9/15/2018

La cultura de la prostitución

Ideología & Prostitución
TribunaFeminista


Esta ideología banaliza con la agónica situación de las mujeres en situación de prostitución, pretende normalizar actividades delictivas y encima nos invita a aceptarlo acríticamente con la proclama “que hablen las putas”, como si algo le importasen.


Cualquier fenómeno o práctica social con pretensión de permanecer en el tiempo necesita de constantes procesos de legitimación, de justificación de su existencia. Cuando hablamos de prostitución, estos procesos se convierten directamente en excusas para seguir sin alcanzar la liberación de la mujer que las feministas pretendemos.
Lo primero que debemos señalar es que la prostitución, como explica la maestra Rosa Cobo, es un fenómeno social que se desarrolla en el marco de tres sistemas de dominio: el patriarcal, el capitalista neoliberal y el racial/cultural; definición teórica perfectamente reflejada en la siguiente realidad material: el 90% de las mujeres prostituidas en Europa son inmigrantes pobres [1]. Muestra práctica del elemento patriarcal y el neoliberal de la definición, es que tres millones de niñas entre 5 y 14 años sean incorporadas anualmente al mercado del sexo, como cifra Naciones Unidas.
La nueva narrativa que se trata de imponer obvia realidades que evidencian la explotación sexual y subordinación patriarcal que representa la prostitución, para convertirla por obra y gracia del lenguaje, en un “trabajo” empoderante, en una alternativa laboral como cualquier otra. Así, los/as que abogan por la regulación de la prostitución le llaman “trabajo sexual” a una de las formas más brutales de violencia sobre la mujer.
Con este eufemismo, se quiera o no, se deja de hablar automáticamente de la trata de seres humanos con fines de explotación sexual. No se puede, como dicen sus defensores, diferenciar prostitución de trata; sencillamente, porque la segunda existe para servir de mujeres a la primera, ¿de qué forma sino se satisfaría la pujante demanda?
El argumento de “trabajo sexual” pasa a ser ofensivo cuando se intenta hacer pasar por transgresor y feminista, calificándonos además, a quienes abogamos por la abolición de esta violencia como reprimidas o mojigatas. No veo transgresión alguna en la defensa de un “trabajo” que identifica nuestra sexualidad con el placer masculino, que la pone a su servicio y que otorga libre acceso al cuerpo de las mujeres. Esta falsa transgresión es petición de sometimiento, perpetuación de la conocida clasificación patriarcal de las mujeres: o putas o santas.
Pues ni una ni la otra, porque ambas son exigencias patriarcales. No podemos tolerar que se siga retorciendo el lenguaje para beneplácito del status quo; la proclama “mi cuerpo, mi decisión” se utiliza para liberarnos de lo roles opresivos y de las explotaciones sexual y reproductiva, no para mantenerlos.
Otro de los argumentos de la cultura o ideología de la prostitución es la “libre elección”. Difícilmente se puede hablar de libre elección en sistemas sociales asentados sobre diversas dominaciones. Esto lo sabe nuestro Derecho que protege a las partes contractuales débiles, pero esta previsión legal deviene insuficiente cuando hablamos de mujeres en situación de prostitución. No pueden ser parte contractual; primero, porque son tratadas como simple materia prima de la industria del sexo y segundo, porque la violencia sexual no se puede regular, no se puede legitimar en virtud de una libre elección que sabemos que no existe.
La inmensa mayoría de mujeres llegan a la prostitución empujadas por circunstancias personales asfixiantes o incorporadas mediante la trata. Es irresponsable e injusto para las mujeres atrapadas en el sistema prostitucional, dejar de señalar esto porque haya alguna mujer que decida ser prostituta porque ella sí tiene alternativa laboral. Además, es cada vez más evidente que muchas de las que se presentan como tal, están haciendo en realidad labor de captación para el  mercado de mujeres.
¿Y qué pasa con el putero? Para estos la cultura prostitucional les tiene reservado un lugar muy cómodo, la impunidad y la no asunción de responsabilidad, como si la trata de mujeres fuera una cosa que no va con ellos cuando son responsables directos con su enorme demanda. Se (y los) justifican diciendo que solo son clientes de un servicio, afirmación deshumanizante donde las haya. Las mujeres prostituidas no son mera mercancía, ni cuerpos, ni agujeros prestando un servicio, son mujeres que no desean acostarse con ellos. Basta entrar en uno de los múltiples foros de puteros en la red y comprobar la misoginia y machismo de sus comentarios.
Demuestran que ni quieren ni toleran la igualdad y claro, con las mujeres prostituidas creen que no se tienen que andar con remilgos. Ellos serían unos de los grandes beneficiarios de la regulación, pues se legitimaría social e institucionalmente su abuso. De idéntica forma se beneficiarían los proxenetas, que dejarían de ser así catalogados para convertirse, de la noche a la mañana, en empresarios; eso sí, manteniendo sus misma actividad, la explotación de las mujeres. Y si no lo creen, comprueben las consecuencias del modelo regulacionista en los países donde se ha implantado.
Sucintamente, estas han sido aumento de la trata de seres humanos con fines de explotación sexual, aumento de la demanda de la prostitución, legitimación social del “derecho” de acceso a nuestros cuerpos lo que a su vez implica perpetuación de la deshumanización y cosificación de las mujeres, y publicidad degradante y vejatoria de las mujeres en situación de prostitución.
Aludo a una ideología o cultura de la prostitución porque las expuestas hasta ahora y otras, conforman un conjunto de ideas que, como decía al principio, buscan legitimar y normalizar la prostitución. Y resulta obvio que a quienes favorecen estas narrativas son quienes las construyen, esto es, la élite neoliberal y patriarcal,   aquellos hombres que no quieren perder su libre mercado de mujeres. Así, quienes utilizan estas ideas en sus argumentaciones o bien están interesados/as económicamente, o bien les excusa, o simplemente han caído rendidos/as a la ideología prostitucional, como una suerte de nuevo obrero de derechas.
Esta ideología banaliza con la agónica situación de las mujeres en situación de prostitución, pretende normalizar actividades delictivas y encima nos invita a aceptarlo acríticamente con la proclama “que hablen las putas”, como si algo le importasen. Hemos escuchado a las supervivientes y por eso defendemos la abolición. Este es además un problema que nos afecta a todas, está en juego la pérdida de nuestra indemnidad y autonomía sexuales, sobre todo la de las mujeres más vulnerables que se ven obligadas a su renuncia por unos euros.
Ante esta banalización, las feministas debemos clarificar los conceptos, como dice la teórica  Celia Amorós, “conceptualizar bien para politizar bien.”  Tenemos pues, que afirmar con fuerza que la prostitución es una violación de los derechos humanos incompatible con la igualdad, una institución patriarcal que subordina y explota a las mujeres y que como tal, reproduce la jerarquía sexual. Debe por tanto, interpelarnos a todos y a todas. Después de siglos de lucha por la igualdad, ¿vamos a permitir una sociedad donde los hombres tengan derecho a comprarnos?

