5/06/2017

Programa Tiempo de Mujeres en CFRU radio universitaria de Guelph sab 6 mayo 2017

TIEMPO DE MUJERES

Desde cfru 93.3 fm la Radio de la Universidad de Guelph
en Ontario, Canadá
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MUJERES POR LA DEMOCRACIA
Bienvenida al programa de hoy

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Noticias de Género en la Red
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la semana pasada dedicamos el programa a una periodista amenazada por su trabajo, por incomodar un sistema machista y patriarcal, una de nuestras defensas debe ser la libertad de expresión, la libertad de las ideas, la defensa de los espacios para difundirlas, que nos hace crecer como sociedad si no es este derecho, pero como bien sabemos la libertad de expresión es criminalizada por grupos de poder que se ven afectados por estas mentes críticas, en éste contexto las mujeres no se escapan y son doblemente victimizadas, por ser mas vulnerables

A nadie le agrada saber de muertes y violencias, pero es necesario saber que las calles son un peligro para todos pero más para las mujeres, pero también lo son sus casas, sus escuelas, sus trabajos, la violencia contra las mujeres es una pandemia y parece que a pocos les preocupa, la violencia machista, sólo en el seno de las relaciones de pareja y familiares, cada año asesina alrededor de 42.500 mujeres, tal y como recoge el “Informe Global sobre Homicidios” de Naciones Unidas una cifra que además se mantiene relativamente constante y el terrorismo ha ocasionando 14.356 víctimas en un año, sorprende que ante más muertes de mujeres no sea llamado terrorismo el machismo ? bueno si hay un estado patriarcal no

 -A 11 años de Atenco, impunes autores materiales e intelectuales-, 
Y continuamente este programa recuerda a manera de denuncia la tortura sexual sufrida por las mujeres en San Salvador Atenco Estado de México por el gobierno de Enrique Peña Nieto, hoy presidente de México, a once años la justicia aún no llega, por lo que seguimos recordando haciendo recuento de daños, y escuchando a las víctimas

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(tiempo del Este)

Estudiantes, académicas, madres, se manifiestan en CU por Lesvy

Tibia respuesta del CIEG y Rectoría, dice Pérez Duarte


Cientos de mujeres: estudiantes, académicas y madres, marcharon esta tarde, bajo un cielo gris, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en respuesta al hallazgo del cuerpo de Lesvy Berlín Osorio Martínez, en los jardines del Instituto de Ingeniería, atado a una caseta telefónica el pasado 3 de mayo; pero también lo hicieron en repudio por la falta de seguridad en Ciudad Universitaria y en protesta por el manejo que han dado al caso autoridades judiciales y medios de comunicación.


La marcha, que inició en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS), con un amplio contingente, predominantemente de mujeres, muchas vestidas de morado, con flores y tambores de acompañamiento, y en un ambiente de tensión y enojo, fue convocada a través de redes sociales por estudiantes feministas; a ella se sumaron académicas, madres de familia, profesoras, así como un numeroso grupo de periodistas que fueron “acotados” por las organizadoras,  cuando la marcha llegó a Ingeniería, lo que generó algunos empujones y forcejeos.


CIMACFoto: César Martínez López.

 La investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas, Alicia Elena Pérez Duarte, quien participó en los contingentes, afirmó que las respuestas del Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG) y del rector Enrique Graue "son muy tibias para lo que está sucediendo”.

Necesitamos -dijo quien fue la primera Fiscal Especial para la Atención de Delitos Relacionados con Actos de Violencia contra las Mujeres en el País, de la PGR- “respuestas más contundentes y claras".

Añadió que la marcha sirve para exigir a las autoridades universitarias, federales y de la Ciudad de México que casos como el de Lesvy no se repliquen. "Las autoridades de la UNAM deben ser congruentes con sus programas, nos llenamos la boca diciendo que somos sensibles, pero a la hora que necesitamos la presencia firme del Rector no está, lo mismo sucede cuando necesitamos los mecanismos de transversalidad del género", recalcó la académica.

Al pasar por la Facultad de Ciencias, las manifestantes corearon “Ser profesor no te exenta de ser un agresor", en alusión a Marcelino Perelló, quien fue despedido de Radio UNAM por hacer comentarios misóginos y que justificaban la violencia contra las mujeres en el programa que tenía en la emisora.

Al llegar al sitio donde fue encontrada Lesvy, los colectivos feministas leyeron poemas y exigieron justicia para ella y para las 7 mujeres que cada día son asesinadas en el país.

CIMACFoto: César Martínez López.

La marcha llegó a Rectoría, donde denunciaron que las mujeres en la capital viven con miedo, temen ser violentadas por las "redes de poder que protegen a los agresores" y les impiden acceder a la justicia.

La estudiante de Geografía, una de las que inició la convocatoria a la marcha de hoy, Diana Esbri, dijo a Cimacnoticias que si cientos de mujeres se sumaron es porque no se les garantiza seguridad ni en sus escuelas, ni en las calles.

"La seguridad no implica más cámaras o vigilancia, queremos que se desarticulan las redes de poder y haya procesos transparentes sin irregularidades y revictimización", agregó la estudiante.

Denunciaron también la actuación de las autoridades universitarias y que contrastan con las campañas y programas que tienen contra la violencia de género, como HeforShe.

Pidieron no revictimizar a quienes son agredidas y en ese sentido se expresó también la madre de Lesvy, Berlín Osorio, quien, acompañada por las universitarias feministas, exigió a la Procuraduría de Justicia capitalina investigar el caso sin descartar el delito de feminicidio y  dejar de estigmatizar a Lesvy.

Berlín Osorio, madre de Lesvy | CIMACFoto: César Martínez López.

“Mi hija no era alcohólica ni una cuida-perros”, dijo con voz firme, serena, refiriéndose a las declaraciones emitidas por la Procuraduría ayer en su cuenta de Twitter.

Pidió respeto y dijo que aún no podía hablar con los medios, pero dejó claro que la familia estaba enojada, ante lo publicado por las autoridades judiciales.

Advirtió también que apelará a las instancias locales de justicia e incluso a las internacionales, de ser necesario, si hay impunidad en el caso de su hija.

  CIMACFoto: César Martínez López

Por: Montserrat Antúnez Estrada Cimacnoticias | Ciudad de México.- 


Testimonio de Mujeres Victimas de Violacion y Tortura Sexual en Atenco



A 11 años de Atenco, impunes autores materiales e intelectuales

Víctimas esperan justicia en la CoIDH



Si algo han conseguido las 11 sobrevivientes de tortura sexual durante los operativos policiacos en Atenco y Texcoco, en el Estado de México, el 3 y 4 de mayo de 2006, es hacer evidente que el Estado usa la violencia sexual como un arma contra las mujeres.

En reiteradas ocasiones el Estado mexicano ha negado que la tortura sea una práctica sistemática de las corporaciones policiacas y de las fuerzas militares, pero la denuncia de las sobrevientas de Atenco muestra que esta violencia existe y se mantiene impune.

“Lo que podemos aportar desde nuestra trinchera es colocar el tema de la tortura sexual como una forma, una herramienta de Estado, de tortura, de forma diferenciada que se usa en contra de las mujeres”, afirmó en entrevista con Cimacnoticias, Bárbara Italia Méndez, sobreviviente de Atenco.

