2/27/2025

Columnas y opinión del periódico La Jornada jueves 27 febrero 2025


Acuerdo: gasolina regular, a $24 el litro
Trump, la teoría del loco
Nepotismo bueno, nepotismo malo
Anoche trascendió que la presidenta Claudia Sheinbaum y los expendedores de gasolina llegaron a un acuerdo para estabilizar durante seis meses el precio de la gasolina regular en 24 pesos el litro.

Haciéndole al loco
Trump está resucitando la teoría del loco que popularizó uno de sus antecesores, el presidente Reagan. Si actuaba como enajenado, los países con los que negociaba no sabrían a qué atenerse: podía no suceder nada o podía atacarlos con una bomba atómica. Trump utiliza aranceles como bombas. Primero dijo que castigaría a México y Canadá prácticamente el mismo día que tomara posesión, pero no lo hizo. Puso plazo de un mes que venció el 4 de febrero y no ocurrió nada. Estableció otro que debería expirar en marzo, pero ayer volvió a cambiar de opinión y renovó su amenaza hasta abril. También ha variado la cuantía de los aranceles, de 15 a 25 por ciento. Sus amagos le han ido reportando ganancias. Canadá tomó medidas para reforzar su frontera para combatir el tráfico de fentanilo y México –entre otras acciones– ha movilizado a 10 mil guardias para reforzar la línea divisoria.

Negociación crucial
El equipo de seguridad mexicano se reunirá hoy en Washington con el secretario de Estado, Marco Rubio. Antes hubo contactos por teléfono con miras a ir suavizando el camino. El funcionario trumpista que tiene a su cargo la diplomacia se ha referido en el pasado a la influencia de las bandas de narcotraficantes sobre algunos funcionarios del gobierno mexicano. La reunión es crucial.

Nepotismo bueno, nepotismo malo
Según Ricardo Monreal, hay un nepotismo bueno y otro malo. El de su familia es bueno porque no es en realidad –dice–, ya que los Monreal han sido electos por voto popular. El fue gobernador de Zacatecas, su hermano David heredó el cargo y un tercer brother, Saúl, aspira a sucederlos. Para ese fin, fue necesario dar una torcida a la iniciativa antinepotismo de la presidenta Sheinbaum. Propuso que entrara en vigor en las elecciones de 2027, pero Morena y el Verde se aliaron para que se aplique –si es que llega a suceder– hasta 2030. ¿Y cuál es el nepotismo malo? Por inferencia, el de los empleados del Poder Judicial. La reforma que se hizo a la Constitución, por la que votó Ricardo, tuvo como fin combatir la corrupción y el nepotismo. Las redes familiares, se dijo, ocupan más de 60 por ciento de la nómina.

Partido Montessori
La Presidenta Sheinbaum expresó en la mañanera que se va a ver muy mal el partido político que ponga a un familiar como candidato (en 2027). Sin embargo, el comentario no parece haber hecho mella en las intenciones del padre de la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, el senador Félix Salgado Macedonio, quien comentó: sí se ve mal, pero, ¿y si gano la encuesta? Tengo que pensar. Yo ya le dije a la gente que se ve mal; una cosa es lo que yo siento y otra cosa es lo que la Constitución permite: sí se puede, pero no se debe. Y si el pueblo se encapricha, ¿qué hago? Ni modo de llevarle la contraria. Morena va en camino a convertirse en un partido Montessori: cada quien juega lo que le gusta.

Díselo a Claudia
Asunto: Adán Augusto
Me confieso amloísta desde antes de que Andrés Manuel fuera jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal y apoyador en todos los aspectos de la 4T. Por tanto, no encuentro justificación a lo que Adán Augusto presentó a título personal: la modificación al proyecto de ley enviado por el Ejecutivo para evitar el relevo entre familiares directos y los cruces de puestos en distintos niveles de gobierno. ¿Qué están buscando estos grupos morenistas al extender el plazo hasta la elección federal de 2030?
Leonardo Moctezuma

Twitterati
Oiga, señor Gertz Manero, si El Mayo Zambada ya tenía varias órdenes de aprehensión en México, ¿por qué no lo detuvieron cuando se reunió con Rocha Moya?

X: galvanochoaFacebook: galvanochoaTikTok: galvanochoaInstagram: galvanochoaCorreo: galvanochoa@gmail.com

Paliativos contra nepotismo sucesorio
Congreso de Morena decidirá
Se desatan nepoguindas y nepoverdes 
Trump se aferra: aranceles en abril
Casi 24 horas después (a las 18:54 del miércoles) de que el Senado había rechazado la aplicación en 2027 de una reforma contra el nepotismo sucesorio, la presidenta formal de Morena, Luisa María Alcalde, apareció en X para anunciar que, conforme a lo dicho en la mañanera por la Presidenta de la República, el partido hegemónico no formulará candidaturas con sesgo familiar en las elecciones locales de este año y presentará, ante un posible congreso nacional guinda, una propuesta de incorporación estatutaria para que esta medida sea aplicable en el proceso electoral de 2027 (negritas, en el original: https://goo.su/Dmbdil).

La medida anunciada por Alcalde tiene efectos inmediatos en Durango y Veracruz, pero no necesariamente en el complicado proceso de 2027, en el que se elegirán 16 gubernaturas, entre ellas cuando menos tres con marcado interés de personajes con perfil de nepotismo, según la nueva clasificación impulsada desde Palacio Nacional.

Alcalde sólo se compromete a presentar una propuesta ante un hipotético congreso nacional (luego a Morena se le complica la realización de ese tipo de sesiones de deliberación masiva), pero no aplica para aquel año, 2027, lo mismo que de manera inconsulta ha decidido para el presente, 2025. Es decir, vale preguntar por qué la dirigente morenista se considera facultada para imponer este año en dos estados lo que para 2027 sólo pondrá a discusión en un congreso previsiblemente acalorado, donde las intenciones contra ese tipo de nepotismo podrían ser derrotadas.

El paliativo alcaldista tiene como contexto la contenida postura de la presidenta Sheinbaum, quien en la mañanera de este miércoles hubo de aceptar el revés que el verde Manuel Velasco y el guinda Adán Augusto López recetaron a la pretensión de frenar esa forma de nepotismo en 2027, con evidente dedicatoria, tal pretensión presidencial, a San Luis Potosí, donde el gobernador Ricardo Gallardo impulsa a su esposa, Ruth González Silva, quien ya es senadora, como aspirante a una sucesión familiar.

