5/09/2026

"Este 10 de mayo no es de fiesta, es de lucha": protestan madres buscadoras en CDMX

 

10 de mayo de 2026 10:46

Ciudad de México. Lo que para muchas mujeres este 10 de mayo es un día de celebración, para las madres buscadoras es una oportunidad de alzar la voz, denunciar y exigir razón sobre la ubicación de sus hijos. “Este mayo no es de fiesta, es de lucha y de protesta”, es una de las consignas principales de la Marcha de la Dignidad Nacional Madres Buscando a sus Hijos.

Con decenas de lonas, carteles, fichas de búsqueda, mantas, figuras de cartón y fotografías con rostros de personas desaparecidas al pie del Ángel de Independencia, cientos de madres y familiares aseveraron que como cada 10 de mayo, “alzamos la voz y seguimos sosteniendo que como madres hoy no tenemos nada que celebrar en un país con más de 133 mil personas desaparecidas, nuestros hijos e hijas, esposos, esposas, padres, madres, hermanos, hermanas”.

Al concluir la XIV Marcha de la Dignidad Nacional “Madres buscando a sus Hijos, Hijas, Verdad y Justicia” que salió desde el Monumento a la Madre, los diferentes colectivos provenientes de Chihuahua, Coahuila, Jalisco, Sinaloa, Tamaulipas, Querétaro, Estado de México, entre otros, y también de países centroamericanos, reiteraron que “somos nosotros las madres, hermanas, hijas, esposas, las familias, quienes seguimos buscando a uno de nuestros seres queridos desaparecidos, como lo hemos hecho siempre, quienes los buscamos en fiscalías, en las cárceles, en los montes, buscamos mientras el gobierno no busca”.

Alzamos la voz por ellas, afirmaron, por las madres hondureñas, salvadoreñas, guatemaltecas, cubanas, venezolanas, de todas las nacionalidades que desaparecen en México, que buscan a sus hijos e hijas en este suelo que les dio desaparición en lugar de protección.

Diana Loaiza, madre colombiana que vino a alzar la voz por su hijo Santiago, desaparecido en 2019 en la zona de La Villa, alcaldía Gustavo A. Madero, pidió que no olviden a los migrantes desaparecidos y permiten que lo encuentre para llevarlo a casa.

Forma parte de la Red Regional de Familias Migrantes y es parte de la Quinta Brigada Internacional de Búsqueda de familias de personas migrantes desaparecidas en el país, que inició labores a inicios de este mes. Mencionó que otras madres centroamericanas están en Chiapas haciendo labores de búsqueda. 

Durante el mitin, que se da un mes antes de celebrarse el mundial de la FIFA, los familiares usaron palabras futboleras “para ver si así son escuchados”. Algunos de los manifestantes sudaron camisetas de la selección mexicana personalizadas con el rostro de sus familiares que ya no están y en lugar de número en la espalda, la pregunta “Dónde están”. 

“Si nos importa el futbol, claro que sí, pero más nos importan nuestros desaparecidos. Ojalá que cientos de miles de personas que gritarán por los goles de esta Selección, gritaran también por justicia y verdad por nuestros desaparecidos”, enfatizaron. 

Oportunidad ante la crisis 

El pasado 2 de abril, el Comité contra la Desaparición Forzada, (CED por sus siglas en inglés) remitió la situación de México a la Asamblea General de la ONU en el marco del artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas. 

Ante ello, Amnistía Internacional consideró que esta decisión podría traducirse en apoyo técnico y financiero para fortalecer la búsqueda, la identificación forense y las investigaciones, así como en medidas de protección para las familias buscadoras y personas defensoras.  

Enero, reconoció  que el Estado Mexicano no busca a las personas desparecidas ni tampoco garantiza que la seguridad de aquellos que buscan.

Edith Olivares Ferreto, directora ejecutiva de Amnistía Internacional sección mexicana, puntualizó que “desafortunadamente además señalar que el Estado Mexicano sigue sin reconocer que estamos ante una gravísima crisis de derechos humanos, en donde la desaparición es como la punta de la iceberg de esa crisis en este país”, afirmó. 

Informó que al menos 35 personas buscadoras han sido asesinadas desde 2011, de ellas 21 son mujeres. Ademas, recordó que el 90 por ciento de los colectivos está conformado y encabezado por mujeres. 

Cambio de 180 grados en cada una de las vidas

Karla Estrada llegó este día desde Chihuahua para participar en la marcha. Lleva casi 10 años buscando a su primogénito, Luis Manuel Rojas, quien despareció el 12 de noviembre del 2017. 

“Mi vida cambió totalmente en lo laboral, en lo económico, en lo social, lo familiar, en lo físico y la salud”, lamentó. 

Mencionó que su madre, abuela de Luis, cayó en la enfermedad al enterarse de la desaparición. “Ella se fue hace seis años, y fue partirme en mil para mis hijos, el cuidado de mi mamá, y todo lo demás”. 

Las nuevas generaciones también se suman a la lucha, como es el caso de María de 12 años. Ella viene desde Torreón, Coahuila, y acompaña a su abuelita y a su padre, pues hace 11 años su tío Jorge Alberto Grana desapareció. 

A pesar de su corta edad, nota la tristeza que sufre su abuelita desde que su tío no está. Menciona que aún no participa en las jornadas de búsqueda, porque “es estar en el sol, en terrenos baldíos o peligroso”, pero no descartó que un día pueda ayudar también de esa forma, y no solo mediante la protesta de las marchas. 

 Antes de finalizar los testimonios, sobre Paseo de la Reforma instalaron una cancha improvisada de futbol, y el mensaje “hagamos que suceda 2026. Hasta encontrarles cascarita. Únete por un gooooool por los desaparecidos”.  Los nombres de los equipos fueron Buscadores contra Gobierno, los primeros, que resultaron ganadores, portaron las camisetas personalizadas de la selección. 

Para concluir la jornada de protesta, en medio de ciclistas, corredores y patinadores que forman parte del paseo ciclista, los familiares  instalaron un memorial con fichas de búsqueda , la mayoría de ellos, de Jalisco en la Glorieta de los Desaparecidos.

Como partes de las acciones de memoria, padres de cinco jóvenes que desaparecieron en Lagos de Moreno, Jalisco, en 2023 por policías instalaron una jardinera con fotografías de sus hijos. 

Al inaugurar este antimonumento, indicaron que la comunidad de Lagos de Moreno tiene más de 600 carpetas de búsqueda abiertas. 

Los padres subrayaron que la labor de un padre de familia es cuidar a su familia y a sus hijos toda la vida. Hicieron un llamado para que también “los hombres se sumen y busquen a sus hijos, porque las madres ya están cansadas”. 

En la Glorieta de las y los Desaparecidos, miles de fichas de búsqueda cubren las vallas metálicas que la protegen, por ello, fue necesario habilitar un memorial aledaño frente a la glorieta.  

Imagen

Foto Alexia Villaseñor

Alto Comisionado de ONU-DH reconoce lucha de madres buscadoras este 10 de mayo

 Colectivos de buscadoras expresan sus demandas de justicia a Volker Türk, Alto Comisionado de la ONU-DH, durante su visita a México, el 21 de abril de 2026. Foto

Colectivos de buscadoras expresan sus demandas de justicia a Volker Türk, Alto Comisionado de la ONU-DH, durante su visita a México, el 21 de abril de 2026. Foto Germán Canseco

Ciudad de México. Este día de las madres, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, reconoció a las madres buscadoras y a las familias que anhelan obtener verdad y justicia.

“Las desapariciones siguen siendo uno de los desafíos más graves y dolorosos en materia de derechos humanos en México”, afirmó Volker Türk.

Los colectivos, agregó, muchos de ellos liderados por mujeres, desempeñan una labor esencial de búsqueda, memoria y exigencia de rendición de cuenta.

A través de la cuenta de X, del organismo internacional, indicó que las desapariciones un sufrimiento inimaginable y prolongado para las familias. También, “erosionan la confianza entre la población y el Estado, responsable de prevenir, investigar, juzgar y condenar a los responsables”.

Saludó el valor y la tenacidad de las familias de personas desaparecidas y los colectivos que los conforman, porque, dijo, no solo desempeñan labores esenciales de búsqueda y documentación, sino lideran los esfuerzos por promover visibilidad, rendición de cuentas y respuestas institucionales.

Sheinbaum exalta a las madres mexicanas y condena el machismo: "Todas las mujeres somos presidentas de la República"

 “¡Feliz día de las mamás, a todas, a todas las mamás, de Cajeme, de Sonora y de México!, ¡A las mamás mexicanas que están del otro lado de la frontera!, nuestras paisanas también un aplauso, un agradecimiento por todo lo que hacen por sus hijas, por sus hijos”, expresó sonriente la Presidenta ante un auditorio casi lleno.

