4/15/2017

Edomex: candidaturas solo ven a mujeres por interés electoral

Observatorio Ciudadano insiste en dialogar con aspirantes


El Observatorio Ciudadano en contra de la Violencia de Género, Desaparición y Feminicidio en el Estado de México aseguró que las y los candidatos a la gubernatura sólo tienen interés en el voto de las mexiquenses pero no en sus vidas por eso no tienen propuestas serias en materia de violencia hacia las mujeres.

A unos días de que arrancaron las campañas por la gubernatura de la entidad, actualmente encabezada por Eruviel Ávila, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el Observatorio difundió un comunicado donde  critica que las y los candidatos desconozcan las problemáticas que enfrentan día a día las mujeres y sólo las vean como botín político,

De acuerdo con esta agrupación ciudadana, no hay perspectiva de género en las propuestas de campaña de Josefina Vázquez Mota (PAN), Delfina Gómez Álvarez (Morena), Alfredo del Mazo Maza (PRI-PAN-PES-PVEM), Juan Zepeda Hernández (PRD), Oscar González Yáñez (PT) y los independientes Isidro Pastor Medrano y María Teresa Castell de Oro.

“Las integrantes de esta organización social, comprometida con la erradicación de la violencia en territorio mexiquense y todo el país, consideramos que las mujeres seguimos siendo vistas como un botín político al que se le sigue tratando como un objeto sin capacidad de emitir una opinión o sin capacidad de acción en espera de dádivas”, señala el comunicado.

La agrupación consideró que las propuestas presentadas hasta el momento sólo han sido comentarios u oportunidades de atacar a las y los oponentes políticos sin un verdadero sustento de fondo ni líneas de acción concretas que generen un impacto real en la vida de poco más de ocho millones de mujeres mexiquenses.

Estas mujeres a diario enfrentan situaciones de violencia en las calles, transporte público, espacios laborales, espacios públicos, oficinas de gobierno, escuelas, y sus propios hogares y comunidades, destacó el Observatorio.

DIÁLOGO NECESARIO

Agregaron que los discursos plagados de descalificaciones pero carentes de propuestas concretas por lo que hicieron un llamado, por segunda vez, a las y los aspirantes a la gubernatura del Estado de México a compartir sus propuestas en el tema, sustentadas y con perspectiva de género.

También pidieron entablar un diálogo con quienes están preocupadas por la situación, para escuchar y debatir sus iniciativas en un tema trascendental para el desarrollo y el abono a la democracia del estado y la garantía de una vida libre de violencia para las mexiquenses.

Entre las propuestas que hicieron la semana pasada las y los aspirantes a la gubernatura mexiquense dirigidas a la población femenina están: Alfredo del Mazo propuso un “salario rosa”; Juan Zepeda ampliar la Alerta de Violencia de Género a todo el estado; Oscar González,  cárcel para los feminicidas, mientras Josefina Vázquez Mota y Delfina Gómez Álvarez criticaron a los gobiernos priistas por los casos de feminicidio registrados en la entidad.

El Observatorio también hace un llamado a mostrar un verdadero compromiso con las mujeres del estado y evitar que se repitan los 263 posibles casos de feminicidios que documentaron en territorio mexiquense durante 2016, muchos de ellos en municipios con Alerta de Violencia de Género activada desde 2015.

En el documento, firmado por la coordinadora del Observatorio, Yuritzi Hernández de la Rosa, se expone además que en 56 de los 125 municipios que conforman el Estado de México se presentó, por lo menos, un caso de posible feminicidio, es decir, en 44.8 por ciento de los municipios mexiquenses.

CIMACFoto: César Martínez López
Por: la Redacción Cimacnoticias | Ciudad de México.-
  

Jazmín Lucero; El Feminicidio que apagó su luz


La mujer sin miedo por Galeano
"Hay criminales que proclaman tan campantes 'la maté porque era mía', así no más, como si fuera cosa de sentido común y justo de toda justicia y derecho de propiedad privada, qué hace al hombre dueño de la mujer. Pero ninguno, ninguno, ni el más macho de los súper machos tiene la valentía de confesar 'la maté por miedo', porque al fin y al cabo el miedo de la mujer a la violencia del hombre es el espejo del miedo del hombre a la mujer sin miedo."
Eduardo Galeano (1940-2015)
LA COLUMNA ROTA/ FRIDAGUERRERA VILLALVAZO 
Atada de una cama, encadenada, siendo golpeada con un tubo, así es como Isa recuerda a su mamá, el infierno, la locura, el no saber salir de un circulo de violencia y que cada vez que lo intentara fuera amenazada para regresar, celos, desesperación, culpa, la sensación de estar sumergida en un remolino, arrinconada en un lugar en casa, preguntándote por qué no puedes salir de aquí, por qué cada vez que intentas alejarte vuelve a buscarte, a acorralarte, a jurarte que jamás lo volverá a hacer; por qué la gente no entiende que salir de esto no es sencillo, por qué te juzgan, por qué no logran comprender que cada vez que intentas salir, los insultos, los golpes y las amenazas te llenan de terror, que piensas en tus hijas, en tu familia, en el dolor de no haber logrado una familia funcional, una familia llena de eso que pareciera solo existe en las realidades de las mujeres que son ricas, guapas, soberbias, cabronas, las preguntas se agolpan en tu cabeza, ¿será que no soy inteligente?, ¿tal vez él tenga razón y yo soy tonta, fea? no, seguro es cómo el resto de las mujeres se expresan de mí; por inmadura, dependiente, estúpida…
Jazmín Lucero López Valencia era una mujer llena de alegría; era "show", jugaba, siempre sonreía, todo eso que padecía en casa estaba ocultó por algún momento a su familia, para Jazmín solo existía algo importante amar a sus hijas, a sus sobrinos, ellas no merecían estar escuchando lo que de por sí ya vivían con ella, la voz de la pequeña Isamary de 7 años recuerda a su madre amarrada a una cama con una cadena, golpeada con tubos por su papá, sobajada, las niñas escuchaban los insultos, amenazas de quien se presumía "las amaba".
Cuando salió huyendo de su casa lo hizo escondiéndose para que él no la viera, para que no la regresará, él era muy violento con ella, fueron 9 años de dolor, uno de los embarazos de Jazmín fue difícil Nadia Karen, nació a los siete meses el parto se adelantó debido a una supuesta caída que en realidad fue provocada por José Román, la pequeña murió después de 15 días.
Una faceta del maltrato terrible, más incluso que el maltrato en sí, es el secreto en el que se convierte. No se cuenta porque avergüenza. No se cuenta porque, en el fondo se piensa que quizás o seguro, nos lo merecemos por no ser como deberíamos. 1  "Era muy difícil que ella lo aceptará, yo le decía ya, Jazmín acepta que es José Román detalla José Manuel, hermano de Jazmín la de
Jazmín nació el 4 de septiembre de 1988,  fue la segunda de cuatro hermanos, José Manuel, Alejandro y Monserrat, José Manuel recuerda que debido a que sus padres trabajaban todo el día, él cuidó a sus hermanos, más que sus hermanos, eran sus hijos, "Jazmín siempre fue muy delgadita, muy alegre, era explosiva, cuando se enojaba,  era de esas personas que te la mientan y te ríes, de niña bailaba, no sabía ni como aprendió, en la escuela no peleaba con nadie, siempre fue muy extrovertida; como mamá  su vida eran sus hijas, tal vez  por eso no nos decía para protegernos, Isamary la mayor, siempre fue muy inteligente a los 5 años ya sabía leer, todo eso se lo enseño Jazmín, durante un tiempo trabajó como estilista él se lo prohibió, la acusaba de que lo engañaba". Conmemora José Manuel.
Hace siete meses Jazmín Lucero; dio el paso; ese que faltaba para huir de una muerte segura, del dolor, del maltrato, del aislamiento, de las humillaciones, de los moretes en el cuerpo que ocultaba diciendo que se había pegado con una puerta, finalmente convencida de rehacer su vida, irse a Estados Unidos o Cancún con sus hijas, dejó a José Román, ya no toleraba más insultos, tenía que ponerse a salvo y a sus dos pequeñas hijas de 7 y 5 años, era urgente, necesario… YA NO MÁS…
El 3 de abril de 2017 en Cuatitlán Izcalli, Estado de México, Jazmín quien ahora vivía en casa de su papá quien quedó viudo hace 7 años, preparó a sus pequeñas para llevarlas a la escuela, sus hermanos desconocen en qué momento José Ramón ya la acechaba, algunos vecinos refieren que los vieron discutir, la moto en la que José Román se trasladaba estaba justo fuera de la unidad habitacional en la que vivía; a solo unos metros, enfurecido la atacó,  12 heridas fue lo que José pudo contar cuando le avisaron que estaba herida y la trasladaron en el piso de una camioneta de protección civil, con la mano en la garganta José Manuel le preguntó si había sido José Román, ella asintió con la cabeza, en el momento que pudo, Jazmín expresó "te encargó a mis hijas, no voy a aguantar", murió en el Hospital.

Todo esto lo presenciaron Isamary y Estrella las hijas de la pareja, en ese momento José Román se las llevó, la pequeña Estrellita comenta a sus tíos que, al negarse a subirse a la moto, su papá la amenazó, diciendo que se subiera o le metería también el cuchillo; las niñas ya fueron recuperadas por su familia materna.
Estrellita no puede dormir, al intentar hacerlo ve a su mami en medio de un charco de sangre, ya no quiere ser niña porque no le gusta, quiere ser adulta, urge crecer porque ser niña es feo, Isamary callada solo observa, de repente toma actitudes agresivas; las secuelas en estás pequeñas quedarán ahí, en su mente, en su corazón, en su memoria.
Una cruz blanca en medio de la humilde casa acompañada de veladoras que titiritan levemente dan luz a una foto de Jazmín Lucero en medio, unos dibujos hechos por Isamary "Hola mami; nunca me olvides, nunca jamás, te amo mucho te voy a extrañar".
Deje de culparla, deje de expresar que fue su error, ya imaginó que de pronto se convierta en padre o madre de sus nietas, tal vez una mujer muy cercana a usted está padeciendo lo mismo y también está intentando ponerse a salvo y usted por estar justificando los feminicidios no se da ¿cuenta?.