La propia Sheinbaum, con rostro y tono alejado de otros momentos en que suele responder de manera relajada, deslizó su esperanza de que cuando menos su partido se negara a promover candidaturas de tufo nepotista. En la Cámara de Diputados, donde debe analizarse y votarse la propuesta ya ajustada en el Senado, legisladores de la marginal corriente claudista exploraban la posibilidad de frenar la decisión impulsada por Velasco y Adán Augusto.

Pero los apetitos sucesorios familiares se confirmaron abiertamente, arguyendo que la letra aprobada en el Senado permitirá nepotismos este 2027. Félix Salgado Macedonio, cuya hija es la gobernadora de Guerrero, arguyó que si el pueblo decide apoyarlo, y gana una encuesta interna, tendrá que obedecer a tal masa popular. Similar recurrencia al pueblo ha utilizado Ruth González, la esposa del gobernador potosino, quien iría por el partido Verde (el de las cuatro mentiras), por sí mismo, en alianza con Morena o contra Morena, como ya sucedió en la campaña del propio Gallardo en 2021. Saúl Monreal reivindicó su derecho a buscar el cargo que ocupa uno de sus hermanos y antes ocupó otro. El propio Ricardo Monreal tuvo a bien filosofar para puntualizar que, en estricto sentido, sus hermanos no entran en una clasificación de nepotismo, pues no fueron nombrados en un cargo por un familiar, sino elegidos popularmente.

Y, mientras Donald Trump ha anunciado que los aranceles a México se establecerán a partir del próximo 2 de abril, pues asegura que el daño a Estados Unidos a causa del fentanilo ya está hecho, y en tanto el gabinete mexicano de seguridad en pleno, salvo la secretaria de Gobernación, se reúne hoy en Washington con el secretario de Estado, Marco Rubio, ¡hasta mañana!

X: @julioastillero, Facebook: Julio Astillerojuliohdz@jornada.com.mx

Nepotes aprueban ley vs. nepotismo
Urge fumigación a fondo en Morena
Aranceles en pausa, una vez más
Morena comienza a pagar la errada decisión de su directiva de abrir las puertas de par en par para que por ellas se colaran, sin trabas, todo tipo de bichos retorcidos, vividores de la política, representantes de intereses ajenos al concepto original de un partido del pueblo y para el pueblo. Cada día se escuchan más fuerte las voces condenatorias, dentro de las mismas filas de esa organización, por el sucio proceder de impresentables como Ricardo Monreal, Adán Augusto López Hernández y pandillas asociadas.

El caso más reciente, que no el único, es el relativo a la iniciativa de reforma constitucional presentada por la presidenta Sheinbaum al Legislativo (ley contra el nepotismo en cargos públicos y cancelar la relección inmediata), la cual originalmente fijaba 2027 para su entrada en vigor. Pero los morenistas en el Senado, con Adán Augusto a la cabeza, acordaron con los siempre vividores y extorsionadores del Partido Verde (te hablan Manuel Velasco) modificar dicha fecha y llevarla a 2030, siempre con las elecciones intermedias en la cabeza (renovación del Legislativo y 15 gubernaturas en juego).

Se aprobó dicha modificación y del Senado pasa a la Cámara de Diputados, donde la otra pandilla, con Ricardo Monreal a la cabeza, hará lo propio (su hermano Saúl, uno de quienes aprobaron la ley contra el nepotismo, ya se anotó para suceder a su otro carnal, David, en la gubernatura de Zacatecas), sobre todo porque el ahora diputado tiene una parentela igual de numerosa que de permanentemente incrustada en la ubre pública, de la que mama desde hace décadas.

La presidenta Sheinbaum habló de todo esto: no sé si la razón de los otros partidos (para modificar la fecha original) tenga que ver con el gobernador de San Luis Potosí (con pretensiones de imponer a su esposa para sucederlo en el cargo), (pero) no creo que el pueblo, ni de SLP, ni de ningún estado de la República, ni de la Ciudad de México, le guste que se deje como candidato a un familiar. Si presentamos la propuesta fue justamente por eso. Entonces, si alguien pretende dejar a un familiar o que uno de ellos sea el candidato, lo va a ver muy mal la gente, ni siquiera el movimiento al que pertenecemos o la Presidenta de la República. No creo que sea una buena idea, ¿no?

Aún así, la mandataria intentó maniobrar: “más allá de decir ‘no se aprobó exactamente igual’, bueno, es lo que se pudo, la política también es eso, y a partir de 2030 queda establecido. Ahora, ¿qué esperamos todos los mexicanos? Pues que en 2027 no haya familiares que se presenten como candidatos. Y si se llegan a presentar, no creo les vaya muy bien. ¿Quién va a sancionar? Pues el pueblo. No se va a ver muy bien el partido que vaya a postular a un familiar”.

Algo más: en el marco del acuerdo político que se requiere para que se aprobara la reforma, lo que se cambió es que no fuera 2027, sino 2030. Espero que lo aprueben los Congresos estatales y la Cámara de Diputados; va a quedar en la Constitución a partir de 2030. No es que hayan cedido o no, si no qué acuerdo se logra. La mayoría para cambiar la Constitución debe ser calificada. Entonces, finalmente, toman la decisión de que se fuera a 2030. Yo ya ni participé en eso, yo dije: yo envío la iniciativa, (pero) desde mi punto de vista debe ser desde 2027.

Pues bien aparentemente se logró el objetivo de poner fin a los privilegios de los linajes y las dinastías políticas, y garantizar que el acceso a los cargos públicos se dé por méritos y no por lazos familiares (presidente de la Comisión de Estudios Legislativos, Enrique Inzunza, dixit), pero obvio es que los nepotistas se auto regalaron otra elección intermedia, una suerte de bono de compensación, para que sus respectivos nepotes se mantengan adheridos a la ubre pública.

Lo cierto es que a Morena le urge una fumigada a fondo, comenzando por la presidenta del movimiento, Luisa María Alcalde, y de ahí para abajo, sin olvidar las coordinaciones en el Senado y en San Lázaro, porque las autoridades del partido han dejado pasar a todo tipo de bichos, cuando, se supone, la concepción del movimiento es, precisamente, erradicarlos. Pero algo falla.

