11/08/2015

La singular capitalización pública de Pensionissste



Gustavo Leal F.*
Gracias al exitoso proceso de amparos, todos los trabajadores del apartado B del artículo 123 constitucional cubiertos por el 10 transitorio de la Nueva Ley del Issste que, venturosamente, no optaron por el bono de la Afore-Pensionissste (casi todo el apartado B), tienen absolutamente garantizada su pensión –en responsabilidad del gobierno federal– con tope máximo de 10 salarios mínimos.
En contraste, en el artículo segundo transitorio (V) de la iniciativa Peña para autonomizar Pensionissste del instituto y dotarlo de autonomía operativa, normativa y de gestión ( Gaceta Parlamentaria, Palacio Legislativo de San Lázaro, 8/9/15, anexo 4) se asienta –a la letra– que: el gobierno federal no responderá por las obligaciones a cargo de la sociedad que se creará en términos del presente transitorio, ni por cualquier minusvalía en el valor de las sociedades de inversión especializadas en fondos del retiro (Siefores) que dicha sociedad administre y opere. Ello deberá especificarse en los documentos corporativos correspondientes.
La iniciativa Peña sólo aplaza, peligrosamente, una solución efectiva y de fondo a la dinámica estructural que describe el sistema de ahorro para el retiro (SAR), desde hace 18 años, y que muestra su incapacidad para garantizar pensiones dignas. Además, Peña quiere usar y exponer los fondos y las pensiones de los trabajadores al servicio del Estado, como ya ocurre con los de los trabajadores afiliados a la Afore XXI (apartado A).
Como si no fuera suficiente, el mismo artículo segundo transitorio (XI) agrega –a la letra– que las comisiones que cobre la sociedad que se creará en términos del presente transitorio, se determinarán por un consejo de administración, conforme a la establecido en la Ley de los Sistemas de Ahorro para el Retiro.
Si hay un gran tema pendiente en la dinámica de los 18 años transcurridos del SAR ese es, justamente, el del nivel de las comisiones que se han cobrado durante esos mismos 18 años y se cobran hoy día. Coincidentemente, el subsecretario de Hacienda, Fernando Aportela, en una pieza en defensa de la iniciativa Peña había señalado que: Pensionissste ha logrado establecerse como una institución del Estado mexicano que ofrece rendimientos competitivos y cobra la comisión más baja del mercado.
Pero el texto de la iniciativa Peña sigue afirmando –a la letra– que la asamblea general ordinaria de accionistas, a propuesta del consejo de administración, podrá ordenar que se reinvierta, en la proporción que dicho consejo establezca, el remanente de operación en las cuentas individuales que la sociedad administre, una vez satisfechos sus costos de administración, necesidades de inversión y constitución de reservas.
Apenas en septiembre 2014, José María de la Torre, vocal ejecutivo de Pensionissste, había observado que ese fondo regresará 25 por ciento de la comisión que cobra a sus trabajadores. Porque la metodología para la entrega del remanente de operaciones cambió y la Afore decidió entregar este beneficio a sus trabajadores en una sola exhibición y depositarlo como ahorro voluntario en sus cuentas individuales. Y agregó que Pensionissste tiene todo para ser la mejor opción: la comisión más baja y la única que distribuye su remanente entre sus trabajadores.
Y poco después también documentó que la reconversión de los sistemas de pensiones de reparto de las entidades federativas a esquemas de cuentas individuales no costará a los estados o municipios si lo realizan con Pensionissste: la idea es ayudarles y competir con el resto de las Afore con un producto que sea comparativamente más barato y donde se tenga más control de la inversión de los recursos. Pensionissste, agregó, siendo un organismo del gobierno federal, por transparencia, tenemos que revelar dónde y cómo se operan esos recursos. El fondo ya administra recursos del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (Issemym) y está por firmar convenios con otros estados para transformarles sus esquemas de pensiones de reparto a cuentas individuales y administrarles los recursos.
Como ya ocurre con la Afore XXI (apartado A) ¿qué ganan los trabajadores cubiertos por Pensionissste con esa singular capitalización pública? Aún disponiendo de un Pensionissste autónomo; de una Afore pública-pública, con capitalización pública, las cuentas individuales del SAR serán incapaces de garantizar pensiones dignas.
El estudioso Nicholas Barr lo asienta bien: el éxito de cualquier sistema jubilatorio depende de la firmeza y eficacia del gobierno. Es fundamental que administre eficientemente la economía para fomentar un crecimiento adecuado a la vez que crea un claro entorno normativo. Lo que no ha ocurrido con Zedillo-Fox-Calderón y, ahora, Peña Nieto.
Ni en términos del lento crecimiento económico –con alta desigualdad– que caracteriza a la estrategia mexicana de las últimas tres décadas y, consecuentemente, incapaz de generar empleo decente, ni tampoco en el plano regulatorio, dónde la Consar sigue anclada a una agenda normativa armada con parches, incapaz de asumir las tendencias estructurales que exhiben los 18 años transcurridos del SAR. De mantenerse esas tendencias, muy pocos trabajadores en Afores tendrán posibilidad de acceder a una pensión laborando menos de 38 años. La gran mayoría sencillamente no la tendrá. Esa agenda normativa parchada de Consar esquiva el asunto de fondo.
Sin duda: lo que sigue es debatir parlamentariamente esa singular capitalización pública de Pensionissste que, como la capitalización privada de las restantes Afores del SAR, apenas reservará a los trabajadores pensiones de 30 por ciento del último salario devengado. Apenas una curita.
*Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco

Reforma laboral y administrativa disfrazada de educativa



Martha de Jesús López Aguilar
A casi tres años de la aprobación de la reforma educativa, existe un debate de si es educativa o administrativa y laboral o política, como afirmó Aurelio Nuño Mayer, actual secretario de Educación Pública. Es una reforma que trastoca el ámbito educativo, porque hasta la fecha no se ha presentado un modelo educativo, con nuevos planes y programas; los libros de texto de primaria no se han modificado, pese a que son incongruentes con los planes y programas: tienen errores científicos, pedagógicos, ortográficos y de redacción.
La prioridad desde un inicio de su aplicación fue implementar esquemas de control laboral y administrativo docente a través de una reingeniería organizacional de corte empresarial al aumentar la burocracia mediante la estructura ocupacional jerarquizada como forma de dominación sobre los maestros, profundizándose aún más con el cumplimiento de la normalidad mínima disciplinaria.
Ahora el sistema educativo mexicano basa la calidad de la enseñanza en una estructura con un presupuesto reducido, estandarizado y de control sustentado en un mecanismo de dominación con un esquema de evaluación como medio para aniquilar a los maestros y una forma de presión sobre ellos. Se pretende despedirlos mediante la evaluación con el fin de suprimir plazas y jubilaciones para reducir el presupuesto educativo. Dando fin a la plaza base, se da un nuevo régimen de contratación: se legalizan los nombramientos provisionales, sujetos a evaluaciones para definir su permanencia, creando inestabilidad en el empleo mediante la flexibilidad laboral.
Para saltar esta evaluación punitiva se requiere de una capacitación docente, la cual está en la mira de las empresas educativas que ofrecen cursos de dudosa calidad, pero más rentables, en los que los docentes tienen que pagar con la promesa de que serán preparados para presentar la evaluación obligatoria ante la amenaza del despido. Estos cursos pretenden adoctrinar a los docentes para convencerlos de las bondades de la reforma, sin embargo, les aniquilan la capacidad creativa y transformadora de su experiencia y saber docente.
La alienación hacia los maestros se da mediante el individualismo, la competencia, la búsqueda de los estímulos económicos, como forma de control, lo cual sujeta a los mentores a un trabajo burocrático y los mantiene conformes, pasivos, apáticos, dejando de lado su responsabilidad educativa-formativa con una actitud acrítica y hasta conservadora con los problemas sociales; y son este tipo de maestros idóneos los que facilitarán la producción de capital humano con habilidades digitales, de la comunicación y matemáticas sustentadas en el desarrollo de competencias para que puedan ser utilizadas en la producción de más capital.
Actualmente se cae en una noción estrecha del enfoque por competencias al privilegiar una racionalidad instrumental como parte de un proceso neocolonizador deshumanizante, al dar prioridad a habilidades y aprendizajes técnicos y utilitarios que restringen y empobrecen los conocimientos y valores al emplear procedimientos automatizados, rutinarios y memorísticos.
Este mundo globalizado pretende imponer un pensamiento único, una educación homogeneizante, donde se garantice la calidad educativa y el máximo logro del aprendizaje de los educandos. Para lograrlo se estandarizan el currículo, las evaluaciones, los materiales y métodos educativos, la organización escolar, la infraestructura educativa, la idoneidad de los docentes y los directivos. Con esta educación irracional, en una escuela con métodos y conocimientos uniformes, se genera personas uniformes carentes de sensibilidad, emociones, sentimientos y una conciencia de clase. El currículo con el que se adiestraron responde a un modelo educativo que busca crear sujetos para el mercado: hombres mecánicos, pragmáticos y competitivos formados dentro de esa lógica del sistema productivo y capitalista que busca establecer el concepto de rentabilidad capitalista.
La estandarización de los conocimientos tiene un carácter totalizador y neocolonial, reduce la riqueza y diversidad cultural en detrimento de las lenguas de los pueblos originarios. Mediante la escuela se impone a la sociedad valores de la economía de mercado.
Desde la escuela se tiende a involucionar hacia una creciente mecanización y robotización, como afirma Manuel Pérez Rocha, lo que impide el desarrollo de la conciencia de seres sin creatividad, imaginación, emociones, ética trascendente, estética, ahistóricos y acríticos despojados de lo más profundo y complejo de su ser, de su esencia: el de ser seres humanos.
En este proceso de aniquilamiento se declara la guerra al magisterio que el mismo Estado forjó con una filosofía, valores históricos, culturales y una tradición pedagógica, porque ya no le sirve a la globalización económica. En consecuencia, se estaría dando fin a las escuelas normales, para dar paso a los profesionistas universitarios sin formación docente, manejo de grupos y compromiso social.
La lucha contra la reforma educativa debe ir más allá. Este es el momento decisivo que deben definir todos los mexicanos: permitir que los organismos financieros y empresariales sigan ganando terreno y avance el proceso neocolonizador a través de la destrucción de la soberanía nacional, la riqueza natural, cultural y del patrimonio de la educación pública o se avanza en la acumulación de fuerzas para hacer un frente común de emancipación económica, política, social y educativa con un nuevo proyecto de nación más justo y digno.
Profesora normalista de la sección 9 de la CNTE, maestra en investigación educativa, autora del libro La primavera magisterial de 1989

