4/26/2026

ONU-DH: Ni politizar ni polarizar


Utopía



Eduardo Ibarra Aguirre

El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, concluyó su visita a México de cuatro días en los que cubrió una intensa agenda de muchos encuentros y pocos desencuentros, entre otros con familiares de víctimas de desaparición forzada, integrantes de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia –encabezada por la fiscal Ernestina Godoy–, con la Federación Mexicana de Organismos Públicos de Derechos Humanos (incluida la Comisión Nacional de los Derechos Humanos), la secretaria de Gobernación, el canciller y Claudia Sheinbaum.

Pero sobre todo fue notable el esfuerzo del alto comisionado de la ONU-DH por guardar la mesura y eso que llaman objetividad, pero que no existe, con juicios dignos de registrarse para ponderarlos. 

Contrasta, por ejemplo, su extremo cuidado para eludir la decisión (¿O sentencia?) del Comité de Desapariciones Forzadas –que Sheinbaum Pardo estima que es un organismo independiente, que no depende de la Organización de las Naciones Unidas– de llevar esta problemática a la Asamblea General. Y Türk prefirió no ahondar en ello y se limitó a decir que aún no se conocen los resultados que traerá, pero “es importante enfocarse en encontrar una solución”. 

Mas a la hora de valorar el tema de la desaparición forzada de mexicanos y mexicanas –como dicta la moda política– fue clarísimo al estimar que todavía “es uno de los desafíos más graves y dolorosos” para nuestro país. Y como buen intérprete de las víctimas y sus familiares –aunque algunas denunciaron que no los recibió y suplican “No nos abandonen”– explicó que la desaparición de personas provoca “un sufrimiento inimaginable y prolongado” para sus seres queridos y “erosiona profundamente la confianza entre la población y el Estado”.

En la concepción del abogado austriaco “Necesitamos un compromiso nacional que vaya más allá de posiciones políticas o de un mandato de un gobierno, para que pueda darse un proceso de verdad, de reconocimiento del dolor y la labor de las personas buscadoras, de transparencia y de compromiso férreo del Estado”. Así es y sería extraordinario que la inmediatez sexenal de los tiempos políticos más que idos queden bien registrados para que no se reediten. 

En esta perspectiva resulta básica la petición o exigencia del funcionario de la ONU, pero que él presentó en forma de “súplica” para abordar que el flagelo de la desaparición forzada no se “politice ni polarice”, pues esto “no ofrece justicia a las víctimas”. Todo asunto público de suyo es político, por ello más bien es no partidizar, como desesperadamente lo hace el denominado PRIAN y públicamente lo reconocen familiares de víctimas que simpatizan o militan en él.

Si bien el alto comisionado reconoció sin ambages los esfuerzos realizados por las autoridades para hacer frente a la violencia, en particular la ley general sobre desaparición que constituye “una referencia internacional” de México en  desaparición forzada y el mecanismo de protección a periodistas como “un modelo muy relevante y un referente en la región”, pero necesita reforzar la prevención; también externó su preocupación por la impunidad, el desafío que representan las agresiones contra periodistas y defensores de derechos humanos, así como losfeminicidios. “La seguridad pública es uno de los retos más complejos de la sociedad mexicana”.

Reiteró, finalmente, la disposición de la ONU-DH de proporcionar asistencia técnica, apoyo y seguimiento a los esfuerzos de México, al tiempo que reconoció la voluntad política del gobierno de CSP.

Acuse de recibo

“En la Comisión de Puntos Constitucionales, el senador @Javier_Corral no respondió con enojo.
Respondió con verdad fenomenológica. Frente a los ataques personales de @LillyTellez Corral ejecutó un acto de aletheia heideggeriana: desocultó la esencia. Y lo hizo con una frase que ya será histórica: ‘Nadie retrata mejor el deterioro moral del PAN. Usted representa la putrefacción que hoy vive el  partido’. No fue un insulto. Fue un golpe existencial.
Corral practicó ‘concientización’: obligó a Téllez y al PAN entero a mirarse en el espejo de su propia mala fe sartreana. Ya no pueden esconderse detrás de carpetas viejas. El
partido que nació con raíces humanistas cristianas hoy es puro Verfallen: habladuría vacía, entreguismo imperialista y corrupción convertida en doctrina. El discurso revela la estructura profunda: el PAN ya no defiende a México. Defiende la subordinación.
Defiende instructores gringos en suelo mexicano mientras ignora la soberanía.
Y Lilly Téllez, con su interrupción furiosa, encarnó exactamente esa putrefacción que Corral señaló sin piedad. Este no es un debate senatorial más.
Es un acontecimiento ético existencial.
Corral no atacó a una persona: obligó al PAN a asumir su ser.
Y el PAN, en su silencio posterior, confirmó la sentencia. Autenticidad versus mala fe.
Soberanía versus entreguismo.
Vida política digna versus putrefacción…”.
Runas Dos Lunas @DosRunas, en X. 23-IV-26.

http://www.forumenlinea.com/ X: @forumenlinea forum@forumenlínea.com

Claudia Sheinbaum en Barcelona y la derecha en Madrid

 Héctor Alejandro Quintanar

"Mientras cinco presidentes a la izquierda trataron de hacer un llamado a la racionalidad política desde Barcelona, su contraparte sobresalió por organizar un berrinche colectivo".

Claudia Sheinbaum en Barcelona y la derecha en Madrid. PorHéctor Alejandro Quintanar

En el año 2020, en plena pandemia de COVID, la capital española sobresalió en el mundo de habla hispana cuando se formó el Foro Madrid, un espacio formativo de la extrema derecha, instado por el partido post-franquista, o postfacista, da lo mismo, llamado Vox. A pesar de su origen en la península ibérica, y a ser iniciativa de una organización cuya xenofobia rancia la hace ser incapaz de entender su propio ombligo, el Foro de Madrid tenía la mirada puesta más allá de las fronteras españolas.

Con un neologismo simplón, ese espacio se definió por la defensa de una supuesta “iberósfera”, que es una manera de denominar a los países, fundamentalmente de América Latina, donde España tuvo presencia colonial y que hoy comparten lengua e incidencia católica con la llamada madre patria.

Pero la mirada sobre América Latina de esa ultraderecha no es solidaria sino con ínfulas de reconquista. Vox y el Foro Madrid sustentan su visión no en una lectura conservadora de la historia, sino en su cínica falsificación, como demostró un grupo de historiadores coordinado por Jesús Casquete en años recientes. En la cauda de mentiras deplorables con que Vox y la ultraderecha distorsionan la historia, sobresale una muy importante relativa al subcontinente latinoamericano.

Ahí, esa derecha oscura piensa que ejerció contra América Latina una especie de colonialismo bueno, a diferencia del colonialismo “malo” británico, que llegó a tierras americanas para ejercer ante todo un exterminio. Según esta visión oscura, la colonia española, en cambio, se dedicó a encontrarse, mejorar, abrazar y, en una palabra, civilizar en América a una horda de bestias malcriadas pero inocentes de su propia maldad a la que había que dotarles de alma cristiana.

Este cuento da sustento a la iberósfera, que en el fondo no es más que un intento contemporáneo de relegitimar prácticas de abuso, como la presencia de empresas españolas lesivas en la región latinoamericana, como Iberdrola, Repsol o Santander. Con un desdén histórico a los abusos coloniales (donde de paso se niegan, por ejemplo, la presencia e influencia árabe en España), esta visión de las derechas es sólo un intento de darle lustro a los cipayos locales, estilo Felipe Calderón, para hacer pasar sus corruptelas a favor de empresas españolas como hechos respetables.

Pero también ese año 2020 en Madrid significó una intentona de coordinación geopolítica de las derechas, que, en un tono trasnochado de la Guerra Fría temprana, acusaron que hay una especie de epicentro mundial del comunismo, sito en el Foro de São Paulo o el Grupo Puebla, que, como si fueran el Moscú de otros tiempos, coordina desde el empíreo a los gobiernos de Venezuela, Cuba, Nicaragua más lo que se acumule.

