Perseguido político?; no, evasor
Antes le resultaba más fácil: maiceaba a sus empleados prianistas, compraba “impartidores de justicia” al mayoreo y empleados de cierta jerarquía del Servicio de Administración Tributaria (SAT), sin olvidar que mediáticamente golpeaba aquí, chantajeaba allá, pataleaba acullá, extorsionaba por todas partes, armaba campañas sucias por doquier y demás prácticas infames, con tal de no pagar impuestos. Y en el régimen de la “modernidad” le funcionó muy bien. Pero a la llorona del Ajusco se le acabó la fiesta y el tiempo: solo le restan 14 días para saldar sus cuentas, so pena de que comiencen los embargos.
Días atrás, Salinas Pliego acudió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH, que forma parte de la Organización de Estados Americanos, léase la putrefacta OEA) para presentarse como “perseguido político”, porque el gobierno mexicano le exige que pague los impuestos que adeuda, condición que ya sentenciaron los ministros de la nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación (cuando despachaba la impresentable Norma Piña y su pandilla, para el varón todo era miel sobre hojuelas).
En su reciente “visita” a la sede de la OEA, en la capital estadunidense, el de los abonos chiquitos “se reunió con Pedro Vaca, relator especial para la libertad de expresión de la CIDH, para presentarse como víctima de persecución. Los litigios por los adeudos fiscales llegaron a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que el año pasado negó un amparo al grupo empresarial propiedad de la llorona del Ajusco y determinó permitir que el fisco captara los recursos que deben Elektra y Tv Azteca (ambas integrantes del Grupo Salinas). Derrotado en los juzgados, en noviembre Grupo Salinas reiteró sus amagos de acudir a instancias internacionales para denunciar supuestas violaciones a los derechos humanos por haber perdido el litigio fiscal. “La Corte espuria ha legitimado la violación de derechos humanos básicos de ciudadanos, trabajadores y empresas, avalando cobros dobles inconstitucionales e inmorales sin garantía alguna ni defensa real”, se quejó en su momento. En un video publicado en la red social X (antes Twitter), Salinas Pliego dijo que acudió a la CIDH “por el acoso que nos sujetan en las mañaneras (sic)” ( La Jornada, Dora Villanueva).
Por cierto, entre las más recientes extorsiones –no la única ni la última– aparece la que intentó hacerle al gobierno de Puebla: “contratos” y “convenios” para Tv Azteca por alrededor de 2 mil 300 millones de pesos para no armar una campaña sucia ni “fabricar noticias” en su contra, según denunció el coordinador de gabinete estatal, José Luis García Parra.
Pues bien, de nada le ha servido su lacrimoso periplo por Estados Unidos, porque, amén de que nadie le hizo caso, ayer la presidenta Sheinbaum retomó este asunto: “no hay persecución política ni violación a ningún derecho humano, sino sencillamente un requerimiento del SAT, que ya la SCJN dijo que es válido, que los amparos (de Salinas Pliego) no y que la resolución de los tribunales, en su momento, es la que debe ser. Por cierto, ya se notificó y estamos esperando a ver qué pasa”. Son fechas legales (para el pago del adeudo fiscal), no ultimátum; se notifica y después de eso hay un tiempo para que las empresas acudan al Servicio de Administración Tributaria” (a pagar).
Algo más: “Qué resuelve la Corte? Que no es válido el amparo; sí, en cambio, la resolución del último Tribunal Colegiado, en el que hay una serie de resoluciones que esencialmente se establece que hay un monto que debe pagar, y que puede haber disminuciones a partir de cómo hace sus pagos. Eso lo dice la ley, el Código Fiscal de la Federación. (Las empresas del Grupo Salinas) deben acercarse al SAT y ahí establecer su pago. Incluso pueden hacerlo no en una exhibición, sino en varias. Eso es la ley. Entonces, se espera que se acerquen al SAT. A ver qué pasa”.
Las rebanadas del pastel
Al esperpento de la Casa Blanca hay que reconocerle el potencial que tiene: en apenas un año de “gobierno” logró que prácticamente todo el mundo lo abomina.
