Somos México: casi los mismos
Ni de izquierda ni de derecha
a una tiranía no se le derrota con acuerdos ni elecciones amañadas; se le enfrenta con fuerza, https://goo.su/dsnmU0).
Expresamente concatenados estos proyectos de partido político con el pensamiento y las acciones trumpistas, tienen ahora un acompañante más explícito: Somos México. Uno de sus personajes más activos, el ex perredista Fernando Belaunzarán, declaró ayer que buscan una Corina Machado para liderar la oposición en México y eventualmente desalojar al morenismo hegemónico.
Dicha aspiración resulta muy esclarecedora. María Corina Machado Parisca es un ejemplo concreto de una oposición estancada en sus fracasos y beneficiada por ellos; esperanzada, en todo caso, en que el nuevo poder expansivo estadunidense instale en Caracas, en abierta intervención, a Edmundo González Urrutia, el supuesto presidente electo de Venezuela (que no fue invitado por Trump a su asunción, sino por un senador estadunidense).
Resulta irónico que el propio representante de la ultraderecha clerical y trumpista, Verástegui, sea duramente crítico de la opoficción
venezolana y les reproche crudamente a Corina, González Urrutia y
compañía el que hayan servido para juegos de poder y hayan conducido a
sus seguidores a un fracaso tras otro, mientras uno de los dirigentes de
los rescoldos de las marchas rosas y los carruseles de
membretes impulsados por Claudio X González pone a la venezolana Machado
como ejemplo aspiracional, cuando en las propias filas del Somos México
no cuentan más que con una nómina de figuras a la que no quisieron
sumarse Xóchitl Gálvez ni Claudio X, según dijo la primera, porque
prefiere quedarse en las filas de la sociedad civil
.
Los nombres de los principales convocantes del nuevo partido describen su esencia: Guadalupe Acosta Naranjo (virtualmente, el líder, aunque se plantee una dirección colectiva), el citado Belaunzarán, Amado Avendaño, Enrique de la Madrid, Macario Schettino, Beatriz Pagés, Gustavo Madero, Edmundo Jacobo Medina (el poderoso ex secretario ejecutivo del INE en tiempos de Lorenzo Córdova) y Emilio Álvarez Icaza.
Somos México son los mismos políticos intentando lo mismo (ah, dicen en un promocional audiovisual que no son políticos
y definen que no son de izquierda ni de derecha sino de derechos
). ¿La ideología? ¡México!
,
arguyen desde una atonía evidente, incapaces de precisar su ubicación
ideológica y refugiados en el recurso más simplón, patrioterismo con
anemia conceptual.
Son los mismos, aferrados a las marchas rosas, que han fracasado,
pues a fin de cuentas no pudieron impedir los cambios en el INE y ahora
repudian lo que defendieron. Los mismos que jugaron con la tesis de la sociedad civil
a sabiendas de que era un engaño e inflaron la luego electoralmente
destripada candidatura de Xóchitl Gálvez. Ya veremos si encuentran su Corina Machado
y si aceptan, como aquel grupo venezolano, el intervencionismo
estadunidense para tratar de cambiar por la fuerza lo que estos grupos y
políticos mexicanos no han logrado.
Y, mientras Trump cierra la frontera a los migrantes sin regularización documental, los caza dentro del país para deportarlos, y envía mil 500 soldados, probablemente a cuenta de un total de 10 mil, a la frontera sur, ¡hasta mañana!
X: @julioastillero, Facebook: Julio Astillero, juliohdz@jornada.com.mx
deportación masivade inmigrantes, aunque en realidad lo que encabeza y promueve es una despiadada cacería (y limpieza étnica no distante de las prácticas hitlerianas con los judíos) de hombres, mujeres y niños que de forma indocumentada ingresaron a territorio estadunidense –y aun en contra de los que, hijos de aquellos, en él nacieron– con el único objetivo de mejorar sus condiciones de vida ante la imposibilidad de lograrlo en su tierra natal.
El nuevo inquilino de la Casa Blanca no entiende racionalmente la
política, la diplomacia ni la negociación, porque según él todo se arregla
por medio de la agresión, por lo que en apenas tres días de
megalomaníaco cuan furioso ejercicio presidencial se ha dedicado a
arremeter contra todo y todos, y como parte de la anunciada deportación masiva
–una suerte de solución final
rediviva–, Trump giró instrucciones al Departamento de Seguridad Interna para que los criminales ya no puedan esconderse en escuelas, iglesias y hospitales
, al tiempo que irá con todo en contra de las llamadas ciudades santuario.
