4/07/2018

Mujeres migrantes: producen riqueza, padecen violencia


Se encrudece trato con Trump  


Las mujeres migrantes de todo el mundo envían 60.1 billones de dólares a sus lugares de origen*. Una súper fuerza económica que, sin embargo, recibe salarios inferiores a los de los hombres y que, peor aún, es víctima de múltiples formas de violencia.
Esa enorme fuerza productora de riqueza está constituida por más de 244 millones de mujeres, se informó durante la mesa que realizó ONU-Mujeres el pasado 21 de marzo, para hablar sobre los obstáculos y adversidades que enfrentan las migrantes, en el marco de la CSW 62 Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer.  
La directora de ONU-Mujeres Phumzile Mlambo-Ngcuka, recordó que las migrantes son  quienes velan por sus familias e intervienen en sus comunidades, al trabajar y enviar sus remesas. Sin embargo, cuando migran sufren porque muchas veces son vendidas, traficadas como esclavas o como trabajadoras del hogar.  
Además, son las peor pagadas, con salarios precarios. En el caso de las trabajadoras del hogar, se quedan en su lugar empleo porque no tienen a dónde ir, y ahí mismo sufren violencia y abuso, ya que en muchas ocasiones les secuestran sus documentos. Esto las coloca en riesgo de ser repatriadas más facilmente e incluso deportadas, lo que también puede poner en riesgo su vida, denunció Mlambo-Ngcuka.
Y lo más negativo, sostuvo, es que sufren abuso psíquico y físico, tanto en su país de origen como en el de destino. Y también en ambos países sufren de falta de servicios básicos y de justicia. Por eso es urgente que ellas tengan acceso a la justicia, "ser líderesas más no víctimas y contar con todas sus compensaciones y beneficios".
La integrante del Comité de Protección de Derechos Humanos de la ONU, María Landdazuri de Mora, dijo que ante la violencia que enfrentan las mujeres migrantes, los países miembros de Naciones Unidas deben poner atención en sus Derechos Humanos, ya que la migración es un movimiento humano regular.  
En la mesa de análisis, que tuvo lugar durante una tormenta de nieve, las y los participantes -entre ellos  Juan Carlos Mendoza García, representante permanente de Costa Rica ante la ONU; Louise Blais, representante permanente del Canadá ante la ONU; Carla Mucavi, directora de la FAO; Paola Cyment, de Argentina y, Jenna Hennebry- coincidieron en que faltan políticas para proteger a las mujeres migrantes.
Recordaron también que los motivos de la migración tienen que ver con las condiciones de pobreza, falta de trabajo, por la inseguridad, la violencia y, por supuesto, por hambre. Se les tiene que dar un trato equitativo, de cooperación y sin discriminación, porque hacen una contribución muy importante, que requiere de ser reconocida a nivel global. Se deben de adoptar políticas de participación para mujeres lideresas porque, contrario a lo que dicen políticos y medios de comunicación, una migrante no se convierte en criminal por no tener visa.
Una mujer llamada María, me narró cómo, desde antes de iniciar su trayecto, muchas migrantes (como ella lo hizo) tienen que tomar anticonceptivos al momento de iniciar su recorrido por temor a ser violentadas sexualmente durante su trayectoria.
En el estudio de ONU Mujeres "Woman workers journey trough the margins, labour migrantion and trafficking" (2014) se habla también de cómo muchas mujeres migrantes  pasan como hombres, se cortan el cabello, se ponen cinta adhesiva (tape) en sus pechos para cubrirlos o pretenden parecer lesbianas, para que los agresores no se les acerquen.  
Ya en el lugar de destino, las mujeres migrantes no reciben mejores salarios, ya que les pagan menos que a los hombres por el mismo trabajo o se les relega a los servicios de  cuidado de la salud y de menores de edad, limpieza, empleadas de fábricas o del campo.
Sin embargo, pese a todos los obstáculos que enfrentan, son ellas quienes envían más dinero a sus lugares de origen, en donde es casi siempre otra mujer quien recibe el recurso, para invertirlo en educación, salud y desarrollo de la comunidad. Aún más, al enviar sus remesas, pagan más por el envío, pues no cuentan con cuentas bancarias.
Es urgente voltear a verlas, reconocer su trabajo, insistieron, porque gracias a ellas se dan grandes cambios en sus familias, en sus comunidades y en sus países. Urge también reconocerlas porque con el actual gobierno de Donald Trump en Estados Unidos, la injusticia contra ellas se duplica, ya que no denuncian violencia familiar por temor a que las deporten o deporten a sus esposos o compañeros.  
En materia salarial, con Trump el abuso se recrudece ya que si ganan 10 dólares la hora y no pueden exigir más, también ante el temor de ser deportadas. Por eso, las mujeres migrantes llevan implícita la exigencia de justicia, dijeron las y los participantes.
Y ahora, con la frontera México-Estados Unidos militarizada, por órdenes de Trump, el cruce para las mujeres migrantes será mucho más tortuoso. No podemos permanecer indiferentes, porque quien dice no saber de sus sufrimientos miente.
CIMACFoto: Itandehui Reyes Díaz
Por: Leticia Puente Beresford
Cimacnoticias | Nueva York.-

Por un trabajo digno


OPINIÓN
   Cristal de Roca
Por: Cecilia Lavalle*


Marcelina es una mujer bajita, que habla quedito, sonríe fuerte y mira profundo. Supe de ella como se sabe de las personas que hacen que nuestro país sea mejor: se cruzan en nuestro camino y traen vientos frescos de justicia.
Ni en sueños imaginó ser activista social. Claro que tampoco imaginó que viajaría por medio mundo para aprender, reflexionar, compartir experiencias y hacer alianzas con otras que, como ella, trabajan por un mundo donde todas y todos quepan bien.
Y no pudo soñarlo ni imaginarlo porque quienes nacen en lugares donde todo es precario, los sueños y la imaginación suelen tener poco espacio y corto aliento.
Pero a veces las injusticias suelen ser un acicate poderoso para remontar lo precario y soñar e imaginar lo deseable, y luego trabajar para hacerlo posible.
Marcelina Bautista Bautista nació en Nochtixtlán, Oaxaca. Ese estado que no ha dejado de doler desde hace mucho. A los 14 años se trasladó a la Ciudad de México en busca de sustento. Y ahí laboró como trabajadora del hogar durante 21 años. Tiempo suficiente para vivir un rosario de injusticias, abusos y violencias.
Pero también, tiempo suficiente para tomar conciencia, conocer a otras mujeres en la misma situación y emprender acciones para cambiar esa realidad.
Así, fundó primero el Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH) y luego, el 30 de agosto de 2015, el Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar (SINACTRAHO).
¿Por qué? Pues porque las condiciones en las que trabajan son absolutamente injustas. En general, carecen de un contrato laboral; muchas ni siquiera tienen horario establecido, de manera que trabajan 12, 18 horas o más. Algunas tampoco tienen establecido días de descanso. Otras no tienen salario, porque les dicen que les pagan con techo y comida. Y ya ni hablamos de aguinaldo y otras prestaciones.
Acaso usted me diga, “yo le pago más que el salario mínimo”, “claro que pago vacaciones, e incluso le pago el día si no viene porque está enferma”. El punto es que todo eso es discrecional.
Usted puede pagar eso si quiere y si no, no. Y no hay ninguna ley –hasta hoy- que regule las condiciones de ese trabajo. Por eso son invisibles los abusos.
El SINACTRAHO es una organización sin fines de lucro que trabaja precisamente por los Derechos Humanos laborales de sus integrantes. Su lema es “Por un trabajo digno”.
Y han emitido una serie de documentos. Uno de ellos señala los derechos y obligaciones laborales. Y otro se titula “Nombre digno”, que busca erradicar los términos ofensivos y discriminatorios.
El término “servidumbre”, explican, tiene su origen en la Edad Media y aquellas características ya no corresponden a las que debe tener una persona sujeta de derechos. Asimismo, tampoco aceptan el término “domésticas”, porque alude a creer que son propiedad de las personas para las que trabajan. Lo correcto es llamarles trabajadoras del hogar.
El 30 de marzo fue el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar. Y eso nos da oportunidad de mirar si somos parte del problema o parte de una nueva sociedad dispuesta a exigir y respetar los derechos de todas y todos.
Si quiere ser parte de la solución puede escribir a: sinactraho18@gmail.com, visitar su página web: www.caceh.org.mx, o su página en Facebook: Sinactraho. O llamar al teléfono (0155) 52075466.
*Periodista de Quintana Roo, feminista e integrante de la Red Internacional de periodistas con visión de género.
Apreciaría sus comentarios: cecilavalle@gmail.com