Esta cifra tiene un significado simbólico muy especial tanto para rusos como para ucranios, pueblos antes hermanos que lucharon juntos para liberar su patria entonces común, pues es la cantidad de días que pasaron desde que la Alemania nazi invadió la Unión Soviética hasta que la bandera roja con la hoz y el martillo se izó en el Reichstag de Berlín y el mariscal alemán Wilhem Keitel firmó el acta de capitulación incondicional, certificando la derrota del Tercer Reich en la Segunda Guerra Mundial, que en el espacio postsoviético se denomina Gran Guerra Patria.
Casi cuatro años después de invadir Ucrania, Rusia controla 80 por ciento de la región de Donietsk y aún le falta el uno por ciento del territorio de Lugansk hasta ahora inexpugnable (desde 2014 ya habían sido “liberados” parcialmente), 75 por ciento de Jersón y Zaporiyia, sin las respectivas capitales. Los generales rusos reportan cada mes avances de “cientos de kilómetros cuadrados”, lograron crear un corredor terrestre hacia Crimea, conquistaron varias localidades tras meses de bombardeos hasta reducirlas a escombros y su máximo éxito en 2025 fue expulsar a las tropas ucranias de la región rusa de Kursk.
Los efectos de la guerra se dejan sentir cada vez más en Rusia, y no sólo en las regiones fronterizas. El número de soldados muertos, sin hablar de los heridos, duplica cada mes los 15 mil que murieron en 10 años en Afganistán, la economía rusa empieza a resentir la falta de recursos que se traga la industria militar, hay menos dinero para financiar la operación en Ucrania (fabricación de armamento, salarios de militares y “voluntarios”, etcétera) y lo paga la población con más impuestos y peor acceso a salud pública o educación.
La campaña rusa en Ucrania ya dura, con este sábado, cinco días más que la Gran Guerra Patria y no se sabe cuándo va a terminar.
En respuesta, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) aclaró que los avisos sólo son para aerolíneas y pilotos de Estados Unidos, y no afectan a la aviación civil en México. Asimismo, acotó que este tipo de notificaciones “no constituye una prohibición, sino una medida de precaución orientada a reforzar la atención y el cuidado en la operación aérea dentro de determinadas regiones del espacio aéreo”, además de recordar que la FAA ha emitido avisos preventivos similares para el Caribe, pero ahora se ha extendido al Pacífico.
Pese a la tranquilidad transmitida por la SICT, no puede ignorarse que las últimas semanas previas al secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por las fuerzas armadas estadunidenses, estuvieron marcadas por el cierre del espacio aéreo venezolano impuesto por Washington y que, en general, las advertencias, restricciones o prohibiciones de vuelos se efectúan ante la inminencia de operaciones bélicas. Si bien de momento los anuncios de la FAA no pueden compararse con el cerco marítimo y terrestre en torno a la nación caribeña, es inevitable señalar que se producen al mismo tiempo que el presidente Donald Trump insiste en violentar la soberanía mexicana con operaciones mexicanas supuestamente dirigidas al combate del narcotráfico.
Tampoco es posible tomar con ingenuidad el hecho de que los avisos se emitan dos días después de que el Departamento de Estado difundiera un comunicado grosero e injerencista, en el cual afirma que su titular, Marco Rubio, dejó en claro al canciller Juan Ramón de la Fuente “que el avance gradual para enfrentar los desafíos de seguridad en la frontera es inaceptable”, por lo cual “los próximos compromisos bilaterales con México exigirán resultados concretos y verificables para desmantelar las redes de narcoterrorismo y lograr una reducción real del tráfico de fentanilo, con el fin de proteger a las comunidades a ambos lados de la frontera”.
Además del rechazo ya expresado a estas expresiones inadmisibles, las autoridades mexicanas han de reforzar las medidas para garantizar la soberanía nacional y detener cualquier tentación del trumpismo por usar el narcotráfico como pretexto para llevar adelante acciones en territorio nacional.
