Cuando la Inglaterra de 1695 prohibió la censura previa en las
publicaciones, se enfrentó al problema de que todo mundo se sentía libre
de calumniar y difamar. Las mentiras, la vulgaridad, y la vileza
comenzaron a expandirse a gran velocidad. Ante ello, la sociedad inglesa
se propuso establecer un terreno compartido de principios inviolables
aceptados por todos para debatir públicamente. Este terreno era el del
juicio, la comparación, que evitaba caer en la descalificación personal.
Le agregaron el rechazo a las mentiras y agregaron un término que sigue
siendo ciudadano: lo razonable. No era tener la razón ni tampoco la
racionalidad, es decir, un método para pensar la realidad. Eso fue lo
razonable, para lo que no se necesitaba más que ser un ciudadano común,
con una experiencia propia y una idea colectiva de lo que era pertenecer
a su país. Lo razonable en el debate público hizo marginales dos
peligros para una democracia, como la inglesa, asechada siempre por las
guerras entre católicos y protestantes: no ser relativistas, es decir,
no fomentar el consabido “todos son iguales” y no ser escépticos, es
decir, el conocido “nada ha cambiado y nada puede cambiar”. Lo
proporcionado, lo prudente, y lo justificado comenzaron a tener, por lo
menos durante el siglo XVIII, sus confines en lo aceptado por todos, en
el sentido común, y en lo amable. La amabilidad en el debate público se
convirtió en una virtud de la política. Luego, lo sabemos, la prensa
británico se llenó de tabloides y los paparazzis.
Empiezo esta columna recordando la amabilidad y lo razonable como
principios inviolables del debate público porque Xóchitl Gálvez los
violó con flagrancia durante el segundo debate presidencial. Como no
logró crecer, decidió emprender una campaña de bajezas contra su
lejanísima contrincante, Claudia Sheinbaum, para ver si la podía menguar
en su ventaja inalcanzable. Pero lo decidió cuando esa misma táctica ya
había fracasado con el gasto estúpido de dinero en los trollcenters de
España, Argentina, y Colombia, que fracasaron rotudamente en sus
campañas para ligar a López Obrador y a Claudia con el narco. Lo decidió
justo cuando cerca del 85% de que saldrán a votar el próximo 2 de junio
dicen que ya no cambiarán su voto, que lo tienen decidido. Pero aún
así, Xóchitl juzgó conveniente ocupar su tiempo en el debate
presidencial para hacer lo que tanto le preocupó a los ingleses:
calumniar, difamar, y atacar en lo personal. La candidata del PRI y del
PAN se convirtió ante nuestros ojos en un tabloide con huipil.
Detecté 45 mentiras suyas en el segundo debate. Es decir, mintió cada
dos minutos. He aquí el recuento para que quede testimonio de lo que
hizo:
En el primer tema que era “crecimiento económico, empleo e
inflación”, Xóchitl decidió decir esto: “El principal problema económico
de los mexicanos es la extorsión y el cobro de piso”. No se le ocurrió
decir la desigualdad, la dependencia tecnológica o los bajos salarios.
Pero iba a lo suyo, a la descalificación barata. Dijo: “Los delincuentes
ya tienen partido. Morena se ha convertido en un narco partido. Morena
te abandonó al no combatir la delincuencia”. No existe un solo
narcotraficante en las filas de Morena. Su partido, el PAN, sí:
Francisco García Cabeza de Vaca está prófugo desde el 4 de octubre de
2022 acusado de lavado de dinero y delincuencia organizada. En cuanto al
abandono de Morena, bueno ese es el partido en el gobierno, no es
secretaria de seguridad, cuya titular, Rosa Isela Rodríguez ha logrado
bajar la percepción de inseguridad a su nivel más bajo en la historia de
ese registro, 59%. Los delitos han bajado de la siguiente forma: del
incremento de 192% en el gobierno de Felipe Calderón, el homicidio ha
bajado 20% en este sexenio. El secuestro bajó 78%. El feminicidio,
42.6%. El robo de vehiculo 46%. Y 94% en el robo de huachicol.