“¡Feliz día de las mamás, a todas, a todas las mamás, de Cajeme, de Sonora y de México!, ¡A las mamás mexicanas que están del otro lado de la frontera!, nuestras paisanas también un aplauso, un agradecimiento por todo lo que hacen por sus hijas, por sus hijos”, expresó sonriente la Presidenta ante un auditorio casi lleno. Foto: Presidencia

Cajeme, Son. Ante cientos de beneficiarias sonorenses del programa Pensión Mujer Bienestar, la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, felicitó en su día a todas las mamás en el país, y a las madres migrantes que están fuera del territorio nacional, a la vez que destacó el derecho a la igualdad, el combate al machismo y cuestionó que hubo un tiempo en el que se creía que era lícito golpear a una mujer. “Eso no. Se acabó la violencia contra las mujeres”, subrayó. 

Desde el Centro de Usos Múltiples de Ciudad Obregón, cabecera del municipio sonorense de Cajeme, la mandataria tuvo su último acto como parte de la gira de trabajo que realizó por tres días en esta entidad.

Por la mañana, junto al gobernador, Alfonso Durazo, y la Secretaria del Bienestar, Leticia Ramírez, la mandataria entregó tarjetas a un grupo de beneficiarias del programa Pensión Bienestar.

“¡Feliz día de las mamás, a todas, a todas las mamás, de Cajeme, de Sonora y de México!, ¡A las mamás mexicanas que están del otro lado de la frontera!, nuestras paisanas también un aplauso, un agradecimiento por todo lo que hacen por sus hijas, por sus hijos”, expresó sonriente la Presidenta ante un auditorio casi lleno. 

Y tras felicitar también a su mamá, la bióloga, Annie Pardo Cemo, así como a sus hijos, retomó una de las frases que usó en su toma de protesta: “gracias a las mamás que nos dieron la vida y después nos dieron todo, porque así es, las mamás damos todo por nuestras hijas y por nuestros hijos”.

Luego de que este fin de semana realizó la entrega de obras para pueblos originarios de la entidad, llamó a erradicar cualquier forma de racismo y de clasismo, pero también, indicó, “hay que reconocer que, en México, hubo mucho machismo: los hombres que creían que las mujeres no teníamos derechos. A mí me tocó, seguramente a ustedes, que nos dijeran: ‘calladita te ves más bonita’. ¡Eso no!, las mujeres nos vemos más bonitas cuando hablamos y cuando participamos”.

Además lamentó que “hubo un tiempo en que se creyó que era lícito golpear a una mujer. ¡Eso no, se acabó la violencia contra las mujeres! Las mujeres no queremos ser más, porque decía: somos iguales, pero nunca más queremos ser menos en nuestra sociedad”.

Recalcó que “por eso decimos que, en México, la transformación significa: ¡abajo el racismo!; ¡abajo el clasismo!; ¡abajo la discriminación!, ¡y abajo el machismo!”.

Explicó que el movimiento del que forma parte “lucha por una sociedad igualitaria”, y refirió la importancia de que a nadie a nadie nunca se le vea como menos. Enseguida, recordó que “cuando llegué a la Presidencia dije: ‘llegamos todas, todas las mujeres mexicanas’, porque hay mujeres presidentas en las escuelas; hay mujeres presidentas en la casa; hay mujeres presidentas en todos lados del país. Todas las mujeres somos presidentas de la República. Llegamos todas”.

Durante su mensaje, criticó que hasta hace poco tiempo, no había un solo día del calendario cívico de México de reconocimiento a una mujer. Pero tras una reciente modificación legislativa, ya son 18 las mujeres a las que se les reconoce como heroínas de la patria, motivo por el cual se iza la bandera a toda asta. Entre ellas, mencionó a Leona Vicario, Josefa Ortiz Téllez-Girón, Gertrudis Bocanegra y Margarita Maza, a quien se le reconoce de manera oficial durante todo el presente año. 

Reconocer a las mujeres, expuso, es algo fundamental “para que se reconozca que las mujeres podemos ser lo que queramos ser, que no se limiten nuestros sueños. Y que también las niñas tengan todo el apoyo necesario y sepan —como los niños— que no hay imposibles, que pueden ser cualquier cosa, pueden ser hasta presidentas de la República”.

“Soy ama de casa, soy mamá, soy abuela; y por voluntad del pueblo de México, Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas”, concluyó. 

En tanto, la secretaria del Bienestar detalló que en todo el país casi 3 millones de beneficiarias reciben la Pensión Mujeres Bienestar, destinada a quienes tienen entre 60 y 64 años de edad, con un monto de 3 mil 100 pesos bimestrales. 

Para el caso de Sonora, son cerca de 70 mil mujeres beneficiarias, con una inversión solo para esta entidad de más de mil 448 millones de pesos en el presente año.

La mitad de las remesas de mayo, para las madres

 

Celebración en el refugio para mujeres y niños migrantes Comunidad de Luz, inaugurado en Tijuana, Baja California, el pasado primero de abril.
Celebración en el refugio para mujeres y niños migrantes Comunidad de Luz, inaugurado en Tijuana, Baja California, el pasado primero de abril. Ap
10 de mayo de 2026 07:58

Cada mayo, los envíos de dinero de los mexicanos en el extranjero repuntan. La razón no es económica, sino sentimental: el Día de las Madres se ha consolidado como el segundo momento (algunos años es incluso el primero) de mayor flujo de remesas hacia México, sólo superado por las fiestas de fin de año, y la forma en que ese dinero llega ha cambiado de manera radical en la última década.

De acuerdo con el reporte de Ingresos y Egresos por Remesas de mayo de 2025 del Banco de México (BdeM), ese mes se recibieron 5 mil 352 millones de dólares provenientes de 13.9 millones de transacciones (un promedio de 385 dólares por operación).

Si bien esta cifra muestra una contracción de 4.6 por ciento respecto a mayo de 2024, como resultado de la política migratoria hostil del presidente estadunidense Donald Trump, el volumen de operaciones digitales se mantuvo en niveles históricamente elevados.

De abril a noviembre de 2025 los envíos de dinero disminuyeron, debido en parte al entorno macroeconómico y político.

Sin embargo, la tendencia más reciente muestra una recuperación. Según el Análisis de Migración y Remesas elaborado por el área de Estudios Económicos de BBVA México, en marzo de 2026 ingresaron al país 5 mil 394 millones de dólares por remesas familiares, un alza de 4.9 por ciento frente al mismo mes de 2025 y el mayor incremento de los últimos 16 meses.

El repunte llega justo en la antesala del Día de las Madres, lo que anticipa un mayo con cifras superiores a las del año previo.

El incremento de inicios de año se explica en parte por la depreciación del peso frente al dólar, lo que eleva el valor real de cada transferencia y desincentiva a los migrantes a recortar sus envíos.

Históricamente, en mayo se reciben en promedio 6.5 por ciento más remesas que en abril y junio, según BBVA Research.

De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), las madres son destinatarias de 49.8 por ciento de los envíos realizados en mayo. Asimismo, una encuesta del Banco de México y del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos confirma que el principal destino declarado de las remesas, mencionado en 49 por ciento de las entrevistas, es la madre.

“El Día de las Madres no mueve la economía porque alguien envíe más. La mueve porque millones que nunca envían, ese día lo hacen”, resumió Andrés Fontao, director general de Finnosummit.

El destino de ese dinero también es distinto. A diferencia del resto del año, cuando las remesas se usan principalmente para gastos básicos como alimentación, vivienda o educación, en mayo el consumo celebratorio gana peso.

Según Profeco, 51 por ciento de los recursos se destina a la compra de ropa, calzado y accesorios, y 19 por ciento a productos de belleza y cuidado personal.

Alrededor de 99 por ciento de las remesas se realizan mediante el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) del Banco de México. “La digitalización es irreversible” y ofrece diversas ventajas a los más de 12 millones de mexicanos que residen en Estados Unidos, quienes hacen 96 por ciento de los envíos, afirmó Jaime Márquez Poo, socio y director ejecutivo de Desarrollo de Negocios en Sistema de Transferencias y Pagos.

Rosario Castellanos

Elena Poniatowska

Si a Rosario la canonizara el Vaticano en Roma, nadie se sorprendería, porque en México ya le hemos levantado más monumentos que aquel camino de la cruz que nos lleva directamente a la Basílica de Guadalupe. Rosario es ahora la catedral de la literatura mexicana y nos prosternamos ante ella para comulgar con su Oficio de tinieblas, su Poesía no eres tú, su Balún Canán.