Y fue precisamente en una Iglesia, la Catedral Nacional en
Washington, donde Trump sufrió de un intenso ataque de gastritis. La
obispa Mariann Edgar Budde le restregó en la cara: en el nombre de
Dios le pido se apiade de las personas de nuestro país que ahora tienen
miedo; hay niños, gays, lesbianas y transexuales en familias demócratas,
republicanas e independientes, algunos de los cuales temen por sus
vidas. Y las personas que recogen nuestras cosechas, limpian nuestros
edificios de oficinas, trabajan en granjas avícolas y plantas de
envasado de carne, lavan los platos después de comer en los restaurantes
y trabajan en los turnos de noche en los hospitales: puede que no sean
ciudadanos o no tengan la documentación adecuada, pero la gran mayoría
de los inmigrantes no son delincuentes. Pagan impuestos y son buenos
vecinos. Son fieles miembros de nuestras iglesias, mezquitas, sinagogas,
viharas y templos. Le pido que tenga piedad de aquellos en nuestras
comunidades cuyos hijos temen que sus padres sean llevados, y que ayude a
quienes huyen de zonas de guerra y persecución en sus propias tierras a
encontrar compasión y acogida aquí. Nuestro Dios nos enseña que debemos
ser misericordiosos con el extranjero, porque todos fuimos extranjeros
en esta tierra
.
Efectivamente, la deportación masiva
afectará a muchos
indocumentados y de estancia legal, pero también a millones de
estadunidenses, porque, en 2022, aquellos representaron la mayor
proporción de trabajadores en agricultura, pesca y silvicultura (43 por
ciento del total; en 2024 se habla de 70 por ciento); en construcción y
extracción (29 por ciento); empleadas domésticas y limpiadores (24 por
ciento). Los inmigrantes superaron en número a los trabajadores nacidos
en Estados Unidos en algunos empleos, como los de
manicuristas/pedicuristas (73 por ciento), taxistas (57) e instaladores
de paneles de yeso y cielorrasos (53) y muchos más, según información
del Centro de datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos, citada
por el Pew Research Center.
Este último detalla que de 1840 a 1919, alrededor de 90 por ciento de los inmigrantes a estados Unidos provenía de Europa. A partir de 1965, cerca de la mitad de ellos provienen de América Latina, aproximadamente una cuarta parte de México y una proporción igual de Asia. En 2022, la mayoría de los inmigrantes –documentados o no– vivían en cuatro estados (California, Texas, Florida y Nueva York), y ese mismo año 63 por ciento de la población nacida en el extranjero vivía en las 20 áreas metropolitanas importantes, entre ellas LA, Nueva York y Miami.
Pero como Trump sufre TOC (trastorno obsesivo compulsivo), no
entiende nada ni mide consecuencias, ha emprendido una salvaje cacería
de los más desprotegidos. Por cierto, la Presidenta informó que el
pasado martes hablaron ya por teléfono el canciller Juan Ramón de la
Fuente y el secretario de Estado Marco Rubio. Iniciaron las
conversaciones y fueron buenas y muy cordiales
.
Las rebanadas del pastel
Clases gratis de geografía y legalidad para Donald Trump, por cortesía de la Organización de Naciones Unidas: ningún
país debe cambiar de manera unilateral nombres geográficos bien
establecidos; muchas de las convenciones de denominación están bien
establecidas y no son realmente competencia de ningún Estado en
particular
. Entonces, no hay vuelta de hoja ni capricho gringo que valga: el Golfo de México se llama Golfo de México.
La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ordenó al comité de evaluación de este poder reactivar de manera inmediata, en un lapso de 24 horas, sus trabajos para seleccionar a los candidatos que se presentarán en las elecciones de jueces, ministros y magistrados del próximo 1º de junio. Asimismo, determinó denunciar penalmente al juez Sergio Santamaría Chamú por los delitos contra la administración de justicia en que incurrió al ordenar la parálisis del comité referido y amenazar a todos los funcionarios que se mantuvieron apegados a la ley en la organización de los comicios.
La magistrada presidenta del TEPJF, Mónica Soto, subrayó que escapa
totalmente de las atribuciones de los jueces de amparo pretender
desconocer, cuestionar o interpretar los alcances y efectos
de
fallos emitidos por ese tribunal revestido de autonomía e independencia.
Por su parte, el magistrado Felipe de la Mata señaló el carácter
constitucional de la jurisdicción propia del órgano electoral y la
nulidad de los actos de cualquier otro tribunal contra el TEPJF.
Con su resolución definitiva e inatacable, el TEPJF rencauza la vida democrática y cumple la tarea que debió haber asumido hace semanas la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN): poner fin al carnaval de amparos y declaraciones tan altisonantes como jurídicamente huecas por parte de los miembros de la Judicatura aferrados a conservar sus privilegios y seguir por encima de cualquier control democrático. La máxima instancia del Poder Judicial en materia electoral exhibe también la incongruencia de la presidenta de la SCJN, Norma Lucía Piña Hernández, y del resto de los ministros del bloque conservador, quienes violentaron sus propias atribuciones al permitir la continuidad de la fársica resistencia contra la reforma judicial promulgada el 15 de septiembre del año pasado.