[1] Fondation Scelles, “Sexual Explotation. Prostitution and Organized Crime”, 2012.

Fuente: https://tribunafeminista.elplural.com/2018/09/la-cultura-de-la-prostitucion/

Niñez y adolescencia en búsqueda de refugio, asilo y seguridad


Monedero 


Pilar, de 15 años, de la ciudad de El Progreso, en Honduras, está buscando asilo en Guatemala con sus padres y su hermano de 7 años tras haber sido amenazada por la mal afamada banda B18. La familia lleva en la Ciudad de Guatemala desde principios de abril.
En su escuela de El Progreso, una compañera de clase y un conocido miembro de la banda insistieron a Pilar para que se uniera a la banda y se prostituyera para generar fondos. Cuando Pilar lo rechazó, la niña comenzó a amenazarla. “Me dijo que como yo no le caía bien y no quería vender mi cuerpo, les pediría [a la banda] que me mataran”, cuenta Pilar. Los miembros de la banda también comenzaron a seguirla en su camino a casa desde la escuela.
Pilar les contó a sus padres las amenazas. Ellos tomaron la difícil decisión de vender su casa y sus pertenencias y marcharse a Guatemala.
“Todos los días mueren adolescentes en El Progreso, y a veces las bandas ni siquiera devuelven los cuerpos a las familias para que los entierren en condiciones. Es común que las bandas se lleven a niñas”.
Este es alguno de los muchos  testimonios que recoge el documento del Fondo de las Naciones Unidas para la infancia (UNICEF), titulado: “La infancia en peligro. Desarraigados en Centroamérica y México. Los niños y niñas  migrantes y refugiados se enfrentan a un círculo vicioso de adversidad y peligro”.
De acuerdo a UNICEF cada día, niños y familias de El Salvador, Guatemala, Honduras y México, dejan sus hogares y sus comunidades para embarcarse en una peligrosa travesía hacia el norte. La decisión de marcharse suele ser dolorosa y estar motivada por una interacción de factores, como la pobreza absoluta, la amenaza constante de la violencia, una gran escasez de oportunidades educativas para la niñez y un profundo deseo de reunirse con familiares que ya han migrado.
Para esa niñez Centroamericana o Mexicana -ya sea acompañada por un adulto o sin compañía-, México es el país de tránsito en su ruta hacía el Norte y como bien dice el documento: aquí enfrentan graves peligros y adversidad, incluso cuando por fin llegan a cruce fronterizo (quienes lo logran), enfrentan las políticas anti migratorias, racistas  y xenófobas del actual gobierno de Estados Unidos.
Eso ya permite tener una leve idea de la grave situación que viven en sus países No es que quieran emigrar, es que no le queda más remedio. Los expulsa un altísimo nivel de violencia, esas niñas de 12 o 15 años saben que quedarse significa convertirse en esclavas de las bandas, que entre otras cosas las venden o las obligan a venderse.
Y sus padres, toda la familia, vive en condiciones de pobreza muy críticas, que también los expulsa de sus países. Se ha convertido en una búsqueda desesperada de refugio, asilo y seguridad.
En un registro de 2016 de niños y adolescentes migrantes a los que habían mandado de vuelta a Honduras, un 31.5 por ciento de los encuestados citó la reunificación familiar como su causa principal para migrar. En una encuesta de 2018 realizada a personas retornadas a El Salvador, 28 por ciento  aseguró que la reunificación familiar había sido su motivación principal (UNICEF). Los padres de estos niños, niñas y adolescentes  ya están viviendo en Estados Unidos, o por lo menos algún familiar ya es migrante.
En 2017 fueron aprehendidos 82 mil 769 migrantes menores de edad en Estados Unidos, de los cuales la mitad estaba acompañado de un adulto y el resto iba solo. Guatemala fue el país con más menores no acompañados (14 mil 827) y unidades familiares (24 mil 657) aprehendidos en Estados Unidos en el mismo año.
Este dato se confirma en la gráfica, Guatemala es el país con mayor número de niñas, niños, adolescentes no acompañados y aprehendidos en la frontera de Estados Unidos. En el caso de México es muy notorio el descenso que muestra de 2014 a 2017; por fortuna la mayoría de esta niñez y adolescentes son entregados más fácilmente a sus familiares a traves del DIF.  Aún así las cifras son escalofriantes.
La mayoría de las detenciones de menores no acompañados y unidades familiares ocurrió en Rio Grande Valley (antes McAllen), con 57.2 y 66.0 por ciento del total, respectivamente. En 2017, se entregaron 42 mil 413 menores no acompañados a familiares y/o conocidos en E.U., principalmente en los estados de California, Texas, Florida y Nueva York.
Entre 2013 y 2017, los eventos de repatriación de niñas, niños y adolescentes mexicanos desde Estados Unidos descendieron de 16 mil 971 a 8 mil 907.
Sin embargo entre 2013 y 2016, los eventos de aseguramiento de niñas, niños y adolescentes extranjeros en México se incrementaron de 9 mil 630 a 40 mil 114, para después disminuir a 18 300 eventos. Todas estas cifras hablan de la gravedad que reviste la problemática de la migración en el caso de niñas, niños y, adolescentes.
La respuesta de Donald Trump, presidente de Estados Unidos es: separación y deportación de las familias, enjaular a la niñez.  Y  lo más ridículo y agresivo, se ha visto a niños de 4 o 6 años en la corte, sometidos a juicio porque tienen que responder a la acusación de haber entrado de esa  forma ilegal a ese país, cuando en realidad ellos dependen  de la voluntad de lo adultos que los llevaron o con los que se quieren reunir.
Todas la acciones de Estados Unidos son ilegales y abusan de la niñez y adolescencia  -muchas son niñas o jovencitas-, como dice UNICEF las ponen en un grave riesgo. Se han generado protestas internacionales, inclusive de la ONU.
¿Cómo protegerlos? porque aquí México tiene una doble responsabilidad: proteger y otorgar todos los Derechos Humanos a la población migrante en tránsito, independientemente del país que provengan y con énfasis en: niños, niñas y adolescentes así como impulsar y defender a esta misma población contra los abusos de Estados Unidos en todos los Foros Internacionales.
Promover y lograr acuerdos con los países Centroamericanos, no sólo en el tema de migración, también en forma importante en la cooperación económica y en la aplicación de políticas públicas contra la violencia con miras a mejorar la condiciones de toda la región, son otros de los compromisos.
De esa manera se podría logar una notable mejora en la condiciones de vida de esa población y verdaderamente lograr la reducción de la migración infantil y adolescente, no sólo de Centroamérica, también de México. Como recomienda Cepal: superar las ineficiencias de la desigualdad.
* Economista especializada en temas de género
Twitter: @ramonaponce
CIMACFoto: Carlos Abraham Macías
Por: Carmen R. Ponce Meléndez*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 

