvia llegaban puntuales a Playa del Carmen, pero no pasaban de ser lluvias dispersas y amables, pequeñas dosis de agua que le caían bien a todo mundo y alborotaban los calores y los humores en la edición 15 del Festival de Jazz de la Riviera Maya, aunque una vez iniciados los conciertos, las lloviznas se retraían y no volvía a caer una sola gota.

En la tercera noche, el primero en aparecer fue Memo Ruiz, guitarrista, cantante y compositor, parte central de una familia de excelencia musical (primo de Mario Ruiz Armengol y Víctor Ruiz Pazos). Como promotor veracruzano, dirigía el Festival Jarojazz, y desde hace dos años, radicando ya en Cancún, se ha dedicado a armar un nuevo proyecto con el nombre de Bolero Jazz Big Band, con la tendencia del bolero sincopado que siempre lo ha distinguido.

Una veintena de atrilistas se acomoda en el escenario; la lluvia, necia, empieza con insinuaciones; Memo Ruiz agita la batuta, y la música se esparce de inmediato por toda la playa. Mis temores sobre un eventual abucheo de los chavos a las canciones que escuchaban sus abuelos se disipan también de inmediato; una buena parte aplaude y celebra y se anima, pasando por alto que la voz de Memo, entumecida, desafina entre tema y tema, o que la orquesta no terminaba (ni terminaría) de ensamblar su discurso.

Pasa un muy buen rato para que la excelencia de Wallace Roney suba al escenario; la continuidad no ha sido este año el mayor atributo del festival. No obstante, la gente sigue de buenas y dedica estos lapsos al sacrosanto desmadre, a las idas al baño y a celebrar las continuas y minúsculas amenazas de la lluvia.

En la rueda de prensa matutina, la torpeza del gremio había invertido la mayor parte del tiempo preguntándole a Wallace Roney sobre sus días con Miles Davis, Herbie Hancock, McCoy Tyner y otros tantos etcéteras, y no sobre su actualidad artística o su propuesta para esta noche. Pero bastó con las primeras notas del trompetista para dejar en claro los enormes niveles instrumentales y de concepto que sigue manejando.

El hard bop estalla directo y sin medias tintas desde el primer instante. La trompeta ataca de frente y el sax hace lo propio desde el otro polo del planeta; el contraste entre los diálogos y los solos de ambos metales es extraordinario. De los bebopeos transitan sin escalas a la serenidad del cool; el grupo no quiere experimentar ni aventurarse por nuevas rutas, los músicos se instalan en el placer de las escuelas clásicas del jazz; es evidente que ahí se sienten bien, mucho muy bien, y que ésa es la mejor manera de transmitir la magia al tropel de mortales en la arena (o en la zona VIP, donde tres o cuatro mesas se han desentendido de la música y han armado su propia fiesta).

Emocionados, mis hijos y yo vemos llegar el dúo de Chick Corea y Béla Fleck, dos de las grandes leyendas de la música contemporánea (aunque la legendaria arrogancia del pianista no le permita salir a las ruedas de prensa). Pero ahí están, por fin podremos ser parte de los célebres diálogos entre piano y banjo; los intensos y francos chubascos que van y vienen sobre la playa pasan a segundo plano.

El jazz es ahora sólo una referencia, un móvil, un pretexto. Fleck y Corea están mucho más allá del bluegrass o del jazz fusión. En este momento se dedicansimpley llanamente a hacer música, a conversar e improvisar (a veces debatir) alrededor del clasicismo, la música barroca, los sonidos latinos, el hillbilly, el jazz, por supuesto. Nuevas formas y perfiles de la música popular contemporánea están ante nosotros.

Es la exquisitez del tiempo, la delicia del momento. Son dos niños jugando cada cual con genio, con su ingenio, con su fantasía, con su inteligencia, con su buen humor. Uno propone y el otro contrapropone. El otro reta y el uno incita. Las espirales se multiplican una tras otra. En uno de los mejores y más sutiles momentos del dueto, en una de las mesas VIP, totalmente ebrios, empiezan a cantarle las mañanitas a un cumpleañero (…). Estamos en el peor sitio para escuchar el concierto.

Bobby McFerrin sale a echarse la paloma con el dueto, estalla una alborotada y fuerte ovación, aunque no tan fuerte como el tremendo aguacero que está cayendo. Fuegos artificiales estallan en el cielo, la lluvia no da tregua, el set de McFerrin se da por cancelado. Estamos más contentos que cansados. Nos sentimos bien.

Daniel Wong, una cervantina colección de discos

Jazz
Antonio Malacara/ II


El de Daniel Wong es un jazz contemporáneo muy probablemente ligado a la forma en que Europa se incorporaba a las gramáticas del jazz, aunque resulta evidente que sus temas y sus improvisaciones mantienen un carácter propio, y que su manera de decir el jazz tiene tal clase y sustento, que gusta por igual a los grandes iniciados y a nosotros los de infantería. Entretanto, Wong comenta que su mayor influencia composicional es el brasileño Egberto Gismonti.
Mad Trío e Ingrid Beaujean-Christmas Time (2014)
Ahí la idea fue muy clara. Desde niño siempre odié los villancicos navideños y ese fue el punto de partida: cómo hacerle para darles la vuelta. Todos los jazzistas siempre hemos tenido el reto de darle la vuelta a un tema conocido, darle el color del jazzista, esconderlo en realidad; y esa fue la idea de este disco. Tuvo mucho éxito, la disquera Quindecim está muy contenta.
Daniel Wong-Trío (2015)
“Un disco importante desde su origen; fue idea de Ed Lorenz. Estábamos platicando en su oficina, me preguntó si había escuchado el disco de Eugenio con Eddie Gómez, le dije que sí y me preguntó si me gustaría grabar con Eddie. Le dije que ese era el sueño de un pianista. Él se encargó de producirlo.
“Fue una experiencia maravillosa. Los temas son míos y los escribí pensando en Eddie, en sus superdotadas capacidades en el contrabajo. Me esmeré para que no sintiera que este era un hueso más, que fuera un reto para él mismo. En el tema Siempre juntos él me dijo: ‘Ahora sí me pusiste a sufrir como nadie’. Le gustó mucho y se lo quiso quedar. Le di la partitura.”
Spherical Reflections-Spherical Reflections (2015)
“En el Eurojazz trajeron a un tablista de Holanda, pero no traía banda. Entonces me contactó su embajada pensando que yo podía tocar con él, y afortunadamente hicimos muy buen clic Heiko Dijker y yo, nos gustó mucho la música de ambos.
Él es muy buen compositor y buen conocedor de la música india, pero también tiene la formación académica para estudiar una partitura y todo eso. Estuvimos ensayando y nos gustó tanto que yo le dije que grabáramos un disco, y lo grabamos antes del Eurojazz. Después lo presentamos en Ámsterdam y en La Haya.
Mad Trío-La flecha del tiempo (2015)
Es una verdadera continuación del primer disco del trío con temas originales de los tres, no en forma equitativa, pues yo participo más activamente en las composiciones de esta producción; sin embargo, Mario García y Arturo Báez aportan temas muy importantes; pero como que tiene la misma línea del disco anterior del Mad.
Mad Trío-Standards (2015)
“Cuando la disquera nos hace la propuesta, nos da libertad de elegir los standards, y en lugar de hacerla fácil y grabar los que le gustan a la gente, para ser honestos con nosotros mismos, grabamos temas de Ornette Coleman, de Miles Davis, de Keith Jarrett, cosas que nos gustan a nosotros.”
Daniel Wong-Impro 2 (2016) y Noche imaginaria (2016)
“Tanto Impro 2 como Noche imaginaria son de piano solo; son la continuación del disco de 2013. Sin embargo, aquí está marcando un nuevo periodo en mi carrera, porque es el momento en que logré un patrocinio importante, ya que los de las grandes compañías, como Yamaha, casi siempre ponen los ojos en los músicos que acompañan a cantantes pop.
Afortunadamente, en el Festival de Jazz Polanco, después de tocar se acercaron los japoneses y me ofrecieron el patrocinio de Yamaha. Ni siquiera lo tuve que pedir. Desde entonces grabo con el Cs2, que es el superpiano de esa firma; me lo ponen en el estudio. Creo que es un buen resultado para uno que siempre está nadando a contracorriente como jazzista en México.
Node Jazz Collective-Node Jazz Collective (2016)
“Grabé tres discos en tres días. Grabé el de Impro 2, y como ya me habían prestado el piano, Noche imaginaria y al día siguiente nos volvimos a meter al estudio con Node Jazz Collective, otro trío que formamos con Hans Ávila en la batería y Óscar González en el contrabajo.
Hans me invitó a tocar con él y con una cantante que era su pareja, Ingrid Bernhardr, así formamos este trío para acompañar a Ingrid. Después seguimos los tres, se había quedado guardado el ánimo; y cuando me prestan el piano me animo a componer varias suites dedicadas a lugares del planeta.

