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6/28/2019

Avanza agenda más social en Infonavit, aprueba cambios, tras propuestas de AMLO


El Consejo de Administración del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) aprobó las cinco sugerencias que hizo el presidente Andrés Manuel López Obrador para avanzar en una agenda más social: desistir de litigar los llamados juicios masivos, ofrecer facilidades de pago, premiar el pago puntual, ampliar y fortalecer el Programa Responsabilidad Compartida y buscar innovación financiera.
Carlos Martínez Velázquez, director del Infonavit, expuso que como resultado de la revisión de los juicios masivos se detectaron 77 mil casos donde hubo vicios procesales, es decir que no hubo una debida notificación o que tiene algún otro vicio de origen. También detectaron que al menos 400 personas habían liquidado su hipoteca y aun así fueron metidas a un procedimiento de este tipo.
En cuanto al premio para pago puntual, indicó que el Consejo de Administración aprobó un presupuesto de 900 millones de pesos para aplicar a un programa específico para que los trabajadores que hayan llegado hasta 90 por ciento de su saldo, puedan alcanzar hasta 10 por ciento de descuento. Y se aprobaron otros 350 millones de pesos para el descuento por pago anticipado.
Martínez Velázquez anunció también un nuevo modelo de cobranza social el cual privilegiará la mediación por sobre cualquier otra forma de trabajo con acreditados que han caído en morosidad y que no sean procesados en la parte jurídica. En lo particular, dijo, significa ofrecer ciertas opciones adicionales al trabajador para estas mediaciones que incluyen entre otras cosas el poder hacer un acuerdo para pagar en 75 por ciento del avalúo de la casa, tener un descuento por pago anticipado.
El instituto también dio a conocer que impulsará el otorgamientos de crédito para parejas del mismo sexo. Indicó que de 2012 a la fecha sólo se han otorgado 710 créditos de este tipo en todo el país.

Periódico La Jornada

4/22/2019

Analiza SHF dar en renta viviendas de interés social


Costarían $5 mil al mes con opción a compra

Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) analiza con la iniciativa privada y el sector académico el desarrollo de un modelo de vivienda social en renta en la Ciudad de México y zona metropolitana con pagos hasta de 5 mil pesos mensuales y opción de compra a largo plazo.
El encargado del despacho de Atención a Desarrolladores de la SHF, Óscar Tlacaelel Muñoz, explicó que vivienda social para renta implica empresas interesadas en invertir en inmuebles que pondrían a la renta, con montos accesibles o muy bajos, donde incluso el pago de renta se puede tomar como mensualidades anticipadas para una posible compra a largo plazo.
Se trata de un esquema mixto de ahorro y renta del bien inmueble, donde al usuario se le da la opción de adquisición, después de la estabilización financiera del proyecto, unos 25 años aproximadamente.
En el marco del encuentro de Líderes de Vivienda, organizado por Grupo En Concreto, el funcionario refirió que se han realizado pruebas piloto en la Ciudad de México con representantes de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), quienes impulsaron el modelo encontraron lotes urbanos que ya cuentan con servicios de infraestructura, lo que facilita el costo del suelo, un factor importante para la localización de vivienda social.
Reveló que hoy 16 por ciento de la demanda de vivienda en México es para renta y está impulsada principalmente por el segmento de los millenials. Creemos que en México como en otros países de Latinoamérica, el modelo seguirá evolucionando como en los países más desarrollados, a menos que haya una contracción económica importante.
El reto es llegar a ciudades en donde las regulaciones y coeficientes de utilización son sumamente restringidos que impiden contrarrestar el costo del suelo. Ese es el principal reto, la normatividad local, sostuvo.
De resultar exitoso el modelo en la Ciudad de México, continuó, empezará a permear de inmediato en todos los sectores productivos y no sólo en la banca de desarrollo, sino también en la privada.
Aquí el mayor reto para la Sociedad Hipotecaria Federal sería, una vez que se financiaran los proyectos, cuidar la rentabilidad del producto con viabilidad técnica y financiera, indicó el funcionario.
El modelo que ya está en estudio sirve tanto para vivienda usada como para nueva o compra de algún edificio para su remodelación y operación en la modalidad de renta.
La Jornada


