12/20/2025

Norma Andrade tenía razón. A 24 años del feminicidio de su hija, Corte IDH falla contra Estado mexicano

 

.-Ciudad de México.- Este viernes 19 de diciembre y tras buscar por 24 años justicia, verdad y dignidad tras el feminicidio de su hija Lilia Alejandra García Andrade, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) declaró al Estado mexicano responsable por la tortura y el asesinato acontecido en Ciudad Juárez, Chihuahua en el 2001, así como por la falta de protección y prevención hacia su madre, Norma Esther Andrade, quien enfrentó ataques y amenazas debido a su lucha por obtener justicia.

Este fallo es emblemático, Norma Andrade, es una madre buscadora de justicia, es del grupo de madres emblemáticas en Ciudad Juárez quienes nos enseñaron a mirar desde la perspectiva de derechos humanos de las mujeres, ella fue de las primeras madres del movimiento de madres en busca de justicia víctimas por violencia feminicida, ella abrió el camino para entender lo que sucedía no solo en Ciudad Juárez donde acontecieron los hechos sino en un país sumido por esta violencia.

Cabe recordar que Lilia García Andrade tenía 17 años cuando fue víctima de feminicidio, en ese momento trabajaba en una planta maquiladora en Juárez, era madre de dos hijos, quienes también nos enseñaron que había un concepto que debíamos incorporar a la justicia mexicana: orfandad por feminicidio.

El 14 de febrero de 2001, Lilia Alejandra salió a trabajar, pero no regresó a casa, por lo que su madre, Norma Andrade, acudió a denunciar su desaparición ante la policía, sin que su denuncia fuera atendida con la debida diligencia, y el 21 de febrero el cuerpo de Lilia Alejandra fue localizado en un terreno baldío con huellas de tortura y violencia.

Norma Andrade se enfrentó de un momento a otro a ser el sustento de sus dos nietos, hija e hijo de Lilia Alejandra, de la noche a la mañana debió enfrentar esta situación, no solo eso, el dolor por el que atravesaban como familia le provocó que su esposo, muriera en poco tiempo y ella quedara a cargo de todos los cuidados así como de buscar justicia, la cual no ha estado exenta de atentados de los cuales ha salido viva.

Ella enfrentó a los gobernadores del estado de Chihuahua quienes la revictimizaron y obstaculizaron la justicia en el caso, quienes también tendrían que ser llamados a rendir cuentas en esta sentencia: Patricio Martínez García (PRI), gobernó de 1998 a 2004, José Reyes Baeza Terrazas (PRI); gobernó de 2004 a 2010; César Duarte Jáquez, gobernó de 2010 a 2016, Javier Corral Jurado, panista, gobernó de 2016 a 2021 y la actual María Eugenia Campos Galván quien asumió el cargo desde el 2021.

No solo eso, también pasó por 9 Fiscales de Justicia de la entidad, 5 presidentes de la República: Vicente Fox Quesada (2000-2006), Felipe Calderón (2006-2012), Enrique Peña Nieto (2012-2018), Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) y Claudia Sheinbaum quien asumió el cargo en el 2024, pero tampoco pudo hacer la diferencia en este caso y ese en su sexenio que se logra la sentencia condenatoria.


La resolución

Tras esta resolución, Norma Andrade señaló, con conmoción y entusiasmo, en conferencia de prensa, que la sentencia es satisfactoria y representa un “logro” de su lucha colectiva, la cual llega 24 años después de iniciar la búsqueda de justicia por su hija, agotar todas las instancias del país, sobrevivir a dos atentados, criar a sus dos nietos, hijos de Lilia, dejar su profesión para convertirse en defensora y verse obligada a desplazarse de su lugar de origen.

Este fallo favorable representa un logro histórico, al tratarse del cuarto caso en el que interviene la Corte Interamericana para exigir al Estado mexicano una actuación eficaz frente a los feminicidios. Las sentencias previas emitidas por la Corte corresponden a los casos del Campo Algodonero, ocurrido en Ciudad Juárez, el de Digna Ochoa y, recientemente, el de Ernestina Ascencio.

En la sentencia de Andrade, la Corte IDH estableció la responsabilidad por la violación a las garantías judiciales, a la protección judicial y a la igualdad por la falta de una debida investigación de los hechos sufridos por Lilia Alejandra, las violaciones contra sus padres, Norma Andrade y José García, así como por las afectaciones a sus hijos, Jade Tikva y José Kaleb, a su derecho a la protección familiar y de la niñez y sobretodo el derecho a la verdad.

Es importante precisar, que uno de los principales señalamientos tanto de Norma Andrade como de su equipo legal, pertenecientes del Grupo de Acción por los Derechos Humanos, era vislumbrar que el caso de Lilia Alejandra, se relaciona con otros casos de feminicidio cometidos en esta misma época, lo que evidenció un patrón sistemático de feminicidio serial, nunca antes documentado en el país.

Sin embargo, durante 10 años la investigación estuvo a cargo de varias fiscalías sin avances significativos. Al cabo de un largo proceso marcado por una falta de debida diligencia por parte de las autoridades y de dudas respecto a la integridad y la exhaustividad en el análisis de la prueba, en 2023 se inició un proceso contra M.N.R. como principal sospechoso del feminicidio de Lilia Alejandra en el Tribunal Superior de Justicia de Chihuahua, actualmente en curso, pues no se ha logrado una sentencia.

Derivado de las series de omisiones que se han presentado desde hace más de dos décadas, la Corte consideró que el Estado, en la búsqueda y en la investigación sobre estos hechos, no desarrolló medidas que implementaran un enfoque de género ni que tomaran en cuenta los distintos factores de vulnerabilidad que confluían en el caso de Lilia Alejandra.

Asimismo, la Corte concluyó que Lilia Alejandra fue víctima de tortura sexual y señaló que, aunque no se ha identificado con certeza a los responsables directos, la falta de una búsqueda diligente por parte de las autoridades, pese a conocer su desaparición en un contexto de violencia sexual contra las mujeres en Ciudad Juárez, evidenció una actuación negligente y omisa.

Además, el Tribunal concluyó que, al momento de los hechos, el Estado carecía de una estructura institucional y normativa capaz de responder al contexto de violencia contra las mujeres en Ciudad Juárez, un entorno que facilitó la violación y el feminicidio de Lilia Alejandra, lo cual impidió que se actuara con la debida diligencia reforzada para prevenir la violencia de género y para adoptar medidas efectivas orientadas a su prevención, sanción y erradicación. 

Si bien, se reconocieron los avances logrados por el Estado a partir de la sentencia del Caso Campo Algodonero, advirtió que aún persisten deficiencias en la eficacia de las medidas normativas e institucionales implementadas.

Esto se evidencia con el contexto de violencia que aún enfrentan las mujeres en Chihuahua, pues tan solo entre enero y octubre de 2025 se registraron 217 asesinatos de mujeres, de los cuales únicamente 41 fueron tipificados como feminicidio, lo que coloca a la entidad en el cuarto lugar nacional en este tipo de delito, solo por debajo del estado de México, Sinaloa y la Ciudad de México, de acuerdo a cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de seguridad pública.

Organizaciones como el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres A.C. (CEDEHM) ha señalado que son en su mayoría las madres de las víctimas de feminicidio y de las de las personas desaparecidas las que arriesgan su vida para demandar verdad, justicia y reparación.

Medidas de reparación 

Ante esta evidente falla del Estado, la Corte IDH ordenó diversas reparaciones tales como: continuar con las investigaciones de los hechos en contra de Lilia Alejandra García Andrade y Norma Andrade; realizar un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional y disculpas públicas; realizar diagnósticos normativos e institucionales en favor de una política integral en contra de la violencia de género y las desapariciones, así como mejorar la implementación y armonización del Protocolo Alba y tomar medidas en favor de la protección de los niños, niñas y adolescentes en situación de orfandad por el feminicidio de sus madres y de las madres de víctimas de feminicidio.

Asimismo, la Corte ordenó integrar formalmente en la legislación mexicana los conceptos de “madres buscadoras”, “personas buscadoras” y “madres de víctimas de feminicidio”, con el fin de garantizar que estas personas puedan acceder de manera efectiva a los mecanismos de protección para defensoras y defensores de derechos humanos y periodistas.

La audiencia de marzo 2025

Wendy Rayón

En marzo de este 2025, la Corte Interamericana de los Derechos Humanos inició la primera parte de la audiencia «García Andrade vs México», que se pudo escuchar de viva voz los argumentos de Norma Andrade y las contra respuestas presentada por el Estado mexicano a cargo del abogado Fernando Romero Pérez de la Fiscalía de la Mujer de Chihuahua quien, en la última parte de la sesión, mostró tropiezos importantes en defender las acciones de las autoridades chihuahuenses.

Con una duración de 3 horas con 15 minutos esta primera parte de la audiencia mostró una apertura favorable para Norma Andrade y su equipo legal constituido por la abogada Karla Michel y David Peña.

Durante la intervención de Andrade, fue Karla Michel la responsable de liderar la entrevista y exponer los ejes fundamentales ante la CoIDH: Las omisiones en la investigación de la muerte de Lilia García, el fallo en brindarle protección a Norma Andrade luego de vivir 2 intentos de homicidios y la forma en que la desaparición – feminicidio de las madres implica un recrudecimiento en la vulnerabilidad de las hijas e hijos de las víctimas; misma, que el Estado nunca ha reconocido.

Luego de una extensa intervención de Norma Andrade, por primera vez en los 24 años de lucha desde el feminicidio de su hija, pudo narrar de viva voz las inconsistencias en el caso, cómo su vida cambió por completo y la manera en que tuvo que cargar en sus hombros toda investigación para dar con los responsables.

Después tomó la palabra Fernando Romero Pérez quien salió en defensa del trabajo del estado de Chihuahua bajo un argumento que, no sólo fue repetitivo, sino también, terminó por mostrar una endeble acción: «Chihuahua no contaba -en 2001- con la infraestructura suficiente para llevar el caso».

Arrancando la audiencia y en la presentación de motivos, fue Cristina Blanco de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos quien sentenció que, en el informe de fondo de la CIDH se tenía ya un registro de lo que sucedía en Ciudad Juárez y que ha sido plenamente reconocido por la Corte desde la sentencia por el caso Campo Algodonero.

Por ello, Blanco externó que el Estado era responsable pues, a pesar de saber lo que sucedía en Chihuahua, no se agilizó desde un primer momento para encontrar a Lilia Alejandra Andrade; no tomó ninguna medida, a pesar de que la mujer permaneció con vida al menos 5 días antes de su feminicidio.

«El Estado violó el artículo número 7 de la Convención Belem do Pará, por ello, la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos determinó que Norma y los dos hijos de Lilia también sufrieron los estragos de la violencia. El presente caso muestra la persistencia de los mecanismos para dar fin a la violencia de mujeres en Ciudad Juárez. El 20 de noviembre del 2021 se notificó al Estado 8 prorrogas, pero las víctimas nunca obtuvieron una reparación integral, por lo que se giró a la CoIDH que hoy, tendrá la oportunidad de reconocer la violación sexual como tortura, los contextos de grave violencia y, además, los impactos en las familias ante casos de desaparición de mujeres».

Norma


«Soy madre de Lilia Alejandra García Andrade», se pronunció Norma Andrade como primera frase ante la Corte Interamericana. Su primera intervención estuvo focalizada en presentar a su hija ante las y los jueces a quien describió como «una joven alegre de 17 años, de carácter fuerte, inteligente y decidida a lograr sus objetivos, ella era poeta, disfrutaba del canto, el ajedrez, la oratoria y soñaba con ser periodista».

Andrade también acotó que su hija se había convertido en madre a una edad muy temprana y aunque existió la posibilidad de una interrupción del embarazo, Lilia nunca estuvo de acuerdo en ello y acordaron que se haría responsable de los gastos del bebé; trabajaría y estudiaría para sacar adelante a su hija.

«Al momento de su asesinato, Alejandra trabajaba en una maquila para sacar adelante a sus dos hijos, era madre de dos pequeños. Jade García de 1 año 8 meses y de José Caleb de 5 meses de nacido. Estaba estudiando la preparatoria, su papá, José García Pineda y yo, teníamos el acuerdo de que, si sacaba buenas calificaciones en la prepa, nosotros absorberíamos los gastos de sus dos hijos para que pudiera estudiar la universidad», dijo Norma Andrade.

Sucintamente, su defensa Karla Michel le pidió a Norma narrar cómo aconteció el secuestro y asesinato de Lilia y la forma en que su trabajo de búsqueda comenzó. De esta forma, la madre de Lilia García Andrade le explicó a las y los jueces que su hija había salido un 14 de febrero del 2001 a las seis de la mañana con dirección al trabajo; cumplía una jornada de 12 horas y usualmente, llegaba a casa a las 10 de la noche, sin embargo, ese día no llegó.

Norma Andrade explicó que toda esa noche la dedicó a contactar a las amistades de Lilia y la respuesta era la misma: dijo que se iría a casa.

El 15 de febrero, Norma se dirigió a la fiscalía y les pidió levantar una orden de búsqueda, la cual fue rechazada pues debía esperar 72 horas. Las autoridades le señalaron que, si quería, mejor «fuera a buscarla ella». Así lo hizo, la buscó en comandancias, en los hospitales, en las delegaciones y entre sus conocidos; fue un día extenuante de búsqueda y preguntas.

No fue hasta el 16 de febrero que la fiscalía por fin aceptó girar una orden de búsqueda, sin embargo, mientras se realizaba el proceso uno de los agentes le dijo: «Ay señora, ¿para qué se hace tonta? Su hija ya no la aguantaba, por eso se fue, porque la tenía en el puño». Asimismo, le plantó en la cara que tenían más de 2 mil desapariciones y que sólo eran dos agentes de investigación; «ahí entendí que no iban a buscarla», contó Norma.

Ante estas respuestas indolentes de las autoridades, Norma y su familia crearon volantes con el rostro de Lilia. Fueron repartidos en centros comerciales, en las calles, en las plazas públicas, lo llevaron a la televisión y a la radio. Para este momento ya habían pasado 5 días de la desaparición de su hija y siendo 20 de febrero, se mostró una primera pieza que terminó por reventar que, en efecto, las autoridades nunca hicieron nada por atender la crisis de desapariciones en Ciudad Juárez y menos, por dar con el paradero de Lilia Andrade.

«El 20 de febrero en un noticiario habló la señora Martha Barragán diciendo que un día antes el 19 de febrero en la noche había hablado a la policía porque desde el garaje de su casa vio cómo unos sujetos golpeaban a una jovencita semi desnuda, alta, de pelo largo y lacio y que se veía que la estaban violentando. La señora refiere que la policía llegó 2 horas después de que hizo la primera llamada y cuando finaliza la llamada, la mujer dice: a ver si no la encuentran asesinada después. El 21 de febrero es encontrada mi hija. Justo a 500 metros de donde Martha Barragán dijo que estaban golpeando y torturando a una jovencita. La necropsia dice, que Alejandra tenía entre 24 y 36 horas de haber sido asesinada, murió por estrangulamiento y tortura sexual.», señaló Norma.

Cambio de paradigma


Uno de los puntos más álgidos durante la presentación del caso -y narrado por Norma Andrade- se dio cuando expuso la odisea que tuvo que emprender para dar con los responsables de la muerte de su hija; todos los fiscales que tuvo que enfrentar, los gobiernos indolentes y los intentos desesperados de los ministerios públicos por frenarla de encontrar justicia.

Sobre el caso de Lilia García se abrieron 8 líneas de investigación, tardaban años en hacerse y sorprendentemente, ninguna dio en el clavo debido a inconsistencias. Como, por ejemplo, cuando se apuntaba a un hombre de apodo «Tyson» quien, de hecho, se encontraba preso desde 1999.

Sólo 7 años después, en el 2008 todas y cada una de las líneas de investigación comenzaron a cerrarse, una a una, y con ella, las posibilidades de justicia; no había responsables y tampoco nada que apuntara a quiénes cometieron la tortura y el feminicidio de Lilia.

«Se solicita un reprocesamiento de todas las investigaciones dándonos como resultado la identificación de otro material genético, la muestra 1666 / 700, estas dos muestras se corren en la base de datos en la fiscalía de Chihuahua y nos da un match con una muestra de un funcionario público quien fue asesinado en 2010 de nombre Enrique Castañeda [existía compatibilidad genética, lo que apunta a que el responsable era un masculino de la familia Castañeda, más no el propio Enrique*]. Gracias a estas pruebas de ADN me doy cuenta de que (Lilia) no fue la única asesinada por estos agresores, sino que hubo 3 chicas antes y una después de Alejandra, a este grupo se le tiene vinculado a 4 casos», dijo Norma.

La presión comenzaba a apretar al gobierno de Chihuahua; un grupo de violadores y asesinos seriales había operado en total impunidad en Ciudad Juárez, y no sólo eso, existían elementos suficientes para saber que, al menos uno de ellos, estaba relacionado con un funcionario público de la ciudad. Y aunque Norma cada vez se mostraba más incisiva para dar con respuestas, su lucha se frenó momentáneamente cuando en 2011 recibió 5 impactos de bala en pecho y hombros.

Fue llevada a un hospital y posteriormente, ingresada a un hospital privado por órdenes del gobierno; sin embargo, sólo 3 días después, sería -en palabras de Norma Andrade ante la CoIDH- «literalmente echada a la calle», porque el hospital recibió amenazas de que asesinarían al personal médico si continuaban dándole atención.

Norma es desplazada forzosamente de su ciudad natal, tomó sus cosas y la de sus dos nietos y migró, donde apenas un par de meses después, y en ese nuevo hogar presuntamente oculto, fue apuñalada en el cuello.

La evidencia de los cuidados, el trabajo de buscar justicia y los cambios de vida


Uno de los ejes más importantes dentro de esta discusión y de la serie de argumentos, fue la manera en que Norma tuvo que responsabilizarse de la hija e hijo de Lilia García; Jade y Kaleb, a quienes cuidó desde que tenían 1 año y 5 meses de nacidos, respectivamente.

Los cambios de vida de Norma fueron asunto de discusión entre ella y el juez Diego Moreno Rodríguez quien expresó su admiración a su valentía y a los cuidados de su nieta y nieto.

«De abuelos, volvimos a ser padres, yo tenía 2 trabajos, maestra de profesión y renuncié al otro para cuidar de mis nietos y exigir a las autoridades. Lamentablemente, José [García*, su esposo] no pudo superar la perdida de [Lilia] Alejandra y muere de cáncer a los 2 años del asesinato de su hija, fueron dos pérdidas enormes y, aun así, me hice cargo de mis nietos. El día del funeral de José estaba en la funeraria cuando fueron por mí a sacarme y me llevaron al DIF para saber si yo podía hacerme cargo de mis nietos. De las aulas, tuve que salir a las calles a exigir justicia y empezar a investigar el asesinato de mi hija, me di cuenta de que yo sola no soy nadie y me uní a otras compañeras, donde constituimos un grupo (…) nos dimos cuenta de que teníamos qué capacitarnos porque si no las autoridades se burlaban de nosotras, nos ofendían, nos amenazaban, nos perseguían, robaban nuestros expedientes y vivíamos allanamientos», narró Norma ante Moreno Rodríguez.

¿Qué espera usted de esta Corte?: «Primero espero una sentencia favorable para Alejandra, pero también, para todas las mujeres y niñas de México, quiero tener la certeza de que mis nietas salga a la calle y volver a casa, que cualquier jovencita puede salir a pasear en mi país sin que sea acosada, por eso espero una sentencia favorable.

Que los verdaderos agresores de Alejandra sean detenidos porque mientras sigan libres van a seguir asesinando. Hoy me tocó estar aquí a mí, pero yo no estoy sola, a Norma la acompaña Ramona, Soledad, Irinea que son madres como yo que tienen una hija asesinada. Ellas también esperan una respuesta favorable.

Esperamos que se ordenen políticas públicas para las niñas y niños que quedan huérfanos, que puedan desarrollarse plenamente. Que esta honorable corte obligue al Estado a aceptar su omisión para con ellos y que haga lo que tenga que hacer para que nuestros niños crezcan alegres» le respondió Norma al juez Moreno Rodríguez.

¿Cómo esto ha afectado su vida? «Ahora [los nietos] son adultos jóvenes de 24 y 25 años. Ellos tenían 5 meses de nacido y 1 año 8 meses cuando asesinaron a su mamá, crecieron entre mítines, marchas, mesas de trabajo, aportaciones de líneas de investigación, pero ellos ahí eran unos niños alegres, sociables, platicadores y crecieron todavía sanos hasta que presenciaron mi intento de asesinato, todo cambió, porque aprendieron a vivir con miedo, el miedo a que volvieran a intentarlo y ahora sí lo lograran.

Jade requirió más de 10 internamientos psiquiátricos por crisis de ansiedad e intentos de suicidio porque no lograba procesar lo que estábamos viviendo, porque los 2 atentados fueron cercanos y ella los presenció».

«Muchas consultas médicas, psiquiátricas y muchas terapias. Caleb de ser un niño alegre se convirtió en un niño huraño y violento, desarrolló fobias, empezó a tener miedo a dormir, generó miedo y se culpaba por no poderme proteger. Cuando internaban a Jade yo me tenía que ir al hospital y Caleb quedaba solo, entonces, quienes se quedaban con él eran los escoltas; él se quedaba encerrado. El miedo de que me hagan algo aún prevalece. Aún antes de esta audiencia Jade me dijo: «Estoy cansada de que mi mamá tenga que seguir buscando, que mi mamá vaya a acompañar a otras madres, tengo miedo de que le hagan algo por seguir ayudando», expresó Norma.

Estas últimas dos intervenciones representan un punto clave para dimensionar los impactos del feminicidio en nuestro país y ante la apertura evidente de las y los jueces de la CoIDH se infiere la urgencia de que México desarrolle un mecanismo para atender la salud mental, económica, educativa, de alimentación y cuidados de las personas en situación de orfandad derivado de un feminicidio – desaparición.

La palabra de Norma Andrade nos atañe a toda la población y fue contundente en exponer, a través de sus vivencias, que esto no sólo es una lucha por Lilia Alejandra, sino por todas.

Antes de avanzar con los alegatos de la defensoría del Estado se necesita entender la participación de 2 sujetos y el por qué, el meollo terminaría por explotar entre tropiezos y una clara evidencia de que existen discrepancias, orillando, incluso, a la jueza Verónica Gómez a sostener que no había entendido ningún argumento: Manuel Navarro Rivas y el hombre de apellido Castañeda.

Asimismo, entender que el caso de Alejandra está presuntamente ligado al de Rosa Icela de 14 años asesinada en el 95; Iveth Sánchez de 13 años asesinada en el 96 y Coral de 16 años asesinada en el 2005. En el caso de 2 de ellas, ya hay una persona detenida y sentenciada a 100 años de prisión, sin embargo, este hombre de nombre Manuel Navarro nunca figuró en la carpeta de investigación de Lilia Alejandra, por ello, Norma Andrade rechaza que se le intente adjudicar a este hombre como responsable de la muerte de su hija; no ha permitido que se le dé carpetazo, pues no cuenta con ninguna prueba de ADN que se ligue con Lilia.

«Presuntamente es el asesino de Alejandra y digo supuestamente, porque este señor nunca figuró en las líneas de investigación. Se llama Manuel Navarro Rivas y nunca se le hizo prueba de ADN, se le detiene y hasta la fecha, al menos en el caso de Alejandra, no hay información para cotejarlo. Para mí es un culpable fabricado porque no hay ninguna prueba de ADN para decir: Este es al agresor de Alejandra.», apuntó Norma.

¿Y qué pasa con Castañeda quien sí tiene coincidencia con los residuos biológicos encontrados en el cuerpo de Alejandra?: Es desconocido.

Finalmente, Norma Andrade zanjó su participación advirtiendo que, actualmente, las cosas están aún peor que hace dos décadas; 11 mujeres asesinadas es una cifra imposible de contener.

«Los asesinatos siguen y las desapariciones también. Yo digo que ahorita estamos peor que antes, públicamente cuando empezamos a denunciar se hablaba de 3 asesinatos, ahorita, se habla de 11 mujeres asesinadas al día. No voy a negar que se han creado leyes, instituciones, que el gobierno ha hecho un aparato para resolver la situación porque no lo voy a negar, pero aun así, con la infraestructura no se han frenado ni las desapariciones, ni los asesinatos, incluso los asesinatos de madres buscadoras.», mencionó Norma.

El caso de Lilia Alejandra ha pasado por 9 fiscales, 17 ministerios públicos, 8 policías de investigación, es decir, no ha habido un agente que siga la investigación de forma sostenida. Hasta que llegó el licenciado Romero quien desde el 2016 tiene la investigación y quien, momentos más tarde, fungiría como el defensor del Estado.

El caso de Lilia Alejandra García Andrade es emblemático y deja un legado fundamental para las mujeres que habitan México, así como para la región de América Latina, este fallo deja un precedente más, no obstante este importante fallo de la Corte IDH, será preciso seguir la información para conocer cómo enfrentará el Estado mexicano esta resolución y cómo vindicará a las víctimas, otorgar medidas de reparación, garantías de no repetición y las modificaciones de ley para que esto no vuelva a repetirse.

Brecha orgásmica en mujeres, desigualdad sexual secuela de priorizar el placer masculino

 

Asimismo, siete de cada diez mujeres que mantienen relaciones sexuales heterosexuales enfrentan dificultades para alcanzar el orgasmo; incluso, el 75% ha fingido uno para concluir el encuentro y evitar dar explicaciones a su pareja sobre el hecho de que la penetración, por sí sola, no es suficiente, según explica la organización M de Mujeres.

Esta gran brecha, ignorada e incluso invisibilizada por muchos, es explicada por Paola Damonti, en su libro “La brecha orgásmica”, en donde refiere que al estar bajo una  una estructura social patriarcal, los hombres y las mujeres no coexisten en un plano de igualdad, sino que están acomodados por jerarquía; dado a ello las peticiones, necesidades y deseos de ellas, en este contexto son más ignorados y no son tomados en cuenta.

Esta situación ha sido interiorizada socialmente. En el caso de las mujeres, tienden a otorgar mayor relevancia a los deseos y necesidades de otras personas por encima de los propios; mientras que, en el caso de los varones, ocurre lo contrario, ya que suelen priorizar su placer, deseos y orgasmos.

Cabe señalar que Damonti refiere que en las relaciones homosexuales, como las relaciones lésbicas, esta desigualdad no se reproduce, ya que no existe la misma jerarquización que en las relaciones heterosexuales. Esto se debe a que interactúan dos personas del mismo sexo que ocupan un lugar similar dentro de la estructura de género, lo que evita la confrontación de construcciones socialmente diferenciadas de la sexualidad.

Coitocenstrismo 

Un elemento clave para entender la brecha orgásmica en las relaciones heterosexuales es el coitocentrismo. Esta creencia parte de la idea de que el coito (la penetración) es el centro y el fin último de la actividad sexual, y que un encuentro no es “sexo real” o completo si no lo incluye, lo que genera presión y ansiedad, además de dejar de lado otras formas de placer y de vivir la sexualidad.

Dicha información es de suma relevancia, si se subraya que el órgano responsable del placer femenino es el clítoris, el cual durante el coito no suele estimularse de manera directa, sino indirecta; pese a ser un órgano con más de 8 mil terminaciones nerviosas, que no envejece ni reduce su capacidad de generar placer y orgasmos, ha sido históricamente ignorado y relegado dentro de los encuentros sexuales, sin recibir la prioridad necesaria.

Si bien, Damonti explica que bajo este ideal coitocentrista, el resto de prácticas sexuales no se descartan en su totalidad, e incluso se reconoce su existencia y en algunos casos son llevadas a cabo como elemento de variedad, se siguen considerarse prácticas complementarias, por lo que pueden estar o no estar y pareciera no tener mayor relevancia, pues el coito se continúa situando en otro nivel superior.

“A igual que existe una masculinidad hegemónica también existe un sexo hegemónico y que este sexo hegemónico se traduce en el coito” explica Damonti

La sobrevaloración del coitocentrismo se relaciona a múltiples causas, entre ellas  la idea de la virginidad, construida desde creencias religiosas que reducen el sexo únicamente a la penetración, lo que provoca que las experiencias sexuales sin coito no sean reconocidas como tales y que socialmente se siga considerando “virgen” a quien no ha tenido penetración, perpetuando así el ideal de la virginidad 

El lenguaje también refuerza esta lógica, ya que socialmente las prácticas sexuales que no implican penetración suelen nombrarse como “juegos previos” o “preliminares”, términos que no son neutrales y que despojan a estas experiencias de valor propio, al colocarlas como una simple antesala de lo que se considera el acto sexual central y legítimo: el coito.

Además, esta visión también se reproduce en la producción audiovisual y literaria, donde el sexo que se muestra o se sugiere en películas, series y novelas suele reducirse al coito. Con frecuencia, las escenas sexuales comienzan y terminan con la penetración, que además se presenta como suficiente para provocar orgasmos simultáneos, reflejando una realidad poco certera de la experiencia sexual.

No es tu culpa

Damonti, explica que la reducción del sexo a la sola penetración también se ve reforzada por la escasa y deficiente información disponible, lo cual se hace evidente en los contenidos que circulan en internet, donde predomina una visión de la sexualidad centrada en el coito y atravesada por una mirada patriarcal.

En este contexto, la ausencia de orgasmos femeninos suele explicarse desde una lógica que coloca la responsabilidad en las mujeres, atribuyéndola a factores como el estrés, la dificultad para relajarse, la falta de comunicación con la pareja, experiencias previas o supuestas limitaciones físicas, presentadas como fallas individuales, sin cuestionar el modelo sexual en el que se desarrollan estas relaciones.

Aunque estas explicaciones, precisa, no en todos los casos son necesariamente falsas, resultan parciales, ya que reducen una experiencia compartida a un problema individual y dejan fuera otros elementos clave, como el papel de la pareja y las prácticas sexuales que se privilegian, además de omitir  que la mayoría de las mujeres no experimenta el orgasmo únicamente a través del coito, un dato central y primordial que, si se contemplara, podría reducir la brecha orgásmica.

Coordinadora 8M chilena advierte retrocesos en derechos de mujeres por triunfo de ultraderecha Escrito por Paola Piña 15 diciembre, 2025

 

Frente a esta realidad que enfrentará Chile, movimientos feministas de la región ya han comenzado a manifestarse por medio de redes sociales, como la Coordinadora 8M chilena quienes alertaron que el gobierno que asumirá el poder, podría ofrecer un programa de restauración conservadora y neoliberal, caracterizado por retrocesos en derechos de las mujeres.

Además, señalaron que este gobierno podría traer consigo un programa de destrucción de la educación, la salud y la seguridad social públicas, la abolición de los derechos laborales, una crisis económica que afecte principalmente a las familias más pobres, retrocesos en los derechos de las mujeres y atentados sistemáticos a los derechos humanos, tal y como sucedió durante la dictadura de Augusto Pinochet entre 1973 y 1990.

Este triunfo es uno más del empoderamiento que ha tenido la ultraderecha en el mundo, por ejemplo, el 5 de noviembre de 2024, las elecciones de Estados Unidos dieron como resultado el triunfo del republicano Donald Trump frente a Kamala Harris. Desde entonces, se hizo realidad que la extrema derecha se instalaría en el capitolio. 

En 2023, Javier Milei se convirtió en presidente de Argentina, con él la ultraderecha arribó al país; el primero de junio del 2019, Nayib Bukele asumió la presidencia de El Salvador, de acuerdo con el informe La ultraderecha en El Salvador: el peculiar caso de Nayib Bukele, ha adoptado tres medidas de ultraderecha: desmantelar contrapesos democráticos; impulsar el punitivismo penal y defender el conservadurismo social.

Por primera vez desde la II Guerra Mundial, la ultraderecha llego al poder en 2022 con Giorgia Meloni, líder del partido Hermanos de Italia. Se convirtió en la primera mujer en ocupar el cargo de Primera Ministra y se presentó con el lema “Dios, patria y familia”. Su partido es heredado del Movimiento Social Italiano, fundado por ex fascistas de la guerra. De ahí que, en sus inicios declaró su admiración por Benito Mussolini. El pasado 22 de octubre la ultraconservadora Sanae Takaichi, fue elegida por el parlamento como ministra de Japón.

Chile

Cabe recordar que el nuevo presidente de Chile ha sido señalado por su abierta reivindicación de la dictadura de Pinochet, régimen responsable de violaciones sistemáticas a los derechos humanos, incluyendo la desaparición forzada, la ejecución política y la tortura; pese a ello, el mandatario ha afirmado: “Si Pinochet estuviera vivo, votaría por mí”.

Esta ideología de extrema derecha es preocupante, pues defiende una visión conservadora y promueve políticas que limitan derechos individuales en favor del orden tradicional. Este enfoque se basa en la identidad nacional, la religión y la autoridad del Estado. Entre sus principales características se destacan el ultraliberalismo económico, el ultraconservadurismo social, el patriotismo excluyente, el racismo, la xenofobia, el negacionismo climático y la oposición a ideologías progresistas como el feminismo o el derecho al aborto, en defensa de los llamados “valores tradicionales”.

La ultraderecha puede entenderse como una respuesta de la burguesía a la crisis del capitalismo y al debilitamiento de la clase trabajadora. No necesita imponer un régimen de terror como el fascismo de los años veinte y treinta del siglo XX, pero avanza hacia formas autoritarias de gobierno mediante elecciones controladas y represión de los derechos políticos y sociales. Posee apoyo del gran capital, de policías, militares y utiliza la institucionalidad para restringir libertades, reprimir movilizaciones, controlar el poder judicial y los medios de comunicación.

Pese a este tipo de ideologías, que afectan principalmente los derechos de las mujeres, en la región ya existen cinco gobiernos de ultraderecha: Nayib Bukele en El Salvador, Javier Milei en Argentina, Rodrigo Paz en Bolivia, Santiago Peña en Paraguay y Daniel Noboa en Ecuador. Asimismo, la corriente ha tenido presencia en el norte con Donald Trump en Estados Unidos.

En otras regiones del mundo, la ultraderecha también ha ganado terreno. Por ejemplo, en Italia con Giorgia Meloni; Japón con Sane Takachi; en Europa con partidos de derecha como Vox en España, los Demócratas de Suecia y los Verdaderos Finlandeses en los Países Bajos.

Radiografía de la derecha conservadora en el mundo. En Alemania avanzó

 Ante ello, ha existido un fuerte afianzamiento dentro de estos gobiernos, por lo que tras  el anuncio del triunfo de José Antonio Kast, varios mandatarios de derecha celebraron la victoria.  Uno de ellos fue Javier Milei, quien a través de su cuenta de X escribió: “Estoy seguro de que vamos a trabajar juntos para que América abrace las ideas de la libertad y podamos liberarnos del yugo opresor del socialismo del Siglo XXI!”; asimismo, en otra publicación celebró: “La izquierda retrocede, la libertad avanza”.

Resistencia de movimientos feministas

Frente a esta realidad que se avecina para Chile, la Coordinadora 8M chilena señaló que la primera tarea urgente del movimiento social y popular es activar la fuerza colectiva y construir una base social amplia de oposición autónoma, capaz de frenar con movilización “los ataques que se avecinan”.

Asimismo, indicaron que otra tarea indispensable es retomar la larga historia de lucha feminista del país, recuperando las banderas levantadas hace casi un siglo por las feministas organizadas en el Movimiento pro Emancipación de las Mujeres de Chile (MEMCH), así como la defensa de los derechos humanos durante y después de la dictadura.

Además, la organización enfatizó que, ante el avance evidente de la derecha en diversas regiones del mundo, es fundamental acudir a las experiencias de resistencia que distintas compañeras sostienen en otros países, fortaleciendo los movimientos y los lazos de solidaridad más allá de las fronteras.

En este contexto, la Coordinadora hizo un llamado a la organización inmediata de cara al próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora y de la Huelga General Feminista, que se celebrará apenas tres días antes del cambio de mando presidencial. Por ello, hicieron un llamado a desplegar un 8M histórico y antifascista, afirmando que no darán ni un paso atrás.

“Ellos pueden haber ganado hoy, pero mientras se unan en la tarea de afirmar otra salida a esta crisis global, tendrán una brújula que permita decir que no se han perdido”, concluyó la Coordinadora 8M.

Estado mexicano responsable por tortura sexual y feminicidio de Ernestina Ascencio Rosario: Corte IDH

 

Cabe destacar que desde la muerte de Ernestina Ascencio han pasado tres gobiernos y un cuarto inicia ahora con Claudia Sheinbaum; sin embargo, pese al relevo de partidos, ha prevalecido una constante: la negativa del Estado a asumir su responsabilidad en casos como este y la omisión frente a la violencia ejercida por el Ejército mexicano.

Esta sentencia llega tras 18 años de que la familia de Ernestina buscara justicia; años de una tajante respuesta del Estado mexicano que pretendía desligarse de responsabilidad, aún, cuando se ha documentado su articulación local y federal, hoy es un episodio que deja huella y que revira en un momento cumbre de nuestro país.

Ante ello, la Corte IDH determinó que México violó los derechos a la vida, la integridad personal, las garantías judiciales, la honra y la dignidad, la igualdad ante la ley, la protección judicial y la salud, además violentó la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belém do Pará), y la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura (CIPST), en perjuicio de la señora Ernestina Ascencio Rosario.

Estas violaciones a la ley se sentenciaron, luego de que se constató que Ernestina Ascencio Rosario, mujer de 73 años y habitante de la comunidad de Tetlalzinga, ubicada en la Sierra de Zongolica, en el estado de Veracruz, fue torturada sexualmente por miembros del Ejército mexicano el 25 de febrero de 2007, luego de que un campamento militar se instalara  en las inmediaciones de su vivienda como parte de la estrategia de combate al narcotráfico implementada por el Estado desde 2006.

Además se  concluyó que la violación sexual sufrida por Ernestina Ascencio Rosario constituyó un acto de tortura al ser intencional y provocarle graves sufrimientos físicos y mentales con fines de humillación y control; además determinó que el Estado violó su derecho a la salud, ya que fue trasladada durante horas sin recibir atención y falleció en el Hospital Regional de Río Blanco antes de ser intervenida quirúrgicamente, situación agravada por la falta de intérpretes de náhuatl que dificultó la comunicación con el personal médico.

De manera adicional, la Corte sentenció que la investigación ministerial de los hechos no incorporó perspectivas de género, étnica ni etaria, fue cerrada de manera prematura sin agotar las líneas de investigación necesarias y se sustentó en estereotipos étnicos, etarios y de género que fueron replicados por altas autoridades del gobierno mexicano, incluido el entonces Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa. 

Pese a estás múltiples pruebas y denuncias, las autoridades veracruzanas habían cerrado el el caso, concluyendo que Ascencio había muerto de una gastritis crónica, una resolución avalada por la CNDH y reiterada por el entonces presidente Calderón,  un mes antes de que se diera el carpetazo a la investigación.

No es un hecho aislado 

El caso perpetrado contra Ernestina no es el único que se ha cometido a manos del ejercito. Según Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh, 2021), revela que más de 68 mil mujeres sufrieron violencia en su comunidad por parte de militares o marinos. Entre las agresiones más comunes están: piropos ofensivos, 38.2%; miedo a ser atacada sexualmente, 10.1%; ataques con armas blancas o de fuego, 3.3%; intentos de violación 1.1% y 0.2%.

Esta situación ha sido advertida por la periodista Lucía Lagunes Huerta en su columna “La militarización caerá sobre nosotras”, en la que señala que, en materia de seguridad, a mayor violencia generalizada y presencia de hombres armados en las calles, se incrementan la violencia y las restricciones a las libertades de las mujeres.

Dicha realidad ha sido constatada históricamente, ya que en los contextos de violencia social armada las mujeres han sido tratadas como botín de guerra, donde sus cuerpos y sus vidas se convierten en premios a conquistar o dañar, en el marco de una construcción patriarcal basada en la masculinidad y el uso de la violencia.

Además, es importante subrayar que esta situación impacta con mayor fuerza a las mujeres indígenas, pues la Encuesta Nacional sobre Discriminación (Enadis) 2022 apunta el siguiente panorama de discriminación contra este sector de la sociedad, siendo las cifras de las mujeres más elevadas que la de los hombres indígenas, pues el 40.8% de ellas opinó que, en nuestro país, sus derechos humanos no se respetan.

Entre los principales motivos de discriminación a las mujeres indígenas, se encuentran: forma de vestir (35.2%), peso o estatura (33.2%), por ser mujer (29.4%), por ser indígena o afrodescendiente (28.9%), creencias religiosas (28.3%), manera de hablar (27.4%), clase social (22.6%), edad (21.5%), lugar donde viven (21.4%), opiniones políticas (21.1%), tono de piel (17.1%), por ser huérfana o adoptada (16.8), tener alguna enfermedad (9.5%), tener alguna discapacidad (9.5%) y por su orientación sexual (6.2%).

Medidas de Reparación 

Frente a esta serie de omisiones y  violaciones cometidas por el caso de Asencio, la Corte ordenó al Estado implementar distintas medidas de reparación, incluida una investigación penal exhaustiva y seria sobre la violación sexual, tortura y muerte de Ernestina para identificar, procesar y sancionar a los responsables; brindar tratamiento médico, psicológico y/o psiquiátrico a las y los familiares; realizar un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional.

Además se le dictó implementar programas de formación y capacitación para funcionarios públicos; fortalecer el Centro de Atención Especializada de Soledad Atzompa, y crear un Registro Nacional de Intérpretes y Traductores en Lenguas Indígenas para los sistemas de salud y justicia.

Datos de la audiencia

Asuntos medulares que fueron cuestionados en la audiencia del 30 de enero de este 2025, ante la Corte Interamericana de los Derechos Humanos bajo un lema sencillo: ¿Hasta dónde el Estado mexicano es capaz de llegar con tal de defender al Ejército?

Ese día se celebró la histórica audiencia de alegatos orales en donde, en representación de la presunta víctima, abogó Carmen Herrera y Elvia Duque del Instituto Internacional sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos, Patricia Torres Sandoval de la Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas y Angelita Baeyens de la Fundación Robert Kennedy Human Rights.

Al día siguiente, es decir, el 31 de enero, en el Centro Prodh, las defensoras realizaron algunos apuntes en el caso, por ejemplo, la importancia de consultar la audiencia, de difundir lo mencionado en la Corte, seguir de cerca el proceso y por supuesto, cuestionar viejas prácticas. 

Norma Don Juan, de la defensoría de la familia Ascencio apuntó a una verdad inequívoca: Los esfuerzos de todos los gobiernos en turno para contener la violencia en contra de las mujeres no sólo ha sido escueta, sino, además desentendida como un fallo sistémico del Estado mexicano. 

La defensora apuntó a que, si bien se han desarrollado comisiones, fiscalías especializadas o las Alertas de Violencia de Género, las mujeres siguen sin estar verdaderamente en el foco público y esto no es un señalamiento sin fundamento, por el contrario, es palpable en el caso Ernestina Ascencio; el caso es emblemático, no sólo por la verdad y la justicia en su memoria, sino también, porque estos 18 años de impunidad ha tenido una repercusión directa en la vida de las mujeres indígenas. Una repercusión colectiva donde se esboza que, realmente, la discriminación racial, la impunidad y la segregación son componentes que se han mantenido a lo largo del tiempo. 

Durante la audiencia presentada ante la Corte Interamericana de los Derechos Humanos la defensoría del Estado mexicano lanzó sus mejores argumentos para evitar cargar con la responsabilidad absoluta, por lo que, si bien aceptó sus obligaciones con la familia Ascencio y su falla al garantizar el acceso a la salud, evitó, de manera reiterada incluir en su discurso a la Secretaría de la Defensa Nacional y zanjó su defensoría aceptando sólo «parcialmente» su responsabilidad.

Esto último, cuestionado por las organizaciones civiles como el Robert Kennedy Human Rights quien exigió en conferencia de prensa reconsiderar el hecho y, sobre todo, dejar de omitir la responsabilidad del Ejército. 

Por su parte, Norma Don Juan realizó un férreo posicionamiento que sería clave para poner la mira en las acciones del actual gobierno federal y cuestionar qué tanto el sexenio de Sheinbaum dista de la época calderonista bajo 2 sencillas causales: El Ejército mexicano como brazo derecho del poder ejecutivo en materia civil y respuestas confusas desconociendo su responsabilidad. 

«Siempre hemos dicho que este caso es muy importante por la verdad y justicia, pero también, tiene una repercusión en la vida de las mujeres indígenas. El Estado dio discursos confusos como decir: No estamos de acuerdo con Calderón, pero sí desconocieron los asuntos de fondo que les planteamos, la narrativa [que manejaron los representantes del Estado] fue la misma» (Norma Don Juan)

El juez Rodrigo Mudrovitsch cuestionó a los representantes del Estado qué tanto se había hecho para evitar las violaciones a los derechos humanos a manos del Ejército y qué protocolos existían para que los cuerpos castrenses actuarán con debida diligencia en las zonas rurales, indígenas y/o alejadas de áreas conurbadas.

Asimismo, el juez mostró su preocupación ante la llegada de la Guardia Nacional y la reforma que la unió a la Sedena, sin embargo, la defensoría del Estado negó cualquier conexión entre la violencia y el Ejército, atajando que, de hecho, la población mexicana se sentía optimista con esta acción, pues la mayoría tiene plena confianza en el Ejército por lo que no hay nada de qué temer. 

Un argumento que deviene directamente de las declaraciones hechas por la propia hija de Ernestina, Martha Ascencio, quien durante la primera parte de la audiencia acusó directamente al Ejército y refirió el miedo constante que ha prevalecido entre las mujeres de su comunidad; narró desde la experiencia del miedo cada vez que pasaba un miembro del ejército y cómo ella, junto con otras mujeres, preferían encerrarse en sus casas como método de supervivencia.

La agresión sexual, como ya advertía Norma Don Juan, no sólo hirió irreparablemente a la familia Ascencio, sino también, a toda una comunidad; trasgredió a las mujeres de la región y dejó una marca imborrable deshilando todo el tejido social de la comunidad, tal como apuntó la defensora Patricia Torres en la audiencia:

«Hablar de violencia sexual sigue siendo un tabú en muchas comunidades de México porque implica consecuencias sociales y culturales que tienen un efecto en la esfera personal y familiar. Si agregamos el edadismo, existe un reconocimiento de honorabilidad a las personas mayores en las comunidades, es decir, al atacar a una mujer indígena mayor, también se está atacando simbólicamente a una figura de honorabilidad que representa un daño psicoemocional para su comunidad y la región de la Sierra de Zongolica. Esto también es sobre la importancia de recuperar el tejido social comunitario» .

Mujeres rurales chilenas soportan el retroceso ambiental en los agronegocios

 

Lideresas campesinas de Chile leen una proclama, al inicio de las sesiones de análisis de la situación de las temporeras debido al uso masivo de plaguicidas altamente peligrosos en las grandes explotaciones agrícolas. Imagen: Orlando Milesi / IPS   Orlando Milesi

SANTIAGO – Mujeres campesinas chilenas denuncian un fuerte incremento en el uso de plaguicidas peligrosos y el deterioro de sus condiciones laborales y ambientales en grandes empresas agroexportadoras.

Así lo testimoniaron durante un Tribunal Ético instaurado en una reunión de dirigentes de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (Anamuri), provenientes de todo este alargado país sudamericano.

Más de noventa dirigentes analizaron el incremento del uso de plaguicidas en las faenas agrícolas, como uno de los crecientes problemas ambientales en la actividad. Y se declaró culpables a las grandes empresas agro exportadoras por utilizar plaguicidas altamente peligrosos en sus miles de hectáreas con monocultivos.

En 1990 se importaron en Chile 17 942 toneladas de plaguicidas, una cifra que aumentó a medida que se incrementaron los monocultivos, hasta alcanzar las 53 140 toneladas en 2024.

Muchos no son necesarios y solo apuntan a aumentar la productividad.

“El sistema de agronegocios tiene nefastas prácticas y la vulneración de derechos contra los trabajadores y trabajadoras y provoca un severo daño y contaminación de la biodiversidad”: Alicia Muñoz.

Berta Saavedra, de 66 años, de padres campesinos, trabajó como temporera durante 35 años en la hacienda El Sauce, en las cercanías de la ciudad de Los Andes, en la región de Valparaíso, 80 kilómetros al noreste de Santiago, donde se producen uvas, paltas (aguacates) y duraznos.

Cuenta que estaba raleando (podando) vides justo en un lugar por donde pasó un tractor fumigador cuyos gases la intoxicaron.

“Me dieron vómitos y mareo. Se me puso la cara roja y se manchó mi cuerpo con unas ronchas. Me sentía mal y me subió la presión”, recuerda en dialogo con IPS.

Y lamenta la deficiente atención en el servicio de salud al cual la llevaron.

“La doctora me echaba y me dijo ‘anda y lávate bien, hasta el pelo con jabón’. Y eso fue todo. No me dieron nada y no se pudo comprobar la intoxicación porque el fundo (hacienda) escondió todo. Ni me acuerdo del nombre del veneno”, afirma.

Pero las consecuencias, dice, permanecen. “Una queda sensible, cualquier cosa te afecta. Por ejemplo, si voy a San Esteban (municipio vecino) adonde fumigan mucho, al tiro siento el olor, me duele la cabeza y siento malestares”, relata.

“Trabajábamos muchas mujeres en el corte.  Otras también tuvieron ganas de vomitar, pero no fueron tan afectadas”, dijo.

Los temporeros son trabajadores transitorios, mayoritariamente mujeres, contratados por períodos cortos y sucesivos.

Hace una década Saavedra demandó a la empresa por daños y logró obtener una pequeña indemnización. Actualmente labora como guardia de seguridad.

Campesinas provenientes de diversas regiones chilenas 
participan de una Asamblea donde se analizaron, 
entre otros temas, los efectos adversos de plaguicidas
y las deficientes condiciones laborales que enfrentan 
las mujeres temporeras. Imagen: Orlando Milesi / IPS

Riqueza y pobreza

Durante el Tribunal Ético impulsado por Anamuri el 3 de diciembre, Día Mundial de No Uso de Plaguicidas, la doctora en sociología María José Azócar, de la Fundación SOL, sostuvo que los agronegocios significan “riqueza a costa de pobreza”.

El agronegocio define en Chile a la producción y comercialización de productos agrarios a gran escala y mayormente destinados a la exportación y con una propensión creciente al monocultivo.

Azócar detalló que todo el sector agrícola genera unos 600 000 empleos directos, con tendencia a la baja. Muchos de estos puestos de trabajo son ocupados por migrantes quienes vienen a Chile en busca de mejores salarios.

“Pero la mitad de los empleados tiene un ingreso menor a 500 000 pesos líquidos (543 dólares), lo que es un ingreso de subsistencia.  Son empleos precarizados y  40,6 % de ellos informales”, aseveró.

Definió a la agricultura como un área peligrosa por los riesgos para la salud y por su alta tasa de mortalidad.

“Es muy difícil demostrar legalmente estos casos de intoxicaciones agudas y por ello los responsables quedan impunes de estas violaciones de los derechos humanos a la salud”: María Elena Rozas.

En contraste, las empresas obtienen importantes ganancias generadas por sus exportaciones.

Puso como ejemplo a una productora y exportadora de diferentes bayas, Hortifrut, cuyos ingresos entre el 2018 y el 2024 alcanzaron a 1165 millones de dólares con ganancias por 193 millones de dólares.

Según la Dirección de Estudios de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei) entre enero y julio del 2025 las exportaciones totales chilenas alcanzaron a 60 961 millones de dólares, compuestas por la minería, seguida de la agricultura.

Las ventas externas agrícolas sumaron 14 180 millones, un alza de 8,7 % respecto al mismo periodo del año anterior. Tan solo la fruta fresca aportó 6041 millones de dólares, un incremento de 3,3 %.

La chilena Berta Saavedra, quien resultó gravemente intoxicada 
en la hacienda El Sauce, en el municipio de Los Andes, 
al noreste de Santiago, cuando trabajaba en sus viñedos
 mientras un tractor efectuaba la fumigación de las vides. 
Imagen: Orlando Milesi / IPS

Efectos ocultos del desarrollo exportador

Alicia Muñoz, directora nacional de Anamuri y su presidenta hasta septiembre pasado, denunció a IPS las precarias condiciones laborales de los trabajadores de la agroexportación.

“El sistema de agronegocios tiene nefastas prácticas y la vulneración de derechos contra los trabajadores y trabajadoras y provoca un severo daño y contaminación de la biodiversidad. Estas vulneraciones continúan y más graves pese a muchos años que las venimos denunciando”, afirmó.

Destacó que “la vulneración de derechos laborales se manifiesta a través de salarios incompletos o retrasados, falta de afiliación a la seguridad social, jornadas excesivas sin paga, despidos injustificados y negación de vacaciones y contratos escritos”.

Según Muñoz, “estos abusos se agravan en las mujeres las cuales se ven expuestas a acoso sexual y en los migrantes que muchas veces son engañados por contratistas traficantes de personas”.

Los plaguicidas altamente peligrosos tienen efectos genotóxicos, neurotóxicos, reproductivos y provocan malformaciones en la descendencia.  Su impacto alcanza a quienes habitan en la periferia de grandes predios fumigados incluso desde aviones.

La situación se agrava porque en Chile se usan plaguicidas prohibidos en la Unión Europea (UE) como el dormex que se importa desde Europa hacia este país debido a una legislación más laxa.

María Elena Rozas, de la Red de Acción en Plaguicidas y sus alternativas para América Latina (Rap-Al) explicó que en Chile se usan plaguicidas con 400 principios activos, cien de ellos de alta peligrosidad.

Rap-Al es una red de organizaciones, instituciones, asociaciones y particulares que confronta el uso masivo e indiscriminado de plaguicidas y propone fórmulas para reducir su uso.

El 2024 hubo en Chile 651 casos notificados y confirmados de intoxicación aguda por plaguicidas con un total de 20 personas muertas, dos de ellas por causas de origen laboral, indicó.

“En la región del Maule, en 2024 hubo 125 casos de origen laboral de intoxicaciones agudas por plaguicidas”, puntualizó, apuntando a una de las regiones agrícolas más productivas, situada en el centro del país.

Recordó que la carga tóxica corporal en estos casos es de por vida y lamentó, además, que “es muy difícil demostrar legalmente  estos casos y por ello los responsables quedan impunes de estas violaciones de los derechos humanos a la salud”.

Integrantes del Tribunal Ético dan a conocer sus conclusiones 
sobre la situación ambiental y laboral que viven en Chile 
las mujeres temporeras que trabajan en los grandes 
monocultivos agroexportadores que se extienden por todo el país. 
Imagen: Orlando Milesi / IPS

Liliana Zúñiga, bióloga de la Universidad Católica del Maule, dijo a IPS que se ha estudiado mayormente los efectos de estos plaguicidas en mujeres, pero son las familias completas las que están expuestas.

“Algunas son trabajadoras agrícolas y otras esposas de trabajadores que cuando ellos se van a sus casas, son las esposas quienes les ayuda a lavar la ropa y las máquinas y quedan también expuestas a los riesgos”, aseveró.

Según Zúñiga, “la potencialidad del daño puede ser muy profunda porque son familias que quedan para toda la vida con el drama con malformaciones que muchas veces no son tratables”.

La bióloga explicó que los efectos de los plaguicidas dependen de su toxicidad, la duración de la exposición y la dosis.

Indicó, asimismo, que también se han relacionado sus efectos en la salud mental, por ejemplo los síntomas depresivos.

Zúñiga extendió el riesgo a toda la población pues los alimentos son la principal fuente de exposición a plaguicidas.

Advirtió, asimismo, que hay una subnotificación de casos de intoxicación aguda.

Para ella la gran pregunta es cómo disminuir la cantidad de plaguicidas que se lanzan al ambiente.

Una forma es la convencional y otra la agroecológica, sostuvo.

“Son dos mundos muy diferentes. La agroexportación industrial con todo lo que conocemos de este modelo de 30 o 40 años donde se usan plaguicidas a todo efecto, antes que aparezca la plaga. Y la agroecología con una lógica donde el plaguicida es la última instancia”, explicó Zúñiga.

Subrayó que la agroecología apunta a no tener monocultivos que sean océanos de un solo tipo sino a impulsar cultivos mixtos donde las mismas plantas ayudan a controlar plagas.

“He visto huertas agroecológicas donde junto a tomates plantan berenjenas porque es una planta trampa para la mosquita del tomate. Las plantas ayudan a controlar las plagas”, explicó.

Existen plaguicidas orgánicos que tienen mayores costos y que no son un sector usado masivamente.

“Sabemos que la agricultura tradicional utiliza plaguicidas más tóxicos porque los considera más efectivos”, advirtió Zuñiga.

A su juicio, la agricultura familiar campesina, de la cual se alimenta la mayoría de los chilenos, es también parte del problema “porque es la que menos control tiene sobre la aplicación de plaguicidas”.

La red Rap-Al pidió la prohibición inmediata de plaguicidas altamente peligrosos e indicó que las decisiones al respecto tienen raíces políticas y no tecnológicas.

Según Rap-Al se requiere “una voluntad política no solo para reconocer el efecto de estos tóxicos sino para generar políticas tecnológicas, alimentarias, crediticias y de tierras que posibiliten a productores y productoras una transición hacia agroecosistemas sustentables, resilientes y viables”.

Oaxaca, la entidad más peligrosa para defensoras, con tres feminicidios registrados: RNDDHM

 

Cabe señalar que  las mujeres indígenas defensoras enfrentan un triple riesgo: por ser mujeres, debido a la violencia machista y patriarcal; por ser indígenas, a causa del racismo y la discriminación estructural; y por su labor de defensa, que las expone a la criminalización y a ataques por proteger sus territorios y derechos.

Pese a este escenario que enfrentan las defensoras indígenas, contrasta con el discurso oficial del gobierno de Claudia Sheinbaum declaró 2025 como el Año de la Mujer Indígena con el objetivo de reconocer y honrar su papel histórico y cultural, visibilizar su liderazgo y celebrar su legado en la defensa de los derechos de los pueblos originarios.

Pese a dicho nombramiento, las mujeres indígenas que enfrentaron mayores niveles de violencia durante el último año fueron aquellas que defienden la verdad, la justicia y la reparación, con un 30%; seguidas de quienes luchan por los derechos laborales, con un 21%, y de las que promueven el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, con un 20%. 

En la mayoría de los casos, las agresiones fueron perpetradas por personas no identificadas, con un 29%, así como por autoridades y policías estatales y municipales, con un 28% respectivamente.

Oaxaca, el estado más peligroso para las defensoras, con tres feminicidios registrados

Casi la mitad de las agresiones registradas en contra de defensoras indígenas ocurrieron en el estado de Oaxaca, gobernado por Salomón Jara, con un 45%. En este ultimo año se registraron hechos sumamente violentos en la entidad, como la agresión colectiva contra 8 defensoras de Elexochitlán de Flores Magón 

Esta situación de riesgo extremo para las defensoras ya había sido advertida por organizaciones como el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, que identificó que, de 2012 a 2018, Oaxaca fue la entidad que registró el mayor número de agresiones contra personas defensoras con 79 casos a nivel nacional, concentrándose principalmente en la zona de Juchitán.

Además es importante precisar que, gobernador Salomón Jara fue el señalado en varias ocasiones por no atender la violencia feminicida en la entidad. De acuerdo con el Observatorio de Feminicidio del Grupo de estudios sobre la mujer “Rosario Castellanos» A.C. (GESMujer), en el estado de Oaxaca han ocurrido 273 casos de feminicidios en la actual administración, de los cuales 14 acontecieron en el transcurso de 2025, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Sandra Domínguez

En este periodo registrado por la RNDDHM, ocurrieron 3 feminicidios de mujeres Oaxaqueñas. Una de ellas fue  Sandra Domínguez, defensora de derechos humanos y abogada ayuuk, quien fue fue hallada sin vida en abril, luego de haber permanecido desaparecida durante seis meses, tras ser vista por última vez en Oaxaca.

Antes de su desaparición, Sandra Estefanía Domínguez denunció públicamente a Donato Vargas Jiménez, entonces coordinador de Delegados de Paz Social, por su presunta participación en grupos de carácter sexual en los que se compartían fotografías y videos de mujeres mixes sin su consentimiento. Tras hacer pública la denuncia, la abogada exigió su destitución y solicitó al gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, tomar acciones e investigar los hechos.

Sandra desapareció el 4 de octubre de 2024 en San Juan de Cotzocón, Oaxaca. No obstante, de acuerdo con lo narrado por Aracely Domínguez a Cimacnoticias, el reporte oficial se emitió hasta el 8 de octubre, debido a que la abogada vivía en una zona con escasa señal de comunicación; sin embargo, ante la falta total de indicios sobre su paradero, se inició una búsqueda exhaustiva por parte de sus familiares

La localización de Sandra y de su esposo, Alexander Hernández, ocurrió el 24 de abril de 2025, tras un operativo realizado en distintos puntos del estado de Veracruz, luego de que las autoridades obtuvieran indicios sobre su posible paradero. Sin embargo, la familia de Sandra ha denunciado que continúa enfrentando hostigamiento y revictimización por parte de las autoridades, además de que el caso no ha sido clasificado como feminicidio, pese al contexto de violencia que rodeó su desaparición y asesinato

Adriana y Virginia Ortiz 

De acuerdo con información documentadas po el Centro Mexicano de Derecho Ambiental,  Adriana y Virginia Ortiz García, mujeres indígenas triquis originarias de San Juan Copala, Oaxaca, eran defensoras de la tierra y el territorio, además de integrantes del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui, organización que denuncia el despojo de tierras y recursos naturales

De acuerdo con los reportes, la madrugada del 6 de noviembre de 2024 las hermanas se encontraban en el centro histórico de la ciudad de Oaxaca cuando, al descender de un taxi, fueron atacadas con armas de fuego por dos sujetos, quienes las asesinaron en el lugar, un hecho que, según el Observatorio para la Protección de los Defensores de Derechos Humanos, debe ser considerado como una posible represalia por su labor en la defensa de los derechos humanos y del medio ambiente.

Por su parte, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca informó, mediante un boletín de prensa, que derivado de las investigaciones se identificó que uno de los sujetos imputados en el homicidio de Adriana y Virginia era elemento activo de la Policía Estatal adscrita a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, por lo que el caso es investigado como una probable ejecución extrajudicial.

 Pese a que están detenidos 3 personas, señaladas como presuntos actores materiales del delito, aún siguen sin se llamados a rendir cuentas ante la justicia los actores intelectuales, lo que refleja la impunidad total que oscila en esta entidad.

Ante el contexto de injusticia, violencia y abandono institucional que enfrentan las defensoras indígenas, la RNDDHM, demanda el cese inmediato de la criminalización y persecución judicial, así como investigaciones efectivas y sanciones ejemplares contra las personas responsables de las agresiones cometidos en su contra y la implementación inmediata de medidas de protección integral con enfoque indígena

Asimismo, la RNDDHM subraya la urgencia de reconocer el trabajo de las defensoras indígenas como esencial para la justicia social y la democracia, y exige garantías reales para que puedan ejercer su labor sin violencia, discriminación ni racismo, en condiciones de seguridad, dignidad y respeto pleno a sus derechos humanos.

Defensoras y periodistas piden a UE y Estado mexicano acciones ante retrocesos en derechos humanos

.-Ciudad de México.- El pasado 16 de diciembre, más de 20 organizaciones de la sociedad civil, periodistas, personas defensoras de derechos humanos y del medio ambiente tanto mexicanas como europeas se reunieron, para llevar a cabo el onceavo Seminario con Organizaciones de la Sociedad Civil que ocurre en el marco del XIII Diálogo de Alto Nivel de Derechos Humanos México-Unión Europea (UE), en la que expresaron su preocupación por las graves violaciones a derechos humanos, reducción del espacio cívico, securización y cambio de paradigma de la cooperación internacional, por lo que entregaron emitieron algunas recomendación para tomar acciones que reviertan la situación.

Es importante señalar que las organizaciones mexicanas y europeas emitieron recomendaciones en materia de movilidad humana, derechos de los pueblos originarios, desapariciones, fortalecimiento del Estado de Derecho, personas privadas de libertad, represión policial, protección a personas defensoras de derechos humanos y periodistas, empresas y derechos humanos, Acuerdo Global modernizado, entre otras áreas de preocupación.

A este diálogo birregional asistieron: Amnistía Internacional, Antigone, ARTICLE 19 México y Centroamérica, Asociación por la Paz y los Derechos Humanos Taula per Mèxic, Brigadas Internacionales de Paz – Proyecto México, Comunicación e Información de la Mujer A.C (CIMAC) , Consorcio Oaxaca, Coordinación Alemana para los Derechos Humanos en México (DMRKM), Educación e Investigación (PODER), EQUIS: justicia para las mujeres, Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derecho (FJEDD), Instituto de Estudios del Proceso Penal Acusatorio, A.C. (INEPPA), Instituto para las Mujeres en la Migración AC (IMUMI), Ligue des droits de l’Homme, Movimiento Sueco por la reconciliación (SweFOR), Oficina Ecuménica por la Paz y la Justicia, Open Arms, Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT), Red EU-LAT, Saami Council, Servicios y Asesoría para la Paz – SERAPAZ, Tejiendo Redes Infancia en América Latina y el Caribe y Tlachinollan, Centro de Derechos Humanos de la Montaña, quienes en su conjunto solicitaron:

  • Establecer un mecanismo de seguimiento conjunto entre la UE, el Estado mexicano y las organizaciones de la sociedad civil de ambos lados, de manera estructurada y permanente, que garantice avances reales y rendición de cuentas sobre los acuerdos tomados entre cada sesión del Diálogo de Derechos Humanos.
  • Poner los derechos humanos en el centro de las relaciones entre México y la Unión Europea, de manera transversal y coherente, y en este sentido, fortalecer el componente de derechos humanos del Acuerdo Global México – UE, entre otros, garantizando la participación efectiva en los grupos consultivos de las organizaciones de la sociedad civil y comunidades de los territorios con actividades empresariales europeas.
  • Proteger de manera activa y robusta el espacio cívico, Estado de derecho y los derechos humanos, mediante acciones y políticas públicas, y contribuir a frenar las iniciativas y narrativas globales que atentan contra el Estado de derecho y la libertad de expresión,  que obstaculizan y criminalizan la labor de la prensa y las personas defensoras de derechos humanos y de ambiente, tierra y territorio y organizaciones de la sociedad civil, en México y en la UE.
  • Por parte de la UE y sus estados miembros, detener los recortes en materia de cooperación internacional y priorizar recursos con el Estado mexicano y con las organizaciones de sociedad civil en materia de derechos humanos, para garantizar financiamiento estable, flexible y accesible para organizaciones, personas defensoras y periodistas tanto en México como en la UE.
  • Asegurar que la estrategia Global Gateway no reemplace la cooperación tradicional ni priorice intereses geopolíticos y comerciales por sobre el bienestar humano y los intereses de las comunidades locales. Estos proyectos deben cumplir con evaluaciones de impacto ambiental y social transparentes, inclusivas e integrales, consultas públicas y comunitarias efectivas, y mecanismos de quejas accesibles y transparentes. En lo que respecta a los Pueblos Indígenas, esto también incluye el Consentimiento Libre, Previo e Informado (CLPI).

Se detalló que el objetivo es dialogar de las necesidades que existen en materia de derechos humanos, buscando aportar elementos a la conversación entre las autoridades de ambas latitudes, que abonen a ajustar las políticas públicas y alinear la cooperación para cumplir con las obligaciones de garantizar los derechos fundamentales en México y la Unión Europea.

Se dijo que en este espacio:

«Se quiere reafirmar la importancia de una red internacional de organizaciones de la sociedad civil comprometidas con la defensa, protección y promoción de los derechos fundamentales».

El encuentro

A lo largo de la jornada, organizaciones de la sociedad civil compartieron análisis críticos sobre la situación de los derechos humanos en ambas regiones y formularon decenas de recomendaciones en múltiples ámbitos, entre ellos: movilidad humana; derechos de los pueblos originarios; desapariciones forzadas y la labor de las mujeres buscadoras; condiciones de las personas privadas de libertad; represión policial y criminalización de la protesta social; protección a personas defensoras de derechos humanos y periodistas; uso de tecnologías de vigilancia sin salvaguardas adecuadas; devastación ambiental; responsabilidad empresarial y transición energética, entre otras problemáticas urgentes.

Alice

Alice Wiesholler, quien lucha por una agricultura solidaria que permita mantener la vida también para las futuras generaciones y quien a su vez forma parte de la Oficina Ecuménica por la Paz y la Justicia e.V. en Múnich, Alemania, donde trabaja en el área de los derechos humanos en México, habló desde su perspectiva personal, como pequeña agricultora en ese país europeo donde está a punto de hacerse cargo de la granja familiar, una situación que apunta, es poco vista:

«El acceso a la tierra sigue siendo limitado para las mujeres y las personas queer. Los roles patriarcales forman parte de un sistema agrícola que se basa en la fuerza, el crecimiento y la competencia».


Resaltó la importancia de las mujeres para la supervivencia de la economía ecológica, el cuidado de las semillas y la defensa de los territorios y la tierra. También para la preservación de saberes ancestrales sobre plantas medicinales. Precisamente por eso, muchas defensoras de la tierra y los territorios son mujeres. Por eso, su papel como mujeres y defensoras esta aún más amenazado y oprimido.

Wiesholler, pidió un cambio agrícola radical, para pasar de una industria agrícola explotadora a un sistema agrícola solidario y ecológico que anteponga los intereses de las y los pequeños agricultores a los de las empresas multinacionales, por lo cual hoy, dijo, ella y defensoras de la tierra resisten desde la fundación de cooperativas agrícolas locales al colectivizar la tierra y de este modo, sustraerla del mercado capitalista.

Cirenia

Por su parte, Cirenia Celestino Ortega, integrante de Comunicación e Información de la Mujer A.C., abrió su participación con un recuento de las y los periodistas violentados y asesinados por el ejercicio de su labor en México, destacando los informes presentados por su organización que apuntan a un riesgo agudizado contra mujeres.

De acuerdo con la documentación de CIMAC, durante el sexenio del ex presidente Andrés Manuel López Obrador se encontró un patrón sostenido de hostilidad institucional y sociopolítica el cual registró el doble de agresiones que el periodo anterior acumulando mil 189 casos, de los cuales 47 ocurrieron durante su conferencia Mañanera, un aumento de 117% respecto a los 548 casos presentados durante la administración de Enrique Peña Nieto.

Celestino Ortega destacó 22 casos de feminicidio de mujeres periodistas, 13 casos de desplazamiento forzado, tres casos de exilio y cinco casos de desaparición de mujeres periodistas. Asimismo reiteró la violencia que enfrentan personas y organizaciones defensoras de derechos humanos en el país, así como periodistas en contextos particulares como lo es el estado de Michoacán.

Mencionó las disputas territoriales entre grupos del crimen organizado, frecuentemente coludidos con actores estatales o municipales, lo que afecta de manera diferenciada y desproporcionada a pueblos y comunidades indígenas, así como a mujeres, cuyos territorios, formas de organización y procesos colectivos se ven amenazados por intereses económicos, criminales y políticos.

Situación que se suma a la crisis humanitaria de desaparición de personas en México, al 19 de diciembre de 2025, el país registra 133 mil 493 personas personas desaparecidas, de las cuales 29 mil 603 son mujeres, de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO). A esto se suma una crisis forense con más de 72 mil 100 cuerpos sin identificar y 5 mil 696 fosas clandestinas. Así como la condición de riesgo para las buscadoras, dijo, quienes son «doblemente víctimas, víctimas indirectas de la desaparición, pero son también víctimas directas al ser amenazadas por buscar a sus desaparecidas y desaparecidos».

Por lo que Celestino Ortega, propuso:

  1. Implementar un Plan de Fortalecimiento del Mecanismo para 2026, construido con participación de la sociedad civil, que responda a los retos identificados en atención, suficiencia de personal, medidas y planes de protección idóneos, así como la incorporación de enfoques diferenciados como género, protección colectiva y comunitaria.
  2. Aprobar y difundir el protocolo de investigación de delitos contra personas defensoras, elaborado con la participación de organizaciones de la sociedad civil y con asesoría técnica de la Oficina de la ONU-DH en México.
  3. Impulsar una campaña de reconocimiento a nivel nacional sobre la labor de personas defensoras y periodistas que fortalezca las acciones de prevención y sensibilización, y contribuya a contrarrestar los discursos de odio y descrédito hacia su labor.
  4. En el marco del Acuerdo de Escazú, implementar medidas dirigidas a las y los defensores de los derechos humanos en asuntos ambientales, en materia de reconocimiento, protección y promoción de su labor.A la Unión Europea: mantener el financiamiento a organizaciones y a acciones de protección de personas defensoras y periodistas mediante proyectos para el periodo 2026 y reconocer, así como dar continuidad al proyecto “Protejamos sus voces”, fortaleciendo su implementación por parte de las Embajadas de la Unión Europea en México.

A la Unión Europea: mantener el financiamiento a organizaciones y a acciones de protección de personas defensoras y periodistas mediante proyectos para el periodo 2026 y reconocer, así como dar continuidad al proyecto “Protejamos sus voces”, fortaleciendo su implementación por parte de las Embajadas de la Unión Europea en México.

    Martha Carlota

    También estuvo presente Martha Carlota Aguirre, originaria de Tahuichopa municipio de Arizpe, Sonora, quien se presentó como madre de familia y defensora de los derechos humanos quien compartió un relató de violencia contra su comunidad que ha afectado la vida, salud e integridad de quienes viven en su territorio, incluida a su hija quien vive secuelas por el derrame provocado por Grupo México, en los ríos Sonora y Bacanuchi, en los que vertieron cobre y metales pesados afectando a más de 22 mil personas de los 8 municipios a lo largo de la cuenca.

    Cabe señalar que este derrame fue declarado por el Gobierno Federal como el desastre ambiental más grande de la historia de la minería en México.

    La defensora Aguirre señaló que a pesar del daño provocado y la magnitud de lo vivido, hasta hoy en sus comunidades siguen sin reparación y justicia, por lo que hizo un llamado de auxilio más dirigido a las autoridades de gobierno, instituciones financieras, e inversionistas que con su capital, avalan las acciones violatorias de sus derechos humanos, dijo.

    Tras el derrame contaminante en estos ríos, Martha Carlota Aguirre, recordó que el gobierno mexicano anunció la creación del Fideicomiso Río Sonora, para limpiar el río, pagar daños económicos, construir plantas de agua separadoras de metales pesados y un hospital, no obstante, ese beneficio monetario fue cerrado unilateralmente en el 2017 y devolvieron el dinero a la empresa sin haber cumplido una sola de las promesas.

    Aguirre reiteró que hoy en su territorio y a once años de la tragedia, no hay ninguna planta potabilizadora que separe metales pesados. El río y los pozos siguen contaminados y el hospital no existe. Además, aseveró que la atención médica que les ofrecieron nunca fue especializada en toxicología, por el contrario, la calificó de deficiente, selectiva y temporal, porque ese personal médico solo culpó a los enfermos de no cuidar su salud y a la fecha las comunidades siguen enfermando y muriendo sin respuestas ni atención.

    Así fue como a lo largo del evento, periodistas y defensoras alertaron sobre el cierre progresivo del espacio cívico, la criminalización de la solidaridad y la erosión del Estado democrático de Derecho, tanto en países de la UE como en México, y el avance de marcos normativos que obstaculizan el trabajo de las organizaciones de la sociedad civil y atentan contra el goce de los derechos humanos y las libertades.

    A ello se sumó a la conversación, los recortes a la cooperación internacional, su creciente securitización e instrumentalización y los impactos de políticas europeas, como el Global Gateway, que pueden tener impactos directos en comunidades y territorios fuera de Europa como México.

    Ausencia de funcionarios de alto nivel

    Es importante resaltar que a lo largo del Seminario se observó la ausencia de altos funcionarios por parte de la UE, lo cual «resulta preocupante», para defensoras y periodistas, porque dijeron: transmite la impresión de que ese espacio se reduce a un ejercicio meramente formal o de cumplimiento, sin reflejar un compromiso genuino con la escucha activa, el intercambio sustantivo de recomendaciones ni la rendición de cuentas; así como la ausencia de funcionarios de la UE que puedan responder y prestar cuentas sobre el cumplimiento de derechos humanos y fundamentales al interno de la Unión.

    Por lo cual reiteraron que la presencia, tanto de las autoridades mexicanas como europeas de alto nivel en este tipo de espacios es fundamental porque su participación e interlocución con las organizaciones «es un componente indispensable para garantizar que las preocupaciones, evidencia y propuestas de la sociedad civil sean tomadas en cuenta en los procesos de toma de decisión».

    Por lo que periodistas y defensores reiteraron que defienden, valoran y reinvidican espacios como este porque constituyen un canal imprescindible de diálogo directo entre autoridades y sociedad civil, fortalecen la confianza institucional y permiten construir respuestas conjuntas basadas en evidencia frente a los desafíos en materia de derechos humanos.