6/24/2023

Ya no queremos más violencia contra las mujeres: Sheinbaum

  Ya no queremos más violencia contra las mujeres: Sheinbaum

“Ya no queremos que nunca más haya violencia contra las mujeres y para eso tenemos que erradicar toda forma de discriminación”, aseveró la doctora Claudia Sheinbaum Pardo.

Durante una asamblea informativa a favor de la continuidad de la transformación en Tijuana, Baja California, la exjefa de Gobierno de la Ciudad de México comentó que para que haya igualdad debe de haber espacios para las mujeres en la vida pública. Por ello, es inaceptable que la violencia contra ellas persista en la sociedad.

Es importante que vivan una vida tranquila y feliz. Sobre todo, que sean protagonistas fundamentales del profundo cambio que se está viviendo en México.

“Las mujeres podemos ser maestras, podemos ser médicas, podemos ser enfermeras, podemos ser ingenieras, podemos ser abogadas, podemos ser presidentas municipales, podemos ser diputadas, regidoras, podemos ser senadoras, podemos ser gobernadoras ¡Y podemos ser presidentas de la República!,” enfatizó con entusiasmo.

En un contundente mensaje, Sheinbaum recordó que en Tijuana y en México siempre ha sido tiempo de mujeres. “Las mujeres han sacado adelante sus hogares, cuidado de sus hijos y trabajado arduamente tanto dentro como fuera del hogar”.

Además, hizo hincapié en la importancia de que el movimiento de la Cuarta Transformación siga avanzando en beneficio de los ciudadanos. Destacó que México se encuentra en uno de los momentos más importantes de su Historia, gracias a un presidente comprometido con el bienestar de todos y la erradicación de la corrupción que prevaleció en administraciones anteriores.

En ese contexto, Sheinbaum llamó a mantenerse unidos y trabajar por lo que denominó “la revolución de las conciencias”. Hizo un llamado a la ciudadanía para que continúe generando conciencia sobre la necesidad de no permitir el regreso de la corrupción y seguir luchando por el bienestar y los derechos del pueblo mexicano.

En su discurso, resaltó la importancia de consolidar el movimiento de la Cuarta Transformación en los años venideros. Instó a que programas como el IMSS Bienestar, Jóvenes Construyendo el Futuro y la pensión para adultos mayores continúen generando mejores condiciones de vida para los mexicanos y mexicanas.

Y para lograrlo es necesario seguir escuchando, caminando, creando conciencia e informando sobre la transformación de la vida pública.

Para nuestras hijas

Columnas Plebeyas

Renata Turrent
El domingo comenzó formalmente el proceso de sucesión presidencial. Muy probablemente quien gane esa encuesta encabezará el Ejecutivo Federal en poco más de 15 meses. De ganar en las urnas en menos de un año, esa persona tendrá un reto tan grande como el que tuvo López Obrador en 2018, pues estará encabezando la segunda parte del proyecto de nación que inició el mejor presidente que nos ha tocado vivir a quienes nacimos y crecimos en el neoliberalismo.
El presidente planteó una propuesta para definir las reglas del proceso interno de morena y se aprobó de manera unánime en el Consejo Nacional del partido. En este proceso, hay cinco compañeros y sólo una mujer, Claudia Sheinbaum. De manera casi instantánea esta desproporción en quienes aspiran a la candidatura nos debería llevar a recordar que, aún con todos los avances de los derechos de las mujeres en los últimos años, nadie puede afirmar que existe paridad todavía. La cancha y el árbitro siempre nos han jugado en contra. Nos juegan en contra desde los primeros meses de vida en los que ya nos educan a ser madres o esposas mientras que a los niños a ser líderes. Algo tan elemental como tener que usar falda y que ésta esconda la mancha de sangre cuando menstruamos, mientras que los niños corren libres por el patio con ropa cómoda. Nos juega en contra en la escuela, donde los niños reciben más atención que las niñas, de acuerdo con varios estudios que analizan la diferencia en la socialización entre niños y niñas. O de adolescentes, cuando el fantasma de un embarazo no planeado nos acompaña todos esos turbulentos años de juventud. Mucho menos es justo cuando tenemos que levantarnos de episodios de violencia física, sexual y/o emocional que todas hemos vivido. No se diga en buscar un trabajo y competir contra un hombre que goza de la total confianza del empleador de que no se va a embarazar y probablemente tampoco criar hijos o cuidar adultos mayores. Tampoco es comparable el freno de mano que le tenemos que poner las mujeres a nuestras carreras durante el embarazo y, más aún, durante los primeros años de la vida de nuestras hijas e hijos. Esto sin contar la misoginia cotidiana a la que nos enfrentamos diariamente.
No hay etapas ni espacios en nuestras vidas en donde estemos exentas de la desigualdad con nuestros compañeros. Hemos jugado en esta cancha dispareja toda nuestra vida y aquí seguimos de pie buscando profundizar la transformación de nuestro país.
Lo que está por definirse no es menor. México tiene la posibilidad de tener la primera presidenta. Y no sólo una mujer –a nadie le sorprendería una presidencia de una Margarita Zavala o una Hilary Clinton, que claramente no representan una amenaza al estatus qúo–; sino una mujer de izquierda. De suceder, sería difícil hasta para los opositores al proyecto, atreverse a dudar de la profundidad de la transformación por la cual está pasando nuestro país.
El sólo imaginar esto nos pone la piel de gallina a millones. Saber que nuestras hijas crecerán normalizando que una mujer puede ser cuidadora, futbolista, trabajadora, maestra, científica o presidenta. Qué reivindicación más grande representaría para todas quienes hacemos política y más de una vez hemos pensado que este –como todos– es un mundo de hombres. La llegada de Claudia Sheinbaum a la presidencia significaría que, de manera pacífica y popular, logramos –una vez más– hacer historia.
Que nuestras hijas, sobrinas, ahijadas nos acompañen a convencer por qué Claudia Sheinbaum debe ser la siguiente presidenta de este país. Pasaremos de ser hijas del neoliberalismo a tener hijas que crecerán con humanismo y feminismo. Que las memorias más añejas de nuestras hijas sean de la lucha incansable por este país y por las mujeres.

Sí, llegó el tiempo de las mujeres


Es verdad que los actuales son tiempos de las mujeres, que influyen en forma determinante en la vida social y política del país, aún cuando todavía prevalecen muchos de los prejuicios que estaban vivos en el debate que fue preámbulo de las reformas legales de 1953 a los artículos 34 y 115 de la Constitución General de la República.

Pedro Mellado Rodríguez

Más allá de una simple arenga, de un promocional de campaña, de un eslogan de propaganda político electoral, tuvieron que transcurrir 70 años, desde la fecha en que fue reconocido jurídicamente el voto de las mujeres en México, para que verdaderamente una de ellas esté en posibilidades de aspirar a la Presidencia de la República.

Es verdad que los actuales son tiempos de las mujeres, que influyen en forma determinante en la vida social y política del país, aún cuando todavía prevalecen muchos de los prejuicios que estaban vivos en el debate que fue preámbulo de las reformas legales de 1953 a los artículos 34 y 115 de la Constitución General de la República.

Nadie podría negar que la fuerza de las mujeres es real y podría ser definitoria en los comicios presidenciales del domingo 2 de junio del 2024.

Es relevante el dato que aporta el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, conocido como Inegi, con respecto a la importancia y fuerza de las mujeres en México. 

Habla el Inegi de las personas que son referencia en los hogares: “Es la persona reconocida por los demás habitantes de la vivienda como jefa o jefe”. La información del Censo de Población y Vivienda 2020, muestra que, a nivel nacional en 33 de cada 100 hogares, las mujeres son reconocidas como jefas de la vivienda, esto significa que en 11 millones 474 mil hogares, las mujeres son una presencia poderosa. Este porcentaje aumentó entre los censos generales de población 2010 y 2020, pues pasó de 25 a 33 millones de mujeres jefas de familia.

El avance de las mujeres en la conquista de sus derechos políticos ha sido frenado por los prejuicios, la discriminación, el machismo y la misoginia.

La Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres describe el machismo como “ciertas conductas, comportamientos y creencias que promueven, reproducen y refuerzan diversas formas discriminatorias contra las mujeres. Se construye a través de la polarización de los roles y estereotipos que definen lo masculino de lo femenino. Su principal característica es la degradación de lo femenino; su mayor forma de expresión, la violencia en cualquiera de sus tipos y modalidades en contra de las mujeres”.

Cataloga algunas conductas machistas: alejamiento del cuidado de los hijos e hijas; no involucrarse en las labores del hogar, excepto para dictar normas y ejercer castigos; mantener una postura vertical en las relaciones familiares; no permitirse expresar sus emociones y sentimientos.

En tanto que la misoginia es considerada un sentimiento irracional de desprecio hacia las mujeres, por el simple hecho de ser mujeres, que atribuye rasgos de inferioridad a las mujeres, que asocia todo lo femenino con una actitud pasiva, subordinada, secundaria, de sometimiento a la voluntad del varón, en todos los campos de la actividad social, laboral, académica o profesional, que suele derivar en violencia sexual y de género. 

