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10/22/2022

Digna Ochoa no es un caso aislado. 21 años después México se disculpa; ¿y la justicia?

  

La mañana de este miércoles se llevó a cabo un acto de reconocimiento de responsabilidad y una disculpa pública por el caso Digna Ochoa, en el cual participaron diferentes funcionarios del gobierno de México, así como defensores y familiares de la abogada mexicana.

Tal ceremonia es sólo una de las 15 medidas que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) ordenó adoptar al Estado mexicano por las diversas fallas cometidas en la investigación de la muerte de Digna Ochoa y Plácido. Debido a estas «graves falencias», en 2011, la entonces Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México determinó que la defensora de derechos humanos se había suicidado y cerró el caso.

Hoy, a 21 años del hecho, Alejandro Encinas Rodríguez (Subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación) y Cristopher Ballinas Valdés (Director General de Derechos Humanos y Democracia de la Secretaría de Relaciones Exteriores) ofrecieron explícitamente una disculpa por este acto revictimizante y por la falta de voluntad del gobierno mexicano para dar una respuesta real sobre el feminicidio de la defensora.

Ofrezco una disculpa pública a Digna y a su familia porque el Estado mexicano no pudo garantizar su seguridad y su integridad personal y porque tampoco garantizó su acceso pleno a la justicia… Por las fallas en la implementación de los protocolos especializados para la investigación de su caso, las faltas al debido proceso y a las debidas diligencias. Porque su lucha y su memoria no pueden ser discriminadas ni estigmatizadas por su pertenencia de género ni su pertenencia social y cultural.

Alejandro Encinas Rodríguez

Durante el acto, tanto Encinas Rodríguez como la Fiscal General de Justicia de la Ciudad de México (CDMX), Ernestina Godoy Ramos, recordaron que la Fiscalía de la CDMX ya reabrió la investigación de la muerte de la abogada y defensora de los derechos humanos. Además, de acuerdo con Ernestina Godoy, se creó una Unidad Especializada para la Investigación del Caso de Digna Ochoa para ofrecer una resolución satisfactoria a las y los familiares de Digna.

Para entender mejor: CoIDH acepta analizar caso de la defensora Digna Ochoa

Digna Ochoa no es un caso aislado; ¿y la justicia?

La Senadora Olga Sánchez Cordero también estuvo presente durante la ceremonia. En su discurso destacó que tuvo la oportunidad de conocer a Digna Ochoa «en una versión de México en la que en muchas ocasiones el gobierno revictimizaba con impunidad e incluso era el primer sospechoso de articular la violencia homicida y feminicida». Sin embargo, aseveró, «ese país ha quedado atrás«.

«Las amenazas ya no vienen del Estado», añadió la funcionaria, aunque reconoció que aún hay muchos peligros para las y los defensores de derechos humanos. Estos peligros siguen tan latentes que, según un informe del Comité Cerezo México, en 2021 asesinaron por lo menos a 25 defensoras y defensores en el territorio mexicano. Además, según el mismo informe —y contrario a lo indicado por Sánchez Cordero—, los perpetradores de estas muertes fueron agentes del Estado mexicano directa o indirectamente.

Desde que inició el sexenio de Andrés Manuel López Obrador hasta diciembre de 2021 se han contabilizado 59 homicidios de defensoras y defensores de derechos humanos. Aunado a esto, el gobierno mexicano sigue acumulando casos y sentencias de organismos internacionales por su falta de acción para ofrecer justicia a las y los familiares de estas víctimas.

Funcionarias y funcionarios del gobierno mexicano durante el acto de reconocimiento de responsabilidad por el caso Digna Ochoa. En este cato también estuvieron presentes las y los abogados del caso, así como los familiares de la defensora. Fotografía: Twitter @SEGOB_mx

Apenas la semana anterior, los abogados Micheel Salas y David Peña (quienes llevan el caso Digna Ochoa) anunciaron la decisión de llevar el caso de los defensores Bety Cariño y Jyri Jaakkola con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Tal como ha ocurrido con el asesinato de digna, la muerte de ambos activistas lleva años en la impunidad.

Los posibles culpables de este homicidio forman parte de un grupo delictivo que presuntamente tuvo alianzas electorales con el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en las elecciones pasadas por la gubernatura de Oaxaca.

Pero, más allá de estos casos ligados con asuntos políticos, el Estado tampoco ha podido garantizar la no revictimización de víctimas de otros crímenes feminicidas. Muestra de ello son las declaraciones de la Fiscalía General de Jalisco acerca del caso de Luz Raquel. Al igual que con Digna Ochoa, las autoridades también la culparon de su propia muerte.

El caso de Digna Ochoa y Plácido forma parte de este contexto de violencia generalizada que ha golpeado de manera específica a mujeres, defensoras y defensores de derechos humanos y también a periodistas. A raíz de él, el Estado mexicano tiene la obligación de implementar y fortalecer los protocolos de actuación en casos de ataques contra personas defensoras. También debe cumplir su compromiso de dar con los responsables del asesinato de Digna.

¿Cuándo asumirá este compromiso con las miles de víctimas más en México? Como declaró su hermano Jesús Ochoa y Plácido este miércoles: «Digna Ochoa no esta muerta: está mas viva que nunca y exige justicia». Que esa justicia se extienda para todas y todos quienes actualmente habitan en los terrenos de la impunidad.

7/02/2022

A más de dos décadas sin justicia para Digna Ochoa, Fiscalía CDMX con deuda pendiente

  

A más de dos décadas del asesinato de la activista, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) anunció la creación de la Unidad Especializada para el Caso Digna Ochoa. Pero llegar a este momento ha sido un camino cuesta arriba para su familia.

Digna Ochoa y Plácido era abogada, trabajaba en casos de violación de derechos humanos perpetrados por parte de funcionarios públicos, miembros de las fuerzas armadas y la entonces Procuraduría General de la República (PGR). Por este trabajo fue víctima de amenazas e incluso secuestro, ocurrido el 9 de agosto de 1999, cuando un grupo de hombres la privaron de su libertad durante cuatro horas.

Ante esto, el 7 de septiembre de 1999, Digna Ochoa decidió solicitar medidas cautelares para ella y los miembros del Centro de Derechos Humanos “Miguel Agustín Pro Juárez” (Prodh), organización en la que laboraba. Luego de casi dos años desde su solicitud, se dieron por concluidas las medidas provisionales otorgadas y Digna Ochoa fue asesinada.

El 19 de octubre de 2001, Digna fue encontrada sin vida en su despacho ubicado en la calle Zacatecas número 31, en la colonia Roma. Las autoridades investigaron durante una década el caso y, después de revisar tres líneas de investigación: ”Militares”, “Guerrero” y “Entorno familiar, laboral y social”, concluyeron que la causa de la muerte había sido suicidio

Durante 20 años, la familia de la defensora insistió en que Digna Ochoa no se suicidó de tres disparos. Pese a esto, tres procuradores –Bernardo Bátiz Vázquez, Rodolfo Félix Cárdenas y finalmente, Miguel Ángel Mancera Espinosa– mantuvieron firme su postura y en tres ocasiones (julio de 2003, marzo de 2007 y noviembre de 2010) decidieron no ejercer acción penal.

Fotografía: 
Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM)

La deuda pendiente

Tras agotar todas las vías jurídicas, la familia de Digna Ochoa, acompañada de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD), el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) y el Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social, pidió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) analizar el caso, instancia que en 2013 lo admitió y en 2019 lo remitió a la Corte Interamericana.

A más de dos décadas del homicidio, el 29 de enero de 2022, la CoIDH notificó al Estado mexicano la sentencia en su contra. La Corte declaró que, desde que se perpetró el homicidio, la investigación estuvo sesgada debido a que las autoridades aplicaron estereotipos de género, y consideraron aspectos íntimos y personales de la defensora para sus conclusiones.

