9/20/2015

Una golondrina que esperemos haga verano


Utopía
  
Eduardo Ibarra Aguirre

Estimula la puntual y enérgica reacción del gobierno ante el ataque que cometieron integrantes de las fuerzas armadas egipcias a un grupo de turistas mexicanos, en el desierto Al-Wahat, con saldo de ocho muertos y heridas de consideración a otros seis.
Desde las primeras horas de los sucesos del 13 de septiembre observamos, usted y yo, una reacción oficial tan inmediata como desacostumbrada con una reunión del presidente, en horas de la madrugada, con la novel secretaria de Relaciones Exteriores para fijar la posición inicial.
De allí se derivó una cadena de hechos que entre otros contempló la partida de Claudia Ruiz en el avión presidencial a Egipto, la atención directa por especialistas de la salud a los heridos, encuentros con los gobernantes egipcios, la comunicación de Enrique Peña Nieto con los afectados, el traslado de los heridos al Distrito Federal, uno de ellos cubierto con la Bandera Nacional, hasta la visita del mexiquense al Instituto Nacional de Rehabilitación.
Y muchas declaraciones como si lo prioritario fuera el lucimiento como lo hizo el imberbe gobernador de Jalisco, y tres notas diplomáticas en una semana que no encontrará usted para otro suceso que involucre a mexicanos en el extranjero, como en la aplicación de la pena de muerte con frecuencia a paisanos presos y la aniquilación por agentes policiacos estadunidenses y sin que las investigaciones concluyan en sentencias judiciales significativas. Allí los decibeles de la declaracionitis oficial no alcanzan los niveles empleados para El Cairo.
No son ganas de restarle méritos a la reacción del gobierno y la cadena de medidas para apoyar a los connacionales, y que, repito, es no sólo acertada con todo y excesos retóricos, sino de contrastar las varas de medir que se emplean para juzgar los actos genocidas que se cometen con frecuencia contra mexicanos, documentados o no, al norte del río Bravo. Paisanos que suman ya 34.6 millones.
Ahora que si la utilizada para Egipto va a ser la tónica para proteger a los mexicanos en el extranjero, bienvenida; con seguridad concitará apoyos diversos. Pero si es una golondrina que no hace verano, que obedece sólo a la necesidad de mejorar la imagen del gobierno entre la ciudadanía, pues qué pena. Mas indicaría sensibilidad ante la baja aceptación que padece aquél señor como presidente.
La diferencia es muy notable si contrastamos la afortunada reacción oficial ante lo que podría apuntar a ser un error de apreciación de las fuerzas armadas egipcias, con la que se produjo frente a los entonces 43 estudiantes desaparecidos, más los asesinados y heridos la noche del 26-27 de septiembre en Iguala.
La reacción de EPN tardó más de una semana y en primera instancia responsabilizó al gobierno de Guerrero, donde su amigo y aliado Ángel Aguirre, pero con sello perredista, fue incapaz de proceder en consecuencia con las investigaciones ministeriales que desde un año antes apuntaban al alcalde de Iguala, y las cuales tenía en sus manos Jesús Murillo porque contemplaban delitos federales.
Tanta irritación, enojo y malestar sociales que se hubieran ahorrado los gobernantes; tanto descrédito internacional en múltiples ámbitos del poder y de la sociedad civil; también millones de horas-hombre perdidas por las espléndidas movilizaciones ahora muy disminuidas por las torpezas de líderes de la CNTE; siempre y cuando hubieran actuado con la oportunidad y eficacia que lo hacen en Egipto.
Imposible omitir que los de Ayotzinapa eran y son indios, pobres y estudiantes organizados y contestatarios.
Acuse de recibo
Ahora es Claudia Guerrero Martínez la periodista amenazada de muerte en Xalapa, Veracruz…Por tercer lunes consecutivo le comparto: “Te informo que el programa con Marialuisa I. Erreguerena y sus colegas actores se transmitirá, por fin, en vivo, el lunes 21 de septiembre, de 5 a 6 pm. Los profesionales de la escena Maríaluisa I. Erreguerena, Asur Zágada, Rafael Covarrubias y Bernardo Benítez nos compartirán el talento y capacidad del Taller de Exploración y Sensibilización Creativa (TESC), en #LaAgendaDelEmprendedor, con Raúl Fraga Juárez y Yazmín Lujano, el lunes 21, de 5 a 6 pm por www.astl.tv / @Astl_tv” (.) Esperemos que los propietarios del canal por internet cumplan… Del número 322 de Forum en Línea son de recomendarse los siguientes textos de opinión: El temor al populismo (Héctor Barragán Valencia). MFB, hombre informado; operador político; negociador (José Luis Camacho Acevedo). ¡Precandidato habemus! (Mario Luis Altúzar Suárez). Aurelio Nuño, a la guerra sin fusil (Miguel Ángel Ferrer). Basave, priístas del PRD y dogmáticos de Morena (Federico Arreola). ¿Por usos y costumbres o por partidos políticos? (Carlos Reyes Romero). La paridad ¿celebramos? (Sara Lovera). Las pensiones y las incongruencias de la Corte (José Manuel Gómez Porchini). México y el mundo: De todo un poco (Luis Gutiérrez Poucel).http://www.forumenlinea.com/site/
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Fox y Calderón cedieron casi 10 millones de hectáreas a mineras


Incluyen la sexta parte de Michoacán y poco menos de la mitad de Ensenada

El segundo es el presidente que más suelo nacional ha entregado

Ratificó además un convenio para impedir al fisco mexicano cobrar gravámenes a empresas canadienses

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Los gobiernos panistas otorgaron a empresas nacionales y extranjeras 4 mil 949 permisos para explotar 9 millones 615 mil 435.36 hectáreas del territorio nacional. En la imagen, la mina de Cananea, Sonora

Foto Notimex
Roberto Garduño 
Periódico La Jornada

Los gobiernos de Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa entregaron en concesión a empresas mineras nacionales y extranjeras 8 millones 336 mil 990 hectáreas en Baja California, Chiapas, Chihuahua, Guerrero, Oaxaca y Puebla.

Al número de hectáreas otorgadas por ambos presidentes en esas seis entidades del país se suman un millón 278 mil 445 cedidas en Michoacán. La Jornada publicó hace dos semanas que los panistas concedieron permisos para explotación minera en la sexta parte del territorio que ocupa este último estado.
En suma, tomando en consideración las autorizaciones otorgadas por Fox y Calderón en Baja California, Chiapas, Chihuahua, Guerrero, Michoacán, Oaxaca y Puebla, el total de hectáreas concesionadas es de 9 millones 615 mil 435.36.
Ese número se distribuyó en 4 mil 949 permisos otorgados por ambos gobiernos panistas. La información obtenida de la Dirección de Minas de la Secretaría de Energía refiere que tan sólo en el municipio de Ensenada, Baja California –el más grande del país, con un total de 5 millones 248 mil 240 hectáreas de territorio–, Calderón y Fox cedieron a la iniciativa privada el uso de 2 millones 288 mil 887 hectáreas para explotación minera.
Felipe Calderón fue el presidente que más hectáreas de suelos nacionales ha concesionado para la explotación minera. Impulsó la ratificación del convenio entre los gobiernos de México y Canadá para evitar la doble tributación, que impide al fisco mexicano cobrar gravámenes a las empresas de aquel país que operan en suelo nacional.
La Comisión para el Diálogo con los Pueblos Indígenas de México, que dirige Jaime Martínez Veloz, también recopiló información sobre la situación minera en México y señaló que el ex presidente Calderón Hinojosa propició que, en el caso de México, la doble imposición (tributación) debería eliminarse de la siguiente manera, como se inscribe en el convenio citado:
“Los residentes en México podrán acreditar contra el impuesto sobre la renta mexicano a su cargo, aplicable a los ingresos provenientes de Canadá, el impuesto sobre la renta pagado en Canadá, hasta por un monto que no exceda del impuesto que se pagaría en México por el mismo ingreso.
Y bajo las condiciones previstas por la legislación mexicana, las sociedades que sean residentes en México podrán acreditar contra el impuesto sobre la renta mexicano a su cargo, derivado de la obtención de dividendos pagados por sociedades residentes en Canadá, el impuesto sobre la renta pagado en Canadá por los beneficios con cargo a los cuales la sociedad residente en Canadá pagó los dividendos.
En Baja California, las administraciones federales panistas otorgaron 708 permisos a empresas mexicanas y extranjeras, que sumaron un total de 2 millones 295 mil 63.8 hectáreas. A la fecha el gobierno de Enrique Peña Nieto ha concesionado, por medio de 69 convenios, 295 mil 281 hectáreas.
En Chiapas se concesionaron 1 millón 78 mil 131.12 hectáreas mediante 90 permisos. La actual administración federal ha entregado 12 concesiones, que suman 54 mil 800 hectáreas.
También en Chihuahua los panistas Fox y Calderón autorizaron 2 mil 890 concesiones con la suma de 2 millones 734 mil 127 hectáreas. Al día de hoy, la administración federal ha otorgado 177 concesiones, con una superficie de 221 mil 661 hectáreas.
En Guerrero el área entregada en concesión por Fox y Calderón suma 1 millón 283 mil hectáreas, mediante 716 concesiones. El actual gobierno ha otorgado 28 concesiones, con la suma de 125 mil 655 hectáreas.
Por lo que hace a Oaxaca, los gobiernos federales panistas autorizaron 698 mil 191 hectáreas, con 267 permisos. El gobierno de Peña Nieto ha otorgado 26 concesiones, con 47 mil 417 hectáreas.
En Puebla tanto Fox como Calderón entregaron 278 permisos, con un total de 248 mil 323 hectáreas. Y el gobierno federal actual ha concesionado 34 mil 343 hectáreas en 29 convenios con empresas privadas.

