4/18/2026

El 80% de las mujeres asesinadas por violencia de género en 2025 vivían con su agresor

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Ctx_Resumen Latinoamericano 13 de abril 2026.

El perfil de las víctimas es el de una mujer de 47,3 años española (57,1% de los casos), y en el 89,1% de los casos fueron asesinadas en un domicilio. La víctima más joven tenía 19 años y la mayor 86

El último informe sobre víctimas mortales de la violencia de género, publicado por el Observatorio contra la Violencia de Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial, cifra en 49 las mujeres asesinadas en 2025, el 80% de las cuales convivían con su agresor. Un porcentaje mucho mayor que el de 2024 (67,3%) y la media de la serie histórica (63%), que inició en 2003.

El estudio, elaborado con los datos suministrados por los juzgados, cuantifica con un feminicidio más los 48 recogidos por la Delegación contra la Violencia de Género, lo que muestra como el número de mujeres asesinadas en 2025 es el mismo que en 2024, 2021, 2020, 2017 y 2016, años con las cifras más bajas desde que hay registros (2003). Lo que nos sitúa en un dramático mínimo de un asesinato cada 7,4 días.

La media de muertes desde 2003 se sitúa en 58,3 al año. Pese a que sigue siendo una cifra lamentable, en la primera década desde que hay registro (2003-2014) la media fue de 65 asesinadas, en los últimos diez años está cifra descendió hasta las 52,4 interanuales. Un descenso que desde el Observatorio insisten en recalcar que es gracias a la aplicación de políticas públicas concretas que protegen a las mujeres.

El perfil de las víctimas es el de una mujer de 47,3 años española (57,1% de los casos), y en el 89,1% de los casos fueron asesinadas en un domicilio. La víctima más joven tenía 19 años y la mayor 86.

En el caso de los asesinos, la edad promedio fue de 49,4 años y en su mayoría eran españoles (63,3%) y el marido de la víctima (45,5%). Únicamente en el 61,2% de los casos fueron detenidos. El agresor más joven tenía 21 años y el mayor 90.

Del total de las víctimas, 11 (22,4%) habían presentado denuncia previa contra su asesino, un porcentaje mucho menor que en 2024 (30,6%) y al del promedio de la serie histórica (25,8%). De las que habían denunciado, siete convivían con su agresor, y ninguna tenía más de 55 años. Cuatro de las víctimas tenían medidas de alejamiento en vigor. Las mujeres que denunciaron el pasado año tenían una edad media 42,4 años. Denunciaron más víctimas extranjeras que españolas (un 23,8% frente a un 21,4%).

El estudio, además, muestra un análisis regional de la situación. Las comunidades autónomas con menor tasa acumulada desde que hay registro son Extremadura (34,6 mujeres), País Vasco (44,6) y Cantabria (46,5), junto a Ceuta y Melilla, la única región sin víctimas en 2025. El 50% de las asesinadas en Galicia y Madrid habían presentado denuncia previa. 

Además, el informe dedica un espacio a las muertes por violencia vicaria. Desde 2013, este tipo de violencia le ha costado la vida a al menos 65 menores, en 21 de los casos también se asesinó a la madre de los niños. En 2025, se registraron tres asesinatos de menores a manos de sus padres biológicos o de la pareja de la madre. El mismo número de víctimas que llevamos ya este año. 

Según el espacio Efeminista, hasta el 26 de marzo, ya han sido confirmadas 14 víctimas mortales de violencia de género este año, con ellas ya son 1.357 mujeres asesinadas desde 2003. Tan solo cinco de las víctimas tenían una denuncia previa por maltrato, pese a ello las medidas tomadas por parte de la administración pública han sido insuficientes

Hasta 1990, las mujeres estuvieron excluidas de la investigación médica: ONU Mujeres

 

La exclusión de las mujeres en los ensayos clínicos no es un hecho menor, pues la invisibilidad de su cuerpo femenino frente a la investigaciones derivó en el desarrollo de tratamientos menos seguros, diagnósticos tardíos y decisiones terapéuticas basadas en modelos masculinos. Más allá de un problema técnico, se trata de un asunto de justicia, autonomía y racionalidad científica de acuerdo con el artículo «Exclusión femenina y justicia epistémica: análisis crítico de los fundamentos normativos de la investigación biomédica».

Este mismo documento explica que, la exclusión de las mujeres en estudios clínicos generó una distribución desigual del conocimiento biomédico lo que se traduce a una forma de injusticia. Al generarse evidencia científica sin considerar adecuadamente a las mujeres, se limita la capacidad del sistema de salud para ofrecer diagnósticos, y tratamientos efectivos para ellas, restringiendo así sus oportunidades de acceder a una atención médica adecuada.

Esta situación genera inequidad, ya que el conocimiento es incompleto y sesgado. Las mujeres no solo quedan fuera de la producción del saber científico, sino también de sus beneficios, lo que perpetúa desventajas que se reproducen desde la investigación hasta la práctica clínica. Por otro lado, se configura una injusticia distributiva en términos de riesgos y beneficios.

El problema también se sostiene en un enfoque paternalista de la vulnerabilidad femenina, ya que mujeres en edad fértil no podrían participar en las primeras etapas de los ensayos clínicos ante el temor de la industria y el gobierno porque los fetos se expusieran a medicamentos o defectos congénitos, lo cual se asume a las mujeres como incapaces de decidir de manera informada, esto invisibilizó su autonomía, diversidad de contextos y en lugar de protegerlas, legitimó su exclusión sistemática de los estudios clínicos.

 ONU Mujeres/Bektur Zhanibekov

Las consecuencias siguen vigentes

De acuerdo con ONU Mujeres, las consecuencias de la exclusión de mujeres en investigaciones médicas se han visto reflejada de diversas maneras, por ejemplo, ellas son propensas a sufrir reacciones adversas a los medicamentos y, aún así, es probable que sus síntomas se malinterpreten o que las principales enfermedades que las afectan sigan sin ser investigadas de forma correcta.

Las mujeres experimentan reacciones adversas a los medicamentos y tratamientos con mayor frecuencia que los hombres. La Food and Drug Administration Office of Women’s Health (FDA OWH) ha financiado diversos proyectos para comprender mejor la influencia del sexo y el género en los efectos adversos asociados a los medicamentos. Uno de estos proyectos desarrolló un sistema automatizado de detección y alerta basado en una metodología de minería de datos.

El informe «Cerrando la brecha de salud de la mujer: una oportunidad de 1 billón de dólares para mejorar vidas y economías», describe que las mujeres pasan una media de nueve años con mala salud afectando su capacidad de estar presente o tener una vida productiva en el hogar, en el mercado laboral o en la comunidad, lo que reduce su potencial de ingresos, por lo que atender su salud podría impulsar la economía global el menos un billón de dólares anuales para el 2040.

También afirma que, la brecha de la salud de las mujeres equivale a 75 millones de años de vida perdidos por mala salud o muerte prematura cada año, lo que equivale a siete días por cada mujer al año. A su vez, el artículo detalla que atender la brecha puede generar que 137 millones de mujeres accedan a puestos de tiempo completo para 2040 y con ello, sacarlas de la pobreza y permitir que se mantengan a sí mismas o a sus familias.