En esta mentalidad reaccionaria y conspirativa, propia del fanatismo envilecido, Madrid se yergue como un supuesto dique contra eso. Cien años después del Eje Berlín-Roma-Madrid, que unió a Hitler, Mussolini y Franco en una Anti-Comintern contra la revolución socialista mundial, hoy la capital española se pretende como una barrera contra el “comunismo” y el “narco” y otras añagazas que necesitan imaginar en sus adversarios y omitir en sus aliados. Pensemos, por ejemplo, en el caso más documentado de narcogobierno en México, el de Felipe Calderón, con media nómina de su brazo de seguridad en la cárcel por narcotraficantes, pero que como dio tantas facilidades a Iberdrola en su sexenio, intentó abrir una oficina del PAN aliada al Partido Popular español, llamada Europan, y ser hoy un guarecido en esa Madrid, es visto desde esa derecha oscura como un catedrático respetable de la fundación FAES de José María Aznar, y no como el homúnculo corrupto y peligroso que realmente es.

Con ese antecedente de la política madrileña, era esperable la reacción de derechas ante la cumbre por la democracia que reunió en Barcelona a la Presidenta de México Claudia Sheinbaum, al mandatario uruguayo Yamandú Orsi; a los presidentes colombiano y brasileño, Gustavo Petro y Lula Da Silva; con el Presidente español Pedro Sánchez como anfitrión.

Ese foro recalcó la importancia de la democracia acompañada de bienestar; recordó la relevancia de la soberanía nacional; dio pábulo a una crítica a los bloqueos y belicismos que hoy tienen en vilo al mundo y, sin nombrarlo, se posicionó en contra de la política histriónica y destructiva de Donald Trump.

Ese grupo tuvo presencia de los mandatarios de los tres países más poblados de América Latina: Brasil, México y Colombia, que, con sus casi 400 millones de personas representan más de la mitad de la población del subcontinente y las dos economías más importantes de la región. Y con mesura, se posicionaron en aras de una geopolítica sin guerras ni directrices imperialistas. 

Es decir, hicieron un llamado a una mínima decencia y moderación para crear una coexistencia pacífica entre los habitantes del planeta tierra. Por eso resaltó que a la par de esa cumbre importante, la derecha madrileña, haciendo gala de querer ser capital mundial del fascismo lacayuno, haya visto la necesidad de crear su propia reunión para contrarrestar al “aquelarre comunista”, como lo definió el partido Vox.

Y su reunión fue básicamente una invitación de parte de la presidencia de Madrid, en manos de la señora Isabel Díaz Ayuso, para que la indigna María Corina Machado fuera ahí a recibir una medalla a algún mérito inventado, que esperemos no regale al fascistoide Donald Trump o al genocida Netanyahu-Mileikoski; y a impostar un presunto baño de Pueblo en la Puerta del Sol, donde se reunió un grupo de personas que, muy pronto, reveló su esencia.

Entre esa muchedumbre, resaltó su pensador más importante, un ripioso cantantucho de nombre Carlos Baute, venezolano, quien lanzó la que tristemente será su verso más recordado en su vida y que revela la estructura ética de su escaso ingenio, cuando en vez de lanzar alabanzas a la indigna Machado, se dedicó a lanzar bravatas racistas contra Delcy Rodríguez, azuzando a mucha chusma elitista reunida en Madrid a que gritara la frase “fuera la mona”.

Como si fueran vulgares barrabravas neonazis de la hinchada de futbol del club Villarreal, o de los fascistas del Ultra Sur del Real Madrid, que suelen lanzar plátanos y llamar “macacos” a los jugadores afrodescendientes de equipos rivales; las hordas coreadas por Baute dieron el único discurso memorable, por racista y revelador, que opacó por completo cualquier bagatela que haya dicho la señora Machado y su anfitriona Díaz Ayuso.

Como lo recuerda el dicho, si en una mesa hay seis personas donde tres son fascistas, los seis son fascistas; en una plaza pública donde se corea multitudinariamente una barbajanada racista convierte a todos los integrantes en racistas por acción u omisión. Lo mismo ocurrió en la presunta marcha de la mal llamada generación Z en México en noviembre pasado, donde todo de ella fue olvidado salvo las consignas nazis judeófobas que un grupo de cretinos escupió contra la Presidenta Claudia Sheinbaum.

De ese modo, mientras cinco presidentes a la izquierda trataron de hacer un llamado a la racionalidad política mínima desde Barcelona, su contraparte sobresalió por organizar un berrinche colectivo. Así quedará recordada la mojiganga reactiva de la derecha madrileña: reunidos no en la Puerta del Sol sino como si cantaran “Cara al sol”, el himno del fascismo español, y donde premiaron a Machado, una mujer que ya pasó a la historia como una lacayuna indigna de las dos peores amenazas del siglo XXI, Trump y Netanyahu; y donde el pensador más importante fue un compositor de pacotilla, el tal Baute, cuyo ingenio grisáceo pasó de escribir soporíferos berridos como “Colgado en tus manos” a escribir consignas racistas que lo evidencian como alguien colgado mentalmente en el siglo XIX.

Claudia en Barcelona, María Corina en Madrid

 Historia de lo inmediato

Álvaro Delgado Gómez

"La extrema derecha española, como la mexicana, no vence ni convence, sobre todo por la postura que ha asumido frente a Trump".

Claudia en Barcelona, María Corina en Madrid. Por Álvaro Delgado

Pocas veces se exponen de manera tan nítida los dos proyectos políticos e ideológicos que, con sus respectivas intensidades, se enfrenan en México y en el mundo como ocurrió el fin de semana en España, donde los bloques progresistas y de ultraderecha fijaron posiciones conjuntas y mostraron a sus figuras más emblemáticas, con la Presidenta mexicana Claudia Sheinbaum y la venezolana María Corina Machado como las antípodas. Lo sucedido demuestra que la dicotomía izquierda-derecha está más vigente que nunca.

Sheinbaum, la primera Presidenta de México y la más votada en la historia, fue la invitada principal el sábado 18 de abril en Barcelona, donde se celebró la Cumbre en Defensa de la Democracia y el Global Progressive Mobilisation, el bloque progresista alternativo a las fuerzas conservadoras y de extrema derecha mundial que ese mismo día, en Madrid, se le rindieron a Machado, la opositora venezolana que se humilló ante Donald Trump para regalarle el Premio Nobel de la Paz después de implorarle la invasión del ejército de Estados Unidos a su patria.

Mientras que en Barcelona los presidentes Sheinbaum, Luz Inacio Lula Da Silva, Gustavo Petro, Yamandú Orsi y Pedro Sánchez, el anfitrión, así como 120 dirigentes progresistas de 40 países crearon un frente unido global para defender la democracia, impulsar la justicia social, promover la paz y establecer un nuevo modelo de prosperidad inclusiva para así frenar a la ola reaccionaria, en Madrid todas las formaciones y personalidades de la extrema derecha adicta al neofascismo de Trump, incluyendo a venezolanos refugiados, se reunieron con Machado, creada como una líder ideológica.

Santiago Abascal y Alberto Núñez Feijó, dirigentes de Vox y del Partido Popular, se reunieron personalmente con Machado y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso —entregada como los otros a Trump—, le organizó un fandango en la Plaza del Sol, donde emergió el odio cuando el cantante venezolano Carlos Baute arengó a la multitud para gritar “¡Fuera la mona, fuera la mona!”, una expresión racista, clasista y misógina sobre la Presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez.

Como toda la ultraderecha indigna e innoble, ni Machado ni Díaz Ayuso reconvinieron en el acto a los agresores, pero se unieron en las mismas consignas contra el encuentro de los progresistas en Barcelona. Es una “reunión de narco-Estados”, dijo la alcaldesa de Madrid, mientras que Vox publicó que Sheinbaum, Petro y Lula se reunieron con Sánchez para salvarlo, porque “ha hecho de España la nueva sede de la izquierda criminal iberoamericana en Europa”, y lanzó otra imputación: “Fuera narcos”.

Así como Abascal y Feijoo apoyan las políticas de Trump, incluyendo la guerra contra Irán, como lo hizo José María Aznar con Irak —otro de los que se reunió con Machado—, Díaz Ayuso lo ha hecho explícito también en sus numerosos viajes a Estados Unidos, donde apoyó además la invasión a Venezuela y el secuestro del “dictador” Nicolás Maduro.

