8/01/2026

Atol de mosh

 

Rufina saca un poco de comida y la echa en el comedero de los pajaritos, después llena el recipiente de agua y los cuelga de nuevo en el árbol. De allí se alimentan también los patos silvestres, las ardillas y de vez en cuando las liebres a las que ella llama conejitos silvestres, todos se amontonan al pie del árbol a disfrutar la comida que cae desde la rama.  Por inercia al final de la primavera siempre quiere sembrar máiz, frijol y maicillo. Ayote y güisquil para que se enreden en el árbol y se vayan en puro vicio para arriba, como las flores de campana y las buganvilias en el palo de jocote y en el matasano en la casa de sus abuelos en San Ixtán, Jalpatagua. 

 

Ese árbol que es una especie de pino de los que usan para navidad en Estados Unidos, por días parece ciprés y cuando la nostalgia se acurruca en las persianas de la ventana en los días de otoño, aparece entre las ramas el musgo blanco y las orquídeas de la tierra donde dejó el ombligo. Rufina entonces hace atol de mosh y compra pan francés, para elaborar paso a paso el ritual que realiza solo en los días en los que el clima ablanda el hierro fundido que acoraza su alma, para reencontrarse con las manos morenas de la niña que fue. 

 

Absorta las admira, las acaricia y las besa. Manos hacedoras, que crean, que juegan, que trabajan, que sueñan, que hilan, manos que emigraron para seguir sobreviviendo. Entonces Rufina, tosca y ruda como las generaciones de mujeres que la antecedieron en su árbol genealógico, poco a poco comienza a quitarle los siete candados a su puerta y asoma lentamente hacia la luz que irradian las manos morenas de la niña que habita en su espíritu. 

 

Emocionada por la aparición comienza a contarle cuentos, le lee libros, le compra acuarelas, le cocina su comida favorita, la peina, le enseña a lustrar sus zapatos y a forrar sus libros. La baña con jabón de coche, le quita lo percudido con un pashte natural y al final la perfuma con Agua Florida. La niña de manos morenas ya sabe tortear, remendar sus calcetas y el ruedo de su uniforme, rajar leña, ordeñar las vacas, hacer queso, crema y manquilla de costal. Secar la carne, hacer adobe, acuñar las tejas del techo, capar los marranos y descuartizar las gallinas para el caldo. Ayuda a su abuela a hacer los comales, las ollas y los cántaros de barro que salen a vender los fines de semana a Comapa. 

En verano con el canto de las chicharras y la luz de las luciérnagas la niña aparece de nuevo antes del amanecer, con el canto de los gallos que habitan en la memoria de Rufina, su reloj natural está en sintonía con el horario en el que los zacatales sazonan y los mozotes comienzan a pegarse en las mangas de los pantalones para la época del ayote en rapadura, el atol shuco y el máiz salpor. Para cuando Rufina acuerda la niña ya le tiene el café servido, endulzado con rapadura canche, Rufina lo toma así, le da pena decirle que desde hace años toma el café sin azúcar, es que si se lo dice la niña le va a decir que ya aprendió las mañas de ese país y que es capaz también hace ayuno intermitente y que quiere bajar de peso para andar como cadáver con las ropas cáidas. 

 

Rufina que no cree en el petate del muerto ha comenzado a rezar para que la niña no abra la puerta de la refri y se encuentre con los jugos verdes. Y ojalá que no haya abierto los gabinetes porque le va a ir a contar a todos a la aldea que la Rufina se agringó porque ahora compra multivitamínicos y suplementos con colágeno no sé qué. Qué más colágeno que el caldo de patas le va a decir. Rufina comienza a sudar solo de imaginarse y salta de la cama, la niña le tostó tortillas para que le eche al café. 

 

Claro, es su versión más joven, es la versión de su infancia, claro que le tostará tortillas para echarle al café y le pasará un banano para que también le eche, por supuesto que endulzó el café con rapadura. Rufina le agradece inmensamente la delicadeza de prepararle el desayuno, la niña se disculpa por no servirle leche de vaca con tortillas tostadas y frijoles parados, pero es que no hay leche en esa casa y mucho menos frijoles. Rufina le quiere explicar que los frijoles le dan gases y que la leche la inflama, pero mejor cierra el pico antes de que la otra la agarre a leñazos y el arrastre de las crines por toda la casa.

 

Esa niña dulce, rebelde, tartamuda, despeinada, es la médula espinal de la mujer que es hoy en día.  Rufina la abraza, quiere protegerla, y le dice que ella ha hecho bien en jugar pelota, en treparse a los árboles, en jugar cincos, trompo, yoyo, en montar los caballos a pelo, en ponerse pantalón de lona y camisa a cuadros como su abuela.  Que tiene derecho a que no le gusten los vestidos y que si cuando crezca no quiere maquillarse que no lo haga. Que si no se quiere casar que no se case y si no quiere tener hijos que no los tenga tampoco. Que es dueña absoluta de su sexualidad y de su cuerpo, que en su cuerpo solo decide ella.  Le repite que la admira porque jamás creyó en que las frutas se argeñan si se sube una mujer a los árboles. Que le fascina su tenacidad y lo indomable de su carácter, la necedad y su pelo sin peinar, el gran charral, la rebelión de tener su pelo suelto. De atreverse a dar su opinión, a preguntar, a no quedarse con la duda, su instinto silvestre, propio del monte, una mula sin domar. 

 

Con el amanecer la niña ha desaparecido, afuera comienzan a picar los mosquitos y los zancudos, Rufina se sirve un vaso de fresco de semilla de ayote y ajonjolí y saca su libro y se sumerge en las historias venidas de otros tiempos, escritas en otros parajes, en otra cultura, con distinto idioma, para entregarse a ella, migrante de mil caminos desde su infancia. 

 

Ilka Oliva-Corado.

12 de julio de 2026.

Estados Unidos. 


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Ilka Oliva-Corado.

OEA llama a frenar publicidad que promueve estereotipos y violencia

El Comité de Expertas del Mecanismo de Seguimiento de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (MESECVI) alertó que campañas publicitarias difundidas en Jamaica, Belice y otros países del Caribe anglófono vulneran los principios de la Convención de Belém do Pará al presentar a las mujeres como objetos sexuales.

De acuerdo con el organismo especializado de la Organización de los Estados Americanos (OEA), estas campañas fueron promovidas por una empresa de bebidas alcohólicas y reproducen imágenes hipersexualizadas que refuerzan estereotipos discriminatorios, además de contribuir a normalizar la violencia contra las mujeres.

La publicidad también puede ser una forma de violencia simbólica

Las expertas explicaron que este tipo de mensajes no sólo afectan la representación de las mujeres en el espacio público, sino que constituyen una manifestación de violencia simbólica al reforzar patrones culturales que perpetúan la desigualdad y la discriminación.

Ante ello, hicieron un llamado a los Estados parte de la Convención de Belém do Pará para fortalecer las políticas destinadas a prevenir y erradicar la difusión de mensajes e imágenes que reproduzcan estereotipos sexistas y favorezcan la normalización de la violencia de género.

Empresas y medios tienen responsabilidad en la prevención de la violencia

El MESECVI también exhortó a empresas, agencias de publicidad y medios de comunicación a revisar sus contenidos para garantizar que respeten los estándares internacionales de derechos humanos de las mujeres y contribuyan a promover una cultura de igualdad.

El organismo recordó que la Convención de Belém do Pará establece la obligación de los Estados de modificar progresivamente los patrones socioculturales que legitiman la violencia contra las mujeres, impulsar programas de sensibilización y promover directrices para que los medios de comunicación contribuyan a erradicar este tipo de violencia.

¿Qué establece la Convención de Belém do Pará?

Adoptada en 1994, la Convención de Belém do Pará es el principal tratado interamericano para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres. Reconoce que esta violencia constituye una violación a los derechos humanos y obliga a los Estados que la han ratificado a desarrollar leyes, políticas públicas y acciones para prevenirla, sancionarla y garantizar el acceso de las víctimas a la justicia.