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Sin embargo, ONU Mujeres apunta que existen otras brechas significativas que incluso se están reproduciendo bajo nuevas formas. Desde la investigación clínica hasta el desarrollo de herramientas de inteligencia artificial en salud, la infrarrepresentación de las mujeres en los datos sigue incluyendo en la manera en que se estudian, diagnostican y tratan las enfermedades perpetuando sesgos que afectan la calidad de la atención.

Investigaciones recientes han subrayado la necesidad de incorporar de manera sistemática las variables de sexo y género en los estudios clínicos, como se evidenció durante la respuesta a la pandemia de COVID-19, con el fin de garantizar que los tratamientos sean seguros y eficaces para toda la población sin exclusiones.

La investigación «Hacia la medicina de precisión: inclusión de aspectos de sexo y género en los estudios clínicos sobre la COVID-19—Actuando ahora antes de que sea demasiado tarde—Un llamamiento conjunto a la acción», apunta a que la pandemia evidenció que, aunque la enfermedad afecta principalmente a personas mayores y con comorbilidades, existen importantes diferencias según el sexo y género que poco fueron atendidas.

En términos biológicos se encontró evidencia de que las respuestas inmunológicas difieren entre mujeres y hombres debido a factores hormonales, genéticos y del microbioma. Estas diferencias impactan tanto la susceptibilidad al virus como la eficacia de tratamientos, vacunas e inmunoterapias. Por ello, el texto apunta que considerar el sexo como variante en los estudios clínicos es clave para desarrollar intervenciones médicas más seguras y efectivas.

ONU Mujeres señala que otro aspecto relevante es la baja presencia de mujeres en posiciones de liderazgo dentro del sector sanitario, Esto resulta problemático, ya que las médicas y las mujeres en cargos directivos tienden a impulsar enfoques centrados en las personas, prácticas basadas en evidencia y políticas orientadas a mejorar los resultados de salud de las mujeres.

Por ejemplo, la investigación «Influencia del género de médicos y pacientes en el tratamiento recomendado por directrices para la insuficiencia cardíaca crónica en un estudio transversal» analizó mil 857 pacientes con insuficiencia cardiaca y se encontró que, aunque hombres y mujeres presentaban características clínicas similares, ellas recibían con menor frecuencia medicamentos recomendados como inhibidores de la ECA, medicamentos que reducen la presión arterial y protegen el corazón y riñones.

Un hallazgo clave fue que el género del personal médico incluyó en la forma en que recibieron atención médica, pues las médicas prescribieron tratamientos más alineados con las guías clínicas y alcanzaban dosis más adecuadas, sin hacer distinciones entre pacientes mujeres y hombres. En cambio, los médicos hombres eran quienes administraban menos dosis en pacientes femeninas, lo que sugiere un sesgo en la atención.

Para ONU Mujeres, promover la participación de las mujeres en espacios de toma de decisiones, tanto en el ámbito sanitario como en otros sectores, no solo contribuye a reducir desigualdades, sino que también se traduce en mejores resultados de salud, y en sistemas de atención más justos y eficaces para todas las personas.

Sobrevivientes de la Luz del Mundo impugnarán carpetazo de la FGR. Habría red de políticos implicados

 

La denuncia que fue interpuesta por Sochil Arell Martin y Sharim Guzmán en el 2029, también estaría implicando a varios políticos y líderes religiosos a quienes acusan de «construir una red de lavado de dinero, trata de personas, explotación sexual y pornografía infantil que sigue operando en el país», afirmaron.

Basta recordar que, en mayo de 2019 se llevó a cabo en el Palacio de Bellas Artes, un concierto de ópera que fue considerado como un homenaje a Naasón Joaquín García, esto por solicitud del senador Israel Zamora y al cual asistieron figuras de la política mexicana como Martí Batres cuando era presidente del Senado; el diputado federal Sergio Mayer; el morenista Félix Salgado Macedonio, y el exgobernador de Jalisco Enrique Alfaro, entre otros.

Tras este carpetazo, Sochil Arell Martin y Sharim Guzmán acusaron que la FGR ignoró no solo la sentencia emitida en Estados Unidos contra el líder de La Luz del Mundo, e informaron que seis cuentas bancarias de 356 millones de pesos que pertenecen a esta Iglesia están bloqueadas por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) desde 2020.

Hay que recordar que el pasado 17 de diciembre de 2025 la Fiscalía Especial en Investigación de Tráfico de Menores, Personas, Órganos, y Contra la Biodiversidad (FEITPOC) autorizó el «no ejercicio de la acción penal» contra Naasón Joaquín García, quien fue ministro religioso y líder de la Iglesia La Luz del Mundo.

Esta organización religiosa tienen presencia en diversas partes del mundo, aunque en México su sede central está ubicada en Guadalajara, Jalisco. Las cifras del proporcionadas por la investigación «La Luz del Mundo, estado laico y gobierno panista», detalla que en 1995 las y los feligreses alcanzaban los 20 mil miembros en el país, y para 2014 ya sumaban 188 mil 326 miembros.

Desde junio de 2022, Naasón Joaquín García se encuentra privado de su libertad en Estados Unidos cumpliendo una condena de 16 años y 8 meses de prisión al aceptar su culpabilidad ante la Fiscalía de California por tres cargos de abuso sexual contra menores de edad. También fue sentenciado por dos cargos de cópula oral con menor de edad y actos lascivos con un niño.

Naasón Joaquín García fue perseguido en Estados Unidos por tener un grupo de niñas y adolescentes a las que denominaba «doncellas» quienes fueron coaccionadas para ser abusadas sexualmente por él mientras eran adoctrinadas con discursos religiosos para justificar la agresión.

Es necesario reconocer que el testimonio y denuncia en el 2019 de Sochil Arell Martin y Sharim Guzmán se procedió a la investigación de la FGR, además sus testimonios fueron claves para la sentencia emitida en Estados Unidos contra el Líder de La Luz del Mundo.

Crédito: @sochilmartin.healing en Instagram

También las investigaciones apuntan a una presunta vinculación de la organización religiosa con cárteles de droga mexicanos, ya que, en 2025, alrededor de 38 personas del grupo de Yaser, una guardia secreta de los líderes del La Luz del Mundo, fueron detenidos en Vista Hermosa, Michoacán, en una zona de influencia del Cártel Jalisco Nueva Generación, para recibir «entrenamiento militar», según señalaron las sobrevivientes.

«A pesar de las pruebas aportadas a la FGR, entre las cuales se encuentran los testimonios de varias víctimas de abuso sexual, la Fiscalía pretende cerrar el asunto, mantener en la impunidad a los líderes de LLDM y permitir que sigan traficando personas, varias de ellas menores de edad, y lavando dinero en México» – Sochil Arell Martin y Sharim Guzmán, sobrevivientes de violencia sexual.

La resolución de la FGR también ocurre en un contexto de trata de personas con fines de explotación sexual, pues en México no existe una cifra oficial que permita dar cuenta sobre este delito. No obstante, estimaciones de Organización Internacional del Trabajo (OIT) señalan que en el mundo hay 49.6 millones de personas que viven bajo estas condiciones, de las cuales el 30% de ubica en América Latina y el Caribe y alrededor de 270 mil están en el país.

