Caminata migrante
▲ Integrantes de la Caravana Migrante descansan en la plaza central de Huixtla, Chiapas, de donde partirán hacia Mapastepec.
En las próximas horas personal de la Marina Armada de
México aplicará un operativo especial en la frontera sur con el
propósito de
disuadir e impedirel paso de migrantes. Fuentes del gabinete de seguridad señalaron lo anterior la tarde de este martes, 10 días después del inicio de la caravana que partió de San Pedro Sula, Honduras.
Hace una semana llegaron a México sin presentar los documentos requeridos para un ingreso regulado por la ley.
Hasta ayer la vigilancia estuvo a cargo de la Policía Federal, con
elementos desarmados, señaló la Secretaría de Gobernación (SG).
Los funcionarios consultados indicaron que el operativo especial de
la Marina no se limitará a un solo punto fronterizo y que habrá
coordinación con otras instancias de los gobiernos estatales y federal.
Aclararon que esto no significa la suspensión de la ayuda humanitaria
y el seguimiento a la revisión de la situación migratoria y el análisis
de las más de mil 600 solicitudes de refugio. Pero al mismo tiempo se
buscará la forma de no sentar un precedente en la frontera sur.
En ese punto, el lunes pasado el secretario de Gobernación, Alfonso
Navarrete Prida, fue enfático en cuanto a las medidas que se aplicarían
de carácter temporal y para atender la coyuntura.
Si bien advirtió que México no cederá ante la presión de otro país
para actuar de manera hostil contra los migrantes centroamericanos,
puntualizó que se estudiaba la forma de atajar los riesgos de este flujo
masivo de personas.
Existe el riesgo de que se piense que de aquí en adelante ya no hay fronteras y que basta que un grupo se organice de manera grande, presione, mande por delante niños, mujeres embarazadas, hombres mayores, y que esto genere que haya apertura de fronteras.
Unas horas después, el gabinete de seguridad (que incluye a la SG y a
las fuerzas armadas) concluyó que el mecanismo de ayuda humanitaria
aplicado en días recientes había sido correcto, en especial para evitar
muertes por aplastamiento cuando la caravana se apostó en un puente
angosto, pero era tiempo de definir una estrategia, como Estado
mexicano, para afianzar la migración ordenada porque de lo contrario los
daños colaterales serán para la población de la zona fronteriza.
Los funcionarios subrayaron que no ven a los migrantes como
criminales, pero es necesario atajar el fenómeno y llamar a los
gobiernos del hemisferio a asumir una actitud de corresponsabilidad.
La migración de centroamericanos, en especial de originarios de
Honduras, ha crecido este año –sin contar la caravana de octubre– 42 por
ciento.
De enero a agosto de 2017 el número de hondureños presentados ante la
autoridad migratoria fue de 20 mil 856, mientras en ese mismo periodo
del año en curso la suma fue de 36 mil 501.
En tanto, el flujo de guatemaltecos creció 36.3 por ciento. En tercer sitio se ubican las personas originarias de El Salvador.
Así, mientras el año pasado el pico máximo mensual de migrantes
hondureños fue de 3 mil 266 en agosto, en 2018 el nivel más alto se
registró también ese mes, con 5 mil 518 casos.
Foto Víctor Camacho
Fabiola Martínez,
Periódico La Jornada
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