Lo llamativo también de la visita de Machado a Madrid fue que el expresidente del gobierno de España Felipe González, una figura emblemática del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), se unió a la extrema derecha española, no sólo en elogios, sino hasta en una misma mesa con Núñez Feijóo, del PP. “Le tengo respeto y admiración por su liderazgo no mercenario, en el que nunca ha pedido nada a cambio y ha sacrificado todo”, dijo.

González, Presidente de España por más de 13 años, es amigo e ideólogo del priismo salinista y de figuras de la derecha mexicana como Enrique Krauze y Héctor Aguilar Camín, quienes también comparten las posturas de Machado y son figuras tan protagónicas en la política mexicana como Claudio X. González Guajardo, quien también rezongó por la reunión de la Presidenta de México en la cumbre progresista. “Vergonzoso el papelazo de la Presidenta en Barcelona. Mientras ella hacía el ridículo en Barcelona, María Corina Machado era aclamada en Madrid”, gruñó sin dar una sólo dato o argumento el autor de la millonaria campaña “narcopresidente” contra Andrés Manuel López Obrador.

La misma rabia y amargura exhibieron sobre el viaje de Sheinbaum otros personajes menores pero estridentes de la extrema derecha mexicana que ahora encabeza, con más firmeza que González Guajardo, el magnate Ricardo Salinas Pliego, que documentado patrocinio a Trump.

Pero como en México, cuya oposición está colocada del lado ideológico de Machado, en España también se castiga a los vendepatrias: Un día después de las cumbres de izquierda y derecha en Barcelona y Madrid se publicó la más reciente encuesta del Barómetro de Opinión del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que registra un crecimiento del PSOE de Sánchez sobre el PP de Feijoo, que se estanca, y de Vox que cae.

Es decir, si ahora mismo hubiera elecciones en España, el ganador sería el PSOE con el 36.4 por ciento con una ventaja de 12.8 punto sobre el PP, que se queda en 23.6 por ciento y que implica un crecimiento de casi cinco puntos respecto de marzo. Vox se mantiene como tercera fuerza, pero cae dos puntos al pasar de 16.6 por ciento hace un mes a 14.7 por ciento. Sumar, aliado del PSOE, también desciende de 7.1 por ciento a 5.8 por ciento.

Así, la extrema derecha española, como la mexicana, no vence ni convence, sobre todo por la postura que ha asumido frente a Trump y ante las políticas sociales del gobierno de Sánchez, a quien le urge recomponer la relación con México y parte de su estrategia fue invitar a Barcelona a Sheinbaum.

Luego de que Trump reunió en Miami a los presidentes de extrema derecha de América Latina en calidad de criados para crear el Escudo de las Américas, en marzo, la respuesta de México, Colombia, Brasil y Uruguay es generar una dinámica multilateral que haga contrapeso al neofascismo global que él encabeza y que representa literalmente un peligro para la humanidad.

Una vez más, tanto en México como en España, la ultraderecha demuestra que tiene como alternativa sólo el odio, el resentimiento, la exclusión y las mentiras, algo que se debe desenmascarar, como planteó Lula en un potente discurso en Barcelona:

“Nuestro rol como líderes de izquierda es desenmascarar a las fuerzas de extrema derecha que se presentan como aliadas de los trabajadores mientras actúan en realidad para favorecer a las élites económicas y tecnológicas; desenmascarar a los que dicen estar con los pueblos, pero gobiernan para los más ricos; a los que se dicen patriotas, pero se oponen a la soberanía y algunos llegan a pedir sanciones contra sus propios países; que se dicen en favor de la familia, pero cierran los ojos a la violencia contra mujeres y el abuso sexual de niños y niñas; que se dicen dueños de la verdad, pero esparcen mentiras y desinformación; que se consideran hombres de Dios, pero no tienen amor al prójimo; que hablan en libertad, pero persiguen a quienes piensan distinto”.

La generación Epstein a los mandos

 Un Quijote en Tenochtitlán

Juan Carlos Monedero

"Son gente sin límites porque son infinitamente ricos y les hemos dado la nueva arma nuclear: la IA. La generación Epstein a los mandos".

La generación Epstein a los mandos. Por Juan Carlos Monedero

Han matado dos agentes de la CIA en México. Qué hacen dos agentes armados de otro país en suelo extranjero y portando armas, nunca ha sido una pregunta para los EU. Para el resto, lo preocupante no es que hayan matado a dos agentes de la CIA en México, sino cuánta gente mata la CIA fuera de su país. Antes lo ocultaban. Ahora, estamos entrando en otra época donde el imperio habla claro: estamos donde nos da la gana, cuando nos da la gana y porque nos da la gana. Si tiene dudas, pregúntele a Grok, que también es de ellos.

Por cierto, Palantir, la gran empresa de vigilancia vinculada a la Inteligencia Artificial tiene a dos trabajadores como Teniente-Coroneles del ejército, vinculados Destacamento 201. El problema no es la colaboración público-privado, sino la privatización de la seguridad al servicio de un negocio y de una idea de nación donde les sobran no los inmigrantes, sino dos tercios de los norteamericanos. Si dejamos la IA en manos de unos locos, no nos quejemos de que el mundo enloquezca. No en vano, Palantir dice que eso de la democracia es una cosa de pobres pasada de moda. Los que defienden la democracia, dentro de poco se considerarán en EU traidores.

A usted, con toda certeza, también le están vigilando. Mientras no se queje, no hay problema. Aunque sepa que está en unas cuantas bases de datos que, cuando alguien lo necesite, las activará. Esas plataformas saben de usted más de 10 mil cosas. Usted no sabe tantas cosas de nadie que conoce.

Había una historia de Carlos Giménez, un dibujante de cómics, durante la Transición española donde dos sicarios de la extrema derecha iban a matar a un obrero sindicalista. Antes de asesinarlo, un sicario preguntaba al que iba a rematar: ¿sabes por qué vas a morir? Y la víctima contestaba: “por la libertad y el derecho a vivir como un hombre”. Luego le disparaba. De regreso, el otro sicario le preguntaba a su colega: ¿por qué le preguntaste eso antes de disparar? Y el tipo contestaba: es que ya me va jodiendo que ellos sepan por qué mueren y yo no sepa qué los mato.

La penetración tecnológica en nuestras sociedades es enormemente invasiva en cantidad y en intensidad. Esa intromisión tecnológica en nuestras sociedades, en concreto de una tecnología cargada de ideología, no ha sido nunca en toda la historia de la humanidad tan intensa. Es verdad que la electricidad determina prácticamente toda la sociedad. Si se corta el suministro, se paraliza un país acostumbrado a la energía eléctrica, y cuando ese corte es intencional se convierte en una violación de los derechos humanos, como está haciendo Trump en Irán o en Cuba.

Pero la tecnología hoy genera, como sostiene Varoufakis, repercusiones impresionantes: “la vigilancia ubicua, la orientación automatizada en los campos de batalla, la inestabilidad macroeconómica (ya que los alquileres en la nube destruyen la demanda agregada), el fin de la democracia como un ideal (aplaudido por Peter Thiel) y la muerte de las universidades reemplazadas por aumentos de inteligencia artificial personalizados”.

Palantir acaba de sacar en las redes un resumen en 22 puntos de un libro que publicó hace un año, La República Tecnológica: Poder Duro, Creencias Blando y el Futuro de Occidente, de Alexander C. Karp, CEO de la empresa, y Nicholas W. Zamiska Alex Karp, el CEO de esa empresa ¿Por qué lo sacan ahora?

En ese libro dice que van a defender a los ricos, a los blancos, a los hombres. En realidad, lo que le interesa son armas para vigilar, medios para mentir y entretener, lograr energía barata, materias primas y minerales raros, agua, grandes extensiones de tierras y datos. Dice que Silicon Valley son malos patriotas y que en vez de hacer iphones hay que hacer herramientas para ganar guerras. Que el poder blando no vale: que vivimos tiempos de machos y que las cosas se ganan por la fuerza y la fuerza la da el software, es decir, su empresa. Y no se te ocurra no fabricar armas porque entonces las fabricarán tus enemigos. No olvidemos que Peter Thiel acaba de estar en Roma hablando del Anticristo. Su discurso es claro: como ahí enfrente está el Anticristo, ayúdame a ser un Anticristo más temible. Y vais a hacer el servicio militar obligatorio porque necesito llenar los campos de cadáveres. Especialmente en el extranjero.