Las rebanadas del pastel

Ya parece cotorreo: Donald Trump (en su papel de Pedro y el lobo) anuncia que los ya famosos aranceles que impondría a México y Canadá no entrarían en vigor el 4 de marzo, sino hasta el 2 de abril, en lo que es la segunda pausa desde su anuncio original. Vaya forma de negociar: a golpe de amenazas y chantajes… Un millón de besos y abrazos para mi adorada Camila por otra velita en su pastel.

X: @cafevegacfvmexico_sa@hotmail.com

EDITORIAL
El dueño de The Washington Post, Jeff Bezos, dio a conocer ayer que en lo sucesivo prohibirá en los espacios de opinión del rotativo cualquier texto opuesto a las libertades personales y los mercados libres, puntos de vista que considera desatendidos en el actual mercado de ideas y opiniones periodísticas. Para la segunda persona más rica del planeta, hoy no es necesario que los diarios brinden a los lectores secciones de opinión que busquen cubrir diversas perspectivas, pues dicha función es satisfecha por Internet. En un reconocimiento tácito de que sus órdenes alejan a Estados Unidos de los estándares de las sociedades democráticas, Bezos afirmó que su país no llegó a donde está siendo típico y que gran parte del éxito estadunidense reside en la libertad en todos los ámbitos, en particular el económico.

Con este anuncio, el Post deja de ser un medio de comunicación y se convierte, ya sin tapujos, en una plataforma propagandística al servicio del magnate. El mensaje general es mucho más ominoso: al anular al consejo editorial de un medio que hasta ayer se presentaba como independiente e imparcial, Bezos cerró de golpe la posibilidad de conciliar los intereses empresariales con la labor periodística. Aunque terrible, este desenlace no es sorpresivo, sino que culmina el largo declive de los medios tradicionales de Estados Unidos, cuya credibilidad se erosionó conforme se estrechó su dependencia hacia el poder político y económico. El propio Post, The New York Times, CNN y otros medios globales que se presumen referentes de la prensa como contrapeso al poder han sido vehículos de difusión de mentiras creadas por Washington, desde las inexistentes armas de destrucción masiva en Irak, hasta la campaña sostenida contra el gobierno mexicano a partir de 2019.

Además del viejo deseo de Donald Trump de acabar con toda voz disidente, se consuma la irrupción de los grandes capitales en el control de los medios. Este proceso se remonta a la década de 1980, cuando millonarios a título individual, fondos de inversión y otras figuras adquirieron y concentraron periódicos, estaciones de radio y canales de televisión, pervirtiendo el sentido de utilidad de la información y el trabajo periodístico, que pasaron a tratarse como mercancías cuyo propósito principal –a veces, único– es generar ganancias a los propietarios y accionistas. Al producir noticias y opiniones bajo la lógica de mercado, la veracidad es avasallada por la rentabilidad y la relación social entre periodistas y lectores es degradada a una transacción mercantil.

Los daños a la libertad de prensa se aceleraron cuando apareció en escena la actual generación de ultrarricos que amasó su fortuna en torno a Internet, entre quienes se cuentan el propio Bezos, Mark Zuckerberg y Elon Musk; estos últimos, dueños de todas las redes sociales de relevancia global, con la excepción de la china TikTok. No es casualidad que quienes controlan los algoritmos con los cuales se determina qué información llega al público, qué temas son relevantes, cuáles son las opiniones válidas y quienes tienen derecho a expresarse, embistan de manera directa contra el equilibrio, la pluralidad, el compromiso con el público y otros valores periodísticos para poner en su lugar el pensamiento único. Tras casi medio siglo de declive de los medios y normalización de las letras mercenarias, es inevitable preguntarse si habrá suficiente sociedad para defender al Post y sus trabajadores de su propietario; lamentablemente, todo indica que no.

Llama la atención que Bezos asegure que hoy Internet hace el trabajo de llevar la diversidad ideológica a los ciudadanos, pues no se puede ignorar que la red (en gran medida controlada por él a través de Amazon Web Services) ha perdido su neutralidad debido al abrumador porcentaje de tiempo que el internauta promedio pasa en sólo un puñado de sitios, cada uno de ellos manejado con criterios idénticos a los que acaba de imponer al periódico fundado en 1877. Ya nadie puede llamarse a engaño: los oligarcas que gastaron miles de millones de dólares para sentar a Trump en la Oficina Oval están operando junto con el mandatario para sustituir la información por un discurso que enaltece el egoísmo, la concentración ilimitada de la riqueza, la destrucción de los derechos sociales, la irresponsabilidad ante el medio ambiente y la ley de la jungla en la escena internacional.

Para imponer su distopía fascista, los magnates necesitan matar la verdad, el disenso, el debate y la inteligencia. Y eso están haciendo.

Historia de la lucha por la soberanía

La historia de México es la historia de la lucha por la soberanía. Desde la que encabezó Cuauhtémoc contra la conquista española, la batalla por la Independencia contra la esclavitud y la corona ibérica; la Reforma por consolidar la República ante las intervenciones francesa y estadunidense, que se robó medio territorio nacional; la que surgió con la Revolución Mexicana por las conquistas sociales y contra el asesinato de Francisco I. Madero, en el que estuvo inmiscuido el embajador estadunidense.Aún más por la soberanía del sexenio del general Lázaro Cárdenas, quien realizó la expropiación de los bienes energéticos en poder de empresas trasnacionales y entregó tierras a los campesinos. Y la presente revolución de las conciencias de la Cuarta Transformación, por el humanismo mexicano, contra las amenazas del gobierno de Donald Trump. Todas han dejado una estela de víctimas imborrables en la memoria de la población, incluso en los inicios de la 4T, ya que hubo numerosas víctimas o presos políticos, entre los que destacan Valentín Campa, Demetrio Vallejo y los presos del movimiento estudiantil popular del 2 de octubre, 10 de junio y numerosas inquietudes sociales y políticas en décadas de lucha del pueblo.Los conflictos por la soberanía de México nunca fueron al margen de los conservadores, quienes coadyuvaron a la intromisión externa.
Rubén Cantú Chapa