CIMACFoto: César Martínez López
Cimacnoticias | Quintana Roo, Che.- 

La volubilidad y la histeria, su reivindicación


OPINIÓN
   Quinto Poder
Por: Argentina Casanova*


Dos personas pueden mantenerse
sanas, brindarse apoyo, convicción,
amor, masajes, esperanza, sexo.
El camino lento, Marge Piercy
Una mujer puede ser absolutamente racional para la ciencia y los estudios teóricos, y al mismo tiempo ser calificada como voluble, histérica o emocional, porque para arribar a la escena pública, intelectual o de los intercambios sociales afectivos, se espera que asuma un rol asignado desde la impostura emocional como aprendizaje patriarcal, y es cuando se vuelve necesaria la reivindicación feminista de la volubilidad y la “histeria”.
No sólo la noción del "amor romántico" se ha patriarcalizado, también la idea misma de las relaciones humanas regidas bajo la premisa del control y el poder, el subyugamiento y su forma de concebir las emociones.
Vivimos y somos parte de una sociedad en la que hemos sido educadas y educados en un sistema social en el que se apuesta al "ocultamiento" o a la simulación, escondernos detrás de una máscara antes que mostrarnos realmente. Cuanto más encondamos y mejor, más probabilidades tenemos de tener éxito, el control de las emociones hasta domesticarlas, someterlas y por supuesto adormecerlas.
Nos han enseñado que los "sentimientos" no se deben mostrar, que es volubilidad "inestable" y que la "histeria" es cosa de las mujeres. Como una auténtica camisa de fuerza, armadura exterior de la identidad genérica, el sistema patriarcal nos hizo también una máscara interior para aprender a negarnos nuestras emociones y ocultarlas bajo las "cómodas" y lúcidas emocionalidades aceptables.
De tal forma que no hay lugar a la confrontación ni a la reflexión porque ello supone que estás saliéndote de ese deber ser lucido. Sobrevaloramos la lucidez y el autocontrol como parte de lo aceptable en un sistema social en el que solo somos funcionales si respondemos a esos parámetros porque, ante todo ser funcional, útil, servir al sistema productivo, es lo que debe ser; y si el "amor" se ha convertido en una vía para hacerte productivo, se construye la noción de un amor que te haga productivo, no improductivo para este sistema social en el que todo se privilegia a razón de tu utilidad-funcionalidad, al mismo sistema.
Por eso la poesía, el arte, el pensamiento filosófico, la reflexión crítica de lo dado, se convierten en meros accesorios que se salen del parámetro de producción de un bien.
No tener hijos te hace salirte de ese sistema porque dejas de producir "consumidores", pero en un giro de tuercas no reproducirte te hace parte de un sistema "válvula" en el que te sumas a los "cuidadores" del planeta, etc. Y la voluntad de nuevo vuelve a disolverse porque es lo último que necesita el sistema. Que te escuches a ti mismo, que pienses y escuches llanamente tus propios deseos y pensamientos, es lo que no interesa.
Entonces el amor se construye dentro de este sistema social como una práctica sobre la que no hay que reflexionar ni deconstruir, ni analizar, porque solo es "la válvula de escape" que el mismo sistema social te permite para que sigas siendo productivo, pero el amor debe y será bajo los parámetros que dicta el sistema mismo y sus propias reglas.
Impostando emociones que te han dicho que sientas, que vivas, que experimentes, en una suerte no solo de alteración genética sino de la psique amoroso-afectiva para ser lo que es aceptable en este sistema patriarcal.
En medio de esta realidad, cabe preguntarnos ¿podemos desde el feminismo plantearnos una forma de convivencia sin el ocultamiento de las emociones? ¿Cabe la posibilidad de que aprendamos a vivir sin la máscara impuesta al patriarcado bajo la cual se oculta no solo nuestra emocionalidad, sentimientos y otras formas de vivir las relaciones humanas, sino la esencia misma de lo que somos y aprender a re-conocernos?
¿Podemos aceptar que eso que ha sido llamado “volubilidad”, no es sino una expresión de lo humano? ¿que la idea de la “histeria” tan condenada y feminizada, es solo eso, un concepto rechazado por su estigmatización?
Podríamos aproximarnos a sabernos mujeres, personas, conociendo y reconociendo nuestros sentires como sentimientos que han sido cercenados por convencionalismos de un sistema social heteronormado-patriarcalizado en el que, la debilidad no es ponderable, en el que la volubilidad es desde una construcción dicotómica, lo indeseable frente a la estabilidad exigible para ser funcional.
¿Pero qué es lo humano? ¿qué está dentro de lo aceptable y aceptable para quién? ¿Y si volvemos al tiempo de la no institucionalización de la salud mental y aprendemos a mirar el rompecabezas con todas sus partes infinitas como posibles expresiones de todo lo humana que somos...? ¿y si empezamos por despatriarcalizar la noción del ser y la persona?
Quizá así podamos entender por qué la frustración de la no expresividad deriva en la violencia entre personas, entre parejas que eligen golpearse como una forma de aproximarse y romper la detestable soledad radical. Castrados emocionalmente, condenadas y condenados a silenciar las emociones en aras del ser socialmente aceptado.
¿Es el amor un producto del sistema patriarcal-capitalista, o es la forma de entender el amor lo que se ha convertido en un producto más, con etiqueta y características definidas, peso, caducidad y formas de expresión?
* Integrante de la Red Nacional de Periodistas y Fundadora del Observatorio de Violencia Social y de Género en Campeche\\CIMACFoto: Angélica Jocelyn Soto Espinosa
Cimacnoticias | Campeche, Cam.- 0

