11/25/2017

Juzgan violencias machistas en Tribunal de Mujeres


Tribunales de justicia en España, una puerta de acero


El Tribunal de Mujeres se celebró en el Congreso.

A dos años desde la gran marcha estatal que se celebró en Madrid en 2015, la Plataforma 7N organizó un “Tribunal de Mujeres” para conmemorar aquella manifestación. Se juzgaron las violencias machistas. El resultado: el Estado condenado por no proteger a las mujeres.
“Queremos que se condene al Estado como responsable directo, por acción u omisión, de no haber protegido los Derechos Humanos de las mujeres. Queremos que se condene al Estado por no haber sabido proteger el derecho a una vida libre de violencias para las mujeres”. Ese ha sido el veredicto del jurado, expresado por su portavoz, Marta Cárdaba. Un jurado compuesto por ocho mujeres de diferentes organizaciones del movimiento feminista.
La Plataforma 7N que organizó hace dos años la gran marcha estatal contra las violencias machistas, sigue su labor de denuncia, ahora a través de un “Tribunal de las Mujeres”, que acogió el Congreso a principios de noviembre.
Evento público, simbólico, educativo, de denuncia, son algunos de los términos que usa el colectivo. En estos tribunales, dicen, “se visibilizan tanto las violencias o sufrimientos experimentados como la impunidad y la falta de justicia, denunciando así al Estado por el incumplimiento de sus obligaciones como garante de los derechos de toda la ciudadanía. Además, constituye una forma de participación y construcción política de las mujeres, tradicionalmente excluidas tanto de la toma de decisiones políticas como del ámbito de la justicia”.
Más de 200 mujeres acudieron al Tribunal que juzgaba las violencias machistas, presidido por Cristina Almeida. Las expertas presentaban los casos a juzgar, otras prestaban testimonio y las mujeres justas dictaron veredicto. En definitiva, una sala llena de mujeres fuertes y feministas dispuestas a defender sus derechos y denunciar los fallos del sistema que debería protegerlas. Y también a crear “un espacio de empoderamiento para las mujeres. Una acción política que suponga un acto de reparación simbólica. Exponer que la mala praxis de jueces y juezas, muchas veces, cuesta la vida de mujeres, niñas y niños”, explicó la portavoz del 7N, Alba Pérez.
Un Tribunal sin poder judicial ni legislativo pero como aseguró su su presidenta, “con mucho poderío”. Y con la fuerza que “el movimiento feminista tiene cuando se organiza para vapulear a la sociedad”, destacó la diputada del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y presidenta de la Comisión de Igualdad del Congreso, Pilar Cancela.
JUZGANDO LA CUSTODIA COMPARTIDA IMPUESTA
El movimiento feminista no está en contra de la guarda y custodia compartida siempre que exista mutuo acuerdo por parte de los progenitores. El problema surge cuando se impone desde el sistema judicial, sin atender al bienestar de los hijos e hijas ni a la existencia de acuerdo entre las partes.
La situación empeora cuando se pone sobre la mesa el anteproyecto de ley de custodia compartida impuesta, apoyado por PP y Ciudadanos. Un proyecto que no protege a la infancia sino que contribuye a elevar el nivel de conflicto y a poner en peligro su bienestar emocional. Además, como explicó la abogada especialista Consuelo Abril, quien presentó la acusación, “la guarda y custodia compartida es un arma de violencia psicológica contra las mujeres. Se utiliza como amenaza hacia las mujeres en el proceso de separación, utilizando a los hijos e hijas como un elemento más de negociación”.
La dureza de la violencia patriarcal desde el Estado y las instituciones se recrudece en los casos en que se permiten e imponen regímenes de visitas no vigiladas a padres condenados por violencia de género. Así se ejemplificó con el duro testimonio, en video, de Ángela González. La Justicia no la protegió ni a ella ni a su hija. A pesar de las denuncias interpuestas por Ángela, en 2003 su maltratador asesinó a la hija de ambos, Andrea.
En 2014 el Comité para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) responsabilizó al Estado por el asesinato de la niña. La Justicia española ha desoído las recomendaciones de la CEDAW en relación a las visitas y custodia en los casos de padres condenados por violencia de género, desprotegiendo una vez más a las y los menores de edad.
El estrado, el jurado y las presentes, también escucharon el relato de uno de los casos más “paradigmáticos por la clara animadversión de la justicia y los múltiples errores del caso”, como señaló la destacada feminista española e impulsora de organismos por la promoción de la igualdad real tanto en la administración local como regional, Begoña San José. El caso de Juana Rivas. “Con la seguridad de que aquí se me va a escuchar seguro”, comenzó el relato. Un relato realizado por Paqui Fullerat porque, aunque la protagonista se encontraba en la sala, así evitaba posibles problemas con la Justicia. “Una Justicia que necesita ser y sentirse cuestionada en actos como este”, recordó San José. Y es que en el caso de Rivas, son múltiples los errores que la Justicia ha cometido, empezando por el retraso en la traducción y envío a Italia de la denuncia por violencia de género que Juana Rivas interpuso contra su expareja en julio de 2016.
Para ejemplificar la violencia institucional, en éste y en otros muchos casos, Paqui Granados ofreció su testimonio. Su caso ha derivado en la criminalización de los organismos de ayuda y empoderamiento de las mujeres. Granados era directora del área de Igualdad de Maracena (Granada) cuando Rivas acudió buscando ayuda. Ahora se encuentra investigada, junto a más miembros del servicio y familiares de Juana Rivas, por haber “inducido o cooperado en la comisión de un delito”.
Además, Paqui Granados denunció que “si tanto el área de la mujer de Maracena como el Instituto de la Mujer de Andalucía, donde fue atendida Juana, acreditaron su condición de víctima de violencia de género ¿por qué lo cuestionó un tribunal? ¿Por qué no se derivó el caso de Juana a un tribunal específico?”. Así mismo, recalcó que no se tomaron las medidas necesarias de protección para Rivas y sus hijos, con el riesgo que ello supone y que ha desembocado en la situación actual.
La emoción inundó la sala con el relato de Luz Marina Rodríguez, hermana de Guacimara, víctima de violencia de género en 2013. Guacimara fue asesinada por su ex pareja en presencia de sus hijos y su madre. Luz denuncia la violencia institucional y económica que sufre toda la familia, incluidos los hijos e hijas, de una mujer asesinada por un machista. Tras el asesinato de una mujer, la familia debe hacer frente a unos daños tanto psicológicos como económicos. ¿Quién cubre los gastos del proceso judicial: abogada, gastos notariales y procuradores? ¿Qué pasa con la vivienda de la víctima si no está totalmente pagada? ¿Quién atiende las necesidades psicológicas de las y los hijos? Al final, ese peso recae en la familia de las mujeres asesinadas.
Ante los testimonios expuestos, Consuelo Abril solicitó al jurado “que se considerase culpable al Estado, en algunos casos por omisión y en otros por acción, de la violencia ejercida contra las mujeres”. Por desoír a las niñas y niños, no ofrecer la protección necesaria ni a las mujeres ni a sus hijos e hijas, no actuar con diligencia en los procesos judiciales y abandonar a las víctimas de violencia de género y sus familias.
LA VIOLACIÓN DE SAN FERMÍN
“Mi cabeza da vueltas. Camino, pero no tengo fuerzas, ni ganas. Las lágrimas brotan por mis mejillas sin poder controlarlas. Tengo frío, calor, tiemblo, no me controlo. Me tumbo en un banco, me acurruco. Cierro los ojos… que no haya pasado, que no haya pasado, que no haya pasado”. Es parte de la estremecedora recreación de la violación sufrida por una joven durante la fiesta de San Fermín. Las encargadas de encogerles el corazón a las asistentes fueron Carlota Álvarez y Estela Grande.
“Es necesario visibilizar la violencia sexual. Parece que sólo se habla de violencia contra las mujeres cuando hay un asesinato, pero la violencia sexual es una violencia mucho más habitual. Nos puede ocurrir en la calle, en nuestro trabajo, en una discoteca, en casa, en el colegio… todas podemos ser víctimas”, subrayó la integrante del 7N, Grande. Víctimas que sufren la estigmatización y la doble victimización a las que las enfrenta el sistema policial y judicial: al cursar denuncia las víctimas son cuestionadas, deben demostrar la veracidad de lo ocurrido e incluso, en ocasiones, son culpabilizadas.
Razón por la que es necesario que las mujeres se unan para juzgar las violencias contra mujeres. Porque el sistema, juez y parte del patriarcado, no responde ante las mismas. No nos protege. No nos ofrece justicia. “Los tribunales son una puerta de acero para las mujeres, las niñas y niños. El patriarcado, simbólicamente, es como el monstruo de ‘Stranger Things’. Todo el día luchando contra él pero se vuelve a reproducir. El sistema judicial es un infierno para las mujeres”, explicó a Pikara Magazine la experta responsable de presentar las acusaciones contra la violencia sexual, Bárbara Tardón.
“Es necesario que la violencia sexual sea considera una cuestión de Estado y, para ello, es fundamental una reforma de la Ley Orgánica 1/2004 para reflejar todas las violencias que se ejercen contra las mujeres, incluida la violencia sexual”, exigió en su alegato final.
La Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género sólo recoge la violencia ejercida en el ámbito de la pareja o ex pareja. Asimismo, se solicitó la implementación de los convenios internacionales ratificados por España, como el de la CEDAW y el Convenio de Estambul, dirigidos a garantizar los Derechos Humanos de las mujeres.
SIN FINANCIACIÓN, NO HAY ACCIÓN
No podía faltar la alusión al Pacto de Estado, firmado el pasado mes de septiembre. La experta encargada de presentar el bloque, Elena Saura, denunció que “no se toman las medidas necesarias para prevenir y erradicar las violencias de género”. También señaló la necesidad de adjudicar presupuesto al Pacto para que “no nazca muerto” y exigió el aumento de 200 millones de euros para “dar credibilidad y viabilidad a todas las medidas”.
“Tenemos leyes muy buenas y este Tribunal debería servir para que se apliquen y se les dote de recursos”, señaló por su parte una mujer asistente.
El “Tribunal de Mujeres” creó un espacio seguro donde denunciar las violaciones de derechos de las mujeres y la impunidad imperante. Ha sido un altavoz que le ha dicho al Estado y al sistema que los movimientos feministas y los feminismos estamos atentos y sabemos que son cómplices y culpables, por eso lo denunciamos y condenamos. Una muestra de la fuerza de la lucha de las mujeres por su derecho a vivir una vida libre de violencias machistas.
Por desgracia, este acto simbólico se quedará sin repercusiones reales en la legislación o en los presupuestos, pero sí tendrá importantes efectos en la participación y construcción política de las mujeres. Un acto de reparación simbólica para miles de ellas pero también con un claro mensaje educativo dirigido a toda la sociedad.
*Este artículo fue retomado del portal Pikara Magazine
Foto: Silvia Fernández de Cañete
Por: Silvia Fernández de Cañete*
Cimacnoticias | Bilbao, Esp

Violación en sanfermines: Yo sí te creo



Violación & Agresiones machistas

Begoña Zabala

Emakume Internazionalistak

Algunas reflexiones sobre el juicio que se esta llevando a cabo a los 5 hombres (autodenominados la manada) que violaron a una mujer en las fiestas de San Fermín (Navarra) en Julio 2016.