Es importante recalcar el elemento de prevaricación en la conducta de la camarilla de togados golpistas. En sucesivas sesiones, la Suprema Corte resolvió que la reforma judicial es constitucional y que los comicios para elegir a sus integrantes mediante el voto popular se encuadran en el ámbito electoral. Lo anterior se traduce de manera automática en que todas las suspensiones contra dicho proceso son nulas de origen, dado que ni la Carta Magna ni las elecciones pueden ser materia de amparo. Pese a ello, Santamaría y decenas de sus colegas han persistido en autootorgarse amparos, interferir en asuntos sobre los que carecen de competencia y sabotear el derecho de los ciudadanos a votar y ser votados. Este ataque frontal contra la institucionalidad nacional ha sido facilitado de manera sistemática por Piña Hernández, titular también del inoperante Consejo de la Judicatura Federal, órgano teóricamente encargado de supervisar la actuación de los jueces y magistrados.
Cabe celebrar tanto el restablecimiento del orden constitucional como el freno a la inquina facciosa de un grupo político enquistado en la Judicatura que no se sonroja al hacer rabietas, romper la ley y pisotear todo lo que afirma defender, incluida su autonomía retóricamente elevada a bien más precioso del país. Es de esperarse que el varapalo del TEPJF a sus maniobras ilícitas termine de convencerlos de la futilidad de oponerse a un proceso en curso respaldado por la Constitución, por el Tribunal Electoral del propio Poder Judicial, por los poderes Ejecutivo y Legislativo y, lo más importante, por la voluntad popular expresada de modo inequívoco en las urnas.
del dicho al hecho, hay mucho trecho. Porque para aplicar aranceles es necesario, por ejemplo, que las cámaras voten a favor de aquello, sin mencionar que a algunos gobernadores no les convendría esto. Trump cree que es posible romper inercias históricas y convenciones generales con esto del
Golfo de América; es muy improbable que el mundo entero remplace su cartografía sólo por un aspaviento politiquero.Por otra parte, hay evidencias del iniciado declive del imperio, por ejemplo, que Elon Musk, miembro del gobierno y dueño de Tesla, hiciera un ademan históricamente conocido por fascista en la tierra de la libertad o que un poco más de la mitad de la sociedad estadunidense haya votado para que un delincuente sentenciado sea presidente. Sin minimizar, estemos atentos, el mundo cambia.
El capitalismo adquiere una nueva dimensión imperialista. Se trata del tecnoimperialismo –al que Yanis Varoufakis considera un tecnofeudalismo– al que sirven de escolta el imperialismo de las finanzas y el imperialismo territorial. Donald Trump, su representante de turno, aspira a ser, apoyado en Elon Musk, el Carlos V del siglo XXI.
Algunos intelectuales que nacieron en el siglo XIX eran sin duda visionarios. Thomas Mann ( La montaña mágica , Los Budenbrook)
era un anticomunista, pero también un hombre con sentido común que
abrevaba en la historia. En una conferencia en Los Ángeles (1940), dijo:
Déjenme decirles la verdad: si alguna vez el fascismo llega a Estados Unidos, lo hará en nombre de la libertad
.
Esa frase fue recuperada por el filósofo holandés Rob Riemen en su obra Para combatir esta era . Consideraciones urgentes sobre el fascismo y el humanismo . En una entrevista, señala que Trump tiene todas las características del fascista: Se
presenta como alguien que no forma parte del mundo de la política y nos
va a salvar; apela a los peores instintos: explota el odio. Es el mayor
mentiroso profesional de los tiempos recientes. El arte de mentir es
esencial en toda forma de fascismo. Él necesita de chivos expiatorios
. Entre ellos menciona a los mexicanos. A esos chivos expiatorios hay que regresarlos al lugar de donde vinieron y todo volverá a estar bien
.
Riemen se ciñe al mundo de los valores y no toma en cuenta el momento de sinergia capitalista que vivimos entre la producción, el mercado, la ciencia y la tecnología. De esta sinergia se ha expulsado a las ideas. Los mercaderes las sustituyen con la publicidad y los políticos con la propaganda. En ambas fincan su hegemonía.
Si individuos como Trump y Musk no fueran producto de la mayor
concentración histórica de la riqueza, las armas, la tecnología, los
instrumentos de control y aculturación masiva (cine, radio, televisión,
prensa, redes sociales), el intento fascistoide de conquista de ambos
personajes no saldría de las fronteras de Estados Unidos. Y Trump no
habría pasado de ser el sucio estafador inmobiliario
, según la
diatriba que le lanzó Robert de Niro frente a la puerta del tribunal que
lo juzgó y condenó dándole por pena la impunidad. Ese delincuente está
convertido, concluyó De Niro, en un payaso que quiere destruir el mundo.
La concentración de la riqueza ha dado lugar a la construcción de un poder imperial multidimensional de tendencias fascistas. Este imperialismo vuelve peligrosos a individuos como Trump, Musk y sus Rambos para el resto de la humanidad, como ya se está viendo.
La combinación de dinero, tecnología y manipulación ha permitido que el fascismo crezca bajo una fantástica simulación: la de la libertad y la democracia. Por libertad los estadunidenses entienden escoger sin obstáculos entre millones de artículos, y por democracia unas elecciones donde sólo compiten los candidatos representantes de aquellos que pueden aportar a una campaña millones de dólares, como lo hizo Musk.