La intersección entre feminicidio y prostitución


Mujeres Cautivas
Por: Teresa C. Ulloa Ziáurriz*


Desde hace tiempo venimos denunciando la violencia feminicida que se entrecruza con la prostitución y cómo las mujeres se encuentran desprotegidas y vulnerables cuando se quedan solas en los cuartos de hotel con los compradores de sexo de paga, sin importar lo que cobran. Las damas de compañía o “escorts” no quedan excluidas de esta violencia feminicida. 
Muchas mujeres llegan a nuestro país engañadas, reclutadas principalmente como modelos, bailarinas y con promesas de convertirlas en actrices famosas o conductoras de la Televisión. Víctimas de trata de personas que acaban siendo explotadas en la prostitución como acompañantes o bailarinas exóticas en los “table dance” o clubes para hombres.
Hace unos cuantos años pudimos registrar varios casos de trata de mujeres argentinas, pero ahora se está focalizando principalmente en Colombia y Venezuela por la situación que se está presentando en sus países y que tiene que ver con las condiciones estructurales, económicas y de oportunidades de vida digna. Cientos de mujeres venezolanas están llegando a nuestro país buscando una oportunidad para remontar sus condiciones de pobreza.
Las autoridades mexicanas no actúan para combatir la trata de personas y la explotación sexual, que es un fenómeno que las deja totalmente vulnerables a lo que el consumidor de sexo de paga quiera hacer con ellas, inclusive matarlas.
A mediados del mes de marzo, se dio a conocer que el cuerpo de una joven de apenas 26 años fue encontrado en Ecatepec. Ella era acompañante o escort y fue la octava en ser brutalmente asesinada en México.
8 mujeres han sido víctimas de feminicidio en poco más de un año, y todas tenían en común que eran acompañantes o escorts; la mayoría se anunciaba en la misma página web (Zona Divas) y la mayoría no pasaba de los 30 años.
Katya de 21 años de edad había dejado su trabajo como escort, sin embargo, lo retomó para poder pagar un viaje a París, para reunirse con su hermano. Además, tenía que ayudar con los gastos del hogar en donde vivía con su madre, quien sufría de artritis, y con otro de sus hermanos, con discapacidad intelectual.
El 12 de abril de 2017, Katya fue asesinada en el cuarto 327 del Hotel Estadio ubicado en la calle de Chiapas en la Colonia Roma, de la Delegación Cuauhtémoc. Llegó ahí, después de haber hecho una cita en ese lugar con un consumidor de sexo de paga. Fue encontrada con las manos atadas y con la garganta cortada con unas tijeras de jardinería.
El cuerpo de María José Salvisberg Wegmann, de 29 años, fue encontrado en Cuernavaca. María José había desparecido dos meses antes de ser asesinada. Según testimonios dados a la Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México, una amiga rusa de María José, las citaba y las llevaba con hombres de “mucho dinero”.
Lo mismo sucedió con Isis, de nacionalidad brasileña, quien llegó contratada presuntamente por Televisa y a quien llevaban a fiestas de “altos ejecutivos”. Un día la llevaron a Cuautla, Morelos, a una fiesta de los Beltrán Leyva, donde encontró la muerte de un balazo en la cabeza y después quemaron su cuerpo.
Génesis Ulyannis Gibson Jaimes fue asesinada el 17 de noviembre del año pasado, cuando tenía 24 años de edad. La joven venezolana vivía con su hija en Querétaro, pero se trasladó a Puebla contratada por un consumidor de sexo de paga.
Sin embargo, agentes de la Procuraduría General de Justicia capitalina, encontraron su cuerpo en el Hotel Platino, en la colonia Felipe Ángeles, Delegación Venustiano Carranza. Génesis tenía golpes en el rostro, en las piernas, y además estaba atada de pies y manos con cinta adhesiva.
Wendy Vaneska de nacionalidad peruana, fue asesinada en un hotel de la Condesa, el 4 de febrero del año pasado, cuando contaba con 26 años de edad. Su cuerpo tenía un impacto de bala.
Karen Alien Grodzinsk era una escort de origen argentino. Fue asesinada el 27 de diciembre del año pasado en el Hotel Pasadena, ubicado en la Delegación Benito Juárez. Se sabe que ella estaba casada con un comerciante del barrio de Tepito.
Su cuerpo fue encontrado en la habitación 214, con un impacto de arma de fuego. Cámaras de seguridad del hotel, captaron a un hombre que llegó alrededor de las 20:00 horas a bordo de una motocicleta y minutos después llegó Karen. El sujeto salió a media noche. Personal del lugar aseguró que tenía entre 23 y 25 años de edad.
Adreina, de 27 años, de nacionalidad venezolana, fue asesinada el 24 de diciembre del año pasado en Nuevo León. Viajaba con su acompañante en un vehículo cuando fueron alcanzados por otro carro que les disparó. Según las autoridades, habían tenido una disputa en un bar de Monterrey.
Kenny de 26 años, fue asesinada en Ecatepec. Era venezolana y su cuerpo fue encontrado el 25 de febrero de este año.
A Claridad la secuestraron el 10 de febrero de este año, pero la joven de 33 años de edad fue rescatada por agentes de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México. La escort venezolana fue localizada en Xochimilco y sus captores pedían medio millón de pesos para liberarla. Fueron detenidos tres presuntos secuestradores que se encontraban en el lugar.
Hace unos días, se reportó desaparecida otra acompañante o escort en la Ciudad de México.
Con este recuento de casos, que son los que hemos registrado, podemos demostrar cómo la prostitución se entrecruza con el feminicidio y, aun así, hay quienes argumentan que la prostitución es un trabajo como cualquier otro. Lo cierto es que la prostitución es una actividad altamente precarizada a donde llegan las mujeres que no han tenido oportunidades, o con mucha necesidad. Es la expresión más antigua del patriarcado que se ha perpetuado para controlar la sexualidad y los cuerpos de las mujeres, y también sus vidas.
La violencia machista tiene múltiples expresiones que debemos visibilizar y combatir. En la base de la pirámide del patriarcado y de la violencia se sitúan los micromachismos, que perpetúan la desigualdad y la violencia contra las mujeres.

*Directora Regional de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés).
Twitter: @CATWLACDIR
Facebook: Catwlac Directora

Imagen retomada del portal Indymedia.org
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 

En 2017, 89 mujeres accedieron a ILE por violación bajo NOM 046


México omite hablar a CEDAW de reforma sobre “objeción de conciencia” 
   

En México, durante 2017, únicamente 89 mujeres interrumpieron un embarazo producto de una violación en cumplimiento con la Norma Oficial Mexicana 046 (NOM 046) según los datos que la Secretaría de Salud (Ss) proporcionó al Estado Mexicano a petición del Comité de expertas de la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés).

Como parte del proceso de la novena evaluación que va enfrentar México ante CEDAW del 2 al 20 de julio de 2018, el Comité de expertas de la ONU pidió al gobierno mexicano en noviembre del año pasado estadísticas adicionales sobre las mujeres que accedieron al aborto legal en el país.
El Estado respondió el pasado marzo por medio de un reporte, que apenas en 2017 la Secretaría de Salud comenzó a elaborar el “Informe sobre casos de Interrupciones Voluntarias del Embarazo al amparo de la NOM-046-SSA2-2005” y documentó 89 casos.

Cabe recordar que esta Norma Oficial data de 1999 pero únicamente se refería a la violencia familiar, por lo que fue modificada en 2006, a raíz del caso de la violación sexual de la entonces menor de edad Paulina, en Baja California, y como parte del acuerdo de Solución amistosa emitido por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para incluir la violencia sexual y contra las mujeres, así como el acceso al aborto por violación como un derecho que ampara esta Norma, la cual fue publicada en el Diario Oficial de la Federación hasta 2009.

En 2016 se realizó otra reforma a esta Norma que permitió que las víctimas de violación no tuvieran que presentar una denuncia para acceder al aborto, y facilitó a las niñas menores de 12 años de edad, poder recibir el servicio únicamente acompañadas de un tutor, sin necesidad de que sea el padre o la madre.  

El Estado mexicano también informó al Comité de CEDAW que en cinco años, 2013 a 2017, se registraron 452 mil 402 egresos hospitalarios por aborto. Resalta que la cifra ha disminuido en el tiempo, en 2013 hubo 97 mil 335 egresos por aborto, en 2015 descendió a 92 mil 565 y para 2017, se registraron 75 mil 028 egresos.

Sin embargo, el gobierno reportó que de 2013 a 2016, unas 37 mujeres han sido sentenciadas por practicar un aborto. El número de estas sentencias ha disminuido cada año; en 2013 hubo 19 mujeres sentenciadas, para 2016 únicamente una

También refirió que en la Ciudad de México, la única entidad donde se puede interrumpir legalmente un embarazo de forma voluntaria (ILE) dentro de las primeras 12 semanas de gestación, se han practicado 192 mil 551 abortos desde abril de 2007 hasta el 15 de marzo de 2018.

Respecto a las estrategias que ha implementado el Estado para que las mujeres conozcan su derecho a interrumpir un embarazo en caso de violación y las sanciones que existen para el personal de salud que incumpla la Norma, el Estado mexicano sólo afirmó que ha difundido a la población qué hacer en caso de una violación sexual.

Agregó que se ha capacitado al personal de los servicios de urgencias médicas sobre la Norma 046 a través de talleres y señaló que en caso de que incumplan en su aplicación, esto “da origen a sanción penal, civil o administrativa”, pero no detalló cuántas personas han sido penalizadas por ello.

Cabe destacar que la organización civil experta en derechos sexuales y reproductivos IPAS, México, envió al Comité de Expertas, previo a su sesión de trabajo con el gobierno mexicano, un informe sombra en el que denunció que las mujeres no estaban accediendo a este derecho y cómo el personal de salud incumplía la aplicación de la NOM 046.

De acuerdo con IPAS, se estima que alrededor de 14 mil mujeres son víctimas de este delito cada año; mientras que de 2018 a 2016 se reportó que 103 mil 742 niñas menores de 14 años se convirtieron en madres.

SIN EXPLICACIÓN LA OBJECIÓN DE CONCIENCIA

En noviembre de 2017, después de sostener una sesión de trabajo, a las expertas de CEDAW les inquietó la reforma propuesta a la Ley General de Salud para incluir en el Artículo 10 BIS la “objeción de conciencia” que entonces estaba en trámite en el Senado de la República que permite al personal sanitario (de enfermería y médico) denegar el acceso a servicios de salud, incluido el aborto y la anticoncepción, por razones de creencias personales. Ante esta situación pidieron al Estado mexicano explicaciones.

Pese a ello, éste no respondió a esta solicitud de información y únicamente refirió a CEDAW que el “Poder Legislativo aprobó altos estándares en materia de salud sexual y reproductiva, no obstante las discusiones son parte del ejercicio de pluralidad democráticas que impera en nuestro país”, dijo.
Esta reforma a la Ley General de Salud fue aprobada por el Senado el pasado 22 de marzo lo que provocó que feministas y senadoras demandaran en una carta pública a Enrique Peña Nieto, vetar la reforma.

Cabe mencionar que eliminar los obstáculos para que las mexicanas accedan a métodos anticonceptivos y el aborto, son demandas añejas del Comité de CEDAW, quien desde 2012 exigió al Estado mexicano armonizar las legislaciones estatales relacionadas al aborto y asegurarse que cada entidad implemente la NOM 046.

