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5/13/2023

«Tu madre está en la lucha»: madres buscadoras exigen aparición de sus hijos en la Ciudad de México

 «Tu madre está en la lucha»: madres buscadoras exigen aparición de sus hijos en la Ciudad de México

Redacción Desinformémonos
Fotos: Gerardo Magallón

Ciudad de México | Desinformémonos. Cientos de madres buscadoras y migrantes encabezaron hoy la Marcha Nacional de la Dignidad en la Ciudad de México, para reclamar en un grito colectivo la aparición con vida de sus hijos, asegurar que se mantienen en la lucha por justicia para sus víctimas y recordar que este Día de las Madres «no hay nada que celebrar».

Desde el Monumento a la Madre, donde se realizó una misa para pedir por las madres que buscan a sus hijos, que fueron víctimas de feminicidio o han sido violentadas, hasta el Ángel de la Independencia, colectivos, familiares, organizaciones y activistas siguieron a las madres buscadoras y migrantes de diferentes estados y de otros países para exigir justicia y denunciar la inacción de las autoridades, así como las amenazas y agresiones de las que son objeto por buscar a sus hijos.

«Nosotras las madres no tenemos nada que celebrar, nos han robado lo más sagrado que son nuestros hijos. ¿Dónde están nuestras compañeras buscadoras asesinadas en este sexenio? Queremos saber qué está haciendo el presidente para protegernos», dijo la madre buscadora Doña María Herrera, quien desde hace 15 años busca a sus cuatro hijos desaparecidos.

«Exigimos nuestros derechos. Nuestros hijos tienen una familia que les espera, unos hijos que añoran su regreso, una madre que les busca contra viento y marea. Queremos un cambio, no queremos un año más aquí sin ellos», agregó Doña María.

Con consignas como «Hijo, escucha, tu madre está en la lucha. Hija, escucha, tu madre está en la lucha», las madres avanzaron por las calles capitalinas con mantas, fotografías y fichas de búsqueda de sus hijos.

Las madres denunciaron que no sólo son víctimas de la omisión y falta de voluntad política del gobierno mexicano para atender sus casos, sino que además son objeto de agresiones, hostigamientos y asesinatos por buscar a sus hijos desaparecidos.

«Nos sentimos inseguras. Nos han encapsulado en fosas vivientes. Nos matan lentamente, nos asesinan porque exigimos la verdad y la justicia», leyeron las madres en un pronunciamiento frente al Ángel de la Independencia.

Como cada año, cientos de madres mexicanas y migrantes salen a marchar en las calles de diferentes ciudades del país para denunciar que sus hijos continúan desaparecidos sin que el gobierno intervenga efectivamente. La cifra de víctimas de desaparición en México supera las 100 mil personas, entre las que se encuentran a su vez madres, buscadas por sus hijas e hijos, esposos, hermanas y hermanos que hoy también marcharon para exigir justicia.

Este material periodístico es de libre acceso y reproducción. No está financiado por Nestlé ni por Monsanto. Desinformémonos no depende de ellas ni de otras como ellas, pero si de ti. Apoya el periodismo independiente. Es tuyo. 

5/14/2022

La incesante búsqueda de las madres centroamericanas en México

11 de mayo de 2022.

XVI Caravana de Movimiento Migrante Mesoamericano rindieron homenaje por los 56 personas migrantes fallecidas en Chiapas durante volcadura de tráiler y protestaron contra las políticas migratorias en México

México, 09 mayo 22. AmecoPress/Avispa Midia.- Lilian Korina Ramos Mata desapareció hace cinco años. Tomó una mochila y partió de El Salvador rumbo a Estados Unidos para ganar dinero y mejorar la vida de su hijo y de su madre Rosa Edith Mata, quien ahora integra la XVI Caravana de Movimiento Migrante Mesoamericano en busca de migrantes desaparecidos en territorio mexicano.

Es el segundo año que Rosa participa. En 2019 también hizo el recorrido, pero después se suspendieron las actividades presenciales por la alerta sanitaria del Covid-19 y el cierre de las fronteras en varios países de América.

Lilian Korina tenía 23 años cuando desapareció en El Paso, Texas. Viajó acompañada de un conocido quien avisó que Lilian había muerto en la ciudad fronteriza. “Nosotros no volvimos a saber de él, no responde las llamadas”, relató Rosa.

Espera tener más pistas para llegar a su hija, pues tiene información de que Lilian puede estar privada de su libertad en un penal entre ambos países.

Rosa porta la fotografía de Lilian en el pecho, como las otras 48 madres y familiares que también buscan a personas en contexto de movilidad. Algunas cargan con más de una imagen en apoyo a quienes no pudieron viajar hasta este país.
El sueño cambió

Claudia González, procedente de Tegucigalpa, recorre México con la fotografía de su vecino, Walter Edison Ayala Barahona y de su esposo Juan Alexis Salinas Zuniga que salió de Honduras en el 2018.

Juan vivió un año en Monterrey, México para ahorrar y cruzar la frontera. El 27 de marzo de 2019 llamó a su mamá, a sus hermanos y esposa a quienes “nos pidió orar por él”. Entonces Juan se encontraba en una casa de Mcallen, Texas, y le restaban dos días de camino antes de tomar un vehículo que lo llevaría a otro punto.

Juan tenía 43 años cuando desapareció, “en mi país no se habla del tema, no hay apoyo por eso venimos con el Movimiento Migrante que nos cumplió el anhelo de buscar a nuestras personas desaparecidas”.

El 27 de septiembre de 2019, cuatro meses después de no tener noticias de Juan, por medio de una red social en la que publicó una foto, Claudia recibió el mensaje que decía: “fue abandonado en el camino luego de la mordedura de una serpiente”.

Las personas en movilidad humana desaparecidas son buscadas por todo el territorio mexicano, y como los dos casos anteriores en Estados Unidos. Las búsquedas son acompañadas también por el Proyecto Puentes de Esperanza vinculado a la misma organización y que coordina Rubén Figueroa.
La tragedia se pudo evitar

La XVI Caravana del Movimiento Migrante Mesoamericano hizo un simbólico homenaje y ofrendó flores en la ‘curva del migrante’ para recordar a las 57 personas migrantes que perdieron la vida en la volcadura del tráiler el 9 de diciembre de 2021.

En su tercer día de recorrido, recordaron a las personas muertas y heridas del accidente con consignas y flores blancas.

En su mensaje, Talía Vázquez Alatorre del Movimiento Migrante Mesoamericano dijo que el accidente pudo haberse evitado si no fuera por la vigilancia y la persecución que existe contra las personas migrantes.

Integrantes de la XVI Caravana de Movimiento Migrante Mesoamericano rindieron homenaje por los 56 migrantes fallecidos en Chiapas durante volcadura de tráiler y protestaron contra las políticas migratorias en México

Asimismo, que el gobierno de México hace el trabajo sucio de Estados Unidos y estos acuerdos colocan a las personas en contexto de movilidad, en mayor riesgo a expensas de las redes de trata y el narcotráfico.

“El riesgo para las mujeres es gravísimo”, expuso en el contexto de las agresiones sexuales por integrantes del crimen organizado o las mismas autoridades. El Movimiento tiene documentación de mujeres que, al llegar a la frontera les ofrecen una bebida, acto seguido no pueden caminar, las abandonan “y jamás se vuelve a saber de ellas”.

Durante la visita se pronunciaron contra la corrupción que permite la trata y el traslado de migrantes hacinados en vehículos, como el tráiler recientemente encontrado en Veracruz con más de 300 personas migrantes en su interior.

Lamentaron que los cárteles del tráfico de personas en México y la región, incluyendo autoridades corruptas, están generando ganancias millonarias a costa de poner en peligro la vida de estos seres humanos.
Militarización

En Chiapa de Corzo, también se pronunciaron contra las políticas migratorias de México y Estados Unidos, pero también contra la militarización y los despojos que provocan la migración en El Salvador, Honduras y Guatemala.

“Ningún ser humano es ilegal”, alzaron la voz fuerte las mujeres conducidas por Catalina López, representante de Equipos de Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial (Ecap) de Guatemala, que exigió poner alto a la persecución contra migrantes.

Recordó que la causa de la migración es la violencia estructural pues los mismos gobiernos implementan políticas que les expulsan de su país de origen, por ello también pidió a la sociedad mayor empatía con las personas en contexto de movilidad.

“Especialmente la población indígena es la que está sufriendo en este momento, porque hay muchos desalojos e invasión por megaproyectos en nuestros países. Por eso gritamos que abajo las fronteras”.