Ahora bien, ¿quiénes han sido los responsables de esa increíble deformación? Los gobiernos liberales, de medio o centroizquierda (llamados progresistas). Son ellos los que han permitido, mediante leyes y prácticas ilegales, la conformación de oligopolios y monopolios cuyos dueños son de derecha o patrocinan a las organizaciones y partidos que la representan (como, entre nosotros, Ricardo Salinas Pliego, José Antonio Carbajal o Germán Larrea). Pero se asombran –cándidos o fingidores, ¿no, Biden?– del avance de la derecha que ha crecido, sobre todo en América y Europa.
Hoy se torna más transparente que nunca la dictadura de la clase capitalista y su poder encarnado en un individuo al que sólo le falta el bigotito y Charles Chaplin para parodiarlo. Pero los gobiernos de los países capitalistas amenazados por el gran dictador no aciertan a hacer nada que pueda neutralizarlo ni a contener el control social que ejerce el tecnoimperialismo encabezado por Musk.
Hay propuestas que deben considerarse. El brasileño João Pedro
Stédile precisa que no es suficiente ser solidario con Venezuela, Cuba y
Palestina; es necesario dar la lucha en nuestras tierras
( La Jornada,
12/1/25). Pablo Iglesias (La Base) propone la creación de una empresa
pública y democrática (nacional o, mejor, regional) semejante a la de
los gigantes digitales de propiedad privada y al servicio de la
dictadura imperialista. Heinz Dieterich señala la necesidad de crear un
bloque regional de poder y un bloque regional de poder popular ( La Jornada, 9/1/25) en la perspectiva de fortalecer los objetivos de la izquierda.
En la actual coyuntura no se puede esperar la formación de un bloque de poder regional ni en la renovación de organizaciones que han perdido ímpetu, como el Foro Social Mundial.
Hoy como nunca se puede pensar, por lo menos para América, en una organización ciudadana que sea la contraparte de la OEA. Podría ser a partir de las organizaciones civiles democráticas más visibles en el continente. Entre todas podrían conformar un comité de coordinación general enlazado a coordinaciones nacionales que intentaran extender su influencia a gobiernos, partidos y grupos políticos, académicos, sindicatos, agrupaciones civiles comprometidas con la soberanía, la defensa de los derechos humanos, los movimientos sociales, el ambiente y, de manera particular, la calidad de vida de los trabajadores del campo y la ciudad.
El debate está abierto y algunos de sus aspectos fueron abordados el pasado fin de semana en el quinto Encuentro de Unidad de las Izquierdas.
Hasta 2020, la educación básica en México mantenía porcentajes de asistencia superiores a 90 por ciento, de acuerdo con el Inegi; no obstante, sólo 45.3 por ciento de la población entre 15 y 24 años asistía a la escuela, lo que refleja la enorme brecha de accesibilidad que enfrenta el sistema educativo en el paso de la educación básica a la educación media superior y superior. Estas cifras se reflejan en el nivel de escolaridad de la población. Con base en las cifras del ciclo escolar 2023-24, 81.4 por ciento de la población concluye la secundaria, mientras 62.5 por ciento culmina la educación media superior, y sólo 43.8 por ciento accede a la educación superior. Por su parte, cifras elaboradas después de la pandemia revelan que la matrícula en educación superior sufrió una disminución de 7 por ciento, y en educación media superior de 6.6 por ciento debido al coronavirus.
Ello hace evidente que el país tiene un gran desafío para incrementar su capacidad de cobertura en la educación media superior y superior, al mismo tiempo que debe terminar de consolidar el acceso a la educación básica. Sin embargo, la agenda educativa parece ocupar un segundo nivel de prioridad política, tal como vimos en las últimas campañas electorales, en las cuales la temática educativa fue marginal y superficialmente abordada en los discursos y debates.
Veamos como ejemplo la reforma de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, publicada el 28 de noviembre pasado, que cristalizó, entre otras cosas, la creación de la Secretaría de Humanidades, Ciencia, Tecnología e Innovación (SHCTI). Esta secretaría, que sustituye al Conahcyt, asume labores de la Subsecretaría de Educación Superior, pero su creación no ha provocado un ajuste explícito en la articulación entre estas instancias, generando un panorama ambiguo para las instituciones encargadas de atender este nivel educativo. Del mismo modo, la Nueva Escuela Mexicana y el nuevo Marco Curricular Común enfrentan dificultades de implementación y evaluación en la educación básica y media superior respectivamente, de modo que las apuestas para aumentar la cobertura y becas en el nivel superior no se han visto reflejadas de manera concreta en la literalidad de las leyes educativas, ni en el presupuesto.
En términos reales, la proporción presupuestal que ha recibido la educación respecto del total del presupuesto de egresos ha disminuido de 5.71 por ciento en 2019 a 5.37 en 2025. De igual modo y en el mismo periodo, el gasto destinado a educación superior disminuyó en términos reales poco más de 4 por ciento, mientras el presupuesto destinado a la SCHTI, respecto del asignado en 2019 al entonces Conacyt, se mantiene en proporciones similares, a pesar de que esta nueva dependencia ha asumido además la administración de las universidades Rosario Castellanos y de la Salud.
