4/13/2025

México y la guerra del fin del mundo (comercial)

 Lorenzo Meyer

A mediados del siglo pasado México, en su calidad de país con economía débil, recurrió al proteccionismo de su mercado interno, y al cierre parcial o total de áreas completas a las importaciones y a la inversión extranjera.

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Lorenzo Meyer

Bueno, mientras el trumpismo reine en Washington se puede dar por difunta la idea clásica de David Ricardo (1772-1823), célebre economista y político británico padre de la teoría de las ventajas comparativas. El clásico sostenía que lo racional para maximizar el bienestar material de cada país y del sistema internacional en su conjunto era el libre comercio. Para ilustrar el punto acudió a un tratado comercial entre Inglaterra y Portugal, y según el cual cada país saldría ganando si echaba mano de sus ventajas comparativas: la aventajada e industrializada Inglaterra podía exportar textiles a Portugal, y éste último surtir de vinos y oporto a los ingleses pues si cada uno de ellos intentaba ser autosuficiente en ambos campos -el enfoque mercantilista- el resultado sería una pérdida neta para ambos.

En la práctica nunca ha habido un comercio global realmente libre. Inglaterra como el país más industrializado del siglo XIX naturalmente apoyó la teoría ricardiana porque le convenía por ser la mayor potencia económica del siglo XIX, pero los jóvenes Estados Unidos no la aceptaron, al menos no mientras estuvieran en desventaja frente Inglaterra. Incluso tras la I Guerra Mundial, cuando los ganadores netos fueron justamente Estados Unidos, pero estalló la gran crisis mundial de 1929, Washington reaccionó a la antigua y aprobó el acta proteccionista de 1930: la Smoot-Hawley Tariff Act firmada por el Presidente Herbert Hoover que, como Trump hoy, pretendió proteger a su país recurriendo a los impuestos a las importaciones. Finalmente, ese cierre relativo frente a la competencia externa no le sirvió de mucho como defensa frente a la crisis. Sólo el New Deal de Roosevelt -un programa que entre 1933 y 1938 aumentó notablemente el gasto público- y la demanda generada por la 2ª Guerra Mundial reactivaron la economía norteamericana.

A partir de la segunda postguerra y el inicio de la Guerra Fría (1947) y con Estados Unidos ya como el centro indiscutible del mundo capitalista, Washington se convirtió en campeón del “amor sin barreras” arancelarias y el libre flujo de capitales privados a través de las fronteras pues su ventaja en ambos campos era enorme. Conviene notar aquí que la libertad de movimiento de la mano de obra a través de las fronteras también era parte de la teoría económica clásica pero que nunca se planteó como política efectiva. Sin embargo, la contratación masiva de trabajadores mexicanos en Estados Unidos, documentados o no, sí se dio en ciertas zonas y actividades intensivas en mano de obra en el país vecino.

A mediados del siglo pasado México, en su calidad de país con economía débil, recurrió al proteccionismo de su mercado interno y al cierre parcial o total de áreas completas a las importaciones y a la inversión extranjera. Ese proteccionismo sí funcionó y fue legitimado ética y teóricamente por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), por el “nacionalismo revolucionario” por sus buenos resultados económicos iniciales: un crecimiento promedio del PIB del seis por ciento anual a lo largo de varias décadas.

Muchos factores pusieron fin en los 1980s al llamado “milagro mexicano” entre ellos la corrupción en su administración, pero, sobre todo, la debilidad del mercado interno y la incapacidad del capital nacional para abandonar su zona de confort y exportar manufacturas. La crisis de ese modelo económico proteccionista coincidió e influyó en otra crisis de igual o mayor magnitud, pero de orden político: la del sistema autoritario priista, donde un proteccionismo electoral ilegal pero efectivo impedía mediante la cooptación y la represión que se expresara de manera democrática el creciente pluralismo de la sociedad.

El surgimiento en los 1980 de una corriente democrática dentro del PRI encabezada por Cuauhtémoc Cárdenas, y el subsecuente y evidente fraude electoral de julio de 1988, combinados con las limitaciones del modelo económico, llevaron a que el Presidente Carlos Salinas optara por dar un gran viraje al proyecto económico y político heredado para ganar tiempo en un esfuerzo por mantener al presidencialismo autoritario reforzándolo con una alianza abierta con una fuerza de derecha: la del PAN. En ese contexto la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte o TLCAN en 1992 significó un auténtico glasnost o apertura económica para usar a la terminología de Gorbachov en la URSS, pero sin su respectiva perestroika o apertura del sistema político.

Hoy cuando la economía mexicana ya funciona según el diseño de los “padres fundadores” del neoliberalismo dependiente mexicano -integrada como nunca a la economía norteamericana- la dirigencia política de Estados Unidos encabezada por Donald Trump sorprende a México y al mundo con un inesperado y dramático vuelco en su proyecto económico nacional y global pues ha anunciado que se propone retornar al proteccionismo y levantar un gran muro arancelario para “liberarse” de la “competencia desleal” de las importaciones baratas. Busca así concentrar sus energías en un gran proyecto de reindustrialización generado enteramente por la iniciativa privada para devolver a la sociedad norteamericana a la supuesta época dorada de la segunda postguerra mundial, cuando Estados Unidos dominaba a Occidente, y abundaban los empleos bien remunerados y dignos.

Sea cual fuere el resultado del trumpismo y de su proyecto MAGA (Make America Great Again), en esa utopía de derecha pura y dura, el Tratado vigente entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) podrá seguir funcionando por un tiempo, pero desde ahora ya carece de vitalidad y de viabilidad. Ante su dependencia económica de una potencia que repentina y unilateralmente abjura de sus compromisos internacionales México está obligado a generar el proyecto económico y político alternativo y de largo plazo donde la integración de nuestro país a la economía norteamericana deje de ser el leitmotive. El Plan México de Claudia Sheinbaum es ya el punto de partida pero en tanto mapa de ruta debe asegurarse un apoyo social masivo y activo, y deberá ser más específico para convertirse en la bandera de auténtica movilización social. El bienestar de los mexicanos y la reafirmación de la soberanía nacional frente a la gran potencia imperial y vecina poco confiable dependen de ello.

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Lorenzo Meyer

Lorenzo Meyer Cossío. Es historiador y politólogo especializado en las relaciones internacionales y en los procesos políticos de México. Obtuvo su licenciatura y doctorado en Relaciones Internacionales en el Centro de Estudios Internacionales (CEI) de El Colegio de México(Colmex), y un posdoctorado en Ciencia Política por la Universidad de Chicago. Es autor, coautor y editor de más de 30 libros de referencia sobre historia y política de México. Tiene distinciones nacionales e internacionales como las de Profesor Emérito del Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Profesor Emérito de El Colegio de México y Premio Nacional de Ciencias y Artes de México en 2011.

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Celac: cuando tu vecino de arriba es una pesadilla

 Celac: cuando tu vecino de arriba es una pesadilla

La Celac nació como una respuesta a la hegemonía de Estados Unidos en toda la región. Su objetivo principal sigue siendo construir un bloque regional sin la participación de EU ni de Canadá.



Juan Carlos Monedero

Imagina que vives en un edificio de varias plantas, con varios vecinos desde hace mucho tiempo. Algunos son encantadores, habéis compartido espacios de vida, las idas y venidas del amor y el desamor, habéis visto crecer a los hijos juntos, habéis estado codo a codo en todos los vaivenes de la vida, que no son pocos.

Otros son indiferentes, apenas, en esa categoría que alguien hizo de los grados de amistad, son los simplemente “saludables”. A quienes dices hola y adiós en el ascensor o en la escalera. Otros has aprendido que ni siquiera devuelven el saludo. Con esos, ya sabes que es mejor saludar, aunque hagan como que no te ven, porque gastas mucha menos energía siendo amable que dejándote contaminar con las malas maneras y la mala vibra de esa gente.

Luego están los que quieren hacerte la vida imposible, desde siempre, a ti y a los demás vecinos, como en una maldición eterna, o porque se acaban de mudar al condominio y no respetan nada. Ahí la cosa se complica.

En el mundo europeo hay una gran discusión sobre qué hacer con el que siempre ha sido, ya no el vecino, sino el casero malvado de todo el edificio, esto es, hablamos de los EU. Algunos ponen el ejemplo de los Acuerdos de Munich de 30 de septiembre de 1938, donde el Primer Ministro británico, Neville Chamberlein, junto con el francés Édouard Daladier y el italiano Benito Mussolini, firmaron con Hitler la llamada “política de apaciguamiento”.

Es lo que se llama “paz por territorios”. Autorizaban a Alemania a ocupar los sudetes, una zona de Checoslovaquia con la excusa de que allí había una minoría de germanoparlantes. La realidad era otra. La doctrina del Lebesraum, del espacio vital, acuñada por el geógrafo alemán Friedrich Ratzel a finales del siglo XIX, fue interiorizada por Hitler, que terminó anexionándose Austria, ocupando Checoslovaquía, Polonia, Croacia, Rumania, Suecia, etcétera., todo en nombre de la idea de “Ein Volk, ein Reich, ein Führer”, esto es, “Un pueblo, un imperio, un líder”. El movimiento de Trump es “Hagamos a América Grande de Nuevo”. Recuerda demasiado al lema hitleriano. Y ya no tienen a los sioux ni a los comanches ni a los apaches para matarlos y conquistarles.

