6/04/2022

A 3 años del “Acuerdo por la Igualdad” de AMLO: aumenta violencia feminicida, más mujeres en pobreza y mayor carga en labores de cuidado

  

Fue el 21 de noviembre de 2019 cuando López Obrador, acompañado de la presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), Nadine Gasman Zylbermann, y la entonces secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, presumieron el acuerdo. También aprovecharon la ocasión para enfatizar que su gobierno estaba comprometido a erradicar el machismo y la discriminación hacia las mujeres, adolescentes y niñas.

Pero a más de dos años de la firma del “Acuerdo por la Igualdad”, las mexicanas continúan siendo violentadas en espacios públicos y privados, de forma física, psicológica, patrimonial, económica y sexual.

CIMACFoto: César Martínez López

En entrevista con Cimacnoticias, María Inés Mesta Orendain, investigadora del programa de violencias de género del Centro Universitario por la Dignidad y Justicia del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), expresó que el acuerdo es en realidad una serie de postulados genéricos “que no tienen sustancia”.

“Parece más una carta de buenas intenciones que un postulado que tenga acciones concretas, estables, orientadas a un objetivo específico, que parta de un diagnóstico y una aceptación de la realidad, no de una negación de ella. Como vemos que se ha dado con el tema de violencia contra las mujeres, hay resistencia a aceptar la situación que se ha agravado con la nueva administración”.

María Inés Mesta Orendain

A continuación, desglosamos a qué se comprometió el gobierno federal y cuáles son las cifras en la realidad mexicana:

  • “Para que las mujeres y niñas más pobres y discriminadas estén siempre en el centro de la Cuarta Transformación y del desarrollo de México”

De acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), entre 2018 y 2020 el número de mujeres que experimentan pobreza aumentó de 27.1 a 29.1 millones, lo que representa un incremento del 42.6 al 44.4 por ciento a nivel nacional. Esto quiere decir que hasta el 2021, 44.4 por ciento de las mujeres en el país vivían en esta situación.

En general, respecto a las personas en situación de pobreza en México, hay 2.5 millones más mujeres que hombres. En este sentido, Coneval destaca que “la discriminación que viven ellas por el hecho de ser mujeres hace que tengan menos herramientas para salir de esta situación”.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), sería posible sacar de la pobreza a más de 100 millones de mujeres y niñas a nivel mundial “si los gobiernos implementan una estrategia integral orientada a mejorar el acceso a la educación y a la planificación familiar, un salario justo y equitativo y la ampliación de transferencias sociales”.

  • “Para que haya más trabajo formal, mejores condiciones y más derechos para las mujeres”

El análisis #ConLupaDeGénero 2022, realizado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) reveló que los estados de la República mexicana no brindan condiciones laborales óptimas para las mujeres, lo cual limita su independencia económica y frena el potencial del país.

Según el análisis, las entidades obtuvieron en promedio 43 de 100 puntos en la evaluación de 18 indicadores que miden las condiciones laborales para las mujeres, entre los que se encuentran: ingresos, participación de mujeres en puestos de liderazgo y políticas de flexibilidad que sean compatibles con sus necesidades.

“En estados como Colima, la tasa de participación económica femenina es de casi 56 por ciento, similar a la de Estados Unidos. Sin embargo, hay entidades como Chiapas, cuya tasa (31 por ciento) es similar a la de Turquía”.

IMCO
  • “Para garantizar mayor bienestar en la vida de mujeres y niñas, con educación para todas, respeto, no violencia, paz y seguridad”

De 2019 a 2021, la violencia feminicida ha tenido un incremento. El mismo año que el presidente López Obrador firmó el acuerdo, se registraron 947 casos de feminicidio, en 2020 hubo 948 víctimas y para 2021 la cifra subió a 978, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). Por su parte, en lo que va de 2022 se han perpetrado 310 feminicidios y 848 asesinatos violentos en contra de mujeres.

Al hablar de violencia familiar, las cifras presentan un aumento preocupante: en 2019 se registraron 210 mil 188 denuncias por este delito, para 2020 se acrecentó a 220 mil 031 y en 2021 hubo un total de 253 mil 736 casos. En lo que va de 2022, se han contabilizado 83 mil 030 víctimas; cabe señalar que el último marzo fue el mes más violento de los últimos siete años.

Otro delito que tuvo un crecimiento notable durante los últimos tres años fue el de violación, con un total de 17 mil 342 víctimas en 2019, 16 mil 543 en 2020, 21 mil 189 en 2021 y siete mil 455 en los primeros cuatro meses de 2022.