Entre sus disposiciones, el tratado establece que los Estados deben transformar los patrones socioculturales que reproducen la discriminación y fomentar que los medios de comunicación y el sector privado promuevan contenidos libres de estereotipos de género, objetivo que el MESECVI recordó tras denunciar la difusión de campañas publicitarias que cosifican a las mujeres.

Recorrer el mundo para hacer visible lo que la economía ignoraba

Entrevista a Lourdes Beneria, catedrática de Economía y feminista

Fuentes: El diario [Imagen: Lourdes Beneria, fotografiada tras realizar esta entrevista. Xavi Miralles]

La catedrática emérita y pionera de la economía feminista repasa en esta entrevista los inicios y su trayectoria en un mundo en el que tanto la universidad como las estadísticas eran cosa de hombres

Lourdes Beneria (Vall de Boí, 1937) lleva toda la vida siendo una pionera sin proponérselo. Nació en un valle del Pirineo leridano y estudió en una época en que muy poca gente lo hacía y menos las mujeres. Escogió Economía cuando se acababa de estrenar una nueva facultad en Barcelona y solo ella y otra alumna acabaron la carrera. El resto de los licenciados eran hombres, algo que en esos tiempos era habitual. Ellos eran mayoría entre el alumnado y aún más entre el profesorado.

Pasó por Francia e Inglaterra antes de obtener la beca Fulbright que le permitió trasladarse a Estados Unidos. Más tarde es ahí donde se hizo un nombre como docente. Pronto descubrió que, como en tantas disciplinas, las mujeres éramos invisibles en estudios y estadísticas. “El trabajo doméstico, los cuidados o el empleo informal de muchas mujeres existían, pero quedaban fuera del relato económico dominante”, explica.

Beneria rememora su trayectoria sin querer darle importancia, pero sus trabajos, recogidos en decenas de artículos y libros, la han convertido en un referente de la economía feminista. Hablaba de desigualdad de género cuando prácticamente nadie sabía qué era o de la importancia de que el sector público invierta en políticas de cuidados cuando los debates iban por otro lado. Tuvo conciencia ecologista también muy pronto. En eso también fue una pionera.

Usted nace en el Valle de Boí y acaba siendo catedrática en Cornell, en Estados Unidos. Dicho así, parece casi una vida de película.

No sé si de película, pero sí que ha sido una vida de mucho trabajo, muchos pasos y también de quebraderos de cabeza.

¿Cómo fue salir del Pirineo para empezar a estudiar?

Los tres primeros cursos de bachillerato los hice por libre: me preparaba con una maestra y acudía a examinarme al Instituto de Lleida. Después ingresé como interna en el colegio de la Sagrada Família de Lleida. Cuando llegó el preuniversitario, como allí todavía no se podía cursar, tuve que venir a Barcelona.

En aquella época estudiaban pocas chicas, especialmente en el Pirineo. Dependía mucho de si la familia podía pagar el viaje y la pensión.

¿Siempre tuvo claro que quería estudiar?

A partir de un cierto momento del bachillerato, sí. Mi familia no se opuso. Éramos seis hermanos y yo era la pequeña, con trece años de diferencia respecto al hermano anterior. Dos de mis hermanas también habían estudiado: una era farmacéutica y la otra, maestra.

¿Cómo decidió estudiar Economía?

Cuando llegué a Barcelona todavía dudaba entre ciencias y letras. Un día leí en La Vanguardia que se creaba una nueva facultad de Económicas y pensé que podía estar a medio camino entre ambas ramas. También tenía mucha curiosidad por entender la diferencia entre capitalismo y socialismo.

El primer curso éramos unas sesenta y cinco personas y solo tres mujeres. Al final, terminamos solo dos.

¿Cuándo descubrió qué ámbito de la economía le interesaba más?

La carrera duraba cinco años. Poco a poco vi que no quería dedicarme ni a la teoría económica ni a la historia económica. El último año tuve un profesor de comercio internacional y aquel campo me interesó mucho.

¿Cómo llegó a Estados Unidos?

Antes pasé temporadas en Francia e Inglaterra para aprender idiomas. Después obtuve una beca para estudiar el Mercado Común. Cuando quise volver a Inglaterra, me explicaron que las becas Fulbright facilitaban el acceso a Estados Unidos. Presenté la solicitud sin demasiada confianza, pero me la concedieron.

Allí hice un máster de un año y después volví a Barcelona. Me casé con un estadounidense y, una vez cumplidos los dos años de residencia obligatoria en el país de origen que exigía la beca, regresamos a Estados Unidos.

¿Cómo fue hacer el doctorado con dos hijos pequeños?

Muy difícil, pero salí adelante. Primero empecé en Columbia, pero me quedé embarazada y pedí una excedencia. Durante un tiempo vivimos cerca de Filadelfia porque mi marido había encontrado trabajo allí. Cuando volvimos a Nueva York, me matriculé de nuevo en el doctorado, ya con dos hijos.

¿Cuándo empezó a interesarse por la desigualdad de género?

El feminismo no ocupó un lugar central en mi pensamiento hasta finales de los años sesenta. Mi tesis doctoral estudiaba el sistema educativo español, pero incluía un capítulo sobre la educación de las mujeres. Aquella parte, que al principio parecía secundaria, acabó siendo la que más me interesó.

De aquel capítulo surgió mi primera publicación. Anagrama publicó el texto porque prácticamente no había trabajos en castellano sobre esta cuestión. Yo no era demasiado consciente de ser pionera; simplemente era un tema que me interesaba.

¿Cómo fueron sus primeros años como profesora en Estados Unidos?

Después del doctorado trabajé en la Universidad de Rutgers, cerca de Nueva York, y más adelante también enseñé en Columbia. Impartía asignaturas de economía, como macroeconomía o comercio internacional, pero al poco tiempo también empecé a ofrecer un curso sobre mujeres. En aquel momento había muy poca bibliografía y hacíamos lo que podíamos.

Yo no era demasiado consciente de ser pionera; la desigualdad de género simplemente era un tema que me interesaba.

En 1979 trabajó en la Organización Internacional del Trabajo. ¿Qué descubrió allí?

En un viaje a Marruecos observé una contradicción muy clara. Las estadísticas decían que la participación laboral de las mujeres era muy baja y la de los hombres, muy alta. Pero en un pueblo de montaña vi a mujeres realizando todo tipo de trabajos duros —transportando productos, lavando ropa, cuidando criaturas— mientras muchos hombres estaban en las tiendas sin actividad porque no era temporada turística.

Aquello me hizo ver que las estadísticas no contabilizaban buena parte del trabajo femenino. No era un problema exclusivo de Marruecos; también ocurría en España y en muchos otros países. De ahí nació un artículo sobre producción, reproducción y división sexual del trabajo.

¿Le hicieron caso?

No demasiado. Cuando propuse revisar las estadísticas laborales, algunos se rieron. Pero, con el tiempo, la cuestión se fue incorporando a los debates de la OIT y se empezó a contabilizar mejor el trabajo de las mujeres.

También investigó el trabajo precario de las mujeres en México.

Sí. Cuando volví a Estados Unidos hice trabajo de campo en México sobre la maquila doméstica: mujeres que trabajaban desde casa en tareas industriales muy mal pagadas y en barrios muy pobres. Realicé el estudio con una socióloga argentina y de él salió un libro. La Fundación Ford financió la investigación, que nos ocupó dos veranos.

En cierto modo, su investigación ha consistido en hacer visibles realidades ocultas.

Sí, sobre todo realidades que no aparecían en las estadísticas ni en las publicaciones académicas. El trabajo doméstico, los cuidados o el empleo informal de muchas mujeres existían, pero quedaban fuera del relato económico dominante.

¿Cómo valora hoy la evolución de las mujeres en el mundo laboral?

No se puede generalizar, porque depende mucho del país, del sector y del contexto. Pero se ha avanzado enormemente. Las Naciones Unidas han tenido un papel importante, especialmente con la Conferencia de Pekín, que marcó un antes y un después. Hoy la desigualdad de género es mucho más conocida y preocupa a mucha más gente.

¿Qué queda todavía por hacer?