A la vuelta a Gran Bretaña de Munich, Chamberlein dijo: "Creo que es la paz para nuestro tiempo". Menos de un año después, en septiembre de 1939, comenzaba la guerra mundial con la invasión alemana de Polonia. Si no paras a los monstruos a tiempo, luego todo es peor.

La IX Cumbre de la Celac, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, que se desarrolla esta semana en Tegucigalpe, en Honduras, es la respuesta más inteligente al vecino que ya no solamente es molesto, sino que hace la vida imposible a los demás inquilinos con su grosería, su irrespeto y sus maneras violentas.

La unidad de Latinoamérica no es algo nuevo. Fue una propuesta histórica desde, al menos, el Congreso Anfictionico de Panama en 1826, impulsado por Bolívar. Gobernaba en México, que mandó representación, Guadalupe Victoria, el primer Presidente del México independiente. Aquel Congreso fracasó porque los EU llevan desde esos mismos tiempos intentando malograr el sueño de Simón Bolívar. Y siempre han tenido más cañones.

La Celac fue fundada un 3 de diciembre de 2011 en Caracas, Venezuela, en una cumbre histórica que reunió a 33 países de América Latina y el Caribe (los mismos que han estado presentes en Tegucigalpa), aunque su creación venía de antes con la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe celebrada en México en 2010. La unidad territorial siempre es una historia de pasito a pasito.

La Celac nació como una respuesta a la hegemonía de Estados Unidos en toda la región. Su objetivo principal sigue siendo construir un bloque regional sin la participación de EU ni de Canadá, es decir, una integración radicalmente diferente a la OEA, la Organización de Estados Americanos dominada por Washington. La OEA nació en Bogotá 1948 como una institución propia de la guerra fría. Recordemos que en 1962, la OEA expulsó a Cuba de la organización -por orden de los EU-, pero mucho antes ya se había involucrado en golpes de Estado de derecha impulsados por los EU, por ejemplo, el derrocamiento de Jacobo Arbenz en Guatemala en 1954, hasta recientemente el apoyo a los ataques contra Venezuela o Bolivia, además de los persistentes contra Cuba. “El Ministerio de colonias yanki” lo llamó Manuel Ugarte, un destacado intelectual y político argentino, y así continuaron llamándola Raúl Roa, el Canciller de la dignidad cubano y primer Embajador ante la OEA, y luego Fidel Castro y el Che Guevara. “Ministerio de colonias yanqui”.

Déjenme mostrarles la diferencia entre el trato uno a uno que busca los EU con los países de América Latina, y lo que significa la Celac.

Si agarro un fósforo, un cerillo y lo quiero quebrar, es muy sencillo. Se rompe.

Igual ocurre si agarro dos. Se rompen.

O tres. Se rompen.

Pero si agarro, no hace falta toda la caja, sino un buen manojo, ya no se dejan tronchar.

No es igual que un vecino vaya a hablar con el matón del piso de arriba a que vayan todos los vecinos a golpear su puerta y pedirle explicaciones.

La Celac busca la integración regional sin tutelaje externo. Sus principios tienen que ver con los derechos humanos. Y debiera dar lo mismo que en sus reuniones estuvieran gobernantes de derecha, como Milei o Noboa, que presidentes claramente ubicados en la izquierda, como Maduro, Lula, Petro, Orsi o Claudia Sheinbaum, cada cual con sus especificidades. Digo “debiera dar lo mismo”, porque en verdad no es lo que pasa.

Cuando el Presidente Noboa entró en la Embajada de México en Quito, en Ecuador, para secuestrar al ex Vicepresidente Jorge Glas, lo que generó la primera crisis en la Celac bajo la presidencia de Xiomara Castro, la Presidenta de Honduras, Noboa estaba actuando contra la Celac y, por supuesto, con la autorización de los EU que así generaba divisiones. No hay ninguna integración regional que no cueste sangre, sudor y lágrimas. Y buenos operadores.

Decía que los principios de la Celac están en lo más hermoso, generoso y solidario de nuestras constituciones. La Soberanía nacional y la no injerencia en los asuntos internos; la lucha contra la pobreza y la desigualdad; la defensa de la autodeterminación de los pueblos; la promoción de un nuevo orden mundial multipolar y justo; la defensa de la paz; el comercio y la cooperación intrarregional; la cooperación energética.

El mundo internacional lo dictaron las potencias occidentales, especialmente los EU. Ahí no están las soluciones. Y por eso, todos los países de América Latina debían subordinarse al Fondo Monetario Internacional. Sepan que en el FMI, cada país tiene un número de votos proporcional a su “cuota” de participación, es decir, a su aporte financiero al Fondo. Esto quiere decir que los países más ricos tienen más poder de decisión. Estados Unidos tiene aproximadamente el 16.5 por ciento del total de votos. Para que una decisión clave se apruebe, se necesita un 85 por cinto de los votos, por lo que EU, con más del 15 por ciento, tiene poder de veto. El FMI tiene 24 directores que representan a grupos de países. Pero algunos países grandes (EU, China, Japón, Alemania) tienen su director propio.

Uno de los objetivos de la Celac, tarde o temprano, será crear un Fondo Monetario del Sur.  Si en vez del FMI, le prestara el dinero a Argentina la cooperación sur-sur latinoamericana, es evidente que el sufrimiento de ese pueblo sería hoy infinitamente menor.

Pero seamos conscientes de que países como El Salvador ahora mismo, con el Presidente Bukele, tienen una sumisión absoluta a los EU. Bukele ha llegado a un acuerdo con Donald Trump para cobrar 20 mil dólares por preso y año para que el Presidente norteamericano pueda deportar a cualquier inmigrante latinoamericano sin juicio, encerrándoles en un lugar en donde no rigen los derechos humanos. No parece pues muy factible hacer real la voluntad de la Celac de no ser un satélite de los EU o de fomentar la unidad y solidaridad entre los pueblos basada en  la justicia social, la diversidad cultural y los derechos humanos,.

Y sin embargo, hay que intentarlo.

La Unión Europea nació compartiendo recursos esenciales que, apenas una década antes, había llevado al continente a la guerra, en ese caso, compartir el carbón y el acero. ¿Qué pasará en el continente latinoamericano si empiezan a compartir la electricidad o el agua o los alimentos? Chávez empezó a compartir con los países pobres de la región el petróleo. Y ayudó a integrar la zona, a reducir las divisiones ideológicas, a empezar a pensar estructuras permanentes de cooperación, como una moneda regional o instituciones comunes.

No vamos a saber todo lo que se hable en esa Cumbre, pero uno de los elementos esenciales va a tener que ver con la Inteligencia Artificial. Si América Latina sigue usando el Chat GPT o Interlink o la nube de Amazon o de Google o de Meta, la soberanía digital latinoamericana desaparece.

Pensamos que nos están regalando algo, como cuando usamos el GPS o cualquier localizador; pero les estamos regalando los datos de las rutas, a dónde va la gente, cómo nos desplazamos, cuándo. Le estamos regalando demasiada información a un país que, como estamos viendo ahora, va a usar toda esa información para intentar ponernos de rodillas, cobrarnos aranceles, presionarnos o invadirnos. Ya no digamos cuando navegamos, chateamos o usamos el correo electrónico.

Si América Latina no tiene una IA propia del continente, va a estar a merced de los países con pretensiones imperiales, del tipo que sea. Esa es una de las misiones de esta Celac, junto a los aranceles y los migrantes.

Frente a Bukele, que se ofrece a mercadear con seres humanos cuyo único delito es haber ido a EU a ofrecer el sudor de su frente, en México con Claudia Sheinbaum, en Colombia con Petro, en Honduras con Xiomara Castro, en Venezuela con Nicolás Maduro, han exigido a EU que trate a sus compatriotas con respeto. Que no aceptan que les devuelvan esposados en aviones militares tratados como escoria. Porque esos presidentes y presidentas saben que la gente que no vive en sus propios países está fuera por necesidad y también son ciudadanos. EU es un país más viejo que América Latina. Van a seguir llegando inmigrantes.

La Celac funciona por consenso. Es decir, todos los países deben apoyar las decisiones que se tomen. No es fácil. Es como si en nuestro edificio del que hablamos, el señor del tercero y la señora del quinto decidieran apoyar al vecino matón pensando que así van a sacar alguna ventaja. Ya hemos visto que ni Milei, el más autohumillado de los presidentes latinoamericanos, se ha librado del 10 por ciento de subida de aranceles. Quizá esté contento. Siempre ha habido esclavos agradecidos por recibir menos latigazos que sus compañeros. Esos esclavos complacientes no ayudaron nunca a la abolición de la esclavitud.

La regla del consenso implica que todos los países deben hablar mucho para poder llegar a acuerdos. Hay que pensar que los Estados necesitan legitimidad, que los gobernantes no pueden engañar a todos todo el tiempo. Es decir, que si las políticas golpean a la población durante más tiempo del que están dispuestos a aguantar, siempre terminan levantándose.

