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1/12/2019
Llegan a CIDH casos de feminicidio ocurridos hace 24 años
A una década de Campo Algodonero persiste impunidad en Ciudad Juárez
En
noviembre de 2019 se cumple una década la histórica sentencia que dictó
la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) contra el Estado
mexicano por los crímenes de feminicidio ocurridos en Ciudad Juárez, en
Chihuahua, sin embargo, la impunidad persiste en varios de los
asesinatos de mujeres que ocurrieron hace 24 años.
Esta situación hizo que el 29 de septiembre de 2017 la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) aceptara la petición 861-03
relativa al asesinato de seis adolescentes y niñas de entre 6 y 20 años
de edad, quienes fueron desaparecidas y asesinadas en Ciudad Juárez,
entre 1995 y 2003.
En los casos archivados con el nombre de “Silvia Elena Rivera Morales
y Otras” se alega que no hubo responsables por los asesinatos y además
una niña de 24 días de nacida, hija de una de las víctimas, que
desapareció con su madre, nunca fue encontrada.
Estos casos representados legalmente por el Centro para el Desarrollo
Integral de la Mujer (Cedimac) y la organización Robert F. Kennedy
Human Rights (RFKHR), podrían seguir la ruta que marcó el caso de tres
asesinatos de mujeres cometidos en 2001, conocido como Campo Algodonero,
sobre la problemática de feminicidio en Ciudad Juárez.
En 2009 la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) encontró
responsable al Estado mexicano de los asesinatos de Esmeralda Herrera
Monreal, Claudia Ivette González y Laura Berenice Ramos Monárrez,
perpetrados en noviembre de 2001 en la ciudad fronteriza.
El llamado Campo Algodonero, así nombrado porque los cuerpos de las
mujeres fueron encontrados en un campo donde se cultivaba algodón, fue
el primer feminicidio en llegar al Sistema Interamericano de Derechos
Humanos.
En noviembre de 2007 después de escuchar los testimonios de las
madres y analizar las evidencias del caso la CIDH presentó a la CoIDH
una demanda contra México por el feminicidio de estas tres mujeres, de
un total de ocho que fueron halladas.
La CIDH alegó la responsabilidad internacional del Estado mexicano
por la falta de medidas de protección a las víctimas, dos de las cuales
eran menores de edad; la falta de prevención y de respuesta de las
autoridades frente a la desaparición de las víctimas; falta de la debida
diligencia de las investigaciones en los asesinatos; denegación de
justicia y falta de una reparación adecuada.
Entonces, en 2009 la CoIDH encontró culpable al Estado mexicano por
los asesinatos de las tres mujeres y emitió la histórica sentencia que
sentó un precedente en el tema de feminicidio en México y la región de
América Latina.
SIN RESULTADOS A UN DÉCADA DE CAMPO ALGODONERO
El caso de las seis mujeres desaparecidas y asesinadas que admitió a
analizar la CIDH en septiembre 2017 es similar al crimen de Campo
Algodonero: las víctimas fueron asesinadas en el mismo contexto de
violencia contra las mujeres que se suscitaba en la década de los
noventa en Ciudad Juárez y en las investigaciones las familias vivieron
las mismas fallas e inacción de las autoridades.
En algunos casos, los funcionarios se negaron a buscar a las mujeres
cuando sus familiares las reportaron como desaparecidas; la evidencia no
fue analizada o las pruebas de ADN fueron manejadas con negligencias; y
las pistas sobre los sospechosas nunca fueron seguidas.
LOS CASOS
Entre los casos está el de Silvia Elena Rivera Morales de 17 años de
edad. Ella desapareció el 7 de julio de 1995 y dos meses después fue
hallada sin vida en el Lote Bravo ubicado en Ciudad Juárez.
De acuerdo con la denuncia de su familia, asentada en el informe de
admisibilidad que emitió la CIDH, el Ministerio Público del estado
imputó los delitos a un único responsable sin pruebas contundentes y
durante una década dijo estar gestionando la orden de aprehensión contra
el sospecho, pero éste finalmente murió en 2006.
Ocho días después de que se halló el cuerpo de Silvia se encontró el
de Olga Alicia Carrillo Pérez, de 20 años de edad, otra de las víctimas
que en el caso ante la CIDH. El 9 de septiembre de 1995 fue encontrada
una osamenta que según las autoridades correspondía al cuerpo de la
joven, la familia denunció ante la CIDH que fueron forzados a aceptar
los restos sin evidencias de que correspondieran a Olga.
Según el informe de la CIDH aunque hubo detenidos por el feminicidio
de Olga Carillo pero en 2006 fueron absueltos, desde entonces, el caso
permanece impune.
En 1995 Cecilia Covarrubias Aguilar, de 16 años de edad, y su hija de
24 días de nacida desaparecieron en Loma Blanca tras asistir a un
control médico. El cuerpo de Cecilia Covarrubias fue encontrado sin vida
el 18 de noviembre del mismo año, pero su hija nunca fue encontrada y
por este crimen no hay ningún detenido.
María Sagrario González Flores, de 17 años de edad, es otra de las
víctimas de feminicidio. Su cuerpo también se encontró en Loma Blanca el
29 de abril de 1998. Su familia pidió confirmar que el cuerpo era de la
joven por lo que durante estos años se realizaron múltiples exámenes de
ADN pero todos dieron diferentes resultados.
Esta situación causó incertidumbre en la familia y la expectativa de que el cuerpo no sea de María Sagrario y ella siga viva.
Por este caso, en febrero de 2005 fue detenido José Luis Hernández
Flores, quien se confesó culpable y detalló ciertos aspectos del
secuestro, violación y homicidio de la joven e involucró a otras
personas que no han sido identificadas. Un año después se le condenó por
el asesinato de María Sagrario pero repentinamente fue trasladado a una
prisión de Jalisco, obstaculizando nuevas diligencias para encontrar a
los otros presuntos responsables.
La petición admitida en la CIDH también incluye el caso de María
Elena Chávez Caldera, de 15 años de edad. Los restos de la adolescente
que laboraba como trabajadora del hogar fueron encontrados en octubre de
2004, cuatro años después de su desaparición. Hasta 2009 se capturó a
un hombre, a partir de información que aportó la familia de Elena, y dos
años después se le encontró culpable. La CIDH preguntó al Estado las
razones del retraso en la impartición de justicia pero el Estado
mexicano no respondió a la petición de información.
Finalmente, otro de los casos incluidos es el feminicidio de Brenda
Berenice Delgado Rodríguez, niña de 6 años de edad que desapareció el 10
de febrero de 2003. Nueve días más tarde fue hallada asesinada con
signos de violencia sexual.
En la denuncia en la Comisión Interamericana se reclama que los
agentes policiales no realizaron la búsqueda de la niña y que los
peritajes como el levantamiento del cuerpo fueron negligentes. Al
momento que la CIDH aceptó el caso informó que el Estado no había
respondido a las solicitudes de información sobre el estado que guardaba
este expediente.
JUÁREZ, NUEVAMENTE ANTE LA CIDH
Como es evidente en todos los casos persiste impunidad y la falta de
respuesta por años de parte de las autoridades, por estas razones la
CIDH decidió aceptar el caso en 2017 aunque el Estado mexicano alegó que
varios de los crímenes estaban aún en investigación y por tanto, no se
habían agotado los recursos internos como lo requiere el organismo para
admitir un caso.
En febrero de 2018 las organizaciones que representan a las víctimas y
sus familiares presentaron un informe sobre los crímenes a la CIDH para
abonar con más evidencia. En el reporte señalan que el Estado es
responsable de no prevenir la muerte de las mujeres y por no garantizar
que se rindiera cuentas por sus asesinatos.
Además, acusan al Estado de no respetar los derechos de las familias,
víctimas indirectas de estos crímenes por razón de género,
específicamente el derecho a la vida de las víctimas y sus familias, a
la integridad personal, al honor y la dignidad, a un juicio justo,
protección judicial, así como los derechos de la familia y del niños,
todos contenidos en la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
Cerca de cumplirse una década de la sentencia de Campo Algodonero el
caso de “Silvia Elena Rivera Morales y Otras” muestra que los crímenes
ocurridos en Ciudad Juárez durante la década de los 90 siguen sin
respuesta por lo que nuevamente el Estado mexicano se enfrenta ante el
Sistema Interamericano.
Este caso no es el único de feminicidio ocurrido en Juárez que está
en manos de la CIDH, también se encuentra en espera de análisis de fondo
el de Lilia Alejandra García Andrade, una joven de 17 años de edad
asesinada en febrero de 2001. Sobre este feminicidio se presume que fue
un grupo de hombres quienes la asesinaron y cometieron el mismo crimen
contra otras mujeres desde 1994 a 2005 en Ciudad Juárez, pero no hay
ningún detenido hasta ahora.
A la par cada día son asesinadas 9 mujeres según Naciones Unidas.