Queda mucho, sobre todo para las mujeres migrantes, que a menudo ocupan los empleos más precarios y tienen menos opciones laborales. El ámbito de los cuidados sigue siendo central. Ahora se habla mucho más de ello que antes, pero los presupuestos públicos todavía son insuficientes, tanto a escala estatal como local.

¿Cree que existe el riesgo de retroceder en derechos?

Sí. En Estados Unidos y en otros lugares han aparecido movimientos que defienden un retorno a modelos tradicionales. Aun así, pienso que no volveremos exactamente al punto de partida, porque cuando las mujeres han conquistado espacios y derechos es difícil que los abandonen por completo.

La economía no es solo una cuestión de cifras, sino también de derechos y de poder.

¿Cómo ve el trumpismo?

Como un desastre. Me cuesta reconocer aquel país. Cada día es más reaccionario y autoritario. Una parte del movimiento MAGA procede del conservadurismo de siempre, pero también hay personas castigadas por las crisis económicas y por la pérdida de empleo industrial. Trump ha sabido convertirse en el líder de ese malestar y de sectores que antes no estaban tan organizados.

¿Qué piensa del discurso de la “prioridad nacional” respecto a la inmigración?

Es un discurso insolidario y alejado de la realidad. Nuestras economías dependen en buena parte de la mano de obra migrante. Es cierto que su incorporación puede generar desequilibrios temporales, pero no se puede ignorar que muchas actividades económicas necesitan a estas personas.

¿Puede la educación combatir estos discursos?

La educación es importante, pero no basta. También hacen falta conversaciones, debates y capacidad para convencer. Yo siempre he sido más bien tímida —soy del Pirineo—, pero me ha gustado argumentar e intentar convencer sin ser agresiva.

También ha defendido alternativas económicas vinculadas al ecologismo. ¿Le preocupa que el cambio climático haya perdido centralidad?

Mucho. La lucha contra el cambio climático no es una bandera ideológica, sino una necesidad. Me preocupa el avance del negacionismo y los intereses económicos que hay detrás.

En Cornell participé en una protesta para evitar que destruyeran una pequeña zona arbolada del campus. Al final llegaron las excavadoras y talaron los árboles. Aquel día lloré, como muchos estudiantes y profesores. Desde entonces entendí de otra manera qué representan los árboles y cómo todo está relacionado.

La lucha contra el cambio climático no es una bandera ideológica, sino una necesidad.

¿La economía influye más en la vida de lo que solemos pensar?

Sí. La economía tiene muchas ramificaciones y no se puede separar de la naturaleza, la sociedad o la política. La industria moderna y el modelo económico pueden provocar un daño enorme si no se tienen en cuenta estas relaciones.

¿Qué recomendaría hoy a un estudiante de Economía?

Que entienda que la economía no es solo una cuestión de cifras, sino también de derechos y de poder. Y, sobre todo, les diría a las chicas que sus derechos valen tanto como los de los chicos, que deben luchar por la igualdad y que no deben permitir que regresen las leyes ni las prácticas del pasado.

¿Por qué decidió regresar definitivamente a Catalunya?

Cuando me jubilé me planteé quedarme en Ithaca, donde está Cornell, porque estaba muy bien allí, tenía muchos amigos y era una ciudad agradable. Pero ninguno de mis hijos vivía en Estados Unidos y mi familia estaba aquí. Finalmente, el peso de la familia y el vínculo Catalunya y el Valle de Boí me hicieron volver.

Se marchó del valle con trece años. ¿Volver es una forma de cerrar el círculo?

Sí. Es un poco aquello de recorrer el mundo y volver a casa. Me gusta regresar. Hace poco una prima encontró una fotografía mía de pequeña, con una ternera, y durante días no sabía quién era aquella niña. Cuando me la enseñó, me reconocí enseguida. Fue como reencontrar una parte muy antigua de mí misma.

Fuente: https://www.eldiario.es/catalunya/lourdes-beneria-recorrer-mundo-visible-economia-ignoraba_128_13377684.html 

La violencia sexual como arma del genocidio

Un Estado depredador

Fuentes: CTXT [Foto: Prisioneros palestinos detenidos en la prisión israelí de Ofer, cerca de Jerusalén, en la Cisjordania ocupada, el 28 de agosto de 2024. / Chaim Goldberg/Flash90]

Un exhaustivo informe concluye que las violaciones y agresiones sexuales son clave en la estrategia de Israel para destruir Palestina. El abuso, que sufren personas de todas las edades, es fruto de protocolos específicos

Israel está intentando aniquilar al pueblo palestino. Desde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, la ofensiva es de una brutalidad sin parangón, y las tácticas del genocidio abarcan desde los bombardeos a discreción hasta la hambruna provocada, pasando por el borrado cultural, la desinformación, etc., siempre con la crueldad como bandera. Palestinian Feminist Collective y Progressive International han querido desvelar una de las armas más perversas del Estado de Israel: la violencia sexual y de género.

Para ello se ha llevado a cabo una investigación, realizada entre diciembre de 2025 y abril de 2026, que ha recopilado información procedente de archivos israelíes desclasificados, testimonios de primera mano, reportes de organizaciones humanitarias y otras fuentes. El resultado es el informe A Predatory State (‘Un Estado depredador’), que evidencia la utilización de la violencia sexual como una herramienta sistémica del sionismo colonialista, organizada desde las instituciones del Estado de Israel e integrada en el marco de la violencia de género que forma parte estructural de la ocupación de Palestina. CTXT ha decidido reproducir las conclusiones de dicho informe por su enorme relevancia dentro de nuestra amplia cobertura del genocidio.

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Cuando Israel utiliza acusaciones falsificadas de violencia sexual supuestamente perpetrada por palestinos para establecer una justificación moral del genocidio, está invirtiendo las realidades del poder, situando a los colonos israelíes como víctimas y a los palestinos como agresores. Y aunque esta distorsión de la realidad es una forma de violencia epistémica, aún peor es la forma en que genera consentimiento para el exterminio masivo a través del genocidio. Aunque actualmente la atención se centra en las acusaciones –ya ampliamente desmentidas– de que Hamás agredió sexualmente de forma sistemática a mujeres colonas el 7 de octubre, es importante analizar por qué dichas acusaciones se difundieron tan ampliamente y se mantuvieron incluso a pesar de que se admitió que eran inventadas.

Comprender que los regímenes coloniales e imperiales retratan a los hombres autóctonos y de razas colonizadas como hiperviolentos, culturalmente atrasados y políticamente antitéticos a la modernidad y al progreso es fundamental para poner al descubierto las formas en que Israel ha utilizado como arma las acusaciones de violencia sexual para justificar el genocidio en Gaza y las nuevas guerras en toda la región. Estos estereotipos de género sitúan a la cultura colonial, blanca u occidental –tanto a las mujeres como a los hombres– como la contraparte progresista y moralmente superior, dando luz verde a cualquier acción emprendida por el grupo dominante como algo alineado con el progreso y la modernidad en aras del bien común.

Sin embargo, más allá de esta “otredad”, estas representaciones sirven para activar y justificar la violencia colonial. Como hemos visto con las invasiones estadounidenses de Irak y Afganistán, y su llamada “guerra contra el terrorismo” sin fin, las construcciones racistas de los hombres árabes y musulmanes como terroristas y salvajes incivilizados se fabrican intencionadamente para legitimar la guerra imperialista. Estas evocaciones raciales y coloniales son fundamentales para comprender las acusaciones contemporáneas de violencia sexual dirigidas contra los hombres palestinos a raíz del 7 de octubre de 2023.

Los israelíes han aprovechado los estereotipos orientalistas, raciales y de género

A través de múltiples vías de difusión de la información, los israelíes han aprovechado los estereotipos orientalistas, raciales y de género que el público occidental mantiene desde hace tiempo. Aún el 8 de julio de 2025, fuentes informativas como la BBC seguían perpetuando esta narrativa de la “violencia sexual generalizada de Hamás”, a pesar no solo de la falta de pruebas que respalden las afirmaciones, sino también de las pruebas contundentes que reflejan que la narrativa fue orquestada por las más altas esferas del Estado israelí para justificar y encubrir el genocidio en Gaza.

