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6/22/2024

«Nora Cortiñas, faro de dignidad y resistencia»: abuelas de Plaza de Mayo en Argentina

 

«Nora Cortiñas es un faro de dignidad y resistencia. Su ejemplo nos guía en la búsqueda de un mundo donde los derechos humanos sean respetados y defendidos», declaró Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo.

A esta mujer, junto con el grupo de madres y abuelas buscadoras en Argentina, se les atribuye un legado de lucha heredado por jóvenes feministas en América Latina, quienes portan un pañuelo como símbolo de exigencia por derechos humanos, por ejemplo, la Marea Verde.

Desde el momento de la desaparición de Carlos Gustavo, su madre emprendió una búsqueda, al solicitar información de oficina en oficina pública, donde se encontró con respuestas evasivas, funcionarios militares y del gobierno que la exhortaban a que dejara de buscar, hoy, aún se desconoce el paradero de su hijo.

Al mes de la desaparición de su hijo, Nora Cortiñas se unió a un pequeño grupo de madres que se reunieron para exigir información sobre sus hijos desaparecidos.

Desde su muerte, no ha dejado de recibir reconocimientos a una vida de lucha, por ejemplo, Myriam Bregman, abogada y diputada nacional del Frente de Izquierda en Argentina, a quien se refirió con cariño a ella como Nori, la describió como «todas las luchas las sentía como propias», por eso se ganó la frase: era la madre de todas las luchas.

Un 30 de abril de 1977, 14 mujeres se reunieron por primera vez frente a la casa Rosada, sede del poder Ejecutivo de la República Argentina, ubicada en el centro histórico de la ciudad capital de Buenos Aires; lo hicieron en plena dictadura, para exigir información sobre sus hijas e hijos que habían sido secuestrados y de los que no se sabía nada.

Argentina, en ese entonces, estaba bajo el gobierno militar de Jorge Rafael Videla (1976-1983) y estaba cubierta por un régimen terrorista de Estado, que justificó su accionar violento con el proyecto denominado “Proceso de Reorganización Nacional” que, a partir de prácticas de represión y terror, acechó a un la población civil opositora.

Diariamente, fueron víctimas de secuestro, tortura, asesinato y desaparición forzada personas intelectuales, artistas, militantes de partidos, periodistas, profesionales, líderes religiosos y dirigentes populares quienes organizaban y movilizaban a los sectores enfrentados con la dictadura.

La propuesta de la movilización del primer colectivo de las Madres de la Plaza de Mayo surgió de la iniciativa de Azucena Villaflor, quien después de que su hijo, Néstor de Vicenti, y su compañera, Raquel Mangini, fueran secuestrados el 30 de noviembre de 1976, comenzó una búsqueda incansable. En dicho proceso se encontró con otras mujeres, quienes también buscaban a sus hijos, como el caso de Nora Cortiñas.

En 1986, las Madres de Plaza de Mayo se disolvieron en medio de divisiones internas: un bando presionó para realizar actividades más combativas. Esto provocó enfrentamientos entre sus integrantes, como la propia Cortiñas, sobre las exigencias que debían plantear bajo un gobierno democrático.

Cortiñas se convirtió en lideresa de una rama conocida como Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.

La organización que creó junto con otras madres de Argentina contribuyó a centrar la atención internacional en los abusos cometidos por la dictadura militar y continuó presionando al gobierno argentino para obtener respuestas, tras la restauración de la democracia.

A lo largo de las décadas, Nora Cortiñas participó en innumerables marchas, conferencias y eventos internacionales, llevando su mensaje de justicia y memoria a diversos rincones del mundo. Su trabajo no se limitó a Argentina, pues su apoyo se extendió a las causas de los derechos humanos en países como Chile, Uruguay, México y España, entre otros.

Su labor ha sido reconocida con numerosos premios y distinciones, incluyendo el Premio Internacional de Derechos Humanos de la Fundación Friedrich Ebert y el Premio de Derechos Humanos Emilio Mignone.

Carlos Gustavo, hijo de Cortiñas, desapareció el 15 de abril de 1977. Estudiaba economía en la Universidad de Buenos Aires y militaba en un grupo político de izquierda, lo que le convirtió en un objetivo de la dictadura de derecha que tomó el control de Argentina en 1976 mediante un golpe de Estado.