En un estudio denominado “Democracia y género. Historia del debate público en torno al sufragio femenino en México”, de la colección Cuadernos de Divulgación de la Cultura Democrática, editado por el Instituto Nacional Electoral en 2019, la doctora en historia por la Universidad Nacional Autónoma de México, Gabriela Cano Ortega, refiere el clima social y político en el cual se estableció en México, en el año de 1953, el derecho de las mujeres a votar y ser votadas, mediante reformas a los artículos 34 y 115 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que está vigente desde 1917. 

Fueron seis renglones que cambiaron la historia y se publicaron en el Diario Oficial de la Federación el sábado 17 de octubre de 1953: “Artículo 34.- Son ciudadanos de la República los varones y las mujeres que, teniendo la calidad de mexicanos, reúnan, además, los siguientes requisitos: I.- Haber cumplido 18 años, siendo casados, o 21 si no lo son, y II.- Tener un modo honesto de vivir”. Era Presidente de la República Adolfo Ruiz Cortínez y Secretario de Gobernación Ángel Carvajal.  

Señala la doctora Gabriela Cano Ortega que “fue una reforma tardía en comparación con otros países de América Latina que implantaron el sufragio femenino en los años previos o posteriores a la Segunda Guerra Mundial: Brasil, en 1932; Argentina, en 1947, y Chile, en 1949. En México, el sufragio femenino se otorgó en 1947, sólo en el ámbito municipal. El poder del municipio era limitado en un país presidencialista y las elecciones municipales eran las de menor trascendencia”.

Considera la investigadora de la UNAM que “la participación política de las mujeres –como votantes, candidatas, regidoras, diputadas– tocaba fibras sensibles de la sociedad porque ponía en tela de juicio el modelo liberal de la separación de las esferas pública y privada: el mundo público del ciudadano era considerado un ámbito masculino, y la esfera privada era vista como el ámbito femenino por excelencia. La separación de los espacios masculino y femenino entrañaba una relación de poder: la dedicación a lo doméstico, al cuidado de la familia y a las labores del hogar iba de la mano de la subordinación de las mujeres a sus maridos, padres y hermanos”. 

“Los opositores al sufragio femenino consideraban que adquirir los derechos de ciudadanía llevaría a las mujeres a descuidar el hogar, dejando a su familia en el abandono. El argumento antisufragista relacionaba el desorden social, la inestabilidad en el hogar y la pérdida de la autoridad masculina en la familia. Esos temores no eran nuevos: habían salido a relucir desde principios del siglo XX, a propósito del ingreso de las mujeres a la educación intelectual y a las profesiones liberales, y resurgieron en el México revolucionario con nuevos bríos”, agrega la historiadora.

Explica la doctora Cano Ortega: “Pero el argumento más poderoso y perdurable en contra del voto femenino fue de carácter político: se asentaba en el prejuicio de que las mujeres mexicanas eran más susceptibles que los hombres de caer bajo la influencia de la iglesia católica. Si llegaban a votar, las mujeres utilizarían su voto para favorecer los intereses del clero y del conservadurismo”. 

“El sufragio femenino –de acuerdo con esa preconcepción– tenía el potencial de poner en riesgo no sólo la separación entre la Iglesia y el Estado, sino también el orden republicano liberal, la reforma agraria y los derechos laborales establecidos en la Constitución de 1917. La carta constitucional había profundizado el carácter laico del Estado, prohibió la participación del clero en la educación básica y en la vida política en general. La élite en el poder temía que la inconformidad de la Iglesia llevara a los sacerdotes a usar su influencia espiritual para movilizar a la población, en especial a las mujeres, en contra del Gobierno”, advierte la historiadora de la UNAM.

Rumbo a las elecciones presidenciales del 2024 hay varias mujeres, de fuerte personalidad, apuntadas para buscar la postulación de sus partidos o de las coaliciones que pudieran formarse para los comicios del domingo 2 de junio del año próximo. Claudia Sheinbaum, de Morena, exjefa de Gobierno de la Ciudad de México, tiene el perfil más consolidado rumbo a la candidatura presidencial. En la oposición que integran PAN-PRI-PRD hay dos panistas perfiladas: la Senadora autodeclarada de extrema derecha, María Lilly del Carmen Téllez García y en la misma corriente se inscribe la también senadora Xóchil Gálvez Ruiz.

Con menos posibilidades, pero sin renunciar aún a su esperanza de ser postuladas por la coalición opositora están las senadoras priistas Claudia Ruiz Massieu Salinas y Beatriz Elena Paredes Rangel.

¿Quién tendría mayores posibilidades de éxito? Eso tendrán que decidirlo, primero, los simpatizantes de su partido o coalición, en el momento en que decidan postularlas, y segundo, el pueblo en general, si alguna o algunas de ellas están en la boleta electoral el año próximo.

Hay un dato que respalda el optimismo de estas mujeres: la más reciente Lista Nominal de Electores actualizada por el Instituto Nacional Electoral el viernes 16 de junio del 2023, tiene inscritos 45 millones 927 mil hombres y 49 millones 709 mil mujeres. La diferencia en favor de las mujeres es de tres millones 782 mil votos potenciales. Suficiente diferencia para definir una contienda. Sí, si las mujeres lo deciden, habrán llegado, en plenitud, tiempos muy venturosos para ellas en la historia del país.

Pedro Mellado Rodríguez

Periodista que durante más de cuatro décadas ha sido un acucioso y crítico observador de la vida pública en el país. Ha cubierto todas las fuentes informativas y ha desempeñado todas las responsabilidades posibles en medios de comunicación. Su columna Puntos y Contrapuntos se ha publicado desde hace más de tres décadas, en periódicos como El Occidental, Siglo 21 y Mural, en Guadalajara, Jalisco. Es profesor de periodismo en el ITESO, la Universidad jesuita de Guadalajara.

