Monedero
Por: Carmen R. Ponce Meléndez*
“No podemos aceptar que la palabra migración sea una palabra maldita”. PML
“Si López Obrador tuvo la habilidad para negociar sus diferencias con
Trump, una hazaña mundial por donde se le mire, no hay razón para que
no lo consiga frente a los muchos adversarios que hoy obstaculizan su
camino. Vale la pena, considerando las legítimas y necesarias metas que
se ha planteado”. (Las lecciones del 5 por ciento. Zepeda Patterson. Sin
embargo, junio9/2019).
Reconocer este mérito o logro político como se le quiera llamar no
significa que el problema esté resuelto, para nada. Hoy Trump arremete
de nuevo: amenazó nuevamente con imponer aranceles si el Congreso
mexicano no aprueba otra parte de un acuerdo de inmigración y seguridad
que firmó con México y que próximamente tendrá que ser revelada.
¿Cuáles son esos compromisos o acuerdos en materia de migración?
- Acoger a las personas solicitantes de asilo devueltas por Estados Unidos durante la tramitación
- Ofrecer educación, sanidad y trabajo a las personas migrantes
- Desplegar la Guardia Nacional en la frontera sur
- Reforzar su lucha contra la trata de personas
- Agilizará los trámites de asilo
Obligar a México a una serie de medidas migratorias –todas a su
favor y en contra de las personas migrantes-, es una política imperial
donde lo que priva es la ley del más fuerte; pese a que en una guerra de
aranceles o comercial como lo plantea el gobierno de Estados Unidos
todos salen perdiendo. Mucha razón tienen y tuvieron todos los que
afirmaron que ese muro de la frontera norte de México era en realidad un
muro para toda Latinoamérica.
Desde que se inició la amenaza de los aranceles que aumentarían del 5
hasta el 25 por ciento, el valor del peso se depreció 3 por ciento y se
reforzó la visión de una recesión económica para el país, porque además
el horno no está para bollos.
En 2010, las exportaciones a Estados Unidos fueron de 230 millones de
dólares (mdd), para 2018 aumentaron a 347 mdd, un crecimiento del orden
de 67 por ciento, más dependencia. Una tercera parte fueron
automóviles, sus accesorios o partes y 11 por ciento consistió en
computadoras, aparatos de televisión y de video.
Son 10 los principales estados exportadores: Baja California,
Coahuila, Chihuahua, Estado de México, Guanajuato, Jalisco, Nuevo León,
San Luis Potosí, Sonora y Tamaulipas. Si bien se afirmaba que los
primeros aranceles (del famoso 5 por ciento) podría haberlos absorbido
la economía, lo cierto es que el PIB nacional se afectaría en un 4 por
ciento o más. Desempleo, paros técnicos y un largo etcétera.
No es el simple paro de un “penal” como afirmó Carlos Loret de Mola,
en su artículo publicado en el periódico el Universal “Sí es un
campeonato, en especial en el escenario económico actual”.
¿Y cuál es ese escenario económico del país? Ha habido un proceso
gradual de reducción en las expectativas de crecimiento económico por
parte del Banco de México (Banxico), de 2.24 (promedio) en junio de
2018, ahora para mayo del año actual se redujeron a 1.32 por ciento.
La promesa del presidente era un crecimiento económico del 4 por
ciento, definitivamente difícil por no decir que imposible de lograr.
La última proyección de Banxico (30 de mayo), disminuyó la
expectativa de crecimiento del país a un rango de 0.8 a 1.8 por ciento
(con un punto medio de 1.3 por ciento).
También analistas privados rebajaron sus expectativas sobre el
crecimiento de la economía del país para el cierre de 2019, de acuerdo
con la última encuesta del Banco de México.
Entre los principales factores que podrían obstaculizar el
crecimiento de la actividad económica, los analistas destacan: la
incertidumbre política interna, los problemas de inseguridad pública, la
falta de Estado de derecho y la incertidumbre sobre la situación
económica interna.
Otra pesadilla a resolver son las calificadoras internacionales
(gárgolas del neoliberalismo). México obtuvo el grado de inversión en
las emisiones de su deuda, del gobierno o de Pemex, en el año 2000, y no
lo había perdido. El jueves 6 de junio la calificadora Fitch le quitó
el grado de inversión, colocando sus bonos en basura, no esperó la
presentación del plan de negocios de la empresa. En la misma posición
está Standard&Poor’s.
Por si fuera poco existe un rechazo al director de finanzas de Pemex.
En su presentación en Nueva York lo descalificaron. La empresa que
recibió este gobierno está en condiciones raquíticas: endeudada, altos
pagos fiscales y baja producción.
En los medios se puede leer: “recesión en el Sector Industrial”;
“bajan los índices de confianza empresarial y la inversión fija”. Pero
también se explayaron con la respuesta a estos problemas.
Las soluciones a estos problemas, según los neoliberales son:
- Cancelar el proyecto de la refinería en Dos Bocas (y en cualquier parte del país)
- Cancelar el aeropuerto en Santa Lucía y,
- Revivir el aeropuerto en Texcoco
Ahora si que ¿y su nieve de que la quieren? En síntesis, que
AMLO y su gobierno se ciñan al proyecto neoliberal que México venía
siguiendo con puntos y comas. Obvio el proyecto más cuestionado es el de
la refinería, porque conlleva un proyecto nacional de soberanía
energética y menor dependencia de Estados Unidos. Ahí está el secreto de
las descalificadoras internacionales.
Consideran que para Pemex y para México un buen negocio es seguir
siendo exportador de crudo e importador de gasolinas. Justo lo que quedó
en tela de juicio y para reflexionar con las lecciones del 5 por ciento
es la problemática de la dependencia económica con el vecino (no socio)
del Norte y su gobernante, que es un verdadero gorila, además pretende
reelegirse con el tema de migración a nuestra costa. ¡Too mouch, it’s
enought!
*Economista especializada en temas de género
twitter @ramonaponce
CIMACFoto: César Martínez López
Cimacnoticias | Ciudad de México.
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