Podemos observar que la apuesta por el aumento de transferencias directas, becas y cobertura educativa no va en línea con un aumento presupuestal en términos reales que permita garantizar el derecho a la educación para todos, especialmente en educación media superior y superior, donde encontramos el principal desafío. Si el presupuesto no crece, acorde con el aumento anunciado en becas y cobertura, posiblemente estos recursos se están restando de rubros vitales como infraestructura escolar o capacitación docente. De acuerdo con las cifras anteriores, hoy en el país no es posible garantizar el efectivo acceso a la educación, ni asegurar la calidad de la misma.
En suma, son muchos los pendientes en la agenda educativa que deben ser atendidos cuanto antes para cumplir efectivamente con una política educativa apegada a una perspectiva de derechos humanos. Así, ante la evidencia de la creciente disminución de la accesibilidad a la educación entre las juventudes, lo que debe primar es la construcción de una agenda de interés público que ponga en el centro un acceso real y sostenible de las generaciones más jóvenes a una formación competente, crítica y comprometida con su entorno.
Ello requiere superar las animadversiones artificiales entre el sector público y privado y, por el contrario, construir condiciones de posibilidad conjuntamente para ampliar la capacidad de cobertura del sistema educativo. La educación es, en efecto, una llave para la construcción de sociedades más justas y equitativas. Por ello, restarle prioridad equivale a abandonar la apuesta por construir condiciones de posibilidad para una transformación de nuestra realidad que efectivamente llegue a las raíces de nuestros problemas más apremiantes.
ojos y oídosen Hollywood, con el objetivo de
revitalizarla industria ideológica disfrazada de entretenimiento. Designó a tres paradigmas de la mediocridad: Jon Voight, Mel Gibson y Sylvester Stallone que fungirán como
enviados especialespara recuperar el dominio imperial de los monopolios cinematográficos. Habrá muchas películas de guerra ideológica. Además de metabolizar nazifascismos, la desesperación burguesa se vuelve fábrica de autoproclamaciones pretenciosas, embriagadas con su propio relato heroico. Se beben el espejo de su petulancia en una borrachera ególatra insufrible. Promete revitalizar la industria de la anestesia y restaurarle sus antiguas glorias. ¿Cuáles?
La política es la división de entretenimiento del complejo militar-industrial, dijo Frank Zappa
En el alma de su batalla cultural
globalizada, las
ultraderechas insisten en convencernos con la cantaleta de que ellos
pueden reasumir el liderazgo, que volverán a la edad de oro
de Hollywood. Sus tres mosqueteros van a defender los valores tradicionales
para apoyar a Trump. Irán a recuperar el contacto con sus raíces
,
defenderán la libertad de mercado fílmico y la rentabilidad de
Hollywood que han sido objeto de crisis recientemente. Quiere Trump que
el mundo entienda mejor el poder de guerra cultural
de Hollywood y
sus empresarios lo utilicen para presentar una imagen favorable del
imperio. Resucitar, quizá, los primeros días de Hollywood bajo el Código
Hays, y sus viejas pautas infestadas de moralina burguesa. Trump aún no
transparenta qué es eso de revitalizar a Hollywood
, pero deja
ver que, en el corazón de la crisis sistémica del capitalismo,
identifica debilidades comunicacionales que le dan miedo y por eso se
pone facho
.
Según datos de ProdPro (todonews.com), la producción cinematográfica en EU disminuyó 26 por ciento desde 2021 y en Los Ángeles las producciones cayeron 5.6 por ciento respecto de 2023, en su nivel más bajo desde 2020. Gibson, Voight y Stallone tendrán que vérselas con ese detalle del heroísmo supremacista. Su industria cinematográfica enfrenta una competencia creciente. En octubre pasado, el gobernador de California, Gavin Newsom, propuso ampliar el programa de créditos fiscales para cine y televisión del estado a 750 millones de dólares anuales, frente a los 330 millones anteriores, con el fin de mantener pantallas competitivas.
A lo largo de su historia, Hollywood ha sido también un muladar
fértil para los gánsters de la corrupción económica y política más
espectaculares. Durante los años pioneros de Hollywood, las productoras
monopólicas como Warner, Paramount, MGM y Universal consolidaron un
oligopolio que controlaba toda la cadena de producción, distribución y
exhibición. Concentró el poder en manos de unos pocos que explotaban a
los actores y guionistas con contratos abusivos. Criminales de los años
20, como Mickey Cohen y Bugsy Siegel se involucraron en el negocio del
cine y usaron los estudios
como escenografía para negocios
turbios. Monopolios como Disney, Warner y Universal fueron fusionando
conglomerados como Time Warner, Comcast y Viacom, que reforzaron el
modelo corporativo global. Hollywood, así, se transformó en una
herramienta de propaganda cultural con valores serviles a los intereses
del capitalismo global. Y si todo eso fuese poca monstruosidad, las
plataformas de streaming, como Netflix, Amazon y Disney+ han
monopolizado la ofensiva de contenidos y modos de consumo audiovisual
con algoritmos metidos hasta la recámara. Y pagamos por eso.