A 11 años de mantenerse de pie, firmes en su denuncia y convencidas de ver en prisión a los policías y los mandos que ordenaron violentarlas, Italia asegura que lograron mostrar que este caso fue algo más que un daño colateral o una violación sexual, se trató –sostiene– de tortura.

En un aniversario más de los hechos del 3 y 4 de mayo que colocaron al Estado de México, entonces gobernado por Enrique Peña Nieto, en la mira de organismo de Derechos Humanos, las sobrevivientes sostienen que ya no se puede decir que se trató de policías que no controlaron sus instintos.

Es por ello que Italia, Mariana Selvas, Georgina Edith Rosales, María Patricia Romero, Norma Aidé Jiménez, Claudia Hernández, Ana María Velasco, Yolanda Muñoz, Cristina Sánchez, Patricia Torres y Suhelen Gabriela Cuevas, continúan con la denuncia ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.

Aunque en 2006 al menos 26 mujeres denunciaron que fueron víctimas de violencia sexual sólo once decidieron continuar con la denuncia hasta conseguir justicia, por ello en abril de 2008 presentaron su denuncia contra el Estado mexicano ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

En noviembre de 2011 el organismo aceptó conocer la demanda y tras diversos alegatos y análisis la CIDH determinó que las mujeres fueron detenidas de manera ilegal y  arbitraria y consideró acreditada la existencia de graves actos de violencia física y psicológica, incluyendo diversas formas de violencia y tortura sexual.

Con estas consideraciones, en noviembre del año pasado, después de una década de los hechos,  la CIDH presentó el caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos para que analice la responsabilidad del Estado en su obligación de investigar estos hechos con la debida diligencia y reparar el daño a las víctimas.

Actualmente el proceso a nivel internacional está en una etapa de comunicaciones escritas para que las partes, el Estado y las víctimas –a través de los abogados del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez– presenten alegatos por escrito.

Italia también espera que este año haya una audiencia oral ante el alto tribunal donde puedan exponer su testimonio ante los jueces.

Por lo pronto la primera ganancia, dice, es que develó las consecuencias de esta práctica. “Se volvió un caso relevante, no solamente por nuestra experiencia sino porque después de que nos ocurrió a nosotras hemos visto, por desgracia, un aumento. No sabemos si de la practica o de la denuncia”.

MIENTRAS, EN MÉXICO

El caso continúa en investigación en la ahora Fiscalía General de Justicia del Estado de México pero de acuerdo con la información disponible sólo 21 policías estatales fueron consignados por “abuso de autoridad”, un delito contra la administración pública; sin embargo, todos fueron absueltos.

Un policía estatal fue condenado el mayo de 2008 por el delito de “actos libidinosos” hacia una de las víctimas de agresión sexual; no obstante, el agresor también fue absuelto con posterioridad.

La apuesta y la esperanza están en la decisión de la Corte Interamericana que podría emitir una sentencia condenatoria contra el Estado mexicano, lo que significaría la obligación internacional de hacer una investigación que esclarezca los hechos.

“Hay cosas muy puntuales que nos permitirían acceder a la justicia y a un proceso de verdad sobre lo que concurrió en Atenco hace once años”, dice Italia. La insistencia es que se investigue a los autores materiales e intelectuales, a los funcionarios que ordenaron y diseñaron el operativo.

Entre estos funcionarios están Genaro García Luna, entonces titulares de la Agencia Federal de Investigación (AFI); Eduardo Medina Mora, entonces titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y Wilfrido Robledo Madrid, entonces comisionado de Seguridad Pública del Estado de México.
  


CIMACFoto: César Martínez López
Por: Anayeli García Martínez Cimacnoticias | Ciudad de México.- 

Colegio Nacional: El heroísmo épico en clave de mujer


María Teresa Priego-BrocaParte 

Conversación entre Carmen Boullosa y Juan Villoro.
"Rescatar de esta tradición de la lengua, a las borradas".
"Nos usamos como materia de trabajo, pero creo que soy novelista sobre todo para escapar de mí misma".
Carmen Boullosa.
(Fotografía de Lucero González)
            Juan Villoro dio la bienvenida a Carmen Boullosa en las conversaciones de esa tarde. El programa era un verdadero banquete: dos extraordinarios conversadores reunidos. Grandes escritores. Inteligencias sensibles y muy cultivadas. En breve: dos especialistas en las delicias del lenguaje. En sus vericuetos, sus ansias, sus dolores, sus alegrías, sus bellezas y sus tropiezos. Se conocieron desde muy jóvenes, pertenecen a la misma generación y se han venido acompañando por décadas. Me imagino, sueño, me parece lo más justo – dada la abundante y rica obra de Carmen – que ese acompañamiento se continúe la una junto al otro en los sillones del Colegio Nacional. Fue Juan, quien mencionó que de los cuarenta miembros activos del Colegio Nacional, sólo tres son mujeres.
            La doctora Assia Mohssine de la universidad Clermont Auvergne, especialista en Literatura, "género y gender" tuvo esta idea que no debería ser disruptiva a las alturas de este siglo XXI, pero lo fue: un homenaje en el Colegio Nacional a tres escritoras mexicanas que considera, han sabido pasearse a sus anchas por los territorios "masculinos" de la épica. Elena Poniatowska (compartí ya con ustedes su conversación con la doctora Raquel Serur, en mi texto de la semana pasada), Carmen Boullosa y Ana García Bergua.
            Juan comenzó nombrando las luchas de las mujeres en México: "Las buscadoras", las madres que todos los días salen a buscar a sus hijos desaparecidos. Caminan kilómetros, siguen los rastros. Usan sus picos y sus palas. Entre las piedras, cavan. Para encontrar el cuerpo de sus hijos. Para poder enterrarlos, cavan juntas. Nombró a "Las patronas", que poyan a los migrantes que, dijo Juan: "Padecen en México vejaciones muy superiores a las que sufren en Estados Unidos". "El heroísmo del discurso de las mujeres indígenas...la fuerza que sólo se consigue sumando debilidades".
            Nos cuenta que conoció a Carmen Boullosa hace cuarenta y dos años, cuando la buscó para pedirle un artículo para el periódico mural del Partido de los Trabajadores. "Es un honor haber sido cómplice y testigo de la obra de Carmen". Recordó los primeros poemas suyos que leyó gracias a la editorial que fundó Federico Campbell en 1977: "La máquina de escribir". Él también publicó allí en sus comienzos. "Carmen es una novelista de un rango único" y citó "La otra mano de Lepanto" y su personaje-bailarina-narradora.
"´Duerme´, es el gran ´Orlando´ mexicano, una novela de cruce de género en todos los sentidos". Recorrió sus poemas, novelas, teatro. "Si algo determina el carácter de Carmen es el título de uno de sus libros de poesía: ´Ingobernable´".
Las palabras de Carmen
            Carmen cita a Samuel Butler y su hipótesis de que el autor de "La odisea", "en realidad, es una mujer". "Escribir, esta aventura grande de las autoras de nuestra lengua". Y va derechito hacia una de sus pasiones: Teresa de Àvila, "La manera en la que desafió a sus enemigos mayores, el orden eclesiástico". Nos narra la increíble saga del cuerpo de Teresa. "Primero la emparedaron. Luego la extrajeron de la pared y la descuartizaron para convertir su cuerpo en reliquias. Le cortaron la mano, le cortaron el meñique. Esa mano izquierda sin meñique la conservó el dictador Franco hasta su muerte, porque la consideraba "Patrona de su ideal de España". Nos cuenta su admiración por la escritora del Siglo de Oro Español, María de Zayas. "Las heroínas borradas. Zayas se propuso derrotar las estructuras misóginas que si ahora son techo de cristal, han sido lozas sepulcrales". Juana de Asbaje, la reina de Saba.
            Juan hizo referencia a la pasión de Carmen por la historia: "La figura de Moctezuma, la batalla de Lepanto, el mundo de los egipcios. Te ha interesado ver la historia a contrapelo y me atrevo a decir que es una contra-conquista del espacio histórico". Carmen responde: "La historia no es un cadáver, se escribe y se re-escribe. La historia no siempre está bien escrita, hay que escribirla desde el presente...La novela no es toda fantasía y el cuerpo de la novela no es una reflexión arbitraria...re-escribir, rescatar de esta tradición de la lengua, a las borradas...borradas o distorsionadas". "Todas mis novelas han sido una reflexión sobre México. Intentar entender la riqueza mexicana".
            Juan le recuerda su inclinación por los piratas que, dice él: "Conectan al mundo a través de la ilegalidad" y cita la novela de Carmen: "Son vacas, somos puercos". Carmen responde: "La novela de aventuras es un género que me ha fascinado siempre". Después llega el momento de "Duerme". ¿Escribir una novela es un proceso de liberación? "Más bien como una condena –dice Carmen- abandonas una cotidianidad, un mundo que habitaste todo ese tiempo". Juan habla de los ritos de pasaje en la obra de Boullosa, la pérdida de la madre. Reconocerse en un mundo sin la madre. "¿Hasta dónde te identificas con eso que se llama auto-ficción?" "Nos usamos como materia de trabajo, pero creo que soy novelista sobre todo, para escapar de mí misma. En mis novelas yo no quiero ver a Carmen Boullosa, quiero ver a otras... son cuerpos vivos esperando que les den vida". Juan pregunta: "¿Qué tanto te sientes tú poeta al hacer narrativa?" "Voy cambiando de género todo el tiempo. No creo que exista el género de la narrativa separado del género de la poesía".
            Es verdad, la escritura de Carmen es siempre una búsqueda poética. Casi antes que cualquier otra cosa. Cayó la noche. Una delicia escucharlos. Salimos a un descanso en los corredores del Colegio Nacional. Miro la inmensa sonrisa de Mike Wallace el esposo de Carmen, quien me dijo esta frase que amé: "Isn´t she amazing? Y me imaginé una lluvia de estrellas fugaces. Y vaya que lo es.

Violencia de género en México: también en los círculos universitarios


Ivonne Carolina Flores Alcántara*
No, no, no, no, no. Ya empezamos mal. La violación implica necesariamente verga. Si no hay verga no hay violación. O sea, con palos de escoba, dedos y vibradores no hay violaciones. Hay una violación a la dignidad, si tú quieres, pero de esas hay de muchos tipos
Marcelino Perelló, exlocutor de Radio UNAM
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, y la Constitución de la Ciudad de México prohíben la discriminación motivada por cualquier condición que atente contra la dignidad humana y anule o menoscabe los derechos y libertades de las personas.
La ley suprema de México establece que todas las autoridades tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos. Por lo cual, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos. En cuanto a la discriminación, la Carta Magna prohíbe expresamente las conductas discriminatorias motivadas por origen étnico o nacional, de género, edad, discapacidades, condición social, condición de salud, religión, opiniones, preferencia sexual, estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.
El 5 de febrero de 2017 se promulgó la Constitución Política de la Ciudad de México, la cual amplia las garantías de respeto y protección de derechos humanos. La Constitución de la Ciudad de México, en el artículo tercero, establece que la dignidad humana es principio rector supremo y sustento de los derechos humanos. Además, establece como principios el respeto a los derechos humanos, la cultura de la paz y la no violencia.
En materia de protección en contra de la violencia de género las autoridades tienen como principio rector el aplicar de manera transversal los derechos humanos, atendiendo las perspectivas de género, la no discriminación, la inclusión, la accesibilidad. La Constitución de la Ciudad de México prohíbe “toda forma de discriminación, formal o de facto, que atente contra la dignidad humana o tenga por objeto o resultado la negación, exclusión, distinción, menoscabo, impedimento o restricción de los derechos de las personas, grupos y comunidades, motivada por origen étnico o nacional, apariencia física, color de piel, lengua, género, edad, discapacidades, condición social, situación migratoria, condiciones de salud, embarazo, religión, opiniones, preferencia sexual, orientación sexual, identidad de género, expresión de género, características sexuales, estado civil o cualquier otra.
La Constitución señala que las siguientes conductas son discriminatorias:
  • La misoginia
  • Cualquier manifestación de xenofobia
  • La segregación racial
  • El antisemitismo
  • La islamofobia
  • La discriminación racial y
  • Otras formas conexas de intolerancia
La negación de ajustes razonables, proporcionales y objetivos es discriminación.
El marco constitucional de la Ciudad de México establece que toda persona tiene derecho a ser respetada en su integridad física y sicológica, así como a una vida libre de violencia. También garantiza el derecho a una vida libre de todo tipo de violencia o discriminación. Además, en el artículo 14 de la citada Constitución, se establece que toda persona tiene derecho a vivir libre de amenazas generadas por el ejercicio de las violencias y los delitos.
¿Qué dicen los tratados internacionales?
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos por la Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano es parte. En cuando al ejercicio de derechos humanos no podrán restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que la Constitución establezca.
El artículo 4 de la Constitución de la Ciudad de México estipula que los derechos humanos conforman el parámetro de regularidad constitucional. Las autoridades están obligadas a que se garantice el respeto de los derechos humanos, la cuáles deberán prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos.
Las autoridades jurisdiccionales de la Ciudad ejercen el control de constitucionalidad y convencionalidad mediante el cual están obligadas a favorecer en todo tiempo la protección más amplia para las personas; las autoridades no deben favorecer aquellas normas contrarias a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y a los derechos humanos reconocidos en tratados y jurisprudencia internacionales.
En cuanto al artículo 20 de la Constitución de la Ciudad de México se establece que el Congreso de la Ciudad de México armonizara? la legislación de acuerdo con los tratados de derechos humanos celebrados por el Estado mexicano así como el aplicar la jurisprudencia de los tribunales y órganos internacionales.
La Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer establece el derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencia. La violencia de género es una violación de los derechos humanos y de las libertades fundamentales.
La Convención define que la violencia contra la mujer es cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado.
Este instrumento internacional establece los mecanismos de protección y defensa de los derechos de las mujeres como fundamentales para luchar contra el fenómeno de la violencia contra su integridad física, sexual y psicológica, tanto en el ámbito público como en el privado, y su reivindicación dentro de la sociedad.

Ley aplicable

La Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia establece que el Estado Mexicano debe prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, garantizar el acceso a una vida libre de violencia. Además, que el acceso a una vida libre de violencia se rija bajo los principios de igualdad y de no discriminación.
El acceder a una vida libre de violencia implica la igualdad jurídica entre la mujer y el hombre; el respeto a la dignidad humana de las mujeres; la no discriminación, y la libertad de las mujeres.
Es violencia contra la mujer cualquier acción u omisión, basada en su género que cause daño o sufrimiento sicológico, físico, patrimonial, económico, sexual o la muerte tanto en el ámbito privado como en el público. Además, la Ley señala que la misoginia son conductas de odio hacia la mujer y se manifiesta en actos violentos y crueles por el hecho de ser mujer.
La violencia contra la mujer puede ser física o verbal; además, adquiere múltiples formas o manifestaciones:
  • Violencia sicológica: cualquier acto u omisión que conlleva a la víctima a la depresión, al aislamiento, a la devaluación de su autoestima e incluso al suicidio; por ejemplo: negligencia, abandono, descuido reiterado, celotipia, insultos, humillaciones, devaluación, marginación, indiferencia, infidelidad, comparaciones destructivas, rechazo, restricción a la autodeterminación y amenaza, violencia física, actos que infligen daño no accidental, uso de la fuerza física o algún tipo de arma u objeto que pueda provocar o no lesiones ya sean internas, externas, o ambas.
  • Violencia patrimonial: actos u omisiones que afectan la supervivencia de la víctima; por ejemplo: transformar, sustraer, destruir, retener o distracción de objetos, documentos personales, bienes y valores, derechos patrimoniales o recursos económicos destinados a satisfacer sus necesidades de la víctima.
  • Violencia económica: toda acción u omisión del agresor que afecta la supervivencia económica de la víctima. Se manifiesta a través del control del ingreso de las percepciones económicas de la víctima.
  • Violencia sexual: actos que degradan, dañan el cuerpo, la sexualidad de la víctima. Atentan contra la libertad, dignidad e integridad física de la víctima. Implica la supremacía masculina sobre la mujer para denigrarla y concebirla como objeto.
  • Otras formas análogas que lesionen o sean susceptibles de dañar la dignidad, integridad o libertad de la víctima.

Violencia de género en la UNAM

El académico de la Universidad Nacional Autónoma de México Alfredo Jalife Rahme Barrios ha sido denunciado del sistemático acoso, violencia de género, discriminación (http://www.losangelespress.org/alfredo-jalife-y-su-incontinencia-misogina/). Con el empleo de las nuevas tecnologías de la comunicación, personajes como éste recurren a la calumnia para mantener, en cierta medida, sus “delirios de aspiraciones divinas”, fomentar el odio hacia un grupo étnico, inventar conspiraciones, vilipendiar, inventar historias de lavado de dinero, inventar culpables, hacer uso de malabares lingüísticos para justificar y fomentar el odio racial y la misoginia.
Para investigar el acoso derivado de la violencia de género, las autoridades no responden con los mecanismos de celeridad que este tipo de acoso genera en las víctimas. Aunado a que el académico presume, sin tapujo, de sus conexiones con las “altas esferas” del poder en México. A su parecer, todo se puede hacer en este país con la ayuda de buenos amigos; al fin y al cabo es un país de amigos y si tienes poder, quedas impune.
A través de mensajes en las redes sociales insulta a quien esto escribe, cuestiona mis capacidades intelectuales y profesionales por el simple hecho de ser mujer e, incluso en un nivel de violencia abierto e impune, me amenaza.
El catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México ignora que en el estado Mexicano existe un marco constitucional y legal tendiente a erradicar la violencia contra la mujer. Ha utilizado las herramientas de la era de información para demostrar en todos los supuestos en los que puede incurrir para violar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
El Estado mexicano ha suscrito tratados internacionales para erradicar la violencia contra la mujer, garantizar que los derechos humanos sean respetados. Además, de que se realizaron reformas constitucionales para garantizar el respeto a derechos humanos, ya que vivimos en un estado de derecho.
La Universidad Nacional Autónoma de México está obligada a dar ejemplo de que la violencia de género es un acto que tenga en contra de los principios de la máxima casa de estudios.
En un país que se ha destacado por un elevado número de feminicidio, corrupción, tráfico de influencias, el Estado mexicano debe garantizar, como debería ser el caso de cualquiera que reciba amenazas de muerte, insultos, violencia de género e intimidaciones el que se garantice la efectiva tutela de los derechos humanos con perspectiva de género.
Ivonne Carolina Flores Alcántara*
*Maestra en derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México

El informe CEDAW II

QUINTO PODER
Argentina Casanova 




El Noveno Informe del Estado Mexicano al Comité de la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) ofrece un panorama de cumplimiento en la norma, que es una forma de cumplir en el papel con las responsabilidades que buscan prevenir, atender, sancionar y eliminar la violencia contra las mujeres, específicamente en los casos de feminicidio. Sin embargo la realidad refleja que la norma afronta la resistencia derivada de los patrones socioculturales, la impunidad y la violencia estructural inserta en las instituciones.

En el párrafo 17, el Informe, se señala: Entre 2012 y 2016, la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV) tuvo cuatro modificaciones. Destacan la reforma para sancionar el feminicidio conforme al Código Penal Federal (CPF)10, la reducción del plazo de 24 a 8 horas para emitir órdenes de protección, y la modificación del Artículo 47 que establece que la Procuraduría General de la República (PGR) debe tener un registro público de delitos cometidos contra las mujeres, protocolos con perspectiva de género (PEG) para la búsqueda inmediata de mujeres y niñas desaparecidas, y la investigación de los delitos de: discriminación, sexuales, feminicidio, trata de personas y contra la libertad.

Este párrafo ya es bastante optimista, nos habla de que en el país “debe haber un registro de la violencia contra las mujeres ”, el cual nos daría un claro panorama de cuántos casos de violencia sexual, niñas y mujeres desaparecidas, así como casos de discriminación, feminicidios y quizá operativos y víctimas de trata y atentados contra la libertad, que incluiría el rapto o privación de la libertad con fines sexuales (sí, así están en algunos códigos del país).

Más adelante, el Informe mexicano continúa y ofrece información de otras acciones específicas contra el feminicidio como el 25, 27, 40, 41, 42, 43 en los que se mencionan los análisis del tipo penal en los Códigos, los protocolos disponibles por entidad federativa, protocolos por homicidio en razón de género, los que aún tienen pendiente su publicación y los estándares, y guías de ayuda a servidores públicos para la investigación de delitos como el feminicidio.

Todo eso se plasma y realmente responde a hechos que se pueden documentar en lo normativo. Sin embargo, y a pesar de todo ese panorama halagador, la realidad es que el número de sentencias firmes por feminicidio es proporcionalmente muy inferior al número de casos reportados cada año en las entidades federativas.

El Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidio registró de 2007 a junio de 2012, un total de 4 mil 112 casos en 13 estados, y nos queda la pregunta: ¿hay datos acerca de las sentencias?

Lo cierto es que si buscamos el dato, solo mediante un monitoreo y observación de notas publicadas tenemos una respuesta que nos puede dar una idea clara de la diferencia que hay entre la “norma” y su aplicabilidad.

Es así que en 2016 y principios de 2017 hay más de 5 entidades federativas que apenas tuvieron su primer sentenciado por feminicidio, y a eso hay que anotar que muchas de ellas aún no son sentencias firmes (definitivas) y en otros casos hay casos paradigmáticos de feminicidio y tentativas  que afrontan dificultades en las investigaciones ministeriales, en los escritos de acusación, en la presentación de pruebas y por supuesto todo se reduce a una cadena de eventos desafortunados relacionados con el poco interés por dar acceso a la justicia a las mujeres.