NO, Jazmín Lucero no fue asesinada por tonta, fue asesinada por la impunidad, la falta de prevención, la asesinó su ex pareja de quien huyó para salvaguardarse, la asesinó porque pudo, porque en este país nos asesinan porque pueden, deje de culpar o justificar estos crímenes.
Abril 2017
Quieres contar una historia de feminicidio, desaparición, o intento de feminicidio búscame, ayúdame a visualizarlas. 

@FridaGuerrerafrida 
Verónica Villalvazo
http://fridaguerrera.blogspot.com
solo cuento con mis ojos y mi mente son las herramientas  que uso para trabajar

Un abrazo que unió dolor, alegría y música



El femicidio de Micaela
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Micaela García, joven activista argentina de la provincia de Entre Ríos, que murió asesinada por un violador serial. Un caso que conmovió al país y a la región.



Multitudinaria despedida a Micaela García en Concepción del Uruguay. Hubo banderas, emoción y militancia. Y un llamado del Indio Solari, que cantó a través del teléfono. Fueron miles: familiares, amigos, compañeros de facultad y militancia de la joven asesinada. También, dirigentes sociales y políticos. Todos, con la consigna “Por vos juramos vencer”.


Miles de personas, entre ellos, familiares, amigos, compañeros de facultad y columnas de militantes del Movimiento Evita participaron del velatorio de Micaela García en Concepción del Uruguay. La ceremonia de despedida en el Centro de Educación Física (CEF N° 3) de la ciudad entrerriana tuvo dolor, baile, alegría, música, banderas y compromiso político, todos los ingredientes que pidió la familia para homenajear a la joven asesinada. Incluso, en el medio del cortejo, el Indio Solari se comunicó con los padres de la víctima y cantó, por teléfono, unas estrofas del tema preferido de Micaela.

Luego, una multitud caminó hasta el cementerio local para el último adiós a la joven. Cuando a las 8.30 de la mañana se abrieron las puertas del Microestadio del CEF N°3, ubicado a pocos metros del Río Uruguay, no se divisaba la multitud que finalmente se acercó, en todo el día de ayer, a la ciudad entrerriana de Concepción del Uruguay para despedir a Micaela. Es que en ese horario llegaron, primero, los familiares y amigos más cercanos de la joven estrangulada el sábado 1° de abril en Gualeguay. En el estadio ya se encontraban Néstor García y Andrea Lescano, los padres de la “Negra”, tal como era apodada Micaela desde sus primeros años.

También aguardaba para dar comienzo a la ceremonia íntima su novio y compañero de militancia en el Movimiento Evita, Alejandro Jacquet. Tras una hora y media de un velorio íntimo, el “abrazo a Mica” se abrió para todo el público. Mientras los móviles televisivos se ubicaban para registrar la ceremonia, decenas de militantes colgaban de las gradas del Microestadio las primeras banderas que homenajeaban a la joven militante. Una de las insignias más grandes retrataba a Micaela con un aerosol y el lema “Las paredes se limpian.

Las pibas no vuelven”. Un mes atrás, la “Negra” había pintado un mural con esa misma frase, con el objetivo de difundir los reclamos del movimiento de NiUnaMenos. “La queremos despedir con alegría, como ella quería”, explicaba en plena mañana ante los medios la mamá de Micaela, Andrea. En el salón se instalaron dos pantallas gigantes que mostraban fragmentos de la vida de esta joven de 21 años: desde sus participaciones en campeonatos juveniles de gimnasia rítmica, bailes de colegio hasta grabaciones de la “Negra” donde remarcaba su compromiso político.

Todos los clips eran acompañados con el hashtag #TodossomosMicaela, que se viralizó durante todo el día en las redes sociales. Entre video y video, la música fue protagonista: Silvio Rodríguez, Patricia Rey y sus Redonditos de Ricota, La Renga y varias bandas de cumbia sonaban a todo volumen por los parlantes del estadio. Los bombos y el ruido también se hicieron oír. Al mediodía, cientos de militantes del Movimiento Evita y la JP Evita ingresaron al Centro de Educación Física entre cánticos, saltos y banderas de esas agrupaciones políticas, tal como lo harían en cualquier otra manifestación.

El tema de presentación “Abran paso, llegó la JP” sufrió modificaciones para explicar que Micaela “estaba en sus corazones”. A esa altura, el estadio estaba colmado y entre los presentes apareció Emilio Pérsico, referente del movimiento al que pertenecía la joven militante. También estaban el ex canciller Jorge Taiana y el senador Juan Manuel Abal Medina. Lo que sí faltó en el festejo, por expreso pedido de los familiares, fueron las ofrendas florales. En su lugar se dispuso un buzón para donar dinero y así, crear una Fundación en homenaje a Micaela. “A partir de mañana me ocuparé legalmente de este tema. Todavía no tenemos el nombre pero estamos seguros de hacer una institución que se encargue de mantener los ideales que tenía la Negra”, contó Andrea, mientras vestía una camiseta amarilla con el número 9, la misma remera que usó su hija en el curso de profesorado de Educación Física en la ciudad de Gualeguay. La madre también usó un rosario bendecido por el papa Francisco.

La sorpresa llegó mediante Whatsapp. Al celular del padre de Micaela, Néstor García, llamó el ídolo de su hija: Carlos Solari. En la comunicación telefónica, amplificada por los parlantes del estadio, el cantante expresó que, pese a sus problemas de salud, “quería estar de alguna forma”, y agregó que “Micaela era una chica muy solidaria, un ejemplo de piba. Pero, como siempre, los buenos se van antes”. –Indio, ¿te puedo pedir un favor? Mi hija volvió muy enojada con vos del último recital (en Olavarría) porque no cantaste “Juguetes Perdidos”, ¿podés cantar algún reglón? –preguntó Andrea cuando su esposo le pasó el teléfono. Tras el pedido, Solari cantó la primera estrofa de aquel tema de

Los Redonditos de Ricota y se disculpó “por olvidarse la letra”. El cantante se despidió entre los agradecimientos de los padres y los aplausos del público en las gradas. El féretro de Micaela se ubicó, durante todo el día, en uno de los extremos de la cancha, donde era cubierto por rosarios, pancartas y remeras que dejaban quienes se acercaron a despedir a la joven militante. “Por vos juramos vencer”, rezaba, en la gigantografía con su imagen, la consigna con la que habían convocado sus compañeros de militancia para este abrazo popular.

El cierre del cortejo le correspondió a su padre. Luego de las palabras de sus compañeros de facultad y de Damián Castro, referente del Movimiento Evita de Concepción del Uruguay, García pidió que “hagamos el país que Micaela soñó”, ante el silencio total de todos los asistentes. “Mica, tus sueños ya lo empezaste a hacer realidad y se ven en el corazón de cada joven que está acá y que antes no estaba comprometido”.

A las seis de la tarde, cuando comenzó a oscurecer, la multitud abandonó el Centro de Educación Física para realizar una caminata hasta el cementerio local de Concepción del Uruguay, ubicada a 150 kilómetros del campo donde fue atacada sexualmente y estrangulada Micaela. La lenta procesión –no por el ritmo sino por cantidad de gente que transitó las 25 cuadras que separan el CEF N°3 del cementerio– se caracterizó por conservar el mismo color que tuvo la velatorio de despedida: aplausos, banderas de Nuevo Encuentro, Frente de Mujeres y CTEP que se sumaron a las columnas del Movimiento Evita y un canto que se repitió durante varios minutos. “Micaela presente. Ahora y siempre”. “Micaela no hacía caridad, sino que se metía en el barrio para poder cambiar la realidad.

Ella quería que los chicos con necesidades tengan un futuro”, expresó García ante los medios, una vez que terminó el acto en el cementerio. El padre volvió a remarcar que no “busca venganza ni justicia por mano propia, ni mucho menos represión”, sino que “hay que luchar para cambiar ciertas estructuras de nuestra sociedad”.

También confirmó que cumplirá otro de los deseos de Micaela: sus restos serán esparcidos, una vez que acaben las autopsias judiciales, en la Villa Mandarina, el mismo barrio que concurría todos los sábados la “Negra”, “para ayudar a los que más lo necesitan”, indicó García.

Fuente:https://www.pagina12.com.ar/31280-un-abrazo-que-unio-dolor-alegria-y-musica 

Mujeres, fundamentales para conservar bosques, pero no son propietarias

 REDD+ trabaja para incluirlas en políticas y proyectos

Directora ejecutiva para México y Norte de Centroamérica de TNC, Isabel Studer Noguez

Las mujeres desempeñan un papel fundamental en la conservación de los bosques, sin embargo, con frecuencia son excluidas de los procesos de toma de decisiones por no ser propietarias de las tierras rurales: apenas poseen 19.8 por ciento de estos territorios.

Al ser una quinta parte de quienes son personas propietarias, la mayoría de las mujeres que dependen de los recursos de los bosques también son excluidas de los beneficios de programas de equipamiento, infraestructura, créditos, arrendamientos y apoyos económicos por servicios ambientales.

Ante esta realidad un grupo de organizaciones integradas en la Alianza México sobre Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación Forestal (conocida como REDD+), lleva 4 años trabajando para incluir la perspectiva de género en las políticas y proyectos en la materia.

The Nature Conservancy (TNC) es una de las organizaciones que integran la Alianza México REDD+, estrategia desde la que se busca fomentar el manejo forestal sostenible y generar beneficios para el medio ambiente y para las personas.

La directora ejecutiva para México y Norte de Centroamérica de TNC, Isabel Studer Noguez, explicó en entrevista la importancia de la igualdad de género en las acciones para conservar los bosques, hacer frente al cambio climático y fomentar el desarrollo rural.


El principal obstáculo que enfrentan las mujeres para desarrollar sus capacidades en el sector forestal es que no poseen las tierras | CIMACFoto: César Martínez López

 De acuerdo con la especialista, el principal obstáculo que enfrentan las mujeres para desarrollar sus capacidades en el sector forestal es que no poseen las tierras y es que de 4.2 millones de ejidatarios y comuneros, ellas representan 19.8 por ciento.

 “Si tú no eres dueño  de la tierra difícilmente, aunque seas usuario, vas a poder decidir y tomar decisiones sobre cómo organizar la actividad forestal o agropecuaria. Impone una barrera enorme porque aunque son usuarias no pueden decidir qué hacer con el bosque”, señaló.

YUCATÁN
 

Actualmente, TNC en colaboración con la Oficina Global de Género de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y Pronatura Sur, trabajan con las comunidades de la península de Yucatán, en el Caribe mexicano, para promover las capacidades de las mujeres en la conservación del ecosistema.