Catalina es aguerrida. No busca a ningún familiar pero también de su cuello penden varias fotografías; no solo acompaña, también acuerpa a las madres con las que camina en esta lucha.
Hasta encontrarlas

Con el registro que llevan las organizaciones, colectivos y redes de madres centroamericanas, el Movimiento Migrante Mesoamericano dijo que los casos de migrantes desaparecidos en México pueden alcanzar los 30,000.

Hasta ahora la lucha es de la sociedad civil, pues ni organismos internacionales como Naciones Unidas se han acercado para abordar el tema. Sin embargo, en esta visita planean reunirse con madres buscadoras mexicanas.

A su paso caminan por puentes, vías férreas, periferias, hospitales, albergues y todos los espacios posibles, como en las cárceles mexicanas donde la búsqueda se complica. Como en el caso de Kevin Josué Caballero quien se encuentra acusado de robo en el penal de Duport Ostión en Xalapa, Veracruz.

María Herlinda Ramírez espera la libertad de su hijo que tiene una sentencia de seis años, pero que ya cumplió siete años privados de su libertad.

Las 47 madres, familiares y las organizaciones fueron recibidas por los alumnos de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco en esa entidad. Asimismo, se reunieron con el gobierno de Carlos Manuel Merino Campos.

El jueves (5) llegaron a Coatzacoalcos, Veracruz y conversaron con las personas migrantes que se encontraban debajo del puente de la Avenida Uno. Sobre las vías del ferrocarril, “parte de lo que hacen las madres en esta zona es preguntar a las personas que residen en estas zonas si han visto o tienen alguna pista sobre sus hijos”, dijo Rubén Figueroa.

Las actividades presenciales de la caravana concluirán en la Ciudad de México el próximo 10 de mayo y nuevamente se despiden en la frontera de Suchiate, Chiapas. La búsqueda continúa de manera virtual y con la representación de las organizaciones.

En los 16 años de labores, la caravana ha encontrado al menos a 370 personas con vida en las redes de trata, prisiones, psiquiátricos, entre otros; y esperan que en esta visita encuentren a más migrantes desaparecidos.

Hace unos días el gobierno de México anunció el decreto con el que crea la Mesa de Búsqueda de Personas Migrantes Desaparecidas, instancia que tendrá la tarea de coordinar, intercambiar y actualizar de manera constante la información, así como dar seguimiento de dependencias federales, estatales, organizaciones civiles y colectivos, especializadas en asistir a migrantes en tránsito y buscar migrantes desaparecidos.

Esta Mesa se crea a unos días de que las madres buscadoras de migrantes arriben a la Ciudad de México y semanas después del informe de la ONU sobre personas desaparecidas donde el tema migratorio fue destacado y alertado en los pronunciamientos de la sociedad civil por el nulo acceso a la justicia.

Foto portada: Integrantes de la XVI Caravana de Movimiento Migrante Mesoamericano rindieron homenaje por los 56 migrantes fallecidos en Chiapas durante volcadura de tráiler y protestaron contra las políticas migratorias en México.

12/19/2020

Caravana de madres de migrantes será virtual

  Angélica Jocelyn Soto Espinosa

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Ciudad de México. Pese a la pandemia por COVID-19, así como las tormentas y huracanes que ha habido en Centroamérica, este lunes 7 de diciembre inició en México, pero esta vez de manera virtual, la XVI Caravana de Madres de Personas Migrantes Desaparecidas.

Como cada año desde 2004, decenas de madres y familias de Centroamérica, así como las organizaciones civiles que las acompañan a través del Movimiento Migrante Mesoamericano, visitarán en Caravana distintos estados y lugares de México para buscar a sus hijas e hijos desaparecidos durante su tránsito por nuestro país.

No obstante, este año la Caravana será virtual, toda vez que la pandemia por COVID-19 y los huracanes que han azotado la región centro de América complican las condiciones para que las mujeres vengan directamente a buscar a sus familiares en los caminos, los albergues, los hospitales y las cárceles. 

Para la búsqueda de este 2020, el lema es “la otra pandemia, las desapariciones” y se tiene previsto empezar este 7 de diciembre para finalizar el 18 de diciembre. Para esta caravana se harán visitas a lugares que en años anteriores no se pudieron visitar por ser considerados demasiados peligrosos y difíciles para llegar, pero donde existen muchos casos de personas migrantes desaparecidas. Esto es en la frontera norte de México. 

El miércoles 9 de diciembre, la Caravana hará una visita virtual en Coahuila y San Luis Potosí, el 11 de diciembre visitará Tamaulipas, el 14 de diciembre llevará a cabo una reunión con autoridades federales en la Ciudad de México, como la Fiscalía General de la República y la Comisión Nacional de Búsqueda, para que rindan cuentas sobre las acciones, y el 16 de diciembre se reunirán con organizaciones aliadas en Estados Unidos, quienes les relatarán cómo es el proceso para buscar a personas migrantes desaparecidas que decidieron cruzar al país del norte. Para el cierre, el 18 de diciembre, habrá eventos culturales, declaraciones de solidaridad y “el compromiso de seguir buscando”. 

Como expresaron varias de las mujeres durante la conferencia inicial que se transmitió en redes sociales ayer 7 de diciembre, algunas madres buscadoras están contagiadas del nuevo virus y otras familias enfrentan problemas en sus viviendas y cosechas por la devastación que dejaron las distintas tormentas y huracanes de las fechas recientes.

No obstante, las mujeres decidieron no postergar o suspender la caravana sino buscar otras formas para llevarla a cabo con el fin de que se “recuerde que sigue habiendo desaparecidos, que seguimos buscando, y que con la pandemia están en más peligro y no podemos refugiarnos”, como declaró la Co-Fundadora del Movimiento Migrante Mesoamericano, Martha Sánchez Soler, quien agregó que hace 6 semanas desapareció el hermano del defensor de personas migrantes Rubén Figueroa, quien desde años atrás acompaña a las madres en esta Caravana.

Por su parte, la integrante fundadora del Comité de Familiares de Migrantes Fallecidos y Desaparecidos de El Salvador (COFAMIDE) Anita Zelaya, quien busca a su hijo Rafael Alberto Rolin Zelaya, desaparecido en 2002 cerca de Ciudad Hidalgo, declaró: “Si pensaron (las autoridades de México) que nos iban a tener ahí, que no iban a tener nuestro ruido pues se equivocaron, pensaron mal, porque nosotras las madres sí estamos presentes. Todas decimos ‘presente’ (…)Yo creo que nuestros corazones y nuestras mentes están en México, andamos por esas calles, estamos en ese grito de justicia”.

La coordinadora ejecutiva de la Mesa Nacional para las Migraciones (Menamig), Julia González, detalló que la pandemia visibilizó todas las fallas estructurales para las personas migrantes en tránsito, destino o retorno, pero una de las grandes preocupaciones es que el contexto genere nuevas desapariciones y nuevas rupturas de comunicación con las familias por enfermedad. 

De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), actualmente hay 217 personas hondureñas desaparecidas (60 mujeres); 186 personas guatemaltecas (45 mujeres) y 108 personas de El Salvador (38 mujeres), en tanto que las organizaciones han reportado obstáculos para presentar las denuncias.

