8/06/2009

Periodistas pal café.....




Julio Hernández López: Astillero
La reciente catástrofe electoral del calderonismo aceleró el proceso de sucesión de quien sólo duró tres años en el ejercicio real de un poder siempre impugnado. Como figura central se consolidó la hechura televisiva cuya etiqueta de venta dice Peña Nieto, con un priísmo abiertamente instalado en la ruta de retorno a Los Pinos, bajo la tutela del eterno aspirante a la resurrección, Carlos Salinas de Gortari, que pareciera haberse colocado como árbitro y conductor del proceso interno de postulación de candidato presidencial sin rupturas (recuérdese que, además del gobernador del estado de México, está en la etérea lista de aspirantes el jefe de los senadores priístas y de una parte de la estructura directiva de tres colores, el sonorense Manlio Fabio Beltrones).
Frente a la presunta aplanadora del PRI no hay propuesta viable del PAN, perdido como está entre las pretensiones felipistas de imponer un cacicazgo sin pudor, al pretender que sea nuevo presidente del partido un personaje cuyo mayor y casi único mérito político ha sido la cercanía con quien ahora ejerce el clásico dedazo pinolero desde un sitial pintado de blanco y azul. La invención de César Nava para sustituir a Germán Martínez ha evidenciado de manera cruda las carencias y perversiones del PAN-gobierno y ha colocado a este binomio en la irónica situación de no tener un gallo fuerte para dirigir al destrozado partido conservador, mucho menos para postular con viabilidad a alguien para los comicios presidenciales de 2012.
Con Mouriño muerto, Germán convertido en sinónimo galopante de la derrota, y un equipo de gabinete que nunca ha tenido la talla política mínimamente aceptable y que no sólo no ha crecido, sino que se ha empequeñecido, Felipe Calderón pareciera destinado a habilitar cualquier carta a última hora para presentar una pelea desmoralizada. En el peor momento de su historia, con una derrota electoral enorme a cuestas y un desastroso ejercicio de un poder de facto, el felipismo, presuntamente educado en la mejor línea doctrinal del PAN, ha generado a este partido derechista un increíble déficit de cuadros políticos viables. No es que la caballada esté flaca: no hay caballada, y por ello se mencionan nombres y apellidos de relleno, como Creel, Espino, Gómez Mont, Vázquez Mota e incluso, en el colmo caricatural, a los mínimos secretarios Cordero, Ruiz Mateos y Córdova Villalobos. ¿Quién, de ellos, podría ser el candidato exitoso del PAN descuartizado?
En la izquierda partidista se viven purgas, farsas y desvíos tales que multiplican las dificultades para remontar las circunstancias adversas que se han creado para tratar de impedir una segunda postulación de López Obrador. Durante más de tres años se ha desplegado una campaña negra contra el tabasqueño, la que ha prendido en los segmentos sociales que naturalmente están contra las posturas del ex jefe de gobierno capitalino y, además, en una parte de ciudadanos desinformados y manipulables que han asimilado sin crítica ni contexto las múltiples acusaciones calumniosas contra AMLO. La prolongada guerra mediática contra el todavía perredista ha funcionado hasta ahora, pero aún falta ver si persiste esa eficacia mientras el andamiaje institucional del calderonismo se cae a pedazos y mientras el país se hunde a causa de problemas globales pero, en especial, por culpa del mal manejo de la vertiente nacional que ha hecho el equipo húmedo y seco de Los Pinos (humedad ambiente; sequedad política e intelectual).
