1/20/2025

Columnas y opinión del periódico La Jornada lunes 20 de enero 2025

Cuesta un millón de dólares la invitación a la toma de posesión de Trump
Fuerte especulación contra el peso
Muerte y resurrección de TikTok
Los billonarios que asisten hoy a la toma de posesión del presidente Trump han donado un millón de dólares cada uno. Encabezan la lista Elon Musk de Tesla (ya había contribuido con 60 a la campaña), Mark Zuckerberg de Meta, Jeff Bezos de Amazon, Sam Altman de OpenAI, Larry Ellison de Oracle, Tim Cook de Apple y Tilman Fertitta, un casinero que fue visto recientemente con Don, el hijo mayor, en Groenlandia, lo que desató la especulación de que el interés del empresario convertido por segunda ocasión en presidente sería extender su negocio de juego de azar. Entre todos poseen más de un trillón de dólares (un billón, en nuestro sistema). El programa incluye diversas actividades con un costo cercano a 200 millones de dólares. (Hace 4 años, en la investidura de Biden se gastaron 60 millones).

Mexicanos en el TrumpFest
La toma de protesta será en el Capitolio a puerta cerrada, por la fría temperatura que prevalece en Washington. La coordinadora de los eventos es Lindy Li, antigua recaudadora de fondos del Partido Demócrata, quien dio un brinco al estilo de los Yunes. Después del juramento, Trump emitirá las órdenes ejecutivas que ha anunciado sobre temas como migración y tarifas al comercio exterior.Para cuando el sol se ponga mañana (hoy) por la tarde, la invasión de nuestras fronteras se habrá detenido, insiste. Entre los mexicanos en la lista de asistentes están Carlos Slim, Francisco Cervantes, quien acaba de ser relecto para ocupar un año más la presidencia del Consejo Coordinador Empresarial y la chica maravilla Altagracia Gómez. No se sabe si asistirán a la cena del millón de dólares o sólo estuvieron en la gala de la comunidad hispana celebrada en el Hotel Omni Shoreham, uno de cuyos patrocinadores fue Grupo Salinas.

Muerte y resurrección de TikTok
¿Imaginan qué sucedería si el gobierno de México ordenara a Alan Musk vender su red X a una empresa nacional o de otro modo tendría que salir del país? Cualquier pretexto es bueno; en el caso de TikTok fue que espía para el gobierno chino. Se apagó el sábado la red que cuenta con 170 millones de usuarios, pero la empresa recurrió a SuperTrump y en cuestión de horas resucitó, sin que se tenga noticia de que haya sido vendida. De cualquier modo, y previendo otro apagón, un buen número de creadores y usuarios emigran a ReNote, red también china. Ahora sólo con dos idiomas, chino e inglés, pero anuncia que irán incorporando otros.

Especuladores
El temor a una devaluación una vez que el personaje declarado culpable en un juicio penal se instale en la Casa Blanca es aprovechada por especuladores para subir el precio del dólar. Banorte, BBVA-Bancomer y Banamex lo venden en más de 21 pesos. En casas de cambio se cotiza un peso más barato. Es sólo especulación, no hay fuga de capitales y las reservas del Banco de México se encuentran en un nivel histórico. Lo más probable es que al transcurrir unas semanas se estabilice el mercado. Hace un año se cotizaba entre 16 y 17 pesos.

Díselo a Claudia
Asunto: encandilados, no
Un diario español amarillista, El País, conservador y ariete de las derechas corrosivas, producto de una monarquía rancia y vividora, dice a ocho columnas que México sigue encandilado con Claudia, es decir, que estamos ciegos y sólo nos dejamos llevar. Nosotros les decimos: no estamos ciegos, somos parte de un proyecto de nación que apoyamos en un proceso democrático, estamos en contra de una farsa apoyada por las derechas internacionales; aquí encontrarán un muro sólido de contención y no esa barda cosmética al estilo de la que construye Trump.
Leonardo Moctezuma, Cocoyoc

Twiteratti
Un día sin mexicanos y una semana sin drogas y ellos mismos se brincarían las bardas.
Esperanza @fe_trueba
La 4T, a prueba ante Trump
Agresiones muy anunciadas 
Papel reactivo de México
Funcionarios, desajustados
Más allá de las declaraciones (todavía ayer, en una gira por Guerrero y Puebla, la presidenta Sheinbaum reiteró que México no es colonia de nadie, no es protectorado de nadie), a partir de hoy el aparato administrativo y político de la llamada Cuarta Transformación tendrá su mayor prueba de fuego (tal vez literalmente), con la asunción formal de Donald Trump que ha sido larga y puntualmente precedida de anuncios de acciones del republicano en contra de los intereses generales de México y, en particular, del proceso de cambio institucional que se viene desarrollando desde 2024.

La acometida de la entrante administración de Estados Unidos sólo alberga dudas en cuanto a su intensidad, a su belicosidad. Trump se ha esmerado en advertir que organizará la mayor deportación de inmigrantes irregulares de la historia de ese país, que etiquetará como terroristas a cárteles criminales y que impondrá aranceles a productos mexicanos y renegociará (con ánimos de abandonarlo o someterlo aún más a su conveniencia) el tratado norteamericano de libre comercio. Para ello ha hecho nombramientos que son igualmente una virtual declaratoria de guerra política, social y económica contra México.

Por su parte, la administración claudista pareciera resignada a un papel reactivo, a veces más preocupada la oratoria oficial por hacer ver al nuevo poder estadunidense los costos internos que le significarían las medidas ejecutivas que anunciará hoy Trump que por desplegar una estrategia eficaz, a la medida del reto. La primera línea de la estructura política y administrativa del gobierno mexicano no se ajustó proporcionalmente a las agresiones tan cantadas.

Omar García Harfuch se ha esmerado en generar estadísticas operativas de apariencia correctiva, con tufo a la escenografía clásica de Genaro García Luna y sin que el predominio de los grupos criminales haya descendido mas que en las estadísticas oficiales nada confiables.

Juan Ramón de la Fuente es un personaje de genética política alejada de la defensa de los intereses populares, sin arrestos ni pretensiones de liderazgo verdaderamente defensor de los paisanos en riesgo y atenido a la sabidamente anémica red consular, que en muchos casos está afectada de burocratismo crónico, distanciamiento de los migrantes y refugio de políticos reblandecidos.

Marcelo Ebrard navega sin verdadera emoción (aunque, profesional, la finja), maltratado que fue (y, con él, el interés nacional) en la primera presidencia de Trump y maltrecho también en los rejuegos internos del claudismo; más activa y apoyada luce Altagracia Gómez, la empresaria de las verdaderas confianzas de Palacio Nacional, tejedora del neoliberal Plan México que busca crear sintonía con el arribo explícito de la arrolladora plutocracia a la Casa Blanca.

En el terreno migratorio tampoco hay novedades en la formación defensiva mexicana. Por circunstancias extrañas se mantiene en el control del Instituto Nacional de Migración quien lo fue a lo largo de la mayor parte del sexenio obradorista (desde junio de 2019, cuando relevó al académico Tonatiuh Guillén). A pesar de que se anunció que sería relevado por Sergio Salomón Céspedes Peregrina en cuanto éste dejara la gubernatura de Puebla, lo que sucedió el 13 de diciembre del año pasado, lo cierto es que Garduño sigue en el puesto (este 15 participó en un foro, junto con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez: https://goo.su/tYHuLS), como también es cierto que sigue sujeto a proceso penal por la muerte de migrantes en Ciudad Juárez y que, en general, su característica al frente del INM ha sido represiva, despótica, funcional a los intereses estadunidenses de contención de los flujos migratorios.

Ya se verá, a partir de hoy, cuando Trump comience a soltar las medidas ejecutivas que afecten a México, el tamaño y la eficacia de la resistencia de la administración Sheinbaum. ¡Hasta mañana!

X : @julioastillero, Facebook: Julio Astillerojuliohdz@jornada.com.mx

Respira aire de mala calidad casi 99 por ciento de la población
La escasez del agua nos ahoga
Los bienes esenciales están en manos privadas
Pues resulta que me equivoqué: yo pensaba que buena parte de la multitud no iba a estar conforme con que la columneta pasara de las anécdotas del momento y los acontecimientos de pasados días, a los duros y escalofriantes aconteceres del presente y menos aún, a las estadísticas que se atreven a comparaciones entre ayer y hoy. Pero resulta que los lectores consideraron por muy diversas razones que les era de utilidad la información que expropiaba al selecto grupo de reporteros de este diario: algunos porque son estudiantes y otros porque aseguran tener discusiones con amigos, en las que estos datos les serán de mucha utilidad. En fin, que, con la venia de los autores originales de las notas aquí comentadas, seguiremos provocando bilis y retortijones con noticias que tal vez conocemos o tan sólo las intuimos, pero que nos negamos a considerar.

Por ejemplo, Karen Elizabeth Nava Castro, investigadora del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático perteneciente a la UNAM, nos describe la realidad de un mundo que nos rodea y que amenaza acabar con nosotros. El título de su escrito ya nos lo dice todo: Casi 99 por ciento de la población del orbe respira aire sucio. Estamos aviados, diría Venancio, el español con boina de la tienda de la esquina que ha sabido defenderse de los OXXO. La escasez del agua nos ahoga (vaya expresión) y ahora el aire, otro elemento indispensable para la vida y cuya pertenencia había correspondido a todo ser humano desde el primer hálito de su existencia, y que se ha convertido en otro bien en manos privadas que lo negocia con grandes utilidades.

La Organización Mundial de la Salud advirtió que los niveles de la polución continúan siendo peligrosamente altos en muchas partes del mundo, lo que provoca que casi 99 por ciento de la población respire aire de mala calidad. Algunas de las enfermedades que podemos mencionar y que tienen como origen la polución atmosférica, son padecimientos cardiacos y aún algunas enfermedades reproductivas y mentales. Sigue explicando la investigadora, “que muchos de los contaminantes del aire como las diminutas partículas PM10 PM2.5 son capaces de penetrar en nuestros pulmones y llegar al torrente sanguíneo… y son responsables de aproximadamente un tercio de las muertes por accidente cerebro vascular, así como una cuarta parte de las defunciones por infarto”.

Como ven, las siete (o 10), plagas desatadas por Dios Padre como castigo por mantener de rehén a su pueblo elegido, resultan travesuras infantiles en comparación a las fatales consecuencias que ocasionan al pueblo de México, y en general a todos los países (más aun, aquellos que los grandes consorcios industriales y financieros se empeñan en seguir irónicamente denominando como en vías de desarrollo). El agua, el sol, el aire, los mares, el espacio terrestre y más allá, eran de la humanidad, ahora pertenecen a los 3 mil grandes multimillonarios que existen actualmente. Si ellos desean, cualquier cosa puede ser suya, si es que no lo es ya. Ellos se han apoderado de todo lo que el trabajo de millones de seres humanos durante cientos de años ha creado.

En la siguiente semana veremos cuáles son los grupos más poderosos en México y quiénes los conforman. ¿Quién encabeza a las mineras nacionales que operan en la Bolsa Mexicana de Valores? ¿A quién pertenecen las compañías que conforman el Grupo México? ¿Qué empresas son las mayores productoras de plata en el mundo? ¿Cuál es la segunda empresa minera más importante en México? Ya Braulio Carbajal nos dará contestación a éstas y otras cuestiones la próxima semana, en uno de sus excepcionales reportajes de los cuales extrajimos preguntas y respuestas.

@ortiztejedaortiz_tejeda@hotmail.com

Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030
Para el nuevo Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 proponemos considerar, en respuesta a la convocatoria, los siguientes elementos centrales:

1) El empleo productivo es el motor básico de la creación de riqueza en una economía, el principal recurso de un país, y para el trabajador, fuente originaria de ingresos, bienestar, seguridad y dignidad.

Consideramos que el empleo formal (estable y con acceso a la seguridad social) y la formalización del informal (que ya cuenta ahora con servicios médicos gratuitos y es factible conectar su acceso a pensiones y créditos a la vivienda y al consumo), con remuneraciones justas, deberían ser el eje de la política económica y social.

Sin embargo, el modelo económico actual es estructuralmente inadecuado para generar el empleo requerido y es por ello que la nueva estrategia económica, sugerimos, debería enfocarse en la incorporación masiva, en todas las actividades, de la población subocupada y desocupada al trabajo productivo, estable y con ingresos justos.

2) Para ello resulta necesario acotar el predominio monopolista y monopsonista de las grandes corporaciones extranjeras y nacionales que copan desmedidamente los mercados y una gran parte de la actividad económica de México. Establecer límites racionales a la participación de corporativos, empresas, marcas, productos y servicios en el mercado nacional (pueden crecer hacia afuera) a fin de abrir espacios crecientes de mercado a la producción de micro, pequeñas y medianas empresas y cooperativas mexicanas (las grandes generadoras de empleo), que con calidad pueden satisfacer en alto grado un mercado al que ahora no tienen acceso. Combatir la pobreza con subsidios sirve, sin duda, pero tiene límites y nunca podrá sustituir al trabajo.

3) Es preciso recuperar la autodeterminación económica que el país ha perdido al firmar los perniciosos y desiguales tratados de libre comercio, libre inversión y subordinación económica con Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y Europa (TLCUEM), principalmente. El libre comercio es totalmente asimétrico, condicionado y básicamente aprovechado por las transnacionales; también la libre inversión extranjera directa (IED) que ha desplazado o comprado a la industria nacional y a innumerables servicios en donde no aportan mayor cosa, pero sí esquilman al país, sus recursos y el valor agregado, y la libre inversión financiera, que en su versión especulativa (la mayor parte) causa más daños e inestabilidad comercial y cambiaria que prescindir de ella.

Trump nos hará un gran favor dinamitando el T-MEC, como asegura hará imponiendo aranceles. Nos causaría serios trastornos en lo inmediato, pero ello nos obligaría a reordenar nuestra economía sobre bases, posibilidades, y prioridades propias, con nuevos acuerdos comerciales justos y una inserción adecuada al mercado global. México crecía tres veces más cuando tenía una economía con base interna y no había tratados de libre comercio; hoy debemos replantear los términos de nuestra interacción externa, dejar de ser tributarios del norte y participar en la reorganización de un nuevo mundo.

4) Vital es avanzar aceleradamente a la autosuficiencia alimentaria, elemento perdido con el neoliberalismo. Al campo deben volcarse grandes inversiones para infraestructura y operación, y sobre todo asegurar precios mínimos remunerativos a los productos primarios y máximos al consumidor a fin de impulsar una integración agropecuaria eficiente y una sustitución del abasto externo por interno con productos sanos y de alta calidad.

5) Fundamental es también la reindustrialización del país con base en recursos propios, tecnología intensiva en trabajo humano y en las necesidades de la nación. El modelo maquilador es un espejismo y no tiene futuro; saber y hacer las cosas, sí. Replegar a las empresas monopolistas y abrir mercado a la pequeña y mediana industrias es el camino, así como buscar la integración de éstas en las cadenas de proveeduría corporativa para un creciente valor agregado mexicano. A corto plazo podemos recuperar muchas manufacturas. Prometedor es, por ejemplo, producir autos eléctricos propios de bajo costo.

6) Asimismo, debemos enfocar la remexicanización de los servicios, que hasta la apertura neoliberal y los TLC era un espacio económico satisfactoriamente cubierto por empresas mexicanas. Aquí debe seleccionarse con lupa el ingreso de capital extranjero, acotar los monopolios (o semimonopolios) y fomentar el desarrollo de todo tipo de servicios nacionales.

7) Una distribución más equitativa del ingreso. En los últimos años el gobierno de la 4T ha logrado paliar la pobreza y la pobreza extrema en el país incrementando el salario mínimo y transfiriendo recursos públicos vía subsidios a diversos sectores sociales considerados vulnerables, con un impacto muy positivo. Sin embargo, lo ha hecho recuperando recursos vía austeridad, reasignando el gasto, con algunas mejoras fiscales, y por la contratación limitada de deuda (la cual debería decrecer en términos nominales y como porcentaje del PIB), y queda poco margen frente a los enormes compromisos públicos con la salud, educación, pensiones, seguridad, infraestructura e inversión productiva. La desigualdad sigue siendo abismal.

8) Para seguir avanzando, México requiere una acción fiscal de gran profundidad para captar cuando menos el doble de recursos en relación al PIB, pues es el país de la OCDE con peor captación: 17.7% del PIB en 2023 contra el promedio de 33.9% de los miembros, y no se diga contra los países socialmente avanzados como Austria, Bélgica, Dinamarca, Francia, Italia, Noruega o Suecia, con más de 40%.