Según el Informe CEDAW en el párrafo 27, “Respecto al feminicidio, se tiene el análisis del tipo penal para las 32 EF, en cumplimiento del PROIGUALDAD 17”, en el 41 se señala: “Hay protocolos en 22 EF para el feminicidio. Cinco cuentan con un protocolo de homicidio por razones de género, y en cuatro se encuentran en proceso de publicación. El 43 habla de los Lineamientos generales para la estandarización de investigaciones de los delitos relacionados con desapariciones de mujeres y documentos que “presentan procedimientos de actuación -en el marco de los DH- para la detección, identificación, intervención, atención, protección y prevención de los casos de violencia de género”.

El número de entidades que han sentenciado casos, en cambio, es notablemente más bajo de lo que se esperaría con ese escenario, confirmándonos que la falta de voluntad, los prejuicios, la aplicación de normas o visiones discriminatorias contra las mujeres y seguir viendo la perspectiva de género como una cosa “de ventaja para las mujeres”.

En contraste, el documento La violencia feminicida en México, aproximaciones y tendencias ONU Mujeres-México, señala que entre 1985 y 2014, se registró un total de 47 mil 178 defunciones femeninas con presunción de homicidio en todo el territorio nacional.

  Sentenciados al 2017 2016 2015 Feminicidios acumulados
Puebla 1 (segundo acumulado)   1 200
Yucatán   1 primero en ser sentenciado    
Coahuila   1 primero en ser sentenciado    
Nuevo León   1 primero en ser sentenciado    
Querétaro   2 sentenciados    
Jalisco   3 sentenciados    
Quintana Roo 0 0 0 Hasta 2016 cambió tipo penal.
Baja California   1 sentenciado    
Edomex     A abril de 2015 194 denunciados, 124 judicializados, 65 con sentencia condenatoria. 66 en trámite y 4 sin ejercicio de acción penal  
Zacatecas     1 29 casos de feminicidios acumulados desde 2013 cuando se tipificó.
Tlaxcala 0      
Guerrero       Tipificado desde 2010, primera sentencia
Sinaloa 1 con sentencia no definitiva   6 (en litigio aún)  
San Luis 1 sentenciado     23 posibles feminicidas detenidos y aún en proceso.
         

Fuente: Elaboración propia con registros periodísticos.

*Integrante de la Red Nacional de Periodistas y del Observatorio de Feminicidio en Campeche.
  


CIMACFoto: César Martínez López Por: Argentina Casanova* Cimacnoticias | Campeche, Cam .-

Compradas y vendidas, pero tenemos voz


MUJERES CAUTIVAS
Por: Teresa C. Ulloa Ziáurriz*

Yo no entiendo por qué ha ocasionado tantas reacciones negativas de organizaciones feministas mexicanas y de Latinoamérica que se escuchen las voces de las mujeres sobrevivientes y las que todavía sobreviven de la prostitución y que no están de acuerdo en que esa violencia patriarcal se reconozca como trabajo y en sus palabras escribieron:

“Hemos sido compradas y vendidas en las calles y en los hoteles, en clubes y en prostíbulos, desde los servicios de acompañantes hasta las salas de masajes, todo para el placer sexual masculino y de manera casi unánime, para el lucro de terceros o explotadores…”

Muchas también somos defensoras de los derechos de las mujeres, proveedores de servicios de atención a mujeres y feministas que trabajamos por la abolición de todas las formas y modalidades de violencia y discriminación contra las mujeres, incluyendo la trata, la prostitución y cualquier forma de explotación sexual.

Nunca hablamos en nombre de otras, sino que hablamos por nosotras mismas y lo hacemos en el contexto de la ley, los derechos de las mujeres y los principios de los derechos humanos. Todo movimiento social por los derechos humanos se cristaliza cuando la sociedad y las instituciones nacionales reconocen que estos derechos son inalienables, indivisibles y universales.

…”Las sobrevivientes y las que sobrevivimos en la prostitución, entendemos el sufrimiento causado por la violencia sexual, la degradación y la deshumanización en manos de los que pagan por sexo, la policía y los explotadores. Sabemos que ninguna ley acabará con el estigma en la prostitución, ya que la prostitución es inherentemente estigmatizante, es inherentemente violenta y es una institución patriarcal que representa un mercado nocivo y precarizado que destruye comunidades y vidas…”

Y yo me pregunto, con base en qué condiciones se puede considerar la prostitución un trabajo digno o decente, según la definición de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Me cuesta mucho imaginarme quién garantizaría beneficios sociales, retiro, descansos pagados. Es un discurso construido por el lobby proxeneta para contener la frustración y dolor que la prostitución causa en las mujeres y las niñas. Reclamar la legalización de la industria del sexo convierte a delincuentes en empresarios u hombres de negocios y no mejora, ni disminuye el daño en las mujeres.

Pero aún más, el Protocolo de Palermo para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Trata de Personas, especialmente Mujeres y Niñas establece que: “La explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual… (Art.3); Los Estados Parte adoptarán medidas o reforzarán las ya existentes, recurriendo en particular a la cooperación bilateral o multilateral, a fin de mitigar factores como la pobreza, el subdesarrollo y la falta de oportunidades equitativas que hacen a las personas, especialmente a las mujeres, niñas y niños, vulnerables a la trata (Art. 9.4)”.

Y dice también el  Protocolo de Palermo… “los Estados Parte adoptarán medidas legislativas o de otra índole, tales como medidas educativas, sociales y culturales, o reforzarán las ya existentes, recurriendo en particular a la cooperación bilateral y multilateral, a fin de desalentar la demanda que propicia cualquier forma de explotación, especialmente de mujeres, niñas y niños. (Art. 9.5)”.

Y aquí queda muy claro que la demanda de cualquier forma de explotación, incluyendo la explotación de la prostitución u otras formas de explotación sexual propicia la trata, especialmente de mujeres, niñas y niños.

Es claro que tenemos visiones muy diferentes frente a la industria del sexo, pero todas estamos de acuerdo en que acabar con la criminalización de las personas compradas y vendidas en la prostitución debería ser nuestra mayor prioridad. Aunque en algunas jurisdicciones no está prohibido que las mujeres estén en prostitución, en la práctica son criminalizadas por las autoridades y la sociedad.

Por lo tanto, lo más lógico sería unirnos en la cruzada para descriminalizar a las personas en la prostitución, pero sin incentivar y legitimar la industria del sexo. Esto se produciría si se sancionan leyes que crean impunidad para aquellos que de forma despiadada explotan a los seres humanos por dinero y placer – proxenetas, propietarios y administradores de prostíbulos y dueños de agencias, así como los hombres que pagan por sexo. Sabemos de los horrores documentados y que estamos presenciando en Alemania y Nueva Zelanda, por ejemplo, donde la descriminalización total de la prostitución da poder y control ilimitado a proxenetas, dueños de establecimientos, traficantes, compradores de sexo y misóginos.

Estamos de acuerdo en que la policía no debe detener, asaltar o privar de la libertad a ninguna mujer, por el hecho de ser comprada en el comercio de sexo, por lo que exigimos servicios efectivos para personas prostituidas con estrategias de salida que les ayuden a reconstruir sus vidas.

CONTRA LA INDUSTRIA GLOBAL DEL SEXO

Las críticas que lanzamos nunca son contra quienes se identifican como personas en prostitución o “trabajadoras sexuales”, sino contra la industria global del sexo que lucra con la cruel explotación de poblaciones marginadas que han llegado a la prostitución por falta de oportunidades para sobrevivir.

Criticamos la violencia policial y criticamos que se reconozca la prostitución como trabajo sexual. Son críticas contra aquellos que promueven la demanda de la prostitución y compran los cuerpos de las mujeres en violación de sus derechos humanos. Son también críticas frente a los Estados y gobernantes que dan más valor a la industria del sexo que la vida de las mujeres.

…”Las sobrevivientes y las que todavía sobrevivimos la prostitución, en una gran mayoría hemos sido víctimas de trata y explotación de la prostitución, pornografía o turismo sexual desde que éramos niñas, y por eso también queremos erradicar la trata de niños, niñas y adolescentes. Cuando llegamos a la adultez traumatizadas física y psicológicamente, nos preguntamos por qué nuestros gobiernos y sociedades nos dieron la espalda e ignoraron nuestros sufrimiento y explotación llamándolo “trabajo consensuado”…

“Sí, la prostitución es una fuente de ingresos (aunque generalmente son otros los que se benefician de nuestra explotación), pero también es una actividad peligrosa que llevamos a cabo para dar de comer a nuestros hijos e hijas y para sobrevivir en un mundo donde no existen otras opciones”…

INJUSTICIA E INEQUIDAD, ENEMIGO COMÚN 

Estamos de acuerdo en que el enemigo común es la injusticia. La injusticia hace que la policía abuse de las mujeres, guía al proxeneta en su explotación, y le da licencia al tratante para abusar de niños y niñas. También es la injusticia la que hace que la sociedad acepte la compra de mujeres para el sexo como algo culturalmente aceptable y que celebra estructuras patriarcales que definen a las mujeres como ciudadanas de segunda clase. Ningún hombre tiene el derecho de comprar poder, control y acceso sexual a una mujer, así como ningún hombre tiene derecho a golpearla, acosarla sexualmente o violarla.

**Directora Regional de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés).
Twitter: @CATWLACDIR
Facebook: Catwlac Directora
Imagen retomada del portal argentinayndimedia.org, Cimacnoticias | Ciudad de México.- 

Trabajadoras de hogar, el justo anhelo de vivir con dignidad

Más de dos millones esperan leyes y respeto


Alberta González Calderón tenía 28 años de edad cuando salió de La Gloria, en el municipio poblano de Cuyoaco, para trabajar y tener con qué sostener a su familia: una niña de tres años y un bebé de meses. Vete a la Ciudad de México, le recomendaron familiares, allá se gana un poquito más, y se fue. Su madre cuidaría a sus hijos.

Nunca había estado en la capital, era la primera vez que se separaba de los niños y empezó a vivir entonces lo que miles de trabajadoras del hogar: aislamiento, malos tratos, gritos e insultos de la empleadora, inconforme siempre con el trabajo; contratos verbales, sin seguro médico.

Comenzaba su jornada a las seis de la mañana, sin hora de término, sin horario fijo: limpiar la casa, hacer comida, lavar y planchar, con breves descansos cuando la empleadora se iba a trabajar.  Todo por 900 pesos a la semana, de lunes a sábado. Apartaba 50 ó 100 pesos y el resto los mandaba a Puebla. No salía, para poder ahorrar, y solo iba una o dos veces al mes a ver a su familia.

A sus 46 años, Alberta trabaja ahora en Cuyoaco a 10 minutos de su comunidad, seis días a la semana, seis a ocho horas diarias. Gana menos de dos salarios mínimos diarios, 700 pesos, pero asegura que es el mejor salario al que puede aspirar en Puebla. Lo que no cambian son las condiciones: sin contrato, sin seguridad social ni prestaciones.

LA MAYORÍA

Como Alberta vive la mayoría de las 2.4 millones de trabajadoras del hogar en el país, señalan datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (Inegi, 2016). Y, según el  Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred, 2015), 97 por ciento no tienen acceso a  servicio médico, permiso de maternidad, vacaciones, aguinaldo o instituciones de ahorro,  porque la Ley del Seguro Social no las considera sujetos de aseguramiento.

Sin embargo, el empleo del hogar es una de las labores con mayor aporte económico: 22 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

“Me gustaría tener un ahorro, dice Alberta, quiero tener algo más”, retirarme a los 55 años. Por eso ya está averiguando qué opciones hay: quizá “vender tamales, chalupas, o granola”.

DERECHOS LABORALES


Sandra Azucena Ramírez Guzmán tiene 36 años y vive en Colima. Cuando sufrió despido injustificado, buscó ayuda y la encontró al Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar (Sinactraho), fundado por Marcelina Bautista en 2015, con presencia en el Estado de México, Puebla, Chiapas y la Ciudad de México.

Ahí se capacitó en derechos laborales y ahora representa a esa organización en la entidad. Cada mañana, en la parada del camión de La Mariana, se acerca a las trabajadoras que van a la zona residencial de El Chanal y las invita a sumarse al sindicato, les informa que pueden aspirar a mejores condiciones, les regala un folleto.

SEGURIDAD SOCIAL

Cuenta Sandra que cuando supo sus derechos, exigió a sus empleadores el Seguro Social. Se lo dieron, pero ahora  le dicen que no le pueden pagar más, “porque ya tiene seguro”. Sin embargo, se siente afortunada, porque es un derecho al que no accede la mayoría de las trabajadoras del hogar. Tiene además un horario y tareas específicas.

Trabaja de 9 de la mañana a las  cuatro de la tarde, por mil 200 pesos semanales, uno de los más altos para el sector en Colima, pero “no le ajusta para nada”, porque “gasta 480 pesos en pasajes y le quedan 700 para comida”, además están los gastos de sus hijos de 15 y 17 años de edad. Un tiempo fue niñera por las tardes, por 90 pesos diarios, pero lo dejó, porque dice que descuidó a sus hijos y terminaba muy cansada.  

La directora del Instituto Colimense de las Mujeres, Mariana Martínez Flores, reconoce las malas condiciones laborales y los regateos de salario que padecen las trabajadoras del hogar. Afirma que esto seguirá así, mientras los servicios del hogar no se formalicen y que la seguridad social es un derecho humano inalienable.

Sin embargo, el Instituto no tiene un programa para las trabajadoras del hogar y por eso, dice Sandra, es fundamental que se organicen para que ejerzan sus derechos.

EXPLOTACIÓN LABORAL

María Josefa Díaz Martínez es tzotzil, nació en Tzajalá, municipio de Teopisca y renta un cuarto en una vecindad de San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Vive ahí con sus hijas, de 13 y 19 años de edad, a quienes mantiene con su trabajo como trabajadora del hogar. Sonríe, se siente orgullosa de su trabajo, pese al camino de maltratos, ataques sexuales y explotación laboral por el que pasó.

Josefa cuenta que cuando tenía 10 años de edad sus abuelos “la prestaron” para trabajar en una casa de Tuxtla Gutiérrez. “Era triste no estar en mi casa y nunca había vivido con un rico”.

No recuerda cuánto le pagaban, pero sí lo que sufrió: “fui maltratada, golpeada porque no sabía cocinar, me quemaban las manos con el comal para aprender, no sabía en qué mano iban los cubiertos, me ensartaban el tenedor en las manos para que aprendiera”.