En espera de las resoluciones mayores está Marcelo Ebrard, el jefe del gobierno capitalino que hasta ahora se ha movido con discreción, sosteniendo al mismo tiempo dos trazos futuristas: la relación funcional con el movimiento social encabezado por López Obrador, sin romper, pero tampoco apoyando abierta y firmemente, y el tibio y en ocasiones poco afortunado esfuerzo por construirse una imagen personal, con alternativas propias. En caso de que no se diera la postulación de AMLO, el único candidato viable para conjuntar la fuerza externa, la del movimiento social antes mencionado, y las estructuras perredistas, incluso si siguieran controladas por los Chuchos, sería el ex militante del PRI y del Partido del Centro Democrático, el camachista de origen Marcelo Ebrard. Claro que el PRD por sí mismo, sobre todo en un escenario de escisiones lopezobradoristas, podría postular a otros personajes (se insiste en la figura ahumada de Lázaro Cárdenas Batel, el gran mudo de Michoacán, bajo cuya administración se consolidaron los cárteles previamente acogidos y tolerados por gobiernos priístas, y que al igual que su padre se resiste a hablar hoy de lo que tanto le concierne en términos regionales e históricos, justamente en los momentos en que ese estado vive terribles momentos a causa del narcotráfico y la guerra contra él). Pero esos aspirantes sólo serían simbólicos, meramente partidistas, nacidos para dividir (hasta el propio Chucho podría prestarse a una patraña así, aunque es muy probable que no le seguiría en una aventura presidencial ni la muy mal tratada niña de sus comerciales egocéntricos).
Los principales precandidatos ya están en el foro, como Peña Nieto, Beltrones, López Obrador y Ebrard. Falta la aparición de algún panista que por allí salte, más el reciclamiento de personajes delicados como el doctor De la Fuente, que podría arribar a algún cargo mediano que le dé presencia natural en los medios en el tramo que va al 2012. Pero aún falta mucho tiempo para las definiciones. Mientras tanto, el país va de tumbo en tumbo, sin mando ni siquiera espurio, con crisis de toda índole y la grilla prematuramente desatada.
Y, mientras los grandes compradólares siguen anónimos, y la Iglesia católica acepta las disculpas de la policía de misas, y los legisladores brincan por el rollo felipista de la cédula hildebrándica de identidad, y siguen las protestas contra la impunidad que rodea al caso de la guardería ABC y sus 49 niños muertos, ¡hasta mañana, con Hugo Chávez hablando del fin del petróleo mexicano y los vecinos chupadores!
Fax: 5605-2099 •
juliohdz@jornada.com.mx

Enrique Galván Ochoa: Dinero
Ayer la recientemente designada presidenta del IFAI, Jacqueline Peschard, decidió acabar con su propia confiabilidad. Le tocó un expediente pesado, resolver la pregunta de un ciudadano que quería saber –¡todos queremos!– el nombre de los bancos que compraron mil 60 millones de dólares de las maltrechas reservas del Banco de México, los días en que la especulación disparó a la cotización por encima de los 15 pesos. Jacqueline Peschard propuso que se mantuviera en reserva la identidad de los bancos, con el argumento de que revelarla implicaría un daño patrimonial para las entidades financieras. ¿Cómo la ven? El saqueo de más de 30 mil millones de dólares de octubre del año pasado a la fecha ha causado un gravísimo daño patrimonial a la nación, pero a la señora Peschard lo que le interesa es el que pudieran sufrir los banqueros. Fue apoyada por los comisionados María Marván y Ángel Trinidad Zaldívar, y hubo un solo voto en contra, el de Alonso Gómez-Robledo. Cuestionó: Se otorgan los millones, ah, pero quién los recibió, no se puede decir, y la pregunta obvia es, ¿dónde quedó la Ley Federal de Transparencia y la rendición de cuentas? Vale recordar que desde octubre del año pasado la Comisión Nacional Bancaria y de Valores recibió la encomienda del secretario de Hacienda de investigar, y dar a conocer, el nombre de los especuladores. En eso anda todavía, no da pie con bola. Seguramente Guillermo Babatz piensa lo mismo que la presidenta del IFAI, o comparte los mismos intereses.