México cobra proporcionalmente los mismos impuestos (35% es su tasa máxima) a las personas que ganan 50 mil pesos al mes que a quienes ganan 5 mil millones al mes. Prácticamente todos los países de la OCDE tienen tasas máximas de ISR al ingreso personal superiores a la de México, 45.9% en promedio, destacando Suecia (52.2%), Portugal (53%), Austria (55%), Francia (55.4%), Dinamarca (55.9%) y Japón (55.9%). Por equidad, México debería aplicar tasas crecientes a los ingresos superiores hasta 60%, incluyendo todo tipo de ingresos y ganancias. El objetivo es que México recupere por ISR a personas físicas no el 3.7% del PIB actual, sino al menos el 8.2% que captan en promedio los países de la OCDE, y de ahí a 12 por ciento o más de algunos países (Finlandia, 12.7%; Canadá, 12.8%; Nueva Zelanda, 14.3%, o Dinamarca, 24.8%).

En el ISR a las utilidades empresariales, México tiene una tasa correcta de 30% fija, pero sólo capta 3.9% del PIB. Esto es menos de lo que captan países con tasas fijas inferiores como Japón, que recauda 4.4% del PIB; Canadá, 4.7%; Irlanda, 4.7%; Países Bajos, 4.9%; Luxemburgo, 5%, o Noruega, 11.7%. Colombia, con una tasa fija de 35%, capta 7.2% de su PIB. Está claro que México tiene mucho por avanzar en materia fiscal.

UNIDAD TÉCNICA DE ECONOMÍA, SA de CV CDMX Tel./fax 55 5135 6765 unite@i.com.mx

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Donald Trump toma posesión
¿Comienza novela de terror?
Frente común contra el magnate

En la práctica, ¿qué tan diferente es Trump de sus 46 antecesores en la Casa Blanca? No mucho –aunque es el primero en ser condenado judicialmente en sentarse en la Oficina Oval–, porque todos han sido guerreristas, expansionistas, golpistas, injerencistas y demás, siempre en el ejercicio de su sueño húmedo –el Destino Manifiesto, aderezado con la Doctrina Monroe– de que Estados Unidos puede hacer lo que le plazca por ser el elegido de quién sabe quién.

De entrada, al menos en el discurso (mano dura, promete), Trump se dice dispuesto y preparado para emprender todo tipo de guerras, con otra de sus banderas ( America first): fronteriza (con la mira puesta en México como prioridad máxima), migratoria (deportación masiva), narcotráfico (extramuros, porque internamente nadie lo toca), expansionista, tecnológica, comercial, económica, financiera, social (en terceros países), ideológica y las que añada, comportándose como si fuera el salvaje dueño del planeta, sin respetar nada ni a nadie, y lo hace ante una comunidad de naciones mayoritariamente agachada. Pero, ¿llevará a la práctica todas sus amenazas y chantajes, o se trata de escarceo del magnate para medir las posibilidades reales y la debilidad de los que tiene enfrente?

En vía de mientras, uno de los temas (no el único) que más preocupa a buena parte de los países latinoamericanos es la deportación masiva más grande de la historia de sus respectivos conciudadanos, lo que se asocia a la drástica caída del envío de remesas (además, Trump amenaza con cobrar impuestos), ambas advertencias hechas por el presidente de una nación, Estados Unidos, construida con base en migrantes de todos los rincones del planeta.

Las remesas tienen un peso específico y creciente en las economías receptoras y el despido masivo implicaría el estallido de una bomba social. México es el mayor receptor en América Latina (cerca de 66 mil millones de dólares en 2024, 96 por ciento provenientes de Estados Unidos) y ocupa el escalón número dos a nivel mundial, sólo por debajo de India. Desde luego, se trata de un monto nada despreciable (sobre todo por el beneficio que representa para las familias receptoras), pero ese volumen de divisas equivale a poco más de 2 por ciento del producto interno bruto (PIB).

Los casos económicos y sociales más preocupantes corresponden a naciones centroamericanas y algunas caribeñas, porque para ellas dicho envío de divisas representa una proporción muy elevada de sus respectivas economías. De acuerdo con estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo, para Nicaragua esos dineros equivalen a cerca de 30 por ciento de su PIB. En el caso de Honduras se aproxima a 28 por ciento, a 25 por ciento en El Salvador y a 20 por ciento en Guatemala. Para Jamaica, 21 por ciento, Haití 16 por ciento y República Dominicana, 9 por ciento.

Aunque en menor proporción que en México y Centroamérica, para las naciones del sur del continente las remesas provenientes de Estados Unidos también son relevantes. Por ejemplo, Ecuador, Perú, Colombia, Uruguay y Argentina.

Entonces, todo dependerá de la reacción de la comunidad de naciones –si es que está dispuesta– para detener el embate de Donald Trump y sus hordas retardatarias, así como de la respuesta y presión interna de millones de estadunidenses que están en contra del regreso al medioevo que encabeza el magnate. Alternativas hay, y no pocas, para enfrentar a este salvaje, pero entre todos hay que empujar parejo.

Las rebanadas del pastel

Más tardó en conocerse el alto el fuego en Gaza que el genocida Benjamin Netanyahu en intentar retractarse y aclarar que se trata sólo de una decisión temporal, porque, dice, Israel se reserva el derecho de reanudar la guerra cuando se le pegue la gana. En vía de mientras, ¿quién pagará por el genocidio y la devastación? El halcón y su banda de asesinos no pueden quedar impunes. ¡Viva Palestina!

X: @cafevegacfvmexico_sa@hotmail.com

Entre las primeras demandas del presidente electo justo antes de su investidura estuvo izar las banderas oficiales hasta arriba, y anular la orden del gobierno saliente de que deben ondear a media asta como parte del luto nacional por la muerte del presidente Jimmy Carter. Para Trump, ésta es su fiesta y nadie se la iba a aguar.

Pero el retorno de Trump en los hechos es resultado de un golpe posiblemente mortal contra lo que queda de esta democracia, y su investidura debería de ser un día de luto para lo que queda de esta república imperial, y algunos advierten que el retorno de Trump es posiblemente un tiro de gracia.

El país de la libertad a partir de este lunes será encabezado por un criminal convicto, un violador y abusador sexual, un estafador, un campeón de la mentira y un golpista que ha amenazado con usar a las autoridades judiciales y fuerzas de seguridad, incluyendo las militares, para reprimir a sus opositores. Con él, continuará la anulación de derechos civiles, laborales y ambientales y otras conquistas sociales de las últimas décadas dentro del país, se impulsará la xenofobia, se continuará la censura de libros, se garantizará el derecho sagrado a las armas de fuego; todo, mientras los más ricos se hacen más ricos. En torno a la política exterior, se tendrá a un ultranarcisista admirador de los autócratas encabezando lo que Jeffrey Sachs califica de el país más ilegal y peligroso del mundo durante las últimas décadas.

¿Cómo es posible que esté de regreso?, sigue siendo la pregunta una y otra vez. Son muchos los factores, incluyendo la profunda disfunción del sistema político que el propio ex presidente Carter calificó de ser una oligarquía, con soborno político ilimitado. Por otro lado, su elección también comprueba el fin del principio fundamental de que en este país no hay nadie por encima de la ley.

Hannah Arendt, en su exploración del totalitarismo hace décadas –y que ahora es lectura obligada para entender esta coyuntura– señala una de las grandes maniobras que también explica la actual coyuntura estadunidense: “la mentira constante no tiene el propósito de que el pueblo crea en una mentira, sino el de asegurar que ya nadie crea nada. Un pueblo que ya no puede distinguir entre la verdad y la mentira, entre lo correcto y lo equivocado… Con ese pueblo, uno puede hacer lo que quiera”.

El periodista y analista Chris Hedges recuerda que él, junto con otros como Noam Chomsky, habían alertado durante los últimos 20 años de que la creciente desigualdad social y la erosión de las instituciones democráticas estaban inevitablemente llevando hacia un Estado autoritario o cristiano fascista. Señala que escribió en 2007 que “la desesperanza… esta anulación de un futuro, llevó a los desesperados a los brazos de aquellos que prometen milagros y sueños de gloria apocalíptica”. Pero subraya hoy que Trump es un síntoma, no la enfermedad, ya que la pérdida de normas democráticas se inició mucho antes, y su regreso al poder es parte de la muerte del sistema político del país.

La Estatua de la Libertad llora, pero las comunidades que invita desde que ella llegó como inmigrante de Francia y que han construido y dado vida a este país, se preparan para enfrentar a las fuerzas oscuras y un clásico bully cobarde de secundaria, quien siempre ataca a los más vulnerables para demostrar su fuerza. Tienen de aliados una amplísima gama de defensores de derechos y libertades civiles de las mujeres, de los inmigrantes, de las llamadas minorías, de los gays, junto con sectores progresistas de sindicatos, ambientalistas, y otros progresistas por todas las esquinas de este país.

Después de haber permitido el triunfo de la derecha electa por una minoría, estas fuerzas ahora enfrentan el reto de crear la resistencia necesaria para la resurrección de los derechos y libertades que son las señales de vida de una democracia. Dependerá sobre todo de las dimensiones de una indignación colectiva (aquella invitación de Stephane Hessel: indignaos) ante la injusticia que proclama su triunfo a partir de hoy.

B.B. King Stormy Monday Blues. https://www.youtube.com/watch?v=WFi3C_5U9_Y

Mavis Staples. No time for crying. https://www.youtube.com/watch?v=Z7m-kbPOrl8

Por ahí del medio año del pasado 2024, el ahora secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, nos dijo que no había razones para temerle a Donald Trump, pero que sí las veía para ser prudentes y cuidadosos en nuestra relación con el gobierno que ya se inicia.

En aquel momento no parecían tan reales todas las amenazas del presidente convicto, pero para la presidenta Claudia Sheinbaum, sin dudar y sin subestimar, la idea de prevenir era, y es, la defensa de la soberanía del país, y empezó a perfilar una labor que hoy está convertida en una constante de trabajo en el que están comprometidos todos los factores de su gobierno.

La situación no ha sido fácil. En la Casa Blanca nunca ha habido un aliado, y pese a la oratoria presidencial, que en algunos momentos hubiera parecido amistosa, las acciones xenofóbicas llenan las páginas de la historia de ese país. Vale recordar ahora cuando el presidente Eisenhower puso en marcha la Operación Espaldas Mojadas, que hizo posible la deportación de más de una docena de millones de mexicanos en 1954; hay versiones que hablan de que durante la primera semana de ese operativo se detuvo y se enviaron a México a 12 mil 300 migrantes mexicanos, y al final del mes más de 20 mil habían sido detenidos.

Aunque en fechas recientes se ha dicho que fue Obama quien más mexicanos ha deportado, los datos duros indican que en la administración de Bill Clinton, 7 millones 447 mil mexicanos fueron forzados a dejar Estados Unidos, la cifra más alta de los últimos tiempos, con lo que Clinton se convirtió en el campeón de las deportaciones.

Ayer, durante un discurso pronunciado en el Capital Oe Arena de Washington, a unas horas de su toma de posesión, Trump volvió a lanzar el amago. Ahora dijo que mañana, para cuando se ponga el Sol, la invasión contra nuestras fronteras se habrá detenido.

Para nuestro país y para la presidenta Sheinbaum el asunto es muy claro, y con el trabajo de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, se ha elaborado un plan que, aunque no se sabe mucho de él, se tiene la seguridad de que se habrá construido con la idea de hacer menos traumática la deportación.

Lo que se tiene en claro es que, como nunca se logró, más allá de las posturas extremas, convocar con éxito a los representantes más conspicuos de la iniciativa privada para formar algo así como una red de protección contra la injusticia de las deportaciones.

Es decir, lo que sabemos hasta ahora es que México está listo para enfrentar una estrategia que vaya en contra de nuestra gente, en caso de que se diera. Tal vez por eso es que Juan Ramón de la Fuente aseguraba que a Trump no se le temía, pero sí se le medía.

Así las cosas, habrá que estar pendientes de las primeras acciones de Trump y de la respuesta que dentro, ojo, dentro de aquel país se dé a esas acciones, porque allá también se cuecen habas.

Y también, y de todas formas, la reacción en México a la posibilidad de que se cumplan las amenazas del presidente convicto y a las que ha convocado Claudia Sheinbaum podrían darse mañana mismo en caso de que sean extremas. Así van las cosas.

De pasadita

No hay alcaldía, en los casi mil 500 kilómetros de la Ciudad de México, que no esté invadida por baches de todos tamaños, desde los que apenas nacen hasta los que ya son verdaderos hoyos.

Y lo peor es que, por ejemplo, en la Cuauhtémoc, antes de hacer un trabajo que remedie de fondo el problema las compañías se han dedicado en buena parte a parchar los baches, y más tardan en cubrirlos que en lo que vuelven a formar, más profundos y más peligrosos. Aguas.

Uno de los miembros de la Federación Mexicana de Futbol lanzó un SOS. Víctor Velázquez, presidente del Cruz Azul, equipo de vasta afición y gran protagonismo en los recientes certámenes, advirtió el sábado que teme por su vida tras la detención pacífica y prisión preventiva de su tío político Guillermo Álvarez, ex jerarca del equipo y de la cementera, con quien sostiene una lucha encarnizada en la que, aparentemente, ha salido airoso en tribunales. En tanto, Billy (79 años) espera resolver su caso de una vez por todas y eludir la prisión beneficiándose por su edad.

Velázquez sabe que Billy no se anda por las ramas, pues, a pesar de su imagen de personaje amable y gentil, en el pasado no tuvo empacho en mandarlo a la cárcel. El pleito no sólo es entre tío y sobrino. También hay una moderna historia de Caín y Abel, pues el choque por el control de la cementera y del equipo incluye al mayor de los hermanos Álvarez, a Alfredo, quien en calidad de testigo protegido destapó la cloaca: una enorme trama de corrupción, desvío y lavado de dinero.

Es otro episodio con tinte policiaco, el cual hace virar la atención de las canchas hacia los señores de pantalón largo que se debaten en contiendas con alta dosis de adrenalina, mucho más hipnotizantes y cruentas que las que vemos en los terrenos de futbol. En una de las última entrevistas con Billy, en aquellas lujosas oficinas ubicadas al sur de la ciudad, y cuando ya soplaban aires de cambio, aseguró que no tenía problema si gobernaba otro partido, uno distinto a los que durante décadas le permitieron hacer y deshacer.

Se dijo listo para sumarse, ¿cómo?, habló de que tenía cemento, mucho cemento para las grandes obras y proyectos del gobierno. Todo indica que no hubo acuerdo ni pactos… Pero con Billy nada es casual, sabe que se avecina un drástico relevo de jueces y magistrados y prefiere resolver su caso ya mismo, con los de la vieja guardia, los suyos… Velázquez está inquieto y advirtió el sábado: “No te estás enfrentado a gente buena (…) es preocupante y tienes que tomar todas las medidas y responsabilizar a esta familia si me pasa algo”.

Billy, prófugo por más de 4 años, tiene enfrente el caso de su cuñado y también directivo del club, Víctor Garcés, quien fue detenido en junio de 2022 por operaciones con recursos de procedencia ilícita, y en diciembre pasado recibió libertad condicional por tener 83 años y problemas de salud, porta un brazalete electrónico y cumple prisión domiciliaria a pesar de las protestas de la Fiscalía General de la República… Prohibido parpadear: bajo la lupa están los casos de Ricardo Salinas y de Emilio Azcárraga Jean con acusaciones en Estados Unidos.

El América no prestó jugadores a la selección y botó el inicio del Clausura 2025, pero ni con ese acopio de fuerzas le pudo ganar al Inter de Miami, y tras el 2-2 del sábado en el Allegiant Stadium de Las Vegas, cayó en penales ante los de Lionel Messi. De ninguna manera fue un fracaso, el partido convocó a más de 45 mil espectadores. El equipo amarillo regresó feliz tras la colecta de dólares, directo al festejo entre plumas, lentejuelas y música de banda para celebrar el tricampeonato en el parqueadero del estadio Azteca.

Pintoresca la segunda fecha del torneo: Tras medio año, Javier Chicharito Hernández volvió a jugar 90 minutos, sin embargo, las Chivas cayeron 2-3 en su visita al Necaxa… El colombiano James Rodríguez aún no jugaba un minuto con los Panzas Verdes y ya era merecedor del gafete de capitán… ¿De qué sirve ser líder? Cruz Azul y Martín Anselmi ahora se administran o quizá se apagan, suman un punto de seis posibles… Los juveniles del América no pudieron repetir victoria ante Xolos, aun así entregan la estafeta al primer equipo ubicados entre los punteros…

El corte de caja del Tri B que anda de gira, será después de chocar contra River Plate, el martes, pero el triunfo en Brasil fue inesperado y da ánimo a la plantilla que perdió otra pieza con la lesión de Jorge Ruvalcaba. El Inter de Porto Alegre sobrellevó el partido, cumplió a secas el compromiso tras verse forzado a interrumpir su pretemporada… Hubo junta de dueños y se cocinan algunas bajas…

La mala: Memo Ochoa tuvo infortunado partido en Portugal. La buena: César Chino Huerta debutó con el Anderlecht, anotó y agradó al público belga.