Desde el Movimiento Feminista de Nafarroa (Navarra) llevamos años y años haciendo una estruendosa labor de denuncia de las agresiones machistas, específicamente en las fiestas, no sólo en los Sanfermines. Hay sucesos que trastocan todas las medidas y prevenciones. Uno de ellos fue el asesinato de Nagore Lafagge Casasola, el mismo día 7 de julio de 2008, por parte de Diego Yllanes, en casa de éste, cuando ella se negó de forma rotunda a mantener relaciones sexuales con el que sería su asesino. 

Esta negativa le costó la vida, fue estrangulada por el agresor. Ahora se está conociendo en vista oral en la Audiencia Provincial de Navarra el caso de la violación múltiple ocurrida en los Sanfermines de 2016. La relevancia mediática es superlativa. Así que, dando por conocidos casi todos los elementos más destacados, me gustaría poner sobre el tapete algunos elementos que pueden situar el tema, más allá de la rabia y la impotencia que se siente ante los despropósitos que tenemos que estar oyendo. En primer lugar conviene señalar que en Sanfermines se producen muchas, muchísimas agresiones machistas. Negarlo es hacer la política que venía haciendo UPN de ignorar lo que sucedía y no poner ni una sola medida de prevención. Y no sólo en los Sanfermines. Podemos recordar que este año de nuevo empezaron las denuncias de las agresiones con las primeras fiestas de barrios y pueblos allá por el mes de mayo. 

Ante ello, la mejor medida es la visibilización y la prevención. En esto está el movimiento feminista, las organizaciones populares de Iruñea y el propio Ayuntamiento. También debemos reseñar que tanto el caso de Nagore Lafagge Casasola, como el de la violación múltiple, son casos extremos que superan todas las prevenciones y son posibles debido a la dominación masculina y a la violencia machista cuando se ejerce desde una posición de mayor impunidad y violencia. 

¿Cuáles son esos espacios?. Los de la prevalencia de la violencia física brutal masculina, infinitamente mayor si se ejerce por parte de cinco hombres, en espacios privados, cerrados, imposibles de ser traspasados por los gritos o llamadas de auxilio. Dos hombre pertenecen a cuerpos armados, otro está entrenando. O por un solo hombre que, como se ha podido comprobar, desgraciadamente, está dispuesto a matar si no se cede a sus deseos. El caso de la violación múltiple, cuyos autores se autodenominan manada, recuerda a los casos analizados por la antropóloga Rita Segato, cuando estudia el feminicidio de Ciudad Juárez. Violencia de expresión, para mostrar a sus “pares”, los otros hombres, que es capaz de dominar y de violentar a las mujeres, adueñarse de sus vidas, decidir sobre su muerte, y demostrar que merecen el calificativo viril de hombres para ser aceptados en la fratria. 

Ocurrida la violación múltiple la joven es rápidamente auxiliada por unas personas que la ven llorando, y posteriormente por varios policías, quienes ponen en marcha el protocolo de atención a víctimas. Se detiene de forma muy rápida a los agresores, funcionando el mecanismo judicial-policial de forma normal. Resaltamos esto porque en otros casos no ha funcionado así. Precisamente una de las características más graves de la violencia machista es la lentitud o el mal funcionamiento de los aparatos de justicia y de atención y auxilio, lo que muchas veces conlleva también impunidad que multiplica los efectos dañinos de la agresión. 

En todo caso, lo que se quiere resaltar en este caso y ponerlo con mayúsculas es la respuesta inmediata que tuvo la agresión. Inmediata, multitudinaria, contundente, masiva, emocionante, solidaria. Y sobre todo feminista. Una vez denunciada por la agredida la violación, sin titubeos, la condena fue unánime. Al igual que la campaña recientemente presentada bajo el lema “Emakumeen egia aitortu. Nik sinisten dizut” (Reconocer la verdad de las mujeres. 

Yo te creo), auspiciada por el Foro Social Permanente, Grupo de Género, todas salimos a la calle en apoyo solidario: Nosotras sí te creemos, y por eso denunciamos la brutal violación. Nosotras no necesitamos más pruebas que el testimonio de la agredida. Nosotras sí sabemos que esos machos, en número de cinco, utilizaron su fuerza para anular su libertad y doblegar su cuerpo. Con independencia de las triquiñuelas procedimentales y judiciales que se utilicen nuestra verdad, la verdad de las mujeres, es nuestros relato. Ahora se está realizando la vista oral. 

El juicio es a puerta cerrada, y algunos medios se van haciendo eco de lo que transciende. Sólo resaltaré dos titulares inquietantes que nos retrotraen a fechas de la dictadura y su prolongación. Después de la sesión del testimonio de la joven agredida muchos destacan que no se resistió, pues se encontraba en estado de shock. ¿Es necesario resistirse ante una agresión machista? Y en ese caso, ¿cuánto y cómo?. Una vez más, la palabra de la mujer, el NO, no vale nada. Tiene que poner su resistencia corporal, “cerrar las piernas”, para ser sometida y además violada, y terminar quizás muerta. 

Esto le ocurrió a Nagore Lafagge. Se resistió. Y fue asesinada Aparece ahora un informe de un detective privado que ha seguido a la agredida, contratado por la defensa de los violadores. Parece, que relata la normal vida que lleva la joven. Ahora dicen que es para valorar las secuelas. ¿Es este realmente un método de valoración de secuelas minimamente fiable? Se ve que ciertos abogados no aceptan las valoraciones médicas y psicológicas. Sabemos que lo que se quiere hacer es extender un manto de duda y sospecha sobre la agredida. ¿Volvemos a los tiempos en los que se juzgaba la honestidad de la mujer?. 

Mientras tanto, de la vida anterior de estas personas, con comportamientos sub-humanos, no puede aparecer nada. Antes y después de la declaración: Yo sí te creo.

215.000 crímenes de violencia sexual en 2015 en la Unión Europea



25 de noviembre Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer


El Salto

Según Eurostat, en España se registraron 9.869 crímenes de violencia sexual en 2015, de los que 1.229 fueron violaciones. En la Unión Europea, más de nueve de cada diez víctimas de violación fueron mujeres.

Durante 2015 los distintos cuerpos de policía de la Unión Europea registraron un total de 215.000 crímenes de violencia sexual, de los que aproximadamente un tercio –unos 80.000– fueron violaciones, según los datos publicados hoy por Eurostat.

El informe subraya que más de nueve de cada diez víctimas de violación –y más de ocho de cada diez en casos de acoso– fueron mujeres y chicas, mientras que prácticamente todos los encarcelados por estos delitos fueron hombres (el 99%).

En términos absolutos, Eurostat indica que Inglaterra y Gales registraron el número más elevado de agresiones sexuales en 2015 (64.500, de las que el 55% fueron violaciones, 35.800), seguidos a distancia por Alemania (34.300, con un 20% de violaciones, en torno a 7.000), Francia (32.900 y un 40% de violaciones, 13.000) y Suecia (17.300, de las que 5.500 fueron violaciones).

En España se registraron 9.869 crímenes de violencia sexual, de los que 1.229 fueron violaciones.

En términos relativos, Suecia registró la tasa más alta, con 178 crímenes de violencia sexual por cada 100.000 habitantes, por delante de Escocia (163), Irlanda del Norte (156), Inglaterra y Gales (113) y Bélgica (91). En cuanto a las violaciones, Inglaterra y Gales tienen el registro más alto, con 62 por cada 100.000 habitantes, seguidas por Suecia, con 59.

En España, de acuerdo a los datos facilitados por Eurostat, se produjeron en 2015 21 crímenes de violencia sexual por cada 100.000 habitantes, con una tasa de 2,65 violaciones.