Rosario Castellanos nunca imaginó la repercusión que tendría su obra, nunca pensó que sus palabras resonarían en la vida privada de muchas mujeres, que su vida personal y cotidiana atraería los ojos de muchos lectores y suscitaría una pasión que la acercarían a las mujeres del siglo XX y XXI y a la eternidad. Nacida el 25 de mayo de 1925, se cumplirán 101 años de su nacimiento y no sólo Comitán, Chiapas, lo celebra, sino toda la República Mexicana, así como las universidades estadunidenses en las que ella fue profesora y dejó una huella imborrable. Rosario es hoy por hoy hasta una universidad a cuyas aulas acuden estudiantes de varias carreras y en las que vuelan sus palabras como palomas mensajeras que llevan su nombre en el pico, así como hace la librería del Fondo de Cultura Económica, en la colonia Condesa, nos la hace más familiar que el 10 de mayo, Día de las Madres y la recordamos en cada momento y con cualquier pretexto. Pocas mujeres han sido tan reconocidas como esta chiapaneca que trató a sus lectores como cómplices y los hizo participantes de su propia vida y sus pequeños desastres y sus sorprendentes alegrías.

Entrevisté a Rosario Castellanos en varias ocasiones, y cada vez que la llamaba me respondía con su voz de campanita en el bosque: “Sí, claro, vente inmediatamente”. Era un gusto ir a su casa, en la avenida Constituyentes, porque vivía frente al bosque de Chapultepec, en una sección a un ladito de Los Pinos, aunque confesaba que casi nunca salió a caminar bajo los árboles. Rosario tenía unos tobillos muy frágiles y unas manos delgadas como de las Niñas Modelo de la Condesa de Segur. Escribía en una habitación pegada al cielo, en la calle de Constituyentes, y de su estado nativo, Chiapas, trajo un arpa que esperaba solitaria en un rincón, pero más solitaria se sentía la autora de El eterno femenino.

Rosario tuvo el don de volvernos sus aliados, sus feroces y airados defensores, y convirtió sus letras en un timbre postal. Varios fotógrafos la retrataron: Rogelio Cuéllar, Héctor García, Ricardo Salazar, los hermanos Mayo, quienes, captaron su mirada grave y comprometida y la sonrisa de una mujer que murió a los 49 años, lejos de México, cumpliendo una misión en Israel.

Embajadora de México en Israel, se dio a querer por Golda Meier, la gran estadista. Contemporánea de Jaime Sabines, quien escribió un poema con mucho coraje por su muerte; Dolores Castro; Guadalupe Dueñas; María del Carmen Millán; Raoul Ortiz y Ortiz, y Nahum Megged fueron sus amigos y colegas, así como Samuel Gordon, Carlos Montemayor y Óscar Oliva, (chiapaneco como ella) sus cómplices. Pero a nadie quiso tanto Rosario como a sus alumnos en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Y no se diga a todos los que antes caminaban en medio de la calle mientras ella lo hacía con su nana o con sus padres sobre la banqueta en Comitán, Chiapas, cuando a los indios los obligaban a caminar lo más lejos posibles de los grandes hacendados.

A Rosario todos la queríamos, pero no supimos protegerla de sí misma.

En 1977, su obra Balún Canán fue llevada al cine por el director Benito Alazraki, protagonizada por Saby Kamalich, Tito Junco y Pilar Pellicer, y en ella aprecia la hacienda de Chiapas en la que vivió su primera infancia. Balún Canán, que en maya significa “nueve estrellas” o “nueve guardianes”, como dicen los tsotsiles.

En su obra, Rosario nos habla del mundo de los caxlanes, que son los extranjeros que explotan a los indígenas, y también los coletos, que son hacendados dueños de plantaciones cultivadas por indios ladinos esclavizados.

Rosario es la protagonista de toda su obra, tanto la poética como la novelística, la cuentística y hasta la periodística. Escribe desde dentro y a partir de sí misma. La niña Cecilia es testigo y parte de ese mundo estratificado y discriminatorio, y se culpabiliza del sufrimiento de hombres y mujeres: tseltales, chamulas, tsotsiles, que sirven en la hacienda de su padre (quien en la vida real se llamó César Castellanos).

La angustia de Rosario no se limitó a las diferencias entre ricos y pobres, indígenas y coletos, llegó más lejos y caló más hondo porque caló hasta la médula.

También a su vida personal, a su vida amorosa la invadió la angustia y como era inteligente y crítica nos hizo participes de ella y nos convirtió en su cómplice.

“Todas las noches lo sueño, pero es siempre la misma cosa angustiosa; de saber que usted está en alguna parte, de ir a buscarlo y de caminar y caminar y no alcanzarlo nunca”. Estas palabras las escribía Rosario a Ricardo Guerra, padre de su único hijo, Gabriel Guerra, a quien dedicó su última colaboración en el periódico Excélsior con el título “Recado para Gabriel”.

Recuerdo la boda de Rosario y Ricardo Guerra en enero de 1958. Y como la describió María Luisa, La China Mendoza en su columna La O por lo Redondo al bajar la escalera de su casa, toda vestida de blanco, con un velo que se arrastraba por el piso de la sala, toda inmaculada, “toda pulcra, toda llena de gracia”.

Si Rosario Castellanos viviera, tendría 101 años, una edad imposible de alcanzar, pero seguramente habría llegado a una serenidad que da la reflexión y el estudio, porque además de su creatividad, Rosario fue una extraordinaria maestra, un ser humano fuera de serie. Rosario habría escrito otros oficios de tinieblas, otros Balún Canan, otros Poesía no eres tú, y sabríamos más de los coletos y caxlanes de Ciudad Real ; podríamos sumergirnos en ese mar lleno de pescaditos que tanto nos fascinó, que es el de sus cuentos y su obra feminista. ¡Ay, Rosario, por qué te fuiste! Todos los que te quisimos te lloramos. Tantas mujeres de ayer y hoy te siguen leyendo, tantas académicas escogen estudiarte en universidades, y una de ellas lleva hoy tu nombre, Rosario Castellanos, y sigues presente en la vida de México y en la de las universidades de Estados Unidos en las que enseñaste, y en la de la política mexicana que supiste impactar, porque todos, senadores y diputados, quisieron escuchar tu palabra y seguirla, porque finalmente poesía eres tú y la poesía, finalmente, es la que nos salva a los que nos estamos ahogando.

A 20 años del caso Atenco, acuerdo reparatorio estancado

 

Es necesario precisar que estos hechos no fueron perpetrados solamente contra estas 11 mujeres, fueron casi 50 mujeres quienes enfrentaron esta tortura sexual, pero decidieron no continuar con la denuncia ante el Sistema Interamericano.

Quienes siguieron el caso ante el Sistema Interamericano son: Mariana Selvas Gómez, Georgina Edith Rosales Gutiérrez, María Patricia Romero Hernández, Norma Aidé Jiménez Osorio, Claudia Hernández Martínez, Bárbara Italia Méndez Moreno, Ana María Velasco Rodríguez, Yolanda Muñoz Diosdada, Cristina Sánchez Hernández, Patricia Torres Linares y Suhelen Gabriela Cuevas Jaramillo.

En este 2026, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez A.C. (Centro Prodh), una de las organizaciones que acompaña el caso, denunció «indolencia» del Estado mexicano y estancamiento en el acuerdo reparatorio tras el fallo contra el Estado mexicano por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos el cual fue hace ocho años.

Fue un 28 de noviembre de 2018, cuando la Corte Interamericana de Derechos Humanos, declaró la responsabilidad del Estado mexicano por las graves violaciones a derechos humanos cometidas contra las 11 mujeres, incluyendo detenciones arbitrarias; tortura física, psicológica y sexual; y falta de acceso a la justicia.

La Corte IDH ordenó al Estado mexicano investigar y sancionar a todos los responsables de estos hechos a todos los niveles; fortalecer su mecanismo interinstitucional contra la tortura sexual a mujeres y crear un observatorio independiente de las fuerzas policiales a nivel federal y del Estado de México, así como brindar medidas de atención y rehabilitación a las mujeres. Acciones que tampoco han sido cumplidas.

Hasta ahora las sobrevivientes no tienen acceso a la atención médica y psicológica y la adecuada implementación de garantías de no repetición, esto fue compartido ante una audiencia virtual de supervisión de cumplimiento ante la Corte IDH.

Además de implementar las medidas reparatorias, el Estado mexicano no ha coordinado a las instituciones responsables de hacer cumplir la sentencia de la Corte IDH como la Fiscalía General de la República (FGR), la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), la Secretaría de Gobernación (SEGOB) y la Guardia Nacional.