EDITORIAL
En muchos sentidos, se vivirá hoy en Washington un día sin precedente: es la primera vez en la que un delincuente convicto tomará posesión como presidente de Estados Unidos; la primera en mucho tiempo en la que un individuo regresa a la titularidad del Ejecutivo de ese país tras haber estado lejos de ella en el cuatrienio anterior; la primera en décadas en la que la ceremonia principal tendrá lugar intramuros en el Capitolio, sede del Legislativo, y no en la explanada que se extiende frente a esa edificación y la primera en la que el protagonista central del acto azuzó una insurrección armada.

Otro aspecto inédito es que ningún mandatario estadunidense había inaugurado su periodo con una distancia tan grande entre sus promesas –o sus amenazas, según se le mire– y las posibilidades reales de llevarlas a cabo, además de que ningún inicio presidencial había generado tantos temores y rechazos dentro y fuera de Estados Unidos como los que suscita el de este día.

Por esas razones, aunque el lema de Donald Trump evoca el retorno a un pasado tan grandioso como mítico, muchos sectores temen que su segunda administración marque, en cambio, el inicio de la decadencia irremediable de la superpotencia vecina y que sea el comienzo de un proceso de demolición de instituciones, derechos y alianzas externas, y acaso también de la economía estadunidense.

Ciertamente, el programa trumpiano coloca bajo ataque a las mujeres, las minorías y los sectores vulnerables de la sociedad, y ello explica que incontables personas hayan salido el sábado pasado a manifestarse en muchas ciudades del país vecino a expresar su propósito de organizar la resistencia ante lo que se dibuja como un retroceso histórico de los derechos civiles. Para ellos no hay optimismo posible, sobre todo si se toma en cuenta que el regreso del magnate al poder presidencial ocurre en un contexto mundial caracterizado por el crecimiento de las ultraderechas más autoritarias, intolerantes, atrasadas e ignorantes.

Por otra parte, aunque una de las esencias de ese nuevo gobierno es, en los hechos, la entrega de un poder político inconmensurable a un puñado de billonarios del sector digital –Elon Musk, Mark Zuckerberg y Jeff Bezos, los más prominentes–, en los capitales industriales y comerciales estadunidenses hay preocupación por los impactos negativos que las medidas anunciadas por Trump puedan tener dentro del país.

No es sólo que los aranceles con los que el nuevo ocupante de la Casa Blanca ha amenazado a sus socios de México, Canadá y Europa –por no hablar de las medidas proteccionistas que anunció contra las importaciones procedentes de China– induzcan un grave incremento a los precios al consumidor, sino también que las cadenas productivas establecidas entre Estados Unidos y sus socios del T-MEC podrían tener un efecto sumamente pernicioso para la industria local, que depende en buena medida de partes e insumos procedentes de sus vecinos y socios.

Por añadidura, los anuncios de detenciones y expulsiones masivas de trabajadores indocumentados no sólo desembocarían en una infinidad de tragedias personales para quienes sufrieran esas medidas aberrantes e inhumanas, sino que podrían traducirse en un déficit de fuerza laboral y en una caída pronunciada de la competitividad estadunidense ante Asia y Europa.

En México ha generado temor e irritación la aberrante idea de Trump y de varios de sus colaboradores de catalogar como organizaciones terroristas a los grupos delictivos dedicados al trasiego de drogas, y no tanto por el absurdo conceptual de esa potencial homologación, sino porque, de acuerdo con las leyes abusivas y extraterritoriales de Estados Unidos, ella conferiría a Washington la facultad de emplear fuerza militar en nuestro territorio.

Pero, a pesar de los oscuros amagos que el inicio de la segunda presidencia de Trump proyecta en el planeta, debe recordarse que en la primera éste no pudo consumar la mayor parte de sus amenazas; por lo que atañe a la comunidad internacional, en el balance final resultó ser uno de los presidentes estadunidenses menos belicistas de la historia y, ante México, uno de los menos injerencistas.

Puede discutirse en qué medida esa falta de correspondencia entre las palabras y los hechos forma parte de un estilo personal de negociar –detestable, sin duda–, en qué proporción se debió a un choque inexorable con la realidad y si hoy día se repetirá esta incongruencia o si las nuevas condiciones políticas permitirán a Trump imponer los puntos más nocivos y destructivos de su discurso. Pero en lo inmediato, Estados Unidos y el mundo viven tiempos de zozobra.

Migrantes representan valioso capital humano

Felicidades a La Jornada por su magnífica serie de reportajes, Deportar, falsa solución. Hago al respecto los siguientes comentarios:

Los migrantes representan un valioso capital humano para el país de origen y el país receptor. A México no le conviene perder tan apreciable palanca de desarrollo y tampoco a Estados Unidos. De ahí que la mejor alternativa sea negociar a fin de que la necesidad que tiene de migrantes el país receptor y de remesas la nación de origen sea resuelta por acuerdos de contratación temporal con derechos laborales.

Por otra parte, Estados Unidos, Canadá y México pueden constituirse en una zona altamente competitiva si programan un intercambio sin precedente de capacitación y formación de capital humano: desde los menos calificados hasta especialistas en las ciencias y tecnologías que están cambiando los paradigmas de la existencia humana y del desarrollo.

Por lo anteriormente dicho, la perspectiva que tiene Donald Trump sobre la migración es errada y miope. Pobre Trump, tan lejos de los migrantes y tan cerca de sus prejuicios.

Primitivo Rodríguez Oceguera

Éxodo del sur y la barbarie del norte
El éxodo de centroamericanos producto de la extrema violencia y un modelo económico colapsado, está creando un tsunami de seres humanos entre los que se encuentran las famosas pandillas salvadoreñas llamadas maras, avanzando sin remedio a la frontera sur de México, que al mismo tiempo en su frontera norte enfrenta una política criminal que considera a los migrantes enemigos peligrosos a los que hay que hacer la guerra y que con el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos no sólo militarizará la frontera, sino que también pretende hacer la guerra dentro de nuestro territorio a los narcotraficantes, dejando a México en un posición de emparedado o sándwich al que aprietan lo más perverso del neoliberalismo.La extrema presión que provoca será sin duda el mayor reto de derechos humanos, de seguridad y diplomacia del mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum.Por lo anterior, hacemos un llamado a todos los mexicanos, independientemente de la filiación política, a hacer un frente común para apoyar la política exterior de México, que incluso durante los gobiernos priístas y en los tiempos más oscuros de la historia reciente en el mundo han significado a nuestra nación y a nuestro pueblo un ejemplo universal de solidaridad, dignidad, resiliencia y fuerza.
Iván Uranga

Esta tarde en Tepoztlán

¡La tarde es hermosa!
El planeta gira con la maestría
de quien sabe quién es
y sabe por dónde.
Y las nubes en silencio,
serenas y confiadas,
van a donde tienen que ir
sin preguntar por dónde
y yo
esta tarde,
sereno y confiado,
miro y sonrio
en paz
porque todo está bien
allí donde está.
Por eso estoy bien,
en esta tarde
¡tan hermosa!

Carlos Noriega Félix

Invitaciones
Protestas contra Trump
Se invita a las protestas contra Donald Trump. Chicago (Federal Plaza); Nueva York (Trump Tower); Washington (Parque Malcolm X), Denver (Capitolio), Santa Catarina-Monterrey; Jardín Catedral de Morelia, Plaza Catedral de Zacatecas, embajada de EU en Paseo de la Reforma, y consulado de EU en Acapulco, entre otras.
ANSWER, Code Pink, Red Migrante sin Fronteras, Coalición Binacional vs Trump

Por la soberanía de los pueblos y por la paz
La Plataforma Común por Palestina desde México se une y te invita a la convocatoria para la marcha, hoy a las 12 del día del Antimonumento de los 43 al Ángel de la Independencia, en el marco de la toma de posesión de Donald Trump.Por la soberanía de los pueblos, contra los genocidios y las guerras; somos territorios de paz y queremos vivir en paz.Cumplimiento del alto el fuego. No a la ocupación. ¡Viva Palestina Libre!
Daniela González López, coordinadora internacional del Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos, Plataforma Común por Palestina

El miércoles pasado, el presidente Joe Biden se despidió de la sociedad estadunidense con un mensaje en el que denotaba tristeza y frustración, pero también la claridad de haber logrado una serie de importantes beneficios para la nación.

Ésta es una apretada síntesis de sus principales logros y fracasos.

Covid: la formidable respuesta que la administración Biden dio a la pandemia ocasionada por el covid se pudiera sintetizar en la producción y distribución de vacunas que permitieron que 250 millones de personas las recibieran y que el número de muertes se redujeran de 23 mil por semana a 400.

Infraestructura: la creación de un espectacular plan de gasto en la construcción y reparación de la infraestructura en carreteras, aeropuertos, puentes, sistemas de agua y comunicación por Internet a lo largo de todo Estados Unidos por más de un trillón de dólares.

Salud: amplió el sistema de salud conocido como Obamacare mediante el que se incorporaron aproximadamente 10 millones de personas a los beneficios de salud pública, incluyendo la promoción en la producción de medicinas y una disminución sustancial en su precio, entre ellas la insulina, tan necesaria para millones de estadunidenses diabéticos.

Desempleo: mediante una combinación de recursos públicos y privados se abatió el desempleo de 8.05 a 3.63 por ciento derivado de los programas de apoyo a la industria y los grandes y pequeños establecimientos comerciales, así como la inversión en infraestructura, independientemente de que los beneficios del programa no alcanzaron a madurar y llegar a toda la población.

Medio ambiente: los programas de apoyo al medio ambiente incluyeron la restricción en la explotación del petróleo en áreas reservadas y la obligación de aumentar el rendimiento de combustible por parte de los fabricantes de autos.

Pero, en medio de todo ello, también sus yerros marcaron su administración. Tal vez el más desastroso fue la salida de las tropas estadunidenses de Afganistán, después de que Trump en las postrimerías de su administración firmara un acuerdo con el Talibán para tal efecto. La forma precipitada y desorganizada en que se efectuó esa salida fue una mancha indeleble que marcó la administración Biden.

Otro gran problema que Biden trató de resolver tardíamente fue el de miles de indocumentados que cruzaron la frontera que abarrotaron calles y jardines de importantes urbes, como Nueva York, ante la impotencia de las autoridades para darles alojamiento y comida. La presión de los legisladores republicanos y los de su propio partido para que atendiera el problema en forma más eficiente obligó al presidente a tomar medidas extremas para coartar la llegada de indocumentados y deportar a miles que, a fin de cuentas, no dejaron satisfecho a nadie.

Su decisión de relegirse y el haber estado de acuerdo con la dirección del Partido Demócrata para que no hubiera elecciones primarias para escoger al candidato de su partido a la presidencia, y su tardía decisión de abandonar la carrera por la relección, después de su desastrosa participación en el último debate con Trump, fue considerado otro factor que costó a los demócratas la presidencia. La suma de errores que abrieron las puertas de la Casa Blanca a un personaje como Donald Trump fue tal vez la afrenta más grande para millones de estadunidenses.

Con todo, el legado del presidente Joseph Biden es laudable, si se toman en cuenta los graves momentos en que tomó las riendas de Estados Unidos y logró sacarlo de una de las más graves crisis que haya sufrido, incluido su esfuerzo por restaurar y reservar la democracia.

Hoy 20 de enero es considerado día de fiesta nacional en este país por celebrarse el nacimiento de uno de los más grandes defensores de los derechos civiles, Martin Luther King. Paradójicamente, también es el día en que rendirá juramento como presidente Donald Trump, quien se ha distinguido por su discurso racista en contra de los derechos civiles de los negros y las minorías raciales.

A propósito de la embestida xenofóbica que estamos presenciando a inicios del año, antes de cualquier debate en torno a la migración de nuestro tiempo, tendríamos que ampliar la perspectiva y mirar a la historia y aún a la prehistoria. La migración es atemporal y universal: existe desde que los seres humanos, inexorable y legítimamente, se han desplazado buscando mejores condiciones de vida para ellos y sus familias.

De sur a norte, de oriente a occidente, y en otras direcciones, el homo sapiens ha emigrado hasta poblar los cinco continentes, y los flujos no cesan porque el imperativo de mitigar las necesidades básicas de comida, refugio y vestido, están por encima de fronteras nacionales, credos ideológicos, sistemas políticos y modelos económicos. Y lo decíamos, no de ahora, sino de siempre.

Por eso, criminalizar a los migrantes, lo mismo en sectores gubernamentales y sociales de nuestros vecinos del norte que en algunos países europeos donde gobierna o tiene una alta influencia la extrema derecha, es deshumanizante, es antihistórico, es flagrantemente violatorio de los derechos humanos. Es una actitud retrógrada, contraria a la civilización, y contraria incluso a los cimientos del progreso.

Legislar para legalizar primero la detención y luego la expulsión de un migrante sin juicio previo, sólo con la acusación sumaria, interesada y facciosa de un funcionario menor, por ejemplo, es contrario a los principios elementales del debido proceso que contemplan diversos tratados y declaraciones de derechos humanos, de los que Estados Unidos forma parte.

Separar familias, padres inmigrantes e hijos que ya tienen la nacionalidad estadunidense sería contrario al estado de derecho porque estarían atentando contra sus propios ciudadanos al privarlos de sus progenitores, sería también abiertamente lesivo a la dignidad de toda la familia, al generar un daño sicológico irreparable.

Expulsar a quienes sólo buscan mejores estándares de vida significa también no ponderar la enorme aportación que los migrantes hacen no sólo a las economías de sus países de origen, sino sobre todo a las economías a las que sirven. No es una opinión subjetiva, es una realidad acreditada con cifras.

Para citar el caso de los migrantes mexicanos, es del dominio público que las remesas son ya la segunda fuente de divisas del país, sólo después de la exportación de autos. El año pasado las remesas alcanzaron la cantidad histórica de 60 mil millones de dólares, sin contar diciembre. Son una aportación fundamental para el sustento de sus familias, de sus comunidades de origen y de la propia economía nacional. Pero la contribución a la economía estadunidense es aún mayor, pues a México sólo envían alrededor de 25 por ciento de sus ingresos, el otro 75 por ciento lo gastan en bienes, servicios e impuestos en la economía local, sin contar la inmensa plusvalía que generan en las empresas, cultivos y distintos sectores económicos donde aportan su fuerza de trabajo, productiva, esmerada y honesta.

Hay estados como California, Texas, Nuevo México y Florida, además de Nueva York y Chicago, cuyas economías, en algunos casos con un PIB estatal superior a la de la mayoría de países europeos, se desplomarían sin el trabajo, el consumo y las contribuciones fiscales de los trabajadores migrantes. Las ciudades fronterizas de ambos lados, sobre todo, languidecerían.

Y hay que decirlo, a Estados Unidos emigran también egresados de instituciones de educación superior y posgrados, que detonan ahí su conocimiento y desarrollan su potencial productivo. Tanto ellos como el resto de hermanos migrantes son talentosos y productivos. Llegan a producir, no a delinquir. Criminalizarlos es una actitud sesgada, deshumanizada y regresiva.

En cuanto al T-MEC, es un mecanismo que ha beneficiado a las tres partes, a México, a Estados Unidos y a Canadá. Es un esfuerzo colectivo que en la teoría de juegos se llama esquema de suma positiva, porque al final nadie le quita nada a nadie y todos salen ganando. Claro, con sectores que habría que revisar de parte nuestra, como lo relativo a los productos agropecuarios, y especialmente los granos básicos.

Desmantelar, desvirtuar o debilitar al T-MEC sería perder competitividad frente a otros mercados, como el de China y el de los tigres asiáticos. Imponer aranceles a las importaciones, algo totalmente contrario al espíritu de los mercados de libre comercio, golpearía a las tres economías. El arancel cobrado a los productos e insumos que ingresan lo terminarían pagando los propios consumidores, lo que incentivaría la inflación, encogería los mercados y reduciría el crecimiento de la economía.

Eliminar y aún restringir los alcances del T-MEC sería el fin del mayor mercado común de mundo. Sería la mejor noticia, pero para los competidores de otros polos de poder económico, que siempre le han disputado la hegemonía a este lado del Atlántico, aunque también podría derivar en un enfriamiento de la economía mundial. Un esquema de perder-perder.

En suma, una embestida contra los migrantes, su criminalización y expulsión sumaria, sería inhumano y también lesivo para la economía que hoy se beneficia de su productiva fuerza de trabajo. Vulnerar al T-MEC sería también una decisión de perjuicio compartido para todos los actores. Es tiempo de elevar la mirada y proteger el interés de todas las partes. En próximas colaboraciones abundaremos sobre ambos temas.

Entre diciembre de 1941 y junio de 1942, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, se suscitó un episodio de injerencia estadunidense en nuestro país que se conoce poco y está ausente tanto en libros de texto como en diferentes museos, empezando por el Museo Nacional de las Intervenciones, donde mejor correspondería ser recordado.