La vigilancia y la firmeza ante las amenazas de la Casa Blanca se hacen más necesarias que nunca, pues tras el secuestro de Maduro, el magnate y los halcones de su gabinete han constatado que pueden realizar intervenciones militares e imponer condiciones a naciones pacíficas sin enfrentar consecuencia alguna. Por último, ha de recordarse a Washington que las redes del crimen organizado –que no del narcoterrorismo, fenómeno inexistente– sólo se extinguirán cuando entregue resultados concretos y verificables en el combate al trasiego de armas de norte a sur, la identificación de los cárteles que operan dentro de Estados Unidos y el desmantelamiento del sistema financiero-empresarial que facilita la mayor operación global de lavado de dinero.
lugar geoestratégico para EU

José R. Balanzario Zamorate, catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras y Círculo de Geógrafos, UNAM
También menciona lo que considera metáforas extraordinarias, como, por ejemplo, que el valor de una mercancía es simplemente la coagulación del tiempo de trabajo. Y en medio de todas las dificultades, definiciones breves y muy claras: “Nada puede tener valor si no es un objeto de uso. Si es inútil, entonces el trabajo que contiene también lo será”.
La descripción de la acumulación primitiva y la expropiación de los campesinos desplazados de los bosques tiene, según ella, el aire de una novela realista. Marx describe una nueva formación social y ofrece las herramientas para observar también la nueva ciudad capitalista.
La acumulación primitiva es a la economía política lo que el pecado original a la teología. Esto equivale a decir que “el proceso histórico de división entre los productores y los medios de producción” es indispensable para fundar una nueva religión económica sobre bases materiales sólidas.
Marx hace una afirmación muy significativa: “El molino manual nos da la sociedad del señor feudal; el molino de vapor, la sociedad capitalista industrial”. Engels escribió en La situación de la clase obrera en Inglaterra: “Los primeros proletarios pertenecían a la industria y eran un producto directo de ella”. Esto se refiere a la Revolución Industrial, urbana, basada en fábricas, impulsada por el vapor y centrada en el algodón. A esta explotación económica se suma la dominación política.
Raymond Williams sigue a Marx al tomar Inglaterra como ejemplo clásico. Sus hipótesis (que se aplican tanto a la literatura como a la pintura) indican que el observador del paisaje está sustraído del mundo del trabajo. Quienes viven en las ciudades y son los nuevos proletarios han perdido para siempre el mundo “natural” del idilio.
La experiencia urbana establece un nuevo patrón narrativo. Raymond Williams muestra cómo la granja aristocrática y la granja de la clase media adinerada crean un paisaje paralelo al paisaje sicológico y moral de la novela.
Observa que la experiencia urbana produce nuevos géneros y, sobre todo, “un método de construcción ficcional”. Por el contrario, la vida en la ciudad se percibe en la novela. Se ha roto un tipo de comunidad cognoscible. Y, por lo tanto, surgen todas las formas de nostalgia comunitaria.
Y las ciudades son el escenario donde esto se produce. Max Weber lo describe como “la transformación del oportunismo económico en un sistema económico y la transformación del romanticismo del aventurerismo económico en el nacionalismo económico de la práctica metódica de la vida”.
Abundan las reacciones literarias pastorales. El atractivo de lo pastoral reside en la felicidad representada por las imágenes del paisaje natural, como si fuera posible concebir un paisaje “natural”. Se trata de escapar de la complejidad y el poder de la civilización de las máquinas. Cabe destacar que las palabras “jardín” y “máquina” definen la oposición material y simbólica.
De ahí que las comunidades cerradas se conviertan en una utopía rural de las clases medias urbanas. Todo comenzó con Marx y el cercamiento de la campiña inglesa.
Con la publicitada oferta gubernamental de un Sistema Universal vía el intercambio de servicios como “golpe de timón” sexenal en la materia, han transcurrido más de tres años desde que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA) –encabezado por Marco Antonio García Ayala, hoy al frente de la FSTSE que heredara de su tío Joel Ayala Almeida– aceptara sin cuestionar el Decreto de creación del OPD.
Tampoco ha cuestionado nunca la pérdida de derechos laborales de los nuevos trabajadores de base del OPD frente a las Condiciones Generales de Trabajo (CGT) que detentan quienes fueron transferidos de la Secretaría de Salud (Ssa) al OPD. El SNTSA optó por no confrontarse con la administración 2018-2024, mientras se reconocía un sindicato afín en el OPD: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud del IMSS-Bienestar (SNTSIB), caracterizado por un perfil extraordinariamente bajo.
