9/18/2013

Los periodistas pal café . . .


Julio Hernández López: Astillero

El triunfo pírrico del ceremonial patrio sobre los derechos públicos está convirtiéndose en un bumerán impensado por tecnócratas y políticos frívolos e ignorantes de la verdadera historia nacional. La Plaza de la Constitución delata las intenciones reales de quienes alegaron propósitos rituales impostergables para así expulsar a ciudadanos en protesta.
Cercado ese Zócalo donde suelen converger múltiples expresiones cívicas disidentes, tomado como rehén por fuerzas federales y capitalinas, con el Estado Mayor Presidencial como garante de sujeción, y oficialmente negado para su uso porque así lo ha decidido el usufructuario actual del Poder Ejecutivo federal, queda claramente mostrado el talante crecientemente restrictivo de garantías y libertades por el mexiquense que ahora se reserva el derecho de admisión al mencionado Zócalo cuando menos hasta el próximo jueves 19, cuando desea encabezar sin temblores políticos la ceremonia conmemorativa del sismo de 1985.
Así como expulsando a profesores en lucha celebró la gesta de los rebeldes que pugnaron con violencia y excesos por la Independencia nacional, ahora el ocupante de Los Pinos busca rememorar los estremecimientos telúricos que también fueron políticos y sociales (la gente tomando en sus manos el proceso de rescate y defensa colectiva, mientras los políticos rehuían sus responsabilidades, entre edificios que caían no sólo por el fenómeno natural, sino también por la corrupción de los contratistas, por el mal uso del dinero público).
El propio Peña Nieto vive en estos momentos otro momento social crítico, de dimensiones aún imprecisas. Otro fenómeno, meteorológico, que abarca buena parte del territorio nacional y se ha expresado de manera inusual en ambos flancos costeros del país, pone de manifiesto la insuficiencia del aparato y los recursos públicos destinados a la atención de desastres naturales. El tamaño de un Estado como el mexicano se encoge a la hora de enfrentar esas circunstancias, ante cuyas probabilidades debería estar fuertemente preparado. Apenas da para reacciones propias del lugar común: Peña Nieto a bordo de un camión de carga recorriendo algunas zonas accesibles, el despliegue del plan militar de emergencias, la difusión gubernamental de imágenes con las que se pretende dar la impresión de que ya algo se está haciendo, aunque por lo pronto lo más destacado sean esos espots.
La desgracia es multiplicada porque muchos de los órganos gubernamentales que deberían estar preparados para atender y enfrentar las circunstancias que desembocan en tales infortunios están ocupados por ignorantes en las materias de su empleo, partidizadas las nóminas para insertar en cargos técnicos a miembros del bando político en turno de abordaje sexenal. Por ejemplo, Peña Nieto comisionó a algunos secretarios para que personalmente atendieran ciertos estados. A Guerrero mandó a la salinizada Rosario Robles, con riesgo de que allí se reproduzcan las históricas maniobras que convierten las ayudas extraordinarias en promoción electoral para determinado bando, en este caso con la secretaria de Turismo, Claudia Ruiz Massieu, sobrina de Carlos Salinas de Gortari, en busca de ser la próxima candidata priísta a gobernar esa entidad.
Justamente el hartazgo social ante la incapacidad e insensibilidad de la clase política gobernante levantó después de 1985 una inconformidad colectiva que más adelante abrió el camino a la izquierda electoral para tomar el mando de la capital del país. Desde que Cuauhtémoc Cárdenas ganó los comicios inaugurales de la etapa en que los capitalinos eligen a sus autoridades (antes eran designaciones presidenciales, en la jefatura central y en las delegaciones), se había mantenido una política genéricamente acorde con esa visión mayoritaria cargada a la izquierda. Con sus matices, en la ciudad de México se ha sostenido una política de desarrollo social que incluso hoy constituye el principal activo de la polémica administración de Miguel Ángel Mancera, quien ayer rindió su primer informe de labores en un contexto difícil, acusado de despegarse de las grandes líneas tradicionales de esa izquierda e incluso ir preparando el camino para que el PRI avance en las próximas elecciones intermedias y recupere la plaza en 2018.
Un ex jefe del gobierno capitalino, Andrés Manuel López Obrador, también apareció ayer, pero no entre gobernadores de otras entidades y el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, como hizo Mancera, sino en un video distribuido a través de las redes de Internet, para invitar a la marcha que del Ángel de la Independencia al Zócalo se realizará el próximo 22, con el fin de dar continuidad a la protesta contra la privatización petrolera que el pasado 8 no pudo desarrollarse a plenitud porque la CNTE ocupaba la plaza mencionada.
Aun cuando ciertos segmentos de esa izquierda demandan acciones de mayor contundencia (el ex diputado Gerardo Fernández Noroña ha emplazado al tabasqueño a anunciar este domingo algo más que marchas), AMLO ha preferido destacar el timbre cultural y artístico que tendrá esa próxima caminata, la cual, dijo, será una fiesta, pues en Morena se debe protestar con alegría. Precisó que van a venir de todos los estados del país, van a traer su música, sus danzas. Por ejemplo, estarán los tamborileros de Tabasco con la danza del caballito (...), los parachicos de Chiapas (...). toda la cultura de Oaxaca.
Así, en estos momentos todos los caminos conducen al Zócalo. No se sabe si los profesores de la CNTE lo ocuparán desde este miércoles o hasta el jueves, después de la tempranera ceremonia recordatoria del sismo, y si, en caso de retomar esa plaza, la cederán a AMLO para el acto dominical o éste tendrá que llegar sólo hasta los linderos. Mancera invoca la posibilidad de una mesa de negociación, en presencia de los medios de comunicación, entre la CNTE y el gobierno federal, y en varios planteles universitarios se declaran paros en apoyo a los profesores. ¡Hasta mañana!
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Miguel Ángel Rivera: Clase Política

Ante los daños ocasionados por Ingrid y Manuel, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, aseguró que el gobierno de la República dispone de suficientes recursos para enfrentar la eventualidad.
Es de esperar que así sea, pero sobre todo que la ayuda se entregue oportunamente y de manera completa. Es necesario establecer en esta materia una clara diferencia con las administraciones panistas, pues de manera reiterada gobernadores de estados afectados por fenómenos naturales se quejaron de lo contrario.
En ocasiones asomaron sospechas de que las quejas por auxilio deficiente e incompleto respondían a diferencias partidistas, pero en otras las sinceras protestas de los afectados permitieron confirmar incapacidad, cuando no evidentes actos de corrupción, que por cierto no se supo que fueran castigados.
Los daños en los últimos días demandan cantidades importantes de ayuda. Basta señalar que el gobernador de Guerrero hizo una estimación de 5 mil millones de pesos, y al empezar a restablecerse las comunicaciones se descubren mayores daños en éste y otros estados.


Enrique Galván Ochoa: Dinero

La reforma hacendaria asegurará al presidente Peña Nieto un buen sueldo el año próximo. Y prácticamente el resto de su vida, porque le tocará pensión a partir de que termine su sexenio. ¿Cuánto es eso? Lo escribo con letras para mayor comprensión: cuatro millones doscientos dieciséis mil seiscientos quince pesos al año. Menos el ISR de 30 por ciento, $1,161.641, su ingreso neto será de $3,054,974. Hasta una fecha tan reciente como el sexenio de Zedillo, se guardaban como secreto de Estado las percepciones del presidente, así como también la partida secreta. Ésta desapareció, aunque en los hechos ha venido a ser sustituida por sospechosos fideicomisos, pero el sueldo aparece con toda claridad en el presupuesto de egresos de cada año. Su ingreso se integra por tres rubros: 1) Percepciones y salarios, 2) Prestaciones y 3) Percepciones extraordinarias. En el rubro de las prestaciones sobresalen el aguinaldo navideño de $76,817 y la gratificación de fin de año, de $319,628. Las percepciones extraordinarias las creó Felipe Calderón. Aunque prometió bajarse el sueldo 10 por ciento en plena crisis del catarrito, lo que hizo fue aumentarlo con un descomunal ‘‘bono de riesgo’’ de $830,446. Lo conserva Peña Nieto.
El ISR presidencial
¿Cómo afectaría a Peña Nieto el aumento a 32% del ISR? No grava los primeros 500 mil pesos, pero sí al resto, el excedente. Debería pagar un 2 por ciento adicional sobre tres millones y medio de pesos. Más o menos 70 mil sobre lo que ya paga hoy. Hacienda dice que el impuesto es progresivo, busca que paguen más los que ganan más. Sin embargo, los que ganan mucho –como Peña Nieto– en la práctica pagarán menos, comparativamente. La clase media será gravada igual que el presidente: 32% de IVA, pero sobre un ingreso infinitamente menor. Para que el impuesto realmente fuera progresivo, los contribuyentes como Peña Nieto deberían ser gravados con una tasa de al menos 50 por ciento.
Lo que hacía falta
La economía estaría en recesión o en desaceleración, según el economista al que uno le pregunte. Sin embargo, por los síntomas que ofrece está en recesión, de acuerdo con el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas. En esta materia tampoco se aplica aquello de que sólo está ‘‘ligeramente embarazada’’. Las inundaciones harán que el desplome se profundice, no sólo porque las actividades productivas de una extensa región se encuentran sincopadas, sino por los recursos que será necesario inyectar para su recuperación mínima. Hay $6,300 millones de Fonden disponibles, pero sólo en Guerrero se requieren $5,000, de acuerdo con las primeras estimaciones. Lo ideal es que fueran manejados con escrupulosidad, pero como decía un fidelísmo ex gobernador veracruzano: ‘‘cada ciclón deja millones a montón’’.
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IVA a colegiaturas
¿Cómo va la propuesta de Hacienda? La trinidad (nada santísima) ya se pronunció en contra: PRI, PAN y PRD. Ahora falta conocer con cuál impuesto sería remplazado. ¿Habría modo de gravar las ganancias de los derivados financieros en la Bolsa? ¿O un impuesto adicional a las empresas de telefonía celular? Sobra tela de dónde cortar.


Alfredo Jalife-Rahme: Bajo la lupa

Resultó más real la postura asépticamente escéptica de los críticos del shale gas (gas esquisto/lutitas), quienes fustigan su extracción como una burbuja adicional del modelo neoliberal financierista global (Bajo la Lupa, 29/4/12; 19 y 26/12/12; 10/2/13; 17/3/13; 10/4/13; 3, 7, 21 y 28/7/13), sin contar la grave impugnación de su depredación ambiental, en especial, en Europa occidental: uso masivo de agua, que contaminaría los escasos mantos freáticos del planeta, el secreto de las 96 sustancias tóxicas inyectadas, y su presunta causalidad de sismos.
La polémica reforma energética de Peña/Videgaray/Aspe, más que encontrarse en peligro en las calles turbulentas (The Financial Times, 15/9/13), puede ser quebrada en su columna vertebral: el shale gas no es lucrativo, según la columna Lex, del Financial Times (17/9/13): “Mucho shale, pero ¿alguien ganará algo de dinero?”
La reforma energética de corte neoliberal/entreguista/antiambientalista fue inspirada teológicamente por los centros de EU: CSIS/Wilson Center y su excrecencia local, el ITAM, a quienes se agregaron las extrañas entelequias Cidec/IMCO/Comexi y sus ampliamente conocidos intereses financieros (Bajo la Lupa, 3, 7, 10, 14, 17, 21, 24, 28 y 31/7/13; 18 y 21/8/13), que llevan en última instancia a los minotauros a los dos lados del Atlántico Norte, los banqueros Rothschild (y su empresa petrolera BP) y la estadunidense Chevron con sus accionistas bancarios: JP Morgan Chase (con el equivalente al PIB mundial en derivados financieros), Black Rock, Vanguard Group (2 millones de millones de dólares de activos), Capital Group (1.5 millones de millones de dólares de activos), etcétera. En 1988, el polémico israelí-estadunidense Larry Fink fundó Black Rock, una de las más influyentes instituciones financieras del mundo (con activos de casi 4 millones de millones de dólares) bajo el fantasmagórico paraguas financierista de The BlackStone, que fue beneficiada asombrosamente con el doble (sic) cobro de seguros de las Torres Gemelas del 11/S (Bajo la Lupa, 26/9/04).
La insensatamente cacareada re­volución del shale gas, rumiada en México sin el menor rigor académico por IMCO, no es tal: abundan dudas sobre lo lucrativo de su extracción. Un estudio de la firma consultora IHS afirma que “podría existir cuatro veces más shale gas en el mundo que en EU”, cuando todo el mundo perora de su revolución y la transformación (¡supersic!) de la energía industrial de EU.
Su principal riesgo, que ocultaron los turiferarios de la elusiva y alusiva revolución: mucho rui­do y pocas nueces a nivel lucrativo. En el México neoliberal itamita, los fatuos apologistas del shale están resultando ser las ratas seducidas por la flauta del Hamelin desinformativo global.
Lex, del FT –no olvidemos adónde fueron a entregarse Peña, Videgaray y su nutrido séquito (Bajo la Lupa, 7/8/13)–, confiesa que “pocas empresas tienen buenas tasas de retorno con el shale”. En contraste, las grandes petroleras anglosajonas, como ExxonMobil y Shell, parece (sic) que no pueden comprar, descubrir o crear valor (¡supersic!). ¿Cómo queda con esta exhumación de datos nada lucrativos, que oculta(ba) una burbuja, la columna vertebral de la reforma energética Peña/Videgaray/Aspe?
En el México neoliberal itamita, el asunto del shale gas es peor, ya que en la región noreste, donde es abundante, existe carencia de agua, lo cual complica más su abultado costo de extracción.
Resulta y resalta que existen tres mejores áreas de oportunidad fuera de EU: Argentina, Noráfrica (principalmente Argelia) y Siberia, cada una con sus problemas específicos, mientras la opinión pública en Europa occidental se opone ferozmente al polémico fracking (fracturación hidráulica).
Todo parece indicar que, efectivamente, la producción controvertida de shale en EU cambió el mapa de la producción de energía mundial, pero de manera efímera, al resultar una vulgar burbuja financierista. Sin duda, “la producción de petróleo de EU se incrementó a la mitad desde 2008, basado en la fortaleza del shale” y es probable que se mantenga, si es que no decae antes debido al inicio del estallido de su burbuja, hasta 2020.
Se dice poco, pero a diferencia del restante de los hidrocarburos –como me señaló en forma personal el ex director de Petrobras Ildo Sauer–, la extracción del shale gas es exageradamente expedita (en un inicio: una captura de 70 por ciento) y no es duradera, como el petróleo.
El análisis de la consultora IHS (FT, 17/9/13) “sugiere que los campos, incluidos Vaca Muerta (Argentina), Bazhenov (Siberia) y el shale Silurian (Noráfrica), pueden producir más que el yacimiento Bakken (Dakota-Norte) y el Eagle Ford (Texas)”.
A juicio de Ed Crooks, “los costos de extraer las reservas de ‘petróleo apretado’ (tight oil), que se encuentran en el shale y en otras rocas de difícil acceso son significativamente mayores en otros países que en Norteamérica” (¡supersic!; nota: se han de referir a la tripleta EU/México/Canadá) que sugieren que necesitan un mayor precio del petróleo para ser comercialmente viables: ¡todo lo contrario a su cantado abaratamiento!
Según IHS, los 23 más promisorios campos de tight oil fuera de EU y Canadá tendrían 175 mil millones de barriles de petróleo extraíble frente a los 40 mil millones de campos similares de Norteamérica (¡supersic!), con el potencial de producir 5 millones de barriles al día en la próxima década de 2020, lo cual afectará significativamente el mercado del petróleo. Muy defensivos, los ejecutivos petroleros han expresado mucha precaución sobre la tasa en la que tales recursos puedan ser desarrollados debido a problemas como la incertidumbre sobre los derechos de propiedad –como en el México neoliberal itamita, donde prevalece la tramposa discusión bizantina entre reparto de utilidades, reparto de producción y el intermediario booking–, así como la “oposición am­bientalista (supersic!), la carestía de agua (¡supersic!), la necesidad del fracking y, por encima de todo, la falta de personal calificado (¡supersic!) y el equipo necesario en la industria de servicios del petróleo”.
Hasta Peter Voser, mandamás de Shell, comentó que hablar de una revolución global del shale era un poco sobrexagerado.
¡Pues a ver si convence a los alucinados fundamentalistas neoliberales de la fauna del ITAM/IMCO/Cidac/Comexi!
Crooks aduce que desarrollar el shale gas requiere una enorme inversión. Todo empeora bajo el horizonte de no ser lucrativo: objetivo primordial de cualquier entidad neoliberal, en especial la omnipotente banca de inversiones de Wall Street/la City.
¿Estalló la primera de las tres burbujas financieristas de la repelente reforma neoliberal/entreguista/ antiambientalista de Peña/Videgaray/Aspe: el shale gas y los tesoros, el convencional en tierra firme y el no-convencional en aguas profundas? ¿Se aferrarán Peña/Videgaray/Aspe al espejismo del shale gas nada lucrativo?
Primum nihil nocere: lo primero es no dañar.
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Carlos Fernández-Vega: México SA

A Guerrero le llueve no sobre mojado, sino sobre anegado. La tormenta tropical Manuel arrasó con más de 60 por ciento de los de por sí paupérrimos municipios del estado, y cuando menos se llevó 22 vidas, amén de viviendas, escuelas, mercados, carreteras y todo lo que encontró a su paso, especialmente por el puerto de Acapulco y en Chilpancingo.
Miles de damnificados esperan ayuda de los gobiernos local y federal, pero éstos han puesto especial atención al desalojo de los cerca de 40 mil turistas nacionales y extranjeros varados en Acapulco, comprometiéndose a proporcionarles aerotransporte militar y a pagar, si fuera necesario, parte de la estancia no presupuestada por los visitantes ahora atrapados por el rigor climático, lo cual han cumplido a cabalidad. Bien, pero a los guerrerenses depauperados ¿quién les echa un lazo?
Lo anterior, porque la Secretaría de Gobernación anuncia que el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) liberó 283 millones de pesos para enfrentar la emergencia en Guerrero, monto que no alcanza siquiera para comenzar las tareas de desazolve, ya no se diga las de reconstrucción y auxilio a los damnificados. Si esa cantidad se prorratea entre los municipios afectados por Manuel, a cada uno de ellos le tocaría 5 millones 660 mil pesos, o lo que es lo mismo, ni para el arranque, especialmente si, como se reconoce oficialmente, sólo en Acapulco se reportan 6 mil damnificados, y contando, en los albergues que se han habilitado en el puerto.
El gobernador de la entidad, Ángel Aguirre Rivero (quien, junto con la clase política de la entidad, estaba muy contento celebrando con mariachi y buenas viandas el bicentenario del primer Congreso de Anáhuac y los Sentimientos de la Nación, pero Manuel tuvo la descortesía de apestarle el festejo) ha estimado en no menos de 5 mil millones de pesos el presupuesto necesario para comenzar con la reconstrucción de infraestructura en el estado y atender las urgencias de los damnificados. Hasta ahora, el Fonden sólo ha liberado menos de 5 por ciento del monto requerido.
Dicho fondo –de acuerdo con el secretario de Hacienda, Luis Videgaray– cuenta con 6 mil 800 millones de pesos, de los cuales (según petición de Aguirre Rivero) 5 mil millones deberán considerarse para la reconstrucción de los municipios guerrerenses, pero faltan por evaluar los daños en Oaxaca, Michoacán, Colima y Jalisco, amén de que ahora se dirige a Baja California Sur, y ello sin considerar los cuantiosos daños ocasionados por el huracán Ingrid en Veracruz y Tamaulipas. Así, una vez más, los recursos del Fonden resultan más que insuficientes para atender este tipo de emergencias.
Las imágenes transmitidas por la televisión son brutales, y la tormenta tropical Manuel no escogió mejor punto geográfico para mostrar su furia que un estado de la República pobre entre los pobres. Acapulco, conocido internacionalmente como uno de los grandes centros turísticos mexicanos, en realidad es un municipio en el que cerca de 80 por ciento de sus habitantes son pobres o vulnerables; 52 por ciento de los acapulqueños son pobres, más de 40 por ciento no tiene acceso a la alimentación y 62 por ciento no tiene acceso a la seguridad social, entre otros indicadores (2010) del Coneval. Una proporción similar se registra en Chilpancingo, la capital del estado.
El Acapulco dorado, lujoso y triunfador que se promueve y presume turísticamente no es más que una postal. Con el paso de Manuel (es necesario recordar que hay comunidades que no terminan de reponerse del huracán Paulina, que arrasó con el puerto en octubre de 1997; en aquellos ayeres Angel Aguirre Rivero era gobernador interino) los citados indicadores quedarán holgadamente superados y pasarán años para que los acapulqueños (y junto a ellos los habitantes de los demás municipios devastados) recuperen el nivel de vida que tenían antes de la reciente tormenta tropical, el cual, desde luego, tampoco era envidiable.
Y como siempre en medio del drama destaca la Autopista del Sol, inaugurada en 1993 y concesionada por el salinato a tres grupos empresariales (ICA, Grupo Mexicano de Desarrollo y Tribasa, hoy Pinfra) que la trazaron mal y la construyeron peor, aunque, eso sí, terminaron siendo rescatados financieramente por el erario (factura que siguen pagando los mexicanos). Desde que se cortó el listón inaugural no ha habido un solo año (con tormenta o con día soleado) en el que no se registren daños, hundimientos, deslaves, reparaciones, nuevos trazos y peores reconstrucciones. Es el cuento de nunca acabar.
Es la carretera más onerosa de que se tenga memoria, y sigue la mata dando. Ahora con Manuel los destrozos en esta vía de comunicación son enormes, producto, sí, del tormentón, pero también de los truculentos negocios entre empresarios amigos del régimen y el gobierno, quienes no sólo inflan los presupuestos (recuérdese la Estela de Lu$), sino que realizan construcciones de mentiritas. Entonces, más que una limpia, lo que necesita la Autopista del Sol es una auditoría a fondo que saque a flote las corruptelas, los compadrazgos y los negocios sucios asociados a su concesión y construcción.
Entonces, bien por el pronto auxilio a los turistas varados en Acapulco pero, en primer lugar, la misma rapidez y efectividad debe otorgarse a los guerrerenses afectados por Manuel (y por Angel, Añorve, Zeferino, los Figueroa y demás integrantes de la clase política estatal). Recuperar la actividad turística, sí, pero la prioridad es rescatar a los damnificados.
Las rebanadas del pastel
Ya para cuestiones técnicas el gobierno federal indica que el Fonden está compuesto por dos instrumentos presupuestarios complementarios: el Programa Fondo para la Reconstrucción y el Programa Fondo para la Prevención de Desastres Naturales, y sus respectivos fideicomisos. Ambos se financian por medio del presupuesto de egresos de la Federación, y la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria requiere que al inicio de cada ejercicio fiscal una cantidad no menor al 0.4 por ciento del presupuesto federal anual sea destinada a ese par de instrumentos y al fondo agropecuario para los desastres naturales. En la práctica, el requisito mínimo de 0.4 por ciento se ha convertido en la asignación presupuestaria estándar. En caso de que esta asignación sea insuficiente, la ley estipula que recursos adicionales pueden ser transferidos de otros programas y fondos, tales como los ingresos de excedentes de la venta del petróleo (el oro negro, otra vez, el que quieren modernizar).
Twitter: @cafevega


David Márquez Ayala: Reporte Económico
En estrecha relación con el desplome del crecimiento económico, la restricción al gasto público, y el fallido estreno de la insulsa reforma laboral, el empleo formal, medido por el número de trabajadores en el IMSS, en los primeros siete meses del año sólo aumentó en 300 mil 689 plazas (Gráfico 1).
Este es el peor inicio de los últimos cuatro años posteriores al fatídico 2009 que en los mismos siete meses destruyó -291 mil empleos (Gráfico 2).
Si consideramos que la población económicamente activa (PEA) aumenta a un ritmo mínimo estimado de 1.1 millones de personas al año (Gráfico 3) - cifra promedio de los últimos tres años dada la inconsistencia de las cifras anuales de dicha PEA en la ENOE - tenemos que entre enero y julio de este año, de ese millón 100 mil jóvenes que llegaron a integrarse al mercado de trabajo sólo 300 mil (el 27%) lograron una plaza formal y 800 mil (el 73%) fueron a acrecentar el desempleo, la informalidad, el subempleo, la migración o la ilegalidad.

Miguel Ángel Velázquez: Ciudad Perdida

Y cuando los federales llegaron... los maestros ya no estaban allí.
Las macanas se quedaron con las ganas, o casi, porque, por ejemplo, al diputado del PT Rodolfo Ordaranza, junto con algunos de sus acompañantes los policías federales les pegaron una que ni el Canelo se hubiera imaginado; pero en general, gracias a los acuerdos entre profesores y funcionarios del GDF, el gobierno federal tomó el Zócalo, así que nada de operación quirúrgica, nada de que la PF lo hizo. Ya basta de patrañas. Pero, ¿de quién es el Zócalo de Mexico? Bueno, de los maestros que protestan porque el capricho del gobierno federal atenta contra su seguridad laboral, y contra la educación de los niños, ¡No!, eso ya lo dejaron en claro las autoridades; de los turistas que visitan el Centro Histórico, tampoco, porque la serie de retenes impuestos por la policía federal les impide el libre acceso. Del ciudadano común, menos; les es imposible traspasar las barreras de seguridad que cercan la plaza mayor del país. Y entonces ¿de quién es el Zócalo?


 

El arribo simultáneo de los meteoros Manuel e Ingrid al territorio nacional ha arrojado en pocas horas un daño particularmente severo y de alcance nacional. A la afectación de más de millón y medio de personas por las lluvias registradas en 19 entidades del país se suma la pérdida irreparable más de medio centenar de vidas humanas a consecuencia de inundaciones y deslaves, con saldos todavía incuantificables. Particularmente desastrosa ha sido la devastación ocurrida en Acapulco, Guerrero, y en sus localidades conurbadas, donde el paso del primero de esos meteoros ha derivado hasta ahora en una treintena de muertes y provocó la suspensión del suministro eléctrico y telefónico, además de la incomunicación aérea y por carretera durante varias horas.

Por una reforma verdadera
Fui maestro de la Facultad de Arquitectura de la UNAM por más de 30 años. Mi cátedra fue siempre en la parte creativa del proyecto arquitectónico. Recorrí como maestro toda la escala académica de la formación profesional, desde el primer semestre con la llegada de los nuevos estudiantes hasta la despedida en el último y asesoría en la elaboración de la tesis profesional. Salvo algunos héroes sobrevivientes del sistema educativo (?), la característica que siempre pude observar en los recién llegados era la tremenda mutilación intelectual y emocional en el pensar y crear. Doce años de terrorismo intelectual de la primaria, secundaria y preparatoria sólo fueron un entrenamiento para retener información lo suficiente para pasar un examen, pero no para despertar la pasión de pensar, el asombro de descubrir y la alegría de crear.

No hay mal que por bien no venga. Ese bello adagio podría también valer para las manifestaciones de la CNTE que, en tema de vialidad y transporte, le ofrecen una genuina oportunidad al Gobierno del Distrito Federal.

El desplome económico estaba más que anunciado y desde varias perspectivas e intereses. Otra historia, paralela y de naturaleza conflictiva, ha crecido entre aquellos que resisten los efectos de las recientes leyes aprobadas a contrapelo de los intereses y aspiraciones de una buena parte de la población.

Si por un instante fuera posible despojarnos de ciertas fijaciones ideológicas, veríamos que en varios países de América Latina la realidad política viene desplegándose, desde hace más de 10 años, como el plumaje del faisán.

En el siglo XIX en ningún otro país de América Latina se perpetraron tantos ataques violentos contra los protestantes como en México. Cuando leí el anterior aserto en la voluminosa obra de Hans-Jürgen Prien (Historia del cristianismo en América Latina, Ediciones Sígueme, 1985, p. 775), me propuse que en algún momento intentaría hacer una recopilación de casos en los cuales se diera cuenta de esas persecuciones y sus trágicos saldos.

México atraviesa tiempos aciagos. Su gobierno se empeña en entregar lo último que queda del patrimonio del pueblo mexicano a intereses privados, extranjeros y nacionales. Frente a la crisis económica, sus gobernantes reaccionan torpemente, con lentitud y con medidas marcadas por contradicciones. Finalmente, las autoridades se muestran incapaces de enfrentar la secuela de destrucción y muerte provocados por los desastres naturales.

¿Qué diablos pasó en Washington y Ginebra la semana pasada? No trato de abaratar la indecible tragedia de Siria, ni el aparente sentido común que de pronto asaltó a los líderes del mundo el sábado, cuando Estados Unidos y Rusia acordaron un marco para la destrucción de las armas químicas de Siria, sino advierto que el gobierno de Obama se pone cada vez más extraño.

En el año 2000 el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA) tenía un presupuesto de 4 mil millones de pesos y ahora se tienen destinados para esa institución 16 mil millones. Cuatro veces más

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