Trump y sus protegidos no están contentos con los ingresos recientes de sus negocios, el patrimonio neto de los monopolios y las fortunas en taquilla (2023) ascendieron a aproximadamente 33 mil 200 millones de dólares, lo que representa un incremento de 29.4 por ciento respecto del año anterior. Esta cifra aún está por debajo de las ganancias prepandémicas, que sumaban 41 mil millones de dólares en 2019. Producir, distribuir y exhibir películas generó cerca de 92 mil 500 millones de dólares con, más o menos, un tercio proveniente de la venta de entradas. Walt Disney Studios, reportó ingresos totales de 65 mil 388 millones de dólares en 2020. Y se les hace poco.
Desde su surgimiento, Hollywood ha sido uno de los pilares para la creación, difusión y legitimación de la ideología dominante. Ha contribuido a perpetuar desigualdades, estereotipos y narrativas de opresión e imposición con una visión hegemónica y cruel del mundo. Hollywood promueve una visión etnocéntrica basada en los valores burgueses estadunidenses. Sálvense las excepciones. Glorifica al capitalismo, el individualismo y la supremacía racial-militar estadunidense, presentándolos como modelos universales de progreso y desarrollo. Han perpetuado representaciones degradantes contra culturas que no son suyas, refuerzan prejuicios raciales y culturales que perpetúan la discriminación, la xenofobia y el colonialismo cultural. Y el odio de clase.
Promueve de la violencia rentable y la militarización como recurso legítimo de resolución
de conflictos, reduce a las mujeres a objetos sexuales, subordinando
sus papeles al interés masculino, la misoginia y las desigualdades de
género. Usa a la infancia como carnada mercantilista. Hollywood promueve
un estilo de vida
basado en el consumo desenfrenado como
sinónimo de felicidad para fomentar expectativas irreales y un profundo
efecto permanente de insatisfacción y desorganización social. Hollywood
ataca con su ofensiva de homogeneización cultural para aniquilar
narrativas locales. A sus taquillas les urge la uniformidad de gustos
para ensanchar ganancias.
Odian las diversidades. Hollywood contraviene el principio de
igualdad y dignidad de todos los pueblos. Nos urgen políticas de
emancipación semiótica que revolucionen los modos, los medios y las
relaciones de producción fílmica y contrarrestar la batalla cultural
planificada por Trump usando a Hollywood también. Necesitamos una
semiótica y una ética emancipadoras al servicio de las víctimas de los
mensajes ideológicos presentes en la ofensiva de Hollywood que,
insistamos, no es sólo un motor de entretenimiento sino, principalmente,
un arma ideológica que perpetúa sistemas de opresión y desigualdad a
escala global. Al examinar sus delitos culturales
desde una
perspectiva crítico-semiótica, queda claro que la industria fílmica
imperial debe ser desafiada y regulada para garantizar que el cine sea
una herramienta de emancipación cultural y no de dominación. Otra
película. Ya basta, Donald.
* Doctor en filosofía
Entre los proyectos de Paloma, uno de los más exitosos fue Para Leer de Boleto en el Metro, que se inició en 2004 y en sólo dos años se convirtió en el programa masivo de fomento a la lectura más importante y con mayor alcance en la historia de la CDMX, reconocido internacionalmente por el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe. Lo más relevante de este programa fue la publicación de 10 antologías de 250 mil ejemplares cada una, que se distribuyeron entre los usuarios del Metro y llegaron a cientos de miles de familias. Fue un programa que se conoció fuera de México y se reprodujo en otros países, como Colombia. Sin embargo en 2006 la Secretaría de Cultura destituyó a Paloma de la coordinación y por considerarlo injusto, ella renunció.
En 2007, con el nuevo gobierno, la Secretaría de Cultura invitó a Paloma para que reiniciara el programa; ella aceptó, proponiendo otros siete proyectos: Letras en Guardia, Letras en Rebeldía, Letras en Llamas, Letras en Luz, Sana Sana Leyendo una Plana, Tianguis de Libros y Remate de Libros.
No obstante que estas actividades fueron exitosas, Paloma y su equipo fueron despedidos injustamente por la encargada de la Secretaría de Cultura que se distinguió por su autoritarismo.
Cuenta Paloma: Nos despidieron, pero nos unieron más, fuimos 15
los que decidimos constituirnos en asociación civil, sin contar con
apoyos económicos organizamos ferias de libro en toda la ciudad,
programando conferencias, presentaciones y tendederos de poesía.
Habíamos descubierto dos motivos principales por lo que la gente no se
acercaba a la lectura: uno era el precio y el otro la barrera cultural,
por eso decidimos que nuestras ferias siempre serían al aire libre, por
donde la gente suele pasar, donde no sientan barrera de ningún tipo, y
que se ofrecieran libros de calidad a bajo costo. Decidimos que además
teníamos que editar libros para regalar
.