CIMACFoto: Guadalupe Cabañas
Por: Hazel Zamora Mendieta
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 

Avanza agenda de género y medios: CSW la incluye en sus conclusiones


Incluye a mujeres y niñas rurales


Este mes se realizó en Nueva York, (del 12 al 23 de marzo) el 62 periodo de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW por sus siglas en inglés) de la ONU, donde se analizó la situación de las mujeres rurales y el papel de los medios de comunicación en la construcción de igualdad para las mujeres y las niñas.
Como parte de los trabajos en estas sesiones, el Consejo Económico y Social (ECOSOC) presentó la “Declaración de la Alianza Global de Medios y Género”, sobre igualdad de género en medios de comunicación y tecnologías, que busca que los Estados miembro acepten 14 recomendaciones para favorecer la participación de las mujeres en los medios de comunicación tradicionales y en la comunicación digital, Declaración que fue aprobada por el Secretario General de la ONU, António Guterres.
Para la presidenta de la Alianza Global de Medios de Comunicación y Género (GAMAG, por sus singlas en inglés) una de las principales impulsoras de esta Declaración, la investigadora mexicana Aimée Vega Montiel, esta decisión es muy importante pues reconoce la relevancia del tema en la agenda internacional de los Derechos Humanos de las mujeres.
En entrevista con Cimacnoticias agregó que ello puede favorecer el desarrollo de políticas nacionales y regionales sobre la materia, así como mecanismos que obliguen a los Estados a destinar recursos para que esta agenda se cumpla.
Cabe destacar que la GAMAG está conformada por más de 400 medios de comunicación e instituciones académicas, sociales, de profesionales de los medios, de Derechos Humanos, y agencias de cooperación internacional. Comunicación e Información de la Mujer AC, (CIMAC) también forma parte de ella.
|La Declaración pide a los Estados miembro mejorar las leyes, reglamentos y políticas sobre la igualdad de género en y a través de los medios y las comunicaciones digitales; eliminar los estereotipos de género en los contenidos; mejorar el acceso y la participación de las mujeres en los medios, incluidos los organismos reguladores; garantizar la seguridad de profesionales del periodismo y sus derechos laborales.
Mejorar la libertad de expresión y el acceso de las mujeres a la información, tanto en medios como en tecnologías digitales; promover cambios en el currículo de las escuelas de periodismo y comunicación, y eliminar la violencia contra las mujeres online y offline, son otros de los compromisos de esta Declaración.
Cabe recordar que la agenda de medios y género tiene recomendaciones específicas para los Estados, las industrias de la comunicación y las organizaciones desde el año 1995, cuando se realizó la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing, China, concretamente en la Plataforma de Acción, Capítulo J, relativo a los medios de comunicación.
Ahí, los Estados se comprometieron a alentar a los medios de comunicación a que se abstengan de presentar a la mujer como un ser inferior y de explotarla como objeto sexual y bien de consumo; a adoptar medidas efectivas que incluyan normas legislativas pertinentes contra la pornografía y la proyección de programas en los que se muestren escenas de violencia contra las mujeres y menores de edad.
Sin embargo esta agenda había quedado rezagada de la revisión permanente de compromisos cumplidos del propio organismo de Naciones Unidas.
La presidenta de la GAMAG, Aimée Vega Montiel, consideró que la aprobación de la Declaración es un primer paso “muy importante sin duda” para avanzar en la materia, y se dijo muy satisfecha de que también se hayan incluido algunos mandatos de ella en las conclusiones acordadas por los Estados durante este periodo en la CSW.
Entre éstos destacó “desarrollar e implementar políticas y estrategias que promuevan la participación y el acceso a los medios de difusión y las tecnologías de la información de mujeres y niñas rurales”, incluyendo “la alfabetización digital y el acceso a la información”.
También, dijo, que reconocieran “el importante papel que desempeñan los medios de comunicación para alcanzar la igualdad y el empoderamiento de las mujeres y niñas de zonas rurales” y se comprometieran a fomentar la capacitación de quienes trabajan en los medios de comunicación para que tengan una cobertura con perspectiva de género, no discriminatoria y no estereotipada de mujeres y niñas. Además de fortalecer mecanismos de autorregulación para promover representaciones equilibradas con el objetivo de contribuir al empoderamiento y la eliminación de la discriminación contra las mujeres.
Esto, dijo, fue posible gracias a la alianza lograda entre la expertise de GAMAG y la disposición de la Delegación de México para la CSW, encabezada por el Inmujeres y la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Otras recomendaciones hechas por la GAMAG  y aceptadas por el Secretario General de la ONU, son asegurar que las políticas y regulaciones de transmisión y digitales respalden a las mujeres, redes de medios, en particular medios comunitarios, radio y redes feministas, incluidas las mujeres jóvenes, para utilizar medios accesibles y apropiados y las TIC para cerrar la brecha en el contenido de los medios de comunicación, en particular a través de las ondas aéreas públicas.
Asimismo, se busca asegurar  que las mujeres tengan los mismos derechos a los recursos económicos, acceso y control sobre la propiedad de los medios, y la propiedad de la información y tecnologías de la comunicación. Implementar marcos para la transparencia algorítmica, incorporando métodos como auditorías de terceros.
Hacer referencias específicas al papel y la relevancia de los medios y las comunicaciones dentro de las estrategias nacionales generales de igualdad de género; en específico el compromiso con la igualdad de género en las políticas de medios nacionales y las estrategias digitales, y en las disposiciones de gobernanza de la comunicación internacional, son otras de las recomendaciones.

Imagen retomada del portal Prensa Latina
Por: Lucía Lagunes Huerta
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 

“No hay mecanismo para evaluar impacto de AVG”: México ante CEDAW


En 4 años solo 335 sentencias por feminicidio


De cara a la 9ª evaluación de México ante el Comité de la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés), las expertas de la ONU requirieron al Estado mexicano información complementaria sobre impartición de justicia en casos de feminicidio y los resultados de la Alerta de Violencia de Género (AVG), a lo que el gobierno respondió que “no existe un mecanismo para evaluar el impacto de la AVG” y que de 2013 a 2016 se han dado solo 335 sentencias por dicho delito.
Estas aclaraciones e información adicional –entre otra sobre datos de aborto, acceso a la información, migración de mujeres- que pidieron las expertas que integran el Comité de CEDAW son dudas surgidas del informe que como cada cuatro años entregó el Estado mexicano en diciembre de 2016, y fueron solicitadas luego de una sesión de trabajo que mantuvieron en noviembre de 2017 en Ginebra, Suiza.
El pasado 26 de marzo el Estado mexicano respondió al Comité a través de un informe -sin desglosar la información de las víctimas, victimarios, las condiciones y entidades donde ocurrieron tal como lo pidió CEDAW- que en cuatro años (2013 a 2016) se abrieron 2 mil 157 carpetas de investigación o averiguaciones previas por feminicidio.
De estos casos, destaca que un 34 por ciento ocurrieron en 2015 (730 en total), colocándose como el año con mayor número de carpetas o averiguaciones registradas por feminicidio.
Sin embargo, al hablar del avance de impartición de justicia, en el mismo periodo, el número de personas procesadas por feminicidio se reduce alrededor de la mitad, a mil 207; al llegar a las sentencias disminuye aún más, solo se reportan 335.
A pesar de que el Estado mexicano indicó en el documento dirigido al Comité de CEDAW que las entidades federativas “no tienen instituciones capaces de enfrentar la violencia de género”, no detalló las barreras que impiden al mecanismo de la Alerta de Género tener resultados como se requirió. Esto se debe a que “no existe aún un mecanismo para evaluar el impacto de la AVG”, indicó el Estado.
Respecto al bajo número de sentencias por feminicidio, el Estado mexicano argumentó que “el proceso de procuración e impartición de justicia en México es largo” y los casos que tienen una sentencia es porque “ya han recorrido un largo camino”; y aceptó que “todavía se tiene un registro incompleto sobre el número de casos de feminicidio”.
Otras cuestiones en materia de violencia contra las mujeres que el Comité de CEDAW pidió que fueran aclaradas por el Estado mexicano antes de la evaluación prevista del 2 al 20 de julio, quedaron sin respuesta, como las medidas que se han tomado para erradicar la mala investigación de los asesinatos de mujeres específicamente en los estados de Chiapas, Guanajuato, Jalisco, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, el Estado de México, Veracruz y Quintana Roo, así como en la Ciudad de México y Ciudad Juárez.
El Estado mexicano únicamente describió en el informe complementario los sistemas de recolección de datos sobre casos de violencia de género que han implementado algunas de estas entidades, pero que se han hecho como parte de las acciones que deben cumplir por una solicitud de AVG.
Ahora, en julio próximo toca a las expertas de CEDAW evaluar y emitir una serie  recomendaciones al Estado mexicano las cuales deberá atender de forma obligatoria.
Para contrastar la información oficial sobre la situación de los derechos de las mexicanas hasta ahora tres organizaciones civiles han presentado informes alternativos a CEDAW, en temas como derechos sexuales y reproductivos, acceso a la justicia y violencia familiar.