El automóvil eléctrico
No era chiste el comentario de que en vez de una refinería mejor debería emprenderse la construcción de una planta de energía eléctrica de gran capacidad. La planta petrolera ya se entrampó, la pugna de Hidalgo y Guanajuato encubre una lucha de intereses de grandes empresas extranjeras y nacionales que son patrocinadas por Vicente Fox y Salinas de Gortari. Si algún día llegan a terminarla, posiblemente nos llevaremos la sorpresa de que la electricidad sustituyó a la gasolina en la industria automotriz. El presidente Obama acaba de anunciar una inversión de 2 mil 400 millones de dólares para revitalizar la fabricación de automóviles eléctricos. Hace unos días la japonesa Nissan anunció que la próxima Navidad tendrá un modelo comercial –el Leaf– en sus salas de ventas. Obama no quiere que Estados Unidos se quede atrás.



Carlos Fernández-Vega: México SA
Como no tiene de dónde agarrarse, entonces el gobierno calderonista pretende sacarse la espina con promocionales. Así es, y ahora la campaña mediática se enfoca a convencer·a la ciudadanía de que el empleo se recupera, en el entendido que lo peor ya pasó. El martes fue el pianista poblano pregonando plazas laborales con nombre y apellido que no aparecen por ninguna parte, y ayer uno de los grandes bancos trasnacionales que opera en el país con máscara mexicana celebrando el incremento de la ocupación siete entidades de la República.
Banamex (propiedad de Citigroup, el que a su vez mayoritariamente pertenece al gobierno estadunidense, en franca violación a las leyes mexicanas) aseguró que al cierre del primer semestre de 2009, Campeche, Chiapas, Oaxaca, Zacatecas, Veracruz, Tabasco y Michoacán han contribuido con 12.1 por ciento del empleo nacional, al reportar un incremento de 3.3 por ciento de nuevas plazas respecto del mismo periodo de 2008; el desempeño positivo del empleo en estas entidades se debe a la generación de puestos en las actividades de servicios y el comercio, ya que en todas ellas se registran variaciones positivas. Lo anterior, una vez más, de acuerdo con la agencia oficial Notimex.
Pues bien, la información oficial –la del IMSS– documenta que en seis de las entidades citadas por Banamex se registraron 23 mil 250 nuevos empleos urbanos durante el primer semestre de 2009, 36 por ciento de los cuales correspondieron a Veracruz (aunque el total sigue por abajo del registrado en octubre de 2008), casi 20 por ciento a Campeche, una proporción similar a Michoacán y el resto se distribuyó entre Chiapas, Oaxaca y Zacatecas (apenas 642). Para el caso de Tabasco, el organismo público no celebra ninguna plaza de nueva creación. Por el contrario, certifica la defunción de casi 4 mil de ellas. Qué bueno, pues, que en algunos estados de la República se registren empleos urbanos de nueva creación. En un semestre, 23 mil 250 familias tendrán algún ingreso para torear la crisis, aunque se puede adelantar que será insuficiente para alcanzar tal propósito.
Lo lamentable de todo esto es que el gobierno federal, no sin la desinteresada contribución de algunas instituciones privadas –como en el caso de Banamex– insista en que el empleo se está recuperando, y lo afirma con dos ejemplos concretos: que de junio a julio del presente año se han creado 32 mil nuevos plazas en el país (Calderón dixit), y que en igual sentido se reporta un desempeño positivo en siete estados de la República, cuando en el mejor de los casos se observa en seis y en proporciones raquíticas.
En lugar de estar duro que te dale con el discurso de que hay signos positivos, el gobierno federal debería trabajar intensamente para sacar del barranco a la economía, invertir y generar empleo de verdad, no de micrófono. Lo mismo para el caso de instituciones como Banamex, la cual afirma que en materia de ocupación el país va para adelante, se recupera. En los hechos, en el primer semestre de 2009 (de acuerdo con la información gubernamental) se cancelaron 269 mil empleos urbanos (permanentes y eventuales) y alrededor de 310 mil a nivel nacional. Si se anualiza la pérdida (junio de 2008 a igual mes de 2009), entonces la defunción de plazas laborales urbanas en el sector formal de la economía se aproxima a las 600 mil (45 por ciento de ellos dadas de baja en el primer semestre de 2009) y a 700 mil si se incluye el circuito completo.