Si bien las acusaciones, como las que surgieron tras el 7 de octubre, siguen una larga historia de demonización racial de los hombres palestinos, árabes y musulmanes, también cumplieron otra función. Se utilizaron de manera instrumental para ocultar y poner en duda los informes muy reales de violencia sexual denunciada por detenidos y presos palestinos.

La violencia sexual y de género ha sido históricamente una característica intrínseca del proyecto sionista, y sigue impulsando la guerra contra los cuerpos, la intimidad, la vida familiar y los espacios palestinos. Desde el 7 de octubre de 2023, se ha producido un aumento drástico de las denuncias de violencia sexual contra hombres, mujeres y niños palestinos cometida por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Los palestinos han denunciado amenazas de violación, registros al desnudo y desnudez forzada, agresiones verbales de carácter sexual y burlas, tocamientos y manoseos no consentidos, fotografías y grabaciones mientras se encontraban parcial o totalmente desnudos o durante las agresiones, aplicación de presión física en partes íntimas del cuerpo y otras interacciones físicas de carácter sexual no consentidas que resultan sexualmente humillantes. También hay decenas de denuncias de soldados israelíes y guardias de prisiones que torturan sexualmente a detenidos y presos palestinos, lo que incluye, entre otros, mutilaciones sexuales, reproductivas y genitales; la inserción de objetos afilados y, en ocasiones, al rojo vivo en el ano; violaciones, simulacros de violación y violaciones perpetradas por perros adiestrados.

Como se ha señalado anteriormente, el informe de septiembre de 2024 del Instituto Lemkin señala las múltiples formas en que los líderes israelíes y los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel sistematizan la violencia sexual contra los palestinos, lo que es indicativo de una intención genocida. Además de esto, señalan que el deseo de impedir que los palestinos se reproduzcan “biológica y culturalmente” se convierte en un indicio de la extensa violencia de género de Israel dirigida contra la vida, la socialidad y los mártires palestinos, al atacar la continuidad generacional, los hogares, la salud reproductiva y la unidad familiar de los palestinos. Al analizar la violencia de género israelí contra hombres, mujeres y niños palestinos identificamos cómo la lógica de la violencia de género y sexual de Israel contra los palestinos es intrínseca a su estructura estatal. Los ataques contra los palestinos como pueblo pretenden causar daños físicos y mentales masivos, con el fin último de despojarlos de su tierra, lo que respalda o refuerza la estructura estatal colonial. Las conclusiones de este informe confirman, más allá de toda duda, que la violencia de género y sexual forma parte constitutiva del proyecto más amplio de dominación colonial y genocidio de Israel, y es empleada de forma sistemática por este. Estas conclusiones se basan en los siguientes patrones institucionales clave:

1. La magnitud y la coherencia de las pruebas –casos que documentan actos distintivos y graves llevados a cabo siguiendo un patrón constante– descartan cualquier afirmación de que los abusos constituyan incidentes aislados. Las pruebas y los detalles de la violencia de género y sexual que se exponen en este informe ilustran la deshumanización institucionalizada orquestada para infligir daño y castigo colectivos a la población palestina, así como un intento de frustrar la resistencia frente a una situación de subyugación colectiva. El alcance y la magnitud de la brutalidad sexual abarcan todas las edades, géneros y lugares, y están relacionados con las fuerzas israelíes de diversos puestos y unidades. Las pruebas que hemos recopilado sugieren que todos los espacios en los que se gesta, se nutre, se confina y se entierra la vida palestina son objeto sistemático de violencia sexual israelí.

Los métodos de violencia sexual constituyen un patrón derivado de una política coordinada

2. Los métodos de violencia sexual constituyen un patrón derivado de una política coordinada, y no de actos delictivos aleatorios ni “aislados”. El informe destaca el abuso sexual sistemático llevado a cabo con tal coherencia que solo puede ser el resultado de protocolos específicos. Demuestra también la aplicación estandarizada de prácticas –desde la humillación sexual y el hecho de obligar a presenciar actos hasta el uso de la fuerza física–, así como la uniformidad de estas violencias en múltiples lugares, desde el ámbito íntimo hasta el carcelario. Si bien a lo largo de este informe se recogen numerosas prácticas de tortura sexual y violencia de género, llamamos la atención sobre el adiestramiento de perros para violar a palestinos como indicador esencial del uso metódico que hace Israel de la violencia sexual para dominar y destruir la vida palestina y la voluntad de resistencia. Sostenemos que la única forma en que un perro puede agredir y violar a un ser humano es si ha sido adiestrado para ello. Los métodos coordinados de violencia sexual, estandarizados de forma coherente en múltiples lugares, demuestran su aplicación en todos los niveles de la entidad israelí, desde sus sistemas de gobierno hasta sus estructuras socioculturales.

3. La violencia sexual sistemática y pautada que se describe en este informe, tal y como demuestran su contexto y sus repercusiones, revela que su propósito es infligir terror colectivo a la población palestina. La consideramos un indicio de la intención genocida de Israel de llevar a cabo una limpieza étnica mediante torturas, traumas y lesiones devastadoras. La absoluta depravación, combinada con la amplitud y el alcance, de la violencia sexual detallada en este informe revela una intención no solo de deshumanizar y aterrorizar a los palestinos, sino también de eliminarlos mediante la limpieza étnica y el asesinato en masa. No se puede pasar por alto ni subestimar el hecho de que tantos de los testimonios que presentamos contengan informes sobre declaraciones explícitas de las fuerzas israelíes en las que expresan su intención de matar. Los testimonios que hemos esbozado documentan la puesta en práctica de las declaraciones explícitas de los funcionarios israelíes de llevar a cabo una limpieza étnica contra el pueblo palestino. Varios de los casos que presentamos aquí no sobrevivieron a la tortura sexual sistemática, y eso es a propósito. Quienes han logrado vivir para dar su testimonio ofrecen una visión de los devastadores efectos de la violencia de género y sexual sobre ellos mismos como víctimas, sus familias y sus comunidades. Lo mínimo que se les debe es que las personas con conciencia de todo el mundo escuchen y actúen.

4. La intensificación de la violencia sexual contra presos y detenidos tras el nombramiento de Ben Gvir como ministro de Seguridad Nacional en 2022, y el aumento de las denuncias tras el inicio de la fase final del genocidio en Gaza en 2023, indican más allá de toda duda razonable que la violencia sexual forma parte de un arsenal más amplio de estrategias utilizadas para destruir al pueblo palestino y debe considerarse un elemento central del delito de genocidio.

Dado que estas violaciones constituyen infracciones graves del Derecho Penal Internacional (el Estatuto de Roma, incluidos los crímenes contra la humanidad, los crímenes de guerra y el crimen de genocidio); del Derecho Internacional Humanitario (los Convenios de Ginebra III y IV y sus Protocolos Adicionales); y del Derecho Internacional de los Derechos Humanos (la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura), y teniendo en cuenta las obligaciones imperativas de Israel en virtud del Derecho Internacional, la impunidad no es una opción.

Este artículo es un extracto del informe A Predatory State. Israeli systemic sexualized and gendered violence against palestinians, publicado por Palestinian Feminist Collective y Progressive International.

Palestinian Feminist Collective / Progressive International 

El texto ha sido traducido con DeepL y editado por la redacción de CTXT.

Fuente: https://ctxt.es/es/20260701/Politica/54466/Estado-depredador-Israel-genocidio-violencia-sexual-violaciones-limpieza-etnica.htm

De los medios a las redes sociales: así sobreviven los estereotipos sobre las madres

 

La imagen de las madres que aparece en películas, telenovelas, series y ahora también en redes sociales, como Instagram, Facebook y Tik Tok continúa respondiendo a un modelo que las vincula casi exclusivamente con el cuidado, el trabajo doméstico y la familia. Aunque las plataformas digitales han transformado la forma de consumir contenidos, el discurso que sostiene estos estereotipos permanece vigente.