En solidaridad con el Camena


Miguel Concha
Casi una década de trabajo respalda al Centro Académico de la Memoria de Nuestra América (Camena), adscrito a la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), y cuya responsable general es Beatriz Torres Abelaira. El Camena es un espacio fundamental en la construcción y conservación crítica de la memoria de los movimientos y luchas sociales por la liberación de los pueblos. Es indudable hoy día que la necesidad de esta memoria se cimenta en la ausencia de verdad y justicia para muchas víctimas de graves violaciones a derechos humanos a lo largo de la historia latinoamericana.
Recuerdo los años en que a América Latina, nuestra región común, se le enquistaron regímenes militares que anularon por completo a las personas y pueblos en su carácter de sujetos de derechos, de ciudadanas y ciudadanos, y por tanto eliminaron también por momentos su capacidad de decidir sobre su desarrollo, democracia, libertad y justicia. Los años de la doctrina de la seguridad nacional, que se caracterizaron por un aparato estatal que reprimió sistemáticamente todo intento de ejercicio crítico ante unos regímenes que anularon al Estado, y en éste a su vez difuminaron por completo a la nación, que ideológicamente ocupó el lugar de los ciudadanos y ciudadanas.
Cómo olvidar en estas épocas a Gregorio Selser, quien fue un asiduo investigador de procesos relacionados con estos regímenes en la región, y a quien le debemos la documentación de hechos relevantes que hoy sabemos propiciaron grupos de militares, y de quien precisamente se conserva un extenso archivo en el Camena, legado para muchas generaciones que estén interesadas en cultivar esta memoria; la de quienes en su momento nos opusimos a la flagrante represión y violación de derechos humanos. Por desgracia en nuestros tiempos, si bien ha habido avances considerables en la vigencia y respeto de los derechos humanos, también es cierto que continúan prácticas relacionadas con el control y acoso hacia la reflexión y la acción crítica.
Hoy parece que nada está exento de ser hostigado y violentado, incluso la memoria. Sabemos que nuestro derecho a la memoria, que surge desde el trabajo de colectivos y comunidades, requiere de esmero para conservar por diversos medios lo que sucedió en otros años. Para que no se pierda con el paso del tiempo; para dar cuenta de que eso ya aconteció, y para evitar repetir errores del pasado. Así, y en palabras de Beatriz Torres, el Camena considera el legado de Selser un punto de partida para el trabajo vinculado no sólo con la historia, sino también con las problemáticas actuales de la región latinoamericana. Y es precisamente esto último lo que trasciende el pasado y se hace vigente en el presente, ya que en centros que poseen archivos de este tipo la construcción de la memoria se vuelve militancia y trabajo político, y se convierten al mismo tiempo en espacios donde el pensamiento crítico puede hacerse y rehacerse.
Esta combinación entre reflexión crítica, legado político y figuras como la de Selser, nos hacen pensar en la legitimidad del Camena. Por desgracia y paradójicamente ahora se les hostiga, de manera tal que las amenazas y la falta de vigilancia y respuesta oportuna del Estado se encaminan a obstaculizar la defensa y el debido cuidado de la memoria que realizan quienes allí laboran. Sabemos por informaciones de la misma UACM y del Camena que en septiembre acontecieron situaciones que podrían poner en riesgo la integridad de Beatriz Torres Abelaira, de Bettina Gómez Oliver –quien tiene una hija que se ha visto también afectada por esta lamentable situación–, y de María Diajym, todas trabajadoras del Camena. De acuerdo con la información con que se cuenta, en las instalaciones de este centro se han recibido llamadas de personas que se vincularon en algún momento con las fuerzas armadas en México, situación que se informó incluso al titular de la Secretaría de la Defensa Nacional. Colegas de este mismo diario también han dado cuenta a detalle de todo esto.
En resumidas cuentas, resulta inadmisible cualquier intimidación dirigida a obstaculizar el trabajo del Camena, y en general al trabajo académico crítico y reflexivo que se lleva a cabo en la UACM. Es preocupante que en pleno siglo XXI las prácticas violentas y represoras del siglo pasado se reactiven, se sofistiquen y de nueva cuenta se dirijan contra quienes, leales a su ética y posición política, no cesan en su afán de construir memoria para el presente y el futuro; es decir, construir puentes con el pasado que nos ayuden a resolver situaciones que hoy se nos presentan de nueva cuenta con sus respectivos matices. Aunque hablamos de regímenes de décadas pasadas, para nuestra desgracia éstos ahora se disfrazan de democracias que, sin embargo, se han volcado a la renovación de esos mecanismos de terror y graves violaciones a los derechos humanos mediante el uso del Ejército. Esto quizás pueda verse en los ataques e intimidaciones que se han sufrido en el Camena, sobre el que valga decir que recientemente recibió la visita y reconocimiento del embajador de Chile en México, Ricardo Núñez Muñoz, debido también a que Beatriz Torres es una ciudadana chilena exiliada en México. Los pueblos de América Latina requieren, en efecto, de esta memoria crítica para seguir buscando justicia, paz y democracia; además de que hechos lamentables del pasado no se repitan en ninguna circunstancia. Para ello es menester que quienes se dedican al cuidado y conservación de esta memoria, como es el caso de las integrantes del Camena, no se vean en riesgo.

Privatización del sistema de justicia en EU, según NYT: ¡aniquilación del individuo!


Bajo la Lupa

Alfredo Jalife-Rahme

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En Estados Unidos las cláusulas de los contratos con instituciones financieras incluyen leyendas con las que, por ejemplo, obligan a los tarjetahabientes a aceptar que quienes presentan un problema con su cuenta pueden elegir resolver cualquier reclamo mediante el arbitraje individual Foto Ap

