10/11/2011

Coaliciones, amenaza para México

Coaliciones, amenaza para  México
Una coalición de esta naturaleza lo que garantiza es que los gobernadores del tricolor no operen en contra de su candidato ya que pueden contar con otros interlocutores si, llegado el momento, se pretendiera, como sucederá de ganar Peña Nieto la Pres

Independientemente de las cuestiones de orden interno, la reunión del sábado anterior en la que el PRI fijó los métodos para su selección de candidatos e hizo nuevos nombramientos, marcó lo que puede suceder en las próximas elecciones de no darse en la realidad un enfrentamiento que defina el rumbo que debe seguir el país. Las similitudes y las coaliciones están mostrándose abiertamente y quienes aspiran a la candidatura ya también revelan que cuentan con sus respectivos planes “b” y “c” en caso de no salir seleccionados. El denominador común es la protección de los intereses y más que los partidistas los de grupo y personales.

La estructura priísta demostró que si la panista con Calderón a la cabeza está dispuesta a todo, ellos no se quedan atrás y, en un afán de mostrar unidad, incluyeron en sus filas a los políticos más representativos no sólo en todas las áreas sino de todos los elementos que los llevaron a la decadencia, al declive, a la pérdida del poder. Los políticamente muertos, revivieron, salieron de sus tumbas y fueron recibidos con grandes aplausos. Celebraron un reencuentro muy especial del que se considera puede ser el argumento de sepultura de otro sexenio.

El método de selección de candidatos más que pretender esa cacareada unidad respetó cacicazgos, liderazgos, intereses. Para presentar una contienda atractiva y poder plantear un lado de la moneda sobre lo que se proyecta hacer en el país debe existir quien hable de la otra parte y, al final, en esa clásica apuesta a uno solo se intenta la unión, de ahí la consulta abierta para el abanderado para la Presidencia. Al tocar el método de convención de delgados se deja a los gobernadores la puerta abierta para su propia selección, se respetan pues sus cotos de poder aunque, posteriormente, se tengan que arrebatar algunas posiciones por esos acuerdos cupulares.

La presentación en los partidos políticos ha sido de lectura: son los mismos ¿y qué? Las similitudes existen. La apertura de PEMEX a la iniciativa privada de Fox y Calderón y que tuvo su origen con el propio Carlos Salinas, seguirá con Peña Nieto porque ya lo ha dicho y forma parte de su propuesta de desarrollo. O sea que continuará imparable la entrega del patrimonio nacional y no será visto como un asunto comercial que genere riqueza sino como el respetable acuerdo signado de tiempo atrás con el vecino del Norte, con el que también seguirá la estrategia para combatir al narcotráfico.

El que el priísta señale que se buscará reducir la dependencia energética del petróleo nos advierte una serie de acciones para las que tampoco están preparados los especialistas en estas ramas en el país lo cual se traduce a otros tipos de dependencia que pueden ser mucho más radicales. Entre Ernesto Cordero y Josefina Vázquez Mota la diferencia es de forma y no de fondo, es decir que parecerían tres disputándose una silla pero los ciudadanos difícilmente veríamos algún cambio y si bien la posición de Manlio Fabio Beltrones aparece más nacionalista no se antoja sino de disfraz para poder emprender otra embestida ahora llamada: coaliciones.

Flaca memoria tiene quien no recuerde que ástas ya se han dado en el plano electoral y el único éxito que algunos consideran se obtuvo fue eliminar al partido anterior, nada más. Porque no se da absolutamente ningún cambio. No lo ha habido en Puebla, tampoco en Sinaloa, ni en Oaxaca, ni se vivió en Nayarit. Juntar derecha e izquierda no ha traído ningún beneficio, no ha existido transparencia, tampoco se ha eliminado la impunidad y los ejemplos sobran aunque bastaría con el de Mario Marín o el del propio Ulises Ruiz. Por lo tanto, si les “cuajaron” electoralmente, ya en el plano de gobierno resultaron todo un fracaso que ahora pretenden extender a nivel nacional.

Parece de burla el que se hable mucho antes de la contienda de las coaliciones ya que la imagen que de pronto presentan es la de los clásicos “buscachambas”, la de los negociadores, antes de perder, para así poder obtener mayores prebendas. Ello agravado por el pequeño detalle de que habiéndose llegado a la fecha oficial para el arranque del proceso electoral, el órgano de primera calificación y de supervisión y reglamentación no se encuentre definido, que incluso ya tenga perdido el carácter ciudadano con el que fue creado y que se encuentre en medio de un gran escándalo y de pugnas entre partidos.

Una coalición de esta naturaleza lo que garantiza es que los gobernadores del tricolor no operen en contra de su candidato ya que pueden contar con otros interlocutores si, llegado el momento, se pretendiera, como sucederá de ganar Peña Nieto la Presidencia, ejercer el mismo yugo al que por la vía de la oficina de la política interna se les sometía y supervisaba de manera permanente. Indiscutiblemente que la selección de candidatos al Poder Legislativo por la vía de la convención de delegados deja intocable el poder político de los gobernadores y también les deja otra vía abierta para la defensa y la presión. Así son los “cambalaches” y en éste la estructura estatal es definitiva.

LA CARGADA

Este lunes, apenas iniciada la semana y como repercusión de lo sucedido en Chihuahua entre Enrique y Manlio, el senador Francisco Arroyo reveló que Calderón le pidió al PRI en el 2006 que se coaligaran lo cual no aceptaron porque sabían que iba a ejercer un gobierno de facto –nada dijo de las negociaciones del finado Carlos Abascal directamente con los gobernadores para operar a favor del michoacano al debilitarse su candidato y surgir lo que consideraban tanto panistas como priístas el gran peligro para su sobrevivencia-, sin embargo, dice que ahora, para el 2012, las cosas cambian y en ello coincide el perredista y también senador Tomás Torres. Sin embargo, el panista Alejandro González aseguró no estar convencido de los gobiernos de coalición.

En cuanto a los diputados, tanto el panista y ex gobernador de Jalisco Francisco Ramírez Acuña y el perredista Armando Ríos Pitter dicen que las coaliciones son ahora indispensable porque el modelo que se tiene de hacer política ya se agotó y, en eso, coincidimos y las razones son múltiples y se basan en la gran desconfianza de los ciudadanos hacia quienes la ejercen, al grado de corrupción y de impunidad al que han llegado y a los acuerdos adoptados que han hundido tanto al modelo político, como al económico, al social y que continúan siendo toda una amenaza para el pueblo.

Ya en el terreno de los aspirantes, también Ernesto Cordero le da la bienvenida a la coalición, al igual que Marcelo Ebrard y el propio Cuauhtémoc Cárdenas. Estos últimos han sido duramente criticados por Dolores Padierna, secretaria general del PRD, quien sostuvo que el desplegado firmado por representantes de diversos sectores e intelectuales es un documento movido por el propio Beltrones respaldado por Acosta Naranjo. Así las cosas, este llamado puede también ser una trampa para la izquierda, para lograr con argumentaciones externas su división, para generar un enfrentamiento entre el propio Ebrard y Andrés Manuel López Obrador quien, se da por descontado, de ninguna manera respaldaría una coalición con priístas o panistas si, viendo lo que se proyecta, son lo mismo y con una cargada singular de antecedentes, unos y otros, así como de personajes indeseables.

Lilia Arellano -

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