CIMACFoto: César Martínez López
Por: Hazel Zamora Mendieta
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 

Ocho cuentos para educar en igualdad





“El futuro es femenino: cuentos para que juntas cambiemos el mundo”

Brindan un acercamiento a la transformación de las relaciones de género y promueven una reflexión crítica y comprometida

 Redacción AmecoPress

Madrid, 20 mar. 18. AmecoPress.- “El futuro es femenino: cuentos para que juntas cambiemos el mundo”, es un libro que reúne a las mejores ilustradoras del momento, y que recoge cuentos inspiradores sobre las situaciones de desigualdad frecuentes a las que nos enfrentamos niñas y mujeres a diario, mostrando cómo sus protagonistas se transforman para empoderarse y resolver situaciones de discriminación.



Este libro es una contribución más a la visibilización de situaciones estereotipadas de género presentes en la España de hoy, al tiempo que pretende dar voz a las niñas y jóvenes y reivindicar la emancipación de las mujeres por una sociedad libre de prejuicios, sexismo y discriminación.

Los cuentos también transforman con su mirada en equidad e igualdad y conciencian a las nuevas generaciones a crear sociedades más incluyentes y libres de sexismo con una visión más global y completa del mundo en que vivimos.

La compilación, donde el 5% será donado a la ONG InteRed por fomentar la equidad de género, consta de 8 breves cuentos escritos por Sara Cano donde se plantea ¿Cómo sería un mundo igualitario? Cada relato está ilustrado por mujeres dibujantes como: Agustina Guerrero, María Hesse, Ana Santos, Naranjalidad, Lady Desidia, Laura Agustí, Elena Pancorbo y Amaia Arrazola.



Las historias que se presentan brindan un acercamiento a la transformación de las relaciones de género y promueven una reflexión crítica y comprometida con las transformaciones de la realidad social desde la mirada de género para construir relaciones basadas en la equidad y remover los cimientos sexistas que el dominio patriarcal impone en las relaciones entre los géneros.

En los cuentos aparecen situaciones como la de una joven inmersa en una relación tóxica, o una joven que le gustaría ser detective, en un mundo de hombres, o de cómo las niñas ocupan las esquinas de los patios de los colegios y escuelas porque los niños llenan todo el espacio, o la presión sobre el aspecto físico, o la invisibilidad de mujeres en el arte y en la historia… todos ellos relatos que dinamitan los estereotipos de género, las situaciones de machismo y de desigualdad.

Este libro de cuentos puede adquirirse en librerías y por internet.

Mujeres totanacas: De la tradición al empoderamiento

Aún con las dificultades que enfrentan estas mujeres indígenas, con sus tradiciones y trabajo han obtenido recursos y reconocimientos

La cocina y el tejido han sido por generaciones su destino, pero algunas lo tomaron y le dieron otro valor
Veracruz., 04 abr. 18. AmecoPress/SemMéxico.- El humo del fogón llevó a algunas mujeres del Totonacapan a viajar por lugares que no imaginaron, las telas hechas hilo por hilo a conocer otras culturas, el barro convertido en arte a tener ingresos para subsistir.
La cocina y el tejido han sido por generaciones el destino de las mujeres totonacas, pero algunas lo tomaron y le dieron otro valor.
Aún con las dificultades que enfrentan estas mujeres indígenas, con sus tradiciones y trabajo han obtenido recursos y reconocimientos, viajado y estudiado. Se han empoderado.
Han cambiado el destino que tenían designado por nacer mujer. “Hemos salido adelante y viajamos, salimos, vamos a un lado, a otro lado (...) ya no es de que vamos a decir al marido ‘¿me das permiso?’, ¡no!”, sentencia, Irma Pérez Hernández, originaria de la comunidad El Morgadal en Papantla, Veracruz.

Ixtaku: las estrellas de la ropa

Hace 10 años Irma se organizó en colectivo, junto con otras mujeres y unos cuantos hombres, para tejer y bordar ropa que llevaban a vender de casa en casa, de puerta en puerta.
Un oficio que a ella le enseñaron sus tías y que sus vecinas lo aprendieron de otras mujeres de sus familias. Un arte que perfeccionaron en la primaria, cuando entre las materias para mujeres aún estaban las actividades del hogar.
Hoy tienen una marca de ropa, Ixtaku, la palabra en totonaca que significa estrella; las han llevado a varias partes de México y el extranjero. Hoy ya no deben caminar para vender, pues las ofrecen en exposiciones textiles o las realizan por pedido. Hoy ya nadie les regatea el precio de las prendas a las que les dedican horas o días.
“Ya dicen tiene marca y lo pagan, como en Liverpool (…) ven la etiqueta y la voltean y dicen es calidad, lo pagan”, contó Pérez Hernández, quien lidera el grupo conformado por 40 mujeres y un hombre.
Sonriente, cuenta, que la marca fue resultado de un concurso que ganaron por la calidad de sus prendas.
Pasó casi un año entre la primer prueba a la que llevó ropa de todas sus compañeras y la noticia de que ahora tendrían una etiqueta, una asociación, cursos de capacitación y sobre todo lugares donde vender sin pasar por el triste momento en que alguien les pida una “rebaja”.
Ahora Irma, como otras mujeres del pueblo, le enseña el oficio a sus descendientes pero no como el rol tradicional.
Los recursos ganados con el tejido y el bordado le han dado para brindar estudios a sus dos hijas y lo hará con el menor de ellos.
“Yo tengo un muchacho de 18 años y borda con muy buena calidad, tengo una muchacha que anda de guía turística y está a punto de terminar su carrera como licenciada turística, otra hija que acaba de terminar su carrera de abogada”, cuenta, feliz de su logro.

El orgullo en la cocina

El caso de las mujeres tejedoras no es único
Algo similar sucede con un grupo de alfareras que desde su comunidad, El Chote, han refinado la forma de hacer cerámica y que pasaron de hacer utensilios de cocina como ollas y comales para uso propio, a vender sus piezas en diferentes lugares del país y exponer un nacimiento en el Vaticano.
O con las “mujeres de humo” que le dieron otro significado a cocinar. Soledad Gómez Atzin, una de las “mujeres de humo” hacía comida para personas que llegaban desde otras regiones hasta Papantla para hacer investigaciones. Les enseñó la forma de hacer algunos platillos.
Los talleres se convirtieron en una casa de cocina tradicional, con un museo vivo. Pero el esfuerzo no duró mucho, el agua se lo llevó en una inundación de 1999.
La cocina siguió siendo parte de su vida y solo un año después, la invitaron a enseñar a los visitantes de una Cumbre (Tajín) a hacer tortillas, así que escogió un grupo de mujeres que solían cocinar para su familia.
“Fue la primera vez que me pagaron tanto dinero y fue un milagro porque me había quedado sin nada. El que me pagaran por enseñar a tortear, entonces dije mi trabajo sí vale”, narra.
Lo demás es historia, el taller se convirtió en un comedor para los turistas que llegan a conocer la tradición totonaca. Las palmeadoras de tortillas en un colectivo que difunde los guisos que durante generaciones han comido.
La cocina pasó de ser el espacio privado al interior de una vivienda, donde la mujer se dedica fundamentalmente al cuidado, a ser el sitio donde obtienen ingresos, conocen personas, viajan, enseñan, experimentan, se capacitan. Las llevó a convertirse en embajadoras de la cocina tradicional.
“Recibieron un pago y creo que no por el dinero pero si recibes un premio por algo que hiciste es como un aliciente y un reconocimiento a tu trabajo. Se valoraron y dignificaron su presencia en una casa, en una familia (…) nos hizo reafirmarnos, pensamos mejor”, indica Gómez Atzin.

