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11/28/2017

Nuevo titular de Hacienda, salinista por convicción y por lazos familiares

POR JUAN CARLOS CRUZ VARGAS ,

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Salinista por convicción y por lazos familiares con el expresidente de México, Carlos Salinas de Gortari; José Antonio González Anaya se encargará de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) tras la renuncia de José Antonio Meade Kuribreña, quien comenzó oficialmente su camino a la Presidencia de la República.

González Anaya es concuño de Salinas, pues está casado con Gabriela Gerard, hermana de la segunda esposa del exmandatario priista, Ana Paula Gerard.

La relación se remonta a 1991, cuando el exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex) trabajó bajo la dirección de Ana Paula Gerard, en la jefatura de la Oficina de la Presidencia de la República, entonces a cargo de José Córdoba Montoya.

El ahora secretario de Hacienda era el responsable de escribir las minutas de las reuniones del gabinete económico y redactar las propuestas del mismo.

De hecho, en el libro titulado “México, un paso difícil a la modernidad”, editado por Plaza y Janés y que vio luz en el año 2000, el autor, Salinas de Gortari, agradece en el prólogo a González Anaya por su contribución a dicha obra.

Para el también exdirector del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), las funciones en la SHCP no son desconocidas, ya que tan sólo en agosto del 2010 fue designado subsecretario de Ingresos por el entonces presidente panista, Felipe Calderón. En ese año, Ernesto Cordero era titular de la SHCP.

De hecho, años antes, cuando Agustín Carstens se encargaba de dicha dependencia, González Anaya se desempeñó como coordinador de asesores y titular de la Coordinación con Entidades Federativas. Desde esa posición tuvo una intensa interlocución con los mandatarios estatales priistas para la distribución del presupuesto.

En otras palabras, José Antonio González Anaya tuvo una participación dentro del ramo hacendario en los gobiernos panistas, principalmente con Felipe Calderón. Sin embargo, fue hasta que el PRI retomó la silla presidencial, cuando el concuño de Salinas tuvo a su cargo instituciones de mayor peso como el IMSS y Pemex.

En las dos debió enfocar el objetivo en resanar las finanzas y crear un plan de acción para levantar a dos “monstruos” a punto de desplomarse por crisis financieras.

En el IMSS realizó diferentes reformas enfocadas al sistema de pensiones, las cuales absorbían enormes recursos al instituto. Mientras que, en Pemex, mellada por la caída del precio del petróleo, se vio en la necesidad de rehacer los números de cara a la reforma energética y a la apertura de dicho mercado. Eso sí, no tocó al sindicato de la petrolera.

Así llegó José Antonio González Anaya a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) como el tercer secretario en el sexenio de Peña Nieto, después de que desfilaron por las oficinas de Palacio Nacional Luis Videgaray y José Antonio Meade.

De entrada, el recién nombrado secretario aseguró que no habrá nuevos impuestos ni alzas tributarias, además de que continuará conservando la estabilidad macroeconómica y dará certidumbre a los mercados financieros.

8/01/2016

Aumenta por segunda semana el riesgo país de México; llega a 218 puntos base


Todavía se ubica 14 puntos debajo del nivel del cierre de 2015, reporta Hacienda

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La Bolsa Mexicana de Valores tocó niveles históricos en siete ocasiones en julio de 2016, con un rendimiento de 1.51 por ciento respecto al mes previo. Ese mes el índice de precios y cotizaciones llegó a un récord de 47 mil 537.28 unidades el día 22 y el pasado viernes cerró en 46 mil 660.67 unidades. Por su parte, la bolsa de Nueva York concluyó su semana más movida en cuanto a ganancias corporativas, la cual estuvo dominada por resultados fuertes de compañías tecnológicas. Las acciones cerraron el viernes principalmente con gananciasFoto Ap
 
Periódico La Jornada

El riesgo país de México aumentó dos semanas de manera consecutiva y cerró el 29 de julio en 218 puntos base, de acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda.
El riesgo país es un indicador que mide las posibilidades de un país emergente de cumplir en los términos acordados con el pago de su deuda externa, ya sea al capital o sus intereses, y cuanto más crece el nivel del riesgo país de una nación, mayor es la probabilidad de que la misma ingrese en moratoria de pagos.
Una medida de 100 puntos base significa que una nación estaría pagando un punto porcentual por encima del rendimiento de los bonos de Estados Unidos, considerados bonos gubernamentales libres de riesgo.
En su informe semanal, la vocería de Hacienda dijo que el riesgo país de México, medido a través del índice de bonos de mercados emergentes (EMBI+) de la firma internacional JP Morgan Chase, se incrementó 18 puntos en la última semana (del 25 al 29 de julio) respecto al nivel observado en la semana del 18 al 22 de julio, aunque todavía se encuentra 14 puntos por debajo del nivel observado al cierre de 2015.
El vocero de la Secretaría de Hacienda indicó que durante la semana que culminó este viernes 29, el riesgo país de Argentina y de Brasil se elevó 21 y un punto base, respectivamente, al ubicarse el viernes pasado en 521 y 339 unidades, en ese orden.
Al cierre de 2015 el riesgo país de México se ubicó en 232 puntos base y alcanzó su mayor nivel el 11 de febrero, al registrar un cierre de 311 puntos.
De acuerdo con el portal financiero ámbito.com, el máximo histórico del país ocurrió el 23 de octubre de 2008 cuando cerró en 604 puntos base, mientras el mínimo fue el primero de junio de 2007, cuando cerró en 69 puntos.

2/03/2015

Recorte presupuestal afecta al campo y a la educación


24-Horas

Austeridad. El recorte de 7.8% al gasto de la Sagarpa diluye el incremento de 7.5% al presupuesto “histórico” que le asignó el Legislativo para este año

Foto: Especial


Del recorte por 52.3 mil millones de pesos al presupuesto de las dependencias y órganos descentralizados, 60% corresponde a los recursos asignados para educación, salud, campo y desarrollo social, de acuerdo con el programa de austeridad anunciado por la SHCP.

Si bien la dependencia prevé recortes en 22 secretarías y organismos descentralizados, los mayores ajustes se aplicarán en el gasto social.

De acuerdo con información de la SHCP, por monto de recursos la Secretaría de Educación Pública (SEP) será la más afectada con un recorte de 7 mil 800 millones de pesos, el cual representa 2.55% del presupuesto asignado a la dependencia para este año. Sin embargo, aclaró la dependencia, este ajuste no afectará los recursos asignados a las universidades estatales y federales.

Tampoco el pago de más de 922 mil maestros de educación básica pues, según el informe de la SHCP, no se tocarán los recursos provenientes del ramo 33 de donde proviene el Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa (FONE).

Otra de las dependencia con mayores afectaciones será la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), con un recorte de 7 mil 188 millones de pesos, el cual representa 7.8% del presupuesto asignado para este año.

Esto, aun cuando el pasado 16 de noviembre, la Sagarpa calificó de “histórico” el presupuesto de 92 mil 141.8 millones de pesos aprobado para el sector por el Congreso.

El recorte de 7.8% al gasto de la dependencia diluye el incremento de 7.5% que en términos reales le había aprobado el Legislativo.

La Secretaría de Hacienda aclaró sin embargo que el ajuste no impactará en los incentivos orientados a proteger el ingreso de los productores de maíz, trigo, algodón, arroz, entre otros.

Golpe presupuestario 


Otras dependencia como la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) tendrán  un recorte de 3 mil 750 millones de pesos, equivalente a 3.2% de su presupuesto. De acuerdo con SHCP, si bien el Programa de Pensión para Adultos Mayores se verá afectado, los beneficiarios ya incorporados no resentirán el recorte.

Asimismo, se verá afectado el Programa para el Desarrollo de Zonas Prioritarias, el cual busca solventar la falta de infraestructura básica en comunidades de municipios de alta y muy alta marginación.

En tanto, la Secretaría de Salud (SSA) tendrá un ajuste de 3 mil 339 millones de pesos, que representa 2.47% de su gasto total; la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), que ejercerá 700 millones de pesos (2.6%) menos; la Comisión Nacional del Agua (Conagua), con un recorte de 6 mil 400 millones de pesos, equivalente a 12.6% de su presupuesto.

Además, el Instituto de Servicios de Salud y Seguridad Social para los Trabajadores del Estado (ISSSTE), con mil 500 millones de pesos (0.71%) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), con un recorte de 900 millones de pesos (2.6%).