De acuerdo con Studer Noguez, el hecho de no tener un título de propiedad excluye a las mujeres de beneficios como créditos, programas de equipamiento, apoyos de gobierno o de programas como REDD+, iniciativa que busca la protección de los bosques y las selvas.

La investigadora, quien fue parte del Consejo de Cambio Climático de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, expone que las principales causas de la deforestación son la agricultura y la ganadería, razón por la cual trabajan con las comunidades que viven de estas actividades.

“Nos abocamos con este programa a trabajar, en primer lugar, para introducir prácticas de sostenibilidad en el sector agrícola y en la ganadería, para introducir sistemas silvopastoriles (ubicar árboles, pasturas y animales en una misma zona)”.

Con esta práctica, dijo, se busca que la ganadería no se haga en grandes territorios, lo que implica talar selva, sino que las personas tomen nuevas acciones para aumentar su productividad y la rentabilidad de la ganadería o de los cultivos al tiempo que evitan la deforestación.

En el caso de la conservación de la selva maya, Studer Noguez señaló que se han tomado acciones para coordinar las políticas de los municipios, desarrollar las capacidades de las y los ejidatarios, promover técnicas para que las tierras de trabajo sean más productivas y restaurar tierras que ya están erosionadas.

Es decir, señaló Studer, quien formó parte del Consejo Asesor del Centro para el Estudio del Desarrollo Sostenible del Sector Privado en México, con REDD+, también se rescatan las prácticas tradicionales y se evita la sobre explotación de la tierra por cultivos o pastoreo.

Otro aliado de REDD+ es el sector privado, con quien se pueden operar mecanismos de mercado y esquemas sostenibles a largo plazo, en particular cuando se trata de “pagos por servicios ambientales”, es decir de incentivos económicos para quienes realizan actividades de conservación.

MUJERES, GRAN POTENCIAL PARA CONSERVAR

Según datos de la Comisión Nacional Forestal México pierde 155 mil hectáreas de bosques y selvas al año, de las cuales 9 mil corresponden a bosques templados y 146 mil a selvas.

Esta deforestación y degradación forestal tienen consecuencias como la pérdida de oportunidades económicas para las y los ejidatarios, de funcionamiento de los ecosistemas y de biodiversidad y además generan gases de efecto invernadero, principal causa del cambio climático.

En este contexto TNC destaca que las mujeres dependen de los recursos que proveen los bosques como leña, productos no maderables, suelo, protección del agua, regulación del clima y biodiversidad, pero además señala que ellas tienen un gran potencial para mejorar la productividad y la conservación de los ecosistemas.


Para promover la participación femenina el primer reto es que sean propietarias de la tierra
CIMACFoto: César Martínez López

Studer Noguez mencionó que para promover la participación femenina el primer reto es que sean propietarias de la tierra y para ello es necesario introducir la perspectiva de género en las políticas públicas de conservación de los bienes comunes, del sector rural y de cambio climático.

“Históricamente no se ha puesto atención al tema de equidad de género en nuestro país, si tu revisas la legislación, en general o particular, la legislación ambiental, no hay una referencia explícita al tema de equidad de género”, señaló.

Un primer paso, destacó, es que en este sexenio el Plan Nacional de Desarrollo introdujo la perspectiva de género y eso dio pie a que muchos programas y políticas, sobre todo del nivel federal, introdujeran esta visión, como ya lo hizo REDD+.

Además el 4 de noviembre de 2016 entró en vigor el Acuerdo de París, pacto de los países de Naciones Unidas para hacer frente al cambio climático y mantener el aumento de la temperatura mundial por debajo de 2º C, mismo que consideró la perspectiva de género.

La especialista destacó que un acuerdo global como este es relevante porque indica que el cambio climático nos afecta a todos y es un reto pero también porque considera el género. “Por primera vez un acuerdo de esta naturaleza reconoce la equidad de género como un tema tan importante como el derecho al medio ambiente o como un Derecho Humano”.

Gana relevancia, agrega, en un contexto de alta migración rural que provoca que las mujeres se queden como las líderes encargadas de las tierras y cuando los estudios indican que las mujeres son vulnerables, de forma distinta a los hombres, al cambio climático.

| CIMACFoto: César Martínez López
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | Ciudad de México.

El problema es ser “mujer”

QUINTO PODER
Por: Argentina Casanova*



 Hay algo en común en el enfoque noticioso en el caso del reciente accidente de Reforma y los comentarios sobre las mujeres que murieron en el automóvil conducido por un borracho, en los acosos que sufren las mujeres en redes sociales, en el desafortunado anuncio de la Feria del Libro de Yucatán, en donde se veía a una mujer prefiriendo que le pegaran antes de quitarle la lectura; en el caso de los “Porkis”, donde un juez penal otorgó un amparo para liberar a uno de los violadores de una menor de edad y en la salida de un locutor de radio, por sus comentarios misóginos y machistas al tratar el caso de la violación.

Ese común denominador, que constituye un problema en México, es que ser “mujer” es un problema en México, ya que todo el orden simbólico está orientado a validar la violencia contra el cuerpo de las mujeres y en el intento por desnaturalizarlo.

Las feministas, al tratar de explicar a la sociedad por qué está mal, recibimos todo tipo de ataques de “intelectuales” que dicen defender la libertad de expresión y defender el derecho de locutores a decir que las mujeres “goza n la violación”.

Mucho se puede discutir sobre estos argumentos e intentar ganar simpatías frente a la postura feminista, la postura del pensamiento más transgresor, lúcido y humano, frente a un discurso social que ha normalizado la violencia contra las mujeres, al punto de convertir el acto sexual en algo violento y así normalizar la violación. Esto último brillantemente expuesto por feministas como Catharine Mackinnon.

El tema en esos casos, tanto en las páginas de diarios, en noticieros de radio y televisión y en redes sociales, es  un sentido de naturalización de la violencia contra las mujeres. Ahí se incluye las niñas víctimas de abusos, las adolescentes violadas ante la impunidad de los jueces, las jóvenes y mujeres víctimas de feminicidio, los crímenes más atroces que se repiten en México y en todo el mundo contra mujeres. Pero también la violencia cotidiana contra mujeres indígenas, artesanas y las más pobres.

El problema es que se normaliza una violencia contra “la mujer”, a quien no se le reconoce condición de persona y por ello se expresa libremente opiniones que suponen no tendrían que causar ningún efecto en la opinión pública, la cual  tendría que consentir –y lo ha consentido. Solo las hijas,  esposas, las hermanas son respetables por ser propiedad de un hombre, una extensión de sus territorios y solo ellos pueden demandar el que sus posesiones no sean violadas.

El discurso imperante y válido es ese “universo de sentido”, el sistema social en el que vivimos y que no reconoce condición de persona a las mujeres. De ahí que vivamos rodeadas de una violencia simbólica y una difícil comprensión de la sociedad de que “algo está mal” en esos argumentos y discursos.

Sé que no les es fácil a la mayoría de los hombres hacer una “auto reflexión”, incluso para aquellos que se dicen “pro-feministas” hablan y se enuncian desde sus “masculinidades hegemónicas” en las que todo gira en torno a ellos. Pero ahora resulta que tenemos que explicarles, justificar y probar o evitar “generalizaciones” para no los afectemos  moralmente y dañemos su imagen de “hombre”, porque “no todos son así”.

Su única lógica les dice que no tendríamos por qué protestar, que si protestamos los “dañamos” o afectamos y que no tendríamos por qué criticar al machismo, que es de “otros”, no de ellos…  postura hegemónica que supone que el hombre es el centro del todo y que sólo lo que pasa por su reflexión es pensamiento.

Intrincado y complejo, pero en el orden simbólico patriarcal del colectivo social existe sólo “una mujer”, son “todas iguales”, son “metibles”.

“El hombre concibe una sexualidad imaginaria para la mujer, el cuerpo imaginario de la mujer se reduce a un objeto que solo sirve para motivar las fantasías sexuales de un observador masculino. (…) En la pornografía se deshumaniza y falsifica a la mujer. Se deshumaniza al presentarla como un objeto y se falsifica al sugerir que la mujer experimenta placer al ser maltratada y humillada.” (Weiz, 1998)

Es el orden simbólico patriarcal, ordenamiento del logos que construye el hombre-Dios y que es para los otros, las otras, ahí se sostiene la proyección de una sexualidad imaginada, de ahí el “deseo de ser violada”, el deseo de ser golpeada y sodomizada que el colectivo sostiene como verdad para la mujer.

Una “verdad” impuesta y que da sentido y significado en las relaciones afectivas pero que también sostienen las relaciones de poder.

Si no fueras mujer no habría problema de salir a la calle y caminar entre miradas lascivas, de ser agredida, violentada, de ser vejada en las instituciones y que te digan lo que se supone que debes creer, y cómo lo debes pensar y expresar.

Lo que hace el feminismo es, como convoca Drucila Cornell, “a que re-imaginemos nuestra forma de vida de manera que podamos "ver" de otra forma, esto necesariamente involucra apelar a la ética, incluyendo el llamado para que modifiquemos nuestra sensibilidad moral".

Eso es a lo que parecen no estar dispuestos, porque les representa “perder”, ceder y reconocer que hay algo que no está bien o que eso que creen “válido” no lo es. Pero nosotras seguimos insistiendo y haciendo ruido para que los discursos naturalizados en ese orden simbólico dejen de ser el pensamiento común.

* Integrante de la Red Nacional de Periodistas y del Observatorio de Feminicidio en Campeche.

CIMACFoto: César Martínez López
Cimacnoticias | Campeche, Cam .-
  

Relatora de la ONU verifica compromiso de Cuba contra la trata

Gobierno informa de casos y acciones contra el problema


La Relatora Especial de Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos de las víctimas de la Trata de personas, especialmente mujeres e infancia, María Grazia Giammarinaro, se reúne hoy en La Habana, Cuba, con la ministra de Justicia de ese país, María Esther Reus, para hablar sobre el compromiso de la isla con el cumplimiento de sus obligaciones internacionales frente a la trata de personas. 
 
En la reunión se analiza el Plan Nacional contra la Trata de personas 2017-2020, cuya aplicación está vigente, y que fue entregado ayer a la Relatora Giammarinaro, quien está  en la isla, por invitación del Gobierno cubano. 
 