De negar "la violencia del machismo" a negar "el machismo de la violencia"


Miguel Lorente 

El machismo no para de colocar trampas en el camino para evitar que la sociedad avance hacia la igualdad, y cuando no puede colocar uno de esos cepos o artimañas, cambia la señales e indicaciones para confundirla y que se dirija a otro lugar dentro de su territorio.
Una de las formas más habituales que utilizan para invisibilizar al machismo es reducir toda la construcción cultural del patriarcado a las manifestaciones de la violencia conocida, especialmente a los homicidios, para luego limitar cada uno de los casos a sus circunstancias particulares y personales. De ese modo, dejan todo en manos de "unos pocos hombres que actúan bajo la influencia del alcohol o las drogas, o bien que padecen algún tipo de trastorno mental".
Bajo esas referencias, la violencia que sufren las mujeres "nada tiene que ver con el machismo" y todo son "unos pocos casos aislados", curiosamente el mismo argumento que utilizó el entonces vicepresidente del Gobierno, Álvarez Cascos, tras el asesinato de Ana Orantes por José Parejo en 1997, hace ya 21 años. Nada nuevo, como ven.
Son hombres de todas las edades, de diferentes niveles socio-económicos y de cualquier lugar, que actúan con violencia
La estrategia ha cambiado en esa actitud adaptativa del machismo, pero el objetivo es el mismo: cuestionar la realidad de la violencia de género para que no se llegue a su raíz y causa, que es el machismo. Antes negaban la violencia del machismo porque no había estadísticas oficiales ni se conocían todos los casos (no se consideraba como tal los homicidios cometidos sobre mujeres cuando el agresor no convivía con ellas), y todo se entendía como parte del crimen pasional o de la España negra. Y ahora que se conoce con exactitud su dimensión y que los datos hablan a gritos desde su silencio numérico, intentan negar el machismo de la violencia.
Por eso tratan a toda costa que el machismo de nuestra sociedad, el mismo que lleva a la discriminación de las mujeres, a que estén sobrerrepresentadas en el desempleo, en la pobreza, en el analfabetismo, en la precariedad del trabajo... y sobrerrepresentadas en la brecha salarial, en el acoso, el abuso sexual, las agresiones sexuales, en la violencia dentro de las relaciones de pareja y en los homicidios que se producen en dicho contexto, quede fuera de toda esa causalidad. Da igual que todo eso se lleve a cabo por "hombres normales" reconocidos como tales por sus entornos y en sus lugares de trabajo, cada uno con sus rasgos y características de personalidad, con sus hábitos y sus costumbres, con sus experiencias y aficiones, pero no "enfermos ni alcohólicos". Son hombres de todas las edades, de diferentes niveles socio-económicos y de cualquier lugar, que actúan con violencia bajo las referencias comunes de la cultura machista.
Es el típico argumento falaz y simple que puede utilizar quien se encuentra en una posición de poder
El argumento es tan falaz que, de repente, el machismo "ha eliminado" todos los crímenes de odio. Según su planteamiento, el racismo no existe, y cuando un hombre blanco agrede a otro de un grupo étnico diferente se debe a factores particulares y, según su razonamiento, se justificaría diciendo que los hombres blancos también agreden a otros hombres blancos. Y han acabado con la xenofobia, porque cuando un hombre español agrede a un extranjero lo hace por las circunstancias que han rodeado a los hechos, y lo explicarían por el hecho de que los hombres españoles también agreden a otros españoles... Es el típico argumento falaz y simple que puede utilizar quien se encuentra en una posición de poder que, por un lado, lo hace creíble, y por otro, coincide con lo que la mayoría de la gente necesita oír para no cuestionarse nada en lo personal ni respecto a la sociedad en la que vive. De ese modo contribuye a la confusión sobre la violencia machista, que es el objetivo de la estrategia posmachista para que el machismo se vea impune y salga indemne de todas las situaciones que él mismo crea.
Han pasado, como apuntaba, de "negar la violencia del machismo" a "negar el machismo de la violencia", pero ya no cuela. La sociedad ha crecido en igualdad y en conocimiento gracias al feminismo, y ahora es lo suficientemente consciente y comprometida para que sus pasos se dirijan de manera decidida hacia la erradicación del machismo. Los argumentos que utilizan y los ataques que hacen a diario en las redes sociales nadie los acepta, salvo ellos mismos, lo cual actúa como una especie de terapia de grupo, con el único inconveniente del odio que alimentan entre quienes piensan y actúan bajo esas referencias, que aún son demasiados.
Argumentan que si los hombres las hacen sobre otros hombres o las mujeres también las hacen en diferentes circunstancias, ya no es machismo
Las nuevas aportaciones a la estrategia argumental que utilizan para negar el machismo de la violencia, se basan en tres elementos principales: el cuantitativo, la exclusividad y la incompatibilidad. Los vemos de forma resumida.
  1. Según el argumento cuantitativo, como "sólo son unos pocos hombres"(60 de media al año), en comparación con los 20 millones de hombres de nuestra sociedad, no hay problema social. El argumento es tan pobre como decir que como sólo se producen unos 300 homicidios al año, tampoco existe ningún problema con la criminalidad ni hay hombres que decidan asesinar, todo se reduce a unos pocos hombres con problemas, pues de los 20 millones sólo matan, roban, estafan... unos cuantos. Pero, curiosamente, ese razonamiento sólo lo aplican a la violencia de género.