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Hazel Zamora Mendieta
Cimacnoticias | Ciudad de México.-
10/15/2016
Incompleta la información sobre hechos de Atenco y Campo Algodonero
Artículo 19; Fundar, Centro de Análisis e Investigación; el Centro de
Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez y el Programa de Derechos
Humanos de la Universidad Iberoamericana, denunciaron
opacidad y ocultamiento de información en el proyecto denominado
plataforma virtual Memoria y Verdad, impulsada por el Instituto Nacional
de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos
Personales (INAI).
La plataforma virtual Memoria y Verdad
presentada el pasado 11 de octubre, tiene el objetivo de generar un
archivo digital de 15 casos de violaciones graves a Derechos Humanos y
facilitar el acceso público a estos casos, entre ellos los operativos
policiacos de Atenco en 2006 que dejaron como saldo 26 mujeres víctimas
de violación sexual; y el feminicidio de ocho mujeres en Ciudad Juárez
en 2001, conocido como Campo Algodonero, sin embargo no contiene
información completa.
El INAI recibió 54 solicitudes de información sobre la sentencia que en
2009 emitió la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) contra
el Estado mexicano por el asesinato de ocho mujeres en Ciudad Juárez en
2001, conocido como “Campo Algodonero”.
De acuerdo con la plataforma, de las 54 solicitudes sobre Campo
Algodonero, 44 son sobre información relacionada con el acceso a la
justicia para las mujeres, 10 respecto a los actores involucrados y dos
sobre el contexto en que ocurrieron los hechos; pero en la página web
las respuestas a las solicitudes no son accesibles.
En el caso de los operativos policiacos implementados durante la
gubernatura de Enrique Peña Nieto en 2006 en Atenco, Estado de México,
el INAI recibió 27 solicitudes de información, dos relacionadas con el
acceso a la justicia, 11 con los actores involucrados, siete con el
contexto, nueve con lo sucedido y cuatro con las víctimas.
Además aunque el caso Atenco que dejó como saldo dos muertos y 47
mujeres detenidas, 26 de ellas víctimas de violación sexual, once de las
cuales continúan su demanda ante la CoIDH, que fue ampliamente
documentado por organizaciones civiles y medios de comunicación, en la
plataforma sólo hay tres fotos que no son de los hechos.
El organismo promete seguir alimentado la página web y es que hasta
ahora falta información sobre los hechos, desde documentos, fotografías y
videos, hasta acciones implementadas por el Estado para reparar el daño
e informar sobre el estado actual de estas violaciones a DH que en el
caso de las relacionadas con derechos de las mujeres, han causado
interés y pronunciamiento de organismos internacionales.
Especial
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 11/15/2014
La herencia de las ausentes (Video)
RADIO FEMINISTA GANA PREMIO NACIONAL POR LA IGUALDAD Y EQUIDAD DE GÉNERO 2014
31 de octubre del 2014
Por Katerina Anfossi/Radio Internacional Feminista
Radio Internacional Feminista ha sido seleccionada como ganadora del Premio Nacional por la Igualdad y Equidad de Género, Angela Acuña Braun 2014 por la produción de la "La Herencia de las Ausentes: El Caso de Campo Algodonero".
El documental aborda
parte de la experiencia de conocer y compartir con cinco madres y
familias de jóvenes mujeres asesinadas y desaparecidas en Ciudad
Juárez, Mexico y el camino que algunas han debido recorrer por conocer
la verdad y alcanzar algo la justicia.
Según lo señala el Instituto Nacional de las Mujeres/ INAMU,
el premio cristaliza un reconocimiento al trabajo realizado a favor de
los derechos humanos de las mujeres, pues el material presentado
constituye no solo una excelente sistematización histórica, sino
también un material, que de manera sensible y respetuosa, denuncia una
situación de violencia y discriminación en contra de las mujeres y un
aporte metodológico, didáctico, político y artístico que reivindica las
acciones de mujeres organizadas en su lucha por el derecho a vivir una
vida libre de violencia.
La
Herencia de las Ausentes hace honor a la búsqueda incansable de las
hijas desaparecidas, al intenso trabajo del movimiento de mujeres que
luchan contra la violencia, los feminicidios y la impunidad de estos
crímenes. Es un recorrido a
través de las voces de muchas mujeres que asumieron roles
fundamentales, no solo por alcanzar la justicia para las víctimas,
sino también para señalar la complicidad del estado en todos los casos.
Sus testimonios ponen en evidencia el desprecio, prejuicios o
desinterés que muchos operadores de justicia tienen hacia las mujeres.
Este
documental es una contribución para las mujeres costarricenses,
centroamericanas o de cualquier lugar, no solo al conocer un proceso de
justicia regional desarrollado en la Corte Interamericana de Derechos Humanos /CIDH
contra autoridades locales mexicanas que invalidaron y despreciaron el
derecho humano a la verdad, la justicia, la reparación y la no
repetición, sino también una contribución a la determinación, valor y
honor de todas aquellas mujeres que se atrevieron a denunciar, a
mantener la esperanza y no rendirse frente a toda la adversidad.
Participan Irma Monreal, madre de Esmeralda Herrera, asesinada a los 14 años, Karla Michel Salas, abogada de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD), María de la Luz Estrada de Católicas por el Derecho a Decidir y del Observatorio Nacional de Feminicidio, la jurista feminista Alda Facio, Teresa Incháustegui, ex Diputada Federal, Rosa Alvarez-Jueza Ad Hoc para Campo Algodonero, Julia Monárrez, perita de la CIDH, la especialista en Derechos Humanos Roxana Arroyo, la académica y abogada Line Barreiro , entre otras.
2/22/2014
“LA HERENCIA DE LAS AUSENTES”
Katerina Anfossi/Radio Internacional Feminista
“La Herencia de las Ausentes”
es un documental sobre el feminicidio en Ciudad Juárez y sobre la
Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)
conocida como Campo Algodonero realizado por Radio Internacional
Feminista y resultado de la posibilidad que tuvimos de conocer y
compartir con 5 madres y familias de jóvenes mujeres asesinadas y
desaparecidas en Ciudad Juárez.
El documental también contiene las opiniones de la abogada Karla Michel Salas de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos
(ANAD), María de la Luz Estrada de Católicas por el Derecho a Decidir y
del Observatorio Nacional de Feminicidio, la jurista feminista Alda
Facio, Teresa Incháustegui, ex Diputada Federal, Rosa Alvarez-Jueza Ad Hoc Campo Algodonero, Line Barreiro , entre otras.
Esta
producción contó con el aporte de mujeres generosas que compartieron su
experiencia en un transitar incomprensible por lograr algo de justicia,
hace honor a la búsqueda incansable
de las hijas desaparecidas, al intenso trabajo del movimiento
internacional de mujeres que lucha contra el feminicidio y la impunidad
que le acompaña, así como a todas las personas que luchan contra la
violencia.
Si desea tener la Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
La realización de este documental tuvo el aporte de la Campaña
ÚNETE para poner fin a la Violencia, ONU Mujeres, Global Fund for Women
y al aporte solidario del Movimiento Femininista de Mujeres.
11/20/2013
Reportaje - Aún sin cumplir, sentencia de Campo Algodonero
NACIONAL
Feminicidas siguen impunes, pero México dice que acató fallo

Cruces en el predio conocido como Campo Algodonero, en Ciudad Juárez, Chihuahua | Archivo/CIMACFoto
Por: Anaiz Zamora Márquez
Cimacnoticias | México, DF.-A cuatro años de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos sentenció al Estado mexicano por el feminicidio en Ciudad Juárez, persiste la impunidad en los crímenes.
En cuatro años el Estado mexicano no ha dado visos de avance en las investigaciones para atrapar a los responsables de los tres asesinatos de jóvenes encontradas en noviembre de 2001 en el predio conocido como Campo Algodonero, en Ciudad Juárez, Chihuahua.
En cambio, las autoridades han insistido desde 2011 en que la Corte dé por cumplida la sentencia en su totalidad. El 16 de noviembre de 2009 la CoIDH encontró a México responsable de la violación a los derechos a la vida, integridad y libertad personal de Claudia Ivette González, Esmeralda Herrera Monreal y Laura Berenice Ramos Monárrez.
Las tres forman parte de un grupo de ocho jóvenes encontradas en el Campo Algodonero. El mecanismo de la Organización de Estados Americanos (OEA) sentenció a nuestro país a cumplir 16 resoluciones, de las cuales sólo la mitad se han acatado.
El principal incumplimiento del Estado mexicano es el castigo para los responsables de los asesinatos, y sin embargo en diciembre de 2011 México pidió a la Corte que diera por cumplida la sentencia bajo el argumento de que “varios” de los puntos ya se habían resuelto.
De manera forzada, el Ejecutivo federal se dignó a publicar hasta 2010 la sentencia en el Diario Oficial de la Federación, en diarios de amplia circulación y páginas oficiales en línea. Mientras que el gobierno de Chihuahua lo hizo dos años después, en julio de 2012.
Apenas en agosto del año pasado el gobierno federal realizó un acto público de reconocimiento de responsabilidad en el caso, al cual no acudieron Felipe Calderón ni las familias directas de las víctimas, pues éstas ya habían salido de Juárez por motivos de seguridad.