Gustavo estaba por cumplir 25 años, era militante de la Juventud Peronista en un barrio de Buenos Aires y trabajaba en el instituto de estadísticas INDEC, cuando fue secuestrado por un grupo militar. Es una de las 30 mil personas desaparecidas que, según organizaciones de derechos humanos, dejó la dictadura en Argentina.

Educación y Conciencia

Nora Cortiñas también ha sido una ferviente defensora de la educación y la conciencia histórica. Trabajó para garantizar que las nuevas generaciones comprendan la importancia de los derechos humanos y la historia reciente de América Latina.

A través de charlas en escuelas, universidades y organizaciones comunitarias, inspiró a jóvenes a involucrarse en la defensa de los derechos y la justicia social.

A lo largo de su vida, Nora Cortiñas fue una presencia activa en la vida pública. Recientemente, participó en la presentación de un informe sobre la situación de los derechos humanos en América Latina, donde destacó la importancia de la solidaridad internacional y la necesidad de mantener viva la memoria histórica.

«Nuestra lucha es por todos aquellos que sufrieron y siguen sufriendo injusticias. Es una lucha por un mundo más justo y humano», expresó Cortiñas ante una audiencia conmovida.

El impacto de Nora Cortiñas en la sociedad fue innegable. Este año, en reconocimiento a su trayectoria, se ha inaugurado en Buenos Aires un mural en su honor, realizado por jóvenes artistas. Además, diversas organizaciones están planificando una serie de eventos y homenajes para celebrar su vida y su legado.

La madre buscadora de Argentina continuó su lucha con la misma energía y determinación que mostró durante toda su vida. Su compromiso inquebrantable con los derechos humanos y la justicia seguirán siendo una fuente de inspiración y esperanza para muchos.

En cada lugar en que alguien necesitaba solidaridad estaba ella, “Norita”, que nunca dejó de luchar “ni dormida” como decía y de estar presente como un extraño duende con amorosas alforjas que iba repartiendo por la vida. A sus 94 años participó de todas las marchas de este año tan duro y difícil. Lo hizo hasta pocos días antes de ser internada en un hospital donde falleció.

La Búsqueda de Justicia

Durante los años más oscuros de la dictadura, las Madres de Plaza de Mayo enfrentaron persecución, amenazas y represión. Sin embargo, su determinación continuó. Con pañuelos blancos en la cabeza, continuaron marchando cada jueves, visibilizando la causa de las y los desaparecidos.

Con la llegada de la democracia en 1983, las Madres intensificaron su lucha, exigiendo no solo la verdad sobre el paradero de sus hijas e hijos, sino también justicia para los responsables de las violaciones de derechos humanos. Su incansable labor contribuyó a la realización de los Juicios por la Verdad y al posterior juzgamiento de numerosos represores.

Diversificación del Movimiento

Con el tiempo, el movimiento se diversificó en dos organizaciones: Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y la Asociación Madres de Plaza de Mayo. Ambas comparten el objetivo de buscar justicia, aunque han adoptado enfoques diferentes en sus actividades y discursos.

Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora se ha enfocado en el trabajo conjunto con otras organizaciones de derechos humanos y en la educación, promoviendo la memoria histórica y la formación de nuevas generaciones en la defensa de los derechos humanos.

La Asociación Madres de Plaza de Mayo, por su parte, ha desarrollado proyectos educativos y sociales, como la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo y programas de vivienda para los más necesitados.

El impacto de las Madres de Plaza de Mayo trasciende las fronteras de Argentina. Su lucha ha sido reconocida internacionalmente, recibiendo múltiples premios y honores, y sirviendo de inspiración para movimientos de derechos humanos en todo el mundo.

La democracia mexicana se encuentra enferma: Cortiñas

En una visita a México para participar en el Foro Internacional sobre las Madres de Plaza de Mayo, Nora Cortiñas, una de las mujeres emblemáticas de la resistencia en la dictadura argentina de los años 70, le concedió una entrevista a la periodista Lucía Laguna Huerta, que fue difundida por Cimacnoticias el 29 de mayo de 2017, donde hizo referencia a que la democracia mexicana se encuentra enferma y sus síntomas son la desaparición, el asesinato de periodistas y personas defensoras.

Si alguien sabe de desaparición y la lucha por la verdad es ella, quien a sus 87 años de edad, en el momento de la entrevista hace siete años, sigue demandando la presentación con vida de su hijo Gustavo, desaparecido por su lucha política un 15 de abril del año 1977, fecha en la que ella se transformó de ama de casa en defensora de la libertad y la democracia.