Aunque esta injerencia no implicó agresiones bélicas directas, fue un proceso en el que la amenaza de intervención de Estados Unidos (EU) en la península de Baja California fue casi consumada y hubo momentos de gran rispidez que estuvieron cerca de descarrilar las cosas. Militares estadunidenses, sin permiso ni aviso, ingresaron con material de guerra al país y no fue fácil expulsarlos. Más adelante, un portaviones con toda su flota se instaló en frente a nuestras costas y su comandante respondió con provocaciones cuando se le ordenó abandonar aguas nacionales.

Gracias al heroico e incansable trabajo del recién nombrado por el presidente Manuel Ávila Camacho comandante del Pacífico, el general Lázaro Cárdenas, y un puñado de patriotas como Heriberto Jara, Francisco J. Mújica y Luis Alamillo, entre otros, México pudo evitar que las fuerzas armadas de EU se aposentaran en la península, so pretexto de proteger al continente americano de un eventual ataque japonés después de la ofensiva a Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941.

De esta manera se pudo conjurar que EU instalara una base militar en nuestro territorio. Todo indica que los estadunidenses tenían el ojo puesto en un punto: la Bahía Magdalena, en Baja California Sur, un lugar largamente codiciado de tiempo atrás no sólo por EU sino por Japón y Alemania, dadas sus características naturales, al ser una bahía de gran profundidad y con una defensa natural que le proporcionan las dos islas que tiene enfrente.

Desde tiempos de Porfirio Díaz, la bahía se había convertido en un apetecido bocado. En 1907 México había otorgado dos concesiones al vecino del norte, una para realizar prácticas de tiro y otra para una estación carbonífera que suministraría combustible a la escuadra de ese país en el Pacífico. Como mudos testigos están los cascos de enormes proyectiles empleados en dichas prácticas, así como la foto de un submarino estadunidense que encalló en la zona.

Con base en el libro de Ángel J. Hermida Ruiz Cárdenas, Comandante del Pacífico, se sabe que cuando Estados Unidos entró de lleno a guerra, buscó que soldados suyos entraran y se establecieran en México bajo la consideración de que nuestro país carecía de la tecnología, así como de las capacidades para impedir un posible ataque japonés desde la poco poblada Península. La posición de México fue clara y contundente: la defensa de México corresponde a los mexicanos y lo que se requería es que EU aportara el material, en este caso lo principal eran los radares, así como capacitación y entrenamiento a nuestras tropas, como finalmente sucedió.

Un dato no menor es que el gobierno estadunidense, por lo demás, contaba con altos personajes del Ejército Mexicano que aceptaron y apoyaron los intentos injerencistas y buscaron descarrilar la cuidadosa negociación de Cárdenas con John L. DeWitt, el jefe del Comando de la Defensa Occidental de Estados Unidos.

De modo que la lucha de estos defensores de la soberanía se dio tanto en el frente externo como en el interno y no sin el respaldo popular, según Hermida: mientras se celebró la negociación, gente de todas las clases sociales se mantuvo en alerta y en cierto momento se presentó en la frontera con lo que tenía a la mano, desde pistolas hasta herramientas agrícolas o costales con piedras. Como bien lo dijo el general Jara, después de haberse conjurado aquel peligro: es algo más de lo mucho que debe México a Lázaro Cárdenas. Todavía tuviéramos a los estadunidenses en el país si se les deja.

Existen dos significativas coincidencias entre lo que sucedió entonces y lo que actualmente estamos viviendo en la relación entre los dos países. Como entonces, en Estados Unidos se levantan voces diciendo que México no es capaz de enfrentar a un enemigo común, ahora los cárteles del narcotráfico y que se trata de un asunto que deben enfrentar sus fuerzas armadas.

De igual forma, durante la Segunda Guerra Mundial la prensa jugó un papel estratégico para abonar a la percepción de pánico de un posible embate nipón a la población estadunidense, facilitado desde el territorio mexicano; actualmente, también la prensa corporativa en ambos lados de la frontera se encarga de instalar la versión de que los narcotraficantes mexicanos, y por ende México, son responsables de la epidemia de consumo de drogas en EU.

La segunda coincidencia es consecuencia evidente de la primera: tanto en la década de los años 40 del siglo XX como ahora, EU utiliza como pretexto un problema común, para sostener que México es incapaz de enfrentarlo por sí mismo y justificar por ello la necesidad de su intervención, de diversos modos, en el territorio mexicano.

Hoy como ayer, la amenaza a la soberanía nacional es una realidad que no debe ser tomada a la ligera. Independientemente de la profunda asimetría que hubo y hay entre los dos países, la historia nos demuestra que es precisamente mediante la política, el diálogo y el entendimiento que es posible ejercer una relación de colaboración y no de subordinación con Estados Unidos.

Y actualmente, con el regreso de Donald Trump a la presidencia, cuyo equipo, según algunas fuentes, ha hablado de invasiones suaves a México para ejecutar a miembros de cárteles, todavía más.

Estados Unidos tiene más de 800 bases militares en todo el mundo, incluyendo la recientemente otorgada por el gobierno de Noboa en las Islas Galápagos. En México no hay ninguna.

Desarticulado el entramado de acciones subversivas internas y externas dirigidas a fracturar el apoyo ciudadano y militar al chavismo, el 10 de enero Nicolás Maduro inició su tercer mandato de presidente para 2025-2031. De cara al bloqueo, las sanciones y la guerra híbrida de EU, Inglaterra, la Unión Europea y Canadá, Maduro dijo que profundizará la democracia directa, el autogobierno popular y que, ante la emergencia del nuevo mundo multipolar y multicéntrico, buscará incorporar a Venezuela a la vanguardia de la nueva geopolítica de paz, cooperación y desarrollo junto al BRICS.

Signado por una gran complejidad −y más allá de los éxitos y reveses sufridos en el primer cuarto de siglo−, el Gran Polo Patriótico, va. Desde diciembre de 1998, el chavismo ha ganado 29 de las 31 elecciones realizadas. Bajo el liderazgo de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, el proyecto bolivariano no sólo ha sobrevivido a distintas formas de guerra (no convencional, de color, híbrida, mediática, cibernética, cognitiva, de clase, etcétera) del Pentágono y la CIA, incluidos golpes de Estado fallidos, castigo colectivo, intentos de magnicidio, invasiones mercenarias y acciones desestabilizadores de la OEA y el Grupo de Lima, sino que ha incrementado su base social de apoyo. No menos importante es la institucionalidad fundada en una Constitución que sirve de base al original proyecto en construcción del socialismo del siglo XXI.

La jornada previa a la juramentación de Maduro, la dirigente del partido Vente Venezuela, María Corina Machado, había convocado a una gran concentración que, en la lógica de las tácticas de la guerra asimétrica, buscaba provocar una confrontación directa con las autoridades y la imposición de una agenda de perturbación política, con el acompañamiento internacional de las vocerías anglosajonas y sus vasallos de Latinoamérica y la vieja Europa. Pero la denominada Operación Marcha Final, concebida por Machado como su Día D, fracasó. Y con ella su épica triunfalista: en la escuálida concentración efectuada en la calle Élice del municipio Chacao, el más rico del país y bastión tradicional de la oposición en Caracas, hubo más periodistas que gente. Por lo que el acto proselitista, diseñado para provocar una conmoción política de tipo insurreccional, terminó desinflándose sin pena ni gloria. De paso, dejó a los ex mandatarios y capos políticos iberoamericanos de la ultraderecha internacional literalmente colgados de la brocha.

Lo que siguió fue la puesta en escena −a través X e Instagram−, de que su caravana había sido atacada por agentes de la seguridad del Estado y estaba detenida. Sin embargo, cuando la noticia recién empezaba a ser tendencia, se acabó: la propia Machado difundió un video donde aparecía semioculta bajo una capucha negra, afirmando: “Estoy bien, estoy segura. Hoy es 9 de enero. Salimos de una concentración maravillosa. Se me cayó […] una carterita azul donde tenía mis pertenencias. Ya estoy bien, a salvo. Y Venezuela será libre”.

El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, calificó el hecho de operación sicológica diseñada para desatar violencia de cara a la asunción de Maduro el día siguiente; una mediocre operación encubierta de bandera falsa. Ante la nueva simulación de Machado, que apelando al uso de la política como espectáculo activó la mediatización de la (des)información y su viralización internacional­ inmediata, Saab aseveró que la histriónica dirigente sufre de un narcisismo social exacerbado para llamar la atención, lo que es indicativo de que padece de trastorno límite de personalidad (TLP o borderline).

Circunscrito al campo de las operaciones sicológicas, el show de Machado logró saturar la agenda (des)informativa, producir un efecto victimizador e impulsar un mayor grado de injerencia extranjera. De allí que tras la difusión de fake news por los comanditos de Vente Venezuela, de inmediato y sin verificar la información, agencias internacionales como Ap y Afp y medios como El País de Madrid y la cadena Caracol en Colombia, se aprestaron a afirmar que Machado había sido secuestrada por el régimen. A la vez, denotando una previa complicidad con el bulo, en forma automática se pronunciaron los presidentes Milei, Boric, Noboa y Mulino, así como la élite de los partidos conservadores españoles Popular y Vox: Aznar, Rajoy, Díaz Ayuso, Núñez Feijóo, Abascal y Cayetana Álvarez y sus palafreneros latinoamericanos Macri, Duque, Uribe, Santos, Fox y Calderón. Incluso Donald Trump mordió el anzuelo, y recuperando la narrativa reaganeana de los años 80 sobre la Contra nicaragüense, llamó a Machado y a su delfín, Edmundo González, luchadores por la libertad.

Ante la debilidad política exhibida por Machado, para recuperar la ofensiva podrían reactivarse recursos y dispositivos dentro del umbral de la guerra irregular, como en el periodo 2014-20: atentados, sabotajes, acciones terroristas o de violencia política selectiva. Un contexto que poco favorece los artificios diplomático-propagandísticos de Edmundo González en el extranjero, quien no pudo cumplir su promesa de juramentarse y asumir en el Palacio de Miraflores.

Tras el arribo de Trump a la Casa Blanca, es previsible que, en un “último round”, Machado buscará la intervención directa del imperio del caos (E. Todd dixit) recargado, con el apoyo del lobby de Florida con Marco Rubio a la cabeza: el próximo secretario de Estado considera que Venezuela es gobernada por narcotraficantes (sic). Pero, en lo inmediato, el vacío de poder y la crisis de liderazgo dejados por Machado y González, podría ser llenado por el colombiano Álvaro Uribe, quien recientemente, en Cúcuta, llamó a una intervención militar internacional en Venezuela. Por razones estratégicas del andamiaje narcoparamilitar que representa, Uribe, asesino serial cultor del terrorismo de Estado y bajo cuyo mandato el ejército acuñó la figura de los falsos positivos, necesita una conmoción política, social y armada en Venezuela, y con el aval de Trump, podría apelar a actores armados colombianos y mercenarios extranjeros, articulados por el Comando Sur.

Una vez más la alianza cívico-militar patriótica junto al chavismo bravío movilizado en las calles, han sido clave en el sostenimiento de la paz en Venezuela. Con su democracia participativa y protagónica, la revolución bolivariana se defiende sola. Pero ante los amagos injerencistas, no debe menguar la solidaridad internacional.

Cuando se publique este ar­tículo, Donald Trump estará siendo inaugurado como presidente de EU. En las últimas semanas, ha anunciado sus intenciones de anexar territorio e incluso otros países, bajo el pretexto de la seguridad nacional. ¿Qué hay detrás de estas advertencias? ¿Por qué un presidente de EU rompería con la tradición de la posguerra y abiertamente diría eso? Todo tiene que ver con el control del comercio y el control de los recursos que aseguren una victoria en las industrias del futuro.

Primero, el Canal de Panamá, Canadá y Groenlandia. ¿Cuál sería el propósito de anexar dichos territorios? A través de la historia, el comercio marítimo ha sido dominado, en gran medida, por quien controla los cuellos de botella. La creación de pasajes artificiales, como el canal de Suez (CS), o el de Panamá (CP) han sido fundamentales en otorgar ventajas estratégicas a los países que tuvieron su control, así como en dar una ventaja económica competitiva a quien pueda usarlos. Trump sabe que si logra controlar el CP y utilizarlo para sus intereses, puede complicar la conquista china del mercado Europeo, en particular en industrias como los vehículos eléctricos, razón por la cual busca anexarlo. Si bien dichos canales son extremadamente relevantes, en el futuro se abrirán dos nuevas rutas marítimas que tienen el potencial de cambiar la dinámica de poder en las relaciones comerciales.

Regresando a Canadá y Groenlandia, por ellos pasa una de esas rutas marítimas comerciales más importantes para el futuro, conocida como el pasaje del noroeste (PNO). Hoy, la ruta es muy complicada y poco económica, ya que gran parte del año se encuentra congelada y para navegarla, se requiere una embarcación rompehielos, por lo que no resulta la mejor opción. Sin embargo, los pronósticos climáticos son que para 2027, la ruta se encuentre totalmente libre de hielo más de la mitad del año, por lo que se convertiría en una ruta muy viable y algo extremadamente estratégico de controlar. Por ejemplo, un viaje entre el puerto de Rotterdam (Europa) y San Francisco (EU), sería 7 mil kilómetros más corto mediante el PNO que por la ruta actual del canal de Panamá. Esto se suma a que el PNO no tiene las limitaciones que el CP tiene, donde los barcos deben subir y bajar 26 metros para lo cual se usa un sistema de esclusas que los elevan y bajan de manera controlada. Esto tiene dos implicaciones. Primera, la operación del CP está condicionada a que haya suficiente agua para llenar y vaciar las esclusas y segunda, los barcos que pueden pasar por el CP, tiene una dimensión máxima que, en la actualidad ya ha sido rebasada. Los barcos más grandes del mundo, no pasan por Panamá.

La importancia estratégica de controlar el PNO para EU aumenta si consideramos que el otro gran pasaje del ártico, que tiene el potencial de remplazar al Canal de Suez, el pasaje del mar del Norte (PMN), es controlado casi en su totalidad por Rusia. Como ejemplo, un barco que sale de Rotterdam hacia Yokohama (Japón), recorrerá tan sólo una tercera parte de la distancia y ahorrará en promedio 180 mil dólares por viaje en costos de transporte, utilizando el PMN comparado con el canal de Suez. Además, un barco que usa el PMN no se enfrentará a los hutíes en el mar Rojo ni a los piratas somalíes en la costa de África.

En lo que respecta a Canadá, sería muy complicado que EU anexe el país. Lo que es más viable es que establezca bases y operaciones militares para controlar dicha ruta. La amenaza que parece más seria es anexar Groenlandia. No es la primera vez que se propone. En 1946 EU hizo una oferta formal, de nuevo en 2019, Trump intentó hacerlo. La renovada importancia de Groenlandia radica en que, además de controlar el PMO, le daría acceso a otro gran recurso estratégico para el futuro, los minerales raros, de los cuales Groenlandia tiene grandes reservas de 24 de los 32 catalogados como tales. Trump tiene dos objetivos, limitar el acceso chino a dichos recursos e imitar la estrategia de industrialización china para desarrollar capacidades.

Primero, Groenlandia había estado atrayendo mucho capital chino para su sector minero. Anexar ese territorio le daría el control de esa decisión a EU y le permitiría vetar esas inversiones. Segundo la industrialización China fue en gran parte una estrategia de control de la materia prima. Mediante restricciones a las exportaciones de esos materiales, fue logrando subir en la cadena de valor al obligar a las empresas a hacer las actividades de más valor agregado en China. Por ejemplo, las baterías de litio. China impuso restricciones al litio que podía exportarse, por lo que las empresas debieron instalar plantas para refinarlo y convertirlo en baterías, siempre acompañado de políticas de transferencia tecnológica. El acceso y control a la materia prima fue la clave. Los minerales que obtenían en otros países eran importados a China y aplicaban las restricciones. EU ya aplica esa estrategia en enriquecimiento de uranio para uso civil.

El control de esos minerales es estratégico. Sus aplicaciones van desde paneles solares, generadores eléctricos (para todas las tecnologías), motores eléctricos, y baterías, hasta sistemas de armas inteligentes, inteligencia artificial y computación cuántica. Es un error continuar con una discusión únicamente ideológica y ridiculizadora para explicar a Trump. Detrás de él, existe todo un proyecto imperialista que entiende que esta puede ser su última oportunidad de frenar el declive de su modelo.

X: @aloyub

Afines de diciembre de 2017 Estados Unidos registró intensas nevadas y temperaturas muy bajas y peligrosas. Las autoridades pidieron a la ciudadanía proteger a la población más vulnerable, pues la hipotermia y el congelamiento podrían afectar a 500 mil personas que tenían la calle como su hogar. Pero el presidente Donald Trump llamó a no ser alarmistas y ofreció la fórmula para combatir la helada polar: un poco de calentamiento global. Aunque reconoció que la víspera de Año Nuevo será la más fría de la que se tenga registro, nos vendría bien un poco de ese viejo calentamiento global por el que nuestro país, pero no los demás, iba a pagar billones de dólares para protegernos de él. ¡Abríguense!