“Percibimos que es indispensable acompañar este ajuste con un movimiento estratégico por parte de la Secretaría de Hacienda, colocando al equipo de la Unidad de Productividad Económica (UPE) al frente de un área clave para la banca de desarrollo como es Banobras”.
Rodrigo Alpízar Vallejo
Presidente de la Canacintra

“El recorte al gasto manda una potente señal de responsabilidad fiscal, reforzada por un déficit fiscal menor al esperado en 2014. Los recortes eran esperados hasta 2016 (…) vemos como positivo que el gobierno decidiera actuar de manera preventiva”.
Merrill Lynch
Banco de inversión con sede en Nueva York
Gasto WEB

2/01/2015

Crece $2 mil millones diarios la deuda pública con Peña Nieto


Al cierre del año pasado se situó en 6 billones 948 mil 276.7 millones de pesos

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El saldo no incluye el costo del rescate de bancos y carreteras acordado en el sexenio de Zedillo

Roberto González Amador
 Periódico La Jornada
Domingo 1º de febrero de 2015, p. 16

El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto llevó el saldo de la deuda del sector público federal a un nuevo máximo histórico. Desde el inicio de la actual administración, el endeudamiento contratado con acreedores internos y externos ha crecido en 2 mil millones de pesos diarios. Medida como proporción del tamaño de la economía, la deuda alcanzó el nivel más elevado en 24 años, mostraron datos oficiales.
Al cierre de 2014, el saldo de la deuda del sector público federal se situó en 6 billones 948 mil 276.7 millones de pesos. La cantidad es mayor en 16.9 por ciento a la de finales de 2013. Comparada con la registrada en diciembre de 2012, cuando inició el gobierno, acumuló en los dos años un crecimiento de 29.8 por ciento, de acuerdo con la información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
La deuda del sector público incluye los pasivos contratados en el mercado interno mediante la emisión de bonos y con acreedores en el exterior. Sin embargo, no incluye el costo del rescate de bancos y carreteras, realizados con cargo al erario en el gobierno del ex presidente Ernesto Zedillo.
El endeudamiento del sector público creció en un billón 595 mil 482 millones de pesos desde el inicio del actual gobierno. Ello equivale a un aumento de 2 mil 99.3 millones de pesos diarios, en promedio, de acuerdo con los datos de la dependencia.
En términos comparativos, la deuda del sector público se incrementó en los dos primeros años del gobierno en una cantidad que equivale a cinco veces el presupuesto anual de la Secretaría de Educación Pública (SEP), la dependencia que más recursos recibe de todas las secretarías de Estado.
Crecimiento por habitante
El presupuesto de la SEP para este año es de 305 mil 57.1 millones de pesos, según el Presupuesto de Egresos de la Federación. En 2015, el gasto gubernamental en desarrollo económico —donde se incluye el destinado a transporte, comunicaciones, turismo, ciencia, tecnología e innovación; minería, agricultura, silvicultura y pesca, entre otros rubros– será de un billón 181 mil 67 millones de pesos, monto que representa tres cuartas partes del incremento de la deuda del sector público desde el inicio de la administración, de acuerdo con la misma fuente.
En diciembre de 2012 el país tenía 117 millones 53 mil 750 habitantes, de acuerdo con las proyecciones del Consejo Nacional de Población. Al finalizar 2014, según las proyecciones de ese organismo, el número de mexicanos se había elevado a 119 millones 713 mil 203 personas.
Al inicio del actual gobierno, la deuda interna y externa del sector público sumó 5 billones 352 mil 794.7 millones de pesos. Dos años después, se incrementó a 6 billones 948 mil 276.7 millones.
Con ambas variables, la deuda por habitante –sin importar edad– aumentó de 45 mil 729 pesos al inicio del actual gobierno a 58 mil 41 pesos al cierre del año pasado. El incremento fue de 26 por ciento.
Mayor peso respecto del tamaño de la economía
El nivel a que ha llegado la deuda del sector público federal, medido como proporción de la economía, es el más alto en prácticamente cinco lustros, de acuerdo con los datos de la Secretaría de Hacienda.
Al cierre de 2014, los 6 billones 948 mil 276.7 millones de pesos de la deuda del sector público equivalen a 38.3 por ciento del producto interno bruto (PIB). Cuando inició el gobierno, la deuda del sector público equivalía a 33 por ciento del PIB. En sólo dos años, el actual gobierno elevó en 5.3 puntos del PIB el endeudamiento del sector público.
El tamaño de la deuda como proporción del producto interno bruto es el más elevado desde diciembre de 1990, cuando el endeudamiento del sector público era equivalente a 43 por ciento del PIB, de acuerdo con los datos de Hacienda.

Boquete de $124 mil millones al gasto

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Recorte preventivo
El BM asesorará la reingeniería presupuestal
La realidad exige revisar la forma en que gastamos los impuestos: Videgaray
Pemex y la CFE cargarán con el mayor peso de la reducción de recursos: 58%


El titular de la Secretaría de Hacienda, Luis Videgaray Caso (al centro), lee su mensaje acompañado de Javier Laynez Potisek, procurador Fiscal de la Federación; Fernando Aportela, Fernando Galindo y Miguel Messmacher, subsecretarios de Hacienda, Egresos e Ingresos, respectivamente

Foto Francisco Olvera
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Roberto González Amador
Periódico La Jornada
Sábado 31 de enero de 2015, p. 2

El gobierno federal reconoció este viernes la necesidad de recurrir a un recorte en el gasto público por un monto de 124 mil millones de pesos, equivalente a 0.7 por ciento del producto interno bruto (PIB). La medida fue calificada por el secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, como de carácter preventivo en reconocimiento a un cambio en el entorno financiero internacional y a la caída en los precios del petróleo.

El ajuste fue decidido por la administración del presidente Enrique Peña Nieto después de semanas de discursos de los funcionarios de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en el sentido de que unas coberturas financieras contratadas el año pasado para garantizar los ingresos petroleros hacían innecesario recortar el presupuesto de la Federación. Uno de los primeras consecuencias del ajuste es la posposición indefinida del proyecto del tren rápido de la ciudad de México a Querétaro.

La medida anunciada por Luis Videgaray Caso este viernes en el Palacio Nacional significará la reducción de 62 mil millones de pesos en el presupuesto de Petróleos Mexicanos (Pemex); de 10 mil millones de pesos en el de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y de 52 mil millones de pesos en el gasto de las secretarías de Estado y dependendencias del gobierno federal.

Los ingresos públicos, aseguró Videgaray, están protegidos ante una disminución en el precio del petróleo por las coberturas contratadas el año pasado.

Sin embargo, apuntó, un cambio en las condiciones financieras internacionales, la menor perspectiva de crecimiento de la economía mundial y la previsión de que los precios del crudo se mantendrán bajos por varios años, llevaron al gobierno a tomar la decisión de hacer desde ahora un ajuste de forma preventiva y responsable del gasto ya aprobado por el Congreso para este 2015. La medida, añadió, tiene un enfoque estructural y multianual para enfrentar desde una posición de mayor fortaleza la complejidad de 2016 y de los años por venir.

Las medidas anunciadas por el secretario de Hacienda incluyen la suspensión indefinida del proyecto para construir un tren rápido entre las ciudades de México y Querétaro, obra cuya licitación ya fue echada para atrás a finales del año pasado por el propio gobierno y en la que, en aquella etapa, participaba el Grupo Higa, el empresario Armando Hinojosa, el constructor que financió la casa de descanso del propio Videgaray en Malinalco, estado de México, y que también es poseedor legal de la casa de Angélica Rivera, esposa del presidente Peña Nieto, en el barrio residencial de Las Lomas en la ciudad de México. Para este proyecto se había anunciado una segunda licitación que, al momento, estaba en curso.

También será cancelada de manera definitiva la construcción del tren de pasajeros Transpeninsular, que uniría los estados de Yucatán y Quintana Roo, en la Península de Yucatán.

Adicionalmente, serán reducidas las metas de incorporación de nuevos beneficiarios a los programas de pensiones para adultos mayores, y de personas que recibirán del gobierno una televisión digital de regalo en varios estados del país que están migrando de la señal analógica a la digital, expuso.

Los proyectos de inversión que se mantienen son la construcción del nuevo aeropuerto internacional de la ciudad de México, una de las mayores obras de infraestructura de la actual administración, así como los programas de conservación de carretaras federales y caminos rurales.

En lo que toca al gasto que realiza el gobierno para su operación, Videgaray anunció una reducción de 10 por ciento en la partida destinada al pago de servicios personales para mandos medios y superiores; disminución de 10 por ciento del gasto en plazas eventuales y por honorarios; restricción a la creación de plazas, salvo las que tengan como propósito dar cumplimiento a reformas de carácter jurídico, y reducir en 10 por ciento el gasto del gobierno en medios de comunicación social.

Así, de los 52 mil millones de pesos en que se reducirá el gasto de la administración pública federal, 33 mil 800 millones de pesos –65 por ciento del total– corresponderán al llamado gasto corriente, que es el relacionado con la operación del gobierno. Los otros 18 mil 200 millones, 35 por ciento del total, están relacionados con el gasto en inversión, que es el realizado para obras y proyectos de infraestructura.

Programas como Prospera, la principal acción gubernamental de combate a la pobreza, y los de empleo temporal, así como el presupuesto a las universidades y las transferencias a estados y municipios para la nómina educativa y el gasto operativo no serán afectados por el recorte, garantizó.

Las áreas en que Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad concreten sus recortes de gasto de este año, por 62 mil millones y 10 mil millones de pesos, respectivamente, serán definidas por los consejos de administración de cada una de estas empresas, expuso Videgaray.

Reducir hoy fortalece finanzas a futuro

La decisión de recortar el gasto público de 2015, aun con la existencia de coberturas financieras para garantizar los ingresos fiscales, fortalece la confianza en las finanzas públicas y reducirá las necesidades de financiamiento en un entorno que, previsiblemente, será de menor disponibilidad de recursos para los países como México, apuntó Videgaray.

Es de esperar, mencionó, un incremento en las tasas de interés en Estados Unidos, que bajaron a niveles mínimos históricos después de la crisis de 2008, medida tomada por la Reserva Federal para estimular la economía. Esa posibilidad ha incrementado la volatilidad financiera internacional, lo que se ha combinado con la drástica caída en los precios internacionales del petróleo y la desaceleración de la economía global, añadió.

El ingreso por la exportación de petróleo cubre un tercio del gasto público. Desde mediados de 2014 el precio de la mezcla de crudo mexicano ha disminuido 60 por ciento, hasta cotizar esta semana por abajo de 40 dólares por barril.

De manera preventiva y para que el ajuste a las condiciones internacionales sea oportuno, ordenado e integral fue que el gobierno del presidente Peña Nieto decidió recortar el gasto de este año, para dar certidumbre a los mercados financieros y para protegernos ante una situación de mayor volatilidad.