Además, la CoIDH determinó que México también violó el plazo razonable para investigar los hechos, ya que la entonces Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México –hoy Fiscalía– tardó una década en investigar el caso, hasta que en 2011, con Miguel Ángel Mancera Espinosa al frente de la institución, se cerró la indagatoria porque concluyó que se trató de un suicidio.

Finalmente, la Corte Interamericana ordenó al Estado la adopción de diversas medidas de reparación, entre ellas: promover y continuar las investigaciones que sean necesarias para determinar las circunstancias de la muerte de Digna Ochoa; y, en su caso, juzgar y eventualmente sancionar a la persona o personas responsables de su muerte. 

Debido a lo anterior, la fiscal general de Justicia de la Ciudad de México, Ernestina Godoy Ramos, anunció la creación de la Unidad Especializada para el Caso Digna Ochoa, con la que se reabrirá la averiguación previa ante el homicidio de la defensora de derechos humanos.

Para la abogada feminista Karla Micheel Salas Ramírez –quien ha acompañado el caso–, la fiscal Ernestina Godoy tiene el compromiso de brindar justicia a Digna Ochoa, pues es una mujer que ha trabajado en la sociedad civil al ser integrante de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos, organización que también defendió a la familia Ochoa. 

“Desde que ella presidía la ANAD, [Ernestina Godoy] exigió al gobierno de la ciudad y el gobierno federal el esclarecimiento del asesinato de Digna. Entonces no dudamos que, ahora que tiene esta alta responsabilidad, la asuma”, aseveró Salas tras darse a conocer la sentencia de la CoIDH.

1/22/2022

Reabrirán investigación por asesinato de Digna Ochoa

  

En conferencia de prensa, los abogados que llevaron el caso al sistema interamericano, Karla Michel Salas Ramírez y David Peña Rodríguez, expusieron que confían en que las autoridades federales y la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México cumplan con las medidas de reparación dictadas en la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), que se dio a conocer este 19 de enero.

“Puede ser un proceso suave en el cumplimiento o puede seguir siendo parte del larguísimo litigio que hemos enfrentado como representación y como familia, a lo largo de estos 20 años. Pensamos, creemos y confiamos en que ahora que ya ha acabado el litigio, ya acabó el pleito y hay una sentencia, el cumplimiento sea mucho más ágil”, afirmó el abogado David Peña Rodríguez. 

Se cae hipótesis del suicidio 

Desde que ocurrió la muerte de la defensora en 2001, la familia insistió en que ella no se suicidó de tres disparos: uno en un sillón, otro en una pierna y uno más en la cabeza, como en su momento afirmó la Fiscalía Desconcentrada de la entonces Procuraduría capitalina, hipótesis que sostuvo indagando en la vida personal de la abogada y después de realizar un peritaje psicológico pos-mortem. Esta versión se mantuvo hasta el final del litigio ante la Corte Interamericana.

Ahora que el máximo tribunal de la región aseguró que hubo falencias en la investigación de los hechos, en la cual también se utilizaron estereotipos de género, el hermano de la defensora, Jesús Ochoa, afirmó: “Cuanta razón tenía la familia Ochoa y Plácido, razón que nos asistía desde hace 20 años. Lo viene a confirmar, precisamente, la sentencia emitida por la Corte Interamericana hace unos días”.

Jesús Ochoa destacó que quienes denostaron a su hermana y a su familia fueron el entonces Procurador de Justicia del Distrito Federal, Bernardo Bátiz Vázquez, quien actualmente es consejero de la Judicatura Federal; y el subprocurador de Averiguaciones Previas Centrales de la entonces Procuraduría, Renato Sales Heredia, quien hoy es fiscal general del estado de Campeche. Aún así también confió en que la investigación se reabrirá y se sancionará a los responsables del asesinato.

Por su parte, el abogado David Peña, recordó que investigar el delito le corresponde a la Fiscalía de la Ciudad de México, encabezada por la fiscal Ernestina Godoy, con quien se espera construir una metodología de investigación, retomando las líneas que dictó la Corte Interamericana como las actividades profesionales que realizaba la abogada, las zonas donde trabajó y las amenazas previas que recibió. 

A su vez, la abogada Karla Michel Salas Ramírez destacó que hay un voto de confianza con la fiscal Ernestina Godoy, una mujer que viene de de la sociedad civil, pues fue integrante de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD), organización que también defendió a la familia Ochoa. “Desde que ella presidía la ANAD exigió al gobierno de la Ciudad y el gobierno federal el esclarecimiento del asesinato de Digna. Entonces no dudamos que ahora que tiene esta alta responsabilidad la asuma”, dijo Salas.

Estándares en casos de violencia contra mujeres 

La subdirectora del Centro por la Justicia y el Derechos Internacional (Cejil), Marcela Martino, quien también acompañó el litigio internacional de la familia de Digna Ochoa, destacó que el alto tribunal consideró que la violación de Derechos Humanos de Digna Ochoa no se agotó en la deficiente investigación de su muerte, sino que continuó y se exacerbó a través de un discurso de agentes estatales encaminado a denostar su imagen pública, a polarizar a la sociedad mexicana y a sustentar ante la opinión pública la versión del suicidio.

Sin embargo, esta no es la primera vez que la Corte se refiere el impacto negativo de los estereotipos de género como un obstáculo para el acceso a la justicia. En noviembre de 2009 el alto tribunal emitió la sentencia conocida como “Campo Algodonero”, donde condenó al Estado mexicano como responsable en la desaparición y muerte de las jóvenes Claudia Ivette González, Esmeralda Herrera Monreal y Laura Berenice Ramos Monárrez, cuyos cuerpos fueron hallados en un campo algodonero de Ciudad Juárez, Chihuahua, el 6 de noviembre de 2001. 

Esa sentencia, que en el fondo reconoció el feminicidio, se convirtió en un referente porque la Corte Interamericana estableció parámetros para determinar, prevenir, investigar, procesar y castigar la violencia de género. Ahora, en el caso de Digna Ochoa el tribunal destaca que las mujeres defensoras sufren obstáculos adicionales debido a su género, al ser víctimas de estigmatización, estar expuestas a comentarios sexistas y misóginos o a que sus denuncias no se asuman con seriedad.

A la resolución de “Campo Algodonero” le siguieron las sentencias emitidas entre 2010 y 2011 por la Corte Interamericana, en las que el Estado mexicano resultó internacionalmente responsable por la violación a los derechos a la integridad personal, dignidad, a la vida privada, a las garantías judiciales y a la protección judicial en prejuicio de las indígenas Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú, víctimas de violación sexual por militares, en 2002, en hechos diferentes. 

Después, en noviembre de 2018 la Corte Interamericana emitió otra sentencia contra el Estado mexicano por su responsabilidad en la tortura ejercida por elementos de las fuerzas de seguridad en contra de once mujeres, hechos ocurridos en Atenco, Estado de México en 2006 y conocido como “Mujeres de Atenco”. En todos estos casos la Corte documento un problema sistémico de discriminación en el acceso a justicia para las mujeres. 

La abogada de Cejil, Lady Guzmán Marenco, destacó que la Corte también reconoció que el contexto de ataques contra personas defensoras e impunidad persiste hasta el día de hoy y que existe una violencia diferenciada contra las defensoras. “La Corte destaca el riesgo que tienen las mujeres defensoras de Derechos Humanos a ser víctimas de feminicidio, violaciones, detenciones arbitrarias, encarcelamientos, asesinatos y también desaparición forzada”, aseguró.

Los abogados destacaron que la sentencia el caso Digna Ochoa también es una oportunidad para mejorar el funcionamiento del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas y la ley vigente desde 2012 que le dio origen, la cual está en proceso de revisión en la Secretaría de Gobernación.

Aseguran Segob y SRE que cumplirán sentencia de la Corte Interamericana por caso Digna Ochoa

Ciudad de México.- Las secretarías de Gobernación (Segob) y de Relaciones Exteriores (SRE) aseguraron que estudiarán con atención y cumplirán la sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH), donde se condena al Estado mexicano por su responsabilidad en las falencias en la investigación de la muerte de la defensora de Derechos Humanos, Digna Ochoa y Plácido, ocurrida el 19 de octubre de 2001.