Qué bueno: 23 mil nuevas fuentes de trabajo en seis estados no son despreciables, pero afirmar que el empleo se recupera·no sólo es una falta de respeto a la ciudadanía en su conjunto, sino una verdadera agresión a los más de 2 millones 300 mil mexicanos y sus familias que obligadamente han sido incorporados, y allí se mantienen, al cada día más grueso ejército de reserva. Recuperar, precisa el Diccionario de la Lengua Española, entre otras cosas quiere decir volver a tomar o adquirir lo que antes se tenía, y antes se tenían 700 mil empleos más que ahora; volver a poner en servicio lo que ya estaba inservible, y la generación de fuentes en el trabajo en el país se mantiene inservible; trabajar un determinado tiempo para compensar lo que no se había hecho por algún motivo, y por ningún motivo se crean plazas laborales, y ”volver en sí”, es decir, un imposible para el gobierno calderonista.
Cuando autoridades o jilgueros salgan a informar que el empleo se recupera porque se registraron 700 mil un empleos, entonces, con todas las reservas del caso, podrían presumir aquello de la recuperación. Pero con los enormes y profundos agujeros que va dejando la crisis en, por ejemplo, el mercado laboral del país, lo dicho por funcionarios y amigos que los acompañan no es más que una tomadura de pelo.
El mapa del IMSS se distribuye en cuatro regiones, cada una de las cuales cubre a un determinado número de estados de la República hasta incluir a los 31, más el Distrito Federal. Así, en materia de empleo formal urbano, la región Norte registra una cancelación cercana a 135 mil plazas laborales (permanentes y eventuales) en el primer semestre del presente año, y poco más de 292 mil de junio de 2008 a igual mes de 2009, es decir, un desplome de 7.8 por ciento (incluye Aguascalientes, Chihuahua, Coahuila, Durango, Nuevo León, San Luis Potosí y Zacatecas).
La región Occidente (Baja California, Baja California Sur, Colima, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Sinaloa y Sonora) documenta la pérdida de más de 47 mil empleos urbanos formales en el primer semestre del año, y más de 154 mil de junio a junio, lo que representa una caída de 4.02 por ciento; la región Centro (Distrito Federal, Guerrero, Morelos, estado de México y Querétaro) registra la defunción de 75 mil plazas urbanas formales entre enero y junio de este año, y 133 mil de junio a junio, equivalentes a un descenso de 3.1 por ciento. Y la región Sur (Campeche, Chiapas, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz y Yucatán) tiene la cancelación de 11 mil 400 plazas en el primer semestre y casi 15 mil de junio a junio, una baja equivalente a 0.6 por ciento.
Entonces, ¿dónde se localiza la recuperación del empleo?
Las rebanadas del pastel
Ya es jueves, y los ministros de la tremenda Corte deberán pronunciarse sobre el caso de la guardería ABC de Hermosillo. Si fuera decisión del ministro Sergio Aguirre Anguiano, entonces los incendios en estancias infantiles serían legalizados, pero esperemos que la mayoría de sus colegas saque la casta.
cfvmexico_sa@hotmail.com y mexicosa@infinitum.com.mx

El costo de la Iniciativa Mérida
El senador demócrata estadunidense Patrick Leahy –actual presidente del subcomité de adjudicaciones del Senado sobre asuntos extranjeros–, se opuso ayer a la presentación de un informe elaborado por el Departamento de Estado, en el que se expresa una opinión favorable sobre la situación de los derechos humanos en nuestro país en el contexto de la llamada guerra contra el narcotráfico. De tal forma, el senador por Vermont congeló la entrega de unos 100 millones de dólares –de un total de mil 400 millones, que se desembolsarán en tres años– al gobierno mexicano, presupuestados en el marco de la Iniciativa Mérida.