Eurostat recuerda que estas estadísticas no reflejan necesariamente el número real de crímenes de violencia sexual sino aquellos que son denunciados y registrados por la policía.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/violencia-machista/215000-crimenes-de-violencia-sexual-en-2015-en-la-union-europea

Una carga muy pesada



El papel de los líderes espirituales es ponerse a la par de sus feligreses, no en su contra
No te quejes si te violan, si te acosan, si te matan. La culpa siempre es tuya... 
Cuando un líder de la Iglesia Católica adjudica a las mujeres la culpa por la violencia ejercida en su contra lanza un poderoso mensaje a la sociedad. Lo dicho por el cardenal Juan Sandoval Iñiguez al afirmar durante una entrevista en Canal 44 de México que los feminicidios perpetrados en ese país se deben a la “imprudencia de las mujeres” es un peligroso aval favorable a quienes cometen esa clase de crímenes. Este comentario podría parangonarse al manejo noticioso de ciertos medios de comunicación que insisten en calificar el feminicidio como crimen pasional.
El cardenal debería conocer la patológica anormalidad de la situación de violencia contra la mujer mexicana y de cualquier otra latitud. El prelado tiene la obligación de reflexionar desde una perspectiva humana y espiritual, si es que su mentalidad patriarcal se lo permite, con el objetivo de comprender que ese afán por convertir a la mujer en la única responsable de la violencia a la cual se enfrenta no es natural ni aceptable en las relaciones entre personas de distinto sexo.
Cuando el representante de una institución tan poderosa e influyente en nuestros países como la Iglesia Católica se permite emitir opinión sobre algo tan complejo y trágico como la violencia criminal contra niñas, adolescentes y mujeres, compromete de hecho la legitimidad de su investidura. El cardenal Sandoval Iñiguez emite una sentencia de culpabilidad contra todo un sector mayoritario de la sociedad al mezclar conceptos atávicos y consignas moralistas, con lo cual termina por justificar a los perpetradores como si su comportamiento fuera parte de una masculinidad normal y permitida en la sociedad y, de paso, poniendo el dedo sobre sus víctimas subrayando así los parámetros sociales de discriminación.
El papel de las instituciones religiosas debería experimentar una revisión y actualización urgentes para ponerse a la par de otras instancias enfocadas en la promoción de la igualdad, el respeto por los derechos humanos de la población más afectada por la violencia, la injusticia y la pobreza. Dejar de predicar desde las alturas de sus privilegiadas posiciones para bajar al terreno llano y ponerse a la par de sus seguidores. Comprender, por fin, cuáles son los motivos profundos de la violencia de género y contribuir a erradicarlos, porque entre sus feligreses también hay hombres convencidos de su derecho para ejercer la violencia en casa contra su familia, hay violadores, pederastas, acosadores sexuales y asesinos.
Como líderes espirituales, deberían ser los primeros en exigir la implementación de programas completos y bien diseñados para extender en todos los sectores de la sociedad la educación sexual desde la infancia, garantizar a la población femenina el acceso a una educación de calidad y romper los paradigmas de exclusión y discriminación de género que suelen marcar las relaciones dentro de los ámbitos familiar, laboral y social. Desde sus púlpitos, un mensaje de solidaridad, empatía y justicia sin sesgos sexistas representaría un golpe de timón de gran impacto para nuestras sociedades tocadas por la tragedia feminicida.
Para las mujeres, la condena implícita en el comentario del cardenal es una carga muy pesada sobre sus hombros. Es tan injusta como irresponsable, sobre todo cuando este prelado ejerce su misión en uno de los países con los mayores índices de feminicidio del mundo. Un país, además, en donde la mayoría de la población es profundamente creyente y necesita una guía graníticamente comprometida con los derechos humanos.

Siete mujeres dirigirán el próximo Foro Económico de Davos


Este año ha aumentado la brecha entre sexos y haría falta un siglo para que sean eliminadas esas diferencias, frente a los 83 años que eran necesarios un año antes

Se busca que aceleren la igualdad de género con políticas más audaces

Por Gloria Analco

Cd. de México, 23 nov. 17. Am3coPress/ SemMéxico.- Un enérgico llamado a la acción lanzará a los gobiernos y a las empresas la edición 48 del Foro Económico Mundial de Davos (WEF), para que aceleren la igualdad de género con políticas más audaces, frente al estancamiento en que se encuentra.

Para ser más explícito, el WEF optó porque siete mujeres presidan la próxima reunión de líderes mundiales y empresariales, y ni un solo hombre, en momentos en que el índice global de igualdad de género de ese Foro está mostrando que las brechas de género más desafiantes se presentan en las esferas económica y de salud.

La situación es de tal gravedad, que el Informe Global Gap 2017 del World Economic Forum (WEF) –más conocido como el Foro de Davos- puso al descubierto que la brecha de paridad entre salud, educación, política y del lugar de trabajo “se está ampliando por primera vez desde que comenzaron los registros en 2006”.

Dado el continuo aumento de la brecha económica de género en el mundo, el WEF, en sus siglas en inglés, consideró en su último informe –que dio a conocer este mes- que “ahora no se cerrará por otros 217 años” de continuar las cosas como van.

Por ello, para apresurar el paso y lograr el progreso hacia la igualdad en el pilar económico, el cual “se ha frenado drásticamente”, el Foro de Davos insistirá al mundo en la relevancia de las estimaciones que encontró en su estudio y que sugieren que la paridad económica de género podría agregar un significativo incremento del PIB a nivel mundial.

Según esas estimaciones, el mundo en su conjunto podría aumentar el PIB en 5.3 billones de dólares para 2025, cerrando la brecha de género en la participación económica en un 25 por ciento.

Por países, China podría experimentar con la paridad de género un aumento del PIB de 2.5 billones de dólares para entonces; el Reino Unido, 250 mil millones; EE.UU., 1.750 millones; Japón, 550 mil millones; Francia, 320 mil millones, y Alemania agregaría a su PIB 350 mil millones de dólares.

En 2017, la brecha entre mujeres y hombres en la participación económica siguió siendo amplia, al cerrarse sólo el 58 por ciento de esa brecha contra el 59 por ciento en 2016, y significó el valor más bajo medido por el índice del Foro de Davos desde 2008.

En el ranking global, México está posicionado en el lugar 81 de 144 naciones evaluadas por el Foro de Davos sobre cuatro ejes: participación y oportunidades económicas, acceso educativo, salud y supervivencia, y empoderamiento político.

En conjunto, tales ejes arrojaron una brecha de género en 2017 de 68 por ciento, que al ritmo actual de progreso, la brecha global de género de todos los ejes puede cerrarse en 61 años en Europa Occidental, 62 años en el sur de Asia, 79 años en América Latina y el Caribe, 102 años en África Subsahariana, 128 años en Europa del Este y Asia Central, 157 años en el Medio Oriente y África del Norte, 161 años en el este de Asia y el Pacífico, y 168 años en América del Norte, donde se encuentra México.

Sobre la brecha económica de género, menciona que mientras una mujer mexicana gana 11 mil 861 dólares anuales, un hombre recibe 23 mil 913 dólares cada año por el mismo empleo.

Para lograr mejorar la paridad de género y generar dividendos económicos importantes a nivel global -según el Foro de Davos-, las empresas deben priorizar la igualdad de género como “un imperativo económico y un acto moral crítico”, ya que considera que las decisiones que se toman todos los días “impactan la igualdad de género en todo el mundo”.

Por ello, para promover que los gobiernos y las empresas mejoren la paridad de género, la próxima reunión del Foro Económico Mundial estará presidida sólo por mujeres, incluidas la directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, la primera ministra noruega, Erna Solberg, y la presidenta ejecutiva de IBM, Ginni Rometty.

Es histórico que esas reuniones, que se celebran anualmente en la estación suiza de Davos, han carecido de representación femenina suficiente, como lo mostró la que se celebró este año con la asistencia de sólo el 18 por ciento de mujeres.

Ahora, la reunión de Davos, una de las citas más importantes a nivel económico y político en el mundo, estará dirigida por siete mujeres que fungirán como copresidentas del evento de cuatro días, entre el 23 y el 26 de enero del próximo año.

Además de las ya mencionadas, las restantes copresidentas serán Sharan Burrow, secretaria general de la Confederación Internacional de Sindicatos, Isabelle Kocher, consejera delegada de la empresa ENGIE, Chetna Sinha, presidenta de la Fundación Mann Deshi, y Fabiola Gianotti, directora general de la Organización Europea para el Análisis Nuclear.

Ellas conforman un grupo selecto de políticas y presidentas de importantes empresas, y en estos momentos están diseñando el programa y dirigiendo las discusiones para afinar el tema de la próxima conferencia, el cual será: “Explorar las causas y las soluciones de las fracturas políticas, económicas y sociales que afronta la sociedad global”, con énfasis en la igualdad de género.

En el Foro Mundial Económico del próximo mes de enero habrá unos 3 mil participantes de más de 100 países, quienes debatirán ese tema y esta vez las voces de las mujeres deberían oírse muy alto.

El FMI, que dirige Christine Lagarde, una de las copresidentas de la próxima conferencia de Davos, ha puesto el acento en estos años en la necesidad “macroeconómica y social” de empoderar a las mujeres y estimular su inclusión en el mercado de trabajo.

Según el FMI, las mujeres representan el 40 por ciento de la fuerza de trabajo a nivel global, con grandes disparidades en regiones como Oriente Próximo, donde apenas supone el 21 por ciento.

Para el Foro de Davos, este año ha aumentado la disparidad entre sexos y considera que haría falta un siglo para que sean eliminadas esas diferencias, frente a los 83 que eran necesarios un año antes.

El informe recalca que las brechas con menos posibilidades de cerrarse son las esferas económica y de salud, mientras que la brecha de género de la educación podría reducirse a la paridad en los próximos 13 años, en tanto que la política tiene actualmente la mayor brecha de género, pero también es la que muestra el mayor progreso, y la cual podría cerrarse en 99 años.

También señala que la brecha en materia de salud es mayor de lo que era en 2006, cuando el Foro de Davos empezó a realizar la medición sobre las distintas brechas de género, y si bien todas las regiones del mundo registran una brecha de género más estrecha que hace 11 años, considera que se seguirán necesitando más esfuerzos para acelerar el progreso.

En la próxima cita del Foro de Davos se echará toda la carne al asador para lograr un gran despliegue a favor de las mujeres, la otra mitad de la población mundial, lo cual puede tener una gran influencia en el crecimiento económico, la competitividad y en la preparación para el futuro de las economías y las empresas de todo el mundo.

Foto: SemMéxico.

Defensoras de derechos son objeto de ataques con sesgo de género



El artículo integra la cobertura de IPS sobre el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el 25 de noviembre, y los 16 días de activismo para erradicar la violencia de género.

Por Mariela Jara


Fanny Kaekat, lideresa indígena del pueblo shuar arutam, lleva una vida defendiendo los territorios de sus comunidades en el sureste de Ecuador de la amenaza de la explotación minera. Posa en el 14 Encuentro Feminista Latinoamericano, en Montevideo, delante de un cartel que reza: “mi cuerpo, mi territorio”, un lema de las defensoras de derechos. Crédito: Mariela Jara/IPS

MONTEVIDEO, 24 nov 2017 (IPS) - Amenazas veladas y directas, difamación, criminalización de sus luchas, ataques a su vida privada, destrucción de bienes para el sustento familiar y hasta el asesinato son algunas formas de violencia de género que se extienden por América Latina contra las mujeres defensoras de derechos.