Disiente sobre las elecciones en Alemania
Ayer se publicó en El Correo Ilustrado una carta firmada por Mario Trujillo Bolio con el título de La internacional de derecha avanza en América y Europa. Desconcierta que una persona que añade a su nombre el título de historiador haga afirmaciones falsas, una tras otra, que revelan que ni siquiera entiende el resultado de las recientes elecciones en Alemania. Por ejemplo, afirma que la ultraderecha (obtuvo) el triunfo en los comicios del 23 de febrero. Eso es falso: el bloque conservador Unión Demócrata Cristiana/Unión Social Cristiana ganó la primera posición electoral con 28.5 por ciento de los votos, pero ellos no representan a la ultraderecha alemana. Otro ejemplo: afirma que la Unión Democristina/Unión Social Cristina, con la presencia de Friedrich Merz y su alianza con la ultraconservadora Alternativa para Alemania, gobernarán juntos la primera economía de la Unión Europea. Eso también es rotundamente falso: durante los últimos 70 años, demócratas cristianos (CDU/CSU), socialdemócratas (SPD), verdes, izquierdistas (Die Linke), etcétera, se han aliado para formar gobierno e impedir precisamente que la ultraderecha fascista alemana tome el control del Estado. Merz declaró hace unos días que llamará a los socialdemócratas para formar gobierno, y no ha anunciado jamás una alianza con la ultraderechista Alternativa para Alemania, que obtuvo la segunda posición electoral, con 20.7 por ciento de votos. Celebro que El Correo Ilustrado sea un foro plural de opiniones. Otra cosa muy distinta es publicar fake news o bulos.
Arturo Acuña Borbolla

Invitaciones
Proyección de Placeada
El Albergue del Arte, en este jueves de cineclub, con el programa itinerante de Cineterapia de #emergentemx proyectará la película Placeada, de #AlejandraSánchez; modera la charla la cineasta #AnaBárcenas https://www.youtube.com/watch?v=Vzexe18xhw4. Es la historia de Gabriela López, una ex sicaria de 43 años que estuvo al servicio del narcotráfico. Tras 20 años en prisión, sale libre intentando buscar una nueva manera de darle sentido a su vida. No quiere volver a la cárcel ni quiere morir; ella intenta acomodar un pasado del que sigue siendo presa.Este es un testimonio íntimo que explora los posibles orígenes y causas de una violencia que tiene en vilo a todo un país.La cita es hoy con acceso a las 18:30 horas y proyección a las 19, en el Centro Cultural El Albergue del Arte, ubicado en Alberto Zamora 32, colonia Villa Coyoacán.Informes y reservaciones: Tel. 55-5554-6228. Entrada libre.

Presentan libro Menesteres y negocios de mujeres...
Hoy en la 46 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería se presentará en el salón Filomeno Mata a las 18 horas el libro Menesteres y negocios de mujeres hispanoamericanas, siglos XVIII y XIX: Su presencia en la vida mercantil, las actividades mineras, mayorazgos, encomiendas y haciendas. Con la participación de Isabel Povea, Guillermina del Valle y Mario Trujillo Bolio. Modera América Molina del Villar.Invitan a leer al poeta y escritor nigeriano Chinua Achebe. Se buscan lectores para dar un salto literario y conocer a un poeta y escritor de África, particularmente de Nigeria, desde donde retrata parte de las tradiciones entre tribus y poblaciones: Chinua Achebe y su libro: Todo se derrumba. Leeremos la primera parte hasta la página 83. Les invitamos a unirse en el siguiente zoom el próximo jueves 27 de febrero a las19 horas. https://cutt.ly/oeFlcawK .Las y los que se animen pueden entrar sin contraseña a esta aventura de la lectura individual y los comentario de impresiones en colectivo.
Gracias Lectores


El contexto internacional que enfrentamos hoy es tan complejo como decisivo: las tensiones geopolíticas, la competencia por recursos estratégicos y los intereses económicos de las grandes potencias marcan el rumbo global. Frente a este panorama, México debe mantener una estrategia firme y unificada, con la mirada puesta en la defensa de nuestra soberanía y el bienestar de nuestro pueblo. No podemos permitir que agendas particulares o externas dicten el rumbo de la nación, ni que las divisiones internas se conviertan en factor de debilitamiento. La unidad nacional no es un discurso vacío: es la piedra angular para enfrentar los desafíos.

En este sentido, las acciones y decisiones implementadas por el gobierno de México han jugado un papel fundamental. Por ello, hoy más que nunca, es indispensable cerrar filas, como un acto de congruencia, responsabilidad y compromiso con la patria. Sin embargo, resulta preocupante observar que algunos actores políticos, incluso dentro del propio movimiento, parecen estar más interesados en promover agendas personales que en fortalecer el proyecto colectivo. Desde la perspectiva de la clase trabajadora, este tipo de pugnas internas no sólo generan confusión, sino que también ponen en riesgo los avances que con tanto esfuerzo se han logrado.

El movimiento de transformación no puede ni debe ser visto como un botín político. Es un proceso histórico que busca cambios de fondo en los ámbitos político, económico y social, con el objetivo de consolidar una sociedad más justa, equitativa y soberana. En este proyecto, todos somos piezas claves: los actores políticos, los empresarios, las organizaciones civiles y, por supuesto, el sector obrero. Debemos caminar hombro con hombro para seguir construyendo las bases de un México más digno, justo, próspero y con mayores oportunidades para quienes menos tienen.

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ilustra la relevancia de contar con una estrategia unificada que represente cabalmente los intereses nacionales. Las presiones comerciales, las disputas en materia laboral y las controversias energéticas nos exigen actuar con determinación y cohesión. Cualquier fractura o competencia estéril dentro de nuestras filas –sobre todo si proviene de quienes deberían fortalecer la unidad del proyecto de transformación– debilita la capacidad de negociación y, por ende, el futuro de millones de trabajadoras y trabajadores en nuestro país. Desde el sector minero, sabemos que la participación obrera ha sido clave para el desarrollo nacional y que las negociaciones internacionales deben incorporar la voz de quienes generan la riqueza con su esfuerzo diario.

Como líder sindical, sé que la clase trabajadora ha sido históricamente una pieza clave en la construcción de cualquier nación. No podemos permitir que las negociaciones internacionales se realicen sin considerar su impacto en la clase trabajadora y en sus familias. Del mismo modo, el sector empresarial debe entender que su estabilidad y crecimiento están ligados al bienestar de sus trabajadores y a la certidumbre económica. El gobierno, a su vez, debe consolidar una estrategia que garantice un desarrollo equitativo y soberano, sin concesiones que perjudiquen a nuestro pueblo.

No es momento para distracciones ni agendas personales que fracturen el rumbo de esta gran transformación. Debemos coordinarnos con una finalidad común: el bienestar y la prosperidad nacional. La coyuntura internacional es desafiante, pero si México mantiene unidad y congruencia, podrá fijar un nuevo rumbo con fortaleza y determinación. El llamado es claro: trabajemos juntos, sin fisuras, con la certeza de que la unidad nos dará la fuerza necesaria para que podamos defender y consolidar el futuro de nuestra nación.