Ya desde la FSTSE, García Ayala visitó a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez (11/6/25) y por su sola iniciativa sin consultar a nadie declaró que derogar la Ley del Issste 2007 “sería un retroceso”, agregando que las cuentas individuales se establecieron “para garantizar pensiones más sostenibles” ( La Jornada, 25/6/25).
El 12 de julio del año pasado, en la segunda sesión ordinaria de la Junta de Gobierno del OPD, se integró a Fidel Barragán como Secretario General del SNTSIB, aunque existen otros dos sindicatos con toma de nota. ¿Qué ha aportado a los trabajadores del OPD? SNTSA y SNTSIB eluden el artículo 67 de la Ley Federal de Trabajadores al Servicio del Estado, avalando la pérdida de derechos en la transición de la Ssa al OPD y la violación al artículo 123 constitucional que establece “a trabajo igual, salario igual”.
Además, el periodo anual de descanso por desintoxticacion al personal de base del OPD (circular IB-UAF-033-2025) es un derecho adicional que aún no se implementa careciendo del recurso extraordinario que quincenalmente otorga la Ssa federal a sus trabajadores de base por alto riesgo: 20 por ciento del sueldo base tabular; mediano riesgo, 10 por ciento; y bajo riesgo, 7 por ciento.
Hasta ahora, sólo seis estados: CDMX, Veracruz, Tlaxcala, Michoacán, Zacatecas y Chiapas han firmado el Segundo Convenio Modificatorio al Convenio de Coordinación con el OPD y en ninguno de ellos se menciona al SNTSIB, por lo que se ignora el impacto que pudiera tener sobre la situación de los trabajadores regularizados, formalizados y homologados que, en este momento, portan el estatus de en proceso de ser transferidos al OPD.
Las últimas CGT de la Ssa federal corresponden a 2016-2019 y las del OPD cumplirán tres años en 2026 ¿Por qué el SNTSA y el SNTSIB no han realizado Congresos Nacionales para actualizarlas? ¿Qué sindicato será el interlocutor legal para hacerlo?
También se eliminaron para 2026 los programas de promoción por profesionalización para trabajadores de base estatal en Sinaloa, Michoacán y Zacatecas (con los trabajadores ya en protesta). Y, para los trabajadores de base federal de enfermería, trabajo social, terapia física y rehabilitación de la Ssa transferidos al OPD también hubo cambios: el SNTSA con la ausencia del SNTSIB acordó por primera vez una reducción en el pago del retroactivo de esa profesionalización. ¿Cuándo cuestionó el sindicato este trato diferencial? ¿Por qué la Convocatoria de Promoción por Profesionalización para Enfermería, Trabajo Social, Terapia Física y Rehabilitación 2025 aún no ha sido publicada? ¿Acaso el sindicato avalará la eliminación de la profesionalización porque el OPD y la Ssa no tienen salarios, prestaciones, categorías y códigos compatibles entre sí para sus trabajadores?
A diferencia de la Ssa, el OPD comenzó 2026 con intermitencia en los pagos de nómina para algunos de su personal de base, provisional y confianza sin manifestación alguna del SNTSIB que ya integra su Junta de Gobierno.
En este cuadro ¿cómo cumplirán las ofertas del Programa Sectorial de Salud 2025-2030 y el Programa Institucional IMSS-Bienestar 2025-2030 en el OPD? ¿Cómo materializarán ese anhelado “golpe de timón” del Sistema Universal vía el intercambio de servicios con un OPD que no les cumple a los trabajadores que hacen posible su operación? ¿Qué democracia sindical priva en un OPD (Alejandro Svarch) que tendrá la responsabilidad de atender a 53.5 millones de mexicanos? ¿Dónde queda el “nuevo modelo laboral” de la administración morenista 2018-24 que contempla voto libre y secreto, negociación colectiva, libertad sindical y transparencia con un marco laboral moderno?¿Quién cuida a quienes cuidan la salud?
* UAM-X
Cada vez se exigirá más a México y cada vez será más difícil y problemático contrarrestar y resistir. De ahí que para nuestro país no se pueden repetir los errores del pasado, como cuando en los años 80 se rechazó la unidad latinoamericana y México negoció solo la deuda. Ni cuando en los 90 desdeñó las iniciativas de vinculación con fuerzas obreras y educativas de los tres países y sus propuestas y advertencias. Estos huecos significaron altos costos en la educación, aunque, debe decirse que, pese a ser importantes, no borran, ni cambian la historia.