“Nos quieren sacar de nuestra tierra, no nos dejan en paz. Los helicópteros vuelan a la medianoche, dicen que nos van a atacar”, relató a IPS la indígena ecuatoriana Fanny Kaekat, lideresa del pueblo shuar arutam, que por décadas resiste el acoso de las mineras interesadas en explotar el oro de sus territorios, en el sureste del país.


En el 2016 el gobierno del entonces presidente Rafael Correa (2007-2017) declaró el estado de excepción y los militares ingresaron para forzar la salida de las familias. El ensañamiento fue con las mujeres, denunció Kaekat, en el marco del 14 Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe (Eflac), realizado en la capital uruguaya.


“Las defensoras desafían muchos roles tradicionales y culturales, rompen con el estereotipo de la mujer dedicada al ámbito del hogar y se movilizan por una doble agenda, la soberanía de sus cuerpos y de sus territorios, la libertad para decidir sobre ellos. La respuesta del sistema es el disciplinamiento”: Denisse Chávez.


“Nosotras por nuestra cultura tenemos varios hijos, cinco, seis, no podemos desplazarnos fácilmente como los hombres, que rápido suben a la montaña. Cuando llegaron los soldados quemaron nuestras chozas y patearon las ollas de comida”, recordó Kaekat sobre el simbólico destrozo de objetos de uso doméstico y necesarios para el sustento.


La violencia contra las mujeres defensoras de derechos fue uno de los ejes temáticos del Eflac, que congregó a unas 2.000 feministas entre el jueves 23 y el sábado 25, el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que abre 16 días de activismo para erradicar un flagelo que en la región lejos de disminuir crece.


Así lo constata el informe  “Del compromiso a la acción: políticas para erradicar la violencia contra las mujeres en América Latina y el Caribe“, lanzado el miércoles 22 por ONU Mujeres y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que subraya que la región tiene las tasas más altas de violencia de género fuera de la pareja y la segunda más alta dentro de ella.


En ese contexto, se recordó en el Eflac que en 2016 también se asesinó en Honduras a la ambientalista Berta Cáceres, dirigenta del pueblo lenca y activista feminista, quien lideraba en su país la defensa del derecho al agua y la lucha contra la construcción de una presa en el río Zarca.


La autoría intelectual del asesinato de la ambientalista reconocida internacionalmente sigue sin determinarse, aunque su familia la atribuye a la empresa Desarrollos Energéticos SA, encargada de la obra.


Ese año fue especialmente cruel para quienes defienden sus territorios de la voracidad de empresas que desarrollan proyectos de diverso corte extractivista sin respetar el derecho a la consulta previa e informada de los pueblos indígenas y sin tener en cuenta los irreparables daños para el ambiente y las comunidades.


El informe anual 2016 de la no gubernamental Global Witnees indica que 60 por ciento de los 200 asesinatos de defensoras y defensores en el mundo ocurrieron en América Latina.


Para Denisse Chávez,  del peruano Grupo Impulsor Mujeres y Cambio Climático, hay una escalada de violencia hacia las mujeres de las comunidades, con mayor énfasis a las defensoras, por el rol que cumplen en el arraigo comunitario.


Yanet Caruajulca, activista peruana por el derecho al agua y a un ambiente sano, ante un cartel del 14 Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe en la capital de Montevideo, donde uno de los ejes fue el análisis de los ataques con sesgo de género de los que son víctimas las defensoras de derechos en la región. Crédito: Mariela Jara/IPS


“Esta alianza del capitalismo extractivista con el patriarcado coloca como blanco a las mujeres y busca controlar y someter tanto sus cuerpos como sus territorios. Quienes se rebelan, protestan y defienden sus derechos a ser libres y soberanas son reprimidas y violentadas de múltiples formas”, aseguró a IPS.


Recordó que en el primer Tribunal por Justicia y Defensa de los Derechos de las Mujeres Panamazónicas y Andinas, realizado dentro del VIII Foro Social Panamazónico, realizado en abril en la selva central peruana.


Allí se analizaron casos emblemáticos de seis países que evidenciaron que la violencia hacia las defensoras es por su rol de defensa de los territorios y en la continuidad de la vida comunitaria, junto con sesgos específicos de género.


“Es un rol que además contribuye a preservar los bienes de la naturaleza, culturas y cosmovisiones que aportan a la sostenibilidad de la vida”, remarcó la activista quien junto con otras organizaciones ha impulsado una campaña regional por los derechos de las defensoras durante el Eflac.


Nilde Sousa, de la Articulación de Mujeres Brasileñas, denunció en el encuentro los despojos de territorios en su país. Uno de los casos emblemáticos es el de la central hidroeléctrica de Belo Monte sobre el río Xingú, que comenzó a operar en 2016, en el estado amazónico de Pará.


La construcción de ese megaproyecto, aseguró,  implicó el desplazamiento de familias, destrucción de ecosistemas e incremento de las violencias, especialmente la explotación sexual de niñas y adolescentes.


“Venimos luchando sin tregua y le decimos a este avance capitalista que nuestros cuerpos no se violan, nuestros territorios no se violan, se respetan”, proclamó Sousa.


Pese a todo, gracias a sus luchas las defensoras de derechos han ganado espacio público, se constató en Montevideo.


“Las defensoras desafían muchos roles tradicionales y culturales, rompen con el estereotipo de la mujer dedicada al ámbito del hogar y se movilizan por una doble agenda, la soberanía de sus cuerpos y de sus territorios, la libertad para decidir sobre ellos. La respuesta del sistema es el disciplinamiento”, explicó Chávez, tomando el concepto aportado por la académica feminista argentina Rita Segato.


Yanet Caruajulca es una de esas mujeres que se ha sacudido los moldes tradicionales y en las alturas altoandinas de Perú, en la región de Cajamarca, defiende el derecho al agua y demanda el retiro de diversos enclaves mineros.


Ella dirige la Federación Regional de Rondas Campesinas y ha salido numerosas veces a las calles a protestar. Hoy se encuentra enjuiciada, acusada de vandalismo desde  2013. “El 12 de diciembre estoy citada para la sentencia” informó a IPS antes de asegurar que su proceso judicial ha sido tortuoso.

“No tenía abogado defensor, las audiencias no son en mi localidad, Bambamarca, sino en la capital, Cajamarca,  a más de dos horas y media de distancia por carretera. Y no tengo los medios económicos para todos esos gastos”, refirió.


El uso indebido del derecho penal es justamente uno de los métodos reportados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), para criminalizar la protesta social que involucra a defensores y defensoras.


Un informe de la CIDH de  2015 revela que entre los efectos de la criminalización están los daños a la salud mental, alteración de la vida familiar y efectos en la vida comunitaria.


De ello puede hablar  Caruajulca. “Para mí es una preocupación permanente, pienso qué pasará con mis hijos si me condenan, y también que si eso sucede, ya no podría hacer nada. Además, sería un mensaje a la población de que no hablen, no protesten, no reclamen por sus derechos porque si lo hacen, les puede ocurrir lo mismo”, dijo.


Como en su caso o el de Berta Cáceres y otras defensoras de derechos, las instituciones se muestran débiles para protegerlas y hacer justicia.


Las relatorías  de Derechos Humanos de las Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de la CIDH han hecho sucesivos exhortos a los Estados de la región para que cumplan con proteger y garantizar los derechos de las personas activistas.  Inclusive en la ONU hay una resolución específica al respecto.


Sin embargo los peligros persisten para ellas. Pero, se aseguró en los diferentes espacios del  Eflac,  es en la movilización articulada de las mujeres es donde encuentran el apoyo y la fuerza para seguir, bajo el lema del encuentro: “diversas pero no dispersas”.


Editado por Estrella Gutiérrez


Desdeña la cadena Wendy’s campaña contra acoso sexual


En los campos de Estados Unidos, 80% de jornaleras reporta abusos sexuales, según estudios

Trabajadores de Immokalee, en defensa de la dignidad de la mujer

Integrantes de la coalición protestan en las oficinas de la cadena de comida rápida Wendy’s

Integrantes de la coalición de Trabajadores de Immokalee realizaron ayer una marcha encabezada por mujeres en el centro de Manhattan, Nueva York, a las puertas del edificio de lujo donde se ubican las oficinas de Nelson Peltz, presidente de la junta directiva de la cadena Wendy’s, que a diferencia de sus competidores como McDonald’s y Burger King, se niega a sumarse al Programa de Comida Justa que, entre otras cosas, lucha por elevar el ingreso de jornaleros dedicados a la cosecha de jitomate en Florida y otros estados