La pregunta era sobre la equidad entre hombres y mujeres en la
economía. Xóchilt respondió: “ tú eres la candidata de un narco partido
porque esta es la promoción que hace Morena en las redes sociales y
además, le rinden culto a la Santa Muerte”. Se refiere a un meme que se
hizo playera con una calaca que dice “los verdaderos hombres no hablan
mal de…” Desde 2020 a este meme se le ha agregado a una Hello Kitty, un
retrato del futbolista Messi y su protagonista primigenio era Dominic
Toretto, el personaje de la película “Rápido y Furioso”. A partir de
2022 fue Henry Cavill, el actor británico que ha interpretado a
Supermán, Sherlock Holmes y un agente en Misión Imposible. La calavera
ha salido en memes que dicen, por ejemplo: “Estamos a 38 grados pero me
como mi sopa porque me la hizo mi mamá”. Esta calavera es el equivalente
al lagarto del meme original de “Viejo lesbiano”. Es un tipo de humor
propio de los memes y no es la Santa Muerte, como dicen Xóchitl y su
comadre, Lilly Téllez que hasta sacó un escapulario en el Senado para
exorcisarla. Por otro lado, la Santa Muerte no es una creencia de
narcotraficantes. Es una devoción popular. Empatar ambas cosas da un
mensaje clasista: los pobres son criminales y, además, paganos.
Siguió la pregunta era sobre las microempresas. Xóchitl decidió
responder esto: “La candidata de las mentiras, que ahora así le voy a
decir, durante su administración fue el único estado que perdió empleos;
todos los estados generaron empleos”. El dato es falso: durante la
jefatura de Claudia en la Ciudad de México, los empleos crecieron en
casi 25 mil puestos de trabajo. A su salida, en junio de 2023 había 3
millones 455 mil, más que en 2028, y eso que ocurrió el cierre de
oficinas y escuelas durante la pandemia.
Enseguida, tras la defensa de Claudia Sheinbaum, Xóchitl le dice:
“Claudia, eres mentirosa y ahora te crees neoliberal. Hablas de puros
datos macroeconómicos”. Estas es otra mentira, los datos macro no son
neoliberales, son lo contrario, son keynesiandos. La macroeconomía fue
propuesta por Keynes para un análisis agregado y no individual o “micro”
de la economía y el nombre fue usado por primera vez en 1933, es decir,
cuando todavía el neoliberalismo ni siquiera era una teoría. Los
neoliberales son los sexenios en los que participó Gálvez como
funcionaria pública, y pusieron los bienes públicos en manos de 14
familias.
A los datos de sus 21 contratos con la Comisión del Agua, con
Bonafont, con las empresas que construyeron en Miguel Hidalgo bajo su
administración, y con el Instituto de Transparencia, Xóchitl se defendió
con una mentira. Dijo: “Primero decirle que la empresa es legal, tiene
contratos, paga impuestos. Y la verdad de las cosas es que obtuve más
contratos con el Gobierno de Morena, ahora de la 4T, en el AIFA, en el
SENASICA, todos por concurso”. Es decir, incurrió en conflicto de
interés, incluso cuando era senadora de la República por Acción
Nacional. Miente porque es un delito el tráfico de influencias desde un
puesto público para obtener ganancias privadas.
Eso desató que se fuera a lo más vil, que es hablar de los
videoescándalos de hace 20 años. Ya lo había hecho en el debate del DF
Santiago Taboada, al sacar unas ligas en recuerdo de René Bejarano. Así,
Xóchitl perdió cualquier escrúpulo y dignidad que le quedara y dijo:
“Esta foto de su marido robando dinero, eso sí es un delito; los míos
son contratos legales”. Carlos Imaz no es su pareja desde 2016 y se casó
en 2023. La foto no es sobre un robo, sino del empresario Carlos
Ahumada entregando 300 mil pesos en efectivo de su dinero privado a un
político. No es dinero público y el delito por el que se acusó a Imaz
fue un delito electoral que no daba los cinco años que ameritara
prisión, así que se le sentenció a pagar una multa. Todo eso ocurrió en
2004.