  2. La exclusividad trata de definir el machismo como conductas que sólo pueden hacer los hombres sobre las mujeres. Si los hombres las hacen sobre otros hombres o las mujeres también las hacen en diferentes circunstancias, ya no es machismo. Por lo tanto, como los hombres también agreden a otros hombres y las mujeres actúan de manera similar en ocasiones, ya no hay machismo en las agresiones que realizan los hombres sobre las mujeres. Para el machismo todo lo que termina en el mismo resultado tiene el mismo significado y debe abordarse del mismo modo, da igual que la violencia sea terrorista, xenófoba, racista... De nuevo buscan esconder el machismo de la violencia que genera, ocultado que la esencia de la conducta violenta está en las motivaciones y en los objetivos que pretende, no en el resultado, pues todas las violencias acaban en conductas similares, pero desde diferentes posicionamientos.
  3. La incompatibilidad presenta al machismo como un elemento incompatible con cualquier otro elemento o circunstancia. Según ese argumento, si un hombre tiene un rasgo de personalidad que lo presente como narcisista, dependiente, impulsivo, asertivo... ya no es el machismo el que actúa en la elaboración de su conducta, sino sus características particulares; como si un narcisista no pudiera ser machista o un compulsivo tampoco pudiera serlo. La realidad nos dice que es lo contrario, y que es el machismo el que da las referencias para llevar a cabo determinados comportamientos, y que luego se realizan de manera distinta según sus características personales y las circunstancias particulares que actúen en el momento de materializarlo. Niegan el machismo para que no se pueda incidir sobre los factores que permiten la violencia de género como una conducta amparada por la normalidad, los mismos factores que actúan también como garantes de los privilegios de los hombres en una cultura levantada sobre la desigualdad.
El machismo es cultura, no conducta... Lo que define al machismo es esa cultura que determina las identidades y crea los valores, ideas, mitos, estereotipos... que las sustentan, circunstancias que permiten encontrar razones para llevar a cabo los comportamientos que decidan, y luego proporcionar justificaciones para integrarlas en la sociedad bajo la idea de "normalidad" (cuando su resultado no es muy intenso), o de "patología" (cuando es grave y necesitan recurrir al alcohol o a los trastornos mentales).
La argumentación del machismo es pobre y simple, pero les sirve para reforzarse en sus pociones, mantener la cohesión interna como grupo, y levantar odio hacia fuera. Y les sirve también para generar confusión en una sociedad pasiva que contempla la realidad como si no formara parte de ella.
El machismo está cada vez menos presente, pero los machistas que están son cada vez más violentos. No debemos permitirlo.

¿Quién es la gente invisible de la que habla Cuarón?

México miles de empleadas domésticas carecen de seguridad social

Alfonso Cuarón dedicó la cinta Roma a su nana, Libo, una empleada doméstica que lo cuidó en la colonia Roma; en México sigue sin brindarse seguridad social a miles de trabajadoras del hogar.


El director mexicano Alfonso Cuarón, galardonado este sábado con el León de Oro del festival de Venecia, reconoció que su filme, que dedicó a su niñera indígena, habla de la gente “invisible”, aquella que la sociedad no percibe.
La película, que lleva el título Roma -por el barrio donde creció en la Ciudad de México-, fue dedicada a Libo, la nana de Cuarón en su infancia, una trabajadora doméstica de origen indígena que en el filme se llama Cleo (interpretada por Yalitza Aparicio).
“Libo, este filme es el producto de mi inmenso amor por ti, por mi familia y por mi país”, clamó el cineasta.
En México, más de 2 millones de empleadas domésticas, o trabajadoras del hogar, no tienen acceso a prestaciones de seguridad social.
En marzo de 2014, quien era secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, prometió enviar al Senado el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo, para que México la ratificara.
De ese modo, se garantizarían los derechos sociales y laborales de las trabajadoras del hogar. Sin embargo, cuatro años después, no se ha cumplido esa promesa.
El Convenio no ha sido ratificado.
Osorio Chong, ahora senador, recordó el 6 de septiembre pasado que 2 millones de trabajadoras del hogar siguen sin tener prestaciones de seguridad social, aunque no dio una explicación de por qué, cuando fue secretario de Gobernación, no se cumplió la promesa.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), como reportó previamente Animal Político, ha dicho en reuniones que no le alcanzaría el dinero para afiliar a los 2.4 millones de trabajadores del hogar que hay en el país.
Sin embargo, expertos mencionaron que lo que no hay es voluntad política para reconocer a las trabajadoras domésticas.
“Es que no es si el IMSS puede o no puede, es su derecho porque lo dice la Constitución”, consideró Martha Cebollada, profesora del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).
Sobre el tema, la organización @NosotrxsMX recordó que 87.7% de las trabajadoras del hogar en México “al día de hoy trabajan sin prestaciones laborales (ENADIS, 2017). Que Roma de #Cuaron nos sirva para exigir en colectivo el reconocimiento de todos sus derechos”.