Piso parejo

 Violeta Vázquez-Rojas Maldonado

Hace poco más de una semana se reunió el Consejo Nacional de Morena, junto con dos representantes de sus partidos aliados -el Partido del Trabajo y el Verde Ecologista-, para acordar los lineamientos que guiarán la selección de una figura a la que llaman “Coordinador(a) de la Defensa de la Transformación”. La letra no escrita en esos acuerdos, que para todos queda entendida, es que la persona así designada se registrará, a partir del comienzo oficial del proceso electoral -en septiembre de este año-, como precandidato o precandidata de la coalición, y posteriormente como candidata o candidato presidencial.
Los acuerdos que se formalizaron en ese consejo ya habían sido pactados unos días antes, en presencia del presidente López Obrador, cuando se reunió con los gobernadores de Morena y los cuatro eventuales aspirantes a la candidatura presidencial. Ahí, parte de los acuerdos tomados fue que nadie llevaría “porras” a la reunión del domingo en el Consejo Nacional.
Sin embargo, a Claudia Sheinbaum la recibieron en el Consejo Nacional coreándole en la cara una consigna: “¡Piso Parejo!”. Cualquiera que haya seguido las noticias los últimos seis meses sabe que esas son las palabras con las que Marcelo Ebrard, Ricardo Monreal y sus seguidores suelen exigir equidad en la contienda. Lo curioso es que va dirigida a una aspirante en particular. No se trata, entonces, de una demanda general -que sería muy sensata y legítima-, sino de una especie de grito de guerra dirigido a una persona específica, con el fin de abonar a la impresión de que esa persona, por alguna razón, contiende partiendo de una ventaja desleal.
¿Cuál puede ser la ventaja que tenga Claudia Sheinbaum sobre el resto de sus compañeros? Quizá -concediéndoles el beneficio de la duda- el hecho de que su imagen empezó a difundirse por el territorio nacional antes que la de los demás. O quizá el rumor de que el presidente ya la escogió como “su favorita”.
Pero recordemos que, como Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Sheinbaum tiene un campo de acción acotado, una limitación territorial que ha tratado de compensar con visitas dominicales a diferentes estados, con el fin de que la gente la conozca y -sobre todo- a la hora de la encuesta, la reconozca. Esa delimitación política y territorial de su ámbito de influencia no la tienen los Secretarios de Estado, que son visibles para todo el país, ni tampoco el senador Monreal, que como representante del Pacto Federal no está acotado a ser visto en un solo estado.
Sobre el rumor de que Sheinbaum es la favorita del presidente, no hay nada verificado; y con un presidente que no es parco al comunicarse, que no suele guardarse sus pensamientos ni sus preferencias, y que, en sus propias palabras, tiene un pecho que no es bodega, es raro que un rumor así siga en calidad de eso, por más señales que digan percibir de que el presidente ya se decantó por su predilecta. Al contrario: si en algo nos hemos devanado los sesos los últimos meses ha sido en interpretar si cuando el presidente en tal o cual discurso dijo tal o cual cosa se refería a Claudia o a Marcelo, o -menos frecuentemente- a Monreal o a Adán Augusto. Y al final, cada quien interpreta las alegorías presidenciales como mejor le conviene.
A muchas mujeres, la consigna de “Piso Parejo” nos resuena distinto. Nos hace pensar, justamente, en ese lugar desde donde nunca comienza la carrera política de una mujer. Las mujeres en política -y en todos los ámbitos profesionales- tienen que demostrar una capacidad que en los hombres rara vez se pone a prueba. Se les somete a un doble estándar imposible de satisfacer: por un lado, tienen que salir del estereotipo de mujeres frágiles y dependientes; por otro, si se salen de ese estereotipo se las juzga duramente como histéricas y mandonas.
Las reacciones emocionales de los hombres, por el contrario, no se juzgan del mismo modo. Si Marcelo Ebrard no muestra emociones, por ejemplo, al iniciar un litigio internacional, o al contestar declaraciones ignominiosas como las que varios políticos republicanos han proferido contra México recientemente, es porque está en un papel institucional y diplomático. Si deja ver su molestia por el tráfico de armas, es porque está respondiendo con firmeza. Y si se le ve contento, bromeando en TikTok o bailando la Flor de Piña, entonces, se muestra humano. Ninguna de estas cosas podría hacer Claudia Sheinbaum sin ser juzgada duramente y con un estándar muy distinto.
En la semana circuló el video donde Sheinbaum le reclama al presidente del Consejo Nacional de Morena, Alfonso Durazo, que no se habían cumplido los acuerdos y que una porra la recibió a gritos a la entrada de la reunión. Varios caricaturistas aprovecharon para juzgar con saña gráfica la molestia de la ahora ex-Jefa de Gobierno: “berrinche y arrogancia”, le espeta un cartón de Rictus en El Financiero. Camacho, en Reforma, la dibuja pequeñita, parada sobre un dedo índice (presumiblemente del presidente), y señalando con su propio índice mientras dice “A donde yo llego me respetan”. Y Ricardo Raphael de la Madrid le dedica estas líneas en su columna del 12 de junio en Milenio: “Quien hace política también tiene derecho a enojarse, pero las horas de vuelo en este oficio se miden por la forma y no solo por el fondo del enojo. El que Sheinbaum no haya sido capaz de buscar otro momento para exhibir su coraje habla de su carácter”. Presumiblemente, a juicio del columnista, habla de su mal carácter: ¿qué no pudo encontrar un mejor momento para acusar ante el anfitrión que los convoca a firmar un acuerdo, una falta a ese mismo acuerdo? ¿No pudo acaso hablar con él pero “sin exhibir su coraje”? ¿Por qué no cuidó las formas de su enojo?
Otra columnista, de El Universal, el mismo jueves en La Hora de Opinar dijo textualmente que “El hecho de que sea mujer y que en general las mujeres efectivamente entran en desventaja en cualquier contienda política contra un hombre, el hecho de que sea Claudia hace la diferencia, es decir, no importa tanto que sea mujer”. Según esta analista, los preceptos básicos del feminismo en el caso de Claudia Sheinbaum no se aplican, porque “ella no abandera las causas feministas, no hace una diferencia, ni en su agenda durante la Jefatura de Gobierno vimos algo donde dijeras «qué diferente es Claudia a los anteriores jefes de gobierno»”. El feminismo, un movimiento emancipatorio cuyo rasgo primordial es reconocer la existencia de un sistema de opresión social que pone en desventaja a las mujeres frente a los hombres, según la politóloga no contempla a esta mujer en específico. Y más adelante dice que Claudia “no muestra emociones, que probablemente eso sí le daría un perfil mucho más femenino”. Es decir, Claudia Sheinbaum está excluida del reconocimiento de su desventaja estructural por no ser, a los ojos de esta analista, suficientemente femenina, o sea, suficientemente apegada al papel que ese mismo sistema de opresión le mandata. Y, en el vaivén de contradicciones propio de quienes no entienden ni siquiera lo que están tratando de defender, unos minutos más adelante le reclama a Sheinbaum su “sometimiento discursivo” al presidente López Obrador.
El caso es, en resumidas cuentas, que podemos encontrar montones de ejemplos, apenas en la última semana, de declaraciones, representaciones y juicios disfrazados de “crítica” que la única perspectiva que han tomado es la de derivar, a partir de un episodio concreto, una característica permanente, un defecto de carácter irreversible que les permite declarar a Sheinbaum no apta para el cargo de presidenta, a pesar de haber entregado buenos resultados de gobierno (reducción de 58% de delitos de alto impacto, universalización de becas para estudiantes de educación básica, creación de instituciones de educación superior, por mencionar algunas) y contar con una aprobación entre los capitalinos de 66%.
No nos llamemos a engaño: reconocer que las mujeres, es decir todas las mujeres viven en el lado desaventajado de un sistema de opresión (incluso cuando a algunas las aventajen sus condiciones económicas) y que eso se traduce en experiencias concretas especialmente -en el caso que nos ocupa- en la trayectoria política, no quiere decir que las mujeres servidoras públicas no puedan ser criticadas.
Por el contrario, al igual que cualquier persona servidora pública, a las mujeres se les puede criticar por su gestión, por su eficacia, por sus decisiones, por sus propuestas, por su historial político, etc. Se puede perfectamente poner en la balanza, por ejemplo, si el programa “Mi beca para empezar”, implementado por Sheinbaum, es mejor o peor que el programa de “Becas para Niños Talento”, implementado por Marcelo Ebrard. Comparar políticas y resultados es una manera legítima de escudriñar la carrera política de unos y otros sin apelar a rasgos psicologistas que no tienen por qué ser determinantes en el desempeño.
Juzgar a las mujeres, en cambio, por su carácter, por su apariencia, o por si tienen o no una actitud “femenina” es reproducir los cánones machistas de ese sistema de opresión patriarcal. Lo mismo es negarles agencia y responsabilidad asumiendo (sin ningún dato duro que lo respalde) que son sumisas ante el poder de un varón. Esa fue la imagen que quisieron imponer de la ahora gobernadora electa del Estado de México, Delfina Gómez, y es la que tratan de replicar sobre Claudia Sheinbaum. El caricaturista Garci, de El Economista, llega tan lejos como para dibujar a Andrés Manuel López Obrador encabezando un séquito de mujeres anónimas, ataviadas con burkas con el color y el logo del partido Morena, dando a entender que, para él, en ese partido las mujeres están a las órdenes de un hombre. Curiosamente no lo están los hombres.
Claudia Sheinbaum no es la primera mujer que aspira seriamente a ser presidenta de la República. Ha habido candidatas presidenciales: Margarita Zavala, Josefina Vázquez Mota, Patricia Mercado, Marcela Lombardo, Cecilia Soto y la inolvidable Rosario Ibarra de Piedra. Pero sí es la primera aspirante que tiene altas probabilidades de ganar la elección, y la primera posible candidata de un partido puntero cuya intención de voto supera el 53%. Y junto con Rosario Ibarra, la única emanada de un movimiento social. A diferencia de las mujeres postuladas por la derecha, o por partidos minoritarios de papel meramente testimonial, Claudia Sheinbaum no es una mujer que encontró un nicho cómodo dentro de la estructura partidista patriarcal y a quien, como una anomalía individual, se le dio un lugar siempre y cuando se apegara a las formas masculinas tradicionales de hacer política.
Por el contrario, lo que entusiasma de su eventual candidatura es precisamente el momento en el que llega: un momento en el que las estructuras se han movido poco, pero lo suficiente (a fuerza del reclamo y la lucha de décadas, de batallas grandes y pequeñas de ese enorme movimiento que es el feminismo), como para que México sea uno de los países con mayor representación política de las mujeres y el lugar 26 de los países con más mujeres en Secretarías de Estado (ONU, Women in Politics 2023). Nada de esto se habría logrado si no se empezara por aceptar la descomunal desigualdad que aqueja a las mujeres, no solo en el país, sino en el planeta. Y ello nos lleva a abrazar la causa justa que reclaman otros aspirantes a la candidatura de Morena: piso parejo, sí, pero para quienes por condiciones que no escogieron, les toca enfrentar juicios más feroces, luchar diario contra el descrédito y enfrentar una inercia política machista que insiste en regresarlas unos escalones más abajo y unos pasos más atrás.
Violeta Vázquez-Rojas Maldonado
Doctora en lingüística por la Universidad de Nueva York y profesora-investigadora en El Colegio de México. Se especializa en el estudio del significado en lenguas naturales como el español y el purépecha. Además de su investigación académica, ha publicado en diversos medios textos de divulgación y de opinión sobre lenguaje, ideología y política.

6/23/2023

Ebrard, el neoliberal

Fabrizio Mejía Madrid

Arranco esta columna con una confesión: pensé que las campañas para decidir quién representará a la 4T en la encuesta que se realizará en septiembre tendrían un consenso ideológico. Pero, ya desde el inicio, resulta que no. Las propuestas que ha hecho el excanciller Marcelo Ebrard son todo menos obradoristas. Su lema “Sonríe, todo va a estar bien”, es todo menos propositivo o, incluso, un llamado a actuar. La frase que llama a sonreír sin ocuparse de problema alguno, es neoliberal en el sentido en que deja a los expertos y los políticos profesionales la responsabilidad de que sigas sonriendo. No hay un llamado a la acción que es justo de lo que se trata el obradorismo: de la intervención directa de los que respaldan el cambio.

