6/21/2026

Muerte al amanecer / Gun Crazy


Clásico entre los clásicos de la Serie B y uno de los más inquietantes ejemplos del film noir, Muerte al amanecer / Gun Crazy / Deadly Is the Female (Estados Unidos, 1949-1950) de Joseph H. Lewis, es tal vez la primera gran película que une de manera intrigante, nihilismo, desesperanza, erotismo y el robo como modo de vida. Los personajes de Annie Laurie Starr y Bart Tare interpretados por la hermosa rubia y actriz irlandesa Peggy Cummings y John Dall; ambos fascinados por las armas desde pequeños, unen sus vidas a través del sexo y el olor a pólvora y cometen una serie de atracos bancarios que culminan en una de las mejores secuencias del género, filmado en un solo plano desde la parte trasera de un automóvil mientras llevan a cabo su último y trágico asalto.

La emoción por el peligro que derrama adrenalina y otras secreciones, la violencia como un orgasmo, la sensación de velocidad y la carretera como paisaje mítico, han sido las contantes de un puñado de filmes de culto, inspirados o no en relatos verdaderos de la nueva cultura criminal. Muerte al amanecer se erige como notable antecedente e influencia de obras como Bonnie y Clyde (Arthur Penn, 1967) o Malas tierras (Terrence Malick, 1973), así como de las vehementes: Salvaje de corazón (David Lynch, 1990), Una vida normal (John McNaughton, 1996), o Sombra destructora (1992) de la debutante Tamra Davis.

Obra modesta que rehúye a la pirotecnia de otros filmes similares de esos años como Asesinos por naturaleza (Oliver Stone, 1994) o La fuga (Tony Scott, 1993) –ambas escritas por Quentin Tarantino–, Sombra destructora cuyo título original, Guncrazy, hace referencia a esa locura por las armas que suple cualquier intento de contacto físico, era una relaboración de Muerte al amanecer; éste, un relato melancólico y brutal al mismo tiempo, sobre una pareja de amantes que inician una escalada criminal entre arrebatos eróticos y de arrepentimiento debido a las muertes gratuitas de inocentes.

Escrita por Dalton Trumbo –sin crédito debido a que fuera señalado en la “lista negra comunista” impulsada por el senador Joseph McCarthy–, inspirado en el relato Gun Crazy de McKinlay Kantor aparecido en el Saturday Evening Post hacia 1940, abre con una escena impactante: el adolescente Bart Tare (Russ Tamblyn notable actor-bailarín de Amor sin barreras y en los años noventa, el Dr. Jacoby de Twin Peaks) roba de una armería un revólver y resbala debido a la intensa lluvia sólo para ser detenido y juzgado. De nada sirve que su hermana Ruby y sus dos mejores amigos: Dave Allister y Clyde Brown en el futuro el reportero estrella y el alguacil local de su pueblo, aboguen por él, su obsesión por disparar y su negativa a lastimar seres vivos luego del trauma infantil que le significó el sacrificio de un pollito, Bart es enviado a un orfanato y después se enlista en el Ejército donde desarrollará su habilidad por las armas y su perfección como tirador.

En Muerte al amanecer, la feria y el espectáculo circense resultan una alegoría del azar, el peligro, lo inesperado y las asociaciones trágicas condenadas al fracaso. Es justo en uno de esas fiestas pueblerinas donde Bart conoce a Annie, sólo para identificarse como almas gemelas y trastocarse en la “pistola y las municiones” como una suerte de metáfora fálica y lúbrica que une a los amantes impulsados por la ambición de ella y convertirse en inquietante femme fatale que involucra a su amado en una progresión criminal imposible de detener.

Momentos fascinantes como la competencia entre Bart y Annie en la feria, la huida por los pasillos y el rastro en la carnicería industrial, el primer asalto bancario filmado de manera improvisada mientras los actores suponían se trataba de un ensayo, el cabello suelto de ella mecido por el viento en el último atraco o la memorable escena climática en medio de la neblina en la zona boscosa de un parque nacional donde Bart –el elemento reflexivo de la pareja– toma una decisión fatal como los fugitivos de Sólo vivimos una vez (Fritz Lang, 1937). Por cierto, la estética y algunas situaciones de Gun Crazy inspiraron a Jean-Luc Godard para realizar su ópera prima Sin aliento (1959). Se trata de un portento del film noir: un trabajo irrepetible.

Muerte al amanecer se proyecta este martes 23 a las 18 horas en la sala 4 de la Cineteca Xoco. Entrada gratuita taquilla 1. Disponible a su vez en okru.com

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