Olga Sánchez Cordero: un nuevo aliento de esperanza para las mujeres


OPINIÓN
   Mujer Sonora



A Olga Sánchez Cordero no se le mueve un pelo siquiera cuando se le pregunta directo: ¿La iniciativa de despenalización del aborto va? ¡Por supuesto! es su respuesta, con la claridad de que las mujeres no deben ser encarceladas por abortar.
Esta conversación se dio en el marco de la visita de la ex ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, senadora de la República y próxima secretaria de Gobernación a la asamblea en pleno del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio.
Mientras sesionábamos en la Ciudad de México, las integrantes de los 23 estados y las 43 organizaciones y personas que lo conformamos, discutíamos sobre el hecho de que el próximo gobierno que entrará en funciones el 1 de diciembre no ha tocado ni tangencialmente el tema del feminicidio y  violencia extrema contra las mujeres.
Al ser una Red que ha trabajado por más de 11 años en la documentación del feminicidio en México, acompañado casos emblemáticos que sirven de marco para dar justicia a otros similares, considerábamos necesario ir a tocar la puerta para recordar que habíamos solicitado un acercamiento con la próxima secretaria de Gobernación.
Es así que nos apersonamos en la casa de transición de Andrés Manuel López Obrador para manifestarle nuestra preocupación por la ausencia del tema en su discurso, incluso en su equipo de transición.
Entre consignas, declaraciones a la prensa, testimonios de madres y padres de mujeres y niñas víctimas de feminicidio, desaparición y trata de personas, pudimos posicionar el mensaje en los medios, lo cual estamos seguras hizo que llegara a los oídos correctos.
Y si bien nuestra valla para recibir al presidente electo y comunicarle nuestras inquietudes y solicitud de una próxima reunión con él no sirvió para contactarlo personalmente, ocurrió algo mejor, la mismísima Sánchez Cordero acudió a nuestra asamblea el día siguiente.
La reconocida jurista es hoy una especie de “rockstar”, pues su popularidad es tan inmensa como la esperanza que inspira en las víctimas y entre quienes nos dedicamos a defender los Derechos Humanos en general, y de las mujeres en particular. Las fotos y las consultas no se hacen esperar.
Y es que como ministra de la Suprema Corte de Justicia siempre se distinguió por abanderar las causas sociales desde un enfoque derecho humanista.
Como sonorenses, la conocimos como una férrea defensora de la teoría que visibilizaba la responsabilidad penal de todas y todos los responsables de la tragedia en la Guardería ABC, ocurrida el 5 de junio del 2009, donde murieron 49 niñas y niños menores de cuatro años.
Sánchez Cordero no titubeó en defender a través de sus argumentos de constitucionalista que los responsables eran imputables, lo que desgraciadamente no fue apoyado en mayoría, y permitió  que los mismos solo fueran señalados por delitos culposos que los mantienen en libertad.
La popularidad de Olga Sánchez Cordero tiene que ver con eso, con su indoblegable voluntad de defender nuestra Constitución, y sus principios garantistas de protección a los Derechos Humanos.
Por ello en sus intervenciones expuso con claridad sus preocupaciones sobre la crisis de violaciones graves a los Derechos Humanos en que deja el país el actual gobierno.
Modificar el mecanismo de protección a defensoras y periodistas es uno de sus objetivos, pues pretende ampliar la garantía de protección a ambas actividades.
La escucha atenta es una de sus virtudes y su respuesta inmediata otra más. Pero lo mejor, es su proclividad a comprometerse, a no evadir el compromiso.
Olga Sánchez reacciona de inmediato al punto de interés con las defensoras, que a nuestro nombre, expusieron los temas de prioridad; con las víctimas presentes en la reunión, para conocer el estatus de sus casos.
En el tema del feminicidio recordó cómo fue parte de la discusión en la Corte del caso Mariana Lima Buendía, el cual arrojó una sentencia emblemática, que ahora es el paradigma obligatorio para investigar los casos de feminicidio en México.
Mientras comentaba el caso como muestra de su compromiso con el tema, y mencionaba el papel preponderante que tuvo Irinea Buendía, madre de Mariana, fue ésta misma quien la retroalimentó, pues se encontraba presente como integrante del OCNF.
Irinea coincidió en la voluntad incuestionable que Sánchez Cordero mostró en el proceso del caso de Mariana Lima, quien fue asesinada por su esposo, el comandante de la policía Julio César Hernández Ballinas, mismo que arregló todo para que el caso se procesara como suicidio.
Pero esos son sólo dos casos de los tantos en los que la ex ministra y Senadora de la República mostró su vocación derecho humanista, constitucionalista y de compromiso con la justicia.
De pensamiento liberal, progresista, Olga Sánchez Cordero enfrentará el proceso de nombramiento de dos de las instituciones fundamentales para el diseño de políticas públicas  para las mujeres y el procesamiento de las solicitudes de Alerta de Género en México.
El Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) y la Comisión Nacional para erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim), están justo bajo la responsabilidad de la Secretaría de la que será titular.
Decidida como es, pidió puntualmente toda la información relevante que produce y ha documentado el OCNF, como son estadísticas, patrones regionales de comisión de feminicidio, incidencia en políticas públicas y legislación, así como las identificadas como necesarias de trabajar para lograrlas.
La primera de las muchas reuniones de trabajo que se pretende realizar entre las organizaciones de defensoras y la ex ministra, senadora y próxima secretaria de Gobernación, fue un éxito si se consideran los compromisos asumidos frente al pleno del observatorio.
Pero lo más exitoso será el camino que Olga Sánchez irá abriendo en la administración federal. Si ella logra impulsar la agenda urgente para detener la emergencia nacional que significan las 9 mujeres asesinadas diariamente en México, el panorama podría empezar a cambiar para nosotras.
Pero de ello Sánchez Cordero se está ocupando. Tiene muy claras sus responsabilidades y compromisos y ni las acusaciones de abortista la detienen, pues más que eso, es una clara derecho humanista, y eso imprime un nuevo aliento de esperanza a las mujeres.
*Periodista integrante de la Red Nacional de Periodistas y directora del blog Mujer Sonora http://mujersonora.blogspot.mx/
Twitter: @mujersonora