Su burla del cambio climático al que califica de una farsa que crearon los chinos para perjudicar a las industrias estadunidenses, recibió la respuesta del mundo académico: Trump ignoraba la diferencia entre el tiempo y el clima. El primero se refiere a las condiciones atmosféricas durante un periodo corto, como la ola polar que este mes azotó a EU. Mientras el clima es un panorama más extenso de los patrones del tiempo.

Quien hoy asume de nuevo la presidencia de su país, igualmente ignora las causas que ocasionan los mayores incendios en el estado de California. Volcó toda su crítica hacia las autoridades locales. Las calificó de ineptas y de no estar preparadas para evitar y combatir eficazmente el fuego en Los Ángeles. Denigrar, mentir, es la forma que suele hacer para sumar adeptos. Pero aún reconociendo fallas en el sistema estatal de protección, hay otros factores que cuentan en la enorme tragedia que afecta a cientos de miles de ciudadanos y sus bienes.

Vale recordar que a mediadios de septiembre de 2020, el negacionista Trump, entonces presidente de EU, visitó con gran prisa California para informarse lo más posible, de los incendios que en esos días arrasaban con miles de hectáreas en la costa oeste de dicho estado y que dejaron 30 muertos.

Con los conocimientos científicos de que suele hacer gala, Trump aseguró que esos incendios no se debían al cambio climático, al calentamiento del planeta, sino a una mala gestión forestal. Y que estaba convencido de que la ciencia no sabía lo que está pasando, ignorando las advertencias de la comunidad académica sobre el calentamiento de la Tierra y sus efectos en el clima.

Y por enésima vez, Trump expresó su convencimiento de que el clima comenzará a enfriarse, y que sólo hay que esperar un poco para que ello suceda. Entonces, como ha hecho ahora con el magno desastre en California, sostuvo que todo lo que pasaba se debía a una mala gestión de los bosques, a árboles como cerillas, que mueren y se secan allí”. No sólo en California, sino en Oregon y Washington, también afectados en 2020 por el fuego.

Pero los gobernadores de esos tres estados le reiteraron que, si bien las causas de los incendios son variadas, la fundamental es el endurecimiento de las condiciones climáticas debido al calentamiento global. Gavin Newsom, gobernador de California, le reiteró al negacionista climático por excelencia durante dicha visita que : El calor se está haciendo más intenso y la sequedad se está haciendo más aguda. Y luego le explicó claramente por qué los fuegos son más graves que nunca. Le pidió que respetara la opinión de los especialistas, de que el cambio climático era real y genera tragedias como las que vivían esos días por el fuego. Trump respondió secamente: Por supuesto.

Los incendios recientes en Los Ángeles darán mucho qué hablar. Pero deseo agregar una causa poco mencionada: la forma anárquica y sin planeación alguna en que miles de personas ocuparon extensas áreas forestales, de pastos y diversas especies vegetales. Ellas han comprobado el poder de un viento con fuerza de huracán que aviva el fuego, el cual acaba rapidamente con todo a su paso.

Suman más de 150 mil los afectados en sus hogares o sitios donde trabajaban. Las víctimas mortales 25, y desaparecidas 26. Estos incendios son los más costosos en la historia de EU, con pérdidas superiores a 300 mil millones de dólares.

La entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994 fue un momento clave para redefinir las relaciones económicas y sociales entre México, EU y Canadá. Diseñado como herramienta para impulsar el desarrollo económico y la modernización, el tratado aspiraba a reducir las desigualdades históricas entre estos países y a promover una mayor integración económica con sus socios del norte. Sin embargo, más de tres décadas después, los resultados han sido dispares. Mientras algunos sectores se han beneficiado del comercio global, otros han enfrentado retos significativos. Indicadores macroeconómicos, como el ingreso por habitante y el índice de desarrollo humano, han mostrado avances limitados, y para muchos mexicanos, especialmente en zonas rurales, las promesas de progreso no se han materializado plenamente. Problemas estructurales, como la pobreza, la desigualdad, la migración y la inseguridad son desafíos persistentes, subrayando la necesidad de revisar y fortalecer las estrategias de desarrollo económico para alcanzar mayor equidad y sostenibilidad.

El TLCAN culminó las reformas económicas iniciadas en los 80, orientadas a la privatización, apertura comercial y menor intervención estatal, con el objetivo de integrar a México en la economía global. Aunque buscaban atraer inversión extranjera y reducir la brecha con EU y Canadá, estas medidas no consideraron las desigualdades estructurales ni las vulnerabilidades de sectores clave como el agrícola.

Ese sector enfrentó serios desafíos con la aplicación del TLCAN. Antes del tratado, millones de pequeños y medianos agricultores dependían de la producción de maíz, no sólo como base económica, sino como un elemento central de su identidad cultural y social. Sin embargo, la llegada de maíz subsidiado de EU inundó el mercado mexicano con productos a precios que superaron la capacidad competitiva de los productores locales. Sin subsidios y políticas de apoyo comparables, muchos campesinos quedaron en desventaja. Esto resultó en el abandono de tierras cultivables, aumento en la pobreza rural y una importante pérdida de soberanía alimentaria. El maíz, símbolo y pilar de miles de comunidades, pasó de ser fuente de sustento a reflejar la precariedad y exclusión que afectó al campo.

El impacto en el campo mexicano no se limitó a las dificultades económicas, sino que desencadenó un éxodo masivo de la población rural. Sin oportunidades, muchas familias debieron abandonar sus comunidades, migrando hacia las ciudades o a EU en busca de un futuro mejor. Este desplazamiento desarraigó comunidades enteras, fragmentando el tejido social y dejando pueblos rurales casi vacíos, al tiempo que las ciudades enfrentaron el reto de absorber a una creciente población de trabajadores vulnerables.

El colapso del campo impulsó la expansión del narcotráfico en regiones como Guerrero, Michoacán y Sinaloa, donde, ante la falta de alternativas económicas, muchos agricultores recurrieron al cultivo de amapola y mariguana. Esto fortaleció un ciclo de pobreza, violencia y dependencia, mientras el narcotráfico llenaba el vacío estatal, imponiendo su control territorial y social. Estas áreas se convirtieron en centros de actividades ilícitas, marcadas por exclusión, inseguridad y abandono institucional.

El TLCAN también profundizó las desigualdades regionales en México. Mientras las zonas industriales del norte experimentaron crecimiento gracias al modelo maquilador y la integración comercial, las comunidades rurales del sur enfrentaron un creciente rezago. Este desequilibrio impulsó patrones de migración interna hacia las ­ciudades, acelerando una urbanización desordenada y creando cinturones de pobreza.

Por otro lado, las remesas de Estados Unidos se convirtieron en un sustento esencial para muchas familias, aunque al mismo tiempo fomentaron una dependencia económica que limitó el desarrollo de economías locales sostenibles. La constante migración de jóvenes en edad laboral debilitó más a las comunidades rurales, dejándolas vulnerables y atrapadas en un ciclo de pobreza y exclusión que resulta difícil de romper.

El TLCAN no logró cerrar las brechas entre México y sus socios del norte; por el contrario, las amplió y puso en evidencia algunos de los costos sociales y económicos más profundos asociados a las políticas neoliberales implementadas en el país. La crisis en el campo, el incremento de la dependencia alimentaria y la expansión del narcotráfico destacan la urgente necesidad de replantear las estrategias de desarrollo económico para abordar estos desafíos estructurales.

Tras más de tres décadas de experiencia con el TLCAN y ahora el TMEC, el modelo vigente ha mostrado limitaciones para garantizar un desarrollo verdaderamente equitativo. Problemas como la migración masiva, el crecimiento del narcotráfico, las desigualdades regionales y la dependencia económica evidencian la necesidad de un cambio estructural.

Es evidente que la economía mexicana enfrenta un grave problema profundamente arraigado, que demanda una reflexión seria, un replanteamiento estructural y, sobre todo, un amplio debate nacional. Es crucial que la sociedad tome plena conciencia de lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo en el campo, donde la falta de oportunidades ha sido un factor determinante en el surgimiento de fenómenos como la migración masiva y la expansión del narcotráfico. Es urgente implementar medidas concretas para reactivar el campo, fortalecer su capacidad productiva, superar sus vulnerabilidades y promover un desarrollo más equitativo y sostenible en beneficio de toda la población. Las soluciones deben surgir de este debate, explorando y considerando todas las opciones posibles.

* Director del Cide

Es un error, como país y como ciudadanos, no ampliar la atención en materia de asuntos internacionales más allá de la estrecha y predominante relación bilateral con Estados Unidos. No es un espacio que puedan ocupar sólo los estudiosos de las relaciones internacionales. Hay mucho en juego.

La atención sobre las cuestiones geopolíticas claves y sus posibles consecuencias es inaplazable. El segundo gobierno de Trump empieza hoy, con la abierta pretensión de incidir en las corrientes comerciales y de inversión mediante medidas proteccionistas, con la afirmación de intenciones geopolíticas como las ya expresadas en cuanto a Groenlandia, Panamá, Canadá y México, y otros escenarios en los que no se descarta el uso de la fuerza.

Se reafirmará la demanda de una mayor contribución económica de los países europeos al sustento de la OTAN en materia de defensa conjunta, en un momento en que la Unión Europea enfrenta condiciones de rezago económico y tecnológico y profundas fracturas sociales y políticas; los países que la conforman están muy conscientes de su actual desventaja.

La confrontación con China, la otra gran potencia mundial, es una condición insoslayable del entorno internacional y despliega posibles escenarios de conflicto en muchos frentes, entre los que no se puede eludir la confrontación militar.

La intención expresa de la segunda administración Trump, como queda claro en principio, es reposicionar el poder económico y militar de Estados Unidos en el campo global y reforzar la seguridad interna con la mira en la migración, el narcotráfico y el terrorismo. Este asunto tiene, como es obvio, muy diversas aristas.

Ya se ha visto la dirección adonde esto apunta y el peso que tiene en las relaciones internacionales. Aun sin que Trump hubiera tomado posesión se fraguó el apurado y aún nebuloso acuerdo de cese el fuego en Gaza alcanzado apenas hace unos días en Doha. Seguirá, conforme a lo que se ha planteado, la intervención en la guerra desatada por la invasión de Ucrania por Rusia y que se extiende desde febrero de 2022 con grandes pérdidas de vidas y destrucción material. Estas cuestiones tienen ramificaciones relevantes e inciertas en áreas políticamente sensibles como el caso de Medio Oriente y el conjunto de Europa.

Las relaciones con China, que está embarcada en un amplio activismo global, abarcan el control de territorios estratégicos y la extensión de la influencia política, económica, tecnológica y militar. Las tensiones que han ido en aumento entre ambos países apuntan a la intención del gobierno de Xi de afianzar la posición en el estrecho de Taiwán y ampliar significativamente la presencia en regiones del Indo-Pacífico y África.

Otro espacio de las relaciones de poder es el que representa el dólar como moneda de reserva mundial. Esto ha sido denominado un privilegio exorbitante y habría que ubicar de modo objetivo las condiciones y las expectativas de que por ahora esto pudiera disputarse económica, financiera y políticamente de modo significativo. El dólar es una especie de arma económica.

La historia no se repite y su estudio consiste en el reconocimiento de los patrones de su desenvolvimiento. En este sentido una cuestión crucial, que no debe pasarse por alto, es la precariedad de las condiciones existentes en un momento o una época determinada. Nada es permanente. Este es un rasgo esencial de la dinámica social y debe formar parte de la estructura del análisis de los procesos que se observan y de la forma de pensar, aunque los políticos suelen ignorarlo por conveniencia.

En 1989, luego del colapso de la Unión Soviética, se proclamó el triunfo de la democracia liberal y del mercado; así aparecía por vez primera la grandilocuente expresión del fin de la historia que hizo famoso a Fukuyama. Poco después, John Mearsheimer proclamaba que se extrañaría la Guerra Fría, en un célebre artículo publicado en 1990. Esto da qué pensar, sobre todo luego del fin del entusiasmo neoliberal que irrumpió en ese mismo tiempo con el llamado Consenso de Washington. Hoy estamos en otra dimensión política y económica que enmarca lo que nos ocupa.

Hay una vertiente en el entorno de las disputas y los enfrentamientos económicos y políticos y que está en la naturaleza de los patrones del desenvolvimiento histórico a los que se ha aludido. Es el de la guerra, y a esto hay que aproximarse con sumo cuidado, de lo que estoy consciente, pero no debe ignorarse. Apenas un par de pinceladas: Mark Rutte, secretario general de la OTAN, declaró días atrás que es urgente adoptar una mentalidad de guerra y advirtió que los miembros de esa alianza no están suficientemente preparados para una creciente amenaza a la seguridad por parte de Rusia. Para ello propone reforzar las defensas con mayor gasto y capacidades. No estamos listos para lo que se nos viene en unos cuatro o cinco años, ha dicho.

El militar retirado de Estados Unidos y reconocido experto en estrategia H. R. McMasters declaró hacia el final del año pasado: Hay una guerra económica en curso. Hay guerras reales en curso en Europa y Medio Oriente y hay una guerra acechante en el Pacífico. Creo que la única manera de prevenir que se extiendan es convenciendo a los adversarios de que no pueden lograr sus objetivos mediante el uso de la fuerza. Estas ideas no están ocultas en la visión de Trump y las posturas políticas y los intereses económicos que representa. Hay quienes explícitamente cuestionan si es que la situación hoy es equivalente a 1914 o 1939. Esto no debe perderse de vista. Es parte de la precariedad del proceso histórico.

Sé que no tiene nada de original decirlo, le pasa a muchísima gente de diversa condición, a la mayoría por razones de trabajo. Pero admito haber pasado buena parte de mi vida adulta en carreteras y caminos, casi siempre manejando. Si fuera un as del volante, sería un as no conocido. La cosa es que me gustan las carreteras. Y las odio, claro, tan llenas de retrasos y problemas. En Estados Unidos, país que se inventó sobre ruedas y abunda en rutas, algunas poseen prestigio literario, cinematográfico o mítico, como la 1 de California, la Ruta 66 o la Carretera 61 de Bob Dylan. Muchas de ellas aprovecharon los caminos reales de los indígenas. Las novelas de Jack Kerouac, sobre todo En el camino, leída cuando mis viajes eran en tren, camión o burro, me convencieron de que, con dinero y sin dinero, rodar podía ser un destino interesante. La adolescencia es soñadora cuando no rebuzna.

Ya en posesión de carro, ajeno o propio, me tiré al asfalto, siempre con la mirada en la salida. Pocas cosas más difíciles que dejar la ciudad; es un viaje en sí, y pesado, alcanzar los bosques, huizachales y magueyales, las milpas y nopaleras que dan marco a los caminos del altiplano antes de arribar a selvas, costas, barrancas o desiertos. Y más ciudades. Confieso, no sin jactancia, haber manejado en un mismo vehículo a los 32 estados, sus respectivas capitales, chorromil pueblos, ciudades menores y parajes. No acostumbro ir de pasajero.

La mecánica no se me da. Manejo de oído. Al no ser especialista en nada, tampoco lo soy en eso. Pero habitualmente llego a mi destino si lo hay, o a cualquier otra parte. Puede ser de chiripa, de milagro o inevitablemente. Cuando en el sureste me convertí en reportero de tiempo completo comprobé que, tanto o más que periodista, era chofer.

En cierta ocasión, alguien que sabía de yoga, meditación trascendental y sicoanálisis me dijo que tantas horas solitarias al volante me hacían la chamba para una meditación silenciosa sin límite de tiempo, aún con las distracciones. El ingrediente de la música siempre fue consustancial al viaje. Cuánto disfruté acelerar y coger las curvas con Abraxas, de Santana, y Riders on the Storm, de los Doors. Gozo la incomparable compañía de la música medieval, renacentista, clásica, romántica, contemporánea, blues, rai, quali, ragas, norteñas, baladas, metal pesado, tecno, progresiva, hip hop, jazz y más jazz. O los impecables sonidos del silencio.

Horas, días, semanas sobre ruedas. Muchas veces conduje 800 o mil kilómetros de un tirón, 12 o 15 horas para llegar a Los Mochis, Monterrey o San Cristóbal de Las Casas. Día y medio a Cancún. No pocas veces realicé viajes absurdos, erráticos, inútiles, me extravié, tomé la ruta más larga o la más jodida. Hoy los navegadores satelitales cambian algo la experiencia, sobre todo si cuento con la gracia de un guía o una copilota.

En honor a la verdad, además de perder el rumbo o el tiempo a solas, también he pasado largas horas, muchas de ellas deliciosas, con personas de mi más alta consideración. Las carreteras son propicias para la conversación. Deja tú la música, la meditación, el encantamiento del paisaje. Rifan bien el cotorreo, las confesiones, los recuerdos en voz alta. Incluso los prolongados silencios en compañía. O los pasajeros dormidos, señal de que van a gusto y sin nervios.