1/20/2018

Guadalupe Campanur, defensora del bosque y una voz crítica en Cherán


¿Por qué? porque nunca habían desaparecido y matado a una mujer de Cherán, por la forma en que ocurrió, porque fue de las personas más activas en el resguardo del bosque y porque al menos desde 2013 ya no ocurrían agresiones de este tipo hacia la gente de la comunidad.    
Sobre las líneas de investigación aún hay muchas incógnitas. Lo que funcionarios de la Fiscalía de Michoacán (delegación Zamora) informaron a la familia y a integrantes de la comunidad de Lupe o Lupita, como le decían, es que la localizaron el martes 16 en el kilómetro 15 de la carretera Carapan/Playa Azul, en el predio denominado Irapio, y la trasladaron al servicio forense de Zamora.

Calculan que la estrangularon el domingo por la noche o el lunes por la mañana en el mismo lugar donde estaba su cuerpo desnudo, boca arriba, sin piel en el rostro, con moretones en el cuello y en los brazos. En los matorrales localizaron cabello que le arrancaron y junto a ella su ropa “intacta” y acomodada: unas licras y un suéter negros, una blusa color salmón, su ropa interior y su bolsita tipo monedero donde traía identificaciones, tarjetas bancarias y dinero. No estaba ni su celular ni sus zapatos.

Los peritos determinaron que fue violada y asesinada por al menos dos personas, ya que Lupe tenía un cuerpo fuerte y estaba entrenada para defenderse. Los moretes en los brazos y el cabello muestran que hubo forcejeos. La versión oficial sobre el rostro es que se lo comieron los animales, sin embargo de lo anterior no han mostrado el peritaje.
           
Guadalupe Campanur Tapia era la hermana menor. Cumplió 32 años en octubre pasado y vivía con sus padres. Su madre, Margarita Tapia Cruz, la vio por última vez el miércoles 3 de enero por la tarde. El martes 16 la Procuraduría General de Justicia del Estado de Michoacán se comunicó a Cherán para decirles que habían encontrado un cadáver y que entre las pertenencias estaba la credencial de Guadalupe Campanur Tapia.


Al día siguiente acudieron tres de sus hermanos al servicio médico forense de Zamora para la identificación. La reconocieron por un tatuaje chiquito que tenía entre los dedos de la mano izquierda, un diente chiquito “como de leche” que le sobresalía en la mandíbula superior y un callo en el pie.
Velorio de Lupita. Foto: EspecialPor la noche trasladaron el cuerpo a su comunidad (se encuentra a poco más de una hora en carro de Zamora), la velaron en su casa. En la calle prendieron una fogata, pusieron sillas y una lona azul, los conocidos llevaron alimentos como atapakua y corundas para ofrecer a la gente. Al frente de su casa estaba el ataúd, con una foto de ella sonriente y vestida con un pantalón negro y blusa rosa, veladoras y flores. En Cherán se viste a los muertos como santos, pero a Lupe no pudieron arreglarla como querían por el estado de descomposición del cuerpo.
Velorio de Lupita. Foto: Especial
           
La misa fue al día siguiente, a la 1:00 pm en la iglesia de la comunidad. De ahí se llevan cargando el ataúd hasta el panteón, haciendo líneas de hombres y mujeres que la acompañan por las calles; es un momento muy importante para llorar y dolerse en colectivo.

A su sepelio llegaron cientos de amigos de la comunidad e incluso de otros estados, periodistas y estudiante que realizaron alguna investigación sobre la lucha de Cherán y que hicieron amistad con ella. Sus hermanos que viven en Estados Unidos, no alcanzaron a llegar. También asistieron autoridades del gobierno comunal y de la ronda comunitaria.

Muchos esperaban que se hiciera un acto simbólico de parte del gobierno comunal, para recibir el cuerpo, para recordar a la compañera que dedicó su vida a la comunidad (como se hizo con el que era coordinador de la ronda comunitaria en 2013 y que murió en un accidente), para exigir justicia y condenar el feminicidio, pero aún se siente un ambiente de parálisis. De cualquier manera, la comunidad ha comenzado sus propias investigaciones.
           
Lupita se cuidaba de no salir de Cherán con desconocidos o personas que no le dieran confianza. Ella participó en los años más difíciles de enfrentamientos contra talamontes y por lo tanto mantenía medidas de seguridad permanentes.
 
Alegre y siempre contra la corriente
  
“Yo allá en el cerro me siento ¡uh! ¡plena! ¡feliz! Porque es hacer algo importante por mi comunidad”, contaba Guadalupe Campanur en 2014 con su típica cara de pinga, ojos bien abiertos y una sonrisota.
           
Era dicharachera, terca, alegre, lista, movida, comprometida con su comunidad, buena para hacer amigos y bordados, muy positiva, una mujer valiente y libre que no hizo caso a los prejuicios morales, aunque sí le dolían los señalamientos por su soltería y su forma no tradicional de noviazgo.  
           
La noche después del sepelio, en una cenaduría, la comunera Martha compartía “no entiendo por qué a ella, Lupe sólo supo darse a la comunidad, participaba en los grupos de la iglesia, en la ronda, en el barrio tercero, andaba en puras actividades en bien de la comunidad, era amiguera y querida, no entiendo cómo alguien pudo quitarle la vida. Es algo muy alarmante para nosotros, porque además se trata de una mujer”.
           
Lupita vivía en el Barrio Tercero. Ahí conoció a su amiga Genoveva Pedroza. Después del levantamiento contra talamontes en abril de 2011, Guadalupe se incorporó a las actividades de seguridad. Geno recuerda que desde que la vio en la barricada pensó “qué mujer tan valiente”. En aquel entonces ella tenía unos 26 años y era la segunda mujer que entraba a la ronda comunitaria cuando estaba integrada por voluntarios y sin paga.

Cuando se vio la necesidad de conformar un grupo de guardabosques, Guadalupe Campanur de inmediato se interesó porque consideraba que era la mayor manifestación de compromiso con la comunidad.

En una entrevista realizada en 2014 para el libro “Guardianes del territorio” (Editorial Grietas, 2016), contaba que no todos servían para andar en campo, que se requería condición física, valor, lealtad y no haber sido talamonte: “No todos aguantaban, a la hora de usar el arma, se ve si tienes miedo o no, si por algo se traba o algo pasa, es que no estás listo. El grupo tenía que ser de pura gente de confianza, éramos como una hermandad (…) La primera vez que disparé un arma fue una nueve. Luego aprendí a usar otras, sólo una me tumbó, y sí, todos se rieron de mí. Pero cuando tuvimos que usarla, nunca se me trabó”.
           
En enero de 2016, el abogado y comunero de Cherán, David Romero, la entrevistó. Lupe contó lo siguiente:
 
“Soy originaria de Cherán y del Barrio Tercero, a mí me interesó integrarme a la Ronda Comunitaria para cuidar a mi comunidad, he sido muy activa en muchas cosas, no me gusta estar encerrada o de brazos cruzados, cuando puedo ayudar en algo me meto, a lo mejor voy contra la corriente, me gusta  hacer las cosas que los hombres hacen, no como las demás mujeres, estar encerrada en la casa, y de esa forma entre ahí.