Un día después de recibir la notificación de la sentencia, dictada en noviembre de 2021, las dependencias expusieron en comunicado que el Estado mexicano refrenda los compromisos y acuerdos alcanzados con la familia de la defensora Digna Ochoa en materia de reparación del daño y garantías de no repetición, y atenderá puntualmente lo señalado por la Corte Interamericana.

“México reitera su compromiso con la protección de los Derechos Humanos y su respaldo a la labor de las y los defensores de Derechos Humanos. Por último, el Estado mexicano manifiesta una vez más su reconocimiento a la labor de la defensora Digna Ochoa y reitera su compromiso de honrar su memoria y legado”, se detalló en el comunicado. 

Durante 20 años la familia de la defensora insistió en que ella no se suicidó de 3 disparos como en su momento afirmó la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, hoy Fiscalía General de Justicia. Aun así, los procuradores Bernardo Bátiz Vázquez, Rodolfo Félix Cárdenas y finalmente Miguel Ángel Mancera Espinosa, mantuvieron firme la conclusión del suicidio y por eso en tres ocasiones (julio de 2003, marzo de 2007 y noviembre de 2010) decidieron no ejercer acción penal.

En la sentencia el tribunal constató que en la época de los hechos, las y los defensores –además de otras personas que trabajaban en la defensa de los Derechos Humanos, como periodistas, representantes sindicales o indígenas– corrían riesgo de sufrir numerosas violaciones de Derechos Humanos. 

Las mujeres defensoras, destacó, “sufrían obstáculos adicionales debido a su género, siendo víctimas de estigmatización, expuestas a comentarios de contenido sexista o misógino o sufriendo el hecho de que las denuncias presentadas por ellas no sean asumidas con seriedad”. El tribunal también constató que en la actualidad continúa este contexto de violencia contra personas defensoras. 

Es por eso que en la sentencia, además de ordenar reabrir la investigación penal y otorgar tratamiento médico y/o psicológico, psiquiátrico o psicosocial a la familia de la defensora, el máximo tribunal de la región determinó medidas de no repetición, entre ellas, diseñar e implementar una campaña para reconocer la labor de las personas defensoras.

Esta sentencia se da en la administración de López Obrador en la que existe un contexto de animadversión en contra de las organizaciones defensoras de Derechos Humanos, personas que defienden causas sociales y periodistas. Cabe recordar que en en noviembre de 2019, un grupo de organizaciones nacionales e internacionales, enfocadas en la defensa de la libertad de expresión, realizaran una misión de observación en México. 

El equipo, integrado por 17 personas defensoras de organizaciones como International Women´s Media Foundation, Artículo 19 y Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC), acudió a la conferencia matutina del presidente y le preguntó, entre otras cosas, si se comprometía a utilizar un lenguaje que en ningún caso pudiera estigmatizar el ejercicio del periodismo ni a las y los periodistas. 

En ese momento el presidente López Obrador respondió que no tenía que hacer ningún compromiso ya que él nunca había utilizado lenguaje ofensivo y siempre había sido respetuoso. “En el tiempo que llevamos luchando, nunca hemos afectado o agredido a ningún periodista ni lo haríamos… Nosotros siempre vamos a respetar la libertad que tienen todos los ciudadanos de manifestarse”, dijo. 

Otro ejemplo del discurso de López Obrador en contra de las personas defensoras es lo que ocurrió el 12 de julio de 2021, al ser cuestionado por un periodista sobre el funcionamiento del Mecanismo de Protección, después de que Front Line Defenders México dio a conocer que al menos 44 activistas fueron asesinados en su administración (2019-2020). El presidente dijo que Segob protegía esta población, pero que los datos eran “propaganda” de sus adversarios, difundida por el periódico Reforma. 

Meses después, en octubre de 2021, el presidente aseguró que grupos “neoliberales” utilizaron causas “muy nobles” como el feminismo, el ecologismo y la defensa de los Derechos Humanos, para “saquear” y apropiarse de bienes nacionales. 

“Muy nobles todas estas causas, muy nobles, pero el propósito era crear o impulsar, desarrollar todas estas nuevas causas para que no reparáramos, para que no volteáramos a ver que estaban saqueando al mundo y que el tema de la desigualdad en lo económico y en lo social quedara afuera del centro del debate. Por eso no hablaba de corrupción, se dejó de hablar de explotación, de opresión, de clasismo, de racismo”, dijo.

En este contexto, la sentencia por el asesinato de la defensora Digna Ochoa indica que en un plazo de dos años, el Estado mexicano deberá elaborar un plan de fortalecimiento calendarizado del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, retomando las recomendaciones y propuestas de los peritos Erika Guevara Rosas y Michel Forst, y de la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que desde 2019 presentó un diagnóstico para mejorar este Mecanismo.

Lo anterior porque en abril de 2021 estos peritos declararon ante la Corte por el caso Digna Ochoa. Allí la directora para Las Américas de Amnistía Internacional, Erika Guevara Rosas, presentó una radiografía sobre la situación de las personas defensoras de Derechos Humanos en México y afirmó que hay “un grave deterioro de los Derechos Humanos” desde mediados de la década de 1990 y cuando ocurrió la muerte de Digna Ochoa. 

La sentencia llega también cuando la Segob trabaja en una propuesta para derogar la Ley para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, vigente desde 2021 y la cual dio origen al Mecanismo de Protección; y en su lugar crear la Ley General de Prevención y Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, para lo cual se realizaron dos foros con sociedad civil para revisar qué debe contener la ley, el pasado 17 y 18 de enero.

Por otro lado, otras medidas de reparación dictadas en la sentencia emitida por la Corte Interamericana son crear e implementar un “Mecanismo de Protección de Testigos que intervengan en el Procedimiento Penal”, elaborar una iniciativa de reforma constitucional para dotar de autonomía e independencia a los Servicios Periciales, elaborar una reforma a la “Ley Federal Para la Protección a Personas que intervienen en el Procedimiento Penal” y crear un protocolo para la investigación de ataques contra las defensoras y personas defensoras.

3/07/2020

Casi 20 años sin justicia para Digna Ochoa


Fuentes: SEMlac

El 19 de octubre de 2001, Digna Ochoa y Plácido, de 37 años, abogada defensora de derechos humanos, fue asesinada de dos disparos en la cabeza. Ocurrió en la Ciudad de México. Dijeron que se suicidó, pero uno de los balazos entró por la parte izquierda, y ella era diestra. Solo con eso estaba más […]
El 19 de octubre de 2001, Digna Ochoa y Plácido, de 37 años, abogada defensora de derechos humanos, fue asesinada de dos disparos en la cabeza. Ocurrió en la Ciudad de México. Dijeron que se suicidó, pero uno de los balazos entró por la parte izquierda, y ella era diestra. Solo con eso estaba más que justificada la investigación para dar con los asesinos. Pero no fue así.
En los ochenta del siglo pasado, Digna Ochoa había llevado los casos penales más delicados en los que estaban involucrados el ejército y los servicios de seguridad pública.

También se ocupó de los presuntos zapatistas de Yanga, Veracruz y el Estado de México (1995), además de los de Aguas Blancas y el Charco (1995), en Guerrero; Acteal, en Chiapas (1997), y peleó el encarcelamiento de los hermanos Cerezo Contreras, estudiantes universitarios acusados de detonar una bomba en el banco Banamex, y el de los ecologistas guerrerenses Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera, en que pudo demostrar que los militares habían abusado de su poder y torturado a los campesinos.
En definitiva, Digna tocó intereses políticos y económicos y tenían que callarla. Primero la secuestraron en 1999, por lo que se marchó a Estados Unidos para salvaguardar su integridad. Pero volvió, siguió con su trabajo de defensa de los oprimidos y atacando al «poder establecido». Y acabaron con ella.

