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6/29/2024

Mujeres gobernadoras reportan mejores indicadores de vida para sus poblaciones

Escrito por Rita Magaña Torres 

IMCO en su estudio En México, ¿las mujeres gobiernan diferente?, decidieron emprender su análisis tras conocer información del Banco Interamericano de Desarrollo, donde se informó que una mayor representación de mujeres está asociada con políticas más inclusivas y un mayor gasto social en educación y salud.

Estos datos se suman a los arrojados en estudios de organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo, quien determinó que una mayor representación femenina está asociada con políticas más inclusivas y un mayor gasto social en educación y salud.

Incluso, IMCO también citó estudios de organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo, así como investigaciones publicadas en la prensa académica de la Universidad de Cambridge
,que han mostrado que las mujeres tienden a impulsar y asignar mayor presupuesto a iniciativas que promueven sociedades más igualitarias.

Estas investigaciones concluyen que mayor presencia de mujeres puede impactar positivamente la igualdad salarial, la lucha contra la violencia de género, la educación y la salud, el medio ambiente, así como una disminución del gasto en defensa.

En total, se analizaron 127 gubernaturas entre 2005 y 2022, de las cuales 12 fueron ocupadas por mujeres, lo que equivale a 9% del total de gubernaturas o a 17% del tiempo de referencia.

Ante este panorama, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) realizó este estudio para conocer si hay diferencias en los resultados entre las gubernaturas de mujeres y las de hombres desde un enfoque de competitividad estatal en México y la evidencia presentada señala que «no permite concluir que el género de la o del gobernante influye en los resultados de su gestión a nivel estatal».

No obstante, en el mismo estudio presentan gráficas y valores donde resaltan diferencias cuando ellas gobiernan y esto es importante, porque según los resultados de la última elección del 2 de junio en México, el país se sumará a las naciones gobernadas por mujeres en el mundo.

IMCO cita a Lena Wängnerud, cuando señala que las mujeres al tener experiencias distintas a los hombres vinculadas a los roles de género, siendo los cuidados una de las principales, aportan perspectivas distintas que enriquecen la formulación de políticas públicas más inclusivas.

A nivel mundial, nueve de cada 10 jefaturas de Estado (o equivalentes) están encabezadas por hombres, de acuerdo con ONU Mujeres.

El pasado 2 de junio México eligió a Claudia Sheinbaum Pardo con una participación ciudadana del 60 por ciento de la Lista Nominal del Instituto Nacional Electoral (INE), pero esta elección también reconfiguró el mapa político en el país.

Dando como resultado un total de 13 mujeres al frente de sus gobiernos para este 2024, es de resaltar que eran 9 quienes ya estaban al frente de sus entidades y en esta contienda se sumaron 4 más, debido a la acción afirmativa por el principio de paridad.

Hallazgos

Por ejemplo, encontraron que, cuando gobiernan las mujeres, se ven diferencias en: Mayor escolaridad, determinaron que, en promedio, las personas cuentan con medio año más de nivel educativo en comparación con los gobiernos liderados por hombres. 

Además, lograron una mayor participación en el mercado laboral. La proporción de personas en el mercado laboral alcanza 43% frente a 41% cuando los gobiernos están liderados por hombres.

Cuando una mujer gobierna, hay mayor personal médico, en promedio, hay 3.3 médicas o médicos, así como enfermeras o enfermeros por cada mil habitantes en comparación con 2.8 en los estados gobernados por hombres.

Otro hallazgo es que hay menor informalidad, en apenas unos cuantos porcentuales, pero sí se alcanza a ver la diferencia, que es 53% cuando gobiernan mujeres, mientras que es de 57% en los gobiernos estatales liderados por hombres.

IMCO logró determinar que cuando una mujer ha gobernado hay mayor participación laboral para otras mujeres y además se registra menor brecha de ingresos por género. 

El salario es distinto, en promedio, por cada 100 pesos que gana un hombre en promedio, una mujer gana 86 pesos cuando hay una gobernadora y 83 cuando hay un gobernador.

IMCO detalló que este primer estudio permitirá continuar el análisis del impacto de la representación política de las mujeres en su forma de gobernar.

Como parte de su metodología, IMCO utilizó 72 indicadores que miden la competitividad de las 32 entidades federativas del país desde 2005 hasta el 2022.

De acuerdo con la conclusión de IMCO, «no pudieron concluir que el género es un factor causal en los resultados de los gobiernos estatales. Dado que la representación de mujeres en gubernaturas es un fenómeno reciente en México, aún no se perciben resultados».

5/29/2020

¿Medir el bienestar?