El perturbador reportaje en tres entregas en The New York Times (NYT), de los excelsos reporteros Jessica Silver-Greenberg, Robert Gebeloff y Michael Corkery, espléndidamente resumido por Amie Tsang, deja estupefacto a un lector que haya podido conservar su alma en medio del imperante hipermaterialismo global.
Amie Tsang resume y rezuma que decenas de millones (¡supersic!) de ciudadanos de Estados Unidos han renunciado a su derecho constitucional para acudir siquiera un día a los tribunales aun sin saberlo, debido a que las trasnacionales han estado insertando cláusulas individuales de arbitraje en los contratos de empleo y de usuarios, dando la vuelta a los tribunales y previniendo a la gente de emprender juicios de acción colectiva (http://goo.gl/rMWDgE).
Las cláusulas pueden ser solamente pocas palabras, como aquellas con las que obligan a los tarjetahabientes en sus contratos de tarjetas de crédito, al señalar que quienes presentan un problema con su cuenta pueden elegir resolver cualquier reclamo mediante el arbitraje individual.
Tal movimiento fue ingeniado hace más de una década por una coalición de empresas de tarjetas de crédito y de menudistas de Wall Street quienes deseaban aislarse (sic) de los juicios legales muy costosos, lo que llevó a dos sentencias de la Suprema Corte que prohibían los juicios de acción colectiva en los contratos.
El arbitraje individual, cuyo recurso no pocas veces aparece en forma misteriosa en las letras pequeñas de los contratos amañados, otorga un ventaja descomunal a las omnipotentes trasnacionales frente a la orfandad jurídica del individuo decente.
¿Pretenden los banqueros de Estados Unidos demoler la icónica Estatua de la Libertad, cercana a Wall Street, para establecer en su lugar la liturgia del paleobíblico becerro de oro?
La proliferación de prohibición de juicios de acción colectiva ha orillado a que los fiscales en 16 estados adviertan –en una carta a la Oficina de Protección (sic) Financiera al Consumidor– que tales prácticas ilegales (sic) de las trasnacionales podrían florecer aún mas.
Los fiscales consideran haber perdido un instrumento para exponer los patrones de abuso de las trasnacionales.
Amie Tsang, quien se basó en dos de las tres entregas estrujantes del NYT (http://goo.gl/qL1ZXS) y (http://goo.gl/EccIUN), sintetiza que miles de negocios, desde las prácticas de obstetricia, pasando por las escuelas privadas (sic), hasta las megatrasnacionales, han usado el arbitraje como un sistema alterno de justicia. La tercera entrega del NYT versa sobre el otro polémico arbitraje religioso (http://goo.gl/iZRqOO).
¡Y eso que todavía las trasnacionales no implementan sus ominosos tres tratados plutocráticos TPP/TTIP/TISA (http://goo.gl/zIEccW) que aniquilan al individuo!
Ahora miles (sic) de casos entablados por los querellantes individuales sobre reclamos como la mala práctica médica y la muerte por negligencia se deciden tras bambalinas.
En forma insólita, en el país que ostenta la mayor (des)información per cápita del planeta, poco se sabe sobre el arbitraje, debido a que sus procedimientos son confidenciales (¡supersic!) y el gobierno no requiere que los casos sean reportados.
En la macabra ambientación de la desregulada globalización financierista que controla la bancocracia de Wall Street (http://goo.gl/zzUclr) –que ahora se arroga el lujo de despojar al ciudadano de sus derechos elementales de defensa judicial–, las reglas y sentencias del arbitraje tienden (sic) a favorecer a los negocios, cuando los árbitros han sustituido a los jueces y a los jurados, ya que consideran comúnmente a las empresas como sus clientes.
Nada nuevo bajo el sol sobre las conductas inicuas: con el fin de otorgar resultados favorables a las empresas, algunos (sic) árbitros han distorsionado o pisoteado llanamente las leyes.
Existe una simbiosis judicial, para no decir incesto, entre los venales árbitros y los negocios en Estados Unidos, ya que a los árbitros les conviene establecer lazos íntimos con las empresas para atraer un mayor número de negocios a su molino: entre 41 árbitros, cada uno ha manejado 10 o más casos para una empresa entre 2010 y 2014.
Anthony Kline, juez de apelación de California, aduce que juzgar en forma privada es un oxímoron ya que las empresas y los árbitros tienen una razón económica para decidir en favor de los jugadores que repiten.
¿Quién juzga a los árbitros venales?
La mayoría de las veces, los querellantes pierden sus casos, incluso cuando las decisiones de los árbitros causan sustancial injusticia.
Ahora resulta que los árbitros reconocen estar secuestrados por las empresas, pero son impotentes cuando han hecho de la deliberada injusticia un modus vivendi operandi: ¡el síndrome de Estocolmo judicial!
Los óptimos investigadores Jessica Silver-Green­berg y Robert Gebeloff aducen que el uso del arbitraje legal (sic) ha permeado en cada rincón de las vidas de los estadunidenses, dañando a la gente desde su cuna hasta su muerte.
Myriam Gilles, profesora de leyes, arguye que el arbitrario manejo del arbitraje constituye la privatización del sistema de justicia, donde los estadunidenses están siendo activamente privados de sus derechos.
Los investigadores exhiben que muchas de las empresas y marcas con las que los consumidores interactúan tienen cláusulas de arbitraje escritas en letras pequeñas en los términos de sus servicios, como las omnipotentes trasnacionales AT&T y Starbucks (http://goo.gl/waoB9T), las cuales, por cierto, se están apoderando del “México neoliberal itamita”.
Lo peor es que “en los años recientes se ha vuelto cada vez más difícil presentar solicitud de una tarjeta de crédito, el uso de un celular, un servicio de Internet o de cable o la compra on-line, sin aceptar el arbitraje privado. Lo mismo aplica para obtener un empleo (¡supersic!) o rentar un carro”. ¡Qué horror sin honor!
Algunos jueces han catalogado las prohibiciones de acciones judiciales colectivas como un permiso para salir libre de las cárceles, ya que es casi imposible que un solo individuo pueda demandar a una trasnacional con vastos recursos.
William G. Young, juez federal en Boston, quien fue nombrado por el presidente Reagan, comentó que el arbitraje se encuentra entre los más profundos giros de nuestra historia legal, ya que, en forma ominosa, los negocios tienen una alta probabilidad de optar por salirse del sistema legal vigente y conducirse de pésima manera sin ningún reproche.
¿Cómo andarán las cosas en el “México neoliberal itamita”, donde los ciudadanos impugnan la ausencia de justicia en general, y en particular en la presidencia del controvertido Tribunal Superior de Justicia (sic) del DF, que destila un fuerte olor a azufre?
Una cosa es seducir y/o comprar la justicia pública de los venales jueces penales –práctica muy socorrida por las trasnacionales–, y otra es privatizarla.
La privatización de la justicia en Estados Unidos por la bancocracia constituye la quintaesencia de la impotencia y la indefensión del ciudadano esclavizado por las leyes del mercado y su emblemático becerro de oro.

Firman México y Cuba acuerdo en materia educativa


La isla cooperará en el fortalecimiento de las normales

Dos abrazos y cuatro palmadas sellan encuentro México-Cuba
Peña elogia logros en salud y educación; Castro valora la solidaridad
Entre discursos efusivos y apretones de manos, los presidentes Enrique Peña Nieto y Raúl Castro reanudan la vieja amistad entre México y Cuba

Foto Reuters
Blanche Petrich y Rosa Elvira Vargas
Periódico La Jornada

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La visita de Estado del presidente de Cuba, Raúl Castro Ruz, a México, construida alrededor de la idea de un reencuentro entre dos naciones con una larga amistad, transcurrió este viernes entre discursos efusivos de los dos mandatarios, una breve y espontánea caminata codo a codo por el majestuoso Paseo Montejo y una reunión ampliada de las comitivas de los dos países de donde salieron una serie de instrumentos que constituyen la modernización del marco jurídico de la relación bilateral, según un comunicado del gobierno mexicano.
Además de un memorándum migratorio, se emitió uno de colaboración académico-diplomática, otro en materia turística, otro de cooperación en materia pesquera y agrícola y una carta de intención de cooperación técnica para la educación básica, en la que se incluyen la cooperación cubana en programas de alfabetización, lectura y deportes, y el fortalecimiento de las normales.
Más tarde, en el almuerzo que ofreció a su visitante en uno de los palacetes que adornan la principal vía de Mérida, la Quinta Montes Molina, Peña Nieto elogió el proceso revolucionario de la isla, reconoció su dignidad y orgullo de ser una nación capaz de forjar su propio destino y encomió sus logros en materia educativa, de salud, de cooperación para el desarrollo e impulso a la unidad latinoamericana.
Se congratuló por el histórico acercamiento entre Washington y La Habana y concluyó con una exclamación: Queremos que a Cuba le vaya bien.
Raúl Castro, igualmente afectuoso, valoró el papel de México en lo que llamó victorias de la solidaridad mundial, caribeña y latinoamericana en hechos diplomáticos recientes: la inclusión de su país en la Cumbre de las Américas, de donde fue excluida desde su origen por el ex presidente estadunidense Bill Clinton; el restablecimiento de relaciones con Estados Unidos, impulsada por el actual jefe de la Casa Blanca, Barack Obama, y el más reciente voto, casi unánime, de la Asamblea General de la ONU contra el bloqueo.
Asimismo, se congratuló por el interés de las empresas mexicanas en hacer negocios en Cuba, en la zona especial del puerto de Mariel. Esto, precisó, constituye un apoyo importante al proceso de actualización del modelo económico de su país, que fue resuelto en el pasado congreso del Partido Comunista Cubano y que reafirma la intención de continuar por la vía del socialismo.
Raúl Castro pernoctó en Mérida
Agotado el programa oficial, se informó que el avión que trajo a Raúl Castro no regresó anoche a la isla; el jefe de estado cubano prefirió atender su agenda personal, visitar a sus amigos yucatecos y convivir unas horas más con su hermana Ema Castro, quien reside en México.
La pernocta del líder en México no estaba prevista en ninguna de las agendas.
Aparte de los emotivos discursos de los dos mandatarios, el encuentro, que en su parte sustantiva no fue de más de cuatro o cinco horas, tuvo resultados concretos de peso, por la cantidad de instrumentos legales que firmaron los dos gobiernos.
Entre ellos destaca la firma de un nuevo memorándum de entendimiento que, de cara a la oleada de migrantes cubanos indocumentados que llegan a México por la frontera sur, intentará ordenar y encauzar legalmente este flujo. A los dos gobiernos les preocupa la creciente tendencia de utilizar el territorio mexicano como trampolín para llegar en Estados Unidos.
En el curso de las conversaciones bilaterales, Castro y Peña ponderaron la cantidad de convenios que se han firmado de 2013 a la fecha. A los nueve que se suscribieron antes se suman los cinco que se emitieron ayer. De 1928 a 2012, en 80 años de historia de relaciones diplomáticas, se tiene registro de 15 acuerdos mutuos.
El bisabuelo
Las emociones de este encuentro se desbordaron cuando Castro Ruz hizo a un lado la rigidez del protocolo y, derrochando gracia, se presentó como abuelo, bisabuelo y aspirante al título de ancianidad entre los presentes, con sus muy bien llevados 84 años a cuestas. Antes de levantar su copa para brindar por el país y la ciudad anfitrionas, advirtió que su discurso sería corto.
Desde pequeño, como aquel hablaba tanto, yo hablo mucho menos (se refería a su hermano Fidel, el líder de la revolución cubana, hoy retirado).
Después pidió que entre los centenares de invitados al banquete se pusiera de pie esa muchachita rubia que anda por ahí.
Se puso de pie Emma Castro, su hermana menor, una mujer elegante, espigada, de 80 años. La presentó como una activista que en su juventud los acompañó a él y a Fidel a su exilio mexicano, donde junto con Ernesto Che Guevara y otros revolucionarios planificaron la famosa expedición del Granma para desembarcar en la isla y derrocar a la dictadura batistiana. Solo que Ema se enamoró de un mexicano y se quedó a vivir aquí.
Recordó a Gilberto Bosques, el insigne embajador mexicano que le facilitó el asilo cuando justo hace 60 años tuvo que salir, perseguido, con 24 años apenas.
Y después presentó a su nieto, Raúl, que es su jefe de escoltas. Y habló de sus nueve nietos, de sus dos bisnietas de siete años y tres meses y de un próximo bisnieto que está por nacer, en diciembre. Y no voy a llegar a tataranieto, porque si no se van a aburrir los cubanos de mí.
Habló de un plan que tiene para después de que se retire del poder político –hecho que tiene ya fecha precisa, 24 de febrero de 2018–, viajar a esta ciudad, Mérida, a saludar a mis primeros amigos mexicanos, que fueron los yucatecos. Porque fue aquí, precisamente en la Ciudad Blanca, recordó, donde aterrizó y vio por primera vez tierra mexicana, hace 60 años.
Con estas palabras generó una fuerte ovación de la concurrencia, compuesta por gobernadores, legisladores de distintos partidos, representantes de la clase política yucateca e invitados especiales. En la mesa principal destacaba una asimetría. Flanqueando al presidente de Cuba, por un lado, estaba el mandatario mexicano, y del otro el presidente de la Cámara de Diputados, Jesús Zambrano, del PRD.
Doce horas de rumores
El avión de la fuerza aérea cubana que trajo a Mérida al presidente y su comitiva llegó a las 10:20 de la mañana, después de 12 horas de rumores insistentes sobre su arribo. El auto que lo trasladó de la base aérea hasta el centro histórico –un Audi negro– ingresó hasta el patio central del palacio de gobierno. Ahí lo esperaba Peña Nieto, efusivo y conversador. Se dieron dos fuertes abrazos, cuatro palmadas. En un escenario austero se escucharon los himnos de los dos países, se cumplieron los rituales marciales y se trasladaron a los salones, donde se formalizaron los acuerdos que los dos países venían trabajando de tiempo atrás.
Por la parte cubana asistieron cuatro ministros de Estado: Bruno Rodríguez, de Relaciones Exteriores; Rodrigo Malmierca, de Comercio Exterior e Inversión Extranjera; María del Carmen González, de Industria Alimentaria, y Ena Elsa Velázquez, de Educación.
También estuvieron el embajador en México, Dagoberto Rodríguez; el director para América Latina, Manuel Aguilera, y el director de protocolo, Miguel Lamazares.
La comitiva mexicana estuvo encabezada por la canciller Claudia Ruiz Massieu; el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; el embajador en Cuba Juan José Bremer; el secretario de Economía, Idelfonso Guajardo; el secretario de Agricultura, José Eduardo Calzada; el de Educación Pública, Aurelio Nuño; el de Turismo, Enrique de la Madrid, y varios más.
Una vez concluido el programa oficial de la visita de Estado, la presidencia cubana hizo espacio para otras actividades. Apenas el jueves el gobierno y el legislativo de Yucatán operaron la aprobación de un decreto para la creación de la medalla al mérito Salvador Alvarado para condecorar a Castro Ruz.
Posteriormente, el equipo visitante organizó un coctel privado para propiciar un encuentro de la comitiva cubana con un pequeño grupo de invitados.