Desde entonces, no ha habido manera de llevar a sus asesinos ante la justicia. La letanía oficial se enrocó en que era depresiva y que se suicidó. Ningún gobierno del país hizo nada. Pero sí se ocupó de ello la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que presentó el caso el 2 de octubre de 2019 ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), con el fin de exigir responsabilidad al Estado mexicano por la falta de «debida diligencia» en la investigación.

La Comisión estableció la existencia de un contexto de amenazas y agresiones en contra de las personas defensoras de derechos humanos en la época de los hechos y estimó que, tanto la incidencia de esta situación en el Estado de Guerrero, como los altos índices de impunidad de casos que involucraban a militares, eran parte de dicho contexto.

Diez años de investigación


La CIDH determinó que, desde el día de la muerte de Digna Ochoa, el Estado comenzó una investigación en la jurisdicción penal que duró alrededor de 10 años, en la que se practicaron un alto número de diligencias forenses, químicas, balísticas, informes psicológicos; se tomaron pruebas testimoniales, documentales, fotográficas, entre otras.
La CIDH ha determinado la existencia de una serie de irregularidades graves en ese procedimiento en función de la imparcialidad de quienes estuvieron al frente en la primera etapa de la investigación, que determinó que la muerte de Ochoa fue suicidio, omisiones en el registro de los fenómenos cadavéricos que no fueron subsanadas y lesiones no advertidas en los diversos exámenes médicos, contradicciones en las pruebas de balística y evidencia de un mal manejo de la cadena de custodia de la prueba.

Por otro lado, la Comisión también observó la obstaculización de la participación de los familiares de la señora Ochoa en la investigación, lo que, a su vez, generó un importante retraso.
Asimismo, la CIDH opina que la prueba testimonial fue integrada sin considerar las posibles repercusiones y protecciones a los testigos. Que un testigo clave -que gozaba de medidas cautelares por parte de la Comisión y que sindicó a un responsable- fue asesinado, sin que esto hubiera abierto una nueva línea de investigación.

Además, indica que los hechos de hostigamiento experimentados por Digna Ochoa en su labor de defensora de derechos humanos no fueron debidamente considerados en las líneas lógicas, y que los peritajes psicológicos guardaron un peso desmedido en la investigación, descartándose un testimonio clave sobre un hecho de acoso por parte de militares días antes de su muerte.

El Estado, responsable

Como consecuencia de todo ello, la Comisión ha concluido que el Estado es responsable por la vulneración del derecho a la protección judicial y a las garantías judiciales de los familiares de Digna Ochoa, y por el sufrimiento debido al desconocimiento de las causas de la muerte de la señora Ochoa y el retraso en las investigaciones.

Por ello ha establecido las siguientes recomendaciones al Estado mexicano:
Reparar integralmente las violaciones de derechos humanos declaradas en el presente informe tanto en el aspecto material como inmaterial. La CIDH solicita a la Corte que ordene al Estado adoptar las medidas de compensación económica y satisfacción.

Disponer las medidas de atención a la salud física y mental necesarias para la rehabilitación de la familia de Digna Ochoa y Plácido, de ser su voluntad y de manera concertada.
Reabrir la investigación penal de manera diligente, efectiva y dentro de un plazo razonable, con el objetivo de esclarecer los hechos en forma completa. Esta investigación deberá disponer de todas las medidas necesarias para subsanar las violaciones establecidas en el presente informe de fondo.
Ello incluye practicar las diligencias que fueron identificadas en el Informe de Fondo No. 61/19 como que adolecieron de falta de motivación suficiente ordenando la práctica de peritajes para el mayor esclarecimiento posible de las contradicciones vigentes.
También, determinar adecuadamente si los testimonios de las líneas de investigación asociadas a la defensa de los derechos humanos fueron tomados correctamente tomando en consideración el posible riesgo que enfrentaban los declarantes; investigar la muerte del señor Torres Cruz y su relación con la muerte de Digna Ochoa; y diseñar y agotar exhaustivamente una línea de investigación sobre las amenazas y los hechos de violencia sufridos previamente por Digna Ochoa, que dieron lugar a su protección internacional.El último punto de las recomendaciones se refiere a «disponer mecanismos de no repetición» que incluyan el fortalecimiento de la capacidad de investigación de actos de violencia contra defensoras y defensores de derechos humanos, lo que deberá incluir el diseño y puesta en práctica de protocolos, así como las medidas de fortalecimiento institucional y debida capacitación a todas las autoridades que entran en contacto con este tipo de casos, desde policiales, hasta ministeriales y judiciales.
Con el actual Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, de momento no se ha visto que las cosas sean diferentes a los sexenios anteriores. Desgraciadamente, las recomendaciones internacionales seguirán llegando y el presidente seguirá enrocado en que lo que pasa en el país en cuanto a seguridad de los ciudadanos, es heredado. Eso lo sabe todo el mundo, pero ahora él es el Presidente y tiene que solucionarlo. Es de Perogrullo, pero parece que no le llega a su raciocinio populista.

2/22/2020

CoIDH acepta analizar caso de la defensora Digna Ochoa

En un comunicado, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) informó que el 2 de octubre de 2019 presentó el expediente 12.229 ante la CoIDH, el máximo tribunal regional que revisa graves violaciones a Derechos Humanos. 
Cabe recordar que en agosto del 2013, la CIDH notificó la admisibilidad del caso, el cual fue presentado en 2011. El 14 de marzo de 2013, se realizó una audiencia en la sede del organismo en Washington, donde se informó a los comisionados que desde 2001 el Estado mexicano incurrió en diversas anomalías y violaciones al debido proceso en prejuicio de Ochoa y Plácido.
En esa audiencia también se expusieron los motivos por los cuales se acudió ante la CIDH, entre los que se encontraban el agotamiento de recursos judiciales en México sin que hubiera justicia ni esclarecimiento de los hechos, toda vez que en julio de 2011 la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) al mando entonces del actual jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, cerró el caso.
Ahora, se analizará la responsabilidad del Estado mexicano por la falta de debida diligencia en la investigación de la muerte de la defensora. Es de recordar que en todo momento la entonces Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, hoy Fiscalía General, sostuvo que se trató de un suicidio. 
Sin embargo, en la época de los hechos la CIDH estableció la existencia de un contexto de amenazas y agresiones en contra de las personas defensoras y estimó que esta situación en el estado de Guerrero, donde la abogada representaba a víctimas, como los altos índices de impunidad de casos que involucraban a militares, eran parte del contexto de su asesinato.
Al revisar el caso, la CIDH consideró que desde el día de la muerte de Digna Ochoa, el 19 de octubre de 2001, el Estado comenzó una investigación que duró alrededor de 10 años, en la que se practicaron un gran número de diligencias forenses, químicas, balísticas, informes psicológicos; se tomaron pruebas testimoniales, documentales, fotográficas, entre otras. 
En su informe, la Comisión analizó la debida diligencia en la investigación por la muerte de Ochoa en relación con el registro de la información médico forense, los peritajes psicológicos aplicados, la cadena de custodia de la prueba, la conformación de la prueba testimonial, las líneas lógicas de investigación, la conducción de la investigación, el plazo razonable, entre otros aspectos clave en la investigación en perjuicio de los familiares de Digna Ochoa.
En su informe de fondo 61/19, la CIDH determinó la existencia de una serie de irregularidades graves en la investigación en función de la imparcialidad del órgano investigador en la primera etapa de la investigación que determinó que la causa de la muerte fue suicidio; omisiones en el registro de los fenómenos cadavéricos que no fueron subsanadas; y lesiones no advertidas en los diversos exámenes médicos, contradicciones en las pruebas de balística; y evidencia de un mal manejo de la cadena de custodia de la prueba. 
Por otro lado, la Comisión también observó obstáculos en la participación de los familiares de la defensora en la investigación; que no se protegió a los testigos, incluso uno fue asesinado y que no se consideró el hostigamiento hacia Digna Ochoa por parte de militares, tampoco las amenazas de muerte y el atentado que sobrevivió. Aunado a esto, la autoridad investigadora le realizó peritajes psicológicos después de su muerte.
Tomando estos elementos, la CIDH remitió el caso a la CoIDH, que próximamente lo revisará, y de ser necesario, ordenará medidas de reparación o reabrir la investigación penal de manera diligente, efectiva y dentro de un plazo razonable con el objeto de esclarecer los hechos. 
Ciudad de México.