Tras la sentencia de la Corte IDH, el caso Atenco no cuenta con avances en la investigación. Frente a la falta de trabajo de la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas (FEVIMTRA), las sobrevivientes interpusieron acciones legales en el fuero local y federal. Centro Prodh señala que no hay un plan sobre el operativo en su conjunto que investigue a toda la cadena de mando, por lo que la impunidad persiste.

Recordemos que la Corte Interamericana también ordenó al Estado mexicano una investigación para esclarecer los hechos en un «plazo razonable» y sancionar los distintos grados de responsabilidad, pero han transcurrido ocho años de esto.

A su vez, solicitó proporcionar medidas frente a las omisiones de los funcionarios estatales que negaron justicia en el caso y pedir la reparación integral a las sobrevivientes, fortalecer un mecanismo interinstitucional contra la tortura sexual a mujeres, crear un observatorio de las fuerzas policiales a nivel federal y en el estado de México, así como brindar medidas de atención y rehabilitación.

A 20 años de la represión de Atenco el Estado mexicano no ha acatado las medidas de reparación y señalar a los responsables.

El Centro Prodh explica que la implementación del observatorio de uso de la fuerza se sigue negando, el fortalecimiento al Mecanismo de Seguimiento de Casos de Tortura Sexual es «nulo» y que las medidas individuales de atención y rehabilitación no se cumplieron cabalmente.

«El Estado mexicano mantiene un paso lento en liquidar su deuda en uno de los casos más emblemáticos de violaciones a derechos humanos de las mujeres, al tiempo que se mantienen vigentes las problemáticas que derivaron en la sentencia: la persistencia de la tortura sexual, la impunidad en la comisión de graves violaciones a derechos humanos y el abuso de la fuerza.» -Centro Prodh.

Los hechos

Recordemos que en aquel 2006 existía un conflicto entre el gobierno federal y pobladores de Texcoco y San Salvador Atenco en el estado de México quienes luchaban por evitar la construcción del aeropuerto alterno a la Ciudad de México en esa zona.

La tensión escaló hasta el punto en que 700 elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP) y mil 815 agentes municipales y estatales implementaron un operativo contra activistas y personas solidarias con el proceso social del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), que apoyaban a los floristas pero aquel 3 y 4 de mayo, las fuerzas del orden, irrumpieron con uso excesivo de la fuerza en los poblados y comenzaron las detenciones arbitrarias y las torturas.

Los mandos policiacos desplegados en los operativos aprovecharon la detención de 47 mujeres para cometer tortura sexual, físicas, amenazas contra ellas y sus familias. Un total de 26 mujeres detenidas en el Centro de Prevención y Readaptación Social (CERESO) Santiaguito de Almoloya de Juaréz denunciaron violencia al ingresar al penal.

En dicho operativo de hace dos décadas, dos jóvenes perdieron la vida: Francisco Javier Cortés Santiago de 14 años y Ollin Alexis Benhumea de 20 años.

Organismos como la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y el Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad (CCTI) documentaron las denuncias. Del total de autoridades desplegadas que participaron en los hechos, solo 21 policías estatales fueron consignados por abuso de autoridad, pero los dejaron en libertad junto con el policía condenado por delito no grave en contra de una de las mujeres agredidas de forma sexual.

Sheinbaum

Durante el 4 de mayo de este 2026, en la presentación del Plan de Justicia para Atenco y la Montaña, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se comprometió a «nunca más» repetir otro episodio de represión como el que se vivió hace dos décadas en el estado de México.

Esta no es la primera vez que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se postula sobre los hecho de Atenco. Durante el 19° aniversario de la represión, se comprometió a retomar el Plan de Justicia para San Salvador Atenco propuesto en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. Parte de su estrategia consiste en la declarar el Área Natural Protegida para Atenco, devolver 54 hectáreas de tierra y entregar de 54.5 hectáreas de ejido a campesinas y campesinos.

Ante la magnitud de este episodio con violaciones a derechos humanos, la presidenta Sheinbaum se comprometió a que «nunca más» una policía o elemento de la Guardia Nacional reprimiría al pueblo de México, pero de nueva cuenta dejó de lado a las 11 mujeres que esperan que el Estado mexicano cumplan con las medidas de reparación ordenadas por la Corte IDH.

CIMAC Foto
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¿Cómo protegerá a mujeres el Plan de Procuración de Justicia 2026-2029?

 

.- Ciudad de México.- Uno de los 10 ejes centrales del Plan de Procuración de Justicia 2026-2029 que presentó Ernestina Godoy, titular de la Fiscalía General de la República (FGR), apuesta por atender la violencia contra las mujeres; sin embargo, organizaciones como el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, alertaron que pese a retomar criterios que serán incluidos en la Ley General de Feminicidio, lo que se necesita es la profesionalización de los ministerios públicos.

Fue el pasado 28 de abril cuando el Senado de la República aprobó el Plan Estratégico de Ernestina Godoy con 85 votos a favor, 30 abstenciones y un voto en contra. Esto ocurrió pese a las advertencias de organizaciones como el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, quien señaló que el documento mantiene varias problemáticas.

El mismo día que se presentó este Plan, se confirmó el hallazgo del cuerpo sin vida de Edith Guadalupe Valdés Zaldívar en un inmueble ubicado en la alcaldía Benito Juárez de la Ciudad de México. La familia cerró vialidades para denunciar las omisiones de la policía y un intento de soborno por parte de integrantes de la Fiscalía de la Ciudad de México.

El Plan de Procuración de Justicia 2026-2029 se trata de un documento que detalla las acciones que realizará la FGR entre 2026 y 2029 siguiendo la Ley Orgánica de la Fiscalía General de la República. En el país cada tres años se debe emitir un plan estratégico que incluya las prioridades de la instancia en ese periodo. Sin embargo, para Ivette Galván, coordinadora del área de defensa del Centro Prodh el documento se presenta en un momento donde las instituciones están «trastocadas».

En septiembre de 2024, Arturo Zaldívar, el exministro presidente de la SCJN y actual coordinador de Política y Gobierno en el gabinete presidencial, declaró que en el sexenio de Claudia Sheinbaum Pardo vendría una reforma constitucional a las Fiscalías y Defensorías Públicas. En junio de ese año, la misma Ernestina Godoy calificó dicha reforma como el siguiente paso de la agenda política del país.

Para Ivette Galván, el Plan Estratégico deja por sentado que en México existe un problema para acceder a la justicia que no se resolvió con la Reforma Judicial, la cual implementó el voto popular para cargos como jueces de distrito, magistraturas o ministras y ministros de la SCJN. Es así que el documento parte de un problema medular con los niveles de impunidad en el país que recaen en el trabajo de las fiscalías.

Datos de la propia FGR señalan que existen 84 mil 177 carpetas de investigación del fuero federal, pero solo en el 15.6% de los casos hubo un detenido. En 2025 se generaron 136 mil 256 carpetas de investigación, de ellas se judicializaron 22 mil 54 (16.8%) y solo 13 mil 44 (7.14%) llegaron a una sentencia.

Ante la falta de justicia y el trabajo realizado en las fiscalías el país, la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (EVIPE) del NEGI señala que la percepción de inseguridad de la población se ubicó en el 75.6% y la confianza en la FGR se posicionó en el 64.5%, además representa un «estancamiento» desde el 2020.

De acuerdo con la propia FGR en su plan estratégico, se pretende abandonar las «respuestas genéricas» para adoptar un análisis en la persecución penal de la violencia de género. La instancia parte del delito de feminicidio y alude a que se necesita una «metodología profunda» en su persecución penal que lograrán incorporando la perspectiva de género.

Aunque el delito de feminicidio es competencia de las autoridades del fuero común, Ernestina Godoy propone que la FGR pueda atraer el caso cuando existan evidencia de patrones de macrociminalidad, intervención de delincuencia organizada o cuando se llegue a un acuerdo en coordinación con las autoridades locales.

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Sin embargo, para Ivette Galván, coordinadora del área de defensa del Centro Prodh, en entrevista para Cimacnoticias, el que la Fiscalía pueda atraer temas no debería limitarse solo a los casos de feminicidio, sino que debe ampliarse a temas como desapariciones, homicidios y agresiones relacionadas contra personas defensoras de derechos humanos y periodistas, incluso si no están relacionados con delincuencia organizada.

En México, al menos 30 mujeres defensoras fueron víctimas de feminicidio en los últimos 25 años, de acuerdo con datos de la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos, todos los derechos para todas, todos y todes (Red TDT). A esto se suma que organizaciones como IM-Defensoras documentaron un total de mil 383 agresiones contra 321 defensoras y 22 organizaciones, pero cada día las cifras aumentan.

