8/01/2026

De los dioses patriarcales de las grandes civilizaciones a la razón masculina moderna

 Por Andrés Kogan Valderrama 

Fuentes: Rebelión

Como bien nos han enseñado múltiples autoras e investigadoras ecofeministas, así como defensoras de los territorios a lo largo del planeta, no es posible comprender la dominación masculina sobre las mujeres sin entenderla como parte de un proceso más amplio de dominación de la naturaleza, iniciado con la aparición de las primeras grandes civilizaciones.

De ahí que el patriarcado tenga sus raíces en la propia civilización, dando origen a una masculinidad de la muerte que no sólo moldeó las relaciones entre hombres y mujeres, sino también las relaciones con los demás animales y con la naturaleza. Ésta comenzó a ser percibida de manera distinta a partir de la aparición de nuevos dioses centrados en el dominio, la guerra y la destrucción.

Lo menciono porque, si bien antes de la revolución neolítica existían divinidades masculinas, fue con el surgimiento de las primeras grandes civilizaciones, el desarrollo de la agricultura, la propiedad privada y los Estados cuando estos nuevos dioses adquirieron un papel central. Como nos enseñó Gerda Lerner, la consolidación del patriarcado fue también una transformación política y religiosa: el poder masculino dejó de ser una práctica para convertirse en un principio legitimado por los dioses.

En consecuencia, aparecieron los reyes como representantes de estas divinidades del dominio, justificando la guerra y un orden social jerárquico. La naturaleza dejó de ser una comunidad de vida para transformarse, progresivamente, en un territorio susceptible de ser administrado, controlado y explotado.

Es cierto que esa masculinidad de la muerte, representada por estos nuevos dioses de la guerra, fue cuestionada por el ejemplo de Cristo, quien puede interpretarse como una figura de masculinidad antipatriarcal (1). No obstante, cuando el cristianismo pasó a convertirse en la religión oficial del Imperio romano bajo Constantino, terminó reforzando muchas de las lógicas imperiales propias de esa masculinidad de la muerte.

De hecho, siglos más tarde, la cristiandad, junto con los grandes imperios europeos, impuso su dominio sobre la Tierra durante la conquista y la colonización. De este modo, la civilización occidental terminó predominando sobre otras grandes civilizaciones, no solo mediante un nuevo orden económico y político, sino también imponiendo un ideal de hombre: blanco, racional, propietario, heterosexual, cristiano y situado por encima de la naturaleza y de los pueblos indígenas.

En consecuencia, ese modelo fue presentado como universal, invisibilizando otras formas de ser hombre existentes en América Latina, África y Asia. Sin embargo, la modernidad no eliminó esa lógica, simplemente la secularizó. Es decir, los dioses patriarcales fueron reemplazados, con la Ilustración y la revolución científica, por una razón masculina eurocéntrica, construida en oposición a aquello identificado con las mujeres y la naturaleza: el cuerpo, la emoción, la interdependencia y el cuidado.

En otras palabras, el ideal del sujeto moderno fue el de un individuo racional, autónomo, conquistador y capaz de dominar tanto la naturaleza como sus propias emociones. No es casual que ese sujeto tuviera un rostro predominantemente masculino, pues hundía sus raíces en las divinidades de las primeras grandes civilizaciones. Solo que ahora ya no era Dios quien ordenaba dominar la Tierra, sino la razón, el progreso, el desarrollo y el crecimiento económico infinito los que legitimaban la explotación ilimitada del planeta y la subordinación de todo aquello considerado «irracional» o «natural».

Dicho todo lo anterior, la crisis socioambiental actual no puede comprenderse únicamente como un problema tecnológico o económico. También es una crisis cultural y de las formas de masculinidad que han sostenido un ideal de control, competencia y separación respecto del mundo vivo, lo que hace inevitable un giro relacional en nuestra manera de ser hombres.

Por lo mismo, las ecomasculinidades proponen otro camino. No buscan reemplazar una dominación por otra, sino cuestionar la asociación histórica entre masculinidad, poder y dominio. Invitan a reconocer que cuidar no es un signo de debilidad, sino una condición para la continuidad de la vida. La verdadera transformación de las masculinidades comienza cuando dejamos de querer dominar el mundo y empezamos, simplemente, a cuidarlo.

1: https://www.lavanguardia.com/participacion/red-lectores/20260408/11507343/cristo-masculinidades-antipatriarcales.html

Andrés Kogan Valderrama. Sociólogo. Magíster en Comunicación y Cultura Contemporánea. Diplomado en Masculinidades y Cambio Social. Creador de Ecomasculinidades: https://www.instagram.com/ecomasculinidades

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Falsas ofertas de empleo en internet: la nueva estrategia de trata que pone en riesgo a mujeres y jóvenes

Escrito por Leticia Puente 

En el marco del Día Mundial contra la Trata de Personas, que se conmemora cada 30 de julio y que este año lleva el lema «Atrapados detrás de la estafa», la directora general de la OIM, Amy Pope, advirtió sobre el crecimiento de esta modalidad de explotación, que ya afecta a personas provenientes de más de 80 países.

Las víctimas aceptan aparentes oportunidades de empleo, muchas de ellas en el extranjero, con la expectativa de mejorar sus condiciones de vida. Sin embargo, al llegar a su destino, sus documentos son confiscados y quedan privadas de su libertad en complejos donde son sometidas a vigilancia permanente, violencia física, amenazas, endeudamiento forzado y, en numerosos casos, tortura, violencia sexual, aislamiento y privación de alimentos para obligarlas a participar en operaciones de fraude en línea.

«Las personas atrapadas en estos centros de estafa son víctimas de trata, obligadas a cometer delitos mediante violencia y coacción. Merecen protección, no castigo», afirmó Amy Pope, directora general de la OIM.

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) estima que, por cada diez víctimas de trata detectadas en el mundo, cinco son mujeres adultas y dos son niñas. Para ellas, la explotación sexual continúa siendo la principal finalidad de este delito.

Familias endeudadas y víctimas traumatizadas

La OIM advierte que muchas familias venden tierras o adquieren deudas para costear el viaje de un familiar convencidas de que accederá a un empleo legítimo. Cuando descubren que ha sido retenido por redes criminales, con frecuencia vuelven a endeudarse para intentar pagar un rescate.

Quienes logran regresar a sus países suelen hacerlo con profundas secuelas psicológicas, sin recursos económicos y cargando deudas que dificultan su recuperación.

Una industria criminal multimillonaria

De acuerdo con la UNODC, las redes de fraude digital generan pérdidas económicas de entre 88 mil 300 y 114 mil 100 millones de dólares tan solo en Asia Oriental, Asia Sudoriental, Australia y Nueva Zelanda durante 2025.

Se calcula además que alrededor de 300 mil personas trabajan en centros de estafas del Sudeste Asiático. La OIM aclara que no todas son víctimas de trata, aunque considera que una proporción significativa permanece bajo coerción.

Inicialmente concentradas en Asia, estas organizaciones criminales han ampliado sus operaciones y actualmente reclutan personas de prácticamente todas las regiones del mundo. Sus centros suelen instalarse en zonas fronterizas o con escasa presencia del Estado, lo que dificulta la persecución penal y favorece la impunidad.

Entre 2022 y 2025, la OIM brindó asistencia a más de 3 mil 500 víctimas de trata con fines de criminalidad forzada procedentes de 39 países, entre ellos Indonesia, India, Sri Lanka, Etiopía y Bangladesh.

Para enfrentar este fenómeno, la organización impulsa un programa regional para Asia y el Pacífico (2026-2030), enfocado en fortalecer la prevención, mejorar la identificación de víctimas, facilitar su retorno seguro y reforzar la capacidad de los gobiernos para investigar y sancionar a los responsables.

En México, las redes sociales son la principal vía de captación

El riesgo también alcanza a México. De acuerdo con datos de 2025 de la Policía Cibernética de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, el 38 por ciento de las falsas ofertas laborales utilizadas para captar víctimas circulan en redes sociales; el 35 por ciento en sitios web y el 15 por ciento mediante correos electrónicos y aplicaciones de mensajería.

Las vacantes como edecanes, acompañantes, trabajadoras del hogar o personal de seguridad figuran entre las más utilizadas por los grupos delictivos para enganchar mujeres con fines de trata.

El Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia también ha documentado que las mujeres representan la mayoría de las personas que tuvieron contacto con este tipo de ofertas fraudulentas.

Diversos casos documentados por colectivos de búsqueda y organizaciones civiles muestran que varias mujeres desaparecieron después de acudir a una supuesta entrevista de trabajo o aceptar una oferta laboral, lo que evidencia que estas estrategias de engaño no sólo alimentan las redes de trata, sino que también pueden derivar en desapariciones.

Colectivas feministas exigen al Estado asumir su responsabilidad frente a 721 feminicidios y 136 mil desapariciones registradas

Por Alondra Machuca. Somos el medio. Resumen Latinoamericano, 30 de julio de 2026

Organizaciones acompañadas por el proyecto Feminist Opportunities Now (FON) presentaron en la Ciudad de México los resultados de cuatro años de financiamiento feminista, en medio de un llamado urgente a la acción estatal.

En 2025 se registraron 721 feminicidios en México, concentrados particularmente en Sinaloa, Estado de México, Chihuahua, Ciudad de México y Veracruz, y a la fecha existen 136 mil personas en condición de desaparecidas en el país, de las cuales más de 30 mil son mujeres. Los datos fueron presentados por Diana Ríos, integrante del Equipo Mexicano de Antropología Forense (EMAF), durante un encuentro de organizaciones feministas acompañadas por el proyecto Feminist Opportunities Now (FON), realizado en la Casa Refugio Citlaltépetl, en la Ciudad de México.

Siete organizaciones feministas mexicanas, de un total de 23 acompañadas durante cuatro años por el proyecto, presentaron ahí los resultados de ese proceso de financiamiento y acompañamiento técnico. Al encuentro asistieron representantes de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD), la Embajada de Francia en México, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y Médicos del Mundo Francia, organización encargada de la implementación del proyecto en América Latina, de acuerdo con el boletín de prensa distribuido por FON.

Frente a este panorama, integrantes de las colectivas presentes llamaron al Estado mexicano a asumir su responsabilidad y a articularse con las organizaciones que acompañan a sobrevivientes de violencia y generan diagnósticos de primera mano. Chío, integrante de Mujeres de la Tierra, Mujeres de la Periferia, denunció que son las mujeres campesinas quienes sostienen sus hogares mientras enfrentan la tarea de, en sus palabras, “estar mandando mensajes de exigencia a las instituciones públicas para que escuchen nuestras demandas”. Aunque el país cuenta con una mujer en la presidencia, dijo, “las mujeres de los pueblos seguimos siendo las más abandonadas”: “las primeras en ser impactadas con la entrada de los megaproyectos somos las mujeres”.

Karen Valadez, integrante de la Red por una Política Fiscal Feminista, situó el problema en un plano estructural: “si las dimensiones estructurales se mantienen, la violencia en el día a día es muy difícil que cambie”, dijo, al referirse a la importancia de administrar los recursos públicos desde una perspectiva feminista.

Para Paola Franco, de Tali Bienestar y Conservación AC, la violencia de género se agrava en los contextos de desastres derivados del cambio climático, donde, señaló, “suelen ser las mujeres y las niñas las más afectadas”.

Chiara Santoro, coordinadora del proyecto FON, expuso, de acuerdo con el boletín de prensa, que las organizaciones feministas desempeñan un papel fundamental en la defensa de derechos y la transformación social “en un contexto global y regional marcado por el aumento de las desigualdades, el debilitamiento del espacio cívico y la persistencia de las violencias de género”. Santoro advirtió que las colectivas enfrentan barreras para su sostenibilidad, particularmente modelos de financiamiento rígidos, de corto plazo y poco adaptados a sus realidades, y explicó que FON ha acompañado durante cuatro años a organizaciones feministas en México y Colombia con modelos más flexibles de financiamiento y fortalecimiento institucional.

Colectivas feministas exigen al Estado asumir su responsabilidad frente a 721 feminicidios y 136 mil desapariciones registradas en México

Martha Mercado, integrante de la Red de Organizaciones para la Defensa de los Derechos Humanos de las Mujeres Indígenas y la Equidad de Género (RODMI), expresó su preocupación por el avance de gobiernos conservadores en América Latina, que —dijo— amenaza con eliminar derechos y libertades ganados a lo largo de la lucha feminista. Ante ese escenario, llamó a conservar lo ya alcanzado frente a un contexto cada vez más hostil en la política internacional.

Sebastián Chavira, jefe de departamento en la Dirección de Asuntos Internacionales de la Mujer de la SRE, reconoció, según el comunicado, que “los gobiernos no podemos solos y son las organizaciones las que nos ayudan a llegar a las comunidades”, por lo que, dijo, urge fortalecer los mecanismos de diálogo e incorporar a las organizaciones de la sociedad civil en el diseño, desarrollo y evaluación de las políticas públicas.

Ángela Guerrero, de la Red Feminista para el Acceso a la Justicia, la Prevención y la Reducción de Violencias Basadas en Género, planteó, que el trabajo de las colectivas va más allá del acompañamiento de casos: “generamos evidencia, diseñamos herramientas, construimos rutas de respuesta e impulsamos cambios concretos para que el acceso a la justicia deje de depender de la voluntad de las instituciones y se convierta en una garantía efectiva para todas las mujeres”.

Premio al film ecofeminista «Raxnaquil K’aslemal: Plenitud de la vida»

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Por Anahí Di Santo Brun. Rebelión. Resumen Latinoamericano, 28 de julio de 2026

El film ecofeminista «Raxnaquil K’aslemal: Plenitud de la vida» se alza con el Premio Joven en el Espígol Fest. La obra, que retrata la resistencia de mujeres defensoras del territorio en Centroamérica y Cataluña, suma su tercer galardón en el circuito nacional tras sus reconocimientos a Mejor Cortometraje y Mejor Directora en Cervera de Pisuerga. 

El documental ‘Raxnaquil K’aslemal: Plenitud de la vida’, dirigido por Anna Pla-Narbona, ha sido galardonado este pasado domingo con el Premio Joven a la mejor ópera prima en la 5ª edición del Espígol Fest de Herbers. El certamen, celebrado del 16 al 19 de julio en el interior de la provincia de Castellón, destaca por su apuesta por el cine comprometido, que promueve la repoblación, la vida rural, la diversidad y el cuidado del medio ambiente. 

Con esta nueva distinción, la pieza producida por Farmamundi y Mamma Team, afianza un recorrido de festivales lleno de buenas perspectivas. La obra llega a las comarcas de Castellón tras cosechar los premios a Mejor Cortometraje y Mejor Directora en el Festival de Cine Rural y de Montaña de Cervera de Pisuerga, después de competir en el Festival de Sant Joan d’Alacant –certamen calificador para los Premios Goya– y tras su estreno oficial a sala llena en los Cinemes Girona de Barcelona. 

A través de un relato coral entre activistas catalanas y lideresas indígenas de Centroamérica, la obra entrelaza luchas aparentemente distantes para visibilizar cómo la defensa de la tierra y de los recursos naturales responden a una misma urgencia ecofeminista frente al extractivismo global.“Estas mujeres actúan desde una convicción que no es sólo política, es una convicción vital, de una responsabilidad irrenunciable y natural. Cuidarse a sí mismas, cuidar a su familia, significa cuidar el territorio. Y no solo desde un lugar económico, de ‘cómo viviremos y como lo haremos si nos expulsan de nuestras tierras o nos contaminan el agua’, sino desde un lugar realmente de cosmovisión, de convicción identitaria, de profundas creencias”, destaca la directora Anna Pla-Narbona. 

El film “Raxnaquil k’aslemal: Plenitud de la vida” es una producción de Farmamundi yMamma Team, financiada por la Agència Catalana de Cooperació al Desenvolupament(ACCD) de la Generalitat de Catalunya, y forma parte del proyecto “Tejemos redes de defensoras de derechos humanos y ambientales de Cataluña y Centroamérica”. 

En nuestra Sala de Prensa Digital encontraréis el tráiler, el dossier y otros materiales. También incluimos los perfiles de la directora y de las protagonistas del film que están disponibles para realizar entrevistas. Si necesitáis más información o queréis coordinar un reportaje, no dudéis en poneros en contacto.

Lydia Cacho desmiente liberación de Mario Marín; así inició el caso por tortura contra la periodista

 

La periodista y defensora de derechos humanos Lydia Cacho desmintió este martes 28 de julio que el exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, haya sido liberado, luego de que trascendiera que un Tribunal Federal le concedió un amparo para modificar la medida cautelar que enfrenta y solicitar prisión domiciliaria.

Versiones periodísticas, aseguran que hasta el momento Mario Marín permanece internado en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) No. 1 «Altiplano», ya que no hay ninguna resolución. Cabe destacar que tampoco ninguna autoridad ha dado a conocer información oficial sobre su posible liberación.

Ante la difusión de la noticia, Lydia Cacho aclaró mediante su cuenta de Instagram que el exgobernador continúa privado de la libertad y que el proceso penal en su contra sigue vigente.

¿Qué ocurrió en el caso Lydia Cacho?

El caso se remonta a 2005, cuando Lydia Cacho publicó el libro Los demonios del Edén, una investigación periodística que documentó una red de explotación sexual de niñas y niños en México y señaló vínculos entre empresarios y funcionarios públicos.

Tras la publicación, el empresario textilero Kamel Nacif denunció a la periodista por los delitos de difamación y calumnia. Aunque la denuncia fue presentada en Puebla, Lydia Cacho fue detenida en Cancún, Quintana Roo, por policías poblanos.

La periodista fue trasladada por carretera durante más de 20 horas desde Cancún hasta Puebla, un recorrido en el que denunció haber sido víctima de amenazas, intimidaciones y actos de tortura psicológica.

Posteriormente, se difundieron grabaciones telefónicas atribuidas a Mario Marín y Kamel Nacif, en las que ambos conversaban sobre la detención de la periodista. A raíz de esas conversaciones, el entonces gobernador fue conocido públicamente como «el góber precioso».

¿Por qué se acusa a Mario Marín?

Durante años, organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos denunciaron que la detención de Lydia Cacho constituyó un acto de represalia por su trabajo periodístico y una forma de censura.

Después de una larga batalla legal, la Fiscalía General de la República obtuvo una orden de aprehensión contra Mario Marín por su presunta responsabilidad en el delito de tortura en agravio de la periodista.

En febrero de 2021, el exgobernador fue detenido en Acapulco, Guerrero, y desde entonces enfrenta un proceso penal por este delito.

La acusación sostiene que la detención y el traslado de Lydia Cacho fueron utilizados para castigarla por sus investigaciones sobre explotación sexual infantil y redes de poder.

Un caso emblemático para la libertad de expresión

El caso Lydia Cacho es considerado uno de los precedentes más importantes sobre violencia contra periodistas en México, al evidenciar el uso de instituciones públicas para perseguir y castigar el ejercicio del periodismo de investigación.

También se convirtió en un referente sobre la obligación del Estado de investigar la tortura, garantizar la libertad de expresión y proteger a quienes denuncian violaciones a los derechos humanos.

Organizaciones internacionales como Naciones Unidas y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han dado seguimiento al caso, señalándolo como un ejemplo de los riesgos que enfrentan periodistas y personas defensoras de derechos humanos cuando investigan redes de corrupción y violencia.

Cuando la ayuda se convierte en una trampa

 

Cuando hablamos de violencia contra las mujeres, repetimos algo muy importante: nadie debería enfrentar la violencia sola. Y es cierto. Las redes de apoyo pueden salvar vidas.

Sin embargo, rara vez nos preguntamos ¿Cómo sabemos que una red de apoyo realmente nos protege? Porque no toda persona o institución que ofrece asistencia realmente quiere cuidar.

No toda persona o institución que ofrece ayuda tiene realmente la intención de cuidar. Existen personas, grupos e incluso organizaciones que identifican momentos de vulnerabilidad —como haber experimentado violencia, necesitar trabajo, estar lejos de la familia, enfrentar dificultades económicas o sentirse en soledad— para idear métodos de ofrecer ayuda y luego controlar, manipular o explotar.

Por eso, hoy no solo quiero hablar de la necesidad de construir redes de apoyo, sino también de aprender a descubrir cuándo una red se cuida y cuándo una red controla. Primero quisiera decir algo, nadie es manipulada porque sea ingenua. Quienes quieren controlar o usar a otras personas saben reconocer la vulnerabilidad.

No comienzan con amenazas. Comienzan, en ese momento particular, proporcionando justo lo que la persona necesita: un lugar para dormir, un trabajo, compañía, afecto, protección, dinero o simplemente alguien que escuche. Por eso necesitamos dejar de preguntarnos “¿cómo cayeron?” y comenzar a preguntar “¿qué condiciones permitieron que alguien se aprovechara de esa vulnerabilidad?”

Esas vulnerabilidades son el resultado de desigualdades estructurales como la violencia machista, la pobreza, la discriminación, el desplazamiento, la falta de oportunidades laborales y, en muchos casos, respuestas institucionales insuficientes o que no llegan a tiempo. Cuando la protección falla, otras personas ocupan ese espacio, y no siempre con la intención de cuidar.

Estas formas de manipulación son también una de las estrategias utilizadas por redes de trata de personas, explotación laboral, explotación sexual y otras formas de violencia que comienzan mucho antes de que la víctima identifique el peligro.

Entonces, ¿cómo reconocer una red de apoyo segura?

  • Primero. Una red segura respeta tu autonomía. No decide por ti, no te presiona y no condiciona la ayuda.
  • Segundo. Una red segura nunca te aísla. Si alguien te pide alejarte de tu familia, amistades o instituciones, es una señal de alerta.
  • Tercero. La ayuda auténtica es transparente. Explica quién es, qué ofrece y cuáles son los límites de ese apoyo. No promete soluciones milagrosas ni asegura que cambiará tu vida de un día para otro.
  • Cuarto. Nadie debería exigirte entregar documentos personales, dinero, contraseñas, acceso a tus cuentas, tu ubicación permanente o información privada como condición para ayudarte, sin explicarte claramente por qué la necesita y cuáles son tus derechos.
  • Quinto. Si algo te hace sentir miedo, presión o culpa, detente. La incomodidad también puede ser una señal de alerta.

Una red de apoyo real no toma decisiones por ti ni se molesta porque pongas límites. Las redes saludables amplían tus posibilidades. Las redes de control las reducen poco a poco. Quien busca controlar necesita que dependas únicamente de esa persona.

Cuando la ayuda exige renunciar a tu privacidad, a tus derechos o a tu libertad de decisión, vale la pena detenerse y preguntarse por qué. Buscar una segunda opinión, hablar con alguien de confianza o acudir a una institución especializada también forma parte del cuidado.

Hay señales tempranas que muchas veces pasamos por alto porque estamos concentradas en resolver aquello que nos angustia.

No siempre aparecen amenazas. A veces aparecen personas que quieren resolver todos tus problemas desde el primer día; generan mucha confianza en muy poco tiempo; prometen empleos demasiado buenos para ser verdad; ofrecen dinero fácil; dicen tener todos los contactos; insisten en que sólo ellas saben qué es lo mejor para ti o te hacen sentir que les debes algo por ayudarte.

Todas estas son banderas amarillas que vale la pena observar.

Hay tres preguntas muy sencillas que pueden ayudarnos antes de aceptar cualquier apoyo:

  • ¿Puedo decir que no?
  • ¿Puedo dejar de hacer lo que me están pidiendo sin sufrir represalias?
  • ¿Puedo irme cuando quiera?

Si alguna de estas respuestas es “no”, probablemente no estamos frente a una relación de apoyo, sino frente a una relación de control.

Muchas redes de captación ya no comienzan en la calle. Empiezan con un mensaje, una oferta de trabajo, una oportunidad para viajar, una promesa de estudios o una relación afectiva con alguien que parece perfecto. Por eso es importante verificar siempre quién está detrás de ese mensaje u oferta antes de compartir información personal o aceptar encuentros.

Las redes de apoyo salvan vidas. Pero también debemos aprender a reconocer cuándo una relación deja de ser apoyo y comienza a convertirse en control. No se trata de desconfiar de todas las personas, se trata de contar con información que nos permita tomar decisiones más seguras.

Construir redes de apoyo seguras también es una responsabilidad colectiva. Necesitamos comunidades solidarias, instituciones confiables y políticas públicas que garanticen protección, porque cuando existen respuestas accesibles y oportunas disminuye el espacio para quienes buscan aprovecharse de la necesidad y la vulnerabilidad social de otras personas.

Quien realmente te cuida no busca que dependas de él o de ella; busca que recuperes tu autonomía.

Porque una red de apoyo no sustituye tu voz: la fortalece. No limita tu libertad: la protege. El verdadero acompañamiento no crea dependencia; construye autonomía, dignidad y la posibilidad de vivir una vida libre de violencias.

Feminismo, crisis de la reproducción social y capitalismo neoliberal en las sociedades semiperiféricas

Fuentes: Rebelión

La liberación de las mujeres, la familia y las contradicciones del capitalismo periférico

La relación entre feminismo, familia y capitalismo se ha convertido en una de las cuestiones teóricas y políticas más controvertidas de las últimas décadas. Este ensayo sostiene que la crisis de la familia en las sociedades semiperiféricas no es producto de la libertad de las mujeres, sino del choque entre una profunda transformación social y una estructura económica incapaz de ofrecer las condiciones que esa transformación exige.

Más allá de la falsa disyuntiva entre feminismo y familia

La relación entre feminismo, familia y capitalismo se ha convertido en una de las cuestiones teóricas y políticas más controvertidas de las últimas décadas. En muchas sociedades —particularmente en las semiperiféricas— el cambio social acelerado, el aumento de la escolarización femenina, la creciente presencia de las mujeres en la vida pública y la transformación de los patrones familiares han planteado nuevas preguntas sobre el futuro de la familia y sobre la organización social de la vida misma.

Los relatos conservadores suelen atribuir la crisis de la familia a la expansión del individualismo, a la libertad de las mujeres o al declive de los valores tradicionales, y proponen como solución el regreso a patrones anteriores y la restauración de la división tradicional del trabajo por género. Este relato trata a la familia como una institución separada de las estructuras económicas, ignorando el papel que juegan las transformaciones del capitalismo en la reconfiguración de las relaciones sociales. Los relatos liberales, por su parte, tienden a plantear la cuestión únicamente en términos de derechos individuales y elección personal —una perspectiva que, pese al énfasis legítimo que pone en la independencia económica y la igualdad legal de las mujeres, presta muy poca atención a las condiciones materiales necesarias para hacer realidad esa libertad.

El propósito de este ensayo no es defender a la familia tradicional ni oponerse a la liberación de las mujeres, sino preguntar: cuando el cambio social progresista se despliega dentro del capitalismo neoliberal y de economías semiperiféricas, ¿cómo genera nuevas crisis en la organización social de la vida?

Su tesis central es la siguiente: la crisis de la familia en las sociedades semiperiféricas no es producto de la libertad de las mujeres, sino que surge del choque entre una transformación social profunda y una estructura económica incapaz de ofrecer las condiciones que esa transformación requiere. El verdadero problema no es «la entrada de las mujeres a la sociedad» —es en qué condiciones ocurre esa entrada.

En el centro capitalista, la transformación del papel de las mujeres avanzó junto al desarrollo relativo del Estado de bienestar, los servicios públicos y la seguridad laboral. En muchas sociedades semiperiféricas, un cambio cultural similar ha ocurrido sin ninguna infraestructura de ese tipo, y ha quedado eclipsado por una economía productiva limitada, el empleo precario y un débil apoyo social. El resultado es una contradicción estructural: las mujeres ingresan a la educación, al empleo y a la vida pública en cifras mayores que nunca, mientras las responsabilidades del cuidado y de la reproducción de la vida cotidiana siguen recayendo, en gran medida sin cambios, en la familia —y dentro de ella, en las mujeres.

El concepto clave para comprender esta contradicción es la «crisis de la reproducción social»: el conjunto de actividades que hacen posible la continuidad de la vida y de la sociedad —criar a los hijos, cuidar a los ancianos y a los enfermos, el trabajo doméstico. El capitalismo neoliberal, por un lado, necesita una fuerza de trabajo cada vez mayor y atrae a las mujeres al mercado laboral; por otro, sigue trasladando a la familia el costo de la reproducción social. La crisis actual, entonces, no es simplemente una crisis de la familia, sino la crisis de un modo de organizar la vida social en el que el mercado se expande sin una expansión correspondiente del apoyo colectivo.

La liberación de las mujeres y su absorción por la lógica del mercado

El feminismo no es una corriente única. Existen diferencias teóricas importantes entre el feminismo liberal, el radical, el socialista y el marxista, y la crítica al capitalismo neoliberal no debe confundirse con una crítica a la lucha de las mujeres por la igualdad. Uno de los logros históricos de los movimientos feministas fue mostrar que la posición de las mujeres dentro de la familia y de la sociedad no es natural, sino producto de condiciones históricas y de relaciones de poder; la familia tradicional, junto a sus funciones protectoras, ha sido también un espacio donde se fijó una división desigual del trabajo —una que asignó el trabajo de cuidado a las mujeres como un deber «natural». Las feministas socialistas y marxistas han insistido, con razón, en que el trabajo doméstico, aunque no remunerado, es esencial para la reproducción de la fuerza de trabajo y para el funcionamiento de la economía capitalista.

Lo novedoso de la era neoliberal es que parte del vocabulario emancipador de los movimientos sociales ha sido absorbido por la lógica del mercado. Como ha argumentado Nancy Fraser, el capitalismo neoliberal ha logrado alinear ideales como la autonomía individual y la superación de los roles de género tradicionales con la lógica de la competencia mercantil; en ese proceso, la liberación se reduce de un proyecto colectivo de cambio estructural a un proyecto individual de éxito en el mercado. La «mujer exitosa», en este relato, es la que compite en el mercado laboral y logra independencia financiera —mientras la pregunta de quién paga el costo de reproducir la vida se formula cada vez menos.

Clase: la experiencia divergente de las mujeres en el centro y en la periferia

Una debilidad frecuente en los debates sobre las mujeres y la familia es la falta de atención a las diferencias de clase entre las propias mujeres. A veces se presenta «la experiencia de las mujeres» como si fuera única, cuando en realidad la posición de una mujer trabajadora, una mujer de clase media urbana y una mujer de clase acomodada difiere fundamentalmente en las opciones e independencia disponibles para cada una.

El feminismo liberal contemporáneo, con su énfasis en la igualdad de oportunidades y en la presencia de las mujeres en la vida profesional, ha jugado un papel importante en la lucha histórica contra la exclusión de las mujeres de la vida pública. El problema surge cuando este modelo se presenta como la experiencia universal de todas las mujeres, sin atender a las condiciones de clase que permiten realizarlo. Las mujeres de clase media y alta en el centro capitalista suelen resolver la tensión entre el trabajo profesional y la vida familiar comprando servicios privados —cuidado infantil, niñeras, servicios de limpieza. Este modelo está fuera del alcance de la mayoría de las mujeres trabajadoras; para una mujer con un salario bajo, el problema no es «romper el techo de cristal» sino el salario, la estabilidad laboral y la posibilidad de una vida digna.

Esta división de clase es todavía más marcada en las sociedades semiperiféricas, donde ciertos elementos del feminismo liberal se difunden sobre todo entre la clase media urbana educada, mientras la mayoría de las mujeres enfrenta el empleo informal, los salarios bajos, la falta de seguridad social y el acceso limitado a servicios sociales. La crítica al feminismo liberal en estas sociedades debe apuntar, entonces, al carácter de clase del concepto de liberación, no al principio mismo de la presencia social de las mujeres: la pregunta no es por qué las mujeres quieren entrar a la vida pública, sino por qué la estructura económica existente distribuye esa posibilidad de forma tan desigual.

El neoliberalismo, en este proceso, impulsa dos movimientos contradictorios a la vez: por un lado reduce las barreras tradicionales a la entrada de las mujeres al mercado laboral, porque necesita una fuerza de trabajo más amplia y flexible; por otro, retira del ámbito público la responsabilidad del cuidado y de la reproducción social, y la devuelve a las familias.

Sociedades semiperiféricas: transformación social sin base de bienestar

En muchos países del centro capitalista, la transformación del papel de las mujeres tuvo lugar en un periodo de expansión del Estado de bienestar y de los sistemas de protección social; una parte del costo de la reproducción social quedó cubierta por instituciones públicas. En muchos países semiperiféricos, una transformación cultural comparable ha ocurrido sin ninguna infraestructura de este tipo.

En Irán, el aumento notable de la escolarización femenina y su amplia presencia en las universidades ha sido uno de los desarrollos más significativos de las últimas décadas; una nueva generación de mujeres busca una presencia más activa en la vida profesional y social. Pero esta transformación se ha topado con una economía atenazada por la crisis de empleo, la inflación y la erosión del poder adquisitivo: la sociedad produce cada vez más mujeres educadas sin generar suficientes oportunidades para emplear ese capital humano. En Turquía, la expansión del empleo femenino —particularmente en el sector servicios— ha venido acompañada del crecimiento del empleo flexible e informal, mientras que en Egipto, las políticas de ajuste estructural han presionado a las familias para que absorban los golpes económicos.

Estas experiencias muestran que el problema central no es simplemente un cambio de valores culturales, sino una contradicción entre la transformación social y la capacidad económica: una sociedad que empuja a las mujeres hacia la educación superior sin ofrecer empleo estable ni servicios de cuidado crea condiciones en las que las nuevas libertades llegan acompañadas de nuevas presiones. La crisis de la familia en estas sociedades debe entenderse como parte de la crisis más amplia del desarrollo desigual.

Empleo, la crisis del modelo del «hombre proveedor» y la crisis de la masculinidad

La familia histórica en muchas sociedades semiperiféricas se configuró en torno a un modelo en el que el hombre era el principal generador de ingresos y la mujer era la responsable primaria del hogar y del cuidado —un modelo que impuso serias restricciones a las mujeres, pero que también cumplía una función económica: dividir roles dentro de un mercado laboral que era, en sí mismo, mayormente masculino. La crisis comienza donde este modelo se vuelve insostenible bajo las nuevas condiciones económicas: el capitalismo periférico ha fracasado, en muchos casos, en generar suficientes empleos estables, mientras una población en edad laboral en crecimiento, la migración rural-urbana y las economías rentistas han empujado el número de buscadores de empleo más allá de lo que la economía real puede absorber.

En estas condiciones, la entrada de las mujeres al mercado laboral a veces se experimenta, en el plano de la vida cotidiana, como una competencia intensificada por oportunidades escasas —especialmente en sociedades donde la imagen del hombre como «proveedor de la familia» sigue siendo poderosa; el desempleo masculino puede desencadenar una crisis de identidad y de estatus social. Un análisis más detenido muestra, sin embargo, que la contradicción real no es entre «la mujer empleada» y «el hombre desempleado», sino entre una sociedad con una oferta abundante de mano de obra y una economía incapaz de generar suficiente empleo. Cuando una economía no logra crear suficientes oportunidades para su población en edad laboral, cualquier grupo que se incorpore recién —incluidas las mujeres— puede llegar a ser visto como un competidor ante la falta de oportunidades; esto es consecuencia de una estructura económica débil, no de la presencia de un grupo social en particular. De hecho, la entrada de las mujeres al mercado laboral en muchas de estas sociedades no es simplemente una elección cultural, sino una respuesta a la crisis económica de los hogares, hecha inevitable por la caída de los salarios reales y el aumento del costo de vida.

Esta transformación también sume en crisis a la identidad masculina histórica —ligada a la capacidad de sostener económicamente a una familia. Esa crisis toma a veces la forma de resistencia al cambio de género o de nostalgia por el regreso a los valores tradicionales, pero sus raíces están en la transformación económica, no simplemente en las actitudes culturales. Aun así, la respuesta progresista a esta crisis no consiste en devolver a las mujeres al hogar; una respuesta así no resolvería ni la crisis del empleo ni construiría seguridad económica. La solución es construir una economía en la que el valor social de las personas no se reduzca a su rol económico tradicional, y en la que la responsabilidad de ganarse la vida no recaiga sobre un solo género. Una sociedad justa no es aquella en la que el hombre es siempre el proveedor y la mujer siempre la cuidadora, sino aquella en la que todas las personas, sin importar su género, tienen la posibilidad de participación social y seguridad económica.

El trabajo doméstico y la crisis del cuidado

Uno de los problemas más fundamentales en la crítica feminista al capitalismo es la invisibilidad del trabajo doméstico y de cuidado. La economía formal reconoce como «trabajo» únicamente lo que se intercambia en el mercado y recibe un salario; sin embargo, preparar alimentos, cuidar a niños y ancianos, y gestionar los asuntos cotidianos de un hogar son actividades sin las cuales ningún sistema económico podría continuar —y precisamente porque ocurren en el espacio privado de la familia, su valor económico queda sin reconocer. Si una familia contrata a alguien para realizar estas tareas, la misma actividad se convierte en un servicio económico y mensurable; pero cuando la realiza un miembro de la familia, especialmente una mujer, se trata como un «deber natural». El problema no es simplemente la ausencia de un salario; es que la sociedad coloca una actividad necesaria completamente fuera de la esfera del valor social.

El concepto de reproducción social muestra que la producción económica es imposible sin la reproducción social: un trabajador debe ser alimentado y educado antes de entrar a la fábrica, y debe vivir dentro de una red social que sostenga la continuidad de su trabajo. Las feministas marxistas y socialistas —Silvia Federici entre ellas— han argumentado que el capitalismo se beneficia del trabajo reproductivo no remunerado, ya que traslada a la familia una parte significativa del costo de mantener y restaurar la fuerza de trabajo. Este análisis muestra que la familia no es simplemente una institución cultural o emocional, sino parte de la organización económica de la sociedad; el trabajo doméstico de las mujeres no puede tratarse como un asunto puramente personal —es parte del trabajo social que ha sido distribuido de forma desigual.

Las políticas neoliberales, al reducir el papel del Estado en los servicios públicos y avanzar en la privatización, han devuelto a las familias una parte mayor de las responsabilidades de cuidado —precisamente en un momento en que la presión económica ha obligado a esas mismas familias a enviar a más de sus miembros al mercado laboral. El resultado es una contradicción estructural: la sociedad necesita el trabajo de las mujeres, pero sigue colocando el costo de la reproducción social principalmente sobre los hombros de la familia. Por eso tantas mujeres enfrentan una «doble jornada laboral» —un turno en el mercado, otro en el hogar.

El debate sobre el valor económico del trabajo doméstico —y si debería remunerarse— sigue siendo uno de los más polémicos de la teoría feminista. Quienes defienden el «salario para el trabajo doméstico» argumentan que dejarlo sin pago profundiza la dependencia económica de las mujeres; quienes lo critican responden que formalizarlo como un empleo, sin ningún cambio en la división del trabajo por género, corre el riesgo de arraigar aún más el rol tradicional de las mujeres en el hogar. Una solución más de fondo está más allá de esta disyuntiva: no se trata solo de pagar salarios, sino de transformar la organización social del cuidado mismo —reconociendo el trabajo de cuidado como trabajo social, ampliando los servicios públicos de cuidado, dividiendo equitativamente las responsabilidades domésticas entre mujeres y hombres, y reduciendo la jornada laboral en favor de un equilibrio entre vida y trabajo.

Una respuesta a los críticos

Todo análisis de la relación entre feminismo, familia y capitalismo enfrenta dos objeciones distintas: las corrientes conservadoras pueden leerlo como un ataque a la familia, mientras algunas feministas liberales pueden leer la crítica al neoliberalismo como una oposición a la independencia económica de las mujeres. Para prevenir estas lecturas erróneas, ambas objeciones merecen ser abordadas en su forma más sólida.

¿Es la crisis de la familia resultado de la libertad de las mujeres? El argumento conservador habitual sostiene que la independencia de las mujeres ha debilitado a la familia, y que la solución es regresar a la división tradicional del trabajo. Este razonamiento pasa por alto tres cosas. Primero, la familia nunca ha sido una institución fija; su forma siempre ha cambiado junto a la transformación económica y social. Segundo, buena parte de lo que hoy se llama «la crisis de la familia» tiene sus raíces en la transformación económica —el desempleo, la inestabilidad laboral, la crisis de la vivienda. Tercero, devolver a las mujeres a una posición tradicional no garantiza su libertad ni resuelve las dificultades económicas de la familia. El problema no es que las mujeres hayan abandonado la familia; es que la nueva sociedad todavía no ha construido una forma más justa de distribuir la responsabilidad social.

¿Es la crítica al feminismo liberal una oposición a la igualdad de las mujeres? Esta lectura sería equivocada. El acceso de las mujeres a la educación, a la independencia económica y a la participación política son logros históricos e innegables; la crítica de este ensayo no apunta a estos logros en sí, sino a la reducción de la liberación al éxito individual en el mercado. Si la libertad de las mujeres se entiende únicamente como la capacidad de competir igual que los hombres dentro de una economía desigual, quedan sin respuesta preguntas más importantes: ¿quién cuida a los niños? ¿Quién carga con el costo de la vejez y la enfermedad? ¿Y por qué las responsabilidades sociales se siguen empujando de vuelta hacia la esfera privada de la familia? La verdadera igualdad se logra cuando las mujeres no son obligadas a regresar al hogar ni forzadas a cargar, simultáneamente, con todo el peso del trabajo asalariado y del trabajo de cuidado para alcanzar la independencia económica.

Un peligro en este debate es que las contradicciones sociales terminen representándose como una contienda entre mujeres y hombres. Pero la crisis actual no es ni una victoria de las mujeres sobre los hombres ni una derrota de los hombres a manos de las mujeres: en muchas sociedades semiperiféricas, tanto las mujeres como los hombres de las clases populares están sometidos a la misma presión estructural que ha erosionado la estabilidad laboral y el bienestar social —aunque esa presión no se experimente de forma idéntica. Un análisis de clase muestra que la contradicción real no está entre géneros, sino entre un sistema económico que traslada la responsabilidad social a los individuos y una sociedad que necesita seguridad y solidaridad colectivas.

Hacia una alternativa: redefinir la relación entre trabajo, familia y vida

Las dos respuestas habituales a la crisis de la familia tienen limitaciones serias. Un regreso al modelo tradicional, además de restringir la libertad de las mujeres, ya no es viable en las condiciones económicas actuales —que han vuelto insostenible incluso a la familia de un solo ingreso. La entrega total al individualismo de mercado, bajo la premisa de que la libre competencia resuelve por sí sola los problemas sociales, ha demostrado en la práctica que el mercado por sí solo no puede proveer las necesidades básicas de la vida social —cuidado, solidaridad, seguridad.

Una política liberadora debe, en primer lugar, reconocer el trabajo de cuidado como tal —no simplemente convirtiéndolo de «trabajo doméstico sin valor» en «trabajo asalariado», sino transformando la organización social del cuidado mismo. Esa política podría apoyarse en varios pilares: la ampliación de los servicios públicos de cuidado (infantil, de personas mayores); la división igualitaria del trabajo de cuidado entre mujeres y hombres, incluso mediante licencias familiares equitativas; la creación de empleo estable y salarios adecuados, para que la libertad de elegir no siga siendo una frase vacía para millones de personas que viven en la inseguridad económica; y repensar la jornada laboral en favor de la calidad de vida.

Para las sociedades semiperiféricas, esta cuestión tiene un doble peso: estas sociedades no pueden simplemente adoptar los modelos culturales del centro capitalista sin atender sus propias condiciones económicas. Trasplantar valores como la autonomía individual y la igualdad de género sin construir la infraestructura económica y social necesaria corre el riesgo de producir una experiencia parcial y contradictoria. Pero la respuesta a esa contradicción no es restringir los derechos de las mujeres —es construir las instituciones que hagan posible el cumplimiento real de esos derechos. El problema no es la «modernización» en sí misma; el problema es la modernización sin justicia social. El camino progresista está en combinar la libertad social con la justicia económica.

Conclusión

La crisis de la familia en las sociedades semiperiféricas no puede reducirse a una simple consecuencia de la libertad de las mujeres o del cambio cultural; un análisis así simplifica en exceso la historia y oculta la responsabilidad de las estructuras económicas. Al mismo tiempo, no puede suponerse que la sola entrada de las mujeres al mercado laboral, sin una transformación correspondiente en la organización económica y social de la sociedad, conduzca a una liberación real.

La tarea esencial es construir un orden en el que la libertad de las mujeres venga acompañada de seguridad económica; en el que el trabajo de cuidado sea valorado como trabajo social; en el que la familia no quede sola para cargar con todo el peso de la reproducción social; en el que los hombres también se liberen de la presión de los roles económicos tradicionales; y en el que la economía sirva a la vida humana, en lugar de que la vida humana sirva a la economía.

La liberación de las mujeres, la justicia social y la reconstrucción de las relaciones humanas no son tres cuestiones separadas —son tres caras de una misma pregunta fundamental: ¿cómo podemos construir una sociedad en la que la vida humana prevalezca sobre la lógica de la ganancia y de la acumulación de capital?

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

El movimiento Mujeres Agropecuarias en Lucha cumplió 31 años

 Lucy de Cornelis recuerda el aniversario

Fuentes: Diario Tiempo Argentino

Nació el 3 de junio de 1995 y logró salvar del remate 14 millones de hectáreas. Lucy de Cornelis lo recordó en redes sociales.

“Hoy hace 31 años del nacimiento del Movimiento de Mujeres Agropecuarias en Lucha donde salimos a defender la soberanía Argentina, parando los remates cantando el himno nacional y abrazadas a la Bandera. Así se salvaron 14 millones de hectáreas hipotecadas gracias a la decisión de nuestro presidente Néstor Kirchner, que nos dijo que no habría más remates y cumplió, por eso hoy lo saludo con besos al cielo y a todas la mujeres que ya no están y las que hoy viven las abrazo con todo el amor. Hoy más que nunca defendamos nuestra querida patria que vuelve a estar en peligro”. Este posteo fue publicado el 3 de junio pasado por Lucy de Cornelis, la mujer que impulsó Mujeres Agropecuarias en Lucha, el movimiento que en los ’90 protagonizó una de las resistencias históricas del campesinado.

Un poco de historia

Mediados de los ’90. En plena ola de privatizaciones y en nombre de la “revolución productiva”, el gobierno de Carlos Menem impulsó la renovación de la maquinaria agrícola, obligando a los productores a hipotecar sus campos para hacer frente a los nuevos costos. Los intereses, pronto, se volvieron impagables y la pesadilla de perderlo todo se volvió una realidad. Una mujer de Winifreda, en La Pampa, desesperada por el remate del trabajo de toda una vida, se convenció de que era la hora de actuar.

“Me fui a una radio del pueblo –contó Lucy a Tiempo Argentino en 2020- y denuncié lo que estaba pasando. Después hice lo mismo en Castex, donde varias mujeres me habían esperado para hablar conmigo. A los pocos días ya éramos una asamblea con 350 mujeres de más de 20 localidades de la provincia y en una época en que el hombre de campo no te dejaba salir a pelear a la calle. Cuando lo hacía mi marido me cerraba la puerta con llave, no me dejaba entrar a mi casa, le daba vergüenza lo que yo estaba haciendo. Hasta que comprendió que las mujeres defendíamos el hogar, nuestros hijos y el futuro de la Argentina”.

El 3 de junio de 1995, Lucy oficializó el nacimiento del Movimiento Nacional de Mujeres Agropecuarias en Lucha, una organización que, en palabras de su fundadora, “salvó 14 millones de hectáreas que Menem le iba a vender a Bush padre”.

“Yo creo que fuimos feministas porque nos tocó enfrentar a todos los hombres: a los banqueros, a los rematadores, a los que manejaban el sistema financiero, a los políticos, a los dirigentes de la Sociedad Rural. Soportamos el maltrato, los golpes, que nos metieran presas, pero todo valió la pena”, reflexionó.

Fuente: https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/movimiento-mujeres-agropecuarias-en-lucha-cumplio-31-anos/

Samara Colina deja un legado de arte feminista y crítica social tras su fallecimiento

 

Nacida en la Ciudad de México en 1992 y radicada durante varios años en Guanajuato capital, Samara consolidó una trayectoria artística caracterizada por la crítica social, la representación de las multitudes y las reflexiones sobre el cuerpo, el espacio público y las desigualdades de género.

Un arte que dialogó con el feminismo y las movilizaciones sociales

Egresada de la Licenciatura en Artes Plásticas de la Universidad de Guanajuato y con estudios de maestría en Producción Artística por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Samara Colina desarrolló una propuesta visual centrada en las dinámicas colectivas y los movimientos sociales.

Sus pinturas de gran formato retomaban elementos del neoimpresionismo y el puntillismo contemporáneo para representar marchas, concentraciones y cuerpos en movimiento, convirtiendo el espacio público en un escenario de reflexión política.

En los últimos años, su producción artística evolucionó hacia el análisis del deseo, la corporalidad y las narrativas de género, una exploración visible en su exposición Pulpa, presentada en 2025.

Además de su trabajo artístico, Colina participó en el colectivo feminista Arena en la Vagina, desde donde también impulsó acciones de incidencia cultural y social.

Una trayectoria reconocida

La artista recibió el Premio de Adquisición del Encuentro Nacional de Arte Joven en dos ocasiones, en 2020 y 2022, además del tercer lugar de la VIII Bienal Internacional de Arte Visual Universitario en 2021.

Entre sus exposiciones individuales destacan Uno más uno, presentada en la Galería Jesús Gallardo de la Universidad de Guanajuato, y Almenara, exhibida en Casa Equis, en la Ciudad de México.

Su muerte provocó numerosas muestras de condolencias por parte de la comunidad cultural. Instituciones como la Secretaría de Cultura de Guanajuato, el Museo Iconográfico del Quijote, SOMA México y diversas personas del ámbito artístico reconocieron la relevancia de su obra y el legado que deja para las nuevas generaciones de creadoras.

El pasado 30 de marzo, Samara Colina compartió públicamente que había sido diagnosticada con leucemia linfoblástica aguda.

En un mensaje difundido en sus redes sociales relató el impacto del diagnóstico, las transfusiones de sangre, el tiempo que pasó hospitalizada y el coma que enfrentó durante su tratamiento. A pesar de ello, expresó que el cariño de sus amistades y seres queridos había sido fundamental para sostenerla durante el proceso.

Descanse en paz. 

Keiko Fujimori toma posesión en Perú: ¿qué significa el avance de la derecha para los derechos de las mujeres?

 

Keiko Fujimori juró este martes 28 de julio como presidenta de Perú para el periodo 2026-2031, marcando el regreso del fujimorismo al poder después de 26 años y consolidando una nueva pieza dentro del giro hacia la derecha que experimenta América Latina. Durante su primer mensaje, la mandataria prometió combatir la inseguridad con una estrategia de «mano dura», inspirada en el modelo implementado por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, además de impulsar el crecimiento económico y recuperar la estabilidad política del país.

La investidura de Fujimori ocurre en un contexto de creciente presencia de gobiernos conservadores y de derecha en la región, una tendencia que especialistas identifican como uno de los principales desafíos para la agenda de derechos humanos, particularmente para los derechos de las mujeres.

El regreso del fujimorismo

Keiko Fujimori, líder del partido Fuerza Popular e hija del expresidente Alberto Fujimori, llegó a la Presidencia tras cuatro intentos electorales y una elección sumamente cerrada. En su discurso de toma de posesión aseguró que buscará reconciliar al país, fortalecer la economía y enfrentar el crimen organizado mediante el despliegue de las Fuerzas Armadas en determinadas zonas y la construcción de una megacárcel inspirada en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) de El Salvador.

Su triunfo representa también el retorno de un movimiento político que continúa generando una profunda polarización en Perú debido al legado del gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000), marcado por graves violaciones a los derechos humanos, esterilizaciones forzadas de miles de mujeresprincipalmente indígenas y campesinasy casos de corrupción.

Una derecha que gana espacio en América Latina

La llegada de Fujimori no es un hecho aislado. América Latina atraviesa una recomposición política caracterizada por el fortalecimiento de liderazgos conservadores, nacionalistas y de derecha.

Actualmente, gobiernos como los de Javier Milei en Argentina, Nayib Bukele en El Salvador, Daniel Noboa en Ecuador y Santiago Peña en Paraguay forman parte de un mapa regional donde los discursos sobre seguridad, control migratorio, reducción del Estado y conservadurismo social han ganado respaldo ciudadano, impulsados por el descontento con la inseguridad, la inflación y la crisis económica.

Aunque estos gobiernos presentan diferencias entre sí, comparten narrativas que cuestionan políticas de igualdad de género, derechos sexuales y reproductivos.

Los riesgos para los derechos de las mujeres

Para organizaciones feministas y defensoras de derechos humanos, el avance de estos gobiernos implica un escenario de mayor incertidumbre para las mujeres.

Entre las principales preocupaciones destacan:

  • Posibles restricciones al acceso al aborto y otros derechos sexuales y reproductivos.
  • Debilitamiento o eliminación de políticas públicas con perspectiva de género.
  • Reducción de presupuestos destinados a prevenir y atender la violencia contra las mujeres.
  • Discursos que desacreditan los movimientos feministas y los califican como parte de una supuesta «ideología de género».
  • Menor protección institucional para poblaciones históricamente discriminadas.

En Perú, el posible retorno del fujimorismo ya había sido advertido por organizaciones de derechos humanos debido al historial del régimen encabezado por Alberto Fujimori, particularmente por las esterilizaciones forzadas practicadas durante la década de los noventa, un caso que continúa siendo investigado como una grave violación a los derechos humanos.

prensa 📰 hoy en México 🇲🇽 sábado 1o de agosto de 2026

🗞  LA JORNADA 
Por falla, UNAM repetirá 58 mil exámenes de forma presencial 

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aplicará un examen de control de forma presencial a alrededor de 58 mil aspirantes, ante las irregularidades detectadas en el proceso de admisión para la licenciatura 2026. La Comisión Técnica en la materia explicó que se convocará a los seleccionados en la reciente edición, casi 22 mil jóvenes, y a quienes obtuvieron un número igual o superior al mínimo de aciertos requeridos en procesos anteriores.

En una sesión a puerta cerrada en la Torre de Rectoría, en la que no estuvieron presentes medios y que fue transmitida por Internet, el rector, Leonardo Lomelí Vanegas, se disculpó con los aspirantes “que habiendo sido aceptados limpiamente” realizarán de nuevo la prueba, pero no admitió responsabilidad alguna de la institución ni de la empresa Territorium Life –encargada de la aplicación del examen virtual–.

Al recibir el primer informe de la Comisión Técnica para la Revisión del Proceso de Ingreso a la Licenciatura 2026, instalada más de un mes después de la aplicación del examen, el rector consideró “muy adecuado” recurrir a una evaluación de control, mecanismo que, aseguró, está contemplado en la propia convocatoria al proceso de selección para primer ingreso 2026-2027/1.

Apuntó que la máxima casa de estudios procederá a organizar la instrumentación a la brevedad posible de la prueba, sin precisar fechas ni sedes de aplicación.

Subrayó que no se trata de un nuevo examen, sino de uno de control para garantizar que las personas aceptadas realizaron “realmente” un esfuerzo y no recibieron ayuda que los puso en ventaja en relación con los demás aspirantes.

La prueba constará de 120 reactivos y cumplirá con los estándares de calidad que requiere el examen de admisión y los requisitos pedagógicos y sicométricos, entre otros correspondientes, sostuvo la Comisión Técnica.

Especificó que habrá suficientes versiones para el número de turnos y aspirantes, así como llevarlo a cabo a la brevedad para reducir la afectación al calendario escolar.

Frente a directores de facultades y escuelas, así como de los titulares de institutos y centros de investigación, Lomelí Vanegas hizo un llamado a la sociedad y en particular a quienes buscan ingresar a la universidad y a sus familias a que “nos apeguemos a un comportamiento ético, a que no caigamos en la tentación de recurrir a ayuda fraudulenta.

“Hacer trampa es algo que no solamente daña a la institución, daña a la sociedad en su conjunto, es algo que erosiona el tejido social, es una práctica que debemos desterrar.”

Eduardo Bárzana, presidente de la Comisión Técnica, detalló que la universidad contrató a la empresa Territorium Life por “su experiencia en la aplicación de evaluaciones en línea en otras universidades públicas nacionales y por su capacidad técnica para atender a un elevado número de pruebas de manera simultánea”.

🗞  CONTRAPORTADA
Notarías de Edomex están coludidas con despojos en CdMx, denuncia afectado

Una vez que la madre de Alberto falleció, y con una sentencia a su favor, Ernesto Eduardo Cuenca se apersonó en el domicilio señalando que le pertenecía, pero la familia Sorkin le impidió la entrada. Meses después, con ayuda de elementos de la policía capitalina, los sacaron de su casa a la fuerza y pusieron a un velador a cuidarla desde entonces.

Este diario recorrió por fuera el predio despojado con la víctima y constató que un sujeto monitoreaba las actividades que se realizaban.

Tras el despojo, la familia Sorkin emprendió diversos procedimientos civiles con abogados que, según relataron Alberto y su esposa Verónica, sólo les “sacaron” dinero y permitieron que jueces en la Ciudad de México le dieran la razón a los despojantes.

Ignoran peritaje clave

A pesar de que una perito del estado de México señaló a las autoridades que la firma que presentaron los despojadores era falsa, resolución que quedó asentada en el documento FC/74/TI/325/15-06, esto no fue tomado en cuenta por los jueces José Encarnación Lozada y María Teresa Rincón, ni por los magistrados de la tercera sala civil de la capital, Mónica Venegas Hernández, Carlos Camargo Correa y Antonio Hernández Sánchez. Todos ellos, en algún momento en estos 16 años, tuvieron el expediente 1565/2025.

Al destaparse los casos de despojo en la ciudad, la familia de Alberto acudió a la reunión del pasado miércoles en la jefatura general de la Policía de Investigación (PDI) para visibilizar su caso. Ahí, Verónica hizo un llamado a la titular de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ), Bertha Alcalde, y al magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Rafael Guerra, para que revisen su caso.

También pidieron específicamente que detengan la red de despojo que encabezan los hermanos Cuenca Aznar en colusión con autoridades del estado de México, pues las investigaciones que han emprendido a lo largo de los años los llevaron a detectar 17 notarías en aquella entidad que han expedido documentos que son utilizados con el objetivo de apropiarse de inmuebles.

🗞  EL UNIVERSAL
Empresa cobró el doble por exámen fallido

Entre 10 y 26 mil pesos es el precio que cobran personas que ofrecen presentar, en lugar de un aspirante, exámenes de admisión para ingresar a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al Instituto Politécnico Nacional (IPN) o incluso al bachillerato.

Aunque la próxima convocatoria de ingreso a licenciatura de la UNAM se prevé para enero de 2027 y faltan varios meses para que inicie formalmente el proceso de selección, en redes sociales ya circulan ofertas que prometen asegurar un lugar mediante presuntos esquemas de suplantación de identidad en los exámenes en línea.

La oferta no se realiza en grupos cerrados ni a través de contactos reservados, se encuentra abiertamente en Marketplace, donde un usuario que promociona ayuda para exámenes de ingreso explicó a estos reporteros, que se hicieron pasar por aspirantes a licenciatura, el método que utiliza: acudir al domicilio del estudiante, instalar su propio equipo tecnológico y resolver la evaluación mientras el sustentante permanece frente a la cámara aparentando que realiza la prueba.

Los anuncios de ayuda para los exámenes son publicados en el sitio de Marketplace de Facebook.

“Yo llego a tu domicilio y monto todo mi equipo; tú sólo tendrás que fingir que haces el examen mientras yo lo resuelvo por ti”, aseguró el vendedor, quien además pidió que el aspirante “pusiera de su parte” para que durante la vigilancia remota pareciera que efectivamente estaba contestando el examen.

La conversación derivó rápidamente en una negociación comercial. El hombre explicó que el costo varía según la institución, la carrera y el lugar donde se presente la evaluación. Para el caso planteado por la reportera, interesada en estudiar Medicina, señaló que el pago, 26 mil pesos, se realizaría el mismo día del examen.

Cuando se le preguntó si el ingreso estaba garantizado, respondió que no podía ofrecer una certeza absoluta, pero aseguró que nunca había tenido problemas y ofreció devolver el dinero o buscar “otras opciones” en caso de que el aspirante no obtuviera un lugar.

🗞  MILENIO
UNAM: exámen presencial y secretaría general fuera 

La Comisión Técnica para la Revisión del Proceso de Ingreso a la Licenciatura 2026 de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) sugirió la realización de un “examen de control presencial” que deberá realizarse a la brevedad para no afectar el calendario escolar.

Al respecto, el rector de la máxima casa de estudios, Leonardo Lomelí, consideró adecuada la medida a fin de corregir las irregularidades y garantizar que los aceptados cuenten con los conocimientos necesarios y no tuvieron ventajas.

Ofreció una disculpa a los jóvenes aspirantes por la realización de la nueva prueba, al tiempo que los llamó a mantenerse confiados en su preparación, que solo confirmará el ingreso a sus carreras deseadas.

¿Quiénes tendrán que hacer el examen de control?

Sobre las fechas y sedes para la realización del examen de control presencial, indicó que en las próximas horas se darán a conocer, así como los informes que detallarán las fallas que tuvo la plataforma que realizó el primer examen de admisión en línea.

La UNAM informó que el examen de control será aplicado únicamente a un grupo específico de aspirantes como parte del proceso de selección 2026, con el objetivo de verificar los resultados obtenidos en la evaluación en línea. 

Serán convocadas las personas que ya recibieron un aviso de selección para ingresar a la universidad, así como quienes, aunque no fueron seleccionadas, obtuvieron un número de aciertos igual o superior al puntaje mínimo con el que se logró el ingreso al mismo programa, plantel y modalidad entre 2021 y 2026, debido a las irregularidades detectadas en el proceso original.

🗞  EXCÉLSIOR 
Pifia en examen tira a secretaria general; designan a segundo al mando de la UNAM

Patricia Dolores Dávila Aranda renunció a la Secretaría General de la UNAM, cargo que ocupó desde el 21 de noviembre de 2023, tras los resultados atípicos en el primer examen de admisión a licenciatura aplicado completamente en línea. 

La dimisión fue presentada directamente ante el rector Leonardo Lomelí Vanegas, quien expresó su agradecimiento por el trabajo realizado en el fortalecimiento de planteles y reformas académicas, y designó a Javier de la Fuente Hernández como nuevo secretario general.

La máxima casa de estudios llevará a alrededor de 58 mil aspirantes a un examen de control presencial para definir el ingreso al ciclo escolar 2026-2027, luego de que la Comisión Técnica detectó anomalías estadísticas.

La cifra representa más de una tercera parte de las 158 mil 727 personas que participaron en el concurso. El rector Lomelí ofreció una disculpa a los aspirantes aceptados limpiamente que serán convocados nuevamente, afirmando que la medida es necesaria para dar certeza y garantizar equidad en el acceso.

El presidente de la Comisión Técnica, Eduardo Bárzana García, explicó que el análisis estadístico entre el examen de 2021 y 2026 mostró que quienes obtuvieron 100 o más aciertos pasaron de aproximadamente 3.5% a 16.3% en 2026, mientras que los mayores de 110 aciertos se multiplicaron por seis.

Para este proceso, la UNAM contrató a Territorium Life S.A.P.I. de C.V. y usó supervisión con inteligencia artificial, lo que permitió cancelar cerca de 2% de las evaluaciones por conductas prohibidas, como uso de celulares, presencia de auxiliares o suplantación. La Comisión aclaró que la convocatoria al examen de control no constituye una imputación individual, ya que el análisis identifica cambios generales en la distribución.
Investigación sobre el origen de las irregularidades continúa abierta

Carlos Arámburo de la Hoz, integrante de la Comisión Técnica, reconoció que la investigación sobre el origen de las irregularidades, incluyendo la actuación de la empresa Territorium Life, continúa abierta y aún no pueden establecer con certeza si se trató de fraude, hackeo o fallas técnicas, admitiendo que el examen en línea enfrentó escenarios no previstos.

Lomelí aseguró que la universidad actuará con responsabilidad, sin incurrir en evasión, y pidió a los jóvenes confiar en sus capacidades, señalando que la admisión ha sido y seguirá siendo uno de los procesos más rigurosos y transparentes de la educación superior en el país.

🗞  EL HERALDO 
 Mejores aspirantes van a segunda vuelta

La mañana de este viernes 31 de julio la Comisión Técnica para la Revisión del Proceso de Ingreso a la Licenciatura 2026 de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dio a conocer que se presentaron variaciones sustanciales en el incremento de aciertos tras la implementación de exámenes en línea por lo que se determinó aplicar un examen de control para definir el ingreso a Licenciatura, sin embargo, se precisó que solo podrán aplicarlo los aspirantes que recibieron la notificación de aceptación y todos aquellos que no fueron seleccionados pese a tener el mínimo de ciertos.

En adición a dicha información la Comisión Técnica para la Revisión del Proceso de Ingreso a la Licenciatura 2026 de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) emitió las siguientes recomendaciones para la aplicación el examen de control, el cual, se deberá realizar lo antes posible para evitar afectaciones al calendario escolar:

    Verificar los resultados obtenidos a través de un examen control

    Convocar a las personas seleccionadas y a las que no fueron seleccionadas pese a tener el mínimo de aciertos.

    Aplicar el examen de control de manera presencial

    Asignar los lugares de ingreso a través del examen de control

La UNAM detectó distintas irregularidades en la aplicación del examen de ingreso a Licenciatura 2026, el cual, se llevó a cabo en línea. Foto: Cuartoscuro

“Verificar los resultados obtenidos a través de la aplicación de une examen control. Convocar a las personas que ya habían recibido un aviso de selección para ingresar a la UNAM en la convocatoria 2026 mediante el examen original, así como a quienes obtuvieron en dicho examen un número de acuerdos igual o superior al menor número de aciertos que permitió el ingreso entre el 2021 al 2026 al mismo programa, plantel y modalidad.
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De esta manera la Universidad ofrecerá la oportunidad de participar en el examen de control a quienes ya recibieron un primer aviso de selección y a quienes alcanzando los puntajes referidos en el párrafo anterior, pudieron haber sido no seleccionados como consecuencia de las irregularidades detectadas”, fueron las palabras del Dr. Eduardo Barzana García.

Por su r su parte, el Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Leonardo Lomelí Vanegas, reiteró que el examen de control para definir el ingreso a Licenciatura 2026 se llevará a cabo de manera presencial y a la mayor brevedad posible para no generar afectaciones en los calendarios escolares, asimismo, refirió que esta medida permitirá garantizar que las personas aceptadas realizaron realmente un esfuerzo sin ayudas que los pusieron en ventajas.

“Quiero insistir, hacer un llamado a la sociedad en su conjunto, a las personas que buscan ingresar a la Universidad y a sus familias, para que nos apeguemos a un comportamiento ético, a que no caigamos en la tentación de recurrir a ayuda fraudulenta, el hacer trampa es algo que no solamente daña a la institución, es algo que daña a la sociedad en su conjunto, es algo que erosiona el tejido social, es una práctica que debemos desterrar, les pido que hagamos un esfuerzo en confiar en nuestras propias capacidades para en este caso preparar de la mejor manera el examen en futuras ocasiones y para aquellos que presentarán el examen de control, no es haciendo trampas como se forman los profesionistas que el país requiere”, expresó el rector Lomelí Vanegas, quien señaló que en los siguientes días se publicarán todos los detalles referentes al examen de control.

🗞  EL SOL DE MÉXICO 
UNAM volverá a examinar a 58 mil jóvenes 

Una tercera parte de los 158 mil 727 aspirantes a ingresar a una licenciatura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) repetirán el examen de admisión.

Ayer, la UNAM anunció que aplicará un “examen control” presencial a los aspirantes admitidos en el anterior proceso en línea, y a aquellos que obtuvieron un número igual o mayor a los aciertos mínimos requeridos en los concursos de 2021 a 2026., lo que equivale a 58 mil jóvenes
Este examen control, que ayudará a verificar resultados por presuntas irregularidades en el primer examen de admisión en línea, será realizado y calificado en próximos días, a fin de afectar lo menos posible el calendario escolar, que establece que el próximo 10 de agosto iniciarán las clases. Estará compuesto por versiones diferentes al realizado en línea.

La institución tomó esta decisión luego de una recomendación de la Comisión Técnica para la Revisión del Proceso de Ingreso a la Licenciatura al ciclo escolar 2026-2027/1 de la UNAM, conformada por 15 expertos, al suponer que algunos de los aspirantes rechazados que lograron un puntaje igual o mayor al mínimo requerido en cinco procesos anteriores no obtuvieron un lugar a consecuencia de las irregularidades detectadas.

🗞  LA RAZÓN 
UNAM ante crisis: anuncia “examen de control” y renuncia secretaria general

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) determinó que aplicará un examen de control presencial a las y los aspirantes que resultaron seleccionados en el más reciente proceso de admisión a licenciatura, cuestionado por presuntas trampas durante su aplicación en línea.

La decisión fue anunciada este viernes por el rector Leonardo Lomelí, tras las recomendaciones que emitió la Comisión Técnica de expertos instalada a raíz de la controversia por resultados atípicamente elevados identificados en el referido examen.

    El Dato: de acuerdo con integrantes de la Comisión Técnica, el examen de control que aplicará la UNAM contemplará a alrededor de 58 mil de 158 mil aspirantes.

A sugerencia de este grupo, que estudió a profundidad las vías con las que esta casa de estudios contaba, el rector sostuvo que la aplicación de esta prueba no es una nueva determinación, sino un punto ya establecido en la convocatoria emitida para este año.

“Habiendo recibido esta recomendación, considero muy adecuado recurrir a un examen de control para verificar resultados por presuntas irregularidades. Esta posibilidad está contemplada en la propia convocatoria al proceso de selección para primer ingreso 2026-2027.

“No se trata de un nuevo examen, se trata de un examen de control precisamente para garantizar que las personas aceptadas realizaron realmente un esfuerzo y no tuvieron una ayuda que los puso en ventaja con relación a las y los demás aspirantes”, dijo.

🗞  REFORMA 
Hará, por anomalías, UNAM otro exámen 

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aplicará un examen de control presencial a cerca de 58 mil aspirantes de la convocatoria de licenciatura 2026. 

Esta medida fue aprobada por recomendación del Comité Técnico tras detectar graves anomalías estadísticas y conductas prohibidas relacionadas con el uso de Inteligencia Artificial (IA) en la prueba, la cual se había realizado por primera vez en modalidad en línea.

El escándalo, que escaló hasta provocar la renuncia de la secretaria general de la institución, se derivó de un incremento inusual e históricamente atípico en las calificaciones altas. 

Mientras que en años anteriores solo el 3.5% de los alumnos alcanzaba o superaba los 100 aciertos, en la edición virtual de 2026 el porcentaje se disparó drásticamente al 16.3%, concentrándose puntajes casi perfectos en carreras de alta demanda como Medicina.

¿Quiénes deben presentar el examen de control?

El proceso de admisión no se canceló por completo; en su lugar, se depurará mediante una prueba presencial dirigida exclusivamente a:Aspirantes ya seleccionados: Todos los jóvenes que habían recibido originalmente un aviso de aceptación.

Aspirantes rechazados con altos puntajes: Aquellos que no fueron aceptados, pero que obtuvieron un número de aciertos igual o mayor al puntaje mínimo requerido para ingresar a esa misma carrera, plantel y modalidad en el periodo de 2021 a 2026.El examen presencial se diseñará con múltiples versiones y turnos para agilizar su logística. 

El rector de la máxima casa de estudios, Leonardo Lomelí Vanegas, ofreció una disculpa pública a los estudiantes que jugaron limpio, puntualizando que la medida busca salvaguardar la equidad, la certidumbre y el comportamiento ético que exige la formación profesional del país. Las inscripciones regulares se mantienen suspendidas de forma provisional hasta el desahogo de esta evaluación.

🗞  LA CRÓNICA 
La UNAM realizará exámen de control

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) atraviesa una crisis institucional después de que se detectaran irregularidades en el Concurso de Selección a Licenciatura 2026, lo que ocasionó la suspensión provisional del proceso de inscripciones de primer ingreso y el disgusto de miles de aspirantes a la máxima casa de estudios en el país, tanto de quienes fueron rechazados, como de estudiantes seleccionados que se oponen a la repetición de la prueba.

En respuesta a la situación y con el el objetivo de dar certeza y transparencia a la comunidad estudiantil, el rector Leonardo Lomelí Vanegas instaló la Comisión Técnica para la Revisión del Proceso de Ingreso a la Licenciatura del ciclo escolar 2026-2027, la cual está conformada por expertas y expertos universitarios, quienes expondrán su decisión este viernes 31 de julio a través de canales oficiales de la institución.

Como parte de sus conclusiones, la Comisión recomendó revisar los resultados mediante un examen de control para verificar el desempeño de aspirantes que lograron altos puntajes (tanto los que lograron acertar todas las respuestas como los que quedaron descartados en 2026 pero que en años pasados, con el puntaje alto que lograron, habrían conseguido un lugar).

De acuerdo con la propuesta presentada, este examen de control será presencial y deberá realizarse a la brevedad posible.

La medida contempla que quienes obtuvieron un puntaje superior a la media de aciertos registrada el año pasado presenten esta evaluación, la cual servirá para confirmar los resultados obtenidos durante el proceso de admisión.