Recientemente, durante el evento Mundial Sin Trata elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), SINTRATA, A.C. y el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México; se dio a conocer que en México el 96% de los casos de trata no se reportan lo que limita su identificación y atención por las autoridades.

Los reportes de la Línea Nacional contra la Trata de Personas impulsada por el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México desglosan que la explotación sexual se concentra en más de la mitad de los casos reportados (51%), seguida del trabajo forzado (25%) y otras formas de explotación laboral y mendicidad forzada (15%).

Crédito: @sochilmartin.healing en Instagram

El Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México indica que son mujeres y menores de 18 años la población más vulnerable (48.8%), pero si se segrega por género, las mujeres conforman el 65% de las víctimas frente al 35% de los hombres. Los reportes de la Línea Nacional señalan que la mayoría de las víctimas de trata con mujeres entre los 3 y 17 años.

Por ahora, el equipo legal de las sobrevivientes Sochil Arell Martin y Sharim Guzmán impugnaron el carpetazo que será revisado el próximo 16 de abril de 2026 por el juez de control Juan José Rodríguez Velarde del Centro de Justicia Penal Federal en el Complejo Penitenciario Puente Grande ubicado en Jalisco en quien, según señalaron, dependerá la decisión de no dejar en impunidad sus casos.

La Asociación para el Desarrollo Integral de Personas Violadas, A.C. también se pronunció al respecto y mencionó su preocupación ante el cierre de la investigación, por lo que exigieron la revisión que garantice una investigación exhaustiva, imparcial y que ponga en el centro el interés superior de la niñez ante denuncias de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes.

Radios universitarias, otro espacio que violenta a mujeres periodistas

 

Esto fue denunciado durante el conversatorio «La violencia laboral en las radios universitarias: lo que ocurre detrás del micrófono», organizado por Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) y el cual fue conducido por Olimpia Martínez Ramírez integrante del Programa de Libertad de Expresión.

El conversatorio contó con la participación de las periodistas y comunicadoras Jovana Espinosa, periodista y defensora de derechos humanos; Jessica Trejo Gómez, productora, radiofónica y documentalista sonora; Jaqueline García López, licenciada en Letras Hispánicas y profesora en lengua extranjera; Ariana Lizeth García Partida, profesora de educación media superior, quienes en conjunto compartieron sus experiencias y observaciones de violencia ejercida en este espacio.

La violencia ejercida contra las comunicadoras y periodistas no es un fenómeno aislado, desde Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC) se ha documentado un total de 338 agresiones contra ellas durante el 2025, siendo que ese año fue señalado como el más riesgoso en comparación con el monitoreo realizado en otros años.

De acuerdo con Olimpia Martínez Ramírez, desde Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC) se ha detectado un avance sistemático de la violencia contra comunicadoras y periodistas que va en aumento, particularmente en los medios universitarios como radio, prensa, televisión, entre otros. Los hallazgos de la organización revelan que se relacionan con las condiciones laborales y las estructuras de poder.

Jessica

Jessica Trejo Gómez, productora y documentalista sonora, llegó a trabajar a Radio UNAM desde que realizó su servicio social en las instalaciones, pese a sus estudios en Letras Hispánicas comenzó a tomar algunos diplomados en el Instituto Mexicano de la Radio (IMER) para formarse. Con el tiempo logró integrarse a Radio Uno en donde estuvo dos años y medio con un contrato por honorarios de 5 mil pesos mensuales por el cual cubría 8 horas diarias con descansos durante los fines de semana.

Compartió que el horario era estricto y tenía que cumplir con todas las tareas que le asignaban pero cuando se cambió al área de producción tuvo mayor carga de trabajo porque estuvo a cargo de dos mini producciones y una producción grande por el mismo salario y bajo las mismas reglas. Aunque ese proceso lo vivió desde una curva de aprendizaje, Jessica describió que se desilusionó al tener un empleo precario haciendo una de las actividades que más le gusta: trabajar en la radio.

Desde su experiencia observó faltas de contrato, falta de claridad en las responsabilidades que generan vacíos institucionales, omisiones ante denuncias laborales, modificaciones en el contrato donde las trabajadoras son llamas a una categoría menor como «proveedoras de servicios», plazas dadas a hombres de confianza y doble carga laboral.

Sin embargo, lo que más le afectó fue que al preguntar por una plaza desocupada, la institución quiso asignarle las responsabilidades de dicho cargo sin la remuneración económica que le correspondía.

El asunto escaló hasta que Radio UNAM congeló a Jéssica de sus actividades por casi un año en esa área y la trasladaron a otra sin consultarla. Particularmente, acusó que las mujeres eran las más castigadas pues les comenzaron a quitar responsabilidades y parte de sus salarios, mientras que con sus compañeros ocurría lo contrario.

Cuando ella comenzó a reclamar la situación desde una perspectiva de derechos humanos su denuncia fue minimizada argumentando que «no tenía relación con un tema de género».

Jessica Trejo Gómez, productora y documentalista sonora

Ariana

Ariana Lizeth García Partida, profesora de educación media superior, compartió que estuvo 18 años trabajando en la Unidad de Difusión de La Gaceta del CUSUR en el Centro Universitario de la Universidad de Guadalajara a través de un contrato de prestación de servicios profesionales que a veces llegaba a extenderse de tres a cuatro meses, por lo que siempre estuvo preocupada por la seguridad laboral.

A los pocos años se volvió profesora de asignatura dentro del Centro Universitario, pero se enfrentó a sueldos bajos y una carga laboral mayor junto con sus actividades en la Unidad de Difusión donde también manejaba las redes sociales del CU. En mayo de 2022, con una nueva administración el jefe de Ariana pasó a ser el coordinador de extensión y con ello ocurrieron varios cambios y violencias como hostigamiento laboral por un año hasta llegar a un punto en que para ella era «insostenible el trabajo».

Su trabajo era descalificado sin compartirle retroalimentación de lo que debía corregir, constantemente era puesta a prueba y sometida a altos niveles de presión, no obstante, a pesar de las quejas presentadas por varias personas, el hostigamiento continuó hasta que optó por hablar con el rector de la universidad quien le pidió tiempo para investigar las denuncias mientras ella se iba de incapacidad por su embarazo, pero la violencia no cesó.

Ariana y dos compañeras más interpusieron una queja en la universidad y en la Defensoría de los Derechos Universitarios y contrario a las resoluciones que estaban esperando, lo que ocurrió después fue una serie de trabas institucionales, procesos de denuncia largos y la desestimación de 2 de las 3 denuncias porque la instancia se declaró «incompetente para atender quejas de prestadores de servicios» evidenciando que no eran parte de la comunidad universitaria.

La denuncia de Ariana sí prosiguió al ser profesora de asignatura, pero hasta la fecha no ha recibido alguna resolución, pues en la Defensoría de Derechos Universitarios le dijeron que tampoco su caso procedía al ser un asunto laboral y se envió la responsabilidad a la Comisión de Responsabilidades y Sanciones donde el presidente y el secretario eran el rector y el segundo jefe que colocaron al retirar a su agresor.

Ariana Lizeth García Partida, profesora de educación media superior

Jaqueline

Jaqueline García López, es licenciada en Letras Hispánicas y profesora en lengua extranjera, ella denunció durante el conversatorio el hostigamiento laboral que vivió dentro de la UNAM, institución donde trabajaba. Detalló que en ese proceso enfrentó indefensión marcada por su condición contractual, ya que no era reconocida formalmente como trabajadora. Esto le impidió acceder plenamente a mecanismos institucionales de denuncia.

Ante la falta de una respuesta efectiva y el desgaste emocional, decidió renunciar, ya que no soportaba el ambiente laboral ni la campaña de desprestigio en su contra, la cual afirmó, continúa incluso después de su salida.

Para Jaqueline la situación sigue afectando su vida personal, ya que los vínculos profesionales que mantiene con la universidad la obligan a seguir encontrándose con personas involucradas.

Cuando presentó su denuncia, las autoridades trataron el caso como si fuera un conflicto menor organizando un encuentro sin previo aviso en el que fue confrontada directamente con su agresor bajo una supuesta mediación. Esta forma de atención minimizó la gravedad de la violencia y revictimizó a Jaqueline porque no se siguieron protocolos con perspectiva de género.

Jaqueline expuso que las medidas cautelares que solicitó no fueron eficientes sino contraproducentes ya que el presunto agresor no fue separado de su cargo, sino ascendido, por eso coincidió con él en espacios laborales posteriores.

Jaqueline García López, licenciada en Letras Hispánicas y profesora en lengua extranjera

Repensar las instituciones que defienden derechos en espacios universitarios

Desde la perspectiva de Jovana Espinosa, periodista y defensora de derechos humanos, las prácticas de violencia contra comunicadoras y periodistas desde los espacios universitarios replican estructuras del patriarcado donde no solo se minimiza el trabajo, sino que se otorgan varios puestos de mando a una sola persona incluso cuando no están capacitadas para ello, quienes por lo general son hombres.

A su vez, acusó que las instancias, dependencias o instituciones creadas para defender los derechos de la comunidad universitaria contra violencias como el acoso laboral o sexual en las universidades no están cumpliendo con salvaguardar la integridad de las mujeres que se atreven a denunciar y llevar sus casos hasta las últimas consecuencias encontrándose en el camino impunidad y más violencia.

Jovana señaló que el actuar de estas instancias se queda en una simulación sin consecuencias reales para los agresores.

«Se supone que tenemos espacios donde deberían defender nuestros derechos o donde deberíamos usar esas cosas (las instituciones de defensoría de derechos), porque se crearon para ese objetivo. Sin embargo, en la práctica no funcionan y terminan siendo sustituciones de papel que no están salvaguardando a las mujeres y termina siendo un acto de impunidad» -Jovana Espinosa, periodista y defensora de derechos humanos.

Ante este panorama, Jovana ve necesario la crear defensorías a partir de experiencias reales de quienes viven la violencia universitaria y no desde enfoques elaborados por abogados ajenos a estas dinámicas. Consideró que es necesario repensar estas instancias para que respondan a las violencias que enfrentan personas dentro de la comunidad, incluyendo a quienes suelen quedar excluidas como las prestadoras de servicios.

También señaló que muchas estructuras operan de forma simulada cumpliendo con requisitos formales sin garantizar mecanismos efectivos de atención ni acceso a la justicia, por lo que, para Jovana es importante generar espacios donde las experiencias de las comunicadoras y periodistas agredidas dentro de las radios universitarias puedan compartirse.

Cartilla de Mujeres fue asistencialismo durante gestión de Citlalli Hernández en SeMujeres: Defensoras

 

La «Cartilla de las Mujeres» fue presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum en octubre de 2024 como un documento que se repartiría en los estados de la República para que las niñas, adolescentes y mujeres conocieran sus derechos. La mandataria explicó que era un posicionamiento para dimensionar los alcances de la violencia y encomendó su creación a cuatro mujeres: Ángela Guerrero Alcántara, especialista en políticas públicas; Karla Michel Salas Ramírez, abogada feminista; Friné Salguero, activista, y Frida Hyadi Díaz González, mujer artesana.

Como resultado nació un documento con 52 páginas donde se desglosan alrededor de 15 derechos de las mujeres: a ser libre y ser feliz; a vivir en familia, en paz y con bienestar; a la educación; a la salud; a la vivienda; derechos comunitarios; a una identidad y a tener autonomía; a la cultura; a la libre expresión y al libre tránsito; acceso y derecho a la justicia; a la participación política; derechos digitales; derechos de las niñas y las adolescentes; a un trabajo digno y a un salario igualitario; y a una vida libre de violencias.

Este 16 de abril, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció la renuncia de Citlalli Hernández, quien pasó a ser presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones en Morena a petición de la dirigente del partido Luisa María Alcalde para pactar alianzas políticas rumbo a las elecciones de 2027, las cuales serán las más grandes en la historia del país.

Las defensoras Fátima Gambia y Maïssa Hubert reconocieron el perfil de Citlalli Hernández y la describieron como una funcionaria que «comprende y tiene posturas políticas feministas vinculadas a los diferentes feminismos en México». Desde su perspectiva, consideraran la creación de los Centros Libres, la escucha con las mujeres de la comunidad municipal y la apertura al diálogo con algunas organizaciones de la sociedad civil como aspectos positivos.

Sin embargo, detallaron que la salida de Citlalli Hernández deja áreas de oportunidad como seguir combatir la violencia de género desde una visión que no sea el derecho penal y el punitivismo como se hizo con la creación de leyes para tipificar el acoso y abuso sexual en los códigos penales del país o como se pretende hacer con la próxima Ley General de Feminicidio y no desde un enfoque preventivo y de protección.

Si bien la presidenta adelantó que se quiere homologar el delito de feminicidio en todas las entidades, el contenido completo aún se desconoce, por ahora el pasado 14 de abril el Senado de la República aprobó el dictamen para reformar el artículo constitucional 74° para que el Congreso pueda crear la Ley General de Feminicidio. Actualmente se encuentra en Comisiones de Puntos Constitucionales de la Comisión de Igualdad de Género de la Cámara de Diputados.

Para Fátima Gambia y Maïssa Hubert el principal tema pendiente de la administración de Citlalli Hernández es la institucionalización de políticas públicas, por ejemplo, destacaron que uno de los aciertos de la SeMujeres en año y medio fue el fortalecimiento a las órdenes de protección, pero que aún no se refleja en una política pública integral.

«Si bien se impulsó a nivel constitucional el establecimiento de las medidas de protección, vemos como esto únicamente ha quedado a nivel de reforma constitucional, pero no se ha visto ninguna acción para materializar esta perspectiva preventiva con enfoque de protección. Un gran pendiente que tal vez sea por el poco tiempo que lleva (Citlalli Hérnandez) en su gestión, ya no logró expedir el programa para prevenir, atender y erradicar la violencia de género que debe operar entre 2025-2030» -las defensoras Fátima Gambia y Maïssa Hubert de Equis Justicia por las Mujeres.

Crédito: Secretaría de las Mujeres

La Cartilla

En marzo de 2025, cuando la «Cartilla de las Mujeres» terminó por crearse y publicarse, se detalló que este documento sería difundido en estrategias de difusión y en colaboración con otros institutos, secretarías, sindicatos, organizaciones. Paralelamente, se dio a conocer que se desarrollarán acciones territoriales a nivel federal y comunitario para asegurar la difusión efectiva del documento en cada rincón a nivel nacional en su versión traducida a 68 lenguas originarias.

En agosto de 2025 se anunció la entrega de 6 millones de Cartillas a estudiantes de secundaria, para septiembre de ese año, ya se habían distribuido 25 millones de ejemplares en toda la República, uno de esos espacios en donde se hizo la distribución fue desde los Centros Libres. También se realizaron convenios para su difusión en estaciones de radio comunitarias, en la Comisión Federal de Electricidad (CFE), con algunos gobiernos en los estados, en el billete de la lotería nacional, por mencionar algunos ejemplos.

Crédito: Secretaría de las Mujeres

En este año y rumbo a la celebración de la Copa Mundial 2026 en México, la difusión de la Cartilla también fue parte de la estrategia presentada por Citlalli Hernández para prevenir la violencia contra las mujeres, junto con la colocación de stands informativos y la promoción de la Línea 079.

Sin embargo, para las defensoras de Fátima Gambia y Maïssa Hubert la «Cartilla de las Mujeres» aunque es un ejercicio que da a conocer los derechos humanos de las mujeres, resalta por contar con un enfoque asistencialista de los derechos humanos a los programas sociales. Esto debido a que no cuenta con una estrategia para convertir este documento en lo que llaman «empoderamiento jurídico», es decir, que no está acompañado de acciones que promuevan la agencia colectiva de las mujeres, lo cual «limita su potencial transformador», señalaron las defensoras.

«Nos parece que no solo solamente es distribuir tantos números de Cartillas, sino generar procesos de co-construcción del poder y la agencia de las mujeres. » -las defensoras Fátima Gambia y Maïssa Hubert de Equis Justicia por las Mujeres.

Vanessa Kaiser y la naturalización de la masculinidad de la muerte

 Por Andrés Kogan Valderrama

Fuentes: Rebelión

La reciente intervención de la senadora Vanessa Kaiser en la Comisión de la Mujer y Equidad de Género del Senado ha generado una fuerte polémica (1), como si no bastaran las declaraciones de sus dos hermanos (Axel y Johannes). Todo esto ocurre en un contexto donde la llamada “batalla cultural” de la ultraderecha sigue ganando terreno.

En esa intervención, Vanessa Kaiser propuso eliminar el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género para crear, en su lugar, un Ministerio del Hombre en Chile. Argumentó que los varones estamos en mayor desventaja que las mujeres, ya que, a diferencia de ellas, nosotros vamos a la guerra, realizamos los trabajos más duros y nos suicidamos cuatro veces más.

Es cierto que los hombres vivimos menos años que las mujeres, nos suicidamos con mucha mayor frecuencia y exponemos con frecuencia nuestra vida a riesgos extremos. Sin embargo, eso es precisamente el resultado de mandatos patriarcales y de una masculinidad de la muerte que Vanessa Kaiser termina naturalizando con su prédica fanática.

No se necesita ser un gran sabio para percatarse de que el problema de fondo es que históricamente se nos ha enseñado a los hombres a reprimir nuestras emociones, a no pedir ayuda, a mostrarnos siempre fuertes y a ocultar nuestra vulnerabilidad, como si eso nos hiciera “más machos”.

No obstante, la senadora Kaiser no problematiza estos mandatos y, en cambio, se dedica torpemente a atacar el feminismo y el enfoque de género, cuando es precisamente gracias a ellos que los hombres hemos comenzado —aunque de forma muy tardía— a reflexionar sobre nuestras propias experiencias, las cuales están llenas de violencias y de mandatos insostenibles para nosotros mismos.

Además, a pesar de que la senadora se declara una seguidora de Cristo (2), tampoco parece capaz de ver que Jesús mismo se alejó radicalmente de esa masculinidad guerrera, dura e invulnerable que ella naturaliza en los hombres. Por el contrario, Jesús lloró, mostró compasión y ternura, lavó los pies de sus discípulos, confrontó el poder sin violencia y entregó su vida por amor a los demás.

La masculinidad de Cristo fue radicalmente distinta a la del guerrero romano o al patriarca judío de su época: fue servicio, humildad, sensibilidad emocional y rechazo al dominio opresor. Pero parece que Vanessa Kaiser nunca se enteró de ello y prefiere pasarlo por alto en nombre de su cruzada antifeminista. 

Dicho lo anterior, reconocer los graves problemas que enfrentamos los hombres no requiere negar las desigualdades estructurales que aún afectan desproporcionadamente a las mujeres en materia de violencias, cuidados y brechas laborales. Ambas realidades pueden —y deben— abordarse, pues están profundamente relacionadas en un sistema patriarcal insostenible.

No necesitamos crear un Ministerio del Hombre, como torpemente propone Vanessa Kaiser. Lo que se requiere es generar políticas públicas con enfoque de género que incluyan seriamente a los varones en programas de salud mental masculina, paternidad responsable, prevención del suicidio y deconstrucción de la violencia.

No se trata de restarle al Ministerio de la Mujer, sino de ampliar la mirada para que nadie quede fuera. La “batalla cultural” que promueve Kaiser, al presentar la perspectiva de género como una amenaza, sólo profundiza su fanatismo y aleja a los hombres de una masculinidad más sana y libre.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Investigarán misoginia contra Katia Itzel García, árbitra elegida para la Copa Mundial 2026

 

.-Ciudad de México.- Pese a la lenta inclusión de las mujeres en espacios deportivos de gran calado, la violencia y discriminación contra ellas se hace presente rápidamente, en esta ocasión la ejerció Sergio Bueno, director técnico del equipo de fútbol Mazatlán, quien emitió un comentario misógino contra la árbitra Katia Itzel García por expulsarlo del campo durante el partido contra Pumas en el Estadio Olímpico Universitario el pasado 12 de abril.

Esto acontece en el marco de la celebración por la Copa Mundial 2026 y en que Katia Itzel García será una de las dos árbitras mujeres en la competencia consolidando el arbitraje mexicano a nivel internacional.

Katia Itzel García ya estaba en la mirada nacional desde que se anunció que sería árbitra durante la celebración de la Copa Mundial 2026 en México; sin embargo, su historia va más allá de su labor deportiva, pues ha roto diversas barreras sociales y patriarcales para poder llegar a mediar partidos de fútbol, que se caracterizan por ser espacios masculinizados, aun siendo una mujer.

«Ahora resulta que una mujer quiere venir a demostrar que tiene huevos» fue el comentario que Sergio Bueno, quien le habría gritado esto al entrar al vestidor. Situación que fue denunciada por la fotógrafa Eloísa Sánchez a través de su cuenta de X. Aunque no fue un testigo directo, varios fotógrafos que afirman haber escuchado el comentario apoyaron la denuncia.

La denuncia es concreta, no hay mayor información sobre lo que sucedió después, pero se sabe que el motivo del enojo sería la expulsión que recibió después de que en el medio tiempo del partido entre Mazatlán y Pumas se metiera dentro de la cancha junto con su auxiliar René Isidoro García para reclamar que la árbitra Katia Itzel García dio por terminado el tiempo, dejando sin la posibilidad de anotar más goles.