Este 28 de febrero se cumplen 500 años de la muerte de Cuauhtémoc. Cuauhtémoc, el undécimo y último tlatoani mexica, es el símbolo de la resistencia y la dignidad indígena. Es reconocido por su valor al encabezar la lucha contra la invasión del ejército español encabezado por Cortés y los miles de combatientes indígenas que se habían aliado con él para derrotar a los mexicas y destruir la ciudad de Tenochtitlan. El gesto heroico de Cuauhtémoc, al ver derrotado a su pueblo, de rendirse al conquistador para detener la masacre de los suyos, le ha dado una dimensión histórica y le ha asegurado un lugar especial en el panteón de los héroes que han forjado a la nación que hoy es México.

Cuauhtémoc fue hijo de Ahuízotl, octavo tlatoani mexica, y de la princesa tlatelolca Tilacápatl, y sobrino y yerno de Moctezuma Xocoyotzin. Aunque algunas fuentes fijan la fecha de su nacimiento en 1496, Alfonso Caso dice que nació en 1500, mientras que Eulalia Guzmán da la fecha de 1501. No obstante, el año en el que coinciden más fuentes es 1502, pues los primeros testimonios históricos en que aparece su nombre, como el Códice Ramírez, indican que era un joven capitán de 18 años que encabezaba la protesta contra el tlatoani Moctezuma, preso en el palacio de Axayácatl por órdenes de Cortés. Después de la matanza por sorpresa y a traición de decenas de mexicas organizada por Pedro de Alvarado, entre la multitud enardecida, según el Códice Ramírez, el joven capitán Cuauhtémoc habría increpado a Moctezuma gritándole bellaco y cobarde. También hay discrepancias acerca de dónde nació. Algunas fuentes señalan Tenochtitlan, otras, Tlatelolco. Eulalia Guzmán afirma que nació en Ixcateopan, hoy Guerrero.

Aunque varios cronistas e historiadores coloniales sostienen que Cuauhtémoc se casó con la hija mayor de Moctezuma, Tecuichpo (bautizada después como Isabel Moctezuma, quien estuvo casada con Cuitláhuac), hay fuentes históricas, como Reales Cédulas de Carlos Reyes y Felipe II y la encomienda que otorgó Cortés al hijo de Cuauhtémoc, Diego de Mendoza, muestran que su esposa fue otra hija menor de Moctezuma de nombre Xuchimatzatzin (bautizada después como María), con quien procreó a Diego de Mendoza.

En 1519, cuando estaba en curso la conquista que el ejército español intentaba hacer de los señoríos mesoamericanos, Cuauhtémoc fue nombrado Tlacatehcutli, gobernador militar de Tlatelolco. Meses después, cuando Cuitláhuac, sucesor de Moctezuma, falleció víctima de la viruela a finales de 1520, Cuauhtémoc fue elegido tlatoani por los senadores y ancianos mexicas en febrero de 1521. La elección se dio en momentos muy difíciles para su nación. Decenas de pueblos indígenas se habían unido al ejército de Cortés para enfrentar a la Triple Alianza, encabezada por Tenochtitlan, y Cuauhtémoc debía organizar la defensa de su pueblo. Fue elegido, según relata fray Bernardino de Sahagún, por ser uno de los más nobles de la línea de los señores antepasados, hombre valiente, ejercitado en cosas de guerra, osado, que no supiese beber vino, que fuese prudente y sabio, entendido y recatado, animoso y amoroso. Bernal Díaz, quien lo conoció, reconoce en su crónica el valor y la temeridad que infundía.

El lugar de héroe de la nación mexicana que ocupa merecidamente Cuauhtémoc lo ganó en la defensa de su pueblo y de su ciudad. Desde que fue investido tlatoani se opuso a cualquier negociación con los españoles. Era conocida la furia destructiva de Cortés, por lo que, dentro de la nobleza, los sacerdotes, guerreros y gobernantes mexicas se dio una profunda división entre quienes querían pactar con Cortés, para sobrevivir como tributarios, y quienes preferían defender hasta lo último su libertad, su tierra, su religión, sus costumbres, sus gobernantes. Cuauhtémoc encabezó el ala dura que decidió sostener la guerra contra los invasores. Ante el consejo de principales y nobles tenochcas y sus aliados, les recordó la destrucción que habían causado los españoles en otros pueblos. Les dijo que los dioses estaban de su parte, que debían luchar por su vida, su libertad, sus hijos y mujeres, su nación y linaje. Para que no quedara duda de que la estrategia era una guerra a vencer o morir contra Cortés y sus aliados y no permitir ninguna debilidad, Cuauhtémoc mandó matar a los hijos de Moctezuma y a quienes querían la paz con los españoles.

Los invasores habían derrotado y subordinado a los tlaxcaltecas; contaban también con el apoyo de los ejércitos de Huejotzingo y Cholula. Además, habían incorporado a su alianza a todos los pueblos ribereños de los lagos de Texcoco y Xochimilco que rodeaban a Tenochtitlan y Tlatelolco. Los mexicas se habían ido quedando solos. Desde el primer momento, Cuauhtémoc trató de equilibrar la enorme superioridad numérica y de armas de los ejércitos invasores, enviando mensajeros a todas las provincias buscando que se unieran para combatir a Cortés y sus aliados y mandando guarniciones para apoyar a pueblos que podían ser atacados por los enemigos.

Los caminos de la memoria son inescrutables. Si algo escapa en la vida cotidiana a cualquier intento de definir lo que hace a un acontecimiento más relevante que otro, a una crisis más severa que otra, sabemos de antemano que la historia no acepta consignas calculables ni remisiones a domicilio. El tiempo presente no es más que ese lapso en que lo sensato reside exclusivamente en admitir que lo único predecible son los avatares de la incertidumbre. Ese momento en que todo umbral se reduce a una condición de posibilidad y el plano innumerable de las percepciones engaña a la mente.

Es probable que la semana pasada sintetice una de las inflexiones en la escena global más inesperadas e insólitas de la última década y media. ¿O alguien podía haber imaginado que la representante de EU en la ONU votaría junto con Rusia y China, frente a la mirada estupefacta de los delegados europeos, un acuerdo convocando a iniciar las negociaciones de paz en Ucrania? Para asombro de todos, el texto del acuerdo reduce la percepción de una guerra de tres años a la calidad de mero conflicto.