En ese evento se reinauguró el memorial de las víctimas de feminicidio en la urbe fronteriza, toda vez que en 2011 se hizo una ceremonia que daba por cumplido este punto aunque el monumento estaba inconcluso, lo que desató críticas de activistas, quienes denunciaron que faltaban nombres de jóvenes asesinadas.
SÓLO DISCURSOS
El gobierno mexicano ha señalado que se unificaron protocolos de investigación de feminicidio con la publicación de los “Lineamientos generales para la estandarización de las investigaciones de los delitos de desaparición y homicidio de mujeres por razones de género”.
Sobre la creación del sitio web con información de mujeres desaparecidas en Chihuahua desde 1993, México informó que los datos están disponibles en la página de la Fiscalía General del estado.
Al revisar esa página, se observa el reporte de 96 niñas, jóvenes y mujeres desaparecidas desde 1993 en Ciudad Juárez, cifra que contrasta significativamente con los datos de organizaciones como Nuestras Hijas de Regreso a Casa, que denunció que tan sólo desde 2008 habían desaparecido mil 800 jóvenes y niñas en esa urbe.
En mayo pasado, en su Tercer Informe de Supervisión de Cumplimiento de la Sentencia “Campo Algodonero”, la CoIDH negó la solicitud del Estado mexicano de dar por cumplida la condena, ya que determinó que no ha conducido eficazmente el proceso penal contra los responsables de los asesinatos, pese a que –según las autoridades– se llevan a cabo “diligencias” en la investigación de los tres casos.
México ha insistido en que mantiene abiertas las investigaciones, ha recabado testimonios, emitió oficios a distintas entidades para obtener información, y que trabaja coordinadamente con diversas dependencias para esclarecer los crímenes.
Al respecto, la Corte observó que algunas de las diligencias tuvieron lugar antes de 2009. Tampoco, afirma la CoIDH, el Estado ha cumplido con su deber de investigar y sancionar a los funcionarios acusados de irregularidades y castigar a los responsables de hostigar a familiares de las víctimas, a quienes tampoco les ha proporcionado la atención psicológica ordenada por la instancia internacional.
El tribunal regional precisó a México que aún es necesario que construya o adecue correctamente los protocolos para la búsqueda de mujeres y niñas desaparecidas en todo el país, e instaure una base de datos con información genética para identificar a quienes hayan sido asesinadas, con lo que garantizaría la no repetición de los hechos.
En un primer momento, la negligencia e inacción de las autoridades para esclarecer los casos fueron reconocidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), organismo que –tras emitir una serie de recomendaciones– demandó a México ante la CoIDH en noviembre de 2007.
1/15/2013
Caso Campo Algodonero abre un nuevo capítulo
NACIONAL
VIOLENCIA
Llegan peritos externos; se reunirán en breve con activistas
Organizaciones
civiles por los derechos femeninos confían reunirse en próximos días
con un equipo internacional de peritos y las autoridades del estado de
Chihuahua, a fin de conocer el método de trabajo para una nueva
revisión de los expedientes del caso Campo Algodonero.
En entrevista vía telefónica, Cecilia Escobar Martínez, integrante de la Red Mesa de Mujeres, explicó que la reunión con los peritos y la Fiscalía General del Estado de Chihuahua es para que expliquen la metodología con la que analizarán los expedientes de ocho mujeres asesinadas y cuyos cuerpos fueron encontrados en ese predio de Ciudad Juárez en 2001.
Como mandato de la sentencia emitida en 2009 por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) contra el Estado mexicano por el caso Campo Algodonero, la semana pasada llegó a la entidad un equipo internacional de peritos para analizar los expedientes y determinar las fallas en la investigación.
Se trata de cuatro expertos. El jefe responsable de la investigación es el costarricense Warren Campos M., y además están los investigadores de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), Lucía Margarita Luna Prado y Carlos Alberto Rodríguez Contreras, al igual que Guillermo A. Bedoya, egresado de la Universidad Politécnica de Cataluña. Los tres son de origen colombiano.
La llegada del equipo internacional –el cual no ha sido presentado aún a las activistas contra el feminicidio– es también una añeja demanda de grupos civiles y familiares de las mujeres víctimas de asesinatos y desapariciones en Chihuahua.
Los peritos fueron recomendados por asesores de Carlos Castresana Fernández, fiscal del Tribunal Supremo de España, y al final fueron avalados por la Unidad para la Promoción y la Defensa de los Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, dependencia federal encargada de dar seguimiento al cumplimiento de la sentencia de Campo Algodonero.
EXPECTATIVAS
Cecilia Escobar detalló que el equipo especial tendrá que definir los criterios bajo los que se revisarán los expedientes, así como definir la forma en que se evaluará el trabajo realizado hasta el momento por las autoridades involucradas en la investigación.
Del mismo modo deberá determinar si su trabajo se extenderá a los casos de los cuerpos hallados en el Valle de Juárez, como ya lo han solicitado las organizaciones ciudadanas.
Por su parte –abundó la activista–, la Fiscalía General de Chihuahua tendrá que determinar cuál será su postura frente a la labor de los expertos y de qué manera asumirá su responsabilidad en caso de que se encuentren omisiones, negligencias o fallas cometidas previamente por las autoridades judiciales.
VIOLENCIA
Llegan peritos externos; se reunirán en breve con activistas
Por: Anaiz Zamora Márquez
Cimacnoticias | México, DF.- En entrevista vía telefónica, Cecilia Escobar Martínez, integrante de la Red Mesa de Mujeres, explicó que la reunión con los peritos y la Fiscalía General del Estado de Chihuahua es para que expliquen la metodología con la que analizarán los expedientes de ocho mujeres asesinadas y cuyos cuerpos fueron encontrados en ese predio de Ciudad Juárez en 2001.
Como mandato de la sentencia emitida en 2009 por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) contra el Estado mexicano por el caso Campo Algodonero, la semana pasada llegó a la entidad un equipo internacional de peritos para analizar los expedientes y determinar las fallas en la investigación.
Se trata de cuatro expertos. El jefe responsable de la investigación es el costarricense Warren Campos M., y además están los investigadores de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), Lucía Margarita Luna Prado y Carlos Alberto Rodríguez Contreras, al igual que Guillermo A. Bedoya, egresado de la Universidad Politécnica de Cataluña. Los tres son de origen colombiano.
La llegada del equipo internacional –el cual no ha sido presentado aún a las activistas contra el feminicidio– es también una añeja demanda de grupos civiles y familiares de las mujeres víctimas de asesinatos y desapariciones en Chihuahua.
Los peritos fueron recomendados por asesores de Carlos Castresana Fernández, fiscal del Tribunal Supremo de España, y al final fueron avalados por la Unidad para la Promoción y la Defensa de los Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, dependencia federal encargada de dar seguimiento al cumplimiento de la sentencia de Campo Algodonero.
EXPECTATIVAS
Cecilia Escobar detalló que el equipo especial tendrá que definir los criterios bajo los que se revisarán los expedientes, así como definir la forma en que se evaluará el trabajo realizado hasta el momento por las autoridades involucradas en la investigación.
Del mismo modo deberá determinar si su trabajo se extenderá a los casos de los cuerpos hallados en el Valle de Juárez, como ya lo han solicitado las organizaciones ciudadanas.
Por su parte –abundó la activista–, la Fiscalía General de Chihuahua tendrá que determinar cuál será su postura frente a la labor de los expertos y de qué manera asumirá su responsabilidad en caso de que se encuentren omisiones, negligencias o fallas cometidas previamente por las autoridades judiciales.
9/28/2012
En un mes inician labores peritos internacionales en Juárez
Por Gladis Torres Ruiz
México, DF, 27 sep 12 (CIMAC).- A más tardar en un mes, una comisión de peritos internacionales expertos en violencia de género llegará a Ciudad Juárez, Chihuahua, para colaborar en las investigaciones del caso Campo Algodonero, informó Dilcya García Espinoza de los Monteros, comisionada Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres.
Entrevistada al concluir el foro “Masculinidad para una vida libre de violencia”, la comisionada aseguró que ya se tiene una lista de los probables peritos que participarán en las investigaciones del feminicidio en la urbe fronteriza, la cual –acotó– está avalada por la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas.
Precisó que la próxima semana se definirá quién estaría a cargo de ese grupo de expertos, toda vez que no se pueden adelantar los nombres, ya que serán las propias madres de las mujeres cuyos restos fueron encontrados en el Campo Algodonero, quienes decidan quién quedará al frente del proyecto, y a su vez el o la encargada definirá los nombres de los que participen en el equipo.
Señaló como probable coordinadora del grupo de peritos a la costarricense Ana Garita, quien ha trabajado en Guatemala en investigaciones similares y ya conoce casos de mujeres asesinadas en Juárez.
Dilcya García se rehusó a hablar sobre la probable participación del fiscal del Tribunal Supremo de España, Carlos Castresana, y reiteró que son las madres de las víctimas quienes definirán a los participantes.