Tras cuatro décadas de la exigencia por la presencia de las personas desaparecidas, el derecho a la verdad y la justicia, Nora sigue dándose cita en la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, la casa de gobierno argentino, donde cada madre de alguna hija/o desaparecida se transformó en la madre de 30 mil jóvenes desaparecidos, que la dictadura de Jorge Rafael Videla arrebató de sus familia.

Lo que ocurre en México, asegura la defensora argentina, podría acercarse al Terrorismo de Estado, donde el crimen organizado sirve para eliminar del paso a quienes incomodan u obstaculizan los planes de los poderosos, del dinero y la política. Puedes leer la entrevista completa de Nora Cortiñas, una de las mujeres más destacada por su incansable lucha por los derechos humanos.https://cimacnoticias.com.mx/2017/05/29/lo-que-pasa-en-mexico-podria-acercarse-al-terrorismo-de-estado-nora-cortinas/#gsc.tab=0

Madres de la Plaza de Mayo en Argentina

Desde Buenos Aires, Argentina, Cimacnoticias hizo una cobertura especial, en octubre del 2022, donde la periodista Cirenia Celestino Ortega pudo llegar hasta donde se puede conocer de primera mano a las madres de la Plaza de Mayo.

Ahí, Celestino Ortega detalló que lucen fuertes y, lejos de la tristeza que causa la desaparición, su resistencia es alegre y sonriente.

Pina, Visitación y Carmen, son las Madres que la recibieron.

Cirenia Celestino Ortega

La lucha de las Madres de Plaza de Mayo es acompañada por otras y otros, cercanos, familiares, personas que van pasando y se suman respetuosamente para escuchar a las madres, algunas de ellas en silla de ruedas tras el paso de los años. 

Las madres y acompañantes rodean la Pirámide de Mayo, monumento central de la plaza de mayo, mientras gritan y exigen “presentación con vida, juicio y castigo a los culpables”.

Como en cada rincón del mundo, las mujeres están presentes. Como víctimas de la dictadura con las graves violaciones a derechos humanos, tortura sexual entre ellas. Hoy la voz es de las mujeres, como luchadoras sociales y como quienes mantienen vivo el movimiento con el pañuelo blanco como insignia, para la vida y la libertad.

Te invitamos a leer el texto completo en:

https://cimacnoticias.com.mx/2022/10/21/2323-marchas-de-resistencia-de-las-madres-de-la-plaza-de-mayo/#gsc.tab=0

10/22/2022

Cobertura Especial. Madres de la Plaza de Mayo en Argentina

 

.-Buenos Aires, Argentina.- Por esta puerta, locales y turistas pueden conocer a las madres de la Plaza de Mayo.
Foto: Cirenia Celestino Ortega

A sus más de 90 años, lucen fuertes y, lejos de la tristeza que causa la desaparición, su resistencia es alegre, sonriente. Son Pina, Visitación y Carmen, las que esta tarde nos recibieron.

Foto: Cirenia Celestino Ortega

Durante la dictadura militar argentina fueron secuestradas y desaparecidas al menos 30 mil personas entre estudiantes, obreros, docentes, periodistas, artistas, amas de casa… 

El día 30 de abril de 1977 un grupo de Madres de desaparecidas y desaparecidos por la dictadura de Argentina, unieron sus voces, caminos y esfuerzos para exigir la aparición con vida de sus hijas e hijos y castigo a los culpables

Desde hace 45 años, todos los jueves se reúnen las madres en la Plaza de Mayo, negándose al olvido, para hacer el pase de lista de sus desparecidas y desaparecidos y “redimir la esencia del amor maternal en la memoria colectiva”.

Como en cada rincón del mundo, las mujeres están presentes. Como víctimas de la dictadura con las graves violaciones a derechos humanos, tortura sexual entre ellas. Hoy la voz es de las mujeres, como luchadoras sociales y como quienes mantienen vivo el movimiento con el pañuelo blanco como insignia, para la vida y la libertad.

La lucha de las Madres de Plaza de Mayo es acompañada por otras y otros, cercanos, familiares, personas que van pasando y se suman respetuosamente para escuchar a las madres, algunas de ellas en silla de ruedas tras el transcurso de los años. 