Después de más de 200 incursiones militares de Estados Unidos contra México (ver recopilación de García Cantú) las y los mexicanos no podemos olvidar ni debemos dejar de ser radicales en nuestra exigencia de respeto. Más cuando hay ya profundos cambios de correlación mundial y en el capitalismo que hoy afectan críticamente a Estados Unidos. Todavía en los años 90 –con el neoliberalismo– las y los mexicanos éramos considerados “socios”; ahora hay un nuevo y difícil clima que diluye aquellas ilusiones. Lo que sí queda, y bien arraigado en la educación y la universidad, es la transformación neoliberal que se les impuso como parte de la adecuación del país al nuevo marco trinacional.
El anteriormente vigente proyecto de universidad democrática, abierta, crítica y orientada a las necesidades amplias de conocimiento de comunidades, organizaciones, regiones y personas, fue sustituido por la concepción de la universidad pública como institución de paga, vertical y autoritaria, de acceso restringido, internamente segmentada y, con el uso de conceptos vacíos, como el de calidad e innovación, orientada a las necesidades empresariales, gubernamentales y de las élites locales y trasnacionales. Como esta universidad resultó incapaz de responder a las demandas de más cupo, tuvieron que crearse instituciones públicas de bajo costo y nula participación y democracia institucional: las universidades tecnológicas, las del bienestar y profesionales (como la Rosario Castellanos y la de la Salud).
El resultado ha sido intrascendente: ni en cupo, ni en orientación, las universidades y escuelas están cercanas a la altura de lo que necesita de su educación un país y una región que vive en amenaza militar. Se requiere una educación con una intensa participación institucional, comunitaria y ciudadana; para formar en la defensa y resistencia a una ciudadanía con conocimientos profundos de la historia del país y de los objetivos sociales de las profesiones. También, con una conexión intensa de investigación y difusión con los procesos de liberación locales, regionales y nacionales. Porque de ellos surge la fuerza política, cultural y social capaz de sustentar durante siglos las luchas por la soberanía, la independencia y la creación de núcleos de poder en naciones latinoamericanas y en el mundo. Núcleos que sirven de contrapeso a las potencias hegemónicas. Y requiere de procesos democráticos, acceso libre a la educación gratuita, y sustituir a la actual costosa y conservadora burocracia neoliberal, mediante la creación o fortalecimiento de fórmulas de gobierno que contengan una mayor y decisiva participación estudiantil-académica.
Es esto urgente porque la derecha que reina en las instituciones ha generado una ceguera ante la realidad del país y una hiriente inequidad institucional. El conjunto de funcionarios y superacadémicos de la UAM, por ejemplo, tiene ingresos de hasta 190 mil pesos mensuales (Gómez Mena, C., La Jornada, 11/01/2026), mientras una mayoría del personal administrativo y académico (asistentes, asociados, ayudantes, temporales) puede llegar a ganar menos de 10 mil pesos al mes.
Al crear y vivir oficial y confortablemente esta desigualdad –sin criticarla y, menos, eliminarla– la universidad contribuye a justificar la desigualdad nacional. Sólo el sindicato (Situam) está en desacuerdo y con su demanda salarial y emplazamiento a huelga para el próximo 1º de febrero, respalda la petición implícita de una distribución equitativa del recurso disponible. De manera que no queden en la miseria los que ahora más ganan, pero que haya estabilidad y mejores ingresos para el resto, contratación de más profesores, admisión de más estudiantes y, por tanto, lo más necesario en esta nueva época, una más fuerte y activa comunidad, consciente de su país y de su ahora peligrosa circunstancia. Así, en la universidad, Donald Trump habrá perdido la más importante batalla.
* UAM-X
El mundo de la llamada Nueva Canción, emanada de los movimientos musicales del folclor y la protesta, fue en muchos casos donde se formaron los rupestres, quienes se distinguieron por criticar las condiciones sociales que enfrentaban los jóvenes, con un lenguaje distinto, en muchos sentidos, influidos por la protesta radical y militante de figuras como Judith Reyes, José de Molina, Enrique Ballesté o León Chávez Teixeiro.