Y para ello contamos con las viejas armas nucleares y con las nuevas, la IA, que es la que va a lograr la nueva política de la disensión (quizá, digo yo, porque la siguiente guerra la haremos con palos y piedras). Y no hay disensión sin los EU que es el país de la paz (aunque lleve solo 20 años sin guerra en sus 250 años de existencia), a quien tiene que ayudar Japón y Alemania. Por cierto, dice que la desnazificación fue demasiado lejos. Pobre Alemania. Hay culturas de primera y culturas de segunda, lo que quiere decir que hay que acabar con algunas culturas. Como amenazó el otro día Trump con la civilización persa. Y para que los dirigentes no se molesten, hay que reducir el escrutinio público de los políticos, al tiempo que hay que darle un lugar especial a las religiones.

No olvidemos de que se trata de una empresa privada cuya misión es definir quién, como ha alertado Christophe Boutry, “debe ser vigilado, señalado como objetivo, neutralizado”, todo ello en nombre de superar la debilidad civilizacional. De manera que quien decide el enemigo, que siempre fue un monopolio de los Estado, ahora lo asume una empresa de unos racistas que siguen al nazi Carl Schmitt y dicen que aquí no vale la democracia, que lo que vale es un soberano, y que soberano, como dijo Schmitt, es el que tiene la capacidad de romperte las pelotas. “Es schmittismo con sudadera”, ha dicho el francés Boudry. Porque eso sí: van con camiseta y sudadera.

Nadie se va a escapar. Palantir, en su incansable cruzada por no dejar ningún sector estratégico sin vigilar, acaba de añadir los campos de maíz a su cartera. La empresa ha firmado un acuerdo de 300 millones de dólares con el Departamento de Agricultura para modernizar —eufemismo que en Silicon Valley significa "hacer irreconocible"— la gestión del campo estadounidense. Porque si hay algo que faltaba en la agricultura, era sin duda la participación de una compañía nacida para la inteligencia militar.

El movimiento se justifica, como siempre, apelando a una crisis de múltiples capas: la seguridad alimentaria ha ascendido de categoría y ahora se considera una rama más de la seguridad nacional, lo que convierte a cada granjero de Iowa en actor involuntario de la geopolítica global. La tecnología de Palantir se desplegará para supervisar quién es el dueño de qué parcela y, más concretamente, para detectar si algún comprador tiene apellido sospechosamente chino, dado que las adquisiciones de suelo estadounidense por parte de Pekín han encendido todas las alarmas en Washington. El software también permitirá al gobierno predecir interrupciones en la cadena de suministro provocadas por el encarecimiento de fertilizantes y combustible, efectos colaterales de las tensiones con Irán y de un panorama comercial internacional que cada semana se parece más a un juego de mesa mal explicado.

La solución podría pasar por regular todo esto. Alex Bores, del partido demócrata, se presenta a al Congreso en el 12º distrito de Nueva York.  Lleva tres años de Asambleísta pero, como recuerda Roi López Rivas, alguien se ha encargado de que no lo conozcas. Lleva 30 proyectos de ley aprobados y es coautor del RAISE Act, la primera ley real de seguridad en IA aprobada en un estado relevante. Un regulación que es delicada, pero que no ha evitado que la industria de la IA le haya declarado enemigo número 1, y desde algunos tanques de pensamiento ya llevan gastados $2.5 millones para acabar con la campaña del futuro congresista. ¿Quién financia esa campaña? Joe Lonsdale, cofundador de Palantir, Greg Brockman (cofundador de OpenAI) y Andreessen Horowitz. Y pueden multiplicar por cinco esa cantidad.

Pensemos que uno de los fundadores de Palantir, Joe Londsdale, aseguró que fundarón Palantir para asesinar a musulmanes y comunistas... Son gente sin límites porque son infinitamente ricos y les hemos dado la nueva arma nuclear: la IA. La generación Epstein a los mandos.

Y nos preguntábamos. ¿Por qué ahora Palantir decide impulsar ese libro?

El resumen se publicó el 18 de abril. Ese mismo día, Lula, Petro, Sheinbaum y Sánchez se reunían en Barcelona para la cumbre progresista GPM. La coincidencia es demasiado precisa para ser accidental. Además, Peter Thiel, la otra gran referencia de Palantir, iba a Argentina a reunirse con Milei.

El manifiesto de Palantir es la réplica ideológica exacta a ese encuentro.

Mientras los líderes progresistas debatían multilateralismo y regulación de plataformas, Palantir publicaba un documento que dice esencialmente lo contrario: que el poder duro importa más que los marcos normativos, que las democracias no sobreviven apelando a principios morales sino construyendo ventaja tecnológica, que el servicio nacional debería volver a ser obligatorio.

Es la definición de un movimiento de pinza ideológico: mientras la izquierda global se reúne en Barcelona, Palantir publica su visión del mundo desde el otro extremo del tablero.

Otro dirigente de Palantir, Shyam Sankar, declaró que la guerra con Irán es "la primera operación de combate a gran escala realmente impulsada por IA". Durante la Operación Epic Fury, el sistema Maven de Palantir procesó mil objetivos en las primeras 24 horas de operaciones.

Esto es crucial: el libro de Karp lleva más de un año publicado, pero hasta ahora era teoría. La guerra con Irán lo convirtió en reportaje en directo. Como le gusta a los gringos. El argumento central del libro —que el poder duro del siglo XXI se construye sobre software y que las democracias necesitan que sus empresas tecnológicas participen en la defensa nacional— acaba de ser demostrado empíricamente en un campo de batalla real. Publicar el resumen ahora no es marketing: es decir "lo dijimos antes de que ocurriera".

Además, a comienzos de abril, un famoso inversor a la baja -de los que compran millones en acciones contando con que van a bajar de precio (las piden a un bróker prestadas, las venden al precio de mercado y cuando bajan, las recompran, las devuelve y se queda la diferencia) Michael Burry ha tomado posiciones contra Palantir, afirmando que el precio fundamental de la compañía está "muy por debajo de 50 dólares por acción". Dice que está sobrevalorada, que la ha superado Anthropic y que la burbuja va a estallar.

Y el desprestigio de Trump es el de Palantir. La publicación del manifiesto llega en un momento crítico para Palantir, que enfrenta críticas globales por su apoyo al endurecimiento migratorio de Trump y su respaldo a las operaciones militares israelíes en Gaza, donde sus plataformas han sido usadas para producir "listas de eliminación" para el ejército israelí.

Sus contratos con ICE para deportaciones, con el Pentágono para targeting en Irán, con Israel para Gaza, generan presiones sobre su reputación, que amenaza su capacidad de contratar talento y expandirse comercialmente. El manifiesto de 22 puntos no es una respuesta defensiva: es un intento de convertir lo que sus críticos llaman "tecnofascismo" en una posición filosófica respetable sobre la responsabilidad cívica del poder tecnológico.

Karp no pide perdón; construye un marco moral en el que él es el adulto en la habitación.

El resumen no se publica a pesar de la controversia sino para provocarla. Palantir es una empresa cuyo valor de marca entre sus clientes —el Pentágono, agencias de inteligencia, gobiernos aliados— aumenta con cada polémica pública. Cada artículo que la llama "tecnofascista" en Al Jazeera o en Engadget la hace más atractiva para un Secretario de Defensa que necesita demostrar que su contratista no tiene reparos. Por eso el manifiesto incluye frases como: "La pregunta no es si se construirán armas de IA; es quién las construirá y para qué propósito. Nuestros adversarios no harán una pausa para enzarzarse en debates teatrales sobre los méritos de desarrollar tecnologías con aplicaciones militares críticas."

Eso no está escrito para convencer a los críticos. Está escrito para que los clientes lo lean y piensen: "Exactamente. Estos son los únicos adultos en Silicon Valley."

El timing perfecto es este: la guerra con Irán valida la tesis, el ataque de Burry crea urgencia financiera, la cumbre de Barcelona ofrece el contexto ideológico contrario, y la acumulación de contratos con DOGE, ICE, el Ejército y la agricultura crea la necesidad de un marco moral que explique por qué todo eso es bueno para la democracia. El manifiesto de 22 puntos es, en ese sentido, el mejor instrumento de relaciones públicas que Palantir ha producido: uno que parece lo contrario.