¿Cómo explicar el súbito giro de la política estadunidense que da la espalda a una alianza cifrada en la OTAN –como mecanismo de despliegue unipolar– para sentarse a negociar con Rusia en la soledad de Riad no sólo el destino de Ucrania, sino probablemente, el tablero de un ajedrez que hace tabula rasa de tres décadas de un Occidente unificado?

Ocho días que estremecieron al mundo es el título de un editorial publicado por el periódico El Siglo . Una imagen acaso excesiva para describir el crepúsculo de una época que se desvanece ante nuestra mirada. Pero sin duda se trata de un giro de 180 grados. La historia comienza con la desintegración de la Unión Soviética y la disolución del Pacto de Varsovia (antigua alianza militar de los países del este de Europa) en 1991. Le siguió la creación del euro como moneda viviente de una unificación (que hoy sabemos forzada) y la consolidación de la OTAN bajo hegemonía estadunidense.

En 1999, ingresan a la alianza militar Polonia, Hungría y la República Checa. El argumento era que requerían protección frente a la amenaza que representaba Moscú. Un argumento que en la época resultaba simplemente absurdo. Cerca del año 2000, Rusia atravesaba por una implosión política, social y económica. Varias guerras intestinas mermaban sus fuerzas. Había semanas en que el gobierno central era incapaz de pagar salarios a sus empleados. La pregunta en aquel entonces consistía en si Rusia podría sobrevivir a sus dilemas.

Entre 2002 y 2017 la OTAN engulló prácticamente a otros 14 países del este europeo; entre ellos Montenegro, que no cumplía con ninguno de los requisitos requeridos por Bruselas para su ingreso. A los generales europeos –y menos a los estadunidenses– los tenía sin cuenta. La OTAN funcionaba ya como un dispositivo de expansión europea de Washington. Dispositivo que sería empleado en las guerras de Irak, Libia y Afganistán. Como resultaría evidente, años después, su cometido central sería vulnerar y, de ser posible, desangrar a Rusia.

En 2014 la CIA y la franja ultra de la oligarquía ucrania promovieron un golpe de Estado en Kiev. El propósito fue siempre evidente: enterrar la opción de la neutralidad de Ucrania. De ahí en adelante toda la política de EU se empeñaría en promover la promesa de su afiliación a la OTAN. Desde 2015 en adelante, Putin advirtió los límites de la expansión de la alianza atlántica: Ucrania y Georgia representaban, para Moscú, una zona de su seguridad nacional. Washington desoyó la advertencia y apoyó el ascenso de una fuerza rusófoba. Zelensky sería su dócil instrumento. En unos cuantos meses, se prohibió la lengua rusa, se ilegalizaron los partidos políticos que apoyaban la neutralidad y se iniciaron los pogromos contra las regiones del este ucranio. Washington parecía convencido de que una guerra local debilitaría a Rusia. Y un cúmulo suficiente de sanciones económicas (al final se le impusieron 24 mil) enterraría su economía.

Pero la historia da sorpresas. Después de tres años de guerra, los saldos se invirtieron con una precisión casi aritmética. Ucrania perdió 8 millones de habitantes, 25 por ciento de su territorio, la parte fundamental de su infraestructura y su economía. El ejército, que resistió asombrosamente la invasión rusa, resultó incapaz de doblegarla. Por su parte, Moscú sorteó la campaña contra su economía apoyado por China e India.

En 2025, lo último que se puede permitir Washington es un Afganistán en el centro de Europa. Lo insólito es, sin embargo, la sed de guerra de los gobiernos europeos, una sed que inhabilitaba cualquier opción de negociación. Y llegó finalmente el 24 de febrero. El día en que EU dio la espalda a la ineptitud política, diplomática y militar de Europa.

En Riad se encontraron los negociadores de Washington y Moscú sin la presencia de Ucrania, ni de los gobiernos correspondientes de la OTAN. Como dijo un secretario de Estado del gabinete de Biden: en geopolítica quien no está invitado a la mesa, forma parte del menú. De facto, Rusia ha ganado la guerra; falta ver si es capaz de ganar la paz. Sólo el pragmatismo de Washington ha sabido reconocerlo.

Imposible prever el destino de las negociaciones. Lo cierto es que la escena global está hoy definida por tres grandes potencias. Y la Unión Europea no es una de ellas.

Francisco López Sacha pasó los últimos días de su vida tumbado en la cama esperando mansamente a la muerte. Se negó a comer, a tomar agua, a caminar, cuando supo que tenía una enfermedad que lo llevaría a extremos sufrimientos. A sus 74 años, había decidido dimitir de la vida. Una renuncia que se hizo efectiva el pasado domingo 16 de febrero y ha conmovido a la intelectualidad cubana, porque era quizás el más unánimemente querido y admirado de los escritores cubanos.

Nació en Manzanillo, oriente de Cuba, el 28 de febrero de 1950 como Francisco López Álvarez. El Sacha de su segundo apellido –como todos lo llamábamos– fue adquirido en el preuniversitario, cuando uno de sus amigos empezó a nombrarlo así por su supuesto parecido con Sacha Distel, el jazzista francés, aunque la semejanza era menos física que espiritual. Escribió su primer poema a los nueve años, pero amó la música casi tanto como a la literatura. Tenía buena voz, soñaba con ser cantante de rock and roll y grabar, aunque sólo fuera una canción, pero la vida no le dio esa oportunidad.

Su obra, que incluye cuentos, novelas, ensayos y textos críticos, es reconocida como uno de los pilares de la narrativa cubana de todos los tiempos, con títulos imprescindibles como El cumpleaños del fuego, Descubrimiento del azul, El más suave de todos los veranos, Prisionero del rock and roll y Voy a escribir la eternidad , su más reciente novela autobiográfica. La Editorial Letras Cubanas prepara la publicación de su novela inédita Licor diabólico.

Estaba muy orgulloso de la última novela, Voy a escribir la eternidad (2023), ganadora del prestigioso Premio Alejo Carpentier, que es una obra airosamente contada con una voz coral, saltos temporales y una tesis fascinante: la eternidad es aquello que vivimos una sola vez. Por eso cada ser humano es eterno, decía Sacha. Allí el Manzanillo cubano –como el Dublín de James Joyce– es la ciudad irrepetible cuya banda sonora remite a toda la música de su generación, desde la trova tradicional hasta los Beatles. Manzanillo es, también, la intrahistoria de la revolución cubana, a la que no llega despolitizando hechos, ocultando sentidos, mutilando identidades, condenando a los vivos, mitificando a los muertos, sino a través de una peculiar mezcla de memoria, historia y autobiografía, de un yo colectivo puesto en función de la intensa e íntima relación del escritor con la vida de su país.