 Tenemos decenas de ejemplos en lo que va del sexenio de López Obrador: la lucha contra el huachicol, que requirió del sacrificio de millones de automovilistas que tomaron la espera en la fila como parte del apoyo al Presidente; las concentraciones a favor de la ley eléctrica con la lista de los diputados traidores que impidieron que México decidiera sobre su soberanía energética; o en contra de la corrupción de los jueces, apostados en un plantón espontáneo afuera de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Pero la consigna que eligió el ex canciller es una que solicita del ciudadano la inactividad y propone, si algo, el estancamiento político del obradorismo. Se trata de una consigna, la de Ebrard, que rehuye la confrontación y, por lo tanto, la definición política precisa. Se trata, también, de dejar en manos de los que saben —los políticos— las condiciones para que uno siga haciendo lo que se le ordena: sonreír. Alguien que sólo es convocado a no preocuparse, está catatónico o está en un estupor maniaco, sorprendido por la velocidad del cambio. 

Lo que propone en su lema Ebrard es una parálisis de la base obradorista que tendría que esperar a que el político profesional valore, sopese, y actúe, mientras los demás nos quedamos, ahí, con una sonrisa aletargada. Sonreír, ex canciller, no es participar. Esta eslogan va en contra de la esencia del obradorismo: la irrupción de los excluídos en la política como una nueva identidad, como un inédito arraigo republicano, como una forma moderna de pertenencia a la nación. Convocar a sólo “sonreír” porque “todo va a estar bien” nos plantea la pregunta: ¿Quién espera y para recibir qué? O, en otro sentido, más político, ¿quiénes son los que no creen que “todo va a estar bien” y, entonces, se les pide una calma alegre, confiada, candorosa?

Pero veamos ahora cómo esta idea se asocia a la primera propuesta de Marcelo Ebrad en campaña. El 17 de junio, Martha Delgado, la que fuera subsecretaria de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores hasta el 2 de mayo en que renunció para coordinar la campaña de Ebrard, publicó un video en twitter con el siguiente texto: “El programa NIÑOS TALENTO que Marcelo Ebrard ejecutó en la Ciudad de México cuando fue Jefe de Gobierno impulsó la cultura del esfuerzo y dejar atrás la mediocridad en la educación”. Luego, aparecen dos jóvenes rindiendo testimonio de que, gracias a esas becas, son ahora profesionistas o algo así, porque el que dice que quiere hacer cine, no se sabe si lo estudió o por qué aparece practicando la patineta.

Que Marcelo Ebrard y su jefa de campaña, Delgado, reivindique la “meritocracia” es otro signo del anti-obradorismo de su campaña. Para acabar pronto: Claudia Sheinbaum dio una batalla mediática para sostener que las becas de educación básica en la ciudad de México no fueran sólo para los niños que sacan “diez” de calificación, sino un derecho social universal, para todos. Que ahora, Ebrard tomara como primera propuesta el presumir su programa que premia la injusticia social, es señal de alerta para quienes, ingenuamente, pensábamos que la meritocracia era ya sólo una consigna de Lilly Téllez y Ricardo Salinas Pliego.

La meritocracia es la creencia de que quienes están arriba, se merecen estar ahí y los que fracasan, se ganaron estar abajo. Es una creencia que llama a sonreír a los que están arriba y a echarle ganitas a los que están abajo. El problema es que no hay manera de diferenciar el “mérito” de la ventaja social. Es un debate, no sobre talento, sino sobre justicia; sobre equidad, no sobre aptitudes. Quien reivindique como suyo el discurso de la meritocracia está perpetuando la estima y el reconocimento social sobre la injusticia económica de los muchos, y premiándola con una beca. 

Y si es además el Estado el que premia esa desigualdad, entonces, estamos en presencia de la sociedad que Reagan, Thatcher y Pinochet pensaron: una donde no hay clases sociales, sino sólo “ganadores” y “perdedores”. Los valores del mercado aplicado a los niños de primaria es casi una caricatura del neoliberalismo, pero Ebrard lo reivindica con orgullo como un diferenciador de la universalidad de las becas que crearon tanto López Obrador como Claudia Sheimbaum. Moralmente, la idea de que uno no puede ser reconocido por el Estado por factores que uno no tiene bajo su control, como son la buena alimentación, la salud, los libros disponibles en casa, el transporte eficiente, la formación familiar, los espacios y tiempos adecuados para el estudio, es muy dificil de sostener. Así, lo que crea la meritocracia en los niños es que, los que ganan, se sienten merecedores de su lugar en el reconocimiento del Estado, y los que pierden, insuficientes. Es una monstruosidad moral. Es un complemento perfecto para la ideología de la tecnocracia experta que se siente merecedora de ganar más que el Presidente por tener más grados académicos.

La creencia en la “meritocracia” es que vivimos en un sistema económico que premia el esfuerzo, la iniciativa y el talento. Es más productivo que uno que pague a todos por igual, independientemente de la contribución, o que reparta posiciones sociales deseables basándose en el favoritismo. Recompensar a las personas estrictamente por sus méritos también tiene la virtud de la justicia; no discrimina sobre ninguna base que no sea el logro. Esta es la idea de que nuestro destino está en nuestras manos, que nuestro éxito no depende de fuerzas fuera de nuestro control, que depende de nosotros.

 No somos víctimas de las circunstancias, sino dueños de nuestro destino, libres para ascender hasta donde nos lleven nuestros esfuerzos, talentos y sueños. Obtenemos lo que merecemos. Pero la gran pregunta es si lo que tenemos, ¿lo obtuvimos o nos fue dado de antemano por familia, etnia, género, clase social, geografía y un largo etcétera que no es más que las condiciones en las que nacemos? La pregunta para Ebrard es justo esa: ¿él cree que vivimos en ese sistema económico que sólo premia el talento?

Pero, déjenme ir un poco más lejos. La meritocracia no es una política de injusticia solamente, sino de humillación. Lleva a los “perdedores” a dudar de sí mismos: a lo mejor sí los ricos son más talentosos, se esfuerzan más o son más visionarios. Se asocia, entonces, a un juicio moral sobre la pobreza: los pobres de seguro les falta empeño o carácter. Al contrario, el juicio moral sobre los “ganadores” es que merecen gobernar porque son “expertos”. Si uno atiende a cuando gobernaron el país, los “expertos” son inútiles: llevaron a México a la crisis que devino en el Fobaproa, no pudieron crecer más del 2 por ciento anual, desalojaron el campo, no pudieron crear empleos para detener la emigración y la violencia y, además, se robaron parte del presupuesto. Lo que sí hicieron los “expertos” de la meritocracia fue adelgazar el discurso cívico hasta reducirlo al prestigio de los grados académicos o el salario de los “talentosos”.

La creencia de la meritocracia proviene de la religión católica que ve en la ganancia una señal de estar bien con Dios. Así, un granjero creía que si llovía en su plantación, era que estaba bendecido por el Creador porque había sido bueno. Es lo mismo con los ricos que creen que se merecen ser ricos y que los pobres lo son porque son indolentes. La salvación y la auto-ayuda siempre estuvieron emparentadas bajo la idea de que uno merece el destino que tiene. Los que actúan mal, merecen un castigo, se aplicó entonces a ricos y pobres o ganadores y perdedores en el mercado académico, laboral, o del reconocimiento social. Pobres porque quieren; ricos porque lo merecen. Como en la religión, hay entonces elegidos y condenados.

Educar a los niños en la meritocracia es actuar en contra de la posibilidad de la empatía social, aquella que reconoce que la suerte no está distribuida con justicia y que no es culpa de nadie, pero que, como sociedad le debemos algo a los menos favorecidos por su origen social, étnico, de género, geográfico, familiar. La ética de la gratitud y de la humildad serían dificiles de enseñar a quien cree que es merecedor de lo que detenta. Necesitamos ciudadanos que se sientan agradecidos por su éxito, agradecidos con la sociedad, con la nación, que lo hizo posible y, entonces, estar dispuestos a desprenderse de una parte de su buena suerte para que la tengan algunos que no la tuvieron. Como pagar impuestos.

La meritocracia lleva a no pagar impuestos porque, si todo lo que lograste, es con tu proipio esfuerzo y nada más, pues sí dar una parte es un robo. Confundir la recompensa con el mérito, la habilidad con el regalo, es lo que provoca que la gente proteste contra los programas sociales diciendo que son dádivas a cambio de votos o que es “su” dinero empleado en hacer más inútiles a los indolentes que viven en la pobreza. Si sufrir es una señal de pecado, entonces, los que “sonríen” son merecedores de su propia pasividad pasmada.

La meritocracia, por último, ampara la creencia de que los ricos y privilegiados deben estudiar más grados escolares, tener mejor salud, y más tiempo libre. Deben vivir más, porque están bendecidos por su situación. Así, todo debe ser una responsabilidad individual: la salud, la educación, la justicia. No es del estado, sino que éste sólo lo reconoce. Esa idea neoliberal conlleva otra: lo aspiracional, que no es querer tener o ser, como dice Lilliy Téllez, sino precisamente que los que juegan limpio y trabajan duro pueden alcanzar sus anhelos, sus sueños sociales, sean de dinero o reconocimiento. Así, habría pobres que mercen la ayuda del estado y pobres que no lo merecen. Unos, según la toría de Reagan, son los que no consiguen trabajo, o se enferman porque no cuidan su alimentación, o no se educan porque no le dan la importancia suficiente. 