Facebook/Meta, al filo de la legalidad


Columna OTREDlADES 20/04/2026

Facebook/Meta, al filo de la legalidad

Por José Sobrevilla

Quien siga pensando que usar Facebook es “gratis”, esta columna le podría ser traumática, porque el pago que hacemos de este “servicio” con el uso de nuestros datos personales, es
bastante rentable para sus propietarios y lesivo para sus usuarios. Crear una cuenta, publicar en ella, comentar, interactuar, etcétera, es algo que hacemos diario y, al realizarlo, otorgamos permisos para que usen nuestros datos, reacciones y más, para que elaboren publicidad personalizada, la cual es bien pagada por los compradores, especialmente en tiempos electorales; o bien para el marketing de las empresas. Así, Meta-Platforms vende espacios publicitarios altamente segmentados, donde los anunciantes pueden dirigir campañas por: edad, ubicación, intereses, comportamiento digital, afinidad política o consumo con alto grado de asertividad.

El antes llamado Facebook, y desde el 28 de octubre de 2021 nombrado “Meta Platforms”, ha recopilado datos como: lo que nos gusta, lo que no, lo que compartimos, a quienes, el tiempo que pasamos viendo determinados contenidos, edad, intereses, ubicación, comportamiento digital, afinidad política o de consumo… información que es usada por los creadores, “con nuestra aprobación” y que a veces desconocemos haberla dado por no leer las letras chiquitas al usar esta divertida plataforma.

Estimaciones obtenidas por Inteligencia artificial, en fuentes confiables, desvelan que, en América Latina, Meta ha ganado entre ocho y quince dólares por usuario (estimada en 232 millones) al año; mientras que en México la ganancia ha sido entre seis y doce dólares anuales por usuarios (93.5 millones), cantidades que dependen del nivel socioeconómico, y la intensidad de uso y el valor publicitario del mercado. En campañas electorales, la segmentación hiper específica (jóvenes, indecisos, regiones clave, simpatías o antipatías a 
contenidos) hacen atractivo el negocio porque el objetivo ya no es vender un producto, sino
influir en el voto.

Así, el “costo por conversión” (voto) es altísimo; en pocas palabras, el usuario no paga con dinero el uso de la plataforma, pero le está generando entre $100 y $250 pesos (promedio) al año a sus creadores, o más en contextos políticos o comerciales específicos.

¿Han modificado los resultados de las elecciones?

Investigaciones y reportes periodísticos han identificado casos emblemáticos (Filipinas 2016, EE. UU. 2016, Brasil 2018, India 2019, y efectos observados en 2020) donde el uso intensivo de Facebook/Meta y sus herramientas (publicidad dirigida, amplificación algorítmica, redes de desinformación, o uso intensivo de la plataforma) han sido señalados como factor relevante en campañas ganadoras.

No solo es “Meta = victoria” automática; en todos los casos que se han citado, la plataforma ha sido uno de varios factores (mensajes de campaña, contexto político, medios tradicionales, redes offline) los que ayudaron fuerte al éxito. Estamos hablando de Donald Trump, en Estados Unidos, primer mandato en 2016, cuando Cambridge Analytica usó datos como publicidad dirigida y micro‑segmentación generando profundas controversias. O bien, Jair Bolsonaro, en Brasil, cuando amplificaron, en 2018, vía Facebook/WhatsApp la difusión de mensajes y desinformación atribuida a redes sociales. En su reelección, para su triunfo, en India, Narendra Modi (2019), hizo uso de contenido viral y segmentación en campañas digitales intensivas, tanto en Facebook como WhatsApp. 

Ante esto, existen una serie de fuentes que documentan las crecientes ‘consecuencias legales’ y ‘sanciones financieras’ que enfrenta Meta por vulnerar la privacidad y seguridad de sus usuarios. Reportes detallan multas históricas en la Unión Europea por transferencias ilícitas de datos y acuerdos multimillonarios en Texas por el uso no autorizado de datos biométricos. Las fuentes exponen fallos judiciales recientes que declaran a la empresa responsable de haber fomentado la ‘adicción digital’ y no proteger a los menores frente a ‘depredadores’. El contenido también aborda investigaciones por prácticas ‘monopólicas’ y la ‘manipulación de investigaciones internas sobre la seguridad en la realidad virtual’. En conjunto, esas publicaciones ilustran una fase crítica de ‘rendición de cuentas’ global ante el
impacto social y legal de las plataformas de Mark Zuckerberg.

Los fallos judiciales y acciones regulatorias de 2026 han marcado un punto de inflexión histórico en el diseño de las redes y plataformas digitales, obligando a las empresas a replantearse características estructurales que antes eran estándar; procesos legales que están invalidando el enfoque de priorizar el compromiso del usuario (engagement) a cualquier costo, centrando la atención en la ‘seguridad desde el diseño’ y la ‘protección de la salud mental’.

En California (marzo de 2026), el fallo del juicio por adicción a las redes sociales determinó que funciones específicas habían sido diseñadas para "enganchar" compulsivamente a los jóvenes, lo que presiona a los diseñadores para modificar o eliminar el “Desplazamiento Infinito” (Infinite Scroll), característica que crea un suministro interminable de contenido difícil de abandonar; o la reproducción automática (Autoplay), considerada como herramienta de diseño negligente que fomenta el uso compulsivo; así como las “notificaciones Invasivas”, que han sido señaladas como factores sustanciales en el daño a la salud mental de los menores.

Los tribunales han puesto bajo la lupa cómo los algoritmos distribuyen el contenido, especialmente hacia los menores. En el caso de Nuevo México (marzo de 2026), se ha determinado que, con estos algoritmos dirigidos a los adultos hacia contenido publicado por adolescentes, se exige que Meta realice un rediseño radical de los mecanismos de sugerencia para proteger a los usuarios vulnerables. Se espera que en futuras fases de estos juicios obliguen a cambios específicos en las operaciones de las plataformas para que los sistemas de recomendación sean menos dañinos.

Bajo la Ley de Mercados Digitales (DMA) y las investigaciones de la Comisión Europea de 2025 y 2026, el diseño de la interfaz de usuario deberá priorizar la libertad de elección (Choice Screens). Plataformas como Apple han tenido que rediseñar procesos para que sea 
más fácil desinstalar aplicaciones preinstaladas y cambiar navegadores o motores de búsqueda predeterminados; tras ser declarados “no conformes”, las redes ahora deberán ofrecer alternativas menos personalizadas que no obliguen al usuario a aceptar la recolección masiva de datos por acceder al servicio.

Se ha ordenado a empresas como Apple eliminar barreras técnicas y pantallas de advertencia diseñadas para disuadir a los usuarios de utilizar tiendas de aplicaciones o métodos de pago alternativos.

En Los Ángeles, el veredicto de 2026, ha validado una teoría jurídica donde las aplicaciones podrán ser responsables de ‘daños personales’ debido a su diseño, de forma similar a cómo se reguló a las tabacaleras. El uso de filtros integrados en el diseño de la cámara de aplicaciones como Instagram, ha sido citado como un factor que contribuye a la dismorfia corporal en los jóvenes, lo que podría llevar a restricciones en su implementación predeterminada. Los escándalos sobre la ocultación de datos en productos de ‘Realidad Virtual’ (VR) sugieren que el diseño de futuros hardware y software deberán incluir auditorías de seguridad más rigurosas y transparentes ante el Congreso y los reguladores.

El recurso de apelación de la FTC −en 2026− busca desafiar la integración de plataformas como Instagram y WhatsApp bajo un mismo dominio; de prosperar, esto podría forzar una ‘desintegración técnica’, exigiendo que las redes sean diseñadas para ser ‘operativamente independientes’ o altamente ‘interoperables’ con competidores externos. En resumen, el diseño de redes en 2026 está pasando de una era de "crecimiento sin restricciones" a una de “cumplimiento proactivo”, donde la arquitectura de la plataforma deberá demostrar que no es perjudicial para el usuario antes de ser implementada masivamente.

En California, tras los fallos judiciales de 2026, especialmente en el juicio por adicción, y el caso de ‘seguridad infantil’ en Nuevo México, se espera se dé la eliminación o el rediseño profundo de varias funciones que los tribunales han identificado como negligentes o peligrosas para la salud de los menores.