Tradiciones que se resisten a cambiar

Pero no todos los cambios son fáciles
En las danzas, como los “Voladores de Papantla”, las mujeres que deciden subir al palo para pender de los pies como parte de un ritual místico, se han enfrentado al rechazo de algunas personas en nombre de la tradición.
"No va de acuerdo a las mujeres, pero como tenemos una escuela de niños (…) las niñas van pasando porque no se quedan en eso, la mujer tiene tiempo que puede, y tiene tiempo que no; el varón siempre va a poder y siempre tiene que estar más adelante que la mujer por decir así”, dice uno de los maestros de esas niñas, Porfirio Morales.
Evelyn Lorenzo Ríos, una de esas niñas “voladoras”, ni siquiera se ha enterado del significado legendario para algunos totonacas que la mujer representa la tierra y el hombre al cielo, como argumenta su maestro. Para ella la razón por la que no la aceptaban era el pantalón que debe utilizar, “ropa de niño” según llama.
Pese a ello, entró a la escuela, danza, ha viajado a varios estados para mostrar esa tradición y no piensa en el retiro.
Pero eso no es lo único que no cambia, otras costumbres que ponen en desventaja a las mujeres tampoco lo han querido hacer en muchos casos. Como la doble jornada o que las mujeres se hagan cargo por completo del hogar además del trabajo fuera del mismo.
“Estamos en la lavada, en la planchada, en la cocina, en todo y aparte aportar para los alimentos (…) responsabilidades de los hijos, responsabilidades de la casa”, cuenta Irma.
Ella sabe de qué eso les ha dado más trabajo, pero también afirma que el salir a laborar fuera les ha permitido algo más que ingresos: realización personal.
Sin embargo, lamenta, que no es la situación de todas las mujeres totonacas pues muchas continúan viviendo en los roles tradicionales y en algunos casos violencia.
“No todas, las comunidades todavía hay algunas mujeres como que mucho dominio de sus esposos, en su pareja, nosotros lo vivimos, pero aprendimos a dominar todo eso”, sentencia.
Foto: SemMéxico.

Las feministas

Historia "reciente" del feminismo
Sobre como el feminismo sigue luchando contra la impunidad del machismo en los tiempos actuales.


En estos últimos años han tenido lugar movilizaciones y acciones políticas feministas inesperadas y masivas. Después de décadas difíciles en las que la reacción patriarcal logró colocarnos a la defensiva y casi silenciarnos, hoy nuestra voz se vuelve a oír. Feministas del norte y del sur hemos creado un movimiento global más fuerte del que nunca imaginamos. El feminismo se ha extendido a todos los continentes hasta el extremo de que no se encuentra un solo país sin organizaciones u ONG que defiendan los derechos de las mujeres. Las vindicaciones feministas se han globalizado y hemos construido discursos y hemos protagonizado luchas políticas contra las prácticas patriarcales en todo el mundo.

El feminismo está viviendo un momento de éxito político. Sin embargo, hay que preguntarse por las razones de este resurgimiento del feminismo. Creo que este éxito del feminismo se debe a que hemos sabido apuntar políticamente a los lugares de mayor desigualdad y discriminación. Quizá la prueba de ello es que muchas mujeres que no se autodefinen como feministas se han sentido reconocidas en nuestras luchas políticas.

La inteligencia estratégica y política del feminismo se ha puesto a prueba en este siglo. Hemos identificado al capitalismo neoliberal como una de las fuentes inagotables de explotación económica y de feminización de la pobreza hasta el extremo de que el anticapitalismo se ha convertido en un componente ideológico del feminismo del siglo XXI. Y también hemos desenmascarado al populismo de derechas con extrema rapidez. Las feministas no solo vimos a Trump como un enemigo de nuestros derechos sino que fuimos las primeras en responder con movilizaciones sociales en casi todo el mundo.

Mientras la izquierda progresista se preguntaba qué había pasado, nosotras salimos a la calle como advertencia al presidente norteamericano. Y, desde luego, hay que señalar que el feminismo ha visibilizado la violencia contra las mujeres y ha convencido a sectores de población mucho más amplios que el feminista de que tantas violencias vulneran la democracia y cuestionan las bases mismas de la convivencia social.

En España, en 2014 nos movilizamos contra el intento de recortar el derecho al aborto por parte de Ruíz Gallardón, con el resultado de la dimisión del funesto ministro. En 2015, en las calles de Madrid las mujeres españolas convertimos al feminismo en un movimiento de masas contra la violencia patriarcal. El tren de la libertad y el 7N estarán siempre en la memoria del feminismo español como el inicio de una nueva etapa de luchas políticas.

En 2016 las mujeres polacas salieron a la calle inesperadamente contra el intento de prohibir el aborto en ese país, consiguiendo detener en el Parlamento esa reactiva iniciativa popular. Y en 2016 también las feministas argentinas reunieron a miles de mujeres en las calles para protestar contra la violencia al grito de ‘Ni una menos, vivas nos queremos’. En los últimos tres años se han multiplicado las manifestaciones de mujeres indias en su país contra la violencia sexual.

Este mismo año hemos contemplado asimismo movilizaciones en Irán contra la obligatoriedad del velo. Y desde hace meses, el movimiento MeToo contra el acoso sexual está movilizando a millones de mujeres norteamericanas, movimiento replicado en otros lugares del mundo. Y eso es solo la punta del iceberg. Cada vez nos encontramos con más datos que nos indican que estamos viviendo los inicios de una cuarta ola feminista. Se puede decir que el feminismo ha estado a la altura de la historia y ha sabido interpretar los intereses y necesidades de las mujeres. Y eso es lo que duele a las activas élites patriarcales.

Los bárbaros del patriarcado están indignados porque saben que este movimiento que se ha puesto en marcha no se detendrá con facilidad. Se sienten interpelados. No soportan que las mujeres perdamos el miedo. Dos directores de cine, Hanecke y Woody Allen, entre otros, hablan de caza de brujas, ellos que nunca han hecho declaraciones públicas contra la brutalidad de la violencia hacia las mujeres. Algunas intelectuales francesas han firmado un manifiesto cuyo subtexto es la defensa de la masculinidad hegemónica más reaccionaria con el intento harto repetido de buscar un lugar bajo el sol patriarcal. Ciertos escritores patrios, que tampoco sintieron la necesidad de escribir contra la violencia de género, hoy se muestran escandalizados ante la crítica feminista al sexismo del lenguaje.

Y algunos periodistas rancios tildan al feminismo de irracionalismo. Por no hablar de Ciudadanos, que nos acusa de ser antisistema por convocar una huelga el 8 de marzo. Los privilegios y los abusos necesitan del silencio para seguir existiendo y eso es, precisamente, lo que está en riesgo.

Lo que está en juego es la cara más brutal del poder patriarcal y los privilegios masculinos más rancios. Las respuestas simbólicas y reales serán desmedidas porque el feminismo está luchando por el fin de la impunidad.

Fuente: http://blogs.publico.es/dominiopublico/25212/las-feministas/ 

Epsy Cambell: pasión que rompe esquemas


ENTREVISTA
   Por: Por Lucía Lagunes Huerta

De acuerdo con la definición de María Molliner, una persona transgresora es aquella que comete una transgresión. Es decir, que desobedece una orden.

 
Las mujeres para vivir con dignidad y en libertad han tenido que ser transgresoras, romper patrones de obediencia, del deber ser. Transgresoras de los cautiverios impuestos para mantenerlas en la obediencia del mito de la feminidad.
 
Algunas han hecho de la transgresión individual una transgresión social para allanar el camino de sus hermanas. De ellas, quienes han decidido hacer de la arena pública un espacio de construcción de libertades, es que surge esta sección.
 
Usando la entrevista daré voz al proceso de transgresión en cualquier ámbito y en cualquier lugar del mundo.


* * * *
A propósito del proceso electoral realizado ayer en Costa Rica, en una segunda ronda electoral donde resultaron electos como Presidente Carlos Alvarado  y como vicepresidenta la política y economista Epsy Campbell Barr, reproducimos la entrevista realizada en 2015 previo al proceso electoral de febrero de 2016 donde Epsy Campbell buscó la candidatura presidencial –sin lograrlo– como parte de las filas del Partido Acción Ciudadana (PAC), principal fuerza política de oposición y de la que fue dirigente de 2005 a 2009.


Ella será la Vicepresidenta de Costa Rica,convirtiéndose así en la primera mujer afrodescendiente en América Latina en llegar a este cargo, mismo que ocupará durante 4 años. A continuación la entrevista.
 
Su nombre no es desconocido en Costa Rica, tiene trayectoria y proyecto: es Epsy Campbell Barr, política a toda prueba que se autodefine como ciudadana del mundo. No logró la candidatura presidencial por su partido al quedar en tercer lugar en la elección interna.
 
A Epsy la conocí en 2008 durante la Décima Conferencia Regional sobre la Mujer en Quito, Ecuador, y cuyo tema fue la paridad.
 
En esta entrevista ella nos habla sobre su proceso personal para ser quien es y su concepción de la política.
 
–Lucía Lagunes Huerta (LLH): ¿Cómo te defines?
 
–Epsy Campbell (EC): Soy afrocostarricense. Siempre me denomino como ciudadana del mundo por derecho propio. Activista de Derechos Humanos de toda la vida, política activa de mi país, vinculada a todo el proceso de los pueblos y mujeres afro.
 
–LLH: ¿Cómo llega Epsy a la política?
 
–EC: Tiene que ver con la esencia misma del lugar donde una parte. Vengo de una familia donde me enseñaron que los derechos no había que reclamarlos sino tomarlos porque eran propios.
 