La geopolítica del agua del siglo XXI


Bajo la Lupa
Alfredo Jalife-Rahme

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Mujeres y niños acarrean agua en un campo de refugiados cerca de Iriba, en el este de Chad, en septiembre de 2004; los recursos hídricos resultan cada vez más escasos en el ámbito mundialFoto Ap

Un impactante análisis de Peter Engelke, becario del Atlantic Council, y de Russell Sticklor, investigador del Stimson Center, contempla las guerras del agua como el próximo gran detonador de conflictos globales, en el influyente portal The National Interest (http://goo.gl/EUXIF9).
Aunque pertenecen a escuelas ultraconservadoras de Estados Unidos –similares en su irredentismo trasnacional a los polémicos Aspen Institute y Wilson Center (que prohijó con el ITAM el regalo del petróleo de México a Estados Unidos)–, Peter Engelke y Russell Sticklor abordan la geopolítica del agua para el siglo XXI, análoga a la del petróleo que configuró la geopolítica del siglo XX: el agua tiene el poder de reordenar (¡supersic!) las relaciones internacionales en el siglo presente y su geopolítica mundial emergente es complicada ya que los recursos de agua fresca (http://goo.gl/1rrWWqestán distribuidos en forma desigual en todo el planeta.
Juzgan que existen grandes potencias acuíferas dotadas con enormes reservas renovables como Brasil, Rusia, Estados Unidos, Canadá y China (¡supersic!), que conforman los primeros cinco del ranking mundial de la CIA (https://goo.gl/6PKx7A).
Consideran que, pese a ello, aun dentro de estos inmensos países, la asequibilidad no es uniforme, ya que en el sur de Brasil, la parte occidental de Estados Unidos, el norte de China y otras subregiones, confrontan intenso estrés acuífero. Nada es perfecto.
Señalan que en número los países carentes de agua superan a las grandes potencias hidráulicas: una creciente lista de países que sufren la tormenta perfecta (¡supersic!) de un rápido crecimiento poblacional, agotamiento de recursos, pobre gobernación (sic), estancamiento económico e impactos de cambio climático inquietantes en medio de una aridez crónica.
Los países más frágiles en materia acuífera están concentrados en un significativo cinturón estratégico que va del norte de África a través del Medio Oriente y el cuerno de África hasta las partes oriental, sureña y central de Asia (http://goo.gl/naFKGg).
Es en este cinturón de países naturalmente áridos o semiáridos donde la escasez de agua tiene el mayor potencial de infligir un grave daño.
Señalan que el estrés acuífero se entiende mejor como un precursor de conflictos y apuntan el ejemplo de tres países islámicos: Siria, Yemen y Pakistán, que pertenecen al célebre arco de crisis geopolítico.
El arco de la crisis fue un concepto muy socorrido por Zbigniew Brzezinski, ex asesor de Seguridad Nacional de Carter e íntimo de Obama (http://goo.gl/Z3U4z), el cual regresa ahora bajo el esquema de la crisis global del agua (https://goo.gl/XVknZK).
En referencia a la martirizada Siria, los autores aducen que entre 2006 y 2010, fue golpeada duramente por la sequía, que arrasó con el modo de vida rural y causó desplazamientos internos significativos, que a su vez ayudaron a espolear la olla que hizo bullir y desembocó en una guerra civil que eventualmente se desparramó a Irak.
Aquí discrepo, ya que la atroz guerra ilegal de Estados Unidos y Gran Bretaña en Irak provocó masivas migraciones y desplazamientos que alcanzaron a Damasco. Más bien es la confluencia de las dos guerras consecutivas de Irak por el nepotismo dinástico de los Bush (padre e hijo) y la guerra civil en Siria la que confluyó para crear todas las turbulencias desde la antigua Mesopotamia (que significa tierra entre dos ríos: el Éufrates y el Tigris) hasta la costa nororiental del Mar Mediterráneo.
Peter Engelke y Russell Sticklor citan a investigadores, consultados por The New York Times (NYT), quienes vinculan el conflicto sirio a la sequía empeorada por el cambio climático (http://goo.gl/ePzJbY).
A propósito, hace cinco años, antes que el NYT, apunté que Siria era el teatro de la primera revuelta árabe por el agua y el cambio climático (http://goo.gl/BTQp9).
Peter Engelke y Russell Sticklor juzgan que en los recientes dos años, los yihadistas de Daesh/ISIS han contemplado el acceso al agua y su control como un objetivo estratégico primario de su campaña, y han expropiado presas hidroeléctricas, canales de irrigación, depósitos de agua, acueductos/gasoductos y otras infraestructuras de agua para cimentar sus adquisiciones territoriales.
Arguyen que el agua ha jugado un papel importante en el colapso en curso de Yemen, donde “décadas de mal manejo lo han dejado –uno de los países más escasos en agua del mundo– con una infraestructura dilapidada de agua, reservas subterráneas acuíferas severamente agotadas, y altas tasas de ineficiencia de uso de agua”. ¿Qué le dejan a la Bolivia del DF y Edomex (http://goo.gl/YhRJuD)?
Saná, la capital de Yemen, puede convertirse en la primera capital del mundo moderno en carecer funcionalmente de agua, posiblemente (sic) tan temprano como 2025. ¿Antes que la Bolivia mexicana?
Aportan el ejemplo de Pakistán y su galopante crecimiento poblacional, con patrones de lluvia cambiantes que amenazan su perspectiva acuífera.
Citan al Daily Times, de Pakistán, que pronostica que su población masiva casi se duplicará en los próximos 36 años (nota: casi 200 millones y una pirámide demográfica similar a la de México) y cuya demanda de sus acuíferos limitados se intensificará en una forma que es casi inimaginable (http://goo.gl/MZ9yQ9).
Pakistán, potencia nuclear con 120 ojivas, es ya uno de los países con mayor escasez de agua en el planeta, lo cual reconfigura la región (léase: el subcontinente indio de mayor población planetaria) cuando muchos grupos militantes pakistaníes por largo tiempo hostiles a India han suplantado sus protestas sobre el control de Cachemira por India con más protestas específicas sobre el acceso al más valioso recurso de Cachemira: el agua.
Peter Engelke y Russell Sticklor concluyen que existen otros países que se unirán a la triada de Siria, Yemen y Pakistán y enfrentarán una combinación similar de estrés acuífero e inseguridad política y social, como Irak y otros países proclives (¡supersic!) a conflictos y de significado geopolítico como Irak, Irán (¡supersic!), Afganistán, Egipto, Libia, Nigeria y Somalia”. ¿Y la Bolivia mexicana de la metrópoli, que va desde Iztapalapa hasta Ciudad Neza?
No es precisamente la aplicación interesada de la fétida ley Korenfeld (http://goo.gl/MZ9yQ9) –que favorece los intereses de Israel en detrimento de México y pretende privatizar hasta el agua de lluvia y utilizarla para el letal fracking– lo que resolverá el severo estrés acuífero de la metrópoli mexicana.
A juicio de Peter Engelke y Russell Sticklor es todavía más preocupante (¡supersic!) que pesos pesados globales como China, India y el mismo Estados Unidos enfrenten incómodos futuros, dados los contrastes entre la demanda pronosticada del agua y las exprimidas (sic) fuentes de abastecimiento.
No siempre la carencia de agua estimula los conflictos; también su superabundancia, como el caso singular del Líbano: motivo del apetito de saqueo acuífero de Israel en el río Litani (http://goo.gl/XL2jJE).
Un tema convergente en el arco de crisis (http://goo.gl/pwdd2d) es la expropiación del agua subterránea palestina por el Estado racista y de apartheid de Israel (http://goo.gl/0W6K6o).

Avance de la izquierda en otros países; ¿y aquí?