Las críticas al indicador del producto interno bruto (PIB) per cápita como indicador estrella del desarrollo de un país no son nada nuevo. El economicismo es un mal enfoque cuando se trata de aplicar a todos los aspectos de la vida de una sociedad. El propio Simon Kuznets, inventor del sistema de contabilidad nacional y uno de los primeros economistas que relacionó de manera hipotética el crecimiento económico como causal de distribución del ingreso, admitió, en fecha tan temprana como 1934, que resultaba improcedente calcular el bienestar de un país a partir del incremento a su renta nacional individualizada.
Sin embargo, la pretensión devino parte integrante de la ideología dominante, hasta el punto de que el PIB fue adoptado como rasero prácticamente único del éxito o el fracaso de las administraciones nacionales. Así, por ejemplo, la sempiterna animadver-sión de los medios occidentales hacia el régimen chino fue hecha de lado por una babeante admiración a los elevados índices de crecimiento de la potencia asiática y las elevadas cifras de su PIB mataron la atención sobre la represión de Tiananmen.
La más obvia de las objeciones a la asociación mecánica entre PIB per cápita y bienestar tiene que ver con que tal indicador es una abstracción matemática y que el promedio no refleja el grado de equidad en la distribución de la riqueza generada: mil dólares de PIB per cápita puede indicar un reparto igualitario de un millón de dólares entre mil personas a razón de mil dólares para cada una, pero también una realidad en la que 999 personas acceden a 100 dólares cada una, en tanto que un solo individuo se queda con 900 mil 100 dólares. La observación aplica directamente a México, donde el PIB per cápita correspondiente a 2018 (cifras del Banco Mundial) fue de 20 mil 616 dólares; en plena igualdad distributiva, esto habría debido significar un ingreso de mil 718 dólares mensuales para cada habitante del país. El célebre coeficiente de Gini tendría que ser un complemento indispensable al PIB para determinar el contexto de igualdad o desigualdad en el que se presenta el crecimiento económico.
Sin duda, la de disfrazar la desigualdad no es la única objeción al PIB y acaso no la más importante. Curiosamente, uno de los primeros que denunciaron en este siglo la absurda inferencia de bienestar a partir de ese indicador fue un reconocido promotor del malestar social: el ex presidente Nicolas Sarkozy, quien en 2008 convocó al premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz y a otras eminencias, las cuales confirmaron, en un informe de 300 páginas, la improcedencia del disparate. Incluyeron en el documento un ejemplo descarnado y crudo: los embotellamientos pueden hacer crecer el PIB debido al mayor consumo de gasolina, pero empeora el humor de los habitantes de las urbes, por no hablar de la calidad del aire.
Es claro que la medición del ingreso no necesariamente refleja grados de bienestar, que no toma en cuenta factores como salud (física y mental), educación, armonía con la sociedad y con el mundo ni grado de satisfacción personal o colectiva. Hay multimillonarios profundamente infelices y personas que con recursos materiales limitados, modestos e incluso escasos manifiestan un grado razonable de bienestar. Y es que si bien existen factores que son universalmente indispensables para lograrlo –alimentación, vivienda, educación, salud–, muchos otros difieren de país a país, de región a región y de cultura a cultura.
Hasta ahora, el principal problema al que se han enfrentado los múltiples intentos por determinar el bienestar de los países es la dificultad intrínseca de cuantificar algo que existe y es real, pero que escapa a toda medición posible porque pertenece al terreno de una experiencia personal o colectiva en la que los parámetros varían de persona a persona, de familia a familia, de municipio a municipio e incluso de religión a religión.
Una primera consideración derivada de esta dificultad es que tal vez resulte imposible determinar el bienestar nacional a partir de un modelo predeterminado por una autoridad y que deben ser las colectividades de la base social las que diseñen sus propios instrumentos para calificar su satisfacción o insatisfacción con el entorno inmediato, con las instituciones, con las condiciones materiales y con la vida en general. De esa forma, el censo de bienestar, por llamarle de alguna manera, tendría que ser un ejercicio colectivo y de abajo hacia arriba que necesitaría, más que métodos de medición, criterios de homologación para lograr una evaluación nacional consistente. De todas formas, acaso el producto principal del procedimiento no sería una cifra ni una flecha en una escala, sino un mapa tridimensional, o de múltiples capas, en el que se reflejaran los estados de ánimo del conjunto de la nación.
Puede ser así o de otras maneras, pero es un desafío muy estimulante.

Twitter: @Navegaciones

5/17/2020

Propone AMLO un Estado de bienestar igualitario y fraterno

Es un modelo del todo nuevo
Se desecha la obsesión tecnocrática de medirlo todo en función del mero crecimiento, aseguró


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▲ El presidente Andrés Manuel López Obrador presentó su ensayo desde recinto de Palacio Nacional donde se llevó a cabo el juramento de la Constitución Liberal de 1857.

El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que para hacer frente a la crisis económica que generó el Covid-19 se requiere un modelo del todo nuevo, que definió como Estado de bienestar igualitario y fraterno, basado en democracia, justicia, honestidad y austeridad y que deseche las recetas de los organismos financieros internacionales, y destacó que el coronavirus precipitó el derrumbe del modelo neoliberal.
En su ensayo La nueva política económica en los tiempos del coronavirus, resaltó que el Estado debe tener como propósito principal la promoción del desarrollo para garantizar el bienestar del pueblo, dando preferencia a la población pobre.
Explicó que la meta es otorgar apoyos a 70 por ciento de los mexicanos en esa condición, y al 30 por ciento restante, que tiene mejores ingresos, nuestro modelo le da posibilidad de hacer negocios, obtener ganancias lícitas y progresar sin trabas o ataduras. Aseguró que la ratificación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá atraerá más inversión extranjera.
Sostuvo que a pesar del coronavirus, de enero a marzo la inversión foránea fue de 10 mil 334 millones de dólares, 1.7 por ciento más que en el mismo trimestre del año pasado.
La vecindad con la economía más fuerte del mundo en las circunstancias actuales de recesión global nos ayudará a impulsar nuestras actividades productivas y a crear nuevos empleos. Es un hecho que el tratado atraerá más inversión extranjera para la industria de exportación, señala en el texto de 30 cuartillas.
López Obrador destacó que su gobierno impulsa el desarrollo para el bienestar; “queremos construir la modernidad desde abajo, entre todos y sin excluir a nadie. Ese ‘abajo’ implica el protagonismo histórico que se han ganado los siempre desposeídos, oprimidos, despojados y discriminados, aquellos que han sido tradicionalmente atropellados por los grandes intereses económicos, ignorados por los medios de información convencionales y privados del ejercicio de sus derechos por el poder político”.
Tras más de tres décadas de neoliberalismo rapaz, lo nuestro, lo ya emprendido, es una construcción colectiva en la que hay sitio para la vasta diversidad de posturas políticas, condiciones socioeconómicas, espiritualidades, culturas, regiones, idiomas, ocupaciones y oficios, edades, identidades y preferencias sexuales que confluyen en la población actual de México, sin discriminar a nadie.

Desechar recetas
Insistió en que es indispensable desechar las recetas de organismos financieros internacionales, supuestamente orientadas a revertir las crisis recurrente, pero que provocan nuevos ciclos de concentración de la riqueza, nuevas espirales de corrupción, crecimiento de la desigualdad, ensanchamiento de los abismos sociales entre las regiones y entre lo urbano y lo rural.
Señaló que la prueba más fehaciente del fracaso de la política neoliberal en México se advierte con claridad en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, cuando se concentró la riqueza en pocas manos, y aunque la economía creció a una tasa promedio anual de 4 por ciento, se dio el mayor incremento de la desigualdad en la historia moderna de México.
Nuestro plan de recuperación económica, aseveró, no se ajusta al modelo neoliberal o porfirista, se basa en desechar la obsesión tecnocrática de medirlo todo en función del mero crecimiento, lo fundamental es la distribución equitativa del ingreso y de la riqueza”.
Advirtió que los 8 billones de dólares, que de acuerdo con la revista Forbes poseen 2 mil 95 personas es equivalente a 32 años del presupuesto federal de México.
Ratificó que el nuevo plan de gobierno es acabar con la corrupción, en vez de conseguir líneas de crédito para endeudar al país, y terminar con la impunidad a fin de liberar fondos para el desarrollo.
Citó que de enero al 15 de mayo la recaudación ascendió a un billón 597 mil 97 millones de pesos –4.9 por ciento más que el mismo periodo del año pasado–, y estamos cobrando deudas vencidas. En estos tiempos hemos iniciado denuncias civiles y penales contra 15 grandes corporaciones que en conjunto deben al erario 50 mil millones de pesos.
El Presidente manifestó que el regreso a la nueva normalidad debe ir acompañado de la convicción de profundizar en los cambios ya iniciados por nuestro gobierno y poner atención en todo aquello que permita mejorar las condiciones de vida de los mexicanos para alcanzar una sociedad mejor.
El mandatario dio a conocer el texto en redes sociales desde el recinto de Palacio Nacional donde se llevó a cabo el juramento de la Constitución liberal de 1857. Lo dedicó a enfermos y dolientes por la pandemia de Covid-19. Expresó que no son ocurrencias, esto es producto de la reflexión y de la experiencia, recogiendo los sentimientos de nuestro pueblo.

Foto tomada del video
Periódico La Jornada