11/25/2019

Caravana de Madres: primer reencuentro de dos hermanas hondureñas


 
Socorro Jaqueline salió de Honduras para darle una mejor vida a su hija de tres años, pero ya no volvió a comunicarse con su familia porque en su país cambiaron los códigos de los teléfonos. “Cuando yo marcaba me decía que el teléfono que marcaba había sido cambiado”, relató. 
“Siento mucha alegría, mucha emoción volver a ver a mi hermana de quien no sabía nada desde hace mucho tiempo”, dijo Claudia. Explicó que hace poco recibió la llamada de su hermana, y no lo podía creer. “Sonó mi telefoneó entre las dos y tres (de la tarde) y me dijo ‘soy yo’. Y le contesté, ‘quien yo’, ‘yo soy a la que buscas”, le dijo Socorro Jaqueline.
Rubén Figueroa explicó que la localización de Socorro Jaqueline, se logró luego de un arduo trabajo de búsqueda en varios municipios de Chiapas, siguiendo pistas que las personas que la habían visto le daban; pero gracias al trabajo también de difusión se logró el encuentro. 
Socorro Jaqueline dijo que fue una mujer con la que trabajó quien la contactó para decirle que la andaban buscando. “Yo estaba en Villaflores (en el centro del estado); había llegado tres días antes cuando me marcó una señora con la que trabajé, me dijo que me estaban buscando. ¿Por qué si no he hecho nada? entonces me dio el número de Rubén; hablé con él, me hice pasar por otra persona para saber qué quería y me dijo que era mi mamá la que me estaba buscando; le dije dónde estaba y que lo podía ver”.
Ahora piensa volver a su país a finales del año para ver a toda su familia, pero principalmente a su madre quien no pudo viajar en la Caravana por motivos de salud, y a su pequeña hija que ahora es casi mayor de edad. 
“Las condiciones para una mujer migrante en su tránsito por México son muy difíciles, pero este reencuentro es parte de la acción que tienen las propias madres en Centroamérica, este es su triunfo”, agregó Figueroa.
Desde que habló con Rubén Figueroa se hicieron los contactos respectivos para que las hermanas Valladares se encontraran durante el recorrido de la Caravana, que el martes pasado llegó a la capital chiapaneca.
Figueroa comentó que este es el primer reencuentro que ocurre durante el recorrido. El grupo de 45 mujeres y cinco hombres tomará este miércoles la ruta del golfo; en Veracruz, se prevén dos reencuentros más, y un cuarto tendrá lugar en Nuevo Léon.
El reencuentro que viene después de 29 años
En el municipio de Marín en el estado de Nuevo León, se espera el cuarto encuentro de la salvadoreña, Lilián Esperanza Alvarado Mendoza cuyos dos hijos, una niña y un niño entonces, fueron sacados por su padre en marzo de 1988 para salvaguardar sus vidas, ya que Lilián era una defensora y fue capturada por la guardia nacional. 
En 2012, Lilián de 61 años de edad, decidió sacar su cuenta de Facebook, donde colocó los nombres completos de sus hijos y su así como contactó a su hija Dalinda Mayela Segovia Alvarado, desde entonces han mantenido contacto telefónico. 
Lilian relató que intentó viajar a México, por lo que solicitó una visa, pero le fue negada porque le dijeron que no reunía los requisitos, por lo que buscó integrarse a la Caravana de Madres para tener la oportunidad de abrazar a sus hijos, quienes la esperan para que conozca a sus nietos mexicanos. 


Tuxtla Gutiérrez, Chis. 

12/08/2017

Caravana de madres migrantes llega a Tuxtla


Dilma del Pilar busca a su hija Olga Edelmira
  




A doña Dilma del Pilar Medina Escobar le cayó la noche caminando hoy por las calles de Tuxtla buscando a su hija Olga Edelmira Romero Medina, quien hace ocho años salió de El Progreso Yoro, en Honduras, y desde entonces no ha visto.

Dilma del Pilar Medina es parte de la 13 Caravana de Madres Centroamericanas que buscan a sus hijas e hijos migrantes desaparecidos, y las que este martes por la tarde llegaron a Tuxtla. Ingresaron al país el pasado viernes desde la frontera del Suchiate.

Ellas han hecho varias paradas públicas buscando a sus hijas e hijos en Tapachula, Huixtla, Motozintla, Comitán, San Cristóbal de Las Casas y ahora en la capital del estado. Se trata de 45 mujeres que recorrerán 4 mil kilómetros en busca de sus parientes desaparecidos.

Vienen de Honduras, Nicaragua, El Salvador y Guatemala, y se han propuesto recorrer gran parte del país, desde el sur, el centro y hasta la región del Bajío.

Hoy doña Dilma del Pilar caminó varias calles buscando a su hija, aunque físicamente no la ha visto desde aquel 10 de octubre del 2009, cuando salió de su casa; sin embargo, sabe que ella vivía y trabaja en Tuxtla.

Por un tiempo su hija tenía contacto con ella, se comunicaba vía telefónica, pero hace ya mucho tiempo que dejó de llamar.

Doña Dilma del Pilar dice que su hija Olga Edelmira ahora tiene 36 años, sabe que vive con otra persona y que tiene dos hijos pequeños. Sin embargo, allá en Honduras le dejó cinco hijos que lloran y sufren su ausencia.

Unas personas le dieron una pista de su paradero: que vivía cerca de una línea de autotransportes ubicada en la 4ª Poniente, entre 9ª y 10ª Sur, cuatro calles hacia abajo, en Tuxtla.

Y hasta allá fue doña Dilma del Pilar a recorrer calle por calle, casa por casa.

Con la foto de su hija en el pecho, la mujer preguntó en tiendas, talleres, cantinas, fruterías y panaderías, así como con todas las personas que podía preguntar y vivían por ese rumbo donde presuntamente vive su hija.

Aunque fueron muchas personas las que le dijeron haberla visto en esas calles, nadie supo señalarle dónde vive o vivía la mujer hondureña.

Activistas del Movimiento Migrante Mesoamericano (MMM) acompañan a doña Dilma del Pilar, entre ellos Rubén Figueroa, quien va con la foto de Olga Edelmira en su celular también preguntando a quienes podrían haberla visto.

Esta noche ya paró su búsqueda, pero mañana muy temprano regresará a pegar carteles con la fotografía de su hija para decirle que su madre estuvo ahí buscándola.

Como doña Dilma del Pilar, otras madres van en la caravana a bordo de un camión. De Tuxtla se irán a Coatzacoalcos, Veracruz, y así seguirán su ruta. Pretenden llegar hasta Guadalajara, Jalisco, y luego regresar sus lugares de origen.

Rubén Figueroa dice que el suplicio de quienes migran buscando el sueño americano sigue su curso en este país, donde no se respetan los Derechos Humanos de los mexicanos y menos los de los indocumentados.

Figueroa señala que aún siguen los secuestros de migrantes, violaciones, extorsiones, abusos, asesinatos y muchos otros agravios que viven a diario.

Pidió al gobierno mexicano saldar su deuda con estos migrantes, e instó a las autoridades a dejar el doble discurso cuando claman por respeto a los migrantes mexicanos en Estados Unidos, pero poco o nada hacen por respetar y garantizar la vida y los Derechos Humanos de los indocumentados centroamericanos.

“Miles son los desaparecidos, pero hoy estamos acá, otra vez, para decirles que seguimos buscándolos”, subrayó Figueroa.

Desde hace 11 años la Caravana de Madres Centroamericanas en Busca de sus Hijos Desaparecidos en Tránsito por México, recorre diversos estados de la República Mexicana para encontrar a sus familiares desaparecidos. Iniciaron en 2006, cuando la estrategia del gobierno de Felipe Calderón para combatir el narcotráfico derivó en un aumento de los asesinatos y desaparición de personas, incluidas las y los migrantes centroamericanos en su ruta para Estados Unidos.

CIMACFoto: Sandra de los Santos

Por: Isaín Mandujano

Cimacnoticias/ChiapasParalelo | Tuxtla Gutiérrez, Chis

11/25/2016

Desaparecen en el desierto de Altar, Sonora, y sólo los buscan sus madres


XII Caravana de madres visitó Sonora


Dos historias tienen un punto en común, ambas se suspendieron en un sitio geográfico: El desierto de Altar, Sonora.

 
Esa planicie agreste, con apenas algo de flora acostumbrada a la poca agua que cae en el año, y que cobija a la fauna que sale de noche en el verano, pues de día es imposible la sobrevivencia, es el escenario en donde Gilbert Josué Alvarez, de Honduras y Jackeline Morales Jovel, de El Salvador, quedaron perdidos en el intento de cruzar a Estados Unidos.
 
En el recorrido por la ruta migratoria, la XII caravana de Madres Centroamericanas “Buscando vida en caminos de muerte”, se desplazó a diversos estados del norte del país en busca de sus seres queridos.
 
A Sonora llegaron Nohemí Yamileth Alvarez, madre de Gilbert Josué; y Lilia Hortensia Morales, hermana de Jackeline. Uno desaparecido 3 años atrás, la otra desaparecida desde el 2007.
 
La agonía emocional que invade a las personas que perdieron contacto de repente con sus familiares, es la motivación que estas mujeres tuvieron para llegar hasta Nogales y Hermosillo, en Sonora, para buscar ayuda, algún apoyo de organizaciones sociales que puedan acompañarlas en la búsqueda que harán mientras tengan vida, según manifiestan.
 
Nohemí contó en rueda de prensa que su hijo Gilbert Josué de entonces 14 años de edad, se despidió un día de ella cuando se iba a trabajar, le dijo que la quería mucho y en lugar de ir al colegio tomó el camino para reunirse con sus primos y llevar a cabo el plan para irse juntos a Estados Unidos.
 
Salieron de Honduras, atravesaron México, pasaron el desierto sonorense –el segundo más grande del mundo- pero al llegar a Caborca Gilbert acompañó al pollero a traer agua para el grupo que permanecía agazapado para no ser visto por autoridades, y no volvió más.
 
Ni el responsable del grupo, ni Gilbert aparecieron nunca más. Los primos llegaron a su destino logrando su objetivo, y hasta la fecha radican en Estados Unidos. Mientras, Gilbert se volvió un hueco en la familia. Ninguna señal, ningún mensaje, nada que
indique si está vivo o muerto y su ubicación.
 