10/20/2016

“Intentaron tildar a Digna Ochoa de loca, dijeron que fue suicidio”: Pilar Noriega



Emilio Álvarez Icaza, ex ombudsman capitalino, dijo que hoy se enfrentan casos similares a los de las dictaduras latinoamericanas de los sesentas.
conmemoracion digna ochoa
(Foto: CDHDF)

En el marco del 15 aniversario luctuoso de Digna Ochoa y Plácido, la abogada Pilar Noriega García dijo que su lucha se debe recordar y mantener vigente ante las acciones que impulsan autoridades para denostar a periodistas, defensoras y defensores de derechos humanos, a partir de supuestos y especulaciones.
“Intentaron tildar a Digna Ochoa de loca, incluso dijeron que fue un suicidio, pero todas y cada una de las pruebas se han desvanecido sobre sus causas, orígenes, incluso de tipo emocional y pasional, que no convencen a nadie. Lo que sí se demostró fueron las agresiones físicas de que fue objeto Digna en el momento de su muerte”, expresó.
La muerte de Ochoa, quien realizó la defensa jurídica en diversos casos en que el Ejército estaba involucrado, fue determinada como suicidio por las autoridades judiciales, sin embargo, organizaciones civiles de derechos humanos dijeron en ese entonces que las investigaciones estuvieron plagadas de violaciones procesales, menoscabo y omisión de indicios, así como dictámenes sustentados, por ejemplo, en pruebas inadmisibles de perfil psicológico post mortem.
Además, “vecinos del despacho donde laboraba identificaron a hombres con corte militar merodeando el lugar días antes de su homicidio”, según Cencos.
La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal rindió homenaje este miércoles a Digna Ochoa y Plácido y convocó a defensoras y defensores de derechos humanos a analizar los retos que se abren para superar los obstáculos que enfrentan en el desempeño de su labor.
Por su parte, la directora del Centro de Derechos Humanos “Digna Ochoa y Plácido”, Lorena Ochoa, leyó una breve semblanza de la mujer, abogada y defensora, “enfilando su lucha, desde el principio, al amparo de los desprotegidos, lo que indiscutiblemente fue mal visto por la élite gubernamental, por lo que padeció amenazas y agresiones, lo cual no mermó su trabajo, a través del cual aspiraba a la justicia, a la verdad, a la equidad y a la dignidad de las personas menos afortunadas”.
Digna eligió un camino difícil, comentó, desde su condición de mujer, religiosa y abogada: “luchar por lo casi imposible en el país, la defensa de los derechos humanos. Como defensora sin defensa, siguió de frente a pesar de todo, encontrándose de frente con la fabricación de culpables y de delitos”.

Según un comunicado, el defensor de derechos humanos y ex secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Emilio Álvarez Icaza, al hablar del trabajo de Digna Ochoa, dijo que hoy tenemos lecciones de vida, de compromiso y entrega por los más vulnerables y perseguidos por querer ejercer sus derecho.
Enfatizó que México está viviendo una profunda crisis de derechos humanos y que hay una gran descomposición, impunidad y represión, no sólo contra la gente, sino contra las y los defensores de derechos humanos. “Esto no es nuevo, pero si persiste es porque no se han oído las voces de quienes son reprimidos; enfrentamos casos similares a los vividos en las dictaduras latinoamericanas de los sesenta y setenta“, apuntó.

10/30/2014

Confían en que CIDH ordene reapertura de caso Digna Ochoa

Se sustentan irregularidades en investigación de homicidio

Familiares y activistas participaron en el acto Recordando a Digna Ochoa. A 13 años, en la CDHDF | 


La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ya avanzó en el análisis del caso de la defensora mexicana Digna Ochoa, por lo que el organismo podría emitir durante su actual periodo de sesiones una recomendación a favor de la familia, para que el Estado mexicano reabra las investigaciones por el presunto asesinato de la activista el 19 de octubre de 2001.

Este 2014 se cumplen 13 años desde que la abogada veracruzana de Derechos Humanos (DH) Digna Ochoa y Plácido, fue presuntamente asesinada en esta capital por defender causas indígenas y ecologistas, hecho que hoy fue recordado durante una conferencia de prensa en la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF).

Familiares, abogadas y activistas acusaron que en las investigaciones del caso a cargo de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) se cometieron violaciones e irregularidades, lo que deja en duda la hipótesis de que la abogada se suicidó de tres balazos, tal y como concluyeron las indagaciones y por tanto se cerró el caso.

La comprobación de estas faltas por parte de la defensoría de la familia derivó en que el 5 de agosto de 2013 el caso fuera admitido ante la CIDH, para que el sistema interamericano revisara las supuestas irregularidades y en su caso emitiera recomendaciones al Estado mexicano.  

El abogado de la familia Ochoa e integrante de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD), David Peña, explicó que en la CIDH el expediente se encuentra en un análisis profundo, por lo que se espera que en este 153 periodo de sesiones que el organismo lleva a cabo del 27 de octubre al 7 de noviembre en Washington, se emita una recomendación para que México “realice en tres meses las actuaciones pertinentes” para reparar las fallas al debido proceso.

La recomendación podría derivar, según Peña, en la obligación del Estado de reabrir el expediente de Ochoa –cerrado por la PGJDF en 2010 luego de que Juan Antonio Mirón Reyes, entonces subprocurador Jurídico capitalino, sostuviera que se agotaron las líneas de investigación–, y reanudar las pesquisas que señalan a Rogaciano Alba Álvarez, ex líder de la Unión Ganadera Regional actualmente preso por otros delitos, como el principal sospechoso del asesinato de Digna.

De no esclarecerse los hechos, reparar el daño a la familia y responder a las violaciones que el Estado mexicano cometió durante las investigaciones, el abogado advirtió que el caso sería llevado ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH).

Peña destacó que fueron tres los elementos que se presentaron ante la CIDH para que admitiera el caso de Digna, entre ellos la comprobación de omisiones intencionales por parte de las autoridades para investigar las líneas que presumían un asesinato; que el Estado era responsable de la vida de la defensora, ya que previamente había denunciado amenazas, agresiones y hasta secuestros en su contra; y que ninguna de las investigaciones contó con enfoque de género, y por el contrario se desprestigió a Ochoa e incluso se investigó sobre su vida sexual.

Como ejemplo de esas irregularidades, aunque en años pasados se señaló a Alba Álvarez como principal sospechoso, las autoridades se limitaron a visitarlo en la prisión y mostrarle información periodística que lo vinculaba con el caso. El ganadero negó las imputaciones y la PGJDF dio por terminada esa línea de investigación.

El abogado concluyó que señalar a los autores materiales e intelectuales del homicidio podría reparar en una parte 13 años de impunidad en el caso de Digna Ochoa.

Defensoras de DH señalaron que la situación de violencia e impunidad que enmarcó el asesinato de Digna es un contexto que permea aún la realidad de las activistas, especialmente por la complicidad de criminales con autoridades, y la criminalización y desprestigio que padecen por parte de los medios de comunicación.

Leticia Gutiérrez, directora de la congregación Scalabrinianas: Misión para Migrantes y Refugiados, advirtió que su organización registró en lo que va del año 40 casos de amenazas, intimidación, persecución y denuncias en contra de defensoras de migrantes.

Marusia López, coordinadora de Asociadas por los Justo (JASS, por sus siglas en inglés), indicó que las defensoras son  desprestigiadas por los medios de comunicación; además de que, de acuerdo a lo que ha registrado, a diferencia de sus pares varones ellas reciben amenazan en contra de la vida de sus hijas o hijos, o las vinculan sexualmente con otros activistas.