“Fue un reto, por ser mujer. En febrero del 2012, se conforma la ronda oficialmente por los cuatro barrios, solo éramos dos mujeres una del barrio primero y yo del barrio tercero; empezamos y a los quince días, nos dicen que iba a subir un grupo al cerro denominado guardabosques y para eso tenías que tener buena condición y segundo saber lo que era caminar en campo y no tener miedo, todo eso y empezaron a hacer entrenamientos muy especiales a los de abajo. Yo quería ir a campo y les dije que quería ir, no me querían por ser mujer; segundo, por no saber nada de armamento y porque no conocía el campo.
“Comencé a entrenar de día y de noche, y ya que nos dicen que teníamos que ir a campo, y como yo quería, me presenté. Nos entran en un cuarto, los que supuestamente íbamos a ir y comienzan a dar las armas a todos, y a mí me pasan, y me dicen que no alcancé. Les digo que quiero ir y para ese entonces el Chino se desfunda su arma y me la da.
“Recuerdo las palabras de un compañero que dijo ‘en lugar de andar cuidando arriba, vamos a andar cuidando a la 14 (término para referirse a una mujer), que se quede abajo’. Y dije ‘¿qué se creen estos cabrones, que yo no voy a poder?’, yo sí voy a ir. Me dicen vamos a caminar de seis a ocho horas y les dije ‘no importa, yo voy a caminar’, y fue de la forma que me integré al grupo de los guardabosques que estuve año y tres meses.
“Siempre manejamos que el grupo de nosotros era un grupo como de familia, de hermanos donde todos nos protegíamos las espaldas, los costados, de frente, de todo y era muy independiente del grupo de abajo, claro que cuando  había detalles en la comunidad nos agregábamos de apoyo.
“Lo que hacíamos en el campo nadie lo sabia;las estrategias las sabíamos sólo nosotros, siempre decíamos ‘vamos a bajar en este punto’, y nunca lo hacíamos, porque sabíamos que había alguien infiltrado (…).
“En 2013, que ya estaba más tranquila la comunidad, nos empezamos a debilitar, empezamos a ver que ya no había respaldo, habían pasado situaciones fuertes como la pérdida de los dos compañeros de bienes comunales, esa vez nosotros subimos a campo a las 3 de la mañana y fue un cuatro bien hechecito y nos venadearon a los compañeros de comunales y fue algo que fracturó esa parte donde decíamos nosotros: ‘¿cuántos más van a caer?’, y nosotros nada mas somos un grupo, y se abrió otro grupo que abrió Bienes Comunales, ese sí roto.
“Un compañero ya no podía dormir, empezó a sentirse mal y dijo que se retiraba. Al irse él, luego se fue otro y dos más, y yo me retiré con otro compañero, se quedaron dos y se hace otro nuevo grupo, pero ellos decidieron retirarse en el mismo 2013.
“Nosotros platicando internamente dijimos que nos íbamos a retirar porque nos empezaron a decir que había demandas contra nosotros y que nos iban a encerrar y así, nos empezaron a seguir y por seguridad dejamos las cosas un rato pero no del todo y nos volvimos a incorporar de manera voluntaria, de esa manera seguimos en pie, si fuera algo fuerte en la comunidad nos volveríamos a levantar.

“Siempre hubo detalles, eso es normal, pero ahora los hay más, se ha perdido un poco la seguridad  y se ha vuelto la ronda un asunto de trabajo y no respetan el uniforme que traen, no respetan las reglas internas. Si le faltabas a tu familia y lo reportaban a la ronda, te suspendían el pago y se lo daban a tu familia de manera directa, si le faltabas a tu superior se te sancionaba económicamente y ese dinero se repartía entre todos. Este segundo Concejo Mayor no ha funcionado como esperábamos”.
 
Cuando salió de la ronda, Guadalupe se acercó al Concejo de Bienes Comunales y apoyaba en las caminatas, en reforestaciones y hasta en lo administrativo; durante el movimiento apoyaba hasta en ir a repartir despensas a las fogatas; cooperaba en programas sociales y ayudaba personas de la tercera edad a hacer trámite; cuando podía recorría el vivero o el aserradero y llevaba fruta a los empleados de las empresas o a quienes trabajaban en campo; asistía y participaba activamente en las asambleas de su barrio, iba a clases de bordado (sabía hacer relindo, punto de cruz, huesito, resacado, bata, etcétera), a grupos de autoayuda y últimamente se había incorporado a un grupo llamado Reencuentro.  

Con los estudiantes y visitantes, siempre fungía como guía y de inmediato brindaba su amistad. Todo lo hacía voluntario. 

“Me dejaste solita”, dice Geno al recordar a su amiga de la que aprendió a tener valor, a hacer amistades y a ser una voz crítica dentro de la comunidad. Guadalupe era muy clara políticamente: sabía que el cambia en Cherán tenía que seguirse construyendo, día a día, en la vida cotidiana, combatiendo el machismo y señalando los peligrosos acercamientos con los partidos políticos o el gobierno estatal o federal.
           
“Cuando iba con nosotros a caminatas del Concejo de Bienes Comunales nos hacía ameno el trabajo. Ella estaba entrenada para escuchar cosas raras, si había riesgos, sabía determinar qué tan frescas eran las huellas de un vehículo, para nosotros ella fue un apoyo muy importante. Era temeraria, no cualquiera se iba a cuidar el bosque (…) Últimamente se iba al bosque a fotografiar pajaritos, era algo a lo que le agarró gusto últimamente”, cuenta Genoveva quien fue parte del Concejo de Bienes Comunales durante el primer gobierno comunal después del levantamiento de 2011.
           
“Juan”, un amigo con el que recorrió el bosque, recuerda que ella nunca se puso los moños para hacer las tareas de resguardo del territorio. Como todos, Lupe conocía los linderos, las veredas, los caminos y atajos, sabía responder en emboscadas y tenía buena condición física. “En el tiempo que llevo en esto, confirmé que todas las mujeres son de respeto y admiración. A veces el machismo gana en la comunidad, de que las mujeres tienen que estar en casa, pero ellas nos demostraron son capaces de todo, nuestras mujeres son muy valientes”.
           
En un lugar y en otro se escucha la plática sobre qué pasó con Lupe. Ella llegaba a decir “ay, hija, no sabes qué suerte tengo para enterarme de cosas fuertes o que me cuenten cosas que no quiero saber”.


También conocía demasiado de la seguridad, del territorio y los riesgos del crimen organizado en la región. Tal vez, dicen un par de ex compañeros de la ronda, “ella sabía demasiado o se enteró de algo delicado, no hay que descartar ninguna línea de investigación”.
 
Concejo de Jóvenes exige justicia para Lupita


Hasta el momento sólo el Concejo de Jóvenes se ha pronunciado para condenar el feminicidio de Lupita y exigir justicia. Piden no minimizar ni normalizar su asesinato.
           
“Ese coraje nos tiene que seguir haciendo vibrar y manteniéndonos sensibles a la violencia para poder continuar las luchas desde el corazón, desde el coraje, convirtiendo el miedo en fuerza social valiosa para reconocer que aún falta mucho por hacer para resistir frente a la guerra que nos imponen.
           
Este dolor que sentimos nos hace recordar momentos difíciles que hemos pasado como comunidad y es complicado darse cuenta que una comunera como Lupe que aportó tanto al proceso de lucha y defensa de nuestros bosques, siendo parte de una fogata, de la asamblea de un barrio de esta comunidad ya no esté con nosotros y que le hayan quitado los sueños de esa manera tan dolorosa”.
 
El Concejo de Jóvenes puntualiza que Guadalupe no fue reportada como desaparecida por sus familiares ya que había salido de la comunidad días antes y esperaban que pronto volviera a casa.

“Pero esto no implica que ella tenga alguna responsabilidad por los hechos nunca será ella la culpable por lo que pasó. Estamos en un momento crítico donde se busca cualquier argumento para criminalizar a las mujeres, pero este no será el caso pues estamos conscientes de que ella no merecía que le arrebataran la vida y en ese contexto nadie niega que el hecho atroz de su asesinato tiene que ser castigado, los culpables tienen que ser encontrados y juzgados por el delito de feminicidio. Su vida al igual que la de los demás comuneros y comuneras de Cherán merece todo el respeto y no vamos a permitir que sea criminalizada ni estigmatizada”.