Las hipótesis abundan: Nohemí piensa que el ahora muchacho de 18 años está retenido con los delincuentes que trafican con las personas, para obligarlo a trabajar con ellos. En el peor de los casos, a veces viene la idea de que pudieron haberse desubicado y por eso no volvieron al grupo, perdiéndose en el camino de regreso, pereciendo en el desierto.
 
Nohemí Yamileth, seguirá la búsqueda a pesar de que autoridades hondureñas y mexicanas le dicen que investigarán, pero nunca ha visto algo claro, ni líneas concretas de investigación, por lo que no hay avances para encontrar al joven.
 
Jackeline por su parte, también hizo todo el recorrido desde El Salvador hasta la frontera con Estados Unidos, llegando a Altar, Sonora. Ese punto es conocido por resguardar en hoteles y cuarterías a grupos de migrantes que aspiran a pasar sin documentos a la parte estadounidense del desierto, guiados por polleros del lado mexicano, y coyotes del lado estadounidense.
 
Pero esa fue la última noticia que tuvo Lilia Hortensia Morales de su hermana menor y madre de dos hijos que ahora ella cuida en El Salvador.
 
Tiene 9 años que Jackeline salió de su hogar para buscar mejores condiciones económicas para ella, sus dos hijos y para toda su familia. “Es muy duro hablar de esto, pero hay que hacerlo”, afirma Lilia, mientras gira su vista hacia uno y otro lado, pues siempre espera reconocer en alguna persona el rostro de su hermana.
 
La última vez que habló con ella le dijo que al día siguiente saldrían a Estados Unidos, pero ese día ya no se comunicó, los siguientes, tampoco. Uno de los compañeros de viaje que logró adentrarse en el vecino país, les contó que Jackeline se fracturó un pie, por eso la dejaron, y que más adelante reanudaría su camino. Pero eso, nunca ocurrió.
 
Así que ella no se ha quedado quieta. Desde el día que le perdió la pista a su hermana ha vivido para buscarla, incluso a costa de las amenazas del crimen organizado en El Salvador, que la hizo cambiarse de ciudad de residencia.
 
“Hablé con el coyote y me dijo que ya no la buscara. Que él tampoco sabía en dónde estaba y que además tampoco encontraba al guía que la llevaba. Y que si seguía buscando me iba a matar a mí y a mi familia, que ya tenía listo a un mara que se haría cargo”.
 
Lilia está convencida de que todas las personas  migrantes centroamericanas que desaparecen lo hacen en el trayecto al pasar por México. Por eso, 42 madres y hermanas aproximadamente participan en la caravana de madres centroamericanas.
 
En ambos casos cuyas desapariciones ocurrieron en el desierto, lograron llegar hasta el noroeste. Gilbert montado en el tren La Bestia, Jackeline en otros medios, pero los dos llegaron con bien, hasta que estuvieron en Sonora.
 
Los dos, de alguna manera fueron separados del grupo, tal vez escogidos por su perfil. Las grandes incógnitas son para qué y dónde están.
 
Ambas mujeres con el dolor que no pueden ocultar en su rostro, claman ayuda a las autoridades para que investiguen, que indaguen cómo es que sus familiares desaparecieron en el desierto, hoy  convertido en tierra de narcos.
  

Foto: Silvia Núñez Esquer
Por: Silvia Núñez Esquer, corresponsal

Cimacnoticias | Hermosillo, Son.-  

11/17/2016

Buscan a sus hijas e hijos desaparecidos, 12 años de Caravana


Llegaron ayer a México y recorrerán 11 estados

El día de ayer ingresaron a territorio mexicano integrantes de la XII Caravana de Madres de Migrantes Desaparecidos 2016 “Buscando vida en caminos de muerte”, quienes entraron por la frontera sur en el punto conocido como la Mesilla, en el municipio de Frontera Comalapa, en el estado de Chiapas.

En un comunicado, el Movimiento Migrante Mesoamericano (MMM) que apoya la caravana, indicó que 40 mujeres provenientes de Nicaragua, Guatemala, Honduras y El Salvador, recorrerán 11 estados de la república mexicana y 30 localidades por donde transitan las personas migrantes, para buscar a sus hijas e hijos.  

En esta ocasión, indicó el MMM, la caravana irá por nuevas rutas, ya que el excesivo control policiaco y militar desprendido del programa Plan Frontera Sur (2014) ha obligado a las personas migrantes a diversificar sus rutas para evadir retenes y operativos, así como a redes criminales, lo que los expone a más riesgos y obstáculos durante su trayecto.

Los operativos que realiza el Instituto Nacional de Migración (INM) se realizan en autobuses, carreteras, tren de carga y centrales camioneras.

De acuerdo con organizaciones nacionales e internacionales, e investigaciones periodísticas, las agresiones, detenciones, actos de corrupción e impunidad en México, han ido en aumento contra los migrantes por parte de autoridades migratorias, policías federales y estatales, y crimen organizado.

La caravana recorrerá las localidades de Comitán y San Cristóbal de las Casas en Chiapas; para después ir al corredor migratorio conocido como la ruta del Golfo en Tabasco y Veracruz, lugares en donde los migrantes son asaltados, secuestrados, y desaparecidos por bandas de delincuentes.

Continuarán hacia Hidalgo, San Luís Potosí, Guanajuato y Querétaro, Ciudad de México, Tlaxcala y Puebla, para finalmente dirigirse el 3 de diciembre a la Frontera Sur vía Oaxaca y Chiapas.

Así durante 19 días, la Caravana realizará actividades de denuncia y búsqueda, se reunirá con integrantes de organizaciones civiles y  visitará albergues, cárceles, iglesias y hospitales.

La XII Caravana de Madres Centroamericanas en busca de sus hijos desaparecidos inició el pasado 10 de noviembre en Guatemala en donde con ayuda de organizaciones de Nicaragua, El Salvador y  Honduras realizaron diversas acciones de búsqueda e integración. 

Desde 2004, las mujeres integrantes de la Caravana salen de sus hogares para buscar a sus familiares migrantes, y desde 2008 son acompañadas por el MMM, organización  no gubernamental encabezada por Martha Sánchez Soler y fray Tomás González Castillo.

Foto: Ruben Figueroa
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.-  

12/17/2015

Caravana de madres migrantes centroamericanas buscó a sus hijas e hijos en tierra zapoteca


   Su lucha, golpe al hígado del gobierno: Solalinde


En su último día en territorio zapoteca, la undécima Caravana de madres migrantes centroamericanas “Una madre nunca se cansa de buscar” recorrió calles y avenidas de Ciudad Ixtepec, realizó un acto de “Globos amarillos” en las vías del ferrocarril, como muestra de esperanza y fe, y exigió al Gobierno mexicano que entregue vivos a sus hijos porque, aseguran, México ahora es el camino de la muerte.

Desde el sábado pasado por la madrugada, las madres migrantes se refugiaron en el Albergue Hermanos en el Camino y el domingo compartieron la merienda con el sacerdote Alejandro Solalinde Guerra y con defensores de derechos humanos, quienes los acompañan en el trayecto.

Con consignas de “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”, “la lucha de las madres es incansable”,  las mujeres partieron del refugio portando sus fotografías y las banderas de sus países, Honduras, El Salvador, Guatemala y Nicaragua, de donde vienen año con año a recorrer territorio mexicano con la esperanza de encontrar a sus hijos e hijas.

Al llegar a las vías del ferrocarril, las madres recibieron un mensaje religioso del pastor Julio Hernández e hicieron alabanzas, para luego arrojar al cielo sus  globos amarillos, como señal de esperanza de que algún día encontraran a sus seres queridos.

“Exigimos al gobierno de México no discriminar y tampoco estigmatizar a los migrantes”, dijeron. “Año con año visitamos territorio mexicano, buscamos a nuestros hijos con la fe de que están vivos, nos alegramos cuando una de nosotras se reencuentra con su ser querido, somos una sola, somos madres”.

El sacerdote Alejandro Solalinde Guerra expresó que esta caravana de madres migrantes es un golpe a la conciencia de los mexicanos  y otro más al hígado del gobierno, porque desgraciadamente en México desaparecen a los migrantes.

“Esta lucha, es una obra de las mujeres, quienes hace once años comenzaron a buscar a sus hijos e hijas. Algunas tienen más de 20 años sin saber de sus familiares y no se han cansado de buscarlos, es una gran esperanza lo que hace esta caravana de madres migrantes centroamericanas”, sostuvo Solalinde.

Rubén Figueroa, integrante del Movimiento del Migrante Mesoamericano (MMM), dijo  que el gobierno de México debe tomar  conciencia de que los migrantes forman parte de las desapariciones forzadas y que no se hace nada para detenernos.