Aclaró que las y los peritos no sólo trabajarán los expedientes de los tres casos de la sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, sino que abordarán los ocho asesinatos de las mujeres localizadas en Campo Algodonero.
Asimismo coadyuvarán en “tres asuntos conexos” a ese predio y otros casos que propongan organizaciones civiles y los que las madres de familia soliciten de manera expresa.
García destacó la llegada de las y los expertos a Juárez, toda vez que es gente especializada de Naciones Unidas que formará a expertos locales de la entidad.
“Esto generará la búsqueda de nuevas líneas de investigación, la posibilidad de encarar las investigaciones en tiempo real, y generar una mayor aptitud para poder encontrar responsables y meterlos a la cárcel, así como también localizar a las jóvenes desaparecidas”, explicó la funcionaria.
En entrevista telefónica por separado, Imelda Marrufo Nava, coordinadora de la Red Mesa de Mujeres de Ciudad Juárez, señaló que solicitarán a este grupo de peritos expertos que trabajen en los casos de los cuerpos encontrados a inicios de este año en Praxedis Guerrero, en el Valle de Juárez, así como en dos casos específicos de jóvenes desaparecidas.
Imelda Marrufo y Dilcya García coincidieron en que este equipo de investigación sentará las bases para trabajar en un futuro en casos de feminicidio y desapariciones de jóvenes en todo el país.
La titular de Conavim reconoció que la saliente administración cierra con muchos pendientes en materia de violencia contra las mujeres.
Dijo que si bien hubo avances como la tipificación del feminicidio en 20 entidades federativas, y la creación de cinco centros de justicia para las mujeres, “todavía persiste el feminicidio en diversas entidades, aún hay jóvenes desaparecidas y seguimos encontrando fosas clandestinas”. Concluyó: “No podemos cantar victoria; hay muchas cosas por hacer, y eso nos rebasa”.
México, DF, 27 sep 12 (CIMAC).- A más tardar en un mes, una comisión de peritos internacionales expertos en violencia de género llegará a Ciudad Juárez, Chihuahua, para colaborar en las investigaciones del caso Campo Algodonero, informó Dilcya García Espinoza de los Monteros, comisionada Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres.
Entrevistada al concluir el foro “Masculinidad para una vida libre de violencia”, la comisionada aseguró que ya se tiene una lista de los probables peritos que participarán en las investigaciones del feminicidio en la urbe fronteriza, la cual –acotó– está avalada por la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas.
Precisó que la próxima semana se definirá quién estaría a cargo de ese grupo de expertos, toda vez que no se pueden adelantar los nombres, ya que serán las propias madres de las mujeres cuyos restos fueron encontrados en el Campo Algodonero, quienes decidan quién quedará al frente del proyecto, y a su vez el o la encargada definirá los nombres de los que participen en el equipo.
Señaló como probable coordinadora del grupo de peritos a la costarricense Ana Garita, quien ha trabajado en Guatemala en investigaciones similares y ya conoce casos de mujeres asesinadas en Juárez.
Dilcya García se rehusó a hablar sobre la probable participación del fiscal del Tribunal Supremo de España, Carlos Castresana, y reiteró que son las madres de las víctimas quienes definirán a los participantes.
Aclaró que las y los peritos no sólo trabajarán los expedientes de los tres casos de la sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, sino que abordarán los ocho asesinatos de las mujeres localizadas en Campo Algodonero.
Asimismo coadyuvarán en “tres asuntos conexos” a ese predio y otros casos que propongan organizaciones civiles y los que las madres de familia soliciten de manera expresa.
García destacó la llegada de las y los expertos a Juárez, toda vez que es gente especializada de Naciones Unidas que formará a expertos locales de la entidad.
“Esto generará la búsqueda de nuevas líneas de investigación, la posibilidad de encarar las investigaciones en tiempo real, y generar una mayor aptitud para poder encontrar responsables y meterlos a la cárcel, así como también localizar a las jóvenes desaparecidas”, explicó la funcionaria.
En entrevista telefónica por separado, Imelda Marrufo Nava, coordinadora de la Red Mesa de Mujeres de Ciudad Juárez, señaló que solicitarán a este grupo de peritos expertos que trabajen en los casos de los cuerpos encontrados a inicios de este año en Praxedis Guerrero, en el Valle de Juárez, así como en dos casos específicos de jóvenes desaparecidas.
Imelda Marrufo y Dilcya García coincidieron en que este equipo de investigación sentará las bases para trabajar en un futuro en casos de feminicidio y desapariciones de jóvenes en todo el país.
La titular de Conavim reconoció que la saliente administración cierra con muchos pendientes en materia de violencia contra las mujeres.
Dijo que si bien hubo avances como la tipificación del feminicidio en 20 entidades federativas, y la creación de cinco centros de justicia para las mujeres, “todavía persiste el feminicidio en diversas entidades, aún hay jóvenes desaparecidas y seguimos encontrando fosas clandestinas”. Concluyó: “No podemos cantar victoria; hay muchas cosas por hacer, y eso nos rebasa”.
5/16/2012
Indagaciones por caso Campo Algodonero, igual que en 2001
Estado mexicano mantiene cuestionadas líneas de investigación
Por Gladis Torres Ruiz
México, DF, 15 may 12 (CIMAC).- A más de dos años de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) por el caso Campo Algodonero, las “investigaciones” del Estado mexicano para dar con los responsables de los asesinatos de tres mujeres y responder a la sentencia, son las mismas que las de 2001.
En el Segundo Informe de Cumplimiento de la Sentencia Dictada por la CoIDH en el caso “González y otras vs México” –conocido como Campo Algodonero– presentado por el Estado mexicano, se indica que las investigaciones están centradas en el círculo de amistades de Claudia Ivette González Banda, lograr entrevistarse con la tía de Laura Berenice Ramos Monárrez, y la captura “por cuarta ocasión” de Eduardo Chávez Marín por el asesinato de Esmeralda Herrera Monreal.
En el Segundo Informe –cuya copia tiene Cimacnoticias– hay un listado de oficios turnados para recuperar un camión, un vehículo y revisar fotografías de los hechos ocurridos en 2001.
El 10 de diciembre de 2009 la CoIDH concluyó que los homicidios de Esmeralda, Claudia Ivette y Laura Berenice ocurrieron en un contexto de discriminación y violencia contra las mujeres, y que durante la indagación de los hechos existió impunidad, por lo que condenó al Estado mexicano.
Cabe recordar que las autoridades involucradas en el cumplimiento de la sentencia (Secretaría de Relaciones Exteriores, el gobierno de Chihuahua, entre otras) se han caracterizado por declararse incompetentes en el caso, o declarar que la información está bajo reserva.
A fines de febrero pasado el Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) ordenó a la Secretaría de Gobernación (Segob) hacer público este informe, luego de que una particular intentó tener acceso vía una solicitud de transparencia.
En relación con el cumplimiento de la Sentencia Campo Algodonero, mañana la Comisión Especial de Feminicidios de la Cámara de Diputados se reunirá con autoridades federales, estatales y municipales.
En el reporte con sello de recibido por la CoIDH el 12 de diciembre de 2011 y firmado por la embajadora de México en Costa Rica, Zadalinda González, se indica que el 1 de diciembre del mismo año la Unidad Especializada en Investigación para Homicidios de Mujeres de la Fiscalía General del Estado Zona Norte, detuvo a Eduardo Chávez Marín como presunto responsable del homicidio de Esmeralda Monreal, de 15 años de edad. Chávez se declaró “chivo expiatorio”.
Siete días después –8 de diciembre de 2011– se dictó auto de formal prisión contra Chávez Marín, quien se encuentra bajo proceso penal.
Esta fue la cuarta vez que se giró orden de presentación contra Chávez Marín para presentar su declaración, lo cual no se precisa en el informe. En su momento, la abogada Karla Michel Salas, quien litigó uno de los casos ante el Sistema Interamericano, advirtió que las autoridades buscan vincularlo con el homicidio de la joven pese a no tener pruebas jurídicamente probatorias (Cimacnoticias 2 de diciembre de 2011).
Para las organizaciones, esta detención fue otra cortina de humo y simulación de la Fiscalía para cumplir con la sentencia.
La Fiscalía General de Chihuahua señala que Eduardo Chávez Marín, de 33 años de edad, es el décimo detenido al cual se le acusa de haber cometido alguno de los asesinatos de las nueve mujeres encontradas sin vida en el Campo Algodonero en 2001. En años anteriores detuvo a nueve hombres más, sin embargo siete fueron declarados inocentes.
Entre ellos están Gustavo González, alias “La Foca”, quien murió en prisión en circunstancias no aclaradas, y Víctor García Uribe, “El Cerillo”, liberado hace dos años.
SIN LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN
En el apartado III del informe titulado “Acciones efectuadas por el Estado para el cumplimiento de las medidas de reparación” se indica también el curso de las “investigaciones” por el homicidio de Claudia Ivette González, de 20 años de edad.