“Desde que me acuerdo estoy de activista. En mi casa, donde éramos cinco mujeres y dos hombres, mis hermanos tenían algunos privilegios que me parecían inaceptables. Lo mismo en el colegio que en la universidad me involucraba en la defensa de aquello que me parecía injusto.
 
“Soy una más de las personas que piensa que las cosas no están bien y que hay que hacer algo para mejorarlas, que no se vale con pensar que esto se resolverá con lo que otros están haciendo. Hay que dar los pasos que nos toca. Desde que me acuerdo estoy vinculada con otras personas para tratar de modificar la injusticia en términos generales.
 
“Soy afrodescendiente en una sociedad que se cree muy blanca, europea; entonces siempre había una necesidad de reafirmar quien era yo, quienes éramos nosotros, tener referencias históricas de lo que implica ser afrodescendiente después de procesos de una negación de nuestra ciudadanía.
 
“Por eso me metí al activismo como algo natural; la vida misma me llevo a luchar por lo que consideraba injusto, con pasión. Me considero una mujer apasionada de lo que hago, siento el dolor ajeno como mío, tratando de mirar cómo transformarlo.
 
“No había querido entrar a algún partido político porque tengo la certeza de que para transformar la sociedad uno lo puede hacer desde cualquier lugar. Sin embargo me vino como suave, no soy la típica mujer que tuvo que romperse el pecho para tener un puesto de poder formal; por mi activismo político me invitaron a estar en una papeleta (boleta electoral) y fui diputada en 2002.
 
“Cuando me metí en la política tenía una antecesora diputada, me llamó y me dijo: ‘Tu carácter en la política formal te va hacer fracasar porque hablas muy fuerte, muy directa y una política a veces hay que hacerla por detrás’.
 
“Y recuerdo que le dije: ‘Ah, entonces voy a ser un fracaso porque soy de las que creen que la política hay que hacerla por delante, que no voy hacerme más chiquitita de lo que soy’”.
 
–LLH: Tampoco fuiste una legisladora “típica”.
 
–EC: Decidí meterme en los temas más duros como la economía, pues soy economista de profesión. Decidí defender los derechos de las mujeres desde la Comisión de Presupuesto, en la Comisión Nacional, en los impuestos, etcétera. Así me convertí en interlocutora de muchas personas en el país, lo cual me dio una enorme visibilidad.
 
“Más que competencia, pensé en esa visión humana de lo económico, por ello pienso que el lugar al que he llegado tiene que ver conmigo misma y con la gente a la que represento. Mi lugar no sólo tiene que ver conmigo, sino con las personas que represento.
 
“Esto tiene que ver con mi identidad, ser mujer, que es la identidad mundial más discriminada, más lastimada. Por eso yo me defino como de la identidad síntesis. Una es una sola cosa con diferentes matices, no es que una sea primero afrodescendiente y luego mujer, no, soy mujer afro, soy parte de los pueblos afros y hablo desde ahí,  pero también levanto la voz por las y los niños, las personas que están en la calle, de cualquier color, pues parece que nadie los ve y seguimos actuando como si todo estuviera bien”.
 
CREAR AL PODER COLECTIVO
 
–LLH: ¿Cuál fue tu experiencia electoral, tu balance de ese proceso?
 
–EC: En 2006 fui candidata a la Vicepresidencia de Costa Rica de un partido que quedó a menos de un punto de quien ganó las elecciones.
 
“Mucha gente me presionó para que fuera candidata a la Presidencia; estaban convencidas que asumir la candidatura a la Vicepresidencia era un error. Estoy convencida que no fue así. No voy a decirte que desde chiquita quise ser presidenta ni nada por el estilo, de lo que sí estoy convencida es de la construcción de un poder colectivo.
 
“Cuando decidí ser candidata a la Vicepresidencia, con todas esas voces alrededor, me dí tiempo para pensar en las razones del por qué no a la candidatura presidencial. Y una de las razones es porque el manejo del poder en los partidos políticos se vuelve una lucha individualísima; el razonamiento que suele hacerse es yo por ser yo la que tiene que ser, y no creo en eso. Quería entrar en un proceso interno que nos fortaleciera, que sumara fuerza. Teníamos como candidato al fundador del partido (Ottón Solís).
 
“Cuando una está tratando de crear un poder colectivo y no individual, tiene que consultar con otras personas, con gente cercana, pues estoy convencida que esa colectividad es lo único que te da posibilidad de acertar o por lo menos equivocarte menos.
 
“Así, hecha política, desde un ejercicio colectivo, pregunto a mis hermanas, a mis amigas en Costa Rica, a mis amigas internacionales, así tomé la decisión de quedarme como candidata a la Vicepresidencia, buscando otras voces distintas. Ya en la campaña estaba clara que no entraría a la lógica de conseguir votos con promesas incumplidas”.
 
–LLH: ¿Cómo sobrevives en una ambiente tan individualista?
 
–EC: Como hemos dicho las mujeres que estamos haciendo las cosas para transformar la sociedad, los imaginarios colectivos, las relaciones de poder, también apostamos a transformar la política y la transformación de la política sólo se hace transformándola.
 
“Claro que viví serruchadas de piso, pero siempre tuve un equipo a mi lado. Recuerdo que en mi primer año de diputada (2002) me declararon la mejor; este es un proceso que hace la prensa de mi país, una evaluación de tu año de trabajo como legisladora, esa declaratoria se hace en diciembre, cuando estamos en receso.
 
“Yo pensé: ‘Cuando regrese todo mundo en la Asamblea Legislativa me van a felicitar. Pero cuando entré, después del receso, el ambiente se cortaba con cuchillo; la gente no me volteaban ni a ver y recordé lo que me dijo el periodista cuando me entrevistó: ‘¿Usted sabe lo que esto significa?’. Yo contesté: ‘Es un reto más’. ‘No, ahora usted tiene 56 enemigos (la asamblea tiene 57), porque todo mundo cree que ese lugar se lo merece’, me dijo.
 
“Mientras la visión que permanezca en la política sea la del poder desde el individualismo y no desde la construcción colectiva, esto seguirá pasando.
 
“Por ello tenemos que entender que el ser representante y cuando no lo somos es una transición a lo mismo. Que somos depositarios del poder y que el poder no nos pertenece, sino que lo estamos utilizando en función de la representación de las otras y los otros.
 
“Sobrevivo en la política, porque cuando salgo a cualquier lugar y  veo todo lo mal que está, recuerdo por qué estoy aquí, porque quiero que en mi país la gente, toda la gente, viva dignamente”.
 
NECESIDAD DE ALIANZAS
 
–LLH: ¿Qué tan fundamental es hacer pacto? ¿Cómo se construyen? ¿En qué se deben cimentar?
 
–EC: Nuestro punto de partida es reconocer que la sociedad es diversa. Reconocer que no todos ven las situaciones como yo las veo, ni piensa como una; si fuera así sería muy fácil. Para lograrlos –los pactos– es necesario equiparar los poderes que han sido desiguales.
 
“Nuestra fuerza –como políticas– son las alianzas. Nuestra capacidad de tejer alianzas con las personas más diversas en momentos determinados, alianzas que nos permiten avanzar. Acumular poder significa acumular capacidad de hacer alianzas y pactos con los otros.
 
“Porque el poder no se posee en la persona en sí misma. Cuando a vos te empiezan a respetar es porque tienes la posibilidad de avanzar un punto y luego el otro con la gente más diversa.
 
“Esas alianzas hay que trabajarlas sobre las coincidencias, darte cuenta que tú siempre estás tratando de evangelizar para que piensen como tú y no siempre lo logras, y hay otras que están tratando de evangelizar para que pienses como ella y tampoco siempre lo logran.
 
“Entonces, la gran capacidad de las mujeres es mirar en qué puntos puedes avanzar con otras mujeres, en qué puntos puedes avanzar con hombres, con los de tu partido, con los que no son de tu partido. Cómo ir generando fuerza.
 
“Para avanzar se requiere un pacto entre diversas; entre mujeres con diversas realidades y perspectivas. Desde la perspectiva que nadie tiene la realidad absoluta. Donde negociar es ceder. Quien piensa que la otra va aceptar todo, pero ella no va aceptar nada de la propuesta del otro, está perdido. Hay que entender que el poder se construye, no se tiene por definición”.
 
–LLH: ¿Cuáles son tus límites?
 
–EC: Yo tengo como el desafío de llegar hasta donde la vida misma me lo ponga. Soy una mujer que perdió el miedo gracias a otras que  caminaron antes que yo, que tuvieron que enfrentar la vida. Entonces quienes tenemos oportunidades como las que he tenido, tenemos que buscar transformar esas condiciones de desigualdad y discriminación.
 