Afirmó que el  Plan Frontera Sur es  acabar con los migrantes, hacer del trayecto un camino de espinas y no de esperanzas, que la violencia sigue en aumento y la migración no se acaba, ni se acabará porque el hambre y la falta de empleo siguen imperando en los países de Centroamérica”.

Las 39 mujeres avanzan en su andar, se dirigen al estado de Chiapas, a la comunidad de Arriaga, en donde se prevé participen el próximo 18 de diciembre en un acto en Tapachula, para conmemorar el Día Internacional del Migrante y exigir su no discriminación.



CIMACFoto: Anayeli García Martínez
Por: Diana Manzo
Cimacnoticias/Página3.mx | Ixtepec, Oax.- 


12/15/2015

La Caravana de madres de migrantes desaparecidos se hace más corta y peligrosa



   “Seguiremos viniendo, ya nos unimos y miedo no tenemos”
Reportaje - 
Obligadas por la violencia y la dura política migratoria del Gobierno mexicano, la Caravana de madres centroamericanas reducen cada vez más su ruta en la búsqueda de sus hijas e hijos.

Desde hace 13 días, la “XI Caravana de Madres Centroamericanas en Busca de sus Hijos Desaparecidos en Tránsito por México” está en México. Pasaron por Tabasco, Veracruz, Puebla, Tlaxcala y el Distrito Federal pero, para no arriesgar la vida, evitaron Jalisco y Oaxaca y no visitarán ningún estado del norte.

Sus recorridos por México iniciaron en 2006, cuando la estrategia del gobierno de Felipe Calderón para combatir el narcotráfico derivó en un aumento de los asesinatos y desaparición de personas, incluidas las y los migrantes centroamericanos en su ruta para Estados Unidos. 

La falta de noticias y el temor de que algo les hubiera pasado a sus hijas e hijos, sumó a las madres a la Caravana, que cada año siguió una ruta por estados del sur, el Bajío y el norte de México. Visitaban plazas públicas, mostraban fotografías, recorrían calles y zonas donde se juntan las personas migrantes, revisaban reclusorios, hoteles, albergues… hasta que en 2012, en Tamaulipas, recibieron una advertencia.

La Caravana se encontraba en el Rancho Nuevo San Fernando, en Tamaulipas  --donde en 2010 antes fueron hallados 72 cuerpos de personas migrantes-- cuando uno de los organizadores recibió un mensaje de texto, de un remitente no identificado: “los estamos vigilando”, decía.
  
A partir de entonces, Tamaulipas y las demás entidades del norte están vedadas, porque nadie, ninguna autoridad, les garantiza seguridad, en un contexto de violencia desatada por el crimen organizado, dice Martha Sánchez Soler, organizadora de la Caravana.

Sin embargo, la Caravana continúa, porque no cesa la migración, las desapariciones, los asesinatos, porque el Gobierno mexicano no atiende sus exigencias de proteger a las y los migrantes centromericanos en su paso por nuestro país y, ahora, pese a que no hay garantías para su búsqueda, mientras la inseguridad y la violencia crecen.

CONTRA EL MIEDO, LA ESPERANZA   

Manuela Elvira Mendoza Ross, guatemalteca de 21 años de edad,  viene por primera vez en la Caravana en busca de su  hermano Manuel Mendoza Ross. La última vez que hablaron, fue en abril de este año. Estaba en Reynosa, Tamaulipas, varado, escondido, temeroso de que el cerco de autoridades migratorias mexicanas lo detuviera. No volvió a hablar.

Una migrante salvadoreña asegura que lo vio por última vez cuando intentaba cruzar hacia Estados Unidos, en el Río Bravo, junto con un grupo de migrantes. Dice que oficiales mexicanos lo detuvieron, que cayeron de la lancha en que iban a pasar y no supo más de él.

Araceli de Mejía se sumó, también por primera vez, a la Caravana  desde El Salvador. Busca a su hijo Edwin Alexander Colides Ramírez, desaparecido en Reynosa, Tamaulipas, desde septiembre de 2012.  Afirma que jamás  pierde la esperanza, que a veces quisiera salir sola, pero no le alcanzan los medios ni los recursos para hacerlo, pero “gracias a estos movimientos tenemos la oportunidad de tener los contactos y llegar hasta donde estamos”.

Los caminos que hemos pasado en la ruta migrante me han “partido el alma, al pensar que mi hijo pasó por ellos”, lamenta la madre de Edwin. Hemos pasado por alberges y penales donde los migrantes nos dicen que las autoridades mexicanas los maltratan, que aguantan  hambre todo el día, que duermen en el monte, y todo eso lo he sentido en esta caravana, porque lo he vivido en carne propia y es muy duro”, cuenta la mujer de 53 años.

Gloria Esperanza Sáenz Santelis recuerda que su hermana Esperanza del Carmen llegó de Centroamérica a Veracruz hace ocho años y era trabajadora del hogar, pero no supieron más de ella. Por eso viene en la  Caravana. Teme que haya sido víctima de extorsión y lamenta que en México traten tan mal a las personas migrantes y que haya lugares, como uno que conoció, donde los testimonios indican que violan a migrantes.

Otra mujer guatemalteca dejó la venta de tortillas para buscar a su hija. Casi no habla español, ni tiene recursos para buscarla por su cuenta y dice que le sorprende cuántas familias buscan a migrantes.

“Las madres estamos aquí con dolor porque queremos encontrar a nuestros hijos, señala a Cimacnoticias. Hay unas madres que ya encontraron a sus hijas,  qué alegre, ojalá nos pase a nosotras. Aunque algo cansadas, con frío, pero vamos a luchar. Yo quiero encontrar a mi hija, me hace falta mucho”.

AL RATO, NI AL DF PODREMOS LLEGAR…

Sin poder ir a los estados del norte del país desde hace tres años, intentamos  diferentes mecanismos para buscar a las y los desaparecido en la zona norte, revela Martha Sánchez. Ya tenemos convenios con muchas organizaciones civiles de Estados Unidos para que nos ayuden en esas búsquedas”.

Pero cada vez ese norte va bajando más y “al rato no vamos a llegar al Distrito Federal, a como están las cosas, porque viene la carga de la violencia”, dice. Este año no nos atrevimos a ir a Jalisco  porque la situación de violencia está desatada.

Tampoco fueron a Oaxaca, a donde querían estar el 11 de diciembre, porque el ambiente de violencia y represión complicó la organización con “los aliados” de la Caravana, ya que tenían algún familiar preso o lesionado.

Será complicado organizar la Caravana, advierte Eva Ramírez, coordinadora de la Red de Comités de Migrantes y Familiares en Honduras (Comifeh), mientras México no cambie su postura frente a la desaparición de personas y el tránsito de migrantes.  Pero esto  no significa que las madres vayan a dejar de venir a buscar a sus hijas e hijos, aunque sea en condiciones de más vulnerabilidad y riesgo.

Y pese al blindaje policiaco en las fronteras sur y norte, que dificulta la ruta hacia Estados Unidos, “una madre abre fronteras. Una madre tiene el coraje de buscar a sus hijos”, dice la activista, ellas hacen solas la ruta migratoria únicamente para venir a verlos.

La activista pide al Gobierno mexicano que conceda un permiso para las madres, para que puedan buscar o visitar a sus hijas e hijos migrantes y que no sean ellas ahora las que desaparezcan o sean apresadas.

“Hay lugares que ese están volviendo peligrosos, no se puede entrar, pero eso tiene que cambiar, porque nosotras vamos a seguir viniendo, ya nos unimos y miedo no tenemos”

CIMACFoto: César Martínez López
Por: Angélica Jocelyn Soto Espinosa
Cimacnoticias | México, DF.- 

Madres de migrantes fueron discriminadas en penales de Ixtepec, Tehuantepec y Juchitán

  Intentaron desnudarlas al ingresar

En su primer día de estancia en el Istmo de Tehuantepec, las madres migrantes centroamericanas, integradas en la undécima Caravana “Una madre nunca se cansa de buscar”, de visita el territorio mexicano, denunciaron la falta de sensibilidad de los servidores públicos en las cárceles de esta región oaxaqueña.

Las 39 mujeres, quienes buscan desde hace once años a sus hijos e hijas en territorio mexicano, llegaron la madrugada del sábado, acompañadas de defensores de derechos humanos,  al Albergue Hermanos del Camino, que se ubica en Ciudad Ixtepec, fundado hace más de una década por el sacerdote Alejandro Solalinde Guerra.