Sigamos con las mentiras. Dice Gálvez: “El gobierno de Morena les
quitó los recursos a los fondos, como el FONDEN y también a los fondos
de salud. Sí endeudaron al país, hoy cada mexicano debe 128 mil pesos,
45 mil pesos que cuando ellos llegaron. Ya se acabaron todo el dinero y
ahora van por las AFORES. Se quieren robar las AFORES. Esas AFORES
tienen nombre y apellido. Esas personas deben ser localizadas para que
se les regrese su dinero. Son unos bandidos”. Empecemos por el último,
las AFORES. El Fondo que se crea es de las cuentas de personas de más de
70 años que no han sido reclamadas o han estado inactivas durante diez
años pero se mantiene el derecho que no prescribe de reclamarlas. No hay
tal bandidaje. Lo de la deuda es falso también. La deuda per cápita
aumenta cada sexenio, pero hay de aumentos a aumentos. En el sexenio de
Peña Nieto pasó de 37 mil pesos a 66 mil, es decir, casi el doble. En
todo el sexenio de Andrés Manuel, sólo aumentó un 15%. Sobre el Fondo de
Desastres Naturales, las estancias infantiles, no “instancias”, como
dice Gálvez, estas no desaparecieron sus recursos sino que fueron
transferidos por ayudas en directo, sin intermediarios. Así se logró la
restauración de Acapulco después de Otis, en cuyo encuentro de
banqueros, Xóchitl los llamó “mediocres”.
Posteriormente viene una mentira que, como no sabemos a qué se
refiere, sólo la repetimos. Dice: “Cómo es posible que como Jefa de
Gobierno en plena pandemia se haya gastado 400 millones de pesos en su
imagen personal”. No sabemos de dónde sacó ese dato. La campaña de
Gálvez ha gastado una cantidad exorbitante en los 30 millones de retuits
artificiales del NarcoPresidente y apoyando a una tal Xóchilt, con la
“t” al final.
“Que diga a los mexicanos si tiene o no tiene su mamá o ha tenido
dinero en paraísos fiscales”. Ya lo ha aclarado Sheinbaum y les hago un
resumen: la empresa data de 1990 y se extiguió en 2006 y era de su
abuela que se la heredó a sus hijas. No figura Claudia ni como
accionista ni como nada.
“Pemex ha perdido y le hemos dado apoyo fiscal por dos billones de
pesos”. En realidad, Pemex revirtió su caída y ganó este año 110 mil
millones de pesos. Los alivios fiscales a los que se refiere Gálvez es
no quitarle dinero para que el gobierno lo gaste en comprar aviones de
lujo, como el que Calderón le regaló a Peña Nieto. Estos apoyos fiscales
han sido en el sexenio de 800 mil millones, no de 2 billones, como
dijo.
Otra mentira. Dice Gálvez: “Me tocó electrificar el 100 por ciento de
las comunidades indígenas”. De acuerdo al Banco Mundial, aunque el 96%
del país está electrificado, pero en las comunidades indígenas hay 2
millones 100 mil personas sin acceso a la luz eléctrica.
“La reforma en materia de trabajadoras del hogar es de una servidora y
se aprobó”. La servidora es Xñochitl Gálvez, quien se lleva el crédito
por un trabajo que no hizo y que sí realizó Marcelina Bautista Bautista,
oaxaqueña nacida en Nochistlán, quien en el 2000 fundó el Centro
Nacional para la Capacitación Profesional y Liderazgo de las Empleadas
del Hogar (CACEH); en 2015, el Sindicato Nacional de Trabajadores y
Trabajadoras del Hogar y, en 2022, la Casa Aída.
“Mi querido Carlos Urzúa me explicó cómo el gobierno de Morena se
estaba robando 600 mil pensiones”. Su querido Carlos Urzúa no dijo eso.
Lo que pasó es que el economista calculó que habría 200 mil adultos
mayores menos de los que en realidad hubo, 11.4 millones. Calculó mal la
esperanza de vida de los mayores. De esa discrepancia sacó que había 50
mil millones de pesos volando, pero, según INEGI serán al final de este
año 14 millones de adultos mayores, con lo cual el error de Carlos
Urzúa es simplemente un error que Gálvez convierte en una de esas
mentiras que se repiten.