El profesor de Harvard, Micheal Sandel ha descrito lo que la meritocracia le hace a las sociedades. Escribe Sandel: “En primer lugar, en condiciones de desigualdad desenfrenada y movilidad estancada, reiterar el mensaje de que somos responsables de nuestro destino y merecemos lo que recibimos erosiona la solidaridad y desmoraliza a los que se han quedado atrás por la globalización. En segundo lugar, insistir en que un título universitario es el camino principal hacia un trabajo respetable y una vida decente crea un prejuicio credencialista que socava la dignidad del trabajo y degrada a quienes no han ido a la universidad; y tercero, insistir en que los problemas sociales y políticos son mejor resueltos por expertos altamente educados y neutrales en cuanto a valores es una presunción tecnocrática que corrompe la democracia y quita poder a los ciudadanos comunes”.

Cuando menos del uno por ciento se queda con lo que produce el 90 por ciento de los trabajadores. Cuando, no importa lo que te esfuerces y juegues limpio, no te alcanza para subir en la llamada escala social ni siquiera en seis generaciones, insistir en la meritocracia es legitimar un sistema inequitativo que ha concentrado la riqueza, el poder, y el reconocimiento en muy pocos. Es humillar a los de abajo y enorgullecer a los de arriba. Ese no es el papel del Estado. ese no puede ser el mensaje a los niños de las primarias. Ese no puede ser el propósito de la 4T bajo ninguna circunstancia.

Bueno, hasta ahí dejaré la primera propuesta de Ebrard. Me queda poco tiempo para cubrir la segunda, que es todavía más ilógica. El 19 de junio el candidato a la encuesta propuso hacer una secretaría de la 4T que proteja las obras de infraestructura y los prog5ramas sociales. Además de ir en contra de un principio del obradorismo que es la austeridad republicana y, por tanto, el recorte en la burocracia nueva, la idea es atroz: que la 4T no es todo un régimen, con sus poderes, secretarías, y movimiento, sino una secretaría única, con su ventanilla y sus cuidadores de 9 a 7 en días hábiles.

 La idea me pareció monstruosa porque es justo como Miguel Alemán atajó a nombre de la burguesía mexicana el cardenismo: lo redujo todo al departamento de la Reforma Agraria, como si el cardenismo fuera sólo unos títulos de propiedad ejidal. Eso es justo lo que Ebrard intenta hacer con la 4T, reducirla a una mínima expresión: las obras de infraestructura y algunos programas de combate a la corrupción. Lo demás, suponemos, es parte de lo que debemos esperar sonriendo como aletargados, esperando que los “expertos”, los “meritorios” decidan qué hacer. Para taparle el ojo al macho, Ebrard, además, propuso a uno de los hijos de López Obrador al frente de esta nueva Estela de Luz burocrática. Andrés López Beltrán rechazó con comedimiento la oferta de nepotismo transexenal.

Por lo demás —el bocho eléctrico, las entrevistas a modo con periodistas de alquiler, el madruguete para renunciar y ser el primero en registrarse—, quise dejar por escrito mi indignación por el neoliberalismo dentro de los posibles candidatos de Morena. Al menos, compartiéndolo con ustedes, no me quedé sonriendo solo, sino poniendo en área común mi propia preocupación.

Fabrizio Mejía Madrid

Es escritor y periodista. Colabora en La Jornada y Aristégui Noticias. Ha publicado más de 20 libros entre los que se encuentran las novelas Disparos en la oscuridad, El rencor, Tequila DF, Un hombre de confianza, Esa luz que nos deslumbra, Vida digital, y Hombre al agua que recibió en 2004 el Premio Antonin Artaud.

Una buena jefa de gobierno

 sinembargo.mx

Carlos A. Pérez Ricart

Está mal visto hablar bien de quienes nos gobiernan. Vivimos en un mundo en el que el discurso del “todos son iguales” ha permeado a tal grado que reconocer la virtud de un político parece un acto de traición a la sociedad. Esa narrativa hace daño y nos impide separar el grano de la paja, lo esencial de lo accesorio, al precandidato de verdad del monigote de plástico.

Una vez fuera del gobierno, es buen momento para un corte de caja y hacer examen a la administración de Claudia Sheinbaum al frente del gobierno de la Ciudad de México. Más allá de filias y fobias y de preferencias electorales que desdibujan todo intento de matiz y de argumentación lógica, creo que hay pocas razones para no reconocer que Claudia Sheinbaum fue una buena jefa de gobierno. Administró la ciudad de forma racional, con carácter y autonomía. Lo hizo sin frivolidad ni demagogia y, hasta donde sabemos, sin la corrupción rampante que dejó su predecesor. Sheinbaum no deja una metrópoli sin problemas y retos monstruosos, pero sí en mejor estado que aquel en que la recibió. Y, por fortuna, eso es medible.

Su administración fue de calidad. He preguntado a varios de sus colaboradores más cercanos en dónde ven ellos la principal virtud de su ahora exjefa. Todos, sin excepción, refieren a su método de gestión como casi obsesivo, eso que los administradores llaman micro-management. Me sorprende que off the record y en completa confidencialidad repitan siempre los mismos atributos: consistencia, técnica, exigencia, disciplina, atención hasta el último detalle. “No se traga las mentiras ni la simulación”.

En todas las áreas de política pública hay avances contundentes. Acaso el mayor de todos estuvo en la seguridad pública. En comparación con 2019, la CDMX pasó a tener de 4.4 homicidios diarios a sólo 1.5. En todos los delitos —absolutamente todos— hubo reducciones importantes, casi milagrosas. El robo con violencia se redujo en 70% y las lesiones dolosas por disparo de arma de fuego en 65%. Además, los números oficiales están acompañados por una sustancial mejora en la percepción de seguridad. Así lo escribí en este espacio hace unos meses: “La capital no sólo es más segura; se percibe más segura”.[1]

Durante la administración de Sheinbaum, la CDMX se convirtió en la metrópoli con mayor reducción absoluta de homicidios en el país y posiblemente en toda América Latina. No conozco un caso de éxito similar. Quizás no lo haya. No fue casualidad: es el resultado de reformas profundas, designaciones acertadas en puestos clave, inversión pública y buena gestión administrativa —justo lo que explicaba líneas arriba. En otras áreas de la política hubo resultados similares: educación, movilidad, vivienda, sustentabilidad, innovación pública y gobernanza. ¿Resultados igual de buenos en todas las áreas? Seguramente no. ¿Suficientes para los retos de la Ciudad? Tampoco.

Frente a la corrupción, Sheinbaum actuó con dureza. Remito a un ejemplo que sirve como botón de muestra: en noviembre de 2021, cuando se hizo público que su Secretaría de Turismo había viajado a Guatemala en avión privado y con varios miles de dólares encima, Sheinbaum ni siquiera espero a escuchar explicaciones; la despidió fulminantemente. Además, aprovechó la coyuntura para mandar un mensaje claro: “Nada de usar aviones privados, aquí somos ciudadanos gobernando ciudadanos”. El discurso calo hondo en los colaboradores.

La política de “cero tolerancia” a la corrupción permitió a Sheinbaum extender el gasto ahí donde más se necesitaba. A pesar de la caída en ingresos por COVID, en la Ciudad no aumentaron los impuestos en términos reales ni se incrementaron las tarifas de transporte público en los sistemas operados por la Ciudad. Lo que es todavía más impresionante: la inversión pública fue 20% mayor que en la administración de Mancera. Es decir, en un contexto más complejo y con menos recursos disponibles se invirtió más y mejor. Así lo reconocieron las calificadoras internaciones y en particular la agencia calificadora HR Ratings que, en noviembre de 2022, ubicó a la CDMX como el gobierno subnacional mejor evaluado en toda América Latina.

Es justo decir que, ante situaciones extremas, Sheinbaum actuó con carácter y autonomía. Contra la caricatura que algunos hacen de ella de alinease siempre con el presidente, durante la crisis por COVID, no se plegó a las directrices federales. Todo lo contrario: asumió las decisiones que consideró mejores para una ciudad inmensa y difícil. El esfuerzo logístico de vacunación quedará siempre como ejemplo de eficiencia y buen uso de recursos. Su gestión durante la pandemia puede ser criticada desde muchas aristas, pero no su firmeza e independencia para tomar decisiones.

En los últimos cinco años, la Ciudad de México obtuvo más de 30 reconocimientos y distinciones de prestigio, más que cualquier otra metrópoli en el continente. Muchos de los premios reconocen los proyectos de innovación tecnológica del gobierno y el uso eficiente de recursos. Otros se centran en los avances de movilidad e infraestructura. De todo, sin embargo, me quedo con los proyectos que desde el gobierno de la CDMX se formaron para reducir la desigualdad. Todos con una orientación clave: ir de la periferia al centro. Los proyectos “Mi Beca para Empezar”, “PILARES”, “La escuela es Nuestra, Mejor Escuela” y el “Instituto de Educación Medio Superior” son solo unos cuantos ejemplos del carácter social, de izquierda y redistributivo de la administración de la Ciudad de México durante el último quinquenio.

Habrá quienes en las próximas semanas busquen los “negritos en el arroz” en el gobierno de Claudia Sheinbaum. Los encontrarán. Gobernar es priorizar y priorizar es atender algunas causas por encima de otras; gobernar es mirar con atención lo que se considera relevante y desatender lo que se considera residual. No hay gobiernos perfectos porque no hay recursos ilimitados. Gobernar es también elegir y elegir es optar por inconvenientes.