El Plan Estratégico también retoma el criterio Mariana Lima de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que ordena investigar toda muerte violenta de una mujer como un posible caso de feminicidio, mismo ordenamiento incluido en la próxima Ley General de Feminicidio propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

En México, uno de los casos que espera ser investigado como feminicidio es el de Debanhi Escobar ocurrido el 9 de abril de 2022 en Nuevo León. Pese a que la FGR atrajo el caso en 2024, Dolores Bazaldúa y Mario Escobar, los padres de la joven, compartieron con Cimacnoticias que hasta el momento la instancia no ha querido acreditar el feminicidio.

También denunciaron que Ernestina Godoy no había tenido acercamiento con la familia a pesar a publicar un video en YouTube donde pedían a la fiscal que se investigara el feminicidio de Debanhi de acuerdo con los estándares internacionales, pero nunca hubo una respuesta de la funcionaria.

El plan estratégico de Godoy propone poner a disposición de las fiscalías y procuradurías estatales su capacidad técnica y de inteligencia para atender los casos de feminicidio y, de esta forma, podría actuar como el soporte científico.

A su vez, buscaran incorporar la perspectiva de género, es decir, que en todo asunto que involucre razones de género los ministerios públicos deberán agotar todas las líneas de investigación «de manera objetiva y exhaustiva, erradicando de tajo los sesgos procesales y estereotipos», según establece el documento.

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La FGR señaló que el enfoque de género es una «obligación inexcusable» para todas las Fiscalías de la institución y por ello se compromete a implementar protocolos y modelos de actuación que obliguen a los Ministerios Públicos a recabar pruebas con base a criterios de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Proporcionar atención integral y con enfoque psicosocial para no revictimizar institucionalmente, asesoría técnica a los Agentes del Ministerio Público Federal y dictar opiniones técnicas vinculantes para garantizar medidas de protección y reparación, así como garantizar la certificación del personal bajo perspectiva de derechos humanos.

La FGR también buscará incorporar el género como un factor criminológico en el análisis de las estructuras delictivas. El Ministerio Público no solo analizará el sexo de una persona, sino a qué grupo de atención pertenece, la interseccionalidad de la discriminación, el contexto socio-individual y la multiplicidad de las violencias.

En este sentido, las instituciones deberán integrar análisis de contexto para identificar patrones de victimización o criminalidad y generar evidencia de inteligencia que permita anticipar o desarticular las acciones de criminalidad contra las mujeres.

«Puedes tener un tipo penal vigoroso que tenga muchas características, pero una autoridad investigadora que no tenga capacidades para recolectar pruebas con perspectiva de género, con perspectiva de derechos humanos, que en este caso es un factor imprescindible, pues no van a avanzar las carpetas de investigación.» -Ivette Galván, coordinadora del área de defensa del Centro Prodh.

Otro enfoque de la FGR es buscar igualdad sustantiva y paridad de género en la institución. Señala que se revisaran las prácticas internas para «desmantelar las barreras estructurales que históricamente han limitado la participación plena de las mujeres» y los espacios de toma de decisión se distribuirán equitativamente entre mujeres y hombres.

A su vez, adoptaran una política de cero tolerancia frente al acoso, hostigamiento y otras formas de violencia institucional reformando los protocolos internos de prevención y sanción para tener espacios de trabajo seguros y respetuosos.

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Ivette Galván califica el tema de paridad, atraer casos de feminicidios, profesionalizar a la fiscalía y la inclusión de la perspectiva de género como aspectos positivos de la estrategia para atender esta violencia contra las mujeres; sin embargo, apuntó que se deja de lado el tema de las desapariciones del cual la FGR reporta que, del total de carpetas de investigación, solo el 6.8% son por este delito.

Para el Centro Prodh, la FGR parte de «un mal diagnóstico» pues no reconoce que las desapariciones se dan de forma generalizada en el país. El número de carpetas reconocidas por la instancia por desaparición «no acota la grave crisis en la materia», señala Ivette García.

En relación con la desaparición y feminicidio de Edith, del cual organizaciones como el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) señaló negligencia institucional que agravó la violencia feminicida; Ivette Galván remarcó que no se desplegaron líneas de investigación y las diligencias que son medulares en los días en los primeros días en que desapareció.

Ante este panorama, Ivette García ve necesario que el Estado mexicano de un primer paso y no niegue la realidad que se vive con la crisis de desaprisiones en México, del cual datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNLO) en el país ya suman 133 mil 646 personas que no regresaron a sus hogares, de los cuales 28 mil 991 son mujeres hasta el corte del 5 de mayo de 2026.

Presidenta Claudia Sheinbaum, presente

 Timbre

Cristina Rivera Garza / II

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▲ Acompañada de varios miembros de su gabinete, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó ayer una serie de acciones para acelerar la inversión. En ese acto, celebrado en el Museo de Antropología, agradeció la confianza de empresarios.Foto Presidencia

Uno de los triunfos de los feminismos mexicanos de inicio del siglo XXI ha sido, sin lugar a duda, la tipificación del delito de feminicidio, que se incorporó poco a poco en los códigos penales a lo largo de una década, expandiendo su regulación en unos estados antes que otros desde 2011 hasta 2018, cuando dicha regulación alcanzó a todo el país. La actual iniciativa de la Ley General para Prevenir, Investigar, Sancionar y Reparar el Daño por el Delito de Feminicidio es fundamental porque establece que toda muerte violenta de una mujer debe investigarse primero y ante todo con perspectiva de género, designando sanciones por este delito con penas de 40 a 70 años de prisión. La ley se propone tratar todos los feminicidios cometidos en el país de acuerdo con las mismas reglas, superando disparidades entre legislaciones estatales y evitando, al menos formalmente, las corrupciones facilitadas por normativas distintas.

El 14 de abril de 2026, el Senado aprobó la reforma del artículo 73 constitucional, que hasta ese día sólo admitía leyes con validez a nivel nacional en casos de secuestro, desaparición forzada de personas, tortura, trata de personas y delitos electorales. Ahora, el artículo reformado incluye la extorsión y el feminicidio como delitos federales. Hace apenas una semana, el martes pasado, la Cámara de Diputados emitió por mayoría la declaratoria necesaria para que el Congreso de la Unión emita la ley en los próximos 180 días. Es decir, restan sólo cinco meses para que una sociedad movilizada participe en la elaboración de una ley que puede salvar muchas vidas en el hoy y en el mañana. Necesitamos fiscalías especializadas con suficientes recursos y personal capacitado para batallar contra la impunidad, y ganarle.

Esta ley tiene el potencial de cambiar las reglas del juego de la violencia de género tal y como la conocemos y la hemos padecido hasta el día de hoy.

Le pregunté a la abogada y activista Sayuri Herrera qué significaba esa ley para casos como los de mi hermana, que fueron procesados en su tiempo como homicidios, ya sea simples o calificados (agravados), pero no como feminicidios. Y esto es lo que me contesta: “El principio non bis in idem se refiere a que no se puede juzgar a una persona dos veces por el mismo delito, pero en este caso (el de Ángel González Ramos, presunto asesino de mi hermana) no hay controversia sobre este principio porque nunca fue juzgado”. Pero “hay otro principio, el de irretroactividad de la ley. El tipo penal de feminicidio no existía cuando Liliana perdió la vida por esa causa. El tipo aplicable es el de homicidio, por un principio de certeza jurídica”. Esto no quiere decir que la ley no pueda utilizar la perspectiva de las víctimas y sus familiares, como ella misma lo afirma. De hecho, aquí es donde la participación de las comunidades directamente afectadas, los colectivos feministas, las familias de las víctimas del pasado y del presente, resultará en realidad preponderante. Hay que sacar esos casos del archivo y revisarlos estado por estado.

Cito de memoria la frase que profirió la antropóloga Marina Azahua en una animada discusión sobre la ley y los feminicidios de hoy y de antes: Ninguna justicia estará completa si no alcanza también a las que no se encuentran ya con nosotras. Por lo mismo, será clave que, como argumenta la propia Sayuri, al revisar los delitos del pasado, que fueron clasificados como homicidio, se reconozca en las sentencias que se trata de feminicidios desde la perspectiva que se incluye ya en los códigos penales. Entiendo que esto podría apuntarse en los argumentos y considerandos de las sentencias, y no en la sentencia misma. Pero para mi familia, y sospecho que para muchas más, la mención del término feminicidio en estos procedimientos no es menor: obliga al lenguaje de la ley a aproximarse a una verdad de hoy.