Al respecto, el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) instó urgentemente al gobierno de México a revisar las políticas de prevención, atención y sanción para atender  la violencia contra las mujeres y niñas.

CIMACFoto
  • “Para que las familias y centros de trabajo compartan los trabajos de cuidado y las mujeres tengan más tiempo propio”

El IMCO propone que, para que las mujeres logren insertarse en el mercado laboral se debe “avanzar hacia la aprobación y asignación de presupuesto para un Sistema Nacional de Cuidados asequible y de calidad, generar incentivos para que las empresas implementen políticas vida-trabajo para sus empleados, desarrollar habilidades en las niñas y mujeres para que mejoren sus oportunidades en el mercado laboral e incentivar la corresponsabilidad de cuidado en la primera infancia a través de permisos de paternidad extendidos”.

En este sentido, se destaca que durante el primer año de la pandemia por COVID-19 el trabajo de cuidados no remunerado dejó ver un ligero incremento en la participación de los hombres. Pese a esto, la actividad sigue delegándose principalmente a las mujeres.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), los hombres dedican en promedio 20 horas a la semana a los trabajos de cuidado no remunerados, mientas que las mujeres destinan 50 horas a estas tareas.

Sobre el tema, María Inés Mesta aseguró que el gobierno federal tiene tarea pendiente, pues el desmantelamiento y los recortes a escuelas de tiempo completo, guarderías y espacios de atención a la salud mental provocan que las mujeres abandonen actividades remuneradas para dedicarse al trabajo de cuidados.

Por ello, la especialista recomendó invertir en “sistemas efectivos e infraestructura” que obliguen al gobierno a atender a las poblaciones que lo necesitan para evitar que las mujeres sigan como encargadas principales del cuidado de niñas, niños, adultas y adultos mayores.

  • “Para que se procure una mejor atención a la salud de las mujeres a lo largo de su vida”

María Inés Mesta resaltó que debido a la pandemia por COVID-19, aspectos de la salud como los tratamientos contra el cáncer y los medicamentos fueron descuidados por el gobierno de México. En este ámbito, sobresalta el hecho de que en el país solo 44 de cada 100 mujeres están afiliadas a alguna institución de salud –según cifras del Inegi–, por lo que el resto ve mermada su atención e incluso debe cubrir por cuenta propia los gastos que supone el acceso a servicios de salud.

Aunado a esto, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) también remarca que la salud sexual y reproductiva para adolescentes fue otro ámbito perjudicado durante el confinamiento. Los aspectos más afectados fueron la disponibilidad de los servicios de salud sexual y reproductiva, los recursos y el equipamiento, la demanda y el acceso a los servicios de salud.

Al respecto, la secretaria general del Consejo Nacional de Población (Conapo), Gabriela Rodríguez Ramírez, afirmó que:

“La pandemia por COVID-19 ha tenido un impacto demográfico en el país, principalmente por el número de muertes, pero también por el número de embarazos no deseados que ha propiciado el confinamiento”.

Ante este panorama, la directora general del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva, Karla Berdichevsky Feldman, ha subrayado la urgencia de implementar “programas que coadyuven a reducir las brechas de acceso en salud entre hombres y mujeres, promuevan el empoderamiento de las mujeres, incidan en la reducción de la violencia asociada al género, eliminen las barreras institucionales y la revictimización de las mujeres en las instituciones de salud”.

  • “Para trabajar juntas y juntos por una nueva cultura nacional basada en los valores y principios de gobierno, la igualdad de derechos y oportunidades para mujeres y niñas”

Para María Inés Mesta, los objetivos deben partir de un análisis de la realidad, ya que con “buenas intenciones” no se logrará brindar la atención integral que requieren las mujeres en México, pues de acuerdo con la especialista “no es un favor o un buen gesto, son obligaciones del Estado”.

Por ello, la investigadora aseguró que Andrés Manuel López Obrador debe reconocer la realidad y escuchar a expertas para orientar el presupuesto a acciones que contribuyan de manera efectiva, “más allá de simulación”.

“No existe, ni siquiera dentro de las reglas de operación, la igualdad de género y erradicación de la violencia como objetivo principal. No importa cuánto incremente el presupuesto si no se reconoce la violencia, debemos dejarnos de postulados y poner el presupuesto donde debe ser”.

María Inés Mesta Orendain

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