Como parte de su incesante y exitosa campaña nacional para lograr que las empresas de la rama alimentaria se sumen al Programa de Comida Justa, la cual incluye protecciones contra el hostigamiento sexual de las trabajadoras (tema que hoy ocupa la atención nacional), la Coalición de Trabajadores de Immokalee (CIW, por sus siglas en inglés) marchó junto con sus aliados a las oficinas del presidente de la junta de directores de Wendy’s en esta ciudad.
Después de 10 días de foros y reuniones con estudiantes, trabajadores y religiosos en diferentes partes de Nueva York, donde también circuló su exhibición móvil Cosecha sin violencia, esta gira culminó con una marcha encabezada por jornaleras de la coalición de un Wendy’s en el centro de Manhattan a las puertas del edificio de lujo donde se ubican las oficinas de Nelson Peltz, presidente de la junta directiva de la cadena.
Además de decenas de integrantes de la CIW –conformada en su mayoría por inmigrantes mexicanos, centroamericanos y caribeños– se sumaron cientos de religiosos, trabajadores (entre ellos taxistas), estudiantes y activistas de la región de Nueva York.
La cadena de comida rápida Wendy’s, a diferencia de casi todas sus competidoras como McDonald’s y Burger King, rehusa sumarse al Programa de Comida Justa (FFP, por sus siglas en inglés) la cual además de establecer normas y elevar el ingreso de los jornaleros dedicados a la cosecha de jitomates en Florida y otros estados, también establece un código de derechos humanos que incluye la cero tolerancia al hostigamiento sexual de las trabajadoras.
De hecho, en lugar de firmar el acuerdo –como lo han hecho unas 14 cadenas nacionales que usan el jitomate cosechado en Florida en sus tiendas– Wendy’s ahora está comprando jitomate de México, donde no tiene que sujetarse a normas laborales ni atender la violencia sexual en los campos, acusa el CIW.
“Queremos que Wendy’s no siga apoyando la violencia contra la mujer, que no se sigan aprovechando de las trabajadoras, que no sigan negociando con la dignidad de los seres humanos”, afirmó Guadalupe Gonzalo, integrante de la delegación de mujeres de la CIW que viajó a Nueva York. El FFP es la solución al abuso sexual que padecen los trabajadores agrícolas, subrayó la jornalera originaria de Guatemala en entrevista con periodistas durante la acción de protesta.
El FFP de la coalición ha sido premiado por la Casa Blanca (obviamente no por el actual ocupante, sino por el anterior) y varias fundaciones y organizaciones de derechos humanos y civiles (el Centro Robert F. Kennedy, el Franklin D. Roosevelt, Iniciativa Global Clinton) y elogiado por la Organización de las Naciones Unidas, la Harvard Business Review y medios nacionales, entre otros, como una incitativa innovadora que está transformando las condiciones de trabajo de los jornaleros en los campos de Estados Unidos.
En el transcurso de la semana anterior, junto con la exhibición móvil de Cosecha sin violencia, representantes de la CIW realizaron foros e intercambios con comunidades religiosas, estudiantes, organizaciones de trabajadores inmigrantes como la Alianza de Taxistas de Nueva York, entre otros.
Esta campaña nacional de la CIW, encabezada por sus mujeres a lo largo de los meses recientes, ha cobrado mayor atención ante la ola de denuncias sobre el hostigamiento y abuso sexual por hombres poderosos que ha inundado a Hollywood, el mundo de los medios, el ámbito político de Washington y más, detonando un debate nacional sin precedente sobre el tema. En los campos de este país, según algunas investigaciones, 80 por ciento de las jornaleras reporta abusos sexuales. El FFP es considerado el programa más efectivo en su sector de prevención de ese tipo de abuso.
Gonzalo afirmó que en estos momentos en que el tema se ha vuelto nacional, con el FFP ahora podemos trabajar con dignidad, podemos hablar, defender nuestros derechos y tener justicia en nuestro trabajo. Informó que buscaron sin éxito un diálogo con Peltz y otros directivos como hijos de madres, hombres de familia, pensando que tendrían ese corazón, pero se siguieron negando abrir la puerta. Y eso que ellos tienen una mujer como su marca, señala, Por eso vamos a seguir protestando, y aumentando las alianzas con otros sectores, como los estudiantes y líderes religiosos, para presionar a Wendy’s.
El New York Times, en un reciente editorial sobre el estallido del debate nacional en torno al abuso y hostigamiento sexual, al abordar cómo todo esto debería cambiar la cultura nacional, y no sólo en lugares privilegiados como Hollywood y Washington, sino en todos los sitios de trabajo, identifica al FFP como un modelo a seguir. “Algunas de las empresas más grandes de la nación están procediendo en la dirección correcta. Por ejemplo, McDonald’s, Burger King, Aramark y Walmart han firmado un programa que requiere que los cultivadores de jitomate se adhieran a un código de conducta que prohíbe el hostigamiento y asalto sexual de los jornaleros y ofrece un sistema claro para que los 30 mil trabajadores de estos cultivadores puedan registrar quejas. Catorce empresas son parte del programa; muchas más deberían sumarse”, opinó el Times.
La campaña en torno a Wendy’s ahora incluye un boicot nacional a sus productos y el apoyo de decenas de organizaciones nacionales religiosas, sindicales, estudiantiles y de defensa de derechos humanos y de decenas de miles de simpatizantes.
Foto David Brooks
David Brooks
Periódico La Jornada
Martes 21 de noviembre de 2017, p. 29
Nueva York.

Pide Comité de CEDAW a Guatemala, mejorar acceso a justicia para mujeres


Presenta sus recomendaciones por octavo y noveno informe
  


Imagen retomada de la fundación Codespa.org

Fortalecer el acceso a la justicia de las mujeres, implementar un plan nacional de prevención de la violencia de género y garantizar la adecuada investigación y sanción de los delitos en contra de mujeres y niñas, particularmente el feminicidio/femicidio, son algunas de las recomendaciones al Estado guatemalteco de las expertas del Comité de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujeres (CEDAW).
En su octavo y noveno informe sobre la situación de las mujeres en el país, el Comité manifestó su preocupación por las múltiples barreras que impiden a las mujeres acceder a la justicia, incluida la limitada cobertura del sistema de justicia en lugares remotos y las barreras lingüísticas, que actúan como disuasivos para que las mujeres no presenten denuncias.
A esto se suma el continuo estigma social, los estereotipos y la discriminación de género, particularmente de las mujeres indígenas, en las instituciones del sistema de justicia, así como insuficiente capacidad de los funcionarios para investigar y procesar los casos de alto nivel sobre violencia contra las mujeres que continúan impunes.
La falta de justicia en estos casos se debe regularmente a la corrupción, la falta de independencia del poder judicial o la influencia que poderes no estatales ejercen sobre los jueces, incluso mediante amenazas o asesinatos, señaló el Comité.
Ante esta situación, recomendó a Guatemala garantizar el acceso a la justicia de las mujeres mediante la asignación de mayores recursos, el acceso a la asistencia jurídica, la interpretación y la implementación de protocolos de atención que tomen en cuenta las necesidades específicas de las mujeres, indígenas y afrodescendientes.
Recomendó además que se brinde capacitación obligatoria a jueces, abogados, personal encargado de hacer cumplir la ley y otros profesionales relacionados con el derecho de las mujeres al acceso a la justicia.
En el tema de las instituciones encargadas del tema de mujeres, el Comité CEDAW instó al Estado a que fortalezca el mandato de la Secretaría Presidencial de la Mujer (Seprem), eleve la secretaría a un nivel ministerial, le asigne los recursos adecuados y que mejore su eficiencia operativa.
También que se aumente la capacidad y los recursos de la Defensoría de la Mujer Indígena y la Comisión Nacional Para la Prevención de la Violencia Intrafamiliar y Contra la Mujeres (Conaprevi), y asegurar una mayor coordinación entre estas instituciones.
El Comité además recomendó implementar con carácter prioritario y dentro de un marco de tiempo específico un plan nacional para la prevención de la violencia de género contra la mujer, en el que se incluya a las indígenas, afrodescendientes, mujeres en situación de pobreza y discapacidad, así como las mujeres lesbianas, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales.
En este mismo tema, pidió que se establezca un sistema centralizado de recopilación de datos sobre la violencia de género contra las mujeres desglosado por edad y relación entre la víctima y el perpetrador.
La delegación que representó al Estado estuvo encabezada por Leticia Aguilar, titular de la Secretaría Presidencial de la Mujer (Seprem), y contó con la participación de funcionarios de la COPREDEH, el Ministerio del Trabajo, de Salud, representantes del Congreso y magistradas de las altas Cortes, presentes en la sede la ONU para el EPU de Guatemala, que tuvo lugar el 8 de noviembre.
El Comité dio al Estado un plazo de dos años para informar acerca de los avances en la investigación de Hogar Seguro, la ratificación del Convenio 189 de la OIT sobre Trabajadores Domésticos, y la participación de mujeres rurales, indígenas y garífunas en el desarrollo e implementación de políticas destinadas a conseguir su independencia económica.
De igual manera, el Estado deberá poner en conocimiento del Comité las medidas que tome para convertir la Seprem en un ministerio dotado de recursos suficientes para garantizar su funcionamiento.
Este Comité está conformado por 23 personas expertas internacionales que tienen como mandato velar por el cumplimiento de la Convención Internacional para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, instrumento ratificado por Guatemala en agosto de 1982.
Por: Carmen Lucía Castaño, corresponsal
Cimacnoticias/Cerigua | Ginebra, Sui

“La verdad no se puede ocultar por siempre”: mujeres de Atenco ante CoIDH


Recuperan su derecho a tomar la palabra, a nombrarse

Bárbara Italia, víctima de violencia sexual durante su declaración en la sala de juicios orales de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH). Imagen retomada del twitter de la CoIDH