Así lo afirmó la investigadora del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la UNAM, Aimée Vega Montiel, en entrevista para UNAM Global Revista. La especialista advirtió que los medios de comunicación siguen siendo uno de los principales espacios donde se reproducen desigualdades de género y violencia simbólica contra las mujeres.

La figura de la madre sigue asociada al cuidado y la domesticidad

De acuerdo con la especialista en derechos humanos de las mujeres en los medios y el entorno digital, históricamente la representación femenina ha estado marcada por estereotipos sexistas que presentan a las mujeres como personas destinadas a cuidar de otras personas y a permanecer en el ámbito privado.

Desde la investigación feminista en comunicación, estos discursos son entendidos como parte de un sistema simbólico que limita la participación de las mujeres en el espacio público y condiciona la forma en que la sociedad comprende la maternidad.

Vega Montiel retomó el concepto de «madre-esposa», desarrollado por la antropóloga feminista Marcela Lagarde, para explicar cómo la identidad femenina continúa construyéndose alrededor del trabajo doméstico y de cuidados.

Este modelo convierte a las mujeres en responsables principales de sostener la vida cotidiana, una labor indispensable que, sin embargo, permanece invisibilizada y carece de reconocimiento político, económico y social.

Cambia el formato, pero no el discurso sobre la maternidad

La investigadora señaló que, aunque las narrativas audiovisuales parecen mostrar mujeres más independientes o empoderadas, muchas producciones siguen sexualizándolas o situándolas como responsables del hogar y de la vida afectiva.

Para la académica, este fenómeno también puede observarse en tendencias digitales como las llamadas tradwives o esposas tradicionales, que promueven el regreso a roles tradicionales de género bajo una apariencia de libre elección.

Lejos de representar una ruptura con el pasado, explicó, estas narrativas constituyen una reconfiguración contemporánea del mismo modelo patriarcal.

La violencia simbólica también se reproduce en las plataformas digitales

La especialista explicó que la teoría feminista en comunicación ha desarrollado conceptos como la «aniquilación simbólica», que describe la invisibilización de las mujeres como sujetas de derechos en los medios, así como la «mirada masculina», que analiza cómo la industria audiovisual representa a las mujeres desde una perspectiva predominantemente masculina.

Estas representaciones, dijo, no solo aparecen en televisión o cine, sino también en redes sociales, plataformas digitales y servicios de streaming.

Por ello, definió al ecosistema mediático como «el brazo cultural del patriarcado», ya que amplifica representaciones discriminatorias que resultan rentables para las industrias de la comunicación.

La educación mediática, una tarea pendiente en México

Frente a este panorama, Vega Montiel subrayó la importancia de impulsar políticas de alfabetización mediática que permitan formar audiencias críticas capaces de cuestionar los mensajes que consumen diariamente.

Desde la década de 1970, explicó, existen propuestas internacionales para incorporar la educación para los medios desde edades tempranas; sin embargo, en México estas políticas no se han implementado de manera sistemática.

Asimismo, señaló que la responsabilidad no puede recaer únicamente en las personas consumidoras de contenidos, sino también en el Estado, que ha sido omiso en garantizar una educación mediática con perspectiva de derechos humanos y de igualdad de género.

Los compromisos internacionales para eliminar los estereotipos de género

La erradicación de los estereotipos sobre las mujeres en los medios de comunicación no solo constituye un desafío cultural, sino también una obligación en materia de derechos humanos. Instrumentos internacionales como la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), adoptada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), establecen que los Estados deben adoptar medidas para eliminar los prejuicios y prácticas basadas en la idea de la inferioridad o superioridad de cualquiera de los sexos, incluidos aquellos que se reproducen a través de los medios de comunicación.

En el ámbito regional, la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, conocida como Convención de Belém do Pará, reconoce que la violencia contra las mujeres también se sostiene mediante patrones socioculturales discriminatorios y estereotipos de género. Por ello, llama a los Estados a impulsar políticas públicas y acciones que promuevan representaciones igualitarias y contribuyan a prevenir la violencia simbólica.

Las redes de trata de personas están en auge con estafas en línea

Restos de la oficina de un centro de estafas recientemente allanado por las autoridades de Filipinas. La Organización Internacional para las Migraciones advierte sobre el auge de esta modalidad delictiva que mueve decenas de miles de millones de dólares y convierte en ciberdelincuentes a personas capturadas con ofertas de empleo engañosas. Imagen: Laura Gil / Onudd.-Corresponsal de IPS

GINEBRA – Cientos de miles de personas en todo el mundo han sido víctimas de trata por redes criminales y obligadas a participar en estafas en línea dentro de una industria delictiva de miles de millones de dólares, advirtió este martes 28 la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

“Estamos viendo víctimas de más de 80 países diferentes que son víctimas de trata y llevadas a los centros de estafa, que operan específicamente en Asia, donde se convierten en ciberdelincuentes forzados”, dijo Amy Pope, directora general de la OIM, en una rueda de prensa en esta ciudad suiza.

Advirtió de que un anuncio de empleo puede ocultar una red criminal, y un solo clic puede convertirse en una pesadilla; cientos de miles de personas son víctimas de trata cada año con la promesa de un trabajo legítimo en el extranjero, solo para ser retenidas contra su voluntad y obligadas a participar en estafas en línea.

Según explicó, los reclutadores buscan personas que hablen bien inglés y que a menudo tengan títulos universitarios, y anuncian en las redes sociales lo que parecen ser trabajos comunes y corrientes.

Una vez que llegan las víctimas, las encierran en recintos cerrados, les quitan los pasaportes y los teléfonos, y las mantienen bajo vigilancia constante.

Muchos son golpeados o amenazados y obligados -mediante violencia y servidumbre por deudas- a participar en estafas dirigidas a personas de todo el mundo. “A menudo son víctimas de abuso físico o psicológico. Con frecuencia no pueden irse”, observó Pope.

“Las señales de alerta están ahí para cualquiera que esté dispuesto a buscarlas. Lo que a menudo se presenta como una oportunidad laboral ideal es demasiado bueno para ser verdad”, dijo Pope.

Una señal de alerta que la OIM ha identificado es viajar con una visa de turista en lugar de un permiso de trabajo, una pregunta que todo solicitante debería hacerse antes de partir.

La OIM insiste en que las personas obligadas a realizar estafas desde el interior de estos complejos son víctimas de trata, no delincuentes, y deben ser protegidas en lugar de procesadas.

Aunque los centros de estafa tienen su sede en Asia, los traficantes reclutan a nivel mundial a través de las redes sociales. Entre 2022 y 2025, la OIM prestó asistencia a más de 3500 víctimas de explotación criminal en el sudeste asiático, procedentes de 39 países, la mayoría de Indonesia, India, Sri Lanka, Etiopía, Kenia y Bangladés.

El rescate es solo el comienzo de la recuperación: los supervivientes a menudo regresan a casa enfrentándose a traumas, estigma, deudas, documentos extraviados y miedo a ser procesados.

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Onudd) sitúa las pérdidas por estafas en 2025 en el este y sureste de Asia, Australia y Nueva Zelanda entre 88 300 y 114 100 millones de dólares, una cifra que empequeñece los recursos destinados a la lucha contra la trata de personas.

“Si no nos tomamos este asunto muy en serio, prevemos que seguirá creciendo”, advirtió Pope.

La OIM -que presentó su alerta antes del Día Mundial contra la Trata de Personas, el 30 de julio- pide una mayor inversión en la protección de las víctimas, su retorno seguro y su reintegración, así como una mayor concienciación pública sobre las tácticas de los traficantes.

Las adolescentes de 15 a 19 años concentran la mayor cifra de mujeres desaparecidas en México

 

La desaparición de mujeres y niñas en México responde a patrones de violencia de género que continúan sin ser atendidos de manera efectiva por las instituciones de justicia. Así lo concluye la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en su Informe sobre desapariciones en México 2026, donde advierte que el país enfrenta una crisis humanitaria marcada por la impunidad, la insuficiente investigación de los casos y la falta de una respuesta integral del Estado.