Tras su visita al penal de Ixtepec, a donde fueron vestidas con playeras que identifican la Caravana y portando imágenes de sus familiares en sus pechos, señalaron que recibieron un trato discriminatorio al momento de ingresar a los penales y  manifestaron su tristeza ante el comportamiento insensible que reflejaron los custodios cuando ingresaron a los penales de Tehuantepec y Juchitán.

“A tres de nosotras estuvieron a punto de desnudarnos en el filtro para poder ingresar, cuando lo único de lo que vivimos es de la esperanza de encontrar a nuestro ser querido. Notamos mucha discriminación de parte de los encargados de los penales y de los custodios principalmente”, abundaron.

Martha Sánchez Soler, coordinadora del Movimiento Migrante Mesoamericano y de la Caravana, expresó su indignación porque la o el  migrante llega a México y desaparece, es decir “Aquí no pasa nada”, por lo que parece que en este país son parte del “crimen perfecto”.

“En el Distrito Federal interpusimos denuncias por desaparición forzada contra el Estado mexicano”, dijo, e informó que esta Caravana ha dado frutos, ya que ha habido reencuentros “y eso nos da mucha satisfacción. De esta undécima nos sentimos orgullosas porque en Tabasco una madre se encontró con su hijo, son experiencias únicas que nos”, refirió.

MURAL Y MÚSICA ANTE UNA FOSA COMÚN

Después de abandonar el penal de Juchitán, la Caravana se dirigió en la parte trasera del panteón municipal, en un espacio utilizado como fosa común por la Subprocuraduría de Justicia en el Istmo, y del cual apenas el año pasado ellas tuvieron noticias. Se sabe que ahí están al menos diez migrantes sepultados en estado de No identificado.

La música de la banda envolvió el momento y de inmediato las lágrimas corrieron por el rostro de las mujeres, quienes cantaron, aplaudieron y colocaron flores y velas que traían para sus compatriotas difuntos. También sembraron plantas en señal de que la esperanza no ha muerto y que mientras tengan la oportunidad visitarán el sitio en posteriores caravanas.  

Isis Rivera y Sandra Pérez, ambas de nacionalidad hondureña, reprobaron el trato que da el Estado mexicano a los migrantes porque, dijeron, son tratados como mercancía. “Si un migrante muere, simplemente lo entierran o lo tiran, quién sabe, en México se olvida que es ser humano y que merece un trato justo”. Se habla de que en este país existen más de 70 mil migrantes centroamericanos desaparecidos”.

Ahí mismo, integrantes del colectivo Bicu Yuba (Perro Rabioso) y de la Galería El Ocote presentaron como homenaje un mural de 18 metros, sobre la barda del camposanto, titulado “Que lejos estoy del lugar de donde soy”, como dice la canción mixteca oaxaqueña.

A este encuentro también asistió el titular de la Dirección de Vinculación del Ayuntamiento de Juchitán, Humberto López Gómez, quién encargó de la limpieza del sitio y dijo que será un espacio digno con vigilancia permanente.


Por: Diana Manzo
Cimacnoticias/Página3.mx | Juchitán, Oax.- 

12/09/2015

Tomasa y Wendy, una historia de migración, deportación, cárcel y reencuentro


   XI Caravana de Madres Centroamericanas

Luego de cinco años de búsqueda, Tomasa, quien vino a México con la XI Caravana de Madres Centroamericanas en Busca de sus Hijos Desaparecidos, consiguió rencontrarse con su hija Wendy, migrante hondureña que pretende cruzar la frontera de Estados Unidos para recuperar a sus hijos. 

La mañana de este lunes, las integrantes de la Caravana se dispersaron en un jardín de esta Ciudad de México, con el retrato de sus hijas o hijos desaparecidos colgando del cuello y revelaron sus historias a la prensa, en un afán por “llamar al milagro”  de encontrarlos con vida, como dijeron en entrevista con Cimacnoticias.

Junto a los retratos viejos, unos tomados  el último día que estuvieron juntos, otros durante la última celebración o cuando eran más jóvenes, Tomasa Gómez Ramírez relató cómo hace cinco días se rencontró, gracias a esta caravana, con su hija Wendy Suyapa Mencía Ramírez, de quien no sabía nada desde el 2010.

El  cuatro de diciembre, en Coatzacoalcos, Veracruz, los medios de comunicación locales presenciaron al interior de una catedral el encuentro entre la madre de 53 años y la hija migrante de 36, quien no ha podido regresar a Honduras porque no logra reunirse con sus dos hijos que están en Estados Unidos.

En entrevista, Tomasa explicó que en el 2007 Wendy salió de su país en busca de un mejor trabajo que le permitiera dar una vida más digna a sus hijos menores de edad.

Años después, la policía estadounidense la detuvo por no tener  documentos regulares y la encarceló por cinco años. En ese tiempo, el padre de los niños –que también migró a aquel país, pero que no vivía con Wendy– pidió a la abuela de los niños que los mandara con él.

Inmediatamente después de salir de prisión, Wendy fue deportada. Al llegar a Honduras descubrió que sus hijos habían sido enviados a territorio estadounidense y decidió regresar por ellos. En menos de un mes la mujer volvió a cruzar la frontera hacia México, de nuevo fue deportada y aun así volvió a migrar.

En ese último viaje, en el 2010, Tomasa sólo recibió una llamada de Wendy que le decía que estaba bien (sin decir dónde) y prometió llamarla después, pero ya no lo hizo.

Luego de  más de cinco años de no saber nada de su hija y  de escuchar rumores sobre asesinatos y secuestros de migrantes, la mujer decidió venir en esta Caravana a México para buscar a su hija.

Tomasa la encontró hace cinco días. Tras un abrazo largo y nervioso, Wendy le dijo que durante su intento por cruzar al país del norte para recuperar a sus hijos lo perdió todo, incluso los números telefónicos, que fue víctima de asaltos y agresiones, y que ahora era mesera en Veracruz.

También le confesó que añora regresar a Honduras, por ahora sólo piensa en la necesidad de volver a reunirse con sus hijos y arreglarles su documentación  para   regresar a vivir junto a ella en su país de origen.

Tomasa asegura que entiende la insistencia de su hija en ir por sus hijos y le aconseja: “así como he luchado yo por vos, así vas a luchar vos por tus hijos”.

“Me siento feliz porque ya la encontré, una se siente alegre y llora de alegría porque su hija está viva y no muerta”, dice Tomasa. Yo le digo a las madres que están acá que agarren fuerzas y que sigan adelante que a sus hijos lo van a encontrar”.

En sus once caravanas, las madres han conseguido la reunificación de más de 250 personas migrantes con sus familias.


CIMACFoto: Anayeli García Martínez
Por: Angélica Jocelyn Soto Espinosa
Cimacnoticias | México, DF.- 

12/08/2015

Caravana de Madres exige medidas internacionales para localizar a migrantes



   Y repatriar los cuerpos íntegros de personas asesinadas

Mujeres centroamericanas que están en busca de sus familiares migrantes desaparecidos en México exigieron a las autoridades mexicanas que implementen mecanismos nacionales y de coordinación internacional para la búsqueda de más de 70 mil personas migrantes no localizadas.

 
En conferencia de prensa en el Distrito Federal, las madres también exigieron que el Gobierno mexicano procure el regreso íntegro de los cuerpos de las personas asesinadas, que permitan el acceso de las familias a las cárceles y a los centros de detención, y que no violenten más los Derechos Humanos de las y los migrantes.
 
Durante su séptimo día en México, y de cara a la conmemoración de la Declaración Universal de los Derechos Humanos este 10 de diciembre, la XI Caravana de Madres Centroamericanas que Buscan a sus Hijos Desaparecidos en Tránsito por México llamó al Gobierno mexicano a buscar con vida a las 70 mil o 120 mil personas migrantes no localizadas, que según estima el movimiento, hay desde 2006.
 
Las más de 40 madres que este año integran la Caravana, y las 270 organizaciones civiles que las acompañan, informaron que desde 2006 las personas migrantes se enfrentan en México a un “demoledor” incremento de la inseguridad a causa de las extorsiones, asaltos, violaciones, secuestros, desaparición forzada y muerte.
 
A este contexto se suma el endurecimiento del control de las fronteras, lo que está derivando en que 80 por ciento de las personas migrantes no logren cruzar a Estados Unidos y que actualmente México deporte el doble de personas que el país del norte, aseguraron.
 
QUE LEYES INCLUYAN A MIGRANTES SIN PAPELES
 
Las y los activista exigieron a las Comisiones Unidas de Justicia, Derechos Humanos y Estudios Legislativos del Senado de la República la pronta publicación de la Ley General para Prevenir, Investigar, Sancionar y Reparar la Desaparición Forzada de Personas y la Desaparición de Personas Cometida por Particulares, la cual –enfatizaron- debe considerar especialmente a las personas migrantes que se encuentran en tránsito irregular por México.
 