Guadalupe Campanur rompió la lógica masculina de la participación comunal


Activista de Cherán asesinada defendía el bosque


La ambientalista e integrante fundadora de la Ronda Comunitaria del cuerpo de guardabosques de Cherán, en Morelia, Guadalupe Campanur, fue encontrada asesinada la noche del martes, por lo que integrantes de la Ronda exigieron el esclarecimiento de su muerte.

La procuraduría estatal informó en un comunicado, que María Guadalupe Campanur, fue hallada sin vida la noche del martes sobre el kilómetro 15 de la carretera Carapan-Playa Azul, en el predio denominado Irapio, en el municipio de Chilchota, y murió por asfixia por estrangulamiento, de acuerdo con los resultados de la necropsia.

También informó que Campanur fue asesinada entre las 36 y 48 horas previas a su localización y no existió ninguna denuncia por desaparición y que investiga sobre las actividades que realizaba para determinar la posible relación de éstas con el homicidio.

Guadalupe Campanur fue integrante de la Primera Ronda Comunitaria, creada en el municipio de Cherán, para hacerle frente a los abusos de los talamontes.

En entrevista con Cimacnoticias, el abogado e integrante del Primer gobierno comunal (conformado en 2011) David Romero, dijo que la organización no descarta que el asesinato de la defensora esté ligado con su trabajo de activismo, pero que serán respetuosos de las líneas de investigación que hasta ahora sigue la Procuraduría estatal.

Recordó a Guadalupe Campanur como la primera mujer que participó en la Primera Ronda Comunitaria, integrada en 2011 que rompe la lógica masculina de la participación comunal.

“Ella era muy inquieta y siempre quiso tener una participación más activa en la Ronda Comunitaria. Ella hacía rondines al interior de la comunidad y en el bosque, vigilaba que no hubiera incursión de la delincuencia organizada en el territorio”, recordó Romero.

Al ser cuestionado sobre si existían amenazas contra la defensora, el abogado respondió que siempre existieron éstas pero contra todos los integrantes, pero hasta la fecha no se habían concretado.

El activista expresó su preocupación por el asesinato de Campanur y dijo que éste ha puesto a la comunidad a “redoblar esfuerzos para estar más pendientes de lo que pueda acontecer”.

Calificó como lamentable este hecho que ocurre, agregó, en el contexto “de un Estado fallido en sus instituciones y como garante de seguridad para las personas”.

VIOLENCIA CONTRA DEFENSORAS

De julio de 2015 a junio de 2016, se cometieron 63 ataques a personas defensoras ambientales, de los cuales, 10 fueron contra mujeres, de acuerdo con un informe realizado por el Centro Mexicano de Derechos Ambientales (Cemda).

El “Informe sobre la situación de las personas defensoras de los derechos humanos (DH) ambientales en México”, refiere que el tipo de agresión más frecuente es la amenaza en 24 por ciento de los casos, seguidas de intimidación (19 por ciento) y la criminalización con 18 por ciento.

Asimismo las agresiones físicas representaron 15 por ciento; en 6 por ciento de los casos hubo privación ilegal de la libertad y se registró un caso de homicidio vinculado a tala clandestina, el cual ocurrió en el 2016, en Chihuahua.

Destaca que los principales agresores son funcionarios públicos y que en estos 63 casos de ataques identificados, 43 por ciento fueron cometidos por autoridades del Estado, 7 por ciento por personal de las empresas y 2 por ciento por personas del crimen organizado.

En el caso de las mujeres defensoras del ambiente, otro informe realizado por  la asociación Asociadas por lo Justo (Jass por sus siglas en inglés) reveló que desde 2009 las agresiones contra defensoras mujeres escalaron, pues de ese año al 2012, 19 defensoras fueron asesinadas.

En tanto, la agrupación civil Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad-Oaxaca, en su informe “Situación de las mujeres defensoras de Derechos Humanos en México” afirmó que “la violencia contra las mujeres aumenta en su crueldad y saña y se consolida como un mecanismo de control social. En territorios militarizados o con fuertes medidas de seguridad no disminuyen los índices de violencia contra las mujeres”.

CIMACFoto: Anaiz Zamora Márquez
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 

CIDH acredita riesgo contra defensora Bettina Cruz


Pide medidas cautelares para ella y su familia



La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ordenó a México proteger de forma inmediata la vida e integridad personal de la defensora de Derechos Humanos, Bettina Cruz y su núcleo familiar.
Las medidas cautelares fueron emitidas tras acreditarse la situación de riesgo que vive Bettina por el trabajo que realiza en defensa de los derechos de los pueblos indígenas, informó la Clínica Internacional de Derechos Humanos de la Universidad de Washington.
La defensora oaxaqueña Bettina Cruz, enfrentó casi 3 años de juicio acusada de los delitos de “privación ilegal de la libertad” y “contra el consumo y la riqueza nacional”, que en 2011 le imputó la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
El 1 de diciembre de 2014, el Juzgado Sexto de Distrito en Salina Cruz, Oaxaca, determinó que Bettina Cruz era inocente de los delitos que se le fincaron por participar en una protesta pacífica de diversas comunidades indígenas en abril de 2011, contra las altas tarifas de luz y el despojo de la tierra para la construcción de parques eólicos en la región del Istmo.
Aunque la también cofundadora de la Asamblea de los Pueblos Indígenas del Istmo de Tehuantepec en Defensa de la Tierra y el Territorio –quien enfrentó el proceso en libertad– fue exonerada,  aseguró que su vida y la de otros activistas que defienden la tierra y el territorio “estaban en peligro”.
La Oficina para la Defensa de los Derechos Humanos del Gobierno de Oaxaca le otorgó medidas de protección desde el 14 de noviembre de 2011, luego de ser atacada por la policía estatal por informar a las comunidades indígenas sobre su derecho a la propiedad de la tierra.
A decir de la defensora, por ello el gobierno trata de frenar la labor de las y los activistas que defienden la riqueza natural de los pueblos indígenas, pues son quienes denuncian que en Oaxaca la CFE apoya a las empresas eólicas para que entren a las comunidades a instalarse sin respetar el derecho a la consulta previa, libre e informada.
En ese estado hay por lo menos otros 50 casos de procesos penales contra defensores, por lo que Bettina aseguró que aunque haya sido exonerada aún está en riesgo, y a pesar de tener medidas de seguridad, consideró que es “muy fácil que un empresario o un funcionario paguen” para asesinarla.
De acuerdo con la Clínica Internacional de Derechos Humanos de la Universidad de Washington, la defensora representa al pueblo zapoteco que mantiene una lucha incansable contra la imposición del proyecto Eólica del Sur en Juchitán, Oaxaca, proyecto que anteriormente pretendió instalarse en el pueblo de San Dionisio del Mar por medio del consorcio “Mareña Renovables”.
Los pueblos zapotecos han llevado con éxito ante la ONU y el Banco Interamericano de Desarrollo los reclamos sobre la falta de respeto y garantía de Derechos Humanos por parte del gobierno de México como por las empresas involucradas.
Sobre el llamado de la CIDH, Alejandra Gonza, directora de la Clínica, expresó en un comunicado que se trata de una advertencia y una oportunidad para que el Estado y el sector privado finalmente “tomen en serio el trabajo de defensa territorial indígena y cumplan con sus obligaciones internacionales”.
Durante meses los estudiantes de la Clínica documentaron el peligro constante en el que viven las comunidades y el incremento del riesgo por activar los mecanismos legales nacionales e internacionales para defender su territorio, enfrentándose al Estado mexicano y a las empresas.
La decisión de la CIDH se suma a la resolución histórica de la Suprema Corte de Justicia de México emitida hace unos días, de ejercer su facultad de atracción para conocer este caso, expuso la abogada.
Los pueblos indígenas representados por Bettina Cruz, denunciaron ante la Suprema Corte la falta de una consulta libre, previa e informada en la construcción del proyecto Eólica del Sur, caso por el cual la Corte podría fijar un importante precedente para la defensa de los derechos de los indígenas frente a la implementación de mega proyectos.
El hostigamiento contra Bettina se da en un contexto donde la Relatoría Especial sobre la situación de los defensores de los Derechos Humanos de la ONU ha señalado la falta de atención a la situación de riesgo de los defensores que se enfrentan a las empresas. En Oaxaca existen más de 21 parques eólicos en funcionamiento.
De acuerdo con la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México el estado de Oaxaca se ubica en el primer lugar de agresiones contra defensoras al sumar 58 por ciento de los casos registrados a nivel nacional.
CIMACFoto: César Martínez López
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 

Mujeres indígenas latinoamericanas se unen contra la desigualdad

Las mujeres indígenas latinoamericanas demandan que las políticas públicas respeten sus prácticas culturales. En la imagen, una ceremonia durante el foro de alto nivel "Empoderar a las mujeres indígenas para erradicar el hambre y la malnutrición en América Latina y el Caribe", el 12 y 13 de enero de 2018 en Ciudad de México. Crédito: Emilio Godoy/IPS.