Mar de Historias : Carta de la relación



Cristina Pacheco
Querido amigo:
Odiabas que te dijeran te conozco. Entiendo que te sentías atrapado en esas dos palabras, pero debo emplearlas: porque te conozco no me preocupa tu silencio. Imagino que, guiado por tu insaciable curiosidad, andarás tratando de conocer rincones, parajes, escondites. En ese afán, dudo que tengas tiempo para escribirme. (Aunque suene a reproche, no lo es.) Prefiero tu silencio a esos mensajes breves que no dicen nada y que me dejan con el temor de que frases como no te preocupes, estoy bien, o todo arreglado, oculten contratiempos que a ti te parecen irresolubles: una llave que gotea, una mancha de humedad en la pared, un plato roto.
Detestabas maltratar libros y romper cosas: una taza, un vaso, un frasco de tinta. Recuerdo haberte visto muy deprimido porque se te resbaló de las manos un florero decorado con pensamientos. Lo compramos en un bazar de Mérida. Los cuartos olían a moho y la luz artificial que parpadeaba te recordó tu casa de Veracruz: la hamaca de hilo blanco y la voz de aquella sirvienta que, para halagarte, cantaba Cabellera negra.
No es el momento para preguntarte quién era aquella mujer. Ahora no recuerdo su nombre. En cambio, tengo presente su figura cuadrada, su pelo casi a rape y el temblor de la mano derecha con que seguía el ritmo de las canciones aprendidas en la radio: su compañero junto con las cucarachas inmensas y aladas, ya inmunes al DDT, que aparecían en los rincones.
Siempre me intrigó cómo sería la vida de esa mujer cuando, pasadas las vacaciones decembrinas, nos despedía en la puerta de tu casa –un porche, una puerta, dos ventanas enrejadas, un laurel de la India– entregándonos regalos a cambio de promesas: Vuelvan pronto. Aún me provoca curiosidad cómo habrá oído el golpe de la puerta cerrándose a sus espaldas y el rumor de sus pies descalzos recorriendo los cuartos para asegurarse de que no hubiéramos olvidado nada. En tal caso, en su primera llamada telefónica nos lo diría con un agregado: No se preocupen. Aquí se los guardo para cuando regresen.
En mi derecho a recurrir a la imaginación pienso en Francisca –¡acabo de recordar el nombre de tu angelical sirvienta!– corriéndole el pasador a las ventanas, tendiendo las toallas húmedas que dejamos tiradas en el baño y encendiendo el radio que tenía en la cocina para oír algún programa de complacencias musicales. Me pregunto si Francisca alguna vez marcó el teléfono de la estación radiofónica para solicitar alguna de sus canciones predilectas: Dos minutos, Cenizas o Amar y vivir.
La letra de este bolero es preciosa: Se vive solamente una vez./ Hay que aprender a vivir y a soñar./ Hay que saber que la vida/ se aleja y nos deja llorando quimeras./ No quiero arrepentirme después,/ de lo que pudo haber sido y no fue... Quizá haya alterado los versos porque los estoy citando de memoria. La tuya era impecable. Muchas veces, para divertirnos mientras te cortaba el cabello, la poníamos a prueba.
II
Debido precisamente a mi mala memoria decidí comprarme otro cuaderno dónde anotar los asuntos que se refieren a ti para comunicártelos. Siguen llegándote estados de cuenta, machotes para que te suscribas a publicaciones literarias, clubes de enólogos o círculos de gourmets.
Los empleados bancarios que trabajan a comisión te buscan con admirable tenacidad. Llaman a las 8 de la mañana o a las 10 de la noche, seguros de que a esa hora te encontrarán, para hablarte de los beneficios de una nueva tarjeta o una inversión. Descuelgo la bocina y escucho una frase amable, aprendida en el instructivo de procedimientos: Mi nombre es fulano de tal. ¿Cómo se encuentra usted hoy? Mis respuestas no siempre son amables y varían de mal a pésimo, ahí la llevo o el detestable le estoy echando ganas.
Enseguida me pregunta por ti. Le digo que no te encuentras. Duda de mi palabra. Lo disimula y persevera. Desea saber cuándo volverás porque tiene una información muy valiosa que necesita compartirte –así dicen, no te miento–, y luego, para demostrarme su buena disposición hacia ti, agregan que al final del día agradecerás su llamada. Si esos empleados supieran cuánto odiabas expresiones como ésa, la sustituirían por otra menos peliculesca.
Satisfechos de su táctica, se muestran respetuosos, pacientes y luego repiten las preguntas: ¿Cuándo cree oportuno que lo llamemos? ¿A qué hora volverá? No quiero asustarlos. Les digo que lo ignoro, que en tu situación –tampoco especifico– es difícil precisarlo. Insisten y acabo pronunciando la palabra que tanto aborrezco y me duele: Falleció. Me contestan que no importa, para ellos ese no es un problema, llamarán más tarde. No mienten: lo hacen.

III
Como se acercan el Buen Fin y la Navidad, esta semana han llegado decenas de catálogos –en impecable papel couché y a cuatro colores– que ofrecen pantallas de plasma, automóviles con asientos de piel, cruceros por las islas griegas, un tour gastronómico por Masaryk, trajes de diseñador o de gala. Miro a los modelos que posaron para la publicidad y sólo de imaginarte con smoking granate o blanco me estremezco y me figuro cuánto te burlarías de esos atuendos.
Ya sólo me falta contarte que un corredor de bienes raíces vino a preguntarme si estaríamos interesados en venderle esta casa. Le dije que no. En vez de aceptar mi negativa, me habló de sus planes: construir sobre nuestro terreno un edificio de diez pisos y rentarnos un departamento en el primer nivel para que ya no tengamos que subir escaleras. Por quitármelo de encima le dije que iba a consultarlo contigo cuando regresaras de viaje. Me preguntó cuándo sería eso.

Política prohibicionista de drogas contribuye a la violencia y la corrupción’


En opinión del ministro José Ramón Cossío Díaz, la experiencia de los últimos cincuenta años demuestra que la política prohibicionista ha fracaso y se requiere un cambio.


OPINIÓN DEL MINISTRO JOSÉ RAMÓN COSSÍO DÍAZ EN EL AMPARO EN REVISIÓN 237/2014 (USO RECREATIVO DE MARIHUANA).