Resaltó que la Red Nacional de Defensoras de DH en México registró en 2012 mil 353 agresiones en contra de activistas en la región mesoamericana.
 

CIMACFoto: César Martínez López
Por: Angélica Jocelyn Soto Espinosa
Cimacnoticias | México, DF.-

9/18/2014

Fiscal para Chalchihuapan es el mismo que llevó el caso de Digna Ochoa

Víctor Antonio Carrancá, toma protesta a José Antonio Pérez Bravo, como fiscal para el caso Chalchihuapan. Foto: NgPuebla


Marco Mazatle, líder del Sindicato de Telefonistas, dijo que el nombramiento de Pérez Bravo es una “verdadera burla” para los poblanos, ya que con su “pasado oscuro” es casi un hecho que sólo llega con la consigna de entrampar las investigaciones y de encubrir a los verdaderos responsables del asesinato del niño José Luis Tehuatlie Tamayo.

Además, consideró que al permitirle nombrar el fiscal que supuestamente investigará lo ocurrido el 9 de julio, el presidente de la CNDH, Raúl Plascencia, dejó en manos del gobernador la posibilidad de juzgar sus propios abusos y excesos de poder, lo que pone en evidencia que las recomendaciones emitidas por el organismo la semana pasada fueron “más bien un trato entre amigos”.

Además, aseguró que es absurdo que este fiscal especial tenga como jefe inmediato al procurador Víctor Carrancá, quien es considerado el principal responsable del montaje para acusar a los propios pobladores de Chalchihuapan de haber provocado la muerte del niño con la “onda expansiva de un cohetón”.

“Pérez Bravo agotará sus recursos para señalar a policías estatales como responsables últimos de lo ocurrido en Chalchihuapan, ayudando a montar el escenario para dar por cumplida una de las recomendaciones que hizo la Comisión Nacional de los Derechos Humanos”, expresó.

Mazatle afirmó que el nombramiento de Pérez Bravo representa sólo una simulación, y lo único que garantiza es la impunidad para el gobernador y sus funcionarios, por lo que pidió que el Senado nombre una comisión especial que dé seguimiento a este caso.

Arnulfo Hernández Chávez, integrante del Movimiento Alternativa Social (MAS), dijo que el riesgo que se corre con el nombramiento de Pérez Bravo no sólo es que entorpezca las investigaciones, sino que pueda dirigir el caso contra los pobladores de esa localidad y que incluso lleve a cabo detenciones masivas.

Y es que, en la propia recomendación que emitió la CNDH el 11 de agosto, pide que igual se investigue a los habitantes de Chalchihuapan por las agresiones que sufrieron los policías.

Específicamente, en el dictamen se hacen señalamientos contra el edil de la Junta Auxiliar, Javier Montes Bautista.

Los activistas anunciaron que el este jueves 18 se llevará a cabo otra marcha multitudinaria para manifestarse en contra de las “políticas represoras” del gobierno de Moreno Valle, en la cual participarán pobladores de las Juntas Auxiliares de la entidad, quienes reclaman que les sean restituidos los servicios de Registro Civil. 

8/14/2013

México violentó debido proceso en caso Digna Ochoa

NACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   CIDH interviene ante investigación ineficaz de su muerte

En conferencia de prensa Miriam Pascual, Karla Micheel Salas y David Peña, miembros de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos | CIMACFoto: César Martínez López
Por: Juan Carlos Uribe Fuentes
Cimacnoticias | México, DF.- 

El Estado mexicano habría incurrido en violaciones al debido proceso y a la integridad personal de la defensora de Derechos Humanos (DH) Digna Ochoa y Plácido, al poner en tela de juicio su estado mental, emocional e incluso sexual, razones por las que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) decidió admitir para su análisis el caso de la abogada presuntamente asesinada en 2001.

En conferencia de prensa, Karla Micheel Salas, Miriam Pascual y David Peña, miembros de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD), confirmaron que la CIDH aceptó el pasado 16 de julio el expediente de Digna Ochoa tras considerar como “insuficientes” las investigaciones de las autoridades capitalinas para esclarecer el supuesto crimen.

Los litigantes, quienes ante la falta de justicia en México llevaron el caso ante la CIDH –mecanismo de la Organización de Estados Americanos con sede en Washington–, acusaron a la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) de no haber realizado una investigación efectiva y adecuada, y de fabricar pruebas y peritajes que derivaron en la conclusión de que la defensora de DH se había “suicidado”.

La abogada Miriam Pascual agregó que la PGJDF determinó que Digna “tenía tendencias suicidas” por dedicarse a una labor de alto riesgo como defensora humanitaria.

Por su parte, Karla Micheel advirtió la posibilidad de que la hipótesis del suicidio y la fabricación de peritajes se hayan manejado para proteger a los supuestos homicidas, o ante la incapacidad de las autoridades para resolver el caso.

Recordó que en un primer momento ya se había determinado el homicidio, y que al menos dos personas habían participado en los hechos.

Los defensores apuntaron que desde que el actual jefe de Gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, era procurador capitalino “ha sido notorio el desvío de la investigación y manipulación de los peritajes”.

En enlace telefónico, Jesús Ochoa, hermano de Digna, resaltó que el objetivo de presentar el caso ante la CIDH es demostrar que efectivamente se trató de un homicidio, y adelantó que en caso de que así lo determine él divulgará públicamente el nombre y ubicación del supuesto responsable.

Los miembros de la ANAD afirmaron que además de enfocarse a la resolución del caso y a la reivindicación del trabajo e integridad personal de Digna, lo que se busca es acceso a la justicia para las y los defensores de DH que atraviesen por situaciones similares de impunidad.

“La intención de seguir con este caso a 12 años de distancia es demostrar que se lucha por la justicia y que aún existen muchos defensores en vulnerabilidad”, alertó David Peña.

Los abogados explicaron que la CIDH fijó como plazo el próximo 5 de diciembre para que los defensores de Digna y los representantes del Estado mexicano envíen sus respectivos argumentos, e informen de fondo sobre el caso para después determinar si se trato de homicidio o suicidio.

En 2011 organizaciones civiles y la familia de la defensora solicitaron a la CIDH que admitiera el caso, luego de que en julio de ese año la PGJDF, al mando entonces de Miguel Ángel Mancera, cerró el caso al concluir que Digna “se suicidó de tres disparos”.

La familia promovió un amparo para impugnar el fallo, pero fue negado por el Juez Séptimo de Distrito de Amparo en Materia Penal en la Ciudad de México.

El 14 de marzo de este año se realizó una audiencia en Washington, donde se informó a la CIDH que desde 2001 el Estado mexicano incurrió en diversas anomalías y violaciones al debido proceso en prejuicio de Ochoa y Plácido.

La ANAD y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) criticaron en su momento que en 2004 la PGJDF manejó la hipótesis de que Ochoa fue asesinada por defender a grupos ambientalistas del estado de Guerrero, pero que “no investigó con seriedad” al respecto.

Se señaló como sospechoso a Rogaciano Alba Álvarez, ex dirigente de la Unión Ganadera Regional de Guerrero y preso actualmente por vínculos con el narcotráfico, pero las autoridades no profundizaron esa línea de investigación.
 

8/08/2013

CIDH da entrada al caso Digna Ochoa


NACIONAL

   Analizará fallas de PGJDF al indagar muerte de la defensora

Digna Ochoa y Plácido | Especial
Por: Juan Carlos Uribe Fuentes
Cimacnoticias | México, DF.- 

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) admitió el caso de la defensora mexicana de Derechos Humanos Digna Ochoa y Plácido, presuntamente asesinada el 19 de octubre de 2001 en esta capital, confirmó a Cimacnoticias la abogada Karla Micheel Salas.

En breve entrevista telefónica, la abogada, quien litiga el caso junto con David Peña, de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD), ante el Sistema Interamericano, informó que el pasado lunes la CIDH les notificó de la admisión del caso, por lo que se revisarán las supuestas irregularidades en las que habrían incurrido las autoridades judiciales del DF al determinar que Digna Ochoa “se suicidó”.