–LLH: ¿Qué no harías?
 
–EC: No sé, es una pregunta muy complicada. No me lo he preguntado. Estoy convencida que si me equivoqué no fue por no pensarlo sino por mal concepto. Una no puede arrepentirse de las decisiones que toma por error. En este momento, de las cosas grandes de mi vida que me han hecho ser quien soy, hago el repaso y no me arrepiento de nada.
 
–LLH: Cuando te vas a dormir ¿cuál es el último pensamiento?
 
–EC: En general me voy a dormir con la sensación de la tarea cumplida del día.
 
“Una vez que estaba en un lugar comentando lo que iba hacer, una señora se me acercó y me dijo: ‘Epsy ¿usted cree que va a cambiar la política?’.
 
“Entonces me acordé de un cuento que me contaron de chiquita. La historia del colibrí. El bosque se estaba quemando y el colibrí tomaba una gotita de agua y la ponía en las llamas, y todos los demás animales se reían de esa acción del colibrí.
 
“Entonces el elefante le pregunta: ‘¿Y usted qué cree que está haciendo? No ve que el bosque ya se acabó’. Y el colibrí le contestó: ‘Yo estoy haciendo mi parte, si todos estuviéramos haciendo nuestra parte seguramente no habría incendio’.
 
“Le respondí a la señora: ‘Yo por lo menos estoy haciendo mi parte, si todos hiciéramos nuestra parte y estuviéramos convencidos que podemos cambiar la política ya lo hubiéramos cambiado, pero yo no me voy a esperar a que otros se convenzan para empezar a hacer la parte que me toca’.
 
“Nadie es indispensable en la vida, ni en la política ni en nada, pero cuando una siente que puso su granito de arena hay una satisfacción para poder dormir y acumular fuerza para iniciar el día siguiente”.
 
–LLH: ¿Qué le dirías a las nuevas generaciones?
 
–EC: Pienso que a mis hijas y a todas las generaciones hay que decirles dos cosas: hacer todo lo posible para ser feliz y hacer todo lo posible y un poco de lo imposible para contribuir con la felicidad de las demás personas, principalmente para quienes ni siquiera la felicidad es un concepto.
 
–LLH: Si alguien escribiera tu biografía ¿qué te gustaría que se escribiera sobre ti?
 
–EC: Lo que me gustaría es que escribieran la pasión que tengo por vivir la vida y por transformar la vida.
 
Recuadro
 
Epsy Campbell Barr nació el 4 de julio de 1963. Fue candidata a la primera Vicepresidencia de Costa Rica en 2006. Diputada del Partido Acción Ciudadana (PAC) de 2002 a 2006. Jefa de bancada de 2003 a 2006. Presidenta del PAC de 2005 a 2009.

Fue Coordinadora de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas; coordinadora del Foro de Mujeres para la Integración Centroamericana (1996-2001); integrante de la Alianza de Pueblos Afrodescendientes de América Latina y el Caribe; fundadora del Centro de Mujeres Afrocostarricenses; consultora nacional e internacional en temas como empleo, desarrollo de los pueblos, comunidades y mujeres afrodescendientes, e integrante  del Parlamento Negro de las Américas.
En varias encuestas, tanto de empresas privadas como de la Universidad de Costa Rica ha mantenido siempre una alta popularidad y es una de las figuras más reconocidas de la política costarricense.

El 16 de febrero de 2009 oficializó sus intenciones de ocupar la silla presidencial, pero quedó en segundo lugar en la elección interna del PAC.
 
Twitter: @lagunes28
 
*Periodista y feminista, directora general de CIMAC.


Imagen retomada del sitio Vamos.co.cr
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 

A las víctimas de Efraín Ríos Montt, se les debe la reparación del daño


Queda el juicio de otro implicado en genocidio de la población ixil 



Ante el recién fallecimiento del dictador guatemalteco, José Efraín Ríos Montt, una de las organizaciones que litigó en su contra, el Centro para la Acción Legal de Derechos Humanos (CALDH), recordó que “la justicia pronta y cumplida” que promete el sistema de justicia de Guatemala no llegó a las y los sobrevivientes del genocidio del pueblo maya ixil, pero eso sí, aún se les debe el derecho a la verdad y la reparación del daño.
Efraín Ríos Montt, quien falleció a los 91 años de edad el pasado 1 de abril llegó al poder de Guatemala en marzo de 1982 por un golpe de Estado. Con solo un mes de estar al mando el dictador lanzó la operación para exterminar (conocida como “tierra arrasada”) a la población ixil del país, en la que murieron mil 771 indígenas.
Por lo crímenes cometidos por el dictador el Centro para la Acción Legal de Derechos Humanos y la Asociación para la Justicia y la Reconciliación (AJR) presentaron ante el Ministerio Público de Guatemala una denuncia en su contra por genocidio.

El 19 de marzo de 2013 el ex dictador fue sometido a juicio por los delitos de lesa humanidad y las matanzas cometidas contra del pueblo ixil entre 1982 a 1983, en conjunto con el  exdirector en inteligencia militar, José Mauricio Rodríguez Sánchez.
Se escucharon los testimonios del horror de los crímenes ocurridos durante la guerra interna, en concreto, el de las mujeres indígenas sobrevivientes, quienes, valientes, hicieron oír su voz para narrar las violaciones sexuales, torturas, humillaciones y la pérdida de sus familias que vivieron a manos del Ejército de Guatemala.
En apoyo a los testimonios de violencia sexual de las mujeres indígenas la construcción de peritos con enfoque de género marcaría un precedente importante gracias a la intervención de las organizaciones Women’s Link Worldwide y el Center for Justice and Accountability, quienes con estos peritajes permitieron visibilizar la importancia de investigar, juzgar y sancionar los crímenes de género y ahondar en la violencia contra mujeres y niñas ocurrida en la guerra.

Un total de 57 peritos especializados en diversas disciplinas (antropología, psicología, forenses, historia, sociología, derecho, entre otras) presentarían pruebas claves para el juicio del 10 de mayo de 2013, cuando las juezas y el juez del Tribunal Primero de sentencias penal, narcoactividad y delitos contra el ambiente guatemalteco, Iris Yassmín Barrios Aguilar, Patricia Isabel Bustamante García y el juez Pablo Xitumul De Paz, dictaron una sentencia (C-01076-2011-00015) de 80 años prisión a Efraín Ríos.  
Una sentencia histórica porque se reconoció que en Guatemala ocurrió un genocidio y fue la primera vez que un ex jefe de Estado fue declarado culpable por un Tribunal Nacional por este delito. Sin embargo, solo pasaron 10 días para que la Corte Constitucional (CC) de Guatemala echara atrás la sentencia contra Efraín Ríos por encontrase supuestos errores.
Nuevamente en 2016 se ordenó un segundo juicio por genocidio contra Efraín Ríos que hasta la fecha llevaba 26 audiencias en dos años. Las y los sobrevivientes del horror volvieron a rendir sus testimonios, su angustia e incertidumbre se prolongó por las postergaciones del proceso.
Para el 31 de marzo de 2017, en un caso por separado, un tribunal dictaminó que Ríos Montt podría ser juzgado por genocidio en la masacre de “Dos Erres” en la que más de 200 civiles fueron asesinados. Hoy, el fallecimiento del dictador termina las posibilidades de justicia.

“SIGUE CAMINO HACIA LA JUSTICIA”

Tras la muerte del dictador, el Centro para la Acción Legal de Derechos Humanos que ha llevado el litigio del genocidio contra el pueblo ixil, recordó en un comunicado que las víctimas han esperado 30 años por justicia, en un camino también donde han fallecido también 5 personas que dieron testimonios del crimen.
CALDH también reconoció a las mujeres indígenas ixiles quienes por hacerse escuchar “hoy el mundo sabe que en Guatemala sí hubo genocidio y violencia sexual”. Por ello dijeron, el camino a la justicia sigue, toda vez que queda pendiente el juicio contra el exdirector de inteligencia José Mauricio Rodríguez, que tendrá próxima diligencia el viernes 6 de abril.
Por su parte el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos de Guatemala se sumó al lamento de las demoras para atender los casos de graves violaciones a los Derechos Humanos relacionadas con los crímenes de lesa humanidad ocurridos en los años 80 en Guatemala.
Sobre todo, indicó el Alto Comisionado, porque se tuvo tener celeridad en los procesos por la avanzada edad de los acusados y sobrevivientes, situación que pone en riesgo el acceso al derecho a la verdad, justicia y la reparación del daño de las víctimas.
CIMACFoto: César Martínez López
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.-