1. Introducción
La experiencia de los últimos cincuenta años demuestra que la política prohibicionista en materia de drogas ha fracasado y que, por lo tanto, la misma requiere un cambio. Sin que haya disminuido la prevalencia de las adicciones en el mundo ni en nuestro país, es claro que la política que limita el acceso a sustancias controladas ha contribuido a incrementar la violencia y la corrupción asociadas a la delincuencia organizada, ha lastimado tanto a comunidades como a individuos, y ha generado un mercado negro de millones de dólares, afectando con todo ello los derechos humanos y la salud de la población mundial y nacional.
En estas circunstancias, urge un debate amplio, incluyente e informado que lleve a todas las autoridades del Estado mexicano y a la sociedad, a replantearse el modo de aproximación al fenómeno del consumo y producción de drogas. Estoy seguro que ninguno de los aquí presentes, ni aún los más favorables a la legalización de las drogas, pretenden que ésta se lleve a cabo sin la apropiada regulación.
Ahora bien, el proyecto que está sometido a nuestra consideración, nos plantea como pregunta a responder si la negativa de la autoridad administrativa para emitir una autorización a cuatro individuos a fin de que siembren, cultiven, cosechen, preparen, posean y transporten el estupefaciente conocido como “cannabis” y el psicotrópico “THC” para su uso lúdico y recreativo, es o no violatorio de sus derechos humanos.
Partiendo del derecho al libre desarrollo de la personalidad, el proyecto propone analizar la proporcionalidad de la medida legislativa que prohíbe realizar diversas actividades relacionadas con la producción y el consumo de marihuana, para concluir que tal medida no sólo es innecesaria, al existir medios alternativos igualmente idóneos que restringen menos el derecho, sino que además es desproporcionada en sentido estricto, toda vez que genera una protección mínima a la salud y al orden público frente a la intensa intervención al derecho de las personas a decidir qué actividades lúdicas desean realizar.
Si bien llego a coincidir en que la negativa a otorgar la autorización administrativa a los quejosos resulta violatoria de sus derechos, específicamente de su autonomía personal, difiero de la metodología utilizada para ello, así como de los alcances de los efectos propuestos. Estoy convencido de que nuestra resolución debe conllevar efectos mayores y más específicos, así como hacerse cargo de las medidas necesarias para una concesión integral del amparo. Es más, me parece que de no prever medidas exhortativas de carácter estructural, lejos de estar protegiendo los derechos de nuestros ciudadanos, los estaríamos poniendo en riesgo. Me explico.
2. Crítica a la metodología del proyecto
En primer lugar y toda vez que nuestra decisión implica un pronunciamiento general sobre la política nacional en materia de drogas, en la que están involucrados diversos temas tales como la afectación a la salud de los individuos, la salud pública, el orden público, la violencia, la delincuencia y la corrupción, hubiera sido deseable acudir a conocimiento técnico y científico especializado de manera formal, así como escuchar las opiniones de diversos sectores.
Este modo de proceder lo ha llevado a cabo la Suprema Corte en ocasiones anteriores, con fundamento en el artículo 79 del Código Federal de Procedimientos Civiles, y en los Acuerdos Generales Plenarios 10/2007, por el que se establecen los lineamientos para la comparecencia de especialistas, y el 2/2008, en el que se establecen los lineamientos para la celebración de audiencias relacionadas con asuntos cuyo tema se estime relevante, de interés jurídico o de importancia nacional.
Fue con base en dichos acuerdos que el Tribunal Pleno se allegó de conocimientos especializados y escuchó a la opinión pública en asuntos de relevancia y trascendencia, tales como los relativos a la interrupción del embarazo, las telecomunicaciones y el sistema de deducciones tributarias conocido como costo de lo vendido.
Recordemos que en las acciones de inconstitucionalidad promovidas contra las leyes que autorizaban la interrupción del embarazo en el Distrito Federal, un tema particularmente sensible para la sociedad mexicana, se realizó un ejercicio amplísimo con la finalidad de que este Alto Tribunal se allegara de la mayor y mejor información posible sobre el tema debatido. En materia de salud, se requirió a la Secretaría de Salud, al IMSS, al ISSSTE y a los Institutos o Secretarías del ramo de cada una de las entidades federativas y del Distrito Federal, así como al Consejo Nacional de Población. En materia de administración de justicia, se requirió a los Presidentes de los Tribunales Superiores de Justicia de los Estados y del Distrito Federal, a las Procuradurías Generales de Justicia de todas las entidades federativas y del Distrito Federal, a los Presidentes de los Tribunales Colegiados de Circuito en materia penal y mixta, y a los Magistrados de Tribunales Unitarios de Circuito y a los Jueces de Distrito, en las mismas materias. Asimismo, se ordenó el desahogo de diversas pruebas periciales médicas, bioquímicas y biológicas a cargo de expertos de la UNAM, del Instituto Politécnico Nacional e, incluso, de la Universidad Nacional de Colombia. Además, se celebraron diversas sesiones de comparecencia, a fin de que asociaciones, agrupaciones y particulares manifestaran sus ideas en audiencias públicas. Tal ejercicio involucró la participación de aproximadamente 80 personas de muy distinto origen, formación e ideología. Incluso, se creó un micrositio en la página electrónica de la SCJN, de acceso abierto al público, con todo el material documental y audiovisual recibido y generado en relación con el asunto.
Desde mi perspectiva, haber realizado respecto del tema de la legalización de la marihuana un ejercicio como el acabado de mencionar, con la intervención de todos los actores relevantes y de la opinión pública, hubiera permitido a esta Suprema Corte de Justicia no solo resolver este caso concreto, sino constituirse en el foro nacional para la discusión y futura implementación de una política integral en materia de drogas.
Un segundo aspecto metodológico que no comparto del proyecto es que al colocar el derecho al libre desarrollo de la personalidad, como premisa mayor, elimina cualquier posibilidad de intervención estatal cuando estamos frente a una sustancia que produce una afectación “no tan grave” en la salud de las personas. En la lógica propuesta, no se entiende por qué se requeriría una autorización administrativa para realizar las actividades relacionadas con su consumo, las cuales deberían considerarse siempre permitidas y sin posibilidad alguna de límite.
No coincido en que el Estado abdique de su facultad regulatoria simplemente porque una sustancia no sea “tan dañina”. La obligación constitucional es garantizar positivamente el derecho a la salud. Lo que resulta desproporcionado —y en esto concuerdo con el proyecto— es que el Estado pretenda utilizar el Derecho Penal para proteger el derecho a la salud y el orden público. Sin embargo, ello no puede traducirse en un coto vedado para la acción estatal.
En otras palabras, el que el consumo de cierta sustancia se encuentre permitido, no tiene como consecuencia que el Estado esté impedido para regular las conductas asociadas a tal consumo ni prevenir, atender o tratar sus efectos. Si bien el mismo proyecto acepta que las campañas de información y las estrategias de salud pública serían más efectivas que la prohibición misma, al final su construcción argumentativa se centra exclusivamente en la no intromisión estatal frente a las libertades individuales, lo cual imposibilita asumir y desarrollar un enfoque de salud pública, indispensable para proteger debidamente los derechos humanos de la población en general, y el derecho a la salud en particular.
Asimismo, me preocupa que conforme a la argumentación del proyecto, el único valor a tomarse en cuenta para evaluar la proporcionalidad de la medida legislativa sea la magnitud del daño generado. Me parece, con todo respeto, que el grado de afectación no es el único criterio que el legislador puede tomar en cuenta legítimamente para regular una sustancia. Además de lo que el proyecto denomina “magnitud del daño”, el legislador puede tomar en cuenta, por ejemplo, las posibles formas de uso y abuso, las posibilidades legales y fácticas de combatir el abuso con éxito, las costumbres de la sociedad, el marco de cooperación internacional para el control y la lucha en contra de las drogas y, de manera muy relevante, la incidencia de la delincuencia organizada que participa en su comercialización.
En este sentido, soy de la opinión que cerrar la discusión a la oposición del libre desarrollo de la personalidad y la magnitud del daño que genera el consumo de cierta sustancia, es una sobresimplificación del problema que representa el análisis de la política estatal en materia de drogas, y deja en una pobre posición al Estado para generar la regulación que garantice los derechos humanos de la población a la luz de la Constitución y de los tratados internacionales aplicables, tal como nos lo mandata el artículo 1º constitucional.
Tampoco me convence la comparación que realiza el proyecto entre la marihuana con el tabaco y el alcohol. Me parece que cada sustancia debe ser regulada conforme a sus especificidades y que, de hecho, sería plenamente justificado a la luz de la Constitución darle un tratamiento diferenciado a cada una de ellas. Contrariamente a lo que sostiene el proyecto, el que el tabaco y el alcohol se encuentren regulados y no prohibidos, no se sigue en automático que deba autorizarse la siembra, cultivo, cosecha, preparación, acondicionamiento, posesión y transporte de la marihuana. Máxime que una traslación así obligaría también a aceptar su venta y comercialización, pues no habría justificación para negarlas, si el tabaco y el alcohol se venden y comercializan.
En suma, si bien estoy de acuerdo con los resolutivos del proyecto, me parece que el camino propuesto para llegar a ellos resulta cuando menos problemático y carece del componente fundamental que debiera acompañar una resolución como la que hoy fallamos: esto es, el enfoque de salud pública, pues la autorización de las sustancias necesariamente conlleva su regulación a partir del eje central de la salud pública.
3. Crítica a los efectos del amparo
En el proyecto se propone declarar la inconstitucionalidad de los artículos 235, último párrafo, 237, 245, fracción I, 247, último párrafo, y 248 de la Ley General de Salud para el efecto de que la Secretaría de Salud expida a los cuatro quejosos la autorización a la que hacen referencia los artículos 235 y 247 de la referida Ley, para la realización de los actos relacionados con el consumo personal con fines recreativos (sembrar, cultivar, cosechar, preparar, poseer y transportar) en relación exclusivamente con el estupefaciente cannabis y el psicotrópico THC, sin que ello implique la autorización para realizar actos de comercio, suministro o cualquier otro que se refiera a la enajenación y/o distribución de dichas sustancias.
Quiero llamar la atención en que el proyecto no se refiere a una alternativa de despenalización general de las conductas relacionadas con la marihuana. Únicamente se refiere a la posibilidad de autorizar a los cuatro quejosos que aquí han solicitado un amparo para la realización de las conductas relacionadas con el uso lúdico o recreativo de la marihuana. Las autorizaciones que se pretenden otorgar no hacen, entonces, ninguna diferencia para todos aquellos individuos que en el pasado realizaron idénticas conductas y que por lo mismo se encuentran ya privados de su libertad. Tampoco permiten la realización de las conductas señaladas por aquellas personas que no tengan el permiso de la autoridad sanitaria responsable. Esto es y en términos de los efectos propuestos en el proyecto, para la realización de las conductas indicadas sería necesaria, además de la solicitud de la autorización, la obtención de un amparo por cada individuo consumidor, ya que hasta en tanto la autoridad legislativa no modifique las disposiciones legales prohibicionistas, los sujetos que no cuenten con la autorización correspondiente podrán ser procesados.
Es por todo ello que, de la manera más franca y respetuosa, no coincido con los alcances de los efectos propuestos. No podemos otorgar una autorización abierta a los quejosos sin acompañarla de lineamientos para el establecimiento de una política pública integral en materia de drogas. El hecho de que no exista evidencia científica concluyente sobre el grado de afectación que causa el consumo de la marihuana, como el propio proyecto lo reconoce, no nos permite considerarla como una sustancia inocua, de ahí que tengamos frente a nosotros un reto enorme en términos de salud pública.
No hay que perder de vista que a nivel mundial, la permisión y descriminalización del uso recreativo de la marihuana se ha dado mediante procesos de deliberación democrática en el seno de congresos y parlamentos. Los cuatro casos que cita el propio proyecto, esto es, el de los estados de Colorado y Washington en los Estados Unidos de América, los Países Bajos y Uruguay, han sido producto de amplios procesos legislativos, acompañados de la implementación de políticas públicas muy sólidas. Si bien las causas, procesos de implementación, regulación y consecuencias varían de país en país, un elemento común es que dichas medidas se han dado en un marco regulatorio fuerte, ordenado, integral y consensado democráticamente.

