11/13/2017

¿Quién se encarga de la seguridad en las movilizaciones feministas?




El #24A me dejó, entre otras cosas, varias preocupaciones en cuanto al tema de seguridad que intentaré traducir en aprendizajes. ¿Alguien se acuerda de los incidentes que se presentaron durante esta movilización? Compartiré algunos de la caravana metropolitana, que fue la que me tocó monitorear:

a)         En la caravana del EdoMex a la CDMX un carro negro con las placas cubiertas con un extraño cartel de “anarco-feminista”, se acercaba cada tanto de manera intimidante con las ciclistas, sin respetar la estructura de seguridad y a las monitoras nos daba información falsa, diciendo que un contingente se había quedado atrás, que lo esperáramos.

b)         Llegando al Monumento a la Revolución, y para iniciar el último tramo de la movilización, personas supuestamente del gobierno de la Ciudad de México nos querían cambiar la ruta de la marcha, a pesar de que con tiempo habíamos compartido la ruta y tomado las medidas necesarias para avisar a seguridad pública y solicitar medidas precautorias ante la CDHDF. Nos dijeron que en caso de no aceptar la ruta que ellos pedían, entonces no se harían responsables de los incidentes que se pudieran suscitar.

c)         Cuando el contingente ya estaba en Reforma, un extrañísimo camión negro de dos pisos insistió en incorporarse a la marcha, así es, en medio de todas las que íbamos caminando. Cuando lo intentamos detener,  se negaron a parar y  amenazantes siguieron en marcha hasta que varias nos pusimos enfrente para frenarlo, alegando que nos ponía en riesgo a todas. Desde arriba, personajes supuestamente “feministas” nos gritaron que éramos, entre otras cosas, unas intolerantes al no dejarles marchar y que por eso nos merecíamos que nos asesinaran. ¡Tal cual!

d)        Al igual que en todas las movilizaciones feministas, hubo muchos hombres que insistieron en entrar a los contingentes separatistas, provocando diversos enfrentamientos a lo largo de todo el recorrido.

No sé si recuerden estos incidentes y hubo muchos más. Pero creo que bastan los mencionados para ilustrar algunos factores de riesgo que se presentan marcha tras marcha de mujeres y feministas. Creo que los machirrines de todo tipo tienen claro que una movilización feminista es el lugar casi perfecto para descargar su odio contra nosotras, pero parece que las feministas de pronto no vemos tanto riesgo, nos sentimos seguras porque vamos varias y al final, en mayor o menor medida, podemos responder en manada. Sin embargo ¿podríamos disminuir o tener un poco más controlados los factores de riesgo que se nos presentan en estos actos de protesta? o mejor dicho ¿podríamos aumentar nuestra seguridad?

Ubico de entrada dos niveles de seguridad que nos urge ir atendiendo. El primero va enfocado a trabajar herramientas prácticas que antes, durante y después de una movilización feminista, nos permitan sentirnos más seguras y en confianza. Dependiendo siempre del contexto, del número estimado de personas que acudirán y de los objetivos que persigue la marcha, nos ha tocado plantearnos si queremos o no darle seguimiento a medidas institucionales, como aviso a los gobiernos o solicitar medidas precautorias ante las comisiones de Derechos Humanos, o si preferimos herramientas más autogestivas, como comités de seguridad con monitoreos internos y externos, haciendo redes con otras organizaciones como Artículo 19 o Marabunta. Es decir, construir y ajustar cada vez mejor nuestros protocolos de seguridad.

El segundo nivel, un poquito más complicado me parece, está en la tarea de ir construyendo una cultura de cuidado colectivo, feminista. La respuesta a ¿quién se encarga de la seguridad en una movilización feminista? tendría que ser sin pensar: TODAS. Evitando así que un grupo de nosotras se tenga que encargar de hacer una chamba bastante pesada construyendo medidas que al final, a pocas les importan y nadie sigue. Ojalá pronto podamos sentirnos igualmente preocupadas y con la responsabilidad de atender al cuidado colectivo, pues ponernos en riesgo es poner en riesgo a todas las demás.

Un reto que veo en ambos niveles es poder comunicarnos de manera más clara y asequible con todas aquellas que no necesariamente forman parte de nuestra burbuja feminista pero que se sienten interpeladas y acuden a las marchas. Por ejemplo, ¿podríamos extender a ellas nuestra propuesta sobre la conformación de los contingentes separatistas y mixtos? Sé que esto no evitará que algunos se quieran colar a los espacios que no son para ellos pero ¿podría esto disminuir el número de los “despistados y despistadas”?

Se vienen las movilizaciones del 25 de noviembre, sabemos que los incidentes de seguridad no se pueden evitar, pero creo que sí nos toca aterrizar algunas de nuestras consignas feministas acá. ¡Ante la violencia machista, autodefensa feminista!

Algunos materiales de seguridad:

Kit de seguridad #24A: https://drive.google.com/drive/folders/0B03VQzGS81UZUXZkWTNVYW9lQlk

Kit #Chimahuacán:

https://drive.google.com/drive/folders/0B9OwiQn0qEoXYUhCeDBBaC1VbVE

*Dirce Navarrete Pérez es politóloga feminista @agateofobia_


CIMACFoto: César Martínez López

Por: Dirce Navarrete Pérez*

Cimacnoticias | Ciudad de México.- 


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