Argentina conoce el “que se vayan todos”, que obligó al Presidente De la Rúa a salir en helicóptero del Palacio de Gobierno, de la Casa Rosada, y en la propia historia de los EU ha habido protestas, levantamientos indígenas y afrodescendientes, huelgas generales, revueltas, motines raciales, luchas callejeras, rebeliones sindicales (con enorme presencia latinoamericana), movimientos de derechos, etc. Es verdad, que a menudo sofocados por el ejército. Dudo de que Donald Trump, con tantas contradicciones como está experimentando, incluso dentro de su propio Gabinete, pudiera reprimir un levantamiento popular como está haciendo Milei en Argentina.

Tenemos un mundo en el que se están rompiendo las reglas internacionales. Todo vale. Y América Latina, la bisagra entre el viejo mundo que no termina de marcharse y el nuevo mundo que no puede llegar, tiene la obligación de intentar hablar con una voz compartida. Que no es una única voz, sino que es una voz compartida. Ese es el fruto de la Celac, más allá de las discrepancias.

Es muy probable que pronto haya también una mujer presidenta legítima en Ecuador, junto a Claudia Sheimbaun y Xiomara Castro (digo legítima porque Dina Boluarte es una Presidenta ilegítima en Perú). Es bueno que haya más mujeres progresistas gobernando. En los lugares más duros del continente, al lado de las bandas criminales y su violencia, están las ollas populares, organizadas por mujeres. La cooperación, el diálogo, la generosidad son cualidades que ayudan a la unidad. Así que, con la primavera que empieza, podemos darle un poco más de espacio al optimismo.

En tu edificio, el matón que hace la vida imposible a los vecinos va a acabar, uno a uno, con los vecinos que individualmente le planten cara si no se juntan.

Uno a uno, crack, va quebrando los cerillos, los fósforos. Es la unidad lo que salva al pueblo.

Ese estar juntos, con todas sus dificultades. Nadie dijo que fuera fácil. Sí es enormemente eficaz contra los abusones y, cuando se convierte en norma, muy placentero en la vida. Ahora que Naciones Unidas está francamente en descrédito, es importante que la Celac brille con luz propia. La buena vecindad hace la vida más alegre. En un continente que sabe aquello de “somos alegría, somos mayoría”.

Juan Carlos Monedero

Realizó estudios de licenciatura en Economía, Ciencias Políticas y Sociología. Es Doctor en Ciencias Políticas y profesor titular en la facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid. Hizo sus estudios de posgrado en la Universidad de Heidelberg (Alemania). Ha dado clases en diferentes universidades de Europa y América Latina y es profesor honorario en las universidades argentinas de Quilmes y Lanús. Ha asesorado a diferentes gobiernos latinoamericanos. Entre otros libros, ha publicado La transición contada a nuestros padres, El gobierno de las palabras, Nuevos disfraces del Leviatán, Dormíamos y despertamos, Curso urgente de política para gente decente (15 ediciones y publicado en cinco países), La izquierda que asaltó el algoritmo, El paciente cero eras tú y Política para tiempos de indiferencia (2024). Premio Latinoamericano y Caribeño de Ciencias Sociales de CLACSO en 2018. Ha sido ponente central en la conmemoración del Día Internacional de la Democracia en la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York y en la 28 Sesión Regular del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra. Tiene reconocidos tres sexenios de investigación. Es cofundador de Podemos, colabora en diferentes medios de comunicación y ha presentado durante cinco años el programa En la frontera en Público, donde tiene el blog Comiendo tierra.

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La reforma contra el terrorismo e injerencia en México entra en vigor

 sinembargo.mx

#PuntosYComas ¬ Pedro Mellado Rodríguez

Las reformas constitucionales promovidas por el actual Gobierno tienen el propósito de “establecer con claridad que México rechaza cualquier intervención para la investigación y persecución del delito sin la autorización y colaboración expresa del Estado mexicano, en el marco de las leyes aplicables.

Ciudad de México, 7 de abril (SinEmbargo).- En un momento delicado de la relación de México con Estados Unidos y frente a las tentaciones autoritarias del Gobierno que encabeza Donald Trump, finalmente el martes 1 de abril del 2025 se publicaron en el Diario Oficial de la Federación las reformas constitucionales que establecen un blindaje jurídico para nuestro país, que fortalece disposiciones para el combate al terrorismo y contra la injerencia externa que pudiera atentar contra la soberanía de la nación. El decreto correspondiente señala que las reformas a los artículos 19 y 40 constitucionales entraron en vigor al día siguiente de su publicación es decir, desde el miércoles 2 de abril del 2025.

Las reformas constitucionales aprobadas y en vigor se complementan y armonizan con disposiciones que ya existen en la Ley de Seguridad Nacional y en el Código Penal Federal, que se refieren al terrorismo, en un momento en el que nuestro país es amenazado por los apetitos intervencionistas de la corte de halcones que rodean al Presidente estadounidense Donald Trump, quien pretendería imponerle a nuestro país condiciones de sometimiento en el combate a la delincuencia organizada que irían en contra de la soberanía y dignidad de México.

En la exposición de motivos de la reforma ahora vigente, el Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum explica sus razones:

“Resulta oportuno y conveniente proponer la adición de dos párrafos al artículo 40 de la Constitución para que quede establecido de manera categórica que el pueblo de México no aceptará, bajo ninguna circunstancia, ningún tipo de intervención, intromisión o cualquier acto desde el extranjero que sea lesivo de la independencia, la integridad y la soberanía de la Nación, tales como golpes de Estado, injerencias en elecciones o violación del territorio nacional, sea ésta por tierra, agua, mar o espacio aéreo”.

Las reformas constitucionales promovidas por el actual Gobierno tienen el propósito, dice la argumentación que las respalda, de “establecer con claridad que México rechaza cualquier intervención para la investigación y persecución del delito sin la autorización y colaboración expresa del Estado mexicano, en el marco de las leyes aplicables. Nuestro país privilegia la cooperación y la coordinación para el combate de actividades delictivas que ponen en riesgo la seguridad de la Nación y de las personas”.

Como complemento a estos propósitos, agrega la iniciativa, “se propone reformar el Artículo 19 constitucional para incluir el delito de terrorismo, así como para establecer que cualquier nacional o extranjero involucrado en la fabricación, distribución, enajenación, traslado o internación al territorio nacional de manera ilícita de armas, así como cualquier extranjero que realice actividades al margen de la ley vinculadas con los párrafos segundo y tercero del Artículo 40 de la Constitución, se le impondrá la pena más severa posible, así como la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa”.

¿Qué fue lo medular que se le agregó al Artículo 19 constitucional?

“El Ministerio Público sólo podrá solicitar al juez la prisión preventiva cuando otras medidas cautelares no sean suficientes para garantizar la comparecencia del imputado en el juicio, el desarrollo de la investigación, la protección de la víctima, de los testigos y de la comunidad, así como cuando el imputado esté siendo procesado o haya sido sentenciado previamente por la comisión de un delito doloso”.

“[El juez ordenará la prisión preventiva oficiosamente en] delitos en materia de desaparición forzada de personas y desaparición cometida por particulares, delitos cometidos con medios violentos como armas y explosivos, delitos en materia de armas de fuego y explosivos de uso exclusivo del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, delito de terrorismo y de los delitos graves que determine la ley en contra de la seguridad de la nación, de la salud, del libre desarrollo de la personalidad, contrabando y cualquier actividad relacionada con falsos comprobantes fiscales, en los términos fijados por la ley”.

Y concluye el párrafo segundo del Artículo 19 en los siguientes términos:

“A cualquier nacional o extranjero involucrado en la fabricación, distribución, enajenación, traslado o internación al territorio nacional de manera ilícita de armas, y a cualquier extranjero que realice actividades al margen de la ley vinculadas con los párrafos segundo y tercero del artículo 40 de esta Constitución, se le impondrá la pena más severa posible, así como la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa. Para la interpretación y aplicación de las normas previstas en este párrafo, los órganos del Estado deberán atenerse a su literalidad, quedando prohibida cualquier interpretación análoga o extensiva que pretenda inaplicar, suspender, modificar o hacer nugatorios sus términos o su vigencia, ya sea de manera total o parcial”.

¿Qué es lo trascendente que se agregó en la reforma al Artículo 40 constitucional?

“El pueblo de México, bajo ninguna circunstancia, aceptará intervenciones, intromisiones o cualquier otro acto desde el extranjero, que sea lesivo de la integridad, independencia y soberanía de la Nación, tales como golpes de Estado, injerencias en elecciones o la violación del territorio mexicano, sea ésta por tierra, agua, mar o espacio aéreo.

“Tampoco consentirá intervención en investigación y persecución alguna sin la autorización y colaboración expresa del Estado Mexicano, en el marco de las leyes aplicables”.

¿Cuáles son las sanciones a terroristas en el Código Penal Federal?

“Artículo 139.- [A quien cometa el delito de terrorismo] Se impondrá pena de prisión de quince a cuarenta años y multa de cuatrocientas a mil doscientas veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización, sin perjuicio de las penas que correspondan por otros delitos que resulten”.

La Unidad de Medida y Actualización 2025 vale 113 pesos con 14 centavos. Mil 200 Umas equivalen a 135 mil 768 pesos.