Las madres y acompañantes rodean la Pirámide de Mayo, monumento central de la plaza de mayo, mientras gritan y exigen “presentación con vida, juicio y castigo a los culpables”.

Video: Cirenia Celestino Ortega

Aunque una postura política, contundente y crítica, las ha dividido, la exigencia de justicia las reúne cada jueves para renunciar al olvido. 

Tanto la Asociación Madres Plaza de Mayo como la Madre de Plaza de Mayo, Línea Fundadora, en su solidaridad con otras luchas de defensa de derechos sociales, estudiantiles, entre otras, las mantiene nutridas de abrazos que alimentan sus sonrisas.

La Asociación Madres Plaza de Mayo mantiene una casa-museo a la que no le alcanzan las paredes para exhibir los reconocimientos y regalos que llegan de todo el mundo para esta lucha sin tiempo ni caducidad. 

El pañuelo blanco se mantiene y los pañuelos verdes continúan la lucha de las mujeres. Tras 45 años, las madres siguen exigiendo justicia, reclamando la vida y la libertad.

Galería: fotos de la casa

Fotos: Cirenia Celestino Ortega

4/30/2016

39 años de la primera ronda de las madres de mayo, en Argentina


Ronda de las Madres

Redacción Desinformémonos

“Las madres hemos recorrido un largo camino que se inicia un 30 de abril de 1977, en plena dictadura militar, a instancias de Azucena Villaflor de De Vicenti, cuando catorce mujeres hacen pública la desaparición forzada de sus hijos a través del accionar genocida del terrorismo de Estado.”
Un mes antes, en el primer aniversario del golpe militar, el periodista Rodolfo Walsh publicó la “carta abierta de un escritor a la junta militar”, en dónde detalla con precisión periodística y un lenguaje agudo y directo, todos los vericuetos del sistema de facto que los argentinos venían resistiendo durante el último año.
Esa carta, de lectura obligada, es una síntesis de las características de la dictadura militar de 1976 y los elementos que la diferenciaban de las anteriores sufridas en el país; define también cuál es el propósito económico y social de ese régimen para, a partir de ahí, iluminar sendas para la resistencia popular. Maestro.
La de las madres fue un ventanita sencilla y eficiente ante la asfixia represiva. Denunciar la falta de sus hijos era una necesidad urgente, por lo que se instalaron frente a la sede de la junta militar. Como el derecho de reunión estaba obviamente suspendido, las madres caminaron.
Los puntos de contacto de esa Argentina con este México sufriente son evidentes, pero lo que vale destacar es como el primer acto de resistencia fue, y es, romper el silencio.
Rodolfo Walsh también lo rompió y está desaparecido desde entonces. El 25 de marzo de 1977, pasado el mediodía fue rodeado por un grupo de militares en la esquina de las avenidas San Juan y Entre Ríos, en la Ciudad de Buenos Aires. Se resistió disparando con un revolver calibre 22 para no ser apresado con vida. Fue visto por última vez en el centro de detención clandestino en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).
Sí llegó a mandar la carta por correo. No llegó a ver marchar a las madres denunciar lo mismo que él.
Foto: Archivo Hasenberg-Quaretti // http://madresfundadoras.blogspot.mx/

6/13/2015

“La sociedad civil frente a la impunidad de las dictaduras y la lucha por la identidad”

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Séptima sesión el ciclo “Mujeres contra la impunidad”

Impartida por la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, la conferencia tendrá lugar el martes 23 de junio, de 19:00 a 21:00 h, en La Casa Encendida

Redacción AmecoPress

Madrid, 11 junio. 15, AmecoPress. Estela Barnes de Carlotto (Argentina) es la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. En 1977, su hija embarazada, Laura Estela Carlotto, fue secuestrada y desaparecida. Barnes de Carlotto buscó durante casi 36 años al nieto dado a luz en cautiverio, cuya identidad fue cambiada para arrebatarlo de su familia legítima. El 5 de agosto de 2014, su nieto fue identificado y se convirtió en el número 114 de la lista de nietos recuperados. El próximo 23 de junio estará en La Casa Encendida de Madrid para hablar de una lucha que comenzó́ como una búsqueda individual pero fue transformándose en conjunta.
Abuelas de Plaza de Mayo nació con el objetivo de localizar a todos los niños víctimas de secuestro y desaparición durante la represión política de Argentina tras el golpe de Estado de 1976, restituirlos a sus legítimas familias y promover la rendición de cuentas para evitar la repetición de estos graves crímenes. A fecha de hoy han localizado a 116 nietos.

En 1976 las Fuerzas Armadas usurparon, a través de un golpe de Estado, el Gobierno constitucional de Argentina. Desde ese momento, el régimen militar autodenominado Proceso de Reorganización Nacional sumió al país en la política del terror. En poco más de siete años desaparecieron 30.000 personas y se protocolizó el secuestro de niños y niñas junto a sus progenitores, así como la apropiación de bebés que habían nacido en cautiverio.
La gran cantidad de secuestros de niños, niñas y de jóvenes embarazadas, las maternidades clandestinas y las confesiones de los propios militares demuestran la existencia de un plan sistemático de apropiación de menores enmarcado en el Plan Cóndor, la operación de inteligencia y coordinación entre los servicios de seguridad de las dictaduras militares del Cono Sur –Argentina, Chile, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia– y la CIA, cuyo objetivo central era eliminar a los que consideraba disidentes.
En esta 7ª sesión el ciclo “Mujeres contra la impunidad”, conoceremos el camino de las Abuelas de Plaza de Mayo, que comenzó́ como una búsqueda individual transformada en conjunta a medida que en se iban encontrando en juzgados, comisarias, ministerios y en las rondas de los jueves en la plaza.
Abuelas de Plaza de Mayo constituye un referente internacional de las luchas lideradas por mujeres, gracias a sus aportes a la aplicación de las ciencias forenses en casos de violaciones de Derechos Humanos, así como por su protagonismo en el reconocimiento internacional del genocidio en Argentina y por su invaluable impulso a la justicia universal.
Ponente: Estela Barnes de Carlotto (Argentina), presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. En 1977, su hija embarazada, Laura Estela Carlotto, fue secuestrada y desaparecida. Barnes de Carlotto buscó durante casi 36 años al nieto dado a luz en cautiverio, cuya identidad fue cambiada para arrebatarlo de su familia legítima. El 5 de agosto de 2014, su nieto fue identificado y se convirtió en el número 114 de la lista de nietos recuperados. La labor de Estela de Carlotto ha sido reconocida con el Premio de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y el premio Félix Houphouët-Boigny, otorgado por la Unesco, entre otros. 

3/21/2015

“No entendía qué era ser feminista hasta que se llevaron a mi hijo”


Entrevista a Nora Cortiñas, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora

Agencia CTA

Norita es una de las principales referentes en la lucha por los derechos humanos, sin duda, faro de una generación entera de jóvenes militantes que con la vuelta a la democracia encontraron en la lucha por la Verdad y la Justicia el camino para empezar a hacer política. Hoy es imposible pensar en Norita sólo como una luchadora de los DDHH, ella se involucra en los grandes temas de la política sin comprometerse con gobiernos ni con partidos políticos sino con las causas justas o mejor dicho, contra las injusticias del sistema. Posiblemente todas sus apariciones públicas despisten a la hora de pensarla como defensora de los derechos de las mujeres sin embargo cuando le preguntamos si ella se sentía feminista no dudó en afirmarlo.

- ¿Nora, usted se considera feminista?

Si ahora si, antes no, antes no era y no entendía qué significaba. Yo vivía en mi hogar de machistas y como estaba rodeada de gente que criticaba el feminismo, no entendía qué era ser feminista. Hasta que se llevaron a mi hijo y empecé a salir a la calle, empecé a tener amigas del feminismo que me fueron explicando que ya no era como yo pensaba y empecé a entender que yo además de deberes tenía derechos y ese fue el primer paso y después bueno, soy moderada porque no podés ser feminista de golpe. En algunas cosas por ahí opino y no parezco tan feminista pero uno no puede darse vuelta como un guante, sino que vas aprendiendo y vas tomando lo que te parece que es sensato y que vos vas estando de acuerdo.

- ¿Le costó empezar a hacer política?

