5/05/2016

¿#VivasLasQueremos? O ¿Cuándo nos quedamos en las marchas?



LA COLUMNA ROTA/ FRIDAGUERRERA

“La violencia está destruyendo la sociedad en la que estamos viviendo. Los niños, niñas y los adolescentes nos sentimos muy tristes y sin ganas de seguir viviendo”.


Dicen que la indiferencia mata más que nada en el mundo, mucha gente supondrá que hablamos de relaciones de pareja, sin embargo, ahora me refiero a la indiferencia social; la cual parece ya perdió la capacidad de asombro...

El 4 de enero de 2016, en Durango, Susana Jiménez Domínguez, asfixió a su hija la pequeña Sofía Enriqueta de 15 meses de edad, porque su papá de la niña no quería darle dinero, la inocente nena fue tirada en un basurero, y cuando fue encontrada estaba atada de pies y manos, la madre esta presa.

El 1 de abril de 2016, En Tlaquepaque, Jalisco, Ana Karina Floriano Pérez asesinó a golpes a su hija la pequeña Dayana, de dos años porque no dejaba de llorar, la Fiscalía del Estado la consignó por feminicidio.

El pasado 12 de abril de 2016, en Cholula Puebla, Esteban Vargas, asesinó a la pequeña Valentina de 15 días de nacida a muchos les pareció solo un padre más filicida y dudaron en llamarlo feminicidio, dentro de la tragedia hubo justicia y hoy el padre está preso por feminicidio.

El 26 de abril de 2016, Sergio Oros Sánchez, en Reynosa Tamaulipas, violó y asesinó a su hijastra de 4 años, el asesino fue detenido y puesto en prisión, seis días después fue asesinado en la cárcel por otro reo. ¿Justicia?

El 1 de mayo de 2016, en Jalostotitlán, Jalisco, María Julieta, de ocho años de edad, salió de su domicilio a la tienda de abarrotes cercana a su casa, cuando Jesús de la Cruz dicho por vecinos y grabado por cámaras de seguridad se llevó a la pequeña Julieta a un domicilio y presuntamente ahí la violó y la asesinó, cuando familiares de la pequeña Julieta dieron con el sujeto junto a la pequeña se encontraba una maleta, en la cual suponen pretendía meter ahí a la pequeña: el sospechoso se encuentra en prisión. Vía telefónica intentamos hablar con la madre de la pequeña, quien, con voz entrecortada, expresó que ya no confiaba en nadie y que no quería ya hablar del caso.


El 29 de abril de 2016, en Ciudad Juárez, Claudia Edith López Domínguez, luego de propinarle una golpiza a Aylin Yamileth, su hija de 15 meses de edad, la cual sufrió según investigaciones de las autoridades maltrato y golpizas por parte de la madre desde febrero, el 30 de abril de 2016, Aylin dejó de existir; la madre se encuentra presa por el delito de homicidio calificado.

El 4 de mayo de 2016, en Monterrey, Johny Jeremy Martínez Martínez, padre de la pequeña Milagros Esperanza, de 7 meses de edad fue asesinada a pisotones, porque lloro durante una reunión de vecinos; el sujeto hasta el momento se encuentra prófugo.

Mucha gente se indigna ante el maltrato animal, miles comparten en sus redes sociales asesinatos de perros, gatos, pero pocas personas se atreven a denunciar e indignarse ante los casos que acabo de compartirle.

Y nuevamente pareciera que no a todas las asesinadas, se les debe recordar y exigir justicia, o realmente hemos perdido la capacidad de asombro ante los asesinatos que ahora están siendo más comunes en nuestras niñas.

¿Qué está sucediendo? Sujetos violando pequeñas, madres y padres matando a quienes paradójicamente deberían de proteger precisamente de ser dañadas, hombres y mujeres frustrados descargando su ira en quienes solo pueden llorar.

¿Quién puede? Tener la sangre fría de violar a una pequeña, llena de terror, de dolor, que ni siquiera tiene idea de la maldad del ser que tiene enfrente y que solo le está brindando sufrimiento.

¿Cuál es la condición humana que lleva a una madre a golpear de manera brutal a quien tuvo durante nueve meses en su vientre, respirando por ella, comiendo de ella, sintiéndola latir dentro de su ser?

Sí, de toda la vida a existido el filicidio, y nos duele y asombra el hecho de que padres y madres maten a sus pequeños por el simple hecho de poder hacerlo; pero en este caso le presentó como ha incrementado el filicidio en niñas; que hoy es necesario mostrar como feminicidio también, ya que esas pequeñas eran niñas, iban a ser mujeres y fueron asesinadas con todo lujo de violencia la misma que ejercen los hombres contra nosotras.

Es tal la descomposición social, humana, que ya rebasamos cualquier limite, o ya es más fácil sentir amor por una mascota, que relacionarnos con los hijos.

 O será como bien señala Santa Laguna Serrano, Socióloga, egresada de la UNAM

“Hemos perdido nuestra capacidad de asombro porque hemos olvidado lo que realmente importa, lo trascendente, lo que da sentido a nuestro existir y no a nuestro vivir.

Tal vez la tecnología ha incrementado esa incapacidad de asombro en cada uno de nosotros, ya que pensamos que se ha inventado todo y que no podemos esperar nada más.

Ya no sorprenden las desgracias que son anunciadas por los medios de comunicación, no prestamos atención a ellas o tal vez, no las dimensionamos de acuerdo a la importancia que tienen.

Simplemente dejamos de sentir que algo nos conmueve, porque vivimos dentro de una frialdad increíble. ¿Qué hacer para recuperar esa capacidad de asombro? ¿Tal vez hacernos nuevas preguntas? o quizá ¿buscar nuevas respuestas a las mismas interrogantes? “ http://santalaguna.aprenderapensar.net/author/santalaguna/

Y ante esto; le vuelvo a preguntar; ¿Cuándo, en qué caso, con qué nota, en qué momento usted, dejó de sentir dolor, dejó de estremecerse por estos asesinatos… Cuándo es que usted dejó de amar?

05 de mayo 2016
@FridaGuerrera
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Verónica Villalvazo
http://fridaguerrera.blogspot.com
solo cuento con mis ojos y mi mente son las herramientas  que uso para trabajar

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