La Brigada para Leer en Libertad realiza muchas actividades en redes sociales, pero son las ferias del libro y los remates lo que más impacta. Anualmente se organizan en casi todas las alcaldías de la CDMX. En 2024 se hicieron 24, también se han celebrado en otras entidades de la República, pero es la Feria del Zócalo, en octubre, la más concurrida de todo el país: el año pasado se calculó que fueron casi un millón de visitantes los que asistieron a los foros programados por la brigada y a los espacios de las 330 editoriales que llevaron sus publicaciones.
En estos 15 años los números de las actividades de la brigada son portentosos: organizó 282 ferias de libro y 20 más internacionales, publicó 296 libros (29 rediciones), regaló 395 mil libros, distribuyó 40 mil libros en 125 bibliotecas, presentó 1820 conferencias y mil 186 actividades artísticas, obsequió 750 mil poemas en los tendederos de poesía.
En 2010, cuando la brigada inició actividades, tenía 15 elementos. Hoy son 13 quienes coordinan las actividades enumeradas. Daniela Campero, Alicia Rodríguez, Óscar de Pablo, Eduardo Castillo, Marina Taibo, José Ramón Calvo, Claudia Sánchez, César García, Sebastián Sánchez, Rosa Valdez, Eduardo Mosches y Beatriz Gutiérrez. Es sorprendente el trabajo que un equipo tan reducido desarrolla. Sólo se puede explicar por la pasión que todos sus integrantes ponen a su misión, por la responsabilidad, la disciplina, el compromiso con el pueblo y con la misma brigada, por el amor a los libros y, por supuesto, sumando la experiencia acumulada, la gran capacidad creativa, pero particularmente el liderazgo que se ha ganado Paloma Saiz con sus grandes cualidades humanas.
* Historiador
Con el mayor despliegue de fuerza aérea en el mundo y con un presupuesto militar que acaba de superar un billón (millón de millones) de dólares anuales, el imperio fue incapaz de usar esa potencia para apagar los voraces incendios que todavía devastan a la ciudad de Los Ángeles, California.
Pero si como lo dijo Carlos Chirinos (Univisión Noticias) el discurso
de Donald Trump en su ceremonia de toma de posesión gustó sin duda a
sus simpatizantes, pero no alcanzó el nivel de mensaje de inspiración
nacional que suelen dar los presidentes el día de su juramentación,
cuando convocan a la unidad por encima de diferencias políticas
,
hacia afuera tampoco hubo ninguna ponderación de los riesgos
estratégicos ya que en general un presidente en su inauguración marca
pautas de la gran estrategia que tendría que surgir del complejo
entramado de las fluctuantes e inestables relaciones del poder
internacional que conjuntan las tendencias unipolares con las tendientes
a la multipolidaridad .
Si bien su alocución fue precedida por el trato humillante a Canadá y
la amenaza de hacerse de Groenlandia como fuere, según Trump por un
asunto de Seguridad Nacional, el tema desapareció junto con la política
estratégica hacia el resto del mundo para concentrarse en América
Latina, amenazando de la peor manera posible a México –deportaciones
masivas, reponer el programa Quédate en México, imponer aranceles de 25
por ciento y calificar oficialmente a los cárteles de la droga como
terroristas– y a Panamá con la amenaza de recuperar
el canal, sin afirmar si utilizaría medios militares.
Estas amenazas generan repudio, llegando incluso a la petición de Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la UNAM a cerrar filas ante la agresión que se avecina de la Casa Blanca
( La Jornada, 18/1/25).
Estos despropósitos que se encuentran entre los cerca de 200 decretos
que firmó Trump ya como presidente nos regresan al siglo XIX, cuando la
expansión territorial de Estados Unidos fue tanto por medio de la
masacre de las naciones indígenas establecidas en esos vastos
territorios, como comprando
territorio bajo la cubierta de una
operación mercantil, pero también por medio de la anexión territorial
por medios militares (Ver Ramiro Guerra, La expansión territorial de los Estados Unidos a expensas de España y de los países hispanoamericanos, la Habana, 1964).
Al parecer la gran potencia en decadencia precipitada no tiene
otros recursos para frenar ese proceso que volver a la época de las
cañoneras frente a un mundo en creciente proceso de multipolarización,
regresando a la idea de tomar un territorio sin importar el derecho, las
fronteras, como lo planteó en su discurso dizque romantizando el hecho
del despojo (hasta el infinito y más allá ) al decir que Estados
Unidos volverá a considerarse una nación en crecimiento, que aumenta su
riqueza, expande su territorio, construye sus ciudades, eleva sus
expectativas y lleva su bandera a nuevos y hermosos horizontes, y
perseguiremos nuestro destino manifiesto hacia las estrellas, viendo a
los astronautas estadunidenses plantar las barras y estrellas en el
planeta Marte
, (sic) lo cual y mas allá de la mera ciencia ficción y
la mala poesía, nos ilustra como EU busca compensar su deterioro
hegemónico por medio de un proyecto de expansión neocolonial hacia lo
que sigue considerando su patio trasero.
