8/12/2010

Año internacional de la juventud

El tema no puede estar sujeto a caprichos partidistas

Burla de la burocracia panista, conferencia sobre nuevas generaciones, dicen expertos

Laura Poy Solano
Periódico La Jornada

A menos de dos semanas para el inicio de la Conferencia Mundial de Juventud (CMJ) 2010, convocada del 23 al 27 de agosto a iniciativa del gobierno de México, prevalece una completa desorganización.

Lo anterior, porque no se cuenta con visados de ingreso de todos los delegados juveniles acreditados, no se gestionaron invitaciones para legisladores de otros países expertos en temas de ese sector de la población ni se conoce una agenda preliminar de los trabajos, denunciaron integrantes de la Plataforma Nacional de Juventudes. Proyecto 15/35, que agrupa a más de 30 colectivos que asistirán al encuentro.

Sin la presencia de jefes de Estado ni de altos funcionarios de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el 23 de agosto arrancará en León, Guanajuato –como parte del Año Internacional de la Juventud, que empieza este 12 de agosto–, un encuentro al que sólo han confirmado su asistencia 41 ministros de 92 comitivas internacionales, en su mayoría de países africanos, así como 41 delegados parlamentarios, de acuerdo con información de la oficina de comunicación de la CMJ 2010, cuya coordinación general encabeza Priscila Vera Hernández, directora del Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve)

Especialistas en estudios juveniles consideraron el encuentro como una verdadera tomadura de pelo y una burla de la burocracia panista; destacaron que como parte de los ajustes de la conferencia, han cambiado la sede en tres ocasiones. En septiembre de 2009, al dar a conocer su realización en México, el Imjuve informó que se realizaría en la ciudad de México, pero en marzo de 2010 se estableció que tendría lugar en Monterrey, Nuevo León. Tres meses más tarde se eligió León, Guanajuato.

Alfredo Nateras Domínguez, experto en identidades juveniles y catedrático de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), enfatizó que como especialistas, no esperamos absolutamente nada de la conferencia. Se convirtió en mera retórica, en un acto que se hace por cumplir, pero que está totalmente deslegitimado desde los académicos, las organizaciones civiles y los propios jóvenes.

En México, como en muchas naciones del mundo –indicó–, “no se asume que es necesario impulsar políticas de Estado en materia de juventud y no de gobierno. No es un tema que puede estar sujeto a caprichos sexenales ni partidistas, necesitamos una política de Estado que se pregunte qué tipo de jóvenes queremos formar y para qué sociedad.

No podemos soslayar que el Imjuve, uno de los principales organismos convocantes de la conferencia, se ha convertido en trinchera de las juventudes panistas y ultraconservadoras, lo que resulta no sólo vergonzoso, sino que también deslegitima sus iniciativas.

Perla Vázquez Díaz, integrante de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos, destacó que la CMJ 2010 “surge como una iniciativa del gobierno federal en el contexto del Año Internacional de la Juventud aprobado por la Asamblea General de Naciones Unidas en 2009.

Sin embargo –agregó–, en su resolutivo A/RES/64/134, la asamblea de Naciones Unidas es muy clara. Ve con beneplácito la iniciativa del gobierno mexicano para organizar por su cuenta la CMJ 2010, pero establece que el mandato es para realizar bajo su auspicio una conferencia mundial de jóvenes, la cual se prevé convocar en julio de 2011 en Túnez, donde se tomarán resoluciones de alto nivel en torno a derechos humanos, salud, educación y seguridad, entre otros temas. No es en México donde se alcanzarán los grandes acuerdos, en el mejor de los casos podría iniciar una discusión.

En tanto, Emmanuel Audelo Enríquez, integrante de la Plataforma Nacional de Juventudes y del colectivo Grafittearte, señaló que como organizaciones juveniles “participamos desde los primeros pasos en el comité nacional de organización de la CMJ 2010, que resultó una verdadera farsa.

Nos preocupó y demandamos que la abrieran, pues el mecanismo de selección para estar en el encuentro te obliga a ser parte de una organización no gubernamental y ser reconocido como observador por Naciones Unidas, lo que limita severamente la inclusión de la diversidad juvenil.

Como respuesta, indicó Vázquez Díaz, el Imjuve convocó a foros estatales orquestados desde los gobiernos en las entidades y con un nivel terrible de manipulación.

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