Lourdes María Suazo Mejía, hermana de Mauricio Francisco Sauzo Mejía –quien murió en México durante la masacre de migrantes en Cadereyta, Nuevo León en 2012–, exigió que se garantice justicia para las familias, que se les dé a las madres más información sobre las personas migrantes en México y que se regresen los cuerpos íntegros, “no en pedazos”, ni con una tardanza de hasta 26 meses, de las personas que son asesinadas en este país.
 
“Queremos que las denuncias (penales que presentaron a las autoridades de justicia en México por la masacre en Cadereyta) las agilicen conforme a la ley que ustedes quieran, pero que nos las atiendan”, expresó la mujer.
 
Por su parte Maritza Venegas Pavón, de Nicaragua, pidió que el Estado mexicano ponga en práctica otras alternativas a la detención en estaciones migratorias y cárceles, y que se implementen mecanismos y protocolos de protección a las personas migrantes en tránsito irregular por México.
 
La ahora activista explicó que las personas están saliendo de los países de origen por falta de oportunidades de trabajo y de desarrollo pero no pretenden quedarse en México, por lo que pidió el apoyo a la sociedad mexicana para aportar información sobre las personas migrantes desaparecidas.
 
Martha Gómez, de El Salvador, también señaló la necesidad de que los centros de detención y las cárceles proporcionen información detallada sobre las personas migrantes que detienen, y que se integren bases de datos con fotografía, porque a veces los “coyotes” piden a las personas migrantes que se cambien de nombre. 
 
También denunció que, tras platicar con las personas migrantes en las cárceles mexicanas, supo que éstas son torturadas para que acepten delitos que no cometieron, no cuentan con abogados sensibles a su situación y se les impide hablar con su familia.
 
“Pedimos a las autoridades de este país que busquen a nuestros migrantes, que se pongan en nuestros zapatos (…) nosotras no nos vamos a quedar quietas, vamos a seguir buscándolos donde quiera que sea”, relató Martha, quien aseguró que ayer fueron a la Basílica de Guadalupe, extendieron las fotografías de sus familiares en el piso, pero pocas personas las atendieron.
 
Por otro lado, Carolina López, proveniente de Guatemala, recordó que “detrás de cada migrante queda una gran familia con ese incertidumbre, con toda esta tristeza y con todo ese dolor” que significa una desaparición, y destacó que “migrar es un derecho y no migrar también lo es.”
 
Las madres coincidieron en que desde la desaparición de sus familiares buscaron el apoyo de los consulados y de las autoridades de ambos países, quienes ignoran sus demandas a pesar de que ellas no tienen los recursos para emprender la búsqueda por sí mismas.
 
SIN GARANTÍAS PARA VIAJAR AL NORTE DEL  PAÍS
 
Marta Sánchez y Rubén Figueroa, activistas y organizadores de esta Caravana, declararon a Cimacnoticias que desde 2012 la Caravana no puede llegar a las entidades del norte del país, donde podrían estar las y los hijos de muchas madres que hoy integran el movimiento, porque ninguna autoridad les ha podido garantizar su seguridad.
 
A lo largo de estos once años que inició el movimiento de las madres, se han logrado localizar aproximadamente a 250 personas migrantes, aunque no todas durante las caravanas.
 
En esta edición, el movimiento ya logró el rencuentro de tres personas migrantes hondureñas con sus familias, pero en total suman 12 las personas localizadas durante este año.
  


CIMACFoto: Anayeli García Martínez
Por: Angélica Jocelyn Soto Espinosa
Cimacnoticias | México, DF.- 

12/05/2015

Caravana de Madres logra primer reencuentro al llegar a México



   Hondureña Isis Gómez se reúne con su hermano migrante
La XI Caravana de Madres Centroamericanas que Buscan a sus Hijos Desaparecidos en Tránsito por México, que recorre el país desde ayer y hasta el próximo 19 de diciembre, ya consiguió en el primer día reunir a un hombre hondureño con su hermana que no veía desde hace 10 años.

Ayer inició en el puente fronterizo de El Ceibo, en el estado de Tabasco, la Caravana de Madres Centroamericanas. Gracias a este esfuerzo de organizaciones civiles y madres y familiares de las y los migrantes desaparecidos –que han logrado reunir a más de 70 personas con sus familias–, Jorge Jovel Gómez, originario de Honduras, pudo reencontrarse con su hermana menor, Isis Gómez, con quien no tenía contacto desde hace más de una década.

El defensor de personas migrantes Rubén Figueroa narró en entrevista a esta agencia que Jorge –proveniente del país con los más altos índices de delincuencia en Centroamérica– emigró a México cuando tenía 16 años, y desde entonces sufrió muchos avatares para mantenerse con vida (entre accidentes, ataques con arma de fuego y pobreza), que le impidieron comunicarse con su familia.

La víspera, Jorge Jovel Gómez estaba de pie en una capilla en el refugio para migrantes “La 72”, en Tenosique, Tabasco, cuando su hermana menor entró al recinto y al verlo por primera vez en 10 años se aferró a él en un abrazo interminable, contó el activista.

A inicios de 2015, la madre de Jorge, Claudina Gómez –desesperada por no recibir noticia de su hijo desde que llegó a México– contactó en el departamento (estado) de Francisco Morazán, en Honduras, al Movimiento Migrante Centroamericano, del que supo gracias a su campaña “Puentes de Esperanza”.

Tras recolectar la información sobre Jorge, las y los activistas que acompañan y apoyan esta Caravana lo encontraron hace dos meses en el municipio de Catazajá, en Chiapas, mientras reparaba un tractor.

Jorge Jovel trabaja las tierras de otra persona. Se casó en México, es padre de dos hijos y de uno más que viene en camino. Su madre no pudo venir a su encuentro porque enfermó tras la emoción de saber que su hijo seguía con vida, pero el migrante planea regresar a su país –como siempre ha sido su anhelo–, pero ahora acompañado de toda su familia para luego regresar a México y seguir trabajando.

Martha Sánchez Soler, organizadora de la Caravana, informó también en entrevista que durante su estancia en “La 72”, las madres centroamericanas recorrieron la nueva ruta por la que atraviesan las personas migrantes tras el endurecimiento de la política migratoria, y corroboraron que es un paraje desolado y de “mucho riesgo”.

La activista dijo que hoy las madres continuaron su camino hacia Palenque, en Chiapas, y adelantó que mañana se reunirán con el gobernador de Tabasco, Arturo Núñez, para exponer las distintas violencias que enfrentan las personas migrantes durante su paso por ese estado.

La Caravana migrante llegará al Distrito Federal el próximo sábado 5 de diciembre y culminará su jornada el día 18, cuando se conmemora el Día Internacional del Migrante.
 

CIMACFoto: Anayeli García Martínez
Por: Angélica Jocelyn Soto Espinosa
Cimacnoticias | México, DF.-

11/23/2015

Inicia 30 de noviembre Caravana de Madres Centroamericanas



   Con lema “Nos hacen falta todos”, en referencia a desaparecidos



El próximo 30 de noviembre inicia la Caravana de Madres Centroamericanas que Buscan a sus Hijos Desaparecidos en Tránsito por México, que este año –en su onceava edición– tiene como eje temático las desapariciones forzadas.

La Caravana comenzará en la localidad de El Ceibo, en el estado de Tabasco, y concluirá en Tapachula, Chiapas, el próximo 18 de diciembre, cuando se conmemora el Día Internacional del Migrante.

Este año todas las actividades de la Caravana tienen por lema “Nos hacen falta todos” y llevarán como eje principal el tema de las desapariciones forzadas, las cuales –aseguró el comité organizador– también son consecuencia del desplazamiento forzado al que las personas migrantes se están viendo obligadas por la violencia criminal que impera en sus países de origen.

Agregó que al huir de sus países, las personas migrantes se enfrentan “con un México transformado en barrera de contención insalvable que impide a los desplazados llegar a su destino”, como consecuencia del Plan Frontera Sur.

Las madres centroamericanas –quienes recorrerán miles de kilómetros por las rutas migrantes más peligrosas de México–  aseguran que mientras el gobierno mexicano insiste en su “retórica oficial” de defensa de los Derechos Humanos (DH), en la práctica hace lo contrario.

El 18 de diciembre, cuando culmine la Caravana, otras organizaciones de madres y activistas en Italia, España, Túnez, Estados Unidos y países de Sudamérica, realizarán la “Jornada de Acción Global contra el racismo y por los derechos y la dignidad de las personas migrantes, refugiadas y desplazadas”.

Las convocantes de la Caravana invitaron a todas las comunidades, organizaciones sociales, personas defensoras de DH y jóvenes a “que acompañen el caminar de las madres centroamericanas que buscan a sus hijos vivos o muertos”.