¿Qué conductas se sancionarían como delito de terrorismo?

“A quien utilizando sustancias tóxicas, armas químicas, biológicas o similares, material radioactivo, material nuclear, combustible nuclear, mineral radiactivo, fuente de radiación o instrumentos que emitan radiaciones, explosivos, o armas de fuego, o por incendio, inundación o por cualquier otro medio violento, intencionalmente realice actos en contra de bienes o servicios, ya sea públicos o privados, o bien, en contra de la integridad física, emocional, o la vida de personas, que produzcan alarma, temor o terror en la población o en un grupo o sector de ella, para atentar contra la seguridad nacional o presionar a la autoridad o a un particular, u obligar a éste para que tome una determinación”.

“Al que acuerde o prepare un acto terrorista que se pretenda cometer, se esté cometiendo o se haya cometido en territorio nacional”.

El mismo Artículo 139 del Código Penal Federal establece agravantes para el delito de terrorismo, que incrementarían las penas en una mitad:

“I.- [Cuando] El delito sea cometido en contra de un bien inmueble de acceso público;

“II.- [Cuando] Se genere un daño o perjuicio a la economía nacional, o

“III.- [Cuando] En la comisión del delito se detenga en calidad de rehén a una persona.

“A quien utilice aeronaves pilotadas a distancia (drones) para cometer las conductas previstas en la fracción I del párrafo primero del presente artículo, se aumentará hasta en un tercio la pena establecida”.

También hay sanciones para los cómplices de terroristas y la tentaiva de cometerlo:

“Artículo 139 Bis.- Se aplicará pena de uno a nueve años de prisión y de cien a trescientos días multa, a quien encubra a un terrorista, teniendo conocimiento de sus actividades o de su identidad.

“Artículo 139 Ter.- Se aplicará pena de cinco a quince años de prisión y de doscientos a seiscientos días multa al que amenace con cometer el delito de terrorismo…”.

Y por supuesto, también se sanciona a quienes financien el terrorismo:

“Artículo 139 Quáter.- Se impondrá la misma pena señalada en el artículo 139 de este Código, sin perjuicio de las penas que corresponden por los demás delitos que resulten, al que por cualquier medio que fuere ya sea directa o indirectamente, aporte o recaude fondos económicos o recursos de cualquier naturaleza, con conocimiento de que serán destinados para financiar o apoyar actividades de individuos u organizaciones terroristas, o para ser utilizados, o pretendan ser utilizados, directa o indirectamente, total o parcialmente, para la comisión, en territorio nacional o en el extranjero, de cualquiera de los delitos previstos en los ordenamientos legales…”.

Contra el injerencismo extranjero

La reforma constitucional al Artículo 40, contra el injerencismo extranjero, se complementa con las regulaciones a agentes foráneos que operan en nuestro país, definidas en la Ley de Seguridad Nacional, en las reformas que fueron promovidas por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, publicadas y promulgadas en el Diario Oficial de la Federación del 18 de diciembre del 2020.

“Artículo 71.- Los Agentes Extranjeros deberán observar las siguientes disposiciones:

“I.- Sólo podrán desarrollar las actividades de enlace para el intercambio de información con autoridades mexicanas en términos de lo dispuesto en la acreditación que se hubiese expedido a su favor”.

También, los agentes extrajeros que operen en nuestro país deberán acatar las siguientes disposiciones:

“III.- Deberán abstenerse de realizar gestiones directas ante autoridades distintas de la Secretaría de Relaciones Exteriores o de las dependencias que corresponda en términos de los respectivos convenios de cooperación internacional suscritos por el Estado mexicano en materia de seguridad y que contribuyan a preservar la Seguridad Nacional;

“IV.- Deberán poner en conocimiento de las autoridades mexicanas que corresponda, en términos de los respectivos convenios de cooperación internacional suscrito por el Estado mexicano en materia de seguridad y que contribuyan a preservar la Seguridad Nacional, la información de que se alleguen en el ejercicio de sus funciones”.

Y por supuesto, los agentes extranjeros en México deben rendir informes pormenorizados a nuestras autoridades:

“V.- Deberán presentar ante las secretarías de Relaciones Exteriores y de Seguridad y Protección Ciudadana un informe de carácter mensual en las materias relativas a los convenios de cooperación bilateral suscritos por el Estado mexicano en materia de seguridad y que contribuyan a preservar la Seguridad Nacional. En dicho informe se deberán incluir las actividades y gestiones que desarrollen ante las diversas autoridades federales, de las entidades federativas y de los municipios. En todo caso, deberán mantener la confidencialidad de la información que obtengan derivado de la aplicación de los convenios de cooperación bilateral, de conformidad con los términos establecidos en los mismos”.

Los agentes extranjeros no pueden involucrase directamente en actividades policiacas en nuestro territorio:

“VI.- Tendrán prohibido realizar o inducir a terceras personas a realizar detenciones, a realizar acciones tendientes a la privación de la libertad, a allanar la propiedad privada o cualquiera otra conducta que resulte violatoria de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes nacionales aplicables;

“VII.- Deberán abstenerse de realizar actividades que pongan en peligro su integridad física. En consecuencia, deberán sujetarse a los criterios que determine la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, y

“VIII.- Sólo podrán portar las armas de fuego que, en su caso, les autorice la Secretaría de la Defensa Nacional”.

Los agentes extranjeros que violen las normas establecidas en la Ley de Seguridad Nacional pueden ser severamente sancionados:

“Artículo 73.- El Gobierno de México supervisará, en todo momento, el cumplimiento por parte de los Agentes Extranjeros de las obligaciones legales y de aquellas que deriven de los convenios bilaterales suscritos por el Estado mexicano en materia de seguridad y que contribuyan a preservar la Seguridad Nacional.

“Cuando a juicio de las autoridades mexicanas un agente extranjero incumpla con las disposiciones generales y específicas que le resulten aplicables, el Gobierno de México solicitará su retiro al gobierno del Estado acreditante y quedará sujeto a las sanciones que resulten aplicables en términos de las leyes mexicanas”.

El gobierno de México, con base en la Ley de Seguridad Nacional, puede suspender los convenios de cooperación que tiene con otros países, y en particular con Estados Unidos, cuando se violen algunos principios legales.

“Artículo 74.- Cuando se compruebe que un gobierno extranjero, por conducto de sus agentes, incite o promueva la comisión de los ilícitos consistentes en el cohecho, la privación ilegal de la libertad de las personas, así como la sustracción de los habitantes del territorio nacional para ser llevados a juicio ante otro Estado, el Estado mexicano suspenderá la ejecución de los convenios de cooperación bilateral de que se trate y prohibirá la realización de actividades por parte de los Agentes Extranjeros en territorio nacional. En su caso, los individuos que hubieren incurrido en las conductas antes descritas serán responsables en los términos de las disposiciones jurídicas aplicables”.

Pedro Mellado Rodríguez

Periodista que durante cinco décadas ha sido un acucioso y crítico observador de la vida pública en el país. Ha cubierto todas las fuentes informativas y ha desempeñado todas las responsabilidades posibles en medios de comunicación. Ha trabajado en prensa, radio, televisión y medios digitales. Su columna Puntos y Contrapuntos se ha publicado desde hace cuatro décadas, en periódicos como El Occidental, Siglo 21 y Mural, en Guadalajara, Jalisco. Tiene estudios de derecho por la Universidad de Guadalajara y durante una década fue profesor de periodismo en el ITESO, la Universidad Jesuita de Guadalajara. Es autor del libro Las Naves Nodrizas de la Comunicación y el Periodismo (Taller Editorial La Casa del Mago, Guadalajara, 2022).

El Yunque conspira contra las universidades



Hay otro escándalo en la Iglesia. El Yunque maniobra para incidir y controlar las universidades católicas de América Latina, mediante una nueva conjuración. Colocar a Emilio Baños Ardavín, rector de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), para presidir la Organización de las Universidades Católicas de América Latina y el Caribe, Oducal. Baños es sobrino de Bernardo Ardavín, uno de los máximos jefes del Yunque.

Las pretensiones del Yunque fueron reveladas por José Antonio Rosas Amor, fundador y director de la Academia Internacional de Líderes Católicos. Rosas Amor, mexicano, ex miembro del Yunque, renunció a su cargo tras oponerse al plan de la organización de ultraderecha. La conjura del Yunque tiene como finalidad copar y controlar a las universidades católicas. El complot fue dado a conocer por SinEmbargo, cuyo escándalo sacude a esa institución que integran jerarcas de la Iglesia y personalidades ligadas al Vaticano.

El Yunque no sólo es la organización emblemática de la ultraderecha mexicana, sino una sociedad secreta experta en conspiraciones. El Yunque es ultracatólico, anticomunista, antisemita, antiliberal y con rasgos fascistas. Ha usado tácticas paramilitares y es protegido por sectores del PAN y de la Iglesia católica mexicana.

Wikileaks, fundada por Julian Assange, expuso a la opinión pública mundial, 17 mil archivos compuestos de documentos, audios, correos electrónicos, videos y testimonios. Todos, jaqueados a la organización ultraderechista española Hazte Oír, asesorada en sus orígenes por el Yunque mexicano, con el que guarda estrecha relación que fue ventilada por la revista Contralínea, en México. Se dio a conocer el siniestro acervo yunquista. Los archivos revelan el comportamiento complotista político-religioso, en España, EU, Alemania y México como epicentro.