Antonio Gershenson
La Jornada

Se empiezan a dar alianzas parciales entre grupos de izquierda. Aunque uno de los móviles es confrontarse con otro grupo de izquierda, es un paso el alejarse de la pulverización de nueve o 10 partidos Se debe ver, en primer lugar, el avance de la izquierda en el plano internacional, en varios países europeos y Norteamérica.
En Estados Unidos ha surgido el actual senador Bernie Sanders. Yo lo conocí y lo entrevisté hace décadas, cuando era alcalde de Burlington, Vermont, y se calificaba a sí mismo como socialista. Publiqué un artículo en La Jornada al respecto. Después de tres relecciones y de haber ocupado ese puesto, aproximadamente, en 1980-1990, fue diputado y ahora senador, por el mismo Vermont. Este estado colinda con Nueva York, como parte de una región considerada progresista. En Nueva York, a finales del año pasado el gobernador Andrew Cuomo prohibió en el estado el llamado fracking, que a costa de agua y del ambiente produce gas y, en menor escala, petróleo. Esta medida tuvo gran apoyo.
Ha estado sin partido, pero tiene cada vez más apoyo y cumple los requisitos para ser candidato presidencial del Partido Demócrata. La que ha tenido más apoyo para la candidatura del mismo es Hillary Clinton, que en algunos aspectos ha planteado posiciones superiores a las del actual presidente, aunque muy cuidadosamente.
Clinton ya había perdido apoyo en encuestas. En julio, tenía de apoyo 56 por ciento y Sanders, 19 por ciento. En agosto, Clinton ya tenía apoyo de 47 por ciento, y Sanders, 29 por ciento.
El 10 de septiembre se publicó una encuesta del estado de Iowa, donde es la primera elección primaria para elegir el candidato presidencial demócrata. La encuesta la celebró la Universidad Quinnipiac, con experiencia en el asunto. Sanders tuvo 41 por ciento de apoyo, y Clinton, 40. Primera vez que ella no tiene mayoría.
Peter Brown, director asistente del centro de encuestas de la citada universidad, dijo que Sanders se ha convertido en el candidato de la izquierda demócrata, en contra de sus propios jefes de partido y de la candidata preferida por éstos.
Entre sus planteamientos están el salario mínimo de 25 dólares, más tributos a personas y empresas con mucho dinero, extensión de la educación superior gratuita, y oposición a obras que dañan a la población.
Independientemente de quién gane, es claro que la fuerza de la izquierda en Estados Unidos ha subido mucho.
En Gran Bretaña fue electo, el sábado 12 de septiembre, el diputado de izquierda Jeremy Corbyn para dirigir al Partido Laborista. Ganó con 60 por ciento de sufragios de un total de más de 420 mil votantes, y el segundo lugar tuvo 19 por ciento.
Los laboristas habían ya gobernado tres periodos consecutivos recientes, pero con la misma política derechista de la mayoría de Europa. Ahora son derrocados de la dirección del Partido Laborista, con una dirección muy diferente con Corbyn.
Al llegar a dar una primera conferencia como líder, sus seguidores lo rodearon y entonaron el himno socialista Bandera Roja. Su programa incluye que las universidades sean gratuitas, el fin de la austeridad, redistribución de la riqueza, aumentar impuestos a los millonarios, nacionalizar industrias y aumentar las inversiones en la infraestructura.
Una de las primeras felicitaciones a Corbyn fue del líder de Podemos, de España, Pablo Iglesias.
De España ya habíamos hablado de las elecciones locales, del triunfo de partidos progresistas y de la gran derrota del partido del gobierno derechista. Ahora tenemos cerca (27 de septiembre) las elecciones de Cataluña, para las que otra vez tienen encuestas con los dos partidos que han gobernado España tienen los últimos lugares, y el Partido Popular gobernante en lo federal tiene el quinto y último lugar.
Las elecciones federales de España deben ser alrededor del noviembre próximo.
Ante este cuadro internacional, el debilitamiento que se ha visto en el gobierno, en lo económico y en lo político, se agudizaría; primero pierde, pronto, su apoyo en el gobierno de España, del cual está casi hermanado, y tal vez más adelante de los otros países mencionados.
Eso da a la izquierda mexicana mayor responsabilidad. Si sigue la pulverización en partidos y partiditos seguirán las elecciones presidenciales entre PRI y PAN, como fue en los tres últimos casos (Fox y Calderón, del PAN, y ahora Peña de un PRI muy derechista). Sería una grave responsabilidad si quienes se dicen de izquierda apoyan, con hechos o con omisiones, la continuidad de estos tres gobiernos derechistas, y eso sólo se puede evitar con una izquierda unida, y deslindada claramente del PRI y del PAN.
La izquierda unida implica, por un lado, que no se insulte o similar a otro u otros agrupamientos de izquierda. Por otro lado, si por ejemplo el PRD se sigue aliando con el PAN, y tiene un tratamiento casi fraternal con el PRI en las cámaras o con el gobierno, como ha sucedido en diversas formas a partir del Pacto por México, será imposible una alianza de izquierda. Ahora que están en proceso de reforma, se debe tomar esto en cuenta.
Si hay acuerdos entre PRD y otros partidos de izquierda en una o más cámaras, puede ser un paso adelante, pero si no se respetan las condiciones mencionadas, quedará reducida al alcance de quién gana una u otra votación.

EE.UU. y la militarización de América Latina



Estados Unidos están contrarrestando el desarrollo independiente de los países de América Latina mediante el uso de su poder militar y su influencia.


Durante más de dos siglos, Estados Unidos ha visto a América Latina como su "patio trasero", una esfera de influencia geopolítica donde actúa como la potencia hegemónica indiscutible. La historia del Hemisferio Occidental, en términos generales, refleja esta realidad de como los EE.UU han influido, dominado y controlado el desarrollo político y económico de la mayoría de los países de América Central y del Sur, así como del Caribe.

Sin embargo, los últimos años han sido testigos de una creciente independencia y asertividad de muchas naciones de la región, debido en gran parte a la llegada de Hugo Chávez en Venezuela. De hecho, con Venezuela como ejemplo y Chávez como el iniciador del proceso de integración regional y seguridad colectiva, América Latina ha crecido cada vez más independiente de su vecino imperial del norte.

Y es precisamente esta independencia política, económica y cultural que ha movido a los EE.UU a buscar la forma de contrarrestarla de la manera más eficaz posible: militarmente. El uso de pretextos que van desde la "Guerra contra las Drogas" a la asistencia humanitaria, y la "Guerra Contra el Terrorismo", los EE.UU buscan recuperar su punto de apoyo militar en la región y de este modo mantener y ampliar su hegemonía.

La invasión silenciosa

El despliegue de fuerzas militares estadounidenses en todo Centro y Sur América trae a la mente los días oscuros del imperialismo estadounidense en la región, cuando Washington instalaba regímenes clientelares y dictaduras fascistas con el propósito de controlar el desarrollo político y económico de las naciones que de otro modo habrían seguido el camino del socialismo y de la independencia. Y es el recuerdo de aquellos años que uno evoca de inmediato cuando se examina críticamente lo que los EE.UU están haciendo militarmente.

En América Central, las fuerzas militares han penetrado en países clave con el pretexto de las operaciones de lucha contra los estupefacientes. En Honduras, por ejemplo, los EE.UU han jugado un papel clave en el apoyo, asesoramiento y dirección de las fuerzas armadas del gobierno de derecha que se hizo con el control del país tras el golpe de Estado de 2009, apoyado por la entonces Secretaria de Estado Hillary Clinton y el gobierno de Obama. Como el Congreso Norteamericano sobre Latinoamérica (NACLA) informó:

El constante aumento de la asistencia de Estados Unidos a [Honduras] sus fuerzas armadas [es] un indicador del apoyo tácito de Estados Unidos. Pero el papel de Estados Unidos en la militarización de las fuerzas nacionales de policía ha sido directo también, así ... La [DEA] y el Equipo Asesor de Soporte en el Extranjero (FAST)... llegaron a Honduras para entrenar a una unidad y ayudar en el plan de antinarcóticos de la policía local y ejecutar operaciones de interdicción de drogas ... estas operaciones fueron casi indistinguibles de las misiones militares ... Según el New York Times, cinco "escuadrones tipo comando" de equipos de FAST se han desplegado en toda América Central para capacitar y apoyar a las unidades antinarcóticos locales ... En julio de 2013, el gobierno hondureño creó una nueva unidad policial "élite", llamado Tropa de Inteligencia y Grupo Especial de Seguridad o (TIGRES). Esta unidad, que los grupos de derechos humanos sostienen es de naturaleza militar, se ha desplegado en conjunto con la nueva fuerza de la policía militar y ha recibido entrenamiento en tácticas de combate militares de los EEUU y de unidades de las fuerzas especiales colombianas.