Comentaba la presidenta Claudia Sheinbaum que el caso de Liliana Rivera Garza está ya en manos de la fiscal Ernestina Godoy Ramos, quien, por cierto, fue la única funcionaria que me recibió en persona cuando inicié mis esfuerzos por reabrir el caso de mi hermana mientras escribía El invencible verano de Liliana. Más recientemente, le escribí una carta a la fiscal el 19 de febrero del año en curso, ofreciéndole algunos datos de la investigación que mi familia, como tantas otras, ha financiado y llevado a cabo en los últimos años, especialmente la información acerca del posible fallecimiento de Ángel González Ramos por ahogamiento en la costa de Los Ángeles el 2 de mayo de 2020, cuando el individuo se hacía llamar Mitchell Angelo Giovanni. Un sheriff de LAPD (Policía de Los Ángeles) comprobó que alguien con ese nombre murió en efecto en esas condiciones en la fecha descrita, pero falta comprobar si esa persona es el Ángel González Ramos sobre quien pesa una orden de aprehensión por el homicidio de mi hermana. En mi carta, le pedía ayuda a la fiscal para corroborar esta información, y luego entonces cerrar el caso. O para seguir investigándolo, en caso contrario. No he recibido respuesta alguna hasta el día de hoy.

En México hay más de 2 millones de madres adolescentes


Escrito por Wendy Rayón Garay 
Ciudad de México.- Las mujeres no viven la maternidad de la misma manera y uno de los factores que influye es la edad, en México de las 39.2 millones de mujeres que reportaron haber tenido a una hija o hijo en algún momento de su vida, cerca de 2 millones 38 mil tienen entre 15 a 19 años, así lo dio a conocer las nuevas estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) a propósito del Día de la Madre celebrado cada 10 de mayo.

De acuerdo con el reporte anual, el número de madres adolescentes apenas representan el 5.2% del total que hay en México y, en promedio, ellas llegan a tener una hija o hijo; sin embargo, los datos revelan que las niñas y adolescentes continúan siendo esclavas de la maternidad y abandonan sus proyectos de vida para asumir el un rol estereotipado sobre la responsabilidad del cuidado.

Esta es una deuda que tiene el Estado mexicano con las adolescentes, en 2015 se implementó la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA) para reducir el número de embarazos de este sector. Se estableció como meta para el 2030 erradicar los nacimientos en niñas de 10 a 14 años y reducir al 50% la tasa de fecundidad en adolescentes de 15 a 19 años.

A cuatro años de llegar a ese plazo, México solo ha logrado disminuir un 16.7% los nacimientos de las adolescentes entre 15 a 19 años, según estimaciones del Consejo Nacional de la Población (CONAPO); mientras que, sobre el primer grupo, las cifras continúan aumentando, así lo refiere el informe sombra «Matrimonio forzado, venta y embarazo de niñas y adolescentes».

El mismo documento menciona diversos escenarios en los que una niña o adolescente se convierte en madre. En México, al menos el 40% de las adolescentes ha enfrentado violencia sexual de acuerdo con datos del INEGI, quien también refiere que al menos el 12.6% de las mexicanas vivieron abuso sexual durante su infancia.

Otro factor son los matrimonios forzados, anteriormente Cimacnoticias reportó que en México hay más de 200 mil niñas y adolescentes en matrimonios infantiles o uniones libres, esto a 11 años de que el país prohibiera la práctica en 2014 y seis desde que se modificó el Código Civil. No obstante, actualmente solo 8 entidades homologaron sus códigos para sancionarlo, estos son San Luis Potosí, Tamaulipas, Oaxaca, Guerrero, estado de México, Campeche, Quintana Roo y ahora Chiapas.

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El informe «Voces de niñas y adolescentes. Una aproximación a las causas de los matrimonios infantiles» que pertenece a Save The Children, advierte las condiciones que enfrentan las niñas y adolescentes embarazadas en matrimonios infantiles. Cuando estas mujeres tienen menos de 14 años, el embarazo puede ser producto de la coerción y violencia sexual, en ocasiones el agresor es alguien de la familia.

El 33% de las niñas y adolescentes madres en matrimonios infantiles no cuentan con servicios de salud lo cual pone en peligro su vida durante el embarazo, parto y postparto. Su estado duplica las posibilidades de atravesar muerte materna, sobre todo cuando son menores de 19 años y los cuatriplica cuando son menores de 15 años. Esta es la sexta causa de muerte en adolescentes entre 15 y 17 años.

Esto no solo pone en riesgo la vida de las madres, sino del bebé, al menos el 55% de ellas enfrentaron el fallecimiento de una hija o hijo. Además, otro riesgo al que se enfrentan es la violencia obstétrica, el 35.5% de las mujeres entre 15 a 24 en matrimonios infantiles años reportaron haber experimentado esta violencia durante su embarazo.

A esto se suma la falta de Educación Integral de la Sexualidad (EIS) en el país. Estimaciones del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) da cuenta que 6 de cada 10 adolescentes no usan ningún método anticonceptivo en su primera relación sexual, exponiéndose así a embarazos no deseados y contraer Enfermedades de Transmisión Sexual (ITS).

Asumir la maternidad en edades tan tempranas como la niñez o adolescencia tiene implicaciones directas en la vida de las mujeres como la deserción escolar. El embarazo es la segunda razón de que las mujeres abandonan sus estudios de acuerdo con UNFPA, otros motivos implican falta de recursos económicos y matrimonios tempranos, todos ellos contribuyen a la reproducción de un círculo de pobreza.

Para UNFPA, la Educación Integral de la Sexualidad (EIS) es una respuesta integral para evitar embarazos tempranos en adolescentes. Se trata de un proceso de enseñanza y aprendizaje sobre aspectos cognitivos, emocionales, psicológico, físico y sociales de la sexualidad. Su objetivo es que las mujeres obtengan conocimientos basados en información científica que les permita tomar decisiones libres, responsables e informadas sobre cómo iniciar su vida sexual si lo desean.

En Mexico, la EIS tiene sustento en el artículo 3° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ya que en 2019 se reformó ese artículo para incluir el reconocimiento a la educación sexual como un derecho de las mujeres y una obligación de las autoridades responsables en un Estado laico que prioriza el interés superior de la niñez.
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Cuando el “Mundial verde” ignora la violencia contra las mujeres

 

Cuando el “Mundial verde” ignora la violencia contra las mujeres

.- El llamado de la jefa de gobierno a retomar el home office durante el Mundial 2026 en la Ciudad de México se presenta como una medida ambiental y de movilidad. Menos traslados, menos emisiones, más orden urbano.

En el papel, parece una política progresista.

Pero hay una pregunta que no se está haciendo —y que es urgente—: ¿qué implica esta decisión para las mujeres que viven violencia dentro de sus hogares?

Diseñar políticas públicas como si todas las casas fueran espacios seguros no solo es un error: es una omisión grave.

El hogar, para miles de mujeres en México, no es un lugar seguro. Es el principal espacio donde ocurre la violencia. Así lo han mostrado durante años los datos sobre violencia familiar, y así lo confirmó con crudeza el confinamiento por COVID-19.

Durante ese periodo, desde la Red Nacional de Refugios registramos un incremento significativo en las solicitudes de apoyo y atenciones a mujeres, niñas y niños en situación de violencia. El encierro no protegió: aisló, incrementó el riesgo, dificultó el acceso a la ayuda y la justicia.

Hoy, frente a un evento masivo como el Mundial, se plantea nuevamente una lógica similar: permanecer en casa para facilitar la operación de la ciudad.

Pero el contexto no es menor. Los eventos deportivos de gran escala han mostrado un incremento en la violencia contra las mujeres. La combinación de consumo de alcohol, euforia colectiva y modelos de masculinidad que legitiman la agresión y el uso del cuerpo de las mujeres como descarga de frustraciones, no es un detalle cultural: es un factor de riesgo.

¿Y qué ocurre cuando a ese contexto se suma el confinamiento? Se traslada el riesgo al interior de los hogares.

Además, el home office no es una medida neutra, tiene impactos diferenciados.

Para muchas mujeres significa una ampliación de la jornada laboral: trabajo remunerado, trabajo doméstico y cuidados simultáneos. Significa menos tiempo propio, más exigencias invisibles y mayor desgaste emocional.

Una política pública que no reconoce estas desigualdades no es neutral: reproduce la carga histórica que han sostenido las mujeres. La sostenibilidad no puede construirse a costa de sus cuerpos.

A esto se suma un problema estructural: las políticas públicas no pueden seguir diseñándose sin la participación de organizaciones de la sociedad civil que llevamos años atendiendo y documentando la violencia.

Excluir estas voces no solo empobrece las decisiones, también las desconecta de la realidad.

No podemos construir políticas que simulan condiciones que no existen.

Reducir la ciudad a una lógica de “orden” o “eficiencia” para que funcione durante un evento internacional puede verse bien en el discurso, pero invisibiliza las desigualdades y los riesgos que viven miles de mujeres todos los días.

La pregunta no es solo cómo reducir emisiones durante el Mundial. La pregunta es cómo hacerlo sin aumentar los riesgos para las mujeres.