Pongamos un par de ejemplos. En el caso específico de Uruguay, si bien estaba permitido el consumo personal desde 1974, fue hasta 2011 que se llevó a cabo el primer debate para la permisión del cultivo de marihuana, en el cual el Parlamento uruguayo discutió la posible despenalización del cultivo de cannabis y la reforma de la penalización para quienes comerciaran con dicho producto. Este debate no sólo tuvo resonancia legislativa, sino que el sector social, medios nacionales e internacionales apoyaron dichas medidas. En 2013, el Senado uruguayo aprobó la Ley 19.172 mediante la cual se reguló la producción, distribución y venta de cannabis. Con esto se estableció que era el Estado quien asumiría el control y regulación de las   actividades de importación, exportación, plantación, cultivo, cosecha, producción, adquisición a cualquier título, almacenamiento, comercialización y distribución de cannabis y sus derivados. Uno de los móviles o fuerzas motivantes de dicha Ley fue la de proteger a los habitantes del país de los riesgos que implica el vínculo con el comercio ilegal y el narcotráfico.  Con este primer ejemplo quiero destacar que la legalización de la marihuana en Uruguay no se dio como una medida aislada, sino en el marco de un proceso regulatorio integral.
Por su parte, el estado de Colorado convocó a una iniciativa popular en 2012, en la que los ciudadanos votaron a favor de la enmienda 64 que reformó la Constitución del Estado, permitiéndose el uso recreacional de la marihuana, así como su cultivo comercial y venta. Este esfuerzo ciudadano tampoco se plasmó como algo aislado, ya que posteriormente a la aprobación de la citada enmienda, el Gobernador firmó un decreto mediante el cual creó un grupo especial encargado de analizar todos los temas relacionados con las políticas públicas y regulaciones de la misma. Este grupo especial tiene la encomienda de entregar cada determinado tiempo un reporte sobre la implementación y las medidas que se considera que deben ser tomadas por el gobierno del Estado al respecto. Así, lo que inició a través de un proceso de democracia directa, se reforzó por una política integral del Estado que busca darle respuesta efectiva a las decisiones de la población.
Contrariamente a las experiencias relatadas, el día de hoy nuestra sentencia está dando inicio a un proceso a la inversa, pues previo a la construcción de un marco regulatorio, se están otorgando autorizaciones administrativas con fundamento en una resolución jurisdiccional. Ello conlleva una enorme responsabilidad para este Alto tribunal y por eso me parece que nuestra sentencia debe precisar de la mejor manera posible, no solo los efectos concretos sino también las medidas exhortativas de carácter estructural.
Desde mi perspectiva, esto es técnicamente posible ya que la Nueva Ley de Amparo así lo prevé y la Constitución así nos lo mandata. En efecto, los artículos 74, fracción V; 77 y 78, último párrafo, imponen a los juzgadores federales la obligación de establecer, no sólo los efectos en que se traduce la concesión de amparo, sino también las medidas adicionales a la inaplicación de las normas declaradas inconstitucionales para restablecer al quejoso en el pleno goce del derecho violado. Esto, en consonancia con el artículo 1° de la Constitución, que obliga a todas las autoridades a reparar las violaciones a los derechos humanos.  El importante cambio llevado a cabo en la Nueva Ley de Amparo, nos ha despojado del carácter de meros legisladores negativos, y nos ha impuesto atribuciones propias de un auténtico Tribunal Constitucional, encargado de la más amplia protección de la Constitución y los derechos humanos.
 En el sistema interamericano, la Corte ha sido enfática al interpretar que la obligación de reparación contenida en el artículo 63.1 de la Convención Americana, entraña el deber del Estado de adoptar las medidas necesarias a fin de que hechos similares no se vuelvan a repetir y a contribuir a su prevención. Sobre este punto pueden verse lo resuelto en Mack Chang vs. Guatemala, Cinco Pensionistas vs. Perú o Bulacio vs. Argentina, por ejemplo. En un caso como el que hoy analizamos, francamente nos quedaríamos cortos si nos limitáramos a fijar los efectos tradicionales del juicio de amparo. No olvidemos que nuestra resolución introduce una modificación sustancial en la política estatal en materia de drogas. En razón de lo anterior, y a fin de prevenir la recurrencia de violaciones a los derechos humanos, como Tribunal Constitucional tenemos la obligación de identificar y después exhortar a todas las autoridades del Estado, a adoptar todas las medidas legales, administrativas y de otra índole, que sean necesarias para hacer efectivo el ejercicio pleno de los derechos humanos de todos los gobernados. Sobre el particular, la Corte Interamericana ha señalado que dicho actuar es el adecuado para cumplir con la obligación general de respeto y garantía de los derechos humanos, ello desde el caso Velásquez Rodríguez vs. Honduras hasta casos recientes como Artavia Murillo vs. Costa Rica o Cruz Sánchez vs. Perú.
 Dicha obligación de reparar no debe ser extraña para el Estado mexicano. La Corte Interamericana, en todos los casos contenciosos en los que México ha sido condenado, ha ordenado la adopción de medidas de no repetición con el objeto de reparar integralmente el daño causado por las violaciones de derechos humanos en cada situación. Así, se le ha ordenado a nuestro país modificar la legislación en materia de acceso a la justicia electoral (Castañeda Gutman); fortalecer las capacidades institucionales del Estado mediante la capacitación de funcionarios de las Fuerzas Armadas sobre los  principios y normas de protección de los derechos humanos (Fernández Ortega y Rosendo Cantú); realizar reformas constitucionales y legislativas en materia de jurisdicción militar (Radilla Pacheco); fortalecer el funcionamiento y utilidad del marco del registro de personas detenidas en el país (Cabrera García y Montiel Flores) y, finalmente, capacitar a operadores de justicia para que puedan identificar, reaccionar, prevenir, denunciar y sancionar el uso de técnicas de tortura (García Cruz y Sánchez Silvestre). La emisión de resoluciones estructurales que contengan efectos mucho más ambiciosos y acordes con la dimensión del problema planteado, tampoco ha sido ajena en el Derecho comparado.
No pretendo sostener, en modo alguno, que lo resuelto por los tribunales constitucionales nos resulte vinculante simplemente quiero ilustrar que los conflictos planteados ante este tipo de órganos jurisdiccionales han generado soluciones como las que actualmente nos otorga nuestro propio orden jurídico.
Un buen referente es el caso de la Corte Constitucional de Colombia, que en las sentencias T- 153/98, T-025/04, y T-760/08, incluyó diversas medidas, no sólo para declarar la inconstitucionalidad del estado de cosas en relación con el establecimiento carcelario, la situación de la población interna desplazada y el acceso a los servicios de salud, sino para establecer los lineamientos que permitieran reformar de manera sistémica dichas problemáticas en el Estado colombiano. Este proceder judicial implicó la determinación de acciones reales y concretas ordenadas a las autoridades responsables, en el marco de un proceso público de debate, decisión y  ejecución de políticas. Ejercicios semejantes se han realizado por otros tribunales constitucionales, destacando los de Argentina, Costa Rica, India y Sudáfrica, primordialmente.
En mérito de lo expuesto, considero que el día de hoy debemos atender a dos dimensiones de los efectos y medidas propios de la concesión del amparo. La primera corresponde al caso concreto que efectivamente se traduce en el otorgamiento de una autorización administrativa específica para los quejosos. La segunda dimensión es mucho más relevante, pues a través de ella podemos emitir una sentencia exhortativa de carácter estructural que posibilite la creación de una política pública integral en materia de drogas.
4. Propuesta de efectos adicionales concretos para fortalecer el amparo otorgado
Por lo que hace a los efectos propuestos por el proyecto y bajo la lógica de lo pedido por los quejosos, no podemos limitarnos a señalar que deben otorgarse autorizaciones, sino que desde aquí debemos tratar de modular la actuación de la autoridad sanitaria administrativa, en este caso Cofepris. No hacerlo así implicaría dejar a la autoridad con un amplio margen de discrecionalidad que, finalmente, impediría el cabal cumplimiento de lo que se está ordenando en la sentencia.
Al respecto, es importante hacer notar que la sentencia implica el otorgamiento de autorizaciones que, hasta el momento, Cofepris no podía conceder por no estar reguladas de manera expresa en sus facultades. Por ello, es necesario señalar en el fallo ciertos lineamientos generales que podría seguir dicha autoridad, a partir de lo previsto en la Ley General de Salud, Títulos Décimo Sexto y Décimo Séptimo, relativos a autorizaciones y certificados, y vigilancia sanitaria, respectivamente. Sólo así se reparará de manera efectiva a los quejosos en el goce de sus derechos al dotarlos de un marco jurídico certero que satisfaga la seguridad jurídica.
Así, conforme al artículo 368 de la Ley General de Salud, Cofepris deberá otorgar una autorización sanitaria mediante la cual permita a los quejosos la realización de los actos relacionados con el autoconsumo personal con fines recreativos (sembrar, cultivar, cosechar, preparar, poseer y transportar) del estupefaciente cannabis y el psicotrópico THC. Dicha autorización deberá ser otorgada por tiempo indeterminado, en términos del artículo 370, en el entendido de que la misma podrá ser revocada si se incurre en alguno de los actos que la propia sentencia de amparo señala como no permitidos, tales como el comercio, suministro o cualquier otro que se refiera a la enajenación y/o distribución de dichas sustancias.
De acuerdo con el artículo 378, esta autorización podrá ser revisada por la autoridad sanitaria competente a través de las visitas de verificación previstas en los artículos 396, fracción I y 396 bis del mismo ordenamiento legal. La referida autoridad sanitaria podrá revocar las autorizaciones en diversos supuestos, por ejemplo, cuando el ejercicio de las mismas exceda los límites fijados o se dé un uso distinto a éstas; en caso de que el autorizado desacate de manera reiterada las órdenes que dicte la autoridad sanitaria; cuando el interesado no se ajuste a los términos, condiciones, requisitos de sus  autorización o haga un uso indebido de ésta; en el supuesto de que los objetos o productos dejen de reunir las condiciones o requisitos bajo las cuales se haya otorgado la autorización o cuando lo solicite el interesado, todo ello en términos de lo previsto en las fracciones II, III, V, IX, X y XI del artículo 380 de la Ley General de Salud, y otorgando la garantía de audiencia establecida en el 382, para que los interesados ofrezcan pruebas y aleguen lo que a su derecho convenga.