El despliegue de este tipo de combinación de militares, paramilitares, y policía militarizada es indicativo de la estrategia de Estados Unidos para la re-militarización de la región. En lugar de la ocupación militar, simplemente manifiesta, Washington "provee asistencia" en forma de ayuda militar. Esto se demuestra además por el reciente anuncio de un contingente de marines estadounidenses desplegados en Honduras, aparentemente para ayudar durante la temporada de huracanes.

Estos despliegues mantienen la iniciativa de Estados Unidos de penetrar aún más estos países militarmente con pequeños contingentes de tropas y fuerzas especiales. En 2013 se informó que en Colombia, el ex comandante de los EE.UU del Comando de Operaciones Especiales, William McRaven, "tomó la decisión de desplegar [Fuerzas de Operaciones Especiales] a distintos países sin consultar a los embajadores en dichos países o incluso al Comando Sur (SOUTHCOM)...McRaven incluso trató de llegar a un acuerdo con Colombia para establecer un centro de operaciones especiales de coordinación regional, sin consultar al SOUTHCOM o a la embajada. "De hecho, en el despliegue de tropas de las Fuerzas Especiales, McRaven infló a más de 65.000, con muchos extendidos por toda América Latina.

Colombia ha sido un elemento central en la estrategia militar de Estados Unidos. Tal vez el programa regional más conocido de Estados Unidos es el Plan Colombia, puesto en marcha por el gobierno de Clinton y ampliado bajo George W. Bush. Como ‘Foreign Affairs’ lo documentó en el 2002, "La administración Clinton cambió su énfasis de un programa antidrogas integral... por una política que se centró en la prestación de asistencia militar y helicópteros"

Sin lugar a dudas, el Plan Colombia se trató siempre de la militarización y la protección de intereses económicos. De hecho, el total de las fuerzas armadas, la policía y la ayuda económica a Colombia para el período 2010-2015, los EE.UU han dado casi US $ 3 billones a Colombia en forma de "ayuda" para luchar contra la llamada "guerra contra las drogas".

Bajo Obama, el ejército estadounidense ha expandido los programas de las administraciones de Clinton / Bush, especialmente la Iniciativa Mérida (lanzada en 2008 por Bush) y la Iniciativa de Seguridad Regional Centroamericana (CARSI) creada por Obama en 2011. Según el Instituto Igarapé, CARSI y Mérida solamente, recibieron más de US $ 2,5 billones (2008 a 2013). Es un secreto a voces que la financiación masiva se ha canalizado principalmente a través de programas militares y paramilitares. Aunque los EE.UU promocionan estos programas como exitosos, su expansión ha coincidido con un aumento de la militarización en todos los países donde se han proporcionado fondos estadounidenses.

En El Salvador, el gobierno de Funes ha consolidado el control militar con la aplicación de la ley en los intereses de sus patrocinadores estadounidenses. Estos cambios se llevaron a cabo simultáneamente con la aplicación de CARSI, y deben verse como una consecuencia de la militarización estadounidense. En Guatemala, el gobierno de Otto Pérez Molina, un ex líder militar con un registro de atrocidades y genocidio, hasta que fue presidente, militarizó aún más el país.

Del mismo modo, Honduras se ha convertido en un punto de apoyo principal al ejército de Estados Unidos en Centroamérica. La Coordinadora del Frente de Resistencia Popular Nacional (FNRP) y Partido de Refundación (LIBRE), Lucy Pagoada, explica en una entrevista del 2015 que "[Honduras] se ha convertido en una gran base militar, entrenada y financiada por los EE.UU. Incluso tienen fuerzas de la Escuela de las Américas allí... Ha habido altos niveles de violencia y tortura desde el golpe de Estado del 2009".

Por supuesto, estos ejemplos simplemente raspan la superficie del compromiso militar de los EEUU. Aparte de su asociación de larga data con Colombia, el Ejército de Estados Unidos ha afianzado aún más su posición al establecer cooperación entre la OTAN y Colombia. Naturalmente, este tipo de anuncios han sido recibidos con consternación por líderes independientes, como Daniel Ortega de Nicaragua, quien describió el acuerdo OTAN-Colombia, como un "cuchillo en la espalda a los pueblos de América Latina".

La Agenda de EE.UU.

En última instancia, la militarización estadounidense en América Latina es un intento de comprobar militarmente el nivel de cooperación y la independencia regional. El desarrollo del ALBA, Unasur, Petrocaribe y otras instituciones multilaterales no controladas por los EE.UU ha alarmado a muchos en Washington que ven como su antiguo "patio trasero" se desliza fuera de su alcance. Motivo por el cual los EE.UU se han movido para bloquear la situación mediante la fuerza militar.

El componente regional también es fundamental para la agenda de la militarización estadounidense. Washington quiere bloquear cualquier tipo de integración, mientras comprueba la creciente influencia de China y otros actores no Occidentales que están penetrando cada vez más en la región a través de inversiones. En esencia, los EE.UU están haciendo en las Américas lo mismo que están haciendo en África, el Medio Oriente y las regiones de Asia y el Pacífico: utilizar sus fuerzas armadas para bloquear el desarrollo independiente.

Tal vez esta es una parte inevitable del imperialismo. Tal vez es indicativo de la menguante influencia de un Imperio y su desesperado intento de recuperar las esferas perdidas de influencia. Como sea que uno interprete sus motivos, los EE.UU están consolidando inequívocamente su poder militar en América Latina. Ya sea que esto permite al Imperio reafirmar su control o es simplemente un intento condenado al fracaso de restablecer su hegemonía, sólo el tiempo lo dirá.

Eric Draitser es un analista geopolítico independiente con sede en la ciudad de Nueva York. Es editor de StopImperialism.org y anfitrión de CounterPunch Radio. Su correo es: ericdraitser@gmail.com.

Mar de Historias: Sin remitente



Cristina Pacheco
Muy apreciado Señor Secretario:
Hace nueve años me atreví a enviarle una carta. Lo hice cuando usted se desempeñaba de Director de Procesos Turísticos. En los periódicos y en la televisión se habló mucho de sus notables esfuerzos para fortalecer nuestra industria sin chimeneas. Me imagino que por aquel entonces le habrán llegado un sinnúmero de cartas escritas por personas que pedían ayuda o se presentaban como sus antiguos compañeros de banca.
No disfruté de ese privilegio, pero estuve dentro de su área de acción. Me explico: en aquella época yo trabajaba en una agencia de viajes como Receptor de Cédulas Turísticas. Ese nombramiento me obligaba a presentarme en el aeropuerto para recibir a excursionistas que venían de todo el mundo, pero en especial del vecino país del norte. Ya sabe usted: jubilados con lentes de sol, ropa estampada, interés por retratarse con sombrero de charro y ansias por navegar en Margaritas.
Descrito de ese modo, mi trabajo parece de lo más sencillo. Todo lo contrario: era estresante y muy fatigoso, en especial cuando las excursiones llegaban de madrugada o a medianoche. Para recibirlos oportunamente, por órdenes de mi jefe, el señor Alcántara, debía presentarme en el aeropuerto con una hora de anticipación, apostarme frente a las pantallas y esperar a que mi vuelo aterrizara. Entonces corría a la salida de viajeros y enarbolaba una cartulina con los nombres de los visitantes hasta que ellos –por lo general con muy mal aliento– se arremolinaban a mi alrededor con objeto de que los guiara hacia la camioneta que los llevaría a su hotel.

II
Durante 27 años cumplí mi encomienda lo mejor posible; me sentía bien afianzado en la agencia y, sin embargo, fui uno de los primeros que entraron en el recorte de personal sólo porque me presenté en mi trabajo sin uniforme y con l6 minutos de retraso. De nada sirvió que le explicara al señor Alcántara los motivos de mi falla: había pasado la noche en el hospital cuidando a mi hermana Emelia, y en la mañana no tuve tiempo para ir a mi casa y cambiarme de ropa.
Por fortuna, mi hermana murió sin saber que estaba desempleado. Conociéndola, estoy seguro de que se habría sentido culpable, cosa que habría duplicado sus dolores y su angustia ante la evidencia de que pronto iba a dejarme solo. Así fue.
A todas horas se me hacía intolerable la ausencia de mi hermana, sobre todo cuando, después de buscar trabajo inútilmente, volvía a nuestro departamentito. Llegó el momento en que no pude seguir viviendo allí y se lo traspasé a un conocido a cambio de algún dinero. Me alcanzó para rentar un cuarto de azotea y pagarle a mi amigo, el poeta Juan Bosco
Malo, lo que me había prestado para los médicos y las medicinas que necesitaba mi hermana. Todo fue inútil porque, como le dije, Emelia murió.
En esa etapa de mi vida aparece usted por segunda vez. Guiado por una inexplicable familiaridad, le escribí una carta referente a mi situación y anunciándole mi voluntad de arrojarme al Metro. De verdad pensaba hacerlo. Lo imaginé todo: desde la forma en que saldría de mi cuarto, la respuesta que iba a darle al portero cuando me peguntar adónde iba tan tarde, hasta la noticia de mi muerte en un periódico de nota roja: “Esta noche otro hombre se arrojó a las vías del Metro. No portaba identificación, sólo un librito de poemas, La vida que se va, de Juan Bosco Malo. La trágica decisión del anciano causó demora en el servicio y agrias protestas por parte de los viajeros.”