MÉXICO, 16 ene 2018 (IPS) - La indígena guatemalteca Carmelina Chun incrementó sus ingresos y reforzó la seguridad alimentaria de su familia gracias a la introducción de tecnologías que permiten ahorrar tiempo, como pulverizadoras, para aplicar biofertilizantes, y germinadoras de semillas.
“Hemos aprendido a elaborar plaguicidas y biofertilizantes con productos de nuestra comunidad, ya no los compramos a las grandes empresas. Prácticamente todo lo que producimos va para alimentar a nuestras familias”, relató Chu, madre de una niña y un niño, en diálogo con IPS.
La indígena k’eqchí, uno de los 24 pueblos que viven en Guatemala, es una de las 850 beneficiadas en tres municipios del departamento de Alta Verapaz, unos 460 kilómetros al norte de Ciudad de Guatemala, por un proyecto de empoderamiento económico iniciado en 2015 y que concluirá en abril próximo.
Las mujeres recibieron capacitación y pulverizadoras, sembradoras y germinadoras de bajo costo, con lo cual aumentaron sus ingresos, diversificaron los cultivos, redujeron el tiempo de trabajo y, con ello, participaron en el debate y el diseño de políticas comunitarias.
Las aborígenes siembran una decena de cultivos, como maíz, tomate y frijol sobre 0,04 hectáreas en una región lacerada por la pobreza y la marginación, así como la presencia de palma africana e hidroeléctricas.
Si bien este emprendimiento muestra el avance alcanzado por las mujeres indígenas en América Latina y el Caribe en la última década, aún deben hacer frente a la desigualdad, la discriminación, la pobreza, la falta de acceso a tierras y a servicios básicos, además de sufrir violencia.
Durante el foro de alto nivel “Empoderar a las mujeres indígenas para erradicar el hambre y la malnutrición en América Latina y el Caribe”, el 12 y 13 de 2018 en Ciudad de México, representantes gubernamentales y de organismos internacionales, delegadas y parlamentarias aborígenes debatieron sobre discriminación y derechos, biodiversidad y sistemas alimentarios indígenas y consentimiento libre, previo e informado. Crédito: Emilio Godoy/IPS.
En ese contexto, se coaligaron para combatir esos flagelos y caminar hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en especial la erradicación del hambre y la igualdad de los sexos y el empoderamiento femenino para 2030.
Con ese propósito, unas 230 representantes de 11 gobiernos latinoamericanos, organizaciones regionales de pueblos indígenas y de organismos internacionales se dieron cita en Ciudad de México en el foro de alto nivel “Empoderar a las mujeres indígenas para erradicar el hambre y la malnutrición en América Latina y el Caribe”, convocado por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Entre el 12 y el 13 de este mes, las asistentes debatieron sobre discriminación y derechos; biodiversidad y sistemas alimentarios indígenas; y consentimiento libre, previo e informado.
“No se puede hablar de lucha contra el hambre, si no tenemos incidencia en las políticas, los presupuestos y los programas dirigidos a las mujeres indígenas. Seguimos teniendo políticas que no se refieren específicamente a las mujeres indígenas”, cuestionó la parlamentaria quechua Tania Pariona, del movimiento Nuevo Perú, al ser consultada por IPS.
En la región habitan más de 26 millones de mujeres indígenas, repartidas en unos 826 grupos étnicos.
Si bien países como Bolivia, Ecuador, México, Nicaragua y Perú aplican cuotas obligatorias de representación política de mujeres, esos esquemas han favorecido poco a las representantes indígenas. Casi todos los países de la región cuentan con planes nacionales y programas centrados en mujeres, pero su impacto sobre las aborígenes es reducido.
Indígenas de América Latina demandan participar directamente en el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible vinculados a la erradicación del hambre y la igualdad entre hombres y mujeres para 2030. La exigencia marcó las jornadas del foro de alto nivel “Empoderar a las mujeres indígenas para erradicar el hambre y la malnutrición en América Latina y el Caribe”, el 12 y 13 de enero de 2018 en Ciudad de México, y al que asistieron unas 230 representantes gubernamentales y de organismos internacionales, delegadas y parlamentarias aborígenes. Crédito: Emilio Godoy/IPS.
Por ejemplo, América Latina y el Caribe destina menos de uno por ciento del presupuesto a cuestiones indígenas. Además, la ausencia de estadísticas desagregadas sobre mujeres indígenas es notoria y dificulta el tratamiento de las inequidades que padecen.
La guatemalteca Teresa Zapeta, directora ejecutiva del no gubernamental Foro Internacional de Mujeres Indígenas, reconoció avances y alertó de los desafíos existentes. “En políticas públicas nos encontramos ante el reto de que no se aplican, no hay presupuesto. Por eso, tenemos que estar presente en todas las decisiones”, subrayó la indígena kak’chiquel.
Las indígenas recomendaron a los gobiernos y a la ONU adoptar medidas especiales para promover y fortalecer políticas y programas para el sector que permitan su plena participación, con apego a la interculturalidad, su diversidad cultural, y así diseñar el desarrollo sostenible necesario para erradicar la pobreza que las afecta.
Además, solicitaron fortalecer la contribución de las mujeres agricultoras al desarrollo sostenible, a la seguridad alimentaria y la nutrición; el bienestar económico de sus pueblos, familias y comunidades, y la promoción del desarrollo agrícola y rural.
Los 17 ODS se refieren a temas como la disminución de la pobreza y  hambre cero, la igualdad de género, el acceso a la salud y la educación de calidad, la lucha contra el cambio climático, el desarrollo económico, los ecosistemas saludables, el derecho a la energía asequible y no contaminante y la participación de la sociedad civil, entre otros.
Los objetivos constan de 232 indicadores asignados para las 169 metas específicas.
El ODS 2 incluye solo dos indicadores vinculados a pueblos indígenas, como duplicar la productividad agrícola y los ingresos de pequeños productores de alimentos, entre ellos, los grupos originarios.
Otro indicador versa sobre la media de ingresos de los productores de alimentos en pequeña escala, desglosada por sexo y condición indígena. Pero el ODS 5 carece de indicadores relativos a mujeres aborígenes.