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El Correo Ilustrado
Solicita ayuda de Ebrard para trasladar a enfermo
Marcelo Ebrard Casaubon, jefe de Gobierno del Distrito Federal:
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Adolfo Sánchez Rebolledo: Zelaya aquí y ahora
De las declaraciones en México del presidente de Honduras, Manuel Zelaya, destaco dos puntos que están relacionados entre sí.
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Jorge Eduardo Navarrete: Arquitectura fluida
Quizá este adjetivo, que parece contradecir el sustantivo que califica, sea el que más convenga para apreciar el cambiante escenario de los agrupamientos informales de cooperación económica, financiera y política multilateral. Contrasta con la sólida y bien establecida arquitectura de los organismos formales, instituidos por más de medio siglo, a la que nadie dudaría en calificar de rígida, si es que no de inamovible. El más prestigioso e influyente de los primeros ha sido, sin duda, el integrado por los líderes de las autodenominadas democracias industriales avanzadas, convocado en 1975 por Valéry Giscard d’Estaing, con seis participantes –Alemania, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido– a los que un año después se sumó Canadá para completar el célebre Grupo de los Siete (G-7), que asumió sin reticencias el papel de consejo de administración de la economía, el comercio y las finanzas mundiales. Sus miembros aportaban, al constituirse, la mitad del producto mundial.
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Soledad Loaeza: ¿Y yo por qué?
Dicen algunos que Vicente Fox pasará a la historia porque derrotó al PRI, pero lo que en realidad le aseguró esa entrada es su famosa respuesta ¿Y yo por qué? a los damnificados en Cancún que le pe-dían ayuda, y que repitió cuando se le preguntó si no pensaba intervenir para castigar a Ricardo Salinas Pliego, luego de que este gran insolente envió a sus guardaespaldas a ocupar las instalaciones de Canal 40. Entonces muchos pensaron que la reacción de Fox era típica del ranchero remiso que siempre ha sido. Sin embargo, su actitud también reflejaba la firme convicción de que el mejor gobierno es el que menos gobierna, cuyo máximo exponente se llama Ronald Reagan. (Según sus biógrafos, cuando era presidente de Estados Unidos, Reagan llegaba a la oficina a las 12 pm, y se retiraba a descansar a las cuatro de la tarde, después de la siesta, convencido de que el gobierno tenía muy poco que hacer, pues todo era responsabilidad de los individuos.)
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Octavio Rodríguez Araujo: PRD, refundación en serio
El tema no es la expulsión de afiliados y militantes del PRD que participaron con otros partidos para tratar de ganar un cargo de representación. Lo que importa es tratar de entender por qué varios perredistas aceptaron ser candidatos del PAN, del PVEM, del PRI, del Panal, del PSD, partidos que no tienen nada que ver con las izquierdas, incluso entendidas en su sentido más amplio y flexible.Continuar

Immanuel Wallerstein: La izquierda mundial y las elecciones iraníes

Orlando Delgado Selley: Diferencias
La crisis ofrece la posibilidad de evaluar el desempeño de los gobernantes, a partir de la manera en que la enfrentan y cómo le informan a sus gobernados la naturaleza de las dificultades y los escenarios más probables para el corto y mediano plazos. Los datos sobre la evolución del producto en el segundo trimestre del año indican que la economía mexicana se contrajo en 10.4 por ciento, lo que constituye una caída mucho más dura de la que se esperaba apenas tres meses antes. Para la economía estadunidense el dato para el mismo periodo resultó mucho mejor de lo que se esperaba, indicando una contracción de sólo uno por ciento.