Se señala que el 10 de agosto de 2011 se solicitó la búsqueda de fotografías en archivo para “precisar los autos localizados en el lugar del hallazgo de cadáver…”.
Se hace referencia a un vehículo de la junta de Aguas de esta localidad y a un camión de transporte público que fue propiedad de Jesús Manuel Guardado, alias “El Tolteca”, consignado por homicidios dolosos de varias mujeres en Ciudad Juárez.
“El tolteca” fue detenido en 1999. Tras su captura denunció a otros cuatro inculpados, sin embargo después dijo en conferencia de prensa que tanto él como sus supuestos cómplices habían sido torturados por policías judiciales del estado para confesar. (Cimacnoticias 6 de abril de 1999).
El reporte entregado a la Corte sobre el caso de Ivette González finaliza diciendo que se “sigue investigando el entorno laboral de la víctima para determinar su círculo de amistades”.
En el caso de las investigaciones por el homicidio de Laura Berenice, de 17 años, en la página 37 del informe a la CoIDH el Estado mexicano señala que del 10 de mayo al 4 de julio de 2011, se narra el número de oficios girados entre procuradurías de Chihuahua y Tlaxcala para asegurar un vehículo relacionado con el caso.
En el reporte se explica que actualmente se trabaja en “la estructura de solicitud de asistencia jurídica internacional” para recabar el testimonio de María Sánchez, tía materna de Laura Berenice, de quien se sabe radica en Las Vegas, Nevada.
PENDIENTE APOYO INTERNACIONAL
Cabe recordar que las y los abogadas litigantes del caso ante la CoIDH han señalado en reiteradas ocasiones que los asesinos de Esmeralda, Laura Berenice y Claudia Ivette siguieron el mismo “modus operandi”: las desaparecieron, torturaron, las privaron de la vida, y arrojaron los cuerpos en el mismo lugar.
En comentarios adicionales el Estado mexicano señala que el 13 de abril de 2011 los representantes legales de las víctimas externaron la necesidad de que las pesquisas de los tres casos fueran sometidas a un análisis por parte de un grupo de expertas y expertos internacionales, a fin de prever otras líneas de investigación.
Después de tres reuniones más, el 5 de diciembre de 2011, acordaron que las y los familiares de las víctimas a través de sus representantes enviarían un oficio dirigido a la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim), solicitando la intervención de las y los peritos internacionales en los expedientes “con el objetivo de requerir a la Fiscalía del Estado de Chihuahua su anuencia respecto de la colaboración referida”.
Diez años después de los hallazgos de Campo Algodonero, los asesinatos no han sido esclarecidos.
1/15/2011
OSC acusan desinformación en caso Campo Algodonero

“Segob simula cumplir con sentencia de CoIDH”
Por Gladis Torres Ruiz
México, DF, 14 ene 11 (CIMAC).- Organizaciones de mujeres de Ciudad Juárez, Chihuahua, criticaron la falta de información por parte de autoridades locales, estatales y federales, respecto a las acciones realizadas por el Estado mexicano para cumplir la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) por el feminicidio en Campo Algodonero, perpetrado en 2001.
Integrantes de la Red Mesa de Mujeres de Ciudad Juárez acusaron que funcionarios de la Secretaría de Gobernación simulan dar cumplimiento a la sentencia, y pusieron como ejemplo que para la construcción de un monumento en memoria de las mujeres asesinadas en la localidad fronteriza “no se consultó a todas las y los involucrados tal y como lo mandata la Corte”.
Integrantes de la Red y de otras organizaciones, se reunieron el pasado miércoles con la Subcomisión de Coordinación y Enlace para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres en Ciudad Juárez, Chihuahua, para analizar los avances en el cumplimiento de la sentencia dictada por la CoIDH sobre tres de los ocho asesinatos de mujeres en Campo Algodonero.
Las activistas explicaron a Cimacnoticias que el resolutivo 17 de la sentencia señala que el Estado mexicano deberá, en el plazo de un año, levantar un monumento en memoria de las víctimas de homicidio por razones de género en la entidad, para lo cual las autoridades tendrán que consultar a las organizaciones de la sociedad civil a través de un procedimiento público y abierto.
Sin embargo, la Red Mesa de Mujeres de Ciudad Juárez denunció que la convocatoria para el monumento se lanzó de manera apresurada a fines de noviembre, y que las autoridades del municipio fronterizo dijeron haber tomado en cuenta a las organizaciones sobre el asunto cuando en realidad eso no ocurrió.
A su vez, las agrupaciones civiles cuestionaron la información oficial sobre la estandarización de todos los protocolos y manuales de investigación de delitos relacionados con las desapariciones, violencia sexual y homicidios de mujeres con perspectiva de género, toda vez que, aseguraron, ese mandato de la CoIDH no se ha cumplido.
La Red solicitó a los funcionarios una copia del primer informe que el Estado mexicano entregó al organismo internacional sobre el cumplimiento de la sentencia emitida el pasado 10 de diciembre. Advirtió que no hay razón alguna para que ese informe sea confidencial.
Las activistas insistieron en que la Subcomisión está obligada por ley a informar a las organizaciones de mujeres sobre el seguimiento en el cumplimiento de la sentencia: “No basta con que informen de palabra, lo queremos por escrito”, subrayaron.
Hasta ahora, el Estado mexicano sólo ha cumplido lo referente a la publicación de la sentencia en diferentes medios de comunicación y la página web de instancias gubernamentales, así como la indemnización por 851 mil dólares por concepto de daño material y moral para las tres familias de las víctimas
12/14/2010
Sostiene gobierno que cumple con sentencia de CoIDH

Aunque a las familias de las víctimas ninguna autoridad se ha acercado
Por Guadalupe Cruz Jaimes
México, DF. 13 dic. 10 (CIMAC).- Mientras que organizaciones y las familias de víctimas de feminicidio, en Ciudad Juárez, Chihuahua, denuncian que el Estado mexicano “simula” cumplir con la sentencia Campo Algodonero, emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH), el gobierno federal insiste en que ya cumplió con las medidas de reparación inmediatas.
Hoy, Alejandro Negrín, director general de Derechos Humanos y Democracia, de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que, a un año de la condena internacional por feminicidio, el Estado mexicano otorgó la indemnización económica a las familias, les brindó asistencia médica, creó un banco de información genética para identificar a las víctimas de este delito y también un micrositio para registrar las desapariciones de mujeres y niñas.
Aseguró que el memorial para dignificar a las víctimas de feminicidio, halladas en Campo Algodonero, en noviembre de 2001, estará listo el próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, fecha en la que el Estado mexicano hará el reconocimiento público de responsabilidad internacional por el asesinato de Claudia Ivette González, Esmeralda Herrera Monreal y Berenice Ramírez.
De acuerdo con Irma Monreal, madre de Esmeralda Herrera Monreal, una de las tres jóvenes víctimas de feminicidio, señaló a Cimacnoticias, una semana antes del primer aniversario de la sentencia que ninguna autoridad se había acercado a su familia para brindarle atención médica o para llegar a algún acuerdo en alguno de los puntos de la sentencia.
Durante el foro Diálogos sobre Protocolos de Atención y Prevención de la Violencia de Género, que se realizó hoy en la cancillería mexicana, el funcionario detalló que en el orden federal y local publicaron la sentencia, emitida por la CoIDH en diciembre de 2009.
En correspondencia con la indicación de la Corte, “continúan con la estandarización de los protocolos de investigación de los ministerios públicos para apegarlos a estándares internacionales, que permitan la investigación y sanción de manera adecuada para quienes cometen violencia sexual y de género”, mencionó el funcionario.
Para el cumplimiento de ese resolutivo se creó un grupo de trabajo, encabezado por la Procuraduría General de la República (PGR), integrado por especialistas como Samuel González Ruiz, Efraín Nieves y a Teresita Gómez de León.
La SRE y la Unión Europea (UE) pusieron a disposición de ese grupo, el Programa de Cooperación Técnica en Derechos Humanos, para apoyar en el “esfuerzo inicial” de creación del protocolo modelo que permita investigar las desapariciones, violencia sexual y homicidios de mujeres.
El grupo de trabajo ya culminó su labor con la “propuesta de un índice de protocolo modelo”, que plantea las directrices que la PGR deberá desarrollar y aplicar en el país, refirió Alejandro Negrín.
Además, el gobierno de Chihuahua dispuso de un micrositio que actualiza los reportes de ausencia de mujeres con información regionalizada, en el que se incorpora la información de las instituciones responsables de investigar desapariciones de mujeres jóvenes y niñas.
Sin embargo, Malú García Andrade, familiar de una víctima de feminicidio y representante de la organización “Nuestras Hijas de Regreso a Casa”, entrevistada al respecto, denunció que el micrositio no se actualiza desde 2007, a pesar de que las desapariciones de mujeres continúan. Tan sólo este año van 37 reportes.
En el foro realizado en la SRE, el funcionario también señaló que ya crearon una base de datos nacional de investigación genética, que “permite a personal de laboratorios forenses cotejar perfiles conocidos de ADN con las muestras biológicas recuperadas en las escenas de delitos”.