III
Como resulta obvio, no cumplí mi propósito. Durante mucho tiempo me maldije por eso y a cada momento me preguntaba qué objeto tenía seguir viviendo sin mi hermana, sin empleo ni esperanzas de conseguirlo, sosteniéndome de la pepena y viviendo en un cuarto de tres por tres, sin vista a la calle y perdido en una ciudad que ya no reconozco.
Mi mundo se ha reducido al cuarto desde donde le escribo. No, corrijo. Más bien pienso que es Emelia quien se la escribe con aquella letra grande, clara como su voz, para agradecerle que al fin usted haya hecho algo por mí al convertirme en la persona que ella ansiaba que fuera: un hombre con trabajo pero de casa, tranquilo, sin ambiciones que por inalcanzables acabarían torturándolo, dispuesto a renunciar a las interminables caminatas diurnas y a las tentaciones nocturnas.
Mi hermanita siempre me tuvo en un concepto muy alto, y por eso pensaba que yo podía ser escuchado hasta por funcionarios de tan alta posición como usted. Nunca me dejé llevar por esa idea. Soy menos iluso que Emelia: no creo que al ordenar ciertas medidas para hacer de los capitalinos personas felices usted haya pensado en mí. Creerlo implicaría una vanidad desmedida de mi parte. Sin embargo, reconozco que sus acciones han determinado mi actual manera de vivir.
Dondequiera que se encuentre mi hermana –q.e.p.d– se sentirá feliz de saber que soy todo lo que ella anhelaba, en resumen: un hombre con trabajo pero de casa. La transformación no es fruto de mi voluntad, sino de la de usted por cambiarlo todo. Si me permite la metáfora, le diré que me siento como un animal que ha ido perdiendo su hábitat y no tiene más alternativa que replegarse a una cueva: mi cuarto.
Ya le dije: mide tres por tres y carece de ventanas. Veo mi estancia aquí como un ensayo para la tumba. Sin familia y en mis condiciones económicas, no tendré ninguna. Terminaré en la fosa común. Saberlo no me molesta, al contrario. La que hay en el Panteón de Dolores es inmensa y la embellecen plantas y arbustos que la rodean.
Un domingo fui a conocerla. Lo hice como quien aprovecha su día libre para ir a los nuevos complejos habitacionales, esperanzado de encontrar en ellos una vivienda accesible, bonita, aunque sepa que para cubrir las mensualidades tendrá que comprometer sus salarios durante los próximos treinta años. Será un largo periodo de privaciones. Valdrá la pena; lástima que cuando pague la última letra de su vivienda él o ella –mejor ambos– estarán muy cerca de ir al panteón.
Mi carta ha sido larga. Quiero suponer que llegará a sus manos. La remota posibilidad no excluye el hecho de que no me conteste ni me mande acuse de recibo, por eso el sobre que voy a enviarle irá sin remitente.

Control del espacio público 3.0



Miguel Concha
El derecho a la protesta social ha cobrado especial relevancia en los últimos años en nuestro país. Se trata de un derecho que posibilita la exigencia de otros y es en sí mismo un derecho que por lo general se ejerce en el espacio público. Es pues el medio privilegiado por el cual los grupos, sobre todo aquellos que ven menoscabada su dignidad, territorios, bienes naturales y su vida, protestan para visibilizar sus demandas y denunciar el sistema actual que los oprime y excluye, origen de sus padecimientos. Este recurso ha sido usado en la historia de la conformación del Estado, la exigencia de los derechos humanos y el trabajo por el respeto de la dignidad de las personas. La protesta ha posibilitado que temas que los gobiernos y la sociedad en general desconocen, irrumpan en el debate público. Sin duda es un ejercicio democrático, sobre todo de democracia directa, que ayuda a que los países avancen en su constitución como estados democráticos, garantes de los derechos humanos.
Sin embargo, hoy vemos que la protesta social se enfrenta con la desaprobación y los ataques del mismo Estado. No olvidemos que desde diciembre de 2012 experimentamos como país un proceso de crisis en materia de derechos humanos, agravado conforme pasan los meses y robustecido con la reconfiguración de un autoritarismo en pleno siglo XXI. Ahora resurgen y se actualizan prácticas vinculadas al incremento de la violencia del Estado, y poco se apuesta por avanzar en la conformación de una democracia, junto con las personas y pueblos que habitan o transitan por el país. Pareciera que el enemigo interno del régimen es toda aquella persona o grupo que se opone al proyecto que de cualquier manera se impone por la fuerza al país. Ello genera, a decir del Frente por la Libertad de Expresión y la Protesta Social, un contexto político desde el cual funcionarios públicos de distintos niveles de gobierno descalifican a quienes se manifiestan, minimizan agresiones en su contra y justifican detenciones y el uso del sistema penal de forma arbitraria. Es en este escenario donde el Frente por la Libertad de Expresión y la Protesta Social, compuesto por 10 organizaciones y una red de organismos de la sociedad civil, ha podido realizar su trabajo, a poco más de año y medio, mediante monitoreo legislativo y el empleo de acciones jurídicas. Esto tiene como frutos principales la realización de informes que dan cuenta de retrocesos, denuncias públicas ante mecanismos internacionales y el inicio de procesos judiciales contra legislaciones contrarias al derecho a la protesta. Recientemente presentaron el informe Control del espacio público 3.0 (http://ow.ly/SloDW), del cual puedo decir que se construyó con el trabajo colectivo de organizaciones sociales que reconocen la importancia del derecho a la protesta social y a las libertades de expresión, reunión y asociación, en la construcción de un país más justo y digno, en el que los derechos humanos sean una realidad palpable.
El documento que ahora se puede consultar es una amplia actualización respecto del que en abril de 2014 presentaron por primera vez. Retoma asimismo lo expuesto ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en las audiencias públicas de octubre de 2014 y marzo de 2015, aunque ahora nos presentan las tendencias y situación del derecho a la protesta, y se agrega algo nuevo que tiene que ver con la respuesta de las instancias judiciales encargadas también de velar por los derechos humanos. A decir de las organizaciones firmantes del informe, resulta preocupante el papel que ha jugado el Poder Judicial de la Federación ante los recursos de amparo interpuestos por diversos colectivos de estudiantes, sindicatos, periodistas y personas defensoras de derechos humanos contra leyes que buscan inhibir la manifestación pública en el Distrito Federal, Puebla y Quintana Roo, por mencionar algunas.
Las respuestas de quienes están a cargo de hacer justiciables los derechos han sido poco respetuosas de los más altos estándares internacionales en la materia. Los razonamientos de los juzgadores se han configurado por encima del principio pro persona, por ejemplo, es decir, sin tomarlo en cuenta, como uno de los principales obstáculos para el acceso a recursos jurídicos efectivos y garantes de los derechos humanos. Las oficinas de asuntos jurídicos de los gobiernos demandados incluso han recurrido a impedir el avance de estos procesos mediante la impugnación de firmas de personas amparadas, con lo que de manera absurda se demoraron los procesos, generando a su vez un efecto de inhibición encaminado a la criminalización de quienes se organizan para defender sus derechos.
El documento analiza también las formas con las que México se inserta en una tendencia global a limitar las expresiones de disenso y las críticas a la gestión gubernamental. Frente al intento de anular cualquier tipo de crítica o desaprobación del actuar gubernamental, las organizaciones saben que sin protesta la democracia en los países es casi imposible, ya que es precisamente mediante ella como hay posibilidades para resolver de fondo las problemáticas que aquejan a las personas. Frente a la conflictividad que se genera y va en aumento, debido a las recientes reformas impuestas por el actual gobierno, es urgente que las autoridades en todos sus niveles y en sus tres órdenes reconozcan la importancia del derecho a la protesta social, y garanticen en todo momento la protección de las personas que hagan uso del espacio público con fines políticos y de denuncia pública. En la actual crisis de representación política, la protesta social se erige como uno de los pocos mecanismos de control democrático sobre los poderes públicos. Por ello es menester que el paradigma democrático no sea el control de la ciudadanía, sino el control del poder, es decir, del Estado y sus agentes. n

Ayotzinapa: verdades y mentiras históricas



Silvia Ribeiro*
El 26 de septiembre se cumple un año de la desaparición forzada de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, de la muerte de seis personas –entre ellas tres estudiantes asesinados a quemarropa– y decenas de heridos, por el ataque de fuerzas oficiales en Iguala, Guerrero. A un año de estos gravísimos hechos, que concitaron interminables ecos de protesta y solidaridad en todo el país y el mundo, seguimos sin respuestas: ¿qué pasó con los estudiantes y dónde están?, ¿por qué los atacaron salvajemente?, ¿quién coordinó el ataque en el que participaron policías municipales, estatales, federales y Ejército?