Después de dos días en la sala de juicios orales de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH), el balance de las once mexicanas que acudieron a denunciar la tortura sexual por parte de policías municipales, estatales y federales es positivo porque lograron evidenciar que la verdad no se puede ocultar por siempre.
Las heridas emocionales ocasionadas hace más de once años siguen presentes pero se han transformado en fuerza. Así lo demuestran sus voces contundentes, sus movimientos certeros y los ademanes que hacen las once sobrevivientes de los operativos policiacos del 3 y 4 de mayo de 2006 en los municipios mexiquenses de Texcoco y San Salvador Atenco, en el Estado de México.
Finalizada la audiencia pública que se realizó los días 16 y 17 de noviembre en la sede de la Corte Interamericana, en San José, capital de Costa Rica, las mujeres decidieron hacer un paréntesis para hablar con los medios mexicanos sobre sus primeras impresiones tras escuchar las preguntas e inquietudes de jueces y de los funcionarios de las Secretarías de Relaciones Exteriores (SRE) y de Gobernación (Segob).  
Cinco de las denunciantes, conocidas como las “mujeres de Atenco”, charlaron con Cimacnoticias. En una entrevista colectiva María Patricia Romero Hernández, Bárbara Italia Méndez Moreno, Angélica Patricia Torres, Cristina Sánchez Hernández y Yolanda Muñoz Diosdada hicieron una evaluación positiva y esperanzadora de lo ocurrido durante los dos días en la Corte Interamericana.  
Durante la primera jornada Angélica Patricia, Bárbara Italia, Norma Aidé Jiménez Osorio, Claudia Hernández Martínez, y Suhelen Gabriela Cuevas Jaramillo presentaron su testimonio. Fueron interrogadas por su defensa, por los representantes del Estado mexicano y por la juez y los jueces de la CoIDH, encargados de juzgar las presuntas violaciones a Derechos Humanos.
En el segundo día de trabajo la delegación mexicana, encabezada por el subsecretario de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la SRE, Miguel Ruiz Cabañas Izquierdo, y la defensa de las mujeres, integrada por las abogadas de los Centros de Derechos Humanos: Miguel Agustín Pro Juárez y por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil), presentaron sus alegatos.  
RETÓRICA DE LA IMPUNIDAD
Las mujeres recuperaron su derecho a tomar la palabra. Así lo sienten y así lo dicen. Aunque sólo cinco estuvieron en el estrado de la Corte Interamericana todas se sintieron identificadas en cada testimonio porque prácticamente vivieron las mismas vejaciones e insultos por parte de los cuerpos policiacos de la Policía Federal Preventiva y de la Agencia de Seguridad del Estado de México.
- Anayeli García Martínez (AGM): “¿Cuál es el balance después de escuchar las preguntas y los argumentos del Estado mexicano?”. 
- María Cristina (MC): Los comentarios del Estado pues, sí, sabemos que quieren balconear, pero nunca ofrecieron, nunca nos dieron un apoyo y no sé de dónde sacan eso.
- Yolanda (Y): Yo creo que fue una estrategia del Estado porque ahorita quiere argumentar que ha hecho algo bien y eso es falso. En tiempo se pasaron años y hemos visto que no hubo justicia ni un seguimiento para crear un sistema de justicia bien que pudiese ser beneficioso para nosotras, realmente conforme a la ley.
- Patricia (P): Es una disculpa tardía porque ya han pasado once años. Ellos decían que teníamos derecho a una indemnización, a que nuestros hijos tuvieran becas, hablaron de derecho a tener casa habitación y a muchas facilidades. (Pero) A once años estamos esperando que pudieran resolver el castigo de todas esas personas que incurrieron en la desgracia.
- Angélica Patricia (AP): Para mí fue bueno llegar hasta esta instancia que es la Corte Interamericana. Vimos ahorita a los representantes del Estado mexicano como niños reprobados, no traían nada preparado. Las cifras estaban mal hechas. El representante del Estado decía que había 45 mil habitantes (que radicaban en la zona). No es lo mismo que decir cuántas personas había ese día, o sea, las cifras, todo mal.
“Todo mal como su posición ahorita. Querían seguir tapando el sol con un dedo, no estaban siquiera claros ni por dónde iban, no tenían conocimiento del caso, creo que muy mal por parte de ellos. La verdad no se puede esconder. Se vio claro como no pudieron esconder la verdad. A once años no han hecho absolutamente nada”.
- Bárbara Italia (BI): Voy a retomar la frase hermosa que encuadró muy bien la experiencia de hoy, de las declaraciones del Estado, que dijo Araceli Olivos, la representante de nosotras: Estamos escuchando y estamos de frente a la retórica de la impunidad. Y es precisamente eso que ha intentado el Estado mexicano, imponernos la impunidad.
“Me parece muy positiva la audiencia de hoy. Ha sido realmente un espacio reparador en el que nosotras nos hemos podido encontrar, las once. Hablar en voz alta, nombrarnos, decir nuestro nombre, y en un ambiente de igualdad de condiciones con el Estado, y frente a jueces que estaban en la mejor disposición de escuchar la verdad, de escuchar a las mujeres”.
ONCE AÑOS DE “EMPUJAR LA VERDAD”
Las sobrevivientes han invertido once años “en empujar la verdad y la dignidad” frente a funcionarios que en un primer momento las calificaron de mentirosas y que hoy dicen no poner en duda lo que les sucedió.
Como muestra, en esta ocasión el embajador Ruiz Cabañas Izquierdo recordó que en la audiencia que se realizó el 14 de marzo de 2013 en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en Washington, el Estado reconoció su responsabilidad y pidió una disculpa pública.
En la comparecencia de hace cuatro años ante la CIDH, órgano que remitió el caso a la Corte Interamericana, Lía Limón, subsecretaria de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos de la Segob, y Juan Manuel Gómez-Robledo, entonces subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la SRE, ofrecieron una solución amistosa que fue rechazada por las víctimas.
Después de un largo proceso que comenzó en abril de 2008 cuando las once mujeres enviaron su caso al Sistema Interamericano, se les preguntó:
- AGM: ¿Esta audiencia, la última sesión oral, se acerca a la justicia?
- C: Hay algo cerca. Esperemos que los jueces nos escuchen y nos den prioridad. Creo que se ha luchado muchísimo. Entonces ¿qué se persigue? Ante todo que se haga justicia y que se diga la verdad, por eso estamos aquí. Creo que este es el mejor camino porque tenemos un gran grupo de abogados y una Corte de las mejores, es la mejor.
- AP: Es solamente como un pasito, todavía falta mucho.
- BI: Creo que es indispensable y se requiere una sentencia que vaya en el sentido de las peticiones que hemos hecho hoy a la Corte. Que la Corte determine que el Estado tiene que investigar, juzgar y sancionar a los responsables materiales e intelectuales. Creemos que si no tenemos ese elemento particular en la sentencia, estos hechos van a quedar impunes. Once años de impunidad en México nos dan la razón.
Bárbara Italia, una de las cinco mujeres que declararon, insiste en que es necesario que el alto tribunal se pronuncie por una investigación que abarque todos los niveles de responsabilidad y que no se quede solamente en la reparación del daño material. Contundente, afirmó que no aceptarán un monto económico a cambio de la justicia. 
En la jornada del día 17 de noviembre, el embajador Ruiz Cabañas Izquierdo señaló que el Estado ya ha ofrecido medidas de reparación del daño pero pidió al pleno considerar que se requiere de la “cooperación de ambas partes” toda vez que las mujeres se han negado a participar en el diseño de las mismas. Por su parte, las sobrevivientes de tortura sexual y su defensa legal, argumentaron que la medida más sustantiva de la reparación del daño es una investigación seria. 
No obstante el Estado mexicano consideró que no podía sancionar a ningún mando. Su principal argumento es que la investigación que realizó la Suprema Corte de Justicia de la Nación en 2009, determinó que no había elementos para señalar la responsabilidad de la cadena de mando y que de hacerlo se estarían violando los Derechos Humanos de los jefes policiacos.
- AGM: ¿Qué opinan de que el Estado ya tenga un paquete de reparaciones y diga que no es posible investigar a quienes ordenaron el operativo?
- BI: El Estado mexicano, desde un poco antes de que se emitiera el informe de fondo, ya tenía su paquete de reparaciones. La vía que estaba buscando era la solución amistosa (mecanismo en la CIDH para evitar que un caso llegue a la Corte). El Estado mexicano tiene años intentando meter un paquete reparatorio que no tiene absolutamente nada que ver con la verdad.
El Estado podrá, en su retórica, seguir insistiendo en que hay medidas de reparación pero no son las que nos reparan a nosotras, son las que para ellos se apegan a esta lógica de pretender no investigar e irse con otras medidas individuales que, por supuesto son importantes, pero que no son vitales para nosotras. En esa lógica, el Estado seguirá diciendo misa pero nosotras no quitamos el dedo del renglón.
- AP: Una cosa es que quieran y otra cosa que se dé. Lo han intentado desde hace mucho. ¿Una solución amistosa? ¿De cuántos muertos que ha habido en México, de cuántas personas por políticas impunes? No puede haber solución amistosa. Ahorita ya no. Ya estamos en la Corte, la sentencia de la Corte será lo que se tendrá que llevar, eso no es negociable ya.
ROMPIENDO EL SILENCIO
La mañana del 16 de noviembre, las mujeres presentaron sus testimonios. Señalaron los daños psicológicos y familiares de la tortura sexual. Por ello, y pensando en lo que viven otras mujeres, pidieron que la Corte Interamericana considere en su sentencia que una de las medidas de reparación del daño sea la creación de un Centro de documentación y acompañamiento a mujeres sobrevivientes de tortura sexual.
Hicieron esta propuesta porque en su travesía por las instituciones mexicanas, la cual han sobrellevado arropadas por la sociedad civil, han conocido a más mujeres víctimas de tortura sexual. De ahí que el Centro que proponen tiene dos objetivos: dar acompañamiento a mujeres y sus familias desde un enfoque psicosocial y con una perspectiva de Derechos Humanos; y, documentar para comprobar cómo las fuerzas de seguridad ejercen la tortura sexual en todo el país.
- AGM: Algunos jueces preguntaron por qué afirman que la tortura es una práctica generalizada en México ¿por qué hacen esta afirmación?
- P: En todos los movimientos que ha habido, como fue Oaxaca y algunos otros, casi siempre se ve el mismo abuso de la fuerza, el abuso de las mujeres. Casi siempre que veo las noticias veo el abuso y no nada más es en México, es en diferentes países. Lo vimos en España, en Barcelona. Esa parte es la muestra de que es general. 
- BI: Cuando nosotras salimos (en 2006) se hablaba de violación y nosotras intentamos hacer una distinción sobre el uso político de la violación, como estrategia de control social. A ti te pueden violar en el microbús, te pueden violar saliendo de una fiesta y, sí, hay elementos de dominación pero es distinto. Hay una vulnerabilidad contra las mujeres muy específica cuando estas en custodia de agentes del Estado, eso por supuesto se configura en tortura sexual.
“Nosotras quisimos enfocar ese elemento y esa dimensión de la violencia contra las mujeres y cómo se tortura a las mujeres de una manera diferenciada que a los hombres. A las mujeres nos violan casi sí o sí, bajo contexto de detención. En otros periodos de la historia nos violaban pero no se miraba ni se daban pistas que tenía un elemento fuertemente político, de dominación de la sociedad y hacia los movimientos”.
Para Patricia, Angélica Patricia, Bárbara Italia, Yolanda y Cristina junto con Mariana Selvas Gómez, Georgina Edith Rosales Gutiérrez, Norma Aidé Jiménez Osorio, Claudia Hernández Martínez, Ana María Velasco Rodríguez y Suhelen Gabriela Cuevas Jaramillo, es claro que la tortura sexual es una herramienta del Estado y por eso seguirán luchando para que se deje de usar. 
Ahora llegaron a la última instancia facultada para juzgar violaciones a Derechos Humanos en el continente, y por eso esperan que una vez concluida la audiencia, los jueces Humberto Antonio Sierra Porto, Roberto F. Caldas, Eduardo Vio Grossi, Eugenio Raúl Zaffaroni, Patricio Pazmiño Freire y la jueza, Elizabeth Odio Benito, emitan una sentencia a su favor aunque la tortura sea irreparable.
Con la próxima resolución, que se espera para 2018, México podría sumar tres condenas de la Corte Interamericana por casos de tortura sexual contra mujeres. Las dos sentencias previas fueron emitidas en 2010 cuando el organismo encontró responsable al Estado mexicano por la tortura sexual de las indígenas tlapanecas Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú, agredidas por militares en 2002, en el estado de Guerrero.
Por: Anayeli García Martínez, enviada
Cimacnoticias | San José, CR