Las prolongadas travesías nocturnas como el Vuelo de noche, de Saint-Exupéry, hipnóticas en esas autopistas con fantasmas luminosos señalando los carriles, un videojuego en vivo. Correr a lo que dé la máquina, tomar bien las curvas, rebasar a los odiosos tráileres de doble remolque (el enemigo mayor), salir airoso, o no, de percances y errores. Incurrir en la necedad caprichosa de aquel conductor en Vanishig Point, película de culto de Richard C. Sarafian (1971), basada en un relato de Guillermo Cabrera Infante y con una pionera pista sonora de blues y soul, donde un tal Kowalski corre entre Denver y San Francisco un Dodge Challenger hasta sus últimas consecuencias.

Buenas o malas, no son pocas las ideas ociosas que se me ocurren al volante. Lo malo es que las olvido si no tomo nota, cuando escribir y manejar son incompatibles. Repaso mi vida personal como una película de terror donde me caliento la cabeza y soy la víctima, o con mayor frecuencia el victimario o el pendejo. Las horas en carretera son buen recipiente para cachar los veintes que me caen. Como la skater de Dire Straits, hago mis películas en locación.

Todo lo anterior sin ser injusto con las epifanías, los recuerdos deliciosos, los planes locos, las fantasías desbordadas, las alucinaciones lúcidas, la paz que fluye sobre los hermosos caminos planos del Chilam Balam. Encuentros con aves, reptiles, mamíferos salvajes o de granja. Suelen ser simpáticos, aunque una noche, en un vochito ajeno, choqué contra un asno inamovible. Él se repuso y reanudó la marcha que había interrumpido segundos antes. La cajuela curva del vochito reprodujo en bajorrelieve la figura del burro y me lo llevé como condecoración de estúpido.

El torero requiere del toro de pelaje suave y sombrío, mujer y fiero y la casta asesina, símbolo de la más terrible de la muerte sobre la tierra y el pensamiento demoniaco, el toro símbolo de nuestros pensamientos más destructivos, continuidad de uno mismo determinantes de la sensación de la muerte en el torero. Cómo el cante jondo da la sensación de la puñalada que rasga el vientre, salta en las noches que llora y flota por mucho tiempo buscando cante y rasgue.

Lo contrario a lo sucedido la tarde de ayer en la temporada de aniversario con toros de Pepe Garfias que no querían embestir: se querían ir de la plaza, se acostaban en el redondel para dormir y la corrida fue muy deslucida.

Salvó la tarde el diestro español Borja Jiménez que a base de estar en el asta acabó cargando una oreja y salió triunfador.

El toreo como la muerte y el amor como la magia son cercanía con lo misterioso, lo fantástico, lo inesperado, con lo que se quiere y no se tiene: opuesto a lo mecánico, lo repetitivo, lo robotizado. Desconocimiento y miedo, pero atención por el peligro,  búsqueda de lo no encontrado, depósito de lo interno en el toro, angustia que parte de una partición y sensación de misería a la que se siente uno impedido de asistir a la apoteosis de lo instintivo, del fondo de la sangre.

Prensa México lunes 20 de enero de 2025

LA JORNADA
Trump: llega a su fin invasión de la frontera

"Desde las primeras horas de mañana, resolveré cada una de las crisis que enfrenta nuestro país... Ya para la puesta del sol, la invasión de nuestra frontera habrá llegado a su fin y todos los intrusos sin documentos estarán en camino de regreso a sus lugares de origen", advirtió ayer Donald Trump ante decenas de miles de personas provenientes de todo el país.

Sus seguidores aguantaron nieve, granizo y temperaturas heladas para asistir al mitin de victoria del republicano en el centro de Washington ayer, un último acto político de sus simpatizantes y adoradores antes de su retorno a la Casa Blanca este lunes.

Trump mostró a su público una gráfica de "la inmigración irregular a Estados Unidos", el tema principal de su campaña, antes de abordar otros temas favoritos, desde el crimen por migrantes, el fake news y su repudio a que "hombres jueguen en deportes femeniles".

Regresó a su tema principal varias veces en su discurso. "Muy pronto iniciaremos la deportación más grande en la historia de Estados Unidos". Declaró que su gobierno pondrá fin a lo que llama "la guerra contra la energía" y, en su lugar, creará energía más barata al reducir regulaciones ambientales y promover la exploración y producción de hidrocarburos. También prometió frenar la inflación.

Pero no sólo eso. "Pondré fin a la guerra en Ucrania, al caos en Medio Oriente y evitaré que ocurra la Tercera Guerra Mundial... no tienen idea de qué tan cerca llegamos a eso", señaló. "Restauraré el derecho a la libre expresión y el derecho de mantener y tener armas de fuego".

Pero no sería un acto sin algunas sorpresas; Trump prometió liberar todos los archivos gubernamentales sobre los asesinatos de John F. Kennedy, Robert F. Kennedy y Martin Luther King Jr, todos los cuales comentaristas de derecha han vinculado a la CIA.

Presentó a varios de los nominados al gabinete, y brevemente invitó al primer cuate, Elon Musk, para ofrecer una introducción desordenada de quien calificó de "uno de los genios" del país, además de ser el hombre más rico del planeta.

Muchos en el público ya habían escuchado gran parte de lo que decía Trump antes, pero no se estaban fijando en los detalles. "Esto es algo que recordaré el resto de mi vida", comentó una maestra de California en entrevista con La Jornada antes del discurso. Otro simpatizante que viajó desde Colorado comentó: "dije que si regresaba (a la Casa Blanca), yo iría, y aquí estoy". Ellos y casi todos los demás en el público llegaron con sus gorras de: "Haz a America grande otra vez", vestidos en los colores de la bandera y muchísimos sombreros de cowboy.

CONTRAPORTADA
Importación récord de carne de pollo, res y cerdo en 2024

Las importaciones de carnes de res, cerdo y pollo (las más consumidas en México) cerraron 2024 en un nivel histórico de 7 mil 277 millones de dólares, un crecimiento anual de 20.1 por ciento frente a los 6 mil 61 millones de dólares de 2023, según datos del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).

De acuerdo con información preliminar de la Agencia Nacional de Aduanas de México, las compras de las tres proteínas mencionadas registraron sumas récord con aumentos anuales de doble dígito.

En cambio, las exportaciones apenas sumaron 2 mil 996 millones de dólares, 2.1 por ciento más en comparación con los 2 mil 935 millones de dólares de 2023.

De esta forma, la balanza comercial de carne terminó el año pasado con un déficit de 4 mil 281 millones de dólares.

Por productos, las importaciones de carne de res fueron las que más aumentaron en valor durante 2024, al ubicarse en mil 954 millones de dólares, un crecimiento de 29.9 por ciento en comparación con los mil 504 millones de dólares reportados el año previo. Las de pollo totalizaron mil 524 millones de dólares, 22.8 por ciento más.

CONTRALÍNEA 
Trump amenaza estabilidad política, económica y social

La llegada de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos podría ser un factor que amenace en los próximos dos años –es decir, mientras tenga mayoría en el Congreso– la estabilidad política, económica y social de México, si es que llegara a cumplir sus principales amagos contra el país: declarar a los cárteles del narcotráfico como terroristas, lo que podría implicar que se viole la soberanía nacional y se trastoque la relación bilateral; cancelar el T-MEC o aplicar aranceles generalizados del 25 por ciento; y deportar masivamente a los migrantes mexicanos sin documentos. Expertos entrevistados por Contralínea señalan que el papel de la diplomacia será fundamental para desactivar los futuros conflictos. Asimismo, observan que la fortaleza del gobierno de Sheinbaum radica en la recuperación de la soberanía e independencia del país, por lo que auguran que podrá sobrellevar el próximo bienio, crucial para la aplicación de las políticas más radicales del republicano

Son tres las principales amenazas que podría enfrentar México con la llegada de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos, a partir de este 20 de enero de 2025: 1) que el mandatario estadunidense declare como grupos terroristas a los cárteles del narcotráfico, lo que podría implicar que se viole la soberanía nacional con operativos militares desarrollados directamente en territorio mexicano, o mediante el uso de drones asesinos con objetivos específicos, lo que violaría el espacio aéreo; así como el congelamiento en cualquier país de cuentas bancarias de presuntos narcotraficantes, pero también de empresarios y políticos, sólo por la sospecha de que lavan dinero, e incluso la aplicación de otras sanciones económicas. En cualquier escenario, esto trastocaría la relación binacional y obligaría al gobierno de Claudia Sheinbaum a reaccionar en términos políticos y diplomáticos, e incluso militares, de ser el caso.

2) Que el político republicano cancele el T-MEC o aplique aranceles generalizados del 25 por ciento, como lo prometió, con lo que se presionaría el peso mexicano y las inversiones, al menos en las primeras semanas de aplicación. Al respecto, la administración de la presidenta Sheinbaum podría reaccionar como espejo, e iniciar un escenario de: arancel por arancel, además de desarrollar una política interna de protección a la economía.

Y 3) si Trump cumple su “promesa” de deportar masivamente a los migrantes mexicanos sin documentos, lo que generaría dos situaciones de urgente atención: lo que toca a la protección consular en Estados Unidos y todo el acompañamiento a allá; y el plan interno para atender, primero, la repatriación sólo de connacionales; y, segundo, que éstos tengan atención a su regreso para conseguir empleo y vivienda dignos, además de todos los servicios necesarios: salud, educación, infraestructura, etcétera.

EL UNIVERSAL
“Expulsaremos a cada migrante”

 Sobre advertencia no hay engaño. Unas horas antes de asumir la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump dejó en claro a la multitud que lo ovacionaba que la prioridad de su mandato será echar a indocumentados.

“Vamos a detener la invasión de nuestras fronteras. Para cuando el sol se ponga mañana por la tarde [lunes] la invasión de nuestras fronteras se habrá detenido, y todos los intrusos fronterizos ilegales que lo hagan de una forma u otra, estarán de vuelta a casa”, aseguró en su Make America Great Again Victory Rally (Mitin de la Victoria Hacer Grande a EU de nuevo), en el Capital One Arena de Washington, donde encabezó un mitin ante simpatizantes que lo esperaron por horas y que soportaron el intenso frío con tal de escuchar cómo es que piensa cumplir cada una de sus promesas.

Trump no los defraudó. Arropado por su familia y por su equipo [empezando por Elon Musk, a quien sí dio la palabra, a diferencia del vicepresidente J.D. Vance, quien ya no alcanzó a dar el discurso que tenía previsto], Trump dijo que actuará “con una rapidez y fuerza histórica” para resolver todas y “cada una de las crisis a las que se enfrenta” Estados Unidos.

“Por fin vamos a construir nuestro país, defender nuestras fronteras y proteger a nuestros ciudadanos, y detendremos la inmigración ilegal de una vez por todas. No nos invadirán. No nos ocuparán. No nos infestarán. No nos conquistarán”, resumió mientras la gente clamaba “¡USA! ¡USA! ¡USA!”.

Envalentonado por la ovación, Trump subrayó que desde hoy, comenzará la “mayor operación de deportación masiva” en la historia del país; “mayor que la emprendida por Dwight Eisenhower, quien con su Operación Espaldas Mojadas aseguró haber deportado a unos 1.3 millones de personas en los años 50.

Trump dijo que las órdenes ejecutivas fronterizas que firmará serán “las más agresivas, las más arrolladoras” que se hayan visto en Estados Unidos. “Expulsaremos a cada migrante ilegal, a cada criminal que haya en nuestro país”.

El ambiente en la capital estadounidense, donde hoy al mediodía Trump será investido presidente al interior del Capitolio, ante un clima que se prevé helado, era de división. Mientras los trumpistas celebraban por todo lo alto y hacían un conteo regresivo, otros advertían que, a partir de este lunes, el Estados Unidos que se conocía hasta ahora acabará y la democracia estará en peligro.

Adentro del Capitol One, Trump confirmaba que hoy firmará tantas órdenes ejecutivas como pueda —CNN dijo que un centenar; Fox News habló de “más de 200”— y prometió generar empleo y mantener un EU fuerte y próspero. 

MILENIO
Trump tiene trazada la ruta legal para imputar terrorismo a 9 cárteles 

La administración del presidente electo, Donald Trump, alista en conjunto con 21 estados republicanos la ruta para detonar la designación de hasta nueve grupos del crimen organizado en México como organizaciones terroristas.

Fuentes del equipo de Trump consultadas por MILENIO indicaron que aunque el próximo mandatario no ha confirmado si iniciará el procedimiento de los primeros días de su gestión, ya tiene lista la estructura legal, basada en la solicitud formal que en 2023 presentaron 21 fiscales estatales para esta designación, pero que el gobierno del presidente de Joe Biden ha mantenido congelada.

El centro del razonamiento de los fiscales es que los cárteles mexicanos son un riesgo para la seguridad de los estadunidenses, debido al tráfico masivo de drogas como el fentanilo y del patrocinio de una migración ilegal y descontrolada. Ello, sumado a los actos de violencia e intimidación que se les atribuyen en ambos lados de la frontera.

De acuerdo con Fox News, Donald Trump firmará este mismo lunes unas 200 órdenes ejecutivas, entre ellas ordenará que los cárteles sean designados como organizaciones terroristas extranjeras, además de que establecerá una prioridad nacional para acabar con las operaciones de esas organizaciones criminales en suelo estadunidense.

La legislación de los Estados Unidos establece que es el Departamento de Estado el responsable de detonar el procedimiento burocrático para la designación. No es un proceso exprés, pues requiere de los informes de múltiples agencias y secretarías, sumado al aval final del Congreso. La ventaja para Trump, es que ahora los republicanos controlan ambas cámaras.

Cuestionado sobre esta propuesta en su comparecencia de ratificación como titular del Departamento de Estado, Rubio reconoció ante el Senado que es una opción que está sobre la mesa junto con otras.

Los estados que respaldan la designación de los cárteles mexicanos como terroristas son Virginia, Alabama, Alaska, Arkansas, Florida, Georgia, Indiana, Iowa, Kentucky, Louisiana, Missouri, Montana, Nebraska, New Hampshire, Ohio, Oklahoma, Carolina del Sur, Tennessee, Texas, Utah y West Virginia.

La designación de una Organización Foránea Terrorista, (FTO por sus siglas en inglés), exige tres requisitos generales: que sea un grupo extranjero, que haya realizado o tenga capacidades para realizar actos terroristas, y que dicha actividad amenace la seguridad e integridad de ciudadanos estadunidenses o la seguridad nacional de ese país.

Bajo ese contexto, los fiscales republicanos han identificado nueve grupos del crimen organizado en México, que cumplen con este criterio debido a sus actividades actuales o a hechos desplegados en el pasado. Se trata de: 

    Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

    Cártel de Sinaloa.
    Cártel de Juárez/La Línea.
    Cártel del Golfo.
    Cártel del Noreste.
    Guerreros Unidos.
    La Familia Michoacana.
    Los Rojos. 
    Organización de los Beltrán Leyva.

El razonamiento que los fiscales plantearon en la propuesta de inicio de 2023 y que será retomada por la administración de Trump es que dichos grupos son responsables, por un lado, de la introducción masiva de estupefacientes de diversos tipos, y por otro lado, están inmiscuidos en actividades como el tráfico de personas y migrantes ilegales, con perfiles delictivos, a territorio estadunidense.

Se plantea, entre otros datos, que el aseguramiento de inmigrantes con antecedentes criminales se triplicó de 2020 a 2023; que hay un aseguramiento constante de miles de kilogramos de drogas ilegales año con año, entre las que figura el fentanilo.

Además, que los cárteles obtienen anualmente ganancias por el trasiego de drogas a Estados Unidos, que van de los 19 a los 29 billones de dólares; que dichos grupos tienen alianzas para delinquir con múltiples organizaciones criminales trasnacionales y también con bandas delictivas en territorio estadunidense.

EXCÉLSIOR
México no es colonia de nadie: Sheinbaum

Ante el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca de Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que México no es colonia ni protectorado de otro país.

Destacó que México tiene lista una red para apoyar a mexicanos residentes en EU que pudieran ser deportados, como parte de las medidas que Trump implementará desde el momento en que tome posesión del cargo. De igual forma, recordó que, en caso de registrarse detenciones masivas con fines de deportación, los consulados mexicanos ya tienen preparada la defensa legal de los connacionales.

La mandataria confió en lograr una buena relación con Donald Trump, puesto que durante la administración del expresidente López Obrador se logró dicha meta. “Yo pienso que vamos a llegar a un buen entendimiento, que nos vamos a entender, siempre el diálogo ayuda”, subrayó.

MÉXICO, CON RED DE APOYO A MIGRANTES

En la víspera de la toma de posesión de Donald Trump de la presidencia de Estados Unidos por segunda ocasión, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que México no es colonia o protectorado de otro país.

