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9/05/2026

Segob atiende a Alma Rosa Rojo tras ataque; organizaciones exigen protección para buscadoras

 

La Secretaría de Gobernación (Segob) informó que brinda atención y acompañamiento a Alma Rosa Rojo Medina, fundadora del colectivo de búsqueda Voces Unidas por la Vida, y a su familia, luego del ataque a balazos que sufrió junto con una de sus hijas el pasado 29 de agosto en Culiacán, Sinaloa.

A través de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), personal de la dependencia acudió al hospital donde permanecen las mujeres para conocer su estado de salud, atender sus necesidades y dar seguimiento al caso.

La titular de la CEAV, Martha Yuriria Rodríguez, también sostuvo una llamada telefónica con Alma Rosa Rojo para expresarle solidaridad y respaldo institucional. Segob señaló que continuará coordinándose con las autoridades competentes para mantener la atención a la buscadora y sus familiares.

Ataque contra Alma Rosa Rojo ocurrió en Culiacán

La agresión ocurrió la tarde del sábado 29 de agosto, cuando Alma Rosa Rojo viajaba en un vehículo junto con una de sus hijas, también integrante de un colectivo de búsqueda.

Sujetos armados dispararon contra el automóvil en la colonia Estela Ortiz de Toledo, al sur de Culiacán. Ambas mujeres resultaron heridas y fueron trasladadas a un hospital, donde permanecen bajo resguardo.

La Fiscalía General del Estado de Sinaloa abrió una carpeta de investigación por feminicidio en grado de tentativa y mantiene entre sus líneas de investigación la posibilidad de que el ataque esté relacionado con la labor de búsqueda realizada por Alma Rosa Rojo.

Rojo Medina busca desde 2009 a su hermano, Miguel Ángel Rojo Medina, quien desapareció en Sinaloa. A partir de entonces se incorporó a las labores de búsqueda y se convirtió en una de las mujeres que han encabezado la exigencia de verdad y justicia para las familias de personas desaparecidas en la entidad.

Amnistía Internacional exige reconocer y proteger a las buscadoras

El ataque contra Alma Rosa Rojo ocurre en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, conmemorado el 30 de agosto, y vuelve a colocar en el centro la situación de riesgo que enfrentan las mujeres que buscan a sus familiares.

Amnistía Internacional ha advertido que las mujeres buscadoras realizan una labor de alto riesgo y ha llamado al Estado mexicano a reconocerlas como defensoras de derechos humanos, además de garantizar que puedan acceder al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.

La organización también ha documentado que las mujeres han asumido buena parte de las labores de búsqueda ante las omisiones y deficiencias institucionales para localizar a las personas desaparecidas.

En su pronunciamiento sobre el ataque contra Alma Rosa Rojo, Amnistía Internacional llamó a las autoridades a garantizar su protección, investigar los hechos y considerar su labor de búsqueda dentro de las líneas de investigación.

La exigencia resulta particularmente relevante frente a un contexto en el que, de acuerdo con información recuperada por la propia organización, al menos 45 personas buscadoras han sido asesinadas o desaparecidas desde 2010. Amnistía Internacional lamenta profundamente los ataques contra Alma Rosa Rojo, fundadora del colectivo de madres buscadoras Voces Unidas por la Vida, y su hija, ocurridos en Culiacán, Sinaloa. El primero ocurrió en 2014 y el más reciente, el pasado 29 de agosto.

Buscar a una persona desaparecida también pone en riesgo a las mujeres

Amnistía Internacional documentó en su informe Desaparecer otra vez: violencias y afectaciones que enfrentan las mujeres buscadoras en México que 97 por ciento de las mujeres consultadas afirmó haber enfrentado algún tipo de violencia o afectación relacionada con su labor de búsqueda.

La investigación, basada en la experiencia de más de 600 mujeres, identificó un patrón de violencias que incluye amenazas, ataques, desplazamiento forzado, violencia institucional y otras agresiones. El informe señala además que la búsqueda de personas desaparecidas se desarrolla en un contexto de discriminación estructural contra las mujeres.

Por ello, el caso de Alma Rosa Rojo no sólo plantea la necesidad de esclarecer quiénes dispararon contra ella y su hija. También vuelve a poner sobre la mesa la responsabilidad del Estado de garantizar que las mujeres puedan buscar a sus familiares desaparecidos sin poner en riesgo su vida.

La atención anunciada por Segob representa un primer paso para acompañar a las víctimas; sin embargo, colectivos y organizaciones de derechos humanos mantienen la exigencia de que la protección sea efectiva, que se investigue el ataque con perspectiva de género y que se determine si su labor como buscadora fue un motivo de la agresión.

3/07/2026

Feminicidio de defensora Berta Cáceres cumple 10 años de impunidad

El caso de la defensora indígena Bertha Cáceres en Honduras es uno de los más emblemáticos en Centroamérica. El 2 de marzo de 2016 fue asesinada en su casa en La Esperanza, cuando hombres armados ingresaron a su vivienda durante la noche y de dispararon causando su muerte. Las investigaciones determinaron que se trataba de un crimen premeditado para silenciar la oposición del proyecto Agua Zarca, una central hidroeléctrica planificada sobre el Río Gualcarque e impulsada por Desarrollo Energético S.A. (DESA).

El pasado enero de 2026, el Grupo Interdisciplinario de Expertas y Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) determinó que el Estado hondureño conocía la planificación del feminicidio de Bertha Cáceres desde enero de 2016, dos meses antes de que se llevara a cabo.

A raíz del aniversario de su muerte, una delegación conformada por defensoras mesoamericanas como la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras, la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras), Consorcio Oaxaca y la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México se reunieron del 28 de febrero al 2 de marzo en La Esperanza, Intibucá para conmemorar su asesinato.

La labor que realizan las defensoras de la tierra y el territorio es fundamental, de acuerdo con IM-Defensoras, en Mesoamérica son ellas quienes sostienen la vida de sus comunidades frente al despojo, la contaminación y las amenazas al bien común. Por ello, son quienes mayormente reciben ataques constantes por su labor. Entre octubre de 2024 y septiembre de 2025 documentaron 93 agresiones contra 14 defensoras y 3 organizaciones que defendían estos derechos.

El informe del GIEI

A pesar de contar con interceptaciones telefónicas en tiempo real en las que se hablaba de pagos y planes para asesinarla, el Estado hondureño no activó mecanismos de prevención ni adoptó medidas para protegerla. Esta omisión, concluyó el GIEI, constituyó una grave violación a su deber de proteger la vida de la defensora.

Sumado a ello, también se develó a partir de un análisis financiero que fondos de bancos internacionales de desarrollo —principalmente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y del Banco de Desarrollo de los Países Bajos (FMO), destinados formalmente al proyecto hidroeléctrico Agua Zarca— fueron desviados para financiar actividades ilícitas vinculadas a la gestión violenta del conflicto territorial y, en última instancia, el asesinato de Berta Cáceres.

El GIEI documentó que tras el asesinato de Cáceres, se realizaron operaciones financieras para pagar a la célula que ejecutó el crimen, mediante cheques cobrados en efectivo y movimientos irregulares que permitieron convertir recursos empresariales en pagos directos a los responsables. Estos mecanismos evidenciaron la existencia de una estructura financiera diseñada para sostener la violencia y garantizar la ejecución del asesinato.

El modus operandi, no solo fue utilizado para financiar el asesinato, sino también actividades previas como vigilancia, inteligencia, incursiones armadas y logística. El GIEI identificó patrones reiterados de fragmentación de montos, uso de empleados de bajo rango como cobradores y pagos por servicios inexistentes, lo que permitió vincular directamente los flujos de dinero con los autores materiales del crimen y con operaciones violentas anteriores.

Agua Zarca, el proyecto contra el que lucho la defensora

El proyecto Agua Zarca fue una central hidroeléctrica planificada sobre el Río Gualcarque, Honduras, impulsada por Desarrollo Energético S.A. (DESA). Desde sus inicios, generó controversia y una oposición, principalmente de las comunidades indígenas lenca, por el acceso al agua y la afectación a sus derechos territoriales.

La resistencia fue liderada por Berta Cáceres, quien desde el 2013 señaló el involucramiento de intereses privados, el gobierno y el Ejército Nacional para la aprobación y desarrollo del proyecto. Asimismo, denunció la nula consulta previa, libre e informada sobre la construcción de la central hidroeléctrica en un espacio con significado espiritual.

La oposición al proyecto estuvo ligada a la violencia y represión contra defensoras y personas de la comunidad lenca. Integrantes del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) fueron atacados, criminalizados y amenazados, lo que llevó al asesinato de Tomás García, líder indígena, a manos del Ejército Nacional, provocando que, tanto la constructora china Sinohyfro y el Banco Holandés de Desarrollo Empresarial (FMO) abandonaran el financiamiento del proyecto.

El punto de quiebre de una lucha llegó el 2 de marzo de 2016, cuando Berta Cáceres fue asesinada en su casa en La Esperanza, Intibucá. Sicarios contratados, irrumpieron en su hogar y le disparan, provocando también que el activista Gustavo Castro resultara herido.

Las investigaciones determinaron que se trataba de un crimen premeditado para silenciar la oposición del proyecto. En 2018, un tribunal condenó a siete hombres —entre los que figuraron sicarios, exmilitares y empleados de DESA— como autores materiales. También se señaló la responsabilidad de Sergio Rodríguez por identificar a Berta como objetivo y proporcionar información vital para ejecutar el asesinato.

Tres años después, David Castillo, presidente de DESA y exoficial de inteligencia militar, fue condenado como co-autor intelectual del crimen, pues se comprobó que coordinó a los sicarios y uso su influencia para vigilar y castigar a Berta Cáceres antes de su asesinato.

Tras su muerte, el proyecto Agua Zarca quedó suspendido. Su lucha inspiró movimientos ambientales en América Latina y puso en evidencia los riesgos que enfrentan los defensores del medioambiente en la región. Su familia y el COPINH continúan exigiendo justicia para los responsables de más alto nivel.

Recordando a Berta Cáceres

De acuerdo con información del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), Berta Isabel Cáceres Flores, nació en el municipio de La Esperanza, Intibicà el 4 de marzo de 1971, era la hija menor de doce hermanas y hermanos. Su vida se caracterizó porque creció bajo un régimen conservador y gobierno autoritario, por lo que sus primeros años se vieron marcados por la lucha contra el conservadurismo militar.

Mientras estudiaba en el Jardín de Niños “Esperanzano” y más tarde en la Escuela Guia Técnica número 12 “Juan Emilio Flores”; acompañaba a su madre a las labores de enfermería y asistencia médica hacia las mujeres en labor de parto, pero también estuvo en las luchas solidarias de los movimientos sociales llevando el correo entre la insurgencia.

Cuando cursó la secundaria en el Instituto Departamental de Occidente y posteriormente entró a la Escuela Normal Mixta de Occidente, militó en la Organización Patriótica Estudiantil Lempira (OPE-L) haciendo trabajo clandestino contra la Doctrina de la Seguridad Nacional y la presencia militar de Estados Unidos en Honduras.

Después de graduarse como maestra en 1988, participó en la Gran Ofensiva General del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). En 1989, impulsó programas de educación popular y fundó Acción Cultural y Ecológica de Rescate (HACER) para preservar la cultura Lenca y la defensa del medio ambiente. Más tarde, trabajó en la organización y capacitación de mujeres de la Organización Parroquial de Intibucá.

En 1993, co-fundó el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) que fue clave en la lucha por los derechos del pueblo lenca y la protección de recursos naturales. Gracias a su liderazgo, logró victorias como la expulsión de aserraderos industriales, la creación de municipios indígenas y la ratificación del Convenio 169 de la OIT sobre los derechos de los pueblos indígenas.

Además, organizó eventos internacionales en defensa del medio ambiente y la autodeterminación de los pueblos, así como la promoción de la inclusión política de las mujeres y la fundación de radios comunitarias indígenas para amplificar la voz de su movimiento.

No obstante, enfrentó persecución y criminalización por su activismo. Su oposición al proyecto hidroeléctrico Agua Zarca, impulsado por la empresa DESA y financiado por bancos internacionales la posicionó bajo la mira y en 2015, ganó el Premio Medioambiental Goldman.

Finalmente, aunque murió en marzo de 2016 generando indignación a nivel internacional, su lucha dejó un legado de resistencia en la defensa de los pueblos indígenas y del medio ambiente.

1/03/2026

Organización solicita a Estados Unidos liberación segura de defensora Yadira Córdoba tras su deportación

 

.- Ciudad de México.- Desde el 20 de agosto de 2025, Yadira del Socorro Córdoba Obando se encuentra detenida en custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), luego de que le denegaran una solicitud de acilo tras el asesinato de su hijo Oscar Córdoba y la criminalización de su lucha por buscar justicia. Antes de que sea deportada a Nicaragua, la Asociación Madres de Abril (AMA) pidió a las autoridades estadounidense que atiendan el caso con urgencia para que la defensora sea retornada a un país seguro.

Fue el pasado 7 de noviembre cuando el destino de Yadira Córdoba se decidió en una audiencia bajo el Tratado de Extradición, un acuerdo bilateral entre Estados Unidos y Honduras en el cual se establece cómo, cuándo y bajo qué condiciones una persona puede ser entregada a uno de estos países o juzgada para cumplir una sentencia penal. Hasta el momento se sabe que se encuentra detenida en San Antonio, Texas, después de que asistiera a una cita rutinaria de inmigración.

Antes de pisar tierras estadounidenses, la defensora estuvo exiliada en Costa Rica en 2021 esto en consecuencia de las amenazas por la búsqueda de justicia por el asesinato de su hijo de 15 años durante la Masacre del Día de las Madres el 30 de mayo de 2018, donde el Estado nicaragüense ejecutó a manifestantes opositores al gobierno del presidente Daniel Ortega durante las celebraciones del Día de la Madre en el país.

El incidente ocurrió en el contexto de la crisis sociopolítica que estalló en Nicaragua en abril de ese año contra el gobierno de Daniel Ortega. En consecuencia, se realizaron marchas pacíficas multitudinarias en distintas ciudades del país, convocadas para honrar a las madres que habían perdido a sus hijos durante las protestas previas y para exigir justicia por las víctimas de la represión estatal.

La movilización reunió a estudiantes, organizaciones sociales, campesinas y a la ciudadanía en general, convirtiéndose en una de las expresiones más amplias de protesta desde el inicio del conflicto. Durante la jornada, la Policía Nacional, grupos paramilitares y francotiradores apostados en puntos estratégicos abrieron fuego contra los manifestantes.

Los disparos fueron dirigidos directamente a la multitud, lo que dejó un saldo de al menos 21 personas asesinadas, según organizaciones sociales y de derechos humanos: 16 en Managua, 1 en Masaya y 4 en Estelí. El gobierno, por su parte, reconoció oficialmente 15 personas fallecidas y 199 lesionadas, aunque las cifras independientes señalan un número mayor de víctimas, de acuerdo con un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Fotografía retomada de Asociación Madres de Abril (AMA) en Facebook

Desde entonces, mujeres como Yadira Córdoba se agruparon formando la Asociación Madres de Abril (AMA), un grupo que exige verdad, justicia, reparación y no repetición de violaciones a derechos humanos en Nicaragua. Fue en 2023 que la defensora llegó a Estados Unidos y luego de un error de procesamiento en la frontera fue deportada en agosto de 2025 provocando que su solicitud de asilo fuera rechazada.

Pese a los esfuerzos del equipo legal de la defensora para realizar todas las gestiones con las autoridades correspondientes, como solicitar información clara y actualizada sobre el estado de procedimiento de deportación, durante los cuatro meses previos a la audiencia final, el país decidió deportarla. Esto no se trata de un hecho aleatorio, pues su caso evidencia el patrón de denegaciones de asilo a defensoras nicaragüenses que son perseguidas por razones políticas.

De acuerdo con la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras) y su informe «Que buscar verdad y justicia no nos cueste la vida», durante los últimos 10 años documentaron alrededor de 8 mil 454 agresiones contra defensoras del derecho a la verdad, la justicia y la reparación, el 82% de ellas se concentraron a partir del 2020 lo que refleja un ascenso en los últimos años. El número de agresiones las coloca como el segundo grupo de defensoras que, criminalizadas por su lucha, representando así el 18% del total de casos documentados en Mesoamérica.

La tarea en la defense del derecho a la verdad, la justicia y la reparación recae principalmente en las mujeres (madres, hijas, hermanas o esposas) ante la inacción de los Estados e instituciones. Sus historias las motivan a convertirse en defensoras de derechos humanos con el objetivo de encontrar a sus personas desaparecidas o demandar justicia en casos de asesinatos, feminicidios, privaciones de la libertad o procesos de criminalización.

La situación de Yadira Córdoba ha sido descrita como «un estado de angustia, zozobra e incertidumbre» e incluso una «revictimización derivada de políticas migratorias» por defensoras de derechos humanos. Por ello, solicitaron al gobierno de los Estados Unidos garantías de protección y seguridad, así como su liberación inmediata, ya que, describen que incluso con una orden judicial de deportación a Honduras, no significa que deba estar privada de su libertad de forma innecesaria.

México se ha posicionado como una opción para recibir a la defensora. Integrantes del Comité Mexicano por la Democracia y las Libertadas en Nicaragua se manifestaron en la embajada de Nicaragua en México el pasado 23 de diciembre para pedir a la actual presidenta Claudia Sheinbaum una postura frente a la crisis que atraviesa Nicaragua, así como solicitar que se trasladen alrededor de 62 personas presas políticas del régimen de Daniel Ortega a tierras mexicanas, incluida a Yadira Córdoba; sin embargo, hasta ahora no hay respuesta.

La organización AMA pidió a las autoridades estadounidenses que el caso sea revisado desde una perspectiva humanitaria y de derechos humanos para que sea liberada en un tercer país seguro. Asimismo, expresaron preocupación por el estado de salud física, emocional y mental de la defensora.

12/20/2025

Oaxaca, la entidad más peligrosa para defensoras, con tres feminicidios registrados: RNDDHM

 

Cabe señalar que  las mujeres indígenas defensoras enfrentan un triple riesgo: por ser mujeres, debido a la violencia machista y patriarcal; por ser indígenas, a causa del racismo y la discriminación estructural; y por su labor de defensa, que las expone a la criminalización y a ataques por proteger sus territorios y derechos.

Pese a este escenario que enfrentan las defensoras indígenas, contrasta con el discurso oficial del gobierno de Claudia Sheinbaum declaró 2025 como el Año de la Mujer Indígena con el objetivo de reconocer y honrar su papel histórico y cultural, visibilizar su liderazgo y celebrar su legado en la defensa de los derechos de los pueblos originarios.

Pese a dicho nombramiento, las mujeres indígenas que enfrentaron mayores niveles de violencia durante el último año fueron aquellas que defienden la verdad, la justicia y la reparación, con un 30%; seguidas de quienes luchan por los derechos laborales, con un 21%, y de las que promueven el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, con un 20%. 

En la mayoría de los casos, las agresiones fueron perpetradas por personas no identificadas, con un 29%, así como por autoridades y policías estatales y municipales, con un 28% respectivamente.

Oaxaca, el estado más peligroso para las defensoras, con tres feminicidios registrados

Casi la mitad de las agresiones registradas en contra de defensoras indígenas ocurrieron en el estado de Oaxaca, gobernado por Salomón Jara, con un 45%. En este ultimo año se registraron hechos sumamente violentos en la entidad, como la agresión colectiva contra 8 defensoras de Elexochitlán de Flores Magón 

Esta situación de riesgo extremo para las defensoras ya había sido advertida por organizaciones como el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, que identificó que, de 2012 a 2018, Oaxaca fue la entidad que registró el mayor número de agresiones contra personas defensoras con 79 casos a nivel nacional, concentrándose principalmente en la zona de Juchitán.

Además es importante precisar que, gobernador Salomón Jara fue el señalado en varias ocasiones por no atender la violencia feminicida en la entidad. De acuerdo con el Observatorio de Feminicidio del Grupo de estudios sobre la mujer “Rosario Castellanos» A.C. (GESMujer), en el estado de Oaxaca han ocurrido 273 casos de feminicidios en la actual administración, de los cuales 14 acontecieron en el transcurso de 2025, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Sandra Domínguez

En este periodo registrado por la RNDDHM, ocurrieron 3 feminicidios de mujeres Oaxaqueñas. Una de ellas fue  Sandra Domínguez, defensora de derechos humanos y abogada ayuuk, quien fue fue hallada sin vida en abril, luego de haber permanecido desaparecida durante seis meses, tras ser vista por última vez en Oaxaca.

Antes de su desaparición, Sandra Estefanía Domínguez denunció públicamente a Donato Vargas Jiménez, entonces coordinador de Delegados de Paz Social, por su presunta participación en grupos de carácter sexual en los que se compartían fotografías y videos de mujeres mixes sin su consentimiento. Tras hacer pública la denuncia, la abogada exigió su destitución y solicitó al gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, tomar acciones e investigar los hechos.

Sandra desapareció el 4 de octubre de 2024 en San Juan de Cotzocón, Oaxaca. No obstante, de acuerdo con lo narrado por Aracely Domínguez a Cimacnoticias, el reporte oficial se emitió hasta el 8 de octubre, debido a que la abogada vivía en una zona con escasa señal de comunicación; sin embargo, ante la falta total de indicios sobre su paradero, se inició una búsqueda exhaustiva por parte de sus familiares

La localización de Sandra y de su esposo, Alexander Hernández, ocurrió el 24 de abril de 2025, tras un operativo realizado en distintos puntos del estado de Veracruz, luego de que las autoridades obtuvieran indicios sobre su posible paradero. Sin embargo, la familia de Sandra ha denunciado que continúa enfrentando hostigamiento y revictimización por parte de las autoridades, además de que el caso no ha sido clasificado como feminicidio, pese al contexto de violencia que rodeó su desaparición y asesinato

Adriana y Virginia Ortiz 

De acuerdo con información documentadas po el Centro Mexicano de Derecho Ambiental,  Adriana y Virginia Ortiz García, mujeres indígenas triquis originarias de San Juan Copala, Oaxaca, eran defensoras de la tierra y el territorio, además de integrantes del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui, organización que denuncia el despojo de tierras y recursos naturales

De acuerdo con los reportes, la madrugada del 6 de noviembre de 2024 las hermanas se encontraban en el centro histórico de la ciudad de Oaxaca cuando, al descender de un taxi, fueron atacadas con armas de fuego por dos sujetos, quienes las asesinaron en el lugar, un hecho que, según el Observatorio para la Protección de los Defensores de Derechos Humanos, debe ser considerado como una posible represalia por su labor en la defensa de los derechos humanos y del medio ambiente.

Por su parte, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca informó, mediante un boletín de prensa, que derivado de las investigaciones se identificó que uno de los sujetos imputados en el homicidio de Adriana y Virginia era elemento activo de la Policía Estatal adscrita a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, por lo que el caso es investigado como una probable ejecución extrajudicial.

 Pese a que están detenidos 3 personas, señaladas como presuntos actores materiales del delito, aún siguen sin se llamados a rendir cuentas ante la justicia los actores intelectuales, lo que refleja la impunidad total que oscila en esta entidad.

Ante el contexto de injusticia, violencia y abandono institucional que enfrentan las defensoras indígenas, la RNDDHM, demanda el cese inmediato de la criminalización y persecución judicial, así como investigaciones efectivas y sanciones ejemplares contra las personas responsables de las agresiones cometidos en su contra y la implementación inmediata de medidas de protección integral con enfoque indígena

Asimismo, la RNDDHM subraya la urgencia de reconocer el trabajo de las defensoras indígenas como esencial para la justicia social y la democracia, y exige garantías reales para que puedan ejercer su labor sin violencia, discriminación ni racismo, en condiciones de seguridad, dignidad y respeto pleno a sus derechos humanos.

Defensoras y periodistas piden a UE y Estado mexicano acciones ante retrocesos en derechos humanos

.-Ciudad de México.- El pasado 16 de diciembre, más de 20 organizaciones de la sociedad civil, periodistas, personas defensoras de derechos humanos y del medio ambiente tanto mexicanas como europeas se reunieron, para llevar a cabo el onceavo Seminario con Organizaciones de la Sociedad Civil que ocurre en el marco del XIII Diálogo de Alto Nivel de Derechos Humanos México-Unión Europea (UE), en la que expresaron su preocupación por las graves violaciones a derechos humanos, reducción del espacio cívico, securización y cambio de paradigma de la cooperación internacional, por lo que entregaron emitieron algunas recomendación para tomar acciones que reviertan la situación.

Es importante señalar que las organizaciones mexicanas y europeas emitieron recomendaciones en materia de movilidad humana, derechos de los pueblos originarios, desapariciones, fortalecimiento del Estado de Derecho, personas privadas de libertad, represión policial, protección a personas defensoras de derechos humanos y periodistas, empresas y derechos humanos, Acuerdo Global modernizado, entre otras áreas de preocupación.

A este diálogo birregional asistieron: Amnistía Internacional, Antigone, ARTICLE 19 México y Centroamérica, Asociación por la Paz y los Derechos Humanos Taula per Mèxic, Brigadas Internacionales de Paz – Proyecto México, Comunicación e Información de la Mujer A.C (CIMAC) , Consorcio Oaxaca, Coordinación Alemana para los Derechos Humanos en México (DMRKM), Educación e Investigación (PODER), EQUIS: justicia para las mujeres, Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derecho (FJEDD), Instituto de Estudios del Proceso Penal Acusatorio, A.C. (INEPPA), Instituto para las Mujeres en la Migración AC (IMUMI), Ligue des droits de l’Homme, Movimiento Sueco por la reconciliación (SweFOR), Oficina Ecuménica por la Paz y la Justicia, Open Arms, Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT), Red EU-LAT, Saami Council, Servicios y Asesoría para la Paz – SERAPAZ, Tejiendo Redes Infancia en América Latina y el Caribe y Tlachinollan, Centro de Derechos Humanos de la Montaña, quienes en su conjunto solicitaron:

  • Establecer un mecanismo de seguimiento conjunto entre la UE, el Estado mexicano y las organizaciones de la sociedad civil de ambos lados, de manera estructurada y permanente, que garantice avances reales y rendición de cuentas sobre los acuerdos tomados entre cada sesión del Diálogo de Derechos Humanos.
  • Poner los derechos humanos en el centro de las relaciones entre México y la Unión Europea, de manera transversal y coherente, y en este sentido, fortalecer el componente de derechos humanos del Acuerdo Global México – UE, entre otros, garantizando la participación efectiva en los grupos consultivos de las organizaciones de la sociedad civil y comunidades de los territorios con actividades empresariales europeas.
  • Proteger de manera activa y robusta el espacio cívico, Estado de derecho y los derechos humanos, mediante acciones y políticas públicas, y contribuir a frenar las iniciativas y narrativas globales que atentan contra el Estado de derecho y la libertad de expresión,  que obstaculizan y criminalizan la labor de la prensa y las personas defensoras de derechos humanos y de ambiente, tierra y territorio y organizaciones de la sociedad civil, en México y en la UE.
  • Por parte de la UE y sus estados miembros, detener los recortes en materia de cooperación internacional y priorizar recursos con el Estado mexicano y con las organizaciones de sociedad civil en materia de derechos humanos, para garantizar financiamiento estable, flexible y accesible para organizaciones, personas defensoras y periodistas tanto en México como en la UE.
  • Asegurar que la estrategia Global Gateway no reemplace la cooperación tradicional ni priorice intereses geopolíticos y comerciales por sobre el bienestar humano y los intereses de las comunidades locales. Estos proyectos deben cumplir con evaluaciones de impacto ambiental y social transparentes, inclusivas e integrales, consultas públicas y comunitarias efectivas, y mecanismos de quejas accesibles y transparentes. En lo que respecta a los Pueblos Indígenas, esto también incluye el Consentimiento Libre, Previo e Informado (CLPI).

Se detalló que el objetivo es dialogar de las necesidades que existen en materia de derechos humanos, buscando aportar elementos a la conversación entre las autoridades de ambas latitudes, que abonen a ajustar las políticas públicas y alinear la cooperación para cumplir con las obligaciones de garantizar los derechos fundamentales en México y la Unión Europea.

Se dijo que en este espacio:

«Se quiere reafirmar la importancia de una red internacional de organizaciones de la sociedad civil comprometidas con la defensa, protección y promoción de los derechos fundamentales».

El encuentro

A lo largo de la jornada, organizaciones de la sociedad civil compartieron análisis críticos sobre la situación de los derechos humanos en ambas regiones y formularon decenas de recomendaciones en múltiples ámbitos, entre ellos: movilidad humana; derechos de los pueblos originarios; desapariciones forzadas y la labor de las mujeres buscadoras; condiciones de las personas privadas de libertad; represión policial y criminalización de la protesta social; protección a personas defensoras de derechos humanos y periodistas; uso de tecnologías de vigilancia sin salvaguardas adecuadas; devastación ambiental; responsabilidad empresarial y transición energética, entre otras problemáticas urgentes.

Alice

Alice Wiesholler, quien lucha por una agricultura solidaria que permita mantener la vida también para las futuras generaciones y quien a su vez forma parte de la Oficina Ecuménica por la Paz y la Justicia e.V. en Múnich, Alemania, donde trabaja en el área de los derechos humanos en México, habló desde su perspectiva personal, como pequeña agricultora en ese país europeo donde está a punto de hacerse cargo de la granja familiar, una situación que apunta, es poco vista:

«El acceso a la tierra sigue siendo limitado para las mujeres y las personas queer. Los roles patriarcales forman parte de un sistema agrícola que se basa en la fuerza, el crecimiento y la competencia».


Resaltó la importancia de las mujeres para la supervivencia de la economía ecológica, el cuidado de las semillas y la defensa de los territorios y la tierra. También para la preservación de saberes ancestrales sobre plantas medicinales. Precisamente por eso, muchas defensoras de la tierra y los territorios son mujeres. Por eso, su papel como mujeres y defensoras esta aún más amenazado y oprimido.

Wiesholler, pidió un cambio agrícola radical, para pasar de una industria agrícola explotadora a un sistema agrícola solidario y ecológico que anteponga los intereses de las y los pequeños agricultores a los de las empresas multinacionales, por lo cual hoy, dijo, ella y defensoras de la tierra resisten desde la fundación de cooperativas agrícolas locales al colectivizar la tierra y de este modo, sustraerla del mercado capitalista.

Cirenia

Por su parte, Cirenia Celestino Ortega, integrante de Comunicación e Información de la Mujer A.C., abrió su participación con un recuento de las y los periodistas violentados y asesinados por el ejercicio de su labor en México, destacando los informes presentados por su organización que apuntan a un riesgo agudizado contra mujeres.

De acuerdo con la documentación de CIMAC, durante el sexenio del ex presidente Andrés Manuel López Obrador se encontró un patrón sostenido de hostilidad institucional y sociopolítica el cual registró el doble de agresiones que el periodo anterior acumulando mil 189 casos, de los cuales 47 ocurrieron durante su conferencia Mañanera, un aumento de 117% respecto a los 548 casos presentados durante la administración de Enrique Peña Nieto.

Celestino Ortega destacó 22 casos de feminicidio de mujeres periodistas, 13 casos de desplazamiento forzado, tres casos de exilio y cinco casos de desaparición de mujeres periodistas. Asimismo reiteró la violencia que enfrentan personas y organizaciones defensoras de derechos humanos en el país, así como periodistas en contextos particulares como lo es el estado de Michoacán.

Mencionó las disputas territoriales entre grupos del crimen organizado, frecuentemente coludidos con actores estatales o municipales, lo que afecta de manera diferenciada y desproporcionada a pueblos y comunidades indígenas, así como a mujeres, cuyos territorios, formas de organización y procesos colectivos se ven amenazados por intereses económicos, criminales y políticos.

Situación que se suma a la crisis humanitaria de desaparición de personas en México, al 19 de diciembre de 2025, el país registra 133 mil 493 personas personas desaparecidas, de las cuales 29 mil 603 son mujeres, de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO). A esto se suma una crisis forense con más de 72 mil 100 cuerpos sin identificar y 5 mil 696 fosas clandestinas. Así como la condición de riesgo para las buscadoras, dijo, quienes son «doblemente víctimas, víctimas indirectas de la desaparición, pero son también víctimas directas al ser amenazadas por buscar a sus desaparecidas y desaparecidos».

Por lo que Celestino Ortega, propuso:

  1. Implementar un Plan de Fortalecimiento del Mecanismo para 2026, construido con participación de la sociedad civil, que responda a los retos identificados en atención, suficiencia de personal, medidas y planes de protección idóneos, así como la incorporación de enfoques diferenciados como género, protección colectiva y comunitaria.
  2. Aprobar y difundir el protocolo de investigación de delitos contra personas defensoras, elaborado con la participación de organizaciones de la sociedad civil y con asesoría técnica de la Oficina de la ONU-DH en México.
  3. Impulsar una campaña de reconocimiento a nivel nacional sobre la labor de personas defensoras y periodistas que fortalezca las acciones de prevención y sensibilización, y contribuya a contrarrestar los discursos de odio y descrédito hacia su labor.
  4. En el marco del Acuerdo de Escazú, implementar medidas dirigidas a las y los defensores de los derechos humanos en asuntos ambientales, en materia de reconocimiento, protección y promoción de su labor.A la Unión Europea: mantener el financiamiento a organizaciones y a acciones de protección de personas defensoras y periodistas mediante proyectos para el periodo 2026 y reconocer, así como dar continuidad al proyecto “Protejamos sus voces”, fortaleciendo su implementación por parte de las Embajadas de la Unión Europea en México.

A la Unión Europea: mantener el financiamiento a organizaciones y a acciones de protección de personas defensoras y periodistas mediante proyectos para el periodo 2026 y reconocer, así como dar continuidad al proyecto “Protejamos sus voces”, fortaleciendo su implementación por parte de las Embajadas de la Unión Europea en México.

    Martha Carlota

    También estuvo presente Martha Carlota Aguirre, originaria de Tahuichopa municipio de Arizpe, Sonora, quien se presentó como madre de familia y defensora de los derechos humanos quien compartió un relató de violencia contra su comunidad que ha afectado la vida, salud e integridad de quienes viven en su territorio, incluida a su hija quien vive secuelas por el derrame provocado por Grupo México, en los ríos Sonora y Bacanuchi, en los que vertieron cobre y metales pesados afectando a más de 22 mil personas de los 8 municipios a lo largo de la cuenca.

    Cabe señalar que este derrame fue declarado por el Gobierno Federal como el desastre ambiental más grande de la historia de la minería en México.

    La defensora Aguirre señaló que a pesar del daño provocado y la magnitud de lo vivido, hasta hoy en sus comunidades siguen sin reparación y justicia, por lo que hizo un llamado de auxilio más dirigido a las autoridades de gobierno, instituciones financieras, e inversionistas que con su capital, avalan las acciones violatorias de sus derechos humanos, dijo.

    Tras el derrame contaminante en estos ríos, Martha Carlota Aguirre, recordó que el gobierno mexicano anunció la creación del Fideicomiso Río Sonora, para limpiar el río, pagar daños económicos, construir plantas de agua separadoras de metales pesados y un hospital, no obstante, ese beneficio monetario fue cerrado unilateralmente en el 2017 y devolvieron el dinero a la empresa sin haber cumplido una sola de las promesas.

    Aguirre reiteró que hoy en su territorio y a once años de la tragedia, no hay ninguna planta potabilizadora que separe metales pesados. El río y los pozos siguen contaminados y el hospital no existe. Además, aseveró que la atención médica que les ofrecieron nunca fue especializada en toxicología, por el contrario, la calificó de deficiente, selectiva y temporal, porque ese personal médico solo culpó a los enfermos de no cuidar su salud y a la fecha las comunidades siguen enfermando y muriendo sin respuestas ni atención.

    Así fue como a lo largo del evento, periodistas y defensoras alertaron sobre el cierre progresivo del espacio cívico, la criminalización de la solidaridad y la erosión del Estado democrático de Derecho, tanto en países de la UE como en México, y el avance de marcos normativos que obstaculizan el trabajo de las organizaciones de la sociedad civil y atentan contra el goce de los derechos humanos y las libertades.

    A ello se sumó a la conversación, los recortes a la cooperación internacional, su creciente securitización e instrumentalización y los impactos de políticas europeas, como el Global Gateway, que pueden tener impactos directos en comunidades y territorios fuera de Europa como México.

    Ausencia de funcionarios de alto nivel

    Es importante resaltar que a lo largo del Seminario se observó la ausencia de altos funcionarios por parte de la UE, lo cual «resulta preocupante», para defensoras y periodistas, porque dijeron: transmite la impresión de que ese espacio se reduce a un ejercicio meramente formal o de cumplimiento, sin reflejar un compromiso genuino con la escucha activa, el intercambio sustantivo de recomendaciones ni la rendición de cuentas; así como la ausencia de funcionarios de la UE que puedan responder y prestar cuentas sobre el cumplimiento de derechos humanos y fundamentales al interno de la Unión.

    Por lo cual reiteraron que la presencia, tanto de las autoridades mexicanas como europeas de alto nivel en este tipo de espacios es fundamental porque su participación e interlocución con las organizaciones «es un componente indispensable para garantizar que las preocupaciones, evidencia y propuestas de la sociedad civil sean tomadas en cuenta en los procesos de toma de decisión».

    Por lo que periodistas y defensores reiteraron que defienden, valoran y reinvidican espacios como este porque constituyen un canal imprescindible de diálogo directo entre autoridades y sociedad civil, fortalecen la confianza institucional y permiten construir respuestas conjuntas basadas en evidencia frente a los desafíos en materia de derechos humanos. 

    12/13/2025

    Firman acuerdo político ambiental feminista de protección a mujeres defensoras ambientales

     

    Dicho acuerdo fue encabezado por la titular de la secretaría del Medio Ambiente, Alicia Bárcena Ibarra, y la secretaria de mujeres, Citlalli Hernández Mora.

    Esta acuerdo es fundamental ya que ONU Mujeres ha reconocido que las mujeres desempeñan un papel esencial en la defensa ambiental, además lideran la lucha por la protección del planeta y el territorio, también son las principales en defender la conservación de culturas indígenas que encuentran fundamental la preservación de la naturaleza, no obstante enfrentan violencia en el ejercicio de su labor.

    La violencia contra mujeres defensoras ha sido documentada por Cimacnoticias, de acuerdo con la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras), tan solo en marzo de 2024, se contabilizaron 923 agresiones contra 123 defensoras y 2 organizaciones o grupos que de igual manera representó el 13% de las 7 mil 345 agresiones registradas en el conjunto del año.

    Las agresiones tuvieron como principal objetivo a las defensoras de derechos de las mujeres a una vida libre de violencia (26%), de la tierra y el territorio (23%), de la participación política (15%) y de la libertad de expresión (15%). Además, IM-Defensoras identificó discriminación por razones de género en más de la mitad de las agresiones documentadas.

    Mientras que América Latina suele ser la principal región afectada, también se registra una cantidad superior de personas defensoras que fueron afectadas por promover el desarrollo sustentable y luchar contra iniciativas que ponen en peligro a sus comunidades, según el más reciente informe de Global Witness. El estudio también sostiene que México, Colombia y Brasil concentran los números más altos a nivel mundial.

    Entre las acciones que la Semarnat implementara como parte del convenio destacan:

    • El gobierno de México avanza hacia una política ambiental feminista, participativa y basada en la justicia social, en línea con el compromiso de la presidenta Claudia Sheinbaum.
    • Crear y fortalecer mecanismos específicos de protección para defensoras ambientales, en coordinación con la Secretaría de Gobernación.
    • Integrar datos desagregados por sexo en estadísticas e informes institucionales.
    • Establecer protocolos para prevenir y sancionar el acoso, hostigamiento sexual y laboral.
    • Impulsar programas de capacitación con enfoque de igualdad.

    Dicho convenio entre funcionaras del Gobierno de México, tendrá vigencia hasta 2030 y forma parte de los 16 días de activismo en el marco del 25N, Citlalli Hernández, titular de la Secretaría de las Mujeres, expuso que también se trabaja en la actualización del protocolo de todas las secretarías para combatir el acoso, el hostigamiento y la violencia.

    Gobierno de México. Firma de convenio de colaboración

    En su intervención, la secretaria de la SEMARNAT afirmó que las mujeres son quienes en mayor medida defienden el territorio.

    «Son las grandes protectoras de los bosques, las que cuidan el agua, las que se oponen a proyectos extractivistas, las que enfrentan amenazas, hostigamiento, criminalización y, a veces, violencia que ha cobrado incluso sus vidas”.

    En este contexto, subrayó que la protección de las defensoras ambientales es una prioridad para el Gobierno de México, “No puede haber justicia social sin justicia ambiental e igualdad de género”, afirmó Bárcena Ibarra.

    “Proteger a las defensoras del medioambiente, las que dan la vida por la vida, es una prioridad. Es algo que realmente nos preocupa, los asesinatos de personas defensoras del medioambiente, y por eso estamos siempre detrás del Acuerdo de Escazú, que defiende la justicia ambiental, el acceso a la información y la participación ciudadana. Y es el único convenio que existe en el mundo que protege a los defensores del medioambiente y, en este caso, a las defensoras del medioambiente.»

    Alicia Bárcena Ibarra

    También reconoció la labor de la Secretaría de las Mujeres para evidenciar las desigualdades y avanzar hacia la igualdad sustantiva dentro de todas las dependencias del Gobierno Federal. “Nada sobre nosotras sin nosotras; es un lema que siempre llevaré conmigo, porque el futuro será feminista o no será”, enfatizó.

    Por su parte, Hernández Mora destacó que la colaboración responde a la instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum de garantizar una visión transversal en las políticas públicas: «Los asuntos del medio ambiente son asuntos de las mujeres; todos los asuntos del Estado implican la participación de las mujeres» afirmo. «Son una cantidad de acciones que a veces invisiblemente hacen las mujeres en sus territorios».

    “Por mucho tiempo, y sobre todo en los gobiernos neoliberales se trató de fragmentarlo todo, y se trató de invisibilizar la realidad de las mujeres como una realidad desvinculada a todo, como un tema aislado de mujeres para mujeres, pero esta visión transversal y esta voluntad de nuestra presidenta Claudia Sheinbaum que coloca el tema de las mujeres en una secretaría de estado, justamente lo que busca es tener esta visión transversal”.

    «Con este convenio fortalecemos una alianza estratégica» afirmó Viridiana Hernández, coordinadora general de Vinculación y Seguimiento.

    Con esta iniciativa, ambas secretarias buscan reforzar la protección, la igualdad y el reconocimiento de quienes, día a día, defienden la vida desde sus territorios.

    11/08/2025

    Defensoras respaldan activación del artículo 34 de ONU por desapariciones en México

     

    .- Ciudad de México.- Tras la activación del artículo 34 por parte del Comité contra la Desaparición Forzada (CED, por sus siglas en inglés), que busca solicitar al Estado mexicano toda la información pertinente sobre la situación de las desapariciones forzadas, Amnistía Internacional respaldó la medida, en su más reciente informe, contradiciendo la narrativa del actual gobierno que niega la existencia de esta práctica en el país.

    Cabe precisar que, tras el hallazgo de desapariciones forzadas y la activación del artículo 34, el pasado 27 de octubre la presidenta Claudia Sheinbaum declaró en conferencia matutina que las desapariciones en México están “vinculadas con la delincuencia organizada en la gran mayoría de los casos”.

    Ante ello, Amnistía Internacional externó su preocupación y recordó que, aunque muchas desapariciones se relacionan con el crimen organizado, el Estado mexicano omite que los grupos criminales operan con la autorización, apoyo o aquiescencia de las autoridades. Además, se han documentado casos en los que servidores públicos son directamente responsables de las desapariciones forzadas.

    Esta situación se ha recrudecido con los años, pues en 2015, cuando el CED reconoció que en México existía una práctica generalizada de desaparición forzada, se contabilizaban 111 mil 540 personas desaparecidas. Diez años después, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) reporta 133 mil 219 personas desaparecidas y no localizadas, situación que deja entrever que pese a que han pasado 3 gobiernos al frente del país, no han logrado combatir la problemática.

    A pesar de esta crisis creciente, la justicia para las víctimas es casi nula dentro del territorio, pues según datos de Impunidad Cero, de 2019 a 2022 la impunidad acumulada para el delito de desaparición fue de 99.6% a nivel nacional. Lo anterior coincide con datos proporcionados por la CED, que recibió información al 26 de noviembre de 2021 que indicaba que únicamente entre el 2% y el 6% de los casos de desaparición de personas habían sido judicializados y solo se habían emitido 36 sentencias por desaparición de personas a nivel nacional.

    Amnistía Internacional apunta que la impunidad en México no es casual ni resultado de falta de capacidades institucionales, sino una decisión política deliberada. Esta impunidad activa se manifiesta a través de actos como la alteración de escenas del crimen, siembra de evidencia falsa, negativa a recibir denuncias, intimidación a víctimas y testigos, y criminalización de las propias víctimas.

    Ante esta realidad, se sigue omitiendo que las desapariciones en México ocurren de manera sistemática, es decir, no son hechos aislados, sino una táctica repetida. Para considerar una práctica como sistemática se analizan tres criterios: la existencia de delitos similares, un mismo modus operandi y un patrón de víctimas tratadas de forma semejante en amplias zonas geográficas.

    En territorio mexicano, Amnistía Internacional ha identificado estas prácticas en estados como Coahuila, Nayarit, Jalisco y Veracruz, donde existen patrones específicos de desapariciones forzadas y colusión entre autoridades y grupos criminales. Una de las más comunes consiste en la detención ilegal de personas por autoridades que después las entregan a grupos criminales o las desaparecen.

    Desprotección hacia mujeres buscadoras de personas desaparecidas

    Ante las persistentes omisiones del Estado, son los familiares, en su mayoría mujeres, quienes han asumido las labores de búsqueda e investigación por su cuenta, enfrentando riesgos, violencias y violaciones a sus derechos humanos.

    En su más reciente informe “Desaparecer otra vez: violencias y afectaciones que enfrentan las mujeres buscadoras en México”, Amnistía Internacional entrevistó a más de 600 mujeres buscadoras para conocer las violencias y afectaciones que sufren al realizar su labor. Entre los principales riesgos se encuentran asesinatos, desapariciones, amenazas, ataques y extorsiones.

    La organización también documentó la estigmatización y revictimización que muchas de ellas enfrentan, incluso por parte de autoridades. En varios casos, los asesinatos ocurrieron después de denunciar amenazas, localizar fosas o denunciar omisiones institucionales.

    Además, Amnistía Internacional observó falta de coordinación efectiva entre las comisiones de búsqueda y las fiscalías generales, así como la ausencia de una política integral de atención a familiares centrada en la garantía de derechos. Las reparaciones, señaló, deben ser integrales y no limitarse a apoyos emergentes.

    Reformas que han obstaculizado la justicia

    La organización señaló que la crisis de desapariciones e impunidad podrían agravarse por el debilitamiento de las instituciones que deberían fungir como observadoras y contrapesos del poder, pues se han tomado medidas preocupantes como la reforma judicial, que a partir de 2025 permite que juezas, jueces, magistradas, magistrados, ministras y ministros sean elegidos por voto popular, lo que ha generado preocupación por la pérdida de independencia judicial.

    Esta reforma fue acompañada por cambios a la Ley de Amparo, que establecen que todo juicio contra reformas constitucionales será improcedente, impidiendo impugnar dichas modificaciones. Para Amnistía Internacional, esto debilita aún más el acceso a la justicia en un país donde el sistema judicial ha sido señalado por su dependencia del poder político y por sus vínculos con el crimen organizado.

    La organización también advirtió sobre la reforma que elimina al Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), ya que vulnera el derecho al acceso a la información pública, herramienta fundamental para documentar casos de corrupción y violaciones a derechos humanos. Con su desaparición, las impugnaciones deberán resolverse ante tribunales en procesos más largos y complicados.

    Asimismo, Amnistía Internacional llamó la atención sobre la reforma que adscribe la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), formalizando su militarización y otorgándole mayores facultades de investigación. Esta medida, señaló, ha contribuido al aumento de violaciones graves a los derechos humanos y desapariciones forzadas.

    Cabe destacar que Cimacnoticias ha documentado que la expansión de las fuerzas armadas en ámbitos civiles impacta de manera diferenciada a las mujeres, quienes son más propensas a sufrir abusos sexuales y violencia institucional.

    Frente a esta crisis, Amnistía Internacional llamó al Estado mexicano no solo a reconocer la magnitud del problema, sino a revertir el incremento de desapariciones registrado en 2024. Asimismo, exigió proteger a las familias buscadoras, garantizar condiciones dignas de búsqueda y acceso a la información, y aceptar asistencia técnica internacional para diseñar una hoja de ruta que fortalezca las instituciones encargadas de procurar justicia y verdad.

    Finalmente, la organización subrayó que sin voluntad política ni independencia judicial no habrá verdad, justicia ni reparación para las más de 133 mil personas desaparecidas en México.

    10/25/2025

    Periodistas y defensoras exponen en Cámara de Diputados, retos que enfrentan para alcanzar justicia

     

    El recinto de San Lázaro recibió a estas periodistas y defensoras quienes estuvieron presentes en el Foro Justicia para las mujeres periodistas y defensoras de derechos humanos, donde recordaron que en México el 98% de casos sobre violencia contra periodistas y defensoras quedan en impunidad por lo que se requieren acciones para detener esta situación.

    El foro que comenzó en punto de las 10 de la mañana, se desarrolló a partir de la exposición de algunas voceras, como Maia Campbell, representante adjunta del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OHCHR), quien señaló que, desde enero de 2016, el organismo registró 367 víctimas de algún tipo de agresión en México (160 periodistas y 179 personas defensoras) de los cuales 80 fueron mujeres. Asimismo, detalló que hay 16 periodistas y 12 personas defensoras que fueron víctimas de intentos de homicidios, así como 26 periodistas y 38 personas defensoras víctimas de desaparición forzada.

    Ante este panorama, Campbell recalcó que el Estado mexicano tiene la obligación de garantizar el derecho a la vida, a la integridad personal de las personas con una respuesta integral desde los tres poderes y niveles de gobierno por lo que remarcó cuatro ejes importantes: la obligación de respetar los derechos humanos; prevenir todo tipo de violencia; asegurar una protección efectiva integral y garantizar el acceso efectivo a la justicia.

    No obstante, este último continúa siendo un reto importante para las mujeres, ya que, de los 367 casos documentados, solo el 12.5% cuentan con una sentencia condenatoria siendo esta una cifra preocupante para la OHCHR.

    Siguiendo el informe «Buenas prácticas y desafíos en la investigación de delitos cometidos contra personas defensores de derechos humanos y periodistas», México cuenta con la capacidad en la Fiscalía General de Justicia y fiscalías estatales para realizar investigaciones conforme a los principios generales de vida.

    Pese a esto, no siempre existen recursos, competencia o voluntad política, según mencionó Campbell, por lo que será necesario que las nuevas autoridades del Poder Judicial tomen medidas para fortalecer las capacidades de respuesta del Estado mexicano.

    Por su parte, Ruth Fierro Pineda, coordinadora general del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM), durante el evento realizado en el recinto de San Lázaro también reconoció la importancia del nuevo poder judicial ahora que la Ley de Amparo realizó diversas modificaciones que podrán afectar las denuncias sobre agresiones a periodistas o defensoras.

    Uno de los casos más destacados que el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres, ha acompañado es el de las mujeres rarámuris desplazadas de la Sierra Tarahumara en Chihuahua quienes atravesaron por un caso de injusticia cuando fueron desplazadas del territorio Coloradas de la Virgen.

    No obstante, al día de hoy continúan sin regresar, incluso cuando la jueza que autorizó dicho recurso legal reconoció que la comunidad entera es víctima y que dicha violencia fue consecuencia de su labor en defensa de los derechos humanos, lo que respalda la lucha.

    Mujeres rarámuris desplazadas de la Sierra Tarahumara a un año de ganar amparo – cimacnoticias.com.mx

    Es por ello que, Fierro apuntó a la importancia de que las juezas y jueces en sus diferentes competencias puedan juzgar con perspectiva de género comenzando con la inclusión de guías, protocolos y estándares para las personas juzgadoras. De esta forma, el nuevo poder judicial puede ser un parteaguas para evitar la criminalización de las mujeres periodistas y defensoras si incluye un enfoque de género y derechos humanos, afirmaron y así se garantizaría su protección, analizar el contexto en el que ocurre la amenaza, y seguir los estándares internacionales.

    Por otro lado, las mujeres periodistas enfrentan algunos retos y desafíos por su labor que se profundizan por su género. De acuerdo con el informe «Las formas del asedio. Violencia contra mujeres periodistas en el sexenio de López Obrador» de CIMAC, en el sexenio de López Obrador se documentaron mil 189 casos de violencia, 117% más que en la administración de Peña Nieto (2012-2018), de los cuales 47 ocurrieron en la Mañanera.

    Asedio de AMLO contra mujeres periodistas. Informe CIMAC registra mil 189 casos – cimacnoticias.com.mx

    Desde la perspectiva de la periodista Myrna Gómez Vázquez, los principales retos a los que se enfrentan son la fragmentación institucional que diluye sus responsabilidades, falta de enfoque interseccional y de género en las políticas públicas, ausencia de personal especializado en atender a las mujeres periodistas y defensoras especialmente en contextos rurales e indígenas, la desconfianza institucional, la falta de reconocimiento en la violencia diferenciada, la falta de la tipificación adecuada que no reconoce los patrones de violencia específicos, la invisibilizarían de la violencia estructural, la ausencia den protección con enfoque familiar, la falta de políticas para mujeres desplazadas, y sobre todo, la falta de acceso a la justicia.

    Uno de los casos más destacados en México es el asesinato de la fotoperiodista María del Sol Jarquín en Oaxaca hace siete años y cuatro meses y medio cuando se encontraba cubriendo las elecciones electorales en Juchitán de Zaragoza, Oaxaca. El caso fue mencionado en el foro por Yésica Sánchez Maya, co-directora de Consorcio Para el Dialogo Parlamentario y Equidad, Oaxaca (Consorcio Oaxaca).

    Recomendación sobre feminicidio de María del Sol «llega 7 años tarde», acusan defensoras – cimacnoticias.com.mx

    La defensora Sánchez resaltó que la recomendación de la la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) llegó muchos años tarde, lo cual no puede seguir ocurriendo cuando se habla de acceso a la justicia. También señaló que el sistema judicial está rodeado de burocracia lo que genera desgasta en las mujeres que piden justicia, por lo que es importante que se recupere la dignificación de la acción por la defensa de los derechos humanos y por la labor periodística.

    Por el momento, la Dirección General de Prevención, Atención y Seguimiento a Casos de Violencia de Género de la Corte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) a cargo de Cristina Solano Díaz, está por iniciar trabajos técnicos y ejercicios de foros para actualizar el protocolo para juzgar con perspectiva de género y aunque no estará focalizado en mujeres periodistas y defensoras, se espera que se integren algunos criterios comentados en este «Foro Justicia para las mujeres periodistas y defensoras de derechos humanos«.

    Finalmente, la periodista y directora de Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC), Lucía Lagunes Huerta, señaló que no basta con la creación de un protocolo para juzgar con perspectiva de género, sino que se necesita profundizar y encontrar herramientas para frenar la criminalización contra las mujeres periodistas y defensoras, la acontece de diferentes formas como el lenguaje, señalamientos o estigmatización.

    En adherencia, Lagunes advirtió que para ser efectiva las capacidades del Estado en la investigación de la violencia contra ellas, se requiere que la justicia no sea tardía, sino expedita y que escuche las diferentes realidades que las mujeres atraviesan.

    10/11/2025

    La única reparación posible para Kenia es su inmediata liberación: defensoras

     

    Por ello, estas organizaciones informaron que acuerpan a Kenia y a su familia, reconociendo su fuerza y los aportes de la defensora, quien aún bajo las peores condiciones de privación de libertad nunca ha dejado de luchar por sus derechos y los de sus compañeras internas; así como la fuerza de su familia y sus hijos, quienes también mantienen la demanda de justicia y libertad para su madre.

    El caso de Kenia es uno de los más conocidos en México, pues la defensora de los derechos humanos —originaria de Xochistlahuaca, Guerrero— fue encarcelada por delitos fabricados ante las constantes manifestaciones que emprendía en favor de los derechos humanos.

    El caso de Kenia Hernández no es un hecho aislado. Responde a un patrón sostenido de criminalización contra mujeres defensoras en México y América Latina. Entre 2012 y 2023, el informe Datos que nos duelen, redes que nos salvan, elaborado por la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras), documentó 35 mil 77 actos de violencia contra 8 mil 926 mujeres defensoras y 953 organizaciones.

    Estas organizaciones promotoras de derechos humanos, aludieron a Claudia Sheinbaum Pardo al mencionar que esta liberación supondría un acto de justicia y humanidad propio de un gobierno que afirma estar inmerso en un proceso histórico de transformación.

    Las defensoras recordaron que el pasado 7 de septiembre falleció la mamá de Kenia, quien desde el inicio de la reclusión había asumido el cuidado de los hijos menores de edad de la defensora y tras recibir la noticia en el penal Neza Sur, ubicado en Nezahualcóyotl, estado de México, solicitó a las autoridades penitenciarias el permiso humanitario para poder asistir al funeral, sin embargo, su petición fue rechazada «de manera arbitraria bajo argumentos infundados, como la distancia del traslado», afirmaron.

    Consideraron que el pretexto de la distancia para no conceder el permiso es otra prueba de la cúmulo de actos arbitrarios y violaciones a derechos que vive Kenia y detallaron que esta situación es consecuencia de la omisión del Estado mexicano al no garantizarle el derecho a ser recluida en un penal cercano a su entorno familiar, lo que vulnera no sólo su integridad emocional, sino también el vínculo con sus hijos y redes de apoyo.

    Por lo que esta negativa, «representa una grave violación a los derechos de Kenia» y a lo estipulado en el Capítulo IV de Permisos Humanitarios de la Ley Nacional de Ejecución Penal, el cual establece que:

    «La persona privada de su libertad, podrá solicitar al Juez de Ejecución un permiso extraordinario de salida cuando se justifique por enfermedad terminal, fallecimiento de un pariente consanguíneo en línea ascendiente o descendiente de primer grado, cónyuge, concubina o concubinario, o socioconviviente».

    Además, esta decisión de las autoridades penitenciarias también ha generado impactos emocionales tanto en la propia defensora, que ha sido privada de despedirse de madre, como en sus hijos, quienes han enfrentado el encarcelamiento injusto de su madre y ahora enfrentan el duelo por la pérdida de su abuela, la persona que durante todo este tiempo se había cuidado de ellos.

    Cabe recordar que Kenia fue arbitrariamente detenida la noche del 18 de octubre de 2020 en una caseta de peaje del Estado de Puebla y, tras permanecer en paradero desconocido y sin que se le informará sobre su situación durante horas, fue trasladada a un penal del estado de México.

    Seis días después, el 24 de octubre, tan sólo una hora después de que una jueza del estado de México le concediera libertad bajo medidas cautelares, Kenia fue detenida de nuevo, esta vez por orden de un juez federal. Se la acusaba por supuestos delitos de “robo con violencia armada” y “ataques a las vías de comunicación” en perjuicio de Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) y Autovías Concesionaria Mexiquenses.

    Desde entonces Kenia ha estado presa y ha enfrentado procesos judiciales, de ámbito estatal y federal, por once delitos cuyas penas acumuladas suman más de veinte años de cárcel, de los cuales ya ha estado cinco años en reclusión, tiempo durante el que ha enfrentado, «un patrón sistemático de vulneraciones y violaciones a sus derechos«, como su reclusión en un penal de máxima seguridad bajo condiciones inhumanas que pusieron en riesgo su salud física, psicológica y emocional.

    Estas condiciones incluyeron la negación de acceso a atención médica y a agua potable, control de su correspondencia y situaciones extremas de aislamiento, así como restricciones a las reuniones con su defensa jurídica y a la visita de sus hijos.

    Frente a este trato indigno, Kenia, quien nunca dejó de alzar la voz por sus derechos ni por los de sus compañeras de reclusión, se declaró en huelga de hambre en dos ocasiones. Gracias a su firmeza, al trabajo incansable de su equipo jurídico y al acompañamiento de organizaciones comprometidas con su causa, se logró su traslado a un centro penitenciario con condiciones menos lesivas para su integridad.

    Los daños causados a éstos aún son más flagrantes y exponen la crueldad e inhumanidad de un sistema que persigue a quienes lucha por un mundo mejor y que impone modelos de (in)justicia patriarcales, racistas, clasistas e individualizados y que no tienen en cuentan los impactos colectivos de sus medidas, afectando a familias enteras y comunidades y generando un mayor daño que el que pretenden subsanar.

    Finalmente, señalaron que estos cinco años de encarcelamiento son una condena sumamente larga que no satisface el principio de proporcionalidad, ni permite la posibilidad de reinserción a su familia y a la sociedad, con reiteradas violaciones a sus derechos y tratos inhumanos y arbitrarios como negarle la posibilidad de despedir a su madre fallecida y abrazar el dolor de sus hijos.

    Las organizaciones que acuerpan a Kenia son: Alianza de Comunidades en defensa de la Cuenca de los Ríos Bobos-Nautla y Tecolutla; Asociación por La Paz y los Derechos Humanos Taula per Mèxic; Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL); CIVICUS: Alianza Global para la Participación Ciudadana; CNTE-Estado de México; Colectivo Ecocreando; Edela, México; Espacio de Organizaciones de la Sociedad Civil para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas (Espacio OSC)
    Organizaciones integrantes: ARTICLE 19; Casa del Migrante Saltillo; Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan; Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero (CDHZL); Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA); Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos); Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC); Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad Oaxaca (Consorcio Oaxaca); Instituto de Derecho Ambiental (IDEA); Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas, Todos y Todes (RedTDT); Scalabrinianas, Misión con Migrantes y Refugiados (SMR); Servicios y Asesoría para la Paz (Serapaz); Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PRODESC). Acompañado por Brigadas Internacionales de Paz (PBI) – Proyecto México; Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH), en el marco del Observatorio para la Protección de las Personas Defensoras de Derechos Humanos; Grupo de Trabajo sobre Política Migratoria; Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras); Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT), en el marco del Observatorio para la Protección las Personas Defensoras de Derechos Humanos; Plataforma por La Paz y los Derechos Humanos México – Unión Europea; Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México; Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos «Todos los Derechos para Todas, Todos y Todes» (Red TDT); REDIM (Red por los derechos de la infancia en México).

    En prisión siendo mujer indígena

    Wendy Rayón

    Al pertenecer a una comunidad indígena, Kenia vivió de cerca la violencia que llegan a enfrentar las y los habitantes de pueblos originarios ante invasiones extractivistas o violaciones a derechos humanos. La defensora es dirigente del Colectivo Libertario Zapata Vive y del Movimiento Nacional por la Libertad de los Presos Políticos y desde el 2019 ella y sus compañeras y compañeros de lucha comenzaron a recibir amenazas y hostigamiento judicial.

    Para junio de 2020, mientras se llevó a cabo una protesta por la liberación de presos que eran integrantes del Movimiento Nacional por la Libertad de los Presos Políticos, Kenia en compañía de tres defensores más fueron detenidos en la carretera Toluca-Valle de Bravo, ubicada en el estado de México. Transcurrieron cinco días en los que estuvo en prisión preventiva dentro del Centro Penitenciario «Sergio García Ramírez» en Ecatepec y después fue liberada, pero permaneció bajo vigilancia de las autoridades.

    Cuatro meses después, el 18 de octubre de 2020, alrededor de 22 elementos de la policía detuvieron a Kenia en la caseta de Amozoc, Puebla. Este hecho se dio sin que le hicieran saber el motivo de su detención y además lo hicieron sin una orden judicial.

    Posteriormente, se le comunicó a sus familiares que Kenia se encontraba en el Centro de Readaptación Social de Santiaguito, en Almoloya de Juárez. La acusaron de ataques a las vías de comunicación contra Caminos y Puentes Federales (CAPUFE). Ahora enfrenta una condena de 21 años y 9 meses de prisión como resultado de dos sentencias por delitos fabricados: robo con violencia y el uso de un arma.

    En experiencia de la defensora, la mayoría de las mujeres indígenas que terminan privadas de la libertad es gracias a delitos que cometieron sus parejas y esposos. A esto se suma el círculo de violencia contra ellas que se prolonga incluso en el sistema de justicia, los cuales están conformados con más frecuencia por hombres quienes no las juzgan con perspectiva de género, dándole así largas sentencias que no se equiparan con el delito que cometieron o en otras ocasiones, ni siquiera infligieron la ley.

    Cuando Kenia estuvo en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) No 16 de Morelos, la cárcel de máxima seguridad para mujeres en México, había 16 mujeres indígenas privadas de la libertad de las cuales al menos 11 eran inocentes. Ahora que se encuentra en el Centro Penitenciario y de Reinserción Social Neza-Sur con ella suman 15 mujeres indígenas en el penal y afirma que 9 son inocentes. Una de ellas quien tiene 61 años cumple una sentencia de 60 años que probablemente no llegará a terminar, por lo que ambas experiencias muestran una tendencia en la criminalización de este sector.

    Fotografía retomada de @ParaKenia en X

    A casi cinco años de estar privada de su libertad, la defensora ha pisado diferentes penales y en todos emprendió acciones en favor de las mujeres indígenas. Por ejemplo, cuando fue trasladada al Cefereso 16, entre el 25 de octubre del 2020 hasta el 25 de enero del 2024, logró instalar un pabellón de las mujeres indígenas tras insistirle a la directora por tres años. Se trata de un espacio de convivencia en donde se les permite vivir juntas, cocinar, compartir sus saberes ancestrales e incluso sembrar la tierra con milpa, calabazas, ejotes y rábano. Según los reportes que recibe Kenia, el pabellón es uno de los sitios del penal exentos de suicidios de mujeres

    Cabe recordar que, el Cefereso 16 es el único centro penitenciario federal para mujeres en el país y considerado uno de los más grandes en América Latina, el cual se ubica en el estado de Morelos. No obstante, se ha convertido en uno de los espacios más violentos contra las mujeres porque desde 2015 con su apertura se han llevado a cabo torturas, castigos, tratos crueles e inhumanos y violaciones a derechos humanos, todo esto, bajo un cobijo sistémico del cual es responsable el Estado mexicano y la cúpula empresarial mexicana.

    Prisión feminicida mexicana – cimacnoticias.com.mx

    Muertes en custodia en Cefereso 16 femenil – cimacnoticias.com.mx

    Por otro lado, en el penal de Neza, en el que actualmente se encuentra, no hay tierra para sembrar, por lo que se ha dedicado a atender una cooperativa de 26 mujeres que se apoyan mutuamente y en donde Kenia les enseña a ser resilientes para hacer frente ante las injusticias del sistema. Asimismo, trabajan haciendo obras de artesanía y comparten sus conocimientos que funcionan como terapia ocupacional provocando incluso que, algunas de ellas, dejen las adicciones al tabaco, drogas y medicamentos.

    «A mí me da mucho gusto y se me llena en el corazón de saber que el trabajo está dando frutos, de saber que el esfuerzo ahí está, porque el contacto permanente con la tierra es tan amoroso» -Kenia Hernández, activista y defensora de los derechos de las mujeres en Guerrero.

    Fotografía retomada de @ParaKenia en X

    Defender a las mujeres de su comunidad

    Antes de terminar presa, Kenia ya trabajaba como defensora de los derechos humanos, una decisión que tomó a los 16 años luego de atestiguar la violencia física que vivió una de las mujeres indígenas de su comunidad a quien le enseñaba a leer y escribir. El responsable fue la pareja de la mujer quien se encontraba en estado etílico.

    Según narró la defensora, en su infancia nunca vivió con violencia física o emocional. Su padre siempre trató con respeto a su madre, aunque de vez en cuando cometía actos de micromachismo, afirmó durante la entrevista. Debido a esto, nunca dimensionó las consecuencias de la violencia de género, pero la situación con aquella mujer indígena de su comunidad le hizo saber que debía estudiar Derecho, una promesa que cumplió al estudiar en la Universidad de Loyola gracias a una beca que ganó.

    Cuando regresó a su comunidad se dedicó a atender casos de divorcio, violencia familiar e incluso casos de feminicidio. A partir de su trabajo notó la violencia generalizada que viven las mujeres indígenas. Según su testimonio, para entender el contexto se debe partir de las restricciones sociales que les impide superarse ligado a estereotipos de género.

    Fotografía retomada de @ParaKenia en X

    De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020, se estima que, de las 7 millones 364 mil 645 personas indígenas en México, 3 millones 785 mil 427 son mujeres (51.4%). La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH 2021) reveló que al menos el 67.7% de las mujeres indígenas sufrió violencia de género a lo largo de su vida. Por ejemplo, el 50.4% sufrió violencia psicológica, el 36.7%violencia física, el 41.8% violencia sexual y 28.4% violencia económica o patrimonial. 

    Y la Encuesta Nacional sobre Discriminación (Enadis) 2022, señala que ellas enfrentan diferentes formas de discriminación en varios ámbitos de su vida:

    Por forma de vestir (35.2%), peso o estatura (33.2%), por ser mujer (29.4%), por ser indígena o afrodescendiente (28.9%), creencias religiosas (28.3%), manera de hablar (27.4%), clase social (22.6%), edad (21.5%), lugar donde viven (21.4%), opiniones políticas (21.1%), tono de piel (17.1%), por ser huérfana o adoptada (16.8), tener alguna enfermedad (9.5%), tener alguna discapacidad (9.5%) y por su orientación sexual (6.2%). 

    2025 año de las mujeres indígenas: panorama actual de discriminación y violencia contra ellas – cimacnoticias.com.mx

    A esto se suma la violencia de género que viven. Siguiendo el estudio ‘Violencias de Género en contra de mujeres indígenas en México en contextos públicos, privados e institucionales’, son principalmente las niñas y mujeres indígenas quienes afrontan las desigualdades sociales. Estas formas de opresión no deben entenderse como una sumatoria, sino como la intersección de dos identidades: mujer e indígena.

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    «Le solicito y le pido que nos voltee a ver porque la organización social es una parte fundamental de la reconstrucción del tejido social. Si queremos sacar adelante a este país, si queremos que se frene la delincuencia; se tiene que volver a ver las cárceles» -Kenia Hernández, activista y defensora de los derechos de las mujeres en Guerrero.