Organizaciones regionales de mujeres indígenas preparan varios informes para visibilizar las barreras que enfrentan en la vida social, económica y política.
Divulgarán un reporte sobre la importancia y la situación del acceso a la tierra y el territorio durante el Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sostenible, la plataforma de Naciones Unidas para el seguimiento y la revisión de los avances de la Agenda 2030- sobre cinco ODS, que se realizará del 9 al 18 de julio en Nueva York.
En esa reunión, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Jamaica, México, Paraguay y Uruguay entregarán sus informes nacionales voluntarios sobre la marcha de los ODS.
“Ahora entramos a la etapa del empoderamiento económico. Esa autonomía es un ejercicio de derechos. Tiene que ver con acceso a mercados, tierra, tecnología, cadenas productivas. Si no trabajamos con los pueblos indígenas, no lograremos eliminar el hambre”, declaró la uruguaya María Acosta, especialista en género y pueblos indígenas de la FAO, a IPS.
El acceso al territorio se convirtió en un tema conflictivo en los últimos 20 años debido al despunte del extractivismo –exploración y explotación de hidrocarburos, minería, aprovechamiento forestal y represas- y que amenaza los derechos de los pueblos originarios.
Ante ello, las mujeres indígenas han mutado en defensoras del territorio, lo cual las ha sometido a amenazas, persecución y asesinato.
El Comité de Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, integrado por 23 expertas responsables de vigilar el cumplimiento de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, vigente desde 1981, prepara una revisión sobre el estado de los derechos de las aborígenes.
“No solo los hombres deben tener oportunidad de desarrollar proyectos productivos o acceder a capacitación. Es importante el trabajo de las lideresas que enseñan a otras mujeres a producir alimentos”, resaltó Chu, quien fue presidenta del Comité comunitario de mujeres.
Para Acosta, es necesario mantener los avances en participación política y aprovechar “la fuerte relación de las mujeres con las actividades económicas” para combatir el hambre y la malnutrición.

Editado por Verónica Firme

Poca emoción y muchas “curvas” cuando ellas triunfan en los deportes


El sexismo en los medios deportivos


Cuando hace unos meses Garbiñe Muguruza se convirtió en la número uno del tenis mundial, su hazaña apareció en todos los medios. Junto a la información estrictamente deportiva había titulares como: “Garbiñe Muguruza: cómo conseguir las piernas perfectas del tenis español”.
Numerosas investigaciones han analizado las diferencias en la información deportiva cuando el protagonista es un hombre o una mujer. Una de las más recientes, publicada en la revista “Gender & Society”, sostiene que los enfoques abiertamente sexistas no son tan habituales como hace unas décadas.
Si en 1999 era común que periodistas deportivos de la televisión de Estados Unidos no escatimaran en piropos hacia la tenista rusa Anna Kournikova, en 2014 los méritos de las deportistas se describían con un lenguaje frío y soso.
Los autores analizaron veinticinco años de información deportiva de los canales de televisión estadounidenses KCBS, KNBC, KABC y del programa SportsCenter del canal ESPN en seis momentos: 1989, 1993, 1999, 2004, 2009 y 2014.
“Precioso” o “asombroso” son adjetivos comunes al describir logros deportivos masculinos, pero no los femeninos.
Sus análisis revelan que el tratamiento de las mujeres en estos espacios ha vivido tres etapas: de 1989 hasta 1999, abiertamente sexista; de 1999 hasta 2009, enfatizando su papel de esposa, novia y madre; y de 2009 a 2014, con un tratamiento deslucido de la deportista.
Los datos de 2014 muestran que adjetivos como “perfecto”, “precioso” o “asombroso” eran comunes cuando los comentaristas describían hazañas deportivas masculinas, pero brillaban por su ausencia cuando se referían a logros de mujeres. En esos casos, según el estudio, se limitaban a describir los hechos con expresiones asépticas como “buen baloncesto”, “ha ganado fácilmente” o “hizo su trabajo”.
Junto a estos calificativos neutros, el tiempo dedicado a la información deportiva femenina fue muy inferior (del 3 por ciento) y los recursos técnicos utilizados, menos ricos que en el caso masculino, sin apenas entrevistas y con planos en los que aparecen muy poco las deportistas en acción. Abundan aquellos en los que hablan con otras compañeras o se abrazan si han ganado en equipo.
Los autores han definido este tratamiento como “sexismo de género insulso” (gender bland sexism en inglés) y lo consideran otra forma de sexismo mucho más sutil y difícil de detectar.

UN NEGOCIO MILLONARIO

“Existe una gran discriminación entre el hombre y la mujer en la información deportiva”, aseguró a Sinc, la presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) Elsa González. A su juicio, esta desigualdad se debe a que los deportes de masas son masculinos y los medios se vuelven permeables a los gustos y el interés de la sociedad.
A esto se suma el negocio millonario de algunas competiciones, en su gran mayoría, masculinas. Según un artículo publicado en Forbes, en 2014 el mercado deportivo tenía un valor de unos 55 mil 500 millones de euros y superará los 61 mil millones en 2019.
“Ellas hacen deporte igual que ellos, pero no pretendamos que sean tan rápidas o fuertes como el más rápido o el más fuerte”, dijo la periodista Cristina Gallo.
Cristina Gallo lleva dos décadas dedicada al periodismo deportivo. Ha trabajado para las principales emisoras de radio y ha cubierto varios Juegos Olímpicos, Campeonatos del Mundo y Europeos de diferentes especialidades. La periodista recordó que desde los inicios se ha visto a las mujeres que se atrevían con el deporte como un caso aislado, una nota de color que era noticiable por lo novedoso.
“Todavía tenemos que escuchar que solo dan la información del ganador masculino de la carrera porque es el primero que ha cruzado la meta”, cuenta a Sinc Gallo, que es vicepresidenta de la Asociación para Mujeres en el Deporte Profesional (AMDP). “Seguimos sin entender que ellas hacen deporte, igual que ellos, pero no podemos pretender que sean tan rápidas o tan fuertes como el más rápido o el más fuerte de ellos”, puntualizó.

EL SEXO VENDE

Una de las deportistas más brillantes del deporte español es Ona Carbonell, con 42 medallas de oro, 26 de plata y 24 de bronce en natación sincronizada. En el caso de su especialidad, mayoritariamente femenina, la discriminación es en sentido contrario, es decir, hacia los pocos hombres que lo practican. “Hay que luchar para que la sincronizada masculina dé un cambio y pueda llegar a equipararse con la femenina”, planteó Carbonell a Sinc.
En un deporte tan vistoso como el suyo, que se practica en bañador y con llamativos maquillajes como complemento a una puesta en escena espectacular, resulta inevitable mostrar la silueta femenina en todo su esplendor.
“El sexo es verdad que vende y mucho. En nuestro caso, un deporte muy artístico y muy femenino, es posible que alguna vez, más que por el resultado, hayan escogido alguna foto que vendía más por verse el cuerpo de la mujer”, afirmó la nadadora. No obstante, Carbonell recalcó que no ha vivido ninguna experiencia “exagerada” de este tipo.
Otro deporte en el que el cuerpo de las mujeres centra todas las miradas es el vóley playa. Un equipo de investigadoras estudió los planos de cámaras emitidos en seis partidos femeninos de los Juegos Olímpicos de Atenas (2004). 20 por ciento se centraban en el pecho y el 17 por ciento en las nalgas.
“Los espectadores vieron más las nalgas de las jugadoras que las de los jugadores y más ángulos centrados en los cuerpos de las deportistas respecto a los hombres”, compara Kim Bisell, directora del Instituto de Comunicación y Ciencias de la Información de la Universidad de Alabama (EU) y autora principal del trabajo, publicado en Journal of Promotion Management.
Esta sexualización de las deportistas tiene que ver con que a veces realicen sesiones fotográficas cargadas de erotismo al estilo de las modelos profesionales. Un equipo de investigadoras preguntó a 36 atletas de élite cómo preferían verse retratadas. La opción mayoritaria fue aquella que mostrara su habilidad dentro de la pista, aunque un 47 por ciento eligió el erotismo fuera de la cancha para aumentar el interés.
“Los medios de comunicación y la publicidad siguen utilizando a las mujeres como objetos y las deportistas no son una excepción”, denunció la vicepresidenta de la AMDP.