Desde Chinantla, Puebla, la titular del Ejecutivo  recalcó que el gobierno de México ya tiene lista una red de apoyo para los mexicanos que laboran en Estados Unidos y que pudieran ser deportados.

Trump ha planteado que México debe pagar aranceles adicionales por las mercancías que exporta a Estados Unidos, que deportará a los migrantes que no demuestren su estancia legal, que podría cambiar de nombre al golfo de México y declarar a los grupos de la delincuencia organizada mexicanos como terroristas.

    Cuando estuvo el presidente López Obrador llegó a un buen entendimiento con el presidente Trump y por eso yo pienso que vamos a llegar a un buen entendimiento, que nos vamos a entender, siempre el diálogo ayuda.

EL HERALDO
Claudia Sheinbaum 'Vamos a defender a los mexicanos en EU'

Desde el corazón de la Mixteca en Puebla, la Presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que México no es colonia, ni protectorado de ningún país, por lo que reiteró su confianza en que habrá una buena relación con el próximo gobierno de Estados Unidos, esto durante la entrega de tarjetas de las Pensiones para el Bienestar. 

“Cuando estuvo el Presidente López Obrador llegó a un buen entendimiento con el presidente Trump y por eso yo pienso que vamos a llegar a un buen entendimiento, que nos vamos a entender, siempre el diálogo ayuda, pero de todas maneras, que se oiga bien, que se oiga lejos: México no es colonia de nadie, no es protectorado de nadie, México es un país libre, independiente y soberano y siempre vamos a defender al pueblo de México, a la nación y a nuestra patria, porque somos grandes, México es grande por las civilizaciones que dieron origen a nuestro país, los mixtecos, las mixtecas que son un gran pueblo, como otros pueblos originarios de nuestro país que hoy tienen derechos en la Constitución”, resaltó.

Por ello, refrendó su compromiso con las y los migrantes mexicanos que se encuentran en Estados Unidos, a quienes destacó por su trabajo y contribución a la economía de ese país y de México. 

“En este periodo nuevo que llega mañana con el Presidente Trump, primero vamos a defender a las y los mexicanos allá, los consulados ya tienen más abogados para apoyarles, que hablen a los teléfonos de los consulados porque van a estar apoyándolos frente a cualquier cosa; y si deciden regresar a México, o vienen a México, aquí son bien recibidos, con los brazos abiertos, aquí abrazamos a los mexicanos y a las mexicanas”, destacó.

REPORTE ÍNDIGO
El temido escenario 

Donald Trump vuelve hoy a la presidencia de Estados Unidos, esta vez como el jefe de Estado número 47 y bajo un panorama nacional e internacional distinto al que lo recibió ocho años atrás.

A diferencia de 2017, actualmente el mundo superó una pandemia por COVID-19 que, en su momento, le dejó fuertes críticas a Trump por minimizar la situación y compararla con una “temporada de gripe”. Ahora, el republicano regresa frente a una población inmunizada, pero con los estragos económicos que heredó la crisis sanitaria.

Desde que la pandemia golpeó la economía mundial, Estados Unidos no ha logrado recuperarse del todo. En diciembre pasado, por ejemplo, la inflación cerró en 2.9 por ciento, de acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales; un nivel por encima de lo que se esperaba de dos por ciento.

Fue el resultado económico que dejó Joe Biden lo que pudo arrebatarle a los demócratas una presidencia más, al considerar que es la economía uno de los temas que más interesan a los electores.

Para recuperar la economía nacional, durante su campaña, Trump prometió subir los aranceles a productos importados, fomentar la industria del petróleo y endurecer las deportaciones para reducir la cantidad de inmigrantes no autorizados en la fuerza laboral.

    Donald Trump’s economic plan will make life more expensive for middle-class and working families. 

    — Kamala Harris (@KamalaHarris) September 24, 2024

Trump intentará recuperar la economía estadounidense mientras dirige a su Estado como mediador de dos guerras, la de Ucrania y Gaza; conflictos que Biden no dejó atrás con el apoyo económico y militar al gobierno ucraniano y proponiendo planes de pacificación en Gaza.

Según declaraciones del magnate, ambas guerras no hubieran iniciado si él estuviera en la presidencia; sin embargo, no se han expuesto sus planes para terminar con ambos conflictos.

Las relaciones con sus socios de América del Norte también estarán en la nueva agenda de Trump, quien se ha dirigido a sus homólogos, Claudia Sheinbaum y Justin Trudeau, con declaraciones poco agradables para ambos, como que aplicará un nuevo nombre para el Golfo de México, que regresará con políticas más estrictas para expulsar a migrantes hacia nuestro país e incluirá a su vecino del norte como un estado más de su territorio.

Así, Trump inicia su segundo cuatrienio con retos internos y externos, sumando en su contra 34 cargos por el caso de Stormy Daniels, el cual lo persiguió desde que terminó su primer gobierno

LA RAZÓN
Arranca Trump en media de tensión, temor e incertidumbre 

Regresan a partir de hoy populismo, proteccionismo y estilo que divide; el magnate anuncia “acciones agresivas” contra crisis migratoria; WSJ adelanta que vienen declaratoria de emergencia y el Quédate en México; prevén activistas “taponamiento” de frontera si revive ese programa; avizora ACNUR presión en el norte por deportaciones y en el sur por migrantes; alerta por quienes no podrán volver a comunidades inseguras; Estados se alistan con “centros de procesamiento”, apoyo con trámites…; personas en tránsito recalcan: “tarde o temprano llegaremos a EU”

Otro gobierno de Donald Trump representa el retorno del populismo, el proteccionismo y la incertidumbre no sólo en Estados Unidos sino en el mundo, mientras el republicano mantiene la mira en revertir la política migratoria de Joe Biden con acciones “más agresivas” en la frontera.

Previos a su juramentación, el empresario y líder electo trazó su política exterior entre amagos y un marcado estilo populista que no va a romper, lo que evidencia su intento de reposicionar a EU y recuperar el dominio global, de acuerdo con los internacionalistas Eduardo Rosales y Dora Isabel González.

En entrevista con La Razón, señalaron que la agitación de su primer mandato (2017-2021) prevalecerá durante los próximos cuatro años de manera intensa al anticipar que Donald Trump seguirá con las amenazas arancelarias como principal arma, acto recurrente no sólo contra México y Canadá, sino en el escenario geopolítico, en especial con declaraciones expansionistas como sus planes de apropiarse de Groenlandia, el canal de Panamá, el Golfo de México y hasta de Canadá.

Rosales Herrera ve una táctica “neomonroista 2.0” con los exabruptos autoritarios y unilaterales del empresario para reestructurar a EU, quien llega a la Casa Blanca otra vez en un escenario favorable al considerar que se alinea el movimiento MAGA (Make America Great Again), con el llamado Proyecto 2025 y su visión geopolítica de “Estados Unidos primero” y “América para América”, enfocado en el hemisferio norte para recuperar un liderazgo que cree que se perdió con durante el gobierno de Joe Biden.

Al respecto, González Ayala precisó que Trump conoce sus cartas para entrar al terreno de las negociaciones al estimar que mantendrá su característico estilo populista para generar escándalo y desestabilizar a sus contrarios para lograr concesiones, evidenciando que el también exmandatario sabe jugar con las emociones y el mercado para imponer sus condiciones.

Añadió que, en materia expansionista, el conservador busca un poder marítimo mayor y reafirmar la hegemonía de la potencia, como se anticipa en Groenlandia para hacerse de recursos valiosos, pues el territorio balcánico es rico en minerales, mientras que a nivel local irá por medidas que no son populares, aunque en temas polémicos como el cambio climático, tendrá que ceder.

Ello hace pensar quiénes podrían frenar sus arriesgadas acciones. 

REFORMA
El mundo no será igual

El mapa mundial se dibujará diferente. Donald Trump inicia hoy su segundo mandato al frente de la Casa Blanca y se avizora un giro histórico en el rol global de Estados Unidos en áreas como comercio, inmigración y defensa, con consecuencias trascendentales para países como México.

    Trump está cerrando la puerta al orden liberal de la Posguerra Fría en el que Estados Unidos promovió la globalización para hacer crecer a todos de modo que el resto del mundo se pareciera lentamente a los norteamericanos", comentó Mathew Burrows, quien por 10 años laboró en el Consejo Nacional de Inteligencia de EU esbozando escenarios futuros.

El escenario para Trump es diferente. Gobiernos rivales de Estados Unidos hoy están más débiles que cuando Trump asumió su primer mandato en 2018, lo que puede permitirle tomar mayores ventajas conforme sus propósitos de supremacía.

El gobierno de Vladimir Putin está entrampado en la guerra con Ucrania con altos costos económicos internos e incluso ha dependido de Corea del Norte, otro rival de EU. El gobierno iraní está debilitado con un líder supremo Alí Jamenei de 85 años de edad, afectado por sanciones económicas y derrotas internacionales con la disminución de grupos terroristas como Hamas y Hezbolá y la caída del régimen sirio de Bashar al- Assad.

Y aunque China sigue siendo la segunda economía más poderosa ha reducido su productividad e incrementado su deuda.
Además de ser el primer criminal convicto en llegar a la Presidencia por falsificar registros comerciales, Trump es la persona de más edad en ser electo Mandatario de EU montándose en un movimiento político anclado en la nostalgia de recuperar la primacía estadounidense en un mundo cada vez más multipolar.

    Trump está derribando el viejo mundo pero no tiene mucha visión para un nuevo orden más allá de querer 'Hacer a EU Grande Otra Vez' pero sin molestarse por el resto del mundo. Esto no es una visión sino una ilusión", agregó Burrows, especialista en prospectiva estratégica del Stimson Center.

Con el Partido Republicano dominando el Congreso, la era de Trump promete ser, según los expertos, la Presidencia más disruptiva desde la de Franklin D. Roosevelt (1933-1945) pero que también promete inyectar caos ante la contradicción trumpista de buscar restaurar primacía de EU usando políticas que lo aíslan del mundo.
 
EL ECONOMISTA
Trump comenzará su mandato con órdenes ejecutivas en migración 

Se espera que el presidente electo Donald Trump firme “decenas y decenas” de órdenes ejecutivas que pondrán en marcha unas 200 modificaciones a programas de la administración pública heredados por el presidente Joe Biden. Lo anterior lo comentó una fuente conocedora del tema al periódico The Washington Post. 

Una de las áreas que más atención tuvo ayer domingo por parte de miembros del equipo de Trump fue la migración.

Stephen Miller, jefe de Oficina del nuevo presidente se reunió ayer con legisladores republicanos para adelantarles los programas migratorios que implantará Trump.

Por la tarde de ayer, fue el propio Trump quien prometió actuar "con una rapidez y fuerza históricas" para "detener la invasión de fronteras" por migrantes, impulsar la producción petrolera y bloquear las "ideologías" de izquierda.

Los tres ejes: seguridad fronteriza, usar los recursos necesarios a costa del cambio climático y la guerra cultural.

La fuente consultada por The Washington Post habló de una declaración de crisis de la frontera con México, y sería anunciada hoy mismo por Donald Trump. Esta versión también fue adelantada por el diario The Wall Street Journal.

"Vamos a detener la invasión de nuestras fronteras", dijo durante un mitin a una multitud congregada en el Capital One Arena de Washington, entre fuertes vítores.

"Para cuando el sol se ponga mañana por la tarde la invasión de nuestras fronteras se habrá detenido, y todos los intrusos fronterizos ilegales que lo hagan de una forma u otra, estarán de vuelta a casa", dijo Trump.

El republicano que sucederá el lunes al demócrata Joe Biden afirmó, sin pruebas, que "muchos" de los migrantes que llegan son "asesinos".

1/19/2025

No es Trump, idiota, es un proyecto

 


El 20 de enero, con la asunción de Donald Trump al poder, se pondrá en marcha la recalibración de las prioridades de política exterior de Estados Unidos y la ejecución de objetivos estratégicos nacionales e internacionales más amplios. Esta transición no se trata de un liderazgo excéntrico ni de decisiones erráticas, sino de la ejecución de un proyecto político de largo alcance.

Para algunos defensores del realismo político, la llegada de Trump al poder es un cambio bienvenido, ya que prioriza una política exterior pragmática donde la máxima de «la paz a través de la fuerza» predomina sobre el moralismo ideológico. Sin embargo, para los internacionalistas liberales, la agenda del «Hagamos a Estados Unidos grande otra vez» genera temores legítimos de que las alianzas multilaterales, el comercio global y los compromisos climáticos sean relegados o directamente desmantelados.

En este contexto, emerge un plan clave que da forma al trumpismo como un fenómeno más amplio que la figura del expresidente: el Proyecto 2025, impulsado por la Heritage Foundation, uno de los think tanks más influyentes del movimiento conservador. Este proyecto es mucho más que un conjunto de recomendaciones políticas. Se trata de una hoja de ruta ambiciosa y radical para reconfigurar el Gobierno federal de Estados Unidos bajo una agenda conservadora, nacionalista y desregulatoria.

Aunque no existen pruebas públicas de una conexión explícita entre el Proyecto 2025 y lo que algunos llaman el «Deep State», es evidente que grandes corporaciones y actores económicos estratégicos están alineados con esta agenda, promoviendo políticas que priorizan sus intereses financieros y económicos. Estas organizaciones operan tras bambalinas, influenciando las decisiones políticas a través de financiamiento de campañas, presión legislativa y difusión de ideas en los medios.

El Proyecto 2025 es un enfoque estructurado para rediseñar el Gobierno federal estadounidense y garantizar que cualquier Administración republicana entrante pueda implementar reformas rápidas y profundas desde el primer día en el poder. No es una simple transición de gobierno, sino un plan estratégico para transformar permanentemente la burocracia federal, asegurando que las instituciones del Estado funcionen como herramientas eficientes para la agenda conservadora.

Este plan se inspira en precedentes históricos, como las reformas implementadas por Ronald Reagan en los años 80, cuando se impulsó la desregulación de la economía y se promovieron los valores tradicionales. Sin embargo, el Proyecto 2025 va mucho más allá: amplifica esas reformas para enfrentar los desafíos contemporáneos y reconfigurar el papel de Estados Unidos en un mundo multipolar.

Los elementos fundamentales del Proyecto 2025 son: reorganización del Gobierno federal reduciendo el tamaño del Estado y delegando competencias al sector privado, desregulación masiva, es decir, derogar regulaciones en sectores clave como medio ambiente, energía, educación y tecnología, bajo el argumento de fomentar la «libertad económica». Control ideológico a través de redes sociales, a las cuales ya adhirieron X, Facebook, Instagram eliminando el sistema de verificación de datos. Reforma energética y climática, políticas sociales que trasformen la educación, entre otras. Frenar avances en temas como el aborto, la igualdad de género y los derechos LGBTQ+, regresando a un enfoque basado en «valores familiares tradicionales». En cuanto a la inmigración, endurecer las políticas fronterizas y reforzar la deportación de inmigrantes indocumentados, priorizando la construcción de infraestructura fronteriza, como el muro con México.

La política exterior promoverá una política exterior de «América primero», enfocada en reducir la participación de Estados Unidos en conflictos internacionales, renegociar acuerdos comerciales y priorizar los intereses nacionales. Limitar los fondos destinados a alianzas multilaterales como la OTAN y los compromisos climáticos internacionales.

Para esto hay un plan de transición gubernamental con un manual operativo detallado con pasos prácticos para implementar estos cambios desde el primer día de una Administración republicana, acelerando la sustitución de funcionarios clave en el Gobierno federal. El manual no solo contempla los primeros días de gobierno sino también una estrategia sostenida para consolidar las reformas durante todo el mandato presidencial.

Este enfoque priorizaría una redefinición del papel de Estados Unidos en el mundo, basada en una combinación de pragmatismo económico, aislacionismo selectivo y un intento de reposicionar estratégicamente el poder estadounidense en regiones clave. Aun así, El Proyecto 2025 no sería posible sin el apoyo y financiamiento de corporaciones influyentes que buscan beneficiarse directamente de estas políticas. Estas empresas, que operan en sectores clave como la energía, la tecnología y las finanzas, son las grandes ganadoras de este proyecto.

Entre los actores corporativos más relevantes se encuentran:

– Koch Industries, una de las mayores corporaciones privadas del mundo, controlada por la familia Koch, que ha sido un pilar fundamental en la promoción de políticas de desregulación energética y ambiental.

– ExxonMobil y Chevron, que se benefician de la eliminación de restricciones ambientales y la explotación de recursos en regiones estratégicas como el Ártico (Groenlandia) y Venezuela.

– Rio Tinto y Freeport-McMoRan, empresas mineras interesadas en tierras raras y minerales estratégicos, especialmente en Groenlandia y Canadá, dos regiones ricas en estos recursos.

– Amazon Web Services (AWS) y Microsoft, que controlan una gran parte de la infraestructura de almacenamiento de datos del Gobierno estadounidense y se benefician de la digitalización y modernización de los sistemas estatales.

Además, think tanks como la Heritage Foundation, que lidera el Proyecto 2025, y otros organismos como la Federalist Society, juegan un papel clave en el diseño y promoción de estas políticas.

Uno de los aspectos más preocupantes del Proyecto 2025 es su impacto geoestratégico en regiones clave del mundo. Las políticas promovidas por esta agenda conservadora no solo buscan reforzar el poder económico y militar de Estados Unidos, sino también reposicionar estratégicamente su influencia en regiones con alta importancia geopolítica y económica.

Las cuatro regiones mencionadas en el plan —Groenlandia, Panamá, Canadá y Taiwán— tienen algo en común: el desafío de China como rival estratégico de Estados Unidos.

– Groenlandia representa un interés geopolítico por sus vastos recursos minerales y su posición estratégica en el Ártico.

– El Canal de Panamá sigue siendo un punto clave en el comercio global, y su control es fundamental para la seguridad marítima estadounidense.

– Canadá, pese a ser un aliado tradicional, ha generado tensiones comerciales que se exacerbarían bajo una política proteccionista como la que propone el Proyecto 2025.

– Taiwán, por su rol en la disputa de poder con China, es un eje clave de la política exterior estadounidense.

El Proyecto 2025 plantea una estrategia para consolidar la hegemonía estadounidense en estas regiones mediante alianzas selectivas, proteccionismo económico y un enfoque militarista, todo bajo una agenda nacionalista y conservadora.

Pensar que el fenómeno Trump es un accidente o producto de su personalidad excéntrica es un error de análisis. Lo que está en juego es un proyecto político y económico bien estructurado, que busca redefinir el papel de Estados Unidos en el mundo y consolidar el poder de ciertas élites económicas.

El Proyecto 2025 no es un simple manual de gobierno, es una hoja de ruta para una transformación radical y permanente de las instituciones estadounidenses. El verdadero poder detrás de este proyecto no radica en Trump como individuo, sino en las corporaciones, think tanks y actores económicos que lo impulsan. Beneficios directos de políticas conservadoras del Proyecto 2025 son: desregulación ambiental y energética; reforma fiscal y reducción de impuestos corporativos; apoyo al desarrollo de combustibles fósiles; política comercial favorable; renegociaciones de acuerdos como el T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá) aseguran términos más favorables para exportaciones energéticas y productos manufacturados.

¿Realmente creen que esto es solo Trump?

Fuente: https://eltabanoeconomista.wordpress.com/2025/01/15/no-es-trump-idiota-es-un-proyecto/

Meta, vertedero universal

Rosa Miriam Elizalde

Ciberbasura sin control y sin fronteras. El conglomerado Meta, la empresa matriz de Facebook, Instagram, WhatsApp y Threads, ha anunciado que pondrá fin a su programa de verificación de datos, que había estado en funcionamiento desde 2016. Su fundador y principal ejecutivo, Mark Zuckerberg, se acomoda oportunistamente a la era Trump y a su maquiavélico asesor Elon Musk, el propietario de X y troll del libre flujo de la desinformación.

Lo que nos dice esta decisión es que no se eliminarán contenidos abiertamente manipulados o falsos, y los encargados de verificar los datos irán todos de patitas a la calle. Regresa además la era del todo vale. Como señaló The Intercept esta semana (https://acortar.link/OKWcJV), que logró el acceso a los materiales de capacitación de los empleados de Meta para adaptarse a las nuevas reglas, entre los ejemplos de expresiones permitidas en Facebook e Instagram están: Los inmigrantes son unos sucios y asquerosos pedazos de mierda, Los gays son unos bichos raros, entre otras perlas por el estilo.

En un ecosistema donde la desinformación tiene una enorme influencia, la decisión que deja la comprobación de la veracidad y las normas de civilidad a cargo de los usuarios de Internet, simplemente ampliará los decibeles de los más intensos, usualmente afiliados a la ultraderecha y a teorías de la conspiración que ya eran privilegiadas por el algoritmo, pero al menos hasta ahora existía un lugar al que los usuarios podían recurrir para exigir que se investigaran o se penalizaran las expresiones de racismo y violencia.

El sistema de verificación le dio durante cierto tiempo a la compañía un barniz de credibilidad, aunque no resolvía el problema de fondo y la criba parecía beneficiar siempre más a las hordas de la ultraderecha que a quienes las enfrentaban. La columna vertebral de Meta es su sistema de publicidad completamente al margen de la ley, en el que son posibles segmentaciones que jamás serían permitidas fuera del conglomerado, y en el que, además, predominan los actores que continuamente recurren a Facebook para crear campañas de desinformación de todo tipo. Pueden ser Cambridge Analytica, las agencias de inteligencia, la industria del petróleo, los antivacunas o simplemente anunciantes intentando definir sus objetivos de la manera en que la legislación no lo permite, pero la realidad es que la plataforma ha sido y sigue siendo una auténtica máquina de desinformación global al servicio del mejor postor.

Con el adiós a los verificadores lo que viene, o se reforzará, es una descontrolada e imparable avalancha de basura. Meta tiene unos 3 mil millones de usuarios en todo el mundo, frente a unos 250 millones de X, que ponderarán el derecho individual a decir y propagar cualquier cosa por encima de los derechos colectivos, y a menospreciar los valores sociales y pisotear la intimidad.

Ya casi se ha olvidado que ni Facebook ni X llegaron a los programas de verificación de datos –ahora en el pasado– por casualidad. Facebook lo inauguró en 2016 como respuesta a un creciente escrutinio sobre el papel de la plataforma en la difusión de desinformación y noticias falsas, particularmente después de las elecciones presidenciales de Estados Unidos de ese año, cuando se comprobó que la plataforma podía utilizarse como herramienta perfecta para campañas teledirigidas y compartir contenidos sin restricciones y organizar grupos de personas en torno a alguna postura, ideología o idea, no necesariamente democrática ni respetuosa.

La presión entonces no sólo fue política, sino de la comunidad científica. Varios estudios mostraron, entre ellos el publicado por la revista Science , en 2018 (https://acortar.link/oimltd), que las publicaciones falsas en las redes sociales se propagan hasta 20 veces más rápido que las verdaderas, especialmente si las publicaciones son teorías conspirativas antigubernamentales, insultos racistas y llamados a la violencia. Eso es 2 mil por ciento más de interacción y 2 mil por ciento más de ingresos por publicidad, según Science. Y cuanto más llamativa sea una publicación (a menudo, cuanto más alejada esté de la realidad), mejor.

A lo anterior hay que añadirle un matiz que han aportado varias autoridades en Brasil, entre ellos el secretario de Políticas Digitales, João Brant. El anuncio hecho por Mark Zuckerberg la semana pasada anticipa qué tipo de alianzas tendrá Meta con el gobierno estadunidense para enfrentar a la Unión Europea, Brasil y otros países que han impulsado políticas y legislaciones para proteger los derechos en el entorno online. Brant propone, en concreto, ampliar los esfuerzos internacionales en el ámbito de la ONU, la Unesco, el G-20, el BRICS y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) para reforzar la agenda de la integridad de la información.

Muchos coinciden con Brasil. Al poder trasnacional de empresas como las de Elon Musk y Mark Zuckerberg, sólo se le puede oponer un sistema de alianzas internacionales que, en paralelo, plante cara e instale un cordón sanitario a la ciberbasura. Quizás la nueva decisión de Meta ayude a tomar decisiones prácticas globales antes de que el vertedero nos sepulte a todos.

El alto el fuego en Gaza dista mucho de ser suficiente

 Por Seraj Assi 

Fuentes: Jacobin América Latina

El anuncio de un alto el fuego en Gaza es un alivio tras más de un año de genocidio. Pero no hace nada para remediar las numerosas violaciones del derecho internacional cometidas por Israel, que provocaron una miseria incalculable entre los palestinos.

Con un acuerdo de alto el fuego en Gaza ahora aprobado formalmente por ambas partes, resulta tentador dejarse llevar por una sensación de euforia después de tanta brutalidad despiadada desde el 7 de octubre de 2023. Sin embargo, debemos mantener la sobriedad. Según Reuters, «el acuerdo contempla una fase inicial de alto el fuego de seis semanas e incluye la retirada gradual de las fuerzas israelíes de Gaza y la liberación de los rehenes en poder de Hamás a cambio de los prisioneros palestinos detenidos de Israel».

Pero con el brutal bloqueo de Gaza aún en pie, esto no pondrá fin al genocidio. El bloqueo en sí mismo constituye un acto de genocidio, tal como afirma el exfiscal jefe de la CPI, Luis Moreno Ocampo. De acuerdo con el derecho internacional, imponer un bloqueo es un acto de guerra. Eso significa que no puede haber alto el fuego sin que se levante el asfixiante asedio y se ponga fin al bloqueo que Israel mantiene sobre Gaza, que lleva años y es tanto inhumano como ilegal. Las Naciones Unidas aún consideran a Israel una potencia ocupante en Gaza porque Israel sigue controlando Gaza por tierra, aire y mar.

De hecho, el propio acuerdo permite a las autoridades israelíes consolidar su ocupación militar del territorio palestino y satisfacer su insistencia de mantener una presencia militar permanente en la región. Esto incluye una franja de tierra vital a lo largo de la frontera con Egipto, junto con el Corredor Netzarim —una zona de ocupación construida para dividir el territorio en una región norte y otra sur— y el control militar de Israel sobre una «zona de amortiguación» ampliada, construida sobre las ruinas de hogares palestinos demolidos y familias desplazadas a lo largo de las fronteras este y norte. Tal control se adentra profundamente en el pequeño territorio de Gaza y lo convirte en un gueto cada vez más reducido y poblado de refugiados.

Según informó la CNN citando a funcionarios palestinos, «bajo las últimas propuestas, las fuerzas israelíes mantendrían una presencia a lo largo del Corredor Philadelphi —una estrecha franja de tierra a lo largo de la frontera entre Egipto y Gaza— durante la primera fase del acuerdo». El corredor, ahora ocupado por las fuerzas israelíes, era el único puente de Gaza con el mundo exterior.

Además, «Israel también mantendría una zona de amortiguación dentro de Gaza a lo largo de la frontera con Israel, sin especificar qué tan amplia sería esa zona». En otras palabras, Israel está exigiendo un control duradero sobre los dos corredores estratégicos en Gaza, una demanda que ha socavado las conversaciones de alto el fuego anteriores. Y aunque «los residentes del norte de Gaza podrían regresar libremente al norte de la franja (…) habría “arreglos de seguridad” no especificados». Esto podría resultar mortal para los palestinos desplazados que deseen regresar a sus hogares en el norte. A fines de noviembre de 2023, dos meses después del genocidio en Gaza, Israel y Hamás alcanzaron un acuerdo de alto el fuego temporal; en su primer día, las FDI abrieron fuego contra cientos de palestinos que intentaban regresar a sus hogares en el norte de Gaza.

Aunque un alto el fuego podría detener lo peor del derramamiento de sangre, no pondrá fin a las miserias de Gaza. Dejará al descubierto la destrucción total que Israel ha provocado en la franja sitiada. Según un informe de la ONU, podría tomar 350 años para que Gaza se reconstruya si permanece bajo bloqueo. Solo limpiar los escombros podría demandar quince años, por no hablar de las miles de toneladas de municiones sin explotar que permanecen esparcidas por todo el territorio. El asalto continuo de Israel contra la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA, por sus siglas en inglés) dificultaría incluso los esfuerzos de ayuda inmediata.

Gaza, tal y como la conocemos, ya no existe. Cuando los líderes y generales israelíes se jactan de haber bombardeado Gaza «hasta devolverla a la Edad de Piedra», no están hablando en términos metafóricos. Israel ha destruido Gaza para las generaciones venideras y la ha vuelto total y completamente inhabitable.

Aun así, el acuerdo no menciona reparaciones para los palestinos que han perdido sus hogares, escuelas, hospitales, refugios, mezquitas, pozos de agua y molinos de grano y cuya infraestructura urbana ha sido completamente destruida (en el lapso de un año, Israel ha lanzado sobre Gaza más de ochenta y cinco mil toneladas de enormes bombas fabricadas en Estados Unidos, el equivalente a múltiples bombas nucleares). Es más bien un acuerdo por los rehenes. A cambio de casi cien rehenes israelíes, solo tres mil prisioneros palestinos serán liberados, por etapas, de los más de diez mil prisioneros retenidos en campos de tortura israelíes en condiciones deplorables, la mayoría de los cuales han sido secuestrados por la fuerza en Gaza desde octubre de 2023.

Se trata de un acuerdo deplorable, negociado de mala fe. Llamarlo «alto el fuego» es engañoso. Es una pausa en el genocidio para permitir la liberación de los rehenes israelíes retenidos en Gaza. No es en absoluto permanente, sino simplemente un paréntesis coyuntural en los combates sin garantías de que Israel cumpla siquiera con el acuerdo, especialmente dado que los negociadores israelíes han insistido en mantener tropas en Gaza mientras las fuerzas israelíes han violado un acuerdo de alto el fuego en Líbano más de cien veces (el largo historial de Israel de violación de acuerdos de alto el fuego en Gaza está bien documentado).

El propio Netanyahu ha dejado claras sus intenciones en varias ocasiones. Como informó el New York Times, Netanyahu quiere un acuerdo «parcial» que garantice la liberación de los rehenes al tiempo que permita a Israel reanudar la guerra después. Mientras los negociadores de Hamás han exigido constantemente un alto el fuego permanente, los líderes israelíes han insistido en que cualquier acuerdo debe permitir que el Ejército israelí continúe su ofensiva y su ocupación en Gaza. El ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, prometió el lunes continuar con la limpieza étnica de Gaza: «Ahora es el momento de continuar con todas nuestras fuerzas, ocupar y limpiar toda la Franja, arrebatar por fin a Hamás el control de la ayuda humanitaria y abrir las puertas del infierno sobre Gaza hasta que Hamás se rinda por completo y se devuelvan todos los rehenes».

Liberar a los rehenes, por supuesto, nunca ha sido una prioridad para Israel. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, se ha jactado incansablemente de haber frustrado el acuerdo sobre los rehenes «una y otra vez». El propio Netanyahu saboteó sistemáticamente las conversaciones de alto el fuego para salvar su carrera política. E incluso mientras negociaba, Israel seguía masacrando palestinos en Gaza con una brutalidad e impunidad intensificadas, y mató al menos a sesenta y dos palestinos en veinticuatro horas, incluida una familia entera de tres generaciones.

El presidente estadounidense, Joe Biden, reconoció que el acuerdo no es más que una «pausa en los combates» destinada a la liberación de los rehenes israelíes. En un discurso pronunciado el lunes repitió lugares comunes sobre la seguridad de Israel mientras aludía simbólicamente a la «ayuda humanitaria» para los palestinos. «El acuerdo que hemos estructurado liberaría a los rehenes, detendría los combates, proporcionaría seguridad a Israel y nos permitiría aumentar significativamente la asistencia humanitaria a los palestinos que han sufrido terriblemente en esta guerra que comenzó Hamás. Han vivido un infierno», dijo Biden.

Pero el infierno de Gaza ha sido obra del propio Biden. Es trágico que el acuerdo de alto el fuego —que irónicamente ha avanzado gracias a la presión de Donald Trump sobre Netanyahu, o quizás como regalo de Netanyahu al presidente entrante— sea prácticamente el mismo acuerdo que Hamás aceptó e Israel rechazó hace seis meses, antes de que decenas de miles de palestinos más fueran masacrados.

Un alto el fuego no debería absolver a los dirigentes israelíes de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Tampoco debería absolver a Joe Biden, cuya administración financió y equipó a fondo la maquinaria genocida de Israel durante más de un año, mientras se negaba a frenar las atrocidades del gobierno israelí o forzarlo a detener el derramamiento de sangre.

La cruda realidad de la ocupación israelí debería explicar por qué en Gaza se han incumplido innumerables alto el fuego durante las últimas décadas, lo que culmina en un interminable ciclo de derramamiento de sangre. Cuando se encarcela a dos millones de personas en 360 kilómetros cuadrados sometiéndolas a un asedio despiadado sin final a la vista, sin forma de entrar o salir, con drones y cohetes zumbando sobre sus cabezas día y noche, bajo constante vigilancia y acoso, con escaso control sobre su vida cotidiana y una sensación general de estar viviendo en el infierno, un acuerdo de paz que no aborde ninguna de estas preocupaciones no se sostendrá.

El genocidio en Gaza es una encarnación particularmente fea del colonialismo violento de asentamientos de Israel en Palestina, el trágico fruto de décadas de ocupación y opresión de un pueblo apátrida privado de los derechos y las libertades más básicas. A menos que se desmantelen las causas profundas —se levante el asedio, se ponga fin al sistema de apartheid y a la ocupación—, la violencia continuará persiguiendo a palestinos e israelíes durante años.

Traducción: Florencia Oroz.

Fuente: https://jacobinlat.com/2025/01/el-alto-el-fuego-en-gaza-dista-mucho-de-ser-suficiente/