El informe señala que, hasta junio de 2025, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas contabilizaba más de 128 mil personas desaparecidas, de las cuales 29 mil 503 son mujeres. Aunque los hombres representan la mayoría de los casos a nivel nacional, la CIDH identifica un patrón particularmente preocupante: las adolescentes de entre 15 y 19 años constituyen el único grupo de edad en el que desaparecen más mujeres que hombres, una tendencia que evidencia la dimensión diferenciada de la violencia que enfrentan niñas y adolescentes.

La Comisión destaca que el mayor número de mujeres desaparecidas se concentra entre los 15 y 19 años, seguido por el grupo de 20 a 24 años, mientras que el Estado de México, Tamaulipas y Jalisco encabezan las entidades con más registros de desaparición de mujeres.

Trata, explotación y violencia feminicida

La CIDH advierte que las desapariciones de mujeres tienen causas multidimensionales, pero existe una estrecha relación con la violencia de género y la trata de personas.

El informe documenta que muchas víctimas son captadas mediante engaños afectivos o «grooming» a través de redes sociales, videojuegos y aplicaciones móviles para posteriormente ser sometidas a explotación sexual, trabajo forzado o esclavitud doméstica. También refiere casos vinculados con adopciones ilegales y explotación económica.

Además, alerta que numerosas desapariciones terminan en feminicidio y que las investigaciones suelen desarrollarse sin perspectiva de género, lo que contribuye a la impunidad.

«La desaparición también ha sido utilizada como herramienta de represalia contra mujeres defensoras de derechos humanos», advierte el organismo, al tiempo que insiste en que las fiscalías deben aplicar protocolos especializados y análisis de contexto para investigar estos delitos.

Madres buscadoras sostienen la búsqueda

El informe reconoce que, ante las deficiencias institucionales, las familias —principalmente las madres buscadoras— han asumido gran parte del trabajo de localización de personas desaparecidas.

La CIDH considera que los colectivos de búsqueda han sido fundamentales para impulsar investigaciones y localizar fosas clandestinas, pero advierte que continúan enfrentando amenazas, violencia y una protección insuficiente por parte del Estado. También señala que persiste una profunda desconfianza hacia las fiscalías debido a la lentitud de las investigaciones y a que, en numerosos casos, las propias familias terminan realizando diligencias que corresponden a las autoridades.

Persisten la impunidad y la crisis forense

Aunque la Comisión reconoce avances institucionales desde 2018, como el fortalecimiento del Sistema Nacional de Búsqueda y diversas reformas legales, considera que éstos siguen siendo insuficientes frente a la magnitud de la crisis.

Entre los principales desafíos identifica la falta de prevención, la débil coordinación entre instituciones, la sobrecarga de investigaciones, la impunidad y la crisis forense derivada de más de 70 mil cuerpos sin identificar bajo resguardo del Estado.

Para la CIDH, superar esta situación exige fortalecer las capacidades de búsqueda e identificación humana, investigar las desapariciones con enfoque de género y derechos humanos, desmantelar las redes de complicidad con el crimen organizado y colocar a las víctimas y sus familias en el centro de las políticas públicas.

¿Dibujar? Una técnica proyectiva para mujeres que han vivido violencia sexual

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Por Claudia Cancio-Bello, Tali Izquierdo, Yordan Hernández. SEMLAC. Resumen Latinoamericano, 28 de julio de 2026

La violencia de género es un problema social grave, que afecta a millones de mujeres en todo el mundo. La sexual, en particular, deja secuelas psicológicas profundas, como depresión, ansiedad, trastornos de estrés postraumático, anorexia, bulimia y baja autoestima. La utilización de técnicas proyectivas en la intervención psicológica a mujeres que han vivido estas formas de maltrato permite expresar emociones no verbalizadas, por lo cual funciona como una manera de proyectar en el papel lo que se dificulta decir.

Datos de la Organización de las Naciones Unidas refieren que 736 millones de mujeres han sufrido ese flagelo a manos de una pareja o por otras personas; una de cada cuatro jóvenes de entre 15 a 24 años que ha tenido alguna relación íntima lo habrá padecido al llegar a los 25 años, según asevera la economista e investigadora española Judith Vall en su artículo “Violencia de género durante la covid-19”. Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) expone que una de cada cinco niñas ha sufrido abuso sexual infantil en algún momento de su vida. Los datos anteriores evidencian la importancia de tener un arsenal de técnicas para la intervención psicológica.

Lograr que la violencia de género sea erradicada es un objetivo a largo plazo, pero también es necesario contar con herramientas terapéuticas efectivas que permitan aliviar el sufrimiento de las víctimas y facilitar su recuperación. Emplear el dibujo como técnica proyectiva permite el acceso a contenidos emocionales y experiencias subjetivas reprimidas y difíciles, lo que contribuye a desarrollar intervenciones psicológicas más ajustadas y eficaces.

Para el presente estudio se investigó a ocho mujeres cubanas, residentes en La Habana, con historial confirmado de violencia o abuso sexual infantil, que se encuentran en un proceso de intervención psicológica. Estas mujeres tienen edades comprendidas entre los 19 y los 23 años, que las sitúan en un momento vital decisivo: la transición hacia la adultez.

Uno de los criterios de inclusión fue haber vivido una experiencia de violación o abuso sexual identificada como tal. Cuatro de ellas han vivido violación y cuatro abusos sexuales, lo que revela — más allá de las cifras– la compleja naturaleza de la violencia sexual. En cuanto al fenotipo autorreportado, predomina el color de la piel blanca en la mayoría de las participantes. Respecto al estado civil o conyugal, la unión consensual emerge como la situación predominante. Salvo en un caso, todas refieren que aquel acto de agresión constituyó su primera experiencia sexual.

Los dibujos y sus señales

Técnicas proyectivas en atención a violencia sexual
Collage de fragmentos de dibujos donde se evidencian los colores utilizados por las mujeres estudiadas. Foto: Cortesía de la fuente

La ilustración número 1 representa un collage de fragmentos de dibujos donde se evidencian los colores utilizados por las mujeres estudiadas. El reforzamiento del trazo en la cabeza y cabello expresa rumiación obsesiva y conflicto en la identidad sexual. Este gesto gráfico denota dificultad para procesar el trauma y señala una imagen corporal e identidad del yo gravemente comprometidas.

Técnicas proyectivas en atención a violencia sexual
Collage de fragmentos de dibujos donde se evidencian los reforzamientos realizados por las mujeres estudiadas. Foto: Cortesía de la fuente

La ilustración número dos es un collage de fragmentos de dibujos donde se evidencian los reforzamientos realizados por las mujeres estudiadas. La ubicación que predomina de las figuras es izquierda/centro, lo que evidencia una psiquis anclada en el pasado y una sensación de acorralamiento. Su dificultando la proyección futura, mientras que el centro con distorsiones simboliza el sentimiento de estar atrapada. La omisión de rostros indica dificultades comunicativas, vergüenza y culpa interiorizada. Representa el deseo de invisibilidad, retraimiento social y un mecanismo protector. La omisión en el agresor sugiere despersonalización y dificultad para elaborar la figura del victimario.

Técnicas proyectivas en atención a violencia sexual
Collage de fragmentos de dibujos de las mujeres estudiadas, donde se evidencia también la omisión de rostros. Foto: Cortesía de la fuente

Mientras, la ilustración 3 se compone de un collage de fragmentos de dibujos de las mujeres estudiadas, donde se evidencia también la omisión de rostros. El tamaño pequeño de las figuras refleja un yo constreñido y retraído. Esta miniatura expresa introversión, sentimientos de inferioridad y una estrategia de autoprotección ante una amenaza percibida como constante. Los resultados evidencian que la paleta cromática (grafito, rojo, marrón) revela las secuelas emocionales del trauma. El predominio del grafito indica inhibición emocional y vacío afectivo, mientras que el rojo y el marrón simbolizan violencia internalizada y angustia paralizante asociada a la sexualidad.

En general, las participantes dibujan un yo fragmentado, cuya energía se orienta a gestionar el pasado, con una capacidad significativamente limitada y que impacta en su presente.