POCAS MUJERES EN LOS MEDIOS DEPORTIVOS

¿Cambiaría la situación si hubiera más presencia femenina en las redacciones y puestos de dirección de los programas de deportes? Datos de 2014 y 2015 de medios deportivos estadounidenses muestran que los hombres copan la plantilla. Eran varones 90.1 por ciento de los editores; 90.2 por ciento de sus asistentes; 87.6 por ciento de los columnistas; 87.4 por ciento de los reporteros; 80.8 por ciento de los correctores y diseñadores; y 95 por ciento de los presentadores, copresentadores y analistas.
“Paulatinamente las mujeres se van incorporando, pero a un ritmo lento. El perfil del informador de deportes sigue siendo masculino”, confirmó la presidenta de la FAPE.
En 2013, un estudio en el que se entrevistaron a directores de deportes de 160 emisoras de radio de EE UU concluyó que estos veían el deporte de mujeres como poco valioso para su audiencia y tomaban decisiones que reforzaban esta visión. Según sus datos, la mayoría de los oyentes eran hombres blancos de entre 21 y 40 años.
La investigación, publicada en “International Journal of Sport Communication”, reveló que apenas existían mujeres en estos puestos de dirección y liderazgo. Según los autores, con más presencia femenina en los puestos de poder de los medios, el tratamiento de las mujeres en los deportes sería distinto.
Dos factores frenan el cambio: apenas hay mujeres en la dirección de los medios, y los deportes masculinos generan más intereses económicos.
“Si hubiera más mujeres en el periodismo deportivo, sobre todo en los roles de toma de decisiones, ayudaría. La investigación muestra que es más probable que adopten diversidad en las fuentes y en el contenido, pero debe haber una masa crítica”, señaló la decana de la facultad de Comunicación Donald P. Bellisario de la Universidad Estatal de Pensilvania (EU) y autora principal del estudio, Marie Hardin.

A LAS NIÑAS LES FALTAN REFERENTES

En opinión de las periodistas González y Gallo, más presencia femenina en la cúpula mediática deportiva ayudaría, pero no bastaría para acabar con la infrarrepresentación de la mujer en este tipo de información.
“La cuestión económica es esencial y los deportes masculinos están mucho más comercializados y arrastran masas de seguidores”, aduce la presidenta de la FAPE, quien pidió un compromiso de los medios, sobre todo públicos, para incrementar progresivamente este tipo de información.
Que la audiencia de estos espacios siga siendo mayoritariamente masculina responde, según Gallo, a que durante un siglo solo se ha informado de deporte masculino. La periodista propone cambiarlo. “Se perderá audiencia a corto plazo pero se ganará en el medio plazo porque llegará un nuevo público que ahora no consume información deportiva porque no se ve reflejado en ella, como son las mujeres”, alegó.
Las expertas alertaron de que si las deportistas apenas aparecen en los medios es muy difícil que las niñas tengan referentes femeninos en los que fijarse para animarse a practicar deporte, de forma amateur o profesional.
“Llevamos décadas perdiendo talentos por no tener referentes que guiasen sus caminos, por no ver futuro en el deporte o recibir comentarios machistas que las alejaban de las canchas”, lamentó Gallo. En los patios de los colegios entrenan, sin saberlo, las Muguruza, Belmonte y Marín del futuro. Los medios pueden despertarles esa pasión que las llevará al pódium.
*Este artículo fue retomado del portal de la revista digital feminista Tribuna Feminista.

Las trabajadoras agrícolas, domésticas y de sectores de bajos salarios enfrentan serios problemas al denunciar el acoso sexual


Original en Español

La exposición de las conductas depredadoras de algunos hombres poderosos, como el magnate de la industrias del cine Harvey Weinstein, ha abierto el espacio para que millones de personas compartan sus historias de acoso y violencia sexual. Y aunque todas las mujeres son vulnerables a este tipo de violencia, aquellas mujeres que no son figuras públicas son más propensas a sufrir represalias cuando denuncian a sus abusadores. Analizamos cómo el abuso sexual es también algo común en los sectores de bajos salarios, como la industria agrícola, los servicios de limpieza de hoteles, o el sector doméstico, donde los puestos de trabajo son ocupados de forma desproporcionada por mujeres de color y mujeres inmigrantes, quienes son extremadamente vulnerables a al acoso y la violencia sexual. Para hablar más sobre el tema nos acompaña Mily Treviño-Sauceda, cofundadora y vicepresidenta de la Alianza Nacional de Campesinas de Estados Unidos.

AMY GOODMAN: Esto es Democracy Now!, democracynow.org. soy Amy Goodman con Nermeen Shaikh.

NERMEEN SHAIKH: El 6 de diciembre, la revista Time anunció que la “Persona del año 2017” son un grupo de mujeres que se pronunciaron en contra del acoso y abuso sexual, dando inicio a un movimiento internacional. El grupo ha sido catalogado como “las mujeres que rompieron el silencio”, e incluye a actrices de Hollywood, periodistas, trabajadoras agrícolas y limpiadoras de hotel. El anuncio de la revista Time se produjo después de que el presidente Trump afirmara que él mismo estaba entre los seleccionados para ser la “Persona del año” de la revista Time. El presidente Trump has sido acusado de acoso sexual por al menos 16 mujeres.

AMY GOODMAN: La exposición de las conductas depredadoras de algunos hombres poderosos, como el magnate de la industrias del cine Harvey Weinstein, ha abierto el espacio para que millones de personas compartan sus historias de acoso y violencia sexual. Y aunque todas las mujeres son vulnerables a este tipo de violencia, aquellas mujeres que no son figuras públicas son más propensas a sufrir represalias cuando denuncian a sus abusadores. Para hablar más sobre el tema nos acompaña Mily Treviño-Sauceda, cofundadora y vicepresidenta de la Alianza Nacional de Campesinas de Estados Unidos. Mily es una ex trabajadora agrícola y organizadora sindical de la Unión de Campesinos-United Farm Workers. En el artículo de la revista Time sobre el acoso sexual se cuenta la historia de Isabel Pascual, aunque ese no es su nombre real, es un pseudónimo que la mujer uso por miedo a represalias. Isabel Pascual buscó ayuda en la organización en la que trabaja Mily. ¿Nos puede hablar de la historia de Isabel?

MILY TREVIÑO-SAUCEDA: Sí. La historia de Isabel Pascual, como sabemos es un nombre anónimo, trata de una trabajadora del campo que no es la primera vez que le pasa pero esta fue su experiencia más fuerte. Durante el trabajo, uno de los trabajadores empezó a acosarla pero al rechazar sus propuestas y cumplidos, él empezó a decir que ella estaba saliendo con él, que era su novia. Ella, habiéndose separado de su esposo recientemente, eso le estaba creando más problemas y a la vez esta persona seguía acosándola en el trabajo. Ella se quejó y la compañía solamente la movió a otra parte, a otra cuadrilla, dentro de la misma compañía, pero permitió que el abusador trabajara en la cuadrilla donde ella estaba. Ella seguía con miedo porque él la amenazó diciendo que si ella decía algo acerca de los abusos, él iba a hacerle daño a sus hijos, y ella viviendo sola y teniendo hijos, eso aumentó su miedo. Hasta que no habló con nosotras y le dijimos: “Mira, tú tienes el derecho de quejarte y exigir a la compañía que te den seguridad”. Y cuando se quejó solamente la volvieron a mover a otra cuadrilla, y aunque no ha visto al abusador, él empezó a acosarla fuera del trabajo, entonces lo que hicimos nosotras fue decirle a Isabel que ella tenía derecho a hacer una queja en la corte. Ella tiene miedo ya que su familia viene de una comunidad indígena de México, y la comunidad en dónde viven ahora es muy chica, y se le está creando un sentimiento de vergüenza, echándole la culpa a ella y diciéndole que no haga nada. Nosotras la estamos apoyando para ayudar a explicarles a los familiares y a la gente cercana que ella no está causando el problema, sino que es la otra persona la que lo está causando. Y ahora sus amigos están empezando a apoyarla, pero fue muy difícil para ella. Ella está contenta que no fue violada, aunque casi llega a ese punto, así que la hemos ayudado a que no tenga este problema por el momento. Este es uno dentro de los muchos casos que podemos contar en donde las mujeres han tenido experiencias aún peores, donde han sido ultrajadas, violentadas y cuando vienen a nosotros ya ha pasado algún tiempo, pero hemos tratado de exigirle a las agencias del Gobierno que pongan más atención, que les den más apoyo, que estén mejor preparadas para que la gente de nuestra comunidad pueda ayudar a estas mujeres a que tengan la confianza necesaria para presentar una queja con la seguridad de que se les va a apoyar, de que se va a hacer algo, de que se va a presionar a la compañía para que les brinden seguridad a sus trabajadores.

NERMEEN SHAIKH: Mily, ¿cuáles son los cambios que deben ocurrir en la comunidad de campesinas, y en las comunidades en general, para facilitar que mujeres como Isabel Pascual, u otras víctimas de incidentes de violencia sexual aún peores, puedan hacer sus denuncias?

MILY TREVIÑO-SAUCEDA: Hemos batallado mucho para asegurarnos de que las mujeres se sientan en confianza en nuestras comunidades para poder hablar sobre la situación del acoso. El acoso está conectado con la sexualidad y con hablar acerca de sexo, son tabúes que existen en nuestra comunidad, y hay muchos mitos de que la mujer es la culpable de este problema y que exageramos estas situaciones, se cree que los hombres nos hacen un favor al fijarse en las mujeres. Lo que estamos tratando de hacer es crear teatros y proyectos que ayuden, como el proyecto Bandana, que fue creado hace varios años por Mónica Ramírez, quien es ahora la presidenta de Alianza, en donde desde hace casi diez años empezamos este proyecto en el cual le pedimos a la gente de nuestra comunidad que diseñen las bandanas blancas con ejemplos o mensajes que hablen acerca del problema del acoso sexual. ¿Qué derechos tienen las mujeres? y lo que hemos logrado es que las mismas mujeres empiecen a sanar y a hablar, ya sea por medio del teatro, donde ellas mismas son las que están ayudando a platicar de lo que ven en el teatro es algo que es malo, que ellas necesitan más apoyo, y de qué manera pueden tener opciones, o saber dónde están los programas, quién las puede apoyar. Y eso está abriendo el diálogo que buscábamos. También necesitamos asegurar que las políticas y las regulaciones que se están tratando de crear sean también monitoreadas por las agencias que están encargadas, porque a veces tener muchas regulaciones no es suficiente sin investigaciones y monitoreos. Además es importante tener agencias que estén bien preparadas para dar el servicio apropiado, dentro del contexto de cómo se vive en estas comunidades y tomando en cuenta la cultura de nuestra gente.

AMY GOODMAN: Mily Treviño-Sauceda, su organización, la Alianza Nacional de Campesinas, le escribió una carta a las mujeres de Hollywood que rompieron el silencio y denunciaron el acoso sexual y el abuso en esa industria. ¿Nos puede contar qué decía esa carta?

MILY TREVIÑO-SAUCEDA: Nosotras quisimos enviar una carta a las actrices, actores y modelos que sabíamos que también estaban pasando por lo mismo en su industria, porque nos dimos cuenta que también a ellas les pasaba y no nos sorprendió, porque nos pasa a nosotras aunque estamos muy aisladas y lejos, y nos dimos cuenta que esto se ha dado porque hemos creado ese privilegio para ciertas personas, en la mayoría de los casos hombres, que permite que crean que pueden tratar a una mujer como quieran, de una manera que ellos creen correcta, pero que en realidad supone un abuso. Ellos piensan que la mujer es un objeto. Lo que nosotras sabemos que se necesita hacer es apoyar a las mujeres para que puedan hablar y contar lo que les está pasando, y que sepan que hay organizaciones como la nuestra. Existen 15 organizaciones dentro de Alianza Nacional de Campesinas que nos hemos unido, siendo Líderes Campesinas la pionera de esta organización nacional por 25 años, durante los que hemos tratado de darle visibilidad a este problema, y hemos creado capacitaciones para nuestras miembros. Y cuando hemos organizado a mujeres en 11 regiones alrededor de California, nos dimos cuenta que las mujeres están mejor preparadas teniendo la información de dónde pueden encontrar recursos, sabiendo cuáles son las regulaciones, cuáles son las agencias que deben de estar monitoreando, representando y demandando para darles seguridad y un mejor espacio para la mujer en el trabajo. Estamos tratando de compartir toda esta ayuda e información alrededor de nuestras organizaciones para que todas sepamos que esto sí está funcionando. Además, lo que necesitamos es asegurar que haya fondos que nos permitan capacitar a más mujeres, apoyar a más mujeres y hacerles saber que estamos aquí, no estás sola, tienes opciones, hay agencias y regulaciones, tienes derecho y el asalto sexual es un crimen, no está bien que te acosen, el ser indocumentada no quiere decir que no tienes derechos, al contrario, el ser humano tienes el derechos elementales.

NERMEEN SHAIKH: Mily, usted es la cofundadora de la Alianza Nacional de Campesinas. ¿Nos puede contar su propia historia y qué la llevó a formar su organización?

MILY TREVIÑO-SAUCEDA: Mi historia tiene mucho que ver con que yo vengo de una familia migrante, campesina, de 10 hijos e hijas, algunos nacimos en el estado de Washington, otros en el estado de Idaho y otros en México. Después nos mudamos al estado de California hace casi más de 40 años. La situación de nosotras, las mujeres campesinas, en una industria donde la trabajadora no tiene visibilidad, se ha creado porque estamos muy lejos de todo. Nuestros trabajos están a kilómetros de los pueblos y las ciudades con recursos. Entonces no conocemos todo esto. La creación de la Alianza Nacional comenzó con la creación de una organización pequeña en California que se transformó en una organización estatal, en donde nosotras las mujeres empezamos a crear cuestionarios preguntándonos unas a otras: ¿cuál es nuestra situación en nuestro entorno laboral?. Y lo que conocimos a través de esas encuestas en que la violencia contra la mujer era un problema muy grave. Un problema en el cual nosotras necesitábamos involucrarnos, sin esperar que alguien más viniera a salvarnos, nosotras teníamos que organizarnos. Eso sirvió para que nosotras, a través de los años, empezáramos a buscar programas de apoyo a las mujeres. Esta fue una tarea muy larga, porque al principio no creían que mujeres campesinas, muchas de nosotras sin educación, fuéramos inteligentes sin haber ido a la escuela. Eso no nos detuvo, organizamos a más mujeres, hablamos, y en grupos creamos estrategias para poder ir a hablar con las agencias y las personas con las que necesitamos hablar, como los congresistas, para poder convencerlos de que las regulaciones que existen son muy pobres, que necesitamos más apoyo. Y las agencias que existen necesitan hacer mejor su trabajo. A través de los años empezamos a conocer a más mujeres, cuando íbamos a conferencias alrededor de Estados Unidos, y nos dimos cuenta que había muchas mujeres que estaban interesadas en hacer lo mismo que estábamos haciendo en California y que ya estaban haciendo algo de trabajo en sus comunidades para combatir los problemas que enfrentamos como mujeres y hablar más sobre lo que es la violencia contra la mujer, que es un tema del que casi no se hablaba, y nosotras hemos podido ayudar, organizando esta alianza, para darles a las mujeres, no solamente más visibilidad, sino capacidad de exigir mejores regulaciones a nivel nacional, mejor abogacía, para poder parar estas situaciones y promover que hayan mejores normas, que apoyen a nuestra gente, y que nosotras seamos más visibles. Si somos más visibles se nos mira más como seres humanos.

AMY GOODMAN: Mily, quiero darle las gracias por haber estado con nosotros. Mily Treviño-Sauceda es cofundadora de la Alianza Nacional de Campesinas, ex trabajadora agrícola y miembro del sindicato Unión de Campesinos, y se ha comunicado con nosotras desde Palm Springs, en California. Una de las mujeres que aparece en la portada de la edición de la revista Time sobre la “Persona del año” titulada “Las mujeres que rompieron el silencio” es una mujer a quien la revista llama Isabel Pascual, una recolectora de fresas e inmigrante mexicana que buscó ayuda en la organización de Mily. Mily Treviño-Sauceda acaba de ganar un premio a la creatividad de las mujeres y la vida rural otorgado por la Women’s World Summit Foundation por su enfoque creativo para ayudar a las mujeres campesinas a comprender y enfrentar sus desafíos diarios. Esto es Democracy Now!, soy Amy Goodman con Nermeen Shaikh. Para ver nuestra conversación en inglés sobre el acoso y violencia sexual con Mily y otras invitadas, visite nuestro sitio web, democracynow.org.