El recorrido a través de la ciudad, el tiempo y la memoria sirvieron a la literatura de Sacha para hacer indagaciones como la del peso y trascendencia de la niñez en la definición de la vida del hombre o descubrimientos como el del amor (o el desamor), valoraciones sobre la música y la experiencia, revelaciones dedicadas al hallazgo de las posibilidades literarias de la ciudad. Hay que contar para recordar y hay que contar para comprender, decía.

Gran contador de historias, Sacha sabía encontrar nuevas maneras de narrarlas una y otra vez en su literatura y en el aula. Sólo para escucharlo yo misma asistí varias veces a su Taller de Técnicas Literarias en el Instituto Internacional de Periodismo de La Habana, que impartió cada año durante casi dos décadas y en los que renovaba sus sorprendentes monólogos. Era fascinante escucharle explicar por qué hay una literatura retrospectiva hecha de tiempo, y hay otra no menos valiosa que brota de la instantaneidad, sin mediación ni distancia alguna, sin las ventajas de la perspectiva, aunque también sin los engaños y las vaguedades de la memoria. Él nunca dejó de ser un charlista, como lo llamaban cuando alfabetizó a campesinos de la Sierra Maestra siendo apenas un niño. Su cultura y su don de la oralidad asombraban a todos, lo hacían capaz de componer un ensayo en una improvisación. Y jamás dejó de agradecer que su vida transcurriera en Cuba.

En una de sus últimas entrevistas, cuando ya estaba herido de muerte y no lo sabía, dijo al diario Granma que era un hombre muy afortunado: Porque tengo personas que me quieren y a quienes quiero, porque siento que mi trabajo no ha sido inútil. Porque soy cubano y me siento orgulloso de serlo. Porque he tenido el privilegio de tener, entre mis compañeros de generación, gente muy valiosa, y el de vivir en la época de la revolución cubana; también el de conocer, gracias a la propia revolución, las raíces de la historia de mi país. Y porque me siento vinculado históricamente a Cuba, y siento que, si soy cubano y tengo un dolor, ese dolor puede ser compartido, así como puedo compartir mi alegría, porque formo parte de un pueblo.

Los afortunados fuimos nosotros, aquellos que lo conocimos. Adiós y un hasta siempre, querido Sacha.

Nuestra reforma judicial será comprensible o será nada. Hace falta una didáctica profusa y cálida sobre las transformaciones constitucionales de fondo. Transparentar el vocabulario, evidenciar su historia, entender los protagonismos y consolidar otra justicia en manos de los pueblos. Contra la información falsa y el poder monopólico de los medios de comunicación que sustentan la guerra cultural de la extrema derecha. La comunicación es un campo de batalla donde se libran luchas por la hegemonía y la dominación simbólica. Nos urge una legislación igualitarista, con ética nueva que tribute a la revolución de la conciencia.

No tenemos en la Constitución una jerarquía jurídico-político profunda que habilite a los pueblos para la defensa de su identidad comunicacional de clase y para exorcizarse de la infiltración ideológico-burguesa del conglomerado mediático hegemónico. Como si no estuviese suficientemente claro el peligro que representa la ofensiva de las burguesías en todo el mundo. Como si no hubiésemos tenido muestras suficientes de la injusticia que representa el enmudecimiento de los pueblos y el costo de los engaños mediáticos contra las culturas. ¿Qué esperamos para elevar a categoría principal de justicia social el derecho a organizarse comunicacionalmente, con soberanía tecnológica, semántica y política? Necesitamos una legislación obediente a la Cuarta Transformación.

No tenemos inmersa en las garantías individuales y colectivas, la revolución comunicacional de las conciencias y la justicia semiótica salvaguarda independentista y revolucionaria de la 4T comunicacional. Como si no hubiese un arsenal mundial de contribuciones para el debate sobre la justicia de los pueblos que anhelan un derecho nuevo y fundamental a la comunicación. La Unesco, desde el Informe MacBride, ha abordado los temas de comunicación y legislación, especialmente en el contexto de los derechos humanos, la diversidad cultural y la libertad de expresión. El monopolio en la comunicación amenaza la democracia misma, porque limita la diversidad de opiniones y la capacidad de los ciudadanos de formarse un juicio propio.

En la convención sobre la protección y promoción de la diversidad de las expresiones exige el derecho soberano de los Estados a formular y aplicar sus políticas culturales y medidas para proteger y promover la diversidad de las expresiones (2005). En la Declaración de Windhoek sobre el desarrollo de una prensa libre, independiente y pluralista (1991) insta a los países a legislar para asegurar la pluralidad de voces en los medios (1994). En la Declaración de París sobre la libertad de expresión y la democracia reafirma a la libertad de expresión como pilar de la democracia que debe estar protegida por legislaciones adecuadas (2011).

Ante la digitalización de la comunicación abogan por la creación de marcos legales que que combatan la desinformación y protejan la privacidad de los usuarios (2019). Es imperativo que los estados desarrollen regulaciones que promuevan el acceso a información fiable, sin comprometer la libertad de expresión (2019). Defiende el multilingüismo y el acceso universal al ciberespacio por la importancia de la diversidad lingüística en Internet y la necesidad de legislaciones que aseguren el acceso universal a la información en múltiples idiomas (2003). El acceso universal a la información en Internet debe incluir la diversidad lingüística y cultural, y estar garantizado por leyes que apoyen esta pluralidad. Reconoce la diversidad cultural como un derecho humano, y promueve la creación de legislaciones que protejan y promuevan la diversidad en los medios de comunicación. La defensa de la diversidad cultural exige leyes que promuevan un entorno mediático plural y equitativo (2001). Todos sabemos que los medios no sólo fingen que informan, sino que también distorsionan las interpretaciones de la realidad a punta de emboscadas ideológicas.

