La Secretaría de Gobernación (Segob) informó que brinda atención y acompañamiento a Alma Rosa Rojo Medina, fundadora del colectivo de búsqueda Voces Unidas por la Vida, y a su familia, luego del ataque a balazos que sufrió junto con una de sus hijas el pasado 29 de agosto en Culiacán, Sinaloa.
A través de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), personal de la dependencia acudió al hospital donde permanecen las mujeres para conocer su estado de salud, atender sus necesidades y dar seguimiento al caso.
La titular de la CEAV, Martha Yuriria Rodríguez, también sostuvo una llamada telefónica con Alma Rosa Rojo para expresarle solidaridad y respaldo institucional. Segob señaló que continuará coordinándose con las autoridades competentes para mantener la atención a la buscadora y sus familiares.
Ataque contra Alma Rosa Rojo ocurrió en Culiacán
La agresión ocurrió la tarde del sábado 29 de agosto, cuando Alma Rosa Rojo viajaba en un vehículo junto con una de sus hijas, también integrante de un colectivo de búsqueda.
Sujetos armados dispararon contra el automóvil en la colonia Estela Ortiz de Toledo, al sur de Culiacán. Ambas mujeres resultaron heridas y fueron trasladadas a un hospital, donde permanecen bajo resguardo.
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa abrió una carpeta de investigación por feminicidio en grado de tentativa y mantiene entre sus líneas de investigación la posibilidad de que el ataque esté relacionado con la labor de búsqueda realizada por Alma Rosa Rojo.
Rojo Medina busca desde 2009 a su hermano, Miguel Ángel Rojo Medina, quien desapareció en Sinaloa. A partir de entonces se incorporó a las labores de búsqueda y se convirtió en una de las mujeres que han encabezado la exigencia de verdad y justicia para las familias de personas desaparecidas en la entidad.
Amnistía Internacional exige reconocer y proteger a las buscadoras
El ataque contra Alma Rosa Rojo ocurre en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, conmemorado el 30 de agosto, y vuelve a colocar en el centro la situación de riesgo que enfrentan las mujeres que buscan a sus familiares.
Amnistía Internacional ha advertido que las mujeres buscadoras realizan una labor de alto riesgo y ha llamado al Estado mexicano a reconocerlas como defensoras de derechos humanos, además de garantizar que puedan acceder al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.
La organización también ha documentado que las mujeres han asumido buena parte de las labores de búsqueda ante las omisiones y deficiencias institucionales para localizar a las personas desaparecidas.
En su pronunciamiento sobre el ataque contra Alma Rosa Rojo, Amnistía Internacional llamó a las autoridades a garantizar su protección, investigar los hechos y considerar su labor de búsqueda dentro de las líneas de investigación.
La exigencia resulta particularmente relevante frente a un contexto en el que, de acuerdo con información recuperada por la propia organización, al menos 45 personas buscadoras han sido asesinadas o desaparecidas desde 2010. Amnistía Internacional lamenta profundamente los ataques contra Alma Rosa Rojo, fundadora del colectivo de madres buscadoras Voces Unidas por la Vida, y su hija, ocurridos en Culiacán, Sinaloa. El primero ocurrió en 2014 y el más reciente, el pasado 29 de agosto.
Buscar a una persona desaparecida también pone en riesgo a las mujeres
Amnistía Internacional documentó en su informe Desaparecer otra vez: violencias y afectaciones que enfrentan las mujeres buscadoras en México que 97 por ciento de las mujeres consultadas afirmó haber enfrentado algún tipo de violencia o afectación relacionada con su labor de búsqueda.
La investigación, basada en la experiencia de más de 600 mujeres, identificó un patrón de violencias que incluye amenazas, ataques, desplazamiento forzado, violencia institucional y otras agresiones. El informe señala además que la búsqueda de personas desaparecidas se desarrolla en un contexto de discriminación estructural contra las mujeres.
Por ello, el caso de Alma Rosa Rojo no sólo plantea la necesidad de esclarecer quiénes dispararon contra ella y su hija. También vuelve a poner sobre la mesa la responsabilidad del Estado de garantizar que las mujeres puedan buscar a sus familiares desaparecidos sin poner en riesgo su vida.
La atención anunciada por Segob representa un primer paso para acompañar a las víctimas; sin embargo, colectivos y organizaciones de derechos humanos mantienen la exigencia de que la protección sea efectiva, que se investigue el ataque con perspectiva de género y que se determine si su labor como buscadora fue un motivo de la agresión.

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