Existe una responsabilidad doméstica asumida, fundamentalmente por las mujeres, donde siguen siendo ellas las principales responsables del cuidado, acompañamiento y atención, temporal y permanente, de familiares dependientes, todo ello sustentado por la existencia de un patrón tradicional de distribución de tareas que revela desigualdades.

* Claudia Cancio-Bello Ayes es psicóloga y feminista y dirige el Centro de Estudios de Bienestar Psicológico «Alfonso Bernal del Riesgo», de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana. Tali Izquierdo Hernández es psicóloga del Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello y Yordan Hernández Peña, también psicólogo, trabaja en el Instituto Superior de Tecnologías y Ciencias Aplicada de la Universidad de la Habana (InSTEC).

Denuncia de una adolescente no puede convertirse en acoso digital, advierte Tejiendo Redes Infancia

 

La organización Tejiendo Redes Infancia denunció la violencia mediática y digital ejercida contra una adolescente que denunció presuntos hechos de violencia sexual cometidos por Alberto Israel Jasso Cruz, docente de una institución pública de educación media superior en la Ciudad de México, y exigió a las autoridades investigar la difusión de un video póstumo que reveló datos personales de la estudiante y desencadenó una posible campaña de odio en redes sociales.

De acuerdo con la organización, la adolescente presentó la denuncia el 14 de julio de 2026 ante las instancias jurídicas de la institución educativa y posteriormente ante una autoridad ministerial, ejerciendo su derecho a solicitar protección y acceso a la justicia.

Sin embargo, el 23 de julio comenzó a circular un mensaje póstumo atribuido al docente denunciado, en el que negó las acusaciones, difundió el nombre completo de la estudiante y compartió información escolar, médica y familiar mediante un correo electrónico masivo, con el propósito de desacreditar la denuncia.

Denunciar no puede convertirse en un motivo de castigo

Tejiendo Redes Infancia sostuvo que la adolescente «no cometió un delito al denunciar» y advirtió que acudir a las autoridades no debe traducirse en hostigamiento, exposición pública o culpabilización.

La organización alertó que la difusión de información que permite identificar a una persona adolescente vulnera derechos fundamentales como la intimidad, la protección de datos personales, la honra, la reputación y el derecho a una vida libre de violencia.

Asimismo, recordó que la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes prohíbe divulgar información que identifique a personas menores de edad cuando ello pueda afectar su dignidad, seguridad o reputación, protección que adquiere un carácter reforzado en entornos digitales.

Video póstumo prolongó la violencia, advierte organización

La organización señaló que, aunque no es posible determinar la intención del docente, el contenido del video continúa generando violencia después de su fallecimiento.

Explicó que cada reproducción del material mantiene vigente el señalamiento contra la adolescente, mientras ella enfrenta una situación de vulnerabilidad, ya que cualquier intento de responder públicamente podría exponer nuevamente su privacidad o desencadenar nuevas agresiones.

La organización también advirtió que distintos mensajes difundidos a partir del video retoman narrativas similares a las promovidas por sectores de la llamada «machosfera», que desacreditan las denuncias de violencia hechas por mujeres.

Presunción de inocencia y protección de víctimas pueden coexistir

Tejiendo Redes Infancia, explicó que la presunción de inocencia del docente denunciado y el derecho de la adolescente a recibir protección no son derechos incompatibles.

Las medidas como separar preventivamente a un docente del contacto con estudiantes, proteger la identidad de la denunciante o brindarle atención psicológica no representan una declaración de culpabilidad, sino acciones preventivas mientras las autoridades desarrollan las investigaciones.

Además, el fallecimiento de la persona denunciada no determina su inocencia ni resuelve los hechos denunciados.

Exigen protección integral e investigación sobre violencia digital

Ante la situación, Tejiendo Redes Infancia llamó a la institución educativa a implementar un plan integral de protección para la adolescente que incluya evaluación de riesgos, atención psicológica y jurídica especializada, continuidad de sus estudios sin represalias y resguardo de sus datos personales.

Asimismo, solicitó a la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes intervenir de oficio para garantizar la restitución de sus derechos y brindar acompañamiento conforme a su edad.

A la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México le pidió abrir una nueva línea de investigación sobre la violencia digital ejercida contra la adolescente, identificar el origen de la difusión del video póstumo, preservar las evidencias e investigar posibles actos coordinados de hostigamiento o campañas organizadas de odio.

Llaman a retirar contenidos que identifiquen a la adolescente

Con fundamento en la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, la organización también exhortó a medios de comunicación, periodistas, personas creadoras de contenido y plataformas digitales a eliminar nombres, imágenes, referencias escolares, datos médicos y cualquier otro elemento que permita identificar a la estudiante.

Además, pidió a las personas usuarias de redes sociales dejar de compartir el video y cualquier contenido relacionado que exponga la identidad de la adolescente, reportar publicaciones que promuevan discursos de odio y evitar contribuir a su revictimización.

Finalmente, Tejiendo Redes Infancia sostuvo que el duelo por la muerte del docente merece respeto, pero advirtió que «nunca debe utilizarse para cancelar los derechos de una adolescente».

Eufrosina Cruz pide a estados tipificar la cohabitación forzada de menores con penas de hasta 15 años

 

Con el objetivo de fortalecer la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes, la activista zapoteca Eufrosina Cruz Mendoza promueve en distintas entidades del país la homologación de los códigos penales estatales con el Código Penal Federal para tipificar la cohabitación forzada de personas menores de edad como un delito grave.

Durante una conferencia de prensa en Sinaloa, la defensora explicó que la propuesta busca sancionar con penas de entre ocho y quince años de prisión a quienes obliguen a una niña, niño o adolescente a vivir con una persona adulta, aun cuando no exista un matrimonio civil de por medio. La reforma también pretende fortalecer el combate contra la trata de personas, la explotación sexual y la pornografía infantil.

Cruz Mendoza señaló que la cruzada legislativa que impulsa es de carácter apartidista y tiene como propósito erradicar prácticas que, bajo el argumento de los usos y costumbres o de acuerdos familiares y económicos, continúan vulnerando los derechos de niñas y adolescentes.

«Es tiempo de poner un alto legal a prácticas que durante décadas han sido normalizadas», sostuvo la activista, quien destacó que hasta ahora 15 entidades del país han armonizado su legislación.

Una figura jurídica para proteger a niñas, niños y adolescentes

La iniciativa incorpora la figura de cohabitación forzada de menores, con el fin de ampliar la protección jurídica más allá del matrimonio infantil.

Aunque el matrimonio de personas menores de edad ya está prohibido por los códigos civiles, Cruz Mendoza advirtió que muchas niñas nunca llegan a contraer matrimonio ante el Registro Civil, sino que son obligadas a vivir con hombres adultos mediante acuerdos familiares o económicos, situación que hasta ahora ha dificultado la sanción penal de los responsables.

La activista afirmó que esta práctica persiste principalmente en algunas comunidades indígenas, aunque también se presenta en zonas urbanas y conurbadas, por lo que insistió en que el Estado debe garantizar el interés superior de la niñez por encima de cualquier práctica que vulnere sus derechos.

México mantiene una deuda con la niñez

De acuerdo con la activista, cada día 36 niñas son obligadas a cohabitar con un adulto. Asimismo, señaló que México ocupa el primer lugar en la industria de la pornografía infantil y el tercer lugar mundial en trata de personas, fenómenos que, dijo, continúan favorecidos por la impunidad y la justificación de estas prácticas bajo motivos culturales o económicos.

En México, el matrimonio civil antes de los 18 años está prohibido de forma absoluta en los Códigos Civiles de 31 entidades federativas y a nivel federal. Sin embargo, la tipificación específica como delito penal (sancionando la cohabitación forzada o el matrimonio infantil con cárcel) solo ha sido aprobada y homologada en un grupo reducido de estados, que incluye a Oaxaca, Guerrero, Campeche, Estado de México, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tamaulipas y Chiapas.

Cae la “Ley Serrano” tras meses de acometidas contra la libertad de expresión en San Luis Potosí

 

El Congreso del Estado de San Luis Potosí aprobó derogar el artículo 187 TER, así como el Capítulo V sobre «Uso indebido de inteligencia artificial para provocar alarma social», con sus artículos 272 BIS y 272 TER, del Código Penal local. 