El Yunque es hijo de la guerra fría y, por tanto, del anticomunismo que Pío XII irradió a su pontificado. En realidad los militantes del Yunque no creen en Dios sino en el poder. Desde hace décadas, pretenden manipular el país a través de la infiltración política para transformar el régimen existente y con ello instaurar lo que denomina el reino de Dios en la tierra. En realidad, es una interpretación ideológica extemporánea y de dudosa calidad evangélica para justificar una delirante militancia que busca imponer los principios católicos al conjunto de la sociedad.

El Yunque nace en Puebla en 1951, bajo el amparo de arzobispo poblano Octaviano Márquez y Toriz (1950-75); Un prelado recalcitrantemente reaccionario, pese haber participado directamente en las sesiones del Concilio Vaticano II. Hubo jesuitas animadores de la ultraderecha. Son Manuel Figueroa y Julio Vértiz, por cierto, este último admirador de Hitler y del nazismo.

WikiLeaks ofrece a la opinión pública actual, valiosa información sobre los códigos de conspiración, alianzas, recaudación de fondos, capacitación de cuadros e intrigas operadas por grupos de ultraderecha con asiento originario en el Yunque de México y España, con ramificaciones e incidencia política en 50 países. Es claro que el objetivo de WikiLeaks es denunciar el ascenso de la ultraderecha española aglutinada en el partido Vox y sus nexos con el Yunque, que tiene una base social y una tradición de penetración conspirativa y cientos de militantes incrustados en las fontanerías del poder público, en los partidos políticos, en en los medios de comunicación, en organizaciones de la sociedad civil, universidades y páginas digitales. Por ello no es novedad que el Yunque pretenda extender su influencia internacional en universidades para reclutar, por todo el mundo, adherentes y militantes.

Un personaje que ha orquestado el proyecto de cooptación de la Organización de las Universidades Católicas de América Latina y el Caribe es Rodrigo Guerra López, secretario del Pontificio Consejo para América Latina, nombrado por el papa Francisco. Lo conocí en Radio Red, cuando formaba parte del equipo de promoción del voto católico en favor de Vicente Fox. Estaba también Alberto Athié y Alberto Ortega Vénzor, entre otros. Lo entrevistaba y me impresionaba su ambigüedad y análisis poco profundo. Sabía que no hablaba con la verdad y que se ocultaba. Después me enteré que era del Yunque y que hasta sentía vergüenza de su militancia. Intelectualmente siempre fue mediocre y su carrera se desarrolló en ámbitos clericales. Su entonces esposa, se quejaba de ser violentada por este personaje que se daba golpes de pecho con la jerarquía. Alberto Athié trató de mediar sin éxito. Después supe, no sé cómo, obtuvo la anulación de su matrimonio para volver a casarse por la Iglesia.

Ahora Rodrigo Guerra le reprocha al Yunque de haberlo violentado. Se desdice de ser cómplice de la conspiración y pide no se metan con su trayectoria. Le encanta hacerse la víctima. La ultraderecha está repleta de personajes siniestros y de doble moral. Un Maciel que aspiraba ser santificado. Eduardo Verástegui, quien dice tener dos décadas de célibe y de oración continua mientras el INE lo señala por recursos dudosos para su campaña. Serrano Limón, defensor de los no nacidos, terminó siendo un pillo. El notario Rodrigo Abascal Olascoaga, también del Yunque, fue señalado por violencia y maltrato a su entonces esposa Daniela Marlene Pérez Torres.

Todos ellos, solapados y protegidos por la propia jerarquía eclesiástica. ¡Ay, Santo Padre!, cuánto tienes que hacer para limpiar tu Iglesia de estos lobos con piel de oveja.

Desaforaron a Andrés Manuel

 

Fabrizio Mejía Madrid

Lo que siguió, el 24 de mayo, fue la marcha que juntó a más de un millón de personas de todo el país en el centro de la capital para evitar que metieran a la cárcel al dirigente político y el líder social más importante de la izquierda.

Ese día, hace ya 20 años, llegué de un viaje, abrí la puerta de mi departamento, arrojé la mochila en medio del comedor, cerré, y me fui al Zócalo. Como millones creía que se podría ganar la votación en la Cámara de Diputados contra el desafuero al Jefe de Gobierno electo de la ciudad de México. Se decía que algunos del PAN y del PRI no iban a convalidar semejante atraco. Otros lo daban por un hecho: la transición a la democracia no existió y sólo fue un intento de bipartidismo con un solo proyecto ---el neoliberal--- bajo las siglas de dos partidos. La diferencia la haría la gente, la ciudadanía, el pueblo cuyo nombre estaba prohibido pronunciar para no ser tachado de “pre-moderno”.

Cuando llegué al Zócalo ya 350 mil personas lo abarrotaban. En una pantalla gigante puesta por el gobierno de la ciudad, escuchamos a Manlio Fabio Beltrones leyendo: “Primero. Ha lugar a proceder penalmente en contra del Jefe de Gobierno del Distrito Federal Andrés Manuel López Obrador, como consecuencia del procedimiento de Declaración de Procedencia, en el que ha quedado acreditada la existencia del delito previsto en el artículo 206 de la Ley de Amparo, relacionado con el 215 del Código Penal Federal y su probable responsabilidad, por las razones expuestas en los considerandos 6o. y 7o. del dictamen emitido por la Sección Instructora.

“Segundo. En términos del párrafo séptimo del artículo 111 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el ciudadano Andrés Manuel López Obrador, queda separado del encargo de Jefe de Gobierno del Distrito Federal, en tanto esté sujeto a proceso penal y en consecuencia a disposición de las autoridades competentes para que actúen con arreglo a la ley”.

Así comenzó el obradorismo. Desde ese 7 de abril de 2005 tuvo tres ideas que serían cruciales para la vida pública del país: que la justicia no se agota en la aplicación de la ley, es decir, que haber estudiado derecho no te hace justo; que la transición a la democracia era sólo ir a votar por el mismo proyecto dividido en dos partidos; y que la política desde abajo, desde los López, podría sacarnos del abismo en el que lo había metido Vicente Fox.

Ahora que reviso la sesión de la Cámara, me topo con dos nombres. María Estela Ríos González y Maricela Morales Ibáñez. Ambas son candidatas para ser electas por nosotros en el Poder Judicial. Una, María Estela, era la abogada de Andrés Manuel. La otra, Maricela Morales, era, junto con Carlos Javier Vega Memije, Alejandro Ramos Flores, Gilberto Higuera Bernal, Elias Gabino Troncoso Calderón, parte de la acusación falsa, maquinada, contra el Jefe de Gobierno. Así quedaron en la historia: una, del lado de la democracia; la otra, atentando contra ella. Una, del lado de la justicia. La otra, en su utilización para fines políticos. Maricela Morales, luego, sería cómplice de Genaro garcía Luna y Felipe Calderón en la entrada de armas desde Estados Unidos a los narcos mexicanos, en Rápido y Furioso. Carlos Cortés Barreto fue el ministerio público que convalidó el atraco. ¿De qué se le acusaba a Andrés Manuel esa tarde de hace 20 años? De construir un camino para conectar un hospital. Lo acusaba la Promotora Internacional Santa Fe, que le había vendido a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, el 10 de diciembre de 1998, tres mil 205 metros cuadrados para la construcción de un tramo de la autopista México Toluca. Pero se trató de agandallar 8 mil metros que no le correspondían y demandó que el gobierno le comprara el terreno que ya no era de ellos. El dueño oficial era un tal Federico Escobedo Garduño, pero salieron más dueños, por ejemplo un tal Mayolo Soto Segura, cuya mamá tenía una escritura fechada en el año de 1895. Es decir, ni la inmobiliaria tenía la propiedad y había muchos que reclamaban ser dueños. Ah, pero, como veremos más adelante en esta columna, todo se convirtió en la defensa del Estado de Derecho.

Javier Vega Memije, un tinterillo del ministerio público de Fox y Macedo de la concha, estaba diciendo ese día por la pantalla en el Zócalo: “Resulta falso y tendencioso lo que ha venido sosteniendo el Jefe de Gobierno del Distrito Federal en el sentido de que se le quiere castigar por abrir una calle y beneficiar así el acceso a uno de los hospitales privados más caros del país. No, señores diputados, estamos aquí porque se desafió y se desobedeció el mandato del Poder Judicial de la Federación. La ley es el único límite a la arbitrariedad. Si permitimos su violación por parte de las autoridades, consentimos el autoritarismo como forma de gobierno”. Aquí hago una pausa: ¿Ven desde cuando el PRIAN acusa de “autoritarismo” a la izquierda? Sigue Vega Memije: “¿Cómo vamos a tener una justicia sólida si las autoridades no nos sujetamos a la ley y las determinaciones del Poder Judicial? Las instituciones y las leyes fueron hechas para proteger al ciudadano del abuso del poder; cada una de ellas es un referente de derechos y obligaciones. No sería ético ni justo que su cumplimiento significara una exigencia para los ciudadanos y una exención para las autoridades. El fuero no se concibió como un privilegio para los gobernantes o como una patente de impunidad; se concibió como un voto de confianza sobre la probidad de su comportamiento.