CIMACFoto: Silvia Núñez Esquer
Por: Silvia Núñez Esquer*
Cimacnoticias | Hermosillo, Son.- 

¿A quién le interesa un sindicato en la prostitución?


Mujeres Cautivas
Por: Teresa C. Ulloa Ziáurriz*


Como desde 1999, este 23 de septiembre se conmemorará el “Día Internacional contra la Explotación de la Prostitución Ajena y otras Formas de Explotación Sexual”, que coincide con el lanzamiento del primer sindicato español de “trabajadoras sexuales”, que, “tomó por sorpresa” a la Ministra de Trabajo española, según dijo. Y debe ser así en el país donde es común que se utilice el vudú para obligar a cientos o tal vez miles de mujeres nigerianas a que se prostituyan.
En días recientes durante una conferencia de prensa se dejó ver con claridad a quién le interesa y a qué intereses obedece el reconocimiento de la prostitución como “trabajo”, ya que los proxenetas agrupados en la “Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne” (ANELA) y las supuestas promotoras del sindicato a una sola voz, reivindicaron el derecho a que las mujeres prostituidas cuenten con un sindicato.
La sobreviviente de trata y prostitución, Amelia Tiganus, presentó su ponencia en las Jornadas Internacionales de Prostitución y Trata celebradas en Pamplona. ¿Y por qué es importante leer a Amelia? Pues simplemente porque nos relata lo que piensa y siente acerca de la prostitución:
… “Lo que debéis saber es que vuestra historia personal es parte de un gran entramado que arroja a la prostitución a miles, millones de mujeres y niñas. Y entonces se trata de un problema social de difícil solución y que se ha profundizado con el neoliberalismo.
Este relato no sería posible si no me sintiera unida a vosotras. Y si puedo hablar y ponerle palabras al horror, a la violencia y la deshumanización, es porque vosotras me acompañáis en la memoria. … La memoria puede ser una herida abierta que se cicatriza con el amor de la reparación…"
"…Este relato es reparador para mí … y un puente que tiendo … porque como bien sostiene la querida Sonia Sánchez: Ninguna mujer nace para puta…
…Soy una privilegiada por muchas razones, pero principalmente por poder pensar. Algo tan humano … me fue arrebatado a través de la violencia simbólica, la violencia psicológica, la violencia física, la violencia económica, la violencia sexual, la violencia institucional, la violencia sociocultural... Las putas somos atravesadas por todas las violencias. Pude despertar de aquella sensación de estar muerta en vida el día que descubrí que mi historia no era algo personal sino la historia de muchas mujeres; la historia de mujeres que el patriarcado pone a disposición de los hombres de manera pública.… pero millones de mujeres siguen allí, sufriendo la pérdida de identidad, la tortura física y psicológica, el miedo, el desconocimiento, el silencio, la indiferencia, el olvido y el desamparo del Estado proxeneta y de la sociedad cómplice”.

EL PROSTÍBULO, MI CAMPO DE CONCENTRACIÓN

"Queridas hermanas … Tener todos los sentidos puestos en sobrevivir no deja margen para pensar y cuando me recuerdo a mí misma teniendo que tomar decisiones, el miedo me invade y me paraliza igual que lo hacía entonces. Me estremece el recuerdo de nosotras en fila esperando nuestro turno para cobrar el dinero que nos tocaba después de 12 horas de lo que la industria del sexo llama “trabajo”… Recuerdo nuestras risas, llantos, peleas, nuestras pequeñas conversaciones y planes de futuro. Todas, absolutamente todas, soñábamos con salir de esa vida cuanto antes…”
¿Entonces se podría hablar de sindicalizar una actividad que se puede dar a cielo abierto o bajo techo, que se constituye en tortura sexual en campos de concentración? Y yo estoy segura, que la diferencia entre feministas abolicionistas y reglamentaristas, está precisamente ahí, en oír sus voces, conocer a fondo sus historias, tratar de disminuir, hasta donde sea posible, los daños que han sufrido y lograr que un día recuperen su proyecto de vida, su capacidad de reír, de vivir, sus sueños, sus voces, la esperanza.
La doctora Rosa Cobo Bedía, en su artículo publicado en la Sección de Tribuna Abierta del Diario de España, nos despeja una serie de interrogantes cuando dice: … “Que los proxenetas –o empresarios del sexo, como ellos mismos desean autodenominarse para blanquear su actividad criminal– extraen mucho dinero de los cuerpos de las mujeres no puede dudarse. Entonces la cuestión es ésta: si las mujeres que están en prostitución ganan un ‘salario’ de pobreza con su cuerpo ¿por qué no considerar trabajo a esa actividad?”  ...
"… El primer argumento sin el que sería imposible entender la propuesta política abolicionista de la prostitución es que no toda actividad a través de la que se obtiene beneficios debe ser considerada un trabajo. Millones de niños y niñas trabajan por salarios de pobreza en el mundo. ¿Hay que pedir sindicatos para mejorar sus condiciones de trabajo o hay que abolir el trabajo infantil?”  ...
“.. El segundo argumento pone el foco en la radical objetualización de los cuerpos de las mujeres en la industria del sexo. Tiene que ver con la deshumanización a la que están sometidas las mujeres en prostitución por puteros y proxenetas. Tiene que ver con la ‘extinción del yo’ que les exige la industria y los consumidores. Y tiene que ver con la renuncia de sus deseos en beneficio de los masculinos. ...”

“… El tercer argumento persigue irracionalizar la idea de que es lo mismo trabajar en el servicio doméstico que en la prostitución. Amelia Tiganus lo dice muy bien: no es lo mismo vender un producto a que tu propio cuerpo sea el producto.  … Es un lugar de dolor infinito para las mujeres prostituidas. La prostitución, tal y como señala Ingeborg Kraus, destroza su salud: todas ellas tienen dolores abdominales permanentes, gastritis e infecciones frecuentes, no solo vaginales y bucales …”
“… El cuarto argumento intenta explicar un hecho ampliamente investigado: las mujeres en situación de prostitución son receptoras de violencia por parte de los consumidores de sexo. Se ha observado que una parte significativa de los puteros erotizan la violencia sexual en la prostitución. … ¿Se puede considerar trabajo una actividad que incluye prácticas sexuales violentas?”
“El quinto argumento explora una realidad: quién consume sexo y quiénes son ofrecidas como producto para ser consumidas. No es una casualidad que los puteros sean varones y las prostituidas sean mujeres. La prostitución es una institución fundacional del patriarcado y hace legible una poderosa estructura social en la que los varones tienen una posición de poder y las mujeres una posición de subordinación. Por eso ellos consumen y ellas son objeto de consumo. Por eso ellos persiguen sus deseos y ellas renuncian a los suyos para poder sobrevivir a la pobreza y a la falta de recursos que marcan su vida. ¿Se puede considerar trabajo que un grupo de mujeres sea un objeto de consumo para una parte de la población masculina: los puteros? …”

Y como bien dice la doctora Rosa Cobo Bedía: … “El objetivo de este artículo no es explicar que el crecimiento de la prostitución es necesario para los procesos de acumulación capitalista ni que es una de las modalidades de economía criminal que operan como estrategias de desarrollo en ciertas zonas del mundo. Ni tampoco que la sindicación de las mujeres en prostitución interesa sobre todo a los propietarios de la industria del sexo que así adquieren legitimación social y seguridad jurídica. Tampoco es intención de este artículo explicar por qué un sector de la izquierda no conceptualiza la prostitución como un proceso capitalista y patriarcal de privatización de los cuerpos de las mujeres. Solo he creído necesario hacernos algunas preguntas: ¿Debe ser considerado trabajo un fellatio? ¿Y tragarse el esperma, la penetración anal con puño, la penetración doble, el sexo en grupo o la eyaculación en la cara de la mujer prostituida?”
Las sociedades definen en cada momento histórico lo que es lícito como trabajo y lo que no lo es. En el siglo XIX, en Estados Unidos, sectores importantes de la población consideraban que la esclavitud era moralmente aceptable hasta que se decidió que era inadmisible porque devaluaba la propia definición de lo que es humano. En el siglo XXI debemos decidir si nuestras sociedades amparan la esclavitud sexual o deciden abolirla. …. La prostitución solo puede ser entendida como un asunto político que socava la igualdad y debilita la democracia. Las políticas que se hagan sobre la prostitución serán un indicativo de la calidad de nuestros sistemas políticos y del control que tienen sobre el mercado.”
¿Qué más podría añadir ante la contundencia de estos argumentos y preguntas? Ojalá sea para el bien de las mujeres y las niñas.


*Directora de la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe, (CATWLAC por sus siglas en inglés).
Twitter: @CATWLACDIR
Imagen retomada del portal Indymedia.org
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 

Radio Nunca en Domingo #InformativoFeminista

Otras historias de un fraude


OPINIÓN
   Zona de Reflexión
Por: Lucía Lagunes Huerta*


El fraude sobre la paridad lo inauguraron los partidos políticos en 2009, cuando obligaron a ocho diputadas a renunciar para que sus suplentes hombres llegaran al poder. Hoy la historia se repite de manera grotesca, al intentar obligar a 43 mujeres chiapanecas a renunciar a sus encargos políticos.
Si para poder mantener los privilegios es necesario violentar la ley, hay que hacerlo. Ese es el mensaje que se envía con estas acciones, a la par se  advierte a las mujeres, que el terreno político que han monopolizado los hombres y que hoy está en disputa, no lo cederán.
A este fraude se le suma otro, el de Manuel Velasco Coello, gobernador saliente de Chiapas, que compitió para senador por Chiapas, que ganó, tomo posesión, pidió licencia y regresó a su estado para concluir su mandato gracias a la alianza entre Morena y el Partido Verde.
En ambos casos coincide el mensaje: para mantener mi privilegio estoy dispuesto a todo, legal o no, legítimo o no. Esta es la práctica que durante años ha mantenido a los hombres en el poder.
Pero el contexto no es el mismo que en 2009, algunas de las chiapanecas que han sido presionadas para abandonar su cargo, se han negado dignamente a no ceder a la violencia, acción que es acompañada por legisladoras, las que este martes mostraron la fuerza de la acción conjunta al tomar la tribuna de la Cámara de Diputados  y exigir #NoSinMujeres. 
Los ataques contra la democracia paritaria en México no pueden quedar impunes; la respuesta de autoridades locales y federales debe ser contundente para poner un alto a la violencia política, señalaron ayer las legisladoras que tomaron la tribuna.
Y no es casual, ni una exageración, sino una exigencia real porque la violencia política contra las mujeres se ha ido recrudeciendo en medida que las mujeres han ido avanzando en la defensa de sus derechos políticos.
Si miramos sólo hacia el pasado proceso electoral los atentados contra candidatas son un llamado a la acción. De acuerdo con el informe sobre violencia política en el proceso electoral las candidatas y sus familias fueron violentadas e incluso 17 candidatas fueron asesinadas.
La paridad hoy no es un regalo, ni una concesión, tampoco es resultado de un partido político, sino de la lucha de las mujeres en por lo menos tres siglos.
Ninguna de las 43 mujeres puede dimitir de su encargo producto de la violencia que se ejerza. Ningún hombre puede ocupar un encargo público como resultado de la violencia que él o sus seguidores ejerzan.
La autoridad no puede mirar para otro lado, su obligación es cumplir con el Estado de derecho y hacer cumplir la ley, ni más ni menos.
Rey de corazones
Dice la doctora Fina Sanz que el sexismo de las expresiones lingüistas está incorporado y reproducido por mujeres y hombres. Tomar conciencia de ello es fundamental para utilizar el lenguaje como una forma de liberación que favorezca el cambio de nuestras propias estructuras internas y ejerza una acción sobre las relaciones personales y la estructura social.
*Periodista y feminista, directora general de CIMAC.
Twitter: @lagunes28