El dictamen con proyecto de decreto fue el único para el que se convocó a sesión extraordinaria del Pleno este jueves y puso fin a la denominada “Ley Serrano”, propuesta por el diputado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) Héctor Serrano Cortés, hace apenas nueve meses. 

Mientras que en noviembre de 2025 reunió 18 votos a favor, hoy fue derogada con 22, tras el anuncio y la presentación de una iniciativa del propio gobernador Ricardo Gallardo Cardona, otrora su principal impulsor; una de la diputada Gabriela Torres, de Morena; y dos de origen ciudadano. 

Los diputados Carlos Arreola, José Roberto García y Luis Emilio Rosas, de Morena;  Luis Felipe Castro, Luis Fernando Gámez, Roxana Hernández, César Arturo Lara, Gabriela Guadalupe Martínez, María Dolores Robles, Dulcelina Sánchez, Brisseire Sánchez y Héctor Serrano, del PVEM; Crisógono Pérez, de Nueva Alianza; así como Tomás Zavala y Leticia Vázquez, del PT se vieron obligados a revertir una reforma que, en su momento, aprobaron pese a las advertencias de organizaciones locales, nacionales e internacionales de la sociedad civil en torno los impactos que tendría para el ejercicio de la libertad de expresión

¿Por qué se aprobó y por qué se revirtió la “Ley Serrano?

En octubre de 2025, en medios de comunicación locales y en redes sociales, circularon dos videos en los que se relacionaba al gobernador Ricardo Gallardo Cardona con grupos de crimen organizado

Interrogado por ello, el mandatario no sólo negó el señalamiento, sino que aseguró que esos materiales fueron elaborados con inteligencia artificial para dañar su reputación, una narrativa que se replicó desde otras dependencias del gobierno estatal como la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.

El gobernador también pidió al Congreso del Estado, cuya mayoría suele controlar, elaborar una legislación para castigar con cárcel a quienes realizaran contenidos similares y también a quienes los difundieran, una petición que cobró forma a principios de noviembre, cuando el diputado Héctor Serrano Cortés, coordinador de la bancada del PVEM, presentó una iniciativa para castigar hasta con seis años de cárcel el “uso indebido de la inteligencia artificial”. 

La iniciativa propuso crear 3 delitos: 

  • Artículo 187 TER. Uso no autorizado de imagen o voz generada mediante inteligencia artificial. Un delito que comete quien, sin consentimiento previo, expreso, específico e informado de la persona a la que corresponda la imagen, la voz o la identidad digital, utilice sistemas de inteligencia artificial o programas automatizados para crear, reproducir, modificar, manipular o difundir contenidos que simulen la apariencia, la voz, los gestos o la identidad de una persona real.
  • Artículo 272 TER. Manipulación institucional mediante inteligencia artificial. Un delito que comete quien, a sabiendas de su falsedad y con la finalidad directa de alterar la confianza pública en las instituciones o poner en riesgo verificable la seguridad del Estado, genere, modifique o difunda, mediante sistemas de inteligencia artificial, contenidos digitales que simulen de manera verosímil declaraciones, comunicados o actuaciones de autoridades, instituciones públicas y cuerpos de seguridad.
  • Artículo 272 BIS. Difusión dolosa de desinformación generada mediante inteligencia artificial. Un delito que comete quien, de manera dolosa y con el propósito directo de generar alarma pública o alterar la paz social, fabrique, modifique o difunda, mediante el uso de sistemas de inteligencia artificial, contenidos falsos o manipulados que se presenten como reales, y que sean idóneos para producir un riesgo verificable a la paz pública o a la seguridad de las personas”.

Antes y después de que fuera aprobada, la organización Artículo 19 advirtió que la redacción de los tres nuevos artículos era peligrosamente amplia y ambigua y que podría significar un riesgo, no solo para el ejercicio periodístico crítico, sino para la libertad de expresión y los derechos digitales de todas las personas. 

Esa preocupación se materializó en mayo de 2026, cuando fueron detenidas Eréndira Reyes, comunicadora y Alejandra Hermosillo, funcionaria pública en el Ayuntamiento de San Luis Potosí, ambas acusadas de haber difundido una imagen creada con inteligencia artificial en la que se mostraba a la senadora Ruth González, esposa del gobernador, Ricardo Gallardo, con el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya

A la par, trascendió la apertura de carpetas de investigación en contra de al menos otras nueve personas, entre periodistas, activistas e incluso integrantes de la estructura de partidos políticos en la entidad, por la probable comisión de delitos similares, particularmente la difusión de aquel video que incomodó al gobernador Gallardo en octubre de 2025. 

También fue detenido el comunicador Christian Herrera, en Ciudad Valles, acusado de haber realizado una publicación en la cuenta de su portal en redes sociales en la que invitaba a sus seguidores a enviarle denuncias por abusos cometidos por parte de integrantes de la Guardia Civil Estatal. 

En este caso, las versiones de la autoridad se contrapusieron sobre los delitos imputados. Mientras que la Fiscalía General del Estado informó que le detuvieron por usurpación de funciones, el titular de la Secretaría de Seguridad declaró que le acusó de cometer el delito de halconeo. 

Esa ambigüedad en el discurso oficial para establecer los motivos de las detenciones ha sido, en todo momento, el factor clave de la narrativa para impulsar, implementar y ahora derogar la reforma. 

Tras poco más de un mes privadas de la libertad, las tres personas detenidas fueron liberadas, no sin antes ser obligadas a suscribir acuerdos para reparar daños a quienes les denunciaron (todos funcionarios públicos cercanos al gobierno estatal); y ante el alcance de la controversia, el pasado 16 de julio, el Gobierno de San Luis Potosí anunció que la denominada “Ley Serrano” sería derogada

Vendrá una nueva reforma para regular el uso de inteligencia artificial en San Luis Potosí

El 16 de julio, el Gobierno de San Luis Potosí organizó el Primer Encuentro Estatal por la Innovación, Derechos Humanos e Inteligencia Artificial, un evento en el el gobernador Ricardo Gallardo anunció que presentaría una reforma para que el Congreso derogara “la mal llamada Ley Serrano”.

En dicho foro, al que solo fueron convocados algunos funcionarios públicos, personajes políticos, académicos y representaciones de las empresas de medios de comunicación, el mandatario estatal se resistió a reconocer error alguno en el impulso a la reforma y, por el contrario, aseguró que su interés estaba puesto en proteger la dignidad humana

Además, adelantó que se realizarían nuevos foros a partir de los cuales será redactada una nueva iniciativa de reforma.

El dictamen aprobado este jueves en el Congreso del Estado consta de tres artículos transitorios, uno de los cuales replica la indicación del titular del Poder Ejecutivo: será diseñada una nueva reforma en materia de inteligencia artificial.

El documento establece que próximamente, se realizará un proceso de Parlamento Abierto en el que se “propiciará la realización de mecanismos de deliberación plural, abierta, técnica y participativa, que permitan la intervención de instituciones académicas, especialistas, organismos públicos, organizaciones de la sociedad civil, sectores productivos y demás personas interesadas”

Voces Libres: derogar la «Ley Serrano» no borra sus consecuencias

La organización Voces Libres sostuvo que, aunque la derogación de la llamada «Ley Serrano» representa un paso necesario para restablecer el orden constitucional, no elimina las afectaciones que provocó durante el tiempo que estuvo vigente.

En un posicionamiento público, recordó que la reforma aprobada en noviembre de 2025 dio origen a investigaciones penales, personas privadas de la libertad y procesos contra periodistas, comunicadores y creadores de contenido, además de generar un clima de incertidumbre y autocensura. También señaló que la legislación fue cuestionada por especialistas, organizaciones de derechos humanos y por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que promovió una acción de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación al considerar que vulneraba derechos fundamentales.

Para la organización, el debate nunca se limitó al uso de la inteligencia artificial, sino a los límites del poder punitivo del Estado frente al ejercicio de la libertad de expresión, la seguridad jurídica y el principio de legalidad.