Desde su primera edición en 2004 y durante los años siguientes, la Caravana ha logrado encontrar –mediante sus propias investigaciones– a más de 70 personas migrantes desaparecidas.
 

Por: la Redacción
Cimacnoticias | México, DF.- 

3/02/2015

Caravana de madres centroamericanas llega a la Ibero


Visitan activistas reclusorio norte

La caravana de madres y familiares que recorre México en busca de sus migrantes desaparecidos pidió a la comunidad estudiantil de la Universidad Iberoamericana, analizar la problemática migratoria desde una visión integral porque en el futuro ellos tendrán el poder de hacer cambios.

 
Después de recorrer Tabasco, Chiapas, Veracruz, Tlaxcala, Hidalgo, San Luis Potosí, Jalisco y  Guanajuato,  la caravana llegó a la Ciudad de México donde realizaron diversas actividades; mientras una comitiva pudo ingresar al reclusorio norte, otra ofreció una conferencia de prensa para después participar en un foro organizado en la Universidad Iberoamericana.
 
En el encuentro en el que participaron menos de 30 estudiantes, las 43 personas, entre familiares y activistas que integran la caravana, se presentaron para explicar que recorren el país en busca de sus migrantes y pedir a la comunidad iberoamericana que esté atenta a causas sociales como esta.
 
Martha Sánchez Soler, fundadora del Movimiento Migrante Mesoamericano, aplaudió que una institución estudiantil como la Ibero- cuya comunidad estudiantil tiene otros privilegios- organizara un foro porque significa que sus estudiantes toman la bandera de la migración, y demuestra su solidaridad con las personas más desprotegidas.
 
Destacó que seguramente en un futuro el estudiantado de esta Universidad estará “en una situación de poder”, en instituciones o empresas, por ello les pidió que no olviden que participaron en la lucha social, que no dejen atrás estos ideales, porque a veces simplemente “se cambian de bando”.
 
Al entrar al edificio, ubicado en Santa Fe, las mujeres, algunas indígenas guatemaltecas vestidas con trajes típicos, sacaron sus mantas y gritaron consignas ante la mirada de algunos estudiantes que pasaban por los pasillos.
 
En un auditorio que no se llenó, el activista italiano Nino Quaresima, representante de la caravana italiana que se realiza en Lampedusa en solidaridad con las mujeres centroamericanas, explicó que los problemas de la migración se van haciendo globales pero los derechos aún no lo son.
 
Al igual Sánchez Soler, Quaresima dijo a las y los estudiantes, que ellos van a tener el reto de ser parte de la clase dirigente del país y por eso deben tener una visión amplia de la migración y no analizarla  como un asunto geográfico porque eso no permite comprender  este fenómeno social.
 
Señaló que es necesario que se comprendan las conexiones entre las políticas migratorias de diferentes países, conozcan quiénes son los actores, cómo participa el crimen organizado y entender que hay un marco normativo que criminaliza la migración y deja a la delincuencia la puerta abierta “para hacer sus negocios”.
 
Edita Maldonado, hondureña y unas de las fundadoras de estas caravanas, relató ante el alumnado cómo surgió la idea de ir a buscar a las personas migrantes, y atendió la oferta de la universidad para grabar en su estudio un par de canciones que hablan de esta lucha de las mujeres.
  CIMACFoto: Anayeli García Martínez, enviada
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | México, DF.

12/09/2014

Reencuentros y localizaciones fruto de caravana de madres


CARAVANA DE MADRES CENTROAMERICANAS 
“PUENTES DE ESPERANZA”

   Concluye recorrido por el país




Con tres reencuentros y la localización de seis personas desaparecidas, concluyó este domingo  la X Caravana de Madres Centroamericanas “Puentes de Esperanza” que tuvo como último logró la ubicación de María Luisa Herrera, hondureña que salió de su país en 2006 y se estableció en México y quien fue localizada este 5 de diciembre en Tapachula, Chiapas.

La mañana del 5 de diciembre una comitiva de nueve madres centroamericanas recorrió los bares y restaurantes de Tapachula con la idea de hablar con las meseras y encontrar pistas para dar con el paradero de sus hijas o hermanas que desaparecieron en su camino desde Guatemala, Honduras, Nicaragua o El Salvador hacia Estados Unidos.

Las mujeres buscaban a sus familiares y a una decena más de jóvenes no localizadas, entre ellas la hondureña Dilcia Verónica Herrera quien salió de su país el 3 de diciembre de 2002. La madre de Dilcia no pudo venir a esta caravana pero envió la fotografía de su hija para que fuera exhibida en lugares públicos.

La comitiva de la caravana llevó la fotografía de Dilcia al recorrido por los restaurantes y bares de Tapachula. Esa imagen estuvo en cada lugar donde las mujeres se detuvieron a exponer sus casos y por fortuna en cada lugar  hubo jóvenes –que trabajan como meseras– que dijeron conocer a Dilcia o haberla visto.

Algunas de ellas comentaron que la mujer de la fotografía se les “hacía conocida” pero la que ellas habían visto era más delgada; las afirmaciones se repitieron varias veces lo que daba lugar a una pista más sólida. Al final del recorrido, la comitiva llegó a un bar donde una mujer dijo conocer a Dilcia y su domicilio.

Con esa información las madres se trasladaron a la casa señalada como la de Dilcia, pero cuál fue su sorpresa que al llegar a ésta la mujer que las recibió no era ella sino María Luisa Herrera, hermana de Dilcia, sólo que María Luisa no era buscada pues la creían muerta.

El encuentro entre las madres centroamericanas y María Luisa se volvió confuso hasta que pudieron explicar lo sucedido. Dilcia y María Luisa son hermanas; la primera salió de Honduras en 2006, cuatro años después que su hermana María Luisa, quien salió en 2002. Su madre no había vuelto a saber nada de ambas, y para esta caravana sólo se mostró la fotografía de Dilcia.

La noche del pasado viernes, María Luisa Herrera, de ahora 27 años y sus dos hijos menores de edad de nacionalidad mexicana, llegaron al Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdoba, donde la caravana de madres centroamericanas la recibió con júbilo.

Entrevistada por los medios de comunicación, María Luisa contó que se quedó a vivir en Tapachula pero sin querer perdió comunicación con su familia. “De hecho tenía el número de mi mamá y de mi hermana, o se me perdió, pero yo marcaba y nadie me contestaba, y con el último (número telefónico) que me dio mi mamá me contestaba otra mujer que me decía que no conocía a mi mamá”.

Sobre el encuentro con las madres centroamericanas dijo estar contenta. “Estoy feliz porque al fin voy a saber algo de mi mamá y pues triste por otro lado, le pido a Dios ojalá encontrar a mi hermana. Yo no sabía que ella había salido para acá. De hecho estaba pensando en ir en febrero a Honduras”, dice María Luisa quien sobrevive trabajando de noche como mesera en un bar restaurante.

Ahora lo que sigue es que Leonor Hernández, madre de estas hermanas, pueda hablar con su hija, mientras continúa la búsqueda de Dilcia.

LOGROS DE LA CARAVANA

Con las pistas recabadas durante el recorrido de 23 localidades en 10 estados de la República se logró el reencuentro (en Veracruz) entre el hondureño Oswaldo Martínez Guerra y su hermana Leonila Guerra, quienes tenían 17 años de no verse; y el reencuentro (en Hidalgo) entre los hondureños José Yanel Navarro Valle y su madre María Delmi Navarro, que también estuvieron separados por 15 años.

Otra hondureña afortunada fue Juana Oliva Vázquez quien localizó a su hijo Carlos Humberto Murillo, en el reclusorio de Santa Martha Acatitla, ubicado en la Ciudad de México, donde permanece recluido, condenado a 50 años de prisión por el delito de homicidio.

“Casualmente” las autoridades del Reclusorio Norte entregaron a la caravana una lista de centroamericanos detenidos. Apenas hace un par de días las madres terminaron de revisarla y encontraron que también están presos los hondureños Orlin Ulises Velázquez Murillo y Adán Murillo Sánchez, ambos eran buscados por sus madres María del Carmen Murillo García y Herlinda Sánchez, respectivamente.

Además de estos casos, el Movimiento Migrante Mesoamericano logró saber el paradero de cuatro personas más que estaban desaparecidas; ellas son la hondureña Karla Patricia Sánchez, la salvadoreña María Teresa Heredia y el salvadoreño Julio Cesar Rivera, quienes ya están en contacto con sus familiares en sus países de origen.
 

CIMACFoto: Anayeli García Martínez, enviada
Por: Anayeli García Martínez, enviada
Cimacnoticias | Tapachula, Chis.-