La relatora de la ONU, quien está en Cuba desde el lunes y  permanecerá en el país hasta el jueves, se reunió ayer con integrantes del Parlamento Cubano, incluidas legisladoras y legisladores de la Comisión de Atención a la Juventud, la Niñez y la Igualdad de Derechos de la Mujer.  
 
Entre los temas que abordan hoy la ONU y el Gobierno cubano están la trata con fines de explotación sexual comercial, la trata con fines de explotación laboral y el tráfico de personas. 
 
El Plan entregado a la ONU, asegura la cancillería, “confirma el compromiso y empeño del Gobierno cubano en el cumplimiento del Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, Especialmente Mujeres y Niños, que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Trasnacional, así como otras obligaciones asumidas en materia de Derechos Humanos y en la prevención y enfrentamiento al delito”. 
 
TRATA, REALIDAD QUE NO SE NIEGA
 
En el marco de esta visita de la Relatora sobre Trata de personas, la Cancillería cubana publicó en su portal de Internet el “Informe de Cuba sobre el enfrentamiento jurídico-penal a la trata de personas y otros delitos relacionados con la explotación, o con el abuso sexual (2015)”, que da un panorama sobre el tema, que ha desatado polémicas internacionales en los medios de comunicación, pero donde casi siempre se habla de “testigos” que denuncian en redes sociales y en otros medios. 
 
El Informe da cuenta de casos ocurridos en la isla durante 2015: “52 causas radicadas por el delito de proxenetismo y trata de personas y 90 por el delito de corrupción de menores”, de las cuales “se observaron rasgos típicos de trata de personas en cuatro casos de proxenetismo y en seis causas de corrupción de menores”.  
 
CORRUPCIÓN DE MENORES
 
En la causa 149, por corrupción de menores, hubo sanciones para los “corruptores de menores” de 10, 8, 5 y 4 años de cárcel, “subsidiados por trabajo correccional”. “Los acusados obligaban a menores de edad de 14 y 15  años de edad a sostener relaciones sexuales con ciudadanos cubanos y extranjeros a cambio de dinero, empleando amenazas de muerte y golpes”.
 
En la causa  25 por el mismo delito, sancionada con 15, 10 y 7 años de cárcel a los acusados, tres de estos, tíos paternos de una menor de edad, “realizaron el acto sexual donde en ocasiones mediaba algún tipo de pago, coacción física y amenazas de represalias”. Y otra acusada, también tía de la menor, la vinculó igualmente en prácticas sexuales con hombres mediando pago, lo cual provocó “retrovirosis crónica, Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (VIH-Sida) y sífilis temprana”.
 
Una causa más, por proxenitismo, la 256, señala que se sancionó a 5 años de cárcel acusado, quien “mantenía relaciones con una ciudadana cubana que se dedicaba a la prostitución, y le exigía no sostener relaciones sexuales con extranjeros jóvenes, lo cual incumplió en una ocasión, por lo que este le reclamó y le propinó golpes”.
 
La causa 216, por corrupción de menores, sancionada con 12 y 10 años de cárcel, dice que el “acusado, a cambio de dinero, presentó a su hija de 10 años de edad a hombres que le realizaban tocamientos lascivos, bajo la amenaza de hacerle lo mismo a sus hermanas si hablaba”.
 
El quinto caso, causa 20, indica castigo de 8 y 7 años de cárcel por corrupción de menores. Una de las personas acusadas es la “madre de una menor de 15 años de edad”, quien propició el acercamiento entre la menor y el acusado, cuñado suyo, llegando a golpearla y amenazarla ante su negativa de iniciar el noviazgo”.
 
También por corrupción de menores es la causa 124, castigada con 9 años y 6 meses de cárcel, en donde “el acusado mantuvo relaciones sexuales con una niña de 15 años a la que expuso ante varios hombres para actos lascivos, a cambio de dinero  y mediante amenazas de muerte”.
 
Con 8 años de cárcel se sancionó a otra acusada, dentro de la causa 117, quien “obligó a su hija de 12 años de edad, mediante golpizas, a sostener relaciones sexuales con hombres a cambio de dinero. Esto sucedió en reiteradas ocasiones hasta que la menor cumplió 14 años de edad”. 
 
PROXENITISMO Y TRATA DE PERSONAS 
 
En la causa 167 el acusado fue sancionado por  proxenetismo y trata de personas con 9 años de cárcel. Dice el texto que “el acusado, bajo falsas promesas, agresiones y amenazas, se valía de una ciudadana de 18 años de edad, para que mantuviera relaciones sexuales con extranjeros a cambio de beneficios monetarios”.
 
Con sanción de 6 años de cárcel, por los mismos delitos, la causa 331 describe que “el acusado obligaba a su pareja, una joven mayor de edad, a sostener relaciones sexuales con ciudadanos cubanos a cambio de dinero, mediante agresiones, ofensas y quemaduras en varias partes del cuerpo”.
 
También por proxenetismo y trata de personas fue sancionado un hombre con 5 años de privación de libertad, ya que “trasladó del Oriente del país hacia la capital a una joven mayor de edad, bajo amenazas y violencia física, con el objetivo de que se dedicara a sostener relaciones sexuales con ciudadanos extranjeros a cambio de dinero”.
 
LEYES Y APLICACIÓN 
 
El Informe señala que Cuba tiene una política de “Tolerancia Cero” ante cualquier modalidad de trata de personas y otros delitos relacionados con la explotación sexual, laboral o de otra índole. Es además Estado Parte de los diversos instrumentos jurídicos internacionales y tiene normas legales específicas.
 
Asegura que los logros en protección social y seguridad ciudadana; la igualdad de oportunidad para todos; las políticas y programas para el empoderamiento de la mujer; el acceso gratuito a los servicios de salud y educación, y el acceso universal a la cultura, el deporte y la recreación, ubican al país en situación privilegiada para organizar acciones contra la trata. 
 
Dichas acciones se realizan  mediante un sistema gubernamental, donde está la Fiscalía, sus tribunales, los ministerios de Educación y Educación Superior, del Trabajo y Seguridad Social, de Cultura, Turismo, Salud Pública, Justicia, del Interior y Cancillería, con el Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), y con organizaciones civiles, como la Federación de  Mujeres Cubanas (FMC).  
 
LA FEDERACIÓN DE MUJERES CUBANAS
 
“Como parte de las acciones de prevención de la trata, en especial la sexual, en 2015, la FMC realizó charlas educativas relacionadas con el proxenetismo en 729 familias autorizadas al arrendamiento de habitaciones a turistas e intercambió con trabajadores de 134 centros nocturnos en todo el país”. Esto, a través de 50 mil trabajadoras sociales voluntarias y 173 Casa de Orientación a la Mujer y la Familia, con 15 especialistas en prevención social y 114 técnicas profesionales. 
 
Destaca el Informe la  estrategia de comunicación diseñada para tal fin, con  mensajes que hacen énfasis en la denuncia, identificación de víctimas y sus derechos.
“Se imprimieron folletos y volantes con mensajes educativos. La revista “Mujeres” presentó trabajos periodísticos, y se difundieron mensajes de bien público en la televisión, específicamente en el programa “Cuando una Mujer”, y durante el festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana”.  
 
De igual modo, en el Instituto Internacional de Periodismo “José Martí” se desarrolló un seminario-taller sobre el tratamiento a la violencia de género, en particular, la trata de personas y su abordaje mediático.

Imagen retomada del portal osce.org / OSCE/Susanna Lööf 
Por: Guadalupe Gómez Quintana Cimacnoticias | Ciudad de México.- 