Pero así como la muerte y desaparición de los estudiantes de esta modesta y ejemplar escuela unió a mucha gente y movimientos desde entonces, rasgando irreparablemente el manto de ocultamiento sobre la represión y las desapariciones forzadas en México; ahora un informe de expertos independientes sobre Ayotzinapa vuelve a marcar un hito contra la impunidad, sentando un precedente único en América Latina.
El 6 de septiembre 2015, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes sobre Ayotzinapa (GIEI), comisionado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, presentó su informe de 560 páginas, resultado de seis meses de investigación, que con extrema minuciosidad y rigor hizo añicos la llamada verdad histórica del gobierno.

Obligado por la amplia reacción nacional e internacional, distintos niveles de gobierno construyeron una versión falseada de lo que pasó en Iguala el 26 y 27 de septiembre 2014, incluido que los estudiantes fueron a la ciudad a agredir un acto de la presidenta del DIF (esposa del entonces alcalde de Iguala); que el secuestro y supuesta muerte de los estudiantes fue responsabilidad de un cártel de narcotráfico y que si hubo policías eran manzanas podridas vinculadas a éste. J. Murillo Karam, entonces procurador general, dio por cerrado el caso afirmando que los estudiantes fueron quemados por sicarios en el basurero de Cocula, y sus cenizas arrojadas al río San Juan, de las que luego un instituto austriaco logró reconocer ADN de uno de los estudiantes.

La relación del gobierno con los familiares de las víctimas ha sido todo el tiempo irrespetuosa y hasta cruel, importándole siempre más el efecto mediático que informar y dialogar con ellos.

El GIEI, integrado por Alejandro Valencia y Ángela Buitrago (Colombia), Claudia Paz (Guatemala), Francisco Cox (Chile) y Carlos Beristáin (Estado español), hizo lo opuesto. Explican que se centraron en cuidar las víctimas y sus familiares, que la relación con ellos “…ha sido clave en todo el proceso. El informe trata de recoger su experiencia, porque en ella habitan muchos aprendizajes del impacto de la desaparición forzada y de la influencia que tiene el trato de autoridades del Estado y organizaciones sociales”.

Paso a paso, confrontando documentos oficiales, hablando con muchos actores a los que pudieron acceder –el Ejército se niega a ser entrevistado–, el informe demuestra con implacable rigurosidad muchos puntos que desarman la versión oficial. Documentan que fue un ataque masivo (seis muertos, 43 desaparecidos, más de 40 heridos y 80 víctimas de persecución) en nueve distintos escenarios de ataque, durante más de tres horas. Fue concertado: policía municipal, estatal, federal y Ejército monitoreaban desde horas antes, por el sistema de comunicación C-4, que estudiantes de Ayotzinapa iban en autobuses y dónde se encontraban. Curiosamente, en el registro del C-4 hay dos vacíos justamente a la hora que desaparecen los estudiantes. Todos esos cuerpos oficiales participaron agrediendo o como observadores en los ataques en uno o varios de los nueve escenarios. Testigos confirman que hubo una coordinación general y estructura de mando jerárquica en todo el operativo.

El GIEI constata que llevarse y retornar autobuses es una práctica usada por estudiantes rurales y nunca había sido reprimida de esta forma; que los estudiantes no iban armados, que no se dirigían a Iguala y lo hicieron al no poder llegar a su destino; que llegaron mucho después de finalizado el acto de la esposa del alcalde; que existía un quinto autobús que posiblemente estaba cargado de heroína y que los estudiantes tomaron sin saberlo (ese autobús fue desaparecido de las evidencias y las declaraciones iniciales de su chófer fueron muy distintas de su declaración posterior). El GIEI sugiere que el transporte de droga en autobuses de servicio público podría explicar por qué el ataque se centró en impedir que los estudiantes dejaran Iguala.

Un hito central del informe es el análisis de José Torero, técnico de renombre mundial en dinámica de fuegos, que demuestra que no pudo haber en el basurero de Cocula una pira suficiente para incinerar 43 cuerpos, lo cual requeriría 60 horas, 13 mil 330 kilogramos de neumáticos, generando una llama de siete metros y un penacho de humo de 300 metros, lo cual no fue visto por ningún vecino, además de que el intenso calor hubiera causado un incendio forestal, de lo cual no existe seña. El GIEI constató que los supuestos perpetradores de la quema fueron torturados. Según anota Anabel Hernández, su verdadero crimen fue ser albañiles que viven cerca, pobres y sin medios para defenderse, que fueron torturados y amenazadas sus familias, para hacerlos confesar crímenes que no cometieron. (Hernández y Fisher, Proceso 13/9/15). El GIEI señala que las declaraciones de esos albañiles son contradictorias y no coinciden en tiempos, lugares y personas.

Hay muchos más datos e importantes recomendaciones en este informe histórico (www.giei.info) que no nos trae los estudiantes desaparecidos, pero limpia el horizonte de mentiras y nos conforta en la búsqueda. ¡Vivos los llevaron, vivos los queremos!
*Investigadora del Grupo ETC

Cuando la ciudad se derrumbó


Historias que no se han contado. Seguían bajo los escombros. Gente que sufrió en carne viva. Sobrevivientes narran su experiencias a través del dolor que se vivió aquella mañana del 19 de septiembre de 1985.

El día que que jamás se olvidará


7:19 horas tiempo del centro de México fue cuando se registró el siniestro

8.1 .grados fue la magnitud del terremoto de México 1985
2.5  minutos duró el terremoto

+10,000 muertos fue la cifra oficial revelada por las autoridades

Hace 30 años la Ciudad de México sufrió el terremoto de mayor intensidad de toda su historia, que será recordado como el más mortífero

El sismo significó para muchos la experiencia más dolorosa de sus vidas

“Ellos querían recuperar su cuerpo, tener al menos a quién llorarle. Esa era su esperanza”. Óscar Sandoval
exprofesor del Conalep

Jazmín sobrevivió sin ningún rasguño, pero estuvo 15 días en el Hospital Infantil mientras su padre buscaba a su madre Juana Aguilera Paz entre los escombros

A eso de las 7 con 19 minutos de la mañana del 19 de septiembre de 1985, Jacinto Rivera sintió que su cuerpo se tambaleaba cuando intentó caminar dentro de su departamento en la colonia Doctores de la Ciudad de México. 
Trastabillando, el hombre llegó hasta su ventana y miró con asombro cómo el pavimento de la calle se retorcía y se movía como olas de mar. Los autos estacionados frente a su calle se sacudían tan fuerte que las defensas chocaban entre ellas.
“Ahorita pasa”, pensó el entonces empleado de Televisa, pero el hombre estaba equivocado. 
El movimiento no sólo no cesó, sino que la intensidad aumentó con el paso de los segundos. Se hizo más violento. Las paredes de su departamento comenzaron a crujir y el miedo lo paralizó.
Muy cerca de ahí, a sólo unas cuadras, en el antiguo Centro Médico del IMSS, el temblor despertó a la señora Hilda Arana, quien se recuperaba del parto de su bebé un día antes. 
Las camas del hospital se pegaban con brusquedad y de pronto la pared que dividía el área de cuneros se desplomó causando pánico entre las pacientes.
“¡Mi bebé!”, escuchó Hilda gritar a una de las mujeres que corría por el pasillo para intentar salvar a su hijo recién nacido.
En otra parte de la ciudad, por la Alameda Central, el sismo se sentía igual de intenso.   
Miguel Angel Arias estaba formado para donar sangre en el Hospital Juárez cuando observó cómo se vino abajo el edificio donde estaba su esposa Juana Aguilera Paz y su bebita recién nacida.
La Ciudad de México enfrentaba el terremoto más violento de su historia. La capital del país se cubría de polvo y comenzaba a impregnarse de un olor inconfundible: el de la muerte.

El temblor más mortífero 
Hace 30 años la Ciudad de México sufrió el terremoto de mayor intensidad (8.1 grados en la escala de Ritcher) de toda su historia. 
No sólo fue el sismo más violento que se haya registrado en el Distrito Federal, sino que el terremoto de 1985 será recordado como el más mortífero: casi 20 mil muertos -la cifra oficial fue de 10 mil víctimas-, miles de damnificados y miles de millones de pesos en daños.
El sismo significó para muchos la experiencia más dolorosa de sus vidas.