Tras el cierre de espacios para el rock, las peñas folclóricas fungieron como espacios propicios para los proyectos culturales de una “izquierda musical” en transformación. Cuando el canto nuevo se vuelve más comercial y la protesta sufre una profunda desbandada, muchos de los “cantonoveros”, focloristas y protestosos, tomarán la carretera del rock, el blues, el jazz y la fusión, resultando las peñas como semilleros no sólo de los futuros exponentes de la trova, sino también de un rock mexicano particular, y el movimiento Rupestre, entre otras propuestas musicales de honesta originalidad, tomando postura frente a la etiqueta mercadológica llamada “rock en tu idioma”. De ahí la importancia de Rockdrigo y su insistencia en explicar la sofisticación de la guitarrita de palo; música en construcción que experimenta con ritmos populares e instrumentos tradicionales; blues, son, huapango, conservando una temática que apele a la realidad social; un rock desde el lenguaje y las experiencias cotidianas de la juventud urbana mexicana.
En una entrevista con Antonio Malacara, Rokdrigo expresó: “Yo pienso que aunque haya mucha gente que escriba canciones de que todo está bien bonito y de que no hay bronca con nada, la cuestión está tosca, loca. Está más dura que en el tiempo de los hippies, cuando muchos adquirimos conciencia de que todo el sistema que te imponen es una mentira. La mayor parte de las rolas comerciales que se escriben son puras mentiras. Se le engaña a la gente, no se le dice la verdad, se le están vendiendo paraísos artificiales ”.
El Manifiesto Rupestre rechaza el virtuosismo, la tecnología y la academia musical; lo cual no impidió propuestas de gran calidad: Rockdrigo, Jaime López, Roberto González, Carlos Arellano, Paco Barrios, Rafael Catana, Emilia Almazán, Nina Galindo o Armando Rosas, entre muchos otros. Para Rockdrigo, el nombre aglutina una serie de actitudes:
“No la hacen mucho de tos con tanto chango y faramalla, como acostumbran los no rupestres, pero tienen tanto que proponer con sus guitarras de palo y sus voces acabadas de salir del ron; son poetas y locochones; rocanroleros y trovadores.”
Los roqueros que se arriesgaban a este lenguaje más crudo y cotidiano, sin renunciar a la intención poética, se enfrentaron al cierre de espacios, redadas y pretextos para evitar conciertos, por eso la importancia de foros como el Tianguis cultural del Chopo, el Foro Tlalpan, el Foro Isabelino, el legendario Rockotitlán; librerías como Gandhi, El Ágora o Eureka; El hijo del Cuervo, la Rockola; lugares que, en términos de Rafael Catana, representaron la ruptura con las peñas, las cuales se volvieron más para la clase media alta, donde se podía escuchar jazz, heavy o techno, más fácilmente que a un rupestre. Jaime López opina que en los 80 el rock se volvió folclor al retomar elementos de la cultura popular. Un profundo giro que regresa a la guitarra y la voz, en la búsqueda y construcción de, señala Tere Estrada, “verdaderas historias del albur y juegos de palabras, giros citadinos y de la frontera norte para integrarse a una realidad ‘chilanga’: cruda y cruel, apasionada e indiferente.” De ahí su particular significación, de ahí también su sofisticación
Estos músicos desafiaban la tecnología y las industrias culturales; reivindicaban talento e ingenio cuando no se contaba con el dinero necesario para acceder a esas tecnologías. Lo central era la subversión que para el rupestre significaban una guitarra y una voz, ante la sofisticación que suponía la tecnología. Voces que cantan en nombre de los jóvenes que sólo vieron pasar la prometida modernización y participaron de una nación que no fue.
* Autora de Cantar de fuego
Han pasado más de 10 días del ataque del imperialismo norteamericano contra Venezuela y la bruma va despejándose, dejando atisbar algunas luces entre tanto desecho.