Aumenta desigualdad de género pese a gasto de $177 mil millones


By Nancy Flores / @Nancy_Contra
Este 2017 se cumplen 10 años de iniciada la estrategia gubernamental para abatir la desigualdad entre mujeres y hombres, identificada en los presupuestos de egresos –a partir de 2008– como “Gasto etiquetado para las mujeres y la igualdad de género”.
En esta década se han destinado 177 mil 329 millones de pesos (incluido el presupuesto que se sufragará en este ejercicio, por 27 mil 424.6 millones) a diversos programas sociales en pro de la equidad.
Sin embargo, este recurso simplemente no ha servido para mejorar las condiciones de vida del género femenino. Incluso, en la actualidad, las niñas, adolescentes, adultas y adultas mayores enfrentan peores condiciones en todas las esferas de su vida que en 2008, cuando principió esta fallida estrategia.
El peor escenario para una mujer, sin duda, lo constituye aquel que le arrebata la vida por una cuestión de género. A diario se registran siete feminicidios en México, lo que nos convierte en uno de los países más violentos contra el género femenino.
Lamentablemente, estos índices de violencia no han bajado en estos 10 años. Tampoco han decrecido las tasas de violencia contra las mujeres en los ámbitos sexual, intrafamiliar, laboral, educativo, salubre. Ejemplo de ello es el hecho de que la violencia sexual contra niñas y adolescentes no es correctamente medida ni atendida en nuestro país, señala el Frente Nacional por los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
Conformado por organizaciones de la sociedad civil especializadas en temas de la infancia y la adolescencia, dicho Frente refiere que 317 mil 996 niñas y adolescentes víctimas de violencia sexual fueron atendidas en los servicios de salud, entre 2010 y 2015. “No obstante, en el mismo periodo sólo figuraron 28 mil 672 personas como víctimas [de delitos sexuales] dentro averiguaciones previas, lo que no representa ni el 10 por ciento de los casos registrados”.
Estos terribles datos tienen como fuente la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, refiere el Frente. Dicha institución es una de las que maneja recursos de esa estrategia para abatir la desigualdad de género, que sólo ha servido para aparentar un esfuerzo gubernamental por cambiar las cosas, inexistente en la realidad.
Y es que ni siquiera los compromisos internacionales del gobierno –como los Objetivos del Milenio impulsados por la Organización de las Naciones Unidas– han cambiado esta lacerante situación. Por ejemplo, el compromiso de abatir totalmente las muertes maternas en 2015 ya fracasó.
Tan sólo entre el 1 de enero y el 6 de marzo de 2017, 112 mujeres fallecieron durante el embarazo, el parto y el puerperio, reporta el Observatorio de Mortalidad Materna en México. Un reflejo de la violencia que padece el género femenino en el ámbito de la salud.
En este país, ahora mismo las mujeres enfrentamos uno de los peores contextos, marcado por el retroceso. Una situación terrible que golpea, sobre todo, a las más vulnerables: las indígenas.
De acuerdo con la Nota informativa: el gasto público federal en equidad de género –del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas, dependiente de la Cámara de Diputados–, las brechas de desigualdad entre mujeres y hombres son evidentes en el tema del analfabetismo, la población indígena así como el promedio de horas dedicadas a labores del hogar o a cuidados de niños y personas mayores o discapacitadas.
“En lo que corresponde a la educación, del total de la población analfabeta del país, el 61.5 por ciento lo constituyen las mujeres”. El ámbito laboral no es mejor: las indígenas son a quienes les va peor, pues sólo el 21.1 por ciento de éstas participa en la actividad económica, refiere el análisis.
Agrega que, pese a su inserción creciente en empleos remunerados, las mujeres jóvenes y adultas continúan realizando los trabajos del hogar. “Las mujeres dedican en promedio tres veces más tiempo a actividades domésticas que los hombres”.
Para los analistas, resulta necesario que las políticas de equidad de género se focalicen en atender “la desigualdad en el medio indígena y en el ámbito cultural sobre los roles de género, pues es ahí donde se observan las mayores brechas entre mujeres y hombres”.
Incluso las estadísticas oficiales demuestran que la realidad para miles de mujeres no ha cambiado en estos 10 años. Según información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, citada en la Nota informativa, si bien en el ámbito laboral son las mujeres las que han crecido con mayor dinamismo entre 2008 y 2016 (2.2 por ciento en promedio anual), son éstas quienes registran el mayor crecimiento en los rubros de trabajadores subordinados y con el menor nivel de ingreso (2.5 y 4.6 por ciento en promedio anual, respectivamente), en el mismo periodo.
El análisis del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas indica que, aunque en los últimos 9 años se ha logrado una mayor inserción de la mujer en el mundo laboral, su participación crece en empleos con bajas remuneraciones y escasas prestaciones sociales: “el 28.7 por ciento de las mujeres ocupadas perciben ingresos de entre uno y dos salarios mínimos”.
También observa que, “en términos absolutos, [hay] un mayor crecimiento en el número de mujeres ocupadas sin acceso a servicios de salud que el que registran las que sí tienen acceso a estos servicios; de igual forma, en términos absolutos cayó el número de mujeres con ingresos superiores a cinco salarios mínimos, al pasar de 1 millón 363 mil 913 en 2008 a 921 mil 713 en 2016, lo que implicó un decremento medio anual de 4.8 por ciento”.
La equidad no va mejor para las empresarias y las llamadas emprendedoras. En este tema, el análisis destaca que si bien en el periodo de estudio (2008-2016) se registró un importante incremento medio anual en el número de mujeres empleadoras (3.2 por ciento), éstas representaron en 2016 sólo el 2.3 por ciento del total de mujeres ocupadas, en contraste con el 5.8 por ciento de los hombres ocupados. “De manera que se registra una brecha de 3.5 puntos porcentuales, superior a la que se registró en 2008, de 3.1 puntos porcentuales”.
A todo lo anterior hay que sumar el ciberacoso que padecen las mujeres que se atreven a denunciar. ¡Vaya sociedad!
Nancy Flores

Autonomía de las Mujeres Rurales

MONEDERO
Por: Carmen R. Ponce Meléndez*


  ¡Justicia por Miroslava Breach!

En México se tiene una superficie de 109.3 millones de hectáreas de las unidades de producción; sin embargo, sólo 4 de cada 10 hectáreas se destinan a la producción de alimentos.

De acuerdo a la producción reportada en 2014, cada habitante del país consume en promedio 188 kilogramos de maíz y 12.8 kg de frijol al año; por otra parte, cada habitante ingiere diariamente un poco más de un cuarto (280 ml) de leche, ya sea en consumo directo o a través de algún derivado. Datos de la Encuesta Nacional Agropecuaria (ENA).

VER GRÁFICA AQUÍ

Ahora con el crecimiento de la inflación y la constante pérdida del poder adquisitivo es indispensable hacer un seguimiento de la variación en los precios de los alimentos.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), durante el período 2005-2014 (nueve años), los productos que más han aumentado sus precios son: pescado y mariscos (83.2 por ciento); carnes (82.0 por ciento); frutas (79.6 por ciento) y, pan y carnes  con un 74.2  por ciento. Todos por encima del índice global de alimentos y bebidas no alcohólicas (ver gráfica).

MUJERES EN LA AGRICULTURA, PROBLEMAS QUE ENFRENTAN

En el documento: Somos tierra, semilla, rebeldía. Mujeres, tierra y territorio en América Latina de la autora Claudia Korol, se dice:  “De los 37 millones de mujeres rurales mayores de 15 años, 17 millones son consideradas parte de la Población Económicamente Activa (PEA), y más de 4 millones son consideradas “productoras agropecuarias”.

Se calcula que 9 millones de estas mujeres son indígenas, hablan su propia lengua, y están sujetas – en la mayoría de los casos – a una doble o a veces triple discriminación, por el hecho de ser mujeres, pobres e indígenas”. Esto no solo sucede en América Latina, también sucede en México.

LA MAYORÍA NO SON PROPIETARIAS

“A pesar del exceso de trabajo (tanto en carga horaria como en las tareas que se asumen), y de su participación directa en determinadas tareas de la agricultura, y de modo mayoritario en la agricultura de subsistencia, la mayoría de las mujeres rurales no son propietarias de la tierra, y su actividad no es considerada “productiva”. Según datos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura),   sólo el 30 por ciento de mujeres rurales poseen tierras agrícolas, y no tienen acceso a los medios de producción.

En un comunicado de agosto del 2015, la FAO señala que mientras las mujeres del campo son responsables de más de la mitad de la producción de alimentos a nivel mundial, las de la región de Latinoamérica y el Caribe continúan viviendo en una situación de desigualdad social y política. Según el comunicado, sólo el 18 por ciento de las “explotaciones agrícolas” regionales son manejadas por mujeres. Además, las mujeres reciben el 10 por ciento de los créditos y el 5 por ciento de la asistencia técnica para el sector”.

En términos de propiedad sobre la tierra, la FAO apuntó que las mujeres se encuentran en franca desventaja frente a los hombres. Diferentes estudios demuestran que las mujeres propietarias de tierras alcanzan alrededor del 32 por ciento en México, el 27 por ciento en Paraguay, 12 por ciento en Honduras, el 15 por ciento  en Guatemala y 13 por ciento en El Salvador.

Al no ser propietarias de las tierras, su acceso a los créditos es muy limitado y cuando sus parejas (los propietarios) emigran a Estados Unidos en busca de mejores oportunidad ellas se quedan en la total indefensa. Una de sus opciones ha sido emigrar a las ciudades pero sus trabajos son muy malos, en términos de salarios.

“Las mujeres tienen menos tierra, de peor calidad, y su tenencia muchas veces es insegura. Esta inequidad es un obstáculo para el manejo sostenible de recursos naturales y para el desarrollo rural”.

RESISTENCIA E INICIATIVAS

¿Cuál es el lugar de las mujeres campesinas en estos procesos sociales de resistencia y de creación de iniciativas colectivas?

Una de sus demandas fue escuchada en el Congreso de la Unión y en diciembre pasado se reformó el Artículo 97 de la Ley Agraria para decir que las candidaturas a puestos de elección que integran el Comisariado Ejidal y el consejo de vigilancia deberán integrarse por no más del 60 por ciento de candidatos de un mismo sexo. Resulta que estas “organizaciones” campesinas reproducían y reproducen los patrones culturales del patriarcado y del machismo, dejando fuera a las mujeres.

JORNALERAS, EL EXTREMO

Sin duda, uno de los efectos más graves del empobrecimiento que experimentan y han experimentado las mujeres rurales es su participación como jornaleras agrícolas en los cultivos de exportación en los estados de Sinaloa o Baja California, donde tanto ellas como sus hijos trabajan en condiciones de mucha explotación.

Pero el caso más emblemático son las jornaleras agrícolas de San Quintín en Baja California, es agricultura de exportación. Proceden de Oaxaca y Guerrero. Trabajan con un salario muy bajo (ilegal), con jornadas muy extensas que también son ilegales y viven en condiciones muy insalubres, ellas y sus hijas e hijos, toda la familia.

Anteriormente, en lo que hoy es la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), había un programa especial para estos trabajadores y trabajadoras, si bien no resolvía a fondo el problema, por lo menos lo amortiguaba, incluso se llegó a plantear poner guarderías para hijas e hijos de las jornaleras. Pero llegó Vicente Fox y prácticamente canceló el programa, lo dejó con muy pocos recursos.

Estas mujeres han dado una lucha muy importante en la defensa de sus derechos y la protección de sus familias, por lo pronto han logrado estar en las primeras páginas de los periódicos denunciado sus trabajos en condiciones de semi-esclavitud. Han tenido una huelga (por primera vez) y las autoridades federales y estatales se han visto obligadas a dialogar con ellas, pero son muy pocas las promesas cumplidas. Tendrán que seguir en la lucha con muchos apoyos, afortunadamente.

PD:
El pasado 31 de marzo, Hacienda entregó a la Cámara de Diputados los pre-criterios de política económica para 2018 y que son la base para la preparación del paquete económico para el próximo año, éste se presentará en septiembre ante el Congreso, para su aprobación.

De acuerdo a este documento se estima un recorte al gasto público menor al de este año,  de 0.2 por ciento del PIB. Con un crecimiento de la economía en un rango de 2 a 3 por ciento.

Se prevé una inflación del 4 por ciento; el tipo de cambio estimado es de 19.1 pesos por dólar. Por último un precio del petróleo de 46 dólares por barril.

Cabe señalar que en el transcurso del año todas estas estimaciones pueden sufrir importantes modificaciones.

* Economista especializada en temas de género
Twitter: @ramonaponce
Cimacnoticias | Ciudad de México.-

El 68, el feminismo y un neardental



Argel Gómez Concheiro
Las y los jóvenes estudiantes del movimiento estudiantil del 68 no eran feministas. Se enfrentaron al autoritarismo estatal y rompieron con muchas tradiciones culturales conservadoras, pero no con el machismo. Se quitaron la corbata, bailaron rock and roll y vivieron cierta liberación sexual impulsada por la pastilla anticonceptiva, recién inventada. Pero en muchos estudiantes rebeldes de aquellos años estaba intacta la cultura misógina y homófoba, fuertemente arraigada en México.
Poco después, esta generación comenzó a adquirir conciencia de esas otras formas de dominio, autoritarismo y violencia que socialmente se invisibilizaban y que todavía hoy se ocultan. Fue durante los años 70 cuando de forma marginal surgieron en México distintos colectivos feministas, organizados en gran medida por mujeres universitarias que habían vivido el 68. Más tarde le siguió el movimiento lésbico gay.
Gracias a esa tenaz lucha, no sin tensiones y dificultades, muchos sesentayocheros desaprendieron a sostener relaciones de dominio y desprecio hacia las mujeres; hombres y mujeres de esa generación emprendieron la aventura de la liberación feminista y la igualdad de género. Fundaron otro tipo de familias y crearon y transmitieron otra cultura. Como generación politizada, progresista y en muchos sentidos radical, vivieron una segunda revolución al despojarse del machismo y la homofobia de su época, aunque de forma paulatina y comúnmente silenciosa; es decir, puertas adentro.
Entre divorcios y reinvenciones, principalmente las mujeres desarrollaron estudios y avances teóricos sobre la problemática de género. Pero en sociedades como la mexicana, las personas que combaten las concepciones y prácticas machistas y sexistas, son una minoría.
Sin embargo, en la actualidad está surgiendo un renovado movimiento feminista, en el contexto de una dura descomposición social que ha agudizado la violencia machista, responsable de la muerte de miles de mujeres en pocos años.
Este movimiento, de carácter transgeneracional, es especialmente beligerante, y con justa razón, con quienes se conocen como machos progres. Parece una contradicción en los términos, pero la realidad nos dice otra cosa.
Aunque por lo general las personas que se han alejado del modelo patriarcal son de izquierda (en un sentido amplio quienes se indignan frente a las injusticias y demandan cambios sociales), tristemente, hay quienes se adscriben a ella, participan en organizaciones y movimientos sociales y regresan a casa a ejercer el más rancio machismo mexicano.
Pero hay quienes usan los micrófonos, y esos son los peores. Las irrepetibles expresiones de Marcelino Perelló en Radio UNAM muestran que el viejo dirigente estudiantil del 68 no aprendió nada en los pasados 50 años y no tiene la más mínima sensibilidad para darse cuenta de que sus dichos ofenden a cualquier mujer y a cualquier hombre con algo de empatía y conciencia sobre las condiciones de subordinación y temor permanente que viven las mujeres en las sociedades contemporáneas.
Perelló pasó de ser un macho vulgar a expresar, como bien dijo Pati Peñaloza en Facebook, un discurso extremo de macho violador.
Al hacer un grotesco alarde de su forma machista de pensar, el dirigente estudiantil del 68 se ha topado con un potente movimiento. Benito Taibo le ha tenido que quitar el micrófono de Radio UNAM por la denuncia de miles de internautas indignados.
Entre otras estrategias, el movimiento feminista demanda un cambio en los medios masivos de comunicación, con la consciencia de que el terreno de disputa es principalmente social, por lo que resulta de primera importancia el cambio en los medios de comunicación, de sobra conocidos por su capacidad de reproducir una ideología clasista y machista en la sociedad.
Perelló no se ha disculpado y, por el contrario, en su defensa ha argüido una supuesta rebeldía frente a lo políticamente correcto, pero esto no ha sido más que una fallida estratagema, que sólo expresa de nueva cuenta su machismo. Le irrita y exaspera que en el espacio público se expresa un movimiento que denuncia y demanda que no se permita más la violencia hacia las mujeres.
Lo que Marcelino Perelló quiere ver como políticamente correcto no es más que el avance de la acción colectiva feminista de nuestros tiempos. Tampoco se trata de un linchamiento en las redes sociales contra el defenestrado locutor, es la fuerza militante contra la normalización de la violencia de género.
Y es que, a pesar y por sobre los machistas de siempre, conservadores o progres, los tiempos están cambiando.

Testimonios de mujeres revelan que es frecuente aborto inducido

 FOCOS, mapa virtual, lo visibiliza


 A 10 años de la despenalización del aborto en la Ciudad de México, agrupaciones civiles especializadas en derechos sexuales y reproductivos buscan visibilizar, a partir de testimonios de mujeres, que la práctica del aborto inducido es un evento reproductivo frecuente en nuestro país.

Con este objetivo, la Alianza Nacional por el Derecho a Decidir (Andar) desarrolló FOCOS, una plataforma online en la que mujeres que abortaron pueden “encender un foco” en un mapa virtual de México, para indicar de dónde son, y si lo desean compartir su testimonio a través de distintos formatos (texto, imagen, video o audio), con el fin de contribuir a la reducción del estigma que permanece alrededor del aborto.

“Es muy importante hablar sobre nuestras experiencias de aborto entre nosotras mismas”, continúa la descripción de los objetivos de FOCOS,  “saber que somos muchas las mujeres que hemos tomado la misma decisión, o que podemos tomarla en algún momento, y sabernos acompañadas.”

Aunque en todo el país se puede acceder a la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) si una mujer o niña está embarazada a causa de una violación sexual (Norma Oficial Mexicana 046) y cada entidad regula bajo qué causales se puede acceder al servicio, sólo en la capital el aborto voluntario es legal dentro de las primeras 12 semanas de embarazo.

10 AÑOS DE ILE EN LA CDMX

Con ello, el próximo 24 de abril se cumplen 10 años de la reforma al Código Penal y la Ley de Salud de la Ciudad de México, que despenalizó el aborto a nivel local y asentó una de las normas de protección a los derechos de las mujeres más importantes de América Latina.

Antes del lanzamiento público de la plataforma, FOCOS busca contar con una gran cantidad y variedad de testimonios que den cuenta de que el aborto es una necesidad que expresan las mujeres en todo el país y que las leyes que la restringen, no dan cuenta de esta necesidad y sólo violan sus derechos.

En el mapa se observa que las mujeres que compartieron su experiencia sobre la práctica del aborto se ubican principalmente en la región centro (Ciudad de México, Puebla, Estado de México, Hidalgo, Tlaxcala, Querétaro, Oaxaca y Jalisco).

El portal FOCOS, también brinda información sobre el aborto y habla sobre tabús que existen sobre el tema, como la “depresión postaborto”, de la que no hay evidencia científica, ya que “en su mayoría, las mujeres sienten alivio después de la interrupción del embarazo, especialmente si tienen la posibilidad de hablar y sentirse apoyadas”, indican las agrupaciones especializadas en salud sexual y reproductiva que integran Andar.

Asimismo, dentro de la página web existen otras opciones que buscan orientar y acompañar de manera gratuita a mujeres que buscan acceder a la ILE.

Imagen retomada del facebook de Focos.Mx
Por: la Redacción Cimacnoticias | Ciudad de México.-

Nuestra lucha contra los feminicidios en Latinoamérica


Feminicidios & Latinoamérica

La autora ve necesario que nos informemos y formemos sobre qué es eso del patriarcado y cómo funciona, desde la judicatura hasta toda la sociedad, partiendo del ejemplo de las graves cifras de feminicidios existentes en la latinoamérica actual. Solamente implicándose todos los sectores de la sociedad se podrá acabar con esta lacra que es el patriarcado y sus violencias machistas.

El 8 de abril se cumplió un mes del feminicidio de 41 niñas, a las que el Estado de Guatemala violó y quemó vivas. Y también, el 8 de abril apareció el cuerpo de Micaela García, una niña argentina miembro del Movimiento Evita que hace unos días había desaparecido. Micaela, de 21 años estudiaba la carrera de Educación Física, se desvivía por los parias, los negritos esos a los que el clasismo detesta. La violó y la asesinó un violador serial al que un juez dejó en libertad porque según él lo único que tenía era una “perversidad natural.” En el mismo país, hace solo unos meses, en octubre de 2016, Lucía Pérez, de 16 años fue drogada y asesinada.

Los forenses descubrieron que había sido violada por la vagina y por el ano, no solo con el pene, también le metieron un palo por ambas vías, palo que le atravesó el cuerpo. Murió de tanto dolor. La muerte de Lucía encolerizó al pueblo argentino, que llamó a la marcha de #NiUnaMenos y a la que se unió el continente entero.

En México, en los últimos seis años 900 mujeres y niñas han sido asesinadas en feminicidios. En Chile, 2016, el nombre de Nabila salió a la luz pública cuando fue encontrada en la calle por un adolescente, al ser llevaba al hospital encontraron que le habían sacado los ojos, que tenía fracturado el cráneo y la mandíbula. El relato oficial cuenta que fue a una fiesta con su pareja, padre de dos de sus cuatro hijos, y que se “emborrachó”, y estaba en “descontrol” y que al llegar al taller mecánico donde vivían, la golpeó. Fue acusado de femicidio frustrado y mutilación.

 En Colombia 2016, Yuliana, niña indígena de 7 años, fue violada y estrangulada hasta la muerte en Bogotá. El culpable, un hombre de alta clase social que “bajo efectos de las drogas” cometió el delito. El resto ya lo conocemos. En Zacapa, Guatemala Yohana, de 8 años de edad, en el 2016 fue violada por tres hombres y ahorcada. Sus padres habían salido de la aldea, para ir a cobrar dinero de un programa social y dejaron a sus 3 hijos en casa, los hombres entraron aprovechando la ausencia de los padres.

Cito solamente algunos casos, porque son miles. Hace unos días un juez en México dejó en libertad a un violador porque consideró que meter los dedos dentro de la vagina de la víctima no era violación. Algo que respaldó un conocido intelectual mexicano en un programa radial de la UNAM, y aparte dijo que a las mujeres nos gusta que nos violen.

En Latinoamérica el 98% de los casos de feminicidios queda en impunidad. Y los pocos que se logran comprobar y se abren procesos en cortes, tienen un final triste, el culpable es declarado inocente. Por razones patriarcales: la víctima lo provocó por vestirse de tal manera, por salir a altas horas de la noche, por pasar por tal lugar, por no querer acostarse con él. La razón de las violaciones sexuales y los feminicidios es una sola: el género. Jueces, hombres y mujeres con mente patriarcal toman decisiones patriarcales y dejan en libertad a los culpables o toman los casos sin seriedad por tratarse de mujeres vulneradas.

Es necesario que todos, en todos lados, nos informemos sobre el patriarcado, desde el lenguaje patriarcal pasando por los mal llamados piropos, que no son más que acoso, hasta llegar al sistema de justicia, pasando por medios de comunicación y su forma de dar las noticias.