Luego, quiso atajar lo que dijo sobre que en el sur del país no
“existía la cultura de trabajar 8 horas” y ahora dijo: “Lo que yo dije
es que la gente no está acostumbrada a trabajar en maquilas. ¿Qué
hicimos? Proyectos productivos para mujeres, el POPMI, a las mujeres les
fue bien en Chiapas”. Pues no es cierto. Ese Programa para mujeres
indígenas fue uno de los fraudes corruptos del PRIAN: según el Coneval,
que mide los resultados de los programas sociales, aunque su presupuesto
se duplicó, su cobertura sólo creció 18% y atendió al 2% de la
población que debió atender.
Sobre sus ataques reiterados a Rocío Nahle, candidata al gobierno de
Veracruz, Gálvez dijo: “Dos Bocas es un capricho. No se instaló en el
lugar estratégico y a dos años se inunda y no produce ni un barril de
petróleo”. Bueno, Dos Bocas nunca va a producir un barril de petróleo
porque es una refinería y de ahí sale gasolina. Es curioso que la
ingeniera cometa ese tipo de errores. No se ha inundado tampoco. Cuando
se hizo viral una noticia falsa en 2020, el periodista Lester Wilson,
director de la Voz del Puerto, sobrevoló la zona para fotografiarla y no
encontró más que charcos tras el paso del huracán Beta. Sigue Gálvez:
“La ocurrencia de hacer el Tren Maya sin proyecto ejecutivo llevó a
decir que no se iba a quitar un solo árbol, y se tumbaron ocho millones
de árboles”. En realidad, se talaron 7 millones de árboles pero se
plantaron 450 millones más.
Dijo Gálvez en el segundo debate: “Cancelaron el Aeropuerto de
Texcoco por un autoritarismo, dijeron que había corrupción. No hay una
sola persona en la cárcel”. Hay que recordar que la corrupción existe
independientemente de si alguien va a la cárcel por ella. Ahí está
Rosario Robles y la Estafa Maestra. Son áreas distintas, los
fiscalizadores y los jueces. Las 45 empresas fantasma contratadas por
Sedena para desviar mil 779 millones del erario seguramente no cuentan
como corrupción para Gálvez porque ahí están los 117 contratos y son
legales y que son con la consentida de Gálvez, la CONAGUA. Compañías
cuyos dueños eran policías municipales en Chiapas o contadores públicos
que vendían material eléctrico y que no estaban ni enterados de que
tenían una empresa.
También dijo Gálvez, que quiso ser candidata en la Ciudad de México,
en vez de Taboada: “Yo la invitaría a que se tome esta agua. Esta agua
fue tomada por Notario Público en las tomas de Iztapalapa, Chalco,
Xochimilco, que es el oriente de la Ciudad”. El Oriente es Venustiano
Carranza, Iztacalco e Iztapalapa. Chalco es el estado de México y
Xochimilco es el sur.
Siguió con el tema de su socia la CONAGUA: “Agua hay, lo que necesita
este país es una Ingeniera que sepa cómo resolver el tema del agua. es
muy importante tratar el agua, reusarla, podemos almacenarla, por
ejemplo, aquí en la Ciudad de México en el Lago de Texcoco”. Se haría
viral la respuesta de Claudia a la ingeniera sabionda: “El Lago de
Texcoco es salado”.
“Y yo le pregunto a la candidata de Morena, a la candidata de las
mentiras, si va a investigar a los hijos del Presidente o propondrá que
se haga, ante las evidencias de la venta de balastro a sobrecosto. Es un
robadero Dos Bocas y el Tren Maya”. Primero, Dos Bocas no usa balastro,
que es capa de grava que se usa en los trenes. Luego, Gálvez quiere que
Sheinbaum investigue una denuncia que ella misma puso ya en la
Fiscalía. En todo caso, le toca a la Fiscalía y, por último, todo se
basa en un audio que presentó Loret de Mola. Ya con eso se desmiente por
sí mismo.