A partir de sus demandas ¿Cuál sería el futuro de Meta y cómo impactaría a sus usuarios? Si partimos de los diversos fallos y procesos legales de 2025 y 2026, el futuro de Facebook/Meta se encamina hacia una “reestructuración profunda de su modelo de negocio y su arquitectura técnica”, lo que tendrá un impacto directo y tangible en la experiencia de sus usuarios. Y, a esto, agrégueles su integración debido a las acciones antimonopolio; por ejemplo, la Comisión Federal de Comercio (FTC) estadounidense ha apelado un fallo para insistir en que Meta mantiene un monopolio ilegal mediante la adquisición de Instagram (9 de abril de 2012) comprada por un valor de 1,000 millones de dólares, y WhatsApp (19 de febrero de 2014, con un costo de 19,000 millones de dólares) … Tenía razón el denostado expresidente mexicano Felipe Calderón “todo lo que cuesta dinero, es barato”.

Si la FTC tuviera éxito, Meta estaría obligada a separar estas plataformas, lo que impactaría a los usuarios al perder la integración actual entre estos servicios. Los accionistas han demandado a Mark Zuckerberg y otros directivos, alegando que permitieron violaciones sistemáticas de la privacidad que costaron miles de millones a la empresa, lo que podría forzar a una gobernanza interna mucho más estricta sobre cómo se manejan los datos del usuario en el futuro. (Varios de los datos de esta columna fueron obtenidos vía IA mediante fuentes oficiales). Ver video.



"El Bukanas", huachicol y municipales

 Ana Lilia Pérez

"Los grupos criminales en disputa por el huachicol son locales y La Barredora, que se dedica a ordeñar ductos en varias entidades del país".

El Bukanas, huachicol y municipales. Por Ana Lilia Pérez

La vida criminal de Roberto de los Santos de Jesús, alias "El Bukanas", muestra las complicidades y corrupción que llevaron al crecimiento exponencial del robo de combustible en municipios donde se configuró el “Triángulo Rojo” del huachicol, en los que "El Bukanas" lideró por casi dos décadas una de las redes criminales que más ordeñaron los ductos de Pemex, hasta que hace unos días fue detenido.

Roberto de los Santos nació en febrero de 1980 en Acultzingo, en la zona montañosa de Veracruz. Con estudios de primaria se hizo albañil y después policía municipal. Como policía en Maltrata, fue reclutado por Los Zetas, en años en que ese grupo criminal –fundado por militares desertores– tenía fuerte presencia en las entidades del Golfo y noreste del país principalmente, y Veracruz era uno de sus enclaves.

Desde la región montañosa en Maltrata, Roberto, al mismo tiempo en que hacía de policía municipal fungía como “estaca” de Los Zetas, y entrenador de sicarios.

Los “estacas” eran la columna operativa que a la organización criminal funcionaba como células móviles encargadas de garantizarles control territorial, ejecutar a rivales, y hacer de escoltas de los jefes de plaza; para esas funciones solían reclutar policías municipales.

Cuando a Roberto lo reclutaron, Los Zetas eran aún dirigidos por el exmilitar Heriberto Lazcano, alias "El Verdugo", o "Zeta 3", quien tenía como bebida favorita el whisky Buchanans, y fue ese el sobrenombre que adoptó Roberto, aunque con su propia modificación: "El Bukanas" se hacía llamar.

Con Los Zetas incursionó en el huachicol: desde la zona de Maltrata, en la frontera entre Veracruz y Puebla "El Bukanas", organizó para Los Zetas una de las redes de mayor sustracción, almacenamiento, transporte y comercialización ilegal de combustibles.

La zona de operación de "El Bukanas" es estratégica porque es paso entre la costa del Golfo y el Altiplano Central, y por donde atraviesan los ductos de Pemex que salen de la Refinería Lázaro Cárdenas (en el municipio de Minatitlán), y a lo largo de 597 kilómetros cruzan los estados de Veracruz, Puebla, Tlaxcala, Estado de México y Ciudad de México con una intersección en San Martín Texmelucan, que separa una vía del poliducto hacia Tlaxcala y otra hacia la capital del país. Por este poliducto fluye principalmente la gasolina y el diésel para los estados del centro y el sur de la República.

Maltrata es la frontera natural entre las montañas de Veracruz y el altiplano poblano. Es el punto de entrada geográfico desde el sureste, a lo que "El Bukanas" y sus cómplices convirtieron en el "Triángulo Rojo" del huachicol.

En el libro Pemex RIP (Grijalbo), que publiqué hace casi una década, describí la vida criminal de "El Bukanas" y sus zonas de operación.

Cuando los líderes más visibles de Los Zetas fueron detenidos unos, muertos otros, y extraditados unos más, "El Bukanas" encumbró su propio grupo: "Los Bukanas", que pronto alcanzó fuerte presencia replicando la estrategia de reclutar municipales y elementos de seguridad en la región, volviéndose a su vez líder de muchos otros huachicoleros de esa zona. 

Bajo comando de "El Bukanas", y otros huachicoleros que le imitaban o le disputaban la zona, el "Triángulo Rojo" del huachicol se consolidó como tal por la estrategia de los huahicoleros de reclutar poblaciones enteras en esa actividad criminal.

En poblados asentados en los municipios de Quecholac, Palmar de Bravo, Tepeaca, Tecamachalco, Acajete, Amozoc, y Acatzingo, ya del lado de Puebla, comunidades enteras fueron enrolándose en la ordeña de combustible para el grupo de "El Bukanas", cuya estrategia de expansión además de la cooptaciones de elementos de seguridad locales, fue la de mano de obra de la zona: familias enteras participando en esas actividades de ordeña, unos acarreando mangueras y bidones, otros perforando, otros transportando el producto a las bodegas, otros revendiendo, otros vigilando.

Del huachicol, "El Bukanas" se diversificó al asalto a trenes y trasporte de carga, y en sus atracos y operaciones ilícitas es responsable también de varios homicidios en Puebla y Veracruz. Las fiscalías de ambas entidades abrieron carpetas de investigación en su contra por homicidio calificado, robo a transporte de carga y robo de hidrocarburos, por los que también cargos por delitos del fuero federal como el robo y daños en instalaciones de Pemex.

Finalmente, a partir de trabajos de inteligencia, durante siete meses autoridades estatales y federales le siguieron los pasos para su detención; previamente se habían hecho cateos hasta que el sábado se concretó el operativo en que se detuvo a "El Bukanas" en el poblado Tres Cabezas, en Chignahuapan, municipio en la Sierra Norte de Puebla. Se detuvo también a seis integrantes de su grupo criminal, quienes tenían fusiles de asalto AK47, AR15, Galil, escopetas y pistolas, y una camioneta con placas de Tamaulipas.

El operativo, cuya estrategia tuvo como parte fundamental el trabajo de inteligencia, estuvo dirigido por el Secretario de Seguridad Pública de Puebla, Vicealmirante Francisco Sánchez González, un experto en inteligencia, quien al poco tiempo de asumir el cargo comenzó los trabajos para desarticular redes de huachicol como la liderada por "El Bukanas", que para las autoridades se convirtió en un “objetivo prioritario”, tema de seguridad nacional por sus delitos de alto impacto.

La detención de "El Bukanas" y varios miembros de su grupo es, sin duda, un paso importante en la estrategia nacional contra el robo y comercialización ilícita de combustible -además del robo a transporte de carga, otra de sus actividades criminales- pero el huachicol aún representa un desafío para las autoridades estatales y federales; en la región del "Triángulo Rojo" muchos huachicoleros que aún operan son los que reclutó el grupo de "El Bukanas", otros son miembros del antagónico grupo criminal La Barredora.

Sobre la detención de "El Bukanas" conversé con el Vicealmirante Francisco Sánchez, Secretario de Seguridad Pública de Puebla y le pregunté cuál es la situación que en esa entidad están enfrentando actualmente con el problema de los huachicoleros. Me detalló que aún hay una problemática complicada, porque además son varios grupos los que se disputan la plaza, y esa disputa por la sustracción ilegal de hidrocarburos también conlleva ejecuciones entre grupos rivales y generación de violencia.