No sé si haber sido una buena gobernante de Ciudad de México sea suficiente para ganar una precandidatura o una elección presidencial. Mucho menos sé si será suficiente para ser una buena presidenta. Lo hecho en la gran capital difícilmente es escalable a la presidencia de la República. Las habilidades que llevaron a Sheinbaum a realizar un buen gobierno en la CDMX pueden hacerla fracasar en otra cancha. La política es dinamismo y el éxito en ese oficio pasa por leer correctamente momentos siempre cambiantes. Lo que funciona hoy puede agotarse mañana.

Por cierto, así como creo que Claudia Sheinbaum fue una buena jefa de gobierno, tengo para mi que Marcelo Ebrard fue un buen canciller. Pronto —espero— poder escribir sobre esto. Otra vez: reconocer virtudes en el otro no solo debería ser una práctica común en nuestra conversación pública, sino un rasgo de honestidad intelectual.

[1] Hace poco escribí al respecto. Véase: Carlos A. Pérez Ricart, “El milagro de la seguridad en la CDMX”, Sin Embargo, 3 de mayo de 2023. Disponible en: https://www.sinembargo.mx/03-05-2023/4356231

Carlos A. Pérez Ricart

Carlos A. Pérez Ricart es Profesor Investigador del CIDE. Es uno de los integrantes de la Comisión para el Acceso a la Verdad y el Esclarecimiento Histórico (COVeH), 1965-1990. Tiene un doctorado en Ciencias Políticas por la Universidad Libre de Berlín y una licenciatura en Relaciones Internacionales por El Colegio de México. Entre 2017 y 2020 fue docente e investigador posdoctoral en la Universidad de Oxford, Reino Unido.

¿Cero “politiquería”?

 Utopía 

Eduardo Ibarra Aguirre

 

La convocatoria e invitación del presidente Andrés Manuel “a todos los mexicanos” para festejar en el Zócalo capitalino el V aniversario del triunfo en las urnas de la coalición Juntos Haremos Historia que parió a la Cuarta Transformación, tiene sus riesgos y asegunes que es bueno ponderar con nueve días de anticipación y también con la enorme ventaja que da observar la contienda desde la barrera.

Conforme se acerca el sábado 1 de julio, López Obrador fija y afina las reglas para participar en la magna concentración a la que están invitados todos, aun los que aspiran a sucederlo: Marcelo Ebrard, Gerardo Fernández Noroña, Adán Augusto López, Ricardo Monreal, Claudia Sheinbaum y Manuel Velasco, pero solicitó que eviten llevar porras en favor de alguno de ellos y que se abstengan de aplaudir a sus favoritos o de faltarles al respeto a otros. Se trata, explica, de “conmemorar el triunfo de la transformación, nada más, cero politiquería”.

Se enuncia fácil, pero no debe serlo tanto para los partidarios de una o uno de los integrantes del sexteto de la 4T que busca darle continuidad al rumbo inaugurado por el tabasqueño de Tepetitán (Macuspana) que a la tercera batalla arribó a Palacio Nacional. “Continuidad con cambio” (AMLO, dixit) que no sólo tendrá impreso el sello del “estilo personal de gobernar”, como diría el maestro don Daniel, sino además su particular concepción del proceso transformador, la trayectoria y los intereses individuales y grupales. Un par de ocasiones AMLO advirtió que “se correrán al centro”.

Si cada uno de los seis es presentado al respetable será inevitable que unos sean más aplaudidos que otros, incluso si como pide Obrador no llevan porras. Queda claro que el acto será presidido por el gabinete presidencial y el líder de la 4T y jefe del Estado mexicano.

Por lo tanto no estaría fuera de lugar y forma que se eludiera la presentación individual y se aludiera sólo a los seis aspirantes a coordinador nacional de la 4T. Y no tanto en consideración a los suspirantes sino por respeto a las simpatías y adhesiones de los que ya optaron por un coordinador y no tienen o no entienden por qué deben ocultarlo.

Una solución más drástica y por ello poco recomendable es que el sexteto no asista a la Plaza de la Constitución a las 17 horas del domingo 1. Tampoco sería nada extraordinario, pero no aconsejable.

López Obrador maneja el argumento de la politiquería que no es otra cosa que “Acción y efecto de politiquear”. Y a politiquear, la Real Academia la define como: “1. intr. Intervenir o brujulear en política. 2. intr. Tratar de política con superficialidad o ligereza. 3. intr. Am. Hacer política de intrigas y bajezas.”

De la importancia que le asigna Obrador a la concentración capitalina habla muy a las claras la reunión del presidente con los gobernadores, el mediodía del miércoles 21, y a la que según Alonso Urrutia y Emir Olivares, al final del encuentro de nuevo casi todos fueron reacios a informar. Una excepción fue el jefe de Gobierno (sustituto) de la Ciudad de México, Martí Batres Guadarrama, quien comentó que “sólo abordaron el festejo del primero de julio. En alusión a los precandidatos presidenciales, dijo que quedó claro que no debe haber ni aplausómetros y menos aún expresiones negativas para nadie”.

El convocante, el titular del Ejecutivo federal, es decir, es una fiesta gubernamental, “no descarta infiltrados” y confía en que “no haya zalameros”. Bien, pero es casi inevitable que la gente, no los grillos de siempre, expresen de una u otra forma sus preferencias aún respetuosamente, durante el festejo porque como apuntó “Es el triunfo de muchos mexicanos que se nos han adelantado, que fueron precursores de este movimiento”.

Acuse de recibo

¿El presidente de México agrede a la República? La pregunta es oportuna por la siguiente Rayuela del periódico La Jornada, una brevísima posición editorial de tipo institucional. “Dice bien el columnista: en lugar de premiar a una mediocre funcionaria, más parece una agresión a la República” (20-VI-23). El columnista es Carlos Fernández-Vega y la “mediocre funcionaria” Luisa María Alcalde Luján... “El rector de la UNAM, Enrique Graue, ha reconocido que la Fundación Conde de Valenciana que preside, obtiene sus principales ingresos del pago de las consultas (más de 600 millones de pesos), y que sí destinan dinero a fondos de inversión (especulación financiera)…” Lo anterior afirma y sobre todo lo documenta la colega Nancy Flores. https://contralinea.com.mx/interno/semana/fundacion-del-rector-graue-tuvo-ingresos-anuales-por-600-mdp/… “Nado sincronizado” es el que hacen Alejandro Junco como capo de Reforma y Azucena Uresti en el Canal 6 de televisión abierta sobre la paraestatal Comisión Federal de Electricidad… “Te agradezco ampliamente la cita acerca del artículo que hice de Rosa Icela Rodríguez. Enorme abrazo, querido Eduardo”, dice el periodista Jorge Meléndez Preciado, https://periodistasunidos.com.mx/2023/06/rosa-icela-rodriguez/

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Prensa México viernes 23 de junio de 2023



LA JORNADA
Gana el Sindicato Minero la batalla a Larrea en Sombrerete 

Después de una larga batalla jurídica, la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) finalmente resolvió que el Sindicato Minero, que encabeza el senador Napoleón Gómez Urrutia, es el titular del contrato colectivo de los trabajadores de la mina San Martín, en Sombrerete, Zacatecas, que están en huelga desde hace 16 años,

Además consideró que fue ilegal la "coalición" de empleados que integró Grupo México, de Germán Larrea, para terminar el paro.

El coordinador jurídico de la organización sindical, Nahir Velasco, señaló que esto representa "un duro golpe" contra el empresario, quien "miente en el boletín" que difundió la víspera, con información "falsa e imprecisa".

Larrea falta a la verdad al decir que son verdaderos trabajadores los de su coalición, cuando en realidad desde 2007, año en que estalló la huelga, ha intentado romperla con “porros y golpeadores, armados y drogados para posesionarse” de la mina.

CONTRAPORTADA
Chihuahua : no quiere AN candidatas mujeres 

La comisión especial de reforma constitucional del Congreso de Chihuahua abordará una propuesta para impedir el registro de candidatas mujeres a la gubernatura en la elección local de 2027, con el argumento de la paridad de género, debido a que la actual mandataria estatal es la panista María Eugenia Campos Galván. La propia bancada del Partido Acción Nacional (PAN) impulsa dicha enmienda.

De acuerdo con el diputado local y coordinador de la fracción panista, Alfredo Chávez Madrid, Acción Nacional, mayoría en la legislatura local, busca que el próximo gobernador sea hombre.

La propuesta de reforma también plantea obligar a una postulación paritaria de 11 personas del sexo masculino y 11 mujeres en las candidaturas para encabezar los ayuntamientos de los 22 municipios más poblados del estado.

El PAN, con apoyo de los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y del Trabajo (PT), impulsa una ley para que el sucesor de la actual gobernadora sea varón.

EL UNIVERSAL
Corte pone out a Plan B; Morena amaga con el C
 
Legisladoras y legisladores de Morena en la Cámara de Diputados, afirmaron que la declaración de invalidez a la segunda parte del Plan B electoral, aprobado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) "no es ninguna sorpresa", y advirtieron que por ello, ya está en marcha su Plan C, que consiste en buscar "carro completo" en las elecciones de 2024.