Porque no todas las casas son espacios seguros. Y diseñar políticas públicas como si lo fueran también es una forma de violencia institucional.

La seguridad de las mujeres no puede ser una variable secundaria en la planeación de la ciudad. Debe ser un eje central.

Incorporar una perspectiva feminista no es un añadido opcional: es una condición mínima para garantizar derechos.

De lo contrario, incluso las mejores intenciones pueden convertirse en decisiones que profundizan la desigualdad y el riesgo de violencia feminicida y sexual.

La sostenibilidad, la movilidad y la seguridad no son agendas separadas. Son, o deberían ser, parte de una misma conversación.

No se puede gobernar desde la simulación, ignorando la realidad de las mujeres.

En casa, pariendo y sin voto: la manosfera promueve en EEUU el fin del sufragio femenino

huffingtonpost.es

Carmen Rengel


No es novedad que una parte inquietante de la población, los creyentes de la manosfera, quiere a las mujeres en casa limpiando, cocinando, planchando y atendiendo a la prole. Trabajar fuera es de rebeldes, porque un oficio trae autonomía y dinero, además de la peligrosa posibilidad de pensar en algo más que en la cesta de la compra. En su sueño de tener un vegetal a su vera, hay una corriente en Estados Unidos que aboga incluso por quitarle a sus mujeres el derecho al voto. Para qué decidir si sus elecciones son emocionales y blandas. Ah, y progresistas, sobre todo, progresistas. 

No es algo nuevo, pero sí más intenso y extenso. Ya en 2016, cuando el actual presidente de EEUU, Donald Trump, ganó por primera vez los comicios, hubo una campaña importante bajo la etiqueta #Repealthe19th, o sea, revocar la 19ª enmienda, la que consagra en la Constitución el derecho al voto en igualdad para hombres y mujeres. "El derecho al voto de las personas ciudadanas de los EEUU no puede ser negado ni coartado por los Estados Unidos ni por cualquier estado por motivos de sexo", reza. Con altibajos, el movimiento se ha mantenido vivo todos estos años, hasta repuntar en las elecciones locales y estatales del pasado noviembre. 

La razón fue el enorme escozor que produjo la victoria del demócrata Zohran Mamdani, nuevo alcalde de Nueva York, al que apoyaron un 82% de las mujeres de 19 a 29 años de su comunicad. El centrista Andrew Cuomo se quedó en el 14%; el republicano Curtis Sliwa, sólo un 4%. Se produjo entonces un levantamiento formidable de quienes entienden que las norteamericanas están llevando a su país a lo woke, por lo que deben ser paradas cuanto antes. Una tesis que defienden influencers, podcasters, youtubers y cierta parte de la iglesia evangélica. 

Y ahí está clave para entender la gravedad del momento: antes, estos comentarios se quedaban en las redes o en foros más o menos limitados pero, al entrar la religión de por medio, también han logrado el apoyo de altos funcionarios de la Administración Trump. El más destacado, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, que los retuitea con alegría. ¿Puede el Gobierno federal contagiarse y buscar el fin de este derecho?

El ideario

La oposición al derecho al voto femenino ha permanecido latente en los extremos de la opinión política en EEUU por décadas. Sobre todo, ha seguido viva en gran medida en comunidades cristianas ultraconservadoras, que tienden a considerar a las mujeres como algo intermedio entre niñas y bienes, propiedades. Argumentando que las mujeres no eran intelectual ni moralmente aptas para la ciudadanía, estas sectas declaraban que debían retirarse de la esfera pública, incluida la participación política, y someterse al dominio de sus esposos.

La idea ahora retomada va en paralelo a una tendencia muy acorde con la mentalidad MAGA (Make America Great Again), la que defiende Trump y ha fagocitado casi por completo el antiguo Partido Republicano, la derecha de siempre. La idea es disuadir a las ciudadanas de trabajar fuera de casa y tener otras ocupaciones que no sean las habituales de un ama de casa, a la par que se limita el derecho al aborto o se dan medallas a las familias numerosas. 

Los argumentos que han empleado hasta ahora van desde que es bueno para su "bienestar emocional" a que se evitarán que otros "críen" a sus hijos en guarderías, pasando por que mejorará "la salud alimentaria y espiritual de toda la familia" con su "compromiso" con el hogar. Son todo comentarios extraídos de la infinita lista de mensajes que se alojan en redes bajo la etiqueta citada, de quienes quieren "proteger a la nuestra nación de la empatía suicida" femenina. 

Lo que llama la atención del nuevo repunte es que, hasta ahora, no se llamaba tontas tan abiertamente a las mujeres. Ahora se hace sin rubor. Tontas y temerarias. Por eso hay que callarlas o inhabilitarlas, como decían los religiosos antes. La minoría ya no lo es tanto. Ahora se viralizan comentarios como los de Dale Partridge, un pastor que afirma que fue un "error" dar a las mujeres este derecho al voto hace un siglo (1920). "Si pudimos derogar Roe v. Wade, creo que podemos revocar la 19ª Enmienda", declara, aludiendo al caso de 1973 por el que la Corte Suprema dictaminó que la Constitución de EEUU protege la libertad de una mujer embarazada para elegir abortar sin excesivas restricciones gubernamentales. Esa doctrina fue tumbada en 2022 por un Supremo más conservador. 

Partridge, al frente de la Iglesia King’s Way en Prescott (Arizona), calcula que la enmienda podría estar derogada "en 10 años". Lo auguró en una publicación del pasado febrero, en la que argumentaba que la autorización del voto femenino conlleva consecuencias negativas. A saber: 

  • "Las mujeres votan con emoción"
  • "La política nacional se feminiza"
  • "Llegan inmigrantes en masa"
  • "Se legaliza la inmoralidad sexual"
  • "Se celebra el multiculturalismo"
  • "Los sentimientos se convierten en el criterio de la moralidad"
  • "La justicia se tacha de "severa"
  • "Las naciones occidentales colapsan"
  • "Las mujeres culpan a los hombres"

Partridge es conocido por sus polémicas, votos aparte. Afirma que las mujeres deberían dejar de usar leggings porque incitan a la lujuria en los hombres, y su esposa rápidamente los eliminó de su armario. Dice que, en cambio, deberían ponerse velos en la iglesia. Y más cosas: que la mujer "no debe usar su autoridad" sobre el hombre sino acoger su "feliz sumisión", que el matrimonio interracial "no es ideal" -aunque su esposa es mexicoamericana-. Este reformado conservador, que fue empresario después de buscar una carrera como jugador de béisbol, cosecha obras que de buen cristiano no son, desde su historial reconocido de plagio del trabajo de otros en sus escritos a la tala de los árboles del vecino para tener mejores vistas, porque él lo vale. 

Doug Wilson, un pastor controvertido radicado en Moscow (Idaho) y cofundador de la Comunión de Iglesias Evangélicas Reformadas, está de acuerdo con Partridge y así lo dice por donde va. Incluso en medios potentes como la CNN (nada residual), donde lo llaman porque es inmenso el poder de su comunidad. Afirma, por ejemplo, que 19ª Enmienda se aprobó porque los estadounidenses adoptaron "la mentira del individualismo", que "perjudica" a las familias. Aboga por un sistema patriarcal donde el cabeza de familia masculino emite un solo voto para su familia, privando efectivamente del derecho a las mujeres, a menos que sean las cabezas de familia, cosa que rara vez ocurre. Un hogar, un voto, y macho, es la idea. 

En la red de iglesias que comanda, con más de 150 congregaciones en cuatro continentes, se incluye a Hegseth, el jefe del Pentágono u expresdentador de la cadena Fox, como miembro. En agosto pasado, el secretario de Defensa -que en su momento fue acusado de agresión sexual, aunque el caso fue cerrado tras un acuerdo con la víctima-, compartió un vídeo en el que pastores como Wilson explican su oposición al derecho al voto de las mujeres, con el lema "Todo de Cristo para toda la vida", una consigna nacionalista cristiana.

En esa intervención, pronunció dos frases clave: "en mi sociedad ideal, votaríamos por hogares" y "las mujeres son el tipo de persona de las que salen otras". 

Más allá de las iglesias

Sin embargo, en las últimas décadas, una corriente más secular de oposición al sufragio femenino también ha cuestionado el derecho al voto de las mujeres. Surge de las corrientes de la derecha que defienden el determinismo biológico, un conjunto de posturas que abarcan desde la psicología evolutiva hasta la eugenesia. Sí, mucho negacionista de todo en este cajón. 