En el Programa Internacional para el Desarrollo de la Comunicación (PIDC), la Unesco fomenta proyectos para la libertad de expresión y el desarrollo de medios independientes y pluralistas. En sus principios para la transparencia en los medios insta a los estados a promulgar leyes para evitar monopolios y concentraciones de poder (2018). La transparencia en la propiedad de los medios es fundamental para evitar concentraciones de poder que limiten la pluralidad. Estas declaraciones y documentos de la Unesco son un conjunto histórico y amplio de iniciativas y voluntades siempre interesantes, pero siempre insuficientes. La falta de una legislación que democratice los medios reduce la comunicación a juguete de vendedores usureros.

Sabemos muy bien que el modelo jurídico actual en materia de medios es heredero de una lógica mercantil que lo hace particularmente susceptible a la influencia de intereses económicos poderosos. Sabemos que hemos dejado en manos de mercachifles la producción, los medios y las relaciones de producción de sentido. Sabemos que nuestro entorno mediático está cada vez más gobernado por los mercados que por la justicia para la expresión social humanista. Con la buena voluntad de algunos gobiernos no nos alcanza, porque los medios de comunicación mercantiles se han convertido en la estructura de poder decisiva contra los intereses profundos de la sociedad restringiendo la realización plena de la justicia comunicacional para todos.

Hoy la comunicación no es el territorio natural de la reforma judicial, especialmente de la revolución de la conciencia para la justicia democratizada. La reforma judicial no juega un papel decisivo en el proyecto comunicacional nuevo que necesitamos con urgencia. Aunque ganemos elecciones. El poder democrático de los medios de comunicación, bajo el modelo actual, sigue socavado por imperativos económicos. Porque la industria cultural, como está hoy, fue diseñada para perpetuar la alienación y el control social en beneficio de las élites dominantes. No nos cansaremos de repetirlo, el peligro de reflujos y retrocesos civilizatorios está desatado en todo el planeta. Legislar y asegurar la Cuarta Transformación en los medios requiere una decisión política contra la guerra cultural de la ultraderecha. Urge un nuevo orden mundial de la información y la comunicación. Es hora de asumir el Informe MacBride actualizado como plan de lucha para el presente. Urge. Es necesario que las naciones promulguen leyes que garanticen la circulación de información, sin interferencias ni distorsiones por intereses económicos.

Los gobiernos al hacer la planeación de sus actividades económicas estiman las variaciones de los principales indicadores: producto interno, inflación, tipo de cambio, precio del barril de petróleo y, con base en estas estimaciones, calculan los ingresos y egresos públicos, así como el posible déficit y el endeudamiento. Tiene particular importancia la estimación del PIB, ya que en esta variable se resumen las actividades económicas y, por tanto, indica el resultado de las acciones públicas y de las empresas privadas.

En el penúltimo año de gobierno de AMLO se presentó el paquete económico para 2024, que contenía lo que el gobierno pensaba sobre la dinámica de nuestra economía ese decisivo año. Su estimación del crecimiento del PIB para 2024 fue de 3 por ciento. Conforme avanzaba el año, el primer semestre en pleno proceso electoral y luego con la respuesta de algunos actores económicos al contundente triunfo de Morena, fue quedando claro que la economía se movía más lentamente de lo previsto. De acuerdo con el Inegi el crecimiento del PIB en 2024 fue de 1.5 por ciento. Es importante entender qué fue lo que paso, ya que indica que ocurrieron eventos que no se preveían y que otros fueron más o menos provechosos de lo que se esperaba.

El gobierno de CSP en el paquete económico 2025 planteó que el PIB crecerá entre 2 y 3 por ciento, pero diversos organismos económicos desde el momento mismo en que se hizo público este pronóstico señalaron que ese resultado no era alcanzable y que el PIB crecería alrededor de 1.5 por ciento. El Banco de México, en su último informe trimestral octubre-diciembre de 2024, que presentó la semana pasada, estimó que el crecimiento del PIB será de 0.6 por ciento. Las empresas de análisis económico, de acuerdo con Citi México, en promedio estiman que tendremos un crecimiento de 0.9 por ciento.

Es obvio que cualquier estimación de futuros desempeños tiene muchas dificultades, pero responderá la economía a las decisiones de la política económica, así como el entorno nacional y global modificará el desempeño económico. Por eso se habla de metas que, además, cuando es claro que no se podrán cumplir, dan cuenta de la conveniencia, y en momentos incluso la necesidad, de introducir ajustes en el diseño político para enfrentar los impactos negativos que pudieran presentarse.

Al cierre del primer bimestre del año ya es claro que los riesgos negativos que se conocían se están concretando y que es muy probable que se impongan los aranceles de 25 por ciento con los que Trump ha amenazado a nuestro país y a Canadá. Esto explica por qué el Banco de México disminuyó su estimación a 0.6 por ciento. De concretarse los aranceles esta estimación quedará corta y pudiéramos acercarnos a un escenario recesivo.

La respuesta del gobierno no puede ser expresar confianza en que 2025 será un buen año. Es importante advertir que no se dejará todo en manos del mercado, señalando que se trabajará en la promoción del proyecto de desarrollo que se ha planteado el gobierno. Sin embargo, si a esta idea no se asignan recursos para concretar esos esfuerzos, los trabajos serán ineficientes, ya que por más promoción que se haga, lo que importa es concretar inversiones públicas y privadas: las inversiones públicas en diversas obras de infraestructura resultan fundamentales y la inversión de los empresarios mexicanos y de los extranjeros que tienen plantas productivas en el país es crucial.

Por eso importa conocer lo que está ocurriendo en el ámbito privado. La inversión extranjera en 2024 registró un monto récord con 36 mil 872 millones de dólares, 2.5 por ciento mayor que la de 2023. El grueso de este monto, 28 mil 710 millones, 78.9 por ciento, fueron reinversiones, es decir utilidades que obtuvieron empresas extranjeras y que decidieron usarlas para ampliar su capacidad productiva. Los otros 8 mil 162 millones de dólares se dividen entre cuentas entre compañías, que sumó 4 mil 994 millones, y nuevas inversiones que llegaron a 3 mil 169 millones. En este rubro se registra una disminución significativa, lo que representa un desafío trascendente.

Es claro que el país enfrenta dificultades importantes. Muchas eran esperables, de modo que en el diseño presupuestal pudieron ser incorporadas, Se han agregado dificultades adicionales, que modifican el escenario previsto y que obligan a introducir ajustes necesarios para amortiguar impactos negativos provenientes de actores globales. Estos ajustes demandarán recursos públicos adicionales, lo que impactará las finanzas públicas, y debieran enfrentarse fortaleciendo los ingresos públicos. Las acciones en este frente son indispensables y urgentes.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario