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6/22/2024

San Luis Potosí otorga indulto a Sanjuana tras caso violatorio a Derechos Humanos

 

Ciudad de México.-  Esta mañana en sesión ordinaria, el Congreso de San Luis Potosí concedió el indulto a Sanjuana Maldonado Amaya, tras 15 años en vivir en condiciones de reclusión acusada de un secuestro que no cometió, su caso estuvo marcado por graves violaciones a Derechos Humanos desde su detención ilegal hasta irregularidades procesales y a lo largo de este tiempo fue criminalizada hasta el día de hoy que alcanzó el camino para su liberación.

Sanjuana con este indulto, deberá salir inmediatamente de prisión una vez que el decreto sea publicado en el Periódico Oficial del Estado, hay que recordar que actualmente se encuentra interna en el Centro de Reinserción Social de “El Xolol” en Tancanhuitz, San Luis Potosí.

Luego de tener todo en contra, lo único que podía liberar a Sanjuana de la condición de reclusión era este indulto o recurrir a un tribunal internacional como la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), afortunadamente para ella, se evitó llegar ante el Sistema Interamericano y tardar otros 10 años de litigio.

Así que su caso fue llevado hasta el Congreso de San Luis Potosí para que le fuera otorgado el indulto, por lo que requería para su aprobación la votación en favor del dictamen de, al menos, 15 congresistas, es decir, la mitad del pleno más uno. Previamente, el dictamen fue aprobado por unanimidad, por eso pasó al pleno esta mañana.

Durante la sesión de hoy, la diputada Yolanda Josefina Cepeda Echavarría presidenta de la Comisión de Salud y Asistencia Social, se refirió a congresistas al decir que: “hicieron lo correcto al conceder el indulto al respecto de la pena impuesta a San Juan a Maldonado, aunque no hay forma de regresar el tiempo es mi más sincero deseo que su vida sea reivindicada”.

Además hizo un reconocimiento “la importancia y la valía de la sociedad civil organizada concretamente aplaudo la labor de Perteneces, quienes encabezaron la causa Sanjuana libre”.

Sanjuana Maldonado fue sentenciada en 2009 a 30 años de prisión por el delito de secuestro en el que, según evidencia su expediente, ni siquiera participó. Sin embargo, una deficiente defensa y la, entonces presente, “guerra contra el narcotráfico”, explican que no se haya probado su inocencia.

A inicios del presente año, la asociación civil Perteneces, tomó su caso e impulsó una campaña para la liberación de Sanjuana a través de la figura de indulto, dado que judicialmente ya no hay forma de revertir la sentencia impuesta.

La solicitud de indulto fue presentada por la organización el pasado 15 de febrero ante el Congreso del Estado y en abril se entregaron 17 mil 500 firmas como respaldo a la petición.

El 13 de junio en sesión de las comisiones de Justicia y Gobernación del Congreso del Estado de San Luis Potosí se analizó el proyecto de decreto que, “sustentado en los artículos 57 fracción XLV de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de San Luis Potosí y 20 fracciones II de la Ley Orgánica del Poder Legislativo del Estado de San Luis Potosí, por el que concedería el indulto a Sanjuana Maldonado Amaya”, de acuerdo con información otorgada por la propia AC.

El caso

El caso de Sanjuana Maldonado se dio a conocer a profundidad en una serie de reportajes de investigación sobre Justicia Patriarcal, desarrollado por CIMAC en 2019:

Sanjuana, San Luis Potosí, 30 años de prisión por un secuestro que no cometió

“Les pido perdón si en algo me equivoqué, si tomé una mala decisión, y les pido una segunda oportunidad para estar con mi hijo”. Es la solicitud que hizo Sanjuana Maldonado Amaya, potosina sentenciada a 30 años de prisión por secuestro agravado, un delito que asegura no cometió.

Su caso enfrentó irregularidades como no haber sido llevada directamente ante una autoridad; una defensoría deficiente que, pese a las pruebas ofrecidas, no pudo comprobar su inocencia, y la inaplicación del protocolo para juzgar con perspectiva de género.

Sanjuana vivió hasta los 18 años en la localidad de Charco Cercado, en el municipio de Guadalcázar. A esa edad emigró para estudiar la licenciatura en informática en el Instituto Tecnológico de Matehuala.

Le faltaba un semestre para concluir la carrera cuando conoció en noviembre de 2008 a José Cruz de la Rosa Rodríguez, quien se convirtió en su pareja. Ella nunca supo con certeza en qué trabajaba, pero cuando fue detenido declaró que era lavacoches.

“Yo estaba sola ahí, en Matehuala, trabajaba (como cajera en una tienda de autoservicio) y estudiaba. Yo veía que él llegaba constantemente a la tienda y me preguntaba: ‘¿Cómo estás, hija, qué tienes, qué te hace falta, quieres que te lleve a la escuela, quieres que vaya por ti?’ Cosas de esas, detallitos que yo sí agradecía. Él tenía 36 años en ese entonces, yo tenía 21, iba a cumplir 22 apenas”.

Con el tiempo, José Cruz ejerció un control absoluto sobre Sanjuana, lo que afectó su desempeño en la escuela y la relación con su familia. Es por eso y porque “se exaltaba” que Sanjuana pensó en separarse.

El temor de Sanjuana

“Lo que me causó un poco de temor fue cuando lo dejé y me fui para el rancho. Él no sabía dónde vivía, pero ese mismo día llegó hasta la puerta de la casa de mis papás, y yo dije: ¿cómo supo dónde vivo, cómo dio con mi familia?”.

Sanjuana relata que aceptó volver a su lado porque la amenazó con suicidarse si no lo hacía. El chantaje, además de la violencia psicológica, fueron constantes en su relación, que duró siete meses. Ella se sentía comprometida con José Cruz porque siempre pensó que se casaría con la primera persona con la que tuviera relaciones sexuales.

Obligada a hacer un cobro

De acuerdo con la declaración de Sanjuana, consignada en la toca 1198/2011, el 22 de mayo de 2009 fue a buscar a José Cruz y lo encontró en compañía de su sobrino Jonathan. Estaban los tres juntos cuando se aproximaron un par de vehículos, de los que descendieron dos hombres. Uno se acercó a Sanjuana.

“Me preguntó mi nombre completo, se lo di. Que si traía credencial, a lo que respondí que sí, se la di porque pensé que eran policías, y me pidió que si le podía hacer un favor de retirar un dinero de Elektra, que iba a obtener una ganancia, porque él no traía identificación, a lo que respondí que no, porque no sabía de dónde era ese dinero. Y en ese momento me abrazó y me dijo que cooperara, que ellos ya sabían todo acerca de mí y de mi familia, y que si no, les harían daño, y le respondí que sí, por miedo”.

Sanjuana preguntó a su novio si sabía quién era esa persona. Él le dijo que no, pero que mejor “le hiciera el favor”. En su declaración, José Cruz confesó que lo conocía por su apodo del Negro, ya que era su cliente desde hacía un año, pues le compraba cocaína.

José Cruz detalla que, ese día, el Negro le pidió el nombre y la credencial de elector de tres personas para realizar el cobro de un depósito, ya que él no podía hacerlo por no tener el documento. “En ese momento le di el nombre de mi novia Sanjuana Maldonado y Jonathan de la Rosa (su sobrino)”.

Cuenta José Cruz que incluso el Negro le proporcionó un celular para que se mantuvieran en contacto. “Quiero aclarar que el Negro nunca nos dijo cuánto dinero nos iban a depositar y por qué concepto eran los depósitos y a mí tampoco se me ocurrió preguntarle (…) solo le iba a hacer el favor porque me iba a pagar la cantidad de 300 pesos, al igual que a mi novia”.

El día en que se efectuaría el cobro, relata Sanjuana en su declaración, José Cruz pasó a buscarla para ir a una tienda de autoservicio. Ahí se encontraron a Jonathan; en ese momento, Sanjuana preguntó a dónde se dirigían, y José Cruz contestó que a cobrar un dinero.

Refiere que, al llegar a Elektra, José Cruz y Jonathan fueron a recoger el depósito, pero ella se negó a hacerlo. “Yo no iba a cobrar ese dinero porque no sabía de quién era y de qué se trataba (…) me quedé afuera a esperarlos, fue cuando ellos se fueron a la tienda y primero sale su sobrino Jonathan sin percatarme si traía el dinero ni cuánto era y fue cuando en ese momento nos detienen, nos tiran al piso y nos dicen el porqué de la detención (…) ahí me pude dar cuenta que venía igual mi novio detenido con nosotros y fue cuando nos trasladaron aquí a donde me encuentro (…) la SIEDO (Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada)”.

En la SIEDO —Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO)—, Sanjuana permaneció esposada, con los ojos vendados. En los interrogatorios, con jaloneos y gritos le pedían que revelara “para quién trabajaba”.

En el expediente del caso se revela que el dinero que cobrarían Sanjuana, José Cruz y Jonathan era el pago de un rescate. Fueron acusados de secuestro agravado en contra de Gerardo de la Rosa Hernández, comerciante de ropa en ferias y tianguis. Su esposa, Marisol Sánchez, declaró que recibió llamadas telefónicas en las que le pedían inicialmente un pago de cinco millones de pesos.

Aunque en el expediente se comprueba que a Sanjuana —al igual que a su novio y a Jonathan— solo se le pidió el “favor” de hacer un cobro a cambio de 300 pesos, fue encontrada culpable del delito de secuestro agravado.

El 18 de abril de 2011, dentro de la causa penal 59/2009, el juez primero mixto de Primera Instancia del Segundo Distrito Judicial en Matehuala le dictó una condena de 30 años de prisión y una sanción pecuniaria de 103 mil 900 pesos.

Se interpuso una apelación y, el 28 de noviembre de 2011, el juez Álvaro Eguía Romero, de la Primera Sala del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de San Luis Potosí, ratificó la sentencia.

Lo único que relaciona a Sanjuana con el hecho y que bastó para que el juzgador la considerara responsable, es que su nombre fue utilizado para cobrar una parte del rescate por el secuestro de Gerardo de la Rosa Hernández. Su esposa logró reunir 77 mil 000 pesos, que depositó en dos montos.

Aunque el envío se realizó a su nombre, Sanjuana no cobró ese dinero, ya que desconfiaba del origen.

Víctima de las circunstancias

Para Fabiola Rivera Rojas, abogada experta en derecho penal, género y derechos humanos, quien supo del caso hace seis años, los jueces que condenaron a Sanjuana no contaban con elementos suficientes para vincularla con el secuestro, pues ni privó de la libertad a una persona, ni buscó un lucro y/o remuneración por este hecho, ni participó en el delito con tres o más personas o hizo que se prolongara más de tres días.

Ninguna de estas acciones punibles se cumplió en su caso; más aún, insiste, sin existir la primera, no podrían culparla del resto.

“Lo que hizo que Sanjuana tuviera una sentencia condenatoria, sin duda, fue la ausencia de un análisis jurídico con perspectiva de género. Me parece, y es sumamente importante señalarlo por la fecha en que se da la sentencia, noviembre de 2011, cuando (en junio se hizo) la reforma constitucional de derechos humanos que obligaba a las y los jueces y a las y los magistrados de todos los niveles a revisar las condiciones específicas de Sanjuana”, señala Rivera Rojas. 

“Nadie se da cuenta de que ella era víctima de las circunstancias porque era pareja de un sujeto que trabajaba para la criminalidad organizada. Sanjuana no lo sabía y no estaba obligada a saberlo porque había un contexto que determinaba su particularidad y que ella estuviera en esa relación, pero que nada tenía que ver con la situación de criminalidad de su pareja, algo que sabemos que le pasa a muchísimas mujeres en este país”.

Según Urenda Queletzú Navarro Sánchez, abogada penalista e investigadora de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), en el caso de Sanjuana se debieron atender criterios como el contexto de violencia que pudo haber vivido, y establecer las relaciones asimétricas de poder que pudieron haber condicionado sus acciones.

Lo primero que recomiendan los protocolos cuando la imputada es una mujer, precisa Navarro Sánchez, es analizar si existe alguna relación de desequilibrio de poder con relación a los hechos y a su participación en el delito.

Lo segundo es indagar si existía un contexto o continuum de violencia, esto es, el conjunto de violencias sistemáticas que pueden sufrir las mujeres, “lo cual no se reduce a la violencia física, sino a la relación que pueden tener con sus agresores, en muchos casos sus parejas, para condicionar su actuación, para ejercer violencia económica o patrimonial, o para introducirlas en el crimen organizado, un ámbito en el que se suele olvidar que también se reproducen las prácticas patriarcales”.

En la sentencia de Sanjuana, el juez Eguía Romero razona que ella debió negarse a cobrar el rescate porque contaba con estudios de licenciatura.

“Por su grado de instrucción, estudiante de profesional pues estudiaba en el Tecnológico de Matehuala, es claro que no resulta creíble que haya proporcionado sus datos a desconocidos y acudido a cobrar el dinero, máxime que de las declaraciones de los coinculpados no se aprecia que Sanjuana haya sido coaccionada de ningún modo para proporcionar tales datos, ni acudir a cobrar el rescate”.

Esta idea se retoma en diversas ocasiones a lo largo de la sentencia: “No es muy acertado el proceder de una persona que proporcione sus datos personales a desconocidos para cobrar un dinero cuya procedencia se desconoce, y hacerlo resulta poco creíble, máxime que todos los inculpados saben leer y escribir”.

Los argumentos del juez no mencionan la relación asimétrica de poder que existía entre Sanjuana y José Cruz, pues como se mencionó, ella estaba dispuesta a hacer lo que le pidiera, como cuando le dice que mejor le haga el favor al Negro. Descarta también que haya recibido alguna amenaza, por considerar que no existen pruebas que lo confirmen.

No se analizaron ni el contexto familiar ni las costumbres de Sanjuana, y se desestimaron los análisis psicológicos elaborados por Martha Idalia Vargas García que, según Rivera Rojas, la señalan como una persona no peligrosa.

También se desecharon las declaraciones de sus familiares —su padre y su tío— porque se limitaban a reconocer su parentesco y solo pedían que se les permitiera visitarla en el lugar donde estaba arraigada.

Aunque el defensor de oficio Pascacio Tomás Tepole expone en la apelación que hubo omisiones del juez de primera instancia al no valorar las contradicciones en las fechas en las que se dice que ocurrió el hecho, el juez Eguía Romero considera que esto no la exime del delito, pues acudió al sitio a cobrar el dinero de un rescate, aunque luego se retractó.

La defensa presenta también como agravio contra Sanjuana el hecho de que en ninguna de las declaraciones de la esposa de la víctima se hace referencia a su participación en el secuestro, ni tampoco la señala quien era trabajador de la víctima y fue testigo del plagio. Pese a esto, el juez considera que estuvo involucrada en el secuestro, pues el cobro del dinero ocurrió mientras se ejecutaba el delito, ya que la víctima aún no había sido liberada.

Eguía Romero desestimó las 92 pruebas presentadas por el defensor de oficio por considerar que no demostraban la inocencia de Sanjuana, incluido el hecho de que las llamadas que solicitaban el cobro del rescate no fueron realizadas desde su número de teléfono.

En la apelación se considera que las penas impuestas no agravian a la sentenciada porque “para su individualización el juzgador de primera instancia tomó en consideración los lineamientos y exigencias que para ello marca el precepto 59 del Código de Procedimientos Penales, y ubicó a Sanjuana Maldonado Amaya en un grado de peligrosidad mínimo, el cual debe confirmarse porque le favorece y porque contra ello no apeló el Ministerio Público”.

Para el juez Eguía Romero, la condena de 30 años de prisión fue clemente con Sanjuana, pues cuando ocurrió el delito, en plena “guerra contra el narcotráfico”, las penas por secuestro agravado alcanzaban los 50 años de prisión.

Sobre la sentencia, Navarro Sánchez refiere que antes de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación decidiera trazar una jurisprudencia de carácter obligatorio, que recupera aspectos del derecho internacional y los derechos humanos de las mujeres, había otros lineamientos reconocidos por el Estado mexicano que pudieron ser aplicados en el caso de Sanjuana, como la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés) y las convenciones de Belém Do Pará y de Viena.

Sin embargo, desde que en 2016 entró en vigencia en San Luis Potosí el protocolo para juzgar con perspectiva de género, solo se han impartido de tres a cuatro capacitaciones formales y dos diplomados, a los que no acuden integrantes de la judicatura sino personal administrativo. Quienes, finalmente, no resuelven los casos, subraya Navarro Sánchez.

“Entonces, ¿qué ocurre? Que los juzgadores que deberían recibir la capacitación no la están teniendo y, en consecuencia, no se cuenta con un monitoreo claro de quiénes han recibido capacitación, quiénes son los que dictan la justicia para las mujeres. No está traduciéndose, evidentemente, en una aplicación de los lineamientos de carácter obligatorio”.

Para Sanjuana, esta condena había frustrado su proyecto de vida, tanto en lo profesional como en lo personal. Al ratificarse su sentencia decidió convertirse en madre. En 2017 nació su hijo; su padre es un reo que conoció mientras participaba en talleres de capacitación en el Centro Penitenciario Estatal de Ciudad Valles, donde actualmente se encuentra.

En breve saldrá de prisión y retomará su vida.

4/06/2024

La Limeddh se pronuncia sobre lo sucedido en Ecuador





Limmedh hace un atento llamado a la ONU a actuar en pro de la protección de los derechos de los connacionales mexicanos radicados en Ecuador toda vez que se encuentran en vulnerabilidad dado el estado de excepción y ahora la interrupción de las relaciones Diplomáticas entre ambos países

7/18/2020

En México se violan los Derechos Humanos de las mujeres


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CIMACFoto: César Martínez López
Me da la impresión que en un afán de mostrar que este gobierno es único, se dicen cosas que no tienen sustento, como lo dicho recientemente por el presidente, al afirmar que en su gobierno se “protege a las mujeres como nunca”. Con garantizar el respeto a sus Derechos Humanos sería suficiente. Negar la realidad de la violación a éstos, es negar la responsabilidad que su gobierno tiene en ello.
En México se violan estos derechos, es momento que lo reconozca el presidente para poder avanzar pues si se sigue alimentando la idea de que las mujeres en México están bien, es muy probable que las políticas que se decidan, sean erróneas y lo ganado corra peligro.
Hay que dejar claro que los estados son los responsables de garantizar que todas las mujeres podamos gozar de todos los derechos en todo momento. Empezando por el derecho a la igualdad y la no discriminación.
Ambos derechos son violados reiteradamente en nuestro país bajo este gobierno, las mexicanas no tenemos la igualdad plena, aún vivimos bajo la creencia de que valemos menos, que lo que hacemos y decimos es menos importante y menos valioso.
Un ejemplo lo podemos tener en el mundo laboral, la desigualdad y la discriminación se refleja en los salarios. Por cada 100 pesos que ganan los hombres, las mujeres perciben 70 pesos, desarrollando el mismo puesto laboral, con las mismas responsabilidades.

Los recortes

Cómo puede decir el presidente que como nunca se protege a las mujeres y no se les quitan recursos cuando Hacienda hace recortes a diestra y siniestra.
Y no tiene que ver con la austeridad sino con la poca valía que se le da al trabajo que se realiza a favor de la igualdad. Recientemente se informó que al Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) le cortaron 75 por ciento del presupuesto desde Hacienda, a eso le sumamos los recortes en Conavim; a las Casas de las Mujeres Indígenas y Afromexicanas, sólo les dieron 25 por ciento de su presupuesto tras una larga defensa que dieron.
Otra realidad que no se puede ocultar, la violencia contra niñas y mujeres sigue galopante en este país. Cada día 11 mujeres son asesinadas por el simple hecho de ser mujeres, en una semana 77 y en un mes 308 mujeres y niñas. Cuántas más tiene que perder México para reconocer la tragedia de esta masacre.
El feminicidio es el concepto que las teóricas feministas han creado para dimensionar el horror que tiene como responsable al Estado, a los gobiernos de los tres niveles, y todas las autoridades, quienes, pese a conocer que esto está ocurriendo, no actúan con la debida diligencia para prevenir, investigar y sancionar los crímenes de odio contra las mujeres. Y eso es violación de Derechos Humanos.

Cuál Paz

Dice el presidente que nunca se había protegido tanto a las mujeres en México como en su gobierno. La afirmación insulta, ofende, e indigna a todas, especialmente a las familias que han perdido a una de sus integrantes y que no tienen justicia ni verdad.
De qué respeto a los Derechos Humanos habla el presidente cuando en México hay 18 mil 258 mujeres desaparecidas, de acuerdo al informe reciente de la Secretaria de Gobernación.
Cuál paz con justicia cuando los crímenes contra las mujeres y niñas siguen quedando impunes en 98 por ciento de los casos.
En México se violan los derechos de las mujeres desde la infancia. Niñas que son violadas por familiares masculinos, que son obligadas a seguir embarazos productos de esas violaciones, en las familias mexicanas, las funcionales, las que inculcan los valores del abuso.
De acuerdo con el Consejo Nacional de Población 9.4 por ciento de las mujeres mayores de 15 años reconocieron haber sufrido violencia sexual en la infancia.
De qué respeto a la vida e integridad de las mujeres habla el presidente cuando en este país, niñas de 12 a 14 años, incluso niñas de 10 años, se están convirtiendo en madres.
Cuando las adolescentes están dejando de estudiar porque no tienen dinero para pasajes, útiles o inscripción escolar por muy baja que sea, estamos hablando que esta realidad la enfrentan 36 por ciento de las adolescentes en el sistema escolar. ¿Realmente puede decir un presidente que en su gobierno se respetan los Derechos Humanos?
¿Realmente puede decir un presidente que en su gobierno se respetan los Derechos Humanos con estas realidades?
Si son honestos, no. Es necesario que se dé una vuelta por este país quien desde Palacio Nacional asegura que en México no pasa nada.

4/10/2019

El gobierno de AMLO y la crisis de los 40.000

La prueba mayor
Brecha

Aunque el nuevo gobierno mexicano anunció que la búsqueda e identificación de los desaparecidos es una prioridad, para Mercedes Doretti, fundadora del Equipo Argentino de Antropología Forense, el compromiso se verá reflejado en el presupuesto y el personal que se dedique a esta titánica tarea.
Durante la última jornada de búsqueda de la Brigada Nacional, a fines de enero, el subsecretario de derechos humanos del Gobierno Federal, Alejandro Encinas, se presentó en Guerrero buscando trasmitir un mensaje de apoyo a las familias. Menos de una semana después, fue el encargado de presentar cómo trabajará este tema el gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador, quien ha reiterado públicamente que los desaparecidos son “una prioridad”.
Sin embargo, en el anuncio del plan de trabajo, Encinas sostuvo que el gobierno destinará un monto (400 millones de pesos mexicanos o 21 millones de dólares) menor que el gobierno pasado (568,9 millones de pesos mexicanos o 30 millones de dólares), porque –apuntó el jerarca– el de Enrique Peña Nieto sólo ejecutó 300.000 dólares de los 30 millones previstos. El presupuesto, sostuvo Encinas, se completará con 400.000 dólares del Fondo de Apoyo a la Seguridad Pública de los estados de la República.
Mercedes Doretti prefiere no opinar si este presupuesto es suficiente. Elegida como una de las integrantes del Consejo Nacional Ciudadano del Sistema Nacional de Búsqueda, que creó la ley de desaparición forzada sancionada en 2017, la antropóloga argentina es una eminencia en el tema forense en Latinoamérica y cofundó el Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf) antes de cumplir los 30 años. Doretti analizó en diálogo con Brecha cuáles son los principales desafíos para atender una de las mayores crisis de derechos humanos de las que se tenga noticia.
Un instituto madre
Según establece la ley general en materia de desaparición forzada de personas y desaparición cometida por particulares (la legislación mexicana creó este tipo penal que no existía en el mundo), deben crearse todavía varias instituciones para que el Sistema Nacional de Búsqueda se ponga en funcionamiento: un padrón nacional de fosas clandestinas, un plan nacional de exhumaciones de fosas comunes, un programa nacional de búsqueda de personas desaparecidas y también 12 de las 23 comisiones estatales de búsqueda que aún restan por crearse y que tendrán una mayor responsabilidad, ya que las instancias federales de justicia (Fiscalía General de la República) tienen menos de 2.000 casos en su fuero. El resto del universo de búsqueda de los 40.180 desaparecidos en México depende de las capacidades que cada estado brinde al tema.
“Hay una serie de cuestiones en las que el Estado tendría que tener un involucramiento mucho más fuerte y centralizado, eso es lo que marca la ley. Va a ser muy importante que la parte presupuestaria acompañe la creación del Sistema Nacional de Búsqueda para que pueda funcionar. Puede fallar por muchas razones, pero una básica es que no tenga presupuesto”, dijo Doretti.
El gobierno mexicano anunció la creación del Instituto Nacional Forense, que tendrá como objetivo primordial “coordinar los servicios forenses del país” y trabajar con los restos no identificados que están dentro del sistema gubernamental, que, según dijo Encinas, son 26.000 cadáveres, pero Doretti confirmó a este medio que no se tiene certeza efectiva del número de cuerpos y fragmentos humanos sin identificar que están bajo custodia estatal (véase Brecha, 16-XI-18).
“Que los familiares estén presentes en las exhumaciones siempre debe ser una opción; otra cosa es que estén obligados a buscar porque nadie busca por ellos o no se busca con suficiente diligencia”, apuntó la antropóloga forense. “Bajo esta administración hay una ventana de oportunidad; esperemos que el gobierno cumpla, pero si se quiere que esto funcione en serio, hay que darle fondos y hay que darle personal”, agregó. “Hay mucha conciencia en los familiares de que hay que cuidar la evidencia y llamar a los peritos en cuanto se cree que hay un hallazgo, pero hay que ver que el motivo por el que las familias salen a buscar es por la ausencia o la insuficiencia del Estado”.
Bases disgregadas, datos confusos
dijo a Brecha que uno de los principales problemas actuales es la fragmentación de la información pericial en la investigación de los casos. Por un lado, están divididos entre el fuero federal y el estatal o común, y a su vez, la práctica forense está “dividida por disciplinas”.
“Hemos visto en distintos servicios forenses que lo que hace el genetista no tiene relación con lo que hace el experto en huellas, aunque estén trabajando en el mismo caso. La ley plantea que ahora es obligatorio hacer dictámenes multidisciplinarios integrados, donde todas las disciplinas que trabajan el mismo caso tienen que unir la información. Si no, también tenemos enormes contradicciones entre disciplinas forenses. Cuando eso lo llevás a bases nacionales, esa contradicción se mantiene”, sostuvo la antropóloga.
Para ejemplificar la forma en que esta diversidad de criterios afecta los resultados de identificación, Doretti se refirió al trabajo realizado por el equipo del primer comisionado nacional de búsqueda, Roberto Cabrera (sustituido en enero por Karla Quintana). Cabrera realizó uno de los primeros ejercicios nacionales de comparación de huellas dactilares de cuerpos no identificados (subidas a la Plataforma México, que contiene la información digital de los casos del fuero federal y del fuero común) con el registro que tiene el Instituto Nacional Electoral. El resultado dio casi 4.000 correspondencias; sin embargo, el 90 por ciento de esos cuerpos ya habían sido identificados por otros métodos, pero no habían sido actualizados en la base de huellas dactilares. Es decir, esos cuerpos ya habían sido entregados a sus familiares y el registro oficial no lo sabía.
“Lo primero que debería hacerse es centralizar la información y hacer un control de calidad para establecer realmente cuál es el rezago existente”, indicó a Brecha la antropóloga. “Hay una enorme posibilidad de contar un caso dos veces o de contar menos casos, por cómo está armado el sistema”, remató.
Un sistema regional
Doretti también coordina una experiencia única que este mes cumple diez años: un sistema regional de identificación forense dedicado a los migrantes desaparecidos. “Nosotros lo coordinamos, pero no podríamos tener resultados si no es por el trabajo permanente de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales en todo el corredor migratorio, en los países de Centroamérica, México y Estados Unidos”, puntualizó.
Inicialmente el Eaaf impulsó la creación de bancos de datos forenses de migrantes no localizados en sus países y estados de origen, porque vieron que, “aun cuando un cuerpo llegaba a una morgue y era bien analizado, la información sobre migrantes desa-parecidos era muy pobre en calidad y cantidad”, lo que hacía casi imposible su identificación. Así, se fundaron iniciativas de ese tipo en El Salvador, Honduras, Guatemala y en los estados mexicanos de Chiapas y Oaxaca.
Reunieron tres tipos de datos: las circunstancias de desaparición, los datos físicos del desaparecido y el perfil genético de su familia. “El segundo paso, una vez mejorada la información, es cruzarlos”, pero como no existe un sistema de intercambio de información forense, hicieron decenas de acuerdos con distintas instancias de Estados Unidos y México.
En diez años de trabajo el Proyecto Frontera ha registrado 1.282 casos de migrantes no localizados y 1.218 familias que los buscan. Han recabado 3.413 perfiles genéticos de donantes, con los que han logrado identificar a 190 personas que estaban desaparecidas. “Si México implementa los instrumentos de la ley de desaparición forzada, va a beneficiar a muchos otros países que tienen migrantes desaparecidos”, concluyó Doretti. 

1/04/2018

Ley de Seguridad Interior anula de facto derechos constitucionales

Estudio del Senado detecta que se da manos libres al Ejército y la Marina

Las fuerzas armadas sólo deberán rendir cuentas al Ejecutivo y a una comisión del Congreso

Podrían surgir tensiones entre los poderes por la ambigüedad en la declaración de amenazas



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Un documento elaborado por el Instituto Belisario Domínguez del Senado admite que la Ley de Seguridad Interior afecta la libertad de tránsito, el derecho ciudadano a no ser molestado en su persona o propiedad y la protección de datos personales, entre otras cuestiones


La aplicación de la Ley de Seguridad Interior implica la suspensión de facto de derechos constitucionales, ya que el Ejército podrá instalar retenes en vías públicas, revisar automóviles y otras propiedades, así como requerir, sin mandato judicial, todo tipo de información sobre particulares a los órganos autónomos, como el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel).
Todo ello vulnera diversos artículos de la Carta Magna, en la cual se consagra el respeto a los derechos humanos, entre ellos los apartados 11, 14, 16 y 29, referidos a la libertad de tránsito, a no ser molestados en su persona o propiedades y en la protección de datos personales, se advierte en un estudio del Instituto Belisario Domínguez (IBD), del Senado.
En su estudio, el IBD resalta que la Ley de Seguridad Interior faculta a las fuerzas armadas a realizar actividades de inteligencia y a hacer uso de cualquier método lícito de recolección de información, con lo que abre la posibilidad de que puedan solicitar datos de particulares, no sólo a órganos autónomos.
Acceso total a información
El artículo 31 de esa legislación indica que en materia de seguridad interior, las autoridades federales y los órganos autónomos deberán proporcionar la información que les requieran los integrantes de las fuerzas armadas.
Tal redacción propicia que además del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai), el Ifetel, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y el Instituto Nacional Electoral (INE), también el Congreso y el Poder Judicial estén obligados a dar al Ejército y la Marina todos los datos que les pidan, recalca el IBD.
Los únicos mecanismos de rendición de cuentas de las fuerzas armadas que contempla esa Ley de Seguridad Interior son la presentación de informes al Presidente de la República y a la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional, del Congreso. Además de que el contenido de tales informes se reserva.
En el documento, el IBD resalta que la distinción entre amenazas o riesgos a la seguridad interior es un aspecto central de la ley, ya que marca la diferencia entre la actuación permanente o temporal de las fuerzas armadas en el combate a la delincuencia organizada.
La ley impone que en caso de amenaza, el Presidente de la República podrá disponer, por sí mismo o a petición de legislaturas locales, que el Ejército y la Marina realicen labores policiacas, en alguna entidad o región, previo a una declaratoria de seguridad interior, que implica todo un procedimiento.
Sin embargo, en caso de que las amenazas representen un grave peligro a la integridad de las personas o el funcionamiento de las instituciones fundamentales del gobierno, el Presidente de la República podrá ordenar acciones inmediatas a las fuerzas federales y las fuerzas armadas.
Ello podrá generar tensiones con los poderes estatales y municipales, resalta el IBD.
En el estudio se hace notar que frente a los cuestionamientos que organismos defensores de derechos humanos nacionales y extranjeros han formulado a la Ley de Seguridad Interior, en el Congreso se discuten desde hace tiempo diversas alternativas para mejorar la seguridad pública en México.
Entre ellas una reforma que fortalezca las corporaciones policiacas de todos los niveles en el país. Consolidar la reforma de justicia penal, incluyendo la transformación integral de la procuración de justicia, fortalecimiento del Poder Judicial y reglamentación del artículo 29 constitucional, sobre los casos de suspensión de garantías individuales.
Asimismo, cumplimiento de las sentencias y recomendaciones en materia de seguridad, justicia y uso de las fuerzas armadas, emitidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Foto Carlos Ramos Mamahua
Andrea Becerril
 Periódico La Jornada

10/03/2016

Mujeres en reclusión no denuncian violaciones a DH por amenazas


En 11 años apenas existen 51 quejas en penales de Puebla

- De 2005 a 2016, 19 de los 21 Centros de Readaptación Social de Puebla acumularon 51 quejas formuladas por mujeres en reclusión ante la Comisión estatal de Derechos Humanos (CDH), de las cuales sólo una ha terminado en recomendación, cinco están en proceso y el resto fue desechada.
 
Esta cifra apenas representa 15 por ciento de las 336 quejas presentadas en los penales de Puebla en el mismo periodo por internos varones, lo cual obedece a la intimidación que reciben las mujeres por parte del personal penitenciario si denuncian por los maltratos que reciben al interior de los penales.
 
Además de que la población femenil es infinitamente menor en comparación con la varonil. En 19 penales hay 589 mujeres, que representan 7 por ciento de los 8 mil 305 varones internados en los penales de Puebla.
 
En 2012, el informe “Mujeres privadas de su libertad. ¿Mujeres sin derechos?” elaborado por el Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría, de la Universidad Iberoamericana de Puebla y la organización no gubernamental Asilegal, reveló que 7 de cada 10 mujeres en las cárceles sufren agresiones por parte de las mismas autoridades.
 
Miedo a las represalias impiden quejas
 
A pesar de que existe un Programa Penitenciario de la CDH, formular una queja para denunciar violaciones a Derechos Humanos (DH) no es fácil para las mujeres en situación de reclusión.
 
De acuerdo con la directora del Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría, Galilea Cariño Cepeda, la constante intimidación y hostigamiento por parte de custodias y personal penitenciario hacia las internas, inhibe la denuncia de abusos, pues existen testimonios de internas que aseguran que cuando intentan llamar al personal de DH las amenazan diciéndoles que quedará señalado en su expediente y tendrán problemas para alcanzar la preliberación.
 
Esto inhibe la queja, afirma Cariño Cepeda y lejos de favorecer la denuncia, la inhibe, y es una situación que no se evidencia en los expedientes.
 
El programa Penitenciario adscrito a la Primera Visitadora General de la CDH establece que para formular una queja desde un centro penitenciario puede hacerse de manera telefónica o por medio de familiares; sin embargo, de acuerdo con la especialista, la mayoría de las internas no recibe visitas o no tiene acceso al teléfono público.
 
Sumado a ello, en los penales de Puebla no hay módulos del personal de la Comisión de Derechos Humanos y las visitas de supervisión son escasas.
 
En los últimos 11 años, en la Comisión estatal de Derechos Humanos se iniciaron sólo 51 quejas de mujeres en reclusión de 19 penales, de las cuales el Cereso de San Pedro Cholula y Puebla, acumulan el mayor número.
 
La prisión de Cholula, cuya población femenil es de 44, tiene iniciadas apenas 11 quejas en un periodo de 11 años (2005 a 2016) por maltratos físicos, amenazas, vejaciones, prostitución forzada y falta de atención médica.
 
Cinco de estos procedimientos fueron presentados por mujeres en reclusión embarazadas que sufrieron un aborto espontáneo en el interior del penal debido a la falta de atención médica, malos procedimientos médicos, maltrato físico y trabajos forzados impuestos por el personal de seguridad.
 
De acuerdo con el Informe Especial de Mujeres en Reclusión, en este penal la atención médica es deficiente, no hay ginecólogos, medicamentos, anticonceptivos, ni campañas preventivas contra el cáncer de mama, el cérvico-uterino y el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH).
 
Además las instalaciones son deficientes, carecen de mantenimiento, hay insalubridad, faltan espacios dignos para la alimentación, el trabajo, el descanso o el esparcimiento de los internos.
 
El segundo penal que contabiliza el mayor número de quejas es el de Puebla, conocido como San Miguel. En este lugar hay 325 mujeres, de ellas 180 están procesadas y 145 sentenciadas, sus edades oscilan entre 20 a 60 años. El robo, homicidio y secuestro, son los delitos más comunes de su detención.
 
Aquí pese a que las mujeres denunciaron el maltrato por parte de los custodios que las obligan a desnudarse y hacer sentadillas, las segregan sin procedimiento, las obligan a prostituirse, hay vejaciones y tocamientos de parte de las custodias, entre otros abusos, únicamente se han formulado siete quejas en más de una década.
 
Se emitió una solicitud de información a la CDH de la entidad  con número 00090216, para conocer si había emitido alguna recomendación por estas violaciones a DH y la respuesta fue que no existe ninguna recomendación al respecto.
 
La cárcel de Izúcar de Matamoros es otro lugar donde más se cometen abusos. Con 15 mujeres en reclusión, de 2011 a 2014 se acumularon ocho quejas, de las cuales tres fueron por discriminación por preferencia sexual y cinco más por propuestas indecorosas de custodios, acoso sexual, intimidación, maltrato y amenazas.
 
Solamente se emitió una recomendación por estas quejas relacionada con el caso de una interna que denunció al comandante del Centro, quien le pidió sostener una relación sentimental con él a cambio de beneficios, como ella se negó, éste tomó represalias contra ella.
 
Penales de Puebla, sin derecho a la salud y al trabajo
 
En Puebla no hay penitenciarias femeniles, todos los espacios son mixtos, lo que agudiza las malas condiciones de vida y trato digno de las mujeres, señaló el Informe Especial de 2015 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, sobre Mujeres Internas en los Centros de Reclusión de la República Mexicana.
 
El documento reconoce que las mujeres en presidio son más vulnerables que los hombres, pues prevalecen en condiciones de desigualdad, no hay programas, ni campañas de salud preventiva y las instalaciones penitenciarias no están adaptadas a ellas.
 
Revela que hay una inadecuada separación y clasificación de las mujeres en prisión, lo que propicia el hacinamiento, hay irregularidades en la imposición de sanciones disciplinarias, segregación en celdas de castigo e incomunicación con el exterior.
 
Galilea Cariño Cepeda, afirmó que las condiciones de vida de las mujeres recluidas en los penales de Puebla son graves y preocupantes, sobre todo porque existe una diferencia abismal con relación a los varones internos.
 
“Las mujeres en prisión son abandonadas, no tienen recursos para que sus hijos o familiares las visiten. Lo que obtienen trabajando, lo destinan para el cuidado de su familia, alimentación, útiles escolares, etcétera. Mientras que en el caso de los varones, regularmente son visitados y ayudados por las mujeres de la familia”.
 
Además aunque las mujeres están en prisión, esto no las exime de continuar siendo las proveedoras y aún en estas condiciones, buscan ganar unos pesos, tejiendo, cosiendo o realizando labores de limpieza y así contribuir a la economía familiar.
 
Añade que en las cárceles poblanas no hay programas que ayuden a superar sus condiciones económicas, pues en la mayoría de estos centros no hay fuentes de empleo digno, bien remunerado o programas de formación laboral que las prepare para cuando recuperen su libertad.
 
*Este artículo fue retomado del portal de noticias ladobe.com.mx
  
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Suzana De los Ángeles*
Cimacnoticias | Puebla, Pue.

9/10/2016

La desesperación de las refugiadas en los campos de Grecia


Subsisten en el campo más grande de personas refugiadas

Mueren de a poco cada día
amecopress.net
     

Bilbao, 08 sep. 16. AmecoPress/PikaraMagazine.- “¿Puedes llevarte a mi bebé a España? Me gustaría que al menos él tenga una oportunidad. Estoy desesperada, no sé qué hacer. Llevo casi 6 meses viviendo en este campo de refugiados. No puedo salir de Grecia y no puedo volver a Afganistán. No sé qué hacer, no quiero esto para mi hijo”. Pronuncia las palabras con su bebé en brazos, sentada en las gradas del estadio de hockey, de las Olimpiadas de Atenas de 2004.
Este estadio fue uno de los muchos que quedó abandonado tras las olimpiadas. La mayoría de las instalaciones deportivas fueron diseñadas por Santiago Calatrava y costaron más de once mil millones de euros. Los juegos más caros hasta la fecha. La Comisión Parlamentaria para la verdad sobre la deuda sostiene que las obras faraónicas para los Juegos Olímpicos fueron un factor clave en la crisis de la deuda griega que se desató pocos años después.
Desde febrero, el estadio de hockey, el estadio de béisbol y la terminal del antiguo aeropuerto, forman el campo de personas refugiadas más grande de Grecia. Tiene capacidad para albergar a seis mil personas; sus condiciones son pésimas. Desde el pasado febrero, en Grecia se han inaugurado 48 campos de refugiados. En este sólo viven personas con nacionalidad afgana.
Al lado de la mujer que hace esa petición desesperada está Hadisa. Igual que ella, es afgana y tiene 30 años. Es madre de dos hijos; el más pequeño acaba de cumplir 7 meses. Viste camisa beige, pantalones anchos marrones, gafas metálicas y un velo verde pistacho del que asoma un poco el flequillo.
“Llevo casi 6 meses viviendo aquí (en el campo de refugiados de Elinikó). Hay muchos problemas para los niños. No sólo para los niños; para los hombres, para las mujeres, para todos…”, dice en un inglés imperfecto. Hace un silencio y le pide a Monira que le traduzca del farsí para expresarse con mayor soltura. Monira tiene 15 años, aunque aparenta más. Habla inglés correctamente aunque le gustaría perfeccionarlo en Canadá. Sueña con ir allí con su familia: “Me gusta su cultura, los paisajes que he visto en fotos, la manera en la que están acogiendo refugiados. Ojalá pueda volver a estudiar allí”, dice con una sonrisa. Es uno de los pocos momentos en los que sonríe; el resto del tiempo habla rápido, con entonación plana y gesto preocupado.
Continúa Hadisa, en farsí. “Si me escuchara, me gustaría decirle a Angela Merkel que no es una persona humanitaria. Las personas en esta situación somos miles y estamos muy preocupadas por el futuro de nuestros niños. Por nuestro propio futuro también. Merkel dijo que le preocupaban los Derechos Humanos y que iba a garantizar el derecho de asilo pero no es verdad. No puedo entender la decisión de cerrar las fronteras. No entiendo cómo alguien puede abandonar a 50 mil personas como nos han abandonado a nosotras. Los niños caen enfermos y nadie hace nada. A este paso van a morir”, denuncia con una mezcla de enfado y preocupación.
Hadisa vivía en Irán junto a su marido y su primer hijo, que acaba de cumplir 6 años. Estudió ingeniería química en Irán pero allí no podía trabajar porque no tenía papeles. Tampoco podía escolarizar a su hijo, por la misma razón. Hace 8 meses, pocos días después de que naciera su segundo hijo, emprendió el largo viaje a Alemania que quedó interrumpido en Grecia. “No podíamos volver a Afganistán, a un país en guerra dividido entre un gobierno corrupto, los talibán y el ISIS. Tampoco podía críar a mis hijos en Irán”, se queja. “Yo también viví unos meses con mi familia en Irán antes de venir a Europa”, cuenta Monira. “A menudo, cuando otros niños notaban nuestro acento me gritaban: ‘¡Vete a tu país, afgana!’, era algo constante”.
Hace dos semanas, Hadisa se cansó de esperar en un campo de refugiados y volvió a intentar cruzar la frontera de la Antigua República Yugoslava de Macedonia. Contactó con unos smugglers (el equivalente a los coyotes en México que trasladan a migrantes para pasar la frontera sin papeles) que le guiaron por caminos de montaña para burlar la valla de treinta kilómetros, financiada por el gobierno austriaco, que delimita la frontera de Macedonia en Idomeni, desde febrero. Ella iba con su marido y sus dos hijos. Eran cuarenta personas en total, además de los smugglers. “Fue muy duro, peor que la primera vez que lo intentamos. Estuvimos andando por la montaña una semana. Los niños lloraban del cansancio, nos turnábamos para llevarlos en brazos. La comida se acabó el cuarto día. Los últimos días sólo teníamos un poco de agua que íbamos racionando”, recuerda.
Poco después de cruzar la frontera fueron interceptadas por la policía militar macedonia. Las expulsaron a Grecia a través de la puerta que hay en la valla. Igual que la vez anterior, no hubo ninguna clase de proceso legal ni defensa posible. No les dieron la opción de solicitar asilo ni de ser defendidas por un abogado. “Al menos esta vez no nos pegaron”, cuenta con resignación. “Ahora no tengo dinero para seguir intentándolo, ¿qué podemos hacer? Mi marido tiene problemas físicos y me tengo que encargar sola de criar a mis hijos. Hacerlo en un campo de refugiados como este es horrible”.
Los golpes y vejaciones de la policía militar macedonia se han convertido en algo habitual para los refugiados que intentan cruzar la frontera desde que, en febrero, la “ruta de los Balcanes” fuera clausurada oficialmente. “A mí no me pegaron porque soy un niño, pero a mi padre y a todos los mayores sí. Les daban puñetazos y les tiraban contra el capó del coche de policía. A uno de ellos le rompieron el brazo. Nos gritaban que no volviéramos”, explica Ahmad Belal en el campo de fútbol situado junto al estadio de hockey de Elinikó.
Ahmad Belal tiene 12 años y domina cuatro idiomas: farsí, urdú, hindi e inglés. Su padre tenía una librería en Kabul, donde le encantaba leer y aprender idiomas. Ahora ha empezado con el griego. Es el capitán de uno de los equipos de fútbol del campo de refugiados y hace de asistente del entrenador del equipo femenino de fútbol. “Estuvimos andando cuatro días pero sólo teníamos comida para dos. Los smugglers daban miedo y nos hacían caminar muy rápido”.

“En Afganistán moriríamos una vez, pero aquí morimos cada día”

Nouri también tiene 30 años. Es madre de tres hijos. Vino con ellos, su marido, el padre de su marido que tiene 76 años y la madre del marido, que tiene79. Los ancianos no entienden una palabra de inglés. Están sentados sobre una manta en el suelo, con la mirada triste fijada en una pared. Dan las gracias insistentemente agachando la cabeza cuando se les pregunta si están bien. “Es la primera vez que alguien nos pregunta ‘¿Qué tal estás?’ desde que llegamos hace 6 meses”, lamentan.
Viven en un angosto pasillo de lo que una vez fueron los accesos a los vestuarios del campo de hockey. En este espacio, que no llega a cien metros cuadrados, duermen treinta y siete personas. Son doce familias entre las que hay dieciséis niños y niñas. Tienen sus enseres repartidos en mochilas con el logo de ACNUR colgadas de una cañería. “Si las ponemos en el suelo no cabemos para dormir”, explica una vecina de Nouri “pero, aún así, es mejor que dormir en las tiendas de campaña. Con este sol, es imposible dormir en ellas”.
A Nouri se le escapan las lágrimas en cuanto empieza a hablar: “Este es el peor sitio donde podríamos estar. Hay días que preferiría estar en Afganistán y morir por una bomba como la que explotó ayer. En Afganistán moriríamos una vez, pero aquí morimos cada día. Vinimos aquí para estar a salvo y para buscar una buena vida pero, para nosotras las afganas, una vida buena sólo existe como deseo. Pensábamos que en Europa nuestros hijos tendrían un futuro. Pero ahora sabemos que no tenemos futuro y que nuestros hijos tampoco lo tendrán.”
Mientras habla Nouri se acercan otras mujeres afganas. Tienen más ganas de formular preguntas que de responderlas. Quieren saber por qué la Unión Europea no les considera refugiadas sino migrantes por razones económicas sin derecho a protección internacional. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas, durante el primer semestre de 2016, 5 mil 166 civiles han muerto en la guerra de Afganistán. La OTAN realiza un bombardeo al día; este año se han registrado los peores atentados en Kabul desde hace 15 años.
Las personas de nacionalidad afgana no pueden inscribirse en el programa de reubicaciones de la Unión Europea que permite que los refugiados viajen legalmente desde Grecia e Italia a otros estados. Sólo lo pueden hacer los nacionales de Burundi, República Centroafricana, Eritrea, Costa Rica, San Vicente y las Granadinas, Bahrein, Irak, Maldivas, Siria y los territorios de ultramar británicos. Durante el primer trimestre de 2016 también estaban incluidos Yemen y Swazilandia. Ya no.
En el caso de Grecia, la posibilidad de inscribirse en el programa se limita a las personas de Siria e Irak, pues no hay refugiados del resto de nacionalidades en los campos. En la práctica, el programa tampoco está funcionando para sirias e iraquíes. De las 160 mil reubicaciones prometidas sólo se han llevado a cabo 3 mil 105; a este ritmo harían falta 43 años para cumplir un compromiso que es formalmente de 2 años.
“¿Por qué nos tratan peor que a los sirios? La guerra de Siria es muy grave pero sólo lleva 5 años. Cuando yo nací hace 15 años, Afganistán ya estaba en guerra. ¿Qué más tiene que pasar para que nos traten como merecemos?”. A las palabras de Monira les sigue un largo silencio. Ninguna de las presentes sabe qué decir.

Fotos: Ángel Ballesteros / Pikara Magazine. Nourin y Monira en el campo de refugiadas de Elinikó.

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9/01/2016

Los secretos de Michapa: privatización y violencia carcelaria



R. Aída Hernández-Castillo
La Jornada 
A finales del año pasado se abrió en el municipio morelense de Coatlán del Río un nuevo penal femenil, oficialmente llamado Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) No. 16, coloquialmente conocido como Michapa, por el nombre del poblado en que está ubicado. Este penal, que reúne las características de uno de alta seguridad, fue construido por el Grupo Carso, propiedad de Carlos Slim, bajo el nuevo esquema de asociación público-privada (APP). Se trata del primer Cefereso exclusivamente femenil del país, y se han internado en él mil 339 mujeres privadas de su libertad por delitos del fuero federal procedentes de todo el país. Tanto la construcción como el traslado y el funcionamiento de este nuevo centro han estado caracterizados por la falta de transparencia, las irregularidades y las violaciones a los derechos humanos.
A los pocos días de entrar en funcionamiento dicho penal, las denuncias de los familiares de las internas no se hicieron esperar. Según estos testimonios, varias fueron abusadas sexualmente durante el traslado, torturadas y una de ellas falleció por un coma diabético producto de esta violencia. A raíz de las denuncias, organismos de derechos humanos solicitaron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos medidas cautelares para las reclusas. En un informe presentado en marzo pasado por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh) junto con otras organizaciones de la sociedad civil, se documentó el uso de la violencia policial y se demandó el alto a los traslados hasta que se aclararan los hechos denunciados. Esta situación motivó que el Comité Evaluador del Sistema Penitenciario hiciera una visita a Michapa y presentara un informe a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, el cual aún no se ha hecho público.
A nivel personal he podido escuchar varios de los testimonios de los familiares de las internas y de sus compañeras que quedaron en el Cereso de Atlacholoaya, de donde fueron trasladadas con violencia varias de las mujeres. Durante los ocho años de trabajo en un taller de escritura creativa en dicho penal, tuve el privilegio de conocer a varias de las mujeres trasladadas, de ver cómo se apropiaban de la escritura creativa como herramienta de reflexión y reconstrucción identitaria. El espacio de construcción de comunidad en reclusión que hemos venido acompañando fue fuertemente impactado por el traslado de las compañeras, que ahora se encuentran en aislamiento casi total, pasando 23 horas encerradas en su celda, sin derecho a tener lápiz ni papel para escribir. Los proyectos culturales a los que tenían acceso en Atlacholoaya les han sido negados, ya que no se ha dado permiso a ningún grupo de la sociedad civil para entrar a dicho penal. Jorge Correa, conocido como el padre del teatro penitenciario, fue expulsado después de su segunda sesión de teatro. El dramaturgo, que ha recorrido los penales del país por más de 30 años, me comentó que nunca había visto un lugar tan desolado como Michapa, donde las internas están muertas en vida. La concentración misma de estas mujeres en un solo penal, lejos de sus familias y redes de apoyo, es de por sí violatorio al artículo 18 de la Constitución, que garantiza el derecho a estar encarceladas en el lugar más cercano a su domicilio. El argumento de que se trata de presas de peligrosidad no puede ser enarbolado, ya que según datos oficiales, 70 por ciento de las mujeres trasladadas se hayan aún en proceso, y varias de ellas tenían un papel de liderazgo en proyectos culturales y educativos antes de ser enterradas en vida en Michapa.
Lo paradójico de esta situación es que el Cefereso No.16 ha sido promovido como parte de los proyectos de modernización del sistema penitenciario mediante los contratos por prestación de servicios (CPS), que ponen en manos de la iniciativa privada no sólo la construcción de los penales, sino muchos de los servicios que permiten su funcionamiento. En el caso de Michapa, el Grupo Carso obtuvo el contrato por adjudicación directa, sin que se llevara a cabo la licitación correspondiente, lo cual nos habla ya de las redes de corrupción que se tejen detrás de su construcción. La perversión del nuevo modelo de sociedades público-privadas ha sido denunciada por especialistas, quienes han señalado que con la inversión privada se crea la oferta de espacios carcelarios que genera una demanda artificial. En el caso de Michapa, las empresas cobran una cuota de mant
enimiento al Estado por cada lugar disponible, se paga por la capacidad completa y no el número de personas privadas de la libertad internas. Esto significa que el gobierno mexicano tiene mayor interés en llenar este Cefereso, ya que tendrá que asegurar el pago completo de todas formas. Si a esto aunamos el impulso de la maquila en espacios de reclusión, en nombre de la laborterapia, nos encontramos con un panorama de trabajo esclavo en condiciones que nos remiten al medioevo. Michapa es sólo un ejemplo de un proceso de violencia y privatización que se está imponiendo en todo el país ante la complicidad del silencio ciudadano.

5/05/2016

Corte Penal Internacional tiene elementos para juzgar a EPN, Chong, Cienfuegos y Karam: catedrático UNAM


    
PADRES CASO AYOTZINAPA, CORTE PENAL

(05 de mayo, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- La desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa es una historia que aún está lejos de terminar. Incluso con la salida del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), que coadyuvó con las investigaciones del caso por más de un año, no se cierra el expediente, sino que se abren nuevas líneas de investigación para conocer la verdad; así como senderos jurídicos para que altos funcionarios del gobierno federal sean procesados ante la Corte Penal Internacional.
Cabe recordar que México es parte del Estatuto de Roma y firmó la creación de la Corte Penal Internacional desde el 28 de octubre de 2005, lo cual, le obliga a reconocer la competencia de este tribunal para juzgar crímenes de agresión, genocidio, lesa humanidad, guerra y desaparición forzada como es el caso de Ayotzinapa.
En este sentido expertos en derecho penal internacional como Raúl Jiménez Vázquez, catedrático de la Facultad de Derecho de la UNAM y presidente del comité ejecutivo de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos, aseguran que los padres de los normalistas desaparecidos tienen todos los elementos a su favor para llevar a juicio ante la Corte Penal Internacional a Enrique Peña Nieto y su círculo más cercano de colaboradores en el ámbito judicial.
En entrevista con Revolución TRESPUNTOCERO el abogado Raúl Jiménez detalló que “en una primera instancia se podría llevar a la Corte Penal Internacional a todos los servidores públicos que participaron de manera activa, es decir los policías de Cocula y Huitzuco que se los llevaron o al Ejército que no defendió a los alumnos que estaban siendo atacados. Pero también está el delito de responsabilidad por cadena de mando, es decir, que si esas conductas graves fueron producto de la omisión de los altos funcionarios ellos también podrían ser juzgados en la corte penal por omisión”.
Tomás Zerón debe salir para no entorpecer investigación de Ayotzinapa
Como se dio a conocer en diversos medios de comunicación el pasado 28 de abril, la Visitaduría General de la Procuraduría General de la República (PGR) ya investiga al personal que supuestamente sembró pruebas del caso Ayotzinapa durante las diligencias periciales del 28 de octubre de 2014, en el río San Juan, en Cocula, Guerrero, las cuales encabezó Tomás Zerón de Lucio en calidad de director en jefe de la Agencia de Investigación Criminal (AIC).
Sin embargo para el especialista en derecho Raúl Jiménez Vázquez, catedrático de la Facultad de Derecho de la UNAM esto no sería suficiente. En su opinión, Tomás Zerón debería, por mínimo, ser separado del cargo mientras se realiza la indagatoria.
“No podemos esperar una renuncia de Tomás Zerón, eso es un acto voluntario y él no lo hará, pero lo que sí se puede hacer es suspenderlo temporalmente para facilitar el ejercicio de las funciones de control interno que son responsabilidad de la Visitaduría General de la PGR. De hecho hasta donde tengo entendido varios partidos políticos han solicitado la separación de su cargo”.

Estado obligado a ofrecer disculpas
Aunque el abogado Raúl Jiménez Vázquez está convencido de que la Corte Penal Internacional tiene elementos para juzgar en un futuro cercano a Enrique Peña Nieto y sus colaboradores en materia de seguridad como son los secretarios de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda; de Marina, Vidal Francisco Soberón Sanz, y Jesús Murillo Karam, el ex procurador de la República y autor de la “verdad histórica” también considera fundamental que el Estado ofrezca a todas las víctimas del caso Ayotzinapa una disculpa pública y la reparación del daño.
“Tanto las víctimas directas que son los 43 normalistas de Ayotzinapa, como las indirectas que son los padres de familia, que tenaz y valientemente han persistido en la necesidad de que fluya la verdad y haya justicia, deben recibir por parte del Estado una disculpa pública por el maltrato al que los han sometido, así como la reparación integral de las violaciones a sus derechos humanos”, enfatizó Jiménez Vázquez.

Gobierno mexicano evade llegar a conclusiones
Para el obispo de Saltillo, Coahuila quien ha sido postulado al Premio Nobel de la Paz, Raúl Vera, el caso de los desaparecidos de Ayotzinapa tiene como fondo enviar un mensaje para toda la nación, de impunidad y sobre todo crear el horror entre la población para evitar que tome la iniciativa en la exigencia de sus derechos al gobierno federal.
El prelado declaró a Revolución TRESPUNTOCERO que la salida del GIEI, únicas personas con la calidad ética y moral de supervisar al gobierno mexicano en la investigación, deriva de la falta de compromiso que tiene el Estado mexicano con la verdad.
“El gobierno mexicano no quiere llegar a una conclusión ¿por qué? por la colusión que tiene con el crimen organizado y la manera en que el gobierno va tratando los casos de ofensas y daño a la ciudadanía y los va administrando. Está administrando el terror y el horror para el control de la población”.
Finalmente Raúl Vera señaló que ante la salida del GIEI la Comisión Interamericana de Derechos Humanos tiene la obligación de tomar el papel de garante en la investigación sobre Ayotzinapa ya que México tiene compromisos firmados con esta institución y debe honrarlos.

2/09/2016

Semarnat permite a empresario minero reconocido internacionalmente seguir contaminando por medio de basurero tóxico


SEMARNAT, BASURERO TÓXICO, HOMBRE RICO (1)
    
Por:  / 9 febrero, 2016
(09 de febrero, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- A finales del año pasado, trascendió la noticia sobre la construcción de un confinamiento de desechos industriales en San Luis Potosí, cuya ubicación sería en el municipio de La Victoria, en el rancho Palula, dicho proyecto se había propuesto ya desde 2014, cuando los habitantes dieron inicio a una serie de movilizaciones, cuyo primer objetivo fue obtener el apoyo de las autoridades locales y después las estatales, esperando que detuvieran el proyecto.
José Cerrillo Chowell
Esto no sucedió, ya que finalmente -y de forma apresurada- Semarnat avaló la construcción. Con ello, poco más de 10 comunidades de aproximadamente 200 habitantes cada una, padecerán afectaciones debido a que será inevitable no tener contacto con los tóxicos que ahí se encuentren.
El ambientalista Rodrigo Torreblanca, quien forma parte del organismo internacional Ecologistas en Acción, y desarrolla un estudio sobre el crecimiento y la facilidad de los permisos para la construcción de los basureros tóxicos en México, comenta a Revolución TRESPUNTOCERO: “en este país este tipo de sitios donde se confinan desechos tóxicos van aumentando y la principal característica es que los construyen cerca de comunidades indígenas y de aquellas con pobreza y pobreza extrema.
“La excusa es que buscan lugares alejados, sí, pero no sitios sin población. La lejanía de las zonas sirve nada más para que los pobladores que están alejados de las dependencias u organismos civiles que no puedan demandar el cierre o detención del proyecto en su totalidad. Paradójicamente son los gobiernos seudo ecologistas los que promueven la muerte de estas poblaciones, por medio de las enfermedades que pueden incluir desde cáncer hasta malformaciones”.
En el caso del basurero que se construye en Palula, explica que se ha dado a conocer que será 2017 el momento en que comience a funcionar, ya que aún con las constantes exigencias para que se detenga, la construcción no se ha detenido ni un sólo día. Agrega, que grupos de pobladores han presentado un largo listado de anomalías, que se han llevado ante las autoridades correspondientes, “pero no han sido tomadas en cuenta, el desarrollo va y no se detiene”, además de denunciar que jamás fueron consultados.
Dicho basurero es un proyecto del empresario minero José Cerrillo Chowell, quien ya en distintas ocasiones ha sido acusado de contaminar México, así como exponer a sus trabajadores en las minas, al grado de llevar a algunos a la muerte, pese a que activistas y población de San Luis Potosí han exhibido estos hechos, las autoridades, a decir por ambientalistas, le permiten al empresario reconocido internacionalmente, seguir operando con total impunidad.
Dentro de las principales afectaciones que han denunciado los habitantes, así como el Centro de Derechos Humanos “Samuel Ruiz”, es la contaminación de sus tierras, puesto que debido a la cercanía del basurero con las propiedades, al enterrar los desechos peligrosos, dañará tanto los cultivos, como el agua, que llevaría a desarrollar varias enfermedades y daños de salud mortales, como los mencionados por el ambientalista.
El centro de Derechos Humanos ha denunciado que en 2015 cuando se aprobó el proyecto, también se dio visto bueno al estudio de impacto ambiental, aún cuando presentaba una serie de daños a flora, fauna y población humana, por lo que la aceptación de manera irregular, comenzando por la ubicación, ya que pese a la cercanía con las zonas de cultivo y ciudadanos, Semarnat lo pasó por alto.
Omar Mazariegos, un poblador de las comunidades afectadas, comenta a Revolución TRESPUNTOCERO que la compra por medio de dádivas, comenzó desde antes de la aprobación del proyecto; “como los primeros vendidos fueron los del cabildo que iba saliendo, quienes lo hicieron de noche para que nadie supiera de la aprobación, quisieron engañarnos desde antes a nosotros, de pronto llegaron a repartir despensas, artículos electrodomésticos, ropa, calzado y hasta computadoras, todo a nombre del señor Cerrillo Chowell, fue ahí el primer indicio que nos iban a joder.
Nunca le interesó nuestra vida y nuestras necesidades a ese hombre tan rico, nos podíamos morir en su cara y él ni en cuenta, pero como estaba a punto de ser el que nos asesinara quiso ir preparando el terreno, para después tener permiso fácil y sin problemas para envenenar nuestras tierras”.
TENEMOSYUNACITA
El Centro de Derechos Humanos y la población, recientemente ha solicitado la colaboración de especialistas en materias del medio ambiente de El Colegio de San Luis A.C., a fin de fundamentar su queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH). A su vez han buscado a otros organismos civiles y activistas ambientales para que se unan a la causa, ya que aseguran se enfrentan al hombre más poderoso y rico del Altiplano de San Luis Potosí.
Según la información de la Semarnat, dicha dependencia otorgó el permiso al empresario José Cerrillo Chowell para construir un tiradero de desechos industriales de 600 hectáreas y que anualmente recibirá 185 mil toneladas de tóxicos; “hemos tenido información que el empresario ya está comenzando a promover su basurero con otros dueños de minas para que compren un espacio y depositen sus desechos, para él nuestra lucha ni existe, porque tiene el apoyo total de las autoridades más importantes”, comenta Mazariegos.
“Lo más lamentable es que pese a las justificaciones que han dado las mismas autoridades que buscan favorecer al empresario, es un hecho que uno de los sitios más afectados será el área natural protegida de Wirikuta.
Por lo que ya la comunidad huichol ha externado el apoyo en la lucha en contra del basurero; es terrible que esta lucha sea en contra de las autoridades, los argumentos para demostrar que no es viable el proyecto están. En un Estado justo esto sería impensable, porque simplemente el proyecto hubiera sido rechazado de inmediato, pero en el México corrupto, las mismas dependencias encargadas de proteger el medio ambiente, lo han abrazado.
Sin embargo el movimiento ha cobrado mayor fuerza, ya que en éste se encuentran indígenas, académicos, sacerdotes, ambientalistas, activistas sociales y grupos de ciudadanos de otras entidades quienes buscamos pelear con el gigante de la corrupción”, asegura Torreblanca.
Académicos especialistas en el tema han expresado que desde un inicio el Centro de Ingeniería y Tecnología Sustentable Palula SA de CV no cuenta con la experiencia necesaria para operar un proyecto como lo es un basurero tóxico, y han puesto como ejemplo otros sitios del mismo tipo, donde pese a las medidas de seguridad bien aplicadas, algunas sustancias contaminantes se filtraron al subsuelo y contaminaron los pozos de donde se obtiene agua para abastecer a los habitantes del lugar, lo cual ha llevado a la radiactividad.
“De hacerse realidad este basurero, el norte será un basurero tóxico, ya que el de General Cepeda, Coahuila sigue sin detenerse, existe uno en Ramos Arizpe y otro en Mina, Nuevo León, que tienen la capacidad de recibir hasta 700 mil toneladas de residuos peligrosos al año, más éste, una gran parte de la población nacional estaría rodeada de peligro y muerte, solapada por gobiernos estatales y el federal”, agrega el ambientalista.