Acosadores y violadores también entre los nuestros


Marcos Roitman Rosenmann

Durante la Segunda Guerra Mundial ningún ejército quedó exento de abusos sexuales. Mujeres, niñas y niños fueron violados. Cuerpo arrasado, violentado, deshumanizado, demostración fáctica del poder sobre el enemigo. Tales prácticas se pueden rastrear hasta tiempos inmemoriales, pero en el siglo XXI la violación se considera un arma más de la guerra. En nuestra civilización occidental, culta pero hipócrita, se mantiene a costa de ser invisibilizada o negada. En el siglo XX, tras la guerra fría, la violación siguió siendo un método de lucha en manos de los ejércitos. Croatas, bosnios, serbios o estadunidenses en Afganistán, Irak o Guantánamo lo utilizaron. Igualmente, los honorables cascos azules de Naciones Unidas repiten las mismas prácticas. En Haití y el Congo, sin ir más lejos. Un Estado como Israel se jacta de las violaciones a mujeres palestinas a manos de sus soldados. Los mandos prefieren mirar hacia otro lado. Son cómplices, cuando no violadores. Durante las dictaduras cívico-militares en América Latina las violaciones superaron las expectativas. Incluían prácticas de zoofilia. En Chile, una mujer, oficial de carabineros y miembro de la Dina, Ingrid Olderock, fue la encargada de entrenar a los perros. Su historia ha sido relatada por Nancy Guzmán en el libro La mujer de los perros. La lista puede continuar. Sería extensa. Aunque siempre se justificó, eran impugnadas en los códigos militares y han sido escasos los procedimientos abiertos judicialmente por violación. Son pocos los ejércitos y movimientos de liberación nacional que actúan contra sus miembros en casos de abusos sexuales. En esta lista cabe mencionar al Movimiento 26 de Julio en Cuba o a los de liberación nacional en Centroamérica (URNG, FSLN, FMLN). Durante el conflicto armado no hubo contemplaciones. Dentro de las fuerzas populares, conocidos los casos, se actuó de inmediato.
Hoy salen a la luz acosadores y violadores en serie. Diplomáticos, políticos, directores de cine, deportistas, intelectuales, actores, militares. Todas, buenas personas, excelentes amigos, con una trayectoria profesional intachable y padres de familia responsables. Generales condecorados, ministros reputados y escritores de fama son salpicados por acusaciones de acoso, violencia de género o violación. Algunos incluso hablan de una nueva caza de brujas, como Woody Allen. Otros asumen la culpa o callan. Los casos se amontonan. Harvey Weinstein, Bill Cosby, Kevin Spacey. Sin olvidarnos de los ya conocidos de Roman Polansky y el pederasta Michael Jackson. ¿Cuántos más habrá? ¿Por qué ahora ven la luz? ¿Cuál ha sido el detonante? Se dice que ello responde a un mayor nivel de conciencia social, a una actitud firme de las víctimas por denunciar los hechos, la ruptura de la cadena del miedo y la repulsa social hacia los violadores. Lentamente las mujeres toman la decisión de no callar, a pesar del estigma que supone, en una sociedad machista, reconocer una violación o abusos sexuales. Parece que ha llegado el momento de hacer justicia. Tolerancia cero contra los abusos sexuales.
En América Latina el empalamiento y violación de Lucía Pérez en la ciudad de Mar del Plata, el 8 de octubre de 2016, fue un punto de inflexión. Supuso, por primera vez, una convocatoria multitudinaria, en todo el continente, contra la violencia de género y los feminicidios. Mujeres y hombres salieron a las calles para mostrar su rechazo. Mandatarios, dirigentes políticos, actores, dejaron constancia del repudio a la violencia de género. En México, carteles con lemas como Ni una menos, Somos el grito de las que ya no tienen voz acompañaron la manifestación. Sólo para 2014, según la Cepal, mil 678 mujeres fueron asesinadas por violencia de género.
Los casos que salen a la luz, de acosadores sexuales de guante blanco, protegidos por su estatus, eran conocidos, secretos a voces, una realidad consentida. Son buenos actores, mejores políticos, excelentes literatos, deportistas de élite y además son de los nuestros. Militan en nuestra organización, afines ideológicamente. Son colegas, amigos de infancia. En fin, se les puede tolerar, perdonar y callar sus gracias. Al fin y al cabo son minucias, y seguro que ellas algo aportaron. Argumentos pueriles, pero eficaces para acallar la conciencia.
No importa que en las aulas acosen a las estudiantes, las manoseen y asimilen a ganado. Quien lo hace es uno de los nuestros. Ocurre igual cuando se trata de condenar la corrupción. La nuestra es buena, la de los otros es la mala. Los violadores y acosadores están en el otro lado, nunca en el nuestro. Es un secreto a voces. Así nos va. Mejor mirar hacia otro lado. Incluso algunos les ríen sus felonías y no tienen problema en sentarse a una mesa, compartir café, participar en eventos académicos, aun a sabiendas de estar en presencia de auténticos depredadores sexuales. Pocos levantan la voz. Da igual el género. Mejor no desenmascararlo, ponerlo en evidencia, denunciarlo. Machos alfa, seductores natos, buenos amantes, ellos mismos se adjetivan. En no pocas ocasiones se vanaglorian públicamente. Si no tomamos conciencia, camparán a sus anchas, se sentirán protegidos y aceptados. No sienten rechazo. Al contrario, se creen inmunes, reconfortados, sabedores de estar entre los suyos o los nuestros. Si no se rompe este primer círculo de protección y complicidad será difícil actuar contra violadores y acosadores. No es posible mantener esta hipocresía y, de paso, condenar la violencia de género. Tal vez llegó la hora. Quien viola no puede ser nunca de los nuestros, salvo que seamos violadores y acosadores sexuales, a lo cual me niego.

Mujeres de Atenco, la voz de todas


  ZONA DE REFLEXIÓN



“Las mujeres nunca nos equivocamos cuando peleamos por nuestros derechos”, fue la respuesta de la jueza de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Elizabeth Odio Benito a Norma, una de las víctimas de tortura sexual en la represión ocurrida durante los operativos de mayo de 2006 en Texcoco y San Salvador Atenco, en el Estado de México.

Norma es la voz de muchas mujeres que se han preguntado si no es un error haber denunciado la violencia vivida, cuestionamiento que emana cuando son nuevamente revictimizadas por los administradores de la justicia mexicana; y es la voz de aquellas que guardan silencio por el terror de ser exhibidas con cuestionamientos soeces.

Por eso las palabras de Norma, representan la voz de todas las mujeres de Atenco y Texcoco que fueron violentadas los días 3 y 4 de mayo del 2006 y de las 31 mujeres que fueron torturadas sexualmente; y a la vez, es parte de las once que presentaron su testimonio ante la Corte.

Las mujeres de Atenco han caminado 11 años en búsqueda de verdad y justicia. En ese andar han recibido de todo por parte del Estado mexicano, menos justicia. Ellas han sido calumniadas, estigmatizadas, revictimizadas, pero no se han rendido porque saben que su dicho es verdad, y que unidas son más fuertes.

Once años para hacer oír su palabra, la que Peña Nieto quiso silenciar, en su momento, como gobernador del Estado de México, y hoy, al ocupar la silla presidencial.

Sin importar el tiempo transcurrido ni a donde vaya, Atenco lo seguirá por el resto de su vida, como el 2 de octubre a Díaz Ordaz, porque la dignidad de las heroínas de Atenco es más fuerte que la simulación. Ellas nos representan a todas.

Su presencia nos recuerda lo que sí hemos logrado desde el feminismo: romper el silencio que cobija la violencia misógina y feminicida, porque logramos hacer pública la tortura sexual que sigue siendo cotidiana en nuestro país.

Ellas nos recuerdan que sí hay que creerles a las víctimas pese a las voces, casi siempre masculinas, que pretenden desacreditarlas.

La voz de las mujeres de Atenco es la de todas; la de cientos de madres que buscan la verdad y la justicia para sus hijas asesinadas por sus parejas, víctimas estigmatizadas por las autoridades que disfrazan de suicidio los asesinatos porque están coludidas con el feminicida. Es la voz de cientos de mujeres y niñas que están en las redes de trata a quienes les han quitado las palabras, las han silenciado a tal grado que algunas creen que eso es un buen trabajo.

Las de Atenco somos nosotras, las que salimos a la calle para exigirle al Estado que garantice nuestros derechos y frene la violencia contra nosotras. Ellas somos nosotras y nosotras somos ellas.

*Periodista y feminista, Directora General de CIMAC

Twitter: @lagunes28

Imagen retomada del twitter del Centro Prodh

Por: Lucía Lagunes Huerta*

Cimacnoticias | Ciudad de México

Romper el silencio, es la estrategia


Desenredo



Mañana, 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, una vez más, se unen las voces de las mujeres a nivel mundial para exigir una vida libre de violencias.

Múltiples actividades alrededor de esta efeméride se han realizado durante el mes, en las que han conjuntado experiencias activistas y feministas de muy variada filiación. La mayoría de actos se dan a conocer a través de los medios, pero la opinión pública desconoce qué sucede con aquellas mujeres que dejaron de aceptar la violencia como una forma de relación normal que ejercen los hombres para controlar.