“No podemos distinguir en la aplicación de la ley: la ley se aplica o no se aplica; las resoluciones judiciales se cumplen o no se cumplen. Lo que no es concebible es que se alegue, como lo hace el Jefe de Gobierno, que en diversos casos del pasado ha habido impunidad. En primer término, habría que responderles que la Procuraduría General de la República en todos los casos ha actuado conforme a derecho y, en segundo lugar, debe decirse que es inaudito su atrevimiento para invocar la supuesta impunidad de otros casos para alcanzar impunidad para él. Esto no se puede permitir; resulta ominoso para cualquier hombre, y más para un servidor público, alegar la impunidad de supuestos abusos de poder para tratar de lograr impunidad para él. Si eso fuera válido, habría que aceptar que cualquier delincuente alegara perversamente eso para lograr impunidad; y eso sería sin duda renunciar al Estado de derecho.

Esta desobediencia recurrente sólo confirma el desprecio del Jefe de Gobierno del Distrito Federal a las órdenes judiciales; es decir, al Estado de derecho. Resulta evidente que el delito se consumó, que se causó un daño a la eficacia del juicio de amparo y a los derechos del particular que promovió el amparo, del que deriva toda la controversia. Por esos daños, por la desobediencia en que incurrió el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, ahora es obligado que se restituya o que se indemnice al particular afectado en sus derechos. Esta desobediencia causó un doble perjuicio a los intereses de la Ciudad de México: primero, se gastaron recursos económicos muy importantes para continuar una obra en forma totalmente ilegal, ante la determinación de un juez de que ésta debería haberse suspendido. Señoras y señores legisladores: en el México de nuestro tiempo, que vive cambios trascendentes, hemos logrado un avance significativo en el ámbito democrático, cuando hemos alcanzado mayor participación de los ciudadanos en las decisiones públicas, cuando la inmensa mayoría de los mexicanos hemos apostado a la fuerza de las instituciones por la pluralidad y por la solución pacífica de nuestras controversias, cuando se moderniza nuestro marco normativo para lograr legalidad y transparencia en los actos de toda autoridad, cuando todas las fuerzas políticas han refrendado en innumerables discursos su compromiso con la legalidad. El dictamen mayoritario de la Sección Instructora propone que este honorable Pleno vote a favor de la declaración de procedencia solicitada. Es un dictamen a favor de la legalidad y apoyado en pruebas sólidas, y –lo más importante– en determinaciones firmes del Poder Judicial de la Federación. El Jefe de Gobierno desobedeció durante 11 meses una suspensión definitiva otorgada por un juez dentro de la tramitación de un juicio de amparo. Eso, para la ley, es un delito. Por ello votar a favor del dictamen es votar en contra de la impunidad, es favorecer la vigencia del Estado de derecho, es favorecer la estabilidad de las instituciones jurídicas del país. Con enorme costo publicitario y en la estrategia de victimizarse, el Jefe de Gobierno ha pretendido que lo identifiquen con vidas ejemplares, como las de Mandela o Gandhi; empero, estos personajes fueron individuos atropellados por el poder. Pero el señor López Obrador es quien desde el poder ha atropellado los derechos ciudadanos.

Sigue Vega Memije: “Como estrategia de medios y con propósitos meramente políticos, el Jefe de Gobierno del Distrito Federal ocupará esta tribuna para cuestionar todo lo habido y por haber, para atacar a personas e instituciones o para autoerigirse en el abanderado de las causas populares. Lo que no podrá hacer nunca será justificar el abuso de poder que ha realizado desde su cargo, al desobedecer la orden de un juez, en violación de la ley, en agravio de la sociedad mexicana. (Escándalo en el salón.) ¡Nadie puede decir que la aplicación de la ley no es justa! La justicia no la determina un solo individuo. La justicia es la síntesis de las aspiraciones de un pueblo; y en México, la expresión del pueblo está en sus leyes”.

Por supuesto, el Zócalo a estas alturas ardía en mentadas de madre, burlas, y chiflidos al orador. A veces no se podía escuchar lo que decía. Pero no importaba, porque ya sabíamos qué decía.

Siguió la sesión. Habló el Diputado Álvaro Elías Loredo del PRI: “Estado sin derecho es un simple fenómeno de mando. El derecho sin la fuerza es impotencia, pero la fuerza sin el derecho es la barbarie. La disyuntiva es simple: dejamos en claro de una vez por todas que queremos que en México se respete el Estado de derecho, o dejamos constancia de que a gritos y sombrerazos cualquiera puede convertir su capricho en ley”. De nuevo, la idea de que Andrés Manuel no tiene un proyecto de nación, sino que obedece a puros “caprichos”.

Jorge Romero Romero del PRI. “Que participe o no el señor López en un proceso electoral es asunto que compete a un juez y a un probable delincuente. Con este acto México evoluciona en su Estado de derecho. Posiblemente a algunos inversionistas y a unos mercados los inquieten algunas cosas, sobre todo las amenazas a los políticos, al Estado de derecho, las movilizaciones sociales, y eso es responsabilidad del gobierno de la Ciudad de México. ¡Sólo recurre a la fuerza quien no tiene la razón jurídica!” Aquí hago un alto necesario: para este Diputado del PRI la manifestación en el Zócalo es “uso de la fuerza”. No, si por eso, aplaudieron la matanza del 2 de octubre de 1968. Sigue el priista de Hidalgo: “Un político con fuero atentó contra el amparo, contra las garantías individuales, contra la ley; y está en nosotros la defensa de esos valores. Votar contra el dictamen sería traicionar a los ciudadanos, su historia, pero sobre todo el futuro posible de un México mejor”.

Y vino el del PAN, Federico Döring Casar, quien sin miedo al reduccionismo barato, dijo: “Éste es un falso debate porque no estamos hablando de una callecita para un hospital; estamos hablando de un acto de arbitrariedad de un gobernante y el amparo sobre todas las normas jurídicas existe”. Y se preguntó Döring: “¿Qué dirían los habitantes de Texcoco si el Presidente Fox hubiese continuado durante 11 meses el trabajo del aeropuerto de Texcoco? Seguramente estarían agraviados y seguramente habría daños irreparables”. Lo que no dijo Dóring es que Fox paró las obras del aeropuerto de Texcoco porque se levantaron los pueblos en torno a San Salvador Atenco y que sufrirían una represión brutal menos de un año después, venganza de Fox ejecutada por el gobernador Peña Nieto. Döring siguió sin miedo al ridículo en tribuna: “Por eso, señor López, el Presidente Fox sí tiene calidad moral para hablar de este tema porque él sí respetó una suspensión provisional, que no definitiva, y no hubo, aunque pese al inculpado López, ningún recurso de queja porque ahí se cumplió la ley. ¿Qué diría un preso si se tardara 11 meses la autoridad en dar cumplimiento a un amparo contra un acto de formal prisión? Pues la gran ironía de la odisea que propone el señor López. ¿Qué diría si obtuviera el amparo que dice que va a buscar, para que no se lo priven sus derechos electorales, si la autoridad tardara 11 meses en restaurarse? Seguramente no diría lo que ha dicho aquí el día de hoy.

El Diputado Jorge Uscanga Escobar del PRI fue más filosófico. Dijo: “Popularidad no implica impunidad, y mucho menos para violar la ley. Si fuera el caso, de ninguna manera justifica ni puede justificar o facultar a un servidor público para desobedecer un mandato judicial fundado en la Constitución y en la Ley de Amparo; tampoco se puede alegar que un ilícito de esta naturaleza no debe ser perseguido y sancionado por cuestiones políticas.

Ante estas falsedades, intervino Horacio Duarte Olivares: “Lamento que en este Jurado una curul esté vacía, la curul del señor Emilio Chuayffet, que es jurado y no está en el debate, ni está escuchando los argumentos. ¡Lastima de Jurado! Por cierto, agradezco al secretario de Gobernación, Santiago Creel, que nos haya mandado su discurso a través de su vocero, el subprocurador, que vino a hacer uso de la tribuna, porque jamás el subprocurador trajo elementos jurídicos de acusación. Vino a hacer, vino a hacer elementos políticos, juicios de valor”.

Vino, entonces, el circo de Juan de Dios Castro del PAN. Leo lo que dijo sin hacer el menor comentario: “Un hombre soberbio, acostumbrado a que "a mí no me van a hacer absolutamente nada"? No, le voy a decir el pensamiento de don Andrés. Él tenía pensado…” El Zócalo, al unísono empezó a gritar que cómo sabía qué pensaba Andrés Manuel. Juan de Dios siguió: “Sí, porque hay una prueba, hay una prueba que se llama presuncional y la presun...¡Sí, don Pablo, órale! Estoy dando argumentos jurídicos contenidos en el expediente. Sí. El derecho penal establece que no puede castigar el pensamiento, pero cuando se traduce en actos externos, como –por ejemplo– tratándose del homicidio premeditado, el derecho penal permite saber qué pensaba el homicida”. Aquí ya hasta la Cámara de Diputados era un carnaval de mentadas de madre. “¡Está borracho!”, gritaba la gente en el Zócalo. Juan de Dios se defendió: “Señores, señores legisladores: pega, pero escucha; pega, pero escucha. Era el dinero, era el dinero”, y así se fue Juan de Dios Castro casi sacado por el cuello con el mango de un bastón.