Los grupos criminales en disputa por el huachicol son grupos locales y La Barredora, que se dedica a la ordeña de ductos en varias entidades del país, en el mecanismo que antes usaron Los Zetas.

Para que se desarticulen las redes de huachicoleros también se debe ahondar en la investigación y detención de quienes desde el sector petrolero han sido cómplices; indagar con mayor celeridad las estaciones de gasolina o establecimientos clandestinos donde se comercializa el hidrocarburo sustraído; pero también de los elementos de seguridad que desde el nivel municipal facilitan o participan en esas redes, porque históricamente municipales en muchas entidades han facilitado las operaciones de huachicoleros, al tratarse de policías de primer contacto en municipios por donde pasan los ductos; con los puestos locales donde se comercializa el combustible robado y con las vías y caminos por donde se trasiega, y en algunos casos vinculándose directamente al ilícito, como el caso de "El Bukanas".

Le pregunté al Vicealmirante Francisco Sánchez cómo evitar que se repitan perfiles como el de "El Bukanas": un policía municipal que se encumbró como líder huachicolero.

Una de las prioridades, explica, es fortalecer los controles de confianza: “Tenemos que fortalecer la evaluación y seguimiento de los policías, ser muy estricto con los controles, controles de confianza, con los perfiles, con la capacitación. Tenemos que darle un seguimiento puntual a todos los mandos de la policía tanto municipales como estatales. Obviamente hacer una hoja de vida, evaluar cada año a los elementos es fundamental para darle un seguimiento a todos los elementos que forman parte de los cuerpos de seguridad”.

En efecto, los mayores controles de confianza a policías y elementos de seguridad de todos niveles, además del seguimiento interno por parte de las contralorías que incluya la revisión a su evolución patrimonial, son imprescindibles para detectar y evitar que los agentes de seguridad se corrompan, para evitar casos de policías o militares encumbrados como líderes huachicoleros.

El repunte de la inflación

 Mario Campa

El repunte de la inflación

"¿Cuál es la vía menos costosa para abatir la inflación? ¿Es mejor la suavidad de la intervención gradual o la fuerza de un sólo golpe?".

El repunte de la inflación. Por Mario Campa

La guerra ilegal en Medio Oriente tiene como uno de varios efectos indeseados el rebrote de la inflación a nivel mundial. En días recientes, múltiples informes de bancos centrales, agencias de estadística, universidades y otras fuentes alternativas confirman el temor desatado desde los albores del conflicto armado: repuntan los precios al productor y al consumidor, espoleados en particular por los energéticos. En esencia, el cierre del Estrecho de Ormuz, con todo y el frágil cese al fuego, inflama el costo de los combustibles que mueven el transporte y el de los fertilizantes que nutren las cosechas. Y lo peor es que el choque (shock) apenas comienza.

Amén del repunte de la inflación de forma directa, mediante canales de transmisión que los economistas llaman “de primera ronda”, los precios de bienes y servicios aun no registran los efectos indirectos (o de “segunda ronda”). Por ejemplo, si suben los precios de los fertilizantes y del diésel que mueve los tractores y los vehículos de carga, existe un lapso natural de algunas semanas o meses, también llamado “rezago”, hasta que los alimentos mimetizan la subida. A su vez, esos precios finales más altos empujan a los comercios y restaurantes a subir el precio de las comidas procesadas y preparadas. En ese ir y venir ocurre un efecto dominó que, más temprano que tarde, forja la expectativa de precios generalizados alcistas. Al suceder esto, cuando las expectativas se desanclan, los contratos colectivos requieren una mayor revisión anual para preservar el poder adquisitivo salarial, las rentas de bienes inmuebles son reajustadas al alza, las colegiaturas de los colegios aumentan, y así sucesivamente hasta que la política interviene para cortar de tajo una escalada mayor de precios, no exento de sacrificios. A veces, el costo del caldo supera el de las albóndigas.

En un choque energético como el actual, los reflectores apuntan contra los bancos centrales, responsables de la política monetaria. En condiciones normales de precios alcistas movidos por una mayor demanda agregada, una política monetaria restrictiva, típicamente en la forma de tasas de interés más altas, es la respuesta esperada. Sin embargo, en una situación atípica como la guerra, la inflación repunta del otro lado de la ecuación: en la oferta. En el peor escenario, una subida de tasas podría sofocar la demanda sin lograr, en cambio, sanar el corazón del problema. En ese caso, consumidores y empresas no sólo padecerían los estragos de precios disparados, sino también resentirían un financiamiento más oneroso. En otras palabras, hipotecas, créditos a las empresas, préstamos de nómina y otros demandarían pagos periódicos más elevados para compensar el costo del dinero. Por si no bastara el lastre, la caída de la demanda, acentuada por la restricción monetaria mediante menor consumo e inversión, tendría como efecto indeseado añadido el derrumbe del empleo, la actividad económica y la recaudación. Cuando sobrerreaccionan, los bancos centrales pueden convertir un chubasco en tormenta.

Para muestra de las tensiones de política pública, hoy día el Banco de México carece de consenso al interior sobre el derrotero que ha de andar. La decisión del Banxico de recortar tasas de interés el 26 de marzo enfrentó la oposición de dos de los cinco miembros de la Junta de Gobierno. Según consta en las minutas de la reunión, la subgobernadora Galia Borja afirmó que el conflicto disparó los precios del petróleo y aumentó la volatilidad de los mercados financieros, mientras que el subgobernador Jonathan Heath agregó que la guerra crea “incertidumbre respecto a la inflación”. No obstante, la mayoría triunfó y un modesto recorte ocurrió, un tanto rezagado por la prudencia excesiva de un banco central que suele abrazar a pie juntillas la ortodoxia.

Como en choques energéticos anteriores, la política económica debate tensiones medulares: ¿Cuál es la vía menos costosa para abatir la inflación? ¿Es mejor la suavidad de la intervención gradual o la fuerza de un sólo golpe? La respuesta está más abierta hoy que ayer, pero México trazó en el pasado reciente un camino que amerita estudio. El Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), lanzado en mayo del 2022 por el Presidente López Obrador, fue un instrumento heterodoxo que respondió al último gran shock inflacionario. Se confabulaban (1) la demanda robusta frente a cadenas de suministro alteradas por la pandemia con (2) la invasión rusa a Ucrania, que disparó el precio de las materias primas. En ese momento, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) rozaba el 7.7 por ciento anual y el CPI de Estados Unidos, un equivalente próximo, tocaba 8.6 por ciento. Fue entonces cuando el Gobierno mexicano dio un giro de tuerca para domar las expectativas desancladas.

Mediante acciones modestas pero coordinadas, el Gobierno federal frenó el efecto dominó de la inflación en bienes y servicios puntuales. Entre ellas, incrementó el subsidio a las gasolinas, aumentó la producción de granos básicos, importó más fertilizantes, eliminó la cuota compensatoria a la importación de sulfato de amonio, congeló tarifas ferroviarias y peajes en carreteras públicas (de CAPUFE), exentó la carta porte en el transporte de bienes básicos e insumos, redujo tiempos en el despacho aduanal, aplicó aranceles cero a ciertas importaciones, constituyó una reserva estratégica de maíz, preservó precios de garantía, y fortaleció a Diconsa y Liconsa. A cambio, los adherentes al PACIC protegieron precios que representaron 49.1 por ciento del valor de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos en el medio rural y 38.6 por ciento en el medio urbano. Sin tratarse de un control de precios coercitivo ni mucho menos de una solución milagrosa, sí fue un remedio casero eficaz para contener la inflación, en sintonía con la política monetaria.

Hoy día, en un ambiente donde la economía mexicana crece poco y arrastra una persistente incertidumbre comercial, dejar la respuesta al choque energético en manos exclusivas del banco central sería costoso. Hoy como ayer, la coordinación de la política monetaria, fiscal y regulatoria es aconsejable para mantener a raya las expectativas. Si bien la naturaleza volátil del conflicto prescribe cautela y comprar cierto tiempo de estudio, también demanda visibilidad de ruta y liderazgo. Aunque el repertorio de acciones es limitado y el parque exiguo, el capital político presidencial es un activo que, como todos los demás activos, debe emplearse a fondo para lograr fines trazados, y no conservarse en una vitrina bajo un letrero de “no tocar”.