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Julio Muñoz Rubio: El evolucionismo y la necesidad de ser ateo
Las declaraciones del presidente Felipe Calderón en las queresponsabiliza al ateísmo de la drogadicción de miles de jóvenes, debe hacer pensar sobre el papel que las religiones han desempeñado históricamente en la dispersión de mentiras y falsedades.
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Olga Harmony: Teatristas de dos estados
Dos teatros institucionales ofrecieron una única función a escenificaciones de reconocidos teatristas de dos estados, Tamaulipas y Sonora. Es muy bueno que en la capital nos podamos enterar de algo de lo que se hace en materia teatral en los estados (me niego a escribir el interior que a veces aplicamos a entidades fronterizas, siendo que lo hago desde el interior más interno, si se puede decir, del país que es la ciudad de México) aunque la remota República Teatral no existe más que en el discurso. Estos atisbos y lo que logramos ver en la Muestra Nacional tamizado por los criterios de las direcciones artísticas respectivas, no bastan para hacer un diagnóstico, que tal no es mi intención sino presenciar montajes de directores cuya trayectoria he seguido aunque no por completo.
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Editorial EL UNIVERSAL
La injusticia de Acteal
La tradición judicial mexicana desde tiempos coloniales ha permitido que el Estado se sirva de jueces, magistrados y ministros para encarcelar inocentes por razones políticas.
¿Cuántos mexicanos han ido a la cárcel por el deseo de venganza de un poderoso o como chivos expiatorios para salvar la biografía de una autoridad? ¿Cuántos para saciar la necesidad de un culpable que cada cierto tiempo exige la opinión pública?
Pueblan las cárceles de este país quienes se encuentran en mayor indefensión: los jóvenes, los pobres, las personas que no hablan español y las que no conocen sus derechos. Esta realidad ha impedido que los ciudadanos mexicanos seamos todos tratados como iguales ante el Estado. Sin duda este es el principal desafío irresuelto de nuestra democracia.
Uno de los casos paradigmáticos de la injusticia nacional es el proceso llevado a cabo contra los supuestos responsables de la matanza de Acteal, ocurrida el 22 de diciembre de 1997.
Con tal de presentar culpables ante la opinión pública, mexicana e internacional, la PGR fabricó testigos y pruebas, falsificó la escena del crimen e hizo caso omiso de las declaraciones contradictorias entre los testigos. De 120 inculpados, 40 han pasado los últimos 11 años de su vida en prisión por la deliberada violación al debido proceso.
Es de celebrarse que los ministros de la Suprema Corte tuviesen la voluntad de retomar el expediente y reconocer este crimen contra 40 personas cuyo único error fue estar cerca cuando al gobierno se le ocurrió fabricar culpables.
Este hecho nos deja una lección: si no se garantiza el debido proceso en México no existirán tampoco igualdad ni justicia, piedras angulares de una verdadera democracia.


Ricardo Rocha
Detrás de la Noticia
Gobiernos ignorantes
Alguna vez en el sudeste asiático me explicaban que en su Constitución estaba claramente establecido que cada ministro de su gobierno debía tener por lo menos una maestría en la especialidad para lo que era designado. Y que el primer ministro debía, también por ley, tener dos maestrías: una en administración pública y otra más en cualquier otra materia.
Ni modo que yo les presumiera que en México era igualito. Que habíamos tenido una secretaria de Desarrollo Social que había estudiado para eso, para secretaria… bilingüe, por supuesto. Y que, más aún, tuvimos una precandidata a la Presidencia que también se recibió con maestría… de inglés, claro.