De acuerdo con la activista, quien junto con otras organizaciones, ha dado seguimiento al cumplimiento de la sentencia, este banco de datos no existe.
Dos de los resolutivos, que no fueron enunciados por Alejandro Negrín, y que debieron cumplirse este año son el reinicio de las investigaciones de la desaparición, tortura y asesinato de las tres jóvenes, y la investigación de los servidores públicos que provocaron que estos crímenes se mantengan impunes.
Para Irma Monreal esta es la principal petición, que a nueve años del asesinato de su hija y a un año de la sentencia de la CoIDH, sigue siendo ignorada por el Estado mexicano.
12/10/2010
Con colocar una piedra, simularán cumplir sentencia de CoIDH
De la redacción
México, D.F 9 dic 10 (CIMAC).- A un año de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH), sentenció al Estado mexicano por el caso “Campo Algodonero”, y ante la nula disposición de los gobiernos local y federal para darle cumplimiento, las familias de las víctimas y las organizaciones que las representan, solicitarán a la Corte que realice una audiencia de supervisión.
En un comunicado de prensa, las familias de las víctimas, la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD) y el Centro para el Desarrollo Integral de la Mujer (CEDIMAC) de Ciudad Juárez, Chihuahua, evidenciaron que hasta hoy la condena no se ha cumplido y tampoco nadie ha sido sancionado por los asesinatos de Esmeralda, Laura Berenice y Claudia Ivette.
Denunciaron que mañana 10 de diciembre al cumplirse un año de la sentencia, cuando el gobierno mexicano debería de informar a la CoIDH sobre las acciones realizadas para cumplirla, los gobiernos local y federal pretenden realizar un acto para “reconocer la responsabilidad internacional del Estado” y colocar la primera piedra del monumento en memoria de las víctimas.
Sin embargo, este no cumplirá con lo que establece la sentencia ya que, “no será público ni lo encabezará el gobernador del Estado de Chihuahua y tampoco Felipe Calderón, debido a la inseguridad que se vive en Ciudad Juárez y por el temor de una manifestación en su contra”.
A esta simulación, se añade que en lugar de develar el memorial para las víctimas de violencia de género, los gobiernos local y federal “colocarán la primera piedra de un proyecto que aún no está definido y por lo tanto no cuenta con el aval de las familias ni de la comunidad de madres de víctimas de feminicidio, tal y como lo establece la sentencia”.
Cabe destacar que para el evento se incluyó la participación de las familias Monreal, Monárrez y González sin consultarlas previamente, por lo que afirmaron no acudirán al acto porque consideran que esto contradice el espíritu y lo establecido en la sentencia, pues no será un acto reparador para las familias y la sociedad mexicana.
AUDIENCIA DE SUPERVISIÓN A LA CoIDH
Las familias de las víctimas y las organizaciones que las representan, informaron que solicitarán a la CoIDH realice una Audiencia de supervisión, por la nula disposición de los gobiernos local y federal para dar cabal cumplimiento a la sentencia.
Solicitarán a la Comisión Especial de Feminicidios de la Cámara de Diputados informe a la Corte sobre el proceso de ejecución de la sentencia y coadyuve en el impulso de una audiencia pública de supervisión de su cumplimiento.
Igualmente, que exija a través de todos los medios legales y políticos a su alcance, a Felipe Calderón Hinojosa, al gobernador de Chihuahua César Duarte Jáquez, y al presidente Municipal de Ciudad Juárez Héctor Murguía Lardizábal, el cumplimiento de la Sentencia.
Cabe recordar que en la sentencia de la CoIDH, se acusa al Estado mexicano de violar el derecho a la vida, a la integridad y libertad personal en perjuicio de tres de las ocho víctimas de feminicidio del “Campo Algodonero” en Ciudad Juárez, y lo responsabiliza por no haber adoptado medidas de protección eficaces e inmediatas ante las denuncias de desaparición de mujeres en la entidad, documentadas desde 1993.
Si bien en su sentencia, la Corte no reconoce el término feminicidio, sí reconoce que en México existen los asesinatos por motivos de género, es decir se asesina a las mujeres por el sólo hecho de serlo, Marcela Lagarde sostiene que el feminicidio es un crimen de odio contra las mujeres.
De acuerdo con la sentencia de la CoIDH, durante este primer año, el Estado mexicano debió: reiniciar las investigaciones de la desaparición, tortura y asesinato de las tres jóvenes.
Investigar a los servidores públicos que provocaron que estos crímenes se mantengan impunes; publicar la sentencia íntegra en las páginas de internet de los gobiernos federal y local; realizar una página de internet con la información de todas las mujeres y niñas desaparecidas desde 1993 en el Estado de Chihuahua.
Crear una base de datos que contenga la información de mujeres y niñas desaparecidas a nivel nacional; crear un Banco Nacional de Información genética; realizar un acto público donde reconozca su responsabilidad internacional y develar un monumento en memoria de Laura Berenice, Esmeralda y Claudia Ivette y todas las demás mujeres y niñas víctimas de homicidio por razones de género en Ciudad Juárez.
12/01/2010
Sólo hace falta voluntad del Estado para acatar sentencia de CoIDH

No hay excusa para no cumplir en Campo Algodonero; expertos
Por Guadalupe Cruz Jaimes, enviada
Ciudad Juárez, Chi, 30 nov 10 (CIMAC).- El Estado mexicano sólo necesita voluntad política para cumplir con la sentencia de “Campo Algodonero”, que emitió en su contra la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH), por feminicidio en esta ciudad y no requiere de ninguna ley adicional para su ejecución, coincidieron especialistas.
Durante el foro “Justiciabilidad de los derechos humanos de las mujeres: a un año de la sentencia Campo Algodonero, que se realizó ayer aquí, Rosa María Álvarez, jueza ad hoc en el caso, aclaró que para que las autoridades del país lleven a cabo la sentencia “no hace falta otra legislación, porque se basa en los acuerdos de la Convención Americana de Derechos Humanos”. La participación de la jurista, contradice las declaraciones de funcionarios públicos como José Antonio Guevara Bermúdez titular de la Unidad para la Promoción y Defensa de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación quien ha sugerido la creación de una ley que indique cómo deben aplicarse las sentencias de la CoIDH y argumentado la falta de recursos para aplicarla (Cimacnoticias 28 junio 10).
La integrante del Instituto de Investigaciones Jurídicas, de la Universidad Nacional Autónoma de México, añadió que México, como Estado parte de la Convención, está comprometido a “acatar los fallos, sin que pueda escudarse en el derecho interno para dejar de cumplir con sus obligaciones”. Rosa María Álvarez mencionó que “de acuerdo con los tratados internacionales firmados por México, no hay ninguna excusa para no dar cumplimiento a esta sentencia”. Juan Pablo Albán Alencastro, abogado que coordinó el grupo de litigio de la CoIDH en el caso Campo Algodonero, refirió que para que el Estado mexicano cumpla “hace falta voluntad política”, ya que no existe ningún mecanismo político o diplomático que pueda obligarlo.
El sistema de Europa es ejemplo de aplicación de políticos y diplomáticos de sanción efectivos, cuando incumplen alguna sentencia en materia de derechos humanos, uno de ellos es la suspensión del voto en las asambleas, lo que puede traer como consecuencia el término de relaciones comerciales o inclusive la exclusión de la comunidad europea. El experto en derecho internacional de los derechos humanos explicó que al carecer de estos mecanismos, “el sistema interamericano queda a la buena voluntad de los Estados parte, que siendo también, incumplidores de las sentencias de la Corte, no quieren hacerle a los otros, lo que eventualmente les darán a ellos”. “La denuncia de incumplimiento acarrearía en el peor de los casos, un llamado de atención o una manifestación de preocupación de la CoIDH”. “Ha pasado un año y hasta hace unas semanas, el panorama del cumplimiento de la sentencia no era alentador”.
El incumplimiento de la sentencia “transmite el mensaje de que los crímenes de esta naturaleza no son importantes, la invisibilización no es causa del infortunio, es una acción intencional orientada a minimizar un problema muy serio”. Previo a la sentencia, dijo, “no existía voluntad política para avanzar en una reparación sustancial a las víctimas, sobre todo de medidas de justicia y garantías de no repetición”. “A partir de la publicación del fallo, tuvimos la preocupación seria acerca de la forma en que el Estado mexicano iba a dar cumplimiento”, por lo que la falta de voluntad para cumplirla no es motivo de sorpresa.
Lamentablemente, México no es el único caso, ya que en los 31 años de existencia del sistema interamericano, la CoIDH ha sometido 150 casos, de los cuales 130 han sido resueltos, de éstos 16 han sido cerrados: 4 por defectos procesales, 6 por cansancio (cumplimiento parcial de los Estados y la imposibilidad ante la Corte de que se lleve a un cumplimiento total) y sólo 6 por cumplimiento total. En este escenario, es posible solicitar a la CoIDH que realice una audiencia de cumplimiento, en la que el Estado mexicano se presente a rendir cuentas acerca del cumplimiento de la sentencia.
De igual modo, es preciso pensar en el “quehacer interno para obligar al Estado mexicano a cumplir la sentencia”, ejemplo de ello, es el reclamo de la sociedad civil organizada y de organismos públicos como la Comisión Especial de Feminicidios, de la Cámara de Diputados, concluyó Albán Alencastro.
Ciudad Juárez, Chi, 30 nov 10 (CIMAC).- El Estado mexicano sólo necesita voluntad política para cumplir con la sentencia de “Campo Algodonero”, que emitió en su contra la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH), por feminicidio en esta ciudad y no requiere de ninguna ley adicional para su ejecución, coincidieron especialistas.
Durante el foro “Justiciabilidad de los derechos humanos de las mujeres: a un año de la sentencia Campo Algodonero, que se realizó ayer aquí, Rosa María Álvarez, jueza ad hoc en el caso, aclaró que para que las autoridades del país lleven a cabo la sentencia “no hace falta otra legislación, porque se basa en los acuerdos de la Convención Americana de Derechos Humanos”. La participación de la jurista, contradice las declaraciones de funcionarios públicos como José Antonio Guevara Bermúdez titular de la Unidad para la Promoción y Defensa de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación quien ha sugerido la creación de una ley que indique cómo deben aplicarse las sentencias de la CoIDH y argumentado la falta de recursos para aplicarla (Cimacnoticias 28 junio 10).
La integrante del Instituto de Investigaciones Jurídicas, de la Universidad Nacional Autónoma de México, añadió que México, como Estado parte de la Convención, está comprometido a “acatar los fallos, sin que pueda escudarse en el derecho interno para dejar de cumplir con sus obligaciones”. Rosa María Álvarez mencionó que “de acuerdo con los tratados internacionales firmados por México, no hay ninguna excusa para no dar cumplimiento a esta sentencia”. Juan Pablo Albán Alencastro, abogado que coordinó el grupo de litigio de la CoIDH en el caso Campo Algodonero, refirió que para que el Estado mexicano cumpla “hace falta voluntad política”, ya que no existe ningún mecanismo político o diplomático que pueda obligarlo.
El sistema de Europa es ejemplo de aplicación de políticos y diplomáticos de sanción efectivos, cuando incumplen alguna sentencia en materia de derechos humanos, uno de ellos es la suspensión del voto en las asambleas, lo que puede traer como consecuencia el término de relaciones comerciales o inclusive la exclusión de la comunidad europea. El experto en derecho internacional de los derechos humanos explicó que al carecer de estos mecanismos, “el sistema interamericano queda a la buena voluntad de los Estados parte, que siendo también, incumplidores de las sentencias de la Corte, no quieren hacerle a los otros, lo que eventualmente les darán a ellos”. “La denuncia de incumplimiento acarrearía en el peor de los casos, un llamado de atención o una manifestación de preocupación de la CoIDH”. “Ha pasado un año y hasta hace unas semanas, el panorama del cumplimiento de la sentencia no era alentador”.
El incumplimiento de la sentencia “transmite el mensaje de que los crímenes de esta naturaleza no son importantes, la invisibilización no es causa del infortunio, es una acción intencional orientada a minimizar un problema muy serio”. Previo a la sentencia, dijo, “no existía voluntad política para avanzar en una reparación sustancial a las víctimas, sobre todo de medidas de justicia y garantías de no repetición”. “A partir de la publicación del fallo, tuvimos la preocupación seria acerca de la forma en que el Estado mexicano iba a dar cumplimiento”, por lo que la falta de voluntad para cumplirla no es motivo de sorpresa.
Lamentablemente, México no es el único caso, ya que en los 31 años de existencia del sistema interamericano, la CoIDH ha sometido 150 casos, de los cuales 130 han sido resueltos, de éstos 16 han sido cerrados: 4 por defectos procesales, 6 por cansancio (cumplimiento parcial de los Estados y la imposibilidad ante la Corte de que se lleve a un cumplimiento total) y sólo 6 por cumplimiento total. En este escenario, es posible solicitar a la CoIDH que realice una audiencia de cumplimiento, en la que el Estado mexicano se presente a rendir cuentas acerca del cumplimiento de la sentencia.
De igual modo, es preciso pensar en el “quehacer interno para obligar al Estado mexicano a cumplir la sentencia”, ejemplo de ello, es el reclamo de la sociedad civil organizada y de organismos públicos como la Comisión Especial de Feminicidios, de la Cámara de Diputados, concluyó Albán Alencastro.
11/30/2010
A un año de la sentencia de Campo Algodonero
LLamado Internacional de Solidaridad
Lectura del llamado nacional e internacional a la Solidaridad para demandar al Gobierno Mexicano el cumplimiento de la Sentencia de la Corte Interamericana en el caso Campo Algodonero por la Dip. Teresa Incháustegui, Presidenta de la Comisión Especial para conocer y dar Seguimiento Puntual y Exhaustivo a las Acciones que han emprendido las Autoridades Competentes en relación a los Feminicidios registrados en México.
Organizan
La Comisión Especial para conocer y dar Seguimiento Puntual y Exhaustivo a las Acciones que han emprendido las Autoridades Competentes en relación a los Feminicidios registrados en México, el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (Parte de ONU-Mujeres), la Campaña Regional de la ONU-Únete para poner fin a la violencia contra las Mujeres, el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, el Comité de América Latina y el Caribe para la defensa de los Derechos de las Mujeres (CLADEM), la Red de Organismos Civiles de Derechos Humanos "Todos los derechos para todas y todos", Amnistía Internacional-Sección México, la Asociación Nacional de Abogados Democráticos, la Red Ciudadana de no Violencia y Dignidad Humana, el Centro para el Desarrollo Integral de la Mujer, la Red Mesa de Mujeres de Ciudad Juárez, Mujeres por México en Chihuahua, Nuestras hijas de regreso a casa, el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres, el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollah y la Red de Investigadoras por la vida y la libertad de las Mujeres, convocan al Foro Internacional:
Lectura del llamado nacional e internacional a la Solidaridad para demandar al Gobierno Mexicano el cumplimiento de la Sentencia de la Corte Interamericana en el caso Campo Algodonero por la Dip. Teresa Incháustegui, Presidenta de la Comisión Especial para conocer y dar Seguimiento Puntual y Exhaustivo a las Acciones que han emprendido las Autoridades Competentes en relación a los Feminicidios registrados en México.
Organizan
La Comisión Especial para conocer y dar Seguimiento Puntual y Exhaustivo a las Acciones que han emprendido las Autoridades Competentes en relación a los Feminicidios registrados en México, el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (Parte de ONU-Mujeres), la Campaña Regional de la ONU-Únete para poner fin a la violencia contra las Mujeres, el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, el Comité de América Latina y el Caribe para la defensa de los Derechos de las Mujeres (CLADEM), la Red de Organismos Civiles de Derechos Humanos "Todos los derechos para todas y todos", Amnistía Internacional-Sección México, la Asociación Nacional de Abogados Democráticos, la Red Ciudadana de no Violencia y Dignidad Humana, el Centro para el Desarrollo Integral de la Mujer, la Red Mesa de Mujeres de Ciudad Juárez, Mujeres por México en Chihuahua, Nuestras hijas de regreso a casa, el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres, el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollah y la Red de Investigadoras por la vida y la libertad de las Mujeres, convocan al Foro Internacional:
AUDIOS DEL EVENTO EN LA WEB DE RADIO INTERNACIONAL FEMINISTA
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AUDIOS DEL EVENTO
1. La agenda del derecho de las mujeres a una vida libre de violencia en la ONU
1. Valoración de las acciones realizadas por las autoridades mexicanas locales y federales para el cumplimiento de la Sentencia
2. La Sentencia de Campo Algodonero como precedente de la justiciabilidad de los derechos humanos de las Mujeres, en especial el derecho a una vida libre de violencia.
2.1 La perspectiva mexicana de la sentencia y la importancia de su cumplimiento
2.2 La perspectiva regional-internacional de la sentencia y la importancia de su cumplimiento
Madre de víctima, a un año de sentencia de Campo Algodonero Castigo para asesinos de nuestras hijas, más que indemnización: Irma Monreal Por Guadalu

Madre de víctima, a un año de sentencia de Campo Algodonero
Por Guadalupe Cruz Jaimes, enviada
Ciudad Juárez, Chih, 29 nov 10 (CIMAC).- Más que una indemnización económica, las madres y familiares de las víctimas de feminicidio en Ciudad Juárez, halladas en el predio Campo Algodonero, exigen justicia, “que los asesinos y las autoridades omisas reciban una sanción”. A nombre de las madres y familias de Claudia Ivete González y Laura Berenice Ramos, quienes como su hija, Esmeralda Herrera Monreal, fueron asesinadas en esta localidad, Irma Monreal puntualizó que “lo que queremos es castigo para quienes mataron a nuestras hijas y para quienes no hicieron lo que debieron para encontrarlas cuando desaparecieron”.
En el Foro Justiciabilidad de los Derechos Humanos de las Mujeres: a un Año de la Sentencia de Campo Algodonero emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) en contra del Estado mexicano, subrayó que la sentencia señala que deberá dar una indemnización económica a las tres familias.
También establece atención médica y psicológica para las familias, que a la fecha no han recibido, pero también indica la investigación y sanción para los servidores públicos que negaron el acceso a la justicia para las víctimas, desde el momento en que no iniciaron la indagación cuando fueron reportadas como desaparecidas. Malú García Andrade, de la organización “Nuestras Hijas de Regreso a Casa”, solicitó a las integrantes de la Comisión Especial de Feminicidios que “impulse y verifique la sanción a los servidores públicos”, que violentaron los derechos humanos de las víctimas y de sus familias.
De lo contrario, el mensaje que se sigue enviando es de impunidad para México y también para América Latina, aseveró María de la Luz Estrada, coordinadora del Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidio (OCNF), durante su participación en el Foro convocado en esta ciudad. La sentencia de la CoIDH detalla la reparación del daño enfocada a la vocación transformadora, de pleno goce de derechos humanos, así como a la atención, prevención y sanción para garantías de no repetición.
Sin embargo, no ha habido voluntad política para cumplirla y persiste el feminicidio en el país y en Chihuahua, en esta entidad de enero de 2009 a junio de 2010, se registraron 271 homicidios dolosos, en los que no pudo determinarse si fue feminicidio, debido a que las autoridades se negaron a dar información acerca de las características de los crímenes. La realidad nacional es semejante, ya que las autoridades de los tres órdenes de gobierno permanecen en la simulación “se hace, pero no se hace”.
De acuerdo con la investigación y análisis del Observatorio, con base en información dada a conocer por 11 procuradurías estatales, de las 18 a las que se les solicitó información, de enero de 2009 a junio de 2010 se registraron 890 asesinatos dolosos contra mujeres, de los cuales 309 se cometieron en el Estado de México. Además de Chihuahua, los estados que no brindaron información acerca de las características de los homicidios son Chiapas, Quintana Roo, Veracruz y Oaxaca. Luego de 17 años de haberse conocido esta problemática, el Estado mexicano no cuenta con información precisa, cuando desde 2007, la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, estableció la necesidad de tener un banco nacional de datos, que permita un diagnóstico de la problemática.
Según la indagación del OCNF, del total de casos de feminicidio, 40 por ciento tenía entre 10 y 30 años de edad. Más de la tercera parte desarrollaba actividades económicas fuera del hogar. El 58 por ciento de los casos, las mujeres murieron por acciones que implicaron un alto grado de violencia. 5 de cada 10 de las mujeres asesinadas fueron halladas en la vía pública, mientras que al 20 por ciento las encontraron en sus casas.
De los 890 asesinatos dolosos, sólo 40 por ciento recibieron una sentencia, aunque se desconoce si éstas fueron absolutorias o condenatorias. Lo anterior, permite concluir que la prevalencia del feminicidio en el país se debe, entre otras causas, a una limitada o ausente impartición de justicia, así como a la discriminación de género “que se exacerba debido a la permisividad del Estado mexicano”. Roxana Arroyo, directora de la Fundación Género y Justicia del Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito, en Costa Rica, refirió que mientras no haya sanción “el camino a la justicia queda truncado”.
Este hecho, impide “la no repetición en México, pero también tiene dimensión en Latinoamérica”. Por lo que es “imperativo” que el Estado mexicano, atienda la sentencia, cuya importancia radica en señalar la transversalidad de la perspectiva de género en la impartición de justicia. La sentencia refiere una “nueva cultura jurídica, que debe tener transversalización de género, ya que si esto no se logra no se va a reparar a las víctimas y no se garantiza que no se vuelva a repetir.
Además, es un “aporte positivo a la protección de los derechos humanos de las mujeres”, ya que se convierte en la medida “estándar” de cómo se deben cumplir los derechos establecidos en la Convención de la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra las Mujeres (CEDAW) y en la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la violencia contra la Mujer (Belém do Pará). La sentencia de la CoIDH plantea que sin acceso a la justicia sin discriminación y sin igualdad sustantiva en la sociedad, el feminicidio se seguirá repitiendo.
Ciudad Juárez, Chih, 29 nov 10 (CIMAC).- Más que una indemnización económica, las madres y familiares de las víctimas de feminicidio en Ciudad Juárez, halladas en el predio Campo Algodonero, exigen justicia, “que los asesinos y las autoridades omisas reciban una sanción”. A nombre de las madres y familias de Claudia Ivete González y Laura Berenice Ramos, quienes como su hija, Esmeralda Herrera Monreal, fueron asesinadas en esta localidad, Irma Monreal puntualizó que “lo que queremos es castigo para quienes mataron a nuestras hijas y para quienes no hicieron lo que debieron para encontrarlas cuando desaparecieron”.
En el Foro Justiciabilidad de los Derechos Humanos de las Mujeres: a un Año de la Sentencia de Campo Algodonero emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) en contra del Estado mexicano, subrayó que la sentencia señala que deberá dar una indemnización económica a las tres familias.
También establece atención médica y psicológica para las familias, que a la fecha no han recibido, pero también indica la investigación y sanción para los servidores públicos que negaron el acceso a la justicia para las víctimas, desde el momento en que no iniciaron la indagación cuando fueron reportadas como desaparecidas. Malú García Andrade, de la organización “Nuestras Hijas de Regreso a Casa”, solicitó a las integrantes de la Comisión Especial de Feminicidios que “impulse y verifique la sanción a los servidores públicos”, que violentaron los derechos humanos de las víctimas y de sus familias.
De lo contrario, el mensaje que se sigue enviando es de impunidad para México y también para América Latina, aseveró María de la Luz Estrada, coordinadora del Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidio (OCNF), durante su participación en el Foro convocado en esta ciudad. La sentencia de la CoIDH detalla la reparación del daño enfocada a la vocación transformadora, de pleno goce de derechos humanos, así como a la atención, prevención y sanción para garantías de no repetición.
Sin embargo, no ha habido voluntad política para cumplirla y persiste el feminicidio en el país y en Chihuahua, en esta entidad de enero de 2009 a junio de 2010, se registraron 271 homicidios dolosos, en los que no pudo determinarse si fue feminicidio, debido a que las autoridades se negaron a dar información acerca de las características de los crímenes. La realidad nacional es semejante, ya que las autoridades de los tres órdenes de gobierno permanecen en la simulación “se hace, pero no se hace”.
De acuerdo con la investigación y análisis del Observatorio, con base en información dada a conocer por 11 procuradurías estatales, de las 18 a las que se les solicitó información, de enero de 2009 a junio de 2010 se registraron 890 asesinatos dolosos contra mujeres, de los cuales 309 se cometieron en el Estado de México. Además de Chihuahua, los estados que no brindaron información acerca de las características de los homicidios son Chiapas, Quintana Roo, Veracruz y Oaxaca. Luego de 17 años de haberse conocido esta problemática, el Estado mexicano no cuenta con información precisa, cuando desde 2007, la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, estableció la necesidad de tener un banco nacional de datos, que permita un diagnóstico de la problemática.
Según la indagación del OCNF, del total de casos de feminicidio, 40 por ciento tenía entre 10 y 30 años de edad. Más de la tercera parte desarrollaba actividades económicas fuera del hogar. El 58 por ciento de los casos, las mujeres murieron por acciones que implicaron un alto grado de violencia. 5 de cada 10 de las mujeres asesinadas fueron halladas en la vía pública, mientras que al 20 por ciento las encontraron en sus casas.
De los 890 asesinatos dolosos, sólo 40 por ciento recibieron una sentencia, aunque se desconoce si éstas fueron absolutorias o condenatorias. Lo anterior, permite concluir que la prevalencia del feminicidio en el país se debe, entre otras causas, a una limitada o ausente impartición de justicia, así como a la discriminación de género “que se exacerba debido a la permisividad del Estado mexicano”. Roxana Arroyo, directora de la Fundación Género y Justicia del Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito, en Costa Rica, refirió que mientras no haya sanción “el camino a la justicia queda truncado”.
Este hecho, impide “la no repetición en México, pero también tiene dimensión en Latinoamérica”. Por lo que es “imperativo” que el Estado mexicano, atienda la sentencia, cuya importancia radica en señalar la transversalidad de la perspectiva de género en la impartición de justicia. La sentencia refiere una “nueva cultura jurídica, que debe tener transversalización de género, ya que si esto no se logra no se va a reparar a las víctimas y no se garantiza que no se vuelva a repetir.
Además, es un “aporte positivo a la protección de los derechos humanos de las mujeres”, ya que se convierte en la medida “estándar” de cómo se deben cumplir los derechos establecidos en la Convención de la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra las Mujeres (CEDAW) y en la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la violencia contra la Mujer (Belém do Pará). La sentencia de la CoIDH plantea que sin acceso a la justicia sin discriminación y sin igualdad sustantiva en la sociedad, el feminicidio se seguirá repitiendo.
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