Pablo Gómez, defensor de Andrés Manuel, lo dijo así: “El PRI ha venido aquí a acusar al Jefe de Gobierno de despojo. No, se le acusa de no obedecer una orden de un juez, pero no de despojar a una sociedad anónima de capital variable. Déjenselo al PAN o cámbiense de partido, lo que veo que ya están haciendo. Cámbiense del partido, para el PAN, puesto que son hoy día, en este Jurado de Procedencia, el cabús del Presidente panista, Vicente Fox, ustedes, los del PRI. Y el Ministerio Público ha venido aquí a hacernos una arenga política en contra de las manifestaciones públicas; sí, del ejercicio de la garantía de reunión y de petición, por boca del Ministerio Público, que debe representarnos y defender el ejercicio de nuestras garantías. Hablar de política, no de la aplicación de las leyes, Vega Memije, portavoz de un general, Macedo de la Concha, procurador de un gobierno panista, reciclados vergonzantes, puestos al servicio del poder. Ya tuvieron su oportunidad de ejercerlo; hoy hacen lo que les ordena tal y como fueron, tal y como fueron educados, tal y como fueron educados los que dijeron en un inicio “no al desafuero” y hoy van a venir a hablar aquí en favor del desafuero. Eso se llama "obediencia al poder", eso se llama "sometimiento", eso se llama "renuncia de la conciencia propia" para estar al servicio del jefe, eso se llama "politiquería", de la que está harta este país. Señoras y señores: ha quedado en evidencia completa que los accesos al predio El Encino no existían en el momento de la solicitud de amparo y, por tanto, tampoco en el momento en que el juez dictó la suspensión definitiva que ordenaba no bloquear dichos accesos. El corte del terreno ya se había hecho. Así, toda la causa del desafuero es inexistente. Señor: no hay causa porque no había accesos de predio alguno. Las obras se suspendieron, la resolución del juez se cumplió. Y esto, señores, es una farsa, iniciada por el Presidente de la República. Y yo dije alguna vez a ustedes, señores del PRI: "se les está haciendo agua la boca con lo del desafuero"; lo dije hace 9 meses en esta tribuna. El Presidente de la República inicia la aventura del desafuero y al PRI se le hace agua la boca, chorrean, les sale espuma por la boca”.

Así terminó la sesión. 360 votos votaron por desaforar a López Obrador; 127 en contra y 2 abstenciones. “Desaforaron a Andrés Manuel”, se decían incrédulos en el Zócalo. Una señora se enjugó las lágrimas, levantó su puño izquierdo, y empezó a gritar: “Si vas a la cárcel, vamos todos, vamos todos”.

Lo que siguió, el 24 de mayo, fue la marcha que juntó a más de un millón de personas de todo el país en el centro de la capital para evitar que metieran a la cárcel al dirigente político y el líder social más importante de la izquierda. Lo defendimos y Fox tuvo que recular. No por mucho tiempo: empezaría el diseño del fraude electoral que llevaría a Felipe Calderón a la Presidencia, la toma de posesión entre empujones, y la guerra contra el narco dirigida por un narco.

Pero ese día, hace veinte años, señala el inicio del movimiento que triunfará en 2018. Y por eso he hecho esta columna. Porque sin memoria no hay entendimiento de nuestro presente.

Fabrizio Mejía Madrid

Es escritor y periodista. Colabora en La Jornada y Aristégui Noticias. Ha publicado más de 20 libros entre los que se encuentran las novelas Disparos en la oscuridad, El rencor, Tequila DF, Un hombre de confianza, Esa luz que nos deslumbra, Vida digital, y Hombre al agua que recibió en 2004 el Premio Antonin Artaud.

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El factor sudafricano de Trump

Hermann Bellinghausen


Una preocupación recurrente ante el gobierno y la sociedad blanca estadunidenses es determinar qué tanto se inclinan al fascismo. Las raíces genocidas y racistas del predominio anglosajón siempre dejaron abierta la posibilidad. El gobierno radical y ultraempresarial de Donald Trump parece más cerca que nunca de eso. Sobre todo porque se salta, como nadie antes, trancas de decencia y mínimos democráticos, perfilándolo como un gobierno autoritario, fanático y potencialmente dictatorial.

Un anterior momento en que dicha preocupación tuvo motivos claros fue durante el gobierno de George W. Bush los primeros ocho años del siglo XXI, a raíz de los ataques del 11 de septiembre de 2001. En aquella etapa era notable el factor alemán y filonazi, encarnado en el secretario de Defensa Ronald Rumsfeld y el asesor estrella de Bush, Karl Rove. Rumsfeld tenía una trayectoria cercana al supremacismo. El caso de Rove era más llamativo, pese al nombre americanizado y su afiliación a la codiciosa iglesia mormona.

Los periodistas Bob Fitakis y Harvey Wasserman documentaron que el abuelo de Bush ayudó a financiar al partido nazi, y el abuelo de Rove, Karl Heinz Roverer, gaultier de Oldenburgo y reichstatthalter del Partido Nazi en los años 30, participó en la construcción del campo de exterminio de Birkenau. A nadie extrañó que Rove impulsara para gobernador de California al hijo de un tal Gustav S., voluntario de los camisas pardas que llegó a capitán y participó en la Noche de los cristales rotos y otras tropelías del nazismo en ascenso ( Counterpunch, 6 de octubre de 2003). Esto, sin contar las favorables opiniones del propio actor-gobernador Arnold Schwarzenegger acerca de Adolf Hitler (¿Nazis USA?, La Jornada Semanal, 24/12/2004, https://www.pvp.org.uy/bushnazi.htm).

George Herbert Walker fue un importante respaldo de Hitler en Estados Unidos. En 1926, este descendiente del filibustero Walker, que asoló Centroamérica, puso a su yerno Prescott Bush de vicepresidente de la compañía W. A. Harriman. Bush se convirtió en socio de la empresa cuando ésta se fusionó con Brown Harriman Company, y en 1934 llegó a la junta directiva de Union Banking Corporation, que respaldó el ascenso del Partido Nazi alemán y financió el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Los Bush y los Walker retuvieron el oro nazi en Nueva York y nunca entregaron cuentas. El hijo de Prescott, George Bush padre, dirigió la CIA y luego gobernó durante 12 años Estados Unidos: ocho como vicepresidente y verdadero poder detrás de Ronald Reagan, y cuatro en la presidencia, desde donde hizo la primera guerra del Golfo Pérsico. Su hijo devastaría Afganistán e Irak.

Siempre hubo contrapesos, pero la filiación nazi no había sido tan explícita en la vida política de Estados Unidos. Al origen alemán (incluido Trump) y ultraderechista, se añade ahora un inesperado ingrediente de la Sudáfrica blanca y supremacista. Llama la atención su descaro simbólico y práctico. Algunos elementos de este fascismo corriente han cambiado. No practica el antisemitismo proverbial de antaño, al hermanarse militar e ideológicamente con el Estado sionista de Israel y compartir con éste las doctrinas coloniales y fascistas, además de mil negocios.

A partir de 2025 tenemos una novedad extraordinaria, encarnada en Elon Musk, Peter Thiel, David Sacks y Roelof Botha. Los tres primeros, como documenta Chris McGreal (fue corresponsal en Johannesburgo para The Guardian durante años) conforman la llamada mafia PayPal como creadores de dicha plataforma. Todos con raíces en el apartheid de Sudáfrica y su ideología filonazi.

En una entrevista reciente con Amy Goodman, McGreal delinea el historial de esta mafia. En 1999, Elon Musk creó la empresa X.com para servir de banco a la plataforma digital de pago Confinity, fundada por Thiel y otros en 1998, renombrada PayPal al fusionarse con Musk, y que en 2002 sería adquirida por eBay. En sentido literal, estamos hablando de la plataforma que catapultó al empresario en jefe más poderoso de la historia y a su grupo de socios.

El multimillonario derechista Paul Thiel nació en Alemania y se trasladó a Sudáfrica desde niño con su padre, ingeniero minero. Vivieron en Johanesburgo y luego en África Sudoccidental, entonces colonia sudafricana que hoy es Namibia. Estudió en la escuela alemana de Swakopmund, tal vez el único lugar del planeta donde aún se saludaba con el Heil Hitler y celebraba el cumpleaños del Führer. A los 11 años migró a Estados Unidos.

David Sacks nació en Ciudad del Cabo. Se mudó a Tenesí y creció entre la diáspora blanca sudafricana establecida ahí. Luego de conducir PayPal, es el zar en criptomoneda e inteligencia artificial para Trump. El cuarto sudafricano vinculado con PayPal y hoy parte del equipo trumpiano es Roelof Botha, hijo de Pik Botha, último ministro sudafricano de relaciones internacionales en el viejo régimen, quien se dedicó a defender el apartheid hasta la llegada de Nelson Mandela. (La próxima semana: El sueño de Errol Musk).