La agresión a México (Ecuador no ha solventado la agresión a nuestra
embajada en ese país) y la pretensión de retomar el control del Canal de
Panamá se inscribe en este proyecto expansionista: Teniendo a Argentina
en la bolsa, el proyecto geoestratégico que EU impulsa en Ecuador y
Perú es un eslabón en la conquista del poder espacial y marítimo
.
Según una investigación de Luis Córdova-Alarcón y Plan V (periodismo de investigacion, Ecuador, 8/1/25), en
los últimos meses, Estados Unidos ha puesto en marcha dos proyectos
militares geoestratégicos. En Ecuador ha conseguido la anexión de las
islas Galápagos a su arquitectura de seguridad, con la autorización del
«Proyecto de Seguridad Integral de la Región Insular». En Perú, se ha
concretado un acuerdo con el Comando Espacial de EU para construir el
puerto espacial más grande de la región en la Base Aérea de Talara,
Piura, basado en la lucha por el poder mundial y esto se refiere sobre
todo al poder espacial, en el cual figuras como el tecnooligarca Elon
Musk son determinantes
.
Los derechos laborales de las personas trabajadoras del Poder Judicial de la Federación y de las entidades federativas serán respetados en su totalidad.
Entre los principales derechos laborales de cualquier empleado está recibir el salario íntegro, sin reducciones. La disminución de los ingresos de los trabajadores, por mínima que sea, es contraria a la reforma aprobada en tiempo mínimo, sin discusión legislativa en muchos estados. Si ello sucede por un recorte atribuible al poder legislativo, con vistas al proyecto presentado por el ejecutivo federal, y ejecutado por el consejo de la judicatura federal, los tres poderes incumplen con el mandato político del partido en el poder y con el texto constitucional. Si la reforma judicial obedeció a una maniobra política (liberar el camino para las nuevas políticas de estado mediante los cambios constitucionales, sin juzgadores que pudieran estimar que había ilegalidad o inconstitucionalidad en decretos o acciones) parece haber la misma intención política de intentar apaciguar a la base trabajadora judicial con el insistente discurso de que los trabajadores (aquellos que no eran jueces o magistrados, pues estos también son trabajadores y no se le respetaron sus derechos) no serían afectados en sus retribuciones. Todo el personal fue afectado desde el momento en que se le quitó la posibilidad para acceder al cargo de juzgador mediante exámenes de oposición. Muchos se habían preparado décadas para ganar esos concursos, incluso mediante el estudio de maestría y doctorado, recorriendo las categorías judiciales, pero al cambiar el criterio de acceso a los puestos de titulares judiciales mediante el voto, claramente fueron afectados en sus derechos laborales y en su proyecto de vida (derecho humano al libre desarrollo de la personalidad en su aspecto laboral). Ahora también se les pretende reducir el ingreso, con todo y que no habían tenido un aumento salarial significativo en décadas. O se les engañó con motivo del presupuesto de este año, o se les pretendió engañar desde un principio.
Este engaño puede suponerse desde la reciente Ley de Carrera
Judicial del Poder Judicial de la Federación (Diario Oficial de la
Federación del 02/01/2025) donde se establece un capítulo que habla de
los principios rectores de la carrera judicial que se deberá garantizar en todas sus etapas
.
Para establecer que los puestos de juez y magistrados federales no son
parte de la carrera judicial, el artículo 11 de esa ley establece las
categorías que la integran. La novedad en tal ley es que ahora se
incluyen los puestos de secretario y subsecretario general de acuerdos
de la suprema corte, de la sala superior del tribunal electoral y del
tribunal de disciplina judicial; secretario de estudio y cuenta e
instructor de ministro, de la sala superior del tribunal electoral y del
tribunal de disciplina judicial. Hasta el momento no se han abierto los
cursos o hecho las convocatorias para tales puestos. Durante décadas
tales cargos fueron reservados para los recomendados de los ministros y
magistrados electorales. Especialmente importantes para los juzgadores
con nula experiencia judicial, estos puestos eran de confianza doble
(orgánica y personal): los ministros se ponen en manos de estos
auxiliares visto el desconocimiento de la técnica y conceptos
sustantivos del quehacer jurisdiccional; si bien las nuevas ministras
han privilegiado el aspecto político. De acuerdo con el sentido de la
nueva ley de carrera judicial, al parejo con la salida de los ministros,
tales puestos deberán abrirse a concurso o a la aprobación del curso
respectivo. Así como los jueces y magistrados, al llegar a un órgano
judicial, deben trabajar con secretarios que les son desconocidos (con
la posibilidad de encontrar personal entregado a la función o vivales
que delegan en los mecanógrafos todo el trabajo o delincuentes
encubiertos que buscan imponerse al juez para obtener ganancias
ilícitas), también los ministros podrían tener personal ajeno a sus
intereses.
Hasta el momento se ha incumplido con la reforma en el respeto a los ingresos y en la apertura en la carrera judicial.
***
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y Leskov, nacionalista fársico
en Literatura y derecho
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Sugerencias y colaboraciones: agendajudicial@jornada.com.mx.
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