Ninguna mujer es culpable y provoca que la violen, la golpeen y la asesinen. Ninguna mujer pide ser violada, o que le griten guapa en la calle, que le toquen las nalgas o las tetas en el autobús. Si una mujer dice no es no, así sea su pareja. Las mujeres no somos objeto de nadie y esto lo deben de entender los jueces, el sistema.

Necesitamos un sistema de justicia con perspectiva de género, gente capacitada que tenga el conocimiento sobre el patriarcado, para que lleve los casos y dicte sentencias con todo el peso de la ley. Un ejemplo de la ineptitud de un sistema de justicia, patriarcal es el caso de las 41 niñas asesinadas, que fueron quemadas vivas en Guatemala, a los culpables se les está tratando con privilegios de clase y poder. El presidente debió ser destituido inmediatamente el mismo día que las niñas fueron quemadas, con más razón si ellas ya habían denunciado que ahí las violaba personal del lugar.

Pero cambiar el sistema no es cosa fácil, para eso tenemos que involucrarnos todos, en todos los ámbitos de la sociedad, ¿cuándo vamos a empezar? La lucha contra la feminicidios, la violencia de género y el patriarcado tiene que ser de todos, ¿quiénes se apuntan?

 Fuente: https://cronicasdeunainquilina.com/2017/04/09/nuestra-lucha-contra-los-feminicidios-en-latinoamerica/

Hipocresía

 DESDE LA LUNA DE VALENCIA 
Por: Teresa Mollá Castells*

A lo largo de la última semana hemos asistido a un ir venir de opiniones variadas sobre el desarme de ETA. Ríos de tinta sobre este desarme y sus consecuencias políticas. ETA asesinó a 829 personas según la Fundación Víctimas del Terrorismo.

El viernes hubo otro atentado terrorista en Estocolmo en el que cuatro personas fueron asesinadas por el malnacido que estampó su camión en una calle peatonal de esta ciudad. La noticia está en todos los periódicos e informativos.

También el viernes de madrugada Donald Trump ordenó el bombardeo de una base aérea siria con resultado de al menos 9 personas muertas, teóricamente en represalia por el ataque químico que el régimen de Bashar Al Assad realizó en una zona rebelde y en el que fueron asesinadas más de ochenta personas. Y ahí siguen los informativos de todo tipo dando versiones de uno u otro bando según las líneas editoriales de cada uno de ellos.

Y todo ello ha ocurrido en una sola semana. Y estas terribles noticias son sólo algunas de las que nos enteramos porque desgraciadamente habrán ocurrido muchas más en donde seres inocentes habrán perdido la vida de una forma aleatoria y siempre injustificada.

Y, como vemos, de todas ellas se ha dado cumplida y sobrada información en todos los medios de comunicación.

DEL TERRORISMO MACHISTA NO HABLAN

Entre los pasados días 9 de febrero y 7 de marzo, un grupo de ocho mujeres (Gloria, Martina, Patricia, Marian, Susana, Sara, Sonia y Celia) de la asociación VE-la Luz, todas ellas víctimas de violencias machistas, realizaron una huelga de hambre en la Puerta del Sol de Madrid y la cobertura mediática fue más bien escasa e incluso en algunos casos muy cuestionable la forma en que se trató por parte de algunos medios.

El listado de mujeres asesinadas por terrorismo machista no deja de crecer pero no ocupan ninguna primera página, no son noticia e incluso demasiada gente se alarma cuando utilizamos el término "terrorismo" para referirnos a estos asesinatos.

Sigo sin entender la resistencia a hablar de terrorismo machista cuando la sangría de mujeres asesinadas no deja de crecer. Es, a mi modo de ver, un total sin sentido. Y así nos sigue yendo a las mujeres de todo el mundo.

El pasado viernes, en un charla en la que explicaba algunos términos coeducativos a un público mayoritariamente femenino, cuando apareció el término SORORIDAD, lo expliqué desde la normalidad, al igual que hice con el término FRATERNIDAD.

Como es normal, muy poca gente conocía el primero y todo el mundo conocía el segundo. Lo curioso del caso es que cuando ya acabamos con los conceptos y dimos paso al coloquio, un señor muy educado me indicó que jamás había escuchado este término y que le gustaba, pero que quizás deberíamos plantearnos su uso, puesto que ya había uno que todo el mundo conocía y que englobaba a toda la población.

Por supuesto que el término al que aludía el señor era el de fraternidad. No había ninguna mala intención en sus palabras, estoy segura, pero puso sobre la mesa el eterno debate de la invisibilidad de todo lo referente a los temas de mujeres.

He contado esta anécdota porque es, a pequeña escala, un clarísimo ejemplo de lo que ocurre con los asesinatos de mujeres y a la sistemática negativa de tanta gente a llamarlo TERRORISMO MACHISTA.

Son muchas las mujeres asesinadas por el machismo. Muchísimas y ya las cifras son mareantes, pero no se quiere hablar de terrorismo, puesto que "siempre" son casos aislados. Y, además se escudan en el argumento que formuló alguien (un hombre por supuesto) teóricamente progresista y de reconocido prestigio en el campo jurídico, que dijo "que detrás de estas muertes no existe componente político definido". ¡Venga ya!

Detrás de esos ASESINATOS, que no muertes, existe un sistema político claramente definido. Se llama patriarcado. Y nos asesina por ser mujeres. Lo ha reconocido hasta la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Los eufemismos son unas inmejorables herramientas al servicio del patriarcado para mantener ocultas realidades sangrantes como los asesinatos de mujeres. Porque mientras se habla de "muertes" y no de asesinatos a priori y simbólicamente se exculpa al asesino. El componente de culpabilidad que lleva implícito la palabra "asesinato", no lo lleva la palabra "muerte" y de esa manera el patriarcado vuelve a proteger a sus hijos predilectos que son los asesinos de mujeres utilizando una de sus mejores armas: el lenguaje.

La hipocresía con la se argumentan algunos discursos que pueden llegar a justificar los asesinatos de mujeres y la negativa a utilizar expresiones como TERRORISMO MACHISTA para definir esos asesinatos es, desde mi punto de vista, una de las claves para impedir la erradicación de ese terrorismo. El patriarcado necesita mantenerse y para ello necesita utilizar cualquier elemento que le mantenga en su posición. Incluso los asesinatos de mujeres.

Cuando desde el feminismo se habla de violencias machistas, de micro-machismos, de lenguajes inclusivos, de coeducación, de equidad, etc. se busca construir sociedades socialmente más justas y menos violentas. Se busca construir relaciones humanas más simétricas e igualitarias a todos los niveles, desde las personales hasta las laborales. Se buscan sociedades menos violentas y más dialogantes para construir puentes de paz desde la empatía y no trincheras desde los desafíos y competencias.

El patriarcado teme al feminismo porque desafía sus cimientos basados en los privilegios y las desigualdades. Porque ¿acaso los actuales conflictos bélicos vivos en todo el mundo no son esencialmente competencia por el mantenimiento de privilegios patriarcales? Se pueden llamar como se quieran, pero para mí es eso. Y el terrorismo es eso, debilitar al adversario con acciones asesinas como muy bien conocemos.

Sin embargo lo de Estocolmo es un atentado terrorista, pero el asesinato de todas y cada una de las mujeres a manos de sus parejas o exparejas no son actos terroristas, son "muertes por violencia de género".

De nuevo los eufemismos para encubrir y ocultar el terrorismo patriarcal hacia las mujeres.

De nuevo la hipocresía social para no llamar a las cosas por su nombre. Porque mientras no se nombra no existe. Y si no existe no pasa nada y se mantiene el orden injusto y asesino de las actuales sociedades patriarcales y capitalistas que permiten tanta desigualdad y tanta inequidad entre las personas.

Por eso es tan necesario e importante que desde el feminismo demos nombre a las situaciones y las definamos correctamente. Por eso es tan importante que hablemos, también, de SORORIDAD y no solo de FRATERNIDAD.

Perdamos el miedo a llamar a las cosas por su nombre real porque solo nombrándolas existirá la posibilidad real de actuar contra la injusticia y la inequidad.

Porque solo actuando desde la raíz del problema, lo podremos solucionar y hablaremos de soluciones radicales.

Por eso el feminismo ha de ser RADICAL, porque ha de ir a la raíz del patriarcado para combatirlo.

Al menos así lo veo yo. ¿Te apuntas a ser un poco más radical y menos hipócrita?
                      
tmolla@telefonica.net
* Corresponsal, España. Comunicadora de Ontinyent.
  CIMACFoto: César Martínez López
Cimacnoticias | Ontinyent, Esp.- 

¿Qué hacemos con la masculinidad: reformarla, abolirla o transformarla?



¿Nuevas masculinidades?
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Jokin Azpiazu,sociólogo y activista social, analiza las contradicciones del popular discurso de las nuevas masculinidades: el excesivo protagonismo, la escasa vinculación a las teorías feministas, el heterocentrismo, el binarismo, o las resistencias a renunciar a los privilegios


Durante los últimos años, el estudio de la masculinidad (o las masculinidades) ha recibido gran atención tanto en el ámbito de la investigación como en otros ámbitos sociales, como por ejemplo el de los medios de comunicación. Al amparo de los estudios de género, en varias universidades se están realizando estudios sobre masculinidad, y las líneas de investigación sobre el tema se están fortaleciendo y afianzando. Al mismo tiempo se están impulsando diferentes iniciativas en el terreno de los movimientos sociales así como en el de la intervención institucional, siendo probablemente las más conocidas los denominados “grupos de hombres”.

La idea que subyace en la atención que la masculinidad está recibiendo en el terreno académico es la siguiente: el género es una construcción social (tal y como la teoría feminista ha argumentado ampliamente) que también nos afecta a los hombres. Por lo tanto, poner el “ser hombre” a debate e iniciar una tarea de deconstrucción es posible. Así, los estudios sobre la masculinidad nos animan a ampliar la mirada sobre el género, a mirar a los hombres. Esto tiene sus efectos positivos, ya que los hombres no nos situaríamos ya en la base de “lo universal” sino en el terreno de las normas de género y su contingencia histórica y social. Sin embargo, de este planteamiento pueden emerger un gran número de dudas y contradicciones. El movimiento feminista ha conseguido en las últimas décadas redireccionar la mirada (científica, medíatica, social) hacia las mujeres.