Las élites del poder: la otra cara

 Agenda Ciudadana

Lorenzo Meyer

"Lo relevante del affaire Epstein es que confirma la teoría de Mills en el aspecto de la socialización entre miembros de las élites del poder".

Las élites dle poder, la otra cara. Por Lorenzo Meyer

El caso Epstein no es sólo de interés para las páginas de nota roja lo es también como un caso de estudio para la ciencia política.

Al examinar ciertos aspectos de la naturaleza y efectos del ejercicio del poder político, el enfoque basado en el concepto de élite resulta particularmente útil, sobre todo si se aplica a situaciones concretas. Y lo que llamamos el affaire Epstein ofrece hoy una oportunidad para que las “no élites”, es decir los ciudadanos comunes, nos asomemos al mundo cerrado y excluyente de los privilegiados y poderosos, a lugares donde suelen reunirse algunos de ellos y, entre otras cosas, discutir en torno a temas sobre los que habrán de tomar decisiones que afectan a la sociedad en su conjunto.

José Luis de Imaz tituló un estudio sobre la élite de su país (Argentina) Los que mandan (1964). Esas tres palabras son una buena definición del concepto de élite en el ámbito de lo político, pero la que había ofrecido desde 1956 el sociólogo de izquierda norteamericano C. Wright Mills al examinar el mismo fenómeno en Estados Unidos en medio de la Guerra Fría, también lo es: The Power Élite (La élite del poder). Esa élite “está integrada por personas cuyas posiciones les permiten trascender el entorno ordinario de los hombres y mujeres ordinarios; esas personas están en posiciones que les permite tomar decisiones que tienen consecuencias de gran envergadura”. El conjunto de “tomadores de decisiones” al que se refiere Mills está constituido por quienes ocupan las posiciones de mando en las principales instituciones de la sociedad y que en Estados Unidos se encuentran en el aparato del Estado, en la gran empresa industrial o financiera y en las fuerzas armadas más poderosas del mundo.

Desde luego que a esa trilogía norteamericana de mediados del siglo pasado se le pueden agregar o quitar componentes según el país que se examine y también puede adaptarse a niveles nacional, regional o local e incluso ampliarse al ámbito internacional. En el caso mexicano, por ejemplo, los mandos militares ya no desempeñan el papel que sí mantienen en la estructura de las grandes potencias imperiales o en la de ciertos países latinoamericanos. En otros casos se debe agregar a la élite a quienes controlan los grandes medios de información y difusión, a los altos jerarcas religiosos o incluso a personajes o grupos intelectuales cuyas opiniones en determinadas coyunturas pueden llegar a tener influencia desproporcionada en la formulación de decisiones que afectan a grupos significativos o a la sociedad en su conjunto. Finalmente, y llevada su capacidad de acción al extremo, una élite como la retratada por Mills pueda lograr la captura misma del Estado en que se asienta.

En cualquier caso, la posición y el poder de una buena parte de quienes conforman el grupo selecto que toma las grandes decisiones en las sociedades actuales poco y a veces nada tiene que ver con la voluntad popular, con el control democrático que la sociedad debería tener sobre todos aquellos que toman las decisiones en su nombre.

Los autores clásicos de la teoría de “los que mandan”, Vilfredo Pareto, Gaetano Mosca, Robert Michels o José Ortega y Gasset pusieron su atención en aspectos tales como la circulación de las élites gobernantes, el contraste entre la minoría organizada y la mayoría dispersa, la tendencia a la concentración del poder en cualquier organización incluidas esas con vocación democrática, la diferencia entre masas en rebeldía y minoría “excelentes”, etcétera.

Por su parte Mills subrayó en el examen del caso norteamericano la importancia y efectos de la socialización e interconexión entre los miembros de las minorías poderosas. Para empezar, muchos de “los que mandan” nacieron y se desarrollaron en ambientes exclusivos y con valores similares: colegios privados de alto costo, membresía en sociedades y clubs de igual naturaleza, universidades de excelencia, matrimonios dentro del mismo grupo y participación habitual en círculos sociales muy restringidos. En suma, los integrantes de las diferentes esferas de acción de la élite pueden tener actividades profesionales muy diferentes, pero se conocen, tienen contactos entre sí y en buena medida comparten una visión del mundo.

Pasemos ahora al caso de estudio, al “affaire Jeffrey Epstein”. El personaje, ya se sabe, nació en Brooklyn en el seno de una familia modesta de clase media -su padre fue jardinero y obrero- sin ninguna conexión con los poderosos. Sin embargo, el joven Jeffrey gracias a su habilidad para conectarse con los económicamente acaudalados -habilidad que desarrolló a lo largo de su carrera como empleado del banco Bear Stearns- logró llamar la atención de y hacerse útil para ciertos capitalistas de importancia al punto que se separó del banco y pudo establecer su propia y exitosa firma de asesoría financiera. Al mismo tiempo se dio a la tarea de integrar un círculo social informal propicio para facilitar el encuentro de personajes con poder económico o fama ya establecida en donde estos pudieran disfrutar de encuentros informales cara a cara y en un ambiente de placeres en torno al sexo lo que, usando de nuevo la definición de Mills, les permitían “trascender el entorno ordinario de los hombres y mujeres ordinarios” y donde ricos y famosos pudieran conducirse a sus anchas al margen de las normas legales y morales vigentes.

Y es justamente en este proceso de relación e intercambio entre individuos pertenecientes a diferentes sectores y nacionalidades de los grupos con poder político, económico, artístico y cultural, donde Jeffrey Epstein jugó el papel de articulador. El asesor financiero facilitó la interconexión entre miembros de los diversos círculos de la élite nacional e internacional al dar forma y administrarla membresía de lo que en buena medida fue un burdel exclusivísimo. El ambiente creado por Epstein para sus clientes y amigos propiciaba que los poderosos o famosos pudieran pasarla muy bien juntos y, a la vez, tuvieran oportunidad de abordar en la intimidad y complicidad temas de su interés en tanto poderosos e intercambiar información y favores lejos de la mirada y el juicio de los ciudadanos de a pie.

Unas denuncias por tráfico sexual en 2008 y en 2019 llevaron a que Epstein tuviera que comparecer ante la justicia ordinaria, fuera a prisión y que sus archivos con el registro de sus invitados fueron confiscados y su carrera como financiero y facilitador de la interconexión inter-élite a nivel nacional e internacional concluyera con su suicidio dentro de la prisión y en circunstancias que hasta ahora siguen suscitando fundadas dudas.

Para el análisis político lo relevante del affaire Epstein es que muestra y confirma como caso extremo la teoría de Mills en el aspecto de la socialización e interconexión entre los miembros de las élites del poder. Al salir a la luz pública parte de los archivos de Epstein aparecen los nombres de personajes como el expresidente norteamericano Bill Clinton, del Partido Demócrata y el actual Presidente de Estados Unidos y líder indiscutible del Partido Republicano Donald Trump. En público ambos mandatarios fueron o son abanderados de proyectos políticos nacionales antagónicos y con bases sociales aparentemente muy distintas, pero en lo privado parecieran ser más similares que diferentes. Y lo mismo puede decirse de los ideólogos con posiciones muy opuestas como son los casos de Noam Chomsky -notable lingüista, filósofo y politólogo de izquierda- y Steve Bannon, un fiero ideólogo de derecha y exestratega de Donald Trump.

En ambos casos los aparentemente incompatibles compartieron y disfrutaron del ambiente creado y administrado por Epstein. Banqueros y empresarios fueron los invitados mayoritarios a las fiestas del consultor financiero de Manhattan y “traficante sexual”, pero si bien podían ser esos invitados competidores en sus respectivos campos profesionales, igual aceptaban la oportunidad de “trascender el entorno ordinario de los hombres y mujeres ordinarios” y fuera del ojo público compartir entre ellos el pan y la sal y… algo más.

PD. Que sí Epstein sirvió o no a la Mossad -servicio de inteligencia para el exterior de Israel- y que si sus informes explican en parte la alianza del Presidente Trump con Benjamin Netanyahu Primer Ministro de Israel tal vez el tiempo lo dirá. Lo que es un hecho es que la vida semi secreta de las élites y su interacción puede llegar a tener efectos profundos no sospechados por el ciudadano ordinario.

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