Los usuarios de redes sociales y los medios de comunicación comenzaron a difundir dicho acto de misoginia en varios canales hasta que se hizo viral. Consecuencia de ello fue que el pasado 14 de abril el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) expresó su preocupación sobre los comentarios «misóginos» emitidos contra la árbitra tras el ejercicio de sus funciones arbitrales.

«Se trata de expresiones que reproducen estereotipos de género, deslegitiman la autoridad de las mujeres en espacios tradicionalmente masculinizados y constituyen formas de violencia simbólica inadmisibles en el deporte profesional y en cualquier espacio público» -el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).

La instancia señaló que la agresión no puede catalogarse como parte de la «pasión del juego», ni como una reacción que se permita ante una decisión tomada desde una persona árbitra.

Por ello, solicitó a la Liga MX adoptar una postura clara y pública de tolerancia cero contra cualquier expresión de discriminación dentro o fuera de la cancha, así como garantizar que los partidos se realicen cumpliendo los estándares internacionales de respeto e igualdad.

A la Comisión de Árbitros pidió proteger la integridad y dignidad de las árbitras ante agresiones basadas en género y fortalecer los protocolos internos.

Para la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) hizo un llamado a investigar el acto de misoginia y establecer criterios de sanciones a conductas discriminatorias incluso cuando ocurran fuera de canales tradicionales de reporte.

«El fútbol no está exento de las obligaciones en materia de derechos humanos (…) permitir expresiones como las vistas en el partido Pumas vs. Mazatlán, del domingo 12 de abril pasado, envía un mensaje grave y preocupante: que las mujeres deben «probar» su autoridad; que su desempeño está sujeto a prejuicios; y que la violencia verbal es aceptable si ocurre en un contexto deportivo» -el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).

La instancia señaló que permitir este acto es incompatible con los compromisos internacionales asumidos por México, por lo que, el país tiene una responsabilidad en garantizar que el fútbol se proyecte libre de actos discriminatorios, lo que implica estándares de conducta, mecanismos efectivos de prevención, y consecuencias reales ante este tipo de agresiones.

Fotografía retomada de @kigm14 en Instagram

La trayectoria de Katia y el machismo en la cancha

Ella es licenciada en Ciencias Políticas por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y desde que era estudiante equilibraba sus actividades académicas con el deporte donde era parte del equipo Panteras de su facultad, logró participar en la Olimpiada Nacional, ahora desde el 2015 incursionó en el arbitraje hasta convertirse en una de las pocas árbitras que tiene el país.

Ha participado en los Juegos Olímpicos de Paris 2024 y en el Mundial Femenil Sub 17. Para el año 2022, estuvo en el Campeonato Femenino de la Concacaf y en la Copa Mundial Femenina de Fútbol Sub-17. Dos años más tarde, debutó en la Liga MX varonil convirtiéndose en la primera mujer árbitro en 20 años en poder arbitrar estos partidos.

Este 2026 se espera que participe en la Copa Mundial 2026 durante los 13 partidos en México, una de las tres sedes del evento junto con Estados Unidos y Canadá. A nivel internacional habrá alrededor de 52 árbitros de los cuales solo dos serán mujeres, una de ellas es Katia junto con Tori Penso. Esta decisión que fue tomada por la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) dando un paso hacia la representación femenina en el arbitraje en uno de los eventos más esperados del año.

Sin embargo, frente al importante rol que desempeña la árbitra Katia Itzel García y su próximo papel en la Copa Mundial 2026, hoy se observa que el fútbol no es neutral a la violencia de género, ya que al ser un espacio masculinizado la participación de las mujeres está marcada por la discriminación, exclusión y violencia.

Fotografía retomada de @kigm14 en Instagram

De acuerdo con el informe «Tarjeta Roja a la Violencia de Género», la violencia de género representa una barrera a la desigualdad y una de las esferas donde se manifiesta es en el deporte. En México, el fútbol es una actividad que no solo se práctica popularmente, sino que se consume por gran parte de las mexicanas y mexicanos.

Datos proporcionados por el informe estiman que hay 22 mil 893 personas asistentes por partido y que la Liga MX es la sexta con mayor asistencia a nivel mundial. Anteriormente, Televisa Univisión reportó 55 millones de personas espectadoras durante los 10 partidos de fútbol más esperados de la Liga MX «los clásicos».

Es gracias a eso que México será una de las tres sedes de la Copa Mundial 2026 junto con Estados Unidos y Canadá. Tan solo en el territorio mexicano se llevarán a cabo 13 partidos en tres de las ciudades: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Es así que el país espera recibir a 5 millones de turistas.

Ante la gran magnitud de asistentes y espectadores del fútbol en México, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) señala que estas personas pueden percibir o reproducir los sesgos y brechas de género que existen en este deporte, por ejemplo, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) reportó que la violencia en pareja aumenta 30% cuando hay partidos de fútbol.

La violencia contra las mujeres en espacios deportivos, ya sean jugadoras o árbitras, se manifiesta de diversas formas, el informe encontró que el tipo de agresiones que mayor se replican son la violencia verbal con 72%, uso de estereotipos y roles tradicionales con 56%, discriminación por razones de género y orientación sexual con 54%, así como obstáculos para su desarrollo profesional y restricciones sobre su participación con 28%.

El 50% de las agresiones se perpetúa desde la cancha o estadios, pero no se limita a estos espacios. La violencia se extiende a los vestidores o concentraciones, estructura del club o liga, medios de comunicación, y redes sociales, siendo esta la segunda con más incidencia. El 78% de quienes perpetúan esta violencia es la afición, la cual está conformada en su mayoría por hombres que ejercen dinámicas de poder. También proviene de parte de directivos, jugadores hombres y medios de comunicación.

Por un nuevo Plan de Desarrollo en CDMX

 

.-El 10 de abril se cerró la consulta ciudadana acerca del nuevo Plan General de Desarrollo para la Ciudad de México (PGD), documento que establece lineamientos para el desarrollo capitalino a 20 años.

Todo estaría muy bien si el PGD fuera un documento coherente e integral, basado en un diagnóstico incluyente orientado hacia el desarrollo sostenible y ordenado de la Ciudad de México y si, en efecto, la consulta hubiera sido precedida por una amplia campaña de información y hubiera resultado tan plural y transparente como presumieron las autoridades en una conferencia de prensa.

Desafortunadamente, en la ciudad “de los derechos humanos” y la multiplicación de “utopías” (según la propaganda oficial), nuestro derecho a la ciudad, a una participación real y efectiva en la determinación del presente y futuro de “nuestra casa común” están amenazados y se verán seriamente limitados si se implementa el actual proyecto de PGD.

En este documento, en efecto, hay claros huecos legales y conceptuales en tanto, por ejemplo, no toma en cuenta la autoconstrucción, ni el sistema de cuidados (cuya ley se está elaborando) ni el sistema educativo, y, en cambio, claramente se orienta a favorecer a grandes intereses inmobiliarios en colusión con autoridades locales (de las alcaldías al menos).

Peor aún, ni siquiera se basa en un diagnóstico serio con participación de especialistas en urbanismo, movilidad y sustentabilidad, sectores académicos, empresariales, organizaciones civiles y comunitarias. Hacer un diagnóstico es indispensable para elaborar una política pública acorde con el contexto y con los problemas que se quieren resolver. En este caso, tal diagnóstico no existe.

Por otra parte, consultar a la ciudadanía sin exponerle antes, de manera clara y comprensible, qué se pretende hacer, por qué y cómo afectará su vida cotidiana en los próximos años y décadas es torcer el sentido de la participación ciudadana. Preguntar, como se hizo, “¿cómo sueñas tu ciudad?” puede servir para analizar la ciudad ideal que todos quisiéramos, no para determinar si una mayoría informada está de acuerdo con la “redensificación” de numerosas zonas, que supone la construcción de más desarrollos habitacionales (muchos, de lujo) con la consiguiente escasez de agua, servicios y una movilidad cada vez más imposible.

La ausencia de diagnóstico, de una participación ciudadana amplia desde el inicio y de una consulta real, debería ser suficiente para retirar el actual PGD, incluso reformado con las propuestas derivadas de la “consulta”.  Si consideramos además las fallas, vacíos legales y propuestas autoritarias como la creación de Casas de Gobierno que en la práctica podrían remplazar a las alcaldías (electas) y a los representantes comunitarios (COPACOS, electos) y facilitar la imposición de decisiones gubernamentales mediante funcionarios designados y consultas a mano alzada, es evidente que la única salida democrática es reponer todo el proceso, tal como lo han solicitado organizaciones de todas las alcaldías (respaldadas por cuando menos 10 mil firmas).

La jefa de Gobierno, que se precia de responder a la sociedad y ha condenado la gentrificación, tiene la oportunidad de demostrar su compromiso democrático: en vez de enviar al Congreso un PGD que promoverá un desarrollo devastador, podría solicitar al instituto de Planeación que haga bien su trabajo y convoque a un diagnóstico especializado.

La deriva autoritaria inscrita en el PGD es tanto más preocupante cuanto se han multiplicado este año medidas arbitrarias que afectan el mapa de la ciudad, como súbitos cambios de códigos postales y de nombres de colonias aledañas o incluidas en zonas patrimoniales protegidas por programas parciales, así como desproporcionados aumentos de predial en zonas de nivel alto-medio y bajo.

¿Por qué en colonias muy diversas, incluyendo de nivel bajo y medio-bajo se está presionando a los propietarios para que vendan sus viviendas y accesorias? ¿Acaso se está reconfigurando la ciudad para recortar las zonas patrimoniales protegidas? ¿Se pretende exprimir a quienes habitan zonas de nivel alto y medio y expulsar a quienes habitan zonas de nivel medio y bajo para favorecer a intereses inmobiliarios? Acaso el “gobierno del pueblo” no debería tomar medidas efectivas para impedir el desplazamiento forzoso de los habitantes de la capital?

La Ciudad no debe ser negocio ni de las grandes inmobiliarias ni de los funcionarios (plausiblemente) coludidos con ellas. La ciudad no puede someterse a los intereses de unos cuantos, ni con el pretexto del Mundial ni con el falso argumento de que se está planeando “el desarrollo” de la ciudad.

El 3 de mayo habrá elecciones de integrantes de la Comisión de Participación Ciudadana en todos los barrios de la capital. Ya hay indicios de que intereses locales y empresariales han “sembrado” entre las candidaturas a personas afines a ellos. La tarea de votar por nuestros representantes comunitarios se ha vuelto por tanto más compleja. Sin embargo, nos corresponde informarnos acerca del compromiso de cada candidata o candidato de nuestra sección electoral para escoger a quienes realmente nos representen. También podremos votar por el destino del presupuesto participativo. No minimicemos la importancia de estas elecciones, sobre todo ante la amenaza del #PGD actual.

Defendamos nuestro derecho a la ciudad y a un futuro sostenible.

Citlalli Hernández dejó las Alertas de Violencia de Género abandonadas: María Luz Estrada

 

.- Ciudad de México.- Para la defensora María de la Luz Estrada, directora del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), la salida de Minerva Citlalli Hernández Mora de la Secretaría de las Mujeres (SeMujeres) deja en vilo lo que ocurrirá con las Alertas de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM), las cuales ya se encontraban «abandonadas» ante la implementación de esta dependencia como una secretaría federal.

«No se trata solo de abandonar. México tiene una crisis de violencia contra las mujeres que los gobiernos vienen y van y no han podido erradicar.» -María Luz Estrada, directora del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF).

Hay que señalar que actualmente que hay un total de 26 declaratorias por Alerta de Violencia de Género en el país.

Durante su conferencia de prensa «Mañanera» la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció la renuncia oficial de Citlalli Hernández como Secretaria de las Mujeres para la creación de alianzas dentro del partido Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) a petición de la dirigente de partido Luisa María Alcalde. Ahora la funcionaria es presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones en Morena.

La defensora Estrada, detalló que Citlalli Hernández abandonó su cargo en medio de reuniones pendientes entre organizaciones de la sociedad civil y defensoras de derechos humanos las cuales están destinadas a atender las problemáticas que enfrentan las Alertas por Violencia de Género para su ejecución, que es un mecanismo de respuesta contra la violencia feminicida donde se implementa una serie de acciones gubernamentales.

Parte del abandono de las Alertas de Género incluye que no existe un reglamento de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV), uno de los compromisos asumidos por la funcionaria con las alertas y el cual, en enero de 2026, se aprobó dicha modificación como parte del Plan Nacional de Igualdad Sustantiva tras la publicación de la propuesta de Sheinbaum en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

María Luz Estrada reconoció que políticas públicas como la implementación de los Centros Libres o la creación de la Cartilla de las Mujeres no fueron suficientes para atender la violencia contra las mujeres, ya que se debieron seguir revisando las políticas en materia de prevención, atención de las violencias graves o avanzar en los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

Las Alertas por Violencia de Género

El informe sombra «Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres: Ni armonización/ ni coordinación» emitido en el marco de la X comparecencia del Estado mexicano ante la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer [CEDAW] señaló que entre 2013 a 2025 se emitieron 56 solicitudes de la Alerta de Género, de las cuales solo se admitieron 41 y 26 de ellas ya fueron emitidas para 24 estados.

Dos en el estado de México (una por violencia feminicida y otra por Desaparición), Nuevo León, Morelos, Nayarit, Chiapas, Michoacán, dos en Veracruz (una por violencia feminicida y otra por agravio comparado), Sinaloa, Colima, San Luis Potosí, dos en Guerrero (una por violencia feminicida y otra por agravio comparado), Quintana Roo, Zacatecas, Oaxaca, Campeche, Durango, Jalisco, Puebla, Chihuahua, Sonora, Tlaxcala, Baja California y estado de México (por desaparición) y Ciudad de México (Declarada por Gobierno Local).

Ese mismo informe describe la existencia de fallas en la articulación y coordinación de las Alertas de Género entre la federación, los estados y los municipios. También denuncia falta de «voluntad política» en gobiernos locales que impide trascender al mecanismo más allá de los discursivo, así como los cambios políticos y administrativos que irrumpen los esfuerzos iniciados como actualmente está ocurriendo tras la renuncia de Citlalli Hernández.

«Es muy importante que el mecanismo de alerta se fortalezca para que realmente ayude en la prevención y en el acceso a la justicia a las mujeres.» -María Luz Estrada, directora del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF).

Secretaría de las Mujeres necesita un perfil técnico especializado

María Luz Estrada también compartió con Cimacnoticias que la Secretaría de las Mujeres necesitaba de un perfil técnico especializado.

El perfil de la funcionaria Citlalli Hernández, no correspondió con el cargo, pues para Luz Estrada, ella es una «operadora política».

Ante este escenario y a pesar de que se desconoce quién asumirá el cargo, María Luz Estrada reconoció que la Secretaría de las Mujeres tiene un papel fundamental, por lo que se necesita de un «perfil que esté a la altura» de la problemática que enfrenta México en cuanto a la violencia de género para seguir avanzando en los derechos e igualdad de las mujeres.

Además, pidió «pasar de lo formal a lo sustancial», es decir, que las mujeres no solo ganen derechos, sino que se materialice en políticas públicas.

«Nos preocupa que, desde el inicio no se hubiera pensado en el perfil que requería esta Secretaría (…) ojalá ahorita se decida que realmente el perfil sea un perfil técnico especializado y que trabaje con sociedad civil, con organizaciones de mujeres feministas para que sigamos avanzando» y no permitir estos retrocesos de grupos conservadores que quieren que las mujeres nos mantengamos en la sumisión.» -María Luz Estrada, directora del Observatorio Ciudadano Nacional del 

Las mujeres viven más tiempo, pero no vidas más saludables

 

Desde diagnósticos erróneos hasta prejuicios médicos profundamente arraigados, las deficiencias en los sistemas de salud continúan afectando la calidad de vida de las mujeres. Una consecuencia es que las mujeres viven más años que los hombres, pero no con una vida más saludable. Imagen: Abbie Trayler-Smith / ONU Mujeres.-Corresponsal de IPS

NACIONES UNIDAS – Las mujeres viven más que nunca, pero no gozan de una mejor salud, campo en el que siguen con menos probabilidades de ser tomadas en serio y diagnosticadas o tratadas adecuadamente, indicó un nuevo reporte de ONU Mujeres, la agencia de las Naciones Unidas para la igualdad de género.

Así, desde diagnósticos erróneos hasta prejuicios médicos profundamente arraigados, las deficiencias en los sistemas de salud continúan afectando la salud de las mujeres, su seguridad y calidad de vida.

Si bien la salud es un derecho humano fundamental, aún no está garantizada para todos, y las desigualdades persisten en uno de los ámbitos más esenciales de la vida cotidiana.

Las mujeres tienen más probabilidades de que se minimice su dolor, se malinterpreten sus síntomas y se les diagnostiquen sus enfermedades tardíamente, debido a un sistema médico diseñado históricamente sin tener en cuenta su realidad.

ONU Mujeres señala en su reporte que se han logrado avances cuantificables. Entre 2000 y 2023, la mortalidad materna disminuyó 40 %, pasando de 328 a 197 muertes por cada 100 000 nacidos vivos en todo el mundo.

La tasa de fecundidad adolescente disminuyó de 66,3 a 38,3 nacimientos por cada 1000 niñas de entre 15 y 19 años, entre los años 000 y 2024.

La proporción de partos atendidos por personal cualificado aumentó de 60,9 % a 86,6 %, y la proporción de mujeres que utilizaron métodos modernos de planificación familiar aumentó de 73,7 % a 77,1 %.

Sin embargo, estos avances siguen siendo desiguales. En los países menos desarrollados, el número de nacimientos entre adolescentes aumentó de 4,7 millones en 2000 a 5,6 millones en 2024.

Las mujeres también viven más que los hombres -con una esperanza de vida 3,8 años mayor-, pero pasan más años con mala salud. En 2021 vivieron un promedio de 10,9 años con mala salud, en comparación con los ocho años de los hombres.

Esa mala salud incluye afecciones crónicas como trastornos musculoesqueléticos, enfermedades ginecológicas, migrañas y depresión.

El reporte de ONU Mujeres expuso que, a pesar de los avances en medicina, muchas herramientas de diagnóstico no se han modernizado para priorizar la comodidad, la dignidad y la seguridad de las mujeres.

Por ejemplo, el espéculo, ampliamente utilizado durante los exámenes pélvicos, ha cambiado muy poco desde su invención en el siglo XIX.

Están surgiendo iniciativas para replantear estos instrumentos, en particular a través de innovaciones lideradas por mujeres, pero su adopción en los sistemas de salud pública sigue siendo limitada.

Las afecciones que afectan a las mujeres a menudo siguen estando poco estudiadas y reciben escasa financiación. El síndrome premenstrual (SPM), que afecta a la mayoría de las mujeres y niñas, recibe menos atención, por ejemplo, que trastornos como la disfunción eréctil.

Durante décadas, este desequilibrio ha condicionado la forma en que se entiende -o se malinterpreta- el dolor de las mujeres, minimizándolo, trivializándolo y, con demasiada frecuencia, dejándolo sin respuesta.

Aunque surgen novedades políticas; en 2023, España introdujo la baja menstrual remunerada, sumándose a otros países como Japón, Indonesia y Zambia. Sin embargo, el estigma y la falta de información siguen limitando su uso.

La endometriosis (un tejido similar al revestimiento uterino crece fuera del útero, causando dolor pélvico intenso, infertilidad y fatiga) afecta a una de cada 10 mujeres y niñas en todo el mundo, casi 190 millones de personas. Sin embargo, el diagnóstico puede tardar entre cuatro y 12 años.

Estas demoras reflejan una tendencia más amplia: el dolor de las mujeres a menudo se normaliza o se ignora, lo que conlleva un sufrimiento prolongado y un retraso en el tratamiento.

Hasta 1993, las mujeres estuvieron en gran medida excluidas de los ensayos clínicos. Por lo tanto, muchos tratamientos se desarrollaron utilizando datos basados en la biología masculina.

Eso tiene consecuencias duraderas: las mujeres son más propensas a sufrir reacciones adversas a los medicamentos y sus síntomas pueden malinterpretarse. Las enfermedades que afectan principalmente a las mujeres, en particular las autoinmunes, siguen estando poco estudiadas.

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte entre las mujeres. Sin embargo, los síntomas más conocidos se basan en gran medida en modelos masculinos.

Las mujeres pueden experimentar síntomas diferentes, como fatiga, náuseas, dificultad para respirar o dolor de mandíbula o espalda. Estas diferencias pueden retrasar el diagnóstico y el tratamiento, aumentando el riesgo de muerte.

Debido a que estos síntomas no se identifican con tanta claridad, a veces algunas mujeres son enviadas a casa sin la atención médica adecuada.

Otro problema radica en la escasa representación de las mujeres en puestos de liderazgo en el sector sanitario. Sin embargo, las médicas y líderes tienden a priorizar la atención centrada en el paciente, las prácticas basadas en la evidencia y las políticas que mejoran los resultados de salud de las mujeres.

El informe indica que, para reducir estas desigualdades, es necesario implementar sistemas de salud que reflejen la realidad de las mujeres. Eso implica una investigación más inclusiva, mejores datos, herramientas de diagnóstico más eficaces y un mayor reconocimiento de los síntomas y las experiencias de las mujeres.

Los datos demuestran que una mayor inclusión puede mejorar los resultados de los pacientes y reducir las tasas de mortalidad, por lo que el informe sostiene que también es fundamental aumentar la presencia de mujeres en puestos de liderazgo.