Celac: el momento de México

Editorial La Jornada 

Hoy, más que nunca, es un buen momento para reconocer que América Latina y el Caribe requieren de unidad y solidaridad de sus gobiernos y de sus pueblos, a fin de fortalecer una mayor integración regional, siempre en el marco del respeto mutuo y la observancia de la soberanía e independencia de nuestros países, dijo la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ante sus pares, los cancilleres y vicecancilleres que asisten a la novena Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) celebrada en Tegucigalpa, Honduras.

Además del llamado a la unidad, la mandataria ratificó las grandes líneas que guían la política exterior de su gobierno, las cuales rescatan y actualizan lo mejor de la tradición mexicana: rechazo categórico a las sanciones y bloqueos comerciales, que sólo dañan el bienestar de los pueblos y no construyen regiones de paz y prosperidad, como los que Washington mantiene contra Cuba y Venezuela; condena al racismo, el clasismo, la violación a los derechos humanos y la criminalización de los migrantes, con el combate a las causas estructurales de la desigualdad, desempleo y violencia como mejor estrategia para reducir los flujos internacionales de personas, e impulso del multilateralismo, a fin de avanzar en comercio, educación, ciencia, desarrollo tecnológico, energías limpias, conservación de la biodiversidad y otros rubros.

En resumen, la presidenta Sheinbaum llevó a la Celac una visión, la de la prosperidad compartida, que cobra vida en el lema Por el bien de todos, primero los pobres. Su mensaje y el proyecto que representa constituyen una lección para las derechas, que refuerzan el sometimiento a las oligarquías internas y al imperialismo externo, pero también para las falsas izquierdas que traicionan el mandato popular al hacer en el poder todo lo que criticaron desde la oposición. Asimismo, muestran que nos encontramos ante una coyuntura histórica para la política exterior mexicana, en la que los principios y el liderazgo del Estado mexicano pueden animar a la región a pensar en la integración, la solidaridad, la búsqueda del bienestar, la defensa de los migrantes e incluso la proyección latinoamericana como un actor internacional respetado y con peso en el concierto global.

Como señaló la Presidenta, Latinoamérica y el Caribe no es una mera región geográfica, sino una comunidad de destino, unida por la historia, por la diversidad, la resistencia y sobre todo los sueños de justicia. Hay que hacer votos por que los gobernantes del ámbito latinoamericano y caribeño, incluidos aquellos que se encuentran en las antípodas del progresismo, cobren conciencia de esta unidad de destino, de que es vano perseguir objetivos políticos o económicos a los vecinos, y se sumen a la cooperación en el marco del respeto a las soberanías y a la diversidad. En particular, cabe desear un compromiso inaplazable en favor de Haití, el país más castigado de la región, el que sufrió el ensañamiento de los imperios por haber sido el primero en prender la llama de la independencia.

Desde México, es inevitable congratularse de que el país se coloque de nuevo a la vanguardia de sus pares latinoamericanos después de haber sido relegado a una vergonzosa retaguardia en el periodo neoliberal.

El presidente Monroe no tiene que revolcarse en su tumba


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▲ El de Chancay, en Perú, es el primer puerto inteligente y verde de Sudamérica y fue construido con capital chino e inaugurado el año pasado.Foto Xinhua

El marco de la diplomacia de China se puede resumir en cuatro frases: las grandes potencias son la clave, los países vecinos son la prioridad, el mundo en desarrollo es la base y la diplomacia multilateral es el escenario. En el vocabulario diplomático de China, el mundo en desarrollo se refiere principalmente a los países subdesarrollados, en desarrollo o a los menos desarrollados de Asia, África y América Latina.

Es bien sabido que la relación de China con América Latina se ha desarrollado rápidamente en las áreas política, económica y cultural. Sin embargo, esta relación de beneficio mutuo ha causado gran preocupación, inquietud e incluso vigilancia por parte de Estados Unidos. No es de extrañar que las diferentes administraciones de Estados Unidos se hayan esforzado mucho por contener la presencia de China en América Latina, haciéndose eco del legado histórico de la Doctrina Monroe para mantener a las potencias externas fuera del hemisferio occidental. El caso más reciente es la presión del presidente Trump sobre CK Hutchison, un conglomerado con sede en Hong Kong, para que venda sus puertos del Canal de Panamá.

La Doctrina Monroe

En 1823, el entonces presidente de Estados Unidos, James Monroe, pronunció un discurso ante el Congreso. Parte de este discurso se convirtió en los tres componentes clave de su doctrina: (1) No colonización. Las Américas ya no estaban abiertas a nuevas colonias europeas; (2) No intervención. Las potencias europeas no deben inmiscuirse en los asuntos políticos de las naciones independientes del hemisferio occidental; y (3) Neutralidad. Estados Unidos no se involucraría en guerras o conflictos europeos.

Sin embargo, como muchas personas señalan, la Doctrina Monroe pronto se convirtió en una herramienta para el imperialismo estadunidense, tratando a América Latina como el patio trasero dentro de su esfera de influencia.

Por ejemplo, en 1904, el entonces presidente de Estados Unidos, Theodore Roosevelt, afirmó que Estados Unidos tenía derecho a intervenir en las naciones latinoamericanas en casos de inestabilidad económica, agitación política o interferencia europea. Esto condujo a numerosas intervenciones militares estadunidenses en países como República Dominicana, Haití, Nicaragua y Cuba, a menudo para proteger los intereses comerciales estadunidenses. La justificación para las intervenciones de Estados Unidos en América Latina fue denominada como Corolario Roosevelt, aparentemente una extensión de la Doctrina Monroe.

Sigue siendo relevante hoy en día

Es interesante notar que la administración Obama trató de abandonar la Doctrina Monroe con el fin de mejorar las relaciones entre Estados Unidos y América Latina. Por ejemplo, el 18 de noviembre de 2013, el entonces secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, dijo en una reunión de la Organización de Estados Americanos, con sede en Washington, que la era de la Doctrina Monroe había terminado. Declaró: La relación que buscamos y que hemos trabajado arduamente para fomentar no se trata de una declaración de Estados Unidos sobre cómo y cuándo intervendrá en los asuntos de otros estados americanos... Se trata de que todos nuestros países se vean unos a otros como iguales, compartan responsabilidades, cooperen en cuestiones de seguridad y se adhieran no a doctrinas, sino a las decisiones que tomamos como socios para promover los valores e intereses que compartimos. Sus palabras fueron recibidas con un prolongado aplauso por parte de los participantes latinoamericanos en la reunión.

Sin embargo, tras la llegada de Trump a la Casa Blanca en 2017, la Doctrina Monroe volvió a ser utilizada como arma por Estados Unidos para mantener su hegemonía en América Latina. El 2 de febrero de 2018, en vísperas de su visita a América Latina, durante una sesión de preguntas y respuestas después de un discurso en Austin, Texas, el entonces secretario de Estado, Rex Tillerson, sostuvo que la Doctrina Monroe no está muerta ni obsoleta. Según este alto funcionario de la administración Trump, la Doctrina Monroe, equivalente a una declaración del siglo XIX de la primacía de Estados Unidos en el hemisferio occidental, es claramente un éxito y sigue siendo tan relevante hoy como lo fue el día en que se escribió. Proclamó que Estados Unidos no lo abandonaría porque China y América Latina están cada vez más cerca.

Relaciones de beneficio mutuo

La cooperación de China con América Latina se basa en el beneficio mutuo y no está dirigida a terceros. Como modelo de cooperación Sur-Sur que prioriza el progreso compartido en lugar de la competencia geopolítica, esta relación bilateral es una asociación que busca el desarrollo y la prosperidad comunes, donde ambas partes pueden aprovechar sus respectivas fortalezas para lograr un mayor progreso.

En primer lugar, la inversión de China en la infraestructura, minería, manufactura, agricultura, y otros sectores de América Latina, ha facilitado en gran medida el crecimiento económico de la región, y las relaciones comerciales también han beneficiado a su economía de muchas maneras. Incluso el Consejo de Relaciones Exteriores, un grupo de expertos estadunidense, reconoció: China es el principal socio comercial de América del Sur y una fuente importante tanto de inversión extranjera directa como de préstamos para energía e infraestructura, incluso a través de su masiva Iniciativa de la Franja y la Ruta.

En segundo lugar, el desarrollo de las relaciones de China con América Latina es la aspiración de las dos partes. En la era de la globalización, cualquier nación soberana puede tener el derecho de promover sus lazos con cualquier otra. Si bien América Latina puede tener relaciones comerciales y de inversión con Estados Unidos, puede hacer lo mismo con China. Al mismo tiempo, China también puede comerciar con América Latina e invertir allí.

Por último, pero no menos importante, dado que la cooperación de China con América Latina ha beneficiado a la economía de la región, una América Latina más próspera es buena para la seguridad nacional de Estados Unidos, al reducir la migración ilegal y el tráfico de drogas que fluyen hacia la frontera entre Estados Unidos y México. Por tanto, Estados Unidos debería estar agradecido con las relaciones comerciales y de inversión entre China y América Latina.

Alguien dijo que, si el presidente Monroe pudiera ver que las relaciones de América Latina con China han sido tan estrechas, sin duda se estaría revolcando en su tumba. Sin embargo, en realidad, no tiene por qué hacerlo.

* Investigador sénior del Instituto Charhar