5. Propuesta de sentencia exhortativa de carácter estructural
En lo tocante a la segunda dimensión necesaria de esta sentencia y con fundamento en los artículos 1° de la Constitución Federal, así como 74, fracción V, 77 y 78, último párrafo, de la Ley de Amparo, estimo que los efectos de la resolución que hoy se propone deben incluir, como mínimo, lo siguiente: Exhortar a todas las autoridades del Estado mexicano involucradas en la política pública nacional en materia de drogas, a revisar el modelo prohibicionista a fin de replantear el marco normativo para evitar la violación de los derechos humanos de los gobernados y enfocar el problema desde el punto de vista de la salud pública integral, así como para ajustar todo el esquema de la prohibición sancionada penalmente al de la legalización regulada bajo los parámetros generales de la salud pública y la protección de los derechos humanos de los consumidores y no consumidores. Este ejercicio implica involucrar al menos a las siguientes autoridades:
A.- Poder Legislativo
 Exhortar al Congreso de la Unión para que, en el ejercicio de sus atribuciones, realice una revisión de todos los ordenamientos legales relacionados con la política prohibicionista del Estado en materia de drogas.
Por ejemplo, tiene que considerar la modificación de la Ley General de Salud, concretamente los artículos 234, 237, 245, 247, 248, 456, 474, 478 y 479 de dicho ordenamiento, con el fin de hacer posible la permisión para el uso lúdico de la marihuana, como conducta excluyente del delito. Y con particular relevancia, que las acciones de siembra, cultivo, cosecha, preparación, posesión y transporte de la marihuana para fines lúdicos, no pueden estar sujetas a los límites estrictos de la cantidad (5 gr.) establecida en la tabla de orientación dosis máximas de consumo personal e inmediato, prevista en el artículo 479 del aludido ordenamiento.
En caso de que en el nuevo marco legal se estimara necesaria la tramitación de una autorización para realizar estas actividades se requerirá también revisar los Títulos Décimo Sexto y Décimo Séptimo de la Ley General de Salud, relativos a autorizaciones y vigilancia sanitaria. Se exhorta también para que respecto al Código Penal Federal, el Congreso modifique los artículos 194, 195, y 195 bis, fracción II, lo anterior a efecto de incorporar la delimitación de las conductas que  18 comprenden el uso lúdico de la marihuana (siembra, cultivo, cosecha, preparación, posesión y transporte), a fin de que no pueda ser objeto de persecución penal.
Asimismo, de la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada, modificar el artículo 2, fracción I, para hacer congruente el sistema normativo penal y comprender como excluyente de delito el uso de la marihuana para fines lúdicos, en los términos anteriormente precisados. Convendría considerar también bajo el paradigma de la permisión, la expedición de una ley para regular la producción, consumo, control y vigilancia de dichas sustancias, en la que se determinen cuestiones como la cantidad de plantas de cannabis que una persona pueda sembrar para su consumo personal y los espacios propicios en los que se podrá llevar a cabo el autoconsumo.
Adicionalmente, debemos exhortar al legislador a revisar las normas jurídicas que regulan la concesión de los beneficios para el cumplimiento alternativo o anticipado de las penas. Ello con el fin de suprimir como requisito para su otorgamiento, la prohibición de consumir el estupefaciente marihuana, ya sea en términos estrictamente lúdicos o por que el sentenciado tenga el carácter de farmacodependiente. Restricción que actualmente está reflejada en los artículos 84, fracción III, inciso c), y 90, fracción II, inciso d), del Código Penal Federal.
Finalmente, debemos exhortar a la Cámara de Diputados para que al aprobarse el Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2016, implemente las medidas presupuestarias con el fin de incrementar los recursos necesarios a las autoridades competentes en materia de prevención y control de adicciones. Es importante hacer notar que en el proyecto que se encuentra sometido a aprobación de la Cámara de Diputados, se están proponiendo reducciones en la materia respecto a los montos asignados al actual ejercicio fiscal.
B. Poder Ejecutivo Federal
Exhortar al Poder Ejecutivo Federal y a su Administración Pública, para que elabore un programa nacional en el que se fijen los objetivos, metas, estrategias y prioridades para delinear una política pública integral en materia de drogas. Asimismo, para que lleve a cabo la adecuación de los reglamentos correspondientes una vez que el Congreso de la Unión haya expedido las reformas relativas, con el objeto de incluir el uso recreativo de la marihuana.
En el ámbito de los órganos auxiliares del Poder Ejecutivo, se tendrá que instar a las siguientes autoridades:
 a. Autoridades sanitarias
i. Secretaria de Salud
*Tomar en consideración las opiniones rendidas por el Consejo Nacional contra las Adicciones y la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud para la elaboración del anteproyecto de presupuesto para la prevención y el combate de las adicciones.
*Elaborar y expedir por conducto de la Cofepris, las normas oficiales mexicanas en materia de regulación, control y fomento sanitarios vinculados con la producción para el autoconsumo de la marihuana y vigilar su cumplimiento.
*Proponer a través de la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud las políticas en las materias de prevención y promoción de la salud, en específico las necesarias para combatir las adicciones, así como coordinar el desarrollo de los Centros Nacionales para la Prevención y Control de las Adicciones, y emitir las normas para la evaluación del desempeño de los centros estatales de salud en materia de prevención y el control de las adicciones.
*Instrumentar, supervisar y evaluar, por conducto del Consejo Nacional contra las Adicciones, las estrategias de comunicación social, materiales didácticos y metodologías para la capacitación del personal que operará los programas para el control de las adicciones.
Así, además de las cuestiones ya referidas, la resolución debe exhortar a tomar en cuenta las disposiciones administrativas aplicables al tratamiento de las adicciones. En especial, las repercusiones que tendrá el fallo en la NOM-028-SSA2-2009. Para la prevención, tratamiento y control de las adicciones, la cual se encuentra actualmente en periodo de revisión.
Adicionalmente, considero que la determinación que se tome en este caso, debe tener repercusiones en otras normas oficiales mexicanas. Por citar algunos ejemplos señalo las de salud escolar, vigilancia epidemiológica y las que regulan la prestación de servicios de salud en general.
ii. Consejo de Salubridad General
*Emitir las disposiciones generales y las medidas que rediseñen la estrategia integral de prevención, consejería, tratamiento y control de adicciones y, en concreto, las referentes al consumo de la marihuana desde el ámbito de la salud pública.
b. Autoridades educativas
Exhortar a la Secretaría de Educación Pública a:
*Evaluar en coordinación con la Secretaría de Salud, la inclusión en los programas académicos de información detallada sobre el consumo de drogas y sus riesgos, así como la prevención de las adicciones.
*Realizar campañas de sensibilización sobre los riesgos y daños asociados con el consumo de drogas.
c. Autoridades hacendarias
Exhortar a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público a tomar en especial consideración en los ejercicios fiscales posteriores al 2016, el proyecto de presupuesto que le envíe la Secretaría de Salud, el cual deberá recoger las observaciones de las autoridades administrativas competentes en materia de adicciones, para la elaboración de la propuesta de Presupuesto de Egresos de la Federación que en los años sucesivos enviará al Congreso de la Unión.
d. Autoridades en materia de política exterior
Exhortar a la Secretaría de Relaciones Exteriores a que considere los efectos que el cambio en la política nacional de drogas pueda llegar a tener en el ámbito del sistema de fiscalización internacional de estupefacientes de la Organización de las Naciones Unidas.
e. Autoridades encargadas de procuración e impartición de justicia
Exhortar a la Procuraduría General de la República y demás autoridades encargadas de la administración de justicia a realizar una revisión de las investigaciones y procesos penales en trámite, así como de los procedimientos de ejecución de penas impuestas derivadas de la comisión del delito contra la salud, que implique estrictamente la siembra, cultivo, cosecha, preparación, posesión y transporte de la marihuana para fines lúdicos. Ello, para el efecto de, en su caso, establecer la procedencia del no ejercicio o el desistimiento de la acción penal, el sobreseimiento de causas penales o extinción de sanciones, derivado de la actualización de una causa excluyente de delito, de conformidad con lo prescrito en los artículos 56 y 117 del Código Penal Federal.
C. Autoridades estatales
Toda vez que las determinaciones que debiera conllevar esta sentencia impactan a la totalidad del orden jurídico mexicano, esta Suprema Corte de Justicia exhorta a las autoridades estatales, del Distrito Federal y municipales a adecuar sus normas jurídicas, planes, programas y presupuestos, a la realización de las acciones necesarias para regular, en el ámbito de sus competencias lo necesario para hacer eficaz la implementación de una política nacional sustentada en el paradigma de la salud pública y no así en el de la criminalización.
 6. Conclusiones Si en contra de lo que ha sido la experiencia internacional, esta Suprema Corte está dando un paso tan grande para lograr la legalización de las drogas, propongo que seamos igualmente previsores y responsables para generar una sentencia de la misma magnitud, dada nuestra jerarquía de jueces supremos de la Nación.
 Por todo lo anterior mi voto será a favor de los puntos resolutivos del proyecto, al cual solicito se incorporen los efectos particulares y las medidas generales a que me he referido con la lectura de este texto. En lo tocante al resto de los problemas que aprecio en el mismo proyecto a los cuales me he referido ampliamente los dejaré señalados en el voto concurrente que habré de emitir y que desde ahora anuncio.