Cuando tenía 13 años de edad, Josefa fue violada por el hermano de su empleadora, pero no denunció porque sabía que no le creerían y no tenía a quién pedir ayuda. Se fue de esa casa cuando el padre de la empleadora intentó abusarla. No le creyeron y regresó a Tuxla, apoyada por una compañera.

En 2007 conoció a la feminista Coni López, quien la contrató y escuchó su historia. Supo entonces lo que es un trato y un salario dignos y comprendió que habían violado sus Derechos Humanos y laborales.

Con otras trabajadoras creó el Colectivo de Empleadas Domésticas de los Altos de Chiapas (Cedach), hoy con 15 integrantes.

Lupita, hija de Josefa y trabajadora del hogar desde niña, dice que los sueldos en Chiapas son bajos, desde 40 pesos diarios. Estudia secundaria, asiste a los talleres del Sindicato Nacional de Trabajadoras del Hogar, donde hay  alfabetización y capacitación en derecho laboral, “para que las compañeras aprendan que tienen derechos”.

Josefa dice que su trabajo es “tan digno como todos” y busca inspirar a las trabajadoras y a sus hijas para defender sus derechos, para que se empoderen y no permitan malos tratos. Quiere que sus hijas terminen una licenciatura, que tengan una casa propia y que las empleadoras reconozcan sus derechos. Quiere una mejor vida para no sufrir.

Imagen de Maricruz Montesinos
Por: Hazel Zamora Mendieta Cimacnoticias | Ciudad de México.- 