Hace dos años activistas, organizaciones civiles y la familia de la defensora solicitaron a la CIDH que admitiera el caso para su análisis, por lo que el pasado 14 de marzo se realizó una audiencia en la sede del organismo en Washington, donde se informó a los comisionados que desde 2001 el Estado mexicano incurrió en diversas anomalías y violaciones al debido proceso en prejuicio de Ochoa y Plácido.

En esa audiencia también se expusieron los motivos por los cuales se acudió ante la CIDH, entre los que se encuentran el agotamiento de recursos judiciales en México sin que hubiera justicia ni esclarecimiento de los hechos, toda vez que en julio de 2011 la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) al mando entonces del actual jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, cerró el caso.

La PGJDF concluyó que Digna se suicidó de tres disparos y aunque se promovió un amparo para impugnar esa conclusión, éste fue negado por el Juez Séptimo de Distrito de Amparo en Materia Penal en la Ciudad de México.

Ante el hecho, la familia de la defensora decidió acudir ante la CIDH, ya que durante los más de 10 años de investigación el Ministerio Publico capitalino “demostró ir en contra de la víctima”.

La ANAD y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil), ambos litigantes del caso, argumentaron que hubo deficiencias del sistema de justicia que derivaron en diversas violaciones a los Derechos Humanos.

Pusieron como ejemplo que en 2004 la PGJDF manejó la hipótesis de que Digna Ochoa fue asesinada por defender a grupos ambientalistas del estado de Guerrero, pero que “no investigó con seriedad” al respecto.

Y es que se señaló como sospechoso a Rogaciano Alba Álvarez, ex dirigente de la Unión Ganadera Regional de Guerrero y cacique de la zona de Petatlán en ese estado, pero las autoridades se limitaron a visitarlo para decirle que información periodística lo vinculaba al asesinato. El ganadero negó las imputaciones y la PGJDF dio por terminada esa línea de investigación.

En su momento, el abogado David Peña sostuvo que las autoridades capitalinas hicieron todo lo posible por desprestigiar a la defensora, cuestionar su vida personal, investigar su sexualidad, su estado de ánimo, sus creencias religiosas, y sus relaciones laborales y de amistad.

Cabe recordar que tras la muerte de Digna Ochoa, la CIDH abrió por cuenta propia un expediente del caso, algo no habitual por parte de la comisión. En 2003 la instancia envió a México un equipo de expertos en criminalística, balística y patología forense para investigar el hecho.
 

3/20/2013

Reportaje - Posibles sentencias contra México por casos Atenco y Digna

REPORTAJE


   Fracasa gobierno ante CIDH en su intento de quedar impune

CIMACFoto | César Martínez López
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | México, DF.- 

El Estado mexicano se encamina a recibir más condenas por violar Derechos Humanos, al fallar en su pretensión de que los casos no sean revisados por la CIDH.

El gobierno de Enrique Peña Nieto pretendió dar por concluido el caso de 11 mujeres víctimas de tortura sexual ocurrido en los operativos policiacos del 3 y 4 de mayo de 2006 en San Salvador Atenco, Estado de México, pese a que ellas no han accedido a la justicia.

En la misma tónica, la cancillería y el Gobierno del Distrito Federal trataron de frenar el caso de la muerte de la abogada y defensora Digna Ochoa, para evitar que sea admitido por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Esta semana, una comitiva del Estado mexicano acudió a Washington para responder ante la CIDH por ambos casos y aprovechar para dar por concluidas las acusaciones e impedir que sean motivo de escrutinio o de una eventual sentencia internacional.

Lía Limón, subsecretaria de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, y Juan Manuel Gómez-Robledo, subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la cancillería, fueron los encargados de esa tarea.

Ambos ofrecieron dar por concluido con una “solución amistosa” el caso de tortura sexual que puso en jaque la campaña presidencial de Peña Nieto, toda vez que el priista fue acusado de ordenar los operativos que dejaron como saldo 47 mujeres detenidas, 27 de ellas violadas sexualmente.

Como gobernador del Edomex, Peña Nieto aseguró que las denuncias de violación sexual podrían ser acusaciones prefabricadas, porque así eran las tácticas de grupos radicales, y más aún en mayo de 2012 como candidato presidencial reiteró que los operativos fueron una acción para “restablecer el orden”.

Luego del testimonio de Bárbara Italia Méndez, quien relató cómo fue detenida y torturada, el Estado mexicano reconoció que hubo excesos, pero Lía Limón sostuvo que no se trató de una estrategia orquestada por altos mandos, ofreció su “solidaridad” y manifestó su disposición de llegar a un acuerdo con las víctimas.

Gómez-Robledo dijo que México tenía una política de “soluciones amistosas” en casos ventilados ante la CIDH como una forma idónea de reconocer las obligaciones del Estado frente a las víctimas. Recordó que de 2006 a 2012 se concretaron 21 acuerdos de este tipo.

Incluso el subsecretario explicó que ya habían elaborado una propuesta que comprendería rubros como una revisión de las investigaciones penales, una compensación económica, tratamiento médico y psicológico, legislar sobre el uso legítimo de la fuerza, y apoyos como educación y vivienda.

Sin embargo el Estado fracasó en su intentona de dar por concluido el caso ante la CIDH, ya que las víctimas rechazaron la propuesta al señalar que desean seguir con el litigio hasta lograr que llegue ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH), y eventualmente dicte una sentencia contra México.

PGJDF SE LAVA LAS MANOS

En la otra audiencia, relacionada con la solicitud de la familia de la abogada Digna Ochoa –presuntamente asesinada en octubre de 2001– para que la CIDH dé entrada al caso, aún falta ver la decisión de los comisionados para saber si el Estado mexicano logró su pretensión de frenar la petición.

En 2012 este órgano autónomo de la Organización de Estados Americanos recibió 273 peticiones de casos de México, lo que lo convierte en el segundo país –sólo detrás de Colombia– con más acusaciones por violar los Derechos Humanos (DH).   

La familia sostiene que el caso de Digna es emblemático por las irregularidades que se cometieron en las investigaciones, pero la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal rechazó las acusaciones.

En 2012 la dependencia capitalina concluyó que Ochoa se suicidó de tres balazos.

Jorge Antonio Mirón Reyes, subprocurador jurídico de la PGJDF, argumentó ante la CIDH que el caso ya se cerró en México, y que en todo caso la defensa legal estuvo en falta porque no impugnó la decisión, y por tanto no debe ser admitido.

Para justificar el “impecable” desempeño de la autoridad en las pesquisas, el funcionario presumió que la fiscalía especial que se creó para investigar lo ocurrido realizó mil 500 diligencias y 269 intervenciones policiales; obtuvo 282 declaraciones y analizó 595 informes de la policía y otras autoridades.

Dijo además que se agotaron las diversas líneas de investigación: la presunta participación de militares, hipótesis que fue desvirtuada conforme avanzaban las indagaciones; el trabajo de Digna en el estado de Guerrero, que tampoco prosperó, y la del suicidio, que al final se fortaleció.

Pero para la Asociación Nacional de Abogados Democráticos y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional, en este caso debe quedar claro que las indagaciones fueron sesgadas y parciales.

3/15/2013

Busca PGJDF evitar que caso Digna sea admitido por la CIDH

NACIONAL


   Culpa a familia de Ochoa por no haber impugnado “a tiempo”

Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | México, DF.- 

Las autoridades del Estado mexicano, en específico del Distrito Federal, pidieron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que no admita el caso de la muerte de Digna Ochoa y Plácido, pese a que la familia de la defensora argumenta que las autoridades capitalinas cometieron irregularidades al investigar el caso.

En audiencia pública ante la CIDH, en Washington, la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD) y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) reiteraron las graves irregularidades en este caso, negadas por las autoridades mexicanas.