"El día de hoy inicia el Plan C para convertir a México en un país verdaderamente democrático. Para que el soberano sea el pueblo y no las mafias electorales ni la partidocracia. ¡En sus marcas, listos, fuera!", escribió el coordinador de Morena en el recinto legislativo de San Lázaro, Ignacio Mier.

Por su parte, el diputado guinda, Hamlet Almaguer, publicó: "Ninguna sorpresa que la mayoría de los Ministros de la Suprema Corte voten por invalidar el Plan B, está en marcha el PLAN C".

En entrevista con EL UNIVERSAL el diputado Almaguer acusó a los ministros de violar lo dispuesto por el artículo 17 constitucional que obliga a todos los tribunales del país a privilegiar las soluciones de fondo, sobre los formalismos procedimentales.

MILENIO
Ex consejeros ya le organizan elección primaria a oposición 

MILENIO confirmó que un grupo de ex consejeros electorales, ex magistrados, presidentes del Instituto Federal Electoral y del Tribunal Electoral, y de la sociedad civil integraron un grupo al que conocen como el mini INE, con 11 integrantes que presentaron una propuesta que blinde a los partidos de violar la ley.

La oposición analiza la forma de darle la vuelta a la ley electoral,con proceso de los partidos en los que no participen de forma presencial sus dirigentes, con debates que llamarán foros de la ciudadanía, precandidatos denominados aspirantes ciudadanos, boletas que serán papeletas y otros mecanismos que impidan tener complicaciones legales.

Aunque el dirigente del PAN, Marko Cortés ha planteado que esta primaria sólo implique un porcentaje para elegir a la candidatura presidencial, pues ha insistido en mantener su propuesta de recolección de al menos 250 mil firmas en todo el país y una encuesta final. Lo que se determinará primero, en una reunión entre dirigencias del PRI, PAN y PRD este viernes y una reunión del consejo panista el sábado.

EXCÉLSIOR
Corte anula el Plan B de reforma electoral

Los comicios del próximo año se realizarán con el marco legal actual y la estructura que posee el Instituto Nacional Electoral.

Por mayoría de nueve votos contra dos, el pleno de la Suprema Corte declaró la invalidez de las reformas que integran la segunda parte del llamado plan B de la reforma electoral.

Se trata de cambios a tres leyes y la creación de una, todas aprobadas por el Congreso de la Unión en febrero pasado y publicadas en el Diario Oficial de la Federación el 2 de marzo.

El ministro ponente, Javier Laynez, explicó que los legisladores cometieron graves violaciones al proceso legislativo, por lo que propuso la invalidez del decreto. “Que todo ello amerita la necesidad de omitir ciertos trámites parlamentarios, sobre todo, el trámite de dictaminación, por lo que, igual que en el precedente (primera parte del plan B), se considera acreditada esta violación al proceso legislativo”, explicó.

EL HERALDO
Sepultan Plan B

Por mayoría de nueve votos, el máximo tribunal anuló el decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, de la Ley General de Partidos Políticos, de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, y se expide la Ley General de los Medios de Impugnación en Materia Electoral, publicado el pasado 2 de marzo.

REPORTE ÍNDIGO
Prevalece discriminación 

La colorida conmemoración en México del Día Internacional del Orgullo LGBTI+ cada 28 de junio, tiene como antesala semanas de actividades que buscan evaluar la situación de dicha comunidad en materia de acceso a sus derechos humanos y respeto a su persona, tradición que revela un panorama teñido de grises.

Los resultados de la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señalan que, en 2022, el 37.3 por ciento de las personas de la diversidad sexual y de género declaró haber vivido alguna experiencia de discriminación.

Por grupo de edad, la población de 18 a 29 años fue la que mayor porcentaje de casos discriminatorios registró con un 48.8 por ciento; en las personas de 30 a 59 años fue del 28.5 por ciento y en las de 60 años y más del 22.7 por ciento.

LA RAZÓN
SCJN echa abajo todo el Plan B; el INE la libra ... y Morena amaga con Pan C

Con 9 votos a favor, incluido el del expresidente de la Corte, Arturo Zaldívar, ministros declaran inválida segunda parte de Reforma Electoral; argumentan graves violaciones legislativas; oposición celebra fallo; morenistas se lanzan contra PJ; anuncian inicio de estrategia para ganar mayoría calificada en Congreso; AMLO insiste en elegir a juzgadores por voto

REFORMA
Va a salud privada 49% de población

El porcentaje de la población en México que prefirió atenderse males de salud en servicios privados y no en públicos pasó de 43 a 49 por ciento en este sexenio.
 
EL ECONOMISTA
Inflación cede en la primera mitad de junio y Banxico mantiene su tasa

La Junta de Gobierno de Banco de México dejó sin cambio la tasa, en 11.25% en una decisión unánime y tal como lo indicó en su anuncio de mayo, subrayó que “será necesario mantener la tasa en su nivel actual durante un periodo prolongado”.

En el comunicado del cuarto anuncio monetario del año, advirtieron que el panorama inflacionario será “complicado e incierto a lo largo de todo el horizonte del pronóstico, con riesgos al alza” y subrayaron que pese al descenso que sí han mostrado la inflación general y la subyacente, ambas se mantienen elevadas.

Se refieren en específico a las variaciones alcanzadas en la primera quincena de junio, que fueron de 5.18% anual para la inflación general y 6.91% para la subyacente.

6/22/2023

Fundación del rector Graue tuvo ingresos anuales por 600 MDP

contralinea.com.mx

Nancy Flores

Al cierre de 2022, la Fundación Conde de Valenciana –que preside el actual rector de la UNAM, Graue Wiechers– reportó ingresos superiores a los 604 millones de pesos, y como activo circulante, 264 millones 619 mil. Aunque la asociación civil está registrada como “altruista”, lo que le permite no pagar impuestos, es un negocio muy lucrativo: por cuotas de recuperación, el año pasado obtuvo más de 350 millones de pesos; por operaciones oftalmológicas, 207 millones; y además destinó 115 millones a la especulación financiera. Incluso, le alcanzó para pagar 5.4 millones a su órgano de gobierno, integrado por 13 personas. Hasta el doctor Enrique Graue se embolsó 103 mil 722 pesos, revelan sus archivos contables. Sus clínicas, en las zonas más exclusivas de la capital: complejo San Ángel Inn, Polanco y ABC Santa Fe

El rector de la máxima casa de estudios del país y una de las más importantes del mundo –la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)–, Enrique Graue Wiechers, destina su tiempo a presidir una lucrativa asociación civil: la Fundación de Asistencia Privada Conde de Valenciana, IAP. Ello, a pesar de tener en sus manos los destinos de 373 mil 340 estudiantes de nivel medio superior hasta posgrado, de 42 mil 190 académicos, y de los principales institutos generadores de conocimiento.

Elegido rector de la UNAM desde 2015, Graue Wiechers no renunció a la presidencia de la Fundación Conde de Valenciana que aún mantiene, quizá por el negocio que representa: sus archivos contables, a los que Contralínea tuvo acceso, revelan que sus ingresos ascendieron a 604 millones 183 mil 995 pesos tan sólo en 2022.

Al cierre de 2022, la Fundación Conde de Valenciana –que preside el actual rector de la UNAM, Graue Wiechers– reportó ingresos superiores a los 604 millones de pesos. Aunque la asociación civil está registrada como altruista, destinó 115 millones a la especulación financiera. Al doctor Graue le transfirió 103 mil 722 pesos

Otros datos sobresalientes en sus reportes internos son los correspondientes a su patrimonio, valuado en 478 millones 936 mil 33 pesos; y su activo circulante, que el año pasado ascendió a 264 millones 619 mil pesos. Además, aunque opera en un régimen fiscal especial que le permite no pagar impuestos –el de las asociaciones sin fines de lucro–, destinó más de 115 millones a la especulación financiera.

Entre enero y diciembre del año pasado, la Fundación Conde de Valenciana especuló con 86 millones 755 mil 701 pesos en BONDES F (bonos de desarrollo del gobierno federal); y con 28 millones 279 mil en STERGOB (fondo deuda gubernamental).

Así, la Fundación Conde de Valenciana decidió especular con el 19 por ciento de sus ingresos de 2022, a pesar de que se ostenta como asociación civil sin fines de lucro, y de que las llamadas inversiones financieras son consideradas de las actividades más rentables: maximizan el rendimiento económico en el menor tiempo posible. Tan es así que el año pasado se embolsó por intereses 13 millones 420 mil 845 pesos.

Los frutos de esa rentabilidad los disfrutaron también los miembros de su órgano de gobierno: en 2022, entre los 13 integrantes sumaron erogaciones por 5 millones 478 mil 471 pesos. Incluso la asociación civil le transfirió 103 mil 722 pesos al doctor Graue.

También recibieron pagos por idéntica cantidad: el patrono Alfredo Adam Adam (contador público exintegrante de la Junta de Gobierno de la UNAM); el tesorero Klaus Boker Trauwitz (también consejero de la Fundación Dondé); los vocales Ana María López Colome (investigadora titular C del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM), Alejandro Alfonso Díaz (exdirector del Centro Médico ABC) y Alonso Rodrigo Ares de Parga Álvarez Ugena (exdirectivo de los clubes de futbol Pumas de la UNAM y Gallos Blancos de Querétaro); y el secretario Xavier Cortés Rocha (exdirector de la Facultad de Arquitectura​ y exrector interno de la Universidad Nacional Autónoma de México).