Mirá, lo que hacemos nosotras es política pero yo no me metí en política, yo no tuve más remedio que ser una mujer pública, no me quedó otra. Salir a buscar a mi hijo me implicó un compromiso y tuve que tomar muchas decisiones. Nosotras las madres tuvimos muchos inconvenientes cuando empezamos la búsqueda, con algunas feministas por un lado y también con mujeres políticas, de los partidos mayoritarios, grandes, no sé si por celos o porque nuestra actitud era distinta, entrábamos a todos lados sin pedir permiso mientras que a las mujeres políticas argentinas les ha costado mucho en general hacer política.
Lo nuestro fue distinto porque nosotras no hacíamos partidismos político, yo nunca me entusiasmé con ningún partido o gobierno de turno porque mi compromiso tiene que ser de manera independiente. Si yo tuviera compromisos no podría actuar como actúo, porque tenés que estar ceñida a lo que te indican y al camino que van haciendo de acuerdo a la situación del país. Hay gente que está dispuesta a ser cooptada porque quiere pasar a otro momento de la lucha y por otro lado hay protagonismos de DDHH que nacieron con gente de distintos partidos políticos, que yo lo veo muy bien y los felicito, como la APDH, el MED, la LADH, etc. pero es un camino distinto al que hicimos nosotras.
Cuando empezamos con las Madres de Plaza de Mayo, nuestro enfrentamiento con políticos, iglesias y militares fue duro, siempre fuimos maltratadas por unos y otros. Pero la respuesta de la familia fue en otros términos porque la desaparición de una persona afectó adentro de todas las familias, esto fue lo que representó el terrorismo de Estado. Por otro lado, está el tema de lo que era el rol de madre que una tenía, en mi caso personal, yo era una madre ama de casa ceñida a las 4 paredes, como decía mi hijo que ahora desde donde esté me verá que soy otra, no? Así que bueno, ahora ya estoy asumida y no tengo reparo en decir que soy feminista.

- Con su larga trayectoria de lucha, ¿Qué mujeres reivindica?


Reivindico a muchas mujeres que he conocido en este caminar, muchas mujeres que me enseñaron a reconocer mis derechos, que me enseñaron a no rendir siempre el culto a las obligaciones, de a poco yo fui aprendiendo. Tengo muchas mujeres referentes y cada día van surgiendo nuevas, una de las cosas más importantes que aprendí fue decir “acá estoy y soy así”, no tengo vergüenza en decir que mi papá era un machista terrible, que mi marido también era machista, celoso, terrible todo. Además de eso tengo dos hijos varones: Gustavo (desaparecido) y Marcelo, pero ellos no heredaron ese machismo que tenía el padre por suerte.

Yo soy optimista con la Juventud, creo en la juventud, la juventud para mi no es el futuro sino el presente, son hoy y ahora, cada tanto veo un florecer de hombres y mujeres jóvenes que toman una posición política sin hacer partidismo, los estudiantes, profesionales, yo creo que están avanzando. Está muy difícil la cosa para la mujer en Argentina y en el mundo. Yo una vez que viajé a Italia que nos habían invitado unas feministas, después de estar ahí viéndolas, nos dábamos cuenta que eran feministas pero donde ellas estaban mandan los hombres, en general los lugares de decisión son ocupados siempre por hombres, falta mucho...
Acá en América Latina se ha avanzado, hay presidentas mujeres en varios países, de la única que me avergüenzo definitivamente es de Isabel Martínez de Perón que fue el fiasco más grande como mujer, pero después todas las mujeres que tenemos presidenciables y presidentas tienen que pelear contra un mundo de hombres y de machismo y me imagino que la deben pasar a veces medio duro. Yo admiro a todas las mujeres jóvenes que hacen comunicación, a las mujeres maestras que antes se las consideraba como el último grado de profesión, etc. Me pasó que hace 60 años yo tenía un primo que era maestro y yo se lo cuestionaba porque no entendía por qué él era maestro, en fin, siempre viví con ese tipo de confusiones y ahora también seguro tengo otras confusiones también, yo todavía soy ingenua, aprendo de los jóvenes.

- ¿Cómo definiría usted a “Nora Cortiñas”, como una referente política, como una militante, como un cuadro…?

Yo hice un camino puramente militante. El hecho de ser madres, madres en todo sentido, Madres con mayúsculas por donde pertenecemos y madres de familia, no nos da ningún privilegio para llevarnos por delante a nadie, ni para vender principios, ni para bajarlos. Para terminar quiero decir que la mujer tiene que hacerse valer como mujer donde esté y no regalar sus principios.
*Entrevista realizada en el programa Graves y Agudas en Radio Sur FM 88.3