Según los representantes legales de la familia de Digna Ochoa –quien murió presuntamente asesinada el 19 de octubre de 2001 en el DF– la autoridades capitalinas incurrieron en faltas al debido proceso, lo que provocó que a 12 años de los hechos no haya justicia ni se sepa la verdad de lo ocurrido.

Durante la audiencia, Jorge Antonio Mirón Reyes, subprocurador jurídico de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) argumentó que el caso se cerró en México –concluyendo que Digna se suicidó de tres balazos–, y que en todo caso la defensa legal no impugnó esta decisión.

Mirón Reyes aseguró que la CIDH no puede “reabrir el proceso” porque esto es ajeno a su competencia; sin embargo cabe decir que cuando un caso es admitido por este organismo interamericano se analizan las posibles violaciones a Derechos Humanos cometidas por el Estado mexicano, pero no actúa como Ministerio Público (instancia de investigación).

No obstante el funcionario argumentó que este caso, a diferencia de otros, “muestra una actuación a nivel ministerial y del sistema de justicia apegados a los criterios internacionales”, y destacó que incluso se ha informado de manera puntual a los comisionados de la CIDH de estas investigaciones.

Como si quisiera destacar los 10 años del trabajo de las autoridades mexicanas para esclarecer este caso, Jorge Antonio Mirón explicó que la fiscalía especial que se creó para investigar lo ocurrido realizó mil 500 diligencias y 269 intervenciones policiales; obtuvo 282 declaraciones, y analizó 595 informes de la policía y otras autoridades.

Dijo además que el Estado mexicano, a través de la Procuraduría capitalina, agotó las diversas líneas de investigación: la presunta participación de militares, hipótesis que fue desvirtuada conforme avanzaban las indagaciones; el trabajo de Digna en el estado de Guerrero, que tampoco prosperó, y la del suicidio, que al final se fortaleció.

En entrevista desde la sede de la CIDH, Alejandra Nuño, directora del Programa para Centroamérica y México de Cejil, explicó que en el caso de Digna era necesario evidenciar que se han agotado los recursos internos, pese a que la delegación del Estado mexicano dijera lo contrario.

“En este caso queríamos recordar que ha habido tres resoluciones del no ejercicio de la acción penal, dos inconformidades, tres amparos, una revisión de amparo y una queja dentro del amparo, y aún así ninguno de esos recurso ha sido eficaz para una investigación, imparcial, sería y efectiva”, abundó.

Nuño explicó que durante los últimos ocho años han estado en litigio con el MP porque claramente no ha avanzado en el fondo del caso, por lo que –afirmó– los abogados de la familia han cumplido con los requisitos establecidos para que la CIDH admita un caso.

Ante la actitud del Estado mexicano que en todo momento insistió en que los peticionarios podían seguir el litigio con la PGJDF y no lo hicieron, Nuño explicó que esto demuestra que la familia Digna Ochoa y Plácido sólo puede obtener verdad y justicia si el caso es admitido para su análisis por la CIDH.

Cejil y la ANAD argumentaron que la indagación del caso estuvo llena de sesgos, irregularidades y parcialidades, porque las autoridades se enfocaron en cuestionar a Digna por su vida personal, perfil psicológico, creencias y su condición de defensora y mujer.

En medio de estas discrepancias entre los peticionarios y la comitiva del Estado mexicano, el comisionado Rodrigo Escobar Gil dijo que en este caso era necesario que las partes aportaran elementos para justificar que la justicia penal mexicana fue arbitraria, o que cometió omisiones en las acciones encaminadas a esclarecer la muerte de Ochoa y Plácido.

Ante esta posición, Alejandra Nuño recalcó que las diligencias fueron “completamente sesgadas” a pesar de que se contaron con los medios y los recursos humanos y materiales para hacer justicia, al grado de que se creó una comisión especial investigadora con equipo y presupuesto propios.

Por último, dijo que el hecho de que se convocara a una audiencia sobre este tema refleja el interés de la CIDH por el caso, por lo que confió en que sea admitido por el mecanismo para su análisis en los próximos meses.

3/13/2013

Caso Digna Ochoa a punto de ser admitido ante la CIDH

NACIONAL

   Audiencia este jueves para que la familia dé su versión
Especial
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | México, DF.- Tras 12 años del presunto asesinato de la abogada y defensora de Derechos Humanos (DH) Digna Ochoa y Plácido –perpetrado el 19 de octubre de 2001 en esta capital–, este 14 de marzo será un día decisivo para su familia, ya que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) analizará si da entrada al caso a fin de esclarecer los hechos y brindar justicia.  Aunque desde 2011 la familia de Digna, junto con organizaciones civiles y activistas, solicitaron a la CIDH que admitiera el caso será hasta este jueves cuando los comisionados escuchen los argumentos de los peticionarios y tomen una determinación. En entrevista, David Peña, abogado de la familia e integrante de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD), explicó que el objetivo de esta audiencia es exponer a nivel internacional que en México se agotaron los recursos judiciales sin que hubiera justicia y sin esclarecer la verdad de los hechos.  Dijo que en la audiencia que se realizará en la sede de la CIDH en Washington, los representantes legales de la familia informarán a los comisionados que desde 2001 el Estado mexicano cometió diversas irregularidades y violaciones al debido proceso en perjuicio de la defensora Digna Ochoa. Además de señalar que el Estado no actuó con debida diligencia  también informarán que en México se agotaron los recursos judiciales, toda vez que en julio de 2011 la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), al mando entonces de Miguel Ángel Mancera –hoy jefe de Gobierno capitalino–, cerró al caso.  En ese momento la PGJDF concluyó que Digna se suicidó de tres disparos, y aunque la familia de la abogada promovió un amparo para impugnar dicha conclusión, éste les fue negado por el Juez Séptimo de Distrito de Amparo en Materia Penal en el DF.Si bien la familia aún tenía el derecho de presentar un recurso de revisión luego de que les negaron el amparo, decidió desistir y seguir el camino a través de instancias internacionales, toda vez que durante los más de 10 años de investigaciones el Ministerio Público capitalino demostró ir en contra la víctima y no a su favor.  En este momento, la ANAD y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional, ambos litigantes del caso, no alegan si Digna murió por suicidio o asesinato sino para argumentar que hubo deficiencias del sistema de justicia que derivaron en diversas violaciones a los DH.  De acuerdo con el abogado, hay altas probabilidades de que la CIDH admita el caso, pues en muy pocas ocasiones este organismo ha abierto un expediente por iniciativa propia, además de que en 2003 –sin petición de por medio– envió un equipo de expertos en criminalística, balística y patología forense para hacer un informe especial del caso.  Con este precedente y debido a que la CIDH se alejó de las investigaciones desde 2004 cuando su equipo pericial entregó el informe realizado en México, los abogados pretenden hacer ver que desde entonces el Estado mexicano prosiguió con una investigación “sin seriedad”.
Por ejemplo, una de las hipótesis de la investigación fue que la defensora fue asesinada por su trabajo social en defensa de grupos ambientalistas, por ello se señaló como sospechoso a Rogaciano Alba Álvarez, ex dirigente de la Unión Ganadera Regional de Guerrero y cacique de la zona de Petatlán, en ese estado.

Las autoridades se limitaron a visitar a Alba Álvarez para informarle que había información periodística que lo vinculaba al asesinato de la activista. Él negó las imputaciones y se dio por terminada esa línea de investigación.
Peña sostuvo que aunado a lo anterior, las autoridades capitalinas hicieron todo lo posible por desprestigiar a la abogada, cuestionar su vida personal, investigar su sexualidad, su estado de ánimo, sus creencias religiosas y sus relaciones laborales y de amistad, tan es así que hasta le hicieron una “necropsia psicológica” (perfil del comportamiento emocional de la víctima a partir de testimonios de familiares y personas por ella conocidas).  Esas son sólo algunas de las consideraciones generales que pretenden los abogados de la familia de Digna Ochoa presentar ante la CIDH como parte de las irregularidades de un expediente que tras 10 años acumuló poco más de 43 mil fojas, y que sin embargo concluyó que se trató de un “suicidio”.