Los que más dinero obtuvieron de la Fundación Conde de Valenciana fueron: el director general David Ricardo Abaunza Martínez, 1 millón 630 mil 929 pesos; la administradora Carmen Abella de Uslar, 1 millón 162 mil 433; el gerente José Luis Rodríguez Loaiza, 739 mil 575; y los directores Juan Manuel Paulin Huerta, 582 mil 115; Fernando Solorio Martínez, 335 mil 393; y Ricardo Blas Medina, 301 mil 972 pesos.

Al cierre de 2022, la Fundación Conde de Valenciana –que preside el actual rector de la UNAM, Graue Wiechers– reportó ingresos superiores a los 604 millones de pesos. Aunque la asociación civil está registrada como altruista, destinó 115 millones a la especulación financiera. Al doctor Graue le transfirió 103 mil 722 pesos

Las fuentes de sus ingresos

La Fundación Conde de Valenciana cuenta con seis sedes, cuatro de ellas en la Ciudad de México: ABC Santa Fe, San Ángel Inn, Polanco y Centro, sólo esta última de bajo costo. Las otras dos son Ometepec (Guerrero) y Tlaxcala. De acuerdo con sus archivos contables, su plantilla laboral asciende a 600 personas –cuyos salarios implicaron una erogación de 89 millones 209 mil 268 pesos en 2022 (si todos hubieran percibido la misma cantidad, habrían cobrado 148 mil 682 pesos anuales, que equivale a unos 12 mil 390 pesos al mes). Además, 30 trabajaron gratuitamente, pues están bajo el régimen de voluntariado.

Según su información oficial, la AC está dedicada al “beneficio social gracias a los recursos obtenidos a través de cuotas de recuperación, las que se procura mantener siempre a los precios más bajos posibles. Los ingresos que se obtienen por las cuotas de recuperación se emplean cabalmente en el mantenimiento de las instalaciones, en el pago al personal, en la adquisición de nueva tecnología y en apoyar, con servicios médicos y quirúrgicos gratuitos a quien, por su condición económica, no puede cubrir los costos de su atención”.

No obstante, en 2022 sólo benefició a 75 personas con procedimientos quirúrgicos “gratuitos”, pero el costo (poco más de 715 mil pesos en total) fue cubierto con donativos en efectivo que recibió ese año (por 1.2 millones de pesos); es decir, la fundación no donó ni una sola operación. Con excepción de esos 75 pacientes, todos pagaron “cuotas de recuperación” por los servicios recibidos.

Sus archivos contables de 2022 revelan que una de las principales fuentes de ingresos de esta asociación civil es precisamente la de cuotas de recuperación: por éstas, obtuvo 352 millones 527 mil 403 pesos. Las cuotas de recuperación se aplican para las consultas oftalmológicas que da: desde 205 pesos la primera vez (en la clínica Ometepec; mientras que en la clínica Centro es de 250 pesos, pero en otras clínicas tiene un costo de 1 mil 300, como la San Ángel Inn); desde 970 pesos las de urgencias (sede Centro); desde 540 pesos la consulta exprés o sin cita.

Identificada con el registro federal de contribuyentes FAP5607314A4, la Fundación Conde de Valenciana reporta entre sus fuentes de ingresos –además de los intereses por más de 13 millones– el uso o goce temporal de bienes inmuebles (10 millones 96 mil 528 pesos); apoyos o estímulos proporcionados por la federación, entidades federativas o municipios, es decir, dinero público (5 millones 124 mil 587 pesos); enajenación de bienes de su activo fijo o intangible (35 mil).

Asimismo, indica que en 2022 obtuvo 207 millones 412 mil 759 pesos por los pagos que cubren sus pacientes sometidos a procedimientos quirúrgicos (el más económico asciende a 17 mil 899 pesos, y corresponde a la cirugía de catarata en la sede Centro; pero además practican operaciones para tratar glaucoma, estrabismo, uvea, oculoplástica, córnea, retina, segmento anterior). Y en el rubro de otros ingresos (sin especificar a qué se refiere), reporta 188 mil 95 pesos.

Las cuotas de recuperación varían de sede a sede: la más económica es la de Ometepec, Guerrero, y las más caras son en las zonas más exclusivas de la capital: complejo San Ángel Inn, Polanco y ABC Santa Fe. Otros servicios por los cuales la Fundación Conde de Valenciana obtiene dinero son:

Consultas específicas con distinto costo (baja visión; para procedimientos; córnea; estrabismo; glaucoma; neuroftalmología; oculoplastica; retina; segmento anterior; uvea).

Auxiliares de diagnóstico (ecografía, ultrabiomicroscopía, electrocardiografía, fluorangiografía, HRT, lentes de contacto, campimetría Goldman, prótesis ocular, topografía corneal, campos visuales).

Servicios de apoyo (anestesia, genética, medicina interna, otorrinolaringología, inmunología, pediatría).

Estudios (electrocardiograma, topografía corneal, de campos visuales por ojo, HRT análisis topográfico, ecografía por ojo, fluorangiografía, campimetría Goldman, microscopía especular, estudios de laboratorio).

Óptica (venta de anteojos y lentes de contacto).

Cafetería.

Aunque su principal fuente de ingresos es la de los costos de sus servicios (cuotas de recuperación), la Fundación Conde de Valenciana también recibe donativos: de persona física nacional, el año pasado obtuvo 1 millón 96 mil 692 pesos, y de persona moral nacional, 118 mil 850; y en especie, 22 mil 344.

Al cierre de 2022, la Fundación Conde de Valenciana –que preside el actualrector de la UNAM, Graue Wiechers– reportó ingresos superiores a los 604 millones de pesos. Aunque la asociación civil está registrada como altruista, destinó 115 millones a la especulación financiera. Al doctor Graue le transfirió 103 mil 722 pesos
FOTO: GRACIELA LÓPEZ /CUARTOSCURO.COM

“Actividad altruista”

De forma oficial, la fundación que preside el rector de la UNAM, Enrique Graue, tiene por objetivo “brindar servicios médico oftalmológicos de manera personalizada procurando que nuestros pacientes reciban los beneficios de la tecnología y el conocimiento medico moderno, sin importar su condición socioeconómica o su grado de marginación social y contribuir así a su bienestar y al desarrollo de México”. Es decir, su función altruista –que “justifica” estar en un régimen fiscal especial en el que no paga impuestos– es marginal. La asociación civil privilegia los supuestos bajos costos que, sin embargo, no se respetan en sus clínicas lujosas.

De acuerdo con sus archivos contables, a la atención de personas en situación de pobreza y marginación sin ningún costo de “recuperación” destinó sólo parte de los donativos que recaudó en efectivo: en donaciones obtuvo 1 millón 215 mil 542 pesos, y erogó en beneficencia solo 715 mil 542 pesos. Según su propia información interna, este monto benefició a 75 personas con cirugías y procedimientos menores (38 originarios de la Ciudad de México y 37 de Guerrero).

A pesar de haber obtenido ingresos anuales por más de 600 millones de pesos, el año pasado gastó 500 mil pesos de los donativos en “becas” para 30 de sus residentes, asignación que “justificó” como “apoyos académicos”.

Respecto de los donativos en especie que recibió la Fundación Conde de Valenciana en 2022, ni siquiera utilizó la mayoría que estaba destinada a personas vulnerables para proporcionarles anteojos gratuitos. Su información interna revela que el año pasado recibió donaciones de 13 mil 914 micas CR-39 (para anteojos graduados), las cuales mantiene en bodega. Lo mismo pasó con 4 mil 120 micas hi-index; y 5 mil 374 micas bifocales.

Además, a la asociación civil le donaron 14 mil 70 batas quirúrgicas no estériles de tela spundbond para procedimientos quirúrgicos, de las cuales sus médicos y enfermeras utilizaron 8 mil 908. Esto es que 5 mil 162 se mandaron a bodega. Otra donación fue de 2 mil 475 batas quirúrgicas no estériles de tela pellón para procedimientos quirúrgicos, de las cuales se beneficiaron 1 mil 778 pacientes; mientras que 697 se fueron a bodega.

La Fundación también recibió 200 cajas de medicamento Drusen Mega cápsulas de gel c/30, que fueron entregadas a igual número de pacientes. Y una última donación fue la de un lote de mobiliario y equipo, que la asociación civil destinó a uno de sus trabajadores administrativos.

Para la elaboración de este reportaje, Contralínea solicitó la versión del rector Enrique Graue mediante el área de Comunicación Social de la UNAM. Hasta el cierre de esta edición no se obtuvo respuesta.

Al cierre de 2022, la Fundación Conde de Valenciana –que preside el actualrector de la UNAM, Graue Wiechers– reportó ingresos superiores a los 604 millones de pesos. Aunque la asociación civil está registrada como altruista, destinó 115 millones a la especulación financiera. Al doctor Graue le transfirió 103 mil 722 pesos
FOTO: UNAM/CUARTOSCURO.COM

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