Y esto viene a cuento a propósito del reciente proceso electoral: no hay prácticamente currícula que resista el análisis entre los diputados electos; en el caso de los gobernadores, si bien cumplen con algunos rigores académicos, no están allí por lo que saben de políticas públicas, derecho constitucional, ciencias sociales o alguna otra disciplina que tenga que ver con el arte de gobernar. Están ahí porque una camarilla los designó candidatos, los hizo ganar y ahora los hará pagar el precio. Lo mismísimo en el caso de los gobiernos en sus escalas municipal, estatal y federal: sus funcionarios no están allí por sus conocimientos científicos, técnicos o humanistas. Están ahí por obsecuentes, por cómplices, por cortesanos, ellos y ellas. Así que, ¿quiénes nos están gobernando?
Por desgracia no los más aptos, sino los más grillos. No los más capacitados sino los más habilidosos. No los más patriotas sino los más oportunistas. Está claro que quienes llegan a ocupar un cargo de representación popular o de gobierno suelen rodearse no de los mejores sino de los más leales —entendida la lealtad como sumisión irrestricta—, y si se puede de los más mediocres para que no les hagan sombra.
A ninguno se le ocurrirá jamás voltear los ojos a nuestras universidades e institutos de investigación. Indagar sobre quién o quiénes han dedicado su vida a estudiar y plantear soluciones a los grandes problemas del país. Ni siquiera para consultarlos eventualmente. En otras palabras, un enorme desperdicio de inteligencias, talentos y conocimiento que el país no debe seguir permitiéndose.
Mientras tanto, seguimos teniendo gobiernos de ignorantes e improvisados pero eso sí de puros yes, men que ganan fortunas a cambio de adular sistemáticamente a quien los puso, sin atreverse jamás a hacerles el menor cuestionamiento que pueda provocar su furia.
Por eso urge legislar sobre mínimas exigencias académicas y de experiencia para cargos de representación popular y de gobierno. Si todos ellos cobran de los impuestos que los ciudadanos pagamos, ya no es tolerable que sigan siendo el capricho, la complicidad y la abyección las “cualidades” más importantes para gobernar este país.
Mientras no pongamos un alto a la mediocridad y apostemos de una vez por todas a la inteligencia, seguiremos teniendo gobiernos no sólo corruptos sino ignorantes.


Lydia Cacho
Plan B
Las vergüenzas de la Corte
No sorprende la opinión del ministro Sergio Aguirre Anguiano, quien asegura que la Suprema Corte de Justicia de la Nación no tiene por qué investigar la negligencia criminal que llevó a la muerte de 49 niñas y niños. La corriente ultraconservadora del tribunal supremo al que pertenecen Aguirre, Mariano Azuela y el presidente de la Corte ha manifestado una sistemática repulsa a los casos más simbólicos de violación a los derechos humanos.
Hace dos años, en el caso de pederastia y pornografía infantil, el mismo ministro dijo que a la Corte no le concernía que miles de criaturas fueran explotadas sexualmente. Es claro que la vida y la muerte de la infancia mexicana no tiene cabida en la conciencia de algunos jueces. No debe sorprendernos, pero sí indignarnos. Cuestionar el trabajo de estos jueces e incluso su pertenencia a la Corte es un derecho de la sociedad, un derecho al que jamás debemos abdicar.
La primera noche, mientras una pequeña ya ciega por el fuego yacía en coma, el gobernador Eduardo Bours dormía plácidamente en casa; argumentó luego que “el accidente” era un problema federal. Mientras tres pequeñitos lloraban de dolor antes de fenecer frente a la desesperación de sus madres y padres, los dueños de la guardería hablaban con sus abogados; la Procuraduría General de la República les dio un mes para huir y ampararse de una orden de arresto. Al tiempo que 22 bebés agonizaban, empleados estatales sacaban reportes falseados de revisión de la guardería.
Se solicitó a la Corte aplicar la facultad del artículo 97 constitucional como medio de control para preservar el estado de derecho, en juego por la ineptitud y corrupción de las autoridades implicadas.
Todo México deberá poner la mirada en la Suprema Corte; de lograr seis votos a favor se daría el mensaje al Estado: administrar los programas públicos implica responsabilizarse de sus consecuencias; las niñas y los niños mexicanos son sujetos de derecho, jamás objetos para ser embodegados.