Esta visión del mundo tiende a presentar a las mujeres como inferiores no por mandato divino, sino por naturaleza, que, según se afirma, las ha hecho demasiado estúpidas o demasiado irresponsables para votar. Son más emocionales y menos lógicas, piensan menos y, por eso, deben ser apartadas de la vida pública. Si a eso se suma el momento de insatisfacción general en la sociedad norteamericana, especialmente joven, y el movimiento de nostalgia que defiende que antes se vivía mejor, surgen movimientos como las trad wives, las esposas hacendosas de Instagram y TikTok, que priorizan la casa, los hijos y la belleza propia para que la disfrute el marido. Una visión en positivo, que entra como el azúcar. 

Destaca en este bloque Helen Andrews, editora de una revista de derecha cuyo reciente artículo, "La Gran Feminización" (octubre de 2025), se ha convertido casi en una Biblia para ellos, más aún viviendo de una mujer. En su tribuna sugiere que la presencia de las mujeres en la vida pública podría representar "una amenaza para la civilización" y afirma que las mujeres han "evolucionado" hacia diversos hábitos aparentemente contradictorios: por un lado, son demasiado empáticas y orientadas al consenso, y por otro, demasiado cotillas, intrigantes y pasivo-agresivas. 

La conclusión lógica del argumento de Andrews es que las mujeres, por eso, deberían ser excluidas de inmediato de la vida política y de todas las instituciones importantes. La ciudadanía no la pone en tela de juicio, pero sí avisa: "el estado de derecho no sobrevivirá a que la profesión legal sea mayoritariamente femenina". 

Al describir a las mujeres como un obstáculo para las prioridades conservadoras, se hace eco de Peter Thiel, el capitalista de riesgo, megadonante de la derecha y mentor de larga data de JD Vance, el actual vicepresidente de EEUU, que escribió en 2009 que su mundo libertario ideal se había vuelto políticamente inviable debido a "la extensión del derecho al voto a las mujeres". Más tarde matizó sus palabras, afirmando que no creía que "ninguna clase debiera ser privada de sus derechos". No obstante, su cita se sigue repitiendo, incansable, en los foros machistoides. 

Foros en los que es un habitual, también, el joven Nick Fuentes, un comentarista político muy apoyado en las redes sociales, que abiertamente defiende que hay que quitar el voto a determinados colectivos sociales. "Las mujeres, seguro", afirma. Su argumentario se reduce a que son "difíciles de tratar" y que siempre votan "por la persona equivocada", esto es, demócrata. Palabra de un nacionalista blanco de 27 años, admirador de Adolf Hitler y que no ha tenido relaciones sexuales en su vida. 

Un número creciente de influencers de derecha simplemente afirma que opinan que las mujeres no deberían votar porque las odian y desean que estén sometidas a la dominación masculina. Andrew Tate, el influencer de los derechos de los hombres y presunto traficante de personas y violador contra el que hay procesos en Reino Unido y Rumanía, publicó en septiembre en su cuenta de X: "Dejen de permitir que las mujeres voten, dejen de darles cargos de juezas, dejen de darles nombramientos políticos… MUJERES: darles poder político y social es lo que nos ha llevado a esta situación". 

A su entender, las mujeres "no están hechas para ser personas totalmente independientes" y por eso no deberían votar, porque son influenciables y no ven "el panorama global" de la sociedad por la que -afirma sin conocer la historia- "jamás se sacrificarían". 

Tate no sólo es conocido por sus mensajes y sus juicios, sino por ser uno de los referentes citados en la serie Adolescencia, cuando el menor que mató a una compañera trata de explicarle a su padre cómo piensa. La palabra con la que el propio influencer se define es "misógino". 

Votan mal

La idea de que votan mal es generalizada en estas corrientes. Es muy conocido el vídeo de un tiktoker llamado Icanexplainmike (MansplainerPrime), en el que compara los mapas de las elecciones más recientes de EEUU, las de 2024, si sólo hubiera habido voto femenino. Los resultados finales fueron de 312 votos electorales a favor de Trump frente a los 226 que se llevó la aspirante demócrata, Kamala Harris, pero sin votantes hombres las cosas habrían quedado 122-413. Por eso pregunta a su audiencia si la enmienda que quieren quitar les sigue pareciendo "inofensiva". "Que no voten las mujeres ni una sola vez más", concluye.

Ya se había hecho lo mismo en 2016, comparando las votaciones entre Trump y la liberal Hillary Clinton: la demócrata hubiera sacado 458 votos si sólo hubieran votado norteamericanas (frente a 80 del republicano); votando sólo hombres, habrían sido 188 contra 350, a favor del varón.

Celina Stewart, la directora ejecutiva de la Liga de Mujeres Votantes de los EEUU, expone que esta persecución se produce "precisamente por nuestra participación en la democracia". Porque las norteamericanas no han sido estatuas de sal, sino que son las que más votan, más derechos reclaman y más iniciativas promueven. Indignada, se pregunta si su país "sigue siendo América", vistos los valores de algunos de sus pobladores y las amenazas a libertades y derechos "asentados". Asume que ha habido otras luchas, otras "cazas de brujas" y se han superado, pero hace falta "trabajar juntos y mantenernos convencidos de que la democracia nos pertenece a todos". 

Estamos ante un intento mayor, a sus ojos, de "deshacer todo el progreso que se ha logrado desde los movimientos de derechos civiles", para reducir "el número de gente que puede participar en una elección en cada ciclo". "Buscan un medio de ejercer control en la vida de los ciudadanos de EEUU", acusa. Se revuelve ante los que creen que esto pasará en la legislatura de Trump, "porque ya se ve que viene de lejos y tiene afán de perdurar". "No, es una alarma máxima, no podemos esperar a que alguien venga y lo arregle", demanda. 

Porque no es sólo la máxima de ir a por el derecho al voto, sino que ya se está tratando de implementar una serie de leyes que, poco a poco, reducen el poder electoral de las mujeres. Cita normas como la que exige una prueba de ciudadanía norteamericana para poder votar y que hace que casi 70 millones de mujeres puedan quedarse en el limbo. Razón: "porque tomaron el apellido de sus maridos al casarse y ahora no coincide con el de las partidas de nacimiento". "Sin esa verificación, su derecho peligra", resume. 

"El fin de la enmienda se debate en la calle y las redes pero no se ha llevado aún a las instituciones. Sin embargo, esta idea de la nacionalidad es oficial, como otras tantas normas estatales en el mismo sentido. "Investigaciones del Centro Brennan y la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de EEUU demuestran que los requisitos excesivamente engorrosos de identificación con fotografía pueden impedir que los ciudadanos elegibles voten. La falta de la identificación requerida es particularmente común entre las minorías, los votantes de bajos ingresos, los jóvenes, las personas mayores y quienes enfrentan barreras económicas para obtener documentos", enumera. Por esta razón, si bien las medidas relativas a la documentación electoral suelen presentarse como esfuerzos para garantizar la "integridad electoral", en la práctica "es probable que limiten la participación".

Insiste en que hay "sutiles" cambios que ya se van aplicando, sobre todo por republicanos, que no se comentan tanto pero afectan al derecho femenino, como la limitación del voto por correo o de los horarios y espacios de votación, un horror para mujeres que trabajen por horas o cuiden a ancianos y niños. "Cuando los legisladores dificultan el voto, deciden qué voces importan. Una democracia que funciona convenientemente solo para quienes no tienen restricciones no es una verdadera democracia", asume. 

¿Pero cómo se combate todo esto? "Con educación", responde rauda, pero, de seguido, dice también "estando encendidos, agitados", movilizados, en fin. "Reclamar la democracia no es un acto de voces aisladas, requiere un movimiento orquestado. "Debemos recordar a este país, e incluso a nosotras, lo que somos y lo que defendemos", expone. "No es demasiado tarde", valora. 

Aboga también por defender la "seguridad" del sistema electoral norteamericano, que tiene "salvaguardas partidistas", "copias de seguridad de papeletas" o auditorías posteriores que garantizan que los números son muestra de la voluntad popular, "de todos los ciudadanos". 

Y, sobre todo, por no ceder. Por estar en todos lados, en cada asociación escolar o vecinal, en cada consejo y partido, en los presupuestos participativos y en las iniciativas populares, en los puestos de la administración y los sindicatos, donde se hacen las leyes y donde se aplican. "No necesitamos menos mujeres sino más, instituciones y sistemas más representativos y receptivos, que hacen que la confianza pública crezca y los debates se amplíen, en diversidad. Cuando ni siquiera las mujeres han recibido el reconocimiento que merecen, no es momento de borrarlas, ¿verdad?". 

Concluye con un aviso a navegantes: "Quienes subestiman el poder cívico de las mujeres descubrirán, como la historia ha demostrado una y otra vez, que las defensoras más tenaces de la democracia suelen ser las que más han tenido que luchar para reclamar su lugar dentro de ella".