12/04/2014

Peña ante el mundo: impunidad y corrupción


MÉXICO, D.F. (apro).- Enrique Peña Nieto cayó de la gracia de la opinión pública internacional que hasta la aprobación de la reforma energética lo calificaba como el salvador de México. Hoy es uno de los peores gobernantes del mundo, incapaz de encontrar a 43 estudiantes rurales y de detener al narcotráfico que domina una buena parte del territorio nacional.

El presidente Enrique Peña Nieto. Foto: Octavio Gómez/Proceso.Después de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, Peña Nieto se ha convertido en el presidente mexicano más cuestionado a nivel internacional. Las manifestaciones realizadas en Europa, América Latina y Estados Unidos por grupos sociales locales y de connacionales radicados en diversos países, han difundido la imagen de un mandatario débil, corrupto, incapaz y repudiado por la mayoría.
La instrucción que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ha dado a todos y cada uno de los embajadores es la de ofrecer un semblante positivo del gobierno de Peña y contrarrestar las manifestaciones que afectan su figura de supuesto mandatario demócrata, pero eso ha sido insuficiente frente a las imágenes de las protestas en varios países que han corrido a una velocidad inusitada por la red global de internet.
El gobierno de Peña y su partido, el PRI, han sido rebasados completamente por las redes sociales que difunden y replican las fotografías de los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa desaparecidos y las protestas que se han hecho en al menos 27 ciudades del país, desde octubre pasado.
Ante el poder de las redes globales, el gobierno de Peña Nieto y los priistas no han podido hacer nada. Si antes lograban controlar la información con dádivas a los principales medios de información, así como a los columnistas de varios periódicos, esta estrategia de control de daños ha resultado inútil ante el caudal de mensajes, fotos, memes, twits, videos e información que comparten amplios grupos sociales unidos en la red global.
Replicada hasta el infinito, la imagen alicaída de Peña Nieto, producto de su ineficacia y la corrupción que hay no sólo en su gobierno, sino en su propia familia metida en negocios turbios, muestra la impunidad que lo ha caracterizado desde que fue gobernador del Estado de México, cuando encubrió a su tío Arturo Montiel y ahora a su esposa Angélica Rivera.
A dos años de su gobierno, Peña ya dejó atrás la imagen negativa de corrupción, ineficacia e impunidad de Carlos Salinas de Gortari, el más repudiado de los últimos años.
La figura del mexiquense hecha de cartón y siendo consumida por el fuego en el Zócalo de la ciudad de México, ante el festejo de miles que se reunieron la noche del 20 de noviembre tras la marcha que arrancó en el Ángel de la Independencia, es la expresión más clara y emblemática del repudio nacional e internacional contra este político formado por el grupo Atlacomulco y por Televisa para responder a sus intereses económicos.
Si alguna vez pensó que sería reconocido como el mejor presidente en la historia de México, hoy Peña Nieto ha pasado a ser uno de los peores, de manera acelerada, con una campaña encabezada por su peor enemigo: las redes sociales, ante las cuales nada puede hacer.
Twitter: @GilOlmos

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