Este fenómeno se da además en un mar de contradicciones y contra-efectos al que los feminismos han tenido que responder a través de la crítica, la implementación y, al fin y al cabo, la transformación de esa misma “mirada”. Las ciencias sociales han observado a menudo a las mujeres como meros objetos sin capacidad de agencia y sin voz, y debido a ello ha sido necesario reivindicar que no sólo se trata de “mirar a” sino de “cómo” mirar. De cualquier forma, lo que ahora nos atañe es que en los últimos años esa mirada se dirige hacia los hombres. A menudo, sin embargo, no se pone suficiente énfasis en explicar que todo el periodo histórico anterior (y el actual en gran medida) se caracteriza precisamente por la negación de la existencia social de las mujeres. Es decir, que la mirada -social, académica, mediática- siempre ha estado dirigida a los hombres.

 En el terreno social y asociativo, los “grupos de hombres” son probablemente las iniciativas más conocidas, pero no las únicas. Se han realizado en los últimos años varias acciones más que nos han tenido a los hombres como protagonistas. Muchas de ellas se han desarrollado en torno a la violencia machista: cadenas humanas, manifiestos, campañana publicitarias y foto-denuncias… Los hombres hemos anunciado en público nuestra intención de incidir en la lucha contra el sexismo y el machismo, y a menudo hemos recibido por ello abundante atención mediática, más que los grupos de mujeres que se dedican a lo mismo.

El punto de partida de estas iniciativas es la necesidad de que los hombres nos impliquemos contra el sexismo, lo que se ha enunciado de maneras bien diversas: se ha dicho que nuestra implicación es indispensable, que es nuestra obligación, que supone una ventaja para nosotros también, que sin nosotros el cambio es imposible…

Cada forma de plantear el asunto implica matices bien diferentes. En cualquier caso, estaríamos hablando del uso y ocupación del espacio público (las calles, los medios, los discursos) y en ese terreno se ha visualizado de manera bastante clara que una palabra de hombre vale más que el enunciado completo de las mujeres, aunque ambas hablen de sexismo. Durante los años 2011 y 2012, realicé una pequeña investigación respecto a estas cuestiones en el marco del máster de ‘Estudios feministas y de género’ de la Universidad del País Vasco. Mi objetivo era señalar algunas cuestiones que pueden resultar problemáticas sobre el trabajo con “masculinidades” tanto desde el punto de vista académico como movimentista. Traté de señalar algunos de los anclajes en los que se está amarrando la construcción discursiva en torno a las masculinidades hoy en día. En el terreno académico hubo especialmente dos cuestiones que llamaron mi atención. Por un lado me parece que a la hora de investigar sobre masculinidad hay una tendencia bastante general a centrarse en la identidad, en detrimento de los puntos de vista que priorizan el enfoque sobre el poder o la hegemonía.

Se estudia mucho qué siginifica ser hombre para el propio hombre, y no tanto cómo incide en las relaciones entre personas que hemos sido asignadas en diferentes sexos. Por otro lado, tengo la impresión de que los estudios sobre esta cuestión se están conviritiendo cada vez más en auto-referenciales. Los estudios sobre masculinidades parten de presupuestos teóricos construidos en los propios estudios sobre masculinidades, y cada vez se nutren menos de reflexiones feministas. Esto tiene consecuencias de impacto tanto en el enfoque (o mirada) que se utiliza para abordar el tema, así como en el contexto del que se parte. Por ejemplo, una cuestión difícil y problemática en la teoría y práctica feminista de las últimas décadas ha sido la del sujeto, la pregunta clave que intensos debates tratan de contestar: ¿quién es hoy en día el sujeto político del feminismo, ahora que precisamente las diferentes expresiones feministas han cuestionado la categoría mujer como única, partiendo de las diferentes experiencias y posiciones de las mujeres en lo social?

El intento de articular la capacidad política y subjetiva de las mujeres en esta red o maraña de diferencias es una cuestión de vital importancia, y por lo tanto, muy complicada. Sin embargo, las implicaciones que la participación de los hombres en “el feminismo” podrían suponer no son un tema de debate principal en las teorías sobre masculinidad. Esto determina la dirección en la cual se desarrollan los debates, dejando de lado temas que para los feminismos son de crucial importancia. Saltando al terreno de los movimientos sociales me dediqué al estudio de algunos escritos y documentos publicados (en el ámbito de la Comunidad Autónoma Vasca) por grupos de hombres e iniciativas institucionales en torno a la masculinidad.

En ese trabajo, incompleto aún, pude empezar a dibujar algunas claves que en mi opinión merece la pena poner sobre la mesa: Para empezar, hablamos de masculinidad y aún nos referimos a un modelo muy concreto. Al mismo tiempo que se reivindica que existen diferentes maneras de vivir la masculinidad, se identifica el ejercicio de la misma con sujetos concretos: personas que han sido identificadas como hombres al nacer, heterosexuales, en la mayoría de los casos involucrados en relaciones de pareja. El resto, quienes hemos tenido algún problema que otro para encajar en el carril de la masculinidad “hegemónica” (hombres trans, homosexuales, afeminados…) quedamos fuera de esa categoría.

Esto supone un doble riesgo: por un lado decir que no somos hombres (por mí bien, ojalá) pero por otro, pensar que por ser masculinidades “marginales” no ostentamos actitudes hegemónicas y poder. En este sentido, la mayoría de propuestas vienen a cuestionar y modificar las relaciones que se dan entre hombres y mujeres, sobre todo en el terreno familiar y doméstico, dejando de lado (o prestando mucha menos atención) a otros espacios, sujetos y situaciones. Reivindicamos que los hombres nos tenemos que poner el delantal, pero no tenemos demasiadas propuestas para cómo (por ejemplo) rechazar los privilegios que ser hombres nos aporta en el mercado laboral.

En cambio, nos resulta más fácil denunciar las cargas y “daños colaterales” que el patriarcado nos ha impuesto. Señalamos los espacios que nos han sido negados por ser hombres y subrayamos la necesidad de conquistarlos, pero tenemos más dificultades para enfatizar el otro lado de la moneda, los espacios que el patriarcado nos ha dado, aquellos que tenemos que des-conquistar. No señalamos, además, que esta moneda no es casi nunca simétrica, que estos privilegios nos vienen muy bien para movernos en el mundo actual. En este sentido, me parece muy importante identificar las motivaciones que nos llevan a implicarnos en las luchas por la igualdad.

Estamos dispuestos a asumir algunos de los trabajos que históricamente han realizado las mujeres (los trabajos de cuidado son paradigmáticos en este caso). Decimos que el cuidado de nuestras criaturas (de aquellos que las tengan, claro) es fundamental, y más aún, señalamos las ventajas que esto nos traerá. Sin embargo, mencionar a las personas enfermas, o con autonomía reducida por cualquier motivo, nos cuesta bastante más.

Decimos que con la igualdad ganaremos tod*s, pero si lo que el patriarcado supone es precisamente una red de poder de distribución desigual, no guste o no, alguien tendrá que perder con la igualdad. Y así deberá ser, si algunos sujetos se empoderan, otros tendremos que des-empoderarnos (si es que existe el concepto). Deberíamos dejar claro que esto no será una ventaja, no será bueno para todos, no será un regalo del cielo. Pero eso no quita que haya que hacerlo. Asimismo, identifiqué en al análisis de algunos textos ciertos discursos de presunción de inocencia; la necesidad de reivindicar, ante un supuesto exceso de radicalidad de los feminismos, que todos los hombres no somos iguales.

Es evidente que todos los hombres no somos iguales ni ejercemos de la misma manera la masculinidad, pero sería interesante estudiar por qué nos sentimos culpables o atacados y por qué nos enfadan según que críticas o discursos. De alguna manera, se intuye la búsqueda de una nueva identidad personal y grupal, la de los hombres “alternativos”. Unido a todo esto, el concepto “nuevas masculinidades” emerge con fuerza en los últimos años, en algunos casos con vocación descriptiva (en el terreno académico) y en otras como propuesta de modelo a construir (en los movimientos sociales).

En ambos casos me parece necesario y pertinente problematizar el concepto. En el primero de los casos, me parece excesivo afirmar la existencia de “nuevas masculinidades” de manera acrítica. Claro que la masculinidad está cambiando, pero ¿cuándo no? Y, ¿en qué sentido y en que contexto está cambiando? ¿No será la masculinidad de cierta clase social en cierto contexto la que está cambiando o al menos la que hace visible su cambio? ¿Son todos los cambios en la masculinidad “positivos” y “voluntarios”? Estos cambios y novedades que nos son visibles en lo identitario, ¿en qué medida y cómo afectan a las relaciones entre hombres y mujeres en el terreno material (reparto de recursos y poderes de todo tipo)?

Diría que es posible trazar formas distintas en las que hombres y mujeres han vivido la masculinidad a lo largo de la historia, pero sólo en este momento preciso hablamos de “nuevas masculinidades”, precisamente cuando es el grupo “hegemónico” el que está dando pasos hacia la transformación consciente del modelo masculino (transformación, que dicho sea de paso, valoro positivamente). No quisiera por tanto cuestionar la capacidad para vivir la masculinidad de formas distintas señalada en el término “nuevas masculinidades”. Es su inflación discursiva lo que me preocupa.

En el terreno social, reivindicar la búsqueda de “nuevas masculinidades” (que, a menudo, como he expuesto anteriormente, se limita de antemano a ciertos sujetos) puede tener además de su lado positivo un lado problemático. En las dos últimas décadas las teorías feministas han cuestionado el carácter binario del sexo. A pesar de las diferentes opiniones en el seno de los movimentos, diría que los debates han sido ricos y productivos. Sin embargo, nosotros todavía ni nos hemos planteado en la mayoría de los casos qué hacer con la masculinidad: ¿reformarla? ¿transformarla? ¿abolirla?

Parece que sentimos más apego del que pensábamos hacia la masculinidad, seguramente porque de manera consciente e inconsciente sabemos que los privilegios que nos aporta no están nada mal. Pero aún cuando hacemos un intento de cuestionar los privilegios no somos capaces de retratar nuestras vidas y utopías más allá de la masculinidad (sea “nueva” o no). Sin obviar que la deconstrucción de la feminidad y la masculinidad conlleva consecuencias diferentes a muchos niveles, deberíamos intentar atender al debate sobre si queremos ser otros hombres, hombres distintos o simplemente menos hombres.

Fuente:http://www.pikaramagazine.com/2013/03/%C2%BFque-hacemos-con-la-masculinidad-reformarla-transformarla-o-abolirla/