La medida significa, explicó, que el ajuste a las nuevas condiciones financieras internacionales y del mercado petrolero será a costa del gasto público y no de la creación de nuevos impuestos o aumento de las tasas impositivas actuales, ni de la contratación de más deuda pública.

Presupuesto cero a partir del próximo año

Las condiciones económicas y financieras internacionales que llevaron a recortar el gasto de 2015 prevalecerán por más de un año, por tanto, el gobierno federal decidió emprender una reingeniería presupuestal que implica el rediseño total de la manera en que hasta ahora la Federación ha elaborado y el Congreso aprobado los prespuestos de cada año.

Hasta ahora, el diseño y aprobación del presupuesto de egresos, el cual forma parte de un paquete que incluye la ley de ingresos y los criterios generales de política económica, ha seguido una mecanica inercial –como la calificó hoy Videgaray– en la que alrededor de nueve de cada diez pesos ya están previamente comprometidos o preasignados para cumplir obligaciones de deuda, gastos operativos y de programas existentes.

En la conferencia de prensa de esta mañana, el secretario Videgaray anunció que a partir de ahora inició el trabajo de elaboración de la propuesta gubernamental de presupuesto de egresos de la Federación para 2016, bajo una lógica distinta a la que ha prevalecido por lo menos en la última década.

A partir del próximo año ya no podrá ser inercial, tomar como base el presupuesto del año anterior y hacer modificaciones marginales. La realidad exige una revisión completa de la forma en que gastamos los impuestos, que nos atrevamos a identificar duplicidades, programas que no cumplen con los propósitos de rentabilidad social o que tienen impactos regresivos en el ingreso y la riqueza de los mexicanos, apuntó.

En este sentido, anunció que el presupuesto de egresos de la Federación para 2016 se hará con un esquema de presupuesto cero y sobre la base de privilegiar proyectos y programas de mayor beneficio para la población. El análisis que se haga, dijo, permitirá utilizar el gasto para coadyuvar a los cambios estructurales y detonar el potencial productivo del país. Gastar menos y gastar mejor en beneficio de la economía de las familias será la premisa en 2016. En este proceso de reingeniería presupuestal, el gobierno federal será asesorado por el Banco Mundial, informó.

No afectará la previsión de crecimiento de este año

El recorte del gasto público de este año no afectará el crecimiento de la economía en 2015, aseguró Videgaray. Por ello, dijo, la Secretaría de Hacienda mantiene la previsión de que el PIB repuntará este año entre 3.2 y 4.2 por ciento.

En la conferencia de prensa, Videgaray insistió en el argumento de que el recorte del gasto tiene un carácter preventivo, al hablar sobre la aparente contradicción entre las declaraciones de las semanas previas –en el sentido de que las coberturas contratadas por el gobierno blindaban el gasto– y la decisión tomada este viernes por el gobierno.

Las coberturas garantizan al 100 por ciento los ingresos del gobierno federal, pero no incluyen a Petróleos Mexicanos, dijo. El gobierno decidió hacer el ajuste de manera preventiva, precisamente porque hoy lo podemos hacer de manera ordenada. Estamos ajustando el gasto para tener la menor necesidad de financiamiento en los mercados nacionales e internacionales en un entorno en que por el eventual aumento de las tasas de interés y el menor precio del petróleo, el financiamiento será más dificil de obtener, expuso.

El gobierno, aseguró, está actuando de manera preventiva, preparándose para lo que tendrá que hacer a partir de 2016 y en adelante. Nos estamos anticipando a un problema, no porque lo tengamos, sino para evitar que la problemática del entorno se traduzca en un problema para la estabilidad y la economía familiar.

Destapan crisis en la hacienda pública



México


México, D.F. El gobierno federal reconoció este viernes la necesidad de recurrir a un recorte en el gasto público de este año. Será por un monto de 124 mil millones de pesos, equivalente a 0.7 por ciento del producto interno bruto (PIB). La medida fue presentada como de carácter “preventivo” y en reconocimiento a un cambio en el entorno financiero internacional y a la caída en los precios del petróleo.
El ajuste fue decidido por la administración del presidente Enrique Peña Nieto después de semanas de discursos por parte de los funcionarios de la Secretaría de Hacienda en el sentido de que unas coberturas financieras contratadas el año pasado para garantizar los ingresos petroleros hacían innecesario ajustar el presupuesto de la Federación. Uno de los primeras consecuencias del ajuste es la posposición indefinida del tren rápido de la ciudad de México a Querétaro.
La medida anunciada por Luis Videgaray Caso, secretario de Hacienda y Crédito Público, significará la reducción de 62 mil millones de pesos en el presupuesto de Petróleos Mexicanos (Pemex); de 10 mil millones de pesos en el de la Comisión Federal de Electricidad (CFE); y de 52 mil millones de pesos en el gasto de las secretarías de Estado y dependendencias del gobierno federal, informó el funcionario.
Los ingresos públicos, aseguró Videgaray en una conferencia de prensa en el Palacio Nacional, “están protegidos ante una disminución el precio del petróleo por las coberturas” financieras contratadas el año pasado. Sin embargo, apuntó, un cambio en las condiciones financieras internacionales, menor perspectiva de crecimiento de la economía mundial y la previsión de que los precios del crudo se mantendrán bajos, incluso por varios años, llevaron al gobierno a tomar la decisión de hacer “desde ahora un ajuste de forma preventiva y responsable” del gasto ya aprobado por el Congreso para este 2015. La medida, añadió, “tiene un enfoque estructural y multianual para enfrentar desde una posición de mayor fortaleza la complejidad de 2016 y de los años por venir”.
Las medidas anunciadas por el secretario de Hacienda incluyen: la suspensión indefinida del proyecto para construir un tren rápido entre las ciudades de México y Querétaro, una obra cuya licitación ya fue echada para atrás a finales del año pasado por el propio gobierno y en la que, en aquella etapa, participaba el Grupo Higa, el empresario Armando Hinojosa, un constructor que financió la casa de descanso del propio Videgaray en Malinalco, estado de México; y que también es poseedor legal de la casa de Angélica Rivera, esposa del presidente Peña Nieto, en el barrio residencial de Las Lomas en la ciudad de México. Para este proyecto se había anunciado una segunda licitación que, al momento, estaba en curso. El funcionario rechazó contestar hoy la tasa de interés a que fue financiada por Higa su casa de descanso.
También anunció que será cancelada de manera definitiva la construcción del tren de pasajeros Transpeninsular, que uniría los estados de Yucatán y Quintana Roo, en la Península de Yucatán.
Adicionalmente, serán reducidas las metas de incorporación de nuevos beneficiarios a los programas de pensiones para adultos mayores; y de personas que recibirán del gobierno una televisión digital de regalo en varios estados del país que están migrando de la señal analógica a la digital, expuso.
Los proyectos de inversión que se mantienen son: la construcción del nuevo aeropuerto internacional de la ciudad de México, una de las mayores obras de infraestructura de la actual administración, así como los programas de conservación de carretaras federales y caminos rurales.
En lo que toca al gasto que propiamente realiza el gobierno para su operación, el secretario Videgaray anunció una reducción de 10 por ciento en la partida destinada al pago de servicios personales para mandos medios y superiores; disminución de 10 por ciento del gasto en plazas eventuales y por honorarios; restricción a la creación de plazas, salvo las que tengan como propósito dar cumplimiento a reformas de carácter jurídico; y reducir en 10 por ciento el gasto del gobierno en medios de comunicación social.
Así, de los 52 mil millones de pesos en que se reducirá el gasto de la administración pública federal, 33 mil 800 millones de pesos --65 por ciento del total-- corresponderán al llamado "gasto corriente", que es el relacionado con la operación del gobierno. Los otros 18 mil 200 millones, 35 por ciento del total, están relacionados con el "gasto en inversión", que es el realizado para obras y proyectos de infraestructura.
Programas como Prospera, la principal acción gubernamental de combate a la pobreza y los de empleo temporal, así como el presupuesto a las universidades y las transferencias a estados y municipios para la nómina educativa y el gasto operativo no serán afectados por el recorte del gasto, garantizó.
Las áreas en que Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad concreten sus recortes de gasto de este año, por 62 mil millones y 10 mil millones de pesos, respectivamente, serán definidas por los consejos de administración de cada una de estas empresas, expuso Videgaray.
Recortar hoy fortalece las
finanzas a futuro, dice
La decisión de recortar el gasto público de 2015, aun con la existencia de coberturas financieras para garantizar los ingresos fiscales, “fortalece la confianza en las finanzas públicas y reducirá las necesidades de financiamiento” en un entorno que, previsiblemente, será de menor disponibilidad de recursos para los países como México, apuntó Videgaray.
Es de esperar, mencionó, un incremento en las tasas de interés en Estados Unidos, que bajaron a niveles mínimos históricos después de la crisis de 2008 en una medida tomada por el banco central de aquel país para estimular la economía. Esa posibilidad ha incrementado la volatilidad financiera internacional, lo que se ha combinado con “la drástica caída” en los precios internacionales del petróleo y la desaceleración de la economía global, añadió.
El ingreso por la exportación de petróleo cubre un tercio del gasto público. Desde mediados de 2014, el precio de la mezcla de crudo mexicano ha disminuido en 60 por ciento, hasta cotizar esta semana por abajo de 40 dólares por barril.
De manera preventiva y para que el ajuste a las condiciones internacionales sea “oportuno, ordenado e integral” fue que el gobierno del presidente Peña Nieto decidió recortar el gasto de este año, “para dar certidumbre a los mercados financieros y para protegernos ante una situación de mayor volatilidad”.
La medida significa, explicó, que el ajuste a las nuevas condiciones financieras internacionales y del mercado petrolero será a costa del gasto público y no de la creación de nuevos impuestos o aumento de las tasas impositivas actuales, ni de la contratación de más deuda pública.
Presupuesto cero a partir
del próximo año, anuncia
Las condiciones económicas y financieras internacionales que llevaron a recortar el gasto de 2015 prevalecerán por un tiempo mayor al actual ejercicio, expuso. Por lo tanto, el gobierno federal decidió emprender una “reingeniería” presupuestal que implica el rediseño total de la manera en que hasta ahora la Federación a elaborado, y el Congreso aprobado, los prespuestos de cada año.
Hasta ahora, el diseño y aprobación del presupuesto de egresos de la Federación, que forma parte de un paquete que incluye las leyes de ingresos y los criterios generales de política económica, ha seguido una mecanica inercial –como la calificó hoy Videgaray– en la que alrededor de nueve de cada diez pesos ya están previamente comprometidos o preasignados para cumplir obligaciones de deuda, gastos operativos y de programas existentes.
En la conferencia de prensa de esta mañana, el secretario VIdegaray anunció que a partir de ahora inició el trabajo de elaboración de la propuesta gubernamental de presupuesto de egresos de la Federación para 2016, “bajo una lógica distinta a la que ha prevalecido por lo menos en la última década”.
A partir del próximo año, se cambiará la forma de elaboración del presupuesto de egresos de la Federación “desde el principio”, dijo. “Ya no podrá ser inercial, en el que se toma como base el presupuesto del año anterior y se hacen modificaciones marginales. La realidad exige una revisión completa de la forma en que gastamos los impuetsos, que nos atrevamos a identificar duplicidades, programas que no cumplen con los propósitos de rentabilidad social o que tienen impactos regresivos en el ingreso y la riqueza” de los mexicanos, apuntó.
En este sentido, anunció que el presupuesto de egresos de la Federación para 2016 se hará “bajo un esquema de presupuesto cero” y sobre la base de privilegiar proyectos y programas de mayor beneficio para la población. El análisis que se haga, dijo, permitirá utilizar el gasto para “coadyuvar” a los cambios estructurales y detonar el potencial productivo del país. “Gastar menos y gastar mejor en beneficio de la economía de las familias será la premisa en 2016”. En este proceso de “reingeniería” presupuestal, el gobierno federal será asesorado por el Banco Mundial, informó.
No afectará la previsión de
crecimiento de este año, dice
El recorte del gasto público de este año no afectará el crecimiento de la economía en 2015, aseguró Videgaray. Por ello, dijo, la Secretaría de Hacienda mantiene la previsión de que el producto interno bruto repuntará este año en una rango de entre 3.2 y 4.2 por ciento.
En la conferencia de prensa, Videgaray insistió en el argumento de que el recorte del gasto tiene un carácter preventivo, al hablar sobre la aparente contradicción entre las declaraciones de las semanas previas –en el sentido de que las coberturas contratadas por el gobierno blindaban el gasto– y la decisión tomada este viernes por el gobierno.
“Las coberturas garantizan al 100 por ciento los ingresos del gobierno federal pero no incluyen a Petróleos Mexicanos”, dijo. El gobierno decidió hacer el ajuste “de manera preventiva, precisamente porque hoy lo podemos hacer de manera ordenada. Estamos ajustando el gasto para tener la menor necesidad de financiamiento en los mercados nacionales e internacionale en un entorno en que por el eventual aumento de las tasas de interés y el menor precio del petróleo el financiamiento será más dificil de obtener”, expuso.
El gobierno, aseguró, está actuando de manera preventiva y “también preparándose para lo que tendrá que ser ajustado a partir de 2016” y en adelante. “Nos estamos anticipando a un problema, no porque tengamos problemas, sino para evitar que la problemática del entonro se traduzca en un problema para la estabilidad y la economía familiar”.

Gasto: recorte y perspectivas


Editorial La Jornada


El recorte al presupuesto público de 2015 por 124 mil millones de pesos, anunciado ayer por el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray, resulta una medida previsible en el contexto nacional actual de caída en los precios de los hidrocarburos, pérdida de expectativas de ingresos por renta petrolera como consecuencia de la privatización energética y volatilidad de la economía internacional.
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Por desgracia, la disminución anunciada en el gasto público –además de ser indicativa de la percepción oficial respecto del riesgo de una crisis económica de gran calado– podría generar un nuevo escalón recesivo, en la medida en que afecta a sectores cruciales de la economía, como el energético, y el desarrollo de obra pública, que pudieran constituir, por otra parte, los puntos de apoyo para la adopción de medidas económicas anticíclicas.

A diferencia de los factores que motivan la decisión anunciada ayer por el gobierno federal, el comportamiento incauto de las autoridades económicas no es coyuntural. De hecho, las dificultades económicas presentes no surgieron en las últimas dos semanas, sino que han sido un tema recurrente desde por lo menos hace un sexenio, a partir de la debacle en el sector inmobiliario en Estados Unidos, y con los consecuentes efectos nocivos para el mercado financiero. De entonces a la fecha, el gobierno federal se ha empeñado en desatender los evidentes riesgos de colapso y se ha escudado sistemáticamente en la pretendida solidez de la economía mexicana.

Tal imprevisión ha resultado onerosa para el país no sólo en términos económicos, sino también en términos políticos, como queda reflejado en el descrédito de la actual administración frente a la población en general, e incluso entre sectores tradicionalmente cercanos al poder, como los empresarios.

Desde otro punto de vista, la circunstancia presente debería llevar al Ejecutivo a ir más allá de un simple proceso de recortes, ajustes y reasignaciones del Presupuesto y abandonar el modelo económico neoliberal adoptado desde la administración de Carlos Salinas, continuado por las sucesivas administraciones, incluida la actual, cuya aplicación ha implicado la contención de los salarios, la cancelación de los mecanismos de bienestar social, el abandono del campo, la privatización corrupta de las empresas y facultades públicas y la apertura indiscriminada de los mercados. Este modelo, que beneficia a los capitales financieros –especialmente los trasnacionales– en detrimento de la población, se ha colapsado en el país desde el cual se ha pretendido imponer como la panacea para las llamadas naciones en vías de desarrollo.

En un contexto nacional en el que persisten la inflación, el desempleo, la pobreza, la falta de educación y salud, con carencias de horizontes de movilidad social, el gasto público debe fungir como el instrumento por medio del cual el Estado reactive la economía interna, genere empleos e infraestructura, atienda las necesidades básicas de la población y se prepare para recibir a los mexicanos que regresen al territorio nacional como consecuencia de la contracción del mercado laboral y del recrudecimiento de la persecución en su contra en el país vecino. Se requiere, y con urgencia, que el poder público entienda la necesidad de poner la economía al servicio de la gente y renuncie a la escuela imperante desde hace más de dos décadas, que sacrifica a la población para servir a los capitales. Por ello, el ejercicio presupuestal necesita, más que de ajustes y recortes, una reorientación de fondo a fin de disminuir el impacto de la complicada coyuntura económica.

Dejaron de operar en dos años 83% de empresas mineras en Zacatecas

Foto

Debido a bajos precios de metales y nuevos impuestos al sector sólo funcionan unas 30 de 240

El cierre de la veta Aranzazú y la cancelación del proyecto Camino Rojo, los casos más recientes

Mineros de Peñasquito Gold Corp., situada en el municipio de Mazapil, Zacatecas, se dirigen a sus casas al caer la tarde, después de cumplir la jornada laboral
Foto Alfredo Valadez
Alfredo Valadez Rodríguez
Corresponsal
Periódico La Jornada
Sábado 31 de enero de 2015, p. 26
Zacatecas, Zac.

Alrededor de 200 empresas mineras asentadas en Zacatecas han abandonado trabajos de proyección, exploración y labores extractivas durante los dos años recientes por causas atribuibles a la caída en los precios internacionales de los metales preciosos y por los impuestos que el Congreso de la Unión aprobó en 2013 para el sector, informó Demetrio Góngora Flemate, presidente en la entidad de la Asociación de Ingenieros en Minas, Metalurgistas y Geólogos de México (Aimmgm).

Lo anterior representa una caída de 83 por ciento en el número de empresas extractivas, cuya consecuencia es la pérdida de cientos de empleos directos y miles de indirectos, dijo.

El presidente de la Aimmgm recordó el cierre reciente de la mina Aranzazú, operada por la canadiense Aranzazú Holding Inc., en el municipio de Concepción del Oro, así como la cancelación temporal que anunció la también canadiense Goldcorp de su proyecto Camino Rojo, donde hicieron un paro de labores, no sabemos si por meses o años, pero eso es un foco amarillo tendiendo a ser rojo.

En noviembre pasado, a un año de inaugurada, la primera plan- ta de beneficio de metales preciosos de Zacatecas –construida con recursos públicos, pero operada por la empresa privada Grupo Firex, la misma que controló Minera San Xavier, en San Luis Potosí–, cerró y dejó sin aguinaldo a medio centenar de trabajadores.

Junto con esta planta dejaron de operar una veintena de pequeñas minas cercanas a la capital del estado, entre ellas la Cinco Estrellas, del municipio de Vetagrande, que efectuaba el propio Grupo Firex.

Criticó el aumento de impuestos a los derechos sobre los lotes mineros y los montos de comprobación de obras. Si sumamos todo eso a la amenaza del área natural protegida, nos da que las empresas entren en un periodo de restructuración.

Góngora Flemate aludió así al proyecto de la Secretaría del Medio Ambiente, Recursos Naturales Pesca y Alimentación para declarar reserva de la biosfera un polígono de 2.5 millones hectáreas del desierto semiárido de Zacatecas, que protegería flora y fauna del norte del estado.

De las casi 230 empresas mineras que había en 2013 en territorio zacatecano, la cifra decreció drásticamente, de modo que para este año se calcula que hay alrededor de 40 o 30 compañías operando, aseveró Góngora Flemate.

Ha sido muy drástico, refirió el líder de la Aimmgm, quien descartó que la caída en los precios de los metales sea el único origen del problema. Siempre se alude al precio de los metales. Sí afecta, pero no en la magnitud en que estamos viendo actualmente. Lo que realmente habría causado la cancelación de los casi 200 proyectos son los impuestos a la minería de 7.5 por ciento más el 0.5 por ciento fijado en 2013 por el Congreso de la Unión.

Góngora Flemate atribuyó la contracción de la inversión en el sector a la reforma energética, que obliga a pagar a los mineros una regalía al dueño de la propiedad de la que se extrae el mineral, dijo. También está la cuestión de la reforma fiscal que ya impide hacer deducciones a las empresas.

El representante de ingenieros mineros, metalúrgicos y geólogos señaló: Sí estamos cumpliendo en materia ambiental, en compromiso social; sin embargo, las autoridades no se sientan con las empresas mineras a analizar qué conviene a los distintos niveles de gobierno y en cuanto a proyección económica.

1/22/2015

Pega crisis a proyecto de nuevo aeropuerto; anuncian ajustes financieros


La maqueta del nuevo aeropuerto para el DF. Foto: Octavio Gómez
La maqueta del nuevo aeropuerto para el DF.
Foto: Octavio Gómez
MÉXICO, D.F. (apro).- La inestable situación económica nacional y mundial repercutieron ya en una de las grandes obras del sexenio: el nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
El director corporativo de Infraestructura del Grupo Aeroportuario, Raúl González, anunció este jueves en una entrevista de banqueta que se tendrán que ajustar los esquemas de financiamiento del proyecto.
“Nosotros basábamos la construcción del Aeropuerto en recursos fiscales complementados con recursos bancarios, pero tenemos que revisar”, explicó luego de participar en la cuarta Conferencia Anáhuac “Perspectivas turísticas para México”.
El empresario comentó la posibilidad de ver otras figuras de financiamiento. “Los aeropuertos son una extraordinaria inversión. En Estados Unidos los aeropuertos no son concesionados, son de las ciudades, porque es una inversión muy segura, las ciudades que invierten en aeropuertos recuperan su inversión muy rápido”, argumentó.
González precisó que para este año se tienen 19 mil millones de pesos — 6 mil millones en recursos fiscales— además de que se cuenta con un crédito asegurado de mil millones de dólares, mismos que podrían incrementarse a 2 mil millones.
En el plan original para construir la nueva sede aérea, el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México tenía prevista una inversión de 169 mil millones de pesos para la primera etapa. De ese total, 52% sería del Presupuesto de Egresos de la Federación y 48% de origen privado.
Raúl González aseguró que la baja del precio del petróleo no los afectará este año, pues ya existe un presupuesto asignado para las etapas constructivas en la ruta crítica.
“Tenemos ya una calibración del presupuesto hasta el 2018, no puedo decir si tendremos recursos fiscales de acuerdo a nuestras necesidades, pero en este año no tenemos ningún problema” aclaró.
En febrero arrancan obras
El directivo del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México adelantó que en febrero próximo se colocará la primera piedra, que significará el inicio de las obras básicas del nuevo aeropuerto, tales como la construcción de la barda, el circuito perimetral, los anexos y entronques y su conexión al exterior, caminos interiores, el sistema de drenaje, la cimentación.
Sin embargo, destacó que para iniciar la obra se necesita la autorización de la Semarnat. “Nosotros ya entregamos la Manifestación de Impacto Ambiental que ya nos fue autorizada, se nos presentó una serie de resolutivos, esto es que nosotros tenemos que cumplir una serie de programas de mitigación para hacer la obra. Estamos en etapa de desarrollar todos esos programas y entregarlos a la Semarnat, y una vez autorizados iniciamos la construcción”, dijo.
De acuerdo con las fechas del directivo, la obra quedará concluida el 20 de octubre del 2018 y la operación, el 20 de octubre del 2020.

12/17/2014

Helada económica


México espera un duro invierno financiero. La Bolsa Mexicana de Valores registra una caída constante, el tipo de cambio frente al dólar supera los 15 pesos y el precio del crudo mexicano sobrepasó la barrera de los 50 dólares. ¿Cómo llegaremos a la cuesta de enero?

8.04 por ciento fue la caída del valor del peso mexicano frente al dólar en el último mes

49.46 dólares por barril cotizaba ayer hacia el mediodía la mezcla mexicana de petróleo

La Navidad no llegará a la economía mexicana. Las finanzas del país se encuentran rodeadas de problemas: la Bolsa Mexicana de Valores registra una caída constante desde septiembre, borrando todo el avance conseguido en el año. 
El tipo de cambio del peso frente al dólar supera los 15 pesos, y el precio del barril de petróleo mexicano llegó a cotizarse ayer en 49.46 dólares.
Más allá de ser un fenómeno transitorio, la situación representa problemas estructurales en México que demandan la toma de acciones. 
Mientras tanto, el cierre del año promete ser complicado para los mexicanos, a quienes les espera una cuesta de enero empinada.

Depreciación profunda 
La debacle del peso mexicano frente al dólar tiene dos frentes. Por un lado, la inminente alza de tasas de interés en Estados Unidos incentiva a los inversionistas globales a trasladar su dinero desde activos más riesgosos alrededor del mundo hacia el bono del Tesoro de Estados Unidos.
El peso mexicano ha perdido más del 10 por ciento de su valor frente al dólar en los últimos tres meses. Tan sólo durante el mes pasado, la caída fue de 8 por ciento. Ayer al mediodía el dólar spot se cotizaba a 14.75 pesos . 
Durante el mes pasado, el peso mexicano presentó el segundo peor desempeño en relación al dólar entre las divisas más negociadas del mundo, según señala el portal Bloomberg.
Ante esta coyuntura, la Comisión de Cambios del país, conformada por miembros de la Secretaría de Hacienda y de Banco de México, reaccionó con una subasta de 200 millones de dólares para estabilizar el valor del peso. 
Se tomaron medidas para asegurar la liquidez en el mercado cambiario dada la volatilidad reciente en los mercados financieros.
El segundo frente de la debacle del peso responde a la fuerte caída en los precios del petróleo.  Considerando que México es evaluado por los inversionistas como un mercado emergente, Jack Deino, analista de Invesco, señala que la baja en el precio del crudo promueve la venta de este tipo de activos de riesgo.

Además, agrega que el peso mexicano está siendo injustamente castigado por el mercado, pues la economía de México está diversificada y no depende del petróleo en su totalidad.

Sin embargo, apunta que “mientras el petróleo siga bajando, será difícil hacer un argumento a favor de la estabilización del peso mexicano”.

La divisa mexicana se encuentra en un espiral negativo que exacerba su depreciación. Analistas coinciden en que el mercado está apostando a la caída del peso. El argumento yace en que el debilitamiento de la moneda y de los precios del crudo limitarán las inversiones en el sector energético, inversiones que son el sustento de las proyecciones de crecimiento del gobierno mexicano. 

La bolsa rota

El pasado 8 de septiembre, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) registró su más alto valor en la historia. 

Desde entonces, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC), aquel que sigue el desempeño de las 35 empresas más representativas de la bolsa, registra una caída constante.

Cuando esta tendencia negativa se volvió evidente, los analistas económicos afirmaron que se debía a un proceso natural de ajuste. 
Sin embargo, la bolsa no ha conseguido frenar su tendencia negativa, y en los últimos tres meses borró todo el avance que consiguió en el año.
Lo que más preocupa a los analistas es que esta caída ya no va de la mano con los cambios en los principales índices bursátiles de Estados Unidos.
Todo esto refleja una gran preocupación entre los inversionistas extranjeros y nacionales. Las expectativas de México cayeron y la recuperación estadounidense está provocando una fuerte fuga de capital.
El consenso entre analistas afirma que el país no ha perdido por completo su Mexican Moment, aquel término acuñado por la revista The Economist para referirse al gran potencial que tiene el país. 
Lo que más le preocupa a las empresas e inversionistas, más allá de los problemas de violencia e inseguridad, es la corrupción en los altos niveles de gobierno.
Blackrock, el administrador de fondos más grande del mundo, sitúa a México con un nivel de riesgo país similar al de Sudáfrica e Indonesia.  
La firma, que tiene bajo su tutela más de 4.3 billones de dólares en activos, considera que países como Brasil, Rusia, China y Malasia cuentan con un riesgo soberano menor al de México.

11/11/2014

México al borde


1. Del pasado, bienvenida
Hace años, el 14 de enero de 1981 aparecieron 12 cuerpos en el Estado de Hidalgo, México. Habían sido torturados y abandonados. Se supone que eran narcotraficantes colombianos, y su verdugo, policías obedientes de un personaje siniestro.
Por décadas la “matanza del rio Tula” fue la síntesis de todo lo que anda mal cuando anda junto: corrupción, poder, sadismo. Aquél episodio en todo el país era referencia obligada –junto con las atrocidades de la Brigada Blanca- para ilustrar la perversión y la degradación de un sistema que ya desde entonces se suponía “no daba para más.”
Hoy es claro, estábamos equivocados.
Primero nos acostumbramos a la corrupción, después a torturar. Acusados de cualquier cosa personas era presentadas en medios y ahí se les acaba la vida. Eran delincuentes, porque salía en la tele. Lo legitimamos con fórmulas verbales que sonaban, digamos, bien: “que le den una calentadita” y si los mataban a golpes, o electrocutados, o asfixiados o sencillamente si morían de dolor la explicación era simple: “se les pasó la mano.”
Y ya, listo, la vida sigue.
Pero entonces un comando armado intentó matar a los hermanos Arellano Félix en una discoteca de Puerto Vallarta en 1992. Con la novedad de los choques entre grupos volvió la sorpresa, pero así como llegó desapareció. No por falta de eventos sino exactamente por la razón contraria: fueron –son- tantos y tan frecuentes que ya nos resultan aburridos.
Luego aparecieron los cadáveres colgados en los puentes en Texcoco, en Ecatepec y en Interlomas en el Estado de México, en Cuemanco en el Distrito Federal, en Durango, en Querétaro, en Michoacán, en Zacatecas… En algún momento también nos sorprendieron cuerpos decapitados, cabezas abandonadas y videos que detallan el proceso.
La sorpresa duró poco: se impuso la costumbre.
Luego las fosas con cientos de cuerpos en San Fernando, Tamaulipas y los ranchos en los que se incineraron a más de trescientos en Allende, Coahuila.
¿Necesitamos más? Ningún problema: ahora estamos desollando vivos a nuestros estudiantes.
Bienvenidos a México.
2. De buenos y malos
¿Pero lo estamos haciendo nosotros… nosotros? ¿qué no son ellos los responsables, “la maña”, los “cárteles” con sus jefes de plaza y lugartenientes, sus sicarios y sus halcones? ¿Nosotros qué? Nosotros somos las víctimas, somos hombres de bien, trabajadores y honestos. ¿Hacer algo? ¿nosotros? No, esa es la tarea del gobierno.
Y entonces se movilizan con todo lo que es menester por mejorar las cosas: vuelven a la edad media construyendo muros alrededor de las casas (“fraccionamientos cerrados” les llaman), contratan guardias pretorianas (“seguridad privada” le llaman), contratan mercenarios (“escoltas” les llaman), blindan automóviles, instalan cámaras, compran armas.
Y ya: no hay nada más qué hacer además de endurecer los muros, los autos, la piel y los sentimientos.
¿Los sentimientos? Sí. Dice –literal y respetando la redacción original- un comentarista sobre mi artículo anterior “…Si [Sinaloa] estuviera llena de guerrerense oaxaqueño o chiapanecos todo serían baldíos y estaría lleno de gente que se queja porque el gobierno no les da para trabajar. En fin, sigue haciéndonos creer con narrativas poéticas y cursis otra historia. La realidad es práctica no está llena de sofismos y cursilerías humanas…”
No veo ahí espacio para la solidaridad con los refugiados que huyen de la violencia. No se detecta tampoco una reflexión más profunda sobre los problemas que enfrentamos ni el menor rastro de propuestas constructivas que no pasen por la segmentación social, la defensa armada y el aislamiento voluntario a cal y canto mientras el mundo se desbarata.
Pero peor aún, no es claro que el autor tenga consciencia plena de lo que en verdad están articulando sus palabras. (Tras su lectura no pude evitar recordar el mensaje publicado desde el teléfono de un funcionario público del Partido Acción Nacional en julio de este año: “Lo vuelvo a decir todos los que opinan sin saber en este foro seguramente son perredistas, más prietos de piel que nada, jodidos, rojillos y sin varo. Arriba los mexicanos de raza blanca y clase alta. Todos los demás son una mierda, incluyendo a este foto (sic) lleno de chusma asquerosa.”)
Si nada de esto está relacionado con lo que ocurrió en Guerrero y con lo que ha venido ocurriendo en todo México, entonces acuso mi ignorancia absoluta.
3. De insumisos y detractores
He ahí los hechos del horror y he ahí también la miseria espiritual sobre la que se construyen. ¿Y cuáles son las respuestas?
Ante el abandono total del Estado frente a la violencia algunos escapan del terror como en Ciudad Mier en 2010. Otros migran ya del campo a la ciudad o de un país a otro (“Hay varios caminos a la tristeza, uno de ellos es la migración” dijo un amigo hace algunos años). Algunos más toman las armas como las autodefensas en Michoacán frente al imperio de “Los caballeros templarios” y algunos más ejercen ciudadanía como los normalistas de Ayotzinapa.
No hay problema. Si la protesta pacífica se ignora mientras no llegue a la ciudad (recuerdo las palabras que me dijera un ex comandante sandinista “nadie escuchó nuestros reclamos mientras nos pudríamos en el monte”), y si llega, por molesta se le desacredita y listo. ¿Y si persiste? se le puede volver invisible (¿o es que alguien se toma la molestia todavía en ver qué es lo que exigen los que permanecen en plazas por días, semanas y a veces meses?)
Si se pudrían en el monte, bien pueden pudrirse también en la ciudad.
Pero entonces la protesta se hace violenta y con la violencia llegan también la muerte, el ejército, la tortura y las desapariciones. “Cuando las armas hablan las leyes callan”. Apareció el EPR y la preocupación fue transitoria: de ellos se encarga el ejército. Una vez más, ningún problema. Y aquí estamos ya en otro nivel de degradación, no sólo de la reacción oficial sino de la sensibilidad popular: ¿o es que hay marchas multitudinarias, indignadas, exigiendo la aparición con vida de Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez? No, no las hay.
Extraño caso: aquellos y éstos defendían más o menos las mismas causas, compartían más o menos los mismos males, combatían más o menos a los mismos enemigos y fueron víctimas más o menos de los mismos criminales. En todo caso sus métodos eran diferentes, cierto, pero habría que recordar que al menos desde 2007 –es decir, desde hace 7 años- el EPR dejó de lado las acciones militares –como puede constatar la propia Secretaría de Gobernación- a solicitud de la Comisión de Mediación.
Como sea la solidaridad popular pareciera exclusiva y excluyente: a diferencia de los 43 normalistas, los desaparecidos del EPR han sido olvidados con el tiempo, como si no fueran humanos y como si no tuvieran derechos, ni ellos ni sus familias. ¿Es que hay víctimas dignas e indignas? Asentir a esta pregunta ante un espejo devolvería una imagen: la del cómplice del mismo aparato para moler carne que condena.
4. Del futuro, despedida
El país se incendia. Se arrestó a más de setenta personas entre policías, funcionarios, un alcalde, su esposa, amigos, delincuentes de poca monta y líderes y la presión no disminuye. Se incendió misteriosamente una oficina de gobierno en medio de las protestas, cayó un gobernador, se desplomó la imagen del presidente y la presión no baja. Paran las universidades, se para el tráfico con marchas y se paran muchos de aquellos que apáticos, acostumbrados ya a la violencia y la ineptitud permanecían tradicionalmente sentados. Ni así la presión cede.
Todos dicen mucho. El presidente habla de crímenes abominables y otras cosas. Eso dice, aunque el problema es que ya a nadie le importa. A nadie le importa lo que tengan que decir él, los que son como él, o los suyos. El Procurador por ejemplo dijo que su presentación sería sobre avances de la investigación e indicios, no sobre conclusiones, pero nadie le escuchó. ¿Cómo tomarlo en serio? Nada es seguro y no es un problema reciente. Se duda de la aprehensión de Joaquín Guzmán Loera como se duda de los indicios de los cuerpos incinerados. ¿Cómo no sospechar de la súbita confesión de testigos y perpetradores? ¿los convencieron o los “convencieron”? (En algún momento en alguno de los videos presentados un sicario explica cómo agarraban los cuerpos de las “manos y las patas” para colocarlos para su incineración. A su lado un agente ministerial dice “Perfecto” tras la representación del sicario. ¿”Perfecto” qué exactamente? ¿“Perfecto” ya te entendí? ¿”Perfecto” te explicaste bien? ¿o “Perfecto” lo hiciste como te dijimos que lo hicieras? Es como si le hubieran dado un libreto, lo hubiera repetido y entonces viene la felicitación casi inconsciente… “Perfecto” a quien cumplió con su tarea.) ¿Cómo no ser escéptico?; ¿cómo saber que no fue un intento de cerrar el caso y bajar la cortina y con ella, la presión pero dejando una puerta abierta para una segunda oportunidad (diciendo algo así como “lo que presentamos–insistimos- fueron avances, no conclusiones”) si lo primero no funciona?
La sociedad está preocupada, dice que ahora sí el país está llegando a un punto crítico. Ya no sólo es indignación lo que se respira, sino también miedo. Y no el miedo antiguo que ya nos pudría el corazón por los cientos de miles destruidos en el pasado y las amenazas del presente, sino un miedo nuevo: el de no saber si habrá, de hecho, un futuro.
Si bien masiva, la protesta de los inconformes ha estado desarticulada. Se pide la renuncia del Presidente por incompetente. La justificación es válida, como propuesta es ineficaz. Aunque se entiende: el exorcismo del dolor y la furia por vía de la crucifixión es práctica antigua. Pero tiene un problema: no existe garantía de que el siguiente será mejor. En cualquier caso el problema no es individual, es estructural, colectivo y cultural.
Sin diálogo y sin ideas, ciegos de hartazgo podemos estar empujándonos a un punto todavía más profundo y más obscuro del abismo del que tratamos de escapar. 

¡Fuera Peña! ¿Y después qué?

El proceso de lucha popular se profundiza
Correspondencia de Prensa

En la noche de ayer y en la madrugada de hoy sucedieron dos acontecimientos consecutivos que muestran cada una a su peculiar manera las dimensiones que está tomando la crisis desatada con motivo de la masacre de Iguala. Una manifestación de las decenas que se realizan en el país y en el mundo entero, finalizó en el Zócalo y un grupo de jóvenes anarquistas al grito de “¿Cuál pacifismo? ¿Cuál no violencia? ¡Acción directa y resistencia!”, se desprendió del grueso del contingente y prendió fuego a la puerta principal del Palacio Nacional, sede oficial del presidente de la República, Enrique Peña Nieto, quien dos horas después a la una de la mañana y a pesar que algunos diputados y senadores le exigían que suspendiera el viaje, despegaba del aeropuerto de la ciudad de México con destino a China.
De esta manera se está acelerando la crisis que en el lapso de unos cuantos días escaló a niveles que están transformando al país. Hoy México es muy diferente al país que existía antes de ese fatídico 26 de septiembre cuando fueron asesinadas seis personas (entre ellos tres estudiantes normalistas) y 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero desaparecidos. El incendio de la puerta del Palacio Nacional ocurrió precisamente 43 días después de esos macabros acontecimientos, marcando a su modo el tránsito que tiene lugar hacia tiempos más complejos en los que sólo hay una cosa segura: grandes sectores populares están madurando y entrando a uno de los momentos más decisivos de su historia porque a ojos vista de los mexicanos y mexicanas y del mundo entero el régimen político priista y de sus aliados el PAN y el PRD se encamina hacia una terrible crisis terminal.
“Asesinados, quemados y sus cenizas arrojadas al río”
El 7 de noviembre Jesús Murillo Karam, el procurador general de la República anunció a una expectante nación que esperaba un primer informe oficial de lo sucedido, “en lo que va de nuestras investigaciones, las más importantes en décadas, pero que no son las definitivas (¡!sic¡!)” se ha encontrado que los 43 estudiantes fueron asesinados a sangre fría, quemados sus cuerpos en una pira humana y sus cenizas arrojadas en bolsas de plástico al río San Juan en un paraje apartado localizado en la semijungla entre Iguala y Cocula. Los autores de tamaña atrocidad habrían sido sicarios de la banda de Guerreros Unidos, con la cual estaban vinculados el ex alcalde José Luis Abarca y su esposa. Negando rotundamente que se tratara de un crimen de Estado Murillo Karam presentó como “pruebas” los testimonios de tres jóvenes sicarios, típicos representantes de los cientos de miles de jóvenes desempleados del campo y las ciudades que son los reclutas naturales de las bandas de los narcos. La banalidad de su argumentación se hizo evidente: ¿cómo tres jóvenes como ellos y algunos otros parecidos a ellos pudieron realizar tamaña salvajada durante horas y horas sin que nadie los molestara controlando a 43 estudiantes activistas fuertes y dinámicos cuya valentía y músculo eran notorios?
Durante la conferencia el procurador Murillo, en forma característica de la soberbia de los altos funcionarios del gobierno peñista, contestó displicente y hasta groseramente las numerosas preguntas que le dirigieron los también numerosos periodistas nacionales y extranjeros presentes. Pero Murillo mismo cometió varios lapsus que mostraron ante los millones de espectadores que estaban pegados a las pantallas televisivas las incongruencias de la intervención del gobierno mexicano. En una ocasión dijo que “Iguala no era el Estado”, siendo así evidente que para los altos funcionarios existen espacios enteros del país en los cuales la vigilancia y la seguridad federales no existen. Y el otro desliz fulminante fue su comentario, casi al final de la conferencia, cuando declaró “yo ya me cansé”. Inmediatamente la frase ha inundado las redes y es materia de comentarios en todo lugar:”si ya te cansaste, vete”, “Peña ¿también tu te cansaste? pues vete”, “los mexicanos estamos cansados hasta la madre del gobierno de ustedes”, y así por el estilo muchas otras variaciones.
Los padres y familiares de los normalistas desaparecidos inmediatamente respondieron a las declaraciones de Murillo Karam en una conferencia realizada también ante la prensa nacional e internacional en la normal de Ayotzinapa, en el corazón de Guerrero. No podían aceptar la versión del gobierno que niega rotundamente que se trate de un crimen de estado. Dijeron que “el gobierno los seguía torturando” insistiendo en su versión de la muerte de sus hijos y que ellos no concedían ningún valor a las indagaciones gubernamentales mientras los forenses argentinos no den sus resultados y se llame a agencias extranjeras a asistir como coparticipes en todas las investigaciones. Lo mismo ya lo habían dicho dos días antes desde el templete frente al Palacio Nacional ante las decenas de miles de asistentes que llenaban el Zócalo. EN SÍNTESIS NO CONFIAN PARA NADA EN ELGOBIERNO DE PEÑA NIETO.
El rostro macabro de un régimen bárbaro que opera con la más absoluta impunidad está saliendo a relucir ante la toda la nación y el mundo entero a pesar de los esfuerzos diplomáticos del gobierno por impedirlo. El secretario de Hacienda, Videgaray Caso, posiblemente el más poderoso del gabinete de Peña Nieto, aceptó días antes en una reunión con empresarios que lo que está sucediendo en Guerrero y en el país en su conjunto ha afectado negativamente la imagen de México al nivel internacional. Por ejemplo. El turismo, actividad económica central del puerto de Acapulco, la ciudad más poblada de Guerrero, se ha desplomado hasta niveles nunca antes vistos.
El 4 de noviembre el ex alcalde de Iguala, José Luis Abarca y su esposa María de los Ángeles Pineda, se habrían entregado a la policía “cansados de estar huyendo” según informaron los medios habría dicho Abarca. Las autoridades concedieron a este hecho una gran importancia recalcada por el propio Peña Nieto. Pero extrañamente se añadió que Abarca habiéndose rehusado a declarar, fue confinado a una prisión de “alta seguridad” mientras que su mujer sería “arraigada” durante 40 días. Todo indica que las autoridades buscan colocar al ex alcalde como el chivo expiatorio principal del crimen.
Otra gran movilización
¡Fuera Peña! Fue una de las consignas más gritadas durante la gran manifestación del 5 de noviembre que inundó, por tercera ocasión en menos de un mes, el centro histórico de la ciudad de México. Las autoridades calcularon en 30 mil los manifestantes y los organizadores en 100 mil. Ciertamente la cifra real se acercaría más a la segunda estimación que a la primera pues un río de juventud desfiló durante más de tres horas en un recorrido de casi 10 kilómetros que se inició a las 16.00 hrs. en el Auditorio Nacional de Chapultepec en una marcha cuyo destacamento final llegó al Zócalo poco antes de las 20.00 hrs. Y por supuesto al mismo tiempo se realizaron manifestaciones en demanda de la presentación de los 43 normalistas desaparecidos en otras ciudades de la república.
Juventud, mucha juventud, fue la tónica que caracterizó a la abrumadora mayoría de los participantes, igual que en las ocasiones anteriores. Grandes destacamentos de estudiantes de las universidades e instituciones de educación media y superior públicas y privadas de la ciudad de México, en paro durante 72 horas, acompañadas de los padres de los desaparecidos, de grupos de estudiantes de Ayotzinapa y de otros centros educativos del estado de México. “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!” fue el grito más oído acompañado cada vez más frecuentemente con el de “¡Fuera Peña!”
La impunidad como regla
La crisis se va desarrollando imparable sometiendo tanto a las autoridades como al pueblo encolerizado a la potencia implacable de sus contradicciones cada vez más agudas y explosivas. Los padres de los desaparecidos fueron nuevamente los oradores principales del acto central desarrollado en la atestada plaza del Zócalo. Son ellos los primeros que expresaron la idea que se ha desparramado como pólvora: “si Peña no puede hallar a nuestros hijos, que se vaya”. Eso mismo se lo habían dicho en su cara al propio presidente en la reunión de más de cinco horas que días antes tuvieron en Los Pinos con él.
Miles, cientos de miles se han hecho eco de esta consigna. Tanto es así que también López Obrador (AMLO) no tardó en incluirla en sus diarios discursos en las plazas de las ciudades que visita en su interminable campaña que ha emprendido para ser por tercera ocasión candidato presidencial del nuevo partido Morena en el 2018.
Es evidente que la versión oficial expuesta por Murillo Karam deja multitud de cabos sueltos y refuta el cargo principal que desde las calles se le lanza al gobierno de que se trata de un crimen de lesa humanidad cometido por el Estado. Sin embargo, los propios dichos del procurador involuntariamente apuntan a situaciones que evidencian situaciones que comprometen por completo al gobierno.
Por ejemplo, el desliz que cometió cuando una periodista le preguntó por el papel del ejército. Su respuesta fue absolutamente increíble: “el ejército sólo se mueve con órdenes. ¿Qué hubiera pasado si hubiera salido? ¿A quién hubiera apoyad? Obviamente a la autoridad. ¡Qué bueno que no salió!” Esta respuesta es falsa pues los militares sí intervinieron con motivo de las consecuencias de la primera balacera; los testigos indican que se presentaron en el hospital en donde habían sido llevados los heridos, registraron a los estudiantes, los regañaron, los amenazaron con entregarlos a los municipales, retirándose después sin explicar nada no sin antes decirles el oficial al mando: “El Ejército ya tomó la zona, ya están seguros(¡sic!)”. Alguien les dio “esas órdenes precisas” y también no les dió órdenes de intervenir ante el secuestro de los 43 literalmente efectuado en sus narices. Todo este asunto del papel del ejército en la masacre de Iguala está absolutamente sin dilucidar y constituye uno de los más evidentes lagunas del informe oficial de Murillo. Si se sabe que Guerrero es uno de los estados de la república en donde la presencia militar es más notoria y decisiva desde hace décadas, es evidente que hay un objetivo subyacente de ocultar el verdadero papel de complicidad ya sea por omisión o comisión de los militares en los sucesos igualtecos de la noche del 26-27 de septiembre.
No es posible considerar como creíble un informe basado en las declaraciones de tres jóvenes sicarios de los Guerreros Unidos, evidentemente comandados por los auténticos autores intelectuales y materiales que permanecen protegidos en la sombra, que no toca ni por acaso las verdaderas razones y objetivos de la atrocidad cometida contra los 43 normalistas, razones y objetivos que sólo pueden ser concebibles en los despachos de las autoridades gubernamentales policiacas y militares.
“Fue el Estado” es la otra frase que se grita, se pinta en los muros y se publica en las redes sociales y en los miles de volantes y folletos que circulan ya por todo el país. La consciencia de que sólo el aparato monstruoso de represión y enajenación que es el Estado, con sus múltiples agencias políticas y militares, puede producir o proteger y ser cómplice de tamañas atrocidades está grabándose y cauterizando las mentes de millones de mexicanos. Ya en algunos comentarios se vincula lo sucedido en la masacre de Iguala y la situación de varias regiones del país en donde bandas como la de Guerreros Unidos, “un cuasi estado sin estado”, operan sembrando el terror, matando civiles inocentes, precisamente para garantizar la dominación y el sometimiento de la sociedad, con las atrocidades del Estado Islámico cometidas en Siria, Irak y otras regiones del Medio Oriente.
Los observadores de las organizaciones de defensa de los derechos humanos nacionales e internacionales por igual lo señalan una y otra vez: el Estado mexicano comete atrocidades que permanecen impunes, por lo cual no hay ninguna garantía para impedir que lo ocurrido en Iguala no se repita como tampoco se repita lo sucedido en Tlatlaya, en El Charco, en Aguas Blancas, en Acteal en una lista de horrores que va hasta Tlatelolco en 1968, sólo para nombrar los momentos más conocidos de este rosario de impunidad.
Por ejemplo, una delegación del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (el Frayba) de Chiapas que viaja estos días por España, Italia entre otros países europeos, reiteró la preocupante y peligrosa complicidad de los militares con el crimen organizado, lo cual está conduciendo a “un vacío de autoridad en la república”.
El director de la sección mexicana de la Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco, después de un viaje a Iguala y a otros lugares de Guerrero vinculó explícitamente los acontecimientos en ese estado con lo sucedido en Tlatelolco en 1968.
Declaró: “La explicación de lo ocurrido en Iguala la encontramos en la regla de impunidad que prima en México desde hace muchos años, desde 1968, regla que consiste en que cuando agentes del Estado cometen atrocidades, los hechos no son objeto de investigaciones rigurosas, ejemplares e imparciales. La regla en México es la impunidad, no la excepción.” (La Jornada, 06.11.14).
¿Hacia dónde?
Casi un siglo de la hegemonía dominante priista y a partir del surgimiento del PRD en 1989, la renovación de las políticas conciliadoras típicas del frentepopulismo produjeron la sequía en los viveros auténticamente revolucionarios. Durante años los espacios de la izquierda verdaderamente socialista e independiente fueron páramos minoritarios. Igualmente el férreo control corporativo ha impedido el mínimo accionar independiente y democrático de las organizaciones populares, en especial de los sindicatos, ya de por sí muy mermados por la crisis económica. La derrota fulminante en 2009, sin una verdadera batalla de su parte por su dirección burocrática, del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), el sindicato insignia del movimiento de resistencia contra la política antiobrera y privatizadora de los gobiernos tanto priistas como panistas, dejo muy malherido al movimiento de los trabajadores en los últimos años.
Desde la Revolución mexicana no se ha producido una sola huelga general. Los paros realizados han sido de los sectores movilizados de maestros y estudiantes. La clase obrera ha estado prácticamente ausente en su mayoría de las luchas de los últimos treinta años. Una gran tarea de organización y conscientización se perfila para el próximo futuro. Es una tarea ciclópea pero absolutamente ineludible. Mas el ritmo con el cual se está desarrollando la crisis es un factor que también tendrá consecuencias políticas e ideológicas en el seno de las grandes masas, como siempre ha sucedido. En 1994 el estallido súbito de la insurrección neozapatista del EZLN mostró como los impactos de luchas verdaderamente independientes pueden reanimar y promover radicalizaciones y movilizaciones masivas.
La aceleración de la crisis iniciada hace un mes y medio ya ha producido cierto innegable desconcierto entre los grupos gobernantes. El caso del PRD es el más evidente, prácticamente se ha desfondado. Sus dirigentes son abucheados y su situación ha provocado que la dirección de los Chuchos “ se considere víctima de linchamientos” (sic). El PAN se ha mantenido marginado, prácticamente nulificado por su derrota política y electoral de 2012. El PRI, el más fuerte y cínico no parece calibrar bien el momento actual y su dirección da la impresión de haber adquirido el síndrome de los grupos gobernantes que al borde del precipicio creen que todo sigue como siempre. ¿Cómo si no explicar la decisión de Peña Nieto de mantener vigente una gira a China y a Australia, que ha iniciado hoy mismo, a pesar de que deja un país inmerso en una situación de tensión y malestar crecientes? Lo más que aceptó hacer es cortarla de diez días a una semana.
De hecho el autismo político de Peña Nieto es la expresión de un profundo alejamiento de los conflictos que aquejan a la sociedad por parte de toda la casta privilegiada del personal dirigente del gobierno que él encabeza. Se ha ido a China y desde el 26 de septiembre no se ha apersonado en Iguala, ni en un solo lugar de Guerrero. Durante el primer periodo de su gobierno, con la aprobación de las reformas estructurales de la tercera generación en materias energética, educativa y laboral, Peña Nieto estaba en su elemento: quedar bien, en excelente términos, con los capitalistas nacionales y extranjeros. Todo parecía ir viento en popa. El gran frentazo de Iguala lo ha dañado tan duro que Forbes lo ha bajado este año en más de veinte puestos en su lista de los 72 personajes más importantes del mundo. En cambio su compatriota, el multimillonario Carlos Slim, el segundo hombre más rico del mundo, se mantiene entre los quince primeros personajes de tal lista.
En los acontecimientos actuales se ha repetido una característica de la movilización popular desde hace más de medio siglo: los estudiantes, las poblaciones masivas de las instituciones de educación media y superior se han convertido en la vanguardia de las movilizaciones. Los maestros, en especial los de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), han respondido tocados sensiblemente por la embestida mortal contra sus colegas juveniles de las normales rurales pertenecientes a la Federación de Estudiantes Campesinos y Socialistas de México (CECSM), entre las cuales la de Ayotzinapa es sin duda la de mayor rango revolucionario como lo demuestra su historial. Lucio Cabañas y una pléyade de luchadores guerrilleros y de todo tipo han salido de sus aulas El papel de estas escuelas es clave en lo que puede definirse como una dirección de este caótico y multitudinario despertar masivo. Lo mismo se puede decir de los familiares de los desaparecidos que hasta hoy se han comportado a la altura de las circunstancias.
La frustración que cunde en el seno de algunos sectores de maestros y trabajadores, así como en algunos estudiantiles ya está produciendo sus estallidos desesperados, como bien lo indica la quema de la puerta principal del Palacio Nacional cuyas consecuencias políticas con respecto a la movilización de las grandes masas son nulas e incluso negativas. En cambio la derecha se mueve a gusto cuando ocurre ese caos de violencia sin sentido, incluso la llega usar como abierta instrumento de abierta provocación. El gobierno de Peña Nieto ha usado ya en varias ocasiones las provocaciones como justificaciones para ejercer grandes represiones.
El régimen estatal político vigente desde hace un siglo, con sus actuales estructuras electoral, judicial y administrativa, basado en un partido hegemónico PRI que es acompañado por los dos partidos aliados gobernantes PAN y PRD, está en crisis y es irreformable. La corrupción, la represión, los privilegios, los vínculos determinantes con el gran capital nacional e imperialista hacen de los diputados, senadores, jueces, altos funcionarios y oficiales militares una casta absolutamente impermeable a un verdadero cambio democrático. Son el freno estructural que impide el avance del pueblo mexicano hacia el nivel superior de su historia: una sociedad más próspera, democrática, igualitaria e internacionalista. Representan el mejor argumento existente para la justificación de una ruptura política radical, hacia la instauración de un gobierno auténticamente democrático, independiente y revolucionario que no puede ser sino socialista (no sociademócrata).
El camino que se abre ante este gran movimiento de masas que despierta en todo el país desde hace un mes y medio, ya no sólo en el centro y en el sur, regiones en donde ha existido tradicionalmente con mayor vigor la resistencia democrática e incluso revolucionaria, sino en el amplio norte más conservador, es el de la organización de efectivas y contundentes acciones de masas. Ya se anuncia la organización de un paro nacional para el 20 de noviembre, fecha conmemorativa del inicio de la Revolución mexicana. Fue en diciembre de 1914, hace cien años, cuando los victoriosos campesinos y trabajadores comandados por Villa y Zapata entraron a la ciudad de México y cuando ambos caudillos fueron fotografiados sentados en la silla presidencial del Palacio Nacional, una de las fotografías más famosas que plasmó para siempre ese momento, el más alto al que llegó la Revolución mexicana.
La auto-organización desde abajo, en comités de lugar de trabajo, de estudio, de comercio, de barrio, de colonia y su coordinación municipal y delegacional, regional y finalmente nacional de movilizaciones masivas es la fórmula para lograr el surgimiento de un poder realmente popular independiente y democrático cuyo objetivo central es construir un nuevo gobierno, un gobierno alternativo que sólo puede ser el de los trabajadores de la ciudad y el campo: un gobierno obrero, campesino, indígena y popular.
* Militante de la Liga de Unidad Socialista (LUS)
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