Al ruido de las bombas que despertó Caracas durante la medianoche, le sucedió el ruido de las especulaciones, las tramas y los rumores. La sangre del crimen dio paso al horror de las pantallas. El horror a la intriga. La guerra cognitiva encontró en el impacto y sus secuelas su momento más álgido. Amanecimos con las imágenes de los helicópteros rasantes y su fuego reventando sobre la oscuridad de Caracas y, desde entonces, todo fue espesura. Una vorágine de informaciones confusas donde el ruido se mezcla con la realidad y no se distingue lo verdadero de lo impostado.
Los vacíos del acontecimiento generan ansiedad por saber y esa urgencia engendra sus monstruos. En esos momentos de desazón las horas son siglos y la necesidad de dar respuesta a los vacíos se satura de hipótesis que vuelan por las redes sin espacio-tiempo para la criba. Algunas, esparcidas por los dueños de las bombas y el espanto, otras, por nosotros mismos.
Estados Unidos golpeó y se replegó con dos buenas presas, pero sin control ni presencia en el territorio. Controlar un país requiere algo más. El ataque amputa la jefatura de Estado y de gobierno, pero no tiene capacidad para remplazarla. Eso deja a Corina Machado fuera de juego y Trump se lanza un órdago. Su mujer en Caracas ahora es Delcy Rodríguez. ¿Cómo interpretar la jugada? Unos como prueba de sus conjeturas, otros como argucia inteligente, muchos como locura megalómana.
Su arenga no fue tan loca porque activó, como pretendía, los aires de la duda. El espontaneísmo de las redes y la interacción virtual harían el resto. No todo es desorden espontáneo en la producción del caos. La tendencia seudonatural al chisme como búsqueda de respuestas se apuntala con una maquinaria sistemática nacida de las cloacas del capital.
Los medios internacionales alimentan, pese a sus contradicciones, el relato Trump. Dentro de lo previsible. ¿Y qué hay de la izquierda? Lo sucedido estos días demuestra que no estamos ajenos a la lógica del rumor. El dolor que produjo el ataque en quienes vemos en Venezuela una luz para otra vida posible, favorece lo que los venezolanos llaman cuentos de camino. Hay otros motivos; no escarbaremos en ellos. Apologetas de la verdad, elucubramos nuestra versión de lo ocurrido. Los vacíos se van llenando. Traición. Infiltración. CIA. Transición en marcha. Entrega.
El principal vacío que debió preocuparnos es el que dejó el secuestro del presidente, que se resolvió como bien sabía Trump: por el cauce constitucional. Tres elementos claves para preservar el proceso. Uno, la continuidad del ejecutivo mediante la unidad de la dirección política. Dos, la lealtad y unidad de las fuerzas armadas. Tres, la movilización popular. Los tres resisten el embate. El pueblo chavista inunda días tras días las calles de Caracas y otras ciudades y la solidaridad internacional hace su parte en las avenidas del planeta. Se va encontrando la calma y la reflexión sosegada. Teorías, hipótesis y rumores siguen, sin embargo, saturando redes y caminos.
A la vieja fábrica de narrativas para la dominación la respalda el avance de la tecnología digital. El algoritmo premia lo grotesco, pero no se mueve al azar. Su diseño tiene rostro de clase. También lo decía Lenin hace más de un siglo: “el progreso de la técnica y la ciencia significa en la sociedad capitalista el progreso en el arte de la máxima explotación”.
La era digital multiplica los dispositivos de expropiación del pensamiento crítico. El objetivo, evitar la propagación de “una concepción integral del mundo”. La necropolítica necesita de confusión y paranoia para su afán de acumulación por despojo. Sus intereses modelan nuestros sentidos. La fragmentación de las conciencias produce, también en nuestro campo, respuestas difusas, tibias, conspiranoicas que acaban sumando a la otra orilla.
Lejos quedan los niveles de analfabetismo de los tiempos de Lenin. En el tiempo de la inteligencia artificial, urge una nueva alfabetización político-virtual para la digestión del caos y la ansiedad, del vacío y los vacíos.
Un buen antídoto contra la parálisis puede ser una dosis de marxismo. No sólo como análisis crítico de los fenómenos, sino como arma de combate que ayude a leer el contexto y avizorar las prioridades, el enemigo de clase y el foco de nuestras críticas. Quizá así entendamos que en este minuto histórico en que la necropolítica articula bombas y chismes, la prioridad del campo popular es defender el proceso bolivariano y su revolucionaria transición comunal al socialismo. Y eso pasa hoy por combatir al imperialismo, confiar en la dirección política venezolana y luchar por la liberación del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la primera combatiente, Cilia Flores.