Las voces femeninas tomaron el Colegio Nacional


"El heroísmo épico en clave de mujer"
                                       (Primera parte)
"Cuarenta miembros (activos) en el Colegio Nacional y sólo tres son mujeres. Ojalá y que esto (las jornadas académicas en femenino) que hoy en día es una excepción, se pueda convertir en una cotidianidad... México ha sobrevivido, gracias a sus mujeres".
Juan Villoro al iniciar su conversación con Carmen Boullosa.
Mujeres en el Colegio Nacional:
Beatriz Ramírez de la Fuente, Ciencias Sociales y Humanidades (Historia, 1985). In Memorian.
Concepción Company Company, Artes y Letras (Filología, 2017).
Linda Rosa Manzanilla Naim, Ciencias Sociales y Humanidades (Arqueología, 2007).
María Elena Medina-Mora, Ciencias Biológicas y de la Salud (Psiquiatría, 2006).
La jornada académica.
            La belleza y la vastedad del salón antiguo con su techo de maderas. El poeta y ensayista Vicente Quirarte, inaugura la jornada junto a la Doctora Assia Mohssine, profesora e investigadora de la Universidad Clermont Auvergne, especialista en "Géneros Literarios y Gender" y estudiosa de las obras de Elena Poniatowska, Carmen Boullosa y Ana García Bergua. Ellos y Juan Villoro coordinan esa tarde de "épica en femenino". Inusitada tarde en El Colegio Nacional. Las escritoras y sus personajes. ¿Las escritoras y sus "personajas"? Assia se refiere a "La supuesta incompatibilidad entre la épica y lo femenino", su tesis fue un trabajo de análisis del personaje de Jesusa Palancares (Josefina Bojórquez) en la novela "Hasta no verte Jesús mío" de Elena Poniatowska.
            ¿Cuál ha sido la figura del héroe? "El Quijote –dice Assia- cambió el diseño del héroe moderno, la visión de la épica y del poema largo". Hace referencia al poema "La patria insomne" de Carmen Boullosa. Comenzó a ser posible imaginar una nueva figura de héroe que Assia nombra con una cita de Ernesto Sábato: "La capacidad de resistencia del héroe al revés". Las mujeres, nos dice, "son una manera distinta de habitar la épica". Una manera más cotidiana, menos grandilocuente, quizá, pero no menos heróica, como Jesusa Palancares, revolucionaria, obrera, trabajadora doméstica. "Una manera particular de encarnar la épica, encarnaciones contemporáneas de Sísifo".
            La escritura femenina, los personajes imaginados y traídos a la vida desde una literatura hecha por mujeres, se convierte, dice Assia citando a Jean Franco: "En la conquista del poder interpretativo de las mujeres" y las autoras participan así en la transformación de un género considerado desde sus inicios y a través de los siglos como "tradicionalmente masculino...por esa exclusión de las mujeres de los cantos y los campos épicos". "La potencia del lenguaje femenino". ¿Cómo no pensar en "La otra mano de Lepanto" de Carmen Boullosa? Esa larga fiesta del lenguaje en la que se zambulle, sale a la superficie, nada ingobernable su personaje de María: espadachina y bailaora.
Elena Poniatowska conversa con Raquel Serur
            Raquel es licenciada en Lenguas y Literatura Inglesa por la UNAM, Maestra en Letras Españolas, también por la UNAM. Obtuvo un Master of Arts en Inglaterra y el Doctorado en Letras por la UNAM. Investigadora y docente.
            La invitación que nos hace para iniciar el "conversatorio" comienza con un hermoso texto: "El heroismo en su doble vertiente en la vida y en la obra de Elena Poniatowska". Raquel es académica y escritora, pero es también una lectora fascinada por la obra de Elena. Y su amiga. El texto se desliza entonces, entre el rigor de una especialista en literatura, y el cariño grande de una amiga que traduce esa tarde (en ese breve tiempo de la mesa) tantísimas horas de intercambios, paseos, debates privados con la autora. La escritura de Poniatowska nos ofrece la posibilidad de encontrar, nos dice Raquel: "Un nuevo significado a la percepción que podríamos tener de la épica y del heroísmo". Su significado más cotidiano.
            Hay un vínculo muy cercano entre los compromisos de vida de Elena y su obra. Raquel cita "Cartas de Álvaro Mutis a Elena Poniatowska", la campaña que llevó a cabo por la liberación del escritor inmerso en un absurdo proceso de extradición. Las visitas constantes – despues del 68 - de la escritora a los presos políticos en Lecumbrerri. Como llevaba con ella cada vez – en ese su cuerpo tan menudito - el cariño, el talento, los aconteceres del "allá afuera", la sonrisa y la esperanza. Raquel cita a El Fisgón:  "Elenita le dio voz a quienes no la tenían". Y nos recuerda el premio Cervantes, con ese discurso extraordinario y conmovedor con el que Elena "agradeció" el premio, como sólo ella podría hacerlo. "Esa manera en la que Elena construye sus personajes femeninos, hay héroes ocultos y héroes visibles, en un heroísmo femenino muy distinto al masculino... Jesusa Palancares es una heroína oculta...Tinísima es una forma nueva de ser mujer en el México del siglo XX. Elena narra las pasiones de Modotti: la fotografía, el amor y la militancia política". La descubierta en México junto a Edward Weston de su capacidad de fotografiar y de su libertad sexual.
            "Elena – nos dice Raquel – ha escrito obra de ficción, entrevista, crónica, con el acento bien colocado en las voces de los marginados...la cultura para ella va de abajo hacia arriba y no de arriba hacia abajo...la apuesta de Elena es por la democratización del heroísmo". Cita a la inolvidable Jesusa: "Yo no creo que la gente sea buena, sólo Jesucisto, y no lo conocí". Ese humor ácido, conmovedor de una mujer que reconoce que ha sufrido muchísimo, pero hay que jalar para adelante. Hacia las siguientes reencarnaciones. "El heroísmo cotidiano de la sobreviviencia", termina Raquel.
Las palabras de Elena            
            En esta segunda parte, Raquel pregunta, Elena responde, me limito a transmitir parte de  sus respuestas.
 Elena comienza reconociendo el espacio del Colegio Nacional al que solía acompañar a su esposo, el astrónomo – miembro del Colegio - Guillermo Haro. Dice que ahora está más bonito, "con sus olas de madera en el techo". Una no puede dejar de pensar que Elenita tendría que formar parte de El Colegio Nacional y lo normal que hubiera sido que Guillermo Haro a su vez, la acompañara a ella.
            "México es un país muy huerfanito, muy solo." De allí ese compromiso que siente: "siempre quise ayudar, quizá por mi educación religiosa". Narra su llegada a México con su madre (mexicana) Paula Amor y su hermana Kitzia: "Cumplí diez años al bajar de un barco... en Francia caminaba por los campos de lavanda". Cuenta la obsesión en su escuela de religiosas por la perfección de la letra y de la plana, en aquellas páginas escritas con tinta que al primer descuido se esparcía. "Me eneñaron a rezar todo el día y a pedir perdón". "La felicidad me ha acompañado desde niña, quizá es una forma de inconsciencia". Habla de la escritura como ese indipensable en el que se fue enganchando cada vez más. Esa forma de sentir. Esa forma de vida.
            Un día a su hijo Felipe le pidieron en la escuela que hiciera un dibujo que representara a su mamá: "Felipe dibujó una mesa de patitas flacas con una máquina de escribir encima. Me preocupé mucho y me dije: ¿esa es la idea que tiene de su mamá? Estaba preocupadísima, luego la mamá de un compañero suyo me dijo que a ella su hijo la había retratado de pie, mirándose en un espejo. Me consolé. Eso estaba mucho peor". "En un momento de mi vida pasé un año en un convento en Montemario, lo único que deseaba era regresar y sentarme frente a una máquina de escribir". Comenzó a hacer entrevistas en 1953 en el periódico Excélsior. "Había una periodista que se llamaba Bambi, se casó con Gironella y yo tuve la opotunidad de quedarme en su lugar. Me enviaron a entrevistar al Embajador de Estados Unidos, escribí que se parecía a Santa Claus, a partir de allí comenzaron a pedirme muchas entrevistas".
            Luego se fue a trabajar al periódico Novedades. Del periodismo dice: "Es como una frase que estaba escrita en la lama de un machete: ´Cuando esta vibora pica, no hay remedio en la botica´". Aclara que ha sido tímida e insegura, a diferencia de su hermana Kitzia tan segura de sí misma. "Hacer entrevistas, crónicas, responde a una inseguridad de carácter. A veces quisiera escribir también cosas mías, pero en este país pasan tantas cosas, no puedo ponerme a hablar de mi cobija, o del mantel que puse en la mesa". Como en un murmullo nos dice de su gran amor por su hermano Jean, muerto a los 21 años en diciembre de 1968 y a quien le dedicó "La noche de Tlatelolco".
"Los escritores son muy presumidos, casi todos...en México hay una tendencia a tomarse muy en serio". "¿Y Monsiváis?" Pregunta Raquel. "Carlos Monsiváis era deslumbrante, yo sentía que yo hacía la obra negra. Hacía las entrevistas y él sacaba las conclusiones. Lo quise mucho a Carlos, siempre me apoyó mucho, creo que me apoyó por su mamá, porque ella me quería, no por mí". Raquel se ríe. "También por ti". "¿Octavio Paz?"  "A Paz lo conocí muy joven. Depués se empezó a tomar muy en serio, claro que ganarte el Premio Nobel es una posibilidad de tomarte en serio. A Octavio después lo vi muy reconocido, creo que lo quise más cuando no lo era". "¿Juan Rulfo?" "Yo acostumbraba sentarme a su lado, no sé si para protegerlo o porque me caía bien, creo que le tenía una desconfianza enorme al mundo intelectual. En esa época, todo el mundo estaba enloquecido con Carlos Fuentes, ¿verdad, Juan?" Pregunta dirigiéndose a la sala en donde está Juan Villoro.  "Mucho menos con Rulfo".
            Raquel Serur narra un ecuentro suyo con Rulfo cuando era una joven estudiante en la UNAM. Lo miraba de lejos sentado solo en la cafetería de la universidad, se acercó un día a pedirle una entrevista. Él le dijo que sí, muy amable y la citó a las 8:00 de la mañana en la cafetería del Hospital Infantil, al lado de la entrada de emergencias. Comenzaba la entrevista y llegó una madre con su hijo grave, Raquel se levantó a ayudarla con el ingreso. Volvió a sentarse. Llegó una familia con otro niño, Raquel se levantó a auxiliarlos de nuevo. A la tercera "interrupción" de la entrevista por la llegada de un adulto con un niño enfermo en brazos, Raquel le dijo a Rulfo: "Mire, esto no puedo hacerlo". Contó como durante mucho tiempo se preguntó: "¿Por qué me hizo esto Rulfo?" Un día entendió: "Era como una manera de decirme, ´si usted no entiende esto, no puede entender lo que yo escribo, porque lo que yo escribo está entre la vida y la muerte´".
            Elenita recuerda a su compañerísima de viaje Jesusa Palancares. Jesusa la regañaba, le lanzaba frases provocativas, le explicaba lo inútil que era: "Usted es una catrina, una rota, no sabe hacer nada". "Y tenía razón", dice Elena. No sabía desmanchar overoles, sacar a las gallinas a pasear por las banquetas. No se había jugado la piel en las luchas revolucionarias. Un día, Elena se retrasó a la hora de la cita. Para cuando llegó, Jesusa la esperaba en la banqueta, estaba muy enojada: "¿Por qué llega usted tarde, yo no tengo campo para atenderla tarde. Yo soy una mujer muy ocupada..." Elena guarda unos segundos de silencio y completa: "Allí me di cuenta de que ya nos queríamos". Una vez "Hasta no verte Jesús mío", impreso, Elena le llevó diez ejemplares. "El libro le gustó porque tenía en la portada un niño de Atocha igual a la imagen que ella tenía en su cuartito. Entonces sí estuvo muy contenta y me pidió diez libros más para regalar".
El tiempo se acaba. Elena lee un cuento suyo: "El recado". Cae la frase final: "Quizá ahora que me vaya, sólo pase a pedirle a la vecina que te dé el recado: que te diga que vine". Al segundo de silencio de Elena, la ovación estalla. Elena Poniatowska es sin duda la escritora más amada de México. Sonríe desde su lugar, adorable y tímida. La pantalla colocada en una esquina del salón nos acerca su rostro. Sus facciones finas. Sus dientes de conejito. Sus cabellos entrecanos. Sus ojos clarísimos. Es tan hermosa Elena. Y honró con su presencia al Colegio Nacional. Ella, Elena Poniatowska, además y por muchísimos años, esposa y madre de los hijos del tan reconocido astrónomo Guillermo Haro. Se pone de pie. La ovación continúa. Me viene a la mente una línea de la canción que le dedicaron Liliana Felipe y Jesusa Rodríguez: La entrañable "princesita del jitomate".