Luego, repitió su propia propaganda negra en redes: “Señora de las
mentiras, se te cayó un colegio porque no aplicaste la protección civil;
se te cayó el Metro por falta de mantenimiento; se te cayó el tren
interurbano porque contraste a una empresa “patito”. Hay que decir que,
del tren interurbano, se cayó una grúa, no el tren, que todavía no
circula. Del colegio Rébsamen, pues no se le cayó. Hubo un terremoto el
19 de septiembre de 2017 y están presos por la negligencia: la dueña y
directora, Mónica García Villegas, por construir un piso ilegal de 230
toneladas que los cimientos no soportaban; Juan Mario Velarde,
responsable de esa obra; Juan Apolinar Torales, que avaló la seguridad
de la obra; y sigue prófungo el responsable de la obra, Francisco Arturo
Pérez. En cuanto a la Línea 12 del Metro, que ya está de nuevo andando,
la caída de un tramo en Tlahuac, no de todo el metro, fue por el pandeo
de vigas porque no tenían todos los pernos diseñados para instalar. Es
decir, fue responsabilidad del constructor, no de la autoridad.
Ya, luego, Gálvez simplemente se soltó a defender a la mafia de la
familia Yunes en Veracruz: “Aquí lo que yo le preguntaría a la candidata
de las mentiras es, si ante la evidencia de la corrupción de Rocío
Nahle, propone que se investigue, por eso en Veracruz va a ganar Pepe
Yúnes, no quieren a una candidata corrupta”. La acusación contra Nahle
es parte de una guerra sucia de Miguel Ángel Yunes que fue documentada
en un audio. Sobre el denunciante de Nahle, sólo hay que decir que fue
funcionario de Economía durante la siniestra gestión de Fidel Herrera
como gobernador.
“Hoy el Lago de Pátzcuaro y Cuitzeo están prácticamente secos”.
Xóchitl lo atribuye a la sequía, que no es especialmente dura con
respecto a otros años. Lo que sí es duro es el huachicol del agua que
roba 600 mil litros al lago al día. Los detenidos por este robo
entregaban el agua en un rancho de aguacate y vacas en Erongarícuaro.
Pero de eso no habla Xóchitl.
Ya hacia el final, Gálvez dijo en respuesta a que ella autorizó más
pisos a una plaza comercial en Paseo de las Palmas 340, cuando fue
delegada: “Pues yo le podría decir narco candidata, ¿verdad?, porque no
es cierto, ella como Jefa de Gobierno sabe que los usos de suelo los da
la Ciudad de México”. Se ha repetido hasta el cansancio que son las
alcaldías y no el gobierno central el que autoriza construcciones. El
uso de suelo no es un permiso o licencia para construir.
Luego siguió por el camino de las facultades que nunca tuvo Claudia
Sheimbaum: “Tuvimos varias emergencias ambientales por su
irresponsabilidad, no fue capaz de ponerle un alto a la generación de
contaminantes en la termoeléctrica de Tula”. Claudia Sheinbaum gobernó
la Ciudad de México, no Hidalgo, donde, hasta la última vez que revisé
el mapa, está ahí Tula.
Por último quiso referirse a un corrupción que es de Peña Nieto y no
de Claudia o López Obrador cuando dijo: “Se puede trabajar con el sector
privado, como lo hacen, nada más que con los suyos, con Grupo Higa”. El
grupo Higa es el que construyó la Casa Blanca de Peña Nieto. Pero
Gálvez se fue de fente: “Con el Deya Oropeza, que le asignaron 66 mil
millones”, dice Gálvez sin atinar a que la empresa a la que se refiere,
INDI, ha trabajado en contrucción durante 35 años y que Deya Oropeza, es
un funcionario de Obras no es socio o accionista de esa empresa.
Finalmente, les prometí una sola verdad que hubiera dicho Xóchitl. Y
es esta. Cuando se le preguntó si estaría de acuerdo en reducir la
jornada laboral de los trabajadores a 40 horas, respondió pensando sólo
en los empresarios. Dijo: “Yo estoy a favor, siempre y cuando le demos a
los empresarios la posibilidad de quitarle tanta carga fiscal”. Ahí
está Xóchitl en toda su verdad: defendiendo la condonación de impuestos
para los de arriba.
Fabrizio Mejía Madrid
Es escritor y periodista. Colabora en La Jornada y Aristégui
Noticias. Ha publicado más de 20 libros entre los que se encuentran las
novelas Disparos en la oscuridad, El rencor, Tequila DF, Un hombre de
confianza, Esa luz que nos deslumbra, Vida digital, y Hombre al agua que
recibió en 2004 el Premio Antonin Artaud.
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