A ellas les cambia la vida cuando comprenden que tales actitudes provienen de una ideología patriarcal que deforma a los hombres para sentirse dueños de los cuerpos femeninos y mandamases en todas partes: en la casa, calle, centros de estudio y trabajo, entidades de gobierno, etc.

Escuché a un adulto joven decir: “y no se cansan de protestar, la violencia siempre ha existido”. Le respondo a él y a quienes piensan igual. La convicción para decir cero tolerancia a las violencias contra las mujeres, proviene de las reflexiones que apuntan a cómo la supuesta superioridad de los hombres es producto de malas crianzas y que su agresividad no es congénita, por tanto, son posibles los cambio de actitud.

Con base en esta categoría de análisis que da el feminismo, mujeres se han organizado para establecer legislaciones nacionales e internacionales a fin proteger a las mujeres de cualquier forma de violencia, castigar esos delitos y resarcir a las víctimas.

Quizás lo más valioso en estas décadas de lucha, es que mujeres de diferentes procedencias y edades han transformado su condición de víctimas hacia actoras políticas, renacen convencidas que tienen derechos, transmiten otra educación a sus hijas e hijos contraria a la que privilegia lo masculino, estudian y comparten conocimientos sobre otras formas de relación o bien crean redes de cuidado, se acompañan en la búsqueda de interpretaciones laicas, sonríen y bailan despojadas de la sumisión o el sentido de culpa que les inyectaron desde niñas.

Ver esos cambios es esperanzador. De igual manera, diariamente hay mujeres que salen del círculo de la violencia, por más complicado que esto sea. Hay quienes piensan que van en aumento las agresiones machistas, es difícil asegurarlo ya que las estadísticas todavía son parciales; lo que en verdad sucede es el incremento de denuncias, ahora provienen no sólo de mujeres empobrecidas sino de todas las clases sociales, incluso de personalidades.

Ello demuestra que ese tipo de impunidad se resquebraja y se refrenda la importancia de romper el silencio. Antes sólo las feministas eran quienes explicaban las raíces de la violencia contra las mujeres, ahora se ha hecho cotidiano que niñas y adolescentes se revelen a los malos tratos e incluso asuman actitudes para prevenir agresiones. Es verdad que todavía falta mucho por hacer, pero también es cierto: la condena a los hechos de violencia contra las mujeres es irreversible.

* Periodista mexicana, residente en Guatemala y coeditora de la publicación feminista LaCuerda.

Imagen retomada del Colectivo TragameLuz de Chiapas

Por: Rosalinda Hernández Alarcón*

Cimacnoticias | Guatemala, Gua

Incrementa detención de niñas y mujeres centroamericanas migrantes


 En seis años se quintuplica cifra de detenciones: Imumi



En seis años se quintuplicó en México la detención de mujeres migrantes provenientes del Triángulo Norte de Centroamérica: de 9 mil 160 detenidas aumentaron a 47 mil 383; de éstas, 17 por ciento eran niñas menores de 11 años de edad, alertó el Instituto para las Mujeres en la Migración (Imumi).

El Imumi explica en su informe publicado hace unos días, “Familias centroamericanas migrantes en México”, que los altos niveles de violencia en El Salvador, Guatemala y Honduras ha tenido efectos “devastadores sobre todo en las mujeres, niñas y adolescentes”.

Al intentar huir de estos contextos de violencia, la participación femenina en los flujos migratorios incrementó en de 2011 a 2016 y con ello su detención. Pasaron de conformar 14 por ciento del total de eventos de detención de México en 2011 a ser un 25 por ciento en 2016, refiere el reporte.

Pero lo más preocupante para la organización especializada en migración de la población femenina es el desplazamiento de niñas, a partir de las estadísticas de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación (Segob), el Imumi revela que en 2016 fueron detenidas 8 mil 20 niñas entre 0 y 11 años de edad en el país (17 por ciento del total).

En 2013 fueron detenidas 747 niñas, para 2016 se incrementó a 7 mil 107 casos; son las madres quienes principalmente viajan con sus hijas indican las encuestas realizadas por autoridades mexicanas a personas devueltas a su país de origen.

Imumi refiere que la migración de niñas es un fenómeno reciente, anteriormente predominaban las detenciones de adolescentes entre los 12 y 17 años de edad pero para 2016 la tendencia se invirtió y disminuyó a 6 mil 267 adolescentes detenidas en su tránsito por México para llegar a Estados Unidos (EU).  

En total el informe precisa que 50 mil 149 niñas y niños menores de 17 años fueron detenidos de 2014 a 2016 por el Instituto Nacional de Migración (INM); 39 por ciento provenía de Guatemala, 37 por ciento de Honduras y el resto, 24 por ciento de El Salvador.

FRENAR MIGRACIÓN DESDE MÉXICO: EU

Este aumento de detenciones de mujeres, niñez y adolescencia en la frontera sur del país es parte del recrudecimiento de las políticas públicas de control migratorio por parte de México y EU,  demuestra Imumi.

A partir de 2013 el gobierno estadounidense –entonces bajo la presidencia de Barack Obama- ha provisto a México de fondos económicos (24 millones de dólares) para fortalecer la seguridad en la frontera sur del territorio mediante la Iniciativa Mérida (tratado firmado entre EU, México y Centroamérica contra el crimen organizado).

Desde entonces, debido a la intensificación de los operativos migratorios en puntos de acceso al país y carreteras, México deportó de 2014 a 2016 a 421 mil 395 personas centroamericanas, de las cuales, 88 mil 155 eran niñas, niños y adolescentes.

De acuerdo con el informe el total de las deportaciones representan 94 por ciento de los eventos de detenciones, es decir, el INM no les garantiza a las personas migrantes y sus familias el debido proceso y el acceso a la solicitud de asilo, se les regresa a sus países de origen de forma expedita.

En especial a la niñez que viaja sin compañía, señala Imumi, México regresó a 77 de cada 100 niños y niñas no acompañados que detuvo en 2014. En comparación, en el mismo año, Estados Unidos retornó a tres niños y niñas de cada 100 que detuvo pues a la mayoría busca ubicarlos con sus familiares.

Cabe recordar que ser niña o niño migrante sin compañía es una de las razones para obtener una visa humanitaria en México, apunta el reporte.

Además, el Comité de Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y sus Familias (CMW, por sus siglas en inglés) recomendó el pasado octubre al gobierno mexicano parar la persecución y detención de niñez migrante.  

El único resultado que ha traído consigo estas políticas migratorias, tanto en México como en EU, es el “aumento del crimen organizado, el tráfico y la violencia contra las personas migrantes a lo largo de su viaje”, y por otro lado, “se ha impedido a muchas personas con necesidades de protección alcanzar la seguridad”, concluye el informe.

Entre las recomendaciones de su informe, Imumi pidió al Estado mexicano cambiar su política migratoria hacia los vecinos del sur;  informar a las personas detenidas sobre su derecho a recibir protección frente a violaciones a sus derechos; capacitar a los agentes migratorios para que identifiquen las personas que requieren asilo y otorgar mayor número de visas humanitarias.

CIMACFoto: Itandehui Reyes Díaz

Por: la Redacción

Cimacnoticias | Ciudad de México

Primer ministro francés rechaza uso de lenguaje incluyente en publicaciones oficiales


Debate enciende redes sociales



El anuncio hecho el pasado martes por el primer ministro francés, Édouard Philippe, de borrar el lenguaje inclusivo de los boletines oficiales de la República francesa, ha desatado la controversia sobre esta temática en el país europeo.

El debate venía agudizándose desde que la Academia Francesa, que vela por el uso del idioma, calificó a esta forma de escribir una “aberración” y un “peligro mortal” recientemente. La iniciativa, abanderada por feministas, propone grafías alternativas como “los diputados.a.s” o concordar un adjetivo con el sujeto más próximo, ejemplo: Pedro y Ana son bellas.

El primer ministro francés había “invitado” a sus colegas a no usar la escritura llamada inclusiva. Justificó la medida diciendo que “las administraciones estatales deben adaptarse a las reglas gramaticales y sintácticas, sobre todo por razones de inteligibilidad y de claridad de la norma”. Al mismo tiempo, insistió en que el gobierno “no altera su compromiso para reforzar la igualdad entre hombres y mujeres.”

Con eso, pareciera que Philippe puso fin a un debate sobre cómo se podrían visibilizar las mujeres en un idioma que prevé que el masculino siempre prime sobre el femenino. Pero sigue la polémica en los medios de comunicación.

En las redes sociales, predomina el aplauso para el político. “Falta que digan matria en vez de patria”, “No dejen que nuestros profesores enseñen esta desnaturalización de la gramática a nuestros estudiantes”, “es tiempo de poner fin a este delirio de sectas feministas”, se leen las contribuciones en Twitter.

Pero también hay defensoras y defensores de la escritura inclusiva. Coinciden que el lenguaje se ha formado durante siglos, que es una expresión del dominio masculino, y que se puede cambiar si se quiere. “La lengua francesa es una lengua viva. Dejemos de verla como un museo”, expresó el politólogo Thomas Guénole en un debate del canal Cnews.

El lenguaje inclusivo, como el que usa Cimacnoticias en sus textos, trata de incluir a formas femeninas y no usar palabras que podrían resultar ofensivas para grupos de personas a causa de su preferencia sexual, nivel socioeconómico, edad o etnia. Considera que el masculino singular no puede ser “neutro”, porque históricamente se ha usado por hombres que se dirigían a otros hombres, y que por ende el idioma refleja una sociedad patriarcal.

Existen iniciativas de fomentar un lenguaje inclusivo en muchos países. El los gremios de las Naciones Unidas, los primeros intentos de combatir un lenguaje sexista se dieron al final de la década de los años 80.

En México, la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (Conavim) elaboró un Manual para el uso de un Lenguaje Incluyente y con perspectiva de género, así como Líneas de Comunicación interna para el uso de lenguaje incluyente y no sexista dentro de la Secretaría de Gobernación

CIMACFoto: César Martínez López

Por: Sonia Gerth

Cimacnoticias | Ciudad de México