Luis Maldonado Venegas
Poderes fácticos
En cada uno de los países con gobiernos democráticos, la Constitución otorga amplias y necesarias facultades a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, cuya autonomía es indispensable para la buena marcha de la nación.
Pero la realidad suele imponer otros escenarios, particularmente cuando la fortaleza del Estado se ve minada por un gobierno débil. Entonces las leyes de la física aplican para la política, los vacíos se llenan y el gobierno débil cede espacios a otras fuerzas en detrimento de la funcionalidad del Estado. Esas fuerzas son fácticas, “de hecho”, no “de derecho”, y en ellas llega a depositarse el poder real.
Este ha sido un fenómeno-problema tradicional de los países latinoamericanos. En algunos casos, el poder ha estado en manos de una sola familia, como ocurrió en Nicaragua, explotada inescrupulosamente por los Somoza: Anastasio padre y los hermanos Luis y Anastasio, que administraron el país durante casi 40 años. Al primero de esta dinastía, Anastasio Somoza García, le preguntaron una vez sobre sus numerosas propiedades, a lo que repuso: “Sólo tengo una finca y se llama Nicaragua”.
Pero no solamente hay familias en la configuración de los poderes fácticos. También gustan de ocupar esos vacíos las Fuerzas Armadas, los empresarios con gran poder financiero, el clero y los consorcios de la comunicación cuando se erigen en fuertes monopolios.
En el caso de las Fuerzas Armadas (México, por fortuna, ha sido una excepción notable y ejemplar), la historia latinoamericana registra episodios lamentables de dictaduras militares como la de Alfredo Stroessner en Paraguay; Oswaldo López Arellano en Honduras, Jorge Rafael Videla en Argentina, Augusto Pinochet en Chile, Efraín Ríos Montt en Guatemala y una lista de interminables etcéteras.
En los poderes fácticos confluyen no sólo cuestiones políticas, sino también económicas, ideológicas y sociales. Si bien en el caso de los militares los casos más relevantes ocurrieron entre 1964 y 1984, en la última década se destaca el poder acumulado por sectores como el empresarial, el financiero y los medios.
Un análisis reciente de la red de internet La Iniciativa de Comunicación, realizado en 17 países de América Latina (“Poderes institucionales y poderes fácticos: causas de las limitaciones de las democracias latinoamericanas”), destaca el poder que han acumulado los empresarios, el sector financiero y los medios en la última década.
“El gran poder fáctico de la incipiente democracia es el poder económico privado. Integrado por los grupos de presión que condicionan la conducta del presidente, de legisladores, jueces y otros funcionarios gubernativos y de la administración pública”.
¿Qué pasa en México?
Cita la prestigiada maestra e investigadora María Amparo Casar que en nuestro país los poderes fácticos, capaces de limitar la autonomía y, en casos extremos, la soberanía del Estado, comparten ciertas características: 1) no dependen de la voluntad de los ciudadanos ni de sus representantes, pero condicionan la representación; 2) no son parte formal del proceso de toma de decisiones, pero tienen instrumentos para influir de manera desproporcionada en las decisiones reservadas a los poderes públicos, en particular al Ejecutivo y al Legislativo; 3) no tienen representación formal en el Congreso o en el gobierno, pero pueden poner vetos a la acción pública; 4) crecen al amparo, con el beneplácito cuando no con el contubernio de las autoridades, pero las vuelven su rehén; 5) derivan una “renta” extraordinaria de la que están excluidos otros actores.
Yo añadiría: no asumen ningún compromiso con el país.
Esta es la asignatura pendiente de nuestra transición democrática, que se quedó en lo electoral y dejó intocable la influencia de los grupos de poder que hoy exhiben la debilidad del Estado.
luismaldonado@senado.gob.mx
Presidente del CEN de Convergencia y senador de la República

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