Entre el horror y el caos
El panorama era desolador en la Ciudad de México. Muchos edificios de departamentos y de oficinas se desplomaron en la colonia Roma, en la Doctores y en la Cuauhtémoc. Los que no se derrumbaron se tambaleaban y amenazaban con venirse abajo. 
El pavimento de avenidas importantes como el Viaducto se agrietó por el movimiento de la tierra.
“En el taxi que íbamos se agarraba por un carril, luego se brincaba a otro y así íbamos todos los autos avanzando como un chorizito”, recuerda Andrés Loredo, quien trabajaba como ingeniero en una empresa de la colonia Roma.
Las escenas en la calle eran de pánico. Gente pidiendo auxilio en la calle. Gente gritando. Gente llorando. Gente agonizando. No había agua potable. Tampoco energía eléctrica. Menos transporte público.
Los automóviles particulares se habilitaron como ambulancias para trasladar a los muertos y heridos por la catástrofe natural.
La ciudad era un caos. La avenida Insurgentes era un morgue pública donde decenas de cadáveres rescatados de las ruinas esperaban su identificación. Cuerpos mutilados por doquier: sepultados entre las ruinas. Miembros esparcidos: brazos, piernas y manos regados. Las maniobras de rescate de los sobrevivientes y cuerpos se realizaban pisando escombros donde emergían más muertos. 
El horror se apoderó de la Ciudad de México.

El profe que olía a muerto
Durante mucho tiempo Óscar Sandoval, entonces profesor del Conalep de Humboldt, olía a muerto. 
Cuando este hombre subía al transporte público los otros pasajeros se alejaban de él por el olor corporal que despedía.
Óscar pasó mucho tiempo entre muertos.
Durante el terremoto le tocó la dolorosa tarea de rescatar e identificar los cuerpos de sus alumnos de entre las ruinas del edificio educativo.
Muchos cuerpos estaban irreconocibles. Destazados. 
El momento más difícil para él era cuando tenía que comunicarles a los padres la mala noticia y terminar con sus esperanzas.
“Ellos querían recuperar su cuerpo, tener al menos a quién llorarle. Esa era su esperanza”, recuerda Óscar.
“Muchos al final agarraban cualquier cuerpo y preferían darlo por su hijo para poder enterrar a alguien y poder llorarle”.
Cuando se reanudaron las clases en el Conalep, el grupo del profe Óscar estaba más que diezmado.
“Yo tenía 50 alumnos”, recuerda el maestro con tristeza.
“Cuando regresé a clase me quedé con 17”.
Hoy el sólo recuerdo de la experiencia, el recuerdo de sus alumnos muertos en el terremoto, le ocasiona derramar lágrimas.
“Discúlpeme por favor”, interrumpe el profesor la entrevista.
“Pero fue muy duro”.
La experiencia vivida le pasó factura al profe Óscar: seis meses después del temblor sufrió una parálisis facial.

Jazmín, la bebé  milagro
Juana Jazmín Arias nació (es lo que dice su acta de nacimiento) el 18 de septiembre a las 6 de la tarde en el Hospital Juárez, que se colapsó el día del terremoto. 
Pero ella realmente nació al día siguiente, el 19 de septiembre. 
Jazmín fue uno de los 16 bebés milagros que sobrevivieron el derrumbe del Hospital Juárez ubicado por la Alameda Central.
Su padre Miguel Ángel Arias quiso llevársela a su casa junto con su madre el día del parto, pero en el hospital le autorizaron la salida hasta el día siguiente para que donara primero sangre.
El destino le tenía preparado su peor experiencia a la pequeña recién nacida


“Yo fui la primera niña rescatada”, cuenta Jazmín, que hoy cumple 30 años de edad.
“Las cunas se voltearon y nos cayeron encima y nos salvaron. No sufrí ningún rasguño”.
Los bebés milagros protagonizaron una historia increíble entre el dolor y la tristeza que provocó el terremoto de 1985 en la capital del país. 
Una historia que llenó de esperanza a los capitalinos devastados por la tragedia.
Jazmín sobrevivió sin ningún rasguño, pero estuvo 15 días en el Hospital Infantil mientras su padre buscaba a su madre Juana Aguilera Paz entre los escombros.
 “A mi mamá nunca la encontraron”, cuenta con resignación.
“Mi padre se la pasó buscándola, pero nunca la encontró. Él no habla del terremoto”.
Hoy Jazmín tiene una nena de 2 años. Durante muchos años recibió ayuda médica y apoyo para sus estudios gracias a un fideicomiso que se constituyó con las donaciones recibidas. 
Una vez al año por lo menos acude al Hospital Infantil a agradecerle a la doctora Norma Lucía Villas, quien atendió cuando fue rescatada entre las ruinas del Hospital Juárez. 
“Ella más que la doctora es mi amiga”.

‘Todos querían ayudar’
El día del terremoto la ciudad quedó entre ruinas y los capitalinos devastados por el mayor desastre que les haya tocado enfrentar en la historia.
La sociedad civil –como la bautizó Carlos Monsivais- se organizó para ayudar en las labores de rescate de cuerpos y de auxilio de sobrevivientes. Muchos se metieron a remover con sus manos las piedras y las losas de los edificios que se desplomaron. 
Otros se organizaban llevando agua y comida a los rescatistas voluntarios.
“Todo el mundo quería ayudar”, recuerda Roberto Hernández, actual jefe de Bomberos de la UNAM y a quien le tocó participar en las labores de rescate por el sismo.
El terremoto de 1985 no sólo es la peor tragedia que ha sufrido este país. El sismo significó un despertar ciudadano –más allá de la solidaridad- para organizarse en las labores de rescate y de auxilio ante la incapacidad de las autoridades para enfrentar el desastre.
“Las instituciones no respondieron”, recuerda Adrián Pérez González, hoy brigadista del grupo de rescate Topos de Tlatelolco.
“Las autoridades ni gobierno supieron qué hacer”.
La magnitud de la catástrofe rebasó a los cuerpos de auxilio existentes de ese momento como eran los Bomberos que no estaban equipados para enfrentar algo así.
El Ejército Mexicano aplicó el Plan DN- III para auxiliar durante el desastre, pero la estrategia resultó insuficiente de atender a los miles de afectados.
Entre el dolor y la tristeza hubo historias increíbles. Como la nenita que salvó un grupo de rescatistas entre los escombros de un hospital. 
La bebé sobrevivió durante 5 días amantándose de su madre… muerta por el terremoto.
“Fue algo de verdad increíble”, cuenta Sergio Martínez, jefe de Bomberos de la UNAM.
Ni el dolor ni la muerte que provocó  el terremoto de 1985 nunca pudieron matar la esperanza de los capitalinos.

Testimonios de duelo


40 Festival Internacional de Cine de Toronto

Leonardo García Tsao

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La actriz Julie Delpy arriba a la alfombra roja de la cinta Lolo, que se estrenó ayer en el festival de cine de esa ciudad
Foto Reuters 

Toronto.

En la sección de documentales TIFF Docs se ha podido ver la creación de la artista Laurie Anderson, Heart of a Dog (Corazón de un perro), que no es tanto un documental como una pieza artística. Anderson reflexiona libremente sobre varios temas, centrándose en la muerte a partir del deceso de su amada perra Lolabelle. También menciona el fallecimiento de su mamá sólo para afirmar que nunca la quiso. Ya establecidas las proporciones de su afecto, el discurso de Anderson cita al Libro tibetano de los muertos para especular sobre el destino en el más allá de Lolabelle, a quien ella soñó haber dado a luz como si fuera su hija.
Sin embargo, Heart of a Dog va mucho más allá de ser una demostración contundente de amores perros. Con la imagen siempre trabajada y la banda sonora compuesta por la propia Anderson, la película es también una meditación sobre la fragilidad de la vida y cómo un acto trivial puede modificar su perspectiva. En ese sentido, el trabajo recuerda a los documentales del francés Chris Marker, pues es la misma combinación de comentario inteligente con imágenes distorsionadas.
Durante el transcurso de la película uno se pregunta si Andersen mencionará en algún momento a su fallecido esposo, Lou Reed. Si bien no lo hace directamente en el texto, los créditos finales son acompañados por una canción de Reed y una fotografía suya abrazando a Lolabelle. Finalmente, la película está dedicada a su espíritu.
Tampoco es un documental Francofonia, la nueva realización del inspirado director ruso Alexander Sokurov. Aunque utiliza mucho material de archivo, la película es una recreación estilizada de un momento clave en la historia del museo del Louvre: cuando durante la invasión nazi de la Segunda Guerra Mundial, hubo un curador del ejército alemán llamado Wolff Metternich que se encargó de que se respetaran las obras albergadas en dicho museo y resguardadas en otros sitios. Sokurov establece el contraste con lo ocurrido en el museo ruso del Hermitage, en medio de la devastación de Leningrado.
Según se ha visto a lo largo de su filmografía, la preocupación central del cineasta ha sido la segunda guerra y sus consecuencias en la historia de los pueblos. Además, Francofonia es un testimonio de la importancia que Francia ha tenido en la cultura universal. Y una ilustración hermosa de algunas de las piezas más célebres del Louvre. Total, una película inclasificable que esperemos consiga exhibirse en México.
Mucho más convencional es el documental francés L’humour a mort que en el festival llevó el título más comercial de Je suis Charlie. Dirigido por los hermanos Daniel y Emmanuel Leconte, el documental hace la crónica puntual de los hechos que siguieron a la masacre de 17 colaboradores de la revista satírica Charlie Hebdo, a mano de dos terroristas islámicos.
Si bien se aborda el movimiento masivo de protesta que se dio en Francia y otros países ante ese sanguinario ataque a la libertad de expresión, Je suis Charlie es, sobre todo, un homenaje a los humoristas caídos. Hay mucho pietaje de los difuntos explicando su ideario en el proceso legal que se le siguió a la revista en 2007, y también en momentos de relajación cantando karaoke. Lo mejor son los ejemplos de cartones irreverentes que tanto ofendieron a los fundamentalistas. El humor subversivo no morirá.
Twitter: @walyder