La muestra : Las elegidas


Mustang
Carlos Bonfil

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Fotograma de Las elegidas, cinta que se proyecta en la muestra internacional de la Cineteca

Un asunto de familia. A la larga lista de cintas mexicanas, dirigidas por jóvenes talentos, que con oportunidad centran su atención en el tema de la violencia tanto doméstica como institucional en el país, se suma ahora Las elegidas, segundo largometraje de David Pablos (La vida después, 2012), una poderosa radiografía del negocio de la trata de mujeres y sus efectos devastadores en la vida de un grupo de adolescentes.

Si antes se había abordado con franqueza inusitada el tema del bullying escolar en Después de Lucía, de Michel Franco, o la espiral de horror que desata la guerra contra el narcotráfico en una familia, en Heli, de Amat Escalante, o el trágico involucramiento de un grupo de jóvenes en el tráfico clandestino de sangre propia y ajena en Te prometo anarquía, de Julio Hernández Cordón, lo que ahora propone Pablos es una historia de amor, en clave de thriller, donde la violencia se genera desde una célula familiar particularmente degradada. Una familia que opera como clan criminal, y donde el patriarca organiza metódicamente el secuestro de mujeres adolescentes, utilizando como carnada a sus hijos varones. La organización doméstica que perversamente transforma un cortejo amoroso en sometimiento físico y sicológico, luego en secuestro y explotación sexual mediante el chantaje, semeja un microcosmos de las vastas operaciones del crimen organizado en el país y de sus técnicas intimidatorias.

Esta exposición de las mecánicas delictivas predominantes en el país tiene su punto de partida en un relato de Jorge Volpi que el realizador ha transformado en guión contundente y ágil, aderezado con una historia romántica cuyos soportes emocionales más sugerentes son la frustración y el desasosiego de adolescentes enfrentados a una realidad que los rebasa y somete. Los personajes juveniles operan aquí como el barómetro preciso de una sociedad civil crecientemente vulnerada y atemorizada. Algo presente ya en la espléndida Heli, de Escalante, pero matizado aquí por una sobriedad narrativa que es ya el sello más distintivo en la primera obra de este joven talento. En un tema tan delicado como esta violencia que desborda el ámbito doméstico para volverse viral en todo el territorio mexicano, Pablos toma fuertes distancias con la sordidez y el tremendismo, tan endémicos en nuestro cine, prefiriendo un lirismo oscuro no exento de ternura. La apuesta es novedosa y atractiva, y así parece confirmarlo el reconocimiento en festivales que, con toda justicia, ha comenzado a conquistar su cinta.

Se exhibe hoy en la Sala 1 de la Cineteca Nacional, 15 y 20:30 horas.

Mustang, belleza salvaje
El encierro patriarcal. Una pequeña población turca a orillas del mar negro. En ese lugar, las tradiciones ancestrales se mantienen imperturbables bajo la severa vigilancia de las matronas y los jefes de familia. Mustang, belleza salvaje (Mustang), primer largometraje de la realizadora franco-turca Deniz Gamze Ergüven, egresada de la Fémis, refiere la historia de cinco hermanas huérfanas, cuya existencia cotidiana bajo la tutela de un tío autoritario y una abuela sumisa, se ve súbitamente trastornada cuando sus inocentes juegos adolescentes con sus compañeros de escuela son interpretados en el pueblo como una pérdida anticipada de la honra virginal y un motivo de vergüenza para sus protectores.

La realizadora elige para su narración el punto de vista de Lale, la hermana más pequeña, quien asiste a las primeras inquietudes románticas y eróticas de sus compañeras de juego, y a la creciente represión doméstica de que son víctimas cada una de ellas. La ortodoxia más estricta preside los rituales del hogar: matrimonios arreglados por la voluntad patriarcal, observancia severa de una conducta intachable y casta por parte de las adolescentes destinadas al tálamo forzado, imposibilidad de toda expresión de un albedrío libre. Y a la menor infracción, un encierro a piedra y lodo, según la sentencia inflexible: mujer honrada, pata quebrada y en casa.

Las prohibiciones patriarcales en esa trinchera fundamentalista en plena Turquía laica son inverosímiles y propias del mayor extremismo islámico. Las mujeres no deben reír abiertamente en público, ni mostrar gozo alguno, e ir ataviadas siempre con ropas de color de mierda, según protesta una protagonista. Las estrategias juveniles para burlar la ortodoxia son ingeniosas y muy divertidas, pero pronto se revelan frustrantes. El encierro se agudiza y la rebeldía crece hasta tomar formas insospechadas. El título de la cinta alude a los mustangos, caballos salvajes capaces de derribar violentamente toda tentativa de encierro prolongado. La metáfora es clara y eficaz. Mustang, belleza salvaje exhibe las contradicciones de una sociedad patriarcal turca atrapada hoy entre la persistencia del oscurantismo moral y el anhelo de una modernidad en armonía con el espíritu europeo. La realizadora evoca esa crisis cultural y sus jóvenes protagonistas la encarnan estupendamente.
Se exhibe en la sala 1 de la Cineteca Nacional. 12:30 horas.
Twitter: @Carlos.Bonfil1

La muestra; Saint Laurent



Carlos Bonfil
Uno debería ser una obra de arte o vestir una obra de arte (Oscar Wilde). Una de las apuestas más novedosas de la cinta Saint Laurent, de Bertrand Bonello (Tiresias, 2003), es haber desechado de entrada el tributo a la relación amorosa del diseñador de moda Yves Saint Laurent (Gaspard Ulliel) y su mecenas y amante, el empresario francés Pierre Bergé (Jérémie Renier), asunto central del documental Un amor loco (Pierre Thoretton, 2010), y de una cinta convencional, Yves Saint Laurent (Jalil Lespert, 2014), supervisada por el propio Bergé y basada en la biografía autorizada de Laurence Benaïm.
Bonello se aparta de la visión de la pareja sentimental masculina, de temperamentos opuestos, que se complementa a partir de la entrega incondicional y devota del hombre de negocios, y la voluntad autodestructiva del artista genial convertido, por la droga y los excesos sexuales, en un guiñapo humano. También desecha la narración lineal de una biopic adocenada, para explorar, con un enfoque subjetivista, las vivencias más complejas de YSL: su atracción por el hedonismo carnal de su amante Jacques de Bauscher (Louis Garrel, magnético), su perfeccionismo en el diseño de un prêt à porter innovador, la afectación de un dandismo parisiense, su dificultad para sobrellevar una celebridad abrumadora, su lánguida insatisfacción sentimental y el fantasma de una decadencia física y moral que advierte inexorable. Quedan también descartados el itinerario iniciático del artista precoz, la manía del coleccionista de obras de arte, sus obras pías para los afectados del sida, los homenajes póstumos y la hagiografía cansina.
El realizador recula además frente a la tentación voyeurista, dejándole ese ejercicio sensorial al Bauscher decadente que guía a YSL, su amante novicio y alucinado, por los bajos fondos del ligue nocturno parisino. Lo que finalmente vemos, en un sorprendente salto temporal, es un hombre desengañado por la vanidad de la gloria (un YSL anciano, interpretado con crudo realismo por Helmut Berger), con su remembranza amarga de un pasado en el que el artista se habría inmolado más en atención a los demás que por una satisfacción propia.
La película confunde, abruma y entusiasma tanto como su protagonista estrella. Es la sulfurosa visión de un éxito profesional diluido en un fracaso vital. Lo contrario de una vida ejemplar o de un motivo de homenaje. Por una vez, la fama y el glamour mundanos no han conseguido enmascarar del todo la áspera realidad de un ser humano. Por ello, tal vez, Saint Laurent termina siendo la película más inspirada e incómoda de Bertrand Bonello.
Se exhibe en la sala 2 de la Cineteca Nacional. 12:00 y 17:15 horas.

Twitter: @CarlosBonfil1