Imagen retomada del Congreso de Morelos
Cimacnoticias | Ciudad de México.-

OTRAS, el debate sobre los derechos de las prostitutas está servido

Prostitución & Debate (II)
harimaguada.org

Comunicado del Colectivo Harimaguada sobre que se permita la sindicalización de las mujeres que ejercen la prostitución.

El Colectivo Harimaguada lamenta la actitud del gobierno español de revocar la autorización que dio el Ministerio de Trabajo a la Organización de Trabajadoras Sexuales (OTRAS), paralizando así una iniciativa democrática de autoorganización del colectivo de trabajadoras y trabajadores sexuales en defensa de sus derechos laborales. Así mismo este Colectivo muestra su asombro y desconcierto ante las declaraciones de diversos representantes del gobierno y ante el debate generado, en el que se llega a confundir, una vez más, la prostitución con la trata de personas con fines de explotación sexual, creando así estereotipos estigmatizadores que afectan directamente a las trabajadoras del sexo. Precisamente es el estigma asociado a ganarse la vida con la prostitución el mayor problema al que éstas se enfrentan, y políticas e intervenciones como la que analizamos, lo magnifican.

La realidad no se puede falsear, estableciendo adulterados y emocionales debates en torno a prostitución sí o prostitución no. Estamos de acuerdo en que el trabajo sexual se está generando en un sistema neoliberal y hetero-patriarcal, en que somos muchas las personas que luchamos contra él y por construir una sociedad centrada en las necesidades humanas, igualitaria, diversa, equitativa y justa, donde todas las personas tengamos los mismos derechos, donde todas las mujeres del mundo podamos tener una vida autónoma, digna y libre.

Pero también hemos de reconocer que no podemos ignorar a las personas que participan voluntariamente (dentro de los límites que nos permite esta sociedad) en la prostitución, que se reconocen como trabajadoras y que están exigiendo cuestiones básicas como lugares seguros para trabajar y derechos laborales y sociales.

Lo que realmente debería provocar indignación es que  la patronal del trabajo sexual, los empresarios de clubes de alterne, estén organizados y reconocidos legalmente para preservar sus intereses  y que las trabajadoras no puedan auto organizarse para defender sus derechos. Ante ello solo podemos estar a favor de los derechos de las trabajadoras del sexo o condenarlas al abuso laboral, la exclusión y la clandestinidad, pues es evidente que las políticas sancionadoras no han logrado sus objetivos, aumentando la vulnerabilidad de las personas a las que pretende proteger. Solo nos corresponde plantearnos qué podemos hacer para contribuir a mejorar sus vidas dentro del sistema actual, pero teniendo cuidado con pensar que somos nosotras las que tenemos estas respuestas, sin contar con ellas. Las trabajadoras del sexo se reconocen como trabajadoras y están exigiendo derechos.

Es imprescindible que la sociedad las escuche para hallar nuevas perspectivas al tratar y hablar de prostitución, que no las prive de esos derechos humanos básicos. Y uno de los primeros pasos para lograrlo pasa por su auto-organización, pues ésta las fortalece como protagonistas de sus vidas, permitiéndoles visibilizarse públicamente, crear conciencia colectiva y reivindicar sus derechos. La visibilización pública de las condiciones en las que están trabajando contribuye también a romper con el estigma de la prostitución y con los estereotipos con los que se les define.

Lo cierto es que no existe ningún otro sector en el que se permita tener a trabajadores sin que estos se puedan sindicalizar. Recordemos que la compra y venta de sexo por parte de personas adultas no es un delito penal en el Estado español, y que también es legal tener un establecimiento en el que haya prostitución siempre que las trabajadoras del sexo sean adultas, independientes y no presionadas y que la propietaria o propietario no obtenga beneficios económicos de su trabajo (entendiendo éste como el “contacto carnal”), trabajadoras que ven sistemáticamente vulnerados y desprotegidos sus derechos. La autoorganización de las trabajadoras y los trabajadores del sexo no va a promover mayor explotación sexual.

Muy al contrario, dará apoyo y reconocimiento público a quienes llevan reivindicando derechos y denunciando la explotación sexual desde hace mucho tiempo. Como en cualquier otro sector, las empodera, haciéndolas menos vulnerables ante el abuso y la explotación. Por lo tanto, un gobierno que se autodefine como progresista debería aplicar políticas sobre trabajo sexual basadas en los derechos humanos y en una perspectiva feminista de justicia social, donde los espacios de participación y representación de estas mujeres y el reconocimiento de sus derechos sean una realidad.

Queremos derechos para todas, todas, todas, desde el reconocimiento de las necesidades y realidades diversas y concretas y partiendo de la aceptación de sus posibilidades como sujetos dueños de sus cuerpos y de sus vidas. ¡Esperamos que seamos capaces de avanzar en este camino!.

La prostitución no es sindicable

Prostitución & Regularización
https://lluisrabell.com

Sobre el rechazo del Ministerio de Sanidad ,Politica social e Igualdad de España de la solicitud de OTRAS como sindicato de trabajadoras sexuales.