La gira bonachona de Michael Moore


40 Festival Internacional de Cine de Toronto

Leonardo García Tsao
Toronto. 

Uno de los documentales más esperados en esta edición del TIFF fue la nueva realización de Michael Moore, Where to Invade Next. A pesar del enunciado del título, no se trata de una especulación sobre qué otros países podrían ser invadidos por tropas estadunidenses, sino es una gracejada porque, en este caso, es el propio Moore quien hace la supuesta invasión para averiguar por qué otros países –europeos en su gran mayoría– son más civilizados que el suyo.

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Se trata básicamente de hacer ver cómo los ciudadanos de Europa viven mejor que los gringos, a través de entrevistas muy parciales. Así, resulta que Italia tiene un envidiable calendario laboral, con hartos días de vacaciones pagadas; Francia alimenta mejor a sus niños en las escuelas con un programa nutricional; Eslovenia ofrece estudios universitarios gratuitos; Finlandia presume de un programa educativo basado en la diversión (¡no hay tarea!) y pocas horas de clase; Noruega posee un avanzado sistema penal basado en la verdadera rehabilitación, no en el castigo. Etcétera.


El único país tercermundista en ese recorrido por Jauja es la nación norafricana de Túnez, donde las mujeres –a pesar de estar bajo un Estado islámico– tienen igualdad de derechos.

Por suerte, Moore no payasea, como es su costumbre, y su único gimmick es plantar una bandera estadunidense en cada país visitado (o invadido, según él). El discurso del documental es muy diverso y las repetidas constataciones de que en otros países se vive mejor se vuelven algo monótono. En este caso, está disparando con una escopeta, por lo que a veces los perdigones dan en el blanco. En el caso de Alemania, por ejemplo, Moore muestra que en las escuelas hay una insistencia en recordar el Holocausto, para que las nuevas generaciones no sean ignorantes del genocidio cometido por sus ancestros. En cambio, señala, en Estados Unidos la historia del genocidio indio y la esclavitud negra se intenta solapar en el salón de clases.

Salma Hayek en la alfombra roja de la película Septembers of Shiraz, en el encuentroFoto Reuters

Sin embargo, no es el Michael Moore provocador que encanta a sus seguidores. Sus seis años de inactividad en el cine –que coinciden, lógicamente, con el tiempo en que Barack Obama ha sido su presidente– sólo lo han hecho ganar más kilos y perder bastante de su malicia. Where to Invade Next no provocará ningún escándalo y su polémica será escasa. Tal vez un enfrentamiento con Donald Trump le devolvería su relevancia.

Y para no descuidar la nota de sociales, reporto que anoche se celebró el coctel ofrecido por el Instituto Mexicano de Cinematografía. Para inaugurarlo estuvo el cónsul general de México en Toronto, Mauricio Toussaint, quien anunció que el próximo jueves estarán el cineasta Arturo Ripstein y su compañera y guionista Paz Alicia Garcíadiego para ofrecer una conversación con motivo de la proyección de El evangelio de las maravillas (1998) en el Glendon College, de la Universidad de York.

También Ripstein y Garcíadiego hicieron breve acto de presencia en el coctel. Según se sabe, la más reciente película de ambos, La calle de la amargura, es parte de la programación del TIFF en la sección Masters. Curiosamente, los suscriptores de la plataforma digital FilmIn Latino pudieron verla de manera gratuita en México justo el día que se iniciaba el festival de Toronto, mientras en el de Venecia se le rendía homenaje a Ripstein por sus 50 años de actividad cinematográfica. Que yo sepa, es la primera vez que una película se puede ver gratis online al mismo tiempo que es estrenada en un festival internacional.
Twitter @walyder

De un extremo al otro


Foto40 Festival Internacional de Cine de Toronto

Leonardo García Tsao
Toronto

Keith Richards, guitarrista de los Rolling Stones, arriba a la alfombra roja del festival de cine de Toronto, para asistir al estreno del filme Keith Richards: Under the influence. El músico confirmó los planes de 
la banda de grabar un disco el próximo año Foto Reuters


En esta edición, el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF, por sus siglas en inglés) ha logrado reunir las películas con los premios mayores de cuatro festivales de primera línea: de la Berlinale está Taxi, de Jafar Panahi; de Cannes, Dheepan, de Jacques Audiard; de Venecia, la ya comentada Desde allá, de Lorenzo Vigas, y de Locarno, Right Now, Wrong Then, del surcoreano Hong Sang-soo, que era la que me faltaba ver.
Su título original es kilométrico: Ji-geum-eun-mat-go-geu-ddae-neun-teul-li-da. A saber cómo se traduce en español, pero su título en inglés se refiere a dos momentos, uno acertado y otro equivocado. Así se resume la estrategia narrativa de Hong, quien relata la misma situación dos veces, con ligeros, aunque significativos, cambios entre una y otra. De visita en la ciudad de Suwon para presentar una película suya y dar una conferencia, un célebre cineasta (Jung Jae-yong) trata de ligarse a una linda artista incipiente (Kim Min-ji). En el transcurso de un día la acompaña a su estudio para ver sus pinturas, luego la lleva a comer sushi y beber soju, y él se emborracha. Por supuesto, hace el ridículo. Sin embargo, las consecuencias son diferentes.
Hong ha reconocido su admiración por la Nueva Ola francesa. De hecho, por su manera intelectual de describir los curiosos fenómenos del enamoramiento y su posible desencanto, se le podría considerar la versión asiática de Eric Rohmer. En este caso, son sólo matices en una constante conversación entre los personajes los que producen un desenlace diverso. Además, su estilo formal es en extremo simple. Hong resuelve todas sus secuencias con la cámara fija y sólo emplea un paneo o el desacreditado zoom para acentuar algo en su encuadre. A algunos, su tipo de cine puede resultar tedioso –varios espectadores abandonaron la sala en su función de prensa. Los más pacientes –el jurado de Locarno, entre otros– son capaces de encontrarle su encanto.
En un giro de 180 grados también pudo verse la película The Devil’s Candy (Los dulces del diablo), en la sección Midnight Madness. En su segundo largometraje después de su elogiada Cita de sangre (The Loved Ones, 2009), el director australiano Sean Byrne le da un giro a la trama de la casa maldita, pues en este caso la posee nada menos que Satanás, quien le da órdenes mentales a un poseído (Pruitt Taylor Vince) para que le sacrifique niños (que son, se explica, los dulces titulares). La nueva familia que ocupa la casa es víctima de los ataques de aquel.
La historia en sí no es particularmente original. Sí lo es, en cambio, la barroca imaginería conseguida por Byrne, que promete ser un estilista de la estridencia (toda la acción sucede a ritmo de rock metalero). En particular afortunada es la caracterización del padre de familia (Ethan Embry) que, con barba, pelo largo y salpicado de sangre, es una copia maliciosa de un Cristo de estampita. Muy apropiado en una lucha entre el Bien y el Mal.
Si bien las multitudes del TIFF continúan en su apogeo en las funciones públicas, en las de prensa e industria es notoria la disminución de personal. Ya desde el martes empezó el abandono de compradores y distribuidores que, ya se ha vuelto norma, prefieren limitar su asistencia al primer fin de semana de cada festival. Incluso desde el lunes se volvió a abrir la calle King, la calle del festival, para el tránsito normal, quitándole al asunto el aire carnavalesco de los primeros días. Sin embargo, la lluvia del fin de semana ha dado lugar a días de sol y calor. Lo que desmiente la superstición de que la presencia de Arturo Ripstein en un festival viene acompañada invariablemente de chubascos.
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