* Antropólogo y comunicador de Vocesenlucha
Es el síntoma envenenado, es la paradoja al revés, es un enigma al desnudo y es una tautología que se rebela contra sí misma. Sin embargo en cinco años será un pie de página en la tortuosa crónica mundial del siglo 21. En diez años estará en el basurero de la historia.
Mientras tanto revisemos lo que importa: el contexto.
Grocio. Este momento presenta un parecido sorprendente con los acontecimientos que siguieron a otra revolución técnica y mediática, correspondiente al auge de la imprenta entre los siglos XVI y XVII. Para comprender cómo esas innovaciones trastornaron el orden internacional hay que fijarse en un personaje: Hugo Grocio.
Nacido en Delft en 1582 y fallecido en Rostock en 1645, Hugo de Groot –conocido como Grocio– vivió un periodo histórico de vertiginosas transformaciones que recuerda al que estamos viviendo actualmente.
Paulo Saffo. Podemos considerar que hoy estamos viviendo un nuevo momento Grocio, según un futurólogo de Silicon Valley (Ver la revista Le Grand Continent, 22 agosto 2025), impulsado por la aparición de los medios digitales, al igual que la imprenta revolucionó Europa en el siglo XVI.
Las similitudes entre estas dos revoluciones son sorprendentes, según Saffo. Sin embargo, lo que caracteriza este nuevo momento es un factor decisivo que, por sí solo, explica la erosión del orden internacional actual.
“En Internet, la distancia entre dos puntos se reduce a cero. Puedes estar al otro lado del mundo con respecto a otra persona, pero, digitalmente, sólo te separa un clic.”
Mare Liberum. No es de extrañar que Grocio dedicara gran parte de su obra al derecho del mar, remata Saffo, estableciendo el principio fundamental del Mare Liberum, la libertad de los mares. Todo esto nos recuerda extrañamente a nuestra época, remata Saffo. El ciberespacio es la nueva autopista oceánica, y las finanzas digitales ofrecen instrumentos comerciales sin precedentes, para bien o para mal.
Estado en red. Este concepto propuesto por otro de los ideólogos de la extrema derecha Balaji Srinivasan, es un híbrido entre el ciberespacio y el territorio físico, lleva casi 20 años circulando. Sus defensores lo definen de la siguiente manera: “Un network state es una entidad geográficamente descentralizada, conectada por Internet, concebida como un archipiélago mundial de territorios físicos. Su crecimiento se basa en un plebiscito permanente, que atrae a migrantes unidos por una comunidad de ideas y valores”.
Los jinetes del Apocalpsis. Elon Musk y Peter Thiel tienen una larga historia en común como fundadores de PayPal.
Peter Thiel tiene visiones más radicales. Su mayor éxito, la empresa de vigilancia y explotación de datos Palantir declara su ambición declarada de convertirse en “el sistema operativo de Estados Unidos”, Dado sus estrechos vínculos con la administración de Trump, no es difícil imaginar dónde podría encajar en un intento de construir un nuevo orden mundial basado en el network state.
Praxis. Es un empresa fundada por Dryden Brown, Charlie Callinan y David Weinreb en 2019. Entre sus primeros inversionistas se encuentra desde luego Peter Thiel. También Sam Altman, el dueño de OpenAI, y Joe Lonsdale otro fundador de Palantir.
El nuevo Dorado. Según sus inspiradores Praxis es “la primera nación digital del mundo, un refugio para los valerosos que aspiran a la virtud y a la sabiduría”. Según sus cifras los ciudadanos de Praxis poseen colectivamente el equivalente a casi un tercio de la producción nacional francesa. Están buscando un territorio.
Financial Times. Como lo dijo recientemente el Financial Times que no podrá ser acusado ni de comunista ni de chavista: “Groenlandia genera después de muchos años el interés de los libertarios cercanos a Trump”.
Cambio de régimen. En sentido estricto el cambio de régimen no está ocurriendo ni en Caracas ni en Teherán, sino en Washington.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario