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10/24/2011

Indignarse… sí. Pero también rebelarse

Autor: Marcos Chávez *

Éste es el saqueo global, son tiempos de grandes despojos con las luces prendidas
Naomi Klein, Robo a plena luz del día.

Porque siento que la bronca me va ganando terreno/ y es allí donde me digo, si es que me gana qué haremos,/ ya somos muchos con bronca y se nos acaba el tiempo./ Habrá que ganar la vida, hacer la vida de nuevo./ Un puñado de mal paridos no puede ganarle a un pueblo
Argentino Luna

Los Indignados (todavía) no afirman que nadie más lo hará en su lugar, que ellos mismos tienen que ser el cambio que quieren ver. Ésta es la fatal debilidad de las recientes protestas: expresan una auténtica rabia incapaz de transformarse en un programa positivo de cambio sociopolítico. Expresan el espíritu de revuelta sin revolución
Slavoj Zizek, Ladrones del mundo, uníos.

El movimiento de los Indignados y los encabronados que como epidemia se ha extendido por diferentes zonas del planeta, del Norte de África a Europa, de Chile hasta 47 ciudades, por el momento, de la misma nación imperialista hegemónica del capitalismo, Estados Unidos, no sólo está más que justificado; es como una especie de viento fresco en un ambiente viciado por el hedor que se desprende desde las descompuestas entrañas de la globalización neoliberal capitalista. Aún con sus limitados alcances, los Indignados evidencian que la población no está irremediablemente derrotada: está dispuesta a luchar en contra de quienes los han agraviado.

Ante las soluciones impuestas por los grupos de poder al colapso neoliberal y la manera con que buscan restaurar la acumulación capitalista –que empobrecerán aún más a las mayorías–, los Indignados también tienen todo el derecho para enfrentar por cualquier medio a un enemigo común –que sólo se diferencia por sus matices nacionales– y para tratar de alcanzar por cualquier medio un mundo más justo, menos desigual y más democrático que genéticamente el capitalismo no puede ofrecer.

Las causas que motivaron el movimiento de los descontentos son legítimas. Unos han decidido rechazar el papel de permanentes derrotados por el sistema, que los convirtió en víctimas propiciatorias. Sobre todo desde la década de 1970, cuando los neoconservadores conquistaron el poder e iniciaron la destrucción del Estado de bienestar, sobre cuyas ruinas erigieron el autoritario y excluyente modelo económico de la globalización capitalista neoliberal.

Durante cuatro décadas soportaron con relativa pasividad esa forma de acumulación a escala mundial, bajo la hegemonía del capital financiero que descansó en una mayor desposesión de la clase asalariada y de los países coloniales, en la escasez de empleos formales y la degradación de los existentes, el recorte de las conquistas laborales, la caída de los salarios reales, la privatización de los servicios básicos y el deterioro de los públicos, la impunidad, la corrupción, el saqueo y el pillaje del Estado y las riquezas nacionales, que redundaron en la acelerada concentración de la fortuna y de la pobreza y la miseria de las mayorías.

Asimismo, han padecido los costos de los ciclos recesivos, las crisis financieras, de balanza de pagos y fiscales de los Estados, los programas monetaristas de ajuste y estabilización impuestos por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. También han sufrido las bestiales fases especulativas de los bárbaros financieros que han hundido a un gran número de países en las peores catástrofes, toleradas y fomentadas por los gobiernos social-neoliberales y de derecha, así como los organismos multilaterales, que liberaron el espíritu salvaje de los mercados, se han convertido en sus simples gerentes y en cancerberos de la hegemonía y la acumulación financiera, y se han negado a restaurar las regulaciones para mejorar la estabilidad económica capitalista.

Ahora, a las mayorías, junto con los nuevos Indignados de los sectores medios que durante un tiempo se beneficiaron del espejismo neoliberal y cuyo mundo quedó sepultado entre los escombros sistémicos, se les hace pagar las cuentas de la hecatombe financiera global iniciada en 2007, la recesión mundial de 2009, las crisis fiscal y de deuda de los Estados aparecidas en 2010, asociadas al rescate de los malhechores financieros, responsables de los desastres y que siguen especulando con el crédito barato impuesto por los bancos centrales y los recursos públicos que recibieron para sanear a los intermediaros, y las políticas ortodoxas de ajuste de las finanzas públicas.

Aquellos, con la pérdida de sus empleos, el deterioro de sus salarios reales, su pobreza y su miseria, han pagado la factura del naufragio. Y ahora tendrán que solventar una cuota adicional con más impuestos, el despido masivo de empleados públicos, el recorte de salarios nominales, pensiones y otras prestaciones, la reducción del gasto público social y de inversión, la venta fraudulenta de empresas públicas, entre otras medidas de “saneamiento” fiscal que, inevitablemente, conducirán a una segunda recesión mundial y al estancamiento durante la mayor parte de la presente década.

Con esas políticas antisociales y su empeño por mantener artificialmente con vida al agonizante neoliberalismo ¿qué reacción esperaba el bloque dominante? ¿Acaso suponen que la parálisis provocada por el temor de la población ante un presente y un futuro incierto será eterna? ¿Piensan que los sacrificados de siempre aceptarán resignadamente, de generación en generación, el creciente empobrecimiento, la muerte por hambre, la degradación a la que han sido condenados; que los nuevos Indignadosconsentirán silenciosamente la pérdida de su estatus y bienestar para sumarse a la fila de los pobres, con tal de que se salve la oligarquía mafiosa y el sistema capitalista?

De momento, las elites dominantes pueden sentirse relativamente tranquilas por varios factores que trabajan a su favor, al menos durante algún tiempo, y que garantizarán el dominio de la clase capitalista sobre la asalariada:

a) El derrumbe del bloque socialista y la desaparición o reducción a la marginalidad de la mayoría de las organizaciones y movimientos que pugnaban por el cambio radical anticapitalista.

b) La defección de los socialdemócratas que antaño, bajo las reglas del sistema, pensaban reformar gradualmente al capitalismo y elevar el bienestar social de la población: desde el exmandatario de Francia, François Miterrand, y el presidente del gobierno españoly Felipe González, todos se transformaron en social-neoliberales.

c) La derrota, la destrucción, el sometimiento o la extinción de los organismos económicos de los trabajadores (sindicatos y demás).

d) La proliferación de grupos atomizados que defienden intereses específicos que no representan los del conjunto de los asalariados ni aspiran a la construcción de un proyecto político alternativo, y que a menudo son conservadores, pues no buscan subvertir al capitalismo, sino su aceptación dentro del sistema.

e) El triunfo pasajero de la ideología y de las formas de vida promocionadas por el neoliberalismo: el hiperindividualismo, la construcción de seres aislados, antisolidarios, despolitizados, convertidos en masas consumidoras, que han fragmentado la vida social y que, en esas condiciones, no representan un peligro para el sistema.

e) La emergencia de amplios sectores marginados, desorganizados, sin conciencia de clase, que sobreviven de cualquier manera. Parte de ellos son la expresión de la descomposición del tejido social y sólo les preocupan a las elites dominantes por la inseguridad que representan.

Salvo las revueltas africanas que han provocado el derrumbe de varios regímenes autócratas afines a las naciones metropolitanas, la desestabilización de otros y la modificación del mapa geopolítico regional, y que por desgracia no han trascendido a una cambio radical, pues sus déspotas han sido sustituidos por otros tiranos, bajo la supervisión estadunidense, inglesa y francesa, y los destructivos estallidos de Londres y Francia, testimonios de la rabia impotente de sus participantes, las movilizaciones de los Indignadosespañoles y griegos, de los estudiantes o chilenos que desafían al gobierno del derechista Sebastián Piñera, pese al amenazante fantasma del genocida Agusto Pinochet y sus engendros, o de los estadunidenses que asedian a Wall Street, la madriguera de los mayores gánsteres financieros globalizados, se han caracterizado por su pacifismo.

Aun así, las buenas almas conservadoras se han aterrorizado: condenan y descalifican lo que denominan como un “vandalismo irracional”, y exigen la mano dura para restablecer la paz de los sepulcros del decrépito y nauseabundo orden burgués.

Su sobresalto es compartido por los gobiernos de derecha e izquierda social-neoliberal “civilizada”. El derechista primer ministro británico, David Cameron, dijo que se sentía “impresionado con las terribles [e] injustificables escenas de gente saqueando, violencia, vandalismo y robos”, a las que calificó como la “cultura del miedo”, provocada por la “delincuencia pura y dura”, los jóvenes “de hogares disfuncionales” y los “miembros de bandas callejeras”, por lo que prometió “buscar, encontrar y procesar [a los responsables] para restablecer el orden en las calles”.

Edward Miliband, jefe de la oposición laborista, respaldó su decisión y lo urgió a dar con los facinerosos para imponerles el “castigo que merecen y que el pueblo espera”, aunque, cínicamente indulgente, como atañe a alguien cuyo “corazón late a la izquierda”, recomendó no olvidar la responsabilidad de la clase política ante los jóvenes, porque “no podemos permitirnos perderlos”. Por azares de la vida, el laborista es hijo del teórico marxista Ralph Miliband, fallecido en 1994, considerado de la misma talla de otros intelectuales marxistas anglosajones como Edward P Thompson, Eric Hobsbawm y Perry Anderson. Pero no se le puede responsabilizar del flemático troglodita que procreó.

El actual primer ministro de Grecia, Georgios Andreas Papandreu, es un virtuoso ejemplo de un social-neoliberal que no se ha visto remiso en su intento por restablecer el orden alterado por los Indignados. Es un aventajado en demoler a toletazos los huesos de quienes se oponen a que el pueblo heleno sea inmolado ante el dios capital financiero sediento de ganancias y de sangre popular, a los que rechazan las genocidas políticas ortodoxas de ajuste económico y de austeridad fiscal impuestas por la troika neoliberal: la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI.

Grecia se volvió un paradigma del envilecimiento de su gobierno y del sadismo al que puede llegar la internacional neoliberal para destruir a una nación y humillar a un pueblo, con tal de asegurar que paguen hasta el último euro que se les debe a los usureros bancarios. Georgios es hijo de Andreas Papandreu (murió en 1966), socialista que luchó contra la dictadura militar griega, conoció sus cárceles y el exilio. Obviamente, tampoco es fiador de su vástago.

Para enfrentar el naufragio sistémico, las elites mundiales desecharon la democracia formal, la política que supuestamente busca gobernar o dirigir la acción del Estado a favor del bien común –si es que a estas alturas algún ingenuo se traga la farsa de que así funciona el capitalismo–, basado en el consenso, la inclusión, la conciliación de los intereses sociales, heterogéneos, antagónicos, conflictivos, necesarios para asegurar la estabilidad política. Optaron por el autoritarismo y la subversión de las leyes, en provecho de los conglomerados económico-financieros. Cerraron las puertas institucionales a los Indignados para que puedan defender sus intereses, lo que acabó con lo que restaba de la desgastada legitimidad del sistema y ensanchó el abismo existente entre las llamadas “sociedad civil” y “política”.

Las respuestas han sido las palizas, la cárcel, el asesinato y el recortar los derechos civiles. Sustituyeron la negociación por la dialéctica del amigo-enemigo, de acuerdo con la doctrina de Carl Schmitt, ideólogo de los nazis.

La indignación es la expresión subjetiva de la población descontenta ante sus condiciones objetivas adversas. Es una manifestación de la lucha de clases. Pero la movilización no es suficiente para modificar el status quo. Sobre todo si se limita a exigir un cambio a los que se oponen al mismo. Dice el filósofo esloveno Slavoj Zizek: “Desde un punto de vista revolucionario, el problema de los disturbios no es la violencia como tal, sino el hecho de que la violencia no sea realmente autoasertiva”. Para evitar el fracaso, ser “el espíritu de revuelta sin revolución”, los Indignados tienen que entender que “nadie más hará [el cambio] en su lugar, que ellos mismos tienen que ser el cambio que quieren ver. [Las] Protestas [tienen que] transformarse en un programa positivo de cambio sociopolítico”. La reorganización social exige un proyecto de cambio y un “organismo fuerte, capaz de tomar decisiones rápidas y ponerlas en práctica con todo el rigor necesario”.

*Economista

¿Y los indignados mexicanos?




Por Ricardo Raphael

¿Por qué el movimiento internacional de los indignados aún no ha izado banderas en México?

Aquí sobra el sentimiento de cólera que en tantos otros lugares ha conducido a los más jóvenes a ocupar las plazas y las calles, y sin embargo éste ha sido insuficiente para que la indignación contra la injusticia y la violencia se traduzca en acción política.
Fue Stéphane Hessel quien, con un breve panfleto, encendió la mecha. La suya es una consigna sencilla: el futuro será sombrío para la generación que ahora se incorpora a la vida activa, a menos que quienes la integran hagan algo serio para evitarlo.

A este hombre le tocó participar en la redacción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1945; de ahí su legitimidad para ser ahora escuchado. Vivió una época de reconstrucción después de la Segunda Guerra, cuando las economías europeas estaban quebradas. No obstante, en Occidente (particularmente en el viejo Continente), se erigieron instituciones que conjuraron por un tiempo la incertidumbre económica y social.

Hessel afirma que la indignación de sus contemporáneos condujo a inventar realidades que antes no existían: un sistema general de pensiones, instituciones de salud, seguro de desempleo, educación gratuita y de calidad, equidad, crecimiento económico, desarrollo, en fin.

A partir de su experiencia combate a los que están permitiendo el secuestro de las instituciones del Estado y reclama la apatía de quienes hoy se dispusieron a dejarse aplastar por los grandes poderes económicos que tan arduamente han trabajado para desmantelar ese patrimonio común.

¿Cómo es posible que países mucho más ricos, en comparación con los que había en 1945, sean hoy incapaces de otorgarle a las futuras generaciones la certidumbre y los derechos que pertenecieron a sus padres y sus abuelos?

Con frecuencia se dice que el movimiento de los indignados carece de “aparato crítico”, y es que, en efecto, más allá de algunos argumentos interesantes no hay detrás de esta expresión social un discurso que se haga cargo, hasta la última consecuencia, de la complejidad de la crisis.

Todo lo contrario: si algo caracteriza a los indignados es la incompletud de sus planteamientos.

Quienes en Madrid, París, Barcelona, Berlín, Nueva York o Los Ángeles han decidido ocupar el espacio público, no comparten tanto las propuestas como una forma de organizarse. Mirándolos de cerca se constata la seriedad con que se han tomado aquella vieja consigna de que el mensajero es el mensaje.

En efecto, el movimiento de los indignados vale más por el repertorio de elementos alrededor del cual se organiza que por las soluciones que ofrece; o dicho de otra forma: el proceso de deliberación entre sus integrantes resulta igual de fundamental que el producto resultante.

En sus reuniones, los indignados no utilizan micrófono porque las frases breves de sus discursos se van repitiendo, en círculos concéntricos, de voz en voz. No tienen líderes ni oradores oficiales, porque todos los participantes han de pesar por igual.

Aunque sus reivindicaciones pueden sonar radicales, no se trata de un movimiento que se asuma extremista. Su sello de identidad es la no violencia; quiere desafiar a la autoridad, pero no pretende derrocar al Gobierno. Y si bien reclama a la élite en el poder por su indolencia, llama a colocar la responsabilidad individual del ciudadano por encima de todo.

Si de lo que se trata es de fracturar la apatía, el ludismo y la creatividad juegan también un papel principal. Se quiere movilizar con inteligencia en contra de las formas y las instituciones más tradicionales: los partidos y las organizaciones políticas que extraviaron músculo para transformar la realidad.

Este movimiento es síntoma de una expresión innovadora de participación política. Paradójicamente su habilidad para darle la vuelta a la tuerca dependerá de la tenacidad que tenga para revolucionar el lenguaje y el estilo, y sólo más tarde, de las soluciones que aporte a los problemas grandes.

¿Cuán cerca se encuentran los más jóvenes de la sociedad mexicana para asociarse en esta movilización no violenta, igualitaria, lúdica, autónoma, no tradicional, no protagónica y seriamente deliberativa?

Probablemente en México habrá movimiento de los indignados cuando la desesperación por transformar el futuro sea tan intensa como la necesidad de organizarse de una manera distinta; cuando la indignación colectiva de los jóvenes supere tanto a la frustración como a la exasperación individual; cuando estemos todos dispuestos a asumir la parte de responsabilidad que a cada quien le corresponde.

10/23/2011

Exploran cómo dar forma a propuestas de la sociedad, señalan

En asamblea, los indignados discuten la realidad del país

La diversidad, importante; hay que unificar puntos comunes, dicen

Foto
Integrantes del plantón de indignados de la Bolsa Mexicana de Valores, en Paseo de la Reforma, realizaron una asamblea de asambleas en la explanada del Monumento a la RevoluciónFoto
Francisco Olvera
Fernando Camacho Servín
Periódico La Jornada
Domingo 23 de octubre de 2011, p. 14

El movimiento de los indignados de México realizó ayer su asamblea de asambleas en la explanada del Monumento a la Revolución, en la cual delineó actividades para los próximos días, y comenzó un ejercicio de análisis de la realidad del país.

Casi en punto del mediodía, los activistas comenzaron a agruparse y a debatir en torno de cinco mesas temáticas sobre economía, medios de comunicación, educación y cultura, resistencia civil no violenta y democracia real, en las cuales empezaron a darle forma a algunas de las propuestas que han surgido tanto en el ciberespacio como en los campamentos ubicados en Coyoacán y en la Bolsa Mexicana de Valores.

Luego de las presentaciones de rigor, muchas personas afirmaron que esta era la primera vez que decidían participar en una asamblea o en algún tipo de movimiento social. Muchos también se identificaron simplemente como ciudadanos, personas con ganas de ver en qué puede ayudar, y con la palabra comunidad muy a flor de piel.

Agitando las manos en el aire –a la manera de los sordomudos cuando aplauden– o cruzándolas en equis sobre la frente, los indignados manifestaron su beneplácito o su crítica frente a las posiciones que surgieron durante las mesas de debate, en una dinámica de asamblea que busca incorporar un lenguaje simbólico nuevo para escucharnos con respeto, y evitar los insultos y el abucheo.

Algunos de los asistentes se entusiasman porque ven más gente que el sábado anterior, y otros no ocultan su decepción porque ven menos, pero para Tomás Calles el hecho de que seamos más de dos ya es genial. Estamos teniendo un despertar muy fuerte, y esto apenas es el inicio de algo que no tiene enfoques partidistas.

De su lado, Victoria Beltrán advirtió que la gran cantidad de motivos para indignarse puede ser al mismo tiempo una ventaja y una desventaja del movimiento. Las reivindicaciones son tan amplias, que puede convertirse en algo muy vago. Aquí el asunto es cómo ir cuajando esto, cómo encontrar un hilo conductor que nos una hacia algo más dirigido, sin buscar una ideología general.

El hecho de que los indignados no tengan hasta ahora una plataforma más concreta de reivindicaciones y posturas es una característica positiva del fenómeno, señaló por su parte Daniel Terrones.

A partir de la diversidad hay que establecer objetivos comunes. No debemos caer en el error del siglo XX de buscar que todos piensen igual para pertenecer a una lucha. La diversidad es muy importante, sólo debemos identificar puntos en común, y mejor que esto se haga poco a poco para que se organice bien, aseveró.

La asamblea de ayer terminó con el acuerdo de realizar representaciones espontáneas para visibilizar problemas y plantear soluciones; impulsar proyectos de comunicación del movimiento a través de revistas, videos y documentales; hacer proyectos educativos en espacios públicos, a la manera de una universidad de la calle; hacer talleres sobre violencia y no violencia, cooperativismo, boicots y movimientos obreros, y organizar dentro de 15 días, en el Monumento a la Revolución, un espacio de trueque de bienes y servicios.

10/19/2011

Ante la realidad que se vive, México debería ser un país de "indignados": Reveles

Ante la realidad que se vive, México debería ser un país de
"Es decir a más muertos más dinero y esa es una operación perversa que en México se asoma y es un gran peligro en la medida en que se criminaliza a las víctimas de la delincuencia", precisó.


Ante la realidad que se vive en el país por la violencia, México debería ser un país de "indignados", pero desafortunadamente la gente no está informada de lo que verdaderamente ocurre y sus consecuencias, consideró el periodista José Reveles, quien presentó su libro "Levantones, narcofosas y falsos positivos".

Al hacer una breve reseña de su libro, el periodista comentó que lo que vive el país es preocupante en la medida en que se corre el riesgo de que ocurra lo mismo que en Colombia en su lucha contra el narcotráfico.

Recordó que el ex presidente de ese país Álvaro Uribe, quien es asesor del presidente Felipe Calderón y del gobierno de Ciudad Juárez, Chihuahua, implementó durante su mandato una política de entrega de incentivos al Ejército con base en resultados; pero éstos tenían que ver con el número de muertos.

"Es decir a más muertos más dinero y esa es una operación perversa que en México se asoma y es un gran peligro en la medida en que se criminaliza a las víctimas de la delincuencia", precisó.

Explicó que el título de su libro es ironía del lenguaje que se ha adoptado actualmente, incluso en los medios de comunicación; porque "levantones" es una palabra que no existe en el Código Penal, pero se trata de un secuestro o de la privación ilegal de la libertad; "narcofosas" hace implícito que se trata de una fosa clandestina hecha por un narco, lo cual no podría comprobarse.

Y en cuanto a los "falsos positivos", explicó que un concepto utilizado en Colombia para los muertos de la guerra que son considerados parte del crimen organizado, sin haberse comprobado; como lo que ocurrió en Veracruz, Villas de Salvárcar, Sinaloa y en infinidad de casos.

El periodista consideró que el libro muestra una realidad difícil pero que la gente debe conocer para que pase algo. "El mexicano debe estar enterado de la tragedia aunque sea duro saberlo", puntualizó.

INDIGNADOS Y EL FRACASO ECONÓMICO


INVESTIGACIONES


La crisis de deuda pública en los países más poderosos del orbe y el enorme desempleo que ha heredado la más reciente crisis alimentan el malestar social en el mundo, que se expresa en huelgas y manifestaciones populares lideradas por el movimiento de los indignados en todo el mundo. Esto, sin embargo, no puede entenderse sin una revisión de los factores financieros que han predominado en las últimas décadas y en el agotamiento del modelo económico dominante. Por desgracia, el avance de la derecha en todo el mundo no avizora prontas soluciones, sino al contrario más restricción económica en los gobierno, menos empleos y prestaciones sociales, con la consecuente alza del descontento entre la población y los posibles estallidos de violencia

Por:

El marxista belga Ernest Mandel planteó dos condiciones necesarias para detonar una fase de desarrollo. La primera de ellas se refiere al aspecto técnico: una revolución tecnológica que impacte significativamente la productividad del trabajo. La segunda es la derrota de la clase trabajadora. La revolución tecnológica apareció en las últimas tres décadas del siglo pasado, en la informática y las telecomunicaciones, transformando el proceso de producción –conocida como la internacionalización de la producción– y la organización del trabajo –la demanda de fuerza de trabajo flexible–. Como consecuencia, la mercancía-objeto adquiere un carácter global e hiper diferenciado, al igual que la mercancía-fuerza de trabajo (outsourcing, empleado multi-task), este cambio de paradigma como proceso histórico provoca una crisis, como expresión del reacomodo de las fuerzas contradictorias que explican el sistema económico.

Para Ernest Mandel, el escenario ideal del capitalismo posterior a la crisis es crecimiento con desempleo o crecimiento con bajos salarios reales, de esta manera se maximizan las rentas y reanuda el proceso de acumulación. “La crisis puede ser superada solamente si hay simultáneamente una alza de la tasa de ganancia y una expansión del mercado ”. Dicha expansión del mercado puede ser atribuida al consumo de la clase capitalista y el gasto al interior de la empresa y entre empresas, pese a la depresión del salario y el desempleo de la clase trabajadora. En Estados Unidos, 5% de las personas con ingresos más altos representan la tercera parte del gasto, al mismo tiempo que el gasto en consumo se desploma superando la caída de las crisis de 1973-1975, 1980-1982, 1990-1992, 2001-2003. La tasa de desempleo fue de 9.1% a septiembre de 2011, una de las más altas en el periodo de 1948 a 2010, en el que el promedio fue de alrededor de 5% con un máximo histórico de 10.8 en noviembre de 1982 y un mínimo de 2.53 en 1953 . En los países de Europa más afectados por la crisis, los llamados PIIGS, la tasa de desempleo alcanza 12.2% en Portugal, 15.9% en Grecia, 14.8% en Irlanda, 20.4% en España y 6.6% en Italia.

En América Latina, la situación parece ser más halagüeña. El último reporte de la CEPAL y la OIT afirman que “el año 2010 fue testigo de una recuperación económica inesperadamente vigorosa de América Latina y el Caribe […] A nivel regional, la evolución del empleo y del desempleo reflejó este repunte, retomando las tendencias positivas registradas previamente a la crisis. Al mismo tiempo, los salarios formales experimentaron moderados incrementos”. La tasa de desempleo promedio de la región en 2010 fue de 7.3%, menor al 8.1% presentado en 2009. Los países mejor posicionados con respecto a dicho promedio son Cuba (1.6%) y México (5.4%); los que se encuentran cercanos al promedio, ligeramente por encima o por debajo respectivamente son: Costa Rica, Argentina, Ecuador, Perú, Paraguay y, Bolivia, Brasil, Honduras, Panamá y Uruguay. Finalmente, los países con las mayores tasas de desempleo son Chile (8.2%), Venezuela (8.6%), Barbados (10.8%), Colombia (11.8%), Jamaica (12.4%) y Republica Dominicana (14.3%).

Cunde malestar social

En estas condiciones, crisis de deuda pública y desempleo, el malestar social se expresa en huelgas y manifestaciones populares lideradas por los indignados europeos y recientemente los indignados estadounidenses que promueven el movimiento “Ocupemos Wall Street”, presente en ciudades como Nueva York, Washington, Chicago y San Francisco. Apenas el 15 de octubre pasado, México y toda Latinoamérica se unieron al movimiento. En el Distrito Federal se mantiene un plantón frente al edificio de la Bolsa Mexicana de Valores, que pretende permanecer ahí por tiempo indefinido.

Más allá de las demandas particulares, lo que estos grupos reclaman son empleos, vida digna y acceso a prestaciones sociales de salud y educación, en el marco de la desregulación del sistema financiero global.

En América Latina la indignación prendió con las demandas estudiantiles en Chile, Republica Dominicana y Ecuador.

¿Cuáles son las posibilidades de éxito de dichas manifestaciones en un contexto de crisis de deuda pública y estancamiento económico?

En España, Francia, Italia, Portugal, Irlanda y Grecia se han limitado las prestaciones laborales y sociales, aprobándose los planes de austeridad, en busca de estabilidad macroeconómica que devuelva tranquilidad a los mercados y establezca un freno claro a la participación del Estado. Después de la tremenda crisis de deuda pública, el resultado era previsible. En Francia y Alemania el porcentaje de deuda como porcentaje del producto (deuda/PIB) es de 81.7 y 83.2, respectivamente; para los PIIGS, los porcentajes son: Portugal, 93%; Italia, 119%; Irlanda, 96.2%; Grecia, 142.8%, y España, 60.1%, en septiembre de 2011.

La situación actual obliga a los gobiernos a retirarse de la economía, recortar el gasto social y emprender programas de austeridad para reducir el déficit público.

El avance de la derecha

Frente a las manifestaciones populares, en las últimas dos décadas los partidos de derecha en Europa parecen ganar terreno, no sólo a partir de los liderazgos de sus países, sino a través de las correlaciones de fuerza en los parlamentos. En este periodo, todos los países de la Unión Europea –con excepción de Grecia y España– han sido gobernados por alianzas o coaliciones que incluyen a partidos de derecha, mismos que han ido ganando terreno, como se demostró en las elecciones de la primavera de 2011. De los 21 países integrantes de la Unión Europea, al 10 de octubre de 2011, sólo cinco de ellos no tienen influencia política de derecha en sus gobiernos (España, Austria Eslovenia, Grecia y Chipre) aunque sí en el parlamento.

Las causas que impulsan el conservadurismo en Europa parecen identificarse en el contexto de la crisis de deuda pública con la incapacidad de los gobiernos demócratas para dirigir la economía y generar empleos, las visiones nacionalistas se fortalecen favoreciendo posiciones antimigratorias, tal y como se advierte en los eslogans de campaña del Frente Nacional, “Francia para los franceses”, o el Partido de la Libertad, “Más Holanda, menos Europa”. En lo que respecta al rumbo de la región, la línea parece ser la expuesta por Sarkozy y Merkel: crear “un verdadero Gobierno económico europeo” que “devuelva la confianza a los mercados” y que suponga “una nueva fase de colaboración en la eurozona”. “El euro sigue siendo nuestro futuro, es el fundamento de nuestra prosperidad”, afirman.

En esta línea, las expectativas no son las mejores. España alcanzará un crecimiento de alrededor de 1% entre 2011 y 2012, al tiempo que avanza en términos de competitividad pero disminuye en términos de estabilidad; por su parte, Italia no logrará alcanzar un crecimiento superior a 1%; para el caso de Francia, sus expectativas de crecimiento son de 0.1% para el tercer trimestre de este año. Lo que se espera, en general, es que se continúe con el rescate de los países más débiles, los así llamados PIIGS. El rescate impondrá una política de austeridad que lleve a toda la zona euro a la recuperación basados en la estabilidad macroeconómica y el Estado mínimo, consiguiendo así la reactivación de las inversiones –ante la reducción de los costos en materia de salarios, prestaciones sociales e impuestos– y el crecimiento del sector privado. ¿Suena familiar?

La crisis de deuda pública fue experimentada en América Latina en los ochenta, se implementaron una serie de reformas económicas ligadas al llamado Consenso de Washington, se redujo notablemente la participación del Estado en materia de gasto público y privatización de las empresas en poder de éste, en un marco de desregulación y apertura económica. Los resultados no fueron homogéneos en la región.

Aquí nos referimos específicamente al caso chileno, como el país ejemplo de las políticas de ajuste estructural y desregulación neoliberal. Esta nación es la economía más competitiva de América Latina, ostenta tasas de crecimiento del producto de alrededor de 6% y ocupa el segundo lugar en 2010 dentro del Índice de Desarrollo Humano del PNUD para la región. El Índice de Desarrollo Humano en Chile desde los ochenta ha estado por encima del promedio para América Latina e incluso del promedio Mundial .

Considerando lo anterior, el malestar de estudiantes y trabajadores chilenos es contrastante a primera vista. Aunque en Chile se crece sostenidamente, la distribución del ingreso es muy asimétrica y está altamente concentrada en el último décil (el más rico), que capta más de 45% de todo el ingreso […] Este análisis muestra que la desigualdad es sensible al nivel de educación de la población. La educación terciaria tiene una claro premio de ingresos (remuneración más alta), comparado con otras categorías educacionales. Es, sin duda, el mecanismo de movilidad social ascendente por excelencia. En este contexto, y reforzando el argumento anterior, Chile destinó en 2007 un porcentaje del PIB a la educación del orden de 3.4%, situándose a la par de países como Venezuela (3.7%), El Salvador (3.6% en 2008) y Panamá (3.8% en 2008). Estos porcentajes se encontraban por encima de países como Perú (2.7% en 2008), República Dominicana (2.2%) y Guatemala (3.2%), y por debajo de México (4.8% en 2008), Brasil (5.2%) y Costa Rica (5.0% en 2008), muy lejos aún del 13.6% que destinó Cuba en 2007.

El malestar de trabajadores y estudiantes chilenos es ahora más claro. En Chile se crece pero no se distribuye; no obstante el enojo social que parece ser generalizado a toda la región, y está en consonancia con el fenómeno europeo, América Latina va hacia la derecha.

A principios del siglo XXI, América Latina proclamó con júbilo el triunfo de la izquierda. Sin embargo, en las elecciones presidenciales realizadas entre 2009 y 2011 los resultados arrojaron lo siguiente: de los 11 países que eligieron presidente, cinco optaron por gobiernos conservadores –Chile, Colombia, Costa Rica, Honduras y Panamá (y posiblemente se sume a esta lista Guatemala)– dos más –Brasil y Uruguay– se decantaron por gobiernos de izquierda que impulsan modelos económicos con intervención estatal moderada. Por otro lado se tiene un bloque conformado por Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador, que siguen modelos populistas-distribucionistas, mientras que los países pequeños como el Salvador siguen en busca de su definición.

El impacto en EU

El ascenso de la derecha en Europa y América Latina amenaza también a Estados Unidos. Después de ocho años de la era de George W. Bush, Barack Obama es aplastado en las encuestas frente al republicano y ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney –73% de los estadounidenses considera que el país no se dirige adecuadamente, sólo 40% de los votantes elegiría a Barack Obama frente a 44% que favorecería al Partido Republicano en las próximas elecciones–. Obama no tiene la reelección asegurada, sobre todo frente al ex gobernador de Massachusetts, ante el cual perdería por dos puntos según las encuestas al 30 de septiembre de este año.

El crecimiento del producto estadounidense en el segundo trimestre del presente año fue de 1.6%, inferior al 2.2% del trimestre anterior; la tasa de desempleo, como mencionamos anteriormente, es de 9.1% y se mantienen así desde el último trimestre del 2010. La crisis de deuda pública, que significa un porcentaje de deuda con respecto al PIB del 93.20% a septiembre de 2010, es muy significativa si consideramos que el promedio de deuda/PIB para Estados Unidos en el periodo de 1940 a 2010 fue de 59.40 por ciento.

¿Por qué se ocupa Wall Street?

Tanto los medios de comunicación como la información de las redes sociales arrojan un sinnúmero de demandas particulares, que van desde la de empleo hasta un mundo verde y solidario. Sin embargo, el clamor que la mayoría de los manifestantes comparten es la crítica a la desregulación financiera, a la que observan como causante de la crisis a partir del rescate bancario que produce una deuda pública que inhabilita al Estado en materia de gasto. No puede predecirse claramente si los manifestantes beneficiarán o no al actual Presidente, manteniendo al Partido Demócrata en el poder, o bien si a pesar del canto popular, la derecha republicana recuperará el liderazgo. En cualquier caso y en atención al nivel de deuda, políticas de austeridad y recorte del gasto social serán impuestas.

El agotamiento del Estado de Bienestar fue inminente tanto en Estados Unidos como en América Latina en las décadas de los setenta y ochenta del siglo pasado; el aparato distribucionista a partir del gasto se agotó ahogando a la economía en una enorme deuda pública, que hizo imposible la continuidad ascendente del binomio producción y consumo en masa. Las reformas consistentes con el nuevo modelo, abierto y desregulado, fueron aplicadas con mayor o menor rigor dadas las coyunturas políticas. En Europa, países como España y Francia se negaron por mucho tiempo a renunciar a las conquistas laborales de posguerra, alargando así un modelo económico agotado desde la perspectiva de los dueños del capital, restringiendo el lucro.

El boom financiero previo a la crisis de 2007 fue utilizado en gastos que no estuvieron asociados al fortalecimiento del mercado interno y estrategias de crecimiento basadas en la incorporación de las nuevas realidades materiales (internacionalización de la producción basada en los métodos informáticos y organización flexible del trabajo) y políticas (Estados mínimos que permitan la acumulación por un lado y hagan más eficiente la distribución de los recursos incrementado las capacidades de la fuerza de trabajo) sin duda alguna, incremento en el grado de explotación del trabajo y la maximización del beneficio, atendiendo al cambio de paradigma económico y tecnológico. La crisis inmobiliaria reflejó el fin del crecimiento económico basado en la deuda privada y en el alto consumo, el rescate bancario redunda en la deuda pública.

La realidad de la crisis llegó con todo y resaca. El que se endeudó ahora tiene que pagar, la estabilidad en Europa y Estados Unidos es fundamental para reiniciar la senda de crecimiento. Los indignados no recibirán lo que quieren, al menos no con las decisiones que se están tomando en la política económica europea y el rumbo político que parece regresar el poder a los republicanos en Estados Unidos.

En Chile, el saldo de las peticiones estudiantiles está por verse, dada la favorable circunstancia económica de ese país, la negociación podría inclinarse a la distribución.

Una situación económica pujante estimula la organización y fortalece la solidaridad, por el contrario, en tiempos de crisis, la individualidad se exacerba y el hambre y la desesperación son siempre resistencias sorteables.

Finalmente retomamos la tesis con la que hemos iniciado: la derrota de la clase trabajadora –menores costos en pro de mayores ganancias como condición inicial de una fase de expansión– está aquí. Las posibilidades de los indignados alrededor del mundo parecen desvanecerse ante los recortes sociales y los planes de austeridad en Europa, asumidos por gobiernos de derecha –la mayoría– y de izquierda. En Estados Unidos, el Partido Republicano se fortalece y el plan de empleo de Obama no pasa. En cuanto a América Latina, parece ir hacia la derecha como lo muestran los datos que aquí hemos expuesto.

La tesis de Mandel en ese sentido se cumple, pero antes de terminar debemos hacer una aclaración: la derrota no es eterna, la reactivación productiva incrementa eventualmente la demanda de trabajo, aunque en condiciones diferentes que en la etapa previa a la crisis. Las condiciones de los trabajadores dependerán de las relaciones de fuerza de éstos versus sus empleadores y la orientación política del Estado. El avance de la derecha no es un buen presagio…

10/17/2011

Escuchémoslos, o la inestabilidad podría marcar las próximas décadas: ONU


Dpa, Afp, Pl, Reuters y Notimex
Periódico La Jornada
Lunes 17 de octubre de 2011, p. 13

Roma, 16 de octubre. El movimiento de los indignados contra la crisis y la finanza, así como por una verdadera democracia global, adquirió este fin de semana una dimensión planetaria, llevando a las calles a decenas de miles de personas en manifestaciones que se prolongaron este domingo en Alemania, Reino Unido, Francia, Canadá y Holanda, además de las ciudades estadunidenses Denver, San Francisco, Sacramento y Washington. Cientos de arrestos ocurrieron, principalmente, en Detroit, Denver, Nueva York y Washington, al tiempo que se reportaron 135 heridos en Roma. En Ginebra, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, invitó a parlamentarios del mundo entero reunidos en Berna a escuchar a los jóvenes manifestantes que han tomado las calles desde el inicio de la primavera árabe.

“Desde el comienzo de la primavera árabe, los jóvenes de todo el mundo han tomado las calles pidiendo mayores oportunidades para participar en la vida política y económica”, declaró el líder de la Organización de Naciones Unidas (ONU) al inaugurar la 125 Conferencia de la Unión Interparlamentaria, que reúne a mil 200 delegados de 130 países. Su futuro es nuestro futuro, aseguró. Escuchémoslos, porque de lo contrario las próximas décadas podrían estar marcadas por una inestabilidad y una alienación que minan nuestras perspectivas de paz, seguridad y prosperidad para todos, añadió.

La policía en varias ciudades de Estados Unidos confirmó que, además de los cientos de arrestos, tres agentes resultaron con heridas menores en Times Square, y ya fueron dados de alta. En Chicago, los indignados gritaban el mundo entero está mirando, algo que para muchos fue el recuerdo de las concentraciones contra la guerra de Vietnam que tuvieron lugar en esa urbe durante la Convención Demócrata de 1968.

La mitad de los arrestos se produjo en Time Square, donde los manifestantes, mezclados con turistas, se reunieron después de mediodía con gritos y pancartas contra el sistema financiero. En Quito, Ecuador, el ex presidente del gobierno español José María Aznar aseguró que el de los indignados es un movimiento marginal de extrema izquierda que carece de importancia en su país, según un diario de ese país.

En contra de lo declarado por Aznar, el periódico El País calificó al movimiento de los indignados de iniciativa ciudadana, que consiguió organizar de manera coordinada tantas manifestaciones en lugares distintos y alejados. El movimiento de los indignados renace como una fuerza global, proclama en su titular de este domingo, donde el 15 de mayo los primeros indignados empezaron a levantar sus tiendas en pleno centro de Madrid.

La voluntad de proseguir la movilización se tradujo éste día en una acampada en Londres, en medio de la City, principal centro financiero de Europa. Cientos de indignados pasaron la noche frente a la catedral de San Pablo, donde la víspera se manifestaron entre 2 mil y 3 mil personas para protestar por la política de austeridad del gobierno británico. Nos quedaremos todo lo que haga falta, para que el gobierno nos oiga y diga que va a cambiar las cosas, advirtió Spyro Van Leemnen, de 27 años, uno de los representantes del movimiento.

Varios cientos de críticos de los mercados han pasado la noche acampando en las inmediaciones de la bolsa de Londres y, según han indicado algunos de los promotores de la acción, permanecerán allí hasta que sean escuchados por los políticos.

En el corazón financiero de la capital británica, unos 500 activistas levantaron 70 tiendas de campaña. Acudieron el sábado, después de que la policía acordonó la plaza que se encuentra delante de la bolsa de Londres.

Algo parecido sucedió en Francfort (oeste de Alemania), donde cerca de 200 personas pasaron la noche en 30 tiendas de campaña ante la sede del Banco Central Europeo (BCE). Una nueva manifestación estaba prevista este domingo, en Berlín, ante la puerta de Brandeburgo. En Amsterdam se colocaron unas 50 tiendas de campaña en la plaza de la bolsa, donde los indignados pasaron la noche. Unas 300 personas seguían allí.

En Chicago, unos 175 manifestantes fueron detenidos en las primeras horas de la mañana, durante la evacuación del parque en el que estaban congregados, indicó la policía.

En Sacramento, California, fueron arrestados 19 manifestantes, entre ellos la antibelicista Cindy Sheehan, por no acatar órdenes de los agentes, tras participar en una manifestación en solidaridad con Ocupa Wall Street.

Evidentemente existe ahora un movimiento internacional, confirmó el editorialista de La Repubblica Eugenio Scalfari. Expresa la cólera de una generación sin futuro ni fe en las instituciones tradicionales, políticas, pero también financieras, que son consideradas responsables de la crisis y que se aprovechan de los daños causados al bien común, prosigue el editorialista.

El mundo baja a la calle, única, pacífica y colorida, asegura la Stampa, aunque la manifestación de Roma fuera la más violenta, perturbada desde el inicio por elementos descontrolados que rompieron vitrinas y quemaron coches. Según la policía, de los heridos 105 son agentes, y los daños materiales ascienden a un millón de euros. Doce personas fueron detenidas.

Además de Roma, donde decenas de miles de personas se habían manifestado pacíficamente, Madrid y Lisboa fueron los escenarios de las mayores marchas. Miles de personas se manifestaron igualmente en Washington y Nueva York, donde fueron detenidas 88 personas.

Somos el pueblo, nos han vendido, Cada día, cada semana, ocupemos Wall Street, fueron sus principales mensajes.

Los descontentos se unen a la exigencia de brindar más fondos a las escuelas públicas

Indignados acamparán permanentemente ante la sede de la Bolsa Mexicana de Valores

Convocan a los ciudadanos a sumarse al movimiento y participar en una marcha el próximo día 27

Emir Olivares Alonso
Periódico La Jornada
Lunes 17 de octubre de 2011, p. 13

Tras las manifestaciones del movimiento de indignados en 951 ciudades del mundo, un sector de quienes participaron en la movilización del sábado en la ciudad de México acordó acampar frente a las instalaciones de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), con el propósito de mostrar el rechazo al símbolo nefasto de todos los métodos de especulación financiera en el país.

Se unieron también a las demandas del profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Edur Velasco, miembro del Sistema Nacional de Investigadores, quien desde el 11 de octubre mantiene una huelga de hambre en la BMV, para acompañar su lucha y demandar un incremento en el presupuesto destinado a las universidades públicas y mayores oportunidades a la juventud mexicana.

Estudiantes de la UAM, miembros del sindicato de esa casa de estudios, integrantes de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos y ciudadanos sin filiación política, acamparon desde la noche del sábado ante la sede de la BMV y anunciaron que la idea es permanecer ahí hasta que las demandas sean resueltas.

En conferencia de prensa exigieron a las autoridades destinar 2 por ciento del producto interno bruto a educación superior y ampliar la cobertura en ese nivel, para que ningún joven mexicano se quede sin estudiar; aplicar un impuesto a los capitales especulativos de la BMV, solucionar las demandas de los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas e incrementar los salarios en la UAM.

Entre carteles, mantas y varias casas de campaña, unas 60 personas convocaron a todos los mexicanos a sumarse al movimiento de indignados y participar en el campamento permanente ante la BMV. Informaron que se pretende realizar un mitin el próximo 21 de octubre en este sitio y organizar una marcha para el 27 de este mes, con la finalidad de demandar a la clase política una transformación en beneficio de la colectividad.

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El movimiento de los indignados protestará frente a la BMV. De esta manera se une a las exigencias del profesor Edur Velasco, quien permanece en huelga de hambre en ese sitio desde el 11 de octubreFoto María Luisa Severiano

Arturo Vega Zaldívar, secretario general del Sindicato Independiente de Trabajadores de la UAM, señaló que los impactos negativos que han impuesto en México los gobiernos de corte neoliberal en 29 años han causado el crecimiento de la pobreza y que generaciones de jóvenes carezcan de oportunidades para estudiar en universidades públicas.

Aseveró que ha llegado el momento de que los mexicanos demanden un rescate social que fomente programas sociales y de promoción del empleo decente en beneficio de la mayoría. En el país las decisiones trascendentales sobre política y economía han sido tomadas por una clase política y sus partidos que están al servicio de la oligarquía nacional. (Por ello) es un reto para el movimiento de indignados crear un nuevo pacto social sobre una base democrática directa, en la que exista equidad y que se proteja a la nación de los afanes privatizadores de las grandes corporaciones multinacionales y del capital especulativo.

Por su parte, Raymundo Hernández, del Congreso Popular Social y Ciudadano del Distrito Federal, informó que el sábado por la noche la mesa de cultura y educación del movimiento de indignados decidió en asamblea trasladarse a la BMV para apoyar al académico de la UAM –quien no estuvo en la conferencia–, y subrayó que es momento de recordar que las luchas aisladas son insuficientes necesitamos luchas generalizadas para evitar la represión, el aislamiento, las campañas de desinformación y para discutir cuál es la salida para esta crisis mundial.

10/16/2011

Brutalidad policiaco-militar madrea a los indignados italianos. ¿Si éstos estuviesen armados?



Pedro Echeverría V.

1. Ayer sábado hubo decenas de miles de movilizaciones en todo el mundo, pero las de los italianos que provocaron enfrentamientos fueron calificados por la prensa local como “una de las jornadas más violentas” de la historia reciente de Italia, que junto con Grecia, España y Portugal atraviesa por una difícil situación financiera, debido a los déficit presupuestales, las altas tasas de endeudamiento público y los recortes al gasto gubernamental. Además de Roma, en Nueva York la confrontación con policías y militares provocaron muchas decenas, por no decir cientos, de detenidos, golpeados y malheridos. Italia es el país donde los grupos autónomos, los anarquistas y los consejos de fábrica han funcionado con mucha efectividad. Ellos tienen mucho que enseñarnos en luchas de autodefensa en las calles, fábricas y demás centros urbanos. Contrario a los seguidores de Gandhi que se dejan madrear, los italianos han aprendido a defenderse.

2. Cuando veo las fotografías de la represión ordenada por Berlusconi contra los pacíficos y desarmados jóvenes manifestantes italianos, recuerdo los ofensivos bloqueos que hemos sufrido en la ciudad de México, Oaxaca, Monterrey, Cancún, Chichén Itzá, Guadalajara y Mérida cuando nos hemos agrupado para llevar nuestras protestas hasta los gobernantes culpables de las hambres y las guerras, tales como los Bush, Obama, los asistentes a reuniones internacionales y los gobernantes mexicanos. A esos asesinos los resguardan con decenas de miles de militares, caballos y perros; los protegen en palacios o “bunkers” blindados con altas rejas de acero de tres metros de alto y rejillas protectoras de metro y medio (como primer filtro) para evitar que se acerquen las protestas. ¿Quisieran esos malditos gobiernos que con solo mostrarnos a las fuerzas represivas armadas nos fuéramos a nuestras casas a rumiar como cobardes nuestro coraje?

3. Nada de eso, como los indignados italianos ya no permitiremos que nuestras protestas no sean escuchadas por el pueblo ni tampoco que sean silenciadas por los medios de información al servicio del capital. Si nuestras batallas o acciones son aplaudidas por los gobernantes y los medios porque somos “respetuosos de las instituciones”, entonces en vez de servir al pueblo estamos sirviendo al Estado. Recuerdo que aquel plantón de Reforma que colocó valientemente López Obrador 2006 –avenida aristocrática donde se concentran los grandes bancos, bolsas, compañías de seguros y la embajada yanqui- le dolió a la burguesía empresarial y a los medios de información hasta el culo; por el contrario en la plancha del Zócalo o en un parque donde no bloqueas nada ni tampoco la propaganda es afectiva, te puedes pasar hasta dos o tres años. Es el ideal de la clase dominante: tener un “manifestadrónomo” para desahogar a los protestantes.

4. Me parece que es urgente dar un giro a las manifestaciones porque las de ahora son tan inofensivas que los empresarios y los gobiernos las ignoran o sólo se las resbalan. Y la realidad es que no deben ser un divertimento sino poderosas batallas que obliguen a los gobernantes a solucionar los problemas. Recuerdo que la del 25 de noviembre de 2006 en Oaxaca conforme la manifestación iba entrando al centro lo fue rodeando y dejando nutridos contingentes de 200 o 300 miembros de la APPO en las principales calles de acceso al Zócalo para que los soldados y policías fuesen rodeados. Esta estrategia fue la repetición de la que aplicaron los profesores de la sección 22 el 14 de junio cuando rodeamos a los soldados en el Zócalo que, a pesar de lanzarnos gases lacrimógenos desde el helicóptero y por ellos mismos, los expulsamos tres horas después que reprimieron el plantón; incluso se tuvo a dos policías como rehenes.

5. Oaxaca no triunfó en sus batallas de 2006 a pesar de su enorme capacidad de movilización y sus acertadas estrategias de lucha en las calles por mil y un circunstancias; faltó apoyo externo y, por otro lado, se reafirmó la unidad entre los gobiernos de Fox, Calderón, los priístas, para destruir el movimiento. Pero tampoco la Comuna de París de 1871 pudo durar más de dos meses porque también careció de apoyos externos y las fuerzas imperialistas franco-alemanas se unieron para destruirla; pero ambas luchas son ensayos históricos libertarios que muy bien pueden tomarse como ejemplo y modelo por los trabajadores. Las grandes movilizaciones de masas y sus acciones revolucionarias son indudablemente las paridoras de las transformaciones sociales. Por lo contrario, parece que los procesos electorales sólo acomodan las cosas, las ordenan, para que sean las continuadoras de la explotación capitalista.

6. Parece que en la contienda presidencial que se ha iniciado, López Obrador, si no quiere caer en la misma queja de siempre: “Nos ganaron porque nos hicieron trampa o fraude”, tiene que organizar de manera urgente un Plan B para usar en el momento en que se vea que su triunfo electoral es imposible porque va en segundo lugar o en un vergonzoso tercero. Las protestas de Cárdenas en 1988, las de AMLO en 2006, las de Encinas en los pasados meses, fueron ridículas y vergonzosas porque no sirvieron de nada. La creación del PRD en 1989 con la que se compadeció la derrota de Cárdenas sirvió para un carajo y si López Obrador buscara compadecerse con la creación del partido Morena después de las elecciones de 2012 al sufrir una nueva derrota, sería el signo de que ya estamos peor que jodidos. El Plan B tendría que consistir en bloqueos y movilizaciones que impidan las elecciones y logren la renuncia de Calderón

7. Un Plan B tendría que tomar no sólo el Paseo de Reforma, sino los aeropuertos, las embajadas, todas las casetas de carreteras de entrada a la ciudad de México, los bancos, los transportes urbanos. ¿Para qué carajos sirve demostrar que nos hicieron fraude electoral, que se manejó dinero del narcotráfico, que los yanquis intervinieron, que los empresarios obligaron a sus trabajadores o que en la iglesia los curas aconsejaron por quien votar, si tenemos una larga historia para demostrar que “golpe dado ni dios lo quita? Quizá encerrar a los lópezobradoristas en el Zócalo (yo también estuve) durante un mes fue una estrategia errónea que permitió consolidarse a Calderón; lo mismo ha sucedido cuando los electricistas, la CNTE o campesinos se han encerrado en el Zócalo. Está bien cuando no se puede bloquear instituciones, pero demuestra debilidad. Así que como los indignados italianos el chiste es pasar a la ofensiva, si no, no.

http://pedroecheverriav.wordpress.com/

Víctimas sin sendero


María Elena Morera

La historia de miles de mexicanos víctimas de un delito se repite cada vez que se acude en búsqueda de apoyo a alguna dependencia que, en teoría, pensamos, está para servirnos. Aun con su pena, el dolor de las víctimas le es indiferente a los demás, por lo que se es relegado y revictimizado por la ignominia de cada agencia del Ministerio Público, de cada juzgador, de cada corporación policiaca, de cada gobernante que, de entrada, nos responsabiliza por estar en el lugar equivocado en el momento equivocado.

El “a mí no me toca” ha hecho mucho daño a las personas que lamentablemente hemos sufrido el embate de la delincuencia. El “pelotear” los casos, como se conoce en el lenguaje de algunos servidores públicos, o dejarlos a la buena suerte ha alejado a los ciudadanos de la denuncia y minado su confianza para resolver el problema.

Ser víctima en México es una pesadilla. Se nos considera sólo un daño colateral o algo sacrificable en el sentido literal del término. No hay suficientes protocolos establecidos para obtener una respuesta a la problemática. El sendero para acceder a la justicia es lento, tortuoso y acaba con la paciencia de cualquiera.

La naciente Procuraduría Social de Atención a Víctimas se propone como una ayuda en el camino de los afectados. Aunque tardío, es un organismo necesario que plantea, desde la autoridad, contribuir a resolver el derecho de las víctimas, la reparación del daño y esclarecer quiénes son los miles de muertos producto de la llamada “guerra contra el narco”.

Las propias autoridades calculan en calidad de desaparecidas a cerca de 14 mil personas en lo que va del sexenio. No se sabe si fueron levantadas por un grupo criminal o qué pasó con ellas. Lo cierto es que el cúmulo de personas que buscan a un familiar es terriblemente alto.

Actualmente hay miles de mexicanos buscando a su padre, a su hermano, a sus hijos, o a su cónyuge y ya no saben en qué morgue o en qué fosa clandestina buscar. En este sendero son presa fácil de seudoinvestigadores, de charlatanes e incluso de supuestos videntes. Empiezan por ser víctimas de la delincuencia para luego ser revictimizadas por la indiferencia de la autoridad y tristemente terminan por ser estafados.

Si Províctima se da el lujo de fracasar, sería un pésimo mensaje para todos aquellos que buscan un apoyo real a su problema, sería una señal negativa para recuperar nuestra seguridad y sería el mejor incentivo para la violencia. Como sociedad tenemos que encaminar esfuerzos para lograr que las víctimas transiten a un sendero de sobrevivientes.

Necesitamos dar pasos en firme con un marco legal confiable que garantice lo que sí va a poder realizar para no sembrar falsas esperanzas. El aporte de instituciones como la UNAM para tener una ley de víctimas sólida y susceptible de ser aprobada por los legisladores es fundamental para identificar las oportunidades de éxito y dibujar un escenario futuro de atención pronta y expedita.

El empuje de organizaciones de la sociedad civil especializadas en seguridad y de movimientos ciudadanos es determinante para que funcione correctamente. El diálogo de víctimas impulsado por el Movimiento por la Paz, que observamos este fin de semana con el presidente Felipe Calderón, nos ayuda a comprender el sentido que debe tener la nueva dependencia federal y la fuerte necesidad que tenemos de sanar nuestras heridas.

En el camino coincidimos en que necesitamos instituciones fuertes que acompañen a los ciudadanos y que nos alejen del miedo al que nos vemos sometidos en este momento de emergencia nacional.

Todos somos víctimas, y como tales necesitamos transformar nuestro lenguaje impulsando acciones ciudadanas que recuperen las plazas y los espacios públicos. Coincidimos también en que tenemos que reforzar la prevención y encaminar los esfuerzos a la búsqueda de la paz.

Es evidente que el número de víctimas no puede seguir creciendo y que como organización de la sociedad civil estamos obligados a exigir que el tratamiento de las violencias y la delincuencia cambie. Sabemos que una buena parte de la sociedad está escéptica ante promesas incumplidas. Necesitamos hacer de todo nuestro país un lugar seguro, donde la vida y las leyes se respeten, donde aprendamos a respetar al otro en su integridad. Necesitamos fortalecer el tejido social, impulsar el empleo y la educación sin excluir a persona alguna.

Ante los agravios que padecemos, tanto directos como indirectos, los ciudadanos estamos indignados, lo que sigue es comprometerse.

me.morera@gmail.com
Twitter: @MaElenaMorera
@causaencomun

10/15/2011

“Indignados” se manifiestan la Ciudad de México


Escrito por

Unos 250 "indignados" se manifiestan en el centro de Ciudad de México. Fuente: EFE

Alrededor de 250 personas se manifestaron hoy en el monumento a la Revolución mexicana, en el Distrito Federal, como apoyo a la protesta internacional de los “indignados”.

La protesta arrancó con una batucada en la que se exigió al Gobierno más oportunidades de trabajo, combate a la pobreza e igualdad. Mesas de debate se instalaron en la explanada del monumento para discutir estos temas. De igual forma se mostraron pancartas solicitando escuelas y hospitales en lugar de soldados en las calles.

Entre las consignas de los indignados mexicanos estaba “No más sangre, no más hambre”, haciendo referencia a los más de 40 mil muertos que van en la actual “Guerra contra el Narcotráfico” y la ola de violencia que vive el país.

En esta marcha, se aprovechó para recabar firmas para unirse a la petición para demandar Felipe Calderón, ante la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes de guerra y de lesa humanidad.

La mexicana fue tan sólo una de las más de 900 marchas que los indignados iniciaron hoy alrededor del mundo y del país; algunas de las ciudades mexicanas que reportaron “Marchas de los Indignados” fueron Guadalajara, Monterrey, Ciudad Juárez, Xalapa, Oaxaca y San Cristóbal de las Casas.

El día de hoy, otro grupo de Indignados se reunirá también en el Ángel de la Independencia.

10/04/2011

Forman en Juchitán, Oaxaca grupo de "indignados"

Forman en Juchitán, Oaxaca grupo de
En conferencia de prensa, los inconformes encabezados por Omar Luis, asesor jurídico, informaron que cansados de sufrir la indolencia de las autoridades, ignorados, vejados y abandonas a la suerte, decidieron plantearse otra alternativa de lucha pací

Al menos 10 familias del municipio de Juchitan, Oaxaca, conformaron el grupo de "indignados" para protestar por el despojo de tierras a cientos de familias zapotecas por parte de organizaciones de la Coalición Obrera Campesina Estudiantil del Istmo (COCEI) y contra la impunidad de funcionarios y gobiernos municipales.

En conferencia de prensa, los inconformes encabezados por Omar Luis, asesor jurídico, informaron que cansados de sufrir la indolencia de las autoridades, ignorados, vejados y abandonas a la suerte, decidieron plantearse otra alternativa de lucha pacífica para exigir a los gobiernos municipales y del estado poner un "hasta aquí" a la impunidad.

"Estamos hartos de sufrir gobiernos corruptos que no nos representan y no responden a los intereses de la sociedad, en Juchitán como en el resto del estado ¡estamos hasta la madre!", indicó el portavoz de los indignados.

Margarito Guerra López, afectado y respetado escritor, señaló que la sociedad juchiteca está indignada por todo el daño que en más de tres décadas ha sufrido a manos de grupos políticos de todos los colores, sobretodo en el ramo de invasión de tierras privadas, patrimonio de familias enteras.

Para emprender esta campaña de concientización de los ciudadanos, los indignados anunciaron próximas manifestaciones de protestas tanto en Juchitán como en la ciudad de Oaxaca, en donde exigirán justicia para las familias afectadas, pero sin desquiciar el orden público y procurando minimizar al máximo la afectación de terceros.

Para el día de mañana tienen programado protestar frente a las instalaciones del palacio municipal para exigir la intervención de la autoridad municipal en los conflictos de despojos de tierras.

Lupita Thomas