4/01/2019

En el abandono, unidad habitacional construida por Geo

En sólo unos años se volvió ciudad fantasma
La Trinidad, unidad habitacional en Zumpango en medio de la nada
Se construyó en el sexenio de Fox y nunca la dotaron de servicios; por eso la gente se fue

Foto
▲ Como muchos fraccionamientos en el estado de México, las pequeñas casas de 60 metros cuadrados fueron mal planificadas en esas zonas. A pesar de las promesas del gobierno e inmobiliarias por dotarlas de servicios, se dejó a la deriva a sus compradores, quienes abandonaron sus hogares.

Zumpango, Méx., De lo que era la unidad habitacional La Trinidad no queda nada, sólo el recuerdo de algunos de sus habitantes: Antes no estaba así, era bonito y teníamos la esperanza de hacer una vida mejor aquí, señala a La Jornada Maricela González, una mujer mayor que habita allí junto con su hija desde hace poco más de 13 años.
Los pobladores de este fraccionamiento de Zumpango, estado de México, a 59 kilómetros de la capital, viven en la zozobra porque prevalece la inseguridad por la gran cantidad de viviendas abandonadas que fueron construidas por Casas Geo, empresa que hace pocos meses se declaró en quiebra.
El sueño se truncó. En la zona no hay empleo. La propuesta era establecer naves industriales cerca y no ocurrió. Entonces la gente que se mudó a esa zona debió seguir con sus labores en Ciudad de México y soportar los largos y peligrosos traslados de dos horas y media de ida y otro igual de vuelta en un transporte público malo que obligó a muchos a perder lo invertido.
Cubierta por un paraguas para atajar el intenso sol, Maricela ya perdió la cuenta de las veces que le han robado el medidor de luz. Su casa está modificada, ya no vive en los originales 33 metros cuadrados que tenía su terreno. Ampliaron la sala comedor hacia lo que era el estacionamiento e hicieron una recámara más. Se queja por la basura, del abandono en el que ahora está la unidad. Ella vive en uno de los extremos del desarrollo inmobiliario; enfrente tiene un extenso terreno al que dice hace unos días vinieron ingenieros: Parece que quieren hacer más casas, ¿usted cree?
El fraccionamiento tiene 7 mil 951 viviendas y fue construido, en su primera etapa, en el último tercio del sexenio de Vicente Fox, a poco de expirar la administración del Arturo Montiel, en cuyo periodo se vivió un auge inmobiliario.
En ciertas áreas la mayoría de las casas están abandonadas y han sido totalmente saqueadas: carecen de puertas y ventanas, en lo que fue el baño no se ve rastro de la ducha ni del lavabo. En la cocina ocurre lo mismo. No hay piso ni conexiones eléctricas, contactos ni calentadores: son un cascarón, lamenta una vecina que tiene una tienda de abarrotes en la parte frontal de su inmueble. Pese a todo no tiene planes de mudarse porque sea como sea este es mi patrimonio.
En la enorme unidad se acumulan montañas de basura por doquier, hay carros chatarra, se ve pasto seco calcinado por la quema de desperdicios y las luminarias está inservibles por el robo del cable.
La constante en los inmuebles saqueados, los que alguna vez costaron cerca de 200 mil pesos, es la presencia de ropa sucia y zapatos viejos regados en el piso. Las paredes están grafiteadas, hay excremento de animales y personas. En algunas se ven condones usados y juguetes rotos.
Un fuerte hedor hace prever la existencia de algún animal muerto, pero los residentes parecen no notarlo. Con el intenso calor del mediodía, sin sombra por la total ausencia de árboles en las calles, Ana, de 50 años, narra junto con su vecina que no es fácil vivir aquí, sobre todo si son mujeres solas. Nos han venido a hacer maldades, como tirar costales de basura, golpear a sus mascotas y robar el cable de los postes frente a su domicilio.
Junto a sus perros, que son sus acompañantes y guardianes, dice que incluso han ido a tirar cadáveres. A veces lo denuncian, pero es zona de nadie, la policía no nos hace caso, así que es mejor no meterse.

Bonitas casas en $300 mil
Ana renta la casa, pagaba mil pesos mensuales, pero su casero dejó de ir por las cuotas. Su amiga, una mujer de mediana edad, expone que cuando compró pagó unos 161 mil pesos y afirma que ahora, las que están habitables rondan 300 mil. Hay portales de Internet en los que se anuncian ventas, traspasos y rentas de casas de La Trinidad. Los adjetivos utilizados son bonita casa y preciosa casa.
No obstante, hay viviendas en mejor estado, por ejemplo las situadas frente al Centro Universitario de la Universidad Autónoma del Estado de México, pero no son la regla. Ambas coinciden en que muchas de las casas habitadas están ocupadas por paracaidistas, algunos son personas que sólo buscaban dónde vivir, pero otros son delincuentes. Dicen que estos últimos son los que saquean los domicilios. En ocasiones, algunos se han adueñado de más de una casa para ampliar su vivienda.
Es notorio lo reducido de los espacios, incluso para una familia con un hijo. En la única habitación existente no cabe una cama matrimonial con buró. Qué decir de una cajonera o un clóset.

Homex, similar experiencia
En la sala sólo entran muebles de juguete, asegura Carmen, habitante del fraccionamiento Santa María, construido por Homex, inmobiliaria en bancarrota desde 2014. Está situado a unos cinco kilómetros de La Trinidad, pero allí el abandono no es tan notorio aunque sí ya constituye un problema. Carmen dice que algunas casas están ocupadas por malvivientes y a pleno día se les ve pasar con puertas y enseres que pertenecen a otras , pero no podemos decir nada porque hay colusión con policías estatales. Indica que algunos vecinos que se fueron de la unidad les encargan sus casas, pero no pueden intervenir si son saqueadas por las eventuales represalias.
El transporte público a Ciudad de México cuesta 40 pesos sólo de ida al Metro Indios Verdes y no hay supermercados cerca. El más próximo es la Bodega Aurrerá Exprés de Villas de la Laguna (a 2.5 kilómetros), una unidad que no ha corrido con la misma suerte. Allí las viviendas están habitadas, hay comercios establecidos por los propios colonos: farmacias, planchadurías, taquerías, tiendas de abarrotes y estéticas, entre otros.
Por la inseguridad a las 19 horas ya no salimos, tampoco podemos salir en Navidad, Año Nuevo u otra fecha festiva porque se meten a las casas a saquearlas cuando están solas, hace unos días abrieron una aquí cerca.
Desde un principio fraccionamientos como La Trinidad fueron casas dormitorio. De ahí su facilidad para ser vandalizadas. Incluso muchos hombres permanecían en Ciudad de México los días laborales e iban con su familia los fines de semana. Por eso en las casas habitadas somos más mujeres y personas mayores.
Informes del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) refieren que en esa unidad otorgó mil 706 créditos, de ellos siguen activos mil 702, sólo cuatro fueron pagados. Su índice de cartera vencida es de 20.74 por ciento y el resto, 6 mil 245, se otorgaron por otras vías.
Algunos habitantes aluden que no ha acudido personal del Infonavit a evaluar la zona, ávidos de respuestas, confundieron a los representantes de La Jornada con trabajadores del instituto. Dicen que es urgente la intervención gubernamental para rehabilitar las unidades semiabandonadas.
No nos merecemos esto, considera Guadalupe. Su pareja la dejó, regresaba cada fin de semana, hasta que dejó de hacerlo. Y es que este modelo de vivienda tan lejos de los centros laborales incluso rompe con las familias.
Foto Pablo Ramos
Enviada
Periódico La Jornada

3/17/2019

En este gobierno, la vivienda será un derecho humano




Edna Vega Rangel, titular de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), y el urbanista Alfonso Iracheta, integrante del grupo de asesores estratégicos de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), coincidieron en que el actual gobierno imprimirá un viraje a la política de vivienda.

El experto indicó que en los sexenios previos no existía política de vivienda, sino desmedida e inadecuada construcción de casas.

México ha carecido de una política nacional de vivienda: lo que hemos tenido es una política de construcción de casas disociadas de las necesidades del usuario y de la comunidad urbana, así como de las exigencias de la naturaleza.

Vega Rangel precisó en entrevista que ahora la vivienda no se concebirá como una mercancía, sino como un derecho humano. Añadió que se acabará con el esquema de construcción a destajo.

Esta vivienda alejada y de escasa calidad, muchas de las cuales están en situación de abandono, la desarrolló en buena parte la iniciativa privada con diferentes esquemas. Hoy Infonavit y Fovissste generarán programas que permitan mejorar sustancialmente la calidad de la vivienda y Conavi en otro esquema, que no será de producción masiva, sino reconociendo el trabajo que la misma gente hace por construir su espacio.

Iracheta añadió que hay que integrar la vivienda al desarrollo urbano. Ésta debe ser una de las funciones urbanas que debe estar con la mejor localización dentro de la ciudad. Subrayó que nunca más conjuntos de vivienda social alejados de la ciudad, sin equipamiento, alejados del transporte público y carentes de cercanía al empleo.

Vega Rangel apuntó que en este gobierno disminuirá el subsidio a desarrolladores y se promueve más el esquema de producción social de vivienda.

Descartó que el gobierno vaya a ser constructor de viviendas. Se va a asociar con empresas pequeñas, asistentes técnicos y universidades a fin de garantizar mejor vivienda.

Iracheta agregó que de acuerdo con el índice de deterioro habitacional que hicimos para el Infonavit, 17 a 18 por ciento de cada uno de los miembros de una familia tiende a dedicar su recurso diario al transporte. Si tenemos tres o cuatro miembros de familia y hay un solo ingreso, imagínese de qué estamos hablando. Agregue el costo mensual del pago de la hipoteca, y el resultado es que no podemos seguir viviendo aquí. Regresamos a casa del papá o nos vamos al asentamiento irregular del que veníamos y tenemos que dejar la vivienda.

Carolina Gómez Mena

Periódico La Jornada
Domingo 17 de marzo de 2019, p. 11

2/07/2019

AMLO: acabará la corrupción en Infonavit; apoyo a deudores

Directivos se daban la gran vida


Foto
▲ El presidente Andrés Manuel López Obrador y el titular del Infonavit, Carlos Martínez, dieron a conocer la nueva política en materia de vivienda.

El gobierno lanzará un nuevo programa para los créditos otorgados por el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), a fin de que a las personas con menos recursos, más de 15 años pagando y que no han podido liquidar, se les conviertan sus préstamos en veces salario mínimo (VSM) a pesos, con lo cual tendrán una reducción en sus saldos de 55 por ciento, una tasa fija de 8.5 por ciento y sus escrituras en el corto plazo. La suma de apoyos ascenderá este año a 47 mil millones de pesos.
Con esta medida –adelantada por este diario– se acaba el negocio de la construcción masiva de departamentos entregados a empresas inmobiliarias vinculadas con políticos, y ya no se seguirán construyendo huevitos de 30 metros, que son contrarios a los derechos y a la dignidad de las familias. Se acaba la corrupción, aseveró el presidente Andrés Manuel López Obrador
Agregó que tampoco se construirán unidades habitacionales en zonas bajas, inundables, sólo porque dan los permisos autoridades a cambio de sobornos, además de que ya no se devastarán cerros.
El director del Infonavit, Carlos Martínez, anunció que en una primera etapa, el Programa de Responsabilidad Compartida –que empezará en marzo, aunque se formalizará en abril– beneficiará a 194 mil 875 trabajadores, y se proyecta que hacia el final del sexenio sean 745 mil.
El esquema es parte de la nueva política de vivienda, que modificará radicalmente la seguida desde 2000, que permitió, dijo, la construcción en zonas alejadas de centros de trabajo, en ocasiones sin servicios básicos, como agua y electricidad, y muchas veces en áreas de riesgo, lo que generó más de 5 millones de casas abandonadas en todo el país –de las cuales 58 mil correspondieron al Infonavit tan sólo en 2018.
Anunció que el consejo de administración del organismo realizará una auditoría interna sobre los procesos que se siguieron en el gobierno anterior, porque el gasto operativo creció 80 por ciento, y ahora buscan reducirle 2 mil millones de pesos. En un mes han logrado recortes por mil 200 millones.
En la asamblea de abril, además de cambios normativos para terminar con adjudicaciones directas o procedimientos especiales, se revisará el tabulador de ingresos, después de que el anterior director, en 2018, ganó 9.3 millones de pesos de salario bruto, es decir, tenía un salario mensual de 750 mil pesos. Ahora la percepción anual del titular será de 1.8 millones de pesos. Su ingreso mensual bruto es 150 mil 500 pesos, y neto, 107 mil 500.
El Presidente precisó lo que ocurría: se daban la gran vida los directivos del Infonavit, como otros organismos que se escudan en la autonomía, para tener prestaciones estratosféricas, más allá de lo justo. A partir de que son autónomos recibían trato privilegiado. Todo eso se está terminando.
El titular del Infonavit, por su parte, explicó que el universo prioritario del programa son los trabajadores de hasta cuatro salarios mínimos, con más de 40 años de edad, que llevan 15 años de pagos, pero deben estar al corriente al menos los 24 meses anteriores y una deuda 1.5 veces mayor a lo que originalmente contrataron.
Estamos haciendo un nuevo esquema para que ya no haya despojos ni maltratos a los trabajadores, trabajando en conjunto con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos para diagnosticar qué ha pasado en materia de cobranza y respetar el derecho a la vivienda.
El funcionario destacó la afectación que las VSM –recientemente Unidad de Medida y Actualización– tuvieron en la capacidad de pago de los trabajadores, pues su salario no crecía al mismo ritmo que se actualizaba el saldo total de la cuenta, lo que incrementó en algunos casos su crédito hasta cinco veces.
Los beneficiados obtendrán, a partir de marzo, una nueva tabla de pagos, tasa fija y apoyo para que se congele su mensualidad, y a partir del próximo año se otorgarán créditos en pesos.
El Infonavit tiene 5.5 millones de créditos vigentes, 3.9 millones en salarios mínimos, y cartera vencida de 5.6 por ciento
El Presidente destacó que se investigan los despojos de vivienda en estados como Coahuila y Nayarit. No se trata de 10 o 100, sino miles. “Era parte de la corrupción, de los moches. Es que los conservadores son muy corruptos, además de hipócritas. Les gustan muchos los billullos”, apuntó. 
Martínez sostuvo que en Coahuila se están llevando a cabo juicios masivos que suman 130 mil créditos; en el caso de Nayarit son 32 mil.

Foto Yazmín Ortega Cortés
 Periódico La Jornada

1/27/2019

¿Qué hace Óscar Vela en Infonavit?



En reuniones del periodo de transición, Carlos Martínez, nuevo director del instituto, recibió un libro gracias al cual comprendió que Infonavitdebe ser más cercano a la gente. Luego relató que ese libro era un diccionario con la terminología especializada institucional: piénsenlo un momento ¿cómo podemos tener una institución cercana, transparente y sensible si requerimos un diccionario para traducir nuestra labor? Hay que replantear su misión en beneficio de los trabajadores.
Muchos, continuó, no conocen sus derechos. Es más, agregó, muchos de los trabajadores jóvenes han dejado de pensar en las prestaciones sociales como un derecho que se puede exigir ( El Economista, 17/12/18); tal y como establecen los artículos 17, 25 y 30 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, así como el artículo 11 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales –y su protocolo– respecto a la vivienda.
En efecto, es el resultado directo de 36 años de acoso neoliberal contra los trabajadores de nuevo ingreso. Y, ciertamente, a esa percepción de los jóvenes ha contribuido el ex funcionario hacendario Óscar Vela, ahora, subdirector de Planeación y Finanzas del Infonavit/Martínez quién –defendiendo a capa y espada el fallido diseño de los 21 años del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), propuso fortalecer las pensiones autofinanciadas amputando el derecho a la vivienda de esos jóvenes.
En 2016, siguiendo al FMI el entonces secretario de Hacienda, José Antonio Meade, consideró como una opción fortalecer la integración de las contribuciones obligatorias al Infonavit con el sistema de pensiones. Como antes sostuviera Vicente García desde la dirección general adjunta de Seguros, Pensiones y Seguridad Social de SHCP, Óscar Vela –entonces responsable de esa unidad– estimó (2017) que integrar hoy el ahorro para vivienda al fondo para retiro, elevaría las aportaciones para pensión de inmediato. Esa integración añadiría, 5 puntos de aportaciones que suman 6.5 por ciento entre patrón, trabajador y gobierno, llevándolas a 11.5 por ciento.
Convencido de su verdad, Vela todavía dictó una segunda ola de reformas en que México tiene que estar preparado para diseñar, proponer y luego implementar cambios que van a afectar a las próximas generaciones. Exacto: su dictado afectaría a los jóvenes con la integración del ahorro para vivienda al fondo de retiro, y a los jubilados y pensionados con la hipoteca inversa. Con esta nueva figura, sostuvo, un pensionado podrá vender su casa a una institución financiera y vivir en ella, recibir el pago mes a mes –de por vida– y entregarla cuando fallezca. Esa hipoteca ya se emplea en Inglaterra, Estados Unidos, Canadá y España, remató.
¡Más claro ni el agua! Con ese diseño del FMI/Meade/García/Vela –preservando sin cambios los fallidos 21 años del SAR–, la siguiente generación, los jóvenes, perderá por partida doble: tanto su derecho a una vivienda digna, además de que, por la hipoteca inversa, nada heredarán. Por su parte, jubilados y pensionados verán escurrírseles entre los dedos un patrimonio –ganado a pulso– gracias a una leonina hipoteca inversa, nueva figura que tanto entusiasma a Óscar Vela.
En 2017 –desde la SHCP-Peña–, Vela, actual subdirector del Infonavit, aún se atrevió a comunicar que ante la necesidad de un esquema pensionario que integre todas las fuentes de ingresos del trabajador y que sea efectivo al monetizar su fondo, las autoridades involucradas ya buscan los elementos para cambiar; ya se delimitan los elementos que se tienen que reformar: algo importante a incorporar es la vivienda: se trabaja con Infonavit. ¿Ese es el trabajo que lo trae, ahora a colaborar, justamente, en el Infonavit de la Cuarta Transformación?
Aunque ocurre que el punto de vista del nuevo director del Instituto, parece ser claramente otro. En diciembre 2018, Carlos Martínez estableció: enfrentamos retos que tienen origen en decisiones pasadas y, respecto al manejo del ahorro en la subcuenta de vivienda, puntualizó: en la actualidad no se resuelve el problema de fondo del sistema pensionario que es la tasa de remplazo. Al final recibes lo que tienes en la Afore más la subcuenta de vivienda. Lo que se tendría que buscar sería un mecanismo para aumentar la tasa de remplazo. Es claro que Infonavit, dentro de sus facultades, puede manejar el ahorro de los trabajadores de manera correcta arrojando rendimientos muy buenos ( El Economista, 10/12/18). Entonces, el problema de fondo no se resuelve amputando a los jóvenes su derecho a la vivienda y despojando a los adultos mayores de su patrimonio.
No parece que la presencia de Óscar Vela en Infonavit sea la mejor manera para que, ya sin libro, Martínez acerque ese instituto a la gente y al ofrecido Estado de Bienestar.
*UAM-Xochimilco

3/07/2018

El drama de la vivienda en la capital

La mitad de los capitalinos sin casa propia

FRAGUA

Una tarde iba caminando por la calle de Isabel la Católica, en el Centro de la Ciudad de México, mientras buscaba algunas ofertas me encontré con un anuncio que decía “se renta”. Como miles de personas en la ciudad siempre ando buscando si hay un lugar un poco más barato y, si se puede, no tan mal ubicado, para vivir con menos apuros.
Debajo del anuncio viene un número, marco y para mi sorpresa no me contesta una amable jubilada que vive de sus rentas, sino una señorita quien primero da el nombre de la empresa para la cual trabaja y después el suyo. Tal vez por mi acento juvenil (o barrial) la mujer del otro lado de la línea me contesta con un tono prepotente y antes de decir nada me comenta “¿cuál es el presupuesto con el que cuenta para rentar?”; le digo mi presupuesto y me responde con más desprecio aún “aquí el mínimo que rentamos es de 11 mil, y en la zona no hay nada de menos de 9 mil pesos, disculpe pero no tenemos una opción para usted”. Solo atino a decir “gracias” y cuelgo.
El drama de la vivienda en la capital del país, y seguro en toda la República, nos acarrea estrés a miles y miles de mexicanos. Actualmente comprar una casa o un terreno es un sueño guajiro, muchos de nosotros no tenemos un empleo estable y si lo tenemos no nos dan seguridad social ni acceso a algún crédito y ni para cuando ahorrar, pues todo se nos va en el gas, la luz y el transporte, claro a veces hasta nos alcanza para comer.
Para algunos analistas, una persona debe gastar un máximo del 30% de su salario en vivienda, en la Ciudad de México el promedio de lo que paga un capitalino en el rubro es del 60% siendo la nuestra una de las ciudades más costosas en el mundo para vivir y para muestra algunos otros datos: el precio medio de la renta en la Ciudad es de $15,381 pesos al mes; Milpa Alta e Iztapalapa son las delegaciones “más baratas” para rentar con un promedio de $3,500 y $4,900, respectivamente; además, según la propia Asamblea Legislativa del a Ciudad de México, solamente el 52% de los capitalinos son dueños de su vivienda, es decir, casi la mitad de los habitantes de esta gran ciudad rentamos.
Todo esto ¿en dónde nos deja? Pues a la mitad de los capitalinos sin casa nos pone en un muy mal plano pues, si esto no fuera suficiente, la mayoría de los mexicanos ganamos en promedio $4,500 pesos mensuales, es decir, si vivimos solos nos damos por bien servidos, si encontramos un cuarto de entre $500 y $1000 y ojalá tenga queja para no pagar luz porque si además le aumentamos todos los servicios la cosa se pone bastante negra. Y bueno, si tenemos familia, lo mejor es aprender a convivir un poco apretados.
Sin embargo, ¿esto tiene que ser así? Nosotros como Organización de Lucha por la Emancipación Popular creemos que no. Consideramos que todo el pueblo debería tener vivienda digna, es decir, en principio, ese 48% de capitalinos que no tenemos una casa propia deberíamos de tenerla, así de sencillo. El Estado está obligado a garantizar la vivienda a toda la población, pero sabemos que en el capitalismo la vivienda es un jugoso negocio ya sea mediante la venta o la renta.
Es necesario luchar y exigir que se respete nuestro derecho humano a la vivienda digna, lo cual también nos pone a pensar que el lugar donde debemos vivir debe tener todas las condiciones para que nos desarrollemos como personas: debe tener luz de sol; estar impermeabilizado; con baño propio, acceso al agua y drenaje; que sea cercano a fuentes de empleo, centros educativos, áreas verdes; debe ser espacioso y adaptado al clima en el que vivamos; rodeado de alumbrado público y calles transitables. Es decir, luchar por una vivienda digna es luchar por una ciudad digna para todo el pueblo.
Por eso, como OLEP, enarbolamos la lucha por vivienda digna para todo el pueblo donde también contemplamos que el precio de las rentas debe ser regulado por el Estado, es decir, que el costo sea topado al 30% del salario mínimo.
Sabemos que esto suena igual de guajiro que comprar una casa bonita y con patio, pero la misma realidad nos arroja que actualmente existen cientos de proyectos inmobiliarios a los cuales el pueblo no tendrá acceso o sólo se le dará el chance de endeudarse de por vida por casas que, seguramente, estarán mal hechas, pequeñas y con servicios públicos deficientes. Es decir, en la actualidad existen las condiciones para construir casas para todo el pueblo, solo que en el capitalismo la vivienda no es un derecho sino un negocio. Así, encontramos que la única alternativa real para tener una vida, vivienda y ciudades dignas es transformar este modelo económico por uno donde la vivienda sea verdaderamente un derecho, donde priven las relaciones humanas y no las ansias de ganancia, donde sea el pueblo quien decida dónde y qué construir, es decir, una sociedad socialista.
¡Vivienda digna para todo el pueblo!
NOTA: Este artículo fue publicado como parte de la sección CIUDAD del No. 32 de FRAGUA, órgano de prensa de